Mares
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RESUMEN
La arquitectura tradicional de cada lugar está relacionada con el territorio y con los materiales que se
encuentran en él. Es el caso de la piedra de marés, material de construcción intrínsecamente ligado al
territorio y a la arquitectura de las Islas Baleares. La evolución que ha sufrido el marés en su uso se hace
patente, especialmente a partir del siglo XX, en el que se ha mecanizado el proceso de extracción de la
piedra y se han incorporado nuevos materiales a la construcción de dicho lugar.
Tras el declive de este material, que ha sido durante muchos años indispensable en las Baleares, es
necesario aceptar su evolución de estructura a revestimiento. Esto se produce a causa del boom turístico,
que exigía rapidez y rentabilidad en la construcción; de la llegada de nuevas tecnologías y nuevos
materiales, incluso de piedras importadas de otras localidades; y de lo que supone ofrecer una respuesta
a las exigencias actuales, presentes en las normativas.
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ÍNDICE
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN 7
1.1 OBJETIVOS 7
1.2 METODOLOGÍA 8
6. PROPUESTA 61
6.1 CASOS DE ESTUDIO. 5 TIPOLOGÍAS DE FACHADA 61
6.1.1 Descripción y características 62
- Propuesta A 64
- Propuesta B 67
- Propuesta C 70
- Propuesta D 73
- Propuesta E 76
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ÍNDICE
7. CONCLUSIONES 91
8. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA 95
8.1 ARTÍCULOS 95
8.2 LIBROS 95
8.3 DOCUMENTOS 96
8.4 TRABAJOS ACADÉMICOS 96
8.5 PÁGINAS WEB CONSULTADAS 97
8.6 FUENTES ORALES 97
9. ANEXOS 101
ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS 101
ANEXO 2. PRESTACIONES DE LAS PROPUESTAS 123
ANEXO 3. REPERCUSIÓN AMBIENTAL 125
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1. INTRODUCCIÓN
1. INTRODUCCIÓN
1. INTRODUCCIÓN
El tema en el que se centrará la tesina surge de la patente evolución que ha llevado a la piedra de
marés de funcionar como elemento estructural a ser usada como revestimiento. Aunque cabe mencionar
que en algunos casos sigue utilizándose como parte portante de la fachada, como por ejemplo, en
construcciones simples que no serán habitadas (zonas de almacenamiento o estancias para animales, en
terrenos rurales) o en casas de veraneo. En estas últimas, las condiciones de confort durante los meses
de uso son fácilmente alcanzables, en un clima mediterráneo como el de las Islas Baleares.
Para empezar a desarrollar el trabajo es necesario definir el material y sus características, puesto que
a partir de ello se puede explicar el territorio donde se encuentra, su extracción y también su uso a lo
largo de la historia. Así pues, el marés es una roca de origen biológico, concretamente llamada
biocalcarenita, que se formó durante el Pleistoceno en la era Cuaternaria (Galvañ y Ferrer 2000). Existe
en la isla de Mallorca una gran variedad de piedras conocidas como marés, pero no todas se adaptan
estrictamente a esta definición, puesto que en las zonas de extracción se pueden encontrar capas con
unas características distintas (Sánchez-Cuenca 2010).
Por lo tanto, a partir del conocimiento de la piedra y de su uso tradicional y actual, y conociendo
también los motivos del declive de la misma, el primer paso es exponer y analizar el marés como material
de construcción y como recurso finito de la isla de Mallorca, así como también la forma en que se trabaja
y el uso que se hace de él. Las conclusiones de este análisis pretenden hacer patente la situación actual
en la que se encuentra el marés y, a la vez, ser la base de una propuesta capaz de optimizar el uso de la
piedra.
1.1 OBJETIVOS
El objetivo principal de la tesina es la propuesta de una solución constructiva que optimice el uso del
marés. Esta propuesta se realizará analizando diferentes soluciones de fachada que implican distintas
formas de trabajar la piedra. En cada solución se analizarán las piezas de piedra según su grueso,
relacionado directamente con el corte en la cantera, según sus características físicas, estéticas y químicas,
y su comportamiento mecánico, factor que sitúa la piedra como elemento estructural o como
revestimiento.
Todo ello debe relacionarse a la vez con varios factores que abarcan diferentes escalas en las que
trabajar. La propuesta no puede reducirse a una solución constructiva, sino que debe garantizar el
confort en la construcción de la cual formará parte, y también se deben tener en cuenta aspectos más
amplios como son la explotación de la piedra y la recuperación del marés como material definitorio de la
arquitectura de Mallorca.
Para unir todos estos aspectos en una propuesta, hay que estudiar las diferentes posibilidades que
nos ofrecen las piezas de marés a partir de un análisis que considere la pieza desde la extracción hasta su
montaje, pasando por el corte en la cantera y el tratamiento posterior, si es necesario. Así pues, los
objetivos de esta tesina pueden resumirse en 2 puntos principales:
- Exponer y analizar la situación actual de la piedra de marés, a partir de su explotación y su uso,
tanto actual como histórico.
- Proponer una solución constructiva que optimice el uso del marés y que sea capaz de aportar,
como mínimo, las mismas prestaciones por unidad funcional que ofrecían las construcciones
tradicionales.
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1. INTRODUCCIÓN
1.2 METODOLOGÍA
La estrategia que se llevará a cabo para llegar a los objetivos finales es el estudio del marés a partir de
distintos frentes, que permitan un entendimiento global del material, desde el territorio a la construcción.
1. El territorio y su explotación
- Ubicación e inventario de canteras, situando así la parte del territorio donde se formó el marés
y dicho proceso de formación.
- Descripción de los métodos de extracción tradicionales y su evolución y adaptación a los
sistemas actuales.
2. El material
- Descripción y análisis de las propiedades del marés: geológicas, físicas, mecánicas, químicas e
hídricas; así como también su valor estético y cultural en la isla de Mallorca.
4. Desarrollo de la propuesta
- Propuesta de 5 tipologías de fachada con diferentes soluciones constructivas y la descripción
de todas ellas a través de diferentes aspectos:
⋅ Dimensiones
⋅ Comportamiento mecánico
⋅ Permeabilidad
⋅ Comportamiento térmico
⋅ Comportamiento acústico
⋅ Estética
⋅ Extracción
⋅ Materiales adicionales
- Análisis comparativo entre propuestas mediante la cuantificación de los distintos aspectos que
definen cada solución constructiva.
En la propuesta se incluyen varias escalas de trabajo, ya que se pretende relacionar el material con la
arquitectura, y con varios de los parámetros que definen el territorio en que se encuentra la piedra de
marés, objeto principal de la tesina. El estudio del marés se basará en ensayos ya realizados y publicados.
Mediante los datos cuantitativos que puedan ofrecer estos ensayos, se llevará a cabo una comparación de
las propiedades de los diferentes tipos de piedra extraída.
Cabe mencionar que parte de la información que se podrá recopilar, tanto acerca del material como de
su uso, procederá de fuentes orales, como por ejemplo trabajadores y dueños de algunas de las pedreras de
Mallorca, que conocen el oficio y han sido testigos de parte de su evolución.
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2. ESTADO DEL ARTE
2. ESTADO DEL ARTE
El marés es una piedra propia de las Islas Baleares, aunque existen otras localidades en la costa
mediterránea donde se encuentran materiales similares como la Tosca de Xabia y Dénia, la Mollasse en
Marsella o el Tufro Calcáreo en Italia (Galvañ y Ferrer 1997). La especificidad de este material y lo acotado
del territorio en el que se encuentra provoca que la información publicada sobre él sea también específica y
no excesivamente numerosa. Hay una serie de publicaciones que forman la base de otras más recientes, y
por lo tanto, estos estudios tienen una parte común, aunque cada uno ofrezca también una aportación
propia.
Una de las referencias más importantes en cuanto a la construcción en marés es el libro de Neus García
Inyesta y Guillem Oliver Sunyer, Construir en marès (1997), en el que encontramos una introducción al
material, pero sobre todo una explicación muy detallada sobre la forma de construir con él. Se explican
desde las diferentes medidas de las piezas hasta la construcción tradicional del muro de carga, incluyendo la
apertura de huecos y arcos, así como también las herramientas utilizadas y algunas patologías del material.
También cabe mencionar otros documentos que basan su punto de vista en aspectos distintos a la
construcción como son:
- Los artículos publicados por C. Salvà Matas, “Cartografia de la memòria. Lectura dels rastres del
paisatge de les pedreres de marès de Mallorca” y “La memòria d’un paisatge gravat. Les pedreres
de marès, empremta territorial del paisatge identitari de Mallorca” (2015), en los que se recoge un
inventario de las canteras existentes, en activo y en desuso, y propone el paisaje de la propia
cantera como una lectura del territorio y un espacio al que asignarle unos nuevos usos, como las
Pedreres de s’Hostal, en Menorca.
- Algunos artículos que centran el tema de la piedra del marés en el material y su extracción como
son “Extracción de marés. Utillaje y procedimiento” de V.A. Galvañ Llopis y M.J. Ferrer Graciá
(2000), o “Marès Quarries on the Majorcan Coast (Spain) as Geological Heritage Sites” de R.M.
Mateos, J.J. Durán y P.A. Robledo (2011).
- Existen también una serie de libros y publicaciones que tratan sobre la geología del territorio de las
Islas Baleares, y la piedra de marés se expone a partir de su formación junto con el resto de rocas
que componen la fisonomía de las islas. Algunos de los más importantes son: Islas de Agua.
Patrimonio Geológico e Hidrogeológico de las Islas Baleares del Ministerio de Ciencia y Tecnología
de España (2006); y El Quaternari al migjorn de Mallorca de J. Cuerda Barceló (1992), referenciado
en diversos documentos cuando se describe la geología de Mallorca para situar la piedra de marés.
En cuanto a estudios publicados que han permitido cuantificar características propias del material
destaca el libro de R. Sánchez-Cuenca El marès. El material, su origen, historia, propiedades, canteras y
calidades disponibles actualmente, publicado en 2010 y que cuenta con una serie de ensayos realizados a
los distintos tipos de piezas de marés, de cada una de las canteras activas de Mallorca, que aportan los datos
más actualizados sobre el marés, accesibles hoy en día. De estos ensayos se extraen datos sobre las
propiedades físicas, mecánicas, hídricas y químicas del material, y serán la base de la comparación entre las
diferentes propuestas que planteará esta tesina.
Existe también una web llamada Artífexbalear, de M. Ramis, donde se exponen datos numéricos de
algunas de las características más significativas de los principales tipos de marés, como la resistencia a
compresión o la porosidad.
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2. ESTADO DEL ARTE
Además, se pueden encontrar varios Proyectos Final de Carrera, no publicados pero que sí pueden ser
consultados en las respectivas facultades en que se realizaron, que cuentan también con algunos ensayos,
como son: "Estudio sobre la incidencia de la humedad por capilaridad en cerramientos y evaluación
comparativa de métodos de prevención y tratamiento" (2009) de M.I. Febrer Pont y dirigido por J. Muñoz
Gomila, en donde se hicieron ensayos para estudiar la capilaridad en muros de distintos materiales, entre
ellos el marés; y "El marés y la piedra de Santanyí en Mallorca: canteras y caracterización básica" (2008), de
M.M. Serra Matheu i M.C. Amengual Romaní, dirigido por V. García Martínez, a partir del cual se hicieron los
ensayos publicados en El marés con la colaboración del autor R. Sánchez-Cuenca.
Por último, el estudio de M.Á. Barceló Ordinas, realizado en el marco del Programa de cursos online
Edificación y sostenibilidad, y titulado “Propuesta de fachada optimizada de piedra de marés para su
adecuación medioambiental y sustentable” (2015), que propone 3 tipologías de fachada la base de las
cuales es el marés, y las estudia por una parte, mediante el programa CALENER VYP, que permite extraer
una certificación energética de cada una; y por otra, a partir del peso, el coste energético y las emisiones de
CO2, es decir, el impacto medioambiental que supone cada una de las tipologías propuestas.
Este tipo de edificación cuenta también con múltiples variables, desde las muchas tipologías de casa
de payés, a la casa gótica, o a la possessió, un tipo de casa señorial generalmente de mayor tamaño.
Todas ellas utilizan los ya indicados materiales constructivos básicos que se encuentran en Mallorca. El
marés, que forma parte de dicho grupo, es el más característico de esta arquitectura, puesto que es el
que conforma las fachadas, los techos, y prácticamente toda la estructura. Los revestimientos más típicos
son el mortero de cal para las fachadas y la teja cerámica para la cubierta.
Actualmente, la piedra de marés ha dejado su función estructural en muchos de los casos, para ser
utilizada como revestimiento u ornamentación. Este hecho es consecuencia de varios factores: la
necesidad de rapidez en las construcciones, la llegada de nuevos materiales y tecnologías, y las
normativas. Estas últimas tienen tales exigencias de seguridad y de confort térmico, que hacen muy difícil
que el marés pueda seguir formando parte de la estructura de las nuevas construcciones, para el primer
caso; o que se pueda proyectar una fachada que sea exclusivamente de marés, para el segundo. Por esto,
es de suponer que la solución que se ha ido adoptando ha sido la de incorporar esta piedra, significativa
para la arquitectura de Mallorca, como revestimiento o como colmatación de ventanas, puertas y arcos.
Aparte de las construcciones tradicionales, un ejemplo claro de la arquitectura en marés más reciente
es la casa de Can Lis, construida por el arquitecto danés Jørn Utzon en 1972 (Imagen 1 e Imagen 2). Está
ubicada en un acantilado, frente al mar, en Porto Petro, un puerto cercano a Santanyí, en la costa sureste de
Mallorca. De esta manera, Utzon introdujo la piedra de marés en la modernidad, utilizando el material en
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2. ESTADO DEL ARTE
una construcción que se alejaba de la estética tradicional pero que se construía de acuerdo con las prácticas
constructivas populares, o vell saber, llevado a cabo por el maestro Jaume Vidal Perairet de Santanyí (Oliver
y García 1997).
Hoy en día, en la mayoría de casos, o bien se imita el marés con otro material, ya que, por ejemplo,
existen piezas de hormigón que permiten mimetizar la textura y el color de la piedra, o bien se utiliza como
revestimiento u ornamentación, tanto en la fachada como en el interior. La pedra viva y el marés pocas
veces se utilizan como único elemento de fachada, sino que se usan para conservar la estética de la
arquitectura popular mallorquina, ya sea en obra nueva o en restauraciones de construcciones tradicionales,
especialmente en zonas rurales o en núcleos urbanos donde predomina este tipo de arquitectura,
manteniendo incluso las medidas típicas en las piezas que se utilizan.
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2. ESTADO DEL ARTE
Un ejemplo actual, que de hecho se encuentra en construcción, es esta casa en S’Amarador (Santanyí)
(Imagen 3 e Imagen 4), cuya fachada necesita de una parte portante de otro material, en este caso de
bloque alemán, y el marés tiene la función de revestir dicha fachada. La pedra viva y el marés se usan para
dar a las construcciones actuales la estética típica del lugar en el que se ubican. Tanto es así, que se siguen
colocando los bloques de marés a rompe-junta, aunque este tipo de fachada admite cualquier tipo de
composición, y las juntas se rematan con cemento mallorquín imitando el muro pétreo original.
En las construcciones más recientes, la imagen del marés, en muchos casos, se reduce a la estética del
alzado, ya que las formas arquitectónicas son muy variadas y no siempre responden al modelo tradicional.
En los cascos antiguos, y por lo tanto, en casas normalmente entre medianeras o que se encuentran
cercanas a otras construidas de manera tradicional, la forma arquitectónica suele imitar también a la
arquitectura popular. En cambio, en construcciones aisladas, como el ejemplo que se presenta, los
volúmenes no siguen los modelos típicos de la arquitectura mallorquina, sino que se asimilan a modelos
actuales, que normalmente no tienen que ver con el lugar en el que se construyen.
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3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
“Las Baleares constituyen la parte emergida de un umbral submarino, el Promontorio Balear, que
representa la continuación hacia el noreste de la Cordillera Bética, una de las grandes cadenas alpinas
circunmediterráneas” (Ministerio de Ciencia y Tecnología 2006, p. 17). El suelo de las islas se forma a
partir de sedimentos depositados en los últimos 400 millones de años, empezando con rocas de los
periodos Silúrico y Devónico, de la Era Paleozoica, en la isla de Menorca. Las rocas de la Era Mesozoica se
encuentran formando parte de las sierras de Mallorca e Ibiza y en menor medida el norte de Menorca; y
los restos de la Era Terciaria o Cenozoica en el Llevant y Migjorn de Mallorca, en Formentera y en la parte
sur de Menorca.
Por último, en el periodo Cuaternario, que corresponde a los últimos 2 millones de años, y que se
subdivide en 2 épocas, Pleistoceno y Holoceno, es el momento en que “se han forjado los trazos mayores
del relieve y la fisonomía de cada isla” (Ministerio de Ciencia y Tecnología 2006, p. 17).
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3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
La fisonomía de Mallorca está formada por 2 sierras principales, la Serra de Tramuntana y la Serra de
Llevant, y un llano entre éstas que se extiende en toda la parte central de la isla. Es decir, que “está
estructurada en una serie de horsts (bloques levantados, reflejados en el relieve actual por sierras) y
grabens (bloques hundidos, representados hoy día por llanos) que se disponen alternativamente”
(Ministerio de Ciencia y Tecnología 2006, p. 19).
Aunque la geología de la isla es muy variada, la explotación más importante que se lleva a cabo en
ella es la de las calcarenitas neógenas y las eolanitas pleistocenas, denominadas comúnmente marés.
Este material ha sido explotado en Mallorca desde tiempos históricos, y es, junto a la pedra viva, el
material más usado en la construcción y también uno de los más representativos.
“El marés es una roca constituida por arenas relativamente poco consolidadas, de edad miocena,
pliocena o cuaternaria. El marés de Mallorca es en su mayor parte de edad pleistocena. Litológicamente,
son areniscas bioclásticas de naturaleza calcárea, normalmente de tonos claros: blanco amarillento,
amarillo anaranjado, rosa, gris claro y marrón claro.
Está formado por granos de tamaño entre medio y un milímetro de diámetro, de formas
redondeadas, esféricas y ovoides. El cemento que une estos granos también es calcáreo” (Ministerio de
Ciencia y Tecnología 2006, p. 126).
La estructura de la roca indica que se sedimentó en un medio litoral, y se le asigna una edad
aproximada que sitúa su formación en el Pleistoceno Inferior. Un ejemplo claro de este tipo de
sedimentos se encuentra en la antigua cantera de s’Estret des Temps, en desuso desde hace varias
décadas, situada en la costa de Santanyí, al sureste de la isla, y donde dichos sedimentos alcanzan más de
10m de espesor (Ministerio de Ciencia y Tecnología 2006).
3.2 CANTERAS
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3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
Se pueden distinguir dos tipos de explotación: las canteras a cielo abierto y las subterráneas. En las
primeras se trabaja desde la parte superior y sobre la superficie horizontal, excavando el territorio
únicamente en vertical. Actualmente la mayoría de canteras que se encuentran en activo en Mallorca son
de este tipo, y en ellas las piezas se obtienen listas para su uso.
En cuanto a las segundas, existen dos tipos: las canteras en las que el acceso se realiza directamente
por una pared rocosa, o las que necesitan la creación de una galería ligeramente inclinada para poder
acceder a la zona de trabajo. En las canteras subterráneas la extracción se realiza sobre el talud vertical, y
la excavación se produce en distintas direcciones, dependiendo de la calidad de la piedra, que dan como
resultado espacios laberínticos e irregulares. En este tipo de canteras se evita el desperdicio inicial que
supone limpiar la capa de tierra que recubre el material cuando la explotación es a cielo abierto. De la
misma manera no suponen la destrucción del terreno de cultivo ni tampoco un impacto visual en el
territorio (Galvañ y Ferrer 1997).
El recuento y localización de las canteras en la isla de Mallorca es una tarea difícil, ya que en las
diferentes fuentes consultadas aparece un número de yacimientos distintos sin más especificación que la
de canteras activas de marés.
Según el artículo de Salvà Matas (2015) “A Mallorca, actualment, existeixen 125 pedreres actives que
conviuen amb les 1030 inactives que romanen en el territori (algunes encara són evidents a la vista i
d'altres han estat esborrades), el que suposa que, en total, a l'illa s'han registrat 1155 pedreres. […] De les
125 pedreres actives a Mallorca, 42 es dediquen a extreure marès en les seves diverses varietats, fet que
representa el material extret per excel·lència a l'illa, assolint el 33,6% de la producció total actual.” En
este mismo artículo se cita a Agustí Frau Pons que en el año 1981 realizó un registro donde se contaban
“un total de 54 pedreres definides, entre altres coses, pel material i la situació”.
En el Plan Director Sectorial de Canteras de las Islas Baleares, recogido en el Decret 61/1999, de 28
de maig de 1999, d’aprovació definitiva de la revisió del Pla director sectorial de pedreres de les Illes
Balears, existe un catálogo que enumera todas las canteras de las islas. Dicho catálogo no contempla en
su clasificación la extracción de la piedra de marés, sino que ordena las canteras según su situación:
activas, incorporadas al P.D.S.P., en tramitación, que no han tramitado el P.D.S:P. e inactivas. Así,
aparecen 22 canteras activas, 5 incorporadas al Plan, 94 en tramitación y 58 que no han tramitado el
P.D.S.P. De todas formas, el tipo de cantera que se encuentra en mayor número son las inactivas, con un
total de 1206, y éstas son las únicas que posteriormente están clasificadas también según el material
extraído, dividiéndolas básicamente en arena, arenisca, caliza, margas, arcilla, molasa, grava y yeso. La
arenisca aparece como uno de estos 8 grupos, pero sin ninguna subdivisión, hecho que no nos permite
conocer la cantidad exacta de pedreras cuya actividad es la extracción de marés.
Por otro lado, en el libro de Sánchez-Cuenca (2010) ya se hace referencia a esta dificultad de
concretar las explotaciones de la piedra de marés en la isla. Finalmente, el autor desarrolla su trabajo
sobre 20 canteras activas, que proporcionan una información exhaustiva sobre las propiedades y
características del tipo de piedra que extraen. Por esta razón, la presente tesina se basa en estas 20
canteras, situadas principalmente en la zona este del llano de Mallorca y en la costa sureste de la misma.
El inventario de canteras (Tabla anexo 1) se basa en las fichas publicadas en este mismo libro y en la
información adicional de alguna de ellas extraída de Serra y Amengual (2008)
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3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
1. CA’S VILAFRANQUER
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3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
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3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
La piedra de marés ha sido explotada desde la prehistoria en Mallorca, hecho que delata la directa
relación entre la isla y este material, que ha servido a la actividad constructiva de dicho territorio desde sus
inicios. “La utilización de esta piedra en la Isla se remonta a tiempos inmemoriales, incluso en las
construcciones talaióticas podemos encontrar aun vestigios de su utilización. También sabemos que
durante las colonizaciones Romanas y Árabes ya se utilizó el Marés como bloque para construir (por
ejemplo parte de la muralla de Palma)” (Serra y Amengual 2008, p. 20).
En Mallorca existen tres materiales básicos que configuran el grueso de su construcción tradicional: la
madera, la pedra viva y, evidentemente, el marés. La extracción de este último ha evolucionado a lo largo de
la historia, introduciendo nuevos recursos y conocimientos. A partir del siglo XX se produce, a causa de la
irrupción de la máquina en los trabajos tradicionalmente manuales, una mecanización de todo el proceso.
Aunque esta evolución se llevó a cabo de forma lenta y gradual, actualmente se puede afirmar que se han
mecanizado la totalidad de las explotaciones, obteniendo así una producción muy considerable.
La explotación tradicional de la piedra de marés se ha llevado a cabo siempre de forma similar, con una
serie de herramientas muy específicas, que han mantenido sus características prácticamente intactas, al
igual que los tamaños en que se extraía y se trabajaba el material. El marés se cortaba, en Mallorca, en
piezas con unas medidas teóricas de 40 x 80cm, que en realidad solían ser 38 x 78cm, con un grueso que
variaba desde los 5cm a los 40cm. Hoy en día se siguen utilizando las mismas medidas para la construcción.
Las piezas de peor calidad se trabajan con los gruesos mayores, ya que por su volumen pueden ofrecer la
resistencia necesaria para ser útiles.
Extracción
Así pues, “La extracción del marés puede estructurarse en cuatro operaciones básicas: Corte,
separación, transporte y acabado de la pieza. El corte y la separación configuran el bloque de marés,
naturalmente son fundamental, y por tanto imprescindibles. Corresponden a las operaciones que se
realizaban para obtener las distintas piezas de piedra, aislándolas de la masa de la cantera. Las últimas,
trasporte y acabado (talla o desbaste), eran o no necesarias según el estado, dimensiones y situación del
bloque pétreo resultante de las dos primeras” (Galvañ y Ferrer 2000, p. 336-337).
Para llevar a cabo estas operaciones se necesitaban unas herramientas determinadas (Imagen 9 e
Imagen 10), las cuales se describirán a continuación a partir de definiciones del Diccionario català-valencià-
balear y del Proyecto Final de Carrera de Serra Matheu y Amengual Romaní (2008):
- Escoda: Herramienta similar a un martillo, que consta de un mango y una pieza metálica que tiene
dos extremos terminados en punta. Usada por los trencadors para picar la piedra.
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3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
- “Tallant: Tipo de hacha con los dos lados cortantes que servia [sic] para alisar e igualar los
bloques” (Serra y Amengual 2008, p. 57).
- Tascó: Pequeña pieza de madera o de metal, de sección triangular, que sirve para separar o abrir
cuerpos sólidos, en este caso los bloques de marés de la masa de cantera.
- “”Picot” (maza) y “picassa” (semi-maza o semi-escoda): utilizados para picar, para golpear,
introducir los “tascons” o cuñas en las grietas, o abrir la bancada” (Serra y Amengual 2008, p.
57).
- Perpal: Barra de hierro o de madera que sirve para descargar los bloques. Se separan los bloques
de la masa de la cantera haciendo palanca con esta herramienta.
- Verduc: Sierra larga que consta de una hoja metálica serrada entre dos asas, una a cada lado, lo
que permite el manejo de la herramienta entre dos personas. Se usaba para cortar el bloque en
piezas de menor grueso.
- Càvec: Herramienta de características similares a la azada, que tiene la hoja ancha en la parte
posterior y estrecha en la anterior, resultando una forma triangular. Sirve para cavar y para
recoger los restos de la zona de trabajo.
- ““Règia”: Listón de madera graduado de 8, 10 o 15 palmos. Sirve para medir las piezas” (Serra y
Amengual 2008, p. 57)
Imagen 9. Herramientas para la extracción artesanal del marés Imagen 10. Verduc
Fuente: Fotografías realizadas por la autora
Todo este proceso empezaba eligiendo el lugar del cual se extraería el material, según la calidad
demandada y el volumen a extraer. Una vez determinada la zona, se debía limpiar la parte más superficial,
de manera que se eliminara la capa de tierra vegetal y la parte del material deteriorada por el contacto con
la atmósfera. Esta operación se realizaba con la picassa que permitía picar y golpear, retirando así estas dos
primeras capas. Aunque en ocasiones la parte de material deteriorado no se elimina y, en cambio, se extrae
una primera hilada de piezas, llamadas pells, cuya cara superior es aquella que ha estado expuesta y que,
por lo tanto, es irregular. Estas piezas se utilizan como ornamentación o revestimiento ya que no pueden
funcionar como piezas estructurales, pero sí ofrecen una variedad mayor de texturas y colores. Si no hay
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3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
demanda de este tipo de pieza, se prosigue alisando la superficie donde se va a trabajar con la escoda,
herramienta cortante con la que se puede eliminar el relieve que tiene el propio terreno.
Para la extracción de las piezas, el primer paso era marcar los surcos que se excavarían en la tierra
definiendo el pla de la pieza, es decir, marcando cada 80cm, o 60cm en el caso de Menorca. Con la misma
herramienta se empezaban a excavar estos surcos en vertical con la altura que debería tener la pieza, y se
hacía intercambiando la posición de forma simétrica para ir corrigiendo el posible desplome de la apertura.
A continuación se marcaban y excavaban unos surcos perpendiculares a los anteriores y paralelos entre
ellos, cada 40cm, con el fin de definir la última medida de la pieza.
Una vez definidos todos los lados y excavadas las líneas que los delimitan se procedía a la extracción de
la piedra en sí, es decir, a separar la cara posterior de la pieza de la masa pétrea de la cantera. Esta
operación requería sacrificar una pieza y así dejar el espacio necesario para trabajar con las herramientas
correspondientes. Primero se volvía a utilizar la escoda para hacer una incisión en la arista inferior del
bloque, que estaba todavía en contacto con el suelo. En esta hendidura se colocaban unas planchas de
hierro, conocidas como llaunes, y los tascons, cuñas hechas también de hierro, a los que se golpeaba con el
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3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
picot o picassa, de modo que se iban introduciendo en el surco. “Este proceder no era gratuito, pues
separar el bloque por su cara más ancha evitaba que las tensiones que producía el despegue lo partieran”
(Galvañ y Ferrer 2000, p. 337).
La posición del trencador para sacar la pieza era en la dirección de la hilada, y gracias al sonido y a la
vibración consecuencia de los impactos, podía ajustar el ritmo de los golpes y su intensidad, evitando así la
rotura de los bloques. Para terminar este proceso de extracción, se introducía el perpal, que es una barra
metálica que actúa como una palanca, y permitía levantar el bloque para sacarlo.
En esta serie de imágenes se muestran gráficamente todos los pasos del proceso de extracción
artesanal. Desde el trabajo con la escoda hasta el corte en piezas de menor espesor.
Transporte y manipulación
Una vez obtenida la pieza, el transporte se llevaba a cabo de forma manual hasta la mitad del siglo XIX.
El método de transporte era el bornejat, que consistía en el desplazamiento del bloque girándolo sobre sí
mismo, principalmente sobre la cara menor, para realizar el mínimo esfuerzo y evitar la inclinación excesiva
de la espalda del propio cantero.
Para salvar la altura que se generaba como consecuencia de la excavación, se usaban diferentes
métodos. O bien se realizaba a través de una escalera, que tenía los peldaños excavados y que también
servía a los canteros para acceder a la zona de trabajo. O, si no, se levantaban los bloques mediante dos
cuerdas, con las que se sostenían dichos bloques, que iban subiendo a medida que los canteros recogían
dichas cuerdas y provocaban el giro de la pieza. Este último método se llama torn de llentia, y la fuerza de
los canteros se sustituyó en el siglo XIX por el molino y las poleas, que reemplazaron a las cuerdas.
25
3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
Torn de llentia
Figura 5. Manejo manual de los bloques de marés
Fuente: Oliver y García (1997)
Acabado y corte
Por último, quedaba el acabado de la pieza y, si era necesario, el corte en piezas de menor grueso. El
acabado se llevaba a cabo con el tallant, una herramienta tipo hacha, con dos hojas cortantes, que servía
para igualar y perfeccionar las diferentes caras del bloque, y se iba comprobando con una regla el pulido de
la superficie.
Por otra parte, para el corte del bloque de marés, se necesitaba una sierra, llamada verduc, que consta
de un mango a cada lado entre los que se tensa una hoja metálica dentada. El corte se debía realizar con
dos personas, una en cada lado de la sierra, que debían tirar de ella alternativamente para evitar que la hoja
metálica se doblara o arqueara, evitando, por lo tanto, que se desviara la dirección del corte.
La cantidad de piezas que pueden obtenerse del bloque principal de 40x40x80cm depende de la
capacidad que la piedra tiene de resistir el corte sin romperse. Así que dependiendo de su resistencia y de
su densidad, se podrán conseguir piezas de menor o mayor grueso. Las piezas de peor calidad suelen
dejarse con la medida del bloque original o cortarse por la mitad, obteniendo piezas de 20x40x80cm. En
cambio, para las piezas de gruesos de 10cm, 7cm y 5cm, son necesarios bloques que ofrezcan cierta
facilidad para el corte y no se rompan durante el proceso.
Mecanización
Como ya se ha mencionado, a partir del siglo XX se mecaniza todo el proceso de extracción y corte del
marés, y se sustituyen las herramientas manuales por otras mecanizadas que agilizan y facilitan el trabajo en
la cantera. Actualmente, la extracción se puede llevar a cabo mediante la sierra de disco, que consta de
unos raíles que permiten marcar las hiladas y las líneas que se van a cortar. En un principio la máquina
llevaba un disco de corte y posteriormente permitió el uso de dos discos que realizan simultáneamente un
corte en vertical y otro en horizontal (Imagen 13 e Imagen 14). También se evolucionó de los discos de
corte metálicos a los discos dentados con puntas diamantadas, que ofrecen un mayor rendimiento. Es el
caso de la regatadora, que puede asumir todo el proceso de extracción (Galvañ y Ferrer 2000).
Una de las máquinas que se ha incorporado de forma más tardía es la cortadora de hilo diamantado,
que “se utiliza para cortes de grandes dimensiones cuyo espesor sea superior a 70cm aproximadamente o
en sitios de difícil acceso donde no se pueden utilizar máquinas de disco” (Serra y Amengual 2008, p. 79).
Esta máquina funciona introduciendo un hilo a través de una de las perforaciones, previamente hechas con
la rozadora de cadena, máquina que se usa para cortes de grandes dimensiones, que pasa con ayuda de
unas guías hasta otra perforación consiguiendo que el hilo rodee toda la bancada que se debe extraer. “La
máquina se controla desde un cuadro de control situado a cierta distancia para proteger al operador de
26
3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
posibles roturas del hilo diamantado. También se suelen incluir otras protecciones en la propia máquina”
(Serra y Amengual 2008, p. 80).
Para el corte del bloque, también se pueden utilizar los dos métodos anteriores: máquina de corte
automática multidisco o cortadora multihilo. En el primer caso, la pieza entra con las medidas estándar de
extracción y sale en piezas de gruesos menores, según se quiera. Esta máquina puede ser multidisco o
contar sólo con un disco, en cuyo caso también podría usarse de forma manual. En el caso de la cortadora
multihilo, opera siguiendo las pautas que dicta un ordenador central, en el que se han introducido las
dimensiones deseadas para el corte de la pieza (Serra y Amengual 2008).
27
3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
3.3 REGLAMENTACIÓN
Previamente a la exposición del Plan Director Sectorial de Canteras existente, mediante el cual se
regulan las explotaciones de las Islas Baleares, es necesario poner de manifiesto que según todas las fuentes
orales consultadas hay un cierto desconocimiento de esta actividad, ya sea por falta de información
concreta, como los metros cúbicos de extracción del total de las canteras, o por la tardía regulación que se
ha hecho de ella.
El Plan Director actual se realizó entre los años 1992 y 1999, fechas relativamente recientes si se tiene
en cuenta que la explotación de la piedra en las islas se ha realizado desde tiempos prehistóricos. Además,
en los últimos años, el control sobre las minas se ha traspasado desde el Govern de les Illes Balears, a los
Consells de cada isla, hecho que hoy en día dificulta la tarea de conseguir información exacta sobre ciertos
aspectos de esta actividad, especialmente en cuanto al material.
El Plan tiene como objeto “regular el planejament, la gestió i la restauració de les pedreres en l’àmbit
territorial de la Comunitat Autònoma de les Illes Balears, de manera que ocasionin el menor impacte
mediambiental possible” (BOCAIB 1999). Esto se concreta en el Plan en dos puntos:
1. “Definir i regular les àrees d’ubicació de les pedreres, d’acord amb el principi d’autoproveïment
prioritari de cadascuna de les illes i, en la mesura que sigui possible a Mallorca, de les distintes
zones, partint d’uns criteris de protecció del medi ambient.
2. Establir el control mediambiental dels plans de restauració de les pedreres, de la seva reexplotació,
o dels projectes de reutilització d’aquestes” (BOCAIB 1999).
Definidos el objeto y la finalidad del Plan, se definen los conceptos necesarios para el entendimiento del
mismo:
- “Pedrera activa: aquella que disposa d’autorització o concessió minera i tots els altres requisits
legals, i no té expedient de caducitat amb resolució ferma.
- Pedrera incorporada al Pla: aquella que disposa d’autorització o concessió minera, així com
d’Informe favorable de la Comissió Balear de Medi Ambient o de la Direcció General
d’Ordenació del Terrritori [sic], segons els casos, i es troba pendent d’obtenir la llicència
municipal corresponent.
- Pedrera en tramitació per a la seva adaptació al Pla: aquella que disposa d’autorització o
concessió minera i està tramitant la seva adaptació al vigent Pla i que es relacionen a l’annex
núm.3.
- Pedrera que no ha tramitat la seva adaptació al Pla: aquella que disposa d’autorització o
concessió minera i no ha presentat cap documentació per a la seva adaptació al vigent Pla, i
que es relacionen a l’annex núm. 4.
- Pedrera inactiva: aquella que consti inscrita de baixa en el Llibre-Registre d’activitats
extractives de la Direcció General d’Indústria, sempre que no hi consti justificada la seva
restauració o reutilització” (BOCAIB 1999)
Además, se definen también los términos restaurar, devolver al espacio explotado sus características
originales; reexplotar, entendido como el reinicio de la actividad de explotación en una cantera ya inactiva; y
reutilizar, adaptar el espacio a otro uso, principalmente cultural, social o deportivo.
28
3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
Las canteras de interés etnológico también se exponen, no con una definición, sino atendiendo a “la
importància històrica per a l’estudi dels costums i les cultures d’aquestes pedreres”, lo cual desemboca
en una regulación especial de éstas, como por ejemplo, la posibilidad de adquirir la condición de BIC o
Bien de Interés Cultural, o ser declaradas en el catálogo de patrimonio histórico del ayuntamiento
correspondiente.
El desarrollo del Plan Director Sectorial de Canteras se basa en una serie de aspectos sobre los que
trabajar, a fin de llevar a cabo la regulación, indicada anteriormente. Así pues, se contempla la ubicación de
las canteras, su situación respecto de su actividad, la tramitación y restauración o reutilización de las
mismas, así como también inspecciones, controles y sanciones. Finalmente, la información sobre dichas
pedreras, se recoge en los anexos, en los cuales se pueden encontrar una serie de catálogos, divididos según
la actividad de la cantera. Este apartado de la tesina se centra en exponer aquellos aspectos que puedan
influir en el estudio que se lleva a cabo en la misma. Será importante hacer hincapié en lo referente a la
explotación del recurso, al territorio y al material, así como su posible restauración o reutilización.
Por lo tanto, en cuanto a la ubicación de las nuevas canteras, sólo se podrán situar en lugares incluidos
dentro de las zonas de localización de recursos de interés minero, y en ningún caso en Áreas de Especial
Protección. Tampoco se permiten extracciones de arena en el ámbito de las Áreas Naturales de Especial
Interés (ANEI), o en los sistemas de dunas litorales. Además, para la apertura de nuevas canteras, se
considera previamente la posibilidad de realizar otra actividad como la ampliación de una cantera ya activa,
la reexplotación de canteras en desuso, o la sustitución del material, del cual hay una demanda, por otro
que no implique una nueva explotación. En esta misma línea, se estipula la restauración de las canteras,
acción que recoge las medidas que se deben adoptar para que el espacio natural afectado por las
actividades extractivas pueda recuperar sus características originales, o adquiera las necesarias para su
integración medioambiental y paisajística (BOCAIB 1999).
Parque natural
ANEI
ARIP
Encinares protegidos
Zonas de localización de recursos de
interés minero
Figura 6. Zonas de localización de recursos de interés minero
Fuente: BOCAIB (1999)
29
3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
Por último, el cuadro resumen de los diferentes catálogos, donde se relacionan los distintos tipos de
cantera con la ubicación de la zona explotada, según si están localizadas dentro de Áreas de Especial
Protección o no. En los catálogos completos se pueden consultar las fechas de altas o tramitaciones de las
canteras, su nombre, el municipio en el que se encuentran y algunas observaciones puntuales. Además, en
las canteras inactivas consta también el tipo de material explotado: arena, arenisca, caliza, margas, arcilla,
molasa, grava o yeso.
Pedreres inactives
- Numeració antiga 1025
- Numeració actual 181
1206
I. Falta rigurosidad y concreción en la información que concierne a las canteras: inventario, extracción,
estimaciones.
En cuanto a la información acerca de las canteras de marés, la dificultad que existe para poder recopilar
dicha información pone de manifiesto una cierta falta de rigurosidad en la concreción de unos datos
numéricos exactos, ya sea para el inventario de canteras de marés, como en la cantidad de extracción del
material. Para el inventario de canteras no se especifica el material como tal en el Plan Director Sectorial, si
no que consta, como máximo, la extracción de piedra arenisca. Respecto de la extracción, no se ha podido
3
encontrar un control sobre ésta, y la información en m de la explotación, proviene de las propias canteras.
Además, tampoco se ha podido encontrar una estimación de yacimientos de marés. En los mapas
geológicos de Mallorca, se definen las zonas donde se encuentra esta piedra, ya que se conoce la ubicación
a partir del estudio de la formación de la roca de marés, pero no se ha podido concretar un número de
yacimientos o una estimación de cantidad de material, ya sea material explotado a lo largo de la historia, o
el que queda sin explotar.
30
3. EXPLOTACIÓN DE LA PIEDRA DE MARÉS EN MALLORCA
II. La reglamentación que rige el control de las canteras contiene unos criterios que encaminan la
regulación de las explotaciones hacia la protección de los espacios que tienen un valor cultural y del
medioambiente, y la restauración de éste último.
Una de las conclusiones que se pueden extraer del Plan Director Sectorial de Canteras, es que existen
unos criterios de protección del medioambiente que demuestran la voluntad de un cierto control
medioambiental en cuanto a la explotación de los recursos de las Islas Baleares. Cabe destacar la
importancia con la que se presentan en el Plan los términos restaurar, reexplotar y reutilizar, así como
también el hecho de que la apertura de una nueva cantera implique necesariamente la consideración previa
de reexplotar una cantera en desuso o la sustitución del material que se desea extraer por otro que no
conlleve una nueva explotación.
Otro aspecto a mencionar del Plan Director Sectorial es el hecho de que permita considerar las canteras
como parte del patrimonio, lo que significa que las canteras de interés etnológico tienen la posibilidad de
adquirir la condición de Bien de Interés Cultural. Esta condición permite dar un valor y una cierta protección
a estos espacios y la facilidad de asignarles un nuevo uso como parte del patrimonio del lugar.
III. La evolución del proceso de extracción del marés ha supuesto una mejora en aspectos que
principalmente sirven a la construcción y al mercado, pero se ha despreocupado del material en sí. El
corte y el proceso tradicional aprovechaban las características del marés para optimizar su uso y su
calidad.
En cuanto a la extracción del marés, es decir, del trabajo realizado en la cantera, se puede concluir que
los criterios de explotación han cambiado de forma drástica dos veces a lo largo de la historia:
El segundo cambio, surge a raíz de la mecanización del proceso de extracción. Los trabajos manuales
pasaron a realizarse mediante máquinas que ofrecen un rendimiento mayor en cuanto a la producción de
material.
Otra pérdida sufrida por la mecanización de este proceso es la estética de las canteras antiguas, cuyas
formas respondían al trabajo manual de la extracción. Hoy en día, las formas sinuosas que surgían de
excavar los bloques con el único criterio de optimizar su extracción, han pasado a ser totalmente
ortogonales, resultado del trabajo de máquina.
31
4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL MATERIAL
4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL MATERIAL
Es necesario conocer a fondo las características de la piedra para entender la forma en que se ha
utilizado a lo largo de la historia. En la arquitectura tradicional de las Islas Baleares el marés es uno de los
elementos básicos de construcción, y éste puede tener tanto una función estructural como ornamental, así
como también servir de cerramiento o partición. Tanto en el interior como en fachada normalmente se
reviste con mortero de cal, acabado típico en este tipo de climas.
Definir la piedra de marés no es tarea fácil, ya que se pueden encontrar múltiples definiciones que
abarcan desde la idea más general del material y su ubicación, hasta descripciones específicas de su
estructura y formación. Así pues, a grandes trazos, el marés es definido como “una pedra arenisca, més o
menys dura, però de fàcil elaboració, que s’empra molt per a la construcció d’edificis” según el Diccionari
Català-Valencià-Balear; o como “una roca arenosa de gra i ciment calcari de bon treballar” según el
Diccionari de la Llengua Catalana. Además, el Diccionari de l’Art i dels Oficis de la Construcció lo sitúa en el
periodo cuaternario y abundante en las Baleares.
Su nomenclatura, marés, es un término que hace referencia a su formación cerca del mar y “contener
en su masa multitud de restos de organismo fósiles de origen marino, que a veces pueden apreciarse a
simple vista” (Galvañ y Ferrer 1997). De hecho, como ya se ha explicado en el apartado 3.2 de esta tesina, el
marés existente en Mallorca se formó en su mayor parte en una zona que estaba inundada y que partía la
isla en dos grandes islotes, uniendo mediante el mar la Bahía de Palma y la de Alcudia. Actualmente, y
gracias a las variaciones sufridas por el nivel del mar, esta zona se sitúa en el llano y al sureste de la isla,
ubicándose en ella la mayoría de canteras de marés.
Dada ya una descripción general del material, para definir las propiedades del marés es preciso hacerlo
desde diferentes campos, tanto de sus características estéticas, como puede ser el color, hasta las físicas y
geológicas que se relacionan intrínsecamente con las constructivas.
El marés es “una roca de origen biológico formada por los detritos de esqueletos marinos transportados
por el viento hacia los sistemas dunares, donde sufren una consolidación por cementación de las partículas
según diversos mecanismos” (Sánchez-Cuenca 2010, p. 15), es decir, “es una arenisca calcárea,
concretamente una biocalcarenita, que se produjo durante el pleistoceno en la era cuaternaria” (Galvañ y
Ferrer 2000, p. 335).
Por su formación se puede definir como una roca sedimentaria, ya que aparece gracias a la
compactación de restos orgánicos marinos y de otros elementos arrastrados por la erosión del viento. El
proceso de formación de esta roca no incluye un único mecanismo, sino que se forma tanto a partir de un
proceso eólico, es decir, por granos y elementos de arenas, de otras rocas y de restos de organismos
marinos transportados por el viento, como de un proceso de acumulación de material detrítico en los
fondos marinos, que se ha sedimentado. Este último proceso explica la frecuente aparición de fósiles en
este tipo de roca, que no se podría explicar en las formaciones eólicas (Sánchez-Cuenca 2010; Galvañ y
Ferrer 2000).
Es un material generalmente de color claro, pero que según su composición puede encontrarse en
tonos desde el blanco prácticamente puro hasta el dorado rojizo. Esta variedad de tonalidades es un
parámetro que debe estar presente en la estética de la arquitectura que se quiere construir.
35
4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACETRÍSTICAS DEL MATERIAL
4.2 PROPIEDADES
Para optimizar el uso de cualquier material, es imprescindible conocer profundamente las propiedades
de éste, especialmente si se utiliza como material de construcción, ya que entender las prestaciones que
puede ofrecer y los problemas que puede acarrear permite buscar soluciones coherentes con las
características de dicho material. El marés es un tipo de roca con una estratificación muy heterogénea, lo
que se traduce en que sus propiedades son difíciles de cuantificar en un número concreto, ya que los
valores a los que se ha tenido acceso para este estudio son muy dispares. De hecho, en muchos casos se
acude a las propiedades de las areniscas calcáreas o las calizas blandas para tener una referencia
aproximada sobre algún aspecto del material.
2
Módulo de Young (E) 400000 T/m
Coeficiente de Poisson (y) 0.28
Coeficiente de dilatación 0.000011 (1/°C)
3
Densidad del marés 1.8 T/m
2
Módulo de torsión o rigidez (G) 12.1951 T/cm
2
Resistencia al cizallamiento (τ) 0.06 T/cm
2
Resistencia a compresión 40-60 Kg/cm [sic]
2
Tensión admisible 5 Kg/cm [sic]
Existen datos, recogidos en algunos ensayos, que permiten tener una idea general del material. En el
artículo de V.A. Galvañ Llopis y M.J. Ferrer Graciá (2000), se presentan una serie de propiedades del marés
procedentes del Laboratorio General de Ensayos e Investigaciones de la Generalitat de Cataluña, en donde
se define la composición química de éste de forma minuciosa, pero en cambio, sus propiedades físicas y
mecánicas no permiten entender completamente el material, ya que únicamente se aporta un dato
numérico de cada característica que no constata la heterogeneidad del marés.
36
4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL MATERIAL
Sin embargo, los resultados de los ensayos publicados por R. Sánchez-Cuenca (2010) son los datos más
completos que se han podido consultar. En ellos se hace evidente la variedad de resultados que se extraen
de un mismo ensayo con piedras de distintas canteras o calidades, evidenciando esta falta de
homogeneidad del material. Por esta razón, para exponer las propiedades elementales del marés, la
presente tesina se basa principalmente en la publicación de dichos datos, que han servido para poder
aportar una información más exacta sobre el material y para la generación de una serie de gráficas que
permiten entender de forma visual las propiedades del mismo y establecer relaciones entre ellas. Se dividen
las características del material, según el tipo de parámetro a definir, en 4 grandes grupos. Los datos del
estudio se han extraído a partir de ensayos realizados a los diferentes tipos de marés que extraen las 20
canteras activas existentes en Mallorca.
“Estos cuatro tipos de parámetros no son totalmente independientes. Dado que la composición del
marès es prácticamente de material calizo exclusivamente, la densidad estará relacionada con la porosidad y
consecuentemente la resistencia mecánica. La porosidad, por otra parte, determina las propiedades
hídricas, Pero no toda la porosidad tiene relación directa con el comportamiento del agua en el sistema
poroso. [Link].” (Sánchez-Cuenca 2010, p. 41). Por lo tanto, al exponer las diferentes propiedades del
marés, es preciso tener en cuenta que un mismo factor está directamente relacionado con uno o varios
parámetros distintos, y que por consiguiente, lejos de ser independientes, deben entenderse las
características del marés de forma global.
37
4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACETRÍSTICAS DEL MATERIAL
De las propiedades físicas del marés cabe destacar la densidad y la porosidad del material. El marés es
una roca muy porosa, y por lo tanto, tiene la capacidad de absorber y eliminar agua muy rápidamente. La
excepción es la “piedra de Santanyí”, cuya porosidad se produce a través de conductos mal comunicados,
hecho que la convierte en una piedra menos permeable, pero también con una capacidad menor de
eliminación de agua si ésta entra en su interior.
En cuanto a la densidad, es un parámetro mucho más variable, puesto que depende del volumen de los
poros. Las canteras actuales son capaces de ofrecer tipos de marés con densidades muy distintas. Tanto la
porosidad como la densidad no sólo definen el comportamiento frente al agua y a la humedad, sino que
también tienen un papel importante cuando se ha de definir la resistencia mecánica del material, ya que
está directamente relacionada con la compacidad de la piedra.
En el caso del marés, se tiene en cuenta la densidad aparente, que es la que se obtiene incluyendo la
totalidad de los huecos y los poros que presenta el material. Tal y como se muestra en la Gráfica 1, la
porosidad total y la densidad aparente son inversamente proporcionales, siendo la densidad aparente
3
media de 1.69 g/cm y la porosidad total media del 40%.
3 60
55
2,5 50
45
2 40
35
1,5 30
25
1 20
15
0,5 10
5
0 0
CA'S VILAFRANQUER
CA'S SINEUERS
GALDENT
CA'N ROMAGUERA
VANRELL
SANTA BÁRBARA
SON GARCIAS
SA MURTERA
SA CABANA
SA SÍNIA NOVA 2
SA SÍNIA NOVA 3
SA SÍNIA NOVA 1
SON RAFALÓ
SA TEULADA 2
SA TEULADA 1
CAMP ROIG 2
VERNISSA VEY
CAMP ROIG 1
CA'N CASETES 2
CA'N CASETES 1
SON AUBA 1
SON GRAU
CA'S BUSSO 2
SON AUBA 2
MAYOL II
“La utilización del marès en la construcción aprovecha una propiedad fundamental: la resistencia
mecánica. El tipo de esfuerzo que realiza una pieza de marès en una fábrica es generalmente de
compresión, por lo que la resistencia mecánica se ha de evaluar principalmente en esta situación” (Sánchez-
Cuenca 2010, p. 41).
38
4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL MATERIAL
2
- Muy duro: resistencia a compresión > 200 kg/cm
2 2
- Duro: resistencia a compresión entre 100 kg/cm y 200 kg/cm
2 2
- Medio: resistencia a compresión entre 50 kg/cm y 100 kg/cm
2
- Blando: resistencia a compresión < 50 kg/cm
A causa de esta clasificación, cuando se hace referencia a la resistencia del marés se habla de marés
duro o blando, nomenclatura que en este caso no significa dureza, entendida como la resistencia que opone
un material a ser rayado por otro, sino que atiende exclusivamente a la capacidad mecánica de la piedra de
marés.
Se conocen algunos datos numéricos cuantitativos del marés en cuanto a su resistencia a compresión:
2
en un trabajo desarrollado por Agustí Frau Pons, se concluye una resistencia promedio de 48kg/cm , con un
2
máximo de 60kg/cm . Por su parte, Miquel Ramis presenta, en su web Artífexbalear, las siguientes
resistencias, según diversas canteras:
2
- Arenal 35 kg/cm
- Muro 44 kg/cm2
- Porreres 36 kg/cm2
- Felanitx 59 kg/cm2
En la Gráfica 2 se relaciona la resistencia a compresión del marés con su densidad aparente, puesto que
la resistencia del material depende de la porosidad del mismo. Existe una relación evidente entre los dos
parámetros, y en la gráfica se puede leer que con el aumento de densidad aumenta también la resistencia
de los bloques. Sin embargo, esta relación no es proporcional, ya que presentan una tendencia de aumento
diferente.
Otro aspecto que puede deducirse de la gráfica y de los valores numéricos sobre los que se trabaja, es
que la dispersión de los puntos que representan la resistencia a compresión del marés es mayor cuanto más
alto es su valor, de lo que traducimos que la mayor parte del marés extraído en Mallorca se clasifica como
blando o medio, y se acumula en los valores más bajos de la gráfica, en cambio, la disponibilidad de marés
duro o muy duro se reduce así como aumenta su resistencia.
600 3
550
500 2,5
450
400 2
350
300 1,5
250
200 1
150
100 0,5
50
0 0
CA'S VILAFRANQUER
CA'S SINEUERS
GALDENT
CA'N ROMAGUERA
VANRELL
SANTA BÁRBARA
SON GARCIAS
SA MURTERA
SA CABANA
SA SÍNIA NOVA 3
SA SÍNIA NOVA 2
SA SÍNIA NOVA 1
SON RAFALÓ
SA TEULADA 2
SA TEULADA 1
CAMP ROIG 2
CAMP ROIG 1
CA'N BON JESÚS 2
CA'N CASETES 1
VERNISSA VEY
CA'N CASETES 2
CA'N BON JESÚS 1
SON GRAU
SON AUBA 1
SON AUBA 2
CA'S BUSSO 1
MAYOL II
CA'S BUSSO 2
39
4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACETRÍSTICAS DEL MATERIAL
Existe una tendencia ascendente en las dos propiedades, pero en ningún caso se puede considerar
definitoria, ya que la dispersión de resultados del ensayo de resistencia al impacto denota la variabilidad de
esta característica.
600
550
500
450
400
350
300
250
200
150
100
50
0
CA'S VILAFRANQUER
CA'S SINEUERS
GALDENT
VANRELL
CA'N ROMAGUERA
SANTA BÁRBARA
SON GARCIAS
SA MURTERA
SA CABANA
SA SÍNIA NOVA 3
SA SÍNIA NOVA 2
SA SÍNIA NOVA 1
SON RAFALÓ
SA TEULADA 2
SA TEULADA 1
CAMP ROIG 2
VERNISSA VEY
CAMP ROIG 1
CA'N CASETES 2
CA'N BON JESÚS 1
CA'N CASETES 1
CA'S BUSSO 1
MAYOL II
SON GRAU
SON AUBA 1
SON AUBA 2
CA'S BUSSO 2
Resistencia a compresión Resistencia al impacto Lineal (Resistencia al impacto
(kg/cm2) (cm) (cm))
En este apartado el parámetro más importante es la absorción capilar de la piedra, la cual es muy alta y
puede provocar humedades que degraden el estado del material. Ya en la arquitectura tradicional, la pieza
de marés se colocaba evitando el contacto directo con el suelo, siendo sustituida en la base de los muros
por bloques de pedra viva.
El coeficiente de absorción del marés tiene un valor medio de 12,65%, siendo el máximo de 26.4% y el
mínimo de 0.6%; y la porosidad media del material es del 40%. Estos valores son significativamente
superiores a los que presentan otros tipos de piedra de características, en un principio, similares. Por
ejemplo, según los valores que se establecen en la publicación de Thomas et al. (2008) (Tabla 4) tanto la
porosidad como el coeficiente de absorción del marés se sitúan muy por encima de estos valores, siendo
aproximadamente el doble del mayor de ellos, los de la arenisca blanca.
40
4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL MATERIAL
ARENISCA
PROPIEDADES CALIZA MARGA ARENISCA ROJA
BLANCA
3
Densidad aparente [g/cm ] 2.65 2.50 2.25 2.09
El alto valor de estos parámetros en la piedra de marés indica, como ya se ha mencionado, una gran
capacidad por parte de este material de absorber agua o humedad, ya sea por filtraciones o por absorción
capilar. Este hecho se ha considerado un problema ya desde las construcciones populares mallorquinas, y la
protección del material frente a la humedad ha sido siempre una prioridad.
Pero cabe mencionar que las mismas características que provocan este alto grado de absorción,
resultan favorables en la facilidad que presenta el marés para perder el agua absorbida. Si bien es cierto que
esta propiedad, la desorción, no se produce de forma inmediata. Por lo tanto, no sólo se ha de garantizar la
protección del marés frente a la humedad, sino que también se deben tomar medidas para no impedir esta
pérdida de agua. De todas formas, favorecer la aireación del material, o de los elementos construidos con él,
facilitarán también la evaporación de la humedad que haya penetrado en la piedra.
VANRELL
CA'S VILAFRANQUER
SON RAFALÓ
GALDENT
SA CABANA
SA SÍNIA NOVA 1
SA SÍNIA NOVA 2
CA'N ROMAGUERA
SA SÍNIA NOVA 3
SON AUBA 2
CA'S BUSSO 2
SON GARCIAS
SON AUBA 1
CA'S BUSSO 1
CA'N BON JESÚS 2
CAMP ROIG 2
SA MURTERA
CA'N CASETES 1
VERNISSA VEY
MAYOL II
CA'N CASETES 2
SA TEULADA 2
SA TEULADA 1
SANTA BÁRBARA
41
4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACETRÍSTICAS DEL MATERIAL
Imagen 16. Serie de imágenes sobre la absorción del marés. Vertido de 1.5l de agua sobre una pieza
Fuente: Fotografías realizadas por la autora
El marés es una roca sedimentaria de origen biológico formada a partir de los restos de esqueletos
marinos transportados por el viento, que posteriormente se consolidan por cementación de las partículas.
Esta sedimentación se produjo en un medio litoral y su formación se llevo a cabo por medio de distintos
mecanismos: el primero, a partir de las partículas transportadas por el viento y depositadas en dichos
sistemas dunares, en segundo lugar, gracias a la acumulación de detritos marinos en las orillas del litoral; y
finalmente, a partir de depósitos sedimentados en el fondo marino (Sánchez-Cuenca 2010).
Esta variedad de mecanismos de formación significa una estratificación muy heterogénea, dando como
resultado una gran diversidad de tipos de marés, que presentan color, textura, características y un tipo de
grano muy diferente. En algunos mareses se encuentran fósiles de organismos marinos prácticamente
enteros, y de hecho, existe un marés, denominado acopinyat, que está formado de conchas fósiles marinas
soldadas (Ramis s.f.). Esta heterogeneidad se hace evidente en las propiedades explicadas previamente en
este apartado, ya que la composición del marés afecta directamente a cada una de ellas.
En la Tabla 5 se exponen de manera más detallada los datos geológicos de la piedra de marés, y de la
piedra de Santanyí, una roca considerada popularmente marés pero que presenta unas características
diferentes, siendo más compacta y dura que la primera.
42
4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL MATERIAL
El marés no es un material homogéneo, sino que la piedra que se extrae en cada cantera es diferente, y
de hecho, en una misma pedrera también se obtienen bloques de marés diferentes unos de otros. Como
consecuencia, las características y propiedades del material presentan variaciones muy grandes, como ya se
ha expuesto en los apartados anteriores. Pero esta heterogeneidad no sólo influye en la inconcreción de las
características del material, que abarcan un amplio abanico de valores, sino que da lugar a una serie de
defectos congénitos que se deben detectar antes de asignarle una función a las distintas piezas de marés, ya
que, aunque presenten una buena estética, estas imperfecciones pueden suponer la falta de resistencia
esperada o el peligro de rotura del bloque.
Es por esto que los canteros, llamados trencadors en las Baleares, “hacían cantar” la piedra para
conocer la calidad del bloque y para detectar posibles imperfecciones. Este método todavía se utiliza en la
actualidad y consiste en dar una serie de golpes, con una pieza metálica llamada tascó, al bloque de marés
en una de sus caras, el cap, ya que la pieza se coloca en vertical. Estos golpes producen un sonido y una
vibración que permite a los canteros determinar la calidad de la pieza: si el sonido es vibrante y limpio, “com
sa campana d’una església”, según palabras de P. Amengual, el bloque es considerado de buena calidad, en
cambio si el sonido es sordo, se considera que la pieza es de mala calidad o que tiene imperfecciones o
defectos en el interior, y que debe destinarse a picadís o limitarse su uso. En este último caso la piedra se
llama pedra tomba debido a su sonido, también conocido como só de tomba.
En el libro de G. Oliver Sunyer y N. García Inyesta (1997), Construir en Marès, definen el material a partir
de tres imperfecciones intrínsecas en él, que son, en realidad, tres características del marés más común que
ofrecen tanto ventajas como inconvenientes.
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4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACETRÍSTICAS DEL MATERIAL
Baja resistencia
Baja cristalización Fácil obrado
Fácil meteorización
La porosidad aligera el peso del bloque, que sería mayor si éste fuera totalmente macizo, hecho que
permite la manipulación de piezas grandes de forma manual, normalmente entre 2 personas, ya que un
bloque de 20x40x80cm pesa aproximadamente 100kg. Por otro lado, esta porosidad implica una cierta
permeabilidad en la piedra de marés, lo que significa un aumento de la superficie que se encuentra en
contacto con los agentes atmosféricos, perjudiciales en muchos casos, y una mayor exposición a la
infiltración de agua en la pieza. Pero, a su vez, esta permeabilidad ha sabido usarse en construcción de
forma positiva, ya que permite que el mortero se una físicamente al bloque de piedra pasando,
precisamente, a través de los poros de la misma.
La segunda característica que se cita en el cuadro de dicho libro es la baja cristalización y compactación,
que implica una cierta facilidad en el trabajo con la piedra, ya que permite el corte manual con sierra de una
forma relativamente sencilla, así como también el tallado. Pero el inconveniente de esta baja compactación
es uno de los más importantes a tener en cuenta, ya que significa una baja resistencia a los esfuerzos, de
modo que afecta a una característica directamente relacionada con el uso del material: la construcción. Se
puede asegurar que la mayor parte de los bloques de marés funcionan en construcciones de una o dos
plantas, altura típica en la arquitectura tradicional de Mallorca, pero un mayor número de plantas implicaría
una mayor exigencia en la calidad de la piedra (Oliver y García 1997).
Por último, la estratificación, que ofrece unas líneas de fractura naturales que permiten un corte limpio
y natural. En el trabajo tradicional de la piedra, se aprovechaban estas líneas para obtener piezas de gruesos
más finos ya que el corte se producía fácilmente. Actualmente, con los sistemas de extracción y de corte
mecanizados, la máquina corta indistintamente sin optimizar las características naturales de la piedra.
Además de estas características más generales del marés, se contemplan una serie de defectos que se
presentan a menudo en este material y que pueden detectarse a simple vista o gracias al sonido del bloque
al “hacerlo cantar”. Tipos de marés defectuoso (Ramis s.f.):
- Argiloso: contiene impurezas argilosas.
- Brescat: presenta vacíos o agujeros de dimensiones apreciables.
- Brèvol: se desmenuza fácilmente.
- Buidadís: contiene zonas mal cimentadas que, al exponerse a los agentes atmosféricos agresivos
del ambiente, se deterioran con facilidad.
- Granat: presenta gran cantidad de gravas duras, conocidas como revius o gavarrots, cristalizadas
que dificultan la talla y el corte.
- Llivanyós: presenta líneas de rotura, explicadas anteriormente, debidas a la estratificación del
material.
- Blanco: contiene mucha cal, y al exponerse al agua y al sol, “molina”, es decir, se desmenuza
reduciéndose a polvo. Este tipo de marés se encuentra especialmente en los pueblos de Muro, Sa
Pobla o Manacor.
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4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL MATERIAL
Una vez expuestos los defectos congénitos que puede presentar el material, es necesario conocer
cómo actúa el marés una vez en uso, en constante exposición con el ambiente, y que procesos físicos,
químicos y mecánicos puede sufrir.
Hay tres factores principales que provocan un desequilibrio en la estructura orgánica de la piedra de
marés, originando una serie de alteraciones
Este gas, presente en la atmósfera, reacciona con el carbonato cálcico, compuesto que es insoluble en
agua y que conforma más del 90% de la piedra de marés, resultando de la reacción el bicarbonato
cálcico. Este último compuesto sí presenta una cierta solubilidad en agua que significa una disminución
de resistencia en la piedra y un aumento de su porosidad, ya que se crean, en el interior de la misma,
capilares y provocan su rotura.
-
- Ión cloruro (Cl )
Ion que se encuentra en el ambiente, especialmente presente en agua de mar o ambientes marinos, y
que tiende a reaccionar con compuestos hidratados. El resultado de estas reacciones son, entre otros
elementos, cloruros metálicos, entre ellos el cloruro férrico. Éstos tienen tendencia a producir ácido
clorhídrico (HCl) que convierte las sales insolubles en agua a solubles, hecho, que como en el caso
anterior, provoca la descomposición del material.
2-
- Ión sulfato (SO4 )
Factor que está presente en la atmósfera, sobre todo en zonas con un grado de contaminación elevado.
El ión sulfato reacciona con las moléculas de agua y precipita el ácido sulfúrico, el cual reacciona con las
sales que contiene la piedra. De este proceso resultan diferentes sulfatos, entre ellos el sulfato de
calcio, que son solubles en agua, y por lo tanto sucede lo mismo que en los dos procesos ya explicados:
se descompone y deteriora la piedra de marés.
45
4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACETRÍSTICAS DEL MATERIAL
La acción de estos tres factores produce que ciertas sales y sustancias presentes en el marés que son,
en un principio, insolubles en agua se conviertan en solubles. Cuando estas sales entran en contacto con
moléculas de agua cristalizan, lo que conlleva un aumento del volumen molecular. Si esta cristalización se
produce en la parte exterior del muro, o del bloque de marés, el resultado es la aparición de eflorescencias,
que no afectan a la capacidad mecánica del material. Pero, si por el contrario, la cristalización se produce en
el interior de la piedra, el aumento de volumen produce tensiones internas que pueden provocar la rotura
del material (Serra y Amengual 2008).
Existen también una serie de procesos fisicoquímicos y mecánicos que producen la degradación de la
piedra de marés, y que conllevan una alteración de sus propiedades. Entre otros, destacan:
Fisicoquímicos
- Formación de costras: aparición de una capa superficial diferente del material o substrato sobre el
que se ubica. De dimensiones variables puede venir provocada por suciedad, por la presencia de
organismos, por la oxidación de algún metal o por una alteración natural de la roca. En ocasiones,
la costra puede levantarse y se crea un espacio vacío entre el material y la costra.
- Arenización: la acción del viento y las sales solubles producen una degradación en el material en
forma de granos de arena.
- Alveolización: también a causa de la acción del viento y las sales solubles, el deterioro de produce
en forma de alveolos.
- Eflorescencias: como ya se ha explicado anteriormente, surgen como consecuencia de la
cristalización de las sales en la zona exterior del muro. El resultado son manchas blanquecinas
sobre el mismo.
- Depósitos de microorganismos: acumulación en la superficie de la roca, especialmente en zonas
orientadas a norte y próximas al suelo, de algas microscópicas filamentosas.
- Picaduras: corrosión puntual de nódulos férricos.
- Depósitos superficiales: acumulación de todo tipo de material, como polvo o humo, presente en el
ambiente que se deposita en la piedra. Estos depósitos se mantienen en la superficie y no afectan
a la estructura orgánica de la piedra.
Mecánicos
Las patologías que la piedra de marés puede sufrir se deben en su mayoría a los agentes atmosféricos,
es decir, al contacto del material con el ambiente exterior. De entre todas las causas naturales que afectan a
la piedra destaca la humedad, ya que al ser un material poroso presenta una exposición considerable a
dicho factor. Se deben tener presente los dos tipos de humedad que pueden afectar a la piedra: la humedad
exterior y la humedad que penetra por capilaridad. Es por ello que tanto en la construcción tradicional como
en la actual se utilizan estrategias para proteger el material de la humedad del ambiente y evitar los daños
que produce ésta en la piedra.
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4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL MATERIAL
“Las construcciones antiguas de más calidad comenzaban los muros con una o dos hiladas de pedra
viva, que actuaba de barrera a la humedad de difusión capilar procedente del subsuelo. En fachada, estas
hiladas aparecían como un zócalo de piedra vista. En la actualidad es frecuente ver imitaciones en las que
estas hiladas son sustituídas [sic] por un forro agravando, en lugar de resolver, los problemas de humedad
capilar: el agua, al no poder emerger al exterior por la fachada, migra hacia el interior creando ambientes
insalubres con problemas de deterioro de los materiales y de los revestimientos” (Sánchez-Cuenca 2010, p.
39)
A pesar de que en el libro de Sánchez-Cuenca (2010) se explica que algunas imitaciones han dejado de
lado la función de la primera hilada de piedra viva para basarse únicamente en la estética, el mecanismo
tradicional debe considerarse como una de las posibles soluciones frente a la humedad por capilaridad. Este
sistema, que ha funcionado a lo largo de la historia, es simple y efectivo. Además, trabaja con dos materiales
que casan bien entre sí, sin la necesidad de complementar el muro con otros elementos, es decir, trabaja
con las diferentes permeabilidades de los distintos tipos de piedra.
Otra solución utilizada en la arquitectura popular, y de la que también encontramos múltiples ejemplos
actuales, es la aplicación de un acabado exterior de mortero, generalmente de cal. Este revestimiento
protege la fachada de la humedad exterior, que se encuentra presente en el ambiente, creando una barrera
capaz de soportar la intemperie y que se adhiere bien al material que reviste. El uso de este acabado oculta
la piedra de marés, ya que homogeniza la fachada y ofrece un aspecto muy distinto a la fachada de marés
visto.
Frente a la humedad ascendente por capilaridad, además de la solución típicamente tradicional, existen
variadas estrategias:
- Cámara ventilada, la cual debe garantizar la renovación constante de aire para evitar posibles
condensaciones.
- Sifones atmosféricos, que consisten en “la creació de petites perforacions sobre un pla horitzontal
del mur, en la seva part baixa, on s’introdueixen tubs de ceràmica porosa” (Pons 2002, p. 149) El
sistema funciona gracias a la diferencia de presión de vapor entre el aire saturado y el que tiene un
menor contenido de humedad, hecho que provoca la expulsión del agua.
- Barrera continua anti-capilar, es decir, la introducción en el muro de una lámina impermeable que
evite el paso de la humedad.
- Electroósmosis, que consiste en provocar el descenso del agua que penetra por capilaridad a partir
de la creación de un campo eléctrico que crea una diferencia de potencial entre el material
húmedo y el terreno.
- Inyecciones de productos químicos en el muro, que actúan como un repelente al vapor de agua,
evitando que éste ascienda a través de los poros (Pons 2002).
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4. EL MARÉS. DESCRIPCIÓN Y CARACETRÍSTICAS DEL MATERIAL
De la explicación de las propiedades elementales y sus distintas características del marés, desde el
origen de la piedra hasta las patologías que sufre el material durante su uso se pueden extraer varias
conclusiones. La tesina está encaminada a buscar y proponer una serie de fachadas de las cuales el marés
sea parte fundamental, y a partir de ellas concretar una o diversas soluciones que optimicen el uso de
esta piedra. Por lo tanto, las conclusiones que se exponen en este apartado están enfocadas a resaltar
tanto las cualidades como los problemas que presenta el material de cara a una construcción y un uso
que sea coherente con éstas. Así, pues, se concluye que:
I. La sedimentación y formación del material, y por lo tanto su estratificación, son las causas principales
de la heterogeneidad de éste. Esta falta de uniformidad explica la diversidad de resultados para un
mismo parámetro, y por lo tanto se debe asumir este hecho como una característica más del marés,
considerándola sumamente importante en la elección del material para un uso concreto.
Es evidente que por mucho que se pueda concretar un valor medio de cada una de las propiedades
del marés, éstas seguirán dependiendo de la cantera, y de hecho, del frente en donde se esté trabajando
en cada momento. Las pedreras ofrecen diferentes calidades porque disponen de ellas, ya que en un
mismo yacimiento se encuentran variaciones del material considerables. Por tanto, es imprescindible
conocer las exigencias del uso para el cual va a servir el marés que se demanda, y seleccionarlo en base a
las prestaciones que puede ofrecer.
II. La necesidad de establecer calidades de marés para poder diferenciar de forma fácil un tipo de
marés u otro, y destinarlo a un uso concreto dependiendo de dicha calidad.
Las canteras ya dividen el marés según su calidad, hecho que, desde luego, facilita la demanda del
material de un tipo u otro si se conocen los requisitos que debe cumplir. Aun así, las calidades son
demasiado subjetivas y no se establecen dentro de unos valores concretos que permitan cuantificar hasta
que punto resiste o cuánto se le puede exigir a una determinada calidad. En este caso prima más la
experiencia de los obreros y de los canteros que cualquier valor cuantificado que se pueda obtener.
En toda esta labor, cabe destacar el trabajo de los trencadors, que al “hacer cantar” la piedra de
marés son capaces de conocer si el bloque extraído presenta algún defecto y la calidad que se le debe
asignar.
III. La necesidad de hacer un uso del material coherente con sus propiedades.
Una vez conocidas sus características principales, que son, sin lugar a dudas, su porosidad y su
resistencia a compresión, es lógico que cualquier uso que el material deba asumir esté pensado desde
estas características.
Las patologías que sufre el marés demuestran que el problema más importante al que se enfrenta es
la humedad, por lo tanto, utilizar el marés sin protegerlo de ésta es condenar al material a un deterioro
seguro. De la misma manera ha de evitarse someter al marés a cualquier esfuerzo que no sea de
compresión, ya que la rotura puede producirse fácilmente.
48
5. USO DE LA PIEDRA DE MARÉS
5. USO DE LA PIEDRA DE MARÉS
“Si hubiéramos de definir en una sola palabra la más acusada característica de la arquitectura
mallorquina, esta sería la austeridad. Una austeridad en la que se funden la pureza y sobriedad
representativas de nuestras costumbres y artesanía y que consiguen que nuestra arquitectura posea una
autenticidad que, emana precisamente del hecho de integrarse plena y armoniosamente en su entorno
paisajístico y humano. La arquitectura popular mallorquina es una singular muestra de autenticidad,
porque refleja plenamente las características de cada una de las comarcas –montanya, pla, rayguer,
mitjorn- en donde se inserta armoniosamente, y surge con el aprovechamiento de los elementos básicos
que cada una de estas zonas ofrece” (Borrás 1978).
La arquitectura popular mallorquina es sencilla y se ha abastecido de los materiales del entorno para
formarse. A partir de ellos y de la voluntad de optimizar su uso y su función, evolucionaron las técnicas
constructivas, pero siempre bajo una misma lógica: la que admitía el material. Actualmente con la
variedad de recursos que están a disposición de la construcción, esta lógica constructiva ha quedado
atrás y se combinan materiales y soluciones, que en muchos casos desmejoran el uso de la piedra, que
pasa a funcionar como revestimiento con gruesos insuficientes como para hacer frente a la intemperie.
Esto, a su vez, lleva a la necesidad de aplicar tratamientos específicos a la piedra para garantizar su
protección y el buen funcionamiento del conjunto de fachada.
Sin embargo, hay aspectos de la construcción tradicional en marés que se han mantenido a lo largo
de la historia, y que por lo tanto son un elemento común y continuo en la arquitectura de la isla. Las
medidas de las piezas de marés se han conservado sin cambios considerables, y de hecho en las canteras
siguen trabajando y extrayendo los bloques con las mismas dimensiones básicas de 40x40x80cm. A la vez,
este bloque se corta en subdivisiones que ya se usaban en las construcciones populares.
- 5 o 7cm: piezas usadas antiguamente para el entrevigado, hoy en día sirven para revestir las
fachadas. En algunos casos también se usan de 3cm como revestimiento.
- 10 o 15cm: usadas para la tabiquería interior, o como hoja interior de la fachada. En algunas
casas el piso superior podía construirse con una sola hoja de 15cm ya que no tenía grandes
exigencias de resistencia a compresión.
- 40cm: bloque básico que se extrae en la cantera, se usaba como sillar o para construcciones con
mayores exigencias de resistencia a compresión, es decir, mayor peso a soportar. Actualmente
se usa para construcciones sencillas y también puede funcionar como muro de contención.
51
5. USO DE LA PIEDRA DE MARÉS
Peces de
Gruix Gruix Gruix peça Gruix Pams per Terços per
NOM 80x40 per
antic cm teòric cm cm escairat cm carretada peça
carretada
Gruix de
40 38 36 2 8 6.5
quaranta
Gruix
d’emperador 30 30 28 26 2.5 10 5
o de trenta
Gruix de rei o
25 25 23 21 3 12 4
de vint-i-cinc
Gruix ordinari 17 15 14 4 16 3
Gruix de deu o
12 10 9 6 24 2
Tresperdos
Llivanya o
6 5 4 12 48 1
Terç
Tradicionalmente, la casa mallorquina se ha construido o bien con muros de piedra o bien con muros
de marés y las particiones interiores, al igual que el entrevigado, solían ser de este segundo material. Las
fachadas, en muchos casos, se revestían con mortero de cal, trabajo que en la isla se conoce como
emblanquinar, para proteger la piedra de marés del ambiente y aportar más impermeabilidad al
cerramiento. Además, la cal se usaba como bactericida y también se aprovechaba para protegerse del calor,
ya que es un material selectivo frío.
El uso del marés en la arquitectura popular implicaba una serie de procedimientos y una forma de
trabajar el material determinada que ha ido evolucionando a lo largo de la historia, pero que en muchos
casos mantiene ciertos aspectos inmutables ya que dependen únicamente de las características de la
piedra. Según exponen N. García Inyesta y G. Oliver Sunyer (1997), en su libro Construir en marès, el primer
paso es la selección del material, que viene definida por los siguientes parámetros:
Esta selección, que actualmente también se realiza, supone la elección de la cantera de donde se
extraerá el material, y por lo tanto, la calidad de la piedra que exige la nueva construcción. Antes de la
52
5. USO DE LA PIEDRA DE MARÉS
evolución de los medios de transporte, cuando era sumamente complicado trasladar los bloques de piedra
por tierra, el marés procedía del lugar más cercano posible de donde pudiera explotarse, por lo que, el
parámetro más importante era la cercanía del acceso al material.
Una vez elegido el material, se debían definir las dimensiones de los bloques, que dependían de la
altura de la edificación o de la capacidad mecánica exigida en la obra. Los bloques más comunes para
construir la parte estructural eran los de 20x40x80cm, y en el caso de que la exigencia fuera mayor, se
empezaba la base del muro con piezas de 40x40x80cm. La primera hilada no se colocaba directamente
sobre el terreno, sino que se construía una base previa donde posteriormente se apoyaba el muro: la
escombra. Ésta consistía en una zanja, normalmente de unos 80cm de ancho y 1m de profundidad, que se
rellenaba de cemento mallorquín, piedras y gravas. Además en las construcciones de mejor calidad, la
primera hilada del muro se construía con bloques de pedra viva, mucho menos permeable que la piedra de
marés. Estas estrategias tenían como objetivo principal proteger el muro de la humedad absorbida por
capilaridad. La protección contra el agua de lluvia, o la humedad del ambiente, dependía del grueso del
muro, que normalmente era suficiente.
Para trabajar las piezas de marés y empezar a construir con ellas, se debía tener en cuenta su
característica más destacada: la porosidad. La pieza de marés se empapaba en agua antes de empezar a
trabajar, asegurando que, una vez se le aplicase el mortero, la pieza no pudiera absorber el agua que éste
contenía. Así, se conseguía el tiempo necesario para que el mortero penetrase en la piedra de manera
progresiva, obteniendo la unión física de los dos materiales. Si el mortero tenía suficiente fluidez podía
aplicarse directamente ya que el marés era capaz de absorber el agua sobrante de la mezcla.
La colocación de las piezas se realizaba a rompe-junta con tal de asegurar la estabilidad del muro, que
trabaja a compresión. A estas piezas se les hacía una hendidura, que rodeaba la pieza, ya fuera con una línea
continua o en forma de espina de pez, por la que luego fluiría el mortero. Por lo tanto, en primer lugar se
realizaban las hendiduras en las piezas, que luego se colocaban a rompe-junta y separadas de la hilada
inferior por una serie de cuñas o tascons y, a la vez, entre ellas. Esta separación dejaba lugar al mortero,
llamado abeurada, que se vertía por hiladas y a través del hueco que habían dejado las hendiduras
realizadas previamente. Este mortero, tenía la función de unir las piezas y aportar estabilidad al muro,
absorbiendo tensiones horizontales de una cierta magnitud.
53
5. USO DE LA PIEDRA DE MARÉS
La apertura de huecos en estos muros de piedra de marés debía garantizar una correcta transmisión de
la carga, siempre a compresión, ya que la resistencia del marés a otro tipo de tensiones es muy limitada. Por
ello, la parte más importante del hueco es el cerramiento superior, encargado tanto de limitar las
dimensiones de la apertura como de distribuir la carga hacia los macizos laterales. Existen diferentes tipos
de huecos en la arquitectura tradicional: desde la apertura rectangular cuya pieza superior es un dintel;
hasta todo tipo de arcos, cuya parte superior está compuesta por claves, o claves y dovelas, que son los
elementos que asumen la distribución de las cargas.
Además del muro de marés, y los huecos que puedan realizarse en él, hay otros elementos importantes
en la arquitectura tradicional mallorquina que se construían en marés:
- El entrevigado: las piezas que se colocaban entre las vigas, normalmente de madera, para generar
el paramento horizontal. Estas piezas solían tener un grueso de 7cm y una longitud de 60cm, que
era la distancia existente entre vigas.
- Las pilastras: que se hacían a base de piezas, con unas dimensiones más cuadradas, colocadas en
vertical hasta conseguir la altura necesaria. En las canteras se extraen piezas de una longitud mayor
de unos 2m aproximadamente, que se utilizan expresamente para construir pilastras.
“La combinació d’aquests quatre elements arquitectònics: PAREDAT, BUIT, PILASTRA i SOSTRAT, ens
condueixen a una considerable varietat de solucions de gran riquesa, on l’estricte de les regles constructives
queda contrarestat per la seva gran senzillesa i on l’exigència mateixa del sistema facilita l’ordre armònic
[sic] del conjunt” (Oliver y García 1997, p. 61). Un aspecto que debía tenerse en cuenta desde el inicio era la
modulación de todos los elementos, ya que los bloques tenían, y conservan actualmente, unas dimensiones
determinadas. Aunque en algunas partes de la construcción eran necesarias piezas especiales, que incluso
podían cortarse y tallarse en la obra, la estandarización de las piezas es una de las bases del obrado del
marés.
Por último, las características del material permitían que esta piedra fuera usada también como un filtro
para obtener agua potable. Los aljibes, depósitos en los que se recogía y almacenaba agua de lluvia, se
construían de piedra o de marés. En el interior de algunos aljibes se colocaba un muro a base de piezas de
marés de 15cm de espesor encargado de aislar una zona dentro del mismo depósito. El agua recogida en el
aljibe se iba filtrando a través del muro de marés, aprovechando la porosidad del mismo, consiguiendo así
agua potable.
Como ya se ha explicado en apartados anteriores, la arquitectura actual que utiliza el marés lo hace
básicamente para proporcionar a las obras una estética acorde con el entorno en el que se encuentran.
Pero el uso del marés como acabado significa la pérdida de algunas de sus propiedades, como la resistencia
a compresión o la porosidad, ya que no actúa como estructura y además se combina con otros materiales
que muchas veces no se adaptan a las necesidades de esta piedra. Construir en marés sin tener en cuenta
las características propias del material puede derivar en el mal funcionamiento del conjunto de la fachada o
en daños en la propia piedra.
54
5. USO DE LA PIEDRA DE MARÉS
Hoy en día, gracias a las normativas de construcción vigentes es muy complicado construir una fachada
compuesta únicamente por una hoja de marés. De igual modo, se ha dejado de utilizar este material para
hacer estructuras, ya que, entre otras condiciones, las normativas estructurales obligan a colocar un zuncho
de hormigón sobre el muro de marés para colocar sobre éste las vigas. Por lo tanto, es lógico que al tener
que utilizar de forma obligada otro material, en muchos casos la estructura se construya entera de
hormigón, material con un uso muy extendido en la construcción actual. En estos casos, la piedra de marés
sólo puede actuar de cerramiento, revestimiento u ornamentación.
En el primer caso, si el marés asume el total de la fachada, hay que considerar las condiciones de
confort térmico que este material es capaz de proporcionar, puesto que también por normativa debe
cumplir unos requerimientos mínimos. La cualidad más importante del marés en este aspecto es su
porosidad, la cual es útil para evitar humedades en el interior, ya que aunque la humedad puede penetrar
en la piedra, este material tiene una gran capacidad de desorción, por lo que es importante que la fachada
permita la aireación y evaporación del vapor de agua. Una solución a este tipo de cerramientos es la
construcción de una fachada compuesta de dos hojas de mares, con una cámara entre ellas, lo que supone
que se está creando un cerramiento que puede actuar como estructura pero que solamente la
complementa. De esta manera, aunque la lógica constructiva sigue ligada al material, éste se utiliza de tal
forma que se desaprovechan las prestaciones estructurales que podría ofrecer. Además, la escombra,
antiguamente de cemento mallorquín, se realiza hoy en día con hormigón y gravas, lo que supone que la
fachada de piedra se presente como un elemento desvinculado del resto de la construcción.
En el caso del marés como revestimiento u ornamentación, se hace referencia a una fachada cuya parte
portante es necesariamente de otro material, probablemente mayoritario en la nueva edificación. Así pues,
este tipo de fachada se compone de una hoja principal, que actúa como parte portante y que se completa
con un aislamiento, que permite obtener a la fachada unas determinadas condiciones de confort térmico.
Para revestir este muro, se le aplica una capa de mortero, sobre el cual se colocan las piezas de marés, ya
sea directamente sobre éste o bien utilizando cola. En cualquier caso, se asegura esta unión y se colocan las
piezas, normalmente a rompe-junta para mantener la estética original, aunque este tipo de revestimiento
permite cualquier composición. Entre ellas se deja un espacio que luego se remata con la junta, la cual se
realiza a base de cemento mallorquín: una mezcla de picadís, hecho con piedra de marés desmenuzada, y
agua, al que actualmente se le añade cemento blanco.
Normalmente se evita colgar la pieza de marés por los problemas que representa el contacto de ésta
con las piezas de metal, ya que es una piedra muy porosa y que tiende a hacerse arena. Por lo tanto, es muy
difícil asegurar un anclaje correcto, seguro y duradero, entre ambos materiales.
Para la necesaria protección frente a la humedad de la piedra de marés existen, como ya se han
enumerado en el apartado 4.4.1., dos tratamientos que se pueden aplicar sobre el material: la
impermeabilización y la hidrofugación.
Impermeabilización
Este primer tratamiento consiste en la aplicación de una pátina continua sobre las piezas de marés que
tapona los poros. Al cerrar los poros que presenta la piedra la porosidad queda modificada, así como
también su permeabilidad al vapor de agua. La posible penetración de agua o vapor de agua en la pieza
podría generar problemas, ya que su expulsión sería más complicada al encontrarse la mayor parte de los
poros sellados.
Hidrofugación
Se consigue “mediante impregnación con siloxanos en disolución” (Sánchez-Cuenca 2010, p. 53), que
son compuestos que contienen silicio, consiguiendo un revestimiento inmiscible con el agua. Prácticamente
55
5. USO DE LA PIEDRA DE MARÉS
no afecta a la porosidad del marés, con lo que éste mantiene su permeabilidad al vapor de agua, ni significa
un aporte de material importante. En cambio, la absorción capilar sí presenta una disminución considerable
(Sánchez-Cuenca 2010).
ABSORCIÓN (%)
CANTERA
sin tratar tratadas disminución
Ca’n Romaguera 22.7 0.25 98.88
Sa Sínia Nova 21.4 0.13 99.37
Santa Bàrbara 3.37 0.04 98.86
Camp Roig 4.48 0.03 99.38
Camp Roig 14.15 0.04 99.73
Ca’n Casetes 14.7 0.37 97.45
Ca’n Casetes 26.35 0.09 99.65
Sa Cabana 14.53 0.08 99.42
Ca’s Busso 26.93 0.08 99.70
Son Rafaló 5.67 0.05 99.07
Son Auba (Cas Xato) 0.53 0.03 94.81
Son Grau (Porreres) 17.03 0.06 99.63
Vanrell 19.71 0.06 99.72
Ca’s Sineuers 12.81 0.09 99.33
Mayol II 25.53 0.13 99.51
Ca’n Bon Jesús 21.44 0.09 99.57
Ca’n Bon Jesús 11.24 0.10 99.15
Este último sistema posiblemente se adapta mejor a las propiedades intrínsecas del marés, evitando la
absorción capilar de la humedad pero garantizando su expulsión en caso de que ésta penetre en la pieza.
Está claro que se puede afirmar que la arquitectura tradicional surge del emplazamiento donde se
ubica, y en el caso de la arquitectura popular mallorquina se hace patente a través de los materiales que se
utilizan, los cuales cambian dentro de la propia isla dependiendo de la zona y de los recursos que hay en
ella. Mallorca, al ser una isla, debía abastecerse necesariamente con lo que el territorio le ofrecía, y si se
hace referencia a la construcción se encuentran 3 materiales que destacan y que constituyen la base de su
arquitectura: la madera, la pedra viva y el marés, como ya se ha mencionado anteriormente. Las formas de
trabajar el material también están íntimamente ligadas al lugar, ya sea el uso de cemento mallorquín, hecho
a base de la misma piedra de marés, o de la necesidad de extraer material de canteras en acantilados frente
al mar para facilitar el transporte de los bloques mediante embarcaciones, acción que se ve facilitada por la
insularidad del territorio.
I. La construcción tradicional se realiza acorde con las características del material, aprovechando las
prestaciones que el marés puede ofrecer:
- El grueso de las piezas se utiliza como protección frente a la lluvia y frente al ambiente húmedo, y
para garantizar la estabilidad de la obra
- Las piezas de marés trabajan siempre a compresión, optimizando desde la extracción esta cualidad
en el material
- La porosidad se usa para ofrecer una unión física entre la piedra y el mortero, y permitir la
aireación de los muros para evitar humedades
56
5. USO DE LA PIEDRA DE MARÉS
Así como se explica en el libro Construir en Marès, de N. García Inyesta y G. Oliver Sunyer, “L’obrat del
marès es basa en tres premises:
1. La standiratzació dels “mitjans”
2. La tècnica de lligada per ABEURADOR
3. La facilitat del tall a l’obra” (Oliver y García 1997, p. 69)
Esta estandarización de las piezas viene dada por las limitaciones a la hora de manejar los bloques de
marés, ya que su peso es elevado. Por esta razón se extraían bloques con unas dimensiones determinadas,
que permitían que el bloque pudiera ser trasladado manualmente por una persona, o a lo sumo entre dos.
II. La construcción actual basa el uso del marés en la conservación de la imagen típica de la casa
mallorquina, pero los métodos utilizados en raras ocasiones tienen que ver con el material.
Existen pocos ejemplos de obras recientes realizadas en marés, de hecho hay que remontarse al
ejemplo ya citado de de Can Lis, del arquitecto danés Jørn Utzon, construida en 1972. A partir de este
momento, los arquitectos mallorquines Neus García Inyesta y Guillem Oliver Sunyer, deciden empezar a
construir casas con un estilo contemporáneo pero con las técnicas constructivas tradicionales (Imagen 18),
del mismo modo que lo hizo Utzon. No se ha podido encontrar ningún otro caso conocido de este tipo de
arquitectura, por lo que es necesario quedarse en ejemplos que datan de las décadas de 1970 y 1980.
Imagen 18. Sa Bassa Inquarta. Casa construida en marés Figura 8. Sa Bassa inquarta. Volta
Arquitectos: Guillem Oliver Sunyer y Neus García Inyesta de marés
Fuente: Oliver y García (1997) Fuente: Oliver y García (1997)
Hoy en día, no se trabaja la piedra de marés con la coherencia necesaria como para optimizar su uso,
especialmente en la obra, donde hacer funcionar la piedra como un simple revestimiento produce en
muchas ocasiones problemas en la construcción. La falta de relación entre la obra y el material es más que
evidente, cuando éste no sólo necesita de tratamientos a base de productos químicos para lograr unas
buenas prestaciones, sino también porque no se saca provecho de ninguna de sus propiedades más que de
la estética, su color y su textura.
III. La necesidad de un tipo de construcción que permita trabajar la piedra optimizando su uso, y a la vez
utilizar las técnicas y los materiales de los que se dispone actualmente para mejorar las condiciones y
las posibilidades del marés.
57
6. PROPUESTA
6. PROPUESTA
6. PROPUESTA
Una vez explicada la situación actual del marés, conocidas sus propiedades y su evolución a lo largo de
la historia, y tras la exposición del uso de este material en la arquitectura tradicional y en las construcciones
actuales, aparece un debate entre la calidad de la técnica con que se trabaja el material y la flexibilidad que
ofrece su mecanización, los problemas de la cual ya se han expuesto.
Además, es evidente que en Mallorca el modelo que existe actualmente de gestión del territorio y sus
recursos no funciona, ya que en las últimas décadas, tanto el boom turístico, como la construcción
desenfrenada han puesto en crisis el paisaje de la isla.
Por lo tanto, la propuesta que se presenta en esta tesina surge del convencimiento de que es necesario
plantear diferentes alternativas de fachada que integren la piedra de marés, que optimicen su uso a partir
del conocimiento profundo del material y de las técnicas, tanto tradicionales como actuales. Además, se
pretende que las distintas alternativas ofrezcan un modelo constructivo en el cual se trabaje la mejora de la
gestión de los recursos, de todos los elementos que componen fachada y, concretamente, de la piedra de
marés en la isla de Mallorca, minimizando el impacto de la explotación del territorio.
Para el estudio se proponen 5 tipologías de fachada diferentes, en las que se intentan abarcar todas las
posibilidades que ofrecen las técnicas constructivas que pueden integrar la piedra de marés.
Es importante definir los criterios de selección que se han usado para proponer estos 5 tipos de
fachada. El objetivo principal es obtener un abanico de tipologías en las que se contemplen distintos
sistemas constructivos y en las que la piedra de marés, que es el objeto de estudio de la presente tesina,
tenga diferentes funciones: en unos casos sirve de revestimiento y en otros de estructura, considerando
dentro de estas dos opciones varias posibilidades.
En primer lugar, la propuesta se centra en el material del estudio: el marés. El parámetro que define la
pieza de marés en cada una de las tipologías de fachada es el grueso de ésta, ya que como se ha expuesto
en apartados anteriores, las dimensiones del bloque de marés se han mantenido sin cambios drásticos a lo
largo de la historia y se han estandarizado. Existen una serie de medidas típicas a las que se cortan las piezas
de marés a partir del bloque básico, que son las que se trabajan y se comercializan en las canteras, ya que se
basan en el corte que puede realizarse en el bloque para aprovechar la mayor cantidad de material posible.
A la vez, se debe considerar que el número de piezas que pueden obtenerse de un bloque de 40x40x80cm
dependen de la calidad de dicho bloque, es por ello que las piezas de gruesos de 5 o 7cm se extraen
necesariamente de bloques de marés de calidad elevada. Cabe decir que es posible realizar el corte a 3cm,
sin embargo aumentan las posibilidades de rotura del material.
Es por ello que en las 5 tipologías planteadas se contemplan los gruesos de 5cm, de 10cm, de 20cm y,
finalmente, de 40cm. Estas dimensiones podrían sustituirse respectivamente por gruesos de 7cm, 15cm,
25cm y 30cm, ya que este cambio no supondría una diferencia importante en las prestaciones que pueden
ofrecer cada una de las opciones. Como ya se ha explicado en el apartado 5 (Uso de la piedra de marés), el
uso que se hace del material se reparte por pares de gruesos, de esta forma las piezas de 5cm y de 7cm
funcionan de forma similar en una construcción, y sólo aspectos como el tipo de junta que se desea, o
alguna exigencia específica de la obra puede decantar la elección a un grueso u otro.
Seguidamente, es imprescindible definir los elementos que componen la fachada junto con el marés. En
algunas de las propuestas el marés no actúa como parte portante del cerramiento y es necesario concretar
qué sistema constructivo se ha considerado como tal. En este caso se trabajará con una hoja portante de
tipo ligero, construida con el sistema balloon frame, que es un sistema de construcción en seco, y
61
6. PROPUESTA
compuesta de materiales seleccionados en base a su bajo impacto ambiental, cuya producción puede ser
ecológica y, finalmente, susceptibles de ser reciclados.
- Estructura de madera
Consiste en un entramado ligero de madera modulado, formado por testeros horizontales y montantes
verticales. La estructura funciona con elementos de pequeña escuadría colocados a una distancia tal
que permite que el sistema tenga la resistencia suficiente para soportar las cargas. Esta distancia suele
ser de 40 o 60cm.
Los tableros se utilizan para cerrar el sistema de entramado, así como también para aportar una
superficie vertical plana de pared. Esto permite garantizar la estabilidad del entramado, y facilita la
colocación de otros elementos que completen la fachada o cerramiento. Los tableros que se proponen
en este estudio tienen un espesor de 15mm.
Aislante natural ecológico a base de fibras de madera. Se presenta para esta propuesta tanto por su
coherencia con el sistema de hoja portante de tipo ligero, compuesta de elementos también de
madera, como la facilidad que ofrece para construcción en seco, ya que se puede distribuir en forma de
panel. Se propone un espesor de 60mm y una conductividad de 0.038W/mK. Además, también
funciona como aislamiento acústico.
Esta hoja interior debe cumplir otras funciones que el revestimiento no puede asumir enteramente:
integrar y aportar el aislamiento térmico y la inercia térmica, mejorar el aislamiento acústico, al igual que
reforzar la seguridad frente al intrusismo, ofrecer protección contra el fuego, y por último, actuar de barrera
al paso del agua en caso de fallo del revestimiento exterior (Pardal y Paricio 2006).
Por último, las prestaciones que se pretende ofrecer a través de las diferentes tipologías deberían ser
similares o superiores a las que presentaban las construcciones tradicionales en marés. Por consiguiente,
una vez definidas las propuestas, se analizarán las condiciones que éstas son capaces de ofrecer en cuanto a
confort térmico y acústico, así como también el grado de protección frente a la lluvia y a la humedad que
éstas muestren.
Por otra parte, cabe mencionar que la cuestión estética de la fachada se analizará a partir de las
posibilidades de composición que el sistema constructivo ofrezca, desde el tipo de junta a la composición de
las piezas. En este punto es tan importante la flexibilidad de la fachada como la coherencia con el material.
Previamente a la descripción de las diferentes propuestas es preciso exponer algunas cuestiones que se
considerarán de igual forma en las distintas tipologías presentadas.
En primer lugar, los bloques de piedra que se encuentran en contacto con el terreno se proponen de
marés para poder llevar a cabo, en el análisis de las distintas propuestas, una serie de cálculos que permitan
comprobar su resistencia a compresión. Sin embargo, en la realización de la solución constructiva sería
62
6. PROPUESTA
conveniente el uso de pedra viva y no de marés, con el propósito de evitar la absorción capilar de la posible
humedad del terreno, ya que este último es un material muy poroso y es necesario protegerlo de este tipo
de humedad. Esta solución es propia de la construcción tradicional en marés y tiene como objetivo evitar la
penetración de agua en las piezas de piedra para proteger la integridad de la fachada.
Por otro lado, las descripciones que se realizan en las propuestas están enfocadas únicamente a la
parte de piedra de marés que conforma las diferentes fachadas. La hoja portante de tipo ligero que aparece
en 3 de las propuestas se ha descrito anteriormente, y por consiguiente, ya se conocen sus características,
así como también las prestaciones que puede ofrecer. Es por esta razón, que en la posterior explicación
exhaustiva que se realiza de las propuestas, se destaca el material objeto de esta tesina, el marés.
- EE: la envolvente estanca, es decir, aquella que garantiza la estanquidad frente a las inclemencias
meteorológicas. Protege el resto de capas del cerramiento de la acción del agua y la humedad, y
evita que penetren en el interior de la fachada provocando la degradación de la misma.
- ET: envolvente térmica, que tiene como función evitar el paso de la energía a través de las
diferentes capas de la fachada para garantizar unas condiciones de confort térmico en el interior.
- EM: envolvente mecánica o soporte, cuyo papel es el de soportar las cargas propias de la fachada y
de la edificación, y asegurar la estabilidad de la misma.
63
6. PROPUESTA
PROPUESTA A
1. Dimensiones
Para este tipo de fachada, las piezas de marés que se utilizan son
las que tienen un grueso de 5cm o de 7cm. Si se utiliza la pieza de
5cm, como en la fachada que se propone, la junta es una junta
cerrada, es decir, que una vez la pieza se sujeta en la fachada
mediante mortero o cola, el espacio que queda entre las piezas se
resuelve aplicando cemento mallorquín hasta la cara más exterior de
la fachada. Esta solución permite sellar la junta y asegurar la sujeción.
2. Comportamiento mecánico
Mortero
64
6. PROPUESTA
El mortero utilizado para la sujeción de las piezas también es considerado una carga para la hoja
portante de la fachada. El espesor de mortero que se contempla en la propuesta es de 4cm, aunque esta
medida no es un parámetro fijo, sino que dependerá de la fachada a construir en cada caso.
3. Permeabilidad
El bloque de marés con el que se reviste la fachada no tiene espesor suficiente como para garantizar
la protección necesaria al agua de lluvia y a la humedad del aire exterior. Tanto el marés como el mortero
que sujeta el revestimiento pétreo son materiales porosos y permeables, por lo que no es posible
asegurar la estanquidad mediante el acabado de la fachada.
En este caso será necesario considerar la aplicación de una capa impermeable que pueda proteger el
interior de la edificación de este tipo de agentes atmosféricos. Dada la composición de la fachada y los
elementos que la forman, el lugar más apropiado para la colocación de esta capa será en la hoja portante,
entre la lámina más exterior de ésta y el aislamiento térmico, de tal forma que este elemento también
quede protegido de la humedad para que mantenga sus características aislantes en buen estado.
4. Comportamiento térmico
Para evitar que la fachada absorba el total de la radiación solar se puede contar con el color y la
textura de la piedra de marés, ya que, dentro de todas sus variedades, existe marés de colores similares
al blanco, muy claros, con lo que es posible aumentar el coeficiente de reflexión de la fachada y evitar así
que parte de la radiación se transmita a la fachada.
5. Comportamiento acústico
Para la propuesta A, hay que considerar que el revestimiento a base de piedra y mortero forma una
barrera exterior continua frente al sonido, y por lo tanto la masa total de este acabado también
determina parte de la reducción del sonido.
6. Estética
65
6. PROPUESTA
7. Extracción
Las piezas necesarias para llevar a cabo el revestimiento de este tipo de fachada, es decir, con
espesores de 5 o 7cm, requieren la necesidad de conseguir un marés de calidad alta, que permita realizar
el corte sin romperse. La cantidad disponible de marés de esta calidad es menor, así que se limitan las
posibilidades de elección.
Sin embargo, el número de piezas que se extraen de un bloque de 40x40x80cm es elevado, ya que
pueden obtenerse:
- 8 piezas de 5cm
- 5 piezas de 7cm, con un sobrante de 5cm
Cabe mencionar que, aunque el número de piezas sea mayor en cantidad que si se consideran otros
gruesos, las funciones que estas piezas pueden realizar son limitadas.
8. Materiales adicionales
- Mortero: cuya función es la sujeción de las piezas de piedra que revisten la hoja portante de la
fachada, tanto a dicha hoja como entre ellas. Normalmente se usa cemento mallorquín hecho a
base de picadís, agua y cemento blanco, ya que ofrece un color y una textura similar a la piedra
de marés.
- Cola: es un material que puede ser utilizado para sujetar las piezas, sustituyendo al mortero cuya
función se limitaría al sellado de las juntas. Se trata de un adhesivo orgánico mineral apto para
cerámicas y piedras naturales.
- Lámina impermeable: en este tipo de fachadas es necesario asegurar la estanquidad al agua, que
se conseguiría mediante la aplicación de una lámina impermeable. En este caso se propone una
lámina que sea transpirable para evitar las condensaciones en el interior de la fachada.
Por la complicación que supone tanto la sujeción del revestimiento a la última capa de la parte
portante de la fachada como la colocación de una lámina impermeable, en esta propuesta se entiende
que el acabado de mortero y piedra pudiera funcionar mejor sobre una hoja portante de otro tipo. Por
ello, cabe mencionar que una fachada convencional de fábrica, es decir, cuya hoja portante fuera de tipo
pesado, iría más ligada a la lógica del revestimiento de piedra.
66
6. PROPUESTA
PROPUESTA B
1. Dimensiones
2. Comportamiento mecánico
Anclaje
Mortero
67
6. PROPUESTA
3. Permeabilidad
La estanquidad en esta propuesta se garantiza a través de la junta del aplacado. El primer elemento
que protege la fachada del agua de lluvia y de la humedad exterior es la propia pieza de piedra que,
aunque sea de marés, y su porosidad sea elevada, no se encuentra en contacto con la hoja principal de la
fachada y, por lo tanto, el agua no puede transmitirse de la piedra a la parte portante.
Pero al ser una fachada ventilada, el agua de lluvia puede penetrar en la cámara ventilada a través de
la junta. En este caso se plantean 2 posibilidades: o bien penetra solamente en la cámara ventilada, sin
suficiente fuerza o ángulo como para llegar a la segunda hoja de la fachada, de modo que podría
recogerse el agua en la propia cámara y expulsarse al exterior; o bien llega a ésta, hecho que supondría
un problema, ya que la protección sería insuficiente. Por lo tanto, mediante la anchura de la cámara o
mediante la geometría de la junta debe asegurarse la protección frente a la lluvia, esta ultima a través
del tallado de la piedra o gracias a un determinado tipo de pieza metálica que puede formar parte del
anclaje que sujeta el aplacado. El tallado de la piedra depende de la calidad de ésta, y de la resistencia
que ofrezca frente al corte, por lo tanto, si no se pudiera realizar una junta mediante la geometría de las
piezas, se debería recurrir al segundo sistema.
De todas formas, “el movimiento del agua en el interior de la cámara debe ser únicamente vertical
en sentido descendente” (Pardal y Paricio 2006, p. 46), por lo que es importante evitar otras posibles
acciones del agua en su interior y garantizar que el agua es conducida hacia las zonas que se han
preparado para su evacuación al exterior. Por ello, en caso de que penetre agua en la cámara, impulsada
por la energía que ha adquirido en el exterior del edificio, se deberá asegurar una anchura suficiente de la
cámara de aire que permita “agotar la energía cinética y llevar la trayectoria de la gota hasta una perfecta
vertical” (Pardal y Paricio 2006, p. 47). A la vez, deben evitarse posibles turbulencias o movimientos del
aire del interior de la cámara que provoquen el movimiento del agua hacia la hoja portante de la fachada.
3. Comportamiento térmico
La propuesta B es un tipo de fachada ventilada, es decir, que consta de una cámara que permite el
paso del aire y ésta se encuentra entre el aplacado de piedra y la hoja portante de tipo ligero. Esta
cámara permite que aunque el acabado de piedra absorba parte de la radiación solar, el calor se disipe
mediante la convección del aire que se produce en su interior y, por lo tanto, no se transmita a la parte
portante de la fachada ni al interior de la edificación.
Además, como ya se ha mencionado en la propuesta anterior, la piedra de marés ofrece una amplia
gama de colores y texturas, algunos similares al blanco, que supondrían un coeficiente de reflexión alto y,
por lo tanto, evitarían la absorción del total de la radiación solar.
4. Comportamiento acústico
5. Estética
La fachada aplacada de piedra permite la composición libre de sus módulos, es decir, una gran
flexibilidad en la colocación de las piezas de piedra. Al no ser una parte estructural de la edificación no
necesita ir a rompe-junta, que es la imagen típica de la fachada de marés tradicional.
68
6. PROPUESTA
En este caso, la junta abierta y la libertad de composición denotan que se trata de una fachada ligera
y ventilada, aunque esta percepción sea contraria a la construcción tradicional en piedra de marés.
6. Extracción
Aunque las piezas de gruesos de 5 o 7cm no pueden asumir las mismas funciones que bloques de
dimensiones mayores, del bloque de 40x40x80cm se pueden obtener las siguientes piezas de los
espesores que se consideran en la propuesta:
- 8 piezas de 5cm
- 5 piezas de 7cm, con un sobrante de 5cm
7. Materiales adicionales
- Piezas de fijación metálicas: guías o anclajes, que deben cumplir una serie de requisitos:
⋅ Debe ser inoxidable, ya que el metal tiende a oxidarse si no está bien protegido de la
intemperie, y esta oxidación puede dañar la piedra y provocar su rotura. Por lo tanto, se
debe garantizar su protección
⋅ Hay peligro de rotura, no sólo a causa de la oxidación, sino que la piedra de marés es
una piedra arenisca, y como tal, puede desmenuzarse con cierta facilidad. Es por esto,
que el contacto con una pieza de metal, junto con los posibles movimientos que ésta
pueda sufrir a causa de las tensiones que afecten a la fachada, pueden aumentar el
tamaño de la perforación por la cual se sujeta la piedra.
Para evitar esta degradación se asegura el contacto del metal con la piedra mediante la
aplicación de una resina flexible que absorba los posibles movimientos del anclaje y
evite que la piedra se desmenuce al contacto con éste.
Dados los problemas que supone la perforación de la pieza en el caso del marés, se recomienda no
perforar los módulos de piedra, evitando en lo posible la aplicación de anclajes que requieren penetrar en
la piedra. De igual manera, cualquier contacto del metal con la piedra debe protegerse para evitar el daño
de la misma, ya que su deterioro puede ocasionar la rotura de la pieza y su caída.
- Mortero, que se aplica en las piezas que se encuentran a la altura del paso de personas, para
evitar en lo posible la rotura a causa de impactos provocados por la actividad generada a nivel
de calle, o de cualquier espacio transcurrido o frecuentado.
69
6. PROPUESTA
PROPUESTA C
1. Dimensiones
2. Comportamiento mecánico
Pieza de marés
Anclaje
70
6. PROPUESTA
3. Permeabilidad
La protección frente al agua de lluvia y frente a la humedad del ambiente viene dada por el grueso de
la hoja exterior de la fachada y gracias a la cámara ventilada que separa las dos hojas entre sí.
En concreto, las piezas de marés, tienen un espesor de 10cm, suficiente para hacer frente al agua de
lluvia en un clima como el de la isla de Mallorca. Difícilmente el agua podrá penetrar en el interior de la
cámara a través del muro, puesto que es probable que gracias a la porosidad de la piedra el agua filtrada
se seque mediante la aireación de la propia piedra.
Por esta razón la cámara ventilada asume un doble papel, garantizar la aireación y evaporación del
vapor de agua que penetre en los bloques de marés y evitar a través de su anchura la llegada del agua de
lluvia a la hoja interior de la fachada. La cámara ventilada que se propone consiste en una serie de llagas
verticales en la hoja exterior de piedra, las cuales permiten la entrada de aire a la cámara. En el interior
de la cámara se prepara un sistema de expulsión del agua, en caso de que ésta llegue a penetrar.
4. Comportamiento térmico
La propuesta C es una fachada ventilada, que consta de una cámara entre la hoja exterior y la interior
que permite la entrada de aire, a través de una serie de llagas verticales abiertas en la primera. La función
de esta cámara en el comportamiento térmico de la fachada es disipar, mediante la convección del aire
que se encuentra en su interior, el calor que penetra en la fachada a través de la hoja de bloques de
marés, la cual absorbe parte de la radiación solar que incide sobre ella. Gracias a la acción de la primera
hoja y de la cámara ventilada se evita la penetración del calor en la hoja interior de la fachada, evitando
de la misma manera que este calor afecte a las zonas interiores de la edificación. En esta tipología en la
que se contempla un espesor de la piedra de 10cm, mayor que en las dos anteriores propuestas, el calor
debe atravesar un grueso considerable, lo que supone la reducción de la cantidad de éste que llega a la
cámara ventilada, ya que la conductividad térmica del material es baja.
Aparte, es posible reducir la cantidad de radiación solar absorbida eligiendo una piedra de marés de
color claro, hecho que permite obtener un coeficiente de reflexión elevado, y por lo tanto reduce la
absorción de radiación, ya que una parte de ésta es reflejada.
5. Comportamiento acústico
Esta propuesta C, al igual que la B, es una fachada ventilada, lo que significa que el revestimiento de
marés no constituye una barrera continua frente al ruido. De esta manera, la protección acústica que
puede ofrecer la fachada depende de las prestaciones de los materiales que forman la hoja interior
portante de tipo ligero.
6. Estética
En cuanto a la junta, exceptuando las aperturas verticales que permiten la existencia de la cámara
ventilada, la junta entre piezas de piedra es cerrada, es decir, se resuelve mediante la aplicación de
cemento mallorquín, encargado de sellar la junta. Esta imagen final de la propuesta corresponde a la
estética típica de la fachada tradicional de marés visto.
71
6. PROPUESTA
Cabe mencionar que se puede simular una junta abierta gracias al grueso del bloque, que permite
que el mortero o abeurada vertido para unir las piezas entre sí disponga de superficie de piedra suficiente
como para proporcionar una fijación estable. De esta manera, si no se rellena la junta con cemento
mallorquín, el espacio entre piezas genera una sombra que puede dar a la fachada el aspecto de una
fachada ligera.
7. Extracción
Las piezas de marés de 10cm de espesor que se consideran para resolver esta propuesta C requieren
una piedra de marés de calidad media-alta, cuya resistencia permita el corte a 10cm sin romperse. Este
tipo de marés goza de una mayor disponibilidad que el de las propuesta A y B, lo que significa que la tarea
de obtener bloques de dicha calidad se hace más fácil. De todas formas hay que considerar que, según la
información que se presenta en el libro El Marés, de Sánchez-Cuenca (2010), cuyos datos se han utilizado
en la presente tesina, la mayor parte del marés que se produce en las canteras activas en la isla de
Mallorca, es considerado de tipo normal o blando, con resistencias de como máximo 100kg.
- 4 piezas de 10cm
- 2 piezas de 15cm, con un sobrante de 10cm
Para la elección del espesor presentado en esta propuesta, la obtención de 4 piezas en lugar de 2 a
partir de un bloque básico, ha sido determinante. Tanto con un grueso de 10cm como de 15cm, las piezas
ofrecen prestaciones similares, sin embargo esta dimensión supone una diferencia importante en cuanto
a la extracción del material, y por lo tanto, a la explotación del territorio.
8. Materiales adicionales
- Mortero, que en la mayoría de casos en los que se trabaja con la piedra de marés es cemento
mallorquín, que se consigue a base de cemento blanco, picadís y agua. Su función es la unión de
las piezas y la absorción de posibles tensiones horizontales que pueda sufrir el muro de marés.
- Cola, material que no es estrictamente necesario, pero que se debe contemplar, ya que puede
sustituir al mortero para unir las piezas de marés. La cola que se propone es un adhesivo
orgánico mineral que debe ser específico para este tipo de material.
- Fijaciones metálicas, cuyo papel es evitar el vuelco de la hoja exterior de piedra, fijándola a la
hoja interior de tal forma que se garantice su estabilidad. Estas fijaciones, se colocan entre las
piezas de marés y se fijan a la parte portante de la fachada. Además, deben cumplir varios
requisitos:
⋅ Las fijaciones deben ser inoxidables, ya que al ser metálicas pueden oxidarse, y este
óxido puede dañar las piezas de marés, provocando su rotura.
⋅ Deben estar protegidas, para evitar la oxidación, y en este caso, al ir colocadas entre las
piezas y no fijadas en ellas, evitando la perforación de las mismas, se debe impedir el
contacto de la fijación metálica con el bloque de piedra.
72
6. PROPUESTA
PROPUESTA D
1. Dimensiones
2. Comportamiento mecánico
3. Permeabilidad
Pieza de marés
73
6. PROPUESTA
Además, en este caso, si el muro de marés no se reviste ni se complementa con ortos materiales, la
porosidad de la propia piedra garantiza la aireación y evaporación del agua, o vapor de agua, que pueda
penetrar en ella. Por lo tanto, la dimensión del muro es la que proporciona la impermeabilidad de la
fachada, aunque el material en sí sea poroso, y por consiguiente, permeable.
4. Comportamiento térmico
La propuesta D consta sólo de una hoja compuesta de piezas de marés, por lo que no es una fachada
ventilada, sino que se trata de un único paramento que constituye el cerramiento de la edificación. Por lo
tanto, el comportamiento térmico de la fachada depende de las prestaciones que este muro es capaz de
ofrecer. Las propiedades del material, principalmente la conductividad de la piedra y la inercia del muro,
son las que definen el comportamiento de éste frente a las condiciones climatológicas exteriores.
Se puede obtener mediante el color y la textura de la piedra un coeficiente de reflexión alto que
permita evitar la absorción del total de radiación solar. Por otro lado, la porosidad del material posibilita
la aireación del muro, lo que significa la prevención del calentamiento excesivo del mismo.
En el clima propio de Mallorca, que es un clima templado mediterráneo, es importante proteger los
espacios interiores habitables del exceso de calor en verano y del frio en invierno, aunque este último no
presente temperaturas extremadamente bajas.
Respecto a la inercia, la fachada al ser de piedra, proporciona una cierta inercia térmica, sin
embargo, sin una capa de aislamiento que evite la pérdida de la energía acumulada, ésta se disipa
gradualmente de tal forma que no se optimiza la inercia que aporta el muro pétreo.
Por consiguiente, se debe considerar que para cumplir con las exigencias actuales presentes en las
normativas del Código Técnico de la Edificación, es necesario el uso de otros materiales, en este caso,
aislamientos térmicos, que completen las prestaciones de la fachada para conseguir los requisitos
estipulados en dichas normativas.
5. Comportamiento acústico
El comportamiento acústico de la propuesta D se rige por la Ley de Masas, y depende del espesor y la
3
densidad del material, que en este caso son de 20cm y 1.69g/cm , respectivamente. La reducción
acústica total que aporta la fachada es de entre 51 y 55dB dependiendo del tipo de ruido exterior (Tabla
anexo 2).
6. Estética
La fachada se compone con los bloques de marés colocados, como en la anterior propuesta, a
rompe-junta, a fin de optimizar la resistencia a compresión del muro. La junta entre las piezas se resuelve
mediante la aplicación de cemento mallorquín, quedando finalmente una junta cerrada.
74
6. PROPUESTA
La estética que se consigue mediante estas soluciones es la imagen típica de la fachada tradicional de
marés visto, la cual hace patente la forma en que dicha fachada ha sido construida. Antiguamente, las
fachadas de este tipo se revestían con mortero de cal, ya que aporta a la solución constructiva ciertas
prestaciones que mejoran el comportamiento de la fachada. Actualmente, no se podrían obtener las
exigencias requeridas aunque se aplicara este tipo de acabado, por lo que se propone destacar la imagen
de la piedra de marés, como material propio de la isla de Mallorca.
7. Extracción
En este caso, para la propuesta D, la mayor parte del marés extraído en Mallorca puede cortarse a
20cm, por lo que la disponibilidad del material aumenta, respecto de las anteriores propuestas. De todas
formas, el bloque de marés debe presentar una cierta resistencia para garantizar la seguridad estructural
de la fachada y la durabilidad de la misma, ya que únicamente se compone de este material.
Por otra parte, se propone el espesor de 20cm frente a espesores mayores de 25, 30 o 40cm, ya que,
al ofrecer todas las opciones prestaciones similares, la pieza de 20x40x80cm supone una menor
extracción y, por tanto, una menor explotación del recurso.
De un bloque de 40x40x80cm, la cantidad de piezas que pueden obtenerse según el espesor son las
siguientes:
- 2 piezas de 20cm
- 1 pieza de 25cm, con un sobrante de 15cm
- 1 pieza de 30cm, con un sobrante de 10cm
8. Materiales adicionales
Estos dos materiales pueden ser utilizados para unir los bloques de marés: el primero penetra en la
piedra y provoca una unión física entre el mortero y la pieza de marés; en cambio, la cola produce una
unión química entre las piezas sobre las cuales se aplica, gracias a los componentes que la forman.
Cabe decir también, que el mortero sirve para sellar las juntas, dando un color y una textura acorde
con la piedra de marés, ya que el picadís, que forma parte de la mezcla, es marés desmenuzado.
75
6. PROPUESTA
PROPUESTA E
1. Dimensiones
2. Comportamiento mecánico
3. Permeabilidad
Pieza de marés
76
6. PROPUESTA
“El espesor del muro ha sido pues tradicionalmente la mejor garantía de su impermeabilidad, ya que,
al aumentar el tiempo necesario para que la humedad llegase al interior, hacía más probable que las
condiciones climatológicas cambiasen y se iniciase el proceso de evaporación del agua absorbida” (Paricio
1996, p. 21).
4. Comportamiento térmico
La propuesta E es una fachada no ventilada, ya que está formada por una hoja de bloques de marés
que hace las veces de cerramiento y estructura de la misma. Es por ello que el comportamiento térmico
del total del muro depende de las propiedades que presenta el material, en este caso, la piedra de marés.
Por otra parte, que el muro esté hecho de un material pesado como es la piedra favorece la inercia
térmica, ya que ésta depende principalmente de la masa. Gracias a esta inercia, el muro es capaz de
acumular energía que adquiere mediante la exposición a la radiación solar, y ésta se transmite al interior
del espacio habitable, mejorando las condiciones térmicas interiores. Es interesante contar con este calor
en momentos en que la temperatura exterior baja. Sin embargo, la falta de una capa de aislamiento
térmico, que evite la pérdida de la energía hacia el exterior, provoca que el calor se disipe, aunque de una
forma gradual, no se aprovecha la inercia que el muro de piedra puede aportar.
Por lo tanto, tanto para mejorar la resistencia térmica como para favorecer la inercia, es necesario
complementar esta propuesta con un aislamiento térmico que permita alcanzar los requisitos que exigen
las normativas.
5. Comportamiento acústico
La protección frente al ruido que ofrece la propuesta E vienen dada, al igual que en la propuesta
anterior, por el espesor del muro y la densidad del material, que aunque en este caso es muy poroso, el
espesor de la piedra proporciona unos valores de reducción acústica notables. En este caso, siendo el
grueso de la fachada propuesta de 40cm, la reducción acústica prevista es de entre 63 y 67dB (Tabla
anexo 2).
6. Estética
La composición que se propone para este caso es, como en el resto de propuestas que trabajan a
compresión, a rompe-junta, ya que el sistema favorece la repartición de las cargas y la estabilidad de la
fachada.
En esta propuesta E, la piedra se coloca sin necesidad de mortero, por lo que la junta queda abierta,
es decir, no rematada, aunque no existe ninguna línea de sombra que proporcione un aspecto similar al
de la fachada ligera. Al ser piezas de gran magnitud, la pesadez del muro es evidente y se muestra a
través del ya mencionado sistema a rompe-junta.
77
6. PROPUESTA
7. Extracción
En esta propuesta se pretende utilizar piezas de marés de 40x40x80cm, dimensiones del bloque que
se extrae en la mayoría de canteras directamente de la masa de roca. Es evidente que la facilidad de
disponer de estas piezas es mayor que en las propuestas anteriores. Sin embargo, no cualquier pieza es
válida para formar parte de un muro estructural y, por esta razón, el bloque debe presentar una
resistencia a compresión suficiente para cumplir dicha función.
Frente a este inconveniente, es preciso asegurar un buen corte y tallado de la piedra, para mejorar
en lo posible el total contacto entre los diferentes bloques. De todas formas, la piedra de marés es una
arenisca que, como ya se ha mencionado previamente, tiende a desmenuzarse, hecho que normalmente
plantea un problema a resolver. En este caso, la posible degradación del material provocada por el peso y
la fricción de los bloques de marés entre sí, puede alisar las diferentes caras de las piezas de piedra que
se encuentran en contacto, aumentando así la cantidad de superficie donde se soportan las cargas, ya
que la resistencia a compresión depende, entre otros parámetros, del área de la base que debe resistir
dichas cargas.
78
6. PROPUESTA
El objetivo del análisis comparativo es relacionar y contrastar las cualidades de cada propuesta, así
como también los inconvenientes que presentan. Una vez expuestas y definidas todas las fachadas es
importante conocer qué prestaciones pueden aportar, considerando su comportamiento térmico y acústico
como parámetros que permiten establecer unas determinadas condiciones de confort en un espacio
habitable.
Por otro lado, al ser necesaria la explotación del territorio para obtener la piedra de marés, se pretende
analizar la repercusión que supone la cantidad utilizada de este material en cada una de las propuestas, en
relación a dicha explotación. Así pues, se evalúa en primer lugar la piedra de marés, atendiendo a la
extracción del material y al consumo de éste como recurso natural intrínsecamente ligado al territorio.
Posteriormente, y de forma más global, se procede a evaluar el total de la fachada en cuanto a la cantidad
de energía y a los kg de CO2 en los que se traduce su construcción.
6.2.1 PRESTACIONES
Comportamiento mecánico
El marés puede funcionar como estructura o como revestimiento u ornamentación, y cada uno de estos
usos ofrece unas prestaciones distintas. El marés que puede ser estructural necesita de unos gruesos
mayores que el que sirve únicamente como revestimiento, en cuyo caso puede resolverse con espesores
mínimos. Es imprescindible tener en cuenta que el marés es un material pétreo y que, como tal, su uso
afecta directamente a la explotación del territorio.
Por lo tanto, la relación entre la prestación que ofrece una pieza de marés y la cantidad necesaria de
material para ofrecer dicha prestación lleva a una discusión en la que es lógico pensar, en un primer
momento, que con la extracción de piezas de revestimiento, con gruesos mínimos, se está aprovechando al
máximo la piedra. Y, de hecho, es así en cuestión de cantidad de piezas que pueden obtenerse de cada
bloque. Sin embargo, utilizar la piedra de marés únicamente como acabado, significa limitar su uso muy por
debajo de sus posibilidades. Por esta razón, cabe plantearse el hecho de enfocar la extracción del marés
para funciones que optimicen todas sus propiedades y no hagan un uso parcial del material.
50 3000
45 2700
40 2400
35 2100
30 1800
25 1500
20 1200
15 900
10 600
5 300
0 0
A B C D E
79
6. PROPUESTA
En esta Gráfica 5 se relaciona el espesor de la pieza de marés que se utiliza en cada caso con el peso de
la parte de marés. Las propuestas C, D y E tienen un peso considerablemente mayor, ya que son auto-
portantes. Las dos últimas, conforman la estructura de la fachada y pueden formar parte de la estructura de
la edificación, siendo sus espesores de 20cm y 40cm, respectivamente. Como ya se ha establecido en la
descripción de cada propuesta, la fachada E consta únicamente de una planta, hecho que explica que la
relación entre los dos parámetros comparados no sea directamente proporcional, ya que se produce un
cambio en la altura de la propuesta y por lo tanto, en la cantidad de bloques que la componen.
Los datos que se muestran en la gráfica corresponden al largo de un bloque de marés, 80cm, por la
altura de las plantas que se proponen en cada caso. A partir del peso de las piezas de marés y del peso de
los forjados en las propuestas D y E, que son estructurales, se obtiene la carga total que deberá soportar la
pieza de la base y se comprueba que tiene suficiente resistencia. El peor de los casos es el de la propuesta D,
2
con un peso total de 7295kg en la base, con una resistencia a compresión de 160.5kg/cm , cumple
sobradamente ya que puede soportar en total 256800kg (Tabla anexo 3).
En la siguiente Tabla 9 aparecen los datos que permiten comprobar cómo los bloques que forman la
base, o primera hilada de marés, de las propuestas que son auto-portantes, tienen la resistencia a
compresión suficiente como para soportar la carga de la propia fachada y, en los dos últimos casos, también
de los forjados correspondientes. Se marcan en sombreado los datos que corresponden exclusivamente al
material y que han sido utilizados para realizar los cálculos.
Como puede verse, en el caso de la propuesta C, la resistencia a compresión media es diferente que la
considerada para las propuesta D y E, ya que al tener un espesor de 10cm y una base menor, el material
requerido debe ser de mejor calidad. Por lo tanto, la resistencia a compresión media se ha calculado
descartando los mareses blandos; en cambio, para las propuestas de espesores superiores se han
contabilizado todas las calidades de marés disponibles para obtener la resistencia a compresión media. De
esta manera, se relacionan directamente el espesor con la resistencia a compresión de los bloques,
parámetro que influye en la capacidad que tiene el material de sufrir el corte en piezas de gruesos reducidos
sin romperse.
Dimensiones pieza de
Comportamiento Mecánico
marés
PROPUESTA
80
6. PROPUESTA
Comportamiento térmico
Para poder evaluar las propuesta en cuanto a su comportamiento térmico, cabe considerar en primer
lugar que las tres primeras, A, B y C, están formadas con una hoja interior portante de tipo ligero compuesto
por dos tableros OSB, cuya conductividad es λ = 0.13W/mK y que, además, contiene aislamiento térmico
natural a base de fibras de madera, cuya conductividad térmica es λ = 0.038W/m. Este aislamiento supone
la mayor parte de la resistencia térmica que la fachada es capaz de ofrecer.
Con una solución muy distinta están resueltas las propuestas D y E, cuyo comportamiento térmico
depende exclusivamente de la conductividad del marés, ya que las fachadas se componen de una sola hoja
de esta piedra. En este caso, el espesor del muro y las propiedades del material son los que definen la
resistencia térmica de la fachada.
3,0 50
2,7 45
2,4 40
2,1 35
1,8 30
1,5 25
1,2 20
0,9 15
0,6 10
0,3 5
0,0 0
A B C D E
A modo de comparación entre todas las propuestas, la Gráfica 6 expresa la relación entre el espesor de
la pieza de marés y la transmitancia que ofrece la fachada. Existe una gran diferencia entre los valores de
2
transmitancia de las 3 primeras propuestas, cuyo valor es U = 0.50W/m K, y la transmitancia de las
2 2
propuestas D y E, cuyos valores son de 2.94 W/m K y 2.04 W/m K respectivamente, siendo éstos
considerablemente superiores al valor de las primeras.
En el Código Técnico de la Edificación se establece que la transmitancia límite para este tipo de
2
cerramientos, en un clima como el de las Islas Baleares, es de U = 0.82 W/m K, valor que no llegan a alcanzar
las fachadas D y E. En la gráfica se puede leer que, siendo el espesor de la propuesta E el doble que el de la
D, la transmitancia sólo se reduce en un 30%, de lo que se puede deducir que construir con el espesor
necesario de marés para lograr la transmitancia requerida no es factible.
El grueso se puede relacionar directamente con la extracción, lo que permite sacar conclusiones
vinculando las prestaciones de la fachada con la repercusión que la construcción de ésta produce en el
territorio (apartado 6.2.2). Se debe tener en cuenta que los gruesos menores necesitan de una segunda hoja
en la fachada y también se deberá considerar el impacto de ésta.
81
6. PROPUESTA
Comportamiento acústico
El comportamiento acústico de las diferentes propuestas no se puede explicar de una forma global, sino
que es preciso hacerlo considerando el tipo de fachada que se está analizando. Las propuestas D y E, se
rigen por la Ley de Masas para determinar el aislamiento acústico, siendo esta reducción de:
Para el cálculo de una pared simple, la ley de Masas considera únicamente masa superficial (ms) de
dicha pared para determinar el factor de reducción acústica (R), y ésta se calcula según varios tipos de ruido
normalizados expresamente para estos cálculos (Beckers s.f.).
En cambio, en el resto de tipologías de fachadas propuestas, las características propias de los materiales
que las conforman son los parámetros que determinan la atenuación acústica que pueden ofrecer. En el
caso de las propuesta B y C, la piedra de marés se utiliza como acabado, pero las fachadas son ventiladas y,
por consiguiente, no existe una primera barrera continua contra el ruido, así que la mayor parte de la
reducción acústica no depende de esta primera hoja. En este caso, el aislamiento acústico viene dado por
los elementos que componen la hoja portante de tipo ligero. En primer lugar, por los tableros de OSB de
15mm; y en segundo lugar por el aislamiento térmico de fibras de madera, que ofrece una atenuación
acústica de entre 46 y 63dB, según el sistema del que forme parte y para un espesor de 40mm en el ejemplo
consultado, aunque en la propuesta se establece de 60mm.
En cuanto a la propuesta A, se considera que no sólo se sirve de los elementos de la hoja interior de la
fachada, sino que la masa de piezas de marés y mortero que la reviste influye en esta reducción. Por tanto,
esta tipología es capaz de ofrecer, como mínimo, las mismas prestaciones de confort acústico que las
propuestas B y C, suponiendo un evidente aumento gracias a la acción del revestimiento continuo, cuyo
factor de reducción acústico es de 44dB frente a un ruido rosa, y de 40dB, frente al ruido de tráfico.
82
6. PROPUESTA
En el Código Técnico de la Edificación se establecen unos mínimos de entre 45 y 50dB como valores
límite para el aislamiento acústico, requisito asumible para las soluciones propuestas en este estudio.
80 40
70 35
60 30
50 25
40 20
30 15
20 10
10 5
0 0
A B C D E
Índice de reducción acústica (rosa) (dB(A)) Índice de reducción acústica (tráfico) (dB(A))
En la Gráfica 7 se compara el espesor de la fachada y el índice de reducción acústica para los dos tipos
de ruido: ruido rosa y ruido de tráfico. La masa superficial, que es el parámetro que se utiliza en la Ley de
Masas para el cálculo del factor de reducción acústica, es mayor en la propuesta E, ya que se tiene en
2
cuenta la densidad del material y el espesor del muro, siendo éste de 20cm y la ms = 338kg/m para el caso
2
de la fachada tipo D, y espesor de 40cm y masa superficial ms = 676kg/m para la E. Estos valores explican
que la reducción en la última propuesta (E) sea mayor.
Para las propuestas A, B y C se han considerado los valores de un tipo de construcción similar al
propuesto presente en el Catálogo de Elementos Constructivos del CTE (Documento Básico HR. Protección
frente al ruido 2015). Es posible ajustar el valor de este ejemplo considerando las características específicas
de los materiales elegidos para dichas propuestas.
Como ya se ha ido explicando a lo largo de este estudio, el uso de la piedra de marés implica
necesariamente la explotación del territorio de la isla de Mallorca. Este material se ha utilizado desde
tiempos prehistóricos, y la constancia de más de 1000 canteras es una buena prueba de ello. No obstante, el
marés es un recurso finito, y aunque no existe una estimación de la cantidad o de los yacimientos
disponibles sin explotar, se debe extraer el material de manera responsable. La propuesta presentada en la
presente tesina se basa en hacer uso del marés optimizando sus características y sus posibilidades, con la
intención de enfocar la explotación de la piedra hacia una construcción coherente garantizando el
aprovechamiento de cada bloque de marés extraído.
83
6. PROPUESTA
Así pues, en la descripción realizada de las propuestas en el apartado 6.1.1 se ha desglosado la cantidad
de piezas que se podían obtener de cada bloque básico extraído de la cantera, y el sobrante que se genera
en algunos casos, sobrante que debería poder aprovecharse para otros usos.
Es evidente que las piezas de cortes menores sacan un rendimiento mayor al bloque de marés de
40x40x80cm en cuanto a cantidad de piezas obtenidas a partir de éste. Por ejemplo, en las dos primeras
tipologías, que se componen de piezas de 5cm, se pueden extraer 8 de estas piezas de cada bloque de
marés básico. De hecho si tenemos en cuenta las premisas de las propuestas, es decir, edificaciones de
PB+2, con medidas de 40x80cm con un espesor variable, se puede evaluar cuántos bloques de marés de la
cantera son necesarios para construir 1 metro lineal de cada tipología de fachada. En este caso, la más
desfavorable es la propuesta D, para la cual hacen falta 15 bloques de 40x40x80cm, siempre considerando
que en la propuesta E la altura pasa a ser de una única planta. Si se equiparara el número de alturas
construidas, esta última sería sin duda la más desfavorable, ya que necesita del bloque de 40x40x80cm
completo para su realización. En cambio, con la primera propuesta A reducimos la extracción de material a
menos de 4 bloques por cada metro lineal.
Entonces, además de la cantidad de piezas obtenidas, la cuestión fundamental a tener en cuenta para
la explotación del material es garantizar un uso óptimo de la piedra de marés, de acuerdo con las
propiedades que presenta el propio material.
Otro aspecto, vinculado a la extracción del marés es la disponibilidad de las diferentes calidades del
material, que dependen de su resistencia a compresión y de la capacidad de resistir el corte sin romperse,
lo cual posibilita obtener un espesor u otro.
Cantidad
Tipo de marés
de marés
Blando 10
28/28
Normal 7
18/28
Duro 4
11/28
Muy duro 7
20cm
5cm 10cm
25cm
7cm 15cm
40cm
39% 64% 100%
84
6. PROPUESTA
En la Tabla 10 se representan los espesores de las piezas de marés en relación al tipo de piedra que
requieren para su corte y uso, desde el marés blando al muy duro, a partir de los datos recogidos por
Sánchez-Cuenca (2010) de las canteras activas en Mallorca y las calidades que se extraen actualmente en
ellas.
Repercusión ambiental
La construcción de cada una de las tipologías de fachadas propuestas tiene una repercusión en el
territorio no sólo en cuanto a la explotación del material explicada previamente, sino que también conlleva
una carga energética ligada a la extracción y fabricación de los materiales, y contribuye a la producción de
emisiones de CO2, lo que significa una serie de consumos e impactos en el entorno. Por ello, es importante
considerar la repercusión ambiental que suponen las soluciones propuestas en este estudio.
Los cálculos necesarios para determinar el impacto de cada uno de los materiales utilizados están
basados en las fichas de los mismos que aparecen en el BEDEC (Banco Estructurado de Datos de Elementos
Constructivos), fichas en las que se indica el coste energético (MJ) y las emisiones de CO2 (kg) de los
materiales de construcción.
1200 4,00
1050 3,50
900 3,00
750 2,50
600 2,00
450 1,50
300 1,00
150 0,50
0 0,00
A B C D E
Marés SC (uso de mortero sin cal) SC (uso de mortero con cal) Transmitancia de la fachada
(MJ/m2) (MJ/m2) (MJ/m2) (W/m2K)
85
6. PROPUESTA
*En las gráficas se quiere mostrar la diferencia entre el uso de un mortero sin cal y otro con cal para un
mismo sistema constructivo (SC) en cada propuesta. Es por ello que el desglose de la barra, tanto para el
coste energético como para las emisiones de CO2, indica: en la parte inferior la repercusión de la piedra de
marés; en la parte media, la repercusión del sistema constructivo propio de cada fachada con mortero sin
cal, si el mortero es necesario; y finalmente en la parte superior, el aumento que supone el uso de mortero
con cal.
Véase, la diferencia que conlleva el uso de un mortero que contenga cal aérea, ya que en el caso más
notable supone un aumento del 86% respecto de la misma propuesta con un mortero sin cal, compuesto
únicamente por cemento blanco, arena y agua. Se han comparado los dos casos porque en las diferentes
fuentes orales consultadas se indicaba el uso de estos dos tipos de mortero.
Los siguientes parámetros que se comparan son el coste energético (Gráfica 9) y las emisiones de CO2
(Gráfica 10) con el volumen de marés que contiene cada propuesta. De esta forma se establece una relación
entre la repercusión ambiental y la explotación del material, es decir, la repercusión sobre el territorio.
La propuesta E marca una diferencia respecto del resto de casos, ya que se construye únicamente con
marés. En cambio, en las demás fachadas aparecen otros materiales que complementan a los bloques de
marés, hecho que influye enormemente en el coste energético final. Resulta muy fácil comprobar esta
diferencia mediante las propuesta D y E, ya que esta última, está formada a base de piezas de marés de
40cm de grueso, como se acaba de explicar, y la fachada D se compone de piezas de marés de espesor
menor, 20cm, y mortero, único material que diferencia la construcción entre ambas propuestas. Sin
embargo, aunque la diferencia parece mínima, el coste energético por superficie de fachada de la propuesta
D tiene un valor muy superior al de la E. Concretamente el coste energético de la propuesta D es de
2 2 2
1062.18MJ/m , o de 568.85 MJ/m , según el tipo de mortero usado, y el de la propuesta E, 141,12MJ/m ,
siendo la primera cantidad 7 veces superior a la segunda, en el peor de los casos.
1200 2,00
1050 1,75
900 1,50
750 1,25
600 1,00
450 0,75
300 0,50
150 0,25
0 0,00
A B C D E
Marés SC (uso de mortero sin cal) SC (uso de mortero con cal) Volumen de marés
(MJ/m2) (MJ/m2) (MJ/m2) (m3)
86
6. PROPUESTA
En la Gráfica 10 se expone el volumen de marés junto con las emisiones de CO2 de cada propuesta.
Parecería lógico que la tendencia de aumento que sigue el sistema constructivo para el coste energético y
para las emisiones de CO2 fuera proporcional, sin embargo, se puede ver, especialmente en las propuesta C
y D, que no es así. El sistema de ambas propuestas es distinto ya que, en la primera se usa marés, mortero,
una serie de anclajes y la hoja interior portante; y, en cambio, en la segunda, únicamente se utiliza la piedra
de marés y mortero.
La suma de todos los elementos que componen la propuesta C supone un coste energético mayor, si
suponemos una construcción con mortero sin cal, pero en cuanto a las emisiones de CO2, el aumento es
inferior. Esto se debe a que la hoja portante ligera está formada por elementos a base de madera o de fibras
de madera, material cuyas emisiones de CO2 son relativamente bajas.
200 2,00
180 1,80
160 1,60
140 1,40
120 1,20
100 1,00
80 0,80
60 0,60
40 0,40
20 0,20
0 0,00
A B C D E
Marés SC (uso de mortero sin cal) SC (uso de mortero con cal) Volumen de marés
(kg CO2/m2) (kg CO2/m2) (kg CO2/m2) (m3)
Cabe destacar que, en todas las gráficas puede verse que la repercusión que supone el uso de la piedra
de marés es reducida, especialmente si se compara con el uso de otros materiales. No obstante, esta
repercusión hace referencia a la energía y a las emisiones de CO2, pero no al impacto directo sobre el
territorio.
87
7. CONCLUSIONES
7. CONCLUSIONES
7. CONCLUSIONES
El objetivo principal de todo el estudio era proponer una solución constructiva capaz de optimizar el
uso del marés, aportando, como mínimo, las mismas prestaciones que ofrecían las construcciones
tradicionales. Además, se pretendía poner de manifiesto la situación actual del marés, a partir de su
explotación y su uso, actualmente y a lo largo de la historia.
En la tesina, se ha expuesto la piedra de marés desde las construcciones populares y los métodos
artesanales hasta la actualidad. Igualmente, se han analizado sus propiedades a fin de obtener un
conocimiento profundo del material para poder evaluar las distintas soluciones constructivas aplicadas y la
evolución que han sufrido. Las propuestas que se han presentado en el trabajo surgen a partir del estudio
del material y con la voluntad de poder analizar las diferentes soluciones que posibilita la piedra de marés.
A partir de todo lo explicado, del conocimiento de las características propias de la piedra, su manejo, su
uso y, finalmente, la descripción y el análisis de las soluciones propuestas, se extraen diversas conclusiones:
I. La construcción tradicional en marés se lleva a cabo con una lógica constructiva muy coherente con el
material pero no es capaz de alcanzar las exigencias de confort requeridas actualmente.
Así pues, las opciones de aumentar la cantidad de material acaban repercutiendo en una mayor
explotación del territorio, cuando hoy en día, podemos suplir la carencia de prestaciones mediante otras
soluciones que no se traduzcan en un impacto mayor sobre éste.
II. La necesidad de una construcción coherente con el material y de hacer un uso óptimo de la piedra de
marés en base a sus propiedades y a la afectación de su explotación sobre el territorio, mejorando las
prestaciones del material a partir de las soluciones constructivas actuales.
El marés es un material que se ha utilizado en las Islas Baleares desde la prehistoria y que, actualmente,
no sólo representa un recurso propio del territorio, con las facilidades que ello comporta, sino que es un
material ligado a la cultura y a la arquitectura popular de las islas y, como tal, una muestra de la identidad de
éstas. Por esta razón, hoy en día, se sigue utilizando aunque sea reducido a revestimiento, ya que hay una
clara voluntad de mantener la estética típica de la casa tradicional mallorquina en la arquitectura que se
desarrolla en la isla.
La práctica de una construcción que se adecúe a las propiedades del material evitaría que éste quedara
relegado a revestimiento, solución que, como ya se ha expuesto, desmejora las características propias del
marés y las prestaciones que éste puede ofrecer. Además, el uso de la piedra implica la necesaria
explotación del territorio y el consumo de un recurso limitado. Así pues, de la relación de ambos factores, se
concluye que se debe encaminar la explotación de la piedra se marés hacia la obtención de piezas o bloques
que puedan funcionar acorde con las cualidades del material, mirando más allá de la simple cantidad de
marés extraído y enfocando dicha extracción hacia la optimización, no sólo del uso del marés, sino también
de la explotación del territorio.
91
7. CONCLUSIONES
III. De las propuestas analizadas, la propuesta C presentada en la tesina es la solución que mejor responde
al objetivo de la misma, ya que se desarrolla mediante una práctica constructiva ligada al material,
desde su repercusión sobre el territorio hasta la recuperación de las cualidades del marés como
material de construcción.
Esta conclusión nace a partir de la evaluación de las prestaciones que las diferentes soluciones
propuestas en el trabajo pueden ofrecer. La propuesta C combina dos formas distintas de construir que
funcionan por separado pero que se complementan para garantizar la estabilidad, la estanquidad y el
comportamiento térmico del total del cerramiento.
Como ya se ha explicado, la construcción de una fachada compuesta únicamente por una hoja de
marés no es factible actualmente, ya que no alcanza las exigencias requeridas en las normativas y no puede
garantizar el confort de la edificación de la que forma parte. Por lo tanto, es imprescindible la existencia de
una segunda hoja de fachada o de materiales que complementen a la primera. La solución presentada en la
propuesta C, entiende que la segunda hoja no debe ser necesariamente de marés, evitando así la extracción
de una mayor cantidad de piedra.
En cuanto a la primera hoja de la fachada compuesta de bloques de marés de 10cm, se propone con
una solución constructiva coherente con el material, el cual trabaja a compresión y asegura la estanquidad
de la fachada a través del espesor de las piezas. Además, en la solución, se contempla la necesidad de
aireación del muro, requisito frente a las patologías del material, y se garantiza mediante la falta de
revestimiento, o de materiales adicionales, y la creación de una cámara ventilada.
Aunque su repercusión ambiental no ha sido la mínima que se ha analizado, las prestaciones que la
propuesta C ofrece, junto con la durabilidad que garantiza una solución constructiva que trabaje con las
propiedades del material, equilibran esta repercusión, optimando el uso del marés durante su periodo de
vida útil.
92
8. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
8. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
8. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
8.1 ARTÍCULOS
M. J. Deyà Bauzà, “Bolletí de la Societat Arqueològica Lul·liana,” Rev. d’Estudis Històrics, vol. 865, no. 67.
V. A. Galvañ Llopis y M. J. Ferrer Graciá, “La piedra del Marés: un material humano,” RE Rev. Edif., vol. 26,
p. 54, 1997.
G. Jover Avellà y C. Manera Erbina, “Producción y Productividad Agrícolas en la Isla de Mallorca, 1590–
1860,” Rev. Hist. Económica / J. Iber. Lat. Am. Econ. Hist., vol. 27, no. 03, pp. 463–498, 2009.
C. Manera, “Cambio agrario y desarrollo industrial no fabril en la isla de Mallorca, 1830–1930,” Rev. Hist.
Económica / J. Iber. Lat. Am. Econ. Hist., vol. 17, no. 02, pp. 371–410, 1999.
G. Mas Gornals, “EL MARES DE CAMPOS : PATRIMONI CULTURAL I NATURAL,” I Jornades d’Estudis Locals
Campos, pp. 1–16, 2011.
R. M. Mateos, J. J. Durán, y P. a. Robledo, “Marès Quarries on the Majorcan Coast (Spain) as Geological
Heritage Sites,” Geoheritage, vol. 3, no. 1, pp. 41–54, 2011.
C. Salvà Matas, “LA MEMÒRIA D’ UN PAISATGE GRAVAT. Les pedreres de marès, empremta territorial del
paisatge identitari de Mallorca,” VII CIOT Madrid 2015.
8.2 LIBROS
M. Barceló Crespí and G. Rosselló Bordoy, La casa gòtica a la ciutat de Mallorca, Primera ed. 2009.
G. Rosselló Bordoy and M. Barceló Crespí, La casa gòtica a la Ciutat de Mallorca. 2009.
95
8. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
C. Thomas, I. Lombillo, J. Setién, J. A. Polanco, and L. Villegas, “Absorción por capilaridad y consolidación
de materiales pétreos del patrimonio histórico construido impermeabilizados y reforzados con productos
hidrofugantes y consolidantes comerciales .,” in TECNOLOGÍA DE LA REHABILITACIÓN Y LA GESTIÓN DEL
PATRIMONIO CONSTRUIDO, 2008.
8.3 DOCUMENTOS
Conselleria de Medi Ambient. Ordenació del Territori i Litoral, “Secció I - Comunitat Autònoma de les Illes
Balears. BOCAIB,” pp. 8058–8079, 1999.
Ministerio de Fomento. Gobierno de España, “Documento Básico HE. Ahorro de energía.” pp. 1–129,
2007.
Ministerio de Fomento. Gobierno de España, “Documento Básico HR. Protección frente al ruido.” 2015.
Ministerio de Fomento. Gobierno de España, “Catálogo de elementos constructivos del CTE,” vol. 3. p.
141, 2010.
M. B. Rosselló Nicolau, “El marès i l’arquitectura popular i vilatana del pla de Mallorca,” Universitat
Politècnica de Catalunya, 1988.
C. Salvà Matas, “CARTOGRAFIA DE LA MEMORIA. Lectura dels rastres del paisatge de les pedreres de
marès de Mallorca.”
M. del M. Serra Matheu and M. C. Amengual Romaní, “El marés y la piedra de Santanyí en Mallorca:
canteras y caracterización básica,” Universitat de les Illes Balears, 2008.
C. Socias Vanrell and M. Sánchez Medina, “Influencia del proceso constructivo en la rehabilitación de
muros de carga de marés,” Universitat de les Illes Balears, 2008.
A. Umbert Guimó, “El marès a Mallorca: pedra arenisca i calcària,” Universitat Politècnica de Catalunya,
1994.
96
8. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
Conselleria d’Agricultura, Medi Ambient i Territori. Govern de les Illes Balears, “IDEIB. Infraestrutura de
Dades Espacials de les Illes Balears.”
- Pedro Amengual Galmés, anterior propietario de la cantera Ca’s Vilafranquer y antiguo presidente
de la Asociación de Empresarios de Canteras de PIMEM (Pequeña y Mediana Empresa de
Mallorca)
97
9. ANEXOS
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Ca’s Vilafranquer
1. CA’S VILAFRANQUER
101
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Galdent
Ubicación Llucmajor
Antigüedad -
Producción 1 frente de 7x2m por día: 40 piezas de 40x40x80m
Producto Piezas de 40x80x40cm y cortes de 5, 7, 10, 15, 20, 25, 30 y 40cm
Calidades única
2
Dimensiones 1Ha = 10000m
Profundidad máxima 7m
102
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Ca’n Romaguera
3. CA’N ROMAGUERA
Ubicación Palma
Antigüedad 1953
3
Producción 2000m /año
Producto Piezas de 30x80x40cm y cortes de 4, 7 y 15cm
Calidades única
Dimensiones -
Profundidad máxima -
103
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Sa Murtera
4. SA MURTERA
Ubicación Manacor
Antigüedad 1995
3
Producción 2500m /año
Producto Piezas de 40x80x40cm y cortes de 5, 10, 15, 20, 25 y 30cm
Calidades Primera, segunda y rústica
Dimensiones -
Profundidad máxima -
104
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Sa Sínia Nova
5. SA SÍNIA NOVA
Ubicación Manacor
Antigüedad 1997
3
Producción 3000m /año
Producto Piezas de 40x80x40cm
Calidades Primera: compacta y dura; intermedia y segunda: porosa y blanda
2
Dimensiones 4500m
Profundidad máxima 20m
105
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Santa Bàrbara
6. SANTA BÀRBARA
106
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Sa Teulada
7. SATEULADA
107
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Camp Roig
8. CAMP ROIG
Ubicación Felanitx
Antigüedad 1984
3
Producción 2500m /año
Producto Piezas de 200 x 40 x 50cm; 170 x 40 x 50cm; y 200 x 100 x 42cm
Calidades Primera y segunda
Dimensiones -
Profundidad máxima -
108
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Son Garcias
9. SON GARCIAS
Ubicación Llucmajor
Antigüedad 1990 aproximadamente
3
Producción 1000m /año
Producto Piezas de 40x40x80cm y cortes de 30, 25, 20, 15, 10, 7 y 5cm
Calidades Primera y segunda
Dimensiones -
Profundidad máxima -
109
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Ca’n Casetes
Ubicación Llucmajor
Antigüedad 1982 o anterior
3
Producción 5000m /año
Producto Piezas de 40x40x80cm y cortes de 30, 25, 20, 15, 10 y 5cm
Calidades Primera: compacta, y segunda: poroso y peor cementado
Dimensiones -
Profundidad máxima -
110
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Sa Cabana
11. SA CABANA
Ubicación Llucmajor
Antigüedad 2006
3
Producción 1000m /año
Producto Piezas de 40x40x80cm y cortes de 30, 25, 20, 15 y 5cm
Calidades Variable
Dimensiones -
Profundidad máxima -
111
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Ca’s Busso
Ubicación Llucmajor
Antigüedad 1988
3
Producción 2000m /año
Producto Piezas de 40x40x80cm y cortes de 30, 25, 20, 15, 10, 7 y 5cm
Calidades Primera: compacta y dura; y segunda: blanda y porosa
Dimensiones -
Profundidad máxima -
112
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Son Rafaló
Ubicación Llucmajor
Antigüedad Reabierta en 2006
3
Producción 3000m /año
Producto Piezas de 40x40x80cm
Calidades Dos calidades
Dimensiones Hueco de 80m x 45m
Profundidad máxima -
113
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Son Auba
Ubicación Muro
Antigüedad Re-explotada hace unos 30 años
3
Producción 3000m /año
Producto Piezas de 40x40x80cm con grosores de 20, 25 y 30cm
Calidades Primera: compacta y dura, y segunda: porosa y blanda
2
Dimensiones 2000m
Profundidad máxima 12m
114
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Vernissa Vey
115
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Son Grau
Ubicación Campos
Antigüedad Explotación actual desde 1975. Referencias de extracción del siglo XVII
3
Producción 1500m /año
Producto Piezas de 40x40x80cm y cortes de 20, 10 y 7cm
Calidades Única
Dimensiones 2m de alto y 7m de ancho. Red de galerías de 14km
Profundidad máxima -
116
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Vanrell
17. VANRELL
Ubicación Petra
Antigüedad 2001. Referencias de actividad artesanal anterior
3
Producción 1500m /año
Producto Piezas de 40x40x80cm y cortes de 30, 20, 10, 7 y 5cm
Calidades Primera y segunda
Dimensiones -
Profundidad máxima -
117
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Ca’s Sineuers
Ubicación Petra
Antigüedad 1980. Referencias de actividad anterior
3
Producción 2500m /año
Producto Piezas de 40x40x80cm y cortes de 30, 20, 10, 7 y 5cm
Calidades Primera y segunda
Dimensiones Superficie de 100m x 50m
Profundidad máxima -
118
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Mayol II
19. MAYOL II
Ubicación Petra
Antigüedad 1990. Huellas de actividad artesanal anterior
3
Producción 2500m /año
Producto Piezas de 40x40x80cm y cortes de 30, 20, 10, 7 y 5cm
Calidades Primera y segunda
Dimensiones -
Profundidad máxima -
119
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
Ubicación Petra
Antigüedad Principios de los años 80. Referencias de explotación de hace más de 100 años
3
Producción 2500m /año
Producto Piezas de 40x40x80cm y cortes de 30, 20, 10, 7 y 5cm
Calidades Primera y segunda
Dimensiones -
Profundidad máxima -
120
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
DENSIDAD POROSIDAD
PRODUCCIÓN
CANTERAS UBICACIÓN 3 COLOR GRANO APARENTE ABIERTA
(m /año) 3
(g/cm ) (%)
PROMEDIO
1,84
sin marés blando
122
9. ANEXO 1. INVENTARIO DE CANTERAS
POROSIDAD ABSORCIÓN
RESISTENCIA COMPRESIÓN RESISTENCIA IMPACTO
TOTAL CAPILAR 2
(kg/cm ) (cm)
(%) (%)
valor menor valor mayor Promedio valor menor valor mayor Promedio
47 22,3 64 65 64,5 130 - 130
46,6 15,64 38 65 51,5 100 200 150
43,6 19,66 56 57 56,5 - - -
49,2 22,25 16 18 17 20 - 20
20,8 0,86 406 447 426,5 100 160 130
26,2 4,3 275 304 289,5 100 200 150
48,4 21 24 33 28,5 60 120 90
35,5 3,51 122 137 129,5 60 90 75
22,9 6,1 436 510 473 - - -
33,1 3,37 314 342 328 - - -
23,7 2,8 256 357 306,5 120 140 130
39,3 14,2 47 69 58 80 120 100
53,6 24,6 34 38 36 40 60 50
40 15,5 56 179 117,5 70 150 110
52,1 27 27 33 30 70 - 70
38,8 13,9 57 113 85 50 60 55
52,9 26,4 31 37 34 60 80 70
52,9 4,1 557 627 592 100 120 110
40,2 5,4 97 273 185 100 120 110
41,2 11,7 92 152 122 70 160 115
20,6 0,6 514 545 529,5 - - -
38,5 3 152 189 170,5 80 - 80
42,9 3 52 86 69 70 - 70
42 20,6 34 52 43 60 - 60
38,7 13,9 87 99 93 60 - 60
43,1 15,5 28 58 43 60 - 60
47,3 21,4 32 34 33 - - -
40,1 11,5 72 93 82,5 - - -
PROMEDIO
203,61 254,17 228,89 101,92
sin marés blando
123
9. ANEXO 2. PRESTACIONES DE LAS PROPUESTAS
Dimensiones pieza de
Comportamiento térmico Comportamiento acústico
marés
PROPUESTA
Grueso
Resistencia Transmitancia de Índice de reducción Índice de reducción
pieza de Alto Largo
térmica la fachada acústica (rosa) acústica (tráfico)
marés (cm) (cm) 2 2
(m K/W) (W/m K) (dB(A)) (dB(A))
(cm)
Comportamiento térmico
1
Transmitancia, U= Resistencia térmica, R T = rsi + Σri + rse (m2K/W), siendo:
RT
ei
ri = ei =espesor (m); λi = conductividad térmica (W/m K)
2
λi
2
Rsi, resistencia superficial interior valores aproximados = 0.05 m K/W
2
Rse, resistencia superficial exterior 0.15 m K/W
2
ca, cámara de aire de entre 5 y 20cm de grosor 0.17 m K/W
Comportamiento acústico
Wi
Ley de Masas Reducción acústica, R(dB)= 10log
Wt
El cálculo de la reducción acústica también puede realizarse mediante la masa superficial (ms) de una
pared, conociendo previamente su masa volúmica:
124
9. ANEXO 2. PRESTACIONES DE LAS PROPUESTAS
Dimensiones pieza de
Comportamiento Mecánico
marés
PROPUESTA
125
9. ANEXO 3. REPERCUSIÓN AMBIENTAL
DIMENSIONES MARÉS
PROPUESTA
Espesor de
Altura Superficie
la pieza de Alto Largo Volumen de
planta 3 de marés MJ kg CO2
marés (cm) (cm) marés (m ) 2
tipo (m) (m )
(cm)
MORTERO MADERA
PROPUESTA
Volumen Testeros
kg de Montantes
de mortero MJ kg CO2 volumen per MJ kg CO2
3 mortero volumen
(m ) metro lineal
Superficie de
2
OSB de MJ kg CO2 Superficie m MJ kg CO2 MJ kg CO2
2
15mm (m )
126
9. ANEXO 3. REPERCUSIÓN AMBIENTAL
TOTAL
PROPUESTA
2 2
MJ kg CO2 MJ/m kg CO2/m
Se considera la altura de una planta para los cálculos (piezas de marés + mortero) = 3.28m
MATERIAL VALOR
2
Superficie de las juntas (m ) 6,64
3
Densidad del mortero (kg/m ) 1000
3
Mortero por m :
MORTERO
3
Madera de pino por m :
Coste energético (MJ) 1260
Emisiones de CO2 (kg CO2) 36,04
Dimensiones (mm) 15
TABLERO
OSB (mm)
OSB
Espesor (mm) 60
AISLAMIENTO
TÉRMICO
Aislamiento térmico
Coste energético (MJ) 28,78
Emisiones de CO2 (kg CO2) 1,88
Unidades 40
APLACADO
ANCLAJES
127
The high porosity of marés, averaging around 40%, contributes to its low mechanical resistance, typically categorized as soft or medium-hard. This porosity allows significant air and water infiltration, which negatively affects durability, leading to reduced resistance to compression. This characteristic necessitates protective treatments and limits marés's structural applications, confining it primarily to cladding and decorative purposes unless combined with more durable materials .
The high absorption rate of marés, with a capillary absorption coefficient of up to 26.4%, can lead to significant moisture issues, including mold and structural degradation. This necessitates regular maintenance to prevent damage. Solutions that mitigate these issues include elevating marés blocks away from ground moisture, applying breathable waterproof coatings, and ensuring proper ventilation. The latter prevents condensation and facilitates the drying of the material, safeguarding its integrity .
Marés is generally weaker in mechanical strength compared to other construction stones like limestone or granite, with compression strength often classified as soft (<50 kg/cm²). Its high porosity detracts from its structural applications, limiting it to non-load-bearing roles. Compared to harder stones, marés’s lighter weight and ease of handling facilitate its use for cladding and facades. However, its high absorption rate requires additional protective measures against moisture, influencing its selection for projects where these conditions are paramount .
Marés stone is characterized by its low mechanical resistance, high porosity, and substantial capillary water absorption. With compression resistance averaging around 48 kg/cm² but often classified as soft or medium-hard, marés is poorly suited to bear loads, which limits its current utility to non-structural roles like cladding. However, it is easily workable and lightweight due to its high porosity, making it suitable for decorative purposes. The high porosity also facilitates rapid water absorption, necessitating protective measures like waterproofing when used in construction .
Traditional techniques improve the quality of marés extraction by cutting along the natural grain of the stone, which optimizes mechanical strength and aesthetic qualities. Furthermore, these methods preserve the natural and varied topography of quarry faces, unlike mechanized methods that produce orthogonal, less visually appealing quarry landscapes. These manual techniques often result in more structurally sound blocks with natural resistance to stress and enhanced aesthetic appeal .
The mechanization of marés extraction has not led to improvements in all areas of exploitation. The new cutting techniques ignore the natural grain direction of the stone, which traditionally enhanced mechanical strength when aligned correctly. This indiscriminate extraction has sometimes resulted in a degradation of material quality; the structural and aesthetic qualities of blocks have suffered compared to those extracted manually, which often exploited the raw material optimally .
Continued extraction and use of marés stone present sustainability challenges, including landscape degradation from quarrying and the resource-intensive nature of its extraction and transportation. Modern architecture demands necessitate sustainable practices, such as optimizing the stone's usage to minimize waste and employing alternative, renewable materials where feasible. Further, legislation and modern engineering methods could enhance environmental protection, promoting sustainable extraction techniques that ensure minimal ecological disruption .
Marés stone is a sedimentary rock, primarily comprising consolidated marine fossils and sand particles cemented with calcium carbonate. Its origins trace back to geological formations from the Quaternary period, often linked to coastal or near-marine environments, where wind and water action facilitated its deposition and compaction. This geological formation process led to natural fossil inclusion within the stone, sometimes visible, which contributes to its unique aesthetic character .
The socio-economic shift in the Balearic Islands, especially with the tourism boom, necessitated quicker, cost-efficient construction methods. This economic demand, coupled with advances in construction technologies and the import of alternative materials, shifted marés from a structural material to predominantly a decorative cladding role. These changes allowed for faster building processes, which were essential to accommodate the increased construction demands driven by growing tourism and regulatory standards .
The decline of marés stone in construction on the Balearic Islands is primarily due to the tourism boom which demanded rapid and cost-effective building methods. This led to the introduction of new technologies and materials, including imported stones, which were more suited to these demands. Additionally, the introduction of construction regulations further pushed the evolution of marés from a structural material to merely a cladding material .