Emprendimiento: Más allá del enfoque economicista.
Una mirada humana del
Emprendimiento.
El emprendimiento es un proceso de descubrimiento, evaluación y explotación de
oportunidades por personas que cuentan con una actitud proactiva, orientada a la acción,
que son curiosas con su entorno y que detectan formas de generar valor añadido a los
usuarios.
El emprendimiento es, actualmente, el más llamado a presentar soluciones concretas,
frente a los desafíos económicos y sociales con los que se enfrenta en la sociedad. Como
campo de conocimiento, es considerado emergente y complejo, además su enseñanza
requiere de una visión interdisciplinaria y contextualizada, que solo se logra afianzar desde
un abordaje más amplio e integral de la investigación.
Ante éste reto, el emprendimiento tiene la necesidad de hacer una ruptura con la dimensión
funcionalista y economista, y en éste sentido, asumir la enseñanza desde un enfoque
humano, considerando que el sujeto en la búsqueda de sentido, sorprende con su inventiva e
innovación con el propósito de mejorar su condición humana en la relación consigo mismo,
tanto con los demás. El emprendedor deber ser por tanto, responsable socialmente y sus
acciones deben asumir compromisos y obligaciones desde las perspectivas económicas,
sociales y ambientales.
La materialización del emprendimiento implica un hacer, es decir, la creación y
sostenimiento de una empresa en el mercado que genera impactos a nivel individual y
social, que deben ser evaluados en función de la teoría del bienestar. Desde esta perspectiva
es posible determinar el impacto del emprendimiento en el desarrollo humano.
Para que una persona que lo desee pueda convertirse en emprendedor, debe tener las
aptitudes y actitudes requeridas en el mundo empresarial. Sin embargo, esto no es
suficiente, para que se materialice el acto de emprender, por cuanto existen factores
sociales e institucionales que determinan lo que realmente una persona puede hacer en una
sociedad. Si bien es cierto que el emprendimiento no es la solución única para el
desarrollo económico, sí es la clave para rescatar, encausar y acelerar el ritmo de
crecimiento y desarrollo económico de un país. Es uno de los dinamizadores de la
economía, ya que impulsa el desarrollo productivo.
A nivel mundial, todos aquellos países que apuestan por el progreso incluyen al
emprendimiento como un factor de desarrollo.