Contenido
Memoria histórica........................................................................................................................3
¿Qué en la arpillerìa?...............................................................................................................3
Origen de la arpillaría en pamplona.........................................................................................3
Historia de Pamplona Artex......................................................................................................4
Proceso de producción.................................................................................................................4
Marco teórico...............................................................................................................................5
Análisis del trabajo.......................................................................................................................6
Anexos..........................................................................................................................................8
UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS
Universidad del Perú, DECANA DE AMÉRICA
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
ANÁLISIS DE LAS RELACIONES DE PRODUCCIÓN EN
ASHIREL: ASOCIACIÓN DE ARTESANOS SHIPIBOS
RESIDENTES EN LIMA
CURSO: TEORÍA SOCIAL
DOCENTE: CAROLINA ORTIZ
ESTUDIANTES:
- RODRIGUEZ MORALES CAMILLE 18150228
- ROSILLO BALLARTE NATALY 18150229
- SOLÍS BAEZ FIORELLA 18150233
- VELASQUEZ COMPA LINET 18150164
- WONG SANCHEZ VALERIA 18150360
LIMA, PERÚ
2019
Memoria histórica
¿Qué en la arpillerìa?
Se trata de un proceso creativo en el que se pegan retazos de telas de diversos
tipos y tamaños en un lienzo base unidos con hilo. Se juega con diversas perspectivas y
espacios, incluyendo elementos en miniatura los cuales en su mayoría son trabajados
por separado para lograr la tercera dimensión de las piezas.
La temática inicialmente abordó la muerte, exilio, cárceles y otras problemáticas
que aquejaban al sector marginal. Y es en Perú que las temáticas poseen una gran
diversidad. Mostrando los paisajes andinos, selváticos de la costa e incluso marinos; así
como de costumbres, abusos, violaciones de derechos humanos. Siendo así, una forma
de resistencia política.
La arpillería se hace sobre la arpillera, el cual es un fuerte y áspero tipo de tela
usado para sacos. Retratando sobre este escenas de distintas culturas e iconografías
cosidas y/o bordadas.
Se concluye, que la arpillería es un tipo de arte y método de comunicación visual
pues la imagen la que contiene toda la información que la arpillera quiere transmitir.
Origen de la arpillaría en pamplona
La arpillería en Perú puede tener un origen lejano, sin embargo, su mayor fervor
nace fines de los 70 y los 80’, posterior a las denuncias sociales de la población chilena
por la dictadura junto a las constantes desapariciones en el país. En Chile, donde varias
familias se reunían con el objetivo de protesta contra el gobierno militar, usaban grandes
retazos de tela de diferentes tamaños y colores, y empezaban a formar imágenes de
significado simbólico al contexto. Esta práctica llegó al Perú no solo con el mismo
objetivo, sino la reivindicación de varias familias migrantes, en su gran mayoría de
zonas andinas, quienes empezaban a cristalizarse dentro de los primeros talleres en las
zonas de Pamplona alta.
Encontrar información sobre el origen dentro del lugar ha sido complicado, ya
que muchos talleres se dieron en simultáneo. Por ello, rescatamos la recopilación de
Shirley Ríos en su artículo Una aproximación al estudio de la arpillería peruana, en el
cual hace mención a grupos que emergen con ayuda de entidades privadas (ONG,
iglesias, etc.). Un caso es de religiosas inmigrantes alemanas, quienes capacitaron a
grupos de mujeres de estos sectores excluidos en talleres con el fin de producir
arpillerías y exportarlas (1979). Otro caso es de la Cooperativa Artesanal Los Pilares en
1985. Asimismo, mucho de estos talleres se ubicaron dentro de los diferentes sectores
de Pamplona Alta y pertenecían a grupos más grandes; por ejemplo, el Centro Comunal
Artesanal Puertas Abiertas (CCAPA) que contenía dos talleres Compacto Humano y
Kuurmi, donde además se promovían el teatro y danza. También existen grupos muy
ligados con la misma premisa chilena de expresión social, sobre todo quienes habían
vivido el conflicto interno en carne propia, denominadas desplazadas. Tal es el caso de
la Asociación de Artesanas Kuyanacuy en los años 80’. En todos los casos son
representaciones afectivas de sus creadoras, en ellos se visualizan escenas andinas que
reflejan la vida antes de su llegada a la capital, o en otros casos, sus vivencias y el
significado de protesta o también su estadía en la ciudad.
Historia de Pamplona Artex
En el 2012 se inscribe en registros públicos Pamplona Artex SAC, que reúne a 6
artesanas y otras 6 que colaboran. Ellas tienen un origen común en el taller Compacto
Humano, taller que se ubicaba en el Centro Comunal Artesanal Puertas Abiertas de
Pamplona Alta, pero por conflictos internos de organización se desintegró.
A lo largo de la primera década del 2000, cuando muchas de ellas ya no
integraban el taller Compacto Humano, trabajaron grupalmente para una exportadora
estadounidense que les solicitaba a las arpilleras cuadros para que sean exportados a
diferentes países. Debido a la crisis económica del 2008, se vieron forzadas a dejar de
trabajar con ella, pero que, nos explican, les sirvió en gran medida a mejorar y
perfeccionar su técnica e innovar, pues requerían de mayor precisión de confección y
variedad de temática para producir.
Después de ello, y al verse ellas sin comprador asegurado, ya que trabajaban
únicamente con la exportadora, deciden independizarse e intentan formalizar una
empresa que con el pasar del tiempo fue añadiendo a más artesanas de manera
colaborativa en donde notaremos una escasa división del trabajo y que buscan espacios
de coincidencia con otras artesanas y artesanos. Además de programas de apoyo por
parte del Estado, organizaciones internacionales no-gubernamentales e
intergubernamentales.
Actualmente, ellas consideran que no les resulta provechoso la conformación
como empresa, debido a que les exige mayor gasto por diversos conceptos, de los
ingresos que perciben, disminuyendo sus ganancias, pues la otra opción sería
incrementar sus costos pero ello sería una desventaja debido a su baja productividad y la
necesidad de acelerar la transacción de compras y ventas. Se nota así, una traba para la
formalización, pues operan informalmente a pesar de ser un espacio formal.
Proceso de producción
Son un grupo de 12 mujeres que trabajan individualmente para producir sus
arpillas en sus respectivas casas, consideradas entonces, unidades productivas, como lo
dice Tokman, quien reconoce estas unidades dentro del sector informal, cuyas
características son: técnica rudimentaria, una división de trabajo no claro y sin
capacidad y conocimientos tecnológicos que genera mayor productividad. No obstante,
se juntan en la casa de una de las integrantes para organizarse, repartirse los pedidos y
disponer de materiales.
Elaboran sus trabajos con un 95% de materiales no comprados, sino a partir de
retazos de tela sobrantes de otros procesos de producción, particularmente ellas los
obtienen por regalos o por compras en Gamarra, cuando es adquirido por compra, es
mediante el peso de la tela y también adquiriendo muñecos ya confeccionados por otras
u otros artesanos. Asimismo, los hilos y agujas son comprados en gamarra al por mayor,
al igual que la tela sobre la que realizan el diseño. Estos cuatro materiales son
fundamentales, fáciles de conseguir y no implican gastos altos. En este sentido, estos
insumos que son comprados engloban en sí un tiempo de producción invertido en su
precio.
La labor de la artesana se basa en recrear sobre todo paisajes de la sierra los
cuales están en su memoria o imágenes de internet. En el caso de las artesanas de
Pamplona Artex, ellas no bosquejan antes de recrear los paisajes. Poseen una proporción
de los elementos y de la idea en su cabeza, el cual podemos asociar al pintar solo que
ellas lo hacen con tela. Primero, antes de coser todas las piezas en el tapiz, se corta cada
pieza por separado, los animales, flores, arboles, nubes, etc. En algunos modelos, se
requieren de elementos que deben rellenarse con napa, relleno de casacas u otros retazos
de tela; estos dan un efecto 3D al ser insertados, o de alto relieve.
Después de realizar el cortado, segundo, pasamos a unir las piezas, este
procedimiento lo realiza a mano también; no hace uso de la máquina de coser por eso
mismo le lleva varias horas de trabajo el cual es fraccionado. Por ejemplo, un diseño de
25x25cm requiere 10 a 12 horas aproximadamente el cual es repartido en base a la
disponibilidad de su tiempo y con libertad a pesar de tener una fecha de entrega.
Siguiendo el análisis de Quijano, estas arpilleras se constituyen como mano de
obra sobrante (polo marginal) puesto que ocupan recursos residuales de producción y
porque sus ingresos son reducidos además de que las relaciones que establecen con el
mercado son precarias: por muchos años dependieron de una sola compradora la cual re
vendía sus productos a precios elevados. Este último punto es el que no termina de
cuadrar en los análisis de Quijano. Aunque nuestras productoras viven de un trabajo mal
pago y sobreviven gracias a la adquisición de recursos residuales, su producción no está
dirigida a población marginalizada, sino a personas con gran capacidad adquisitiva (sus
productos se venden en el extranjero y doblan el precio original que le adjudican las
arpilleras). Por otro lado, las arpilleras no poseen, en términos marxistas, los medios de
producción, sino únicamente su fuerza de trabajo, aun así ellas anhelan emplear
máquinas para hacer las operaciones más sencillas, monótonas y de fácil aprendizaje.
Después de terminar el proceso de diseño, pasa a escribir atrás del tapiz su
nombre para poder darse a conocer como autora, aunque esto depende de quién hace el
pedido, puesto que en ocasiones se pide expresamente que no coloquen su nombre.
Dando paso así a la revisión final, en este caso Silvia es quien supervisa la calidad.
Terminado estos procesos son entregados a sus dueños, pues en su gran mayoría
son pedidos; los paneles son empaquetados se exportan dentro como fuera del país,
durante las ferias solamente son colgados o puestos en exhibición. Lo más impactante
sobre los diseños es que son auténticos y únicos, lo que significa que su arte no está con
la idea de una producción serial, sino creativa y pausada.
Marco teórico
Primero, esclarecemos ciertos puntos del marco teórico que ha sido revisado
para la elaboración de este informe a base de dos posturas contrapuestas en el texto
Marginalidad e informalidad en debate por Aníbal Quijano.
Estructural-funcionalista
Esta postura considera un grupo de la población que no participan en la sociedad
tradicional, pero que se encuentra en tránsito a sociedad. Para ello, se requiere del
Estado como intermediario, justamente porque la parte de la sociedad tradicional es
reticente al cambio, sea porque no quieren o se les es imposible. En conclusión, enfatiza
en la dualidad en la sociedad.
Histórico estructural
La segunda teoría se enfoca en las relaciones de trabajo y capital, donde además
estas relaciones y estructuras socio-económicas son diversos en origen histórico y
diferentes caracteres, esto es, la heterogeneidad. Con esta postura se hayan las nuevas
tendencias de capital, por lo que marginaliza a los trabajadores. Cuando se refiere a las
tendencias de capital hace mención al mayor apego al trabajo acumulado (representado
por medios de producción: maquinas), frente al trabajo vivo (fuerza de trabajo).
Asimismo, al no externalizar a los agentes “tradicionales” de la sociedad no existe la
dualidad. Dentro de esta postura hay dos teóricos. Primero, José Nun, quien los
categoriza como mano de obra excedente disfuncional o sin funciones, mientras que el
segundo, Aníbal Quijano, como polo marginal, donde hay uso de recursos residuales de
producción, relaciones sociales de modo precario e inestable, ingresos reducidos,
mercado marginalizado, pero también no hay una reproducción del modo de
producción.
Análisis del trabajo
En un inicio, cuando las artesanas de Pamplona Artex recién residían en lima
estaban desempleadas debido a sus condiciones culturales, lingüísticas y económicas, se
encontraban, en palabras de Marx, dentro del ejército nacional de reserva, por lo que se
vieron limitadas a desarrollarse social y económicamente.
Sin embargo, estas condiciones no solo dependen de la incapacidad de las
empresas e industrias para contener esta mano de obra excedente, sino también, como lo
explica más adelante Quijano, en la concentración del ‘’trabajo acumulado’’
(representado por la incorporación de tecnologías en el proceso productivo) el cual
ocasiona la formación de un polo marginal, y, por tanto, un menor trabajo vivo. En otras
palabras, las nuevas tendencias de capital marginalizaban la mano de obra. En el caso de
Pamplona Artex, antes de constituirse como negocio, se vieron arrastradas a querer
pertenecer al sector asalariado por los beneficios que conlleva, pero al no lograrlo, crean
su negocio o “empresa” (palabras de Soto) en base a su fuerza de trabajo. sin embargo,
esto no quiere decir que ahora vendan su fuerza de trabajo, lo que sucede es que su
actividad está dentro del régimen “trabajo a destajo” donde hay una relación entre
mercancía y el pago que se recibe, finalmente, esta dimensión de la informalidad
expresa la dominación entre quienes hacen el pedido hacia las artesanas.
Retomando a Marx, hay una distorsión de los valores de la fuerza de trabajo y
trabajo. Ellas tanto en sus inicios en los talleres de arpillería de pamplona dentro de
compacto humano, y ahora como Pamplona Artex, nunca vendieron su fuerza de
trabajo, solo entregaban sus mercancías y les proporcionaban un valor dentro del
mercado. Este valor está determinado por los costos de producción, así como por los
costos de alquiler del edificio empleado, el salario de la recepcionista de clientes,
etc. Por otro lado, ¿podríamos considerarlas como empresarias? a nuestro parecer no, ya
que ellas nunca controlan las relaciones sociales de la producción, y no existe dentro de
su negocio.
Por otro lado, ¿podríamos considerarlas como empresarias? Retomando la postura de
Quijano, ellas nunca han controlado las relaciones sociales de la producción; es decir, el
hecho de ser marginalizadas les impide el control del capital. Por ello, las mujeres de
Pamplona Artex se organizan comunalmente, cuyo lazo no es necesariamente
consanguíneo, sino de un pasado común y la motivación de un futuro mejor para ellas y
sus familias. Por otro lado, en la propuesta de la lógica de la microempresa, elaborada
por Quijano como crítica a Soto, nos resulta congruente, ya que la organización no
cuenta con una división de trabajo claro, y el cálculo del tiempo que necesitan para
elaborar sus mercancías no está muy definido; por ende, resulta ser ineficiente este
término. Asimismo, consideramos la definición de polo marginal tanto por ambas
posturas de las teorías contrapuestas. En el caso de Soto, quien representaría la
Estructural-funcionalista, representa a este grupo como informal no solo por no cumplir
requisitos estatales, sino como una franja de la economía cuyos actores y actrices
forman con tal de tener ingresos que les permitan subsistir. Además, sumando lo de
Quijano, dentro de esta organización no hay una reproducción del modo de producción
capitalista de forma intrínseca.
Anexos
IElaborando una arpillerìa en la casa de la Señora. Zoila
Diferencia entre arpillerìa chilena y peruana. Lugra: Kapital shopping puesto 109