ETICA PROFESIONAL
LICDA. WENDY FRANCO
VALORES ETICOS INDIVIDUALES
RAMIRO JOSE MARTINEZ URRUTIA
15008487
CHIQUIMULA JULIO DE 2018
VALORES ETICOS INDIVIDUALES:
Los valores éticos son guías de comportamiento que regulan la conducta de un individuo.
En primer lugar, la ética es la rama de la filosofía que estudia lo que es moral y realiza un
análisis del sistema moral para ser aplicado a nivel individual y social. Entre los valores
éticos más relevantes se pueden mencionar: justicia, libertad, respeto, responsabilidad,
integridad, lealtad, honestidad, equidad, entre otros.
Los valores éticos se adquieren durante el desarrollo individual de cada ser humano con
experiencia en el entorno familiar, social, escolar e, inclusive, a través de los medios de
comunicación. Los valores éticos demuestran la personalidad del individuo, una imagen
positiva o negativa, como consecuencia de su conducta. Asimismo, se pueden apreciar
las convicciones, los sentimientos y los intereses que la persona posee.
Por ejemplo, el individuo que lucha por la justicia y la libertad, valores considerados como
positivos, son el reflejo de una persona justa. Pero, de lo contrario, se observa un ser
humano apático ante dichos valores y que da cierto apoyo a las injusticias. Por tanto, los
valores éticos permiten regular la conducta del individuo para lograr el bienestar colectivo
y, una convivencia armoniosa y pacífica en la sociedad.
Etimológicamente, la palabra ética es de origen griego ethos que significa “hábito o
costumbre” y el sufijo -ico que expresa “relativo a”.
Los valores éticos se relacionan directamente con nuestra conducta y la de las personas
que nos rodean, influyéndose mutuamente en todo momento para dar pie a nuestro
comportamiento. No hay acción que no tenga un mínimo de valor por nimia que nos
parezca, y es aquí donde la ética entra: ver qué nos ha guiado exactamente.
No hay una clasificación fidedigna de los tipos de valores éticos que existen.
Culturalmente se dan una serie de ‘ideas’ aceptadas como éticas independientemente del
ambiente en el que vivamos, y es que esta es la clave principal: no debemos considerar
algo como ético desde un punto de vista personal. Siempre tendrán que ser decisiones
tomadas a partir de valores éticos sociales, por encima de nuestro juicio personal. Por ello
la lista presentada es con los valores más comunes que se dan en la actualidad.
PODEMOS MENCIONAR:
Honestidad: El más conocido de todos y el que siempre está presente por poco que la
valoremos. Se define como la capacidad de anteponer la justicia por encima de nuestros
propios deseos, incluso aunque sea una situación negativa para nosotros. Reconocer
nuestros errores es el mejor ejemplo de honestidad posible, rechazando excusas que nos
permitiesen mantener nuestro orgullo personal.
Solidaridad: En un mundo donde las desigualdades sociales son cada vez más
marcadas el sentimiento de solidaridad se valora cada vez y más dentro de la ética. Ser
capaces de anteponer las necesidades de otras personas, sean conocidas o no, incluso
en casos donde nos veamos perjudicados es una buena muestra de este valor ético.
Tolerancia: Muy relacionado con el respeto, es el valor que nos permite entender que las
diferencias y semejanzas entre personas no deben condicionar nuestro comportamiento.
La globalización ha hecho que este valor tenga cada vez más importancia, buscando que
seamos capaces de relacionarnos con cualquier persona sin que haya prejuicios de por
medio.
Responsabilidad: Nuestras acciones tienen siempre consecuencias, y ser capaces de
afrontarlas es una muestra de ética a cualquier nivel en el que nos encontremos. Desde la
ética laboral hasta ser responsables con nuestra pareja, reconocer los errores, aprender
de los consejos que nos dan los demás y saber ser humildes en el éxito muestra el
respeto que mostramos a las personas que nos rodean y a nosotros mismos.
Bondad: El último dentro de nuestra taxonomía personal, la bondad tiene ese punto por
encima del resto de valores que requiere una voluntad propia de ayudar a los demás.
Mientras la solidaridad se basa en comprender la necesidad de los demás en la bondad
decidimos algo por nuestra cuenta, con gente desconocida que no necesariamente
necesita nuestra ayuda.
COMENTARIO:
Este importante tema concerniente a la ética se refiere a cómo debemos medir nuestras
decisiones determinando las diferencias entre el bien y el mal, basados en los valores, en
la formación, en los criterios personales, los cuales implicarán consecuencias desde el
punto de vista personal, familiar, social y profesional. Por esta razón, las personas
afrontamos dilemas ante situaciones que exigen contar con valores éticos suficientes para
no dejarnos llevar por lo incorrecto. Una de las características que identifica a individuos
con ética personal es su rectitud, lo cual se puede traducir en un comportamiento íntegro
que se corresponde con su probidad. Por esta razón, se convierten en ejemplos a seguir,
debido a su moralidad demostrada en todo momento, cualidad que además inspira
confianza en otros. Así mismo, contar con ética personal demuestra convicción y
coherencia, pues los valores arraigados no permiten actuar fuera del compromiso
individual con lo correcto. De esta manera, el comportamiento y las acciones están
delimitadas por una óptica bien definida y única, que nunca pierde fuerza con respecto a
las prioridades individuales que deben prevalecer, en cuanto al deber ser. Igualmente, la
solidez de nuestras decisiones es otra demostración de ética personal, sustentada en la
formación y en nuestras experiencias, que dan base para fundamentar determinaciones y
mantenerlas. Un vez que se ha comprometido la palabra, es importante conservar este
compromiso, pues no cumplir va despertando en los demás falta de confianza. En este
sentido, se recomienda ser cuidadosos, pues las personas que acostumbran a incumplir
con lo ofrecido es muy difícil que puedan después revertirlo para recuperar esa confianza
deseada. Sin duda, la omisión y la negligencia son enemigos de nuestra integridad. Por
otra parte, es importante no perder de vista la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto,
mantenerse al margen de todo lo que vaya en contra de los valores y principios, pues esto
sin duda traerá buenos resultados en todos los ámbitos. Cultivar la ética personal como
parte de la conducta influye en todos los niveles de nuestra vida, tanto en lo social, en lo
laboral, así como en lo individual y debemos mantener este valor siempre presente y
transformarlo en uno de nuestros atributos más distintivos, lo que nos brindará muchas
satisfacciones y permitirá representar un ejemplo para los demás