0% encontró este documento útil (0 votos)
44 vistas3 páginas

Evaluación Reflexiva en la Práctica Docente

La evaluación reflexiva de la práctica docente es crucial para identificar fortalezas y áreas de mejora, permitiendo establecer objetivos claros y adaptados al contexto del grupo. Se enfatiza la importancia de la planeación didáctica, la flexibilidad en la metodología y el uso de instrumentos de evaluación adecuados para facilitar el aprendizaje significativo. La autoevaluación y coevaluación son herramientas clave para obtener resultados reales y fomentar la retroalimentación en el proceso educativo.

Cargado por

Leonardo López
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
44 vistas3 páginas

Evaluación Reflexiva en la Práctica Docente

La evaluación reflexiva de la práctica docente es crucial para identificar fortalezas y áreas de mejora, permitiendo establecer objetivos claros y adaptados al contexto del grupo. Se enfatiza la importancia de la planeación didáctica, la flexibilidad en la metodología y el uso de instrumentos de evaluación adecuados para facilitar el aprendizaje significativo. La autoevaluación y coevaluación son herramientas clave para obtener resultados reales y fomentar la retroalimentación en el proceso educativo.

Cargado por

Leonardo López
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

REFLEXIÓN SOBRE LA PRÁCTICA

Realizar una evaluación reflexiva de la práctica es esencial, ya que de esta podemos derivar
tanto las áreas fuertes, como las áreas de oportunidad que se observan (ron) durante la
práctica. Evaluar la intervención también es de gran utilidad para obtener un criterio propio
de reconocimiento sobre lo que queremos alcanzar y establecer objetivos o metas de la
misma. Es importante fomentar la evaluación reflexiva de la práctica mediante el uso de los
métodos de investigación y evaluación propuestos por diversos autores ya que estos van en
contra de la fosilización o rutina de la práctica, que desde su criterio esto es lo que afecta
principalmente a la mejora e innovación de la misma.
Los diversos aspectos a considerar para iniciar con la evaluación reflexiva son
aquellos que permiten al docente identificar diversas áreas de oportunidad para así mejorar
la práctica propia, y también entre pares. Principalmente esta la planeación didáctica, que es
la que guía y sobre la que está basada nuestra propia intervención, esta es de vital
importancia dado que lo que plasmamos en ella es lo que debemos hacer, esta debe estar
basada y sustentada con diversos aspectos tales como la información del grupo con el cual
se va a trabajar, los métodos y herramientas de evaluación, el proceso de intervención así
como la fundamentación del mismo con autores que sustenten las ideas y métodos
establecidos en ella. Es por esto que, si se considera hacer una evaluación reflexiva de la
práctica, se debe tomar en cuenta que los aspectos mencionados deben estar presentes y
deben ser la base de lo que hacemos, al llevar a cabo la reflexión, se tomaran en cuenta y se
comparara lo que se planeó con lo que se obtuvo, y así generar el proceso reflexivo que
guía nuestra mejora e innovación.
Si queremos obtener los resultados deseados, los cuales son la principal
característica a tomar en cuenta durante la realización de la secuencia didáctica, es
importante considerar el contexto del grupo, este se da a conocer previamente con la
realización de la evaluación diagnostica al principio del curso o intervención. Para ello es
importante integrar los diversos contextos que entran en juego a la hora de realizar la
evaluación, estos son; el contexto externo, familiar, estilos de aprendizaje, disposición para
aprender e intereses, y canales de percepción. Estos son base para poder establecer una
secuencia didáctica adecuada para el grupo a trabajar, ya que, de no ser así, podría resultar
ineficaz a la hora de la obtención de resultados. No solo es establecer la secuencia, es tomar
en cuenta opiniones y tesis de diversos autores que complementen y fundamenten nuestras
decisiones respecto a la secuencia didáctica.
Al reflexionar sobre estos aspectos, podemos identificar si en realidad funcionó lo
que planeamos o si se deben de hacer las modificaciones pertinentes para beneficiar el
proceso enseñanza-aprendizaje. Este proceso, haciendo una analogía, es poner las cosas
sobre la balanza e identificar qué lado es el que inclina, si el que resultó o el que no resultó,
y de ahí tomar decisiones respecto a la modificación o restablecimiento de los objetivos y
procesos plasmados en la planeación.
Otro de los aspectos a tomar en cuenta es el establecimiento de objetivos es tomar en cuenta
la realidad y no establecer cosas irrealistas que de ninguna manera puedan ser alcanzadas.
Es por esto que la evaluación diagnostica es el paso uno de nuestro proceso de intervención.
Tenemos que considerar los conocimientos previos, la disposición para aprender además de
los intereses de los alumnos, que nos ayudarían a saber de qué manera integrar contenidos
actuales o interesantes para los alumnos y así fomentar la motivación, clave para generar un
aprendizaje significativo, siempre y cuando se respete el enfoque didáctico de la materia;
La práctica social del lenguaje.
Lo anterior establece que hay un enfoque establecido y propuesto por las
autoridades educativas. Este basado en el programa de estudio y aprendizajes claves, que
proponen los objetivos, los ambientes de aprendizaje, la actividad comunicativa, y la
practica social del lenguaje. Todos estos son parte elemental de la creación de un
aprendizaje significativo en los alumnos, lo cuál es la clave de nuestra práctica docente. De
aquí parte esencialmente la secuencia didáctica que incluye estos aspectos a desarrollar
durante la realización de la misma frente al grupo. Es claro que los contenidos deben ser
estrechamente relacionados con los objetivos, hacer esto es posible si tomamos un método
de establecer inicio, fin y la ruta que nos llevará a ese fin, la cuál será la secuencia
didáctica, esta como anteriormente dicho, es la guía que nos lleva al logro de objetivos. Es
la evaluación reflexiva la que nos permite rectificar la ruta o reestablecerla en torno a un
aprendizaje esperado satisfactorio.
Tener en cuenta que no debe ser un seguimiento restrictivo de la secuencia
didáctica, también es uno de los aspectos a considerar mientras se realiza, debe existir una
flexibilidad en la realización de las actividades propuestas, es decir, que sea posible la
modificación de las mismas en la práctica dependiendo los nuevos aspectos que surjan
durante la intervención y así generar el mismo aprendizaje pero de diferente método, por
ejemplo la realización de actividades en pares o grupos, la evaluación o la metodología
flexible que no forzosamente se siga sólo un método, sino dos o varios. Recordemos que
los alumnos aprenden de manera distinta y no siempre va a resultar como lo esperamos, o
en otro caso se volvería repetitivo, lo cuál es lo que tratamos de evitar mediante la
evaluación reflexiva.
Es la evaluación la que nos permite obtener los resultados del objetivo, dentro de la
planeación es esencial proponer un modelo de evaluación para obtener el resultado de si las
actividades fueron realizadas de manera satisfactoria. Existen diversos tipos de evaluación,
sin embargo, es la formativa la que nos ayuda en este paso del proceso a generar los
resultados. Se pueden llevar a cabo de manera autónoma, mediante la autoevaluación, de
igual manera la heteroevaluación y la coevaluación, así facilitando y simplificando el
proceso enseñanza-aprendizaje. Con el fin de llegar al objetivo se necesita implementar uno
de los tantos instrumentos de evaluación sugeridos por la SEP en los cuadernillos de
evaluación. Los más comunes suelen ser la lista de cotejo o rubrica que pone en vista los
puntos a evaluar y la cantidad o las observaciones a realizar para la evaluación del
aprendizaje.
La confusión entre evaluación, examen y aprobación está presente desde el
momento en que la palabra llega a la mente. Aclarar que estos tres conceptos no son lo
mismo es necesario para obtener un resultado real y no uno forzado o elaborado debido a la
presión que estos conceptos suelen traer a los alumnos cuando la etapa de evaluación llega,
ya sea durante la clase, durante la unidad de aprendizaje o el ciclo escolar en general.
La aplicación de los instrumentos se debe tomar en cuenta durante los tiempos de clase si es
que se va a llevar a cabo entre pares o autónomamente. Retrasar el proceso resultaría
perjudicial para el proceso ya que no esclarece un tiempo y puede tomar espacio de otra
unidad que debería ir comenzando. El docente debe tomar en cuenta la forma de trabajo y
el instrumento para designar un espacio y tiempo en clase donde esta se lleve a cabo y se
obtengan los resultados, siendo claros para los alumnos y así exista la parte clave del paso;
la retroalimentación.
Personalmente, en la realización de mi planeación didáctica, tome en cuenta más el
contexto escolar, es decir los conocimientos previos, la observación y la disposición para
aprender. Esto guio mi proceso de establecimiento de objetivos, de ahí tome en cuenta mi
meta que era “Expresar e Intercambiar información mediante preguntas personales”, como
segundo paso se tomo en cuenta el o los métodos a usar para la secuencia didáctica, los
cuales fueron el método Task-Based Learning y Audiolingualism. Estos guiaron mi
secuencia didáctica al uso de material didáctico de apoyo, así como la forma de interacción
entre los alumnos, donde el trabajo colectivo y entre pares guiaba las instrucciones dadas
por el docente fomentando la repetición y producción de ideas propias intercambiando
ideas entre pares y así reforzando las habilidades del idioma.
El instrumento de evaluación fue la lista de cotejo que evaluaba la participación y la
interacción de los alumnos en la tarea guiada (conversación en pares frente a grupo) y
además de obtener los puntos necesarios que se deseaban ver al final de la intervención.

También podría gustarte