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Derecho Procesal Canónico-Resumen1

Este documento trata sobre la competencia de los órganos jurisdiccionales en el derecho procesal canónico. Explica que la competencia se refiere a la atribución de ciertas pretensiones a un determinado órgano jurisdiccional. Describe las dos clases de competencia - absoluta y relativa - y cómo se protege la competencia a través de excepciones. También cubre varios criterios para la atribución de competencia, como la competencia funcional, material, subjetiva y territorial.

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Derecho Procesal Canónico-Resumen1

Este documento trata sobre la competencia de los órganos jurisdiccionales en el derecho procesal canónico. Explica que la competencia se refiere a la atribución de ciertas pretensiones a un determinado órgano jurisdiccional. Describe las dos clases de competencia - absoluta y relativa - y cómo se protege la competencia a través de excepciones. También cubre varios criterios para la atribución de competencia, como la competencia funcional, material, subjetiva y territorial.

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UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE MÉXICO

DERECHO PROCESAL CANÓNICO


MARGARITA DEL ROSARIO GARZA MENCHACA OJS
10 DE JULIO DE 2015

RESUMEN:
LA COMPETENCIA DE LOS ÓRGANOS JURISDICCIONALES

I. LA COMPETENCIA: CONCEPTO, CLASES Y SU PROTECCIÓN

1.-Concepto de competencia. Todos los tribunales legítimamente constituidos gozan de la potestad judicial
(c.135 § 3) indispensable para poder desarrollar la función que hemos llamado ius dicere, jurisdicción o función
judicial. Ésta puede recaer sobre un órgano o poseerla varios con criterios diversos de distribución de las causas;
cuando se cuenta con un entramado numeroso de tribunales diferentes es necesario establecer unas reglas que
indiquen qué tribunal en concreto debe conocer una determinada causa, a esto es a lo que llamamos
competencia. Podemos definir la competencia como “atribución a un determinado órgano jurisdiccional de
ciertas pretensiones con preferencia a los demás órganos jurisdiccionales.” Objetivamente, la competencia es la
esfera de actividad del tribunal; subjetivamente, representa el derecho y deber a conocer determinados asuntos
que tiene un tribunal; y normativamente, la competencia es el conjunto de reglas codiciales que deciden la
atribución de específicas pretensiones a un tribunal en concreto.

2.-Clases de competencia. Hay dos clases de competencia: absoluta (c.1406 § 2 y 1440) y relativa (c.1407 § 2).
Cuando la transgresión de las normas que regulan la competencia tenga como efecto la nulidad insanable de la
sentencia, estamos en presencia de la incompetencia absoluta; por el contrario, cuando la vulneración no da
lugar a esa nulidad, sino sólo a ilegitimidad, esas normas son de competencia relativa.

Se dice que cuando los principios que el legislador utiliza son constitutivos del proceso, estamos ante la
competencia absoluta; y cuando se derivan de razones de conveniencia, se presenta la relativa.
Cuando se habla de competencia de un tribunal se refiere al tribunal en cuanto órgano, es decir, en su conjunto,
y no a una sección determinada o a unas personas en concreto.
El CIC regula la competencia en diferentes cánones esparcidos por el texto legal. Éste de dos formas, incluye un
título, que llama De foro competenti, en el que se agrupan un buen número de normas sobre la competencia.
Aunque el termino fuero pueda dar lugar a diversas interpretaciones, en relación a la competencia, fuero
significa órgano jurisdiccional concreto al que se adscriben determinados negocios, es decir, el tribunal
competente ya sea de forma relativa o absoluta.
Clases de fuero:
 Legales y convencionales, comunes y especiales, procesales y sustanciales, únicos, personales y reales,
ordinario y delegado.

3. Protección de la competencia. La protección de la se lleva a cabo procesalmente por medio de las excepciones
de competencia absoluta o relativa. La excepción, puede decirse que es un contra derecho en poder del
demandado para oponerse procesalmente o intentar dejar sin efecto las pretensiones del actor.
a) Excepción de incompetencia absoluta. La excepción de incompetencia absoluta puede ser interpuesta
por el demandado en cualquier fase del juicio según el c. 1459 § 1. El demandado puede decidirse
también por interponer la excepción de incompetencia absoluta como inhibitoria, es decir, ante el juez
que él cree competente para que éste, con requerimiento legal, intime al que admitió la demanda para
que deje de conocer la causa, remitiendo las actas al tribunal competente.
b) Excepción de incompetencia relativa. Ll a incompetencia relativa se produce por la carencia de alguno
de los títulos a los que se refieren los cc. 1408-1414 y 1673. La excepción debe resolverse quam primum
por el procedimiento de los incidentes. Si el juez se declara incompetente, la decisión es recurrible por la
parte perjudicada, ante el tribunal de apelación, en el plazo de 15 días útiles (c.1460 § 3).

II. CRITERIOS DE ATRIBUCIÓN DE LA COMPETENCIA

En la historia del Derecho canónico han sido muy diversos los criterios utilizados para atribuir la competencia a
los diversos tribunales. Para algunos las reglas o criterios determinadores de la competencia son dos: el que
atribuye cada pretensión o grupo de pretensiones a un juez en concreto con preferencia a sus superiores o
inferiores (competencia vertical o jerárquica), y el que las atribuye con preferencia sus iguales (competencia
horizontal o territorial). Además deben añadirse los criterios objetivo y subjetivo, pues por la materia o la
dignidad de las personas en ocasiones se concreta la competencia incluso absoluta de los tribunales
eclesiásticos.

1. Competencia funcional: jerárquica, impugnativa y por conexión


a) La competencia funcional se denomina también jerárquica, y la violación de las normas que regulan, por
ser éstas de competencia absoluta, vician de nulidad insanable la sentencia (cc. 1440 y 1620, 1. °). El
criterio funcional establece que el orden de las instancias debe corresponderse con el del grado del
tribunal.
Fenómenos de incompetencia jerárquica:
-que el orden de las instancias no corresponda al grado del tribunal, la competencia será absoluta en este caso
(c. 1440); -que aun correspondiendo el grado y la instancia, no siga la línea ascendente, según el c. 1447, que
ordena que quien intervino en una causa como juez, no puede definir válidamente la misma causa en otra
instancia.
b) El c. 1414 señala que, por razón de la conexión, por un mismo tribunal y en el mismo proceso, se han de
juzgar causas que se hallen unidas por ciertos elementos comunes, a no ser que lo impida un precepto
legal. La conexión se funda en dos principios procesales: el de economía procesal que supone un ahorro
de tiempo y esfuerzos tanto para las partes como para el tribunal y en el de armonía procesal que evita
la posibilidad de decisiones contradictorias sobre objetos que participan en ciertas identidades.

2. Competencia material y subjetiva


a) Competencia material, este tipo de competencia viene determinada por el objeto del juicio y se aplica
a los tribunales eclesiásticos y a la potestad de juzgar que tiene la Iglesia. Por tanto, el criterio objetivo
fija también los límites externos de la jurisdicción eclesiástica. El Obispo, en su tribunal, puede
establecer normas por las cuales aparte del conocimiento de sus jueces determinadas materias
procesales que se reserva para juzgarlas él personalmente o mediante jueces delegados (c. 1420 § 2).
b) Competencia subjetiva, tienen competencia de este tipo el Romano Pontífice, que juzga a los jefes de
Estado, Cardenales, Legados; el STSA, que juzga a los jueces de la Rota en algunos supuestos y el TRR, a
la que le competen juzgar a los Obispos, a los Abades de distintos rango, a las diócesis, etc.
3. Competencia territorial: fuero necesario y fueros concurrentes, prórroga de la competencia, la competencia en
el proceso de nulidad matrimonial.

a) Competencia territorial: fuero necesario y fueros concurrentes. La competencia territorial relativa se


articula en relación con una serie de criterios, de conveniencia en la mayoría de los casos, normas que
determinan qué tribunal es competente de modo relativo entre todos los que tienen el mismo grado, la
determinación se hace mediante reglas o criterios que se llaman originarios, por contraposición a los
sobrevenidos que se apoyan normalmente en razones procesales aparecidas una vez iniciado el proceso,
los criterios de determinación de la competencia relativa pueden señalar un solo tribunal como
competente para ese caso, y en entonces estaríamos en presencia de fuero necesario. En general, se
prescribe que el actor sigue el fuero del demandado, y cuando este tiene varios fueros el actor puede
elegir cualquiera de ellos. Los fueros concurrentes son: fuero personal; fuero real o de la cosa; fuero
contractual; fuero penal; fuero de la administración de bienes; fuero del testador.
b) Comisión y prórroga de la competencia, con estos términos se indica la posibilidad existente en el
derecho de la Iglesia de modificar la competencia. La Signatura puede: 1. °) Comisionar a la Rota
Romana para conocer una determinada causa en primera instancia; 2. °) prorrogar la competencia de los
tribunales inferiores de primera instancia; 3. °) comisionar aun tribunal de primera instancia para que
juzgue en segunda o tercera; 4. °) comisionar aun tribunal de segunda instancia para que juzgue, en
segunda o tercera instancia, la sentencia de un tribunal del que no es de apelación.
c) La competencia en los proceso de nulidad matrimonial. La sujeción al Derecho canónico de los no
católicos, en principio, parece excluida por el legislador eclesiástico a tenor del c.11. Pero debe
distinguirse entre los acatólicos bautizados y los nos bautizados. Los no católicos bautizados no están
sujetos a las leyes meramente eclesiásticas; para el legislador sólo el matrimonio de los católicos,
aunque sea católico uno de ellos, es el que queda sujeto al Derecho canónico. En relación con la
jurisdicción de la Iglesia sobre el matrimonio, debe considerarse que no todos los efectos que surgen de
la institución matrimonial son canónicos, hay también no pocas consecuencias civiles que tienen un gran
peso en la práctica. Respecto a la competencia absoluta, el c. 1673 sólo dice que hay causas reservadas a
la Sede Apostólica; La competencia relativa se determina mediante cuatro fueros concurrentes siempre
y cuando se cumplan las condiciones que la norma prescribe, los fueros son: fuero del lugar de
celebración; fuero del demandado; fuero del actor; fuero de las pruebas.

III. LA DELEGACIÓN DE LA POTESTAD JUDICIAL

El vigente CIC, por el contrario, prescribe en el c. 135 § 3,que la potestad que tienen los jueces y tribunales,
además de ejercerse del modo prescrito por el derecho, no puede delegarse a no ser para realizar los actos
preparatorios de un decreto o sentencia. Cabe sin embargo indagar acerca de las siguientes cuestiones:

1. Los sujetos que pueden delegar; La cuestión es sobre quién puede delegar la potestad judicial,
examinando lo que dice el CIC, se concreta a saber si tanto los jueces y tribunales como el Obispo
pueden delegar dicha potestad. En relación con el Obispo diocesano y con sus equiparados, nada dice el
CIC y la doctrina se muestra dividida aunque con una inclinación mayoritaria a sostener que, a pesar del
c.135 § 3, los Obispos pueden delegar su potestad de juzgar.
2. La materia susceptible de delegación. El Romano Pontífice, el Obispo y los superiores generales de
institutos religiosos de derecho pontificio pueden delegar su potestad judicial incluida su vertiente
decisional.

IV. LAS CUESTIONES DE COMPETENCIA

Para el estudio de conflictos de competencia es conveniente proceder a explicar la obligación que tiene el juez
de examinar, cuando se presenta la demanda, su competencia en esa causa.

1. Examen de la competencia por parte del juez. El c. 1505 prescribe que, antes de admitir la demanda,
el juez o el presidente del tribunal colegial debe comprobar que el asunto es de su competencia, si la
incompetencia es absoluta, éste debe declararla ex officio en cualquier fase o grado del juicio; si la
incompetencia es relativa, debe ser puesta de manifiesto ex officio por el juez in limine Litis (c.1505 § 1)
2. La ley de la prevención. Puede aplicarse esta ley tanto a la competencia relativa, como a la absoluta.
3. Los conflictos de competencia y su resolución. Los conflictos de competencia pueden ser positivos
cuando dos o más tribunales pretenden ser competentes para juzgar en forma exclusiva una misma
causa, o negativos cuando esos mismos tribunales se declaran incompetentes para conocer la causa.
Según el c.1416 la norma dispone que si los tribunales en conflicto tienen un mismo tribunal de
apelación, ha de ser resuelto por éste.

V. LA RECUSACIÓN

1. La abstención del propio juez, los casos en que el juez o demás ministros tienen obligatoriamente
que abstenerse están recogidos en c. 1448 § 1. Su enumeración es taxativa:
a) Por consanguinidad o afinidad en cualquier grado de línea recta y hasta el cuarto grado de línea
colateral;
b) Por razón de tutela o curatela;
c) Por amistad o relación íntima que puede provenir de la vida en común, los negocios, etc.;
d) Por aversión grande, odio o malquerencia surgidos de una conocida enemistad o de
enfrentamientos personales;
e) Por el deseo de obtener lucro o ganancia que la causa le pudiera reportar o, por el contrario, la
prevención de algún daño que se quiere evitar, en ambos casos se pondría un interés personal en la
causa.
2. La recusación, es la excepción de sospecha contra el juez que interpone, ante el tribunal señalado en
el c, 1449 §§ 2-4, alguna de las partes privadas, o públicas si intervienen en el proceso. Efectos de la
recusación, si se ha admitido y reconocido por el juez, son: 1° el cambio de personas, no de instancia
ni de grado del juicio(c. 1450); 2° los actos del juez recusado tienen diverso tratamiento: a) si se
produjeron antes de ser recusado: son válidos; b) si se produjeron después de la recusación: en ese
caso según el c.1451 § 2 deben rescindirse si la parte lo pide en el plazo de 10 días desde que fue
admitida la excepción de sospecha.

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