Los distintos modelos de organigrama están sujetos a la perspectiva de la
compañía, por lo que es necesario realizar una evaluación de las necesidades
organizativas para seleccionar la opción más adecuada en cada caso.
Organigrama funcional o estructural
Es un organigrama vertical que configura la estructura organizativa a partir de las
funciones.
Parte de un CEO o líder y, posteriormente, se divide en áreas o departamentos.
Por ejemplo, el departamento Comercial agrupa a todos los especialistas en el
departamento. Se plasma gráficamente de manera vertical.
Se ordena según las capacidades de cada empleado con el objetivo de que todas
las áreas funcionen bajo el enfoque global de la empresa y evitar inconvenientes
que afecten a la productividad. Si una compañía, no obstante, busca dinámicas
laborales integradas, este organigrama no es la mejor opción debido a que, por su
estructura marcada y jerárquica, existen ciertas barreras entre los departamentos
y equipos.
Organigrama matricial
Esta estructura combina distribuciones verticales y horizontales. Por un lado,
los puestos de trabajo y departamentos se dividen según las funciones. Y, por otro
lado, se encuentran las divisiones de la organización. La jerarquía se divide en dos
líneas independientes que cuentan con los mismos derechos.
La mayoría de los trabajadores estará en contacto continuo con ambas líneas.
Gráficamente se representa con líneas verticales y horizontales que integran las
áreas.
Organigrama lineal o vertical
Se considera el organigrama más clásico. Representa la estructura de arriba hacia
abajo, el CEO o líder está en la parte superior y subordina el resto de las áreas y
empleados. Es una estructura algo más rígida en cuanto autoridad y
responsabilidad.
El organigrama vertical es de los más utilizados debido a su sencillez y a que se
basa en la jerarquía para desarrollar la distribución. Se adapta a organizaciones
de distintos tamaños.
La estructuración de la plantilla de una compañía tiene una importancia
estratégica tanto para Recursos Humanos, como para cada uno de los
empleados de la organización. Seleccionar el modelo de organigrama de
empresa adecuado, cómo diseñarlo y realizar su despliegue son
aspectos vitales. Especialmente para grandes organizaciones, cuyos
modelos deben ser escalables.
Como ya conocerás, el organigrama de una empresa es una
representación visual ordenada de las estructuras organizacionales que
componen la entidad. Siguiendo los criterios establecidos por la dirección
y por las políticas de RRHH, el organigrama posibilita identificar las
cadenas de mando, cómo se agrupan las personas, bajo qué área o
departamento y las funciones y vinculaciones jerárquicas de la plantilla.
De esta manera, no se debe restar importancia estratégica al
organigrama, ya que sienta las bases de la organización y ofrece
información esencial relacionada con el negocio y sus personas.
Índice:
El valor estratégico del organigrama empresarial
Los modelos de organigrama de empresas
o Organigrama funcional o estructural
o Organigrama matricial
o Organigrama lineal o vertical
o Organigrama horizontal
o Organigrama mixto
o Organigrama circular
6 pasos esenciales para diseñar un organigrama acorde a tu organización
o 1. Establecer la cadena de mando
o 2. Segmentar los departamentos
o 3. Definir y asociar tareas y responsabilidades
o 4. Establecer el ámbito de control
o 5. Obtener una visión global que facilita la toma de decisiones
o 6. Diseñar el organigrama
Organigrama funcional o estructural
Es un organigrama vertical que configura la estructura organizativa a
partir de las funciones.
Parte de un CEO o líder y, posteriormente, se divide en áreas o
departamentos. Por ejemplo, el departamento Comercial agrupa a todos
los especialistas en el departamento. Se plasma gráficamente de manera
vertical.
Se ordena según las capacidades de cada empleado con el objetivo de
que todas las áreas funcionen bajo el enfoque global de la empresa y
evitar inconvenientes que afecten a la productividad. Si una compañía, no
obstante, busca dinámicas laborales integradas, este organigrama no es
la mejor opción debido a que, por su estructura marcada y jerárquica,
existen ciertas barreras entre los departamentos y equipos.
Organigrama matricial
Esta estructura combina distribuciones verticales y horizontales. Por un
lado, los puestos de trabajo y departamentos se dividen según las
funciones. Y, por otro lado, se encuentran las divisiones de la
organización. La jerarquía se divide en dos líneas independientes que
cuentan con los mismos derechos.
La mayoría de los trabajadores estará en contacto continuo con ambas
líneas. Gráficamente se representa con líneas verticales y horizontales
que integran las áreas.
Organigrama lineal o vertical
Se considera el organigrama más clásico. Representa la estructura de arriba hacia
abajo, el CEO o líder está en la parte superior y subordina el resto de las áreas y
empleados. Es una estructura algo más rígida en cuanto autoridad y
responsabilidad.
El organigrama vertical es de los más utilizados debido a su sencillez y a que se
basa en la jerarquía para desarrollar la distribución. Se adapta a organizaciones
de distintos tamaños.
Organigrama horizontal
El organigrama horizontal se despliega de izquierda a derecha: las personas con
mayor jerarquía aparecen en el extremo izquierdo y las siguientes escalas
jerárquicas se van desplegando hacia la derecha.
Esta estructura aporta formalidad a la organización. Dependiendo de la
comunicación y el tipo de relación entre las partes, incentiva los vínculos
horizontales, fomentando una dinámica dialogística.
Organigrama mixto
El organigrama mixto fusiona el organigrama horizontal y el vertical. Parte de un
área principal que actúa como líder y se despliega de arriba hacia abajo con las
diferentes áreas. De forma horizontal se despliegan los departamentos que
componen cada área.
Este tipo de organigrama es común en organizaciones de gran tamaño, con
elevado número de empleados y divisiones.
Organigrama circular
El organigrama circular tiene como eje de la estructura a la persona o
departamento de mayor jerarquía. Y en torno a este se despliegan los demás
componentes, de dentro hacia afuera.
Esta estructura evita las jerarquías directas y favorece la integración entre áreas.