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Chapu 2: Pampa 3 RCP

La reanimación cardiopulmonar (RCP) es una técnica vital para mantener la circulación de sangre oxigenada en emergencias como ataques cardíacos o ahogamientos. Los pasos incluyen evaluar la conciencia de la víctima, solicitar ayuda, realizar compresiones torácicas y ventilaciones, y continuar hasta que llegue asistencia o la víctima recupere la conciencia. La RCP en niños sigue un procedimiento similar, adaptándose a su anatomía y necesidades específicas.

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Chapu 2: Pampa 3 RCP

La reanimación cardiopulmonar (RCP) es una técnica vital para mantener la circulación de sangre oxigenada en emergencias como ataques cardíacos o ahogamientos. Los pasos incluyen evaluar la conciencia de la víctima, solicitar ayuda, realizar compresiones torácicas y ventilaciones, y continuar hasta que llegue asistencia o la víctima recupere la conciencia. La RCP en niños sigue un procedimiento similar, adaptándose a su anatomía y necesidades específicas.

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Facha 1 chapu 2 pampa 3

RCP

La reanimación cardiopulmonar (RCP) es una técnica para salvar vidas que es útil en muchas
emergencias, como por ejemplo, un ataque cardíaco o un cuasi ahogamiento, en los que la
respiración o los latidos del corazón de una persona se han detenido.

La RCP puede mantener la circulación de sangre oxigenada hacia el cerebro y otros órganos hasta
que un tratamiento médico de emergencia pueda restablecer el ritmo cardíaco normal. Cuando el
corazón se detiene, tu cuerpo ya no recibe sangre oxigenada. La falta de sangre oxigenada puede
causar daño cerebral en solo unos minutos.

Cuestión importante antes de comenzar las maniobras:

Evaluar peligro para nosotros o para terceros.

Datos útiles ubicación.

cantidad de lesionados.

tipo de accidente.

1: Evaluá el estado de conciencia de la víctima.

Movela suavemente de los hombros y preguntale en voz alta ¿Me escuchás? ¿Te sentís bien?

Si como resultado obtenemos un sujeto que no responde no respira, procedemos al segundo paso.

2. solicitamos ayuda y marcamos primetros para que no surgan problemas. De ser posible se
solicita a un tercero que llame al sistema de emergencia notificando que hay una persona que no
responde no respira, la cual inmediatamente activa los protocolos y permite que estén preparados
para la ocacion.

Si en el lugar existe una persona que este capacitado para realizar rcp,

3. Iniciá la maniobra de reanimación cardiopulmonar (RPC)

Arrodíllate al costado del tórax de la víctima (cualquier lado) y colocá el talón de una de tus manos
sobre el centro del tórax, en el esternón.

Poné tu otra mano encima de la anterior, asegurándote de no tocar las costillas de la víctima con
tus dedos (mantenelos levantados y entrecruzados). Sólo el talón de la mano inferior apoya sobre
el esternón.

Hacé avanzar tus hombros de manera que queden directamente encima del esternón de la
víctima. Mantené tus brazos rectos y usá el peso de tu cuerpo para transmitir la presión sobre tus
manos. El esternón de la persona atendida debe descender al menos 5 cm.
A continuación, liberá por completo la compresión sobre el esternón sin retirar las manos para
permitir que el tórax vuelva a su posición de reposo y el corazón se llene con sangre.

Entre las compresiones, mantené el entrecruzamiento de las manos sin retirarlas del esternón. Las
fases de compresión y relajación deben tener igual duración.

Importante:

Comprimí hacia abajo el torax de la persona hasta hundirlo entre 5 a 6 cm.

Mantené siempre los brazos extendidos.

Apoyá el talón de una mano en el centro inferior del esternón. Colocá el talón de la otra mano
sobre la primera y entrelaza tus dedos.

Zona donde se deben realizar las compresiones.

Continúe con la reanimación cardiopulmonar hasta que otro rescatista lo reemplace, hasta que
vea señales de vida o hasta que llegue ayuda.

4 Reevaluá el estado de la persona

Si no recupera la conciencia continuá con las compresiones hasta que llegue el equipo de
emergencias.

Si la persona recupera la conciencia, colocala de costado o posición de recuperación (lateral) hasta


que llegue el equipo de emergencias.

Esta posición deja libre las vías respiratorias y evita una posible aspiración de vómito por parte de
la víctima.

Rcp niños

Los pasos de la RCP siguen una secuencia lógica para garantizar la efectividad y éxito de la técnica.
Por ello no debemos saltarnos ningún paso:

1. Verificar el nivel de consciencia del niño. Podemos preguntar cómo se encuentra o practicarle
leves sacudidas o palmadas, siempre y cuando tengamos la certeza de que no padece ninguna
posible lesión en el cuello o en la cabeza debido a un accidente. Se debe observar si se mueve o
emite algún ruido.

2. Si obtenemos respuesta. Si el niño responde moviéndose o verbalmente, deberemos dejar al


niño en la posición en la que lo hemos encontrado (a menos que esté expuesto a algún peligro
adicional), comprobar su estado y pedir ayuda si fuera necesario.

3. Si no obtenemos respuesta, pedir ayuda. Si el niño está inconsciente debemos pedir ayuda a
alguna persona cercana. Si no hay nadie cerca no debemos dejar solo al niño.
4. Colocar al niño boca arriba. Debemos tumbar al niño sobre una superficie dura y plana, con la
cabeza boca arriba y las extremidades alineadas. Es importante evitar torcerle la cabeza y el cuello,
ya que si el niño ha sufrido un accidente podría tener lesiones cervicales.

5. Abrir las vías respiratorias. Para la abertura de las vías respiratorias se realizará la maniobra
frente-mentón destinada a facilitar la entrada de aire por la boca. Para evitar que la lengua caiga
hacia atrás, debemos levantar la barbilla con la cabeza fija y con una mano. A la vez, con la otra
mano inclinaremos la cabeza del niño hacia atrás empujando la frente hacia abajo con la otra
mano. En caso de presencia de un cuerpo extraño visiblemente y fácilmente extraíble en la boca,
se intentará retirarlo con la punta de los dedos, pero nunca deberemos realizar un barrido a ciegas
de la cavidad bucal.

6. Valorar y comprobar la respiración del niño. Debemos poner el oído cerca de la nariz y boca del
niño y observar el tórax para comprobar si respira. Observaremos, escucharemos y sentiremos
durante no más de 10 segundos antes de decidir si la víctima respira con normalidad. Si hay alguna
duda actuaremos como si NO fuera normal.

7. Si respira, le colocaremos en posición lateral de seguridad (PLS) siempre que sea posible y
llamaremos a urgencias hasta la llegada de los equipos asistenciales comprobando en todo
momento su respiración.

En lactantes, la PLS resulta complicada. Debemos procurar poner al lactante en una superficie dura
aunque sea con un soporte, ya que así mejorará la permeabilidad de la vía respiratoria y
disminuirá el riesgo de atragantamiento con vómitos o secreciones.

8. Si el niño no respira y estamos acompañados de otra persona, debemos indicarle que avise a
emergencias (112). Mientras, nosotros no nos separaremos del niño e iniciaremos la respiración
artificial (boca-boca). Para ello, nos colocaremos de rodillas junto a la cabeza del niño y
seguiremos los siguientes pasos

Abrir las vías aéreas.

Tapar la nariz del niño.

Inspirar profundamente.

Colocar nuestros labios alrededor de la boca del niño (si es menor de un año podemos cubrir boca
y nariz a la vez de manera que quede completamente sellada).

Hacer 5 insuflaciones de rescate (soplos) uniformes hasta comprobar que el tórax del niño se
eleva. Retirar la boca para tomar aire y observar que el tórax vuelve a bajar. Entre cada insuflación
debemos mantener la posición de la cabeza y las manos, pero debemos retirar la boca para
facilitar la respiración.

Mientras se realizan las insuflaciones de rescate, deberemos comprobar si provocan alguna


respuesta en forma de movimientos, respiraciones o tos. Si no conseguimos que entre aire,
deberemos sospechar que algún objeto está obstruyendo las vías respiratorias. Consulta cómo
funciona el manejo de la Obstrucción de la Vía Aérea por Cuerpo Extraño (OVACE) o
atragantamiento.

9. Comprobar signos de vida. Para comprobar los signos de vida deberemos observar signos de
tos, movimientos y/o respiración.

Si presenciamos signos de vida: seguir con la ventilación boca a boca a un ritmo de 20 por minuto
hasta la llegada de los servicios de asistencia comprobando en cada momento su estado de
respiración y los latidos de su corazón.

Si NO presenciamos signos de vida: si el niño sigue inconsciente, no respira, no se mueve o tiene


mal color, son otros signos de que su corazón no late. Iniciaremos las compresiones torácicas.

10. Realizar las compresiones torácicas. El objetivo es comprimir el tórax contra la espalda de
forma rítmica para conseguir que la sangre salga del corazón y circule por el cuerpo. Colocaremos
al niño boca arriba en un plano duro y con las extremidades alineadas y seguiremos estos pasos:

Colocar el talón de la mano en el esternón, justo por debajo de los pezones, nunca en el extremo
del esternón. En los niños menores de 1 año colocaremos 2 dedos, y en niños mayores de 8 años
podemos utilizar las 2 manos.

Colocar la otra mano de manera que aguante la frente un poco inclinada hacia atrás.

Aplicar presión hacia abajo en el pecho del niño comprimiéndolo entre 1/3 y 1/2 de su
profundidad.

Hacer 30 compresiones dejando que el pecho se eleve completamente. Deberemos hacer estas
compresiones de forma rápida, fuerte y sin pausa.

A continuación hacer 2 insuflaciones más.

Continuar la RCP (30 compresiones cardíacas, seguidas de 2 insuflaciones y repetir).

11. Llamar a urgencias y comprobar signos de vida. Si al cabo de un minuto de empezar la RCP,
seguimos solos y no hemos podido llamar a urgencias (112), deberemos hacerlo ahora aunque
para ello tengamos que abandonar momentáneamente al niño.

A los 2 minutos deberemos comprobar la eficacia de nuestras maniobras: aparición de signos de


vida y/o respiración espontánea.

12. Finalizar la RCP. Deberemos continuar combinando 30 compresiones torácicas con 2


ventilaciones hasta que:
llegue la ayuda del profesional

la víctima recupere la respiración efectiva

estemos exhaustos

Es importante recordar que no es recomendable realizar maniobras de reanimación con el


lactante en brazos y en movimiento. Solo de forma excepcional, podemos movilizar al niño en caso
de que nos desplacemos para solicitar ayuda y continuar las maniobras en el otro lugar.

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