0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 212 vistas9 páginasLivingstone 1992. Una Breve Historia de La Geografía
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"Una breve historia de la Geografia". David N. Livingstone.
En Rogers, A. Villes, H., Goudie, A. (eds): The Student's Companion to
Geography. Blackwell, 1992
Traducci6n: Dra. Perla Zusman. Adaptacién y correccién: Lic. Gabriela Cecchetto
(Cétedra de Introduccion ai Pensamiento Geografico.Carrera de Geografia, Ffyh,
UNC.)
David Livingstone es profesor de geografia e historia intelectual de la School of Geosciences de
la Queen’s University de Belfast. Se ha especializado en temas vinculados a historia de la
geogratia © historia de la ciencia, Es el autor cel libro The Geographical Tradition (+992)
donde discute algunas de las temalicas resumidas en el presente articulo (N. de la 7.)
Para algunos, evoca imagenes de lugares distantes y exploradores intrépidos yendo a
donde nadie habia ido antes. Para otros, el gedgrafo es considerado una persona que
posee un conocimiento de caracter enciclopédico referide a los rios mas largos, las,
montafias mas altas, las ciudades mas grandes y asi sucesivamente - una suerte de
atlas hablante de gran valor para los programas de preguntas y respuestas de la
televisién y no mucho més. Finalmente, existen otros para quienes la geografia es la
disciplina que trabaja con diagramas y globos; se dice que, si la historia se ocupa de
los hombres, la geografia se ocupa de los mapas. En realidad, es muy probable que
hoy en dia los gedgrafos profesionales rechacen todas estas nociones del sentido
comin como definiciones de la propia disciplina y proporcionaran una explicacion
propia respecto a lo que estudia la geografia. No es mi intencién juzgar estas dispares
afirmaciones. Todas ellas - y con seguridad muchas otras - de alguna u otra manera
son interpretaciones validas de la geografia. Sin embargo mi propésito es dar una
mirada @ aquello que la gente ha considerado que ha sido la geografia por afios y
trazar la evolucién de lo que me gusta en llamar "tradicién disciplinar”. De acuerdo a
esto, no es mi deseo defender una particular definicion de geografia, como muchos de
los historiadores de esta disciplina lo han hecho, sélo deseo considerar algunas de las
diferentes formas en que las personas la han pensado a través de los afios.
Para llevar adelante esta tarea propongo identificar diez diferentes tipos de discursos -
conversaciones si ustedes quieren - en los cuales la geografla ha estado incorporada
Seguramente mi lista no es exhaustiva. No es tampaco éste el objetivo. El centro de
mi argumentacion es simple: sostengo que la geografia cambié conforme cambié la
sociedad, y la mejor manera de comprender la tradicién a la cual el gedgrafo
pertenece es referirse a los diferentes medios sociales e intelectuales en los cuales la
geografia ha sido practicada, Algunos de los temas que exploraremos seran
considerados seguramente extrafios 0 exéticos, 0 cutiosos a los ojos modemos, pero
si tomamos la historia en serio deberemos aprender a comprender las geografias
pasadas ent sus propios confextos sin someterlas a los veredictos del siglo XX.
Hacia los confines de la tierra
como la de muchas otras ciencias, frecuentemente se ha
@ figuras tales como
naximandr ales, Herédoto, Estrabon, Ptolomeo, entre otros. Sus contribuciones -
muchas veces de cardcter matematico - fueron importantes para el avance de la teoria
de la geografia. Pero fue a través de las exploraciones de los estudiosos musulmanes
- viajeros como Ibn Batuta y Ibn Khaldun -, a los viajes de los escandinavos y chinos, ya las aventuras directas de los cristianos medievales que los primeros conocimientos
sobre el mundo contribuyeron al conocimiento geogréfico, Eventualmente, ‘los
De hecho, podria sostenerse que los -asi llamados- viajes de descubrimiento tuvieron
una contribucién vital para el desarrollo de la ciencia occidental. Muchos de estos
marinos, por ejemplo, se encontraron participando en los experimentos a escala
mundial destinados a probar la adecuacién de los conceptos renacentistas heredados
de la antigtiedad cidsica. Lo que no quiere decir, por supuesto, que todos ellos se
considerasen a si mismos proto-cientificos, muchos eran sélo aventureros insaciables
en altamar 0 ambiciosos de las abundantes riquezas secretas de los exéticos reinos.
Sin embargo, la informacion que reunieron contribuyé a desafiar a las autoridades
académicas del momento demostrando que las personas si habitaban e/ hemisferio
sur 0 que habia variedad de plantas y animales que no se ajustaban a la taxonomia de
Aristételes. Ademas de todo esto, el negocio de ia navegacién en su totalidad requeria
de tecnologias sofisticadas y de habilidades cientificas para determinar la posicion de
los barcos en el mar y, mas importante atin, para mapear el camino de regreso hacia
los lugares seguros. Por ello no es sorprendente que el instituto de navegacién que el
Principe Enrique establecié en Sagres en inicios del siglo XV, y que reuni6 a expertos
en cartografia, astronomia e instrumentos nauticos, haya sido visto como un
movimiento crucial en ei desarrollo de la ciencia de Occidente. Los nombres de Diego
Cao, Bartolomé Dias, Vasco de Gama, Gaboto, Cristobal Colén, Francis Drake o
Femando Magallanes - para referimos s6lo a algunos - ocupan un lugar tan
importante en los primeros afios de la moderna geografia como la reedicién de la
Geogratia de Ptolomeo en 1410.
globo a través de los tltimos siglos, especialmente a través de los viajes i siglo
XVIIl_ de James Cooke y de Joseph Banks en el Sudeste del Pacifico y las
circunavegaciones de naturalistas como Charles Darwin y Thomas Henry Huxley.
Simulténeamente, la significacién de los viajes cientificos era defendida por hombres
como Alexander von Humboldt, Henry Walter Bates, Alfred Russe! Wallace a través,
de sus propias exploraciones a las lejanas tierras del Este y Sud de América. De
hecho, la Royal Geographical Society, que contribuyé especialmente en la exploracion
de ultramar en la época victoriana, continua apadrinando expediciones de esta indole,
Mas alin, los gedgrafos siguen hablando de expediciones en atros contextos: junglas
urbanas, ghettos étnicos y otros ambientes "amenazantes’. Asi, el vocabulario de la
exploracién continua capturando el esplritu de ciertos aspectos de la geografia
tradicional. Mi postura aqui es simple. La geograffa siempre ha. eslado inimamente
La Geografia es magical
‘Aun cuando el nuevo conocimiento geografico hubiera desafiado las tradiciones
académicas previas, existieron formas de conocimiento geografico que continuaron
confirmando creencias largamente sostenidas. Asi, al igual que otras ciencias que
estaban surgiendo, la geografia estaba altamente implicada en diversas practicas
magicas. Ello es evidente, por ejemplo, en el temprano desarrollo de la moderna
astronomia, El interés en las estrellas fue estimulado por las preocupaciones
astrolégicas y se puede observar la continuidad en estas preocupaciones entre los
primeros copernicanos. Kepler, por ejemplo, consultaba su horéscopo todos los dias, y
no era el Unico. Ademas, la creencia de que diversas plantas poseian poderes ocultosaprovechables con fines medicinales llevaron a importantes descubrimientos
farmaceuticos y quimicos. Mas atin, "gigantes" de ia revolucién cientifica como Bacon
y Newton revelaron un interés sustancial en estas practicas aparentemente secretas y
misteriosas.
Para autores como Dee la clave residia en el significado mistico del numero: los
mundos celestiales y terrenales se relacionaban entre si a través de una relacion
matematica, de manera que los cambios en uno de ellos afectaban directamente al
otro. Para Digges, la astrologia tenia una importancia primordial, y sus investigaciones
y tempranos resultados en el campo de la meteorologia formaban parte del
conocimiento astrolégico, en tanto. el pronéstico del tiempo requerla un cierto dominio
del significado de los cambios celestiales en la luna, las estrellas y los planetas.
Incluso para otros, especialmente Jean Bodin y Cunningham, la diversidad del mundo
de las culturas y de los hombres estaba intimamente ligada al signo del zodiaco que
gobernaba la region particular habitada por estos.
Sin duda este capitulo de la historia de la geografia apareceré absolutamente extrafio
a los ojos modemos. Pero seria un error ignorarlo, 0 suprimirio, como los historiadores
de la geografia frecuentemente lo han hecho, ya que demuestra el cardcter
aparentemente no racional del discurso en la evolucién de Ja disciplina. Mas aun,
podria afirmarse que este interés geografico en el misticismo continda manifestandose
hasta el siglo XX. Algunos trabajos recientes han. demostrado varios elementos
misticos en la historia del movimiento conservacionista - finales del siglo XIX y
principios del XX — en figuras como Francis Jounghusband y Vaughan Comish, por
ejemplo-, ¢ incluso actualmente la linea de pensamiento que espiriualiza y aun
diviniza la naturaleza continua estando presente.
Un mundo de papel
La explosién de conocimiento causada por los viajes de exploracién europeos trajo
rapidamente nuevos desafios y logros cartogréficos. Con seguridad la ciencia de la
cartografia no nacié en el siglo XVI. Los diagramas de los portulanos circulaban desde
hacia mucho tiempo alrededor del mediterraneo y, por supuesto, ya existian
numerosas desctipciones simbdlicas del mundo en la forma de diversos
Mappaemundi. Pero ahora todos los nuevos mundos debian ser reducidos al papel y
ello significo nuevos desafios. Con su famosa proyeccién cartografica, Gerardo
Mercator resolvié algunos de los problemas mateméticos asociados con la
transferencia de una esfera a una superficie plana. Rapidamente, cartégrafos,
holandeses y belgas mapearon de manera espléndida los progresos de los
descubrimientos de ultramar. El desarrollo de las habilidades e instrumentos de
levantamientos estuvo intimamente asociado a estos logros y resultados. De hecho, la
elaboracién de estos instrumentos fue una de las habilidades que adquirié la temprana
cartografia.En 08 sigios siguientes la relacién entre la geogratia y la cartografia se mantuvo. Los
avances de los trabajos del Ordenance Survey en el siglo XIX fueron regularmente
divulgados por la Royal Geographical Society, frecuentemente la geografia se
encontré patticipando en la elaboracién de mapas tematicos de los movimientos
geolégicos, suclos, mortalidad, poblacién, etc: en nuestros dias los gedgrafos
mantienen esta tradicién al ocuparse de tematicas tales como sensores remotos y
cartografia digitalizada. La cuestién cartografica ha sido siempre importante en la
geografia; tal es su relevancia que Carl Sauer afirmaba que si el gedgrafo no estaba
fascinado por los mapas, al punto de necesitar siempre estar rodeado por ellos,
significaba que él o ella se hablan equivocado de profesién.
EI Universo como un reloj que trabaja
Durante el despertar de la filosofia mecanicista que lleg6 a dominar Ia ciencia en el
siglo XVII, se hicieron numerosos esfuerzos para mantener la integridad del discurso
religioso frente a las implicaciones aparentemente naturalistas del cuadro mecanicista
del mundo. Una de las estrategias mas comunes, defendida por hombres como
Newton y Boyle, fue considerar que el mundo era esencialmente como un gran reloj
comparable al de Estrasburgo, y era a través de la investigacién del funcionamiento
de la maquina-mundo que los cientificos podian conocer e indagar la mente del Gran
Diseftador, Este movimiento logistico jugaria un papel clave en la evolucién de la
tradicién geografica, Numerosos escritores del periodo iluminista desarrollaron un tipo
de historia natural conocido como teologia fisica. A partir de considerar al mundo
teolégicamente diseriado y providencialmente controlado interpretaban que su
ambiente era una revelacién funcional del propésito divino. En los escritos de Thomas
Bumet, John Ray, John Woodward, William Derham, asi como en los trabajos de
William Pale
Por supuesto que estos practicantes de la teologia natural tenian diferencias entre
ellos, tanto en relacién a los detalles como a las estrategias, pero contribuyeron a
desarrollar una historia de la visién de la naturaleza como un sistema holistico, una
especie de cuadro ecolégico que enfatizaba las interretaciones e interdependencias
entre los organismos y el ambiente. Aqui la imagen de lucha entre la ciencia y la
religion se transformé en algo asi como una historia de ficcién. A pesar de ello hubo
gedgrafos como Bartholomaus Keckermann en Alemania (autor del Systema
Geographicum) y Nathanel Carpenter en Inglaterra (autor de Geography Delineated
Forth} cuyos compromisos con la teologia de fa Reforma los impulsé a rechazar la
autoridad eclesiastica en materia cientifica y a defender la liberacién de la ciencia de
la censura escolastica.
Esta particular trayectoria intelectual sirvié para alimentar el pensamiento geogréfico a
través de los siglos siguientes. En el siglo XIX Karl Ritter fue un ejemplo de estas
osturas y la vision ritteriana se propagé por los Estados Unidos a través de su devoto
discipulo, Amold Guyot. Ademés existen evidencias del pensamiento teolégico en los
trabajos de Mary Somerville y David Thomas Ansted en Inglaterra, y Matthew Fontaine
Maury y Daniel Coit Gilman en los Estados Unidos. En realidad H.R. Mill, en su escrito
de 1901, estaba en lo cierto al afirmar que las formas de razonamiento teolégicas eran
" tacitamente aceptadas o explicitamente profesadas por casi todos los escritores de
teoria de la geografia". Més recientemente, esta vision teolégica nos llega a través de
los trabajos del gedgrafo holandés De Jong, en los que la geografla continda
operando subordinada a la teologia.
En servicio activoComo acabamos de ver, la geografia se habria subordinado a los fines teolégicos, Sin
embargo su funcionalidad respecto a otros fines externos no acaban aqui. A través del
mas, si nos remontamos a la prehistoria del Ordenance Survey, sus origenes pueden
encontrarse en las necesidades de Ja Inglaterra de la era Jacobina, De igual modo, en
| siglo XX, gedgrafos como Isaiah Bowman participaron en la politica americana de
reconstruccién de la Europa de la pos-guerra.
De hecho hubo y continua habiendo un debate
importante en la geografia inglesa, sin mencionar la geografia alemana y americana,
en tomo al tema de la aclimatacién, ya que la cuesti6n de la adaptacién del blanco al
mundo tropical y subtropical tenia un importante significado intemacional. Aqui, los
gedgrafos trabajaron en conjunto con expertos médicos para delinear las implicancias
de los factores olimaticos. De esta manera, mantuvieron viva una antigua tradicién,
retomada por Montesquieu, que explica lo cultural en términos de to natural.
Ademis, ciertos aspectos de la teorla geografica se prestaban para su manipulacion.
El determinismo ambiental - una doctrina que enfatizé el poder de amoldamiento a las
condiciones fisicas - podia ser utilizado para una gran gama de propésitos. Algunos
autores encontraron en el determinismo ambiental la justificacién de las ideologias
raciales; de hecho las cuestiones raciales fueron tema recurrente en los textos
geogrdficos de fines del s. XIX y comienzos del XX, y -en algunos casos- también
posteriormente. Otros autores vieron en él una doctrina con potencial estratégico.
Halford Mackinder, por ejemplo, desarrollé una teoria del poder politico mundial que
dependia fundamentalmente del control de una porcion particular de espacio en el
Viejo Mundo. Friedrich Ratzel en Alemania construyé una teoria organica del estado
basada en la nocién del Lebensraum, destacando que el cardcter y destino del Volk
estaba altamente ligado a un area definida del Raum’. En Estados Unidos la visién
ratzeliana fue difundida a través de los trabajos de Ellen Semple, quien la usd para
diagramar el curso necesario de la historia americana, mientras que Ellsworth
Huntington consideré al clima como el principal motor de la civilizacién. En todo esto,
asi como en las idas y venidas del determinismo de Griffith Taylor, los tazos
constitutivos entre la geografia tedrica y social se despliegan en forma evidente. Esto
no significa, por supuesto, que el determinismo geogréfico como precepto fuera
solamente una ideologia social. Pero significa reconocer que existe una historia social
de las ideas geograficas asi como también una de caracter puramente cognitive
El ritual de la regionalizacién
“£1 termino Raum suele ser traducido como espacio o area. Sin embargo para autores como
Murphy (1994:176) esta tracuecién pierde todos los matices que suele atribuirsete al termino en
aleman. En este idioma, Raum combinata topogratla, cima, potenciaidad para las actividades
aaricoles, acceso maritimo y otros elementos que. junto a une poblacién dada o Volk, crearian
tuna unidad mistica de le cual se derivaria el estado. Ver Murphy D. (1994) "Geopoitcal
Rhetoric in Geman Revanchisim". En Smith, N., Godlewska, A. Geography and Empire,
Blackwell, Oxford. (N.de aT).Aun cuando el determinismo geogréfico, de una forma u otra, se propagé como el
fuego en un bosque entre los geégrafos profesionales, existieron también autores que
Mas atin, algunos autores como A. J
lerbertson, en cuya geografia el concepto de regién natural ocupé un lugar
estratégico, reconocieron sin embargo la sutil interaccién entre el ambiente, la
hherencia y la conciencia en la produccién de patrones geograticos de diversidad
humana a través de la faz de la tierra, En ambos autores, la corriente idealista en la
perspectiva evolucionista lamarckiana - un modelo evolutivo que enfatizaba la
significacion de la fuerza de la vida y el deseo - tenia una importancia fundamental
tra tendencia de critica medioambiental provino de una fuente conceptual diferente
Gesarrollada a fines del siglo XIX y comienzos del XX, reconocida como la vibrante
tradicién de la geografia cultural francesa asociada a Vidal de la Blache. Para Vidal y
los vidalianos, e| ambiente debia ser visto no como una fuerza determinante sino mas
bien como un factor limitante, es decir, que establecia los limites de las posibilidades
culturates. El posibilismo, nombre con el cual fue reconocida esta doctrina, también
puso el énfasis en la geografia como la ciencia de las regiones humanas, porque
consideraba que era en las condiciones especificas de! medio que los diferentes
genres de vie -modos de vida- encontraban su expresién
Una tercera linea de la critica determinista provino de Carl Sauer y la escuela de
Geografia Cultural de Berkeley en los Estados Unidos. Aqui la inspiracién se derivo
menos de la biologia evolucionista y mas de la antropologia cultural; y sus simientes
pueden encontrarse en la antropoiogia de Franz Boas. Boas habia comenzado su
carrera académica como gedgrafo fisico pero se volcé a la antropologia cuando su
trabajo entre los Inuit lo llevé a cuestionar el determinismo ambiental. Este débil
relativismo cultural que Boas sostuvo llegd a Sauer a través de sus colegas
antropélogos de Berkeley y, sobre estas bases, Sauer enfatizé la importancia de las
culturas materiales residuales como artefactos histéricos de la diversidad cultural
Mas alla de las ‘diferentes aproximaciones, todos estos gedgrafos compartian la
concepcién de que la geografia se ocupaba de los estudios regionales. Y esta
perspectiva de la geografia recibié la bendiciin de la influyente obra de Richard
Hartshome, The Nature of Geography, en la cual defendia de forma apologética este
enfoque a partir de una revision de las fuentes histéricas, particularmente las
alemanas. De esta manera la nocién de la Geografia como “un ritual de
regionalizacién” proporcioné un paradigma que atin gobiera gran parte del trabajo
geografico, sea a través de las contribuciones cualitativas de aquellos escritores que
hablan de una personalidad regional, o de los estudios cuantitativos de los
practicantes de la clencia regional
La intermediaria
Ente los esfuerzos por delinear para la geografia una porcién de un territorio cognitive
+ un sector de espacio conceptual dentro del esquema ontolégico de las cosas -
estuvieron los de aquellos autores que se inclinaban por enfatizar su rol funcional.
Sostenian que la geografia era un saber integrador por excelencia, que cuidaba del
estudio de la naturaleza y la cultura bajo una disciplina paraguas. W. M. Davis, porejemplo, recordaba que en su explicacién del ciclo de erosién sentia que la geografia
fisica estaba incompieta sin una ontografia, sin su contraparte humana.
Esta funcion de intermediaria era valiosa en numerosos contextos. Por un lado, tanto
en Inglaterra como en Estados Unidos, se recurria a ella para justificar a la geografia
como una disciplina académica coherente. De hecho, Halford Mackinder en Inglaterra
sostenia que ésta era la Unica forma en que podia concebirse a la geografia como
ciencia causal. En los Estados Unidos, Isaiah Bowman defendia la misma perspectiva.
Por otro lado, este papel de disciplina puente entre lo natural y lo humano
frecuentemente adquirié la forma de un fuerte compromiso con la tematica de los
recursos. En América las raices de la tradicién geografica se remontan a figuras tales
como Nathaniel Southgate Shaler y George Perkins Marsh y, mas tarde, a J. Russell
‘Smith, cuyas contribuciones fueron revitalizadas a comienzos del siglo XX por
aquellos gedgrafos que buscaban recobrar la tradicion de la sensibilidad ambiental.
Para algunos de estos autores este énfasis llevd a la reafirmacién histérica del "papel
del hombre en fa transformacion del aspecto de la tierra’, para otros, las necesidades
futuras promovian un compromiso con los sistemas de andlisis ambiental o los
sistemas ecol6gicos energéticos en un intento por modelar el cambio en la interfase
hombre-naturaleza. Actualmente, frente a la agudizacién de la crisis ambiental,
algunos gedgrafos como Timothy O’Riordan y Andrew Goudie se han esforzado por
situar esta tradicién en la vanguardia del discurso geografico. Mas atin, y en relacién a
la identidad institucional, no deja de tener significacion el hecho de que las
universidades 0 escuelas de geografia se encuentren en las escuelas de estudios
ambientales.
Une ciencia del espacio
En tanto algunos autores identificaron 1a esencia de la geografia en su énfasis por la
integracién regional, también existieron aquellos que consideraron que el énfasis en
los lugares carecia de rigor metodolégico: Para estos, todo el discurso respecto de
superar el vacio entre las ciencias y las humanidades aparecia apenas como algo mas
que retérica politico-académica, y la idea de la personalidad regional era considerada
francamente poco cientifica. Fred Schaefer fiderd el ataque con. su articulo
“Exceptionalism in Geography" publicado en los Annals of the Association of American
Geographers en 1953. La critica de Schaefer buscaba transformar a la Geografia en
una verdadera ciencia sosteniendo que ella se convertiria en una disciplina explicativa
a través de la busqueda de leyes, interesandose en leyes universales y no en las
especificamente regionales, o -como el mismo sefial6- en las "excepcionalidades". El
trabajo de Shaefer es cominmente considerado como el simbolo de ta Introduccion
del positivismo légico en ta disciplina, y su curriculum fue defendido en la obra de
William Bunge, Theoretical Geography, de 1962, y en la Explanation in Geography de
David Harvey, publicada a finales de esa década.
L. Garrison en
América y Peter Haggett en Inglaterra introdujeron varios teoremas que buscaron
explicar el comportamiento econémico locacional, recreando dentro de la disciplina las
teorizaciones econémicas tempranas de Von Thinen, Alfred Weber, Walter Christaller
y August Lésch en particular.
En el original "Man’s role in changing the face of the garth", nombre que recibi6 el simposio
realizado en los Estados Unidos en 1956 con la participacion en su organizacion de Cari
‘OSauer, Marston Bates y Lewis Mumford (N.de la T.).Con Ia definicién de la geografia como una ciencia espacial se desarrollé toda una
parafernalia de métodos y técnicas cientificas, y fue entonces que la geogratia recibi6
su mas moderna iniciacién en el método cientifico y en las técnicas estadisticas. Esto
no significa, por supuesto, que la geografia desconociera el uso cuantitativo; en
realidad sus raices como una practica matematica se remontan como minimo al
periodo de la revolucién cientifica en el siglo XVII. Ni significa tampoco que toda la
geografia haya entrado en la corriente cuantitativa; muchas areas de Ia tradicion
geografica permanecieron inmunes a la propia estadistica. Pero el positivismo hizo
incursiones sustanciales en la teoria y practica geogréfica a partir de la década del
cincuenta, y pueden pensarse una variedad de razones para entender el
relativamente tardio bautismo de la geografia dentro de Ia filosofia positivista, Las
posturas de Harvey, un marxista converso, representaron, al menos en América, un
intento estratégico montado por algunos gedgrafos para escapar de las sospechas
politicas que cayeron encima de las ciencias sociales en la era posmacartista
refugiarse en la seguridad del ruido de los nimeros. Esta presién, pienso, podria
sevir para exolicar con seriedad la necesidad percibida por los gedgrafos de
incorporar una serie de habilidades que estimularon la fuerte preocupacién profesional
por crear una ciencia del espacio,
Las estadisticas no sangran
Cualesquiera que hayan sido tas causas de la cuantificacién en geografla, las
décadas recientes han sido testigos de una serie de ataques al positivismo desde
diferentes perspectivas. La afirmacién de que todo procedimiento cuantitativo tiene
una base ideolégica desde su inicio proviene de la critica radical. El argumento aqui
es que manteniendo a la geografia como en una especie de calculo espacial, una
técnica geométrica que representa distribuciones, se dejan de lado @ ignoran
cuestiones fundamentales como participacién politica y equidad. Como consecuencia
de esto, varios gedgrafos radicales contemporaneos se identificaron a si mismos
dentro de una linaje de la geografia que se remontaba a figuras tales como Elisée
Reclus, Peter Kropotkin y Karl Wittfogel, quienes abogaban enérgicamente por un
compromiso social. Dentro de este escenario, que en si mismo no es uniforme, se le
otorga un papel determinante a la estructura econémica. Ya sea investigando la
significacion de la segregacién residencial, las vicisitudes del sistema econdmico
mundial o el cambio histérico del feudalismo al capitalismo, el mdvil que les otorga
significacién se reafirma a si mismo.
En otra perspectiva se sittan los gedgrafos humanistas. Estos insisten en que la
lasificacién cuantitativa de los datos econémicos y otras actividades han
deshumanizado la geografia al ignorar y suprimir la accion humana, Las estadisticas
simplemente no estan hechas de came y hueso, y las multiples facetas de la
experiencia humana - miedo, imaginacién, emocién - no son tenidas en cuenta. Y
estos gedgrafos han considerado que su rol era dejar el mundo geografico abierto al
lado artistico de su historia a través de la indagacién de los textos literarios y Ia
defensa de la subjetividad del sujeto. Las mediaciones de Yi-Fu-Tuan en la ‘topophilia’
y la ‘topophobia’, las excursiones de David Ley en la mentalidad de los habitantes de
los ghettos de fa ciudad, 0 la inclinacion de Leonard Guelkés hacia Ia filosoffa idealista
de Collingwood son sélo algunas de las corientes que se han desarrollado
recientemente en la disciplina. Nuevamente, sus protagonistas se apresuran a
declarar que su propuesta no es nueva ni completamente diferente: algunos autores
sostienen que la temprana geografia del comportamiento de J.K. Wright, David
Lowental y William Kirk otorgaban un papel clave a la experiencia subjetiva, mientras
que otros -ignorando las aspiraciones de Vidal por otorgar a la geografia humana el
cardcter de clencia natural - hablan de una revitalizacién de la tradicion vidaliana.Todo esté en su lugar
Los diferentes énfasis en el papel de la estructura social y de la accién humana en el
analisis de los fendmenos geograficos han llevado recientemente a preguntarse si el
privilegio explicativo debe ser otorgado a alguno de los términos de esa ecuacién. En
la bUsqueda por encontrar un camino que supere este impase, algunos gedgrafos se
han volcado a la teorfa de la ‘estructuracién’ formulada por el sociélogo de Cambridge
Anthony Giddens.
a interaccién inacabable
entre agente y estructura provee el poder motor para la transformacién social. La
geografia entra en este cuadro debido a la necesidad de ‘prover de una base
terrestre’ a este modelo general de cambio historico. La forma en que esta interaccion
entre estructura social y accion humana se da es evidentemente diferente y cambia
segiin el lugar, y depende en forma crucial de la particular arena donde se produzca
este encuentro. Asi, los gedgrafos que otorgan un significado importante a fo local
solicitan de forma creciente la geografizacién de la teoria social.
Este renovado énfasis en la significacién del lugar‘ ha sido estimulado por un conjunto
de desarrollos filosdficos y sociales. Los detalles no son de nuestro interés aqui, pero
cabe destacar que la idea del pluralismo cultural y epistemolégico hoy aparece como
insoslayable. La fragmentacién del conocimiento, la diferenciacién social y las
preocupaciones respecto de la racionalidad cientifica se han fusionado para reafirmar
Ja importancia de lo particular, de lo especifico, de lo local. Y es en este ambiente
intelectual y social donde el énfasis que la geografia pone en la categoria de lugar ha
sido considerado de gran potencial. Una vez mas, la naturaleza constitutiva de la
felacién entre el dominio interno de la geografia y el contexto extero es claramente
evidente.
Conversaciones Geograficas
Es poco lo que puede decirse en conclusion. He sostenido a lo largo de este trabajo
que la tradicion geografica, como las especies, ha evolucionado y se ha adaptado a
los diferentes ambientes intelectuales y sociales. La geografia, como lo hemos
afirmado iniciaimente, ha significado diferentes cosas para diferentes personas en
diferentes tiempos y en diferentes lugares. Ha empleado diferentes vocablos para
adaptarse a diferentes propésitos, desde la magia, la teologia, hasta la ciencia y el
arte. Algunas veces estos discursos han entrado en conflicto, otras veces se han
reforzado mutuamente. Algunas veces, estas conversaciones han alcanzado a una
variedad de gedgrafos, ottas veces sélo un grupo selecto ha tomado parte en ellas.
Sea cual sea la forma, lo que resulta importante al contar la historia de una tradicién a
la cual pertenecen los gedgrafos es que se necesita un reconocimiento de la
integridad de cada uno de estos discursos diversos en sus propios términos. De otra
forma, la historia y el futuro de la geografia seran esclavizados por los partidarios
apologistas que desean monopolizar - incluso capturar y conducir - la conversacién,
para servir a sus propios intereses sectarios.
*_ En el original locale (N. de la T.)
4 En el original place (N. de la T.)
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