CLASE DE PROCESO: ACCIÓN DE TUTELA
RADICADO: 50573 40 89 002 2021 00193 00
ACCIONANTE: ERIKA ALEJANDRA MARTÍNEZ CÁRDENAS
ACCIONADO: CREDIVALORES – CREDISERVICIOS S.A.
JUZGADO SEGUNDO PROMISCUO MUNICIPAL
Puerto López (Meta)
Seis (06) de diciembre de dos mil veintiuno (2021)
1.- ASUNTO A DECIDIR
Procede el despacho a proferir fallo dentro de la acción de tutela presentada
por ERIKA ALEJANDRA MARTÍNEZ CÁRDENAS identificada con C.C. No.
1.121.942.844 de Villavicencio en contra de CREDIVALORES CREDISERVICIOS
S.A. por considerar vulnerado su derecho fundamental de petición.
2.- ANTECEDENTES PARTE ACCIONANTE
Refiere la accionante que el día 23 de octubre del presente año elevó petición
ante la entidad accionada, en el que solicita “cese por completo el
hostigamiento abusivo con llamadas de cobranza, mensajes de voz, mensajes
de texto, incluso en días no hábiles, debido que me he comunicado en
muchas ocasiones vía telefónica yo no cuento con ninguna deuda...” sin
embargo, asegura que al momento de presentación de este amparo no ha
recibido respuesta alguna a su petitorio.
Pretende por medio de la presente acción que se ordene a la accionada a
dar respuesta de fondo al derecho de petición ya referido; allega como
prueba, copia del escrito de petición y prueba del envío del mismo.
3.- TRÁMITE PROCESAL
3.1- Este despacho judicial admitió la presente acción de tutela mediante auto
del veinticuatro (24) de noviembre de dos mil veintiuno (2021) donde se ordenó
correr traslado a la accionada por el término de dos días para que se
pronunciara frente a los hechos narrados por la parte actora y se requirió a la
accionante para que en el término de un (01) días allegara constancia de
envío y/o recibido del derecho de petición elevado ante la accionada. La
notificación de esta decisión se produjo vía correo electrónico el primero (1°)
de los cursantes.
3.2.- Dentro del término otorgado, la parte actora allegó constancia de envío
de la petición a través del correo electrónico, a la dirección
[email protected], el 23 de octubre de 2021, hora 12:05,
mensaje enviado desde el correo electrónico
[email protected]
3.3.- El accionado CREDIVALORES – CREDISERVICIOS S.A, guardó silencio.
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[email protected] 4.- CONSIDERACIONES SOBRE EL CASO CONCRETO
Al tenor del artículo 86 de la Carta Política, la tutela constituye un mecanismo
residual que permite a toda persona solicitar la intervención inmediata del juez
constitucional en aras de proteger los derechos fundamentales ante su
vulneración o amenaza por la acción u omisión de las autoridades públicas o
de los particulares en los casos previstos en la citada norma, al respecto, el
artículo 37 del Decreto 2591 de 1991, el Decreto 1382 de 2000 y el Decreto 333
de 2021, facultan al presente despacho para conocer a prevención de la
actual solicitud pues se dirige contra un particular, además, porque la presunta
vulneración a los derechos fundamentales y los efectos del fallo se presentan
en este municipio, siendo también el lugar de domicilio de la accionante.1
Ahora bien, como la acción de tutela sólo puede prosperar ante la probada
vulneración o amenaza de derechos fundamentales, el juez debe contar con
la totalidad de los elementos de juicio que le permitan concluir si, en el caso
específico, ciertamente se produjo el atropello del que se queja el
demandante, en este caso, corresponde a este estrado judicial definir en sede
de tutela si la accionada ha vulnerado el derecho fundamental de petición del
actor al no haber dado contestación a la solicitud por él elevada.
De esa manera, los dos extremos fácticos que deben ser claramente
establecidos y en los cuales se funda la prosperidad de la tutela constitucional
del derecho de petición son: (i) la solicitud con fecha cierta de presentación
ante la autoridad a la cual se dirige; y, (II) el transcurso del tiempo señalado
en la ley, sin haberse dado respuesta, o, si ésta se pronunció, que no sea
completa, o no haya sido puesta en conocimiento del peticionario.
La Corte Constitucional ha señalado reiterativamente que el derecho de
petición en su contenido comprende los siguientes elementos 2: “i.) la
posibilidad cierta y efectiva de elevar, en términos respetuosos, solicitudes ante
las autoridades, sin que éstas se nieguen a recibirlas o se abstengan de
tramitarlas (núcleo esencial); ii.) una respuesta que debe ser pronta y
oportuna, es decir otorgada dentro de los términos establecidos en el
ordenamiento jurídico, así como clara, precisa y de fondo o material3, que
supone que la autoridad competente se pronuncie sobre la materia propia de
la solicitud y de manera completa y congruente, es decir sin evasivas, respecto
a todos y cada uno de los asuntos planteados y iii.) una pronta comunicación
1 La legitimación por activa para promover el presente amparo constitucional se encuentra
en cabeza del accionante, quien presenta la acción constitucional en causa propia por haber
sido él quien elevó el derecho de petición no contestado, tal como lo dispone el artículo 10
del Decreto 259.
La legitimación pasiva recae en la accionada entidad por cuanto el derecho de petición fue
presuntamente interpuesto ante ella, entonces, recae solo en ella el deber de dar
contestación y por tanto no vulnerar el derecho fundamental alegado.
2 Ver sentencias T-944 de 1999 y T-447 de 2003. En la sentencia T-377 de 2000, M.P. Alejandro
Martínez Caballero, retomada por las sentencias T-855 de 2004, M.P. Manuel José Cepeda
Espinosa y T-734 de 2004, M.P. Clara Inés Vargas Hernández, T-915 de 2004, M.P. Jaime
Córdoba Triviño, entre otras, se delinearon algunos supuestos fácticos mínimos del derecho de
petición, que han sido precisados en la jurisprudencia de esta Corporación, mediante las
sentencias de sus diferentes Salas de Revisión.
3 Ver sentencias: T-460 de 2006 y T-1160 de 2005, M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra; T-295 y T-
147 de 2006, M.P. Manuel José Cepeda Espinosa; T-134 de 2006, M.P. Álvaro Tafur Galvis; T-1130
y T-917 de 2005, M.P. Jaime Córdoba Triviño; T-814 de 2005, M.P. Jaime Araujo Rentería; T-352
de 2005, M.P. Rodrigo Escobar Gil; T-327 de 2005, M.P. Humberto Antonio Sierra Porto.
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de lo decidido al peticionario, independientemente de que la respuesta sea
favorable o no, pues no necesariamente se debe acceder a lo pedido.”4
Así mismo, en el presente asunto constitucional, debido a que la entidad
accionada no ha ejercido su derecho de defensa, debe aplicarse lo establecido
en el Decreto 2591 de 1991 artículo 20: “Si el informe no fuere rendido dentro
del plazo correspondiente, se tendrán por ciertos los hechos y se entrará a
resolver de plano, salvo que el juez estime necesaria otra averiguación previa.”
Al respecto, lo estipulado por la legislación y jurisprudencia nacional en
relación a la PRESUNCIÓN DE VERACIDAD ha otorgado con ello dos
potestades al juez constitucional, la primera, tener por cierto lo relatado por
el accionante en los hechos que sustentan el amparo, y segundo, permitirse
resolver de plano sin requerir otra averiguación que no sea necesaria, es
decir, si con las pruebas allegadas al escrito de tutela y los hechos en ella
relatados, se puede tener una idea clara y congruente de una situación que
amenace o vulnere derechos fundamentales alegados, es facultativo del Juez
de tutela su intervención con miras a ordenarlo que se requiera para defender y
proteger los derechos alegados.
Siendo ese el caso, el Despacho evidencia que, i) efectivamente el accionante
elevó derecho de petición a la entidad accionada el 23 de octubre de 20215, ii)
Ha transcurrido más del tiempo establecido por la ley para dar respuesta a tal
petitorio, y iii) La entidad accionada guarda silencio ante este estrado.
Así, es claro que el actuar de la entidad accionada CREDIVALORES –
CREDISERVICIOS S.A., vulnera los derechos alegados por el accionante ya que
el término para contestar la petición formal y correctamente presentada se
encuentra más que vencido y sin justificación aparente a la omisión de
respuesta, aunado al silencio guardado dentro del presente trámite, tiene como
consecuencia la vulneración al derecho fundamental de petición de la
accionante, razón por la cual, se accederá a la pretensión de la señora Martínez
Cárdenas y se tutelará la protección de prenombrado derecho.
5.- DECISIÓN
En razón y mérito de lo expuesto, el Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de
Puerto López, Meta, administrando justicia en nombre de la República y por
mandato de la Constitución,
R E S U E L V E:
PRIMERO: TUTELAR el derecho fundamental de petición alegado por ERIKA
ALEJANDRA MARTÍNEZ CÁRDENAS, identificada con C.C. 1.121.942.844 de
Villavicencio en contra de CREDIVALORES – CREDISERVICIOS S.A., conforme a
las razones expuestas en la parte motiva de esta providencia.
4 Sentencia T-627 de 2005, M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra, “Así, la Corte ha expresado que
una respuesta es: i.) suficiente cuando resuelve materialmente la petición y satisface los
requerimientos del solicitante, sin perjuicio de que la respuesta sea negativa a sus pretensiones;
ii.) Efectiva si soluciona el caso que se plantea (C.P., Arts. 2º, 86 y 209) y iii.) congruente si existe
coherencia entre lo respondido y lo pedido, de tal manera que la solución verse sobre lo
preguntado y no sobre un tema semejante o relativo al asunto principal de la petición, sin que
se excluya la posibilidad de suministrar información adicional que se encuentre relacionada
con la petición propuesta”.
5 Expediente digital, anexos de la demanda de tutela.
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SEGUNDO: En consecuencia, ORDENAR a CREDIVALORES – CREDISERVICIOS
S.A., que dentro del término de cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la
notificación de la presente sentencia proceda, por conducto de su
representante legal o de quien haga sus veces, a contestar la petición
radicada por la señora ERIKA ALEJANDRA MARÍNEZ CÁRDENAS el 23 de octubre
hogaño; dicha contestación se hará en debida forma, por escrito, de manera
clara, concreta, de fondo, y será enviada a la accionante a la dirección de
contacto física o electrónica que la interesada indique.
TERCERO: ADVERTIR a la accionada y a su representante legal, las
consecuencias del desacato a una orden de tutela (Arts. 52 y 53 del Decreto
2591 de 1991).
CUARTO: NOTIFICAR esta decisión a las partes por el medio más expedito y
eficaz.
QUINTO: En firme esta decisión y en caso de no ser impugnada, remítase a la
Honorable Corte Constitucional para su eventual revisión. De no ser
seleccionada se procederá a su archivo.
NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE
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