El
escepticismo es la corriente filosófica que enfatiza demasiado la duda y la
relatividad del conocimiento humano, mientras que el dogmatismo subestima la
relatividad del conocimiento y rechaza el conocimiento de las verdades absolutas.
El dogmatismo es una visión de vida bajo un esquema cerrado y limitado que
restringe las acciones y comportamientos de una persona o grupo social
únicamente bajo ese modelo de enfoque. Pueden haber dogmatismo en distintos
campos como la religión, la política o en costumbres o comportamiento
culturales.18 mar 2021
El dogmatismo se opone frontalmente al escepticismo. El escepticismo está
caracterizado por la duda constante, a causa de que el ser humano está
incapacitado para obtener el conocimiento absoluto y verdadero sobre las cosas
El escepticismo, en definitiva, es una tendencia o una postura que lleva a cuestionar
diversos hechos o situaciones, exigiendo pruebas o demostraciones a modo de evidencia.
Una persona escéptica, por ejemplo, no cree en los fantasmas, ya que no existen los
datos científicos que puedan demostrar su existencia.
¿Qué establece el dogmatismo?
El dogmatismo es una posición filosófica respecto de la posibilidad del
conocimiento. Hace derivar el pensamiento del ser, presupone la supremacía del
objeto respecto al sujeto y la capacidad del sujeto para recibir, sin distorsiones, la
verdad del objeto tal como es en sí mismo y de forma independiente al sujeto.
¿Cuál es la postura del escepticismo sobre el conocimiento?
El escepticismo es una teoría del conocimiento que afirma la inexistencia de la
verdad, o que, si existe, el ser humano es incapaz de conocerla.
¿Que sostiene el escepticismo?
El escepticismo es una corriente filosófica que niega que exista la verdad
objetiva, dudando así de todo lo que le rodea. El escepticismo se convierte así en
una filosofía que duda de todo, incluso de lo que parece innegable y evidente.7 m
¿Qué es ser dogmático?
Definición: Según el diccionario de María Moliner, una persona dogmática es
aquella que mantiene sus creencias sin la menor concesión. El dogmatismo es
muy frecuente en las personalidades paranoides
El escepticismo en la vida diaria, es tremendamente útil.
Sirve desde elegir qué productos comprar, hasta decidir si aceptar cuando alguien nos
ofrece una terapia de salud o una afirmación milagrosa, o creerle o no a alguien cuando
nos ofrecen un negocio", señala
¿Por qué es malo el dogmatismo?
Por esta causa, quien es dogmático pretende imponer sus ideas, no da cabida al
diálogo, no facilita el trabajar en equipo y produce rechazo en los demás.
Reducción o simplificación de la realidad. La mente lleva a cabo una operación
reductiva que empobrece la realidad, y el conocimiento se hace fácil
¿Qué es lo opuesto al dogmatismo?
Como antónimos de dogmático o dogmatismo tenemos flexibilidad, escéptico,
sencillo e incluso racional o científico.11 oct 2011
Cómo influye el dogmatismo?
El dogmatismo pedagógico concede a la figura del profesor la autoridad de
transmitir conocimientos que son verdaderos en sí mismos. Es decir, aquello que
expresa el docente es lo que el alumno tiene que aprender sin opción de réplica o
de duda, según consignó el sitio Formación y Estudios.22 jun 201
Cómo se clasifica el escepticismo?
Había dos escuelas principales de escepticismo en el mundo griego y romano
antiguo. El primero fue el pirronismo, fundado por Pirrón; y el segundo fue
el escepticismo académico, llamado así porque sus dos principales defensores,
Arcesilao y Carnéades, al ser sucesores de la Academia de Platón.
¿Cómo influye el dogmatismo?
El dogmatismo pedagógico concede a la figura del profesor la autoridad de
transmitir conocimientos que son verdaderos en sí mismos. Es decir, aquello que
expresa el docente es lo que el alumno tiene que aprender sin opción de réplica o
de duda, según consignó el sitio Formación y Estudios.
DOGMATISMO
Aproximación y origen
El dogmatismo es una deformación ante la verdad, tan radical como la
del relativismo, pero en el extremo opuesto, y sus consecuencias son
tan nocivas como él. Con este término se puede designar a la persona
que da la impresión de que todas sus afirmaciones tienen carácter de
dogma, que son verdades absolutas e infalibles, aun cuando la cuestión
sea de poca importancia. A menudo se trata de una persona muy
emotiva, apasionada, dominante, propensa a la precipitación,
arrebatada y poco reflexiva. Una persona cae en el dogmatismo (5)
cuando atropella los principios que el sentido común otorga a la
observación de la realidad por nuestra inteligencia; cuando se
sobrevalora la propia capacidad intelectual y se considera que es fácil
conocer la verdad, y al mismo tiempo se desconoce la propia limitación
intelectual; cuando se desconoce que la realidad puede ser compleja;
cuando se tiende a reducir y simplificar su contenido, empobreciendo su
riqueza; cuando se piensa que la verdad está en el pensamiento antes
que en las cosas, lo cual es un mal uso de la razón, y a esa actitud se le
llama indebidamente racionalismo.
En resumen, dogmatismo es el convencimiento de que la inteligencia
humana puede conocer siempre la verdad, con facilidad y plena certeza,
sin necesidad de fundamentarla ni tampoco confrontarla con la realidad.
Actualidad y causas
Sobrevaloración de la inteligencia. Esto acarrea una exagerada
seguridad subjetiva de conocer la verdad. Las consecuencias para la
persona son: autosuficiencia que hace que se prescinda de la opinión de
los demás y se aisle del mundo; quien actúa así con frecuencia se hace
inflexible y rígido. Esto en el manejo de un equipo de trabajo acarreará
tarde o temprano conflictos que, al no tener recursos para manejarse,
provocarán una tensión que al contacto con la rigidez aumentará hasta
la explosión y el rompimiento de la personalidad. Otra consecuencia
para la persona es la tendencia a opinar de todo, sea el tema importante
o banal, sea de su propia especialidad, en la que puede haber tenido
éxito, o sea de una especialidad ajena a la propia. Por esta causa, quien
es dogmático pretende imponer sus ideas, no da cabida al diálogo, no
facilita el trabajar en equipo y produce rechazo en los demás.
Reducción o simplificación de la realidad. La mente lleva a cabo una
operación reductiva que empobrece la realidad, y el conocimiento se
hace fácil. Las consecuencias para la persona son: una tendencia a
hacer juicios parciales incompletos, sin matices, por tanto falsos al ser
incompletos; se suelen simplificar los problemas, la simplificación
acarrea superficialidad en el juicio y en la pretendida solución al
problema. Una variante de esta tendencia es el idealismo: ante
problemas complejos se sugieren soluciones inocentes y fáciles, pero
que no tienen en cuenta la realidad y, por tanto, fracasan. Otra
inclinación de estas personas es la tendencia a no fundamentar sus
ideas (30) con argumentos sólidos al pretender que son autoevidentes
como los axiomas, que no necesitan demostración. Otras veces, por
ésta causa, el dogmático tiende al fanatismo, que es aquel que
promueve o defiende con vehemencia una idea, sin comprenderla en su
verdadera medida.
Consecuencias para las relaciones con los demás
No ofrece soluciones eficaces. Hace clasificaciones simplistas y bipolares
de los grupos humanos. Muestra incapacidad para el trabajo en equipo;
por carecer de condiciones para dirigir, pierde autoridad moral.
Hay una independencia y autonomía impropias, que llevan a la
discriminación de los que no piensan como él y que, en ocasiones, llegan
al atropello de las personas en el trabajo; se recurre tramposamente a
un legalismo que es la máscara de un uso acomodaticio de la ley al
utilizarla al pie de la letra para ahogar las opiniones de los demás, y sin
importar el verdadero espíritu de ella al no ver por encima de todo el
bien individual y el común.
Actitud racionalista. Se caracteriza por prescindir de la realidad en el
proceso de conocimiento (30); al apoyarse prioritariamente en la razón
da origen al error, al no contrastar la opinión personal con los hechos.
Dogmatismo, término que hace referencia a la admisión de dogmas. Un dogma es
una proposición o enunciado que debe aceptarse por sí misma. En filosofía, el
dogmatismo supone la admisión de dogmas y manifiesta una actitud carente de
crítica. Esta actitud se opone al escepticismo, que niega la posibilidad de alcanzar un
conocimiento cierto de alguna cosa.
El dogmatismo filosófico supone, además, mantener una ciega confianza en la
posibilidad de la razón como órgano de conocimiento. A esta actitud se oponía
Immanuel Kant, para quien el dogmatismo filosófico de la tradición racionalista había
levantado un sistema metafísico sin atender a la experiencia, basado sólo en los
principios de la razón abstracta. Contra este dogmatismo, Kant proponía su `filosofía
crítica', que consistía, precisamente, en analizar los límites que posee la razón
humana para alcanzar un conocimiento verdadero y fundamentado.
Sumario
[ocultar]
1 Origen
2 Representantes
o 2.1 Tales de Mileto
o 2.2 Anaximandro
o 2.3 Anaxímenes
o 2.4 Pitágoras
o 2.5 Heráclito
o 2.6 Parménides
3 Diferentes conceptos
4 Fuentes
Origen
El dogmatismo se da en los siglos VII y VI a.C. : "El dogmatismo, al ser la actividad
propia del hombre ingenuo es la más antigua y primigenia posición tanto en el sentido
psicológico como en el histórico. En el período originario de la filosofía griega domina
de un modo casi general."
Las reflexiones epistemológicas, no aparecen entre los presocráticos (los filósofos
jonios de la naturaleza, los eleátas, los pitagóricos). Ellos son principalmente teóricos
del mundo natural, lo que escriben entra en la designación genérica sobre la
naturaleza. "Estos pensadores se hallan animados todavía por una confianza ingenua
de la capacidad de la razón humana."
Para ellos el conocimiento no presenta ningún problema, están imbuidos en el ser y
absorbidos por la naturaleza. Ella es la realidad que existe por debajo de todas las
"cosas", y que, aunque es común a todas se distingue de ellas. En cambio las "cosas"
múltiples más que realidades, son apariencias mudables, inestables y de duración
limitada: "Esta naturaleza la entienden los presocráticos en un doble sentido: como
‘substratum’ inmudable del ser, por debajo de todas las mutaciones y de las cosas, y
también, como fuerza que hace llegar las cosas a ser, como una fuente inagotable de
seres."
Representantes
Tales de Mileto
Tales cree encontrar el principio básico (arjé), señalando al agua como principio de
todas las cosas. Pero este principio no es sólo el fundamento de las cosas sino el
principio de la vitalidad, de todo lo viviente.
"Lo que constituye el mérito histórico del milesio es, sin duda, el concepto de principio
originario de todo ser, concepto que fue él el primero en haber definido."
Dos tesis le fueron atribuidas a Tales. La primera, que todo procede del agua. Sobre
ésta nos informa Aristóteles: "Pero, en cuanto al número y a la especie de tal principio
(el primer principio de todas las cosas) no todos dicen lo mismo, sino que Tales, el
iniciador de la filosofía, afirma que es el agua (por eso también es que manifestó que
la tierra estaba sobre el agua)."
La segunda, la idea de que la tierra descansa sobre el agua, parece mas bien una
idea astrofísica. Todo procede del agua; es decir, que la multiplicidad fenoménica del
mundo procede de algo simple. El mundo tiene pues una arquitectura inmanente.
Existe un supuesto adicional en la "inocente" frase de Tales; se trata de que la
estructuración del universo, es, en el mito y la religión, exclusiva y mistérica
competencia de los dioses.
En principio, lo que Tales afirma es que todos los elementos, tenidos por inertes
tienen "psyché", alma. Pero Tales hizo extensivo este atributo a todo lo inanimado (Tá
apsychá). Aristóteles vio en la afirmación de Tales un cierto animismo (Hilozoísmo)
que le impelía a adjudicar espíritus a todas las cosas.
El animismo de Tales no es superstición, supone una degradación de lo divino; en
lugar de ser manifestación extraordinaria inaprehensible, los dioses se convierten en
la esencia de todo lo que existe y se desdibuja en ellos el rasgo trascendente que los
separaba del mundo y del alcance del pensamiento, iniciando su transformación en
meras causas naturales.
Anaximandro
Aborda el problema de la naturaleza en el mismo sentido que Tales. "No se pregunta
qué son las cosas, sino de dónde proceden, de qué están hechas y cómo se hacen."
El primer principio según Anaximandro es el "Ápeiron", lo indeterminado, ilimitado, lo
indefinido. No es una finitud en abstracto, sino una materia primordial, inmutable,
incorruptible generadora de todos los seres y a la cual todos retornan: "Viene a ser
una especie de nebulosa, o materia plástica proteiforme, equivalente a caos de las
antiguas cosmogonías, que no es ni agua, ni tierra, ni aire, ni fuego, sino anterior a
todas las determinaciones y a todos los contrarios." Aristóteles la interpreta como una
mezcla confusa de elementos, los cuales se van separando después por el
movimiento".
Anaximandro considera que: "El ápeiron queda fuera del cielo, envuelve, contiene, y
gobierna todas las cosas." Para explicar la formación de las cosas enseña un proceso
de separación de contrarios. El interior de la masa confusa es agitado por un
movimiento eterno, creando remolinos, originando así separación de cada una de las
cuales se forman otros mundos.
"Con esta contraposición entre los cosmos limitados y el ápeiron limitado, queda
definida la oposición fundamental entre "finitud" e "infinitud" o limitado que recogerán
los posteriores pre-socráticos."
Anaximandro "creyó que las cosas no nacían de una sola sustancia, como Tales del
agua, sino cada una de sus propios principios particulares. Creyó que estos principios
de las cosas singulares eran infinitos y que daban origen a mundos innumerables y a
cuantas cosas en ellos nacen, y sustuvo que estos mundos se disuelven y nacen otra
vez, según la edad a la que cada uno es capaz de sobrevivir."
Anaxímenes
Anaxímenes concibe el cosmos como un animal viviente, dotado de respiración,
dentro del "Pneuma" infinito que lo envuelve todo. De ahí proviene probablemente su
concepto de que el aire es el principio primordial de todas las cosas. Así como nuestra
alma, siendo aire, nos mantiene unidos, así también el aliento y el aire circundan todo
el cosmos. Pero no se trata del aire atmosférico, sino de un "protoelemento eterno",
divino, viviente, ilimitado, sutil, movilísimo, casi incorpóreo, que es principio del
movimiento y de la vida de todas las cosas.
Pitágoras
Pitágoras de movió en la dirección del dualismo órfico, de los cuales tomó la doctrina
de la trasmigración de las almas. Por lo cual dice que el alma procede de otro mundo,
se ha manchado con el pecado y ha de llevar ahora, encadenada al cuerpo, una vida
de expiación, hasta que logre verse libre del cuerpo.
Dice que el número es el principio (arjé) de todas las cosas. Con ello se pone el
principio de los seres, no en la materia, como hasta ahora, sino en la forma. El
número es lo que da forma, lo que hace de lo indeterminado algo determinado.
Este descubrimiento del número ha sido muy productivo para el desarrollo de las
modernas ciencias de la naturaleza, que viven cada vez más del número. Por lo tanto,
siguiendo con la concepción pitagórica, las relaciones de los cuerpos del universo se
expresan a través de números y se manifiestan ordenadas y proporcionadas. Él pone
el fundamento del número en la forma y en su naturaleza.
Pitágoras, además, plantea la teoría de la eterna marcha circular de todas las cosas,
que tuvo su expresión culminante en la idea del cosmos. En el gran año cósmico se
nos revela esa idea de armonía. Así, el proceso cósmico no es una marcha rectilínea,
sino que se desarrolla en grandes ciclos: estrellas y sistemas cósmicos vuelven
siempre a su sitio y el reloj del mundo torna a recorrer el mismo camino de eternidad
en eternidad.
Heráclito
Para Heráclito, el arjé no sería ni el agua ni el ápeiron, sino el devenir: "Ningún ser
humano ni divino ha hecho este mundo, sino que siempre fue, es y será eternamente
fuego vivo que se enciende según medida y según medida se apaga".
El fuego es para Heráclito no una determinada substancia corpórea, sino un símbolo
de la eterna inquietud del devenir con sus incesantes subidas y bajadas. El devenir es
una cierta tensión entre los contrarios, y esa tensión es la que pone en curso el
[Link] devenir es una sintética pervivencia de los contrarios: "no
comprenden cómo lo discorde no obstante, concuerda. Es una armónica junto a
opuestos como el arco y la lira."
La oposición para Heráclito es algo fecundo, lleno de vida y de fuerza creadora, y en
este sentido se ha de entender su aforismo: "La guerra es padre de todas las cosas,
es de todas las cosas rey."
Parménides
Para Parménides no hay un devenir, sino un ser, y este ser es compacto, es uno y
todo. Sostiene la unidad del cosmos de una manera extrema, sin cambio, sin
movimiento, en prefecto reposo. Parménides se coloca de un modo consciente en el
pensamiento como vía única hacia la verdad. En su poema enfatiza sobre el peligro
de caer en las vías de la experiencia sensible.
La distinción entre conocimiento sensible y conocimiento intelectual es lo que goza de
aceptación en todo decurso de la historia de la filosofía. Toda forma de racionalismo
caminará por las vías descubiertas por Parménides.
Parménides toma el mundo de los conceptos por lo auténtico y real. Así vino a
confundir el mundo con el mundo de la realidad, y desde esa base estructuró de
manera original su concepto de ser.
Diferentes conceptos
En la filosofía moderna, el dogmatismo está unido a las concepciones antidialécticas
que niegan la idea de la variabilidad y del desarrollo del mundo, y también a la
sociología burguesa que se manifiesta contra la teoría marxista relativa al desarrollo
de la sociedad y la transformación revolucionaria de la realidad.
En la vida política, el dogmatismo conduce al sectarismo, al abandono del marxismo
creador, al subjetivismo, a no tomar en consideración la práctica.
En las condiciones de nuestros días, el dogmatismo, junto con el revisionismo,
constituye un gran peligro para el movimiento obrero internacional.
Los partidarios del dogmatismo se manifiestancontra la política de la coexistencia
pacífica, no reconocen las vías pacíficas (en ciertas condiciones), del paso, al
socialismo, la necesidad de restablecer las normas leninistas en la vida interna del
partido.
Fuentes
Dogmatismo
Versión digital del artículo publicado en el Diccionario filosófico dirigido por M.M.
Rosental y P.F. Iudin/1965.