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Paralelismo y Perpendicularidad en Geometría

Este documento describe los conceptos de paralelismo y perpendicularidad en el sistema diédrico de proyección cilíndrica. Explica que dos rectas son paralelas si sus proyecciones verticales, horizontales y de perfil también lo son. También cubre las condiciones para que rectas, planos y rectas-planos sean paralelos o perpendiculares entre sí.

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Paralelismo y Perpendicularidad en Geometría

Este documento describe los conceptos de paralelismo y perpendicularidad en el sistema diédrico de proyección cilíndrica. Explica que dos rectas son paralelas si sus proyecciones verticales, horizontales y de perfil también lo son. También cubre las condiciones para que rectas, planos y rectas-planos sean paralelos o perpendiculares entre sí.

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Sistema Diédrico.

Paralelismo y
Perpendicularidad.

4.1. Rectas paralelas. Paralelismo entre dos rectas de perfil.

Como ocurre en todos los sistemas que hacen uso de la proyección cilíndrica, la condición
necesaria para que dos rectas sean paralelas es que sus proyecciones verticales y
horizontales también lo sean. Sin embargo y en el caso de rectas de perfil, la condición
enunciada no es suficiente, ya que aún teniendo sus proyecciones homónimas paralelas,
pueden no ser paralelas en el espacio tridimensional. Es necesario por tanto añadir otra
condición, y es que las proyecciones sobre el plano de perfil también sean paralelas. Por
ejemplo, las rectas R y S son paralelas en la figura 4.1 y no lo son en la figura 4.2.

Figura 4.1. Comprobación en la proyección de perfil del paralelismo de las rectas R y S.

4.2. Planos paralelos.

La condición general para que dos planos cualesquiera (P y Q) sean paralelos, es que sus
trazas o intersecciones (R y S) con un tercer plano también sean paralelas (Figura 4.3). Si el
plano W de la figura 4.3 lo asemejamos bien al vertical de proyección, bien al horizontal de
proyección, se puede deducir que para que dos planos sean paralelos en el espacio, sus
trazas con los planos vertical y horizontal en el sistema diédrico también deben serlo.
Sin embargo, esta definición supone una condición necesaria, pero no suficiente en el caso
de planos paralelos a la línea de tierra, pues aún teniendo sus trazas paralelas pueden no ser
paralelos en el espacio. Para resolver este problema se acudirá a las trazas de perfil, las
cuales deben ser paralelas si los planos lo son. Recordemos que un plano paralelo a la línea
de tierra es proyectante o perpendicular al plano de perfil, por lo que su traza con él nos
indica en verdadera magnitud el ángulo que forma con los planos de proyección horizontal
y vertical.

Figura 4.2. Comprobación en el perfil de la ausencia de paralelismo entre las rectas R y S.

Figura 4.3. Condición necesaria para que dos planos P y Q sean paralelos.

Una definición que puede ser muy útil es que si dos planos son paralelos, las frontales y
horizontales de plano también son paralelas.

Por ejemplo, un problema que suele plantearse con relativa frecuencia en aplicaciones
prácticas de la geometría descriptiva es trazar un plano Q paralelo a otro dado, P, de forma
que además impongamos la condición de que P debe contener a un punto A. Para resolverlo
pueden usarse frontales u horizontales de plano como se indica en las figuras 4.4 y 4.5.

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Figura 4.4. Trazado de un plano Q paralelo a P por un punto A mediante frontales de plano.

Figura 4.5. Trazado de un plano Q paralelo a P por un punto A usando horizontales de plano.

4.3. Paralelismo entre recta y plano.

La condición para que una recta sea paralela a un plano es que lo sea a una recta cualquiera
del plano, existiendo por tanto infinitas soluciones. Luego para trazar una recta paralela a un
plano P se toma una recta R cualquiera de P y luego se traza una recta S paralela a R (Figura
4.6). También se podría haber resuelto el problema trazando un plano Q paralelo a P y
tomando una recta cualquiera de Q.

Otro problema que puede plantearse es trazar un plano P que pase por un punto A de forma
que además sea paralelo a una recta R. Para resolverlo basta con trazar una recta S paralela a
R que pase por A. Después se traza un plano cualquiera que contenga a S (Figura 4.7), por
lo que podemos observar que existen infinitas soluciones (haz de planos que pasan por A y
son paralelos a R).

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Figura 4.6. Trazado de una recta S paralela al plano dado P, con apoyo de la recta auxiliar R.

Figura 4.7. Dibujo de uno de los planos solución, P, que contiene al punto A dado siendo
paralelo a R..

4.4. Perpendicularidad. Teorema de las tres perpendiculares.

El desarrollo de la teoría de la perpendicularidad en geometría descriptiva se basa


fundamentalmente en los dos siguientes enunciados:
 Si una recta es perpendicular a un plano, lo es a cualquier otra recta de ese plano.
 Para que una recta sea perpendicular a un plano, basta que lo sea a dos de las
rectas de este plano que no sean paralelas.

Un enunciado general en el que se fundamenta la resolución de todos los problemas de


perpendicularidad sería el del teorema de las tres perpendiculares:

“Si dos rectas R y S (Figura 4.8) son perpendiculares en el espacio y un plano P es paralelo
a una de ellas (por ejemplo a R en la figura 4.8) entonces las proyecciones cilíndrico-
ortogonales r y s de ambas rectas sobre P también son perpendiculares”.

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El recíproco también es cierto:

“Si las proyecciones ortogonales r y s de dos rectas R y S son perpendiculares y una de ellas
(por ejemplo R) es paralela al plano de proyección, entonces ambas rectas son
perpendiculares”.

Figura 4.8. Representación gráfica del teorema de las perpendiculares.

Un caso particular del teorema puede darse cuando la recta R está contenida en el plano P
(Figura 4.9) en cuyo caso se cumple también el teorema de las tres perpendiculares y el
recíproco:

“Si una recta S es perpendicular a una recta R cualquiera del plano P, su proyección
ortogonal sobre este plano también será perpendicular a R”.

“Si por la traza B de una recta perpendicular AB a un plano P trazamos una perpendicular
BC a una recta cualquiera R del plano y unimos C con un punto cualquiera A de AB, la
recta AC es perpendicular a R”.

Figura 4.9. Caso particular del enunciado del teorema de las tres perpendiculares.

4.5. Recta perpendicular a un plano.

Supongamos que una recta R es perpendicular a un plano P, y por tanto a todas las rectas
contenidas en él, entre ellas las trazas vertical y horizontal. Si proyectamos R sobre el plano

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vertical de proyección, que contiene a la traza P' del plano, ambas serán perpendiculares
(teorema de las tres perpendiculares). Lo mismo ocurrirá con la proyección horizontal de R
y la traza horizontal del plano. Por tanto, la condición para que una recta sea perpendicular a
un plano es que las proyecciones de la recta sean perpendiculares a las trazas homónimas
del plano (Figura 4.10).

En geometría descriptiva se nos puede plantear el problema de trazar por un punto A dado
un plano P perpendicular a una recta R. Para resolverlo hay que tener en cuenta que la
proyección horizontal de la recta será perpendicular a la misma proyección de una
horizontal de plano, o bien que la proyección vertical de la recta será perpendicular a la
misma proyección de una frontal de plano.

En la figura 4.11 se ha trazado una recta horizontal HZ perpendicular a R y que contiene al


punto A. El plano buscado debe contener a HZ (P’ contendrá a su traza vertical) y además
debe tener sus trazas horizontal y vertical perpendiculares a la proyección horizontal y
vertical de R respectivamente.

Figura 4.10. Recta R perpendicular a un plano P.

Figura 4.11. Plano P que contiene a un punto A y es perpendicular a una recta R.

4.6. Perpendicularidad entre planos.

La condición geométrica para que dos planos P y Q sean perpendiculares es que uno de
ellos, por ejemplo el P en la figura 4.12, contenga una recta R perpendicular al otro. Existen

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por tanto infinitas soluciones. Luego dado un plano Q, para obtener otro plano P
perpendicular a él se traza una recta R cualquiera perpendicular a Q y se hace que P
contenga a R.

Figura 4.12. Dibujo de un plano P perpendicular a otro dado Q. Obsérvese como podemos
encontrar un haz de planos que contengan a R y sean por tanto perpendiculares a Q.

Figura 4.13. Trazado del plano Q que pasa por el punto A y es perpendicular a uno dado
P.

Un caso práctico sería la propuesta de dibujar un plano Q perpendicular a otro P que además
contenga a un punto dado A (Figura 4.13).

Para resolver este problema basta con trazar por A una recta R perpendicular a P y dibujar Q
de manera que contenga a R, es decir, que las trazas de Q contengan a las trazas de R. Como
el lector podrá deducir podemos encontrar un conjunto de soluciones infinito, eligiendo en
nuestro caso un plano Q proyectante sobre el plano horizontal de proyección.

Si el plano Q pedido, además de perpendicular a P tiene que contener a una recta R, la


forma de resolver el problema será trazando por un punto cualquiera A de R una recta T
perpendicular al plano dado P, dibujando Q de manera que contenga a R y T, dos rectas que
se cortan (Figura 4.14).

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Figura 4.14. Dibujo de un plano Q perpendicular a P y que contiene a la recta R.

4.7. Perpendicularidad entre rectas.

Para dibujar una recta perpendicular a una recta dada R basta con elegir cualquiera de las
infinitas rectas contenidas en un plano perpendicular a R.

Por ejemplo, para trazar una recta S perpendicular a otra dada R basta trazar un plano P
perpendicular a R y tomar una recta S cualquiera de P (Figura 4.15).

El problema inverso también puede resolverse de la misma forma. Es decir, para comprobar
si dos rectas son perpendiculares entre sí se dibuja por las trazas de una de ellas líneas
perpendiculares a las proyecciones homónimas de la otra recta. Si ambas líneas
perpendiculares se cortan en la línea de tierra entonces las rectas son perpendiculares puesto
que las líneas dibujadas serían las trazas de un plano que contiene a una de las rectas y es
perpendicular a la otra. Cualquier recta del plano P perpendicular a R sería solución del
problema.

Figura 4.15. Dibujo de una recta S perpendicular a una recta dada R.

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4.8. Recta perpendicular a otras dos rectas que se cruzan. Mínima
distancia entre dos rectas.

Dadas dos rectas que se cruzan en el espacio, existe en todos los casos una y sólo una
tercera que corta a ambas y es perpendicular a las dos. Esta tercera recta se denomina
perpendicular común y sobre ella se podría determinar la mínima distancia entre las dos
rectas que se cruzan como veremos y desarrollaremos en capítulos posteriores.

Existen varios procedimientos geométricos utilizados para encontrar la perpendicular


común de dos rectas dadas R y S, de los cuales describimos a continuación tres de los más
empleados:

a) Se traza un plano cualquiera P perpendicular a R y otro cualquiera Q perpendicular a


S, hallándose la recta I intersección de ambos planos, que será perpendicular a R y S
(Figura 4.16). A continuación trazamos el plano W que pasa por una de las rectas
(por ejemplo R) y es paralelo a I, para, posteriormente hallar la intersección A de
este plano con la otra recta dada S. Si dibujamos por A una recta T paralela a I,
tenemos definida la perpendicular común.

Figura 4.16. Método a) para la determinación de la perpendicular común T de dos rectas


que se cruzan R y S.

b) El segundo método comentado consiste en trazar un plano cualquiera P


perpendicular a una cualquiera de las rectas dadas (por ejemplo a R) obteniendo el
punto de intersección C (Figura 4.17).

En segundo lugar proyectamos la otra recta (S) ortogonalmente sobre el plano P,


obteniendo S1. A continuación dibujamos por C una recta T perpendicular a S1, de
forma que su punto de intersección es D. Trazamos por D una paralela a R hasta su
punto de intersección con S denominado A. Por último delineamos la recta AB
paralela a T hasta su encuentro en B con R, siendo AB la perpendicular común.

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Figura 4.17. Esquema de la construcción espacial que exige el método b) para el dibujo de
la perpendicular común entre las rectas R y S.

c) El tercer y último método comentado consiste en elegir un punto cualquiera A de


una de las rectas (por ejemplo la S) y trazar por él una recta R1 paralela a R. De esta
forma podemos hallar el plano P determinado por S y R1, que será a su vez paralelo
a R (Figura 4.18). A continuación proyectamos ortogonalmente R sobre P. Para ello,
por un punto B cualquiera de R se traza una perpendicular a P y se halla la
intersección C de ambos. La paralela a R1 trazada desde C, llamada R2, será la
proyección buscada. En último lugar determinamos la intersección M de S con R2 y
trazamos por él una perpendicular a P que cortará a R en N. La recta MN es la
perpendicular común solución del problema.

Figura 4.18. Descripción del método c) para el dibujo de la perpendicular común MN a las
rectas R y S que se cruzan en el espacio.

Para el caso de rectas cualesquiera en el espacio resulta generalmente más ventajoso el


tercer procedimiento. Sin embargo, si alguna de las rectas es perpendicular a uno de los
planos de proyección o presenta una posición especial, puede ser más rápido alguno de los
métodos a) ó b).

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