El
ritmo armónico, también conocido como tempo armónico, en teoría musical es el ritmo con el
que se suceden los diferentes acordes en una determinada composición, teniendo en cuenta que
este concepto se aplica exclusivamente a la música tonal.1
Descripción
El ritmo armónico es la frecuencia con la que varían los acordes. Por tanto, el acorde es la unidad
fundamental del ritmo armónico. Según Joseph Swain, "la percepción del ritmo depende de los
cambios armónicos". De acuerdo con Walter Piston (1944), "el ritmo contribuyó a la música mediante
los cambios subyacentes de armonía. El patrón del ritmo armónico de una pieza musical concreta,
evocado por la notación de los cambios de raíz, revela características importantes y distintivas que
afectan al estilo y a la textura".3
De manera parecida y complementaria al ritmo propiamente dicho, el ritmo armónico es un indicador
de la actividad armónica y acordal, en este caso concreto, de una obra musical o de un determinado
pasaje de la misma. Un ritmo armónico consistente en unos valores más largos o más cortos, es
decir, un grado de actividad que haga que se permanezca más o menos tiempo sobre un mismo
acorde, transmite a la pieza un sentido de actividad que se complementa con el que le aportan
el ritmo y el tempo. Así, por ejemplo, un ritmo armónico que se acelera puede conferir al conjunto del
pasaje un sentimiento de verdadera aceleración a pesar de que ni el ritmo ni el tempo sufran una
variación sustancial.1
Pieza con un ritmo armónico de aproximadamente un acorde por compás, excepto en la cadencia en
que se acelera.
Son elementos habituales del ritmo armónico que este se acelere al acercarse a los
procesos cadenciales, así como que el tempo y el ritmo armónicos a menudo sean inversamente
proporcionales. Es decir, que los movimientos lentos se correspondan con ritmos armónicos rápidos
y, a la inversa, que sea fácil encontrar ritmos armónicos lentos en los movimientos rápidos. Al menos
en parte, eso se debe a que un ritmo armónico rápido dificulta la asimilación de la música por parte
del oyente. En este sentido es interesante recordar que la Escuela de Mannheim aportó al
nuevo estilo musical del Clasicismo un ritmo armónico más lento que el que había estado de moda
en el Barroco, lo que contribuyó a construir un estilo más asequible junto con otros elementos como
la homofonía, etc.
En cambio, sí es habitual que los acentos métricos se correspondan con los acentos armónicos, es
decir, con los acordes que tienen más peso tonal. Por ello, irregularidades métricas bien tipificadas
como lo pueda ser la hemiolia comportan a menudo sendos desplazamientos en el ritmo armónico,
como se puede ver por ejemplo al final de la primera frase del tercer movimiento de la Pequeña
serenata nocturna, K. 525 de Wolfgang Amadeus Mozart.
El ritmo armónico no se suele describir exactamente; en su lugar, los analistas comparan las
diferencias de ritmo armónico de una pieza a otra, o la cantidad de variación de éste en una misma
pieza.
Ritmo
El ritmo (del griego ῥυθμός rhythmós, ‘cualquier movimiento regular y recurrente’, ‘simetría’)1 puede
definirse generalmente como un ‘movimiento marcado por la sucesión regular de elementos débiles y
fuertes, o bien de condiciones opuestas o diferentes’.2 Es decir, un flujo de movimiento, controlado o
medido, sonoro o visual, generalmente producido por una ordenación de elementos diferentes del
medio en cuestión.
Se trata de un rasgo básico de todas las artes, especialmente de la música, la poesía y la danza. En
música la mayoría de las definiciones tradicionales aluden al ritmo como fuerza dinámica y
organizativa de la música. La naturaleza del ritmo es primordialmente subjetiva. La idea de
regularidad define el ritmo, pero no es la única ya que una de las primeras definiciones de ritmo en
la historia de la música está relacionada con su raíz griega (rheos, fluir), marcando así una relación
directa con el movimiento. En efecto, podemos encontrar múltiples definiciones que aúnan
movimiento, orden y periodicidad con relación al ritmo musical. Sin embargo, existen definiciones
desde el punto de vista de la percepción temporal: ‘el ritmo describe [...] eventos en escalas
temporales dentro de los límites de la memoria a corto plazo’.3 En este sentido, Clarke4define el ritmo
musical como ‘fenómenos temporales de pequeña y mediana escala’.
En las artes escénicas el ritmo es la cronología de los acontecimientos a escala humana, de los
sonidos musicales y los silencios, de los pasos de una danza o la métricadel lenguaje hablado y
la poesía. El ritmo también puede referirse a la presentación visual, como ‘el movimiento programado
a través del espacio’5 y un lenguaje común a modo de patrón que une el ritmo con la geometría.
Asimismo, el significado general de ritmo como repetición o patrón regular en el tiempo puede
aplicarse a una amplia variedad de fenómenos naturales cíclicos que tienen
una periodicidad o frecuencia que puede ir desde microsegundos a millones de años.
El pulso en música es una unidad básica que se emplea para medir el tiempo. Se trata de una
sucesión constante de pulsaciones que se repiten dividiendo el tiempo en partes iguales. Cada una
de las pulsaciones así como la sucesión de las mismas reciben el nombre de pulso.
Pulso (música)
Para otros usos de este término, véase Pulso (desambiguación).
El pulso en música es una unidad básica que se emplea para medir el tiempo. Se trata de una
sucesión constante de pulsaciones que se repiten dividiendo el tiempo en partes iguales.1 Cada una
de las pulsaciones así como la sucesión de las mismas reciben el nombre de pulso. Este elemento
por lo general es regular aunque también hay obras con pulso irregular. Asimismo puede acelerarse
o retardarse, es decir, puede variar a lo largo de una pieza musical en función de los cambios
de tempo de la misma.2 La percepción del pulso es una de las habilidades auditivas básicas en
música, previa a la percepción de la métrica. Se suele mostrar mediante respuestas físicas al pulso
como marcarlo con el pie o dando palmas.3 El pulso puede hacer referencia a una diversidad de
conceptos relacionados, entre los que se incluyen: ritmo, tempo, métrica,
Figura musical
Para otros usos de este término, véase Figura.
Para la acepción del término «nota» que hace referencia a las alturas del sonido, véase Nota
musical.
Figura 1. Partes de una nota:
1.- Corchete
2.- Plica
3.- Cabeza
En música una figura musical (también llamada «nota») es un signo que representa gráficamente
la duración musical de un determinado sonido en una pieza musical. La manera gráfica de indicar la
duración relativa de una nota es mediante la utilización del color o la forma de la cabeza de la nota,
la presencia o ausencia de la plica así como la presencia o ausencia de corchetes con forma de
ganchos (ver Figura 1). Cuando aparece situada en un pentagrama con clave establecida, determina
también la altura del sonido. Las figuras más utilizadas son siete y se denominan elementos gráficos
de la música de la siguiente
forma: redonda, blanca, negra, corchea, semicorchea, fusa ysemifusa.1 2 3
Cada figura musical cuenta con su correspondiente silencio que representa su mismo valor
o duración.
En el siguiente cuadro aparecen los distintos tipos de figuras musicales, tanto las que se emplean
actualmente como las que han caído en desuso, junto con los silencios correspondientes y el valor
relativo que tienen en un compás de 4/4.1 2 3
elativo de las figuras.
La figura simple que representa la unidad de duración es la redonda. Cada valor simple equivale a dos de su figura
inmediata, así:3
una redonda equivale a dos blancas;
una blanca equivale a dos negras;
una negra equivale a dos corcheas;
una corchea equivale a dos semicorcheas;
una semicorchea equivale a dos fusas;
una fusa equivale a dos semifusas.
Asimismo, podemos establecer otras relaciones sobre la base de las recién mencionadas, por ejemplo, en 4/4, una
redonda equivale a cuatro negras, una corchea equivale a ocho semifusas, etc.
Figuras compuestas[editar]
Figura 3.Negra con puntillo.
Las figuras compuestas son aquellas que están acompañadas de uno o más puntillos que prolongan su duración
(ver Figura 3). Los silencios también pueden llevar puntillo.1 2 3
En el caso de los valores compuestos, se utiliza el puntillo y cada uno equivale a tres de figura inmediata:
Una redonda con puntillo equivale a tres blancas.
Una blanca con puntillo equivale a tres negras.
Una negra con puntillo equivale a tres corcheas.
Una corchea con puntillo equivale a tres semicorcheas.
Una semicorchea con puntillo equivale a tres fusas.
Una fusa con puntillo equivale a tres semifusas.