Control postural
Como terapeutas ocupacionales realizamos evaluaciones del control postural de nuestros
pacientes, es decir un examen postural pero antes de eso debemos entender sus conceptos
básicos.
¿Qué es la postura?
Proviene de la palabra latín positura, conocida como el resultado de las posiciones de todas
las articulaciones del cuerpo en un momento dado para conseguir una posición ideal con una
eficacia máxima y un gasto energético mínimo. También se puede definir como la alineación
simétrica y proporcional de todo el cuerpo o de un segmento corporal, en relación con el eje
de gravedad.
Podemos considerar a la postura de dos formas, estática o dinámica. Desde un punto
de vista estático la postura es la posición relativa del cuerpo en el espacio donde se encuentra,
o de las diferentes partes del cuerpo en relación a otras, mientas que en sentido dinámico se
entiende como el control de la actividad neuromuscular para mantener el centro de gravedad
dentro de la base de sustentación.
Para la disciplina que estudia los movimientos del cuerpo (kinesiología) el terapeuta
debe evaluar la alineación y las curvaturas del raquis, la pelvis, el tronco, la cabeza, el cuello
y la postura de las extremidades superiores solas y en relación entre ellas en las posiciones
sentado, de pie y reclinado.
Factores que influyen en la postura:
Factores externos. - Son los factores de tipo ambiental que influyen en el desarrollo y el
mantenimiento de una adecuada postura corporal, se pueden distinguir dos tipos de factores:
Intrínsecos: los recibimos del exterior y mediante un proceso interno (actitud)
ajustamos y modificamos a nuestra realidad haciendo que modifique positivamente en
nuestra vida diaria, por ejemplo, conocimientos de ergonomía.
Extrínsecos: son aquellos provenientes del exterior que hace referencia a los objetos
con los que nuestro cuerpo interactúa, por ejemplo, sillas, la cama, mochilas, entre
otros.
Factores internos. – Son los factores propios de la persona, es decir que posee. Estos pueden
ser particulares e individuales y se divide en dos tipos:
Fisiológicos-hereditarios: son los factores más que más influyen en la postura que
tendrá una persona, tenemos: tono muscular, centro de gravedad, la longitud y las
particularidades de las extremidades, de los músculos posturales, de la flexibilidad y
de la lateralidad.
Psicológicos-emocionales: como sabemos el sistema nervioso central es el encargado
de controlar y regular nuestros movimientos a través de los esquemas motores, lo que
implica que un estado de ánimo positivo o negativo influirá en nuestra postura.
La adaptación muscular
Se refiere a la capacidad del cuerpo para conservar el equilibrio de forma automática y
mantenerse erguido durante las diferentes alteraciones en la posición y las exigencias para la
estabilidad.
Para hacer posible una postura estable y alineada necesitamos:
Componentes motores: musculoesquelético como tono muscular y neuromusculares
es decir la interacción del sistema nervioso y musculoesquelético que nos ayuda a
tener un movimiento coordinado en espacio y tiempo.
Componentes sensoriales: visión que nos relaciona directamente con nuestro entorno,
sistema vestibular nos informa de los cambios de posición de la cabeza y sistema
somatosensorial que envía la información a través de receptores que se encuentran en
articulaciones, músculos y piel (propiocepción).
Componentes cognitivos: la atención, que se relaciona con el mantenimiento
automático o voluntario de la postura.
Componentes emocionales: afectan a la postura, ya que dependiendo de lo que el
paciente sienta adoptara una postura diferente.
Todos estos componentes también nos hacen capaces de crear estrategias para que nuestro
cuerpo actúe si encuentra un desequilibrio. Las estrategias pueden ser de dos tipos:
Reactivas: movimientos automáticos que se producen tras un desequilibrio
inesperado, por ejemplo, cuando vamos en un bus y este frena bruscamente.
Proactivas o anticipatorias: son las que preparan el cuerpo ante una perturbación
esperada a partir de un movimiento voluntario, antes o durante el mismo, por ejemplo,
si vamos en el mismo bus y observamos que la luz se pone en rojo nuestro cuerpo se
prepara al momento en el que el bus frene.
Con todo lo antes expuesto se consideran algunos requisitos para catalogar el control postural
como normal y son:
1) Producir movimiento a través de un rango suficiente en el tronco y las extremidades.
2) Diferenciar las partes del cuerpo entre sí.
3) Detener y mantener el movimiento en el rango medio para estabilizar contra la
gravedad.
4) Distribuir el tono postural normal en los segmentos corporales para mantener el
movimiento.
5) Funcionar simétricamente.
Como terapeutas debemos anotar todas las observaciones clínicas sobre la capacidad del
paciente para adquirir y mantener las siguientes posiciones de desarrollo: decúbito ventral,
decúbito dorsal, sentado, reptar, de pie y en marcha y también examinando las respuestas
automáticas en los distintos planos corporales, así como también el equilibrio durante las
AVD y AVDI.
Exámenes para control postural
Tabla 1
Diferentes exámenes para verificar un correcto control postural
Examen Descripción
Prueba de organización sensorial Define seis condiciones o ambientes
sensoriales para medir la oscilación postural
evalúa la influencia de la visión y la
información sensitiva somática y vestibular
Pruebas clínicas para la integración Interfiere en la sensibilidad somática, la
sensorial y el equilibrio visión y el equilibrio bajo seis condiciones
Alcance funcional Mide la distancia entre el alcance anatómico
y el alcance máximo sin ningún
desplazamiento
Evaluación del equilibrio y de la marcha de Se solicita al paciente realizar diferentes
Tinetti tipos de tareas relacionadas con la posición
y la marcha, tiene un valor alto predictivo
para ancianos débiles con riesgos de caída.
Escala de equilibrio de Berg Se le pide realizar al paciente 14 tareas
diferentes y serán calificadas en una escala
de cuatro puntos
Esta tabla nos demuestra los diferentes exámenes que el terapeuta puede realizar para determinar si el paciente
tiene un control postural adecuado o si necesitaría una intervención.
Bibliografía:
Crepau, Cohn, & Schell. (2009). Evaluación de las habilidades de desempeño y factores del
paciente. Willard & Spackman Terapia Ocupacional (11a ed., p. 393). Editorial
Médica Panamericana.
Lara, E. (2017). ¿Qué es el control postural? Recuperado de [Link]
control-postural/
Postura Corporal. (2013). Recuperado de
[Link]