LOS ACTOS PROCESALES:
La noción de acto procesal está determinada por la concepción que se tenga
sobre la teoría general del HECHO y del ACTO JURÍDICO, por cuanto aquél no es
más que una especie del género de éste.
POR HECHO: Debe entenderse todo acaecimiento del mundo exterior que modifica
la realidad existente.
HECHO JURÍDICO: Cuando la realidad modificada este contemplada en una norma
jurídica que extraiga consecuencias jurídicas de este acaecimiento.
HECHO PROCESAL: El acaecimiento del mundo exterior que tiene efectos o
consecuencias en el proceso.
Elemento fundamental para distinguir el hecho del acto procesal es la falta en el
primero y la presencia del segundo de la voluntad del hombre.
REQUISITOS GENERALES DE LOS ACTOS:
1) Cada acto procesal tiene unos requisitos específicos, propios y exclusivos del
mismo que determinan la producción de sus efectos (ej. Cédula de
Notificación art. 72 CPCYM).
2) Existen reglas generales que se refieren a requisitos que son comunes a todos
los actos (ej. Primer escrito art. 61 CPCYM).
El principio básico a tener en cuenta es del de LEGALIDAD (art. 51 CPCYM y 165
LOJ).
DIFERENCIAS ENTRE PRESUPUESTOS Y REQUISITOS PROCESALES:
PRESUPUESTOS: Circunstancias que deben de concurrir en el conjunto del
proceso, para que en éste pueda llegarse a dictar una resolución sobre el fondo del
asunto.
REQUISITOS PROCESALES: Atienden a los actos en forma individual considerados
y pueden condicionar la eficacia de esos actos, pero tomados en cuenta uno en uno.
La falta de un presupuesto repercutirá en el proceso no podrá llegarse a dictar
una sentencia de fondo.
Mientras que la falta de un requisito lleva a la ineficacia del acto en concreto.
El primero que intento una sistematización de los requisitos de los actos procesales
fue el profesor español GUASP. Y su sistema fue ampliamente reproducido
posteriormente por otros juristas. Este sistema se basa en la distinción entre
requisitos:
A) LOS SUBJETIVOS: Hacen referencia a que el acto debe ser realizado por la
persona que la ley establece como sujeto del mismo, a la aptitud de este, esto
es, a la concurrencia en él de las calidades que la ley impone, y a la voluntad
manifestada.
B) LOS OBJETIVOS: Se refieren al objeto mismo del acto (no al objeto del
proceso), aquello sobre lo que recae que tiene que ser posible, determinado,
idóneo y lícito, y a la causa del acto, entendida como finalidad objetiva para la
que la ley lo ha previsto; y
C) LOS DE ACTIVIDAD: Se concretan en el lugar, tiempo y forma.
EL LUGAR DE LOS ACTOS: La regla general consiste en que los actos procesales
deben realizarse dentro de la demarcación territorial de cada órgano jurisdiccional,
dentro de la localidad donde tiene su sede y en el local destinado al mismo.
Excepciones:
a) Hay actos que pueden realizarse fuera del local del órgano jurisdiccional
pero dentro de su sede o circunscripción (art. 71, 138, 155, 172…CPCYM);
b) La parte presentara sus escritos precisamente en el local del órgano
judicial, y no en otro lugar (Acuerdo de la CSJ 27-98, publicado el 1 de abril,
“CENTRO DE SERVICIOS AUXILIARES DE LA ADMINISTRACIÓN DE
JUSTICIA”, y como función en el artículo 2. Preceptúa: “Hacer una
equitativa e inmediata distribución de demandas y solicitudes para el
inicio de expedientes judiciales, entre los juzgados que funcionan en la
ciudad capital”).
c) Hay actos que pueden realizarse fuera de su sede del órgano jurisdiccional.
Lo normal es que se acuda a la llamada SOLIDARIDAD JUDICIAL (art. 168,
170, 68 LOJ) ver art. 129 último párrafo; y 81 y siguientes, 132 párrafo 6º, 156
CPCYM.
TIEMPO DE LOS ACTOS: La regulación temporal de los actos procesales ha tenido
siempre una gran importancia dado que el proceso mismo comporta una sucesión de
actos, sucesión que se produce necesariamente en el tiempo.
MOMENTO DE REALIZACIÓN DEL ACTO: Se centra en la práctica de los actos
procesales en días y horas hábiles.
a) DÍAS HÁBILES: Son día hábiles todos los del año, menos aquellos de los que
existe declaración expresa de inhabilidad, que es lo que regula el art. 45 e)
LOJ.
b) HORAS HÁBILES: Las que sean las horas hábiles no están claramente
establecidas en la ley, pero habrá de entenderse que son las que están
comprendidas en el art. 45 b) LOJ. Aunque luego por la jornada única de
trabajo, terminan siendo horas hábiles desde las ocho horas hasta las quince
con treinta minutos. Leer artículo 47 y 65 LOJ.
ORDEN DE LA SERIE DE ACTOS (TÉRMINOS Y PLAZOS)
a) El término es un momento en el tiempo, determinado por día y hora, en el
que precisamente tienen que realizarse la actuación judicial (ej. Se cita para el
día quince de este año a las diez horas de la mañana).
b) El plazo es un lapso de tiempo, dentro del cual puede realizarse el acto
procesal, y exige la determinación de un momento inicial (a quo) y de otro
final (a quem), se emplaza para un plazo (ej. Se concede nueves días para
contestar la demanda).
Esta clara distinción no siempre se respeta en el CPCYM, en el que suele
utilizarse erróneamente la palabra término para referirse a verdaderos plazos.
Ver art. 206 CPCYM.
REGULACIÓN DE LOS PLAZOS:
a) POR SU COMPUTO: Se regula en el art. 45 LOJ, aunque de mondo bastante
rebuscado, precisando de interpretación para distinguir:
1. Un día inicial (diez a quo): Para las partes es el día siguiente al de la última
notificación (art. 45 f) de modo que no se computa el día en que la
notificación se realiza. Cuando se trata de plazos por hora se computara
tomando en cuenta las veinticuatro horas del día y a partir del momento de la
última notificación o fijado para su inicio (art. 46 LOJ); Cuando se trata de
interposición de un recurso, el plazo se computara a partir del momento en
que se inicia la jornada laborable del día hábil inmediato siguiente (art. 46
párrafo segundo).
2. Un sistema de computo: Conforme al cual si el plazo se fija por días se
descuentan los inhábiles (art. 45 e) LOJ), y si se fija por meses o años no se
descuentan los inhábiles, se estará de fecha a fecha, terminando en la víspera
de la fecha en que ha principiado a contarse (45 c) LOJ).
3. Un día final (dies ad quem). Que se computa íntegramente, y habrá que
entender que si ese día es inhábil el plazo se entiende porrogado al siguiente
día hábil.
b) POR SU CARÁCTER PERENTOREO E IMPRORROGABLE:
1. Improrrogabilidad: Supone que el juez no puede ampliar el plazo, ni aun
cuando existe petición de parte, aunque debe recordarse que algún plazo
si es prorrogable, para lo que debe existir norma completa que lo permita
expresamente (ej. Art. 123 CPCYM).
2. Perentoriedad: Implica que si la actividad procesal prevista para
realizarse dentro del mismo no se hiciera, el juez debe de oficio ordenar la
continuación del proceso por sus trámites, produciéndose para la parte
preclusión para la realización del acto. Por el contrario un plazo no es
perentorio, cuando a pesar de haber transcurrido el tiempo del mismo, la
parte puede realizar la actividad prevista en el mismo, por lo menos
mientras la parte contraria no pida la continuación del mismo. Ver art. 64
en relación a la perentoriedad; y ver art. 113 en relación a lo no perentorio);
c) SU DISTINCIÓN ENTRE PROPIOS E IMPROPIOS:
1. Plazos propios o de las partes: Son los que le confieren a las partes o a
las personas que sin ese carácter intervienen en el proceso la realización
de un acto procesal, el efecto principal de su inobservancia es que
precluye el trámite, pasándose por el impulso de oficio, al trámite
siguiente, con perdida de la posibilidad de realizar el acto. Art. 64 párrafo
segundo CPCYM.
2. Plazos impropios o judiciales: Son los establecidos para la realización
de actos por el personal de los órganos jurisdiccionales. Ver art. 142 LOJ;
d) POR SU DURACIÓN: La duración de los plazos suele venir establecida en la
ley. Algunas veces esto no ocurre entonces debe tomarse en cuenta:
1. Cuando se trata de plazos propios o para las partes, el juez o tribunal debe
concretar su duración, por eso preceptúa el art. 49 que el juez debe señalar
plazo cuando la ley no lo disponga expresamente;
2. Tratándose de plazos impropios o judiciales, el acto debe ser realizado sin
dilación. Además debe tenerse presente el llamado plazo de la distancia.
Según el artículo 48 LOJ.
FORMA DE LOS ACTOS:
En sentido estricto, la forma es la plasmación externa del acto, es decir, cómo se
manifiesta en el exterior. La ley va indicando en cada caso los requisitos específicos
de forma, pero con carácter general el art. 165 de la LOJ, dispone que los actos
procesales para los cuales la ley no prescribe una forma determinada, lo realizarán
los jueces de manera que logren su finalidad, no está estableciendo una libertad de
forma, sino un mandato al juez para que en caso de falta de mandato del legislador,
los actos se realicen del modo más adecuado a su validez.
Esa forma de exteriorización hace posible la existencia de dos tipos de actos:
a) Actos orales: Por medio de la palabra hablada. Ej. Vista Pública.
b) Actos escritos: Prevalece la escritura. Disposición de gran importancia
práctica en la contenida en el art. 69 y conforme a la cual en los procesos
escritos no se admitirán peticiones verbales, salvo cuando expresamente
estuviera prevenido en la ley. Ver art. 63 CPCYM, 159 LOJ y 143 CPRG.
DEFECTOS DE LOS ACTOS PROCESALES:
Partiendo del principio de legalidad de los actos procesales, que esta implícito en el
art. 51 del CPCYM (al establecer de la forma prescrita en este código).
a) Ineficacia: El acto realizado conforme a las prescripciones legales goza de la
eficacia normal y la propia ley va diciendo cuales son los efectos propios de
cada acto. Cuando se ha incumplido la forma legal, el acto no puede producir
los efectos previstos en la ley, con lo que aparece la ineficacia del acto. Dado
que los incumplimientos que pueden producirse no son todos de la misma
naturaleza pues los requisitos de los actos no son todos de la misma
importancia, hay que distinguir entre NULIDAD: Inexistencia del acto, es
decir aquellos casos en los que la falta producida en el acto es de tal
naturaleza que el acto ni siquiera ha llegado a existir. Se supone que en la
realización del acto falta un requisito sine qua non de los establecidos en la
ley. En vista que dicha realización se presenta con una apariencia externa de
legalidad, es necesaria la declaración de nulidad.
1. Declaración de oficio: Con carácter general ha de tenerse en cuenta que los
decretos que se dicten para la tramitación del proceso son revocables de
oficio por el juez o tribunal que los dictó como disponen los artos. 598
CPCYM y 146, y 67, 172 LOJ
2. Declaración a instancia de parte: La declaración de nulidad de los actos
procesales pueden pedirse por parte, primero acudiendo a los recursos
ordinarios (por medio de los motivos que suelen denominar de
quebrantamiento de forma) y luego por medio del especifico llamado de
nulidad y que regulan los artículos del 613 a 618 CPCYM).
b) ANULABILIDAD: La falta o el incumplimiento se produce aquí con relación
a requisitos no esenciales del acto, de modo tal que éste despliega sus
normales efectos hasta que se solicite por la parte, y si se solicita, la
declaración de nulidad. Hay que destacar que en el derecho civil las
diferencias entre nulidad y anulabilidad son bastante claras, no ocurre lo
mismo en el derecho procesal, específicamente porque las leyes no suelen
regular las distintas situaciones, produciéndose inseguridad jurídica. La
anulabilidad solo puede decretarse a petición de parte, no de oficio por el
juez. Esta petición de parte puede tener cauce adecuado y específico, como es
el caso de falta de competencia territorial, que solo podrá decretarse si existe
petición concreta del demandado, bien por la vía de la declinatoria art. 117
LOJ, bien a través de la excepción previa del art. 116 numeral 1 CPCYM).
c) Irregularidad: Cuestión distinta es la irregularidad de los actos procesales.
En ocasiones la falta o el incumplimiento del requisito no es tan trascendental
para producir la nulidad del acto que debe desplegar sus normales efectos,
pero al mismo tiempo, por no haberse realizado el acto conforme a lo
previsto, se desprende una consecuencia adicional que consiste en la
necesario sanción al autor del acto. Lo difícil es establecer una norma general
que precise la distinción entre ineficacia e irregularidad, pero algunos
ejemplos pueden ilustrarla mejor: Como lo es el de dictar las resoluciones por
el juez o por el órgano colegiado dentro del tiempo fijado en la ley, no
produce nulidad o anulabilidad de la resolución, solo impone al juez o a los
magistrados una multa por el tribunal superior (arts.88 d); y 142 párrafo
segundo LOJ).
CLASIFICACIÓN DE LOS ACTOS PROCESALES:
ACTOS DE LAS PARTES:
a) Actos destinados a obtener una resolución judicial. Son aquellos
mediante los cuales se postula una resolución determinada del juez o
tribunal, suministrándole al mismo tiempo los materiales necesarios para su
fundamentación. Tienden a la obtención de una resolución judicial y en ello
agotan su eficacia.
1. Solicitudes: Es el acto procesal de parte limitado a postular del juez o
tribunal una resolución determinada; y
2. Alegaciones: Son actos en los que efectúan participaciones de
conocimiento de hechos o de derecho que las partes hacen al juez de la
finalidad de conformar la resolución judicial. Ver. Art. 61, 63 CPCYM.
b) Actos creadores de situaciones jurídicas: Se comprenden aquí todos los
actos procesales de parte que no tienden a obtener una resolución
determinada, comprendiendo actos de distinta naturaleza. Con todo,
adviértase que se tratará de actos procesales únicamente cuando produzcan
efectos en el proceso de manera directa, no a través de otros actos, ej. Pacto
de sumisión expresa. Los ejemplos de actos creadores de situaciones jurídicas
son numerosísimos: El desistimiento art. 581 CPCYM); designación de
domicilio para recibir notificaciones art. 79; la presentación de copias
art. 63 ambos del CPCYM; y recusación del juez art. 128 LOJ.
ACTOS DEL JUEZ (UNIPERSONAL); O TRIBUNAL (COLEGIADO)
Las resoluciones judiciales “son las declaraciones imperativas de voluntad por
las que se proclama, después de la operación intelectual oportuna, el efecto jurídico
que la ley hace depender de cada supuesto de hecho; y pueden ser:
a) Interlocutorias: Cuando atienden a la ordenación formal o material del
proceso, de modo que por medio de ellas se van dando a éste el curso
preordenando por la ley (se admite la demanda, se abre el proceso a prueba,
se resuelven incidentes). También se les llama de ordenación procesal;
b) De fondo: Resuelven sobre la pretensión objeto del pleito en la instancia o
en alguno de los recursos, es decir resuelven sobre el objeto del proceso y
sobre el objeto del debate.
CLASES DE RESOLUCIONES: Ver. Art. 141 OJ.
DECRETOS: Que son determinaciones de puro trámite;
AUTOS: Que deciden materia que no es de simple trámite, o bien resuelven
incidentes o el asunto principal antes de finalizar el trámite. Los autos deberán
razonarse debidamente.
SENTENCIAS: Que deciden el asunto principal después de agotados los trámites del
proceso y aquellas que sin llenar estos requisitos sean designados como tales en la
ley (laudo arbitral)
a) De primera Instancia art. 147 LOJ.
b) De segunda instancia, art. 148 LOJ.
c) De casación, art. 149 LOJ,
d) Sentencias ejecutoriadas, art. 153 LOJ.
ACTOS DEL NOTIFICADOR:
EMPLAZAMIENTO:
El tratadista Mario Efraín Nájera Farfán dice: “Es el llamado que se hace a los
litigantes para que comparezcan en juicio. No físicamente al tribunal sino para que
hagan uso de sus derechos dentro del plazo que para el efecto se les señala.
Por emplazamiento se entiende el requerimiento o convocatoria que se hace a
una persona por orden de juez, para que comparezca en el tribunal dentro del plazo
que se le designe, con el objeto de poder defenderse de los cargos que se le hacen,
oponerse a la demanda, usar de su derecho o cumplir con lo que se le ordene.
Para que el emplazamiento produzca sus efectos, debe ser notificado de
conformidad con el Código Procesal Civil y Mercantil a partir de ese momento se
constituye la relación procesal y el litigio queda en estado de pendencia.
Por lo expuesto se debe entender por emplazamiento aquel llamamiento que
el órgano jurisdiccional hace al sujeto pasivo de una demanda, para que haga uso del
derecho constitucional de defensa.
Es por tanto un imperativo legal poner en conocimiento del demandado la
existencia de la demanda que inicia el proceso con el emplazamiento
correspondiente y se hace legalmente solo por medio del acto de notificación.
NOTIFICACIONES:
Notificación en su acepción etimológica proviene de la voz notificare
derivada de notus “conocido” y de fehacere “hacer”. Para Hernando Devis
Echandía en su tratado de Derecho Procesal Civil en síntesis quiere decir “hacer
conocer”.
Para Eduardo J. Couture, dice que notificación proviene del latín notificatio
que propiamente significa “hacer conocer” compuesto de nosco ere “conocer” y de
Facio ere “hacer”.
Para Mario Efraín Nájera Farfán, notificar es “hacer saber oficialmente a las
partes, las resoluciones de los tribunales”. Notificación es la acción de
notificar y el documento en que constan haberse notificado.
ACTO PROCESAL:
El acto procesal se integra por tres elementos
a) EL SUJETO: Es la persona de quien procede, o sea el Juez y las Partes;
b) El OBJETO: Es la materia o hecho o cosa sobre que recae;
c) LA ACTIVIDAD: Es la producción del acto.
En términos generales debemos comprender a la notificación como aquel acto
jurídico que corresponde al órgano jurisdiccional a través del cual se hace del
conocimiento de una persona alguna resolución judicial, siguiendo para ello las
formalidades que establece la ley.
LA NOTIFICACIÓN EN DETERMINADO MOMENTO PUEDE CONFUNDIRSE CON
ACTOS PROCESALES QUE TAMBIEN SON DE COMUNICACIÓN.
ACTOS PROCESALES DE COMUNICACIÓN.
a) Notificación: Acto procesal por medio del cual se hace saber el contenido de
una resolución judicial.
b) Emplazamiento: A través del emplazamiento el órgano jurisdiccional hace
un llamado para que en un término preestablecido el demandado hago uso de
su derecho de defensa so pena de soportar las consecuencias de su rebeldía.
c) Citación: Según Mario Nájera Farfán señala “llamado judicial que se hace a
una persona, para que concurra al Tribunal; para que haga acto de presencia
en los estrados”. Así también podemos decir que la citación consiste en hacer
del conocimiento de alguna persona algún mandato judicial que le ordena
comparecer a la práctica de alguna diligencia judicial. A este respecto el
Código se refiere cuando dice que “se notifiquen personalmente las
resoluciones en que se requiera la presencia de alguna persona para un acto o
para la práctica de una diligencia.
d) Requerimiento: Por medio del requerimiento se intima a una persona para
que haga o deje de hacer alguna cosa. O como bien dice el tratadista Mario
Efraín Nájera Farfán “es llamado conminatorio, orden o intimación que el
Tribunal dirige a una persona para que entregue, haga, o deje de hacer alguna
cosa. Constriñe a que se realice algo. A él se refiere el Código cuando dice que
fijan término para que una persona haga, deje de hacer o entregue, firme o
manifieste su conformidad o inconformidad con cualquier cosa, y
particularmente en los juicios ejecutivos cuando dice se despache
mandamiento de ejecución ordenando el requerimiento del obligado, o que
se requiera de pago al deudor, etc. La base común de estas figuras consiste en
ser actos de comunicación ejecutados por el personal subalterno del Tribunal.
NATURALEZA JURÍDICA DE LA NOTIFICACIÓN:
Básicamente, la naturaleza jurídica de la notificación judicial consiste en
observan fielmente EL DERECHO DE DEFENSA, haciendo del conocimiento de
la parte demandada, la existencia de una relación basada en hechos reales y
fundados en derecho, a la que lógicamente el órgano jurisdiccional ha dado
trámite, mandando hacer el emplazamiento legal respectivo.
LA NOTIFICACIONES PERSONALES NO PUEDEN SER RENUNCIADAS:
Significando ello que imperativamente debe efectuarse.
ELEMENTOS DE LA NOTIFICACIÓN:
Son elementos personales de la notificación compuestos por aquellas
personas denominadas notificador y notificados, siendo el primero el lugar:
SUJETO ACTIVO: Es el agente encargado de realizar el acto (pueden ser uno o
varios). Es uno de los elementos personales de la notificación, en nuestra
legislación se encuentra contemplado en el artículo 31 del CPCYM.
NOTIFICADORES
NOTARIOS.
SUJETO PASIVO O DESTINATARIO: Es el elemento personal de a quien se
dirige la notificación (directa o indirectamente).
OBJETO: Es el elemento material, es la materia sobre la cual recae. Es decir los
actos motivo de la transmisión (resoluciones judiciales, citaciones,
emplazamientos, pretensiones de los litigantes), etc.
Por lo que resulta interesante mencionar sobre la diferencia entre las
notificaciones personales y las notificaciones que se efectúan
personalmente. Las notificaciones personales son las que tienen categoría de
actos procesales, pero ello no significa que la notificación deba entregarse
exclusivamente en las manos del notificado, contempladas en el artículo 67 del
Código Procesal Civil y Mercantil, se establece que puede notificarse por cédula
entregada a otra persona.
Al tratar sobre las notificaciones que se efectúan personalmente, son todos
aquellos actos que realiza el notificador, encontrándose ante éste la persona a
notificar, efectuando la notificación de cualquier resolución dictada dentro del
proceso y entregándole personalmente la cédula que contiene las copias de las
resoluciones y documentos que la componen.
ACTIVIDAD QUE INVOLUCRA:
LUGAR: Atendiendo al lugar en que se encuentre la persona a quien debe
notificarle el contenido de las resoluciones del proceso, las notificaciones pueden
hacerse.
1. En el lugar señalado en la demanda. Ver artículo 79 CPCYM
2. En el lugar señalado por el demandado.
3. En el lugar donde se encuentra el demandado.
TIEMPO: Debe señalarse que, vinculada a su dimensión específica, la notificación
para tener eficacia, debe ser realizada dentro de los plazos legales. En cuanto al
aspecto genérico, este se relaciona con los días y horas hábiles en que se puede
materializar. Es decir, con el tiempo de su realización y diligenciamiento. Ver art.
75 CPCYM.
RESPONSABILIDAD DEL NOTIFICADOR: Puede ser:
a) ADMINISTRATIVA: El cargo de notificador conlleva una serie de atribuciones
y obligaciones administrativas que en gran parte se encuentran contenidas en
el Reglamento General de Tribunales y en el CPCYM. Las notificaciones las
asentaran los notificadores inmediatamente después de las firmas que
autorizan las providencias: con escritura legible, claridad y limpieza y CON
ENTERA SUJECIÓN A LA VERDAD, consignándose la hora y el lugar en que
se verifique. Así lo pronuncian los artículos 37, 38, 41 y 42 del Reglamento
interior de los Juzgados de Primera Instancia y de Paz.
b) CIVIL: Nuestra Constitución Política en sus artículos 154 y 155 establece que
los funcionarios de la autoridad, responsables legalmente por su conducta
oficial, sujetos a la ley y jamás superiores a ella. Ver artículo 72 del
Reglamento General de Tribunales. Ver artículo 1666 C.C.
c) PENAL: Dentro de la clase de responsabilidad también puede verse
involucrada la actividad del notificador y muy especialmente en cuanto al
delito de Colusión, el cual según el artículo 458 C.P.
EFECTOS DE LA NOTIFICACION: El efecto principal de la notificación constituye
por el cumplimiento de la obligación que tiene el órgano jurisdiccional de hacer del
conocimiento de las partes el contenido de sus resoluciones.