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Liberación: Clave de Vida Plena en Dios

Este documento habla sobre la liberación como una herramienta que Dios nos ha dado para tener una vida plena en Él. Explica que Jesús ejerció el ministerio de la liberación echando fuera demonios, y que la señal de que el Reino de Dios había llegado fue este ministerio. También diferencia entre problemas de la carne, cuyo remedio es la crucifixión, y la opresión del enemigo, cuyo remedio es la expulsión y echamiento de demonios. Concluye diciendo que como cristianos debemos apro

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Liberación: Clave de Vida Plena en Dios

Este documento habla sobre la liberación como una herramienta que Dios nos ha dado para tener una vida plena en Él. Explica que Jesús ejerció el ministerio de la liberación echando fuera demonios, y que la señal de que el Reino de Dios había llegado fue este ministerio. También diferencia entre problemas de la carne, cuyo remedio es la crucifixión, y la opresión del enemigo, cuyo remedio es la expulsión y echamiento de demonios. Concluye diciendo que como cristianos debemos apro

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TEMA 3. LA LIBERACION, EL PAN DE LOS HIJOS.

OBJETIVOS:

 Saber que Dios nos ha dado la liberación como una herramienta para tener una vida
plena en El.

INTRODUCCION:

Marcos 7:24-30

La fe de la mujer sirofenicia
24 
Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón; y entrando en una casa, no quiso
que nadie lo supiese; pero no pudo esconderse.
25 
Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se postró
a sus pies.
26 
La mujer era griega, y sirofenicia de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al
demonio.
27 
Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de
los hijos y echarlo a los perrillos.
28 
Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las
migajas de los hijos.
29 
Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija.
30 
Y cuando llegó ella a su casa, halló que el demonio había salido, y a la hija acostada en la
cama.

Vemos como esta mujer le rogaba a Jesús por la liberación de su hija. En esta analogía lo que la
Palabra de Dios quiere decir es que nosotros como descendientes de Abraham, nos podemos
sentar a la mesa y comer de las bendiciones que Dios tiene para nosotros, no siendo así para
los gentiles, esto es, los que aún no han entregado su vida a Jesucristo.

DESARROLLO:

La liberación es un misterio:
Hay muchos misterios en la Biblia, pero hay uno que las personas tienen mayor dificultad para
entender: el misterio de la liberación. ¿Por qué muchos pastores y ministros no entienden el
misterio ni el ministerio de la liberación? Si todos leemos la misma Biblia, ¿por qué hay
ministros que aún critican y se oponen a este ministerio? La razón es muy simple. El ministerio
de echar fuera demonios y de liberar es un misterio que sólo se puede entender por medio de
la revelación del Espíritu Santo.

La liberación fue una de las partes importantes dentro del ministerio de Jesucristo. El
ministerio de la liberación que Cristo estableció en el Nuevo Testamento o nuevo pacto, lo
diferencia a Él, de todos los siervos del Antiguo Testamento, o antiguo pacto. En el Antiguo
Testamento, vemos cómo Dios levantó grandes profetas, tales como: Elías, que hizo descender
lluvia y fuego del cielo; o Moisés, que abrió el Mar Rojo. Pero nunca se había visto un hombre
de Dios echando fuera demonios. El más cercano y parecido a la liberación fue el caso de David
que cuando alababa a Dios y tocaba su arpa, el espíritu inmundo que atormentaba a Saúl lo
dejaba temporalmente.

Jesús ejerció el ministerio de la liberación:

Es el Hijo de Dios quien introduce la liberación y comienza su ministerio echando fuera


demonios y liberando los cautivos. Ya el profeta Isaías había profetizado acerca del ministerio
del Mesías que sería ungido para liberar a los cautivos y abrir las cárceles a los presos.

Isaías 61:1

Buenas nuevas de salvación para Sion

61  El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a
predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar
libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;
La señal de Jesús para indicar que el Reino de Dios había llegado fue el ministerio de la
liberación, echando fuera demonios.

Diferencia entre una obra de la carne y la opresión del enemigo:

El ministerio de la liberación ha sido mal entendido ¡por muchos creyentes, debido a que se
han tocado muchos extremos en lo que respecta a este ministerio. Hay personas que ven
demonios por todos lados, mientras que otros creyentes acreditan todo lo que sucede en sus
vidas sólo a las manifestaciones de la carne.

¿Qué es la carne? Es la vieja naturaleza adámica, el viejo hombre, la naturaleza carnal, ella
describe la naturaleza que hemos heredado de Adán.

El remedio para vencer la carne es la crucifixión. Nuestro viejo hombre ha sido crucificado. El
apóstol Pablo dijo que había sido crucificado con Jesús. A través de toda la Biblia, se nos
enseña qué hacer con nuestra vieja naturaleza, con el hombre viejo, y esto es: negarnos a
nosotros mismos, tomar nuestra cruz y seguir a Cristo cada día.
Gálatas 2:20
20 
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que
ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo
por mí.

Remedio contra los demonios

Hay algunos creyentes que han ayunado, orado, atado, reprendido, clamado y no han
obtenido ningún resultado. Han crucificado la carne, pero todavía ¡dentro de ellos tienen
deseos compulsivos que los llevan a hacer lo malo. Es algo que está fuera de su control, en su
mente, en su cuerpo, en sus emociones y en sus áreas sexuales. El remedio contra los
demonios es expulsarlos y echarlos fuera. Pero como a muchos se les ha enseñado, que ningún
creyente puede estar influenciado por el diablo y que cuando recibe a Cristo en ese mismo
momento es libre de todo, siguen por mucho tiempo arrastrando cosas del pasado que los
controla y los oprime. Hay creyentes tratando de crucificar los deseos provocados por los
demonios, cuando más bien, deberían expulsarlos. Otros están tratando de echar demonios
fuera cuando, en realidad, es un problema de la carne. El remedio para vencer la carne o el
viejo hombre es la crucifixión y el remedio para vencer los demonios es expulsarlos y echarlos
fuera.

CONCLUSION:

Es importante que como cristianos conozcamos y nos apropiemos de todas las bendiciones
que Dios tiene para sus hijos, y una de ellas es la liberación. Muchas veces por ignorancia, no
disfrutamos de la plenitud de una vida en Cristo.

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