ARQUITECTURA ROMANA
DARWIN YESID BANGUERO NAVAS
DOC. BONAR SAABEDRA
EDAD MEDIA
ARQUITECTURA
SEGUNDO SEMESTRE
JORNADA NOCTURNA
FUNDACIÓN UNIVERSITARIA DE POPAYÁN
SEDE NORTE
Arquitectura Romana
La característica esencial de la arquitectura romana es, sobre todo, su racionalidad y
funcionalidad. Sin embargo, no debe olvidarse que su deliberada grandiosidad
monumental como expresión del poder y superioridad de Roma frente a los pueblos
conquistados. La arquitectura romana es heredera de la etrusca y en menor medida de la
griega. Su evolución y variedad regional fueron relativamente pequeñas, presentando
gran uniformidad debido al apego a principios más o menos estables fijados por el
veronés Vitruvio en el siglo I d. de C.
Roma tuvo su origen en el siglo VIII a.C. y desapareció en el siglo V. Abarcó desde Gran
Bretaña al desierto del Sahara y desde la Península Ibérica al Éufrates. Se organizo
políticamente como una republica democrática de tipo griego (ciudadesestado).
Gobernada por un rey elegido por un consejo de ancianos. Esta fue una época de
grandes conquistas que beneficiaron a Roma económicamente y a conseguir mas
esclavos a su favor. Todo territorio nuevo se convertía en provincia. Este sistema
esclavista marca las diferencias con las clases populares lo que resultara en guerras
civiles. Por lo que se puede decir que era una sociedad basada en la desigualdad. Su
sistema económico estaba basado en la esclavitud. En cuanto a la cultura, fue el
resultado de un importante intercambio entre civilizaciones diferentes: la cultura griega y
las culturas desarrolladas en Oriente. Ellos impusieron el latín como lengua común en
todo el Imperio. Las mujeres debían llevar una vida de obediencia. Arte El arte romano
mezcla su esencia itálica, de carácter rustico, donde prima lo esotérico y sobrenatural con
la influencia griega. Ellos rechazan la sutileza griega y se inclinan por la tendencia
realista. Desde la época etrusca se mostraba un interés por representar en cera los
rostros de los difuntos lo cual se desarrollo en el retrato realista. Esto lo diferencia del
griego ya que los romanos resaltaban la belleza corporal. Al convertirse Roma en un gran
imperio surge la necesidad de servirse del arte como lenguaje inteligible para dar a
conocer sus relatos y creencias en versión oficial. El realismo de sus obras se orienta a la
narración, por lo que se prefería el relieve a la estatuaria.
Arquitectura Roma era más práctica y de menor sensibilidad artística que los griegos. Por
lo cual se consideraba como una continuación del arte griego. La arquitectura romana se
distingue por su más absoluto utilitarismo. Los emperadores potencian el crecimiento de
las ciudades; estas se van convirtiendo en centros de poder político y se les dota de faros,
templos, teatros, calzadas, acueductos y edificaciones conmemorativas (arcos de triunfo).
Los romanos recogen la experiencia de los etruscos y los griegos, y crearan a partir de
ellas una arquitectura diferente a los patrones originarios. Los romanos sienten un gusto
especial por el lujo y el recargamiento, prefieren los órdenes más pomposos:
Dórica: es poco utilizada, y en su lugar se prefiere el toscano.
Toscano: posee un plinto, el fuste es liso, el capitel es precedido de un toro diminuto
(astrágalo). Se compone de equina y ábaco. Este arte procede del arte etrusco.
Jónico: sitúa las volutas en diagonal.
Corintio: las hojas de acanto son mucho mas rizadas.
Compuesto: su afán por la decoración hace que aparezca este orden, que es una suma
de los dos anteriores. Creando el orden romano de mayor repercusión. Los arquitectos
romanos gozan de mayor libertad de concepción que el griego. Así lo denota la
decoración de las metopas con rosetas, discos, la curvatura de los frisos, decoración de
las metopas, tratamiento de las columnas y el gusto por la combinación de órdenes en
fachadas utilizando un orden distinto en cada planta. Elementos constructivos romanos:
El arco: tomado de los etruscos y griegos, supieron elevarlo a la máxima expresión.
El dintel: continúo ocupando un lugar privilegiado.
El arco-dintel: los roanos supieron conjugar ambos elementos creando un sistema muy
propio. El arco se inserta entre dos columnas y el dintel, creando una composición
dinámica al contraponer líneas curvas y rectas. Con una concepción novedosa los
romanos emplearon la bóveda de cañón y de artista, la cúpula, la cual les permitió
solucionar la cobertura de los grandes espacios interiore
Arquitectura religiosa: el templo romano
El templo romano es de ascendente etrusco y griego. Del templo etrusco toma su
ubicación sobre un alto podio con un único acceso frontal. Del templo griego toma la larga
cella y la columnata perimetral, aunque salvo en el pórtico de acceso, que son exentas,
están adosadas al muro. Es precisamente en este frontal donde su aspecto más se
asemeja al del mundo griego.
En España se conservan restos de numerosos templos, aunque suelen ser muy parciales.
La típica ciudad colonial romana del periodo final de la República y del pleno Imperio tuvo
una planta rectangular similar a la de los campamentos militares romanos con dos calles
principales el cardo (de norte a sur) y el decumano (de este a oeste), una cuadrícula de
pequeñas calles que dividen la ciudad en manzanas y un perímetro amurallado con
puertas de acceso.
Las ciudades anteriores a la adopción de este tipo de planificación, como la propia Roma,
conservaron el esquema laberíntico de calles sinuosas. El punto focal era el foro, por lo
general situado en el centro de la ciudad, en la intersección del cardo y el decumano. Este
espacio abierto, rodeado de tiendas, funcionó como el lugar de reunión de los ciudadanos
romanos. Fue además el emplazamiento de los principales edificios religiosos y cívicos,
entre ellos el Senado, la oficina de registro y la basílica, que consistía en una gran sala
cubierta, flanqueada por naves laterales, con frecuencia de dos o más pisos.
En las basílicas romanas se celebraban las transacciones comerciales y los procesos
judiciales, pero este edificio se adaptó en tiempos cristianos, convirtiéndose en la tipología
de iglesia occidental con un ábside y un altar al final de la nave mayor. Las primeras
basílicas se levantaron a comienzos del Siglo II a.n.e en el propio foro romano, pero es
en Pompeya donde se encuentran los ejemplos de basílicas más antiguas y mejor
conservadas.
El templo principal de las ciudades romanas, el capitolio, estaba por lo general localizado
en un extremo del foro. El templo romano fue el resultado de una combinación de
elementos griegos y etruscos: planta rectangular, tejado a dos aguas, vestíbulo profundo
con columnas exentas y una escalera en la fachada dando acceso a su alto podio o plinto.
Los romanos conservaron los tradicionales órdenes o cánones griegos (dórico, jónico y
corintio), pero inventaron otros dos: el toscano, una especie de orden dórico sin estrías en
el fuste, y el compuesto, con un capitel creado a partir de la mezcla de elementos jónicos
y corintios.
Órdenes de este estilo de arquitectura
En este estilo de arquitectura se pueden observar varias órdenes griegas a las que se
adaptó y además se incluyeron diversas órdenes más del arte romano. Estas órdenes
son:
Orden etrusco
Orden dórico romano: moviendo las columnas a dieciséis diferentes módulos.
Orden jónica romana: se observa una decoración en el capitel y la reducción de
las volutas.
Orden corintio romano: la hoja de acato era su principal diferencia a los demás-
Orden compuesto: esta orden no tenía grandes influencias de la orden corintia,
además en esta orden se podía observar un cambio accidental y una gran
cantidad de adornos.
Tipos de construcciones
Dentro de la arquitectura romana existían diversos tipos de construcciones que poco a
poco se fueron adaptando tanto a los gustos que poseían los romanos como a las
necesidades de esto. Es por ello que se pueden observar diversas construcciones entre
las que podemos destacar:
Basílicas: las basílicas estaban denominados como los palacios de justicia.
Poseían una base rectangular con naves a los laterales y en el centro, las
entradas solían colocarse en los laterales y poseían galerías y tribunas.
Arcos triunfales: los arcos triunfales solían tener como objetivo el embellecer y
honrar a vencedores gloriosos. Estas construcciones se elevaban con obeliscos y
columnas.
Anfiteatros: los anfiteatros eran unas construcciones características de los
romanos y cuya base tenia forma elíptica o circular.
Termas: las termas eran pequeños servicios o baños públicos.
Naumaquias: las naumaquias eran similares a los anfiteatros pero el fondo estaba
lleno de agua para reflejar un asimismo.
Templos: una de las construcciones más representadas de todas fueron los
templos. Estos templos poseían una forma similar a los templos griegos sin
embargo se diferenciaba de esto por las reducidas columnas que habían en el
exterior y que estaban sustituidas por pilastras.
Materiales
Piedra trabajada en grandes sillares.
El ladrillo colocado de diferentes maneras.
El mármol, para decorar los espacios interiores.
El mortero romano, una masa formada por arena, cal viva y agua que usaban como
aglutinante para la unión del resto de los materiales.
Arquitectura Civil
Casas
Los latinos, en la Italia prerromana vivían en cabañas redondas o elípticas, coronadas por
un techo cónico de paja. Tenían puertas cuadradas y ventanas con una o dos hojas. Se
disponían sobre una base que las aislaba de la humedad. Bajo la influencia de los
etruscos, estas casas se convirtieron en rectangulares, y para albergar a toda la familia,
formaban un recinto en torno a un patio central que daba a un jardín (hortus), también en
el recinto. Al fondo del patio central, se encontraba el tablinum, originalmente la habitación
donde dormía el padre de familia. En esta sala también se situaba el pequeño santuario
dedicado a los Lares y Penates, muchas veces situado en un nicho en la pared. Esta
forma apenas evolucionaría para llegar a convertirse en una villa rústica (pars rustica).
Las viviendas de la Antigua Roma permitieron acomodar a todos los estatus de la
sociedad romana que, sobre todo, durante el Imperio Romano, se convirtió en una
sociedad muy jerarquizada. En Roma, debido a la escasez de tierra, el patio central se
redujo al atrium. Las viviendas evolucionarían hacia las insulae para los pobres. Para los
ricos, las domus, que derivarían en palacios para los más ricos o villas, fuera de las
ciudades. Insulae o Insulas Las insulae (latín: islas) eran bloques de viviendas,
normalmente en régimen de alquiler, de varios pisos en el periodo imperial romano. Eran
utilizadas por los ciudadanos que no podían permitirse tener viviendas particulares
(domus). En la parte inferior se instalaban tiendas y talleres. Las insulae se construían de
ladrillo y argamasa, similares a los edificios de apartamentos actuales. Los ejemplos
mejor conservados, fechados en los siglos II y III, están en Roma cerca del Capitolio y en
Ostia (el puerto de Roma), donde se han clasificado dos tipos: Primer tipo: en el que se
sitúan tiendas y talleres en la planta baja. En el entresuelo se disponían los alojamientos
para los trabajadores de estos negocios y las plantas superiores se dividían en
apartamentos.
Domus
Era la casa unifamiliar romana de familias con cierto nivel económico cuyo cabeza de
familia llevaba el nombre de dominus que viene del romano. Esta casa se construía a
partir de dos partes, y constaba de una sola planta. A la entrada de la casa había una
puerta (iauna) vigilada por un esclavo (cella ostiarii). Esta puerta, no daba directamente a
la calle, sino que se encontraba al medio de un vestíbulo (vestibulum).
Villas
Sus orígenes se remontan a las villas griegas del siglo V a. C. y aparecen en la zona del
Lacio un siglo más tarde. Estas propiedades podían consistir en pequeñas haciendas
dependientes de trabajo familiar o por el contrario en grandes propiedades, con
trabajadores esclavos, o siervos. En los siglos II y I a. C.
La villa suburbanae (urbanas):
Residencia de la aristocracia romana, tiene su origen el el palacio helenístico. A partir del
siglo I a. C. el peristilo es el espacio dominante, desplazando al atrio.
Las villas imperiales:
Son edificaciones donde residía el emperador, por ello están bien protegidas y su
grandiosidad y exquisita decoración dan muestras del poder imperial. Comienzan a
construirse a partir del siglo I d. C.