Los primeros asentamientos de los cazadores-recolectores en el área andina
los sitios localizados en la puna se encontraban en una región donde se concentraba una
gran cantidad de recursos y en especial, las grandes manadas de camélidos silvestres
como la vicuña y el guanaco, que se sustentaban de los abundantes pastos naturales
propios de la región.
las cuevas y abrigos rocosos, representaban un importante refugio para las bandas frente
a las agresivas condiciones climáticas. Ya que son regiones donde los cambios de
temperaturas son drásticos entre el día y la noche, al igual que son frecuentes las
heladas, lluvias y tempestades de nieve y granizo. Algunos de estos sitios, se constituían
en “campamentos base”, es decir lugares donde se concentraba el grueso de la banda y a
partir de los cuales estas organizaban las partidas de caza y recolección, desplazándose
hacia “campamentos provisionales” para la realización de esta u otras faenas ligadas a la
recolección.
Las punas de Junín
A pesar de un escenario aparentemente magro, las punas han mostrado evidencias de
una ocupación humana muy prolongada, continua y relativamente densa en tiempos
prehistóricos. Fechas de radiocarbón obtenidas de sitios arqueológicos indican que
grupos humanos dedicados a un modo de vida basado en la caza y recolección habitaron
las cuevas de Lauricocha desde 7500 a.C. y cuevas al suroeste del lago Junín desde el
9850 a.C. Al parecer, estos sitios no disminuyeron en su importancia hasta el
advenimiento del pastoralismo y la agricultura, como actividades económicas
predominantes, durante el Formativo Medio, entre 1000 y 500 años a.C.
Implementos líticos de Panaulauca
En Panaulauca se registran cambios muy significativos en las proporciones de diferentes
clases de instrumentos a través del tiempo. A lo largo del Periodo Precerámico una
continua disminución de chancadores, núcleos utilizados u otros instrumentos de
descuartización de animales. Se sabe que estos instrumentos resultaron mucho más
comunes en campamentos temporales de caza, de allí que la disminución de frecuencia
representa menos actividad de este tipo en Panaulauca, pero no necesariamente en todo
el territorio compartido. Se concluyó que a través del Período Precerámico
probablemente preferían esta actividad a los campamentos temporales de caza
Panaulauca
La boca de la cueva esta siete metros encima de un riachuelo pequeño y su cámara tiene
18 metros de profundidad, 7,5 metros de ancho y aproximadamente dos metros de alto
abriéndose hacia el sur. EI área del depósito arqueológico dentro de la cueva es de 112
m2 y afuera aproximadamente 300 m2 más que muestran huesos y material lítico de
ocupaci6n. Al oeste de la cueva prin cipal hay una serie de abrigos rocosos muy
pequeños que también demuestran evidencia de ocupación prehistórica.
FASES
Fase 1: Esta ocupación es relativamente leve, representada por puntas de proyectil
relativamente diferentes de lo demás de la secuencia: unifaciales y triangulares.
Fase 2 a y b: Esta es una ocupación bastante intensa en términos de densidad de restos
de líticos en el sitio y está correlacionada con un estilo de puntas de proyectil que
mayormente llevan hombros u otras formas complejas.
Fase 3: En esta fase la densidad de líticos disminuye notablemente, probablemente
indicando un uso algo menos intensivo del sitio y, como está correlacionado con el
mismo fenómeno en Pachamachay, quizás representa un proceso regional. La fase 3 está
asociada con puntas de proyectil foliáceas de diversas formas.
Fase 4 Y Fase 5: La ocupación más intensa del sitio ocurre en este lapso, con
densidades muy altas de restos y estilos de puntas de proyectil no muy conocidas en
otros sitios de Junín. El mismo patrón de secuencia se observa en Pachamachay.
Fase 6: La ocupación disminuye significativamente en intensidad y aparece una nueva
serie de estilos de puntas. Aparece la cerámica, pero en cantidades reducidas.
Fase 7 Y Fase 8: La ocupación del sitio disminuye a un uso esporádico, con pocos
restos, excepto la cerámica, que viene a ser más frecuente pero nunca en cantidades
grandes. Con una sola excepción, las puntas son parecidas a las de la fase 6, pero
probablemente en parte representan una reutilización de puntas antiguas.
Entierros
Se encontraron siete entierros humanos completos en Panaulauca, todos en las capas 20
y 21, probablemente representando un momento de desocupación del sitio, ya que
estaban enterrados a muy poca profundidad en el área de más uso en la boca de la
cueva. Todos presentan individuos adultos o adolescentes de ambos sexos, pero no hay
infantes. Tenían poca evidencia de ofrendas funerarias, pero sí había restos muy
perecibles de envoltura de tejidos rústicos de cuero y plumas. La orientación y posición
de los entierros era bastante variable y no representa un patrón rígido de costumbres
funerarias.
Restos de fauna de Panaulauca
La mayor parte de los huesos representa restos de comida que fueron desechados y
enterrados inmediatamente después de su uso. Parece que muy pocos huesos quedaron
en la superficie y de tal forma expuestos a erosión, lo cual significa que la mayoría de
las características en los fragmentos de huesos se relacionan directamente a la
preparación y uso para alimentación. La mayoría de los huesos fueron despedazados
con piedras tipo martillo a fin de poder remover la médula y otras grasas de dentro y
fuera de los huesos.