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MOZART Y LA MASONERIA
• Conferencias de Ferrer Benimeli
y Xavier Güell
El historiador José Antonio Güell se ocupó de «El com-
Ferrer Benimeli, especialista en promiso masónico de Wolfgang
la masonería, tema al que ha Amadeus Mozart» (6 de noviem-
dedicado unos treinta libros, y bre) y de «La flauta mágica y el
el compositor Xavier Güell inter- Réquiem: vida y muerte en
vinieron en la Fundación Juan 1791» (7 de noviembre). Ambos
March, entre el 31 de octubre y conferenciantes completaron sus
el 7 de noviembre, en el ciclo intervenciones con la exposición
«Mozart y la masonería». El de diapositivas y la audición de
primero pronunció dos confe- fragmentos musicales relaciona-
rencias: «Mozart y su encuentro dos con sus conferencias.
con la masonería» (31 de octu-
bre) y «El sentido de la libertad Se da a continuación un resu-
y la masonería en Mozart» (2 de men de las intervenciones de
noviembre). Por su parte, Xavier ambos.
José Antonio Ferrer Benimeli
LA MASONERÍA
EN LA OBRA DE MOZART
Q uisiera fijarme en los
lazos que unieron a
Mozart con las corrientes
ae pensamiento y con los acon-
----tecimientos de su tiempo. Y sí disponemos de suficientes datos
entre las influencias que ejercie- para intentarlo.
ron sobre Mozart hay una que La masonería del siglo XVIII,
normalmente se suele ocultar dejando de lado las desviaciones
pudorosamente: la de la Franc- y errores propios de toda orga-
masonería. Porque aunque Mo- nización que adquiere una gran
zart fue un ferviente masón sólo difusión, aparece como una reu-
durante los siete últimos años nión —por encima de las divi-
de su vida, sus contactos con la siones políticas y religiosas del
Masonería se remontan a mucho momento— de hombres que creían
antes. Y si bien es cierto que en Dios, que respetaban la mo-
quizá no se conoce muy bien lo ral natural y que querían cono-
que la Masonería representó para cer, ayudarse y trabajar juntos a
Mozart y el papel que jugó en pesar de la diferencia de rango
su creación —pues toda su corres- social, y de la diversidad de sus
pondencia masónica fue destrui- creencias religiosas, y de su
da por su propia familia tras su filiación a confesiones o parti-
muerte—, sin embargo, creo que dos más o menos opuestos.
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que, siendo de inspiración masó-
nica, preceden a su propia ini-
ciación. Pues ya desde su infan-
cia tuvo ocasión de frecuentar
no pocos masones de la socie-
dad austriaca y de tomar con-
tacto con textos literarios masó-
nicos, a los que por diversas
razones puso música.
Parece ser que con motivo de
la iniciación de Mozart se inter-
pretó su cantata Dir, Seele des
Weltalls ('A tí, alma del Uni-
verso, oh Sol')/K.429/ en Mi
bemol mayor, escrita un año
antes, y por tanto no expresa-
mente concebida para un rito
masónico, sino solamente inspi-
rada en aquellos ideales de filo-
sofía de la naturaleza que en la
era del racionalismo eran parti-
cularmente receptivos.
El encuentro definitivo de Mo-
zart con la masonería, si bien
no fue tan rápido como el de
su padre Leopold, sí fue relati-
vamente acelerado, pues era ini-
ciado como Aprendiz el 14 de
diciembre de 1784, Compañero
el 7 de enero de 1785 y Maestro
Por tanto el francmasón de la el 22 de abril de ese mismo
Ilustración estará marcado por año. En ninguno de los casos
una doble finalidad: el perfec- tuvieron que pagar los Mozart
cionamiento del hombre y la por los derechos de iniciación,
construcción de la Humanidad. siguiendo lo que parece fue la
Doble objetivo que está ínti- regla general en Viena para los
mamente ligado, pues al desa- músicos que ingresaban en la
rrollarse el individuo, se desa- Masonería, dado que posterior-
rrolla la Humanidad, a través mente les serían exigidos sus
de un mutuo perfeccionamiento servicios musicales en la logia.
y de una continua interacción Unos meses antes de acceder
educativa, de la que, en muchos al tercer grado de la masonería,
casos, no estaba ausente la mú- asistió Mozart —el 11 de febrero
sica. de 1785— en la logia vienesa
Aunque el encuentro defini- Zur wharen Eintracht ('La Ver-
tivo de Mozart con la masonería dadera Concordia') a la inicia-
fue relativamente tardío, (al in- ción masónica de su amigo
gresar en ella en 1784 tenía 28 Joseph Haydn en el grado de
años) fue a partir de entonces aprendiz, y a quien Mozart, con
cuando escribió sus más céle- este motivo, dedicó los seis cuar-
bres composiciones musicales tetos de cuerdas.
masónicas; sin embargo, hay A partir de enero de 1786 y
otras muchas obras de Mozart hasta 1791 ya no encontramos
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ninguna obra fechada por Mo- fechada en Viena el 15 de noviem-
zart y destinada a ser ejecutada bre de 1791 y cuyo texto está
en reuniones masónicas. ¿A qué atribuido a Emmanuel Schika-
se debe esta interrupción en las neder, el famoso autor del libreto
obras rituales? Ciertamente no a de La Flauta Mágica, hombre
que el versátil Mozart, después de teatro al que no le eran
de un período de entusiasmo, extraños los ritos masónicos,
haya dejado enfriar su fervor de pues había formado parte como
neófito; hay muchos indicios, aprendiz de una logia de Ratis-
tanto en la biografía como en bona, en cuyos alrededores había
las obras, que prueban lo con- nacido. Pero por la licencia de
trario. La verdadera razón parece sus costumbres, Schikaneder fue
ser que hay que buscarla en la expulsado de la masonería (4 de
reforma de las logias vienesas mayo de 1789) y ya no fue
hecha por José II y en la aceptado nunca en las logias
nueva reglamentación que pre- masónicas.
sidía sus reuniones. Para su La otra composición, escrita
inauguración, la logia de Mozart también por esas mismas fe-
«La Esperanza nuevamente coro- chas, es un lied masónico Lasst
nada» había admitido un impor- uns mit geschlungnen händen
tante programa musical; pero ('Enlacemos nuestras manos'),
ansiosa de austeridad, no vuelve en Fa mayor /K.623a/. Parece
a buscar el concurso de los ser que ambas composiciones
músicos para adornar sus cere- fueron escritas para la inaugu-
monias, como hacía la difunta ración de un nuevo lugar de
logia «La Beneficencia». Esta reunión o «templo» masónico.
parece ser la única causa del La leyenda dice que en la
silencio de Mozart en este terreno. noche del 18 de noviembre de
T a n sólo sabemos, en cinco 1791, Mozart cantó la parte del
años y medio, de un concierto tenor de este lied masónico, con
dado en enero de 1788 con sus hermanos de logia en una
motivo de la boda de sus altezas ceremonia masónica. Tres se-
reales Elisabeth y Franz. manas más tarde moriría. Con
Finalmente, y dejando de lado él desaparecería el representante
su famosa ópera masónica La más importante de la música
Flauta Mágica, nos vamos a masónica. En el elogio fúnebre
encontrar todavía con tres obras se dijeron, entre otras cosas, éstas:
de Mozart ligadas a la masone- «¡El eterno Arquitecto del Uni-
ría, y en las que nuevamente verso ha querido arrancar de
vamos a descubrir a un Mozart nuestra fraternal cadena uno de
comprometido, en cierto sentido, los eslabones más queridos y
con la libertad, sobre todo en la beneméritos! Hace muy pocas
primera, Die ihr des Unermesa- semanas que todavía estaba en
lichen Weltalls Schöpfer ehrt medio de nosotros celebrando
('Vosotros los que honráis al con sus mágicas notas la consa-
Creador del inmenso mundo') gración de nuestro tiempo...».
/K.619/, para tenor y piano.
Las últimas composiciones es- JOSE ANTONIO FERRER BE-
trictamente masónicas a las que NIMELI es profesor de Historia
Mozart puso música fueron una Contemporánea Universal y de
España de la Universidad de Zara-
pequeña Cantata masónica Das goza y especialista en la historia
lob der Freundschaft ('Elogio de de la masonería, a la que lleva
la- amistad') en Do mayor /K.623/, dedicados treinta libros.
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Mozart y la Masonería
Xavier Güell
EL COMPROMISO
MASÓNICO DE MOZART
oy un director de orquesta
S que dirige habitualmente
la música de Mozart y que
tiene un especial interés y entu-
siasmo por su producción masó- es, en definitiva, el más vigo-
nica; como consecuencia de esto roso representante del pre-ro-
voy a hablar desde mi experiencia manticismo, del movimiento de-
personal. Desde mis primeros nominado en Alemania «Sturm
estudios en el conservatorio und Drang». Y Mozart es, en
siempre se me había presen- segundo lugar, un hombre abso-
tado a Mozart como ese com- lutamente comprometido con las
positor tocado de una especie corrientes prerrevolucionarias
de varita mágica, con facilidad más progresistas de su época.
casi sobrenatural para compo- Su adhesión a la Francmasone-
ner, pero al mismo tiempo com- ría en 1784 no será más que un
pletamente distante de cualquier reflejo de esta actitud.
compromiso con su entorno. El Su entrada en la masonería
reciente «Amadeus», de Peter viene determinada por una sim-
Schaffer, primero, y de Milos patía profunda hacia toda una
Forman, después, ha insistido serie de amigos iluministas y
una vez más en esta idea; esto masones —Ignaz von Born, Jo-
es, en la posibilidad de un sim- seph von Sonnenfels, Gebier, el
ple de espíritu, que compone, propio Gemmingen, etc.—, y
no se sabe bien por qué, de por una clara afinidad, en defi-
manera celestial, y en la con- nitiva, con el Espíritu Ilumi-
frontación, por consiguiente, de nista, espíritu progresista, racio-
talento y genio. Este es para nalista y social y políticamente
muchos un lugar común, pero prerrevolucionario.
como tantos lugares comunes
es también p r o f u n d a m e n t e Mozart era ya adepto a las
falso. Desde hace ya tiempo, aspiraciones del «Sturm und
a la hora de interpretar la Drang» y a las convicciones
música de Mozart, he tenido racionalistas del «Aufklärung»:
la obsesión de romper esta idea espíritu de libertad, igualdad y
equivocada, para presentarla en fraternidad, convencimiento de
su auténtica dimensión; por lo la necesidad de intercambios
tanto tengo que preguntarme: recíprocos entre los hombres y
¿quién es Mozart? de un trabajo común para hacer
progresar a la humanidad, avan-
zando en el arte y en la ciencia.
Pionero del «Sturm und Drang» Adhiriéndose a la masonería se
compromete más lúcida y pro-
En primer lugar Mozart no es fundamente en este trabajo co-
solamente, ni mucho menos, ese mún, al mismo tiempo que cree
gran compositor galante del Ro- recibir una claridad espiritual y
cocó, sino que es el líder y pio- un calor fraternal que eviden-
nero absoluto en la transición temente influyen de manera de-
del clasicismo al romanticismo; cisiva en su música; sus obras
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de estos siete próximos años ción, casi rural, ese público que
son fruto de esa «conversión» y gracias a la Revolución Fran-
atestiguan en gran manera la cesa y a La Flauta Mágica se
profundidad e intensidad de su va a convertir, en definitiva, en
vida de masón. el hombre moderno. La Flauta
Die Maurerfreude («De la ale- Mágica constituye de principio
gría masónica») es la primera a fin una ceremonia de inicia-
gran composición masónica de ción masónica; se puede com-
Mozart. A partir de esta cantata probar la similitud de los textos
Mozart empieza a crear un estilo masónicos de la época con mu-
masónico característico que en- chas de las frases del libreto de
contraremos ya siempre en sus esta ópera. El simbolismo musi-
obras masónicas posteriores, don- cal, directamente puesto en rela-
de se conjugan la originalidad de ción con los ritos masónicos, se
un estilo personal y la adapta- encuentra en la propia parti-
ción a las tradiciones y a los tura. El esquema tonal de la
símbolos masónicos. Estas carac- obra refleja el cambio de acti-
terísticas son básicamente: el tudes de los diferentes caracteres
uso de la tonalidad Mi bemol de ella y enfatiza sus ambicio-
mayor con su relativo Do menor nes mundanas o espirituales.
—con tres bemoles en la arma- Así el Mi bemol mayor sirve
dura—, la soberanía y predo- como tonalidad masónica esta-
minio de los instrumentos de blecida; sus tres bemoles, refle-
viento sobre los instrumentos jan la tríada del rito de inicia-
de cuerda, clarinetes, cornos di ción y los tres pilares del «Templo
basetto, fagotes, contrafagotes, de la Humanidad»; su relativo
trombones, etcétera, las ligadu- Do menor, simboliza una incom-
ras de las botas de dos en dos y pleta vinculación a los ideales
la frecuencia de terceras y sextas masónicos, mientras que las to-
paralelas. nalidades con sostenidos, parti-
cularmente el Sol y el Mi mayor
vienen a representar los intere-
Punto culminante ses mundanos. El Do mayor
sirve siempre como contexto para
La Flauta Mágica es el punto los enunciados proféticos. El
culminante de la música masó- funcionamiento de este esquema
nica de todos los tiempos, y es tonal se evidencia claramente
también el punto culminante de durante toda la ópera.
las aspiraciones iluministas de Prácticamente ultimada La
su autor. Con La Flauta Mágica, Flauta Mágica, y en circunstan-
Mozart intuye la posibilidad de cias extrañas, pero de todos
exponer nítidamente el proceso conocidas, Mozart inicia la com-
de iniciación y conversión del posición de un Réquiem que va
hombre a un espíritu de igual- a obsesionarle hasta el final de
dad, fraternidad y libertad. Mo- su vida. ¿Por qué, sin embargo,
zart y Schikaneder van a elegir no acaba nunca de componer el
la forma musical más popular y Réquiem, una obra que le es
comprensible para transmitir el encargada de forma misteriosa?
marco más alejado del centro de Mozart nunca llegó a saber
poder, el Teatro «Auf der Wie- quién le había encargado el
den», un teatro de los arrabales Réquiem, y ríos de tinta han
de Viena, y van a elegir final- corrido desde entonces, pero la
mente un público sin prepara- verdad del Réquiem no se des-
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Mozart y la Masonería
cubrirá hasta 1964, fecha en la vocado desde entonces una marea
que el investigador Otto Erich abundante de literatura, especu-
Deutsch asombró al mundo mu- lándose con las más diversas y
sical con el hallazgo de un sen- absurdas hipótesis: desde el en-
sacional manuscrito en el que venenamiento por parte de su
se explicaban los orígenes del rival Salieri hasta la tesis toda-
encargo de la Misa de Muertos vía más increíble de cuatro doc-
por una persona que lo había tores alemanes, aparecida en
vivido de cerca, Anton Herzog, 1971, sosteniendo que Mozart
músico al servicio del conde fue asesinado por los masones
Walseg, quien contaba en ese de Viena como venganza al des-
manuscrito cómo este aristócrata, velar en La Flauta Mágica los
amante de la música así como secretos rituales de la Orden. La
flautista y violonchelista aficio- causa de la defunción fue certi-
nado, acostumbraba a encargar ficada como fiebre aguda miliar,
a conocidos compositores, obras que posteriormente la autoridad
que luego le divertía hacer pasar facultativa diagnosticó como fie-
como propias. El gran misterio bre reumática inflamatoria, so-
de esta obra, que tanto había bre las bases de las pruebas
atormentado a Mozart, terminó aportadas por los doctores vie-
con esta pequeña farsa. neses Closet y Sallaba; lo que
teniendo en cuenta su historial
La composición del «Réquiem» clínico parece mucho más co-
herente que otros diagnósticos
Mozart emprende la composi- diferentes, como el de euremia.
ción del Réquiem escribiendo El Réquiem quedó, pues, in-
entre julio y agosto de 1791 los completo, porque él, consciente
primeros fragmentos; a media- o inconscientemente, decide no
dos de agosto recibe una nueva acabarlo; en su debilitada y
proposición, tan urgente que enfermiza sensibilidad, el Ré-
para cumplirla tiene que aban- quiem dejaba de ser una com-
donar el Réquiem; en el escaso posición más para convertirse
plazo de tres semanas deberá en su propio Réquiem, y Mozart,
componer, ensayar y dirigir una el compositor de La Flauta
ópera, La clemencia de Tito. Mágica, el compositor de ese
Este encargo coincide con la mensaje de fraternidad y espe-
urgencia del misterioso inductor ranza universales, el compositor,
del Réquiem, que le apremia. en fin, de la exaltación de la
Mozart se disculpa. Más tarde le vida, no sería Mozart si al final
apremia el imminente estreno de su vida hubiera querido hacer
de La Flauta Mágica, y final- una obra de arte con su propia
mente no será hasta el 8 de muerte.
octubre cuando reemprenda la
composición del Réquiem. En
noviembre esta pieza volverá a XAVIER GÜELL nació en Bar-
sufrir una nueva interrupción, celona en 1956, en cuyo Conser-
esta vez definitiva, para escribir vatorio del Liceo inició sus estu-
dios, que completó en Italia y en
la cantata masónica El Elogio Alemania. En 1977 funda «Solis-
de la Amistad, que Mozart estre- tes de Catalunya», una de las
nará en su propia logia el día primeras orquestas de cámara es-
16 de noviembre. Mozart falle- pañolas. Güell comparte su acti-
cería el 5 de diciembre. vidad como director de «Solis-
tes...» con la dirección de otras
La muerte de Mozart ha pro- orquestas españolas y europeas.
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