JULIO JARAMILLO, LA LEYENDA DEL BOLERO QUE MURIO A LOS 43 AÑOS
Julio Alfredo Jaramillo Laurido, es considerado un símbolo de la música ecuatoriana que
triunfó en todo el continente de habla hispana, nació el 1 de octubre, en honor a su
nacimiento desde 1993 se celebra el día del pasillo ecuatoriano.
En su niñez era enfermizo padeciendo bronconeumonía, difteria, disentería y principios de
parálisis infantil, pero ante todo esto el creció escuchando al Dúo Guayaquil, Olimpo Cárdenas
y Carlos Rubira Infante quienes fueron los que influyeron en su vocación por el canto.
El primer instrumento que tuvo fue una guitarra, la cual el mismo la fabricó con caña, a la edad
de 15 años ganó un concurso radial, el premio de este era una presentación en un club
nocturno, desde aquí partió su carrera musical, alternando con otros trabajos en una zapatería
de mujer y como barnizador de muebles.
Desde 1951 empieza a grabar en estudios, lo versátil que era al interpretar diferentes estilos lo
hizo interpretar mas de 5000 canciones en sus 23 años de carrera artística, dejando 49 temas
con letra y música de su autoría.
En 1955 graba con su mentor el pasillo Esposa, después en solitario el vals Fatalidad
posicionándolo de buena manera en las radios de Ecuador, marcando de este modo el glorioso
inicio de su carrera artística, en una semana de su lanzamiento se vendieron 6 mil copias, para
finales de 1956 ya había grabado una decena de discos entre ellos, Te odio y te quiero, Las
hojas muertas, Carnaval de la vida.
Con la canción Nuestro Juramento consigue su consagración internacional, llegando a dar
grandes giras por América Latina, además es considera la canción emblema de Ecuador, pero
esta canción no fue escrita por él, sino que, por el puertorriqueño Benito de Jesús, en 1959
debuta en TV en el programa Tele Ecuador, ese mismo año incursiona en el cine en el drama
Mala Mujer, participando también en la película Romance en Ecuador.
En 1978 con 43 años fallece por una complicación de una intervención quirúrgica por cálculos
biliares, para su despedida asistieron 200 mil personas, sus restos descansan en el cementerio
general de Guayaquil, en otros países era bien reconocido y homenajeado en vida, pero en
Ecuador solo recibió homenajes después de su muerte. En 2017 ingreso a Salón de la Fama de
los Compositores Latinos, dejando aun mas inmortalizado su legado en la historia musical del
país.