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Tema 25

Este documento habla sobre los cuidados del paciente terminal y los cuidados paliativos. Describe los conceptos de enfermedad terminal y cuidados paliativos, así como los objetivos y componentes clave de los cuidados paliativos como el control de síntomas, comunicación, apoyo a la familia y calidad de vida. También cubre temas como el dolor, la disnea, el apoyo en la agonía y el duelo.

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Tema 25

Este documento habla sobre los cuidados del paciente terminal y los cuidados paliativos. Describe los conceptos de enfermedad terminal y cuidados paliativos, así como los objetivos y componentes clave de los cuidados paliativos como el control de síntomas, comunicación, apoyo a la familia y calidad de vida. También cubre temas como el dolor, la disnea, el apoyo en la agonía y el duelo.

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Tema 25

Atención y cuidados del paciente en situación terminal con necesidad de cuidados


paliativos: concepto de enfermedad terminal, principales problemas, cuidados
físicos y psíquicos.

Duelo, tipo y manifestaciones, apoyo al cuidador principal y familia.

Cuidados post-mortem.
1. Concepto y características del paciente terminal.

En 1967, Cicely Saunders, sentó las bases de lo que actualmente conocemos como Cuidados
Paliativos/Medicina Paliativa.
Los Cuidados Paliatiavos/Medicina Paliativa no son un conjunto de omisiones terapéuticas que
buscan poner término a un sufrimiento y por ningún motivo debe confundirse con la muerte asistida
o la eutanasia. Es una filosofía que encierra el concepto de morir con dignidad, que debe ocurrir en
su momento, sin acelerarla, pero tampoco alargarla inútilmente y de una forma cruel (Distanasia).
Los cuidados paliativos constituyen un planteamiento que mejora la calidad de vida de los pacientes
(adultos y niños) y sus allegados cuando afrontan problemas inherentes a una enfermedad
potencialmente mortal. Previenen y alivian el sufrimiento a través de la identificación temprana, la
evaluación y el tratamiento correctos del dolor y otros problemas, sean estos de orden físico,
psicosocial o espiritual.
Afrontar el sufrimiento supone ocuparse de problemas que no se limitan a los síntomas físicos. Los
programas de asistencia paliativa utilizan el trabajo en equipo para brindar apoyo a los pacientes y a
quienes les proporcionan cuidados. Esa labor comprende la atención de necesidades prácticas y
apoyo psicológico a la hora del duelo. La asistencia paliativa ofrece un sistema de apoyo para ayudar
a los pacientes a vivir tan activamente como sea posible hasta la muerte.
Los cuidados paliativos están reconocidos expresamente en el contexto del derecho humano a la
salud. Deben proporcionarse a través de servicios de salud integrados y centrados en la persona que
presten especial atención a las necesidades y preferencias del individuo.
Una amplia gama de enfermedades requieren cuidados paliativos. La mayoría de los adultos que los
necesitan padecen enfermedades crónicas tales como enfermedades cardiovasculares (38,5%), cáncer
(34%), enfermedades respiratorias crónicas (10,3%), sida (5,7%) y diabetes (4,6%). Muchas otras
afecciones pueden requerir asistencia paliativa; por ejemplo, insuficiencia renal, enfermedades
hepáticas crónicas, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, artritis reumatoide, enfermedades
neurológicas, demencia, anomalías congénitas y tuberculosis resistente a los medicamentos.
El dolor es uno de los síntomas más frecuentes y graves experimentados por los pacientes que
necesitan cuidados paliativos. Los analgésicos opiáceos son esenciales para el tratamiento del dolor
vinculado con muchas afecciones progresivas avanzadas.
Por ejemplo, el 80% de los pacientes con sida o cáncer y el 67% de los pacientes con enfermedades
cardiovasculares o enfermedades pulmonares obstructivas experimentarán dolor entre moderado e
intenso al final de sus vidas.
Los opiáceos pueden también aliviar otros síntomas físicos dolorosos, incluida la dificultad para
respirar. Controlar esos síntomas en una etapa temprana es una obligación ética para aliviar el
sufrimiento y respetar la dignidad de las personas.
En la práctica decimos que estamos ante un paciente terminal cuando existe un estado clínico que
provoca una expectativa de muerte en breve plazo (menos de 6 meses) y se denomina fase terminal.
Según la SECPAL (Sociedad Española de Cuidados Paliativos) los elementos fundamentales que
definen la enfermedad terminal son:
 Diagnóstico médico de una enfermedad avanzada, progresiva e incurable.
 Falta de posibilidades razonables de respuesta al tratamiento específico
 Pronóstico de vida inferior a 6 meses.
 Alta dependencia que incapacitan al individuo para sus AVD (Actividades de la vida diaria).
 Gran impacto emocional en el paciente, la familia y el equipo terapéutico, muy relacionado
con la presencia, explicita o no, de la muerte.
Los cuidados paliativos tienen como objetivo la atención integral del terminal, englobando los
aspectos físicos, psicológicos, sociales y espirituales, incorporando a la familia en los cuidados.
Estos cuidados deben ser llevados a cabo por equipos multidisciplinares, integrados por médicos,
enfermeras, auxiliares de enfermería, psicólogos, trabajadores sociales, asistentes espirituales y
voluntarios = EQUIPO TERAPÉUTICO
 Control de los síntomas y mantener la máxima calidad de vida
 Comunicación eficaz y terapéutica
 Apoyo a la familia: Los familiares pueden ser el mejor colaborador en el cuidado del enfermo
terminal. Hay que explicar la situación con claridad, con términos sencillos, respondiendo
con paciencia a sus dudas y planificando en consenso con los cuidadores informales (no
profesionales).
2. Plan de Cuidados de Enfermería en el paciente terminal
La persona terminal es una persona dependiente por definición, por ello es realizar una valoración de
su capacidad funcional de forma integral para determinar el grado de dependencia del paciente y las
necesidades que debemos cubrir y la prioridad en ello.
2.1. Objetivos del tratamiento paliativo
Los profesionales de enfermería tienen gran parte de la responsabilidad en el cuidado de personas
dependientes, y por ello deben planificar cuidados, entender, acompañar y ayudar a cualquier ser
humano en los difíciles momentos en los que se convierte en un paciente terminal y todo el proceso
que sigue hasta la muerte, por ello la planificación de los cuidados van dirigidos al tratamiento
preventivo, al tratamiento paliativo y al apoyo emocional.
Los objetivos que se plantean sobre los cuidados son:
 Proporcionan alivio del dolor y otros síntomas.
 Afirman la vida y consideran la muerte como un proceso normal.
 No intentan ni acelerar ni retrasar la muerte.
 Integran los aspectos espirituales y psicológicos del cuidado de los
 pacientes.
 Ofrecen un sistema de soporte para ayudar a los pacientes a vivir tan activamente como sea
posible hasta la muerte.
 Ofrecen un sistema de soporte para ayudar a las familias a adaptarse durante la enfermedad
de los pacientes y en el duelo.
 Utilizan una aproximación de equipo para responder a las necesidades de los pacientes y sus
familias, incluyendo soporte emocional en el duelo, cuando esté indicado.
 Mejoran la calidad de vida y pueden también influenciar positivamente en el curso de la
enfermedad. Son aplicables de forma precoz en el curso de la enfermedad, en conjunción con
otros tratamientos que pueden prolongar la vida, tales como quimioterapia o radioterapia e
incluyen aquellas investigaciones necesarias para comprender mejor y manejar situaciones
clínicas complejas.
Los resultados esperados se basan en tres áreas de cuidados:
 Control sintomático y necesidades básicas
 Apoyo psicosocial y comunicación terapéutica
 Apoyo familiar; prevención del cansancio del cuidador.
Son 4 los pilares básicos de estos cuidados
 ABVD: Cobertura según nivel de dependencia.
 Higiene (Aseo, Cuidados de la piel, arreglo de cama y habitación…)
 Actividad - Movilidad (Prevención de riesgos de lesiones cutáneas, retracciones
osteomusculares, rigidez articular, intolerancia a la actividad.)
 Hidratación y Alimentación (Nivel de energía suficiente para las actividades básicas,
dietas atractivas pero nutritivas, terapéuticas para prevenir infecciones, alteraciones
gastrointestinales, alteraciones tisulares…)
 Actividades recreativas y ocio. Mantener al paciente entretenido es fundamental para
el afrontamiento del día a día. Se proponen actividades adecuadas al nivel de
capacidad y motivación, pero sobre todo fundamentar el acompañamiento activo, no
solo estar, sino estar interactuando con la persona.
 Prevención y manejo de complicaciones fisiológicas derivadas de la situación o
terapéutica terminal.
 Alteraciones respiratorias
 Alteraciones nutricionales.
 Náuseas y vómitos.
 Estreñimiento
 Manejo de dispositivos terapéuticos: Sondas, drenaje, ostomías..
 Manejo postquirúrgico.
 Insomnio, ansiedad…
 Tratamiento del dolor. Fundamental en este aspecto, es el cuidado específico de la
problemática fisiológica provocada por la enfermedad y el tratamiento paliativo como el
dolor, el estreñimiento, las náuseas, la inmovilidad, el defecto de deglución, la incapacidad
para la expectoración, etc…
 Valoración del dolor
 Tratamiento farmacológico del dolor
 Terapéutica enfermera del dolor.
 Cobertura necesidades psicosociales (fases de la enfermedad terminal (Kübler Ross)
 Ayuda en el duelo a la familia
 Cuidados en la agonía y la muerte (Cuidados postmorten)
 Cuidados del cuidador.
 Apoyo en la agonía y la muerte – apoyo en el duelo a los familiares

2.2. Tratamiento de complicaciones funcionales y efectos secundarios del tratamiento


específico.
Los resultados esperados del tratamiento enfermero deben estar ligados a la búsqueda del bienestar a
través de un tratamiento adecuado del dolor y otros síntomas del proceso degenerativo que se está
produciendo, así como el alivio y prevención del sufrimiento con el mayor respeto a la dignidad y
autonomía del paciente y apoyo a su familia
Dado que el paciente en situación terminal sufre múltiples síntomas y cambiantes nos referiremos a
los más frecuentes o impactantes para el paciente y/o familia:
A. Disnea:
Es la sensación de falta de aire. Se presenta en el 30-40% de todos los cánceres avanzados y
terminales y en el 65-70% de los broncogénicos, en los que es el síntoma principal en la fase de
enfermedad avanzada. La disnea puede aparecer en los últimos días o semanas de la evolución de
diferentes enfermedades en el contexto de un fracaso multiorgánico comportándose entonces como
factor de mal pronóstico a muy corto plazo. Otros síntomas respiratorios muy frecuentes en el
paciente terminal son la tos y la hemoptisis
Manejo de la disnea:
Comienza por actividades que ayudan a disminuir las actividades que requieran consumo de oxígeno
o adaptarlas a un menor esfuerzo (aseo sentado, cama baja, silla de ruedas…); se orientará y formará
al paciente y familia en las medidas que mejoran la capacidad ventilatoria y eliminación de
secreciones, como son la realización de ejercicios respiratorios y el uso de técnicas de relajación.
B. Náuseas y vómitos:
Generalmente es útil y necesario la utilización de fármacos emetizantes (antibióticos,
antiinflamatorios no esteroideos, corticoides, morfina y metadona principalmente), que no pueden
evitarse, por ello la información al paciente y la familia para que no malinterpreten la sintomatología
es esencial para un mejor afrontamiento de la misma.
Manejo de náuseas y vómitos:
El riesgo de náuseas y/o vómitos, requiere de posturas de la cabeza laterales por seguridad, para
prevenir la broncoaspiración, además de favorecer el confort. Como está muy relacionado con la
comida, conviene recordar algunas medidas de seguridad:
 Si le apetece comer, proporcionar pequeñas cantidades y a demanda
 La comida deberá tener una textura adecuada.
 Se fomentará que tome comida casera con el objetivo de favorecer el apetito.
 Se realizarán los cuidados de la boca oportunos, sobre todo, después del vómito.
 Se administrarán líquidos frescos según demandas del paciente para prevenir la
deshidratación del mismo
 Se evitarán los olores fuertes (perfumes, ambientadores, comidas…)
 Se administrarán los fármacos antieméticos pautados.
C. Estreñimiento:
Es la emisión infrecuente de heces secas y duras con dificultad para expulsarlas.
Habitualmente se produce como efecto secundario de la medicación del tercer escalón como la
morfina o la metadona
Manejo del estreñimiento:
Es importante valorar y mantener un seguimiento del patrón de eliminación para administrar laxantes
de forma preventiva o terapéutica ante la sospecha de retención o fecalomas. También en este
aspecto nos ayudará la complementación de una dieta específica para la prevención o tratamiento del
estreñimiento.
 Dieta rica en fibra y aumento de la ingesta hídrica si es posible para combatir el
estreñimiento.
 Atender lo antes posible el reflejo de la defecación.
 Proporcionar intimidad.
 Utilizar cuña o pañal sólo si es estrictamente necesario.
 Control de fístulas y hemorroides.
 Realizar tacto rectal para comprobar presencia de fecalomas.
 Si no hay contraindicación utilizar irrigaciones de lavado si consideramos que el
estreñimiento puede provocar consecuencias funcionales.
 Promocionar el ejercicio físico si es posible
 Acupresión en abdomen en el sentido de las manillas de reloj.
 Ejercicios isométricos en la zona abdominal.
D. Insomnio
El descanso es fundamental para alcanzar el bienestar físico y mental, y está demostrado que las
alteraciones del reposo-sueño pueden aumentar el umbral del dolor y la ansiedad e incluso el
estreñimiento.
 Manejo del insomnio.
 Conocer el ritmo sueño-vigilia.
 Mantener horarios regulares, evitando el sueño prolongado durante el día.
 Evitar factores ambientales como ruidos, iluminación excesiva…
 Postura cómoda en la cama.
 Evitar interrupciones del sueño con tareas de enfermería.
 Facilitar la presencia de familiares: La soledad y el temor aumentan por la noche ya que se
tiene miedo a dormirse y no despertar.
 Administrar el tratamiento pautado.
 Vigilar signos de estado confusional, ansiedad y depresión

E. Problemas de la cavidad bucal:


Los más habituales son las micosis, aftas y ulceraciones de la mucosa, tumoraciones, pérdida de
piezas dentarias y boca seca, también conocida como xerostomía
Manejo de las alteraciones bucales:
La valoración del estado bucal debe plantearse antes y después de cada comida, favoreciendo la
limpieza preferentemente con elixir, en cualquiera de los casos, al menos 1 vez al día es
recomendable el cepillado suave. Mantener una buena hidratación es fundamental y reduce el
malestar de la pastosidad de la lengua por ello es recomendable, si no hay contraindicación, el
aumento de la ingesta hídrica.
Como medida de seguridad debemos retirar las prótesis dentarias por la noche. Actuación específica
en:
 Boca seca.
 Aumentar la salivación y humidificar las mucosas con: fruta fresca, chicles sin
azúcar, caramelos ácidos de limón.
 Masticar trocitos de piña enlatada.
 Saliva artificial.
 Enjuagues con manzanilla y limón.
 Hidratación labial
 Presencia de infecciones bucales.
Enjuagues bucales con povidona yodada diluida o agua oxigenada. No usar antisépticos con
alcohol pues resecan las mucosas
 Boca dolorosa.
 Enjuagues con manzanilla, anestésicos locales como lidocaína viscosa.
 Adecuar la textura de la dieta y líquidos fríos. No colocar la dentadura si produce
dolor
 Boca sucia.
 Limpiar con torunda y solución de suero salino y agua oxigenada o solución de
bicarbonato
 Boca sangrante.
 Limpieza habitual.
 Agua oxigenada rebajada.
 Cubitos de hielo.
 Alimentos blandos.
 Cepillado suave
 Boca con micosis.
 Enjuagues con nistatina o medicación prescrita.
2.3. Tratamiento del dolor
Uno de los principales síntomas que presenta el enfermo terminal es el dolor y su presencia o la
posibilidad de que aparezca es uno de los factores más angustiosos tanto para el enfermo como para
su familia.
El dolor va a ocurrir en un 75% de los pacientes con cáncer avanzado y en un porcentaje similar de
SIDA evolucionado, incluso en otras patologías degenerativas se ha demostrado presencia de dolor
relacionado con aspectos inflamatorios o infecciosos asociados.
Según la International Association for the Study of Pain, el dolor es una experiencia sensorial y
emocional desagradable, asociada a una lesión tisular presente o potencial. La experiencia sensorial
es un tipo de sensación somática, localizada y discriminadora que informa sobre la naturaleza, la
intensidad y la localización el dolor. La experiencia emocional tiene 2 componentes: uno de alerta
que crea una fuerte motivación para evitar las actividades que provocan dolor y otro de tipo afectivo
que impacta negativamente sobre el comportamiento y la actividad del individuo.
Diagnóstico enfermería: Dolor crónico/Dolor agudo
Experiencia sensitiva y emocional desagradable ocasionada por una lesión tisular real o potencial o
descrita en tales términos (Internacional Associationforthestudy of pain).
 Dolor agudo: De inicio súbito o lento de cualquier intensidad de leve a grave con un final
anticipado y previsible y una duración inferior a 6 meses.
 Dolor crónico: De inicio súbito o lento de cualquier intensidad de leve a grave con un final no
previsible y una duración superior a 6 meses.
El dolor se define como la sensación de malestar – molestia corporal – espasmos, resultado de las
estimulaciones nocivas que indican daño tisular o trastorno subjetivo.
 Estimulo físico o mental
 Sensación corporal de daño
 Reacción ante el dolor individual.
2.3.1. Valoración del dolor
Se valorará a través de la entrevista clínica a paciente y/ familiares.
 Tipo de dolor
 Grado de dolor (fases)
 Respuestas del individuo
 Identificación de factores que influyen en el dolor
TIPO DE DOLOR
 El Dolor agudo indica lesión orgánica nueva o agravamiento de la antigua
 Episódico y aflictivo
 Fracción de segundo – 6 meses
 Mejora con el tratamiento rápidamente.
 El Dolor crónico: Es consecuencia de una enfermedad instaurada que desencadena daño
tisular, se considera crónico a un dolor continuado y previsiblemente permanente por un
tiempo superior a 6 meses ya sea continuo o discontinuo.
SÍNTOMAS O RESPUESTAS AL DOLOR
Diferencias entre dolor agudo y crónico
DOLOR AGUDODOLOR CRONICO
Alivio Instauración rápida
Lento
Duración del alivio Corta Permanente
Vía analgésica Parenteral Oral-Rectal
Pauta Horaria/Condiconal
Horaria
Analgesia de rescate Siempre pautado
Siempre pautado
Sedacion Posible No deseable
Psicotropos Raras vecesFrecuentes
Aspectos concomitantes Dilatación pupilar,
Alteración del sueño, anorexia,
diaforesis, taquicardia,
disminución de la libido,
taquipnea estreñimiento, cambios de
personalidad.
Estado emocional Cansancio - Ansioso Deprimido
IDENTIFICACIÓN DE FACTORES QUE INFLUYEN EN EL DOLOR
FASES DEL DOLOR
a) Anticipación del dolor MANIFESTACIONES FISIOLOGICAS
b) Sensación de dolor EXPRESIÓN VERBAL - NO VERBAL
c) Secuelas del dolor
INDICADORES CORPORALES DE DOLOR
 Verbalización:
 Quejas
 Llanto
 Gritos
 Jadeos
 Expresiones faciales:
 Muecas
 Dientes apretados
 Ojos abiertos, expectantes
 Morderse los labios
 Mandíbula tensa
 Movimientos corporales:
 Inquietud
 Inmovilidad
 Tensión muscular
 Movimientos rítmicos o de frotamiento.
 Movimientos protectores sobre determinadas partes del cuerpo
 Interacción social:
 Se evita la conversación
 Se centra únicamente en la actividad para reducir el dolor
 Se evita contacto social
 Disminuye la atención
FACTORES QUE MODIFICAN EL DOLOR
Fx. AUMETAN:
 Insomnio
 Miedos
 Depresión
 Ambiente poco confortable
 Vejez
 Escasa autoestima
Fx. DISMINUYE
 Sueño
 Descenso de la ansiedad
 Empatía
 Comprensión
 Aumento de la autoestima
 Ocio
VALORACIÓN DE LA INTENSIDAD DEL DOLOR.
Clinimetría en el dolor: Escalas y cuestionarios de medición de la intensidad dolor
Uno de los elementos más útiles para adecuar un tratamiento analgésico a una persona es valorar la
intensidad de la percepción del dolor, y para ello es muy útil la clinimetría: Las escalas y los
cuestionarios del dolor.
• Escalas descriptivas simples (EDS) o escalas de valoración verbal (EVV)
El paciente valora su dolor y lo manifiesta puntuándolo – miden el grado de alivio
0: no dolor
1: Dolor ligero
2: Dolor moderado
3: Dolor intenso
4: Dolor insoportable
 Escalas numéricas de valoración (EVN)
El paciente valora su dolor en una escala del 0 al 10, en la que el 0 es ausencia de dolor y 10 dolor
insoportable
 Escala visual analógica (EVA)
 Oucher (niños) Gritómetro
 Gráfica de color: Manchester
0: No hay dolor
1-2-3: Molestias como picor pero que no le impide funcionar con normalidad.
4-5-6 : Dolor importante que no le invalida pero impide el funcionamiento normal
7-8-9: Dolor muy importante que le obliga a parar actividad y le crea gran ansiedad
10: Dolor insoportable: Le incapacita totoalmente.
 Facial de Wong – Baker
El paciente señala en una gráfica (línea horizontal o vertical o con iconos su estado de
dolor.
 Cuestionarios de dolor:
 McGill: Dolor crónico. Se describen palabras y el paciente las identifica con su dolor
 Lattiner: Fácil de aplicar. Contempla intensidad del dolor- Incapacidad – frecuencia –
analgesia – y factores que provocan o mejorar el dolor. Se usan preguntas abiertas.
2.3.2. Intervenciones de enfermería frente al dolor
Objetivos del plan de cuidados:
 Que el paciente se sienta mejor y recupere su bienestar, afrontando el dolor y disminuyendo la
percepción del mismo, con criterio de una escala de valoración concreta.
 Control de la respuesta a la analgesia.
 Disminuir la percepción del dolor
Intervenciones sugeridas
 Satisfacción necesidades fisiológicas
 Satisfacción necesidades de comodidad – reposo – sueño
 Satisfacción necesidades higiénicas.
 Administración y control tratamiento farmacológico específico, control de efecto terapéutico.
 Tratamiento no farmacológico (Técnicas antiálgicas)
 Prevención de complicaciones relacionadas con el dolor.
 Modular la respuesta fisiológica con las técnicas de acupresión (presión en zonas antiálgicas) y
masaje terapúetico.
Tratamiento farmacológico del dolor
Hay que conocer bien la escala analgésica de la OMS, ya que el correcto manejo de estos
medicamentos, sus indicaciones, combinaciones y vías de administración, llegan a controlar el 80%
de los dolores.
Pauta analgésica:
En primer lugar, se le prescriben al paciente los analgésicos de primer escalón.
Si no mejora, se pasará a los analgésicos de segundo escalón combinados con los de primer escalón
más algún coadyuvante si es necesario.
Si no mejora el paciente, se pasará a los opioides potentes combinados con los de primer escalón más
algún coadyuvante si es necesario; la morfina es el único analgésico que no tiene techo, esto es, a
mayor dolor más dosis de medicación sin dosis tope.
ESCALA ANALGÉSICA : 1er. Escalón: Analgésicos periféricos no opioides:
ASPIRINA:
Actúa mediante la inhibición de la síntesis de las prostaglandinas. Su vida media es de 3 a 6 horas. Es
muy efectiva en los dolores óseos. Efectos secundarios: irritación gástrica, dolor epigástrico,
hipoacusia, prurito. Dosis máxima: 1 gr cada 4 horas. Normalmente se utiliza un derivado de la
aspirina que es el acetilsalicilato de lisina debido a que tiene menos efectos secundarios a nivel
gástrico.
Nombres comerciales: Inyesprin oral forte (sobres de 1800 mg de acetilsalicilato de lisina
equivalente a 1 gr de ácido acetilsalicílico y viales de 500 mg), Tromalyt( cap de 150 mg), Adiro
(comp de 200 y 500 mg).
PARACETAMOL:
No tiene actividad antiinflamatoria. Su vida media es de 3 a 4 horas. Dosis máxima: 1 gr cada 4
horas. Nombres comerciales: Termalgin( comp de 500 mg), gelocatil (comp de 650 mg) febrectal
(sup de 600mg).
METAMIZOL:
Por su actividad espasmolítica es muy efectivo en los dolores viscerales. Dosis máxima: 8 grs
diarios. Nombre comercial: Nolotil (cápsulas de 500 mg, supositorios de 1 gr y ampollas de 2 gr). las
ampollas se pueden dar por vía oral (mezclarlas con bebida, pues son amargas).
IBUPROFENO:
Buena analgesia en picos dolorosos. Se pueden dar hasta 3 dosis consecutivas con un intervalo de
media hora cada una. Dosis máxima: 2400 mg diario. Nombre comercial: Espidifen (sobres
granulados 400 mg), Neobrufen (comp de 400 y 600 mg).
ESCALA ANALGESICA: 2º Escalón: Analgésicos opioides débiles:
CODEINA:
Efectos secundarios: estreñimiento, náuseas, vómitos, mareos. Dosis máxima: 60 mg cada 4 horas.
Nombres comerciales: Codeisan (comp., jarabe y sup.)
 DIHIDROCODEINA: Efectos secundarios: estreñimiento, náuseas, vómitos, mareos. Dosis
habitual: 1 comprimido cada 12 horas. Los comprimidos deben tragarse completos sin
masticar. Dosis máxima: 2 comrpimidos cada 12 horas. Nombre comercial: Contugesic (60
mg de tartato de dihirocodeína).
 TRAMADOL: Agonista opioide con menores efectos secundarios (menos astringente y
menor acción antitusígena). Dosis habitual: 50/100 mg cada 6-8 horas o bien 100-150-200
mg cada 12 horas. Nombres comerciales: Adolonta, Tramadol Asta Médica E.F.G (cápsulas
de 50 mg, supositorios y ampollas de 100 mg), TradonalRetard (cápsulas de 100, 150 y 200
mg de liberación retard).
 Hay una asociación muy útil en Medicina Paliativa que permite ahorrar al paciente la ingesta
de una medicina: 500 mg de paracetamol y 30 mg de Codeína: nombre comercial :Cod-
efferalgan.
ESCALA ANALGESICA: 3er. Escalón: Opioides fuertes
MORFINA:
Es el fármaco de elección.
 Indicaciones: dolor intenso, disnea, tos, diarrea.
 Efectos secundarios: estreñimiento, náuseas, vómitos, astenia, sudoración, confusión,
obnubilación.
 Vida media: la forma oral soluble (solución acuosa de morfina) y la forma oral sólida de
liberación inmediata (Sevredol) tienen una vida nedia de 4 horas. En cambio, la forma oral de
liberación controlada (MST Continuos) tiene una vida media de alrededor de 12 horas
 Presentaciones, vías de administración y dosificación: Forma oral soluble: solucion acuosa de
morfina: esta forma no está comercializada y debe ser preparada por el farmaceútico. Las
dosis deben ser administradas cada 4 horas. Forma oral sólida de liberación inmediata:
Sevredol. Forma oral de liberación retardada: MST Continus. Ampollas y viales de Cloruro
Mórfico.
 Titulación de dosis al inicio del tratamiento con morfina: Tratamiento de “rescate” en casos
de episodios de dolor aislados durante el tratamiento con morfina de liberación retardada.
Presentaciones: comprimidos de 10 y 20 mg.
 Administración: cada 4 horas.
 Los comprimidos de Sevredolpueden ser machacados para su disolución en agua. Una vez
titulada la dosis de morfina de liberación inmediata diaria que precisa el paciente, se
divide entre dos tomas y se administra como morfina de liberación controlada.
 Forma oral de liberación controlada: MST Continus: Indicaciones: Tratamiento
prolongado del dolor crónico intenso refractario a otros fármacos, causas que justifiquen
la sedación. Presentación: comprimidos de 10, 30, 60 100 y 200 mg. También existen dos
presentaciones pediátricas de 5 y 15 mg. Administración: cada 12 horas.
!IMPORTANTE!: estos comprimidos no se pueden machacar ni masticar.
 Forma parenteral: Cloruro mórfico: Presentaciones: ampollas de 0,01 gr (1ml=10mg),
ampollas de 0,2 gr y viales al 2% de 2 ml (40mg) y 20 ml (400 mg). Cuando se está
tratando al paciente por vía oral y se decide pasar a vía parenteral hay que administrar de
1/3 de la dosis que está tomando; si se pasa a vía subcutánea, se administrará la ½. Esto es
debido a que la morfina oral sólo se absorbe de un 30 a un 35% de la dosis administrada.
Formas de administración: iv, sc, mi. Dosificación: cada 4 horas. Si se hace en infusión
continua se consigue mayor eficacia anlagésica y menos efectos secundarios.
FENTANILO:
Opioide de síntesis que se comporta como un agonista puro.
 Indicaciones: control del dolor crónico intenso.
 Presentaciones: ampollas (Fentanest); su uso está limitado prácticamente a anestesia. Parches
transdérmicos: Durogesic de 25, 50 y 100 mcgr/h; liberan Fentanilo de forma continuada
durante 3 días. Se tarda unas 10-15 horas conseguir analgesia y, al retirarlo, su efecto
permanece durante 17 horas. Por este motivo deben usarse en pacientes con síntomas
relativamente estables y que no toleren la morfina.
 Equivalencia: Parche de 100 mcg/h equivale a 2-4 mg/h de Morfina iv y a 60-90 de MST
cada 12h.
MEDICACION COADYUVANTE
Son una serie de medicamentos que se pueden utilizar conjuntamente con los analgésicos habituales
para intensificar o complementar su acción.
• CORTICOIDES: Usos generales: aumenta el apetito, disminuye la astenia, aumenta la
sensación de bienestar. Usos como analgésicos: en el aumento de la presión intracraneal, en la
compresión nerviosa, en la compresión medular, dolor óseo. Usos específicos: fiebre y
sudoración, síndrome de vena cava superior. Efectos secundarios: insomnio, candidiasis oral.
Dosificación y formas de presentación: en procesos menores como la fiebre, la sudoración, la
anorexia, etc., se puede utilizar de 2 a 4 mg diarios de Dexametasona; en procesos mayores,
como el síndrome de compresión medular o el síndrome de vena cava superior, se pueden dar
de 16 a 24 mg diarios. El más empleado es la dexametasona, por su potencia y la ausencia de
efectos mineralocorticoides asociados. El nombre comercial es Fortecortin (comprimidos de 1
mg., ampollas de 4 y de 40 mgs.)
• ANTIDEPRESIVOS: el más utilizado por su efecto analgésico es la Amitriptilina. Se
puede emplear en la depresión, la incontinencia y el espasmo de vejiga, pero sobre todo en el
dolor por deaferenciación (dolor disestésico superficial que suele seguir el curso de una
metámera), en el que es de elección; un ejemplo es la neuralgia postherpética. Dosificación y
forma de presentación: el nombre comercial es Tryptizol y se presenta en comprimidos de 10,
25, 50 y 75 mg; también hay una forma inyectable de 10 mgrs. Se comienza con dosis de 25
mgrs y se debe de esperar 3-4 días para ver el efecto.
• ANTICONVULSIVANTES: el más utilizado es la Carbamacepina y se emplea en el dolor
neuropático que se presenta “en sacudidas”. El ejemplo típico es la neuralgia del trigémino.
Dosificación y forma de presentación: el nombre comercial es Tegretol (comprimidos de 200
y 400mgs). Se administra inicialmente una dosis de 200 mg por la noche; si no es suficiente,
se puede ir aumentando hasta 200 mgr cada 8 horas.
• FENOTIACIDAS: la Clorpromacina es el principio activo y su nombre comercial es
Largactil (comprimidos de 25 y 100 mg, gotas y ampollas de 25 mg). Normalmente se
pueden dar de 75 a 150 mg diarios repartidos en 3 tomas; la vía parenteral o subcutánea se
emplea para el tratamiento de vómitos continuos o para la sedación terminal.
• HALOPERIDOL: Indicaciones: antiemético, antipsicótico, ansiolítico. Dosificación y
formas de presentación: el nombre comercial es Haloperidol (comprimidos de 10 mg, gotas 2
mg/ml y ampollas de 5 mg/ml). Para obtener efecto sedante, administrar 2´5 mg cada 8 horas
s.c. Dosis máxima: 20 mg al día repartidos en varias tomas.
2.3.3. Indicaciones de sedación en pacientes.
Se han definido varias situaciones en las que está indicada la sedación en estos pacientes:
1.- Dolor incontrolado.
2.- Hemorragia masiva.
3.- Disnea.
4.- Agitación y delirium.
5.- Náuseas y vómitos incoercibles.
* Criterios de exclusión: Patologías susceptibles de mejoría con intervención médica agresiva
Problema clínico Intervención
Problema clínico Intervención
Derrame pleural Pleurocentesis
Derrame pericárdico Drenaje pericárdico con ventana
Dolor incontrolable con farmacoterapia Anestesia o tratamiento neuroquirúrgico
sistémica
Ascitis Paracentesis
Fractura patológica inestable Fijación quirúrgica
Obstrucción intestinal Colostomía de descarga
2.3.4. Técnicas invasivas en el tratamiento del dolor
 Bloqueos nerviosos:
 Analgésicos: Infiltración de un nervio
 Neurolíticos: Sección de fibras nerviosas
 Eurectomía: Separar las fibras nerviosas del cuerpo neuronal.
 Rizotomía: Resección de las raíces posteriores.
 Simpactetomía: Escisión de uno o más ganglios nerviosos
 Cordotomía: Sección de las vías anterolaterales ascendentes.
2.3.5. Técnicas neuroestimulantes y neuromoduladoras:
 Electroestimulación periférica y central.
 Hidroterapia
 Termoterapia y crioterapia
 Magnetoterapia y laserterapia
 Fisio y cinesiterapia
 Acumputura, mesoterapia...
2.3.6. Tratamientos complementarios:
Paciente consciente:
 Comunicación eficaz y terapéutica
 Acupresión
 Estimulación cutánea
 Acondicionamiento físico
 Distracción
 Relajación
 Imaginación dirigida
 Control de la ansiedad – Comunicación anticipativa
Paciente inconsciente
 Acupresión
 Estimulación cutánea
 Acondicionamiento físico
2.4. Intervenciones de enfermería en el afrontamiento de la enfermedad.
3. El proceso de la muerte: Agonía, muerte y duelo
Esta última fase de la enfermedad, a la que llamamos agonía, es reconocida por numerosos autores
como la más profunda y difícil experiencia que cualquier ser humano debe afrontar, provocando un
conjunto de situaciones emocionales y psicológicas de gran fuerza y complejidad.
La situación de agonía se define como aquel estado que precede a la muerte, en aquellas situaciones
en que la vida se extingue gradualmente
La muerte es un fenómeno natural, universal y único. Es natural en el sentido de que, si no median
causas antinaturales (asesinato, etc), se produce siempre como consecuencia de accidentes,
enfermedades y/o envejecimiento ocasionados en la relación con el medio ambiente o con procesos
de desgaste fisiológico. Es universal, porque, mediando una u otra circunstancia, todos los hombres
han muerto y morirán. Es único porque el propio concepto de muerte (término de la vida) entraña la
irreversibilidad y a cada persona le acontece una sola vez.
Una actitud de sincero cariño, de estar al lado del que muere por parte de los allegados y del equipo
asistencial, junto con la atención espiritual que proceda y el control de los síntomas, aumenta las
probabilidades de un mejor tránsito, facilitando la resolución de los conflictos personales y muriendo
en una cierta paz.
No todas las personas consiguen este estatus, de hecho, el proceso de muerte es vivido por el
paciente como un duelo anticipado que comienza desde el momento en el que se sabe de la
enfermedad terminal.
3.1. Proceso de agonía
Es evidente que este proceso no se da en todos los pacientes, ya que en algunos casos, la propia
enfermedad, o cualquier otro motivo recurrente, podrá ser causante de un problema agudo que
provoque una muerte súbita
Signos y síntomas del paciente en la agonía.
 Deterioro evidente y progresivo del estado físico, con disminución del nivel de conciencia,
desorientación y trastornos de la comunicación, que pueden agravarse progresivamente hasta
la situación de coma.
 Dificultad o incapacidad de ingesta, provocada por la debilidad y la disminución del estado
de conciencia.
 Alteración de los esfínteres, sobre todo en los pacientes tratados con psicotrópos.
 Síntomas físicos variables, según sea la patología de base, y el control previo de los de los
síntomas. Es frecuente la presencia de fiebre, ocasionada muchas veces por infecciones
secundarias. Uno del os signos característicos son los estertores del terminal, provocados por
la mala circulación que provoca un pseudoedema de pulmón, imposibilidad de expectoración
y por lo tanto aumento de secreciones en el árbol bronquial.
 Síntomas psicoemocionales variables, como angustia, agitación, crisis de miedo o pánico,
manifestados verbalmente o no, según su estado.
 Necesidad de estar acompañado por aquellas personas que le son más afines. Alta demanda
asistencial, muchas veces explícitas, de seguir siendo atendido por el equipo terapéutico,
sobre todo si el paciente está en el domicilio.
 Evidencia o percepción emocional, verbalizado o no, de la realidad de la situación y que en
algunas ocasiones de madurez y aceptación humana son muestra de una gran dignidad.
Signos que expresan los familiares
 Estrés psicoemocional por la cercanía de la pérdida.
 Gran demanda de atención y soporte.
 Reivindicaciones terapéuticas poco realistas, y que deben contemplarse como signo de estrés
emocional, o de falta de conocimiento concreto de la situación, normalmente en familiares
llegados a última hora.
 Necesidad de información concreta sobre la probable evolución, el tiempo disponible, los
trámites necesarios, etc.
3.2. Proceso de duelo.
El duelo es un estado psicológico de un individuo que ha sufrido separación sentida, como pérdida.
El trabajo del duelo consiste en hacer frente y aceptar esa pérdida de una forma normal. No es una
experiencia homogénea en todos los grupos de edad
Desde esta perspectiva de familiar, se ha identificado también 5 fases de la pérdida o duelo no
complicado con ciertas especificaciones:
1. Shock o parálisis. En sentido figurado es la reacción o conmoción momentánea cuando
recibe la noticia de la muerte. La noticia de la muerte puede durar minutos, horas o días. Se
manifiesta por apatía, embotamiento, hiperactividad. Esta reacción nos defiende del impacto
sufrido. Existen sentimientos de aflicción
2. Alivio o relajación. Sigue al funeral. Es de corta duración. Dura tanto tiempo como
permanezcan los familiares con los deudos cercanos. Se dan expresiones de aceptación de la
muerte. Ya ha dejado de sufrir, ha sufrido mucho, se dice.
3. Resentimiento. Llamada también de despliegue y depresión o de protesta y añoranza por
otros autores. Duración unos 6 meses. Cuidado con el duelo patológico
 Dolor y anhelo por la persona fallecida.
 Conductas de búsqueda.
 Agitación e inquietud.
 Apatía, inhibición.
 Falta de energía.
 No-interés sexual.
 Falta de apetito.
 Trastorno del sueño.
 Problemática gastro-intestinal.
 Experiencia afectiva más tenue y apagada, desesperación hostilidad, vergüenza,
culpabilidad, irritabilidad.
 Quejas de falta de propósito en la vida.
 Otros: aislamiento personal, idealización del fallecido...etc.
4. Recuerdo. Puede continuar hasta los doce meses o 15 meses. Reminiscencia constante de
los hechos acaecidos antes de la muerte. Deseo de recapturar las emociones y experiencias
felices con el fallecido. Dificultades de enfrentarse/adaptarse con la soledad.
5. Reparación. Entre los seis y 15 meses. Esfuerzo deliberado para reiniciar el camino.
Aparición de mensajes más racionales y positivos y una más cuidadosa evaluación de sus
recursos. Se cultivan nuevas aficiones, intereses y amigos.
El trabajo del duelo suele durar de año a año y medio, si el proceso no va evolucionando
positivamente, puede existir duelo patológico en el que la persona comienza a tener comportamientos
inadecuados y que interfieren en su vida diaria.
El profesional valora que es lo adecuado para el paciente y que tipo de comunicación puede ser más
eficaz con idea de intentar conseguir que la persona a grosso modo:
 Exprese sentimientos de tristeza, enojo o rabia.
 Comparta pensamientos y sentimientos con sus allegados y/o grupo de referencia.
 Utilice recursos adecuados.
 Vuelva a asumir actividades habituales, cotidianas, en cuestión no sólo de trabajo sino
también de recreo
• Mantenga relaciones personales constructivas y establezca nuevas relaciones. Exprese el
sentido de progreso hacia la resolución del duelo.
 Identifique planes alternativos para alcanzar los objetivos que eran importantes antes de la
pérdida. (García 2002)
3.2.1. Fases del proceso de la muerte (Kübler Ross)
Elisabeth Kübler-Ross, psiquiatra que estudió cómo las personas a las que se les había diagnosticado
una enfermedad terminal hacían un duelo anticipado, por la pérdida de la salud. Tras estudiar a sus
pacientes, definió una teoría sobre las inevitables fases por las que las personas a las que se
diagnosticaba una enfermedad terminal pasaban, y que se identificaban con las mismas que los
familiares tenían cuando se producía la pérdida o cuando se le daba la información de una pérdida
súbita y llamó así las fases de la enfermedad terminal y fases del duelo con sus especificidades:
Las fases de la enfermedad terminal o duelo de Kübler Ross son 5:
 Negación: Cuando el paciente se entera que tiene una enfermedad mortal. Es un mecanismo
de autodefensa y piensan que el diagnóstico puede ser erróneo, es temporal y luego es
sustituido por la aceptación parcial del a propia realidad. “Esto no está sucediendo. No a mí”.
 Ira: Cuando no sigue manteniendo su negación, aparece ira, rabia, agresividad, resentimiento.
El enfermo es intolerante, reivindicativo y acusa a los demás de su situación. Se proyecta en
todas las direcciones del campo que rodea al paciente “¿Por qué está sucediendo? ¿Quién
tiene la culpa?”.
 Negociación: Cuando el paciente ofrece contrapartidas si se le ofrecen deseos. Es el intento
de negociar con la muerte, tener más tiempo, pasar menos dolor y menos días. Esta situación
de pacto se relaciona con un sentido religioso, en un intento de posponerla. “Haré un cambio
en mi vida solo si eso significa que esto no me sucederá”.
 Depresión: Cuando se da cuenta de su enfermedad y sufre sensación de pérdida, reacción
depresiva de lo que forma parte el dolor preparatorio por el que ha de pasar. Los problemas
personales, familiares de orden económico suelen contribuir a esa respuesta depresiva. Se
acompaña de miedo, soledad, tristeza, silencios prolongados y se suele dar debilidad física
por lo que hay pérdida de capacidad de lucha: “Ya no me importa”
 Aceptación o Resignación: Cuando el paciente se prepara digna y serenamente para la
muerte. Es como si el dolor no existiera y la lucha hubiese terminado, es cuando se afronta el
final. El interés por lo que le rodea disminuye y desea estar solo. Aquí predomina una
comunicación no verbal. En esta fase quien necesita de más apoyo y ayuda es la familia.:
“Estoy en paz con lo que está sucediendo”
3.2.2. ¿De qué depende que pueda afrontar la muerte?
 Tipo de relación.
 Las circunstancias de la muerte.
 Recursos personales, familiares y sociales.
 Personalidad.
 Salud.
 Estrategias, capacidades y recursos que haya puesto en marcha en otras situaciones.
3.2.3. Vulnerabilidad emocional.
Son factores que nos indican el riesgo que tiene una persona para tener un duelo complicado:
 Personales:
 Juventud del doliente y del fallecido.
 Antecedentes psicopatológicos.
 Amenazas de suicidio.
 Pérdidas tempranas de los padres.
 Duelos anteriores no resueltos.
 Reacciones emocionales de rabia y amargura muy
 intensas.
 Baja expresión de sentimientos y emociones.
 Culpabilidad.
 Incapacidad para enfrentar el estrés.
 Baja tolerancia al mismo.
 Sociales:
 Nivel socioeconómico bajo.
 Presencia de niños pequeños en casa.
 Falta de apoyo sociofamiliar.
 Crisis familiares no resueltas.
 Amas de casa.
 Proyectos truncados.
 Características del vínculo o la pérdida.
 Relación ambivalente.
 Dependencia.
 Pérdida de la pareja y/o hijo.
 Muerte incierta, súbita y/o múltiple.
 Recuerdo doloroso del proceso por falta de control de síntomas, dificultades diagnósticas y/o
relaciones inadecuadas con el personal sanitario.
4. Apoyo al cuidador principal y familia.
El cuidado de un familiar dependiente es, en general, una experiencia prolongada que exige
reorganizar la vida familiar, laboral y social. Las personas que atienden directamente a familiares
dependientes, generalmente, una única persona y mujer tienen que responder a determinadas tareas,
esfuerzos y tensiones derivadas de su cuidado.
Esto repercute tanto en su propia persona como en su entorno, produciendo múltiples cambios en
diferentes ámbitos de su vida cotidiana. Por ello cuando se realiza el plan de cuidados de un paciente
dependiente, como suelen ser las personas ancianas, se realiza paralelamente un plan de cuidados de
apoyo al cuidador principal informal.
Entendemos por cuidador informal, al cuidador no profesional vinculado socialmente con la persona
cuidada o dependiente, que puede ser un cuidador contratado pero que no ofrece cuidados
institucionalizados.
El cuidador principal es el cuidador informal familiar responsable o tutor del paciente, que
generalmente es un familiar consanguíneo, y es el punto de conexión con los profesionales y resto de
familia, y mantiene una anexión al dependiente por tiempo prolongado en el día y a lo largo del
tiempo
Frecuentemente, el cuidado prolongado de un familiar dependiente termina afectando de forma
negativa a la salud de los cuidadores, porque es una actividad que provoca un gran desgaste. Esta
pérdida de salud del cuidador viene dada también porque, al tener a cargo a una persona dependiente,
disminuye el número de actividades sociales y de ocio que realizaban anteriormente, lo que puede
producir sentimientos de aislamiento y soledad.
Los sentimientos de culpabilidad al dejarles solo si hay que hacer trabajo remunerado o salir de casa,
y la impotencia ante situaciones como el dolor, la angustia y el proceso terminal, acaban produciendo
una sintomatología que provoca conflictos personales y familiares, ansiedad y/o depresión,
disfunciones fisiológicas, que es conocido como el síndrome del cuidador.
4.1. Signos y síntomas del síndrome del cuidador.
 Pérdida de energía, sensación de cansancio continuo, sueño. Aislamiento.
 Aumento en el consumo de bebidas, tabaco y/o fármacos.
 Problemas de memoria, dificultad para concentrarse, bajo rendimiento en general.
 Menor interés por actividades y personas que anteriormente lo tenían.
 Aumento o disminución del apetito.
 Enfados fáciles y sin motivos aparentes.
 Cambios frecuentes de humor o de estado de ánimo, irritabilidad y nerviosismo.
 Dificultad para superar sentimientos de tristeza, frustración y culpa.
 Tratar a otras personas de forma menos considerada de lo que se hacía habitualmente.
 Problemas en el lugar de trabajo.
 Problemas económicos.
 Menor afecto e interés hacia el familiar.
 Castigos desproporcionados, trato despectivo o vejatorio hacia el familiar a nuestro cargo.
4.2. Atención al cuidador principal para su cuidado
El plan de cuidados de una persona dependiente, debe incluir los aspectos psicosociales que afectan a
su cuidador, con el que debemos interaccionar como una unidad más de cuidados.
Además de las habilidades, destrezas y disposición del cuidador para la atención del dependiente, se
valora el estado emocional y se trata de fomentar su autocuidado. Para ello disponemos de dos
estrategias desde el punto de vista de enfermería: Escucha activa y apoyo emocional.
Escucha activa:
Todas las actividades realizadas con el cuidador deberían efectuarse en un contexto de mutuo respeto
y haciendo uso de una comunicación adecuada. En este sentido es recomendable:
 Dedicar tiempo a escuchar los problemas que cuenta el familiar.
 Favorecer la expresión de emociones y sentimientos profundos.
 Explorar las expectativas respecto a la enfermedad y al tratamiento.
 Investigar los miedos y las dudas.
 No juzgar
Apoyo emocional:
Va dirigido a proporcionar información y apoyo permitiendo que los cuidadores se desahoguen y
expresen sus preocupaciones, ofreciendo información, infundiendo ánimo y orientando hacia la
esperanza.
Las recomendaciones establecidas para reducir el impacto que se produce sobre el cuidador familiar
son:
 Aumentar la sensibilidad diagnóstica ante los problemas de ansiedad o depresión del
cuidador.
 Favorecer que el cuidador se cuide a sí mismo y no se abandone.
 Asesorar a la familia sobre el modo de organizar adecuadamente un plan de cuidados y
establecer períodos de descanso para el cuidador.
 Facilitar la información de forma adecuada: adaptada a los deseos del familiar,
 a la capacidad de entendimiento y al momento evolutivo del proceso.
 No crear expectativas que no puedan cumplirse.
 Plan de cuidados integral e integrado:
 Tener un plan de acción que establezca lo que se quiere lograr y como va se va a realizar. Al
llevarlo a cabo ayuda a recordar a los cuidadores que también deben prestar atención a sus
propias necesidades personales de tiempo y descanso.
 El cuidador es parte importante en el cuidado de la persona dependiente debe saber cuidarse y
debemos cuidarlo.
 El primer paso para establecer un plan de cuidados es hacer una lista de necesidades, del
paciente y las propias del cuidador
 Valorar la temporalidad y la dedicación al cuidado.
 Asesoramiento en cambios estructurales, ayudas sociales, orientación por terapeutas
ocupacionales. Grupos de autoayuda (GAP) pueden aligerar la carga de tareas.
 Valoración social de los recursos económicos familiares disponibles
 Comunicación terapéutica, técnicas psicosociales.
 Escucha activa
 Fomento de la autoestima
 Liberar de tareas, promover acciones de ocio y recreativa.
 Implicar a más familiares/cuidadores.
 Técnicas psicodinámicas.
5. Cuidados postmortem.
Conjunto de actividades encaminadas a preparar el cuerpo del fallecido. Los cuidados después del
fallecimiento del paciente son de vital importancia para el procesamiento correcto del duelo por parte
de familiares, amigos y acompañantes.
Los procesos que se producen en el cuerpo tras la muerte serían:
 Algor (Frigor) mortis: Los primeros minutos a partir de la muerte --cuando el corazón deja
de latir-- se caracterizan por una caída en la temperatura corporal de aproximadamente un
grado cada hora hasta que el cuerpo se estabiliza a temperatura ambiente. Al ocurrir esto (el
algor mortis), la sangre se vuelve más ácida y el dióxido de carbono aumenta, lo que hace que
las células se abran, liberando enzimas hacia los tejidos, las cuales comienzan a digerirse a sí
mismas.
 Livor mortis: La gravedad influye en el cuerpo y el comportamiento de la sangre que va
muriendo. A pesar de que la piel adopte un tono blanco-cadavérico, las células rojas de la
sangre comienzan a concentrarse en las zonas del cuerpo más cercanas al suelo. La
circulación se detuvo, por lo que el cuerpo comienza a presentar pequeñas marcas púrpuras
que se conocen como livor mortis, y a través de las cuales los médicos pueden saber
exactamente la hora en que el cuerpo falleció.
 Rigor mortis: El endurecimiento del cuerpo se produce porque los yacimientos de calcio en
las membranas de nuestros músculos desbordan las células, provocando que los músculos se
contraigan y endurezcan. Este proceso comienza aproximadamente tres o cuatro horas
después de la muerte, llega a su máximo a las 12 horas y se disipa a las 48 horas.
 Putrescina y cadaverina: Cuando las enzimas del páncreas hacen que este órgano comience
a digerirse a sí mismo, los 100 mil billones de bacterias que han pasado sus vidas en nuestros
intestinos se dan un festín. El cuerpo se va comiendo a sí mismo de adentro hacia afuera, y a
medida que las bacterias comen, secretan putrescina y cadaverina, compuestos que le dan a
los cuerpos muertos su olor característico.
5.1. Preparación del cadáver.
Materiales:
Se necesitará: Sudario, camilla, ECG, carro de curas, batas desechables, bolsas de residuos, material
para la higiene, sonda de aspiración, certificado de defunción historia del paciente.
Los profesionales implicados son: Médico, enfermera, TCAE, celador y jefe de celadores.
Procedimiento
1. Informar al médico para que confirme y verifique el exitus.
2. Realizar ECG.
3. El facultativo deberá informar a la familia y comenzar los trámites legales. Les dará la
opción de proporcionarles un tiempo prudencial para permitir la despedida, así como si la
familia lo solicita, avisar al representante de su religión.
4. Se informará de las salas de espera y se les ofrecerá apoyo necesario.
5. Proporcionar en todo momento intimidad al fallecido.
6. Técnica de amortajamiento:
a. El profesional debe colocarse bata desechable, guantes, gorro y mascarilla.
b. Colocar el cuerpo en decúbito supino, los brazos extendidos a ambos lados del
cuerpo y tobillos juntos para evitar deformidades en cara y cuerpo.
c. Cerrar los párpados.
d. Retirar sondas, vías y drenajes.
e. Colocar apósitos en cualquier herida y/o drenaje. En el caso de emisión de líquidos
corporales se puede realizar taponamiento con algodón.
f. Lavar y secar el cuerpo.
g. En el caso de que utilice prótesis dental, intentar colocarla.
h. Sellar los labios con aerosol de película plástica para evitar que la boca quede
abierta. En casos necesarios, sujetar mandíbula con venda elástica.
i. Aspirar secreciones si precisa.
j. Envolver al paciente con una sábana e introducirle en el sudario.
k. Comprobar identificación e identificar el sudario. Añadir hora de éxitus (misma en
todos los registros).
l. Guardar las pertenencias en una bolsa y entregarla a los familiares.
m. Registro en la Hª Clínica.
n. Avisar al celador para el traslado.
o. Archivar todos los documentos de la Hª Clínica.
p. Registrar la baja del enfermo
q. Limpieza y desinfección de la habitación.
Consideraciones especiales:
1. Cuando el fallecido tuviera indicación de necropsia se debe adjuntar la autorización en la
historia clínica y seguir las órdenes del médico. No se deben retirar los catéteres, se cortan.
2. En caso de fallecidos por ciertas enfermedades infecto-contagiosas, se tendrá especial
consideración a la hora de retirar residuos y de mandarlos a sus lugares
específicos. Utilizar para el amortajamiento las medidas indicadas para cada tipo de
aislamiento y siempre, las medidas de precaución universal.
3. Mayor discreción posible.
4. En caso de donación de córneas y tejidos, avisar al coordinador de trasplantes, él nos
dirigirá la técnica del amortajamiento.
5. Si el fallecido no tuviera familia, guardar sus pertenencias en una bolsa identificada y
comunicarlo al supervisor/a.
6. En pacientes portadores de marcapasos se debe extraer la pila por si el paciente es
incinerado posteriormente, ya que puede explosionar. La extracción debe realizarse con el
facultativo, mediante incisión en zona subclavia extrayendo el dispositivo y procediendo a su
posterior cierre.
7. El traslado de cadáveres o restos cadavéricos hacia otras poblaciones podrá
Realizarse:
 Por cualquier empresa legalmente autorizada para prestar el servicio.
 El cadáver debe estar previamente tratado y enferetrado según la normativa vigente.
 Se acompañará con la documentación exigida, especificando, descripción de la
actividad, incidencia en salubridad y en el medio ambiente, y si existen riesgos
potenciales.
5.2. Apoyo psicológico a los familiares
Tras la muerte del paciente debemos brindar a la familia:
 Información y/o acompañamiento.
 Asesoramiento.
 Intervención psicológica.

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