Daniel Fregonese Muñoz
201730715
Los 400 golpes: Una reflexión sobre la niñez
La nueva ola francesa es sin duda un movimiento cinematográfico y artístico que marco la
historia del cine francés. Después de la primera mitad del siglo XX era claro que los nuevos
artistas, los nuevos pensadores y el arte en general tenía que cambiar radicalmente y
contraponerse al antiguo mundo, al mundo de los “padres”, un mundo que trajo más que
sufrimiento, le mostro lo peor del ser humano. Por lo tanto, Truffaut consiente de este
nuevo espíritu de construir una nueva forma de percibir el mundo, en sus películas y
sobretodo en Los 400 golpes, logra plasmar su inconformidad ante el mundo represivo
construido por sus antecesores. Esta visión se plasma de forma muy clara en Los 400
golpes, donde el niño Antoine Doinel, en un acto de rebeldía escapa de la sociedad que no
logra comprenderlo, lo que sería no solo una reflexión sobre la sociedad y la infancia, sino
que también una reflexión sobre el rol de los cineastas en la nueva ola francesa.
Antoine Doinel es un niño que no logra adaptarse ni a su entorno escolar, ni al
círculo familiar en el que vive, por lo tanto, a lo largo de la película vemos como esta lucha
por medio de actos de rebeldía contra su profesor y sus padres. Lo que lo lleva a robarle a
sus padres para escaparse al cine y las atracciones del parque de diversiones o tratar de
escaparse para no ser castigado. Sin embargo, después de que Doinel fuera acusado por su
profesor de plagiar a Balzac, este escapa a la casa de su amigo y empiezan a robar para
ganar dinero para pagar sus diversiones; pero después de que robara una máquina de
escribir en la oficina de su padre y tratara infructuosamente de devolverla, su padre lo
llevaría a una comisaría de policía, donde sería procesado como un criminal y
posteriormente llevado a un penitenciario infantil, donde lograría escapar y ver por primera
vez el mar.
La primera observación que podemos rescatar de la película es la critica que
Truffaut hace al sistema educativo, donde la infancia no es comprendida por los profesores
que buscan por medio del castigo y la severidad formar niños similares a los adultos, esto lo
podemos ver en la representación del compañero de Doinel que termina por acusar a su
compañero cuando falto a clase con su amigo. Otro punto es la compleja relación que tiene
con sus padres, un padre que busca que su hijo se convierta en un modelo idealizado de un
“niño bueno” y una madre que no le presta casi atención, hace que Doinel se sienta
excluido e incomprendido por sus padres, sin embargo, vemos un momento de armonía y
fugaz felicidad cuando deciden ir al cine. Sin embargo, Doinel es suficientemente orgulloso
y valiente al revelarse contra la autoridad y escapar de está buscando entretenerse en el cine
o en otras actividades. Por lo tanto, Doinel representa no solo la resistencia de la niñez ante
la opresión del sistema Educativo y familiar tradicional. Sino que representa al mismo
director que se revela contra todo el sistema creado por los “viejos”. De esta manera,
podemos analizar que Doinel es un alter- ego del mismo Truffaut.
Otro punto importante en la película es la reflexión sobre la libertad, el constante
deseo de Doinel de escapar es el mismo que Truffaut busca por medio del cine, el cine
después de todo es el espacio donde la nueva ola escapa de la realidad y busca construir un
nuevo mundo y por medio de ese nuevo mundo representar la realidad. Es muy interesante
el guiño que nos hace el director por medio de la fascinación del niño ante los escritos de
Balzac, puesto que este escritor, por medio de la creación de un proprio universo dentro de
sus obras logra, según él, retratar la esencia de la realidad siendo fiel a la verdad que se
esconde detrás de esta y haciendo dando la idea de que all is true aunque tan solo sea una
ficción. Por lo tanto, para comprender el sentido de libertad que se esconde detrás de la
película tenemos que comprender que la libertad para Doinel y por lo tanto también para
Truffaut es el eterno juego, la eterna construcción de diferentes puntos de vista y como en
las novelas de Balzac, esto se logra con un escape de la realidad, en este caso el proprio
cine.
En conclusión, los 400 golpes no solo es una reflexión sobre la niñez, es una fuerte
crítica ante una sociedad que cuyo sistema fallido tiene que ser cambiado. Es un manifiesto
del arte como forma de liberación y de reconstrucción de un mundo destruido. Además, es
la exaltación del espíritu del niño, creador de nuevos mundo y realidades, al igual que el
director y el artista que tienen que convertirse en niños rebeldes ante la autoridad de sus
padres.