Microorganismos relevantes
Salmonella ssp
GRUPO 2:
- García, Ángeles L
- Marinich, Araceli B.
Características generales:
Salmonella es un bacilo Gram negativo que se comporta como patógeno intracelular
facultativo, se divide en dos especies Salmonella bongori y Salmonella enterica,
tomando en cuenta sus características bioquímicas generales. Esta última se subdivide
en seis subespecies: enterica, salamae, arizonae, diarizonae, indica y houtenae; las
salmonelas de mayor importancia médica pertenecen a las subespecies entérica y
arizonae y son consideradas serovars.
Los microorganismos del género Salmonella son bacilos, Gram negativos, anaerobios
facultativos, pertenecientes a la familia Enterobacteriaceae. Su tamaño oscila de 0,3 a
1 um x 1,0 a 6,0 um. Son móviles debido a la presencia de flagelos perítricos, a
excepción de S. gallinarum y S. pullorum.
Poseen un metabolismo oxidativo y fermentativo. Producen ácido y a menudo gas
durante la fermentación de la glucosa u otros hidratos de Carbono, son catalasa
positivos (salvo raras excepciones) y oxidasas negativos. Se multiplican bien en medios
ordinarios. Las colonias son al cabo de 18 a 24 horas de 2 a 3 um de diámetro salvo
algunos serotipos que producen colonias enanas. Entre otras características
bioquímicas se cuentan reducción de nitratos a nitritos, utilizan citrato como única
fuente de Carbono, producen H 2S, son ureasas negativos, no desaminan Fenilalanina,
y son tetrationato reductasas
Para que su crecimiento sea óptimo, Salmonella necesita de un pH entre 6,6 y 8,2, las
temperaturas más bajas a las que se ha señalado su existencia de crecimiento son de
5,3 a 6,2 grados centígrados, son incapaces de tolerar elevadas concentraciones de sal.
Salmonella es destruida a las temperaturas de pasteurización de la leche.
Patogenicidad
Uno de los patógenos entéricos más frecuentes tanto en países desarrollados como
subdesarrollados es Salmonella spp, la cual, dependiendo de su especie, tamaño del
inóculo, factores de virulencia expresados por la cepa, hospedero involucrado, estado
inmunológico del paciente e intervención médica puede ocasionar desde una infección
gastrointestinal media a severa hasta una infección sistémica que compromete la vida
del paciente. La salmonelosis es una infección de importancia tanto en salud pública
como en salud animal debido al impacto económico que ocasiona; es una enfermedad
aguda, de distribución mundial, transmitida por los alimentos. Se estima que se
presentan más de 16 millones de casos de fiebre tifoidea por año con
aproximadamente 6,000,000 casos fatales y 1,300 millones de casos de gastroenteritis
con una mortalidad que alcanza los 3 millones. Salmonella es el género bacteriano que
ocasiona mayores pérdidas a la industria avícola, así como problemas de salud pública
para el consumidor.
Islas de Patogenicidad
Las islas de patogenicidad de Salmonella (SPI) se constituyen por un grupo de genes
que codifican factores específicos de virulencia, su porcentaje de G+C difiere del
promedio del genoma bacteriano, se presentan repeticiones directas en sus extremos,
portan genes que codifican factores de movilidad como integrasas, transposasas o
secuencias de inserción y se encuentran frecuentemente insertadas en loci de ARNt.
Esto sugiere que han sido adquiridas a partir de otras especies por transferencia
horizontal. Salmonella presenta múltiples genes involucrados en la invasión, genes que
codifican el sistema de secreción, genes que codifican proteínas involucradas en la
translocación de las moléculas efectoras dentro del citoplasma de la célula hospedador
y genes que codifican las proteínas efectoras y sus chaperones. Actualmente se sabe
que Salmonella cuenta con cinco islas de patogenicidad: SPI-1, SPI-2, SPI-3, SPI-4 y
SPI-5. Otros posibles mecanismos de patogenicidad descritos son: plásmidos,
sideróforos, el antígeno Vi, y las porinas.
Infección con Salmonella.
La infección se caracteriza por la inflamación en el sitio de entrada de la bacteria.
Después de que Salmonella penetra la barrera epitelial infecta preferentemente células
fagocíticas en la lámina propia. Si se trata de gastroenteritis causada por Salmonella, la
infección se autolimita y no procede más allá de la lámina propia. En la salmonellosis
adaptada al huésped, como en la fiebre tifoidea, los fagocitos infectados con
Salmonella acceden al torrente sanguíneo y de esta manera la bacteria se disemina al
hígado y bazo.
Invasión por Salmonella
La bacteria induce a la célula a fagocitarla:
La superficie de las células intestinales se halla cubiertas por microvellosidades que
incrementan la superficie de absorción de nutrientes. Salmonella tiene una manera
dramática de invadir la célula huésped, al igual que Escherichia coli enteropatogénica,
utiliza un mecanismo especializado, similar a una jeringa (denominado sistema inyector
Tipo III) para atravesar la membrana plasmática e inyectar proteínas al citoplasma. Las
proteínas inyectadas inducen a la membrana plasmática a envolver a la bacteria y
reacomodan el citoesqueleto de la célula atacada. Como resultado de todo esto la
célula fagocita la bacteria.
La bacteria evade las defensas intracelulares de la célula
El proceso de invasión de la bacteria termina con la misma englobada en una vacuola
fabricada por la célula. La vacuola es arrastrada hacia el interior por filamentos de
actina. Este proceso es similar en apariencia a la fagocitosis, uno de los mecanismos
básicos de incorporación de partículas de la célula, que culmina con la digestión de la
partícula ingerida.
En circunstancias normales entra en acción el mecanismo por el cual la célula destruye
a la bacteria, es decir la vacuola se fusiona con lisosomas que contienen enzimas
digestivas que degradan al patógeno introducido, pero en este caso la bacteria usa un
sistema inyector Tipo III para inyectar otras proteínas bacterianas en la vacuola que la
rodea. De este modo la transforma (en el esquema, la "capa blanquecina" que se va
extendiendo por la vacuola) evitando la fusión con los lisosomas (esferas rojas)
Una vez a salvo, Salmonella comienza a dividirse dentro de la célula y de la vacuola
salen filamentos que se adhieren a la membrana celular. La formación de esos
filamentos está motorizada por las bacterias y, a medida que se dividen la vacuola
crece. Hasta el presente no resulta claro cómo las bacterias abandonan la célula
huésped e infectan otras células.
Salmonelosis
Causas
La bacteria salmonella vive en el intestino de las personas, de los animales y de los
pájaros. La mayoría de las personas se contagian salmonela por ingerir alimentos
contaminados con heces. Los alimentos que, con frecuencia, pueden estar infectados
son los siguientes:
● Carne cruda de res, de ave y de pescado. Las heces se pueden introducir en la
carne cruda de res y de ave durante el proceso de matanza. Los mariscos y los
pescados pueden estar contaminados si se obtienen de agua contaminada.
● Huevos crudos. Si bien la cáscara del huevo puede parecer una barrera perfecta
contra la contaminación, algunas gallinas infectadas producen huevos que
contienen salmonella antes de que la cáscara se forme siquiera. Los huevos
crudos se usan en las preparaciones caseras de la mayonesa o de la salsa
holandesa.
● Frutas y vegetales. Algunos productos agrícolas frescos, en especial, las
variedades importadas, pueden haber sido hidratados en el campo o lavados
durante el procesamiento con agua contaminada con salmonela. La
contaminación también puede ocurrir en la cocina cuando los jugos de la carne
cruda de res o de ave entran en contacto con alimentos sin cocinar, como las
ensaladas.
Muchos alimentos se contaminan al ser preparados por personas que no se lavan las
manos meticulosamente después de usar el baño o de cambiar pañales. La infección
también puede ocurrir al tocar algo que está contaminado, como las mascotas, en
especial, los pájaros y los reptiles, y después llevarte los dedos a la boca.
Síntomas
Los siguientes son algunos de los posibles signos y síntomas:
● Náuseas
● Vómitos
● Calambres abdominales
● Diarrea
● Fiebre
● Escalofríos
● Dolor de cabeza
● Sangre en las heces
En general, los signos y síntomas de la infección por salmonela duran de dos a
siete días. La diarrea puede durar hasta 10 días, aunque pueden pasar varios meses
hasta que los intestinos vuelvan a la normalidad.
Complicaciones
La infección por salmonela en general no provoca la muerte. No obstante, en algunas
personas, especialmente en bebés y niños pequeños, adultos jóvenes, receptores de
trasplante, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunitarios debilitados, la
evolución de complicaciones puede ser peligrosa.
- Deshidratación
Si no puedes beber suficiente agua para reemplazar los líquidos que pierdes por la
diarrea persistente, puedes deshidratarte.
- Bacteriemia
Si la infección por salmonela ingresa al torrente sanguíneo (bacteriemia) puede infectar
tejidos en todo el cuerpo, entre ellos:
● Los tejidos que rodean el cerebro y la médula espinal (meningitis)
● El revestimiento del corazón o las válvulas (endocarditis)
● Los huesos o médula ósea (osteomielitis)
● El revestimiento de los vasos sanguíneos, en especial si tuviste un injerto
vascular
- Artritis reactiva
Las personas que tuvieron salmonella tienen un mayor riesgo de padecer artritis
reactiva. También llamada «síndrome de Reiter».
Prevención
- Lávate las manos
Lávate las manos después de lo siguiente:
● Usar el baño
● Cambiar un pañal
● Manipular carne cruda de res o de ave
● Limpiar excremento de mascotas
● Tocar reptiles o pájaros
- Mantén los elementos separados
Para evitar la contaminación cruzada, haz lo siguiente:
● Almacena la carne cruda de res, de ave y de pescado apartada del resto de los
alimentos en tu refrigerador
● De ser posible, usa dos tablas de cortar en la cocina: una para la carne cruda, y
otra para las frutas y los vegetales
● Nunca coloques los alimentos cocidos en un plato sin lavar que antes contuvo
carne cruda
- Evita comer huevos crudos
La masa de galletas, el ponche de huevo y el helado casero contienen huevos crudos. Si
debes consumirlos, asegúrate de que estén pasteurizados.
Tratamientos
En la mayoría de las ocasiones se autolimita espontáneamente, sin necesidad de
tratamiento.
En los casos graves el tratamiento es sintomático y consiste en la reposición de los
electrolitos perdidos a raíz de los vómitos y la diarrea (mediante el suministro, por
ejemplo, de iones de sodio, potasio y cloruro) y la rehidratación.
La terapia antimicrobiana sistémica no está recomendada para casos leves o
moderados en personas sanas. Esto se debe a que los antimicrobianos podrían no
eliminar completamente la bacteria y seleccionar cepas resistentes, con lo cual el
fármaco se volvería ineficaz.
Fiebre tifoidea
Síntomas
Los síntomas de la fiebre tifoidea pueden oscilar desde manifestaciones leves hasta
síntomas muy graves que, incluso, pueden causar la muerte. Inicialmente hay un
periodo de incubación de entre una y seis semanas, normalmente 1 ó 2 semanas,
tiempo que varía en función de las personas y la cantidad de bacteria.
Los síntomas se caracterizan fundamentalmente por:
- fiebre elevada y sostenida (39ºC-40ºC).
- debilidad, dolor abdominal, dolor de cabeza y pérdida de apetito.
- hepatoesplenomegalia (aumento del tamaño del hígado y del bazo).
- En algunos casos también aparece una erupción cutánea de manchas planas de
color rosa.
- La diarrea, típica de la infecciones por el resto de serotipos de Salmonella (las
conocidas salmonelosis) es poco frecuente en la fiebre tifoidea.
- Coincidiendo con los picos de fiebre, son muy frecuentes los temblores o
escalofríos.
Prevención
El control de la manipulación de alimentos y la conservación de la comida y el
tratamiento adecuado de las aguas residuales, con el fin de evitar la contaminación
de las aguas de consumo, junto con la educación sanitaria de la población, pueden
ser herramientas eficaces para prevenir el contagio de la fiebre tifoidea.
La otra manera de prevenirlo es mediante la vacunación. Las vacunas contra la
fiebre tifoidea pueden prevenir esta enfermedad. Existen dos vacunas
para prevenirla. Una es una vacuna inactivada (muerta) que se administra en forma
de inyección. La otra es una vacuna viva atenuada (debilitada) que se toma por vía
oral (por la boca). La protección que confieren no es permanente, por lo que se
recomienda revacunarse a los tres años si se va a países donde la enfermedad aún
es endémica.
Tratamientos
El tratamiento de la fiebre tifoidea debe seguirse siempre bajo supervisión médica.
Aparte de las medidas generales de adecuada nutrición e hidratación existe
un tratamiento específico con antibióticos. Normalmente se utilizan fármacos
como las fluoroquinolonas, las cefalosporinas de tercera generación o las
azitromicina. Para eliminar el estado de portador se utiliza principalmente
ciprofloxacino.
La convalecencia puede durar varios meses, pero los antibióticos disminuyen la
gravedad y las complicaciones de la fiebre tifoidea, así como la duración de los
síntomas.
Durante la terapia es necesario que la persona se alimente con frecuencia debido a
las hemorragias intestinales u otras alteraciones del tracto digestivo. En ciertos
casos debe administrarse alimentación por vía intravenosa hasta que el paciente
pueda digerir los alimentos.