Ifea 4728
Ifea 4728
DOI: 10.4000/books.ifea.4728
Editor: Institut français d’études andines, Embajada de Francia en el Perú, Fondo Editorial de la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Año de edición: 2005
Publicación en OpenEdition Books: 2 junio 2015
Colección: Travaux de l'IFEA
ISBN electrónico: 9782821844575
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Edición impresa
ISBN: 9789972462887
Número de páginas: 526
Referencia electrónica
HIRSCHHORN, Gérald (dir.). Sebastián Salazar Bondy: Pasión por la cultura. Nueva edición [en línea].
Lima: Institut français d’études andines, 2005 (generado el 19 juillet 2019). Disponible en Internet:
<http://books.openedition.org/ifea/4728>. ISBN: 9782821844575. DOI: 10.4000/books.ifea.4728.
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por un reconocimiento óptico de caracteres.
ÍNDICE
Introducción
Conclusión
Bibliografía citada
Introducción
afirmar que el rol del Estado es el de estimular la creación de obras, de poner de relieve
las creadas y ayudar a los hombres en su búsqueda sin imponer o sugerir una doctrina
oficial, adoptó de Malraux una idea que estuvo en boga: invocar la cultura democrática y
promocionar la Casa de la Cultura. De la misma manera sus ideas educacionales fueron
imitadas muy a menudo, tan es cierto que tienen la espontaneidad, la pureza, el sentido
de lo humano como razón de ser. Mas por tan grande que haya sido la notoriedad de
Sebastián Salazar Bondy, la simpatía que podía inspirar a la gente que se le acercaba, no
es suficientes para explicar de manera satisfactoria la amplitud de la aflicción que agobió
a Lima. Abelardo Oquendo, su compañero de siempre, intentó explicar este fenómeno que
asombró a los observadores de entonces:
[...] su sociabilidad no alcanza a explicar satisfactoriamente la vasta manifestación
de pesar que sucedió a su muerte. Combativo y combatido como fue Sebastián
Salazar, con una filiación y una fe bien definidas, no puede dejar de expresar algo la
variedad de ideas, posiciones y actitudes que estuvieron representadas en los
concurrentes a la vela de sus restos y a su traslado al Cementerio. ( OQUENDO 1965:
31)
9 Un rápido examen de unos 116 artículos que le fueron dedicados permite precisar los
motivos de todos esos testimonios que ni el valor literario ni la personalidad de Salazar
Bondy pueden explicar:
Dos son las certidumbres que nos deja la vida, prematuramente acabada, de
Sebastián Salazar Bondy: fue un genuino, esforzado, fecundo trabajador de la
cultura; y fue un hombre que tradujo fielmente en sus actitudes vitales de
orientación que le marcaban sus ideas y sus sentimientos sobre la sociedad y el
mundo. Creó incansablemente en la literatura y combatió asimismo, sin tregua, por
lo que creía justo. (LA PRENSA 1965: 2)
10 O tal vez, como escribe Raúl Vargas, es porque fue uno de los pocos escritores peruanos
que «definitivamente supo merecer a su pueblo, y están para atestiguarlo, cada línea,
cada obra, cada artículo. Su gesto y su aventura tienen ahora e irremediablemente, una
tranquila belleza que sangra» (VARGAS 1965:11).
11 O como lo nota con ternura y afección su amigo José María Arguedas:
Limeñísimo intelectual, tenía una gran agudeza para descubrir los rasgos sombríos,
tristes o trágicos de las personas [...]. Era valiente, feliz y cautivador. [...] El Flaco es
ahora como una aguja punzante que tratará de recordarnos, día a día, nuestras
responsabilidades. ¡Esa boina! y su inverosímil cuerpo caminan adelante, con tierna
ironía, casi invencible. Flaco, bien, bien no más. ( ARGUEDAS 1965:2)
12 Aparecen bajo la pluma de los escritores y periodistas del continente americano términos
recurrentes como pasión por escribir, ardor a favor de la defensa de ideas nobles y justas,
furor de vivir, pero también todos señalan su lealtad, lucidez, valentía para describir y
analizar la realidad nacional. Así lo percibe Mario Vargas Llosa cuando, de entrada,
presenta a Salazar Bondy bajo los rasgos de un caballero muerto en duelo:
Al adversario valiente que mataban en buena o mala lid y al que hasta entonces
había odiado y combatido sin desmayo, los iracundos héroes de las novelas de
caballería rendían los más ceremoniosos honores. Hombre o dragón, moro o
cristiano, plebeyo o de alta alcurnia, el enemigo gallardo era llorado, recordado,
glorificado por los vencedores. (VARGAS LLOSA 1966: 25)
13 Excepcional calidad de un hombre que con sus artículos sobre la educación, los hechos de
sociedad y la delincuencia juvenil luchaba para preservar la libertad del hombre,
defendiendo el pensamiento contra la depredación más y más acentuada de los valores
morales y espirituales. Le gustaba insistir sobre la devastación de su sociedad natal al
6
NOTAS
1. Con esta fórmula Salazar Bondy cierra su participación a un mitin en la plaza Buenos Aires de
los Barrios Altos de Lima, el viernes 6 de abril de 1961, después de revelar que el Perú vivía una
verdadera catástrofe: 800 mil niños no iban a la escuela.
2. Sebastián Salazar Bondy ha luchado para que cambie el sistema político y cultural del Perú,
oponiéndose ipso facto a la derecha conservadora que apoyaba la oligarquía que estaba entonces
en el poder.
7
1 Al casarse en 1947 con Inda Ledesma, actriz argentina, Sebastián Salazar Bondy viaja a
Buenos Aires donde vivió hasta 1950. A pesar de las numerosas dificultades encontradas
en Argentina, su estancia no fue infructuosa, pues vivir en otro país le había afilado la
mirada. Toma conciencia del atraso del Perú, y sus artículos en la prensa servirán de
púlpito para tomar la defensa de la pintura moderna, para dar a conocer un poeta todavía
ignorado o para obtener que una editorial dé una oportunidad a un escritor de talento.
2 Impulsado por la voluntad de asimilar más que de imitar — sus diversas estancias en el
extranjero son antes que nada voluntad de libertad, de perfección artística y de
regeneración personal—, Salazar Bondy quiere crear algo específicamente peruano: por
ello no adhiere a ninguna escuela francesa u otra. Sin embargo, no se libra de las
influencias europeas profundas en su cultura, su conocimiento de las artes y sus
numerosas amistades literarias: todo forma parte de la apasionante aventura artística del
principal animador del debate peruano.
3 El viaje a París y el encuentro con Jean Vilar van a inspirar a Sebastián Salazar Bondy en
la investigación de lo auténtico. Había leído que era más peligroso para una nación
dejarse conquistar por el espíritu que por las armas, y que el poeta debe encontrar su
inspiración en su medio y su raza. Los artículos suyos expresan un sentimiento
nacionalista que es antes que nada la consecuencia lógica de su estancia en Argentina, lo
que nos permite medir el desarrollo del artista en veinte años. Así, sus concepciones
artísticas a lo largo de la década del cuarenta eran poco originales y no se diferenciaban
del resto de los artistas peruanos.
4 Mas a partir de 1952, el discurso de Sebastián Salazar Bondy toma una nueva dimensión:
la cultura debe entenderse no sólo como todo lo que está socialmente heredado o
transmitido, sino como elemento de crítica permanente hacia la sociedad. Tendrá que ser
la aptitud de la conciencia que permitirá al hombre reconocer las injusticias. La
promoción cultural será en este sentido factor de transformación y de superación ( LEIRIS
1968:104-112).
5 Cuando se llevó a cabo en La Habana — del 4 al 11 de enero de 1968 — el congreso de los
intelectuales del mundo entero para reflexionar sobre los problemas de la cultura en los
«países subdesarrollados», un buen número de participantes volvieron a presentar las
ideas emitidas por Sebastián Salazar Bondy sobre la educación.3 Se entiende, pues, mejor
8
10 Una lectura o relectura de la obra periodística de Sebastián Salazar Bondy revela que
sigue inalterada a pesar de escribirse en relación directa con la actualidad; hay realmente
muy pocas páginas que eliminar y no necesitan notas para ser inteligibles. Uno se
asombra por la lucidez que lo lleva a veces a contracorriente, y por el sentido de la
fórmula sobre todo en la elección de títulos de las secciones, como por ejemplo El
Laberinto y el Hilo, Palo Dulce o La Ventana Indiscreta. Casi todos los artículos llevan su firma,
lo que no impide que use muy a menudo seudónimos.
11 ¿Tal vez porque se rehúsa al lector, intenta esconderse o porque tiene miedo del Poder?
En realidad Sebastián Salazar Bondy se divierte al colocarse una máscara pues, al ejemplo
de Stendhal, la seudonomía: «No es una huida en el anonimato. Es un arte de parecer, es
una alteración voluntaria de las relaciones humanas. Stendhal busca sólo sustraerse al
sistema de valores nominales para sometérselo mejor y jugar mejor con él» ( STAROBINSKI
1961:194).
12 Pero Sebastián Salazar Bondy lo usa por sencillas razones económicas que le permiten
publicar dos o tres artículos al día en el mismo periódico. Los nombres de plumas
utilizados hacen referencia a un poeta conocido, como por ejemplo Diego Mexía, o la
mayoría del tiempo son juegos de palabras mezclando español e inglés, como en el caso de
Juan Eye cuando firma las críticas de arte, recordando el aspecto visual, mismo juego que
aparece con Diego Mirán, evocando el mirón por lo que concierne al teatro o la literatura;
en fin, Pepe Chacarilla, nombre del barrio donde nació y que usa para firmar sus artículos
de política.
13 De la misma manera agudeza, humor, ironía son los rasgos evidentes de los artículos
publicados en Oiga en la sección «Rocoto(s) Relleno(s)» que evocan el estilo del semanario
satírico y humorístico francés Le Canard enchaîné8 que leía en Francia y que le hacía reír a
10
carcajadas. Los «rocotos rellenos» evocan más un tema culinario que político, pero no
olvidemos que el rocoto es un ají arequipeño muy picante de apariencia inofensiva, sin
embargo... desdichado el que cae en la trampa. Pasa lo mismo con el contenido de sus
artículos publicados del 31 de octubre de 1963 al 26 de febrero de 1965, Sebastián Salazar
Bondy no los firma pero era un secreto a voces su autoría. No se anda con chiquitas y uno
se pregunta cómo el Ministerio del Interior no lo censuró. Como si fuese un exutorio este
hombre fino, delicado, cuya educación, cortesía, urbanidad y gentileza llaman la atención
de todos, ese hombre, pues, usa un juego de palabras grosero, dudoso, muestra mala fe y a
veces roza con el insulto:
Gracias a nuestro Servicio de Inteligencia, infiltrado en el Edificio de Baquíjano
donde se edita el famoso diario «La Trenza», tenemos copia certificada, legalizada y
Macartizada de un editorial de próxima aparición que pertenece a la serie de
Ciencia-Ficción que tan brillantemente ha planeado don Chochocio Soplinez Ferez,
autor de varios libros dedicados a la memoria de su maestro José Stalin... ( SALAZAR
BONDY 1964a:6)
14 Sólo esos panfletos necesitan hoy notas explicativas porque están en relación directa con
la política cotidiana del Perú de los años 1950-1960, y se refieren a hechos muy precisos, y
la mayoría de las veces tratan de los tejemanejes de los políticos de entonces.
15 Los cuadros siguientes muestran claramente que Sebastián Salazar Bondy privilegió el
artículo periodístico no porque fuese su vía preferida sino porque tenía que ganarse la
vida.9 Además, las columnas de los periódicos le permitieron ejercitarse plenamente en la
escritura, hacerse conocer y sobre todo son el mejor medio de difusión de los
acontecimientos culturales haciendo un rápido análisis que sea asequible a la mayoría,
permitiendo también expresar sus ideas sobre la vida política. Este término tiene como
evidencia un contenido intelectual, cultural, en la medida en que la sociedad, como la
entiende Sebastián Salazar Bondy, es humanista y civil por oposición a una sociedad
cerrada. Hay que darle a la palabra su más amplio significado, el sentido cultural confirma
y refuerza el significado social del término. Todo lo que toca a la sociedad civil es político:
de ahí los innumerables artículos refiriéndose a la vida cotidiana de los peruanos. En
definitiva, sería la palabra social, en el sentido de «ciencias sociales», que refleja mejor lo
«político» de Sebastián Salazar Bondy.10
16 Sería vano al ojear los tres cuadros siguientes ver únicamente una serie de secciones
incoherentes. Los casi 2.400 artículos son un instrumento donde se va forjando la vida
social, la que acerca a los hombres formados o no por la educación humanista.
11
Note1111
Secciones
12
13
17 Sólo Abelardo Oquendo pone énfasis sobre esta escritura efímera que a pesar de ser para
Sebastián Salazar Bondy un medio de sustento, es tal vez la piedra angular de su obra:
El periodismo fue el campo de las principales batallas de Sebastián, batallas casi
todas libradas para conquistar un objetivo no para derrotar a adversarios, por esto
era fecundo el mensaje de Sebastián, por eso trascendía. Abierto y generoso,
inclinado a estimular y alentar antes que ejercer con rigor el juicio de la crítica, los
autores noveles encontraban siempre en él un apoyo, alguien que los ayudaba a
darse a conocer. (OQUENDO 1991)
18 Y más adelante añade:
[...] profesaba el periodismo como se profesa, digamos el sacerdocio. Llamado por la
vocación, por una vocación profunda, la suya era la de participar y la de actuar a
través de la escritura como hemos dicho. Y a esto responden las virtudes de su
prosa de cronista: la claridad con que trasmitía las ideas, y el atractivo con que las
presentaba. Siempre era gustoso leer a Sebastián y esta limpidez, y este discreto
placer le ganaron una vasta audiencia, el numeroso público lector que el resto de su
obra no tuvo, como no la tuvo tampoco ninguno de sus compañeros de generación.
Sin esa otra parte de su obra, sin embargo, el periodista no hubiera logrado la
repercusión que alcanzó. (OQUENDO 1991)
19 La lectura de los periódicos y revistas peruanos de los años 1940-1960 enseña que la
situación denunciada por Manuel González Prada (1924) no ha cambiado desde principios
del siglo: la preponderancia de Lima y la concentración de sus manifestaciones culturales
son indudables, incluso si nace a partir del año 1951 en Arequipa y Huancayo, una
apariencia de vida cultural.
20 Con su fórmula lapidaria «El Perú es Lima, Lima es el Jirón de la Unión, el Jirón de la
Unión es el Palais Concert», que tanto gustaba a sus amigos del grupo Colónida reunidos
en un salón de té de la calle Baquíjano, Abraham Valdelomar planteaba el problema de un
país en la búsqueda de su identidad cultural. Este dandi aristócrata y a la vez
gentilhombre campesino denunciaba ya bajo la firma de El Conde de Lemos el dominio de
una capital que Mariátegui, Arguedas y muchos otros también revelarán.12
14
26 Pese al golpe de estado del general Odría, el «Perú regresa a la normalidad» como dice con
cierto humor negro Martín Adán, los cambios profundos no paran y el resultado se
concretiza en la aparición de una multitud de revistas, todas literarias justamente porque
los temas políticos, sociológicos, incluso económicos no podían tratarse. ¿Qué mejor
refugio que la literatura, qué más inofensivo que ella? Imposible estudiarlas todas, sin
embargo para poder apreciar el rol exacto de Sebastián Salazar Bondy, evitar en lo posible
la subjetividad y apreciar su labor cultural, es necesario beber en las fuentes de las más
cotizadas de la época: Las Moradas, Mar del Sur, Letras Peruanas, Cultura Peruana, Mezanine,
Revista de Cultura Peruana, Cultura y Pueblo, Espacio, 1951 (Semanario Peruano) y los periódicos
más leídos como El Comercio, La Prensa, La Crónica, y la publicación anual Anuario Cultural. 15
27 Un primer aspecto se pone de manifiesto: la casi total ausencia de comentario o artículos
críticos durante los años 1940-1950. Hay que esperar el año de 1953 para que aparezcan
en Cultura Peruana varias páginas dedicadas a los sucesos culturales del mes 16 y 1955 para
que Juan Mejía Baca edite el Anuario Cultural del Perú, cuyo director es Julio Vargas Prada,
más conocido bajo su seudónimo Julio Julián. El anuario se reparte gratuitamente y según
uno de los redactores quiere ser «un examen de conciencia que corresponde realizar
antes de emprender una nueva jornada; para que la experiencia se convierta en porvenir;
para que se salven los errores y revivan los triunfos» (ANUARIO 1955:1).
28 De la misma manera se van a multiplicar entre 1950 y 1964 compañías de teatro, galerías
de arte, cuerpos de ballet, editoriales. Entre 1945-1950 las revistas dedicaban sus reseñas a
obras extranjeras presentadas en el Teatro Municipal, en el Teatro Segura — en estado
lastimoso— o en los auditorios de la Asociación de Artistas Aficionados (AAA) o de los
institutos culturales extranjeros. Las exposiciones se realizan en tres galerías: la Galería
de Lima, la sala de exposición de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas y la
Galería Gesinus del pintor Bob Gesinus, pintor holandés que residía en Lima. La ópera, la
música, la danza son patrimonio de las compañías en gira internacional, sobre todo
argentinas o norteamericanas. Progresivamente aparecen en la prensa nombres de obras
nacionales, de pintores peruanos, aunque los cuadros expuestos sean de desigual valor,
prueba de que el clima psicológico, sociológico y moral cambia. Así se relatan las
manifestaciones relativas a la cultura andina que hasta 1950 estaba prácticamente
ignorada.
29 Sólo Sebastián Salazar Bondy tiene el valor de publicar durante varios años consecutivos
un informe cultural y de proponer soluciones pragmáticas a los problemas que el Perú
enfrenta:
Uno de los aspectos de la vida nacional que ha sido objeto de mayor abandono y
descuido de parte del régimen que fenece es el de la cultura. [...] porque, a decir
verdad, los nombres que han ejercido el poder durante los últimos ocho años han
dado muestras verdaderamente documentales de que, personalmente o como obra
políticamente interesada, la ilustración del pueblo, por medio de los productos más
netos y macizos del espíritu, no les preocupaba en absoluto. ( SALAZAR BONDY 1956ª:
10)
30 Va a redactar un plan de emergencia donde se perciben acentos irónicos, que volverá a
tomar cuando su acción cultural se vaya confundiendo más y más con su compromiso
político:
El plan [...] debe abarcar desde la reorganización de la llamada Dirección de Cultura,
del Ministerio de Educación Pública, ahogada por la mezquindad de sus rentas, de la
cual dependerá automáticamente la reconstitución de todas sus dependencias [...],
hasta la intervención estimulante y respetuosa — y esto es muy importante, puesto
16
37 El año más relevante es el de 1962, en el mes de abril — en el verano los teatros estaban
clausurados— a mitad de diciembre, es decir, a lo largo de casi nueve meses hubo 142
funciones, o sea, un promedio de 18 presentaciones mensuales.
38 Así se desmiente la tradición tenaz que sostiene que en Lima no hay teatro. ¿Cómo
entenderlo? Tal vez puede explicarse por el hecho de que los espectáculos presentados no
son populares y se dirigen únicamente a la misma categoría socioprofesional: las clases
dominantes llamadas corrientemente «burguesas». En realidad la noción de desierto se
aplica esencialmente a las obras nacionales que cuando existen son de una gran pobreza
dramática.18
39 Por otro lado el espectador peruano parece más esclavo de la moda que verdaderamente
amateur den teatro, lo que se entiende muy bien cuando uno ve las carencias del sistema
educativo y la falta de política cultural del gobierno.
18
19
Funciones teatrales
40 Los quince años que nos interesan vieron las experiencias estéticas más diversas y
extremas y a la vez conflictos virulentos entre grupos, generaciones de artistas que
desarrollaron una gran actividad creando una prodigiosa multiplicación de producciones
artísticas en Lima. La relación siguiente muestra que se llevaron a cabo 1.240
exposiciones. Si en lo que se refiere al teatro el panorama era resueltamente
internacional, sucede lo contrario con las exposiciones, donde la preeminencia es
20
nítidamente nacional: 499 artistas plásticos peruanos sobre un total de 741, o sea, un
porcentaje de 67,4%. El número de galerías sigue un movimiento similar: pasa de 7 u 8
lugares de exposición antes de 1947 a 45 en 1964. De manera general todos los
establecimientos abiertos al público — bancos, institutos privados o públicos, sedes de
periódicos, municipalidades, universidades — hacen el esfuerzo de presentar pinturas,
fotos, esculturas, objetos de artesanía popular en lo que lleva el nombre de «galería» y
que son a veces bibliotecas, cafeterías o corredores inadaptados a la muestra de obras de
arte. Sin embargo, el público acoge ello con benevolencia y esa multiplicación de salas va
a favorecer la toma de conciencia de una cultura nacional.
Ca’ d’Oro
Casa Oechsle
Entre Nous
Galería «Estilo»
Galería de Lima
Galería Garcilaso
Galería Gésinus
Galería Goya
Galería Montparnasse
Galería Roma
Hotel Bolívar
Instituto Peruano-Israelí
Municipalidad de Miraflores
Museo de la Cultura
Negro-Negro
Sociedad de Arquitectos
22
Exposiciones
Academia Schubert
ANACRUSA
Coro de Miraflores
Cuarteto Franken
Orquesta Filarmónica
Trío Rovatti
24
Conciertos y óperas
Números de representaciones
46 Hay que resaltar, en fin, el éxito inigualado que tuvieron las conferencias y
presentaciones literarias por aquella época, verdadero caballo de batalla de las
instituciones culturales limeñas por razones económicas obvias: los gastos eran reducidos
al máximo, el conferencista extranjero era invitado por una universidad o una embajada,
y muchas veces se sacaba provecho de la llegada a Lima de una personalidad en visita
oficial o turística para pedirle el favor de una charla. Los conferencistas peruanos eran
rara vez remunerados y en el mejor de los casos se les ofrecía una comida después de la
prestación.
26
Conferencias
48 A partir de la base de datos establecida podemos tener una idea de la vida cultural limeña.
Dos conclusiones se imponen: en un momento en que el desarrollo intelectual y
económico se hace patente, el número de sucesos culturales crece. A medida que van
aumentando, el número de artículos de prensa redactados por Sebastián Salazar Bondy
crece no únicamente porque relata lo que ve o lee sino porque participa en el progreso
del Perú. Es significativo también que sin prostituir su pluma nada o casi nada escapa al
ojo de Sebastián Salazar Bondy, tal vez porque su reencuentro con el país a su regreso de
Argentina tuvo un efecto similar a un verdadero flechazo. Ajuiciado por la experiencia
porteña, Sebastián Salazar Bondy encuentra una pasión, una fuerza que logra contener
por medio de su pluma. Da la impresión de poder entender la cultura bajo todas sus
categorías, aunque sus preferencias se dirijan hacia la literatura. Sebastián Salazar Bondy
da conferencias, entrevistas, relata hasta el mínimo evento, se apasiona por el cinema, el
teatro, la pintura, la edición, las revistas, se lanza a cuerpo descubierto en defensa de los
jóvenes artistas y escritores para darles confianza en su tierra, su pasado y su raza. El
papel más importante de Sebastián Salazar Bondy no ha sido hacer conocer al Perú las
últimas corrientes estéticas argentinas o europeas, sino entregarse totalmente a su
pueblo, considerar su país como un receptáculo de posibilidades infinitas y decirlo.
27
NOTAS
3. En 1962, a su regreso de Cuba, Salazar Bondy insistirá en el esfuerzo sin precedente que el
gobierno de Fidel Castro y su ministro de Educación Hart emprendieron contra el analfabetismo,
en SALAZAR BONDY 1962a: 14-15.
4. Firma sus artículos en El Comercio con el anagrama de su nombre Óscar: Racso. Miró Quesada
(1884-1981) recibe en 1975 el Premio Nacional de Fomento a la Cultura. Salazar Bondy usa
también de cuatro seudónimos para firmar sus artículos: Juan Eye, Diego Mexía, Pepe Chacarilla y
Diego Mirán.
5. De manera extraña Sebastián Salazar Bondy no le dedica ni un solo artículo, le interesa más el
otro poeta brasileño Carlos Drummond de Andrade (ver en anexos el parágrafo «Artículos»).
6. Se trata del manifiesto del modernismo brasileño que no tendrá ninguna influencia sobre el
mundo de las artes en el Perú.
7. Hemos encontrado 2.231 artículos redactados por Sebastián Salazar Bondy.
8. Literalmente «el pato encadenado», semanario de tono humorístico.
9. Un escritor peruano no puede vivir de su pluma.
10. Recordemos que es en este sentido de «social» que Aristóteles calificaba al hombre de animal
político.
11. Aunque sin firma, los artículos son de SSB; conversación con la señora Irma Lostaunau y el
señor Abelardo Oquendo.
12. En un ensayo El Perú ya no es Lima (ni Lima es el Jirón de la Unión) Francisco Durand opone Lima
al resto del Perú mostrando que: «Mientras Lima inicia la conquista del Perú desde el punto de
vista de la industrialización capitalista, el Perú inicia la conquista desde el punto de vista del
movimiento popular (en ORTEGA 1986: 14-15).
13. Cambiará rápidamente de orientación después del viaje a Argentina de Albert Camus y
publicará largos extractos de sus obras dramáticas.
14. Mesa Redonda acerca de la generación del cincuenta, en BRAVO 1989: 193.
15. No existen estadísticas fidedignas, hemos consultado todas las colecciones completas
precitadas. Encontramos únicamente cuatro números de Anuario cultural correspondiendo a los
años 1954, 1955, 1956 y 1957. Los periódicos están incompletos y a veces no se hicieron
comentarios de las manifestaciones culturales sea porque no presentaban interés, sea porque no
pertenecían a la línea del periódico.
16. La sección Actividades culturales se publica por vez primera en Cultura Peruana n.° 58, enero-
febrero de 1953.
17. Más adelante se desarrollarán las ideas de Sebastián Salazar Bondy sobre el teatro (ver
capítulo 6).
18. Ver el capitulo 6 «El critico teatral».
19. SALAZAR BONDY [1965]. Programa de 14 p., el poema está en la página [4], ver anexos, «obras de
Sebastián Salazar Bondy».
28
una emisora los programas no pueden ser elaborados para que solamente los
escuchen grupos limitados de personas. (SALAZAR BONDY 1956c: 8)
14 Hay que esperar el 12 de enero de 1957 para que el nuevo «Reglamento General de
Telecomunicaciones» promulgado por Manuel Prado ponga orden en el caos de la
radiodifusión. Por su parte, la televisión tiene un inicio tímido el 17 de enero de 1958 con
unos pocos televisores, y llega realmente a los hogares peruanos en 1960. Existía sin
embargo un convenio firmado por la UNESCO y el Ministerio de Educación para crear un
canal educativo, el canal 7, que fue inaugurado oficialmente por Jorge Basadre.
Rápidamente se multiplican los canales de televisión: canal 7 reservado al Ministerio de
Educación, canal 5 del Estado, canal 4 privado y canal 9,13, 2 y 11.
15 Sebastián Salazar Bondy está siempre al acecho de todo lo que toca a la sociedad y al ser
humano y se interesa mucho en este nuevo medio, a tal punto que adapta obras suyas a
este formato (ver en anexos «Obras inéditas: guiones»). Tenemos que admitir que se trata
en este caso de un vasto ámbito que el historiador literario debe explorar, aunque muchos
la denominan «infraliteratura» o «subliteratura». En realidad nos interesa más la
comunidad de cultura, la comunidad de evidencias y la comunidad de lengua que el
público letrado considerado como un solo bloque. Pues los medios pueden aceptar,
modificar o rechazar totalmente cierta ideología, yendo hasta adaptar un género literario
a las nuevas exigencias del grupo social, lo que justifica la idea de una evolución de
géneros calcada sobre la evolución de la sociedad.
16 Aparece nítidamente que para hablar de difusión cultural o literaria y del lugar que ocupa
en el espacio social, es imprescindible conocer el conjunto de prácticas culturales
organizadas por los actores de este espacio, lo que supone una apertura a «la cultura en
plural» (Certeau 1980). Por eso no podemos ignorar las adaptaciones televisas o las
radionovelas o telenovelas: «Más de cincuenta ʺnovelas radialesʺ acaparan la sintonía de
los oyentes limeños y son los argumentos más cursis los que tienen más éxito» (Salazar
Bondy 1955c: 8). ¿Cómo pasar por alto el papel de Camacho, eje esencial de las
radionovelas, personaje de La tía Julia y el escribidor de Mario Vargas Llosa?
17 Como escritor abierto al mundo que lo rodea, que sabe obligar el espíritu a una visión
nueva, Sebastián Salazar Bondy va a usar de todos los medios disponibles. Todo está en el
tono, en la fórmula, en un arte de convencer inusitado que ha forjado: abrupto, incisivo.
No razona y no argumenta —salvo en raras oportunidades— empleando un pensamiento
lo menos posible discursivo; crea así su propia retórica, un ritmo inimitable que lo hace
reconocer y que asombra. Preocupado por su país Sebastián Salazar Bondy está libre de
los adornos y debilidades del mundo verbal y cerrado, habitual del hombre de letras,
porque es una persona generosa y luchadora, un hombre comprometido y solidario, no de
destino local o histórico y en ese sentido más militante que patriota. De ahí su empeño en
revelar en el arte una destinación que vaya más allá de la pura estética, de ahí su
encarnizamiento en usar todos los medios destinados a enseñar: «En resumen, la misión
fundamental de educar no debe ser ajena a Radio Nacional» (SALAZAR BONDY 1956c: 8).
18 Sin ignorar que el periodismo escrito o radial implicaba un aspecto necesariamente
apresurado, a veces vulgar y molesto, se muestra muy a menudo iconoclasta sobre todo
en sus artículos políticos, como en la sección «Rocoto(s) relleno(s)», o en sus propuestas
para mejorar las editoriales, la administración de museos, la enseñanza del teatro o la
radiodifusión: «Y hay que prescindir, al mismo tiempo, de los espacios concedidos con
demasiada benevolencia a sociedades, clubes y círculos, cuya reducida sintonía está en
31
proporción directa con el insignificante interés que despiertan en la masa de los oyentes»
(SALAZAR BONDY 1956c: 8).
19 El interés de los cuadros siguientes, cuya fuente es la UNESCO (1966), atañe al tiraje de los
diarios, al porcentaje de iletrados y a la enseñaza, que es considerable porque se vuelve
notorio que sólo los capitalinos (y muy pocos) tienen acceso a la información y a la
lectura. Cabe recordar que el Perú es miembro de la UNESCO desde el 21 de noviembre de
1946.
20 Millones de peruanos no saben lo que es tener un periódico o un libro y hasta el pequeño
número favorecido que sabe leer recibe informaciones fragmentarias. Tal vez habría que
ver aquí el motivo del interés de Sebastián Salazar Bondy en la sociología. Los territorios
nuevos lo atraen, y no se queda al margen de ninguna disciplina, su incansable curiosidad
lo incita a asistir a las primeras reuniones del Instituto de Estudios Peruanos: 22 Jorge
Bravo Bresani y José Matos Mar fueron los primeros directores del IEP fundado el 7 de
febrero de 1964; el nombre Sebastián Salazar Bondy figura en la lista de los investigadores
(IEP [1989]: 28).
Cifras en millares.
32
33
21 Las cifras comparativas de los iletrados no tienen sentido si se comparan con la población
total del Perú. Su número va disminuyendo de casi 25% en unos diez años, tal vez por la
creación de las Grandes Unidades Escolares (GUE) por el general Manuel A. Odría.
Evidentemente, esas estadísticas no pueden satisfacer a Sebastián Salazar Bondy, quien
estaba entonces en estrecha relación con Cuba y militaba a favor de una política educativa
calcada sobre el modelo cubano.
*Escuelas públucas.
35
*Escuelas públucas.
36
Número de estudiantes
LIBROS
A = libros. B = folletos.
23 Los manuales escolares y libros para niños están incluidos en el total: respectivamente
123 y 10 del total y 61 y 9 en el caso de las primeras ediciones.
Traducciones
Cinema
Radiodifusión
24 Televisión
25 Los cuadros siguientes muestran el número de estaciones emisoras públicas y privadas
funcionando de manera regular en 1964.
26 Total Emisoras segundarias
27 16 7
Número de televisores
28 Si Sebastián Salazar Bondy está ligado al sistema tradicional de difusión no deja de lado,
por ello, los medios de comunicación; él siente rápidamente que la diversificación y la
40
proliferación de los medios ocupan una posición clave en el plan económico, social,
político y cultural del país. Así como lo ha hecho con el libro, el teatro, las revistas, va a
criticar las emisiones radiales y televisivas, va a proponer soluciones para que estas
nuevas herramientas tengan un papel cultural sobre todo en el ámbito de la enseñanza.
Va a exigir una real cultura de masa entendida como verdadera educación del pueblo,
sabiendo que se corre el riesgo de caer en la vulgaridad y la facilidad. Es cierto que los
medios de comunicación deberán inscribirse en una progresión más general que tendrán
que encontrar en la educación relevos necesarios como, por ejemplo, la tentativa de
volver a fundar una cultura.
29 La acción de Sebastián Salazar Bondy va en este sentido cuando combate cierta rigidez,
cierta ceguedad ante una realidad que se impone a los oligarcas. Por eso va a demostrar
que lo popular y la cultura no son opuestos, que sí existe la noción de escritor del pueblo
en el más noble sentido de la palabra, sin confundir simplicidad y simplismo, popular y
populachero. Nunca aceptará la tesis de que para tocar a las masas y para que entiendan
hay que abandonar la búsqueda de nuevas formas.
30 En este sentido nunca perderá de vista que la lectura no se limita a un microcosmo
intelectual sino que debe tener una función esencial: permitir al mayor número de
personas tener acceso a la lectura, lo que supone que el libro esté al alcance del lector,
todo lo cual lo llevará a interesarse en la edición, en las editoriales y a luchar por la
difusión del libro.
NOTAS
20. «Ese esfuerzo común del autor y del lector que hace nacer este objeto concreto e imaginario
que es la obra del espíritu. No existe arte sino por y para el otro» (Sartre 1948: 55).
21. Se trata, por lo que concierne el Perú de los años 1960, de un dato nuevo. No se puede hablar
todavía de la lógica de una legitimación mediática en la cual los promotores determinan no sólo
el volumen sino también la naturaleza de la producción; cf. DEBRAY 1986: 136.
22. Como se ha afirmado de manera imprudente, Sebastián Salazar Bondy no fue uno de los
miembros fundadores. Ha participado en varias mesas redondas organizadas por el IEP como la
denominada sobre Todas las sangres. Hubo que esperar 20 años para ver publicada su intervención;
cf. ARGUEDAS 1985.
41
1 Los trastornos de la sociedad y de la economía que afectaron el Perú a lo largo del período
contemplado no han ayudado al ámbito editorial. La falta de estadísticas oficiales no
permite saber exactamente cuántos libros fueron impresos; sin embargo, las cifras
estudiadas nos darán una idea de los problemas que encontraron las editoriales. Cabe
recordar que estas cifras deben considerarse en relación con una situación dada, tomando
en cuenta que gran parte de la producción literaria de esos años no pudo imprimirse por
razones de edición, distribución o económicas. Es así que el número de libros editados no
corresponde al volumen de la actividad literaria. Por otro lado, se debería recurrir a
bibliografías especializadas, como las de Rouillon (1952) o Tauro (1959), a estudios, a las
creaciones publicadas en revistas y periódicos para emitir datos precisos. ¿Cuántos
ejemplares hubo de estas obras? Imposible contestar la pregunta, más aún cuando
sabemos que el mismo ejemplar pasaba de mano en mano.
2 Los comentarios de los críticos literarios y de Sebastián Salazar Bondy muestran cada vez
más la impotencia y la incompetencia de las editoriales. La mayoría de ellas no están en
aptitud de asumir riesgos, de optar por un nuevo sistema económico, de descentralizar un
sistema comercial limitado a la capital buscando distribuidores en provincia o en el
extranjero. Gobernadas por la «política cultural», o mejor dicho por la ausencia de
política cultural,23 y por la censura vigente, las editoriales se conforman con editar lo que
se les antoja, estando a cargo del autor una parte de los gastos de impresión. No les
interesa el punto de vista del lector, la mercadotecnia, hacer conocer sus productos y
proponer títulos atractivos y novedosos.
3 Es posible a partir de la sección «Revista de libros» de las revistas Cultura Peruana, Las
Moradas, Mar del Sur, Anuario Cultural del Perú y Revista de Cultura Peruana tener cifras de
referencia: por ejemplo, entre 1941 y 1950 encontramos 121 publicaciones. En 1951
parecen únicamente 27 ediciones y Guillermo Rouillon comenta:
Es conveniente que el capital privado acometa la empresa editorial, que ofrece
promisorias perspectivas. Debemos tener presente la experiencia argentina y
mexicana. Por otro lado, es muy necesario que el Estado, muy especialmente el
Ministerio de Educación Pública, haga las gestiones pertinentes en el Parlamento,
para que consigne la partida correspondiente, en el presupuesto, para publicar
libros de escritores peruanos. Casi todos los Gobiernos de los países de América
Latina, sostienen editoriales que imprimen obras de autores nacionales, como una
manera de estimular el desarrollo cultural y artístico. (ROUILLON 1952)
42
4 Sin embargo este mismo año seis editoriales conocidas, «Cultura Antartica», «Huascarán»,
«P.T.C.M.», «Hora del Hombre», «Universitas» y «Editorial Mejía Baca» publican obras de
calidad tanto por su contenido como por su presentación. No obstante se va reduciendo
su producción hasta no publicar obras de literatura. ¿Cómo explicarlo? La razón más
importante es sin duda alguna la ausencia de servicio de distribución en el Perú. Diversos
países latinoamericanos, como Argentina o México, logran exportar hasta 75% de su
producción gracias a sus distribuidores. El otro motivo es la carencia de selección de los
textos presentados: efectivamente, no existe de parte de los directivos una estrategia
comercial o estudio de mercado para favorecer la venta masiva de libros, sólo son
publicados textos de carácter erudito destinados a un pequeño número de lectores, es
decir, que la lectura es todavía entendida como un acto cultural reservado a una clase
social determinada y a unos intelectuales. El año 1952 la situación es tan trágica que el
mismo Julio Julián exclama: «Todos los libros publicados por nuestras editoras, durante
estos últimos doce meses, podrían formar a los más, una biblioteca liliputiense. Son
poquísimos los volúmenes salidos a luz» (JULIÁN 1952).
5 Tal vez sucede así por
[...] la idea fija de que escribir era más una gracia que un ejercicio absolutamente
profesional, lo corriente era que el autor, a más de llevar la carga del trabajo
intelectual y físico de redactar, de pagar su edición, de demandar el favor del
librero para la distribución, de reclamar la nota bibliográfica del gacetillero amigo,
etc., soportara la abusiva petición de los amigos solicitando el obsequio de un
ejemplar autografiado. (SALAZAR BONDY 1957a: 8)
6 El problema es complejo. Cualquier escritor se veía obligado a adelantar al editor una
suma que cubriera los gastos de edición; el autor recuperaría los fondos fijando el precio
de venta del libro, lo que le obligaba a establecer un presupuesto ridiculamente elevado. 24
Frente a esa situación, Sebastián Salazar Bondy deja percibir su amargura: «Los libros
peruanos de este tiempo están inéditos, reposando en las tristes carpetas de los
escritores, esa es la verdad. Publicar aquí es tirar el dinero a la calle. El libro peruano,
falto de todo atractivo exterior, modesto y caro al mismo tiempo, está condenado a
fracasar» (SALAZAR BONDY 1954: 8).
7 Dos días después propone una solución a los lectores de La Prensa:
Ser editor no consiste en tomar un original, llevarlo a la imprenta, corregir las
pruebas y entregarlo sin más a las librerías. [...] El editor hace el libro y lo difunde
por los medios más modernos y activos de la propaganda, tal como el fabricante de
cualquier objeto anuncia a toda voz la bondad de su mercadería. [...] La misión del
editor es también, y quizá principalmente, hacer lectores. Y a éstos hay que
convocarlos y multiplicarlos por intermedio de una campaña intensa que despierte
la curiosidad y se las cultive. Quien abra la brecha obtendrá [...] una utilidad que no
puede medirse con el rasero de las cifras: la de haber dado un impulso fundamental
para la cultura del país. (SALAZAR BONDY 1954b: 8)
8 En cuatro artículos dedicados a la vida cultural, «El Flaco» recalca que el problema es
esencialmente político:
El nuevo año, no por mero azar encuentra a la Dirección de Educación Artística y
Extensión Cultural —entidad que debería regir y encauzar la vida del arte en
nuestro país —, acéfala y en lamentable desorganización. [...] Es propio reclamar de
las esferas oficiales una mayor preocupación por la cultura, puesto que gobernar es
también educar, y educar es algo más que enseñar a leer y escribir. ( SALAZAR BONDY
1954c: 12)
43
9 La situación es crítica, pese a que Manuel A. Odría afirma con énfasis que «la educación es
la piedra angular de [su] gobierno»25 y que se construyen Grandes Unidades Escolares, que
se inaugurarán en menos de dos años diez colegios nacionales, una universidad 26 y treinta
y ocho escuelas primarias; el esfuerzo sin precedente en América Latina sigue siendo
insuficiente. Mientras tanto, los intelectuales denuncian el deterioro de la situación
editorial.
10 ¿Cómo incentivar a los escritores para que escriban más al mismo tiempo que se calme su
ardor vindicativo? Creando un Premio Nacional de Literatura copiado de un modelo
extranjero. Auque existiesen ya los Premios Nacionales de Fomento a la Cultura, se
propone al Senado un proyecto de ley. Tendrá efecto en 1952 y la Universidad de San
Marcos estará encargada de aplicarla. Son los representantes de las facultades de letras de
las universidades, del rectorado y un delegado de la Asociación Nacional de Escritores y
Artistas (ANEA) los que otorgarán cada dos años este galardón. El ganador recibirá
«cuarenta mil soles oro».27 El mundo de las letras acoge favorablemente el anuncio, pero
éste provoca también cierta preocupación, a tal punto que Cultura Peruana publica una
encuesta efectuada con Ernesto y Federico More, Maria Wiesse, Nicanor A. de la Fuente,
Francisco Mostajo, Pedro del Pino Fajardo, José Félix de la Puente, Luis Fernández Prada,
Alejandro Lora, César A. Rodríguez, Santiago Vallejo y Pilar Laña Santillana. Todos están
de acuerdo en reconocer que si bien el premio tiene una gran significación económica, no
tendrá efecto en el público en la medida en que no se aumentará el tiraje de las
publicaciones (SALAZAR BONDY 1952a).
11 Sin embargo, la situación mejora y en 1954 se publicaron 90 títulos, 109 en 1955, 86 en
1956, 63 en 1957, 327 en 1958, 246 en 1959 y 450 entre 1960-1964.28
12 Pese al pequeño número de publicaciones, la cantidad de casas editoras es impresionante:
así, entre 1950 y 1964 se cuentan 97,29 la mayoría en Lima, reflejo del centralismo. Están
repartidas así:
13 Lima: 80,
14 Cuzco: 7,
15 Arequipa: 4,
16 Puno: 2,
17 Chiclayo: 1,
18 Huancayo: 1,
19 Iquitos: 1,
20 Piura: 1,
21 Santiago de Chuco: 1
22 Como las revistas y galerías de arte, nacen y desaparecen como hongos a merced de los
cambios políticos, de los problemas económicos, de las leyes promulgadas y abrogadas; la
lista siguiente de las editoriales da una idea de su diversidad:
23 Editoriales (1950-1965)
P.T.C.M., Lima
24 Para poder usar estas cifras no hay que olvidar que se debería diferenciar con más nitidez
las distinciones genéricas y la especificidad de cada editorial. En realidad, lo que se quiere
mostrar es la diversidad, la cual no significa en absoluto que fuese fácil editar un libro en
Lima.
25 Las producciones varían en función de criterios señalados por Sebastián Salazar Bondy:
fabricación de productos estandardizados, búsqueda de beneficios, edición de novelas
baratas y de tiras cómicas. Por lo tanto va a defender principalmente las editoriales de
calidad, las que se dedican a mantener cierto estándar intelectual y buscan no caer en la
facilidad. La única editorial que responde a esos parámetros es Juan Mejía Baca & Pablo L.
Villanueva.
Mejía Baca está lanzado a editar libros y más libros. Es un fenómeno. Nadie alcanza
a explicarse cómo puede hacer eso. ¡Tan extraña parece dicha actividad en nuestro
medio! Hace poco comprometió a don Gonzalo de Reparaz para que haga una
Geografía del Perú. (JULIÁN 1954)
26 Juan Mejía Baca tiene, como los demás editores, dificultades financieras, pero revisa su
programa, edita libros de bolsillo, adapta su estrategia comercial:
27 Esencial ha sido el esfuerzo de la joven y animosa editorial Juan Mejía Baca & Villanueva
que, a lo largo del año, ha puesto en circulación algunos volúmenes de autores
consagrados y noveles dentro de una experiencia que nuestro medio consideraba poco
menos que aventurada. Con tesón y empeño singulares, librero e impresor se propusieron
echar las bases del libro peruano. (SALAZAR BONDY 1955d: 8)
28 Efectivamente esta pequeña empresa editorial demuestra que sí se pueden editar libros
de valor, como Fuentes para la Historia del Perú de Raúl Porras Barrenechea o Poesía de
Alejandro Romualdo, o también una antología de Francisco García Calderón. Así, el editor
prueba que calidad y gestión pueden ir a la par y no deja de publicar más y más libros, a
tal punto que Cultura Peruana (Julián 1954) lo califica de fenómeno en el mundo de las
letras peruanas. La empresa se vuelve rápidamente famosa y asienta sus bases financieras.
Sebastián Salazar Bondy subraya la renovación temática, la búsqueda de dimensiones
48
En una segunda etapa sus alcances pueden ser amplísimos, puesto que el libro
nacional puede salir ventajosamente al mercado de habla española y ser en muchos
casos el que merezca el casi pleno favor de los cientos de miles de lectores, por no
decir millones, que conforman el mundo de nuestra lengua. 34
34 Su análisis es claro, propone un estudio de mercado para que la difusión del libro en Lima
sea más dinámica; para hacerlo hay que estudiar los costos reales de impresión, sin
olvidar los gastos de edición, distribución y venta, los derechos de autor, y después, para
que la empresa editora sea autónoma, establecer un sistema de distribución creando una
red de pequeñas y medianas librerías, así como «librerías ambulantes», lo cual eliminaría
los intermediarios. Después sería necesario tener un departamento de relaciones públicas
encargado de hacer conocer a la prensa escrita, radial y televisiva las novedades, sin
limitarse a los best sellers. La editorial no debería depender de un monopolio del papel y,
en fin, sería imprescindible buscar nuevos autores peruanos — sin limitarse a la literatura
— susceptibles de difundirse en los demás países hispanohablantes; no temer a las
grandes editoriales mexicanas o argentinas, e incentivar a todos los que promueven el
libro peruano, como Esteban Pavletich, fundador del «Club del Libro Peruano» — esa
experiencia no durará y el club desaparecerá en 1955 — o escritores como Enrique
Congrains, creador del «Círculo de Novelistas Peruanos», que «ha representado la
evidencia neta de que es posible llevar al grueso público lectura más elevada que la que
generalmente consume» (SALAZAR BONDY 1955d: 8).
35 «Claro que todos éramos fundadores por aquel tiempo», como dice con ironía Carlos E.
Zavaleta; sin embargo la aventura empieza con
[...] el Círculo de Novelistas Peruanos, fantasmal pero efectivo sello con que lanzó
sus propios libros y los de Ribeyro, así como varias antologías de cuentos peruanos,
en pequeños volúmenes que Congrains, asmático pero infatigable, pulverizador de
efedrina en mano, vendía de la mañana a la noche en tiendas, escuelas y
ministerios. (ZAVALETA 1975: 2)
36 Éste último publica una Antología de cuentistas peruanos, varias obras de Francisco Vega
Seminario, de José Diez Canseco y sobre todo Los gallinazos sin plumas de Julio Ramón
Ribeyro. En 1956 Manuel Scorza regresa de México y crea el Patronato del Libro Peruano,
una suerte de sociedad de autores que coordina; su idea es promover y vender a bajo
precio un gran número de libros. Edita una serie de diez tomos, una antología de poetas,
novelistas y cuentistas peruanos. El éxito es casi instantáneo, sin embargo, muchos notan
que este triunfo es de doble filo:
[...] por una parte había hecho un positivo beneficio a la cultura del pueblo,
promoviendo la venta del libro barato y contribuyendo así a que el pueblo tuviese
acceso a lecturas que de otro modo hubiera siempre desconocido; pero, por otra,
había sentado un precedente funesto para la futura actividad de los autores quienes
ya no podrían vender sus libros, ni siquiera con un recargo de un 20% sobre el
precio de costo, porque al público le parecería el precio de venta excesivo. ( MORE
1957a)
37 Y es cierto que el Patronato del Libro pone en venta libros a precios muy por debajo de los
practicados habitualmente sin el apoyo de firmas comerciales, pero es cierto también que
el gran tiraje y la venta sin intermediario reduce el costo de impresión. Manuel Scorza
piensa en ampliar su acción a todo el país, pero el año siguiente tuvo que renunciar.
Sebastián Salazar Bondy lo menciona dos veces en sus artículos, la primera es cuando
nace el Patronato:
La desproporción entre habitantes y librerías que revelan las cifras locales es más
que descorazonante. Contra ese desequilibrio se impone una campaña cuyos
50
diversos aspectos [...] tienen que ser encarados de un modo integral, concibiendo el
programa de acción con el ánimo táctico que exige toda batalla. Es por eso que no
resulta exagerado el belicoso nombre que el Patronato del Libro Peruano,
institución de reciente establecimiento, ha dado a su empeño por multiplicar el
consumo popular de los frutos de la creación literaria e intelectual de los escritores
nacionales. (SALAZAR BONDY 1956d: 8)
38 La segunda vez fue para celebrar la creación del Festival del Libro:
A tres hombres —Juan Mejía Baca, Pablo Villanueva y Manuel Scorza— va a deberle
el Perú el privilegio de ser el primer país de América Latina que realiza un festival
continental de la literatura americana en español, lo cual demuestra una vez más
que es al esfuerzo privado al que nuestra patria adeuda la mayor parte de su
adelanto cultural. Porque no es lo que ellos realizan un acto de mera promoción
industrial, sino, por sobre toda otra consideración, una obra excepcional, aquí y en
el resto del hemisferio, en beneficio de la educación general. Y aunque no escaseen,
como es natural, las lenguas que malsinen (sic) a propósito de esta cruzada, preciso
es decir que, aparte de los indispensables incentivos comerciales, la meta propuesta
no podría ser alcanzada sin una buena dosis de vocación culturizadora, sin un muy
singular sentido misional. (SALAZAR BONDY 1957a: 8)
39 Por vez primera cualquier ciudadano puede comprar por unos soles una novela de
Gallegos, López Albújar, Alegría o Icaza, ya que la producción en masa permite reducir el
precio de venta. La hazaña se realiza cuando se ponen a la venta en la calle 50 mil
ejemplares en formato libro de bolsillo de Siete ensayos de interpretación de la realidad
peruana de José Carlos Mariátegui ( SALAZAR BONDY 1958c: 3). Sebastián Salazar Bondy
relata otro hecho digno de notar durante su conferencia en Concepción (Chile): «La
última edición popular publicó los Comentarios reales del Inca Garcilaso que se agotaron en
menos de un mes. El comprador era el comprador popular».
40 Desde 1957, los editores Juan Mejía Baca & Pablo L. Villanueva tuvieron la magnífica idea
de crear un festival del libro, ejemplo único puesto que ningún otro país de América
Latina había hecho algo semejante. Ellos se preparan para editar una serie de diez títulos
con un tiraje de 50 mil ejemplares cada uno, dinamismo que señala Ernesto More:
[...] lejos de esperar a los lectores, cruzados de brazos a la puerta de su librería, han
decidido ir en busca de ellos, para lo cual han comenzado a dirigirse a las
instituciones de volumen, en pos de suscritores o de abonados. Muchas de ellas han
respondido ya afirmativamente, solicitando [ejemplares] para ser distribuidos entre
sus miembros [...] Esta vez, Mejía Baca-Villanueva realizarán, sin subsidios del
comercio —como pasó con el Patronato del Libro— una empresa dos veces mayor
que la llevada a cabo por esta última institución, pues mientras el Patronato lanzó,
en total, 250.000 ejemplares, Mejía Baca-Villanueva pondrán en circulación 500 mil
ejemplares, con diez títulos diferentes. [...] El esfuerzo es tan considerable, que la
Universidad de México, movida a curiosidad, ha decidido enviar a Lima a un
observador especial para que vea e informe acerca de tan magno acontecimiento
editorial, el más importante de cuantos se han emprendido en América Latina. (
MORE 1957b)35
41 Los festivales del libro se multiplicaron. Así, numerosas editoriales publican tantos libros
en 1959 como nunca antes en el Perú. De Piura a Tacna florecen impresiones y festivales.
Entre 1958 y 1959 (Anuario 1960:48-49) se llevaron a cabo los festivales siguientes:
Festival de Arequipa:
1. Trarada Ventura: El suelo de Arequipa convertido en cielo.
2. Juan Domingo Zamácola y Jáuregui: Apuntes para la historia de Arequipa.
3. Mariano Melgar: Poesías.
4. Mariano Eduardo de Rivero: Antigüedades peruanas.
5. María Nieves Bustamante: Jorge, el hijo del pueblo (2 tomos).
6. Jorge Polar: Arequipa, descripción y estudio.
7. Vladimiro Bermejo: Historiadores y prosistas.
8. Vladimiro Bermejo: Cuentistas arequipeños.
9. Vladimiro Bermejo: Antología de la poesía arequipeña.
Festival de Trujillo:
1. Varios: Ensayistas de La Libertad.
2. Varios: Narradores de La Libertad.
3. Varios: Poetas de La Libertad.
4. Alejandro Romualdo: Edición extraordinaria.
5. César Vallejo: Tungsteno.
42 Si hacía unos años los autores se quejaban de que las editoriales no publicaban, la
situación cambió por completo a finales de la década del cincuenta. Es indudable que «el
libro no enriquece nunca a su autor, salvo en caso de gran boga» (ZOLA s/f: 1271); pero al
menos en 1959 el autor peruano tiene la alegría de ver su creación publicada, aunque sus
derechos aún no sean debidamente reconocidos o respetados.36
43 Otro aspecto digno de notar: por vez primera el editor no deja las cosas ir hacia él sino
que se adelanta a ellas, creando un movimiento de curiosidad y de interés alrededor de las
obras nuevas. Uno ya no propone, impone. El público interesado en la literatura aumenta
y el placer de la lectura se extiende a la provincia. Así, de doce festivales del libro, seis
tienen lugar fuera de Lima. Todos los editores empiezan a publicar novelas y cuentos,
como José Bonilla, responsable de la editorial «Nuevos Rumbos», quien edita una serie de
libros dedicados a grandes escritores limeños: Segura, Chocano, Clemente Palma,
Fernando Romero y César Miró. José Bonilla los ha escogido por sus escritos sobre Lima,
criterio de selección que Sebastián Salazar Bondy saluda con su ironía habitual: «fluye de
los libros de los cinco escritores una plural decoración de la palabra, en bastantes
ocasiones acertada y muchas veces, también, excesiva. Aceptamos tal naturaleza puesto
que es congénita, al parecer, del alma de la ciudad» (SALAZAR BONDY 1959a: 1).
55
44 Después de comentar rápidamente El Sargento Canuto, Alma América, Cuentos malévolos, Mar
y playa y La ciudad del río hablador vuelve a recalcar los esfuerzos editoriales de «Nuevos
Rumbos»:
He aquí un nuevo esfuerzo editorial, un esfuerzo que tiene un sentido en sus
propósitos y cumple una función en la existencia comunal. [... un esfuerzo] que hace
posible que un peruano de condición económica modesta tenga en su casa, a la
mano y a la mano de los suyos, libros que hasta ayer solo guardaban las bibliotecas.
Eso es lo que hay que celebrar con el corazón pleno de entusiasmo. ( SALAZAR BONDY
1959a: 1)
45 Paralelamente y con una preocupación didáctica evidente se hace un esfuerzo para que
las obras teatrales nacionales y extranjeras sean de fácil acceso:
El Servicio de Difusión de la E.N.A.E. ha lanzado al público recientemente, en
distribución gratuita, los siguientes fascículos: «La Salsa Roja» divertida pieza
teatral de Leonidas N. Yerovi y «Collacocha» drama en tres actos de Enrique Solari
Swayne, n.° 32 y 33, respectivamente, de la Serie ii: Obras de Autores Peruanos;
«Arquitectura Teatral y Escenografía» por Horace W. Robinson y «El Teatro en
redondo» por Morston Bolch, n.os 61 y 62, respectivamente, de la Serie v: Estudios
de Teatro; y, finalmente «El Teatro Criollo» por Ventura García Calderón, n.° 33 de
la Serie vi: Estudios de Teatro Peruano.37
46 Por su lado, al regresar de Escandinavia, el poeta Javier Sologuren crea su propia editorial
«La Rama Florida». En su casa de Chosica imprime a mano los poemas de sus amigos y
producciones extranjeras de calidad:
Cuando el poeta Javier Sologuren volvió de Europa, luego de estar diez años ausente
del Perú, traía en su equipaje una pequeña Minerva de mano. Instalado en un
rincón campestre de las estribaciones andinas próximas a Lima denominado Los
Ángeles, pronto inició sus trabajos de impresión que, al modo de los que en «La
Verónica» realizaba hace algún tiempo Manuel Altolaguirre, constituyeron breves y
primorosas plaquetas con textos selectos de literatura peruana y extranjera:
Caillois, Ginsberg, Martín Adán, anónimos quechuas, Lida, Francisco de Asís,
Gonzalo Rose, etc., aparecieron en diversas colecciones de librillos, entre los cuales
el de mayor tamaño no sobrepasa los 15 x 20 centímetros. Tipografía a mano,
papeles finos, ilustraciones abstractas, completan estas ediciones que el poeta
compone, imprime, encuaderna y distribuye en las horas que le deja libre la cátedra
universitaria. Una treintena de títulos conforman el catálogo de La Rama Florida —
tal es el nombre de la editorial—, algunos de los cuales ya se hayan agotados y en
plan de reedición debido a la demanda que aquí y fuera los reclaman. La más
reciente colección que ha lanzado la editora de Sologuren es la de «Narradores
Peruanos Contemporáneos». (SALAZAR BONDY 1962b: 3)
47 Se dice que fue un homenaje a un amigo, y es cierto, pero la labor del autor de Vida
continua, poemario que contiene casi todos los poemas publicados entre 1944 y 1970,
merece señalarse. Se ha dicho muy a menudo de Sologuren que era un poeta encerrado en
su torre de marfil, tal vez porque su único compromiso fue con el arte, olvidando todos
los esfuerzos que hizo para difundir los libros de calidad en una época en que el Perú vivía
en un desierto editorial. Publicará las obras de Roger Caillois, presentando una traducción
de sus poemas (CAILLOIS 1959: 32). Detrás de la actitud amistosa existe también el desapego
del crítico que juzga la obra editada, saca las lecciones de un oficio:
La Minerva ya no puede producir, como es natural, esta clase de volúmenes
necesariamente de mayor dimensión y volumen que los que están destinados a unos
cuantos poemas cortos o a uno solo no demasiado extenso. La empresa doméstica
ha tenido que ampliar sus medios de producción y también su campo de actividad.
Se trata ahora de una organización editorial modesta pero en forma. Sin permitirle
56
52 Ciudadano de una tierra donde casi nadie lee, los pobres porque no saben, los ricos
porque no quieren, Sebastián Salazar Bondy nunca renunciará a luchar para que la
cultura no sea más que una actividad, esporádica, mediatizada con fines políticos. En este
sentido sus actividades harán de él uno de los hombres esenciales de la cultura nacional
peruana en los años 1950-1960.
NOTAS
23. El gobierno peruano se desinteresa por completo de los problemas del libro, de lo cual da
testimonio el extracto siguiente: «Para la exposición del libro peruano, efectuada en el Instituto
de la Cultura Hispánica de Madrid, a principios del año pasado, los estudiantes del Perú se
propusieron recoger todos los libros que sobre nuestro país tuviesen las bibliotecas de Madrid. Al
final, aquellos mismos estudiantes tuvieron que llevar sus propios volúmenes, porque en las
bibliotecas sólo encontraron, de autores modernos, para llenar un estante». Relatado por M.A.S.
en «Asteriscos», Cultura Peruana, vol. XVII, n.° 115, enero de 1958.
24. Salazar Bondy relata la anécdota siguiente: «[...] uno de sus amigos tuvo que adelantar la
suma (elevada en 1954) de 6 soles por ejemplar para que fuese editado su libro de 80 páginas. Para
no perder dinero debería venderse el libro a 10 soles». Notemos que sin tomar en cuenta la
devaluación, un libro editado por Manuel Scorza que dirigía El Patronato del Libro, se vendía a 3
soles; cf. SALAZAR BONDY 1954: 8.
25. Discurso del 27 de octubre de 1947.
26. Se tratan de las GUE: Tomás Marsano, Melitón Carvajal, Emilia R. de Nosiglia, Clorinda Matto
de Tumer, Ricardo Bentín, Manuel Isidoro Suárez, Mercedes Cabello de Carbonera, Agustín
Gutiérrez de Lima, San Luis Gonzaga de Ica, Inca Garcilaso de La Vega de Cuzco, y la Universidad
Nacional de Cuzco.
27. Cultura Peruana, Lima, n.°53, marzo-abril de 1952. La suma equivale a unos siete mil dólares de
1952.
28. Tomamos en cuenta toda clase de publicaciones a excepción de las oficiales, manuales
escolares y obras de teatro mimeografiadas y distribuidas gratuitamente cada semana por la
Escuela Nacional de Arte Escénico.
29. Anuario Cultural del Perú y Cultura Peruana.
30. La admiración de Salazar Bondy a Juan Mejía Baca fue compartida por buen número de
peruanos. Nombrado director de la Biblioteca Nacional por el presidente Alan García, no dejó de
trabajar para llevar a bien sus proyectos: construir una nueva Biblioteca Nacional abierta
únicamente a los investigadores, publicar una serie de folletos «Serie perulibros» para distribuir
gratuitamente en las bibliotecas y colegios. Murió en junio de 1991.
31. «Asteriscos», Cultura Peruana. Lima, n.° 70, abril de 1954.
32. Conversaciones del autor con Juan Mejía Baca, 18 de agosto de 1989 y 21 de julio de 1990.
33. Además, en esta colección publicarán a J. Basadre (La promesa de la vida peruana y otros ensayos,
1958), J. Garrido (La guacha, 1958), F. Romero (Doce relatos de selva, 1958) y a H. Velarde (La perra en
el satélite, 1958).
34. En «Memorando sobre la industria editorial peruana y la posible creación de una editora» [7
páginas mimeografiadas].
58
35. Los diez títulos que completarán la colección de Mejía Baca-Villanueva. son: Primero y
segundo tomo: Ciro Alegría (Perú), con El mundo es ancho y ajeno; tercer tomo: Mariano Azuela
(México), con Los de abajo; cuarto tomo: López Albújar (Perú), con Matalaché; quinto tomo: José
Hernández (Argentina), con Martin Fierro (versos costumbristas); sexto tomo: Horacio Quiroga
(Uruguay), con Cuentos de amor, de locura y de muerte; séptimo tomo: Jorge Icaza (Ecuador), con
Huasipuncu; octavo tomo: Los mejores cuentos americanos, y noveno y décimo tomo: Rómulo
Gallegos (Venezuela), con Doña Bárbara. Confesamos que aquí hace mucha falta un autor boliviano
como Jesús Lara, autor de Yanacuna, uno de los más penetrantes novelistas altiplánicos de la
época.
36. Ver la serie de artículos de Sebastián Salazar Bondy sobre este tema: «Una ley que
esperamos» (Folklore, Lima, vol. III n.° 35, p. [10], junio-julio de 1953), «El autor y sus derechos» (La
Prensa, Lima, 19 de enero de 1955, p. 10), «Un derecho perdido» (La Prensa, Lima, 22 de enero de
1955, p. 10), «Una ley que esperamos» (La Prensa, Lima, 16 de mayo de 1955, p. 8), «Una ley para
los autores» (La Prensa, Lima, 12 de octubre de 1957, p. 8) y «Una ley, no homenajes póstumos» (La
Prensa, Lima, 12 de noviembre de 1958, p. 10).
37. «Noticias», Cultura Peruana, Lima, n.° 105, marzo de 1957.
38. En este mismo artículo Sebastián Salazar Bondy analiza el rol comercial de las editoriales.
59
1 Los artículos que Sebastián Salazar Bondy publica en las revistas son la prueba de que su
obra es a la vez incentivo y promesa. Expresan su confianza en la escritura y la certeza de
su incomparable eficacia, pues no significan divagación ni proliferación verbal sino
simplicidad y densidad. Si no siempre se lo hicieron fácil, él también rechazó la facilidad.
Así resistió a muchas tentaciones, a muchos trances, y cuando decide publicar Proceso 40 se
pregunta cuál es el lugar asignado en el tablero político-literario:
[...] las revistas son más numerosas que los libros. Es una lógica muy criolla [...] La
mayoría son capricho de sus autores. Algunas alcanzan a ser interesantes o a tener
una difusión que escape de la ridiculez. Contadas tienen calidad de buenas revistas.
Ninguna es una publicación extraordinaria por su contenido y presentación, como
para parangonarse con las grandes revistas de otros países muy adelantados. Cerca
de la mitad tienen una historia que aún se cuenta por meses. Yo me pregunto ¿es
que hay tantos escritores como para abastecer semejante ejército de revistas? (
SALAZAR BONDY 1952b)
2 Ironía y amargura, espíritu crítico también, pero las revistas, como las galerías, nacen y
desaparecen como estrellas fugaces, aun cuando unas brillan más que otras en el cielo
limeño. Es el caso de Panorama dirigida por César A. Ángeles, o Letras que Jorge Puccinelli
logrará mantener durante doce años contra viento y marea. Por su parte Idea, la revista de
Suárez Miraval, Cultura Peruana de José Flores Aráoz, Fanal o Mercurio Peruano de Víctor
Andrés Belaúnde siguen su trayectoria.
3 Aunque ciertas revistas como Social, Flora, Plástica, Cahuide, Orientando, Trilce, Centauro,
Nuestro Eco hayan desaparecido o estén en vía de desaparición — el poeta Víctor Mazzi 41
ha identificado más de cuatrocientas revistas (Gutiérrez 1988: 49 ss.). Sus páginas llevan
las firmas de poetas y narradores conocidos como representantes de «la Generación del
50».42 Todos estos jóvenes escritores participan y cuando tienen unos soles ahorrados
ayudan a la publicación. La lista siguiente permite apreciar la riqueza de la producción
peruana de los años cincuenta:43
60
4 Nos interesan de este gran número de revistas las que estuvieron en el campo de acción
de Sebastián Salazar Bondy, que tal vez no fueron las más cercanas a su corazón o a su
espíritu, sino que todas en cierto momento, fueron fuente de una fecunda interacción con
nuestro autor. Este mundo literario va a ayudar a dar forma a la enseñanza, a la cultura, al
trabajo espiritual, como es el caso de Las Moradas, «revista de las artes y las letras», que
publica no sólo comentarios, análisis o largos extractos de obras literarias, sino que
también participa en la revolución estética que sacude el mundo de las artes.
5 Las Moradas sale a luz por vez primera en mayo de 1947. La dirige Emilio Adolfo
Westphalen con la ayuda de Carlos Cueto Fernandini, Jorge E. Eielson, Enrique Iturriaga,
Federico Schwab y Fernando de Szyszlo; colaboran artistas, escritores conocidos peruanos
y extranjeros. La revista quiere abrirse a todos:
6 Punto de reunión, para el contacto, para el cambio, para la confrontación de hallazgos,
pero lugar donde toda conquista del espíritu, donde todo descubrimiento del arte y de la
poesía, de la ciencia y del pensamiento, no habrá de considerarse nunca como un punto
final, como un acabamiento, sino como un acicate hacia nuevas conquistas, como un
despliegue de posibilidades futuras.44
7 El autor de Abolición de la muerte asume la tarea con diligencia y fama de incansable
hombre de letras. La concentración alrededor de Las Moradas es tal que en el sumario de
abril de 1948 — la revista cuenta en esa época con más de cien páginas— figuran Honorio
Delgado, Aurelio Miró Quesada, Alfonso Reyes, José María Arguedas, Christopher
Isherwood y Víctor Wolfgang von Hagen. En este mismo número se publica una parte de
la correspondencia de Marcel Proust traducida por Emilio Adolfo Westphalen, quien había
ya traducido tres poemas de Robert Desnos publicados en el primer número de la revista,
y un artículo de Antonin Artaud en el número cuatro. Pese a su calidad, la revista
mantenida con dignidad no puede seguir por razones de gestión y de economía, y deja de
publicarse a partir del número doble 7-8 de enero-julio de 1949. En un largo alegato a
favor de Las Moradas y de Westphalen, que había dado prestigio a las revistas literarias,
Luis Jaime Cisneros deja percibir su desaliento, su preocupación y acusa la cultura
peruana de irresponsable e inconsecuente:
En nuestra desventurada América, donde para cuidar los intereses de un hombre o
de un grupo de hombres privilegiados habrá siempre un decreto-ley oportuno, las
63
revistas de cultura tienen que luchar para sobrevivir. No pedimos, claro está, la
ayuda oficial porque eso sería, sobre todo entre nosotros, perder la libertad y la
independencia; no decimos tampoco lo que los incautos están dispuestos a creer
que decimos. Hay entre nosotros los peruanos una censurable y falaz predisposición
a no colaborar en todo aquello que se refiera a la cultura; a dejar que en cultura,
como en política, todo quede en mano de los improvisados: nuestra misión parece
ser la de estarnos todos a la espera de alguien que llegue a resolverlo todo, para
dejar en seguida pasado y porvenir en manos del recién llegado, sin atender a sus
condiciones, sin atender a la responsabilidad que nos alcanza por ser los dueños de
la casa, del patio, de las almas del porvenir. El esfuerzo de Westphalen es el más
encomiable, el más significativo de los tiempos. [...] Los intelectuales del Perú (los
auténticos y los que esperamos la madurez) debemos sentir que si se cumple el
pronóstico que da poca vida a esta revista, se nos va muriendo (como tantas otras
veces, como ayer, como hoy, como siempre) la voluntad de ser, la necesaria y
obligada voluntad de no perecer. Si estas cosas sencillas de la vida cultural no nos
conmueven, muy pobre, muy pobre será nuestro destino de hombres. 45
8 Por primera vez una revista cumple sus compromisos y alcanza una audiencia
internacional. En sus páginas se publican poemas de Pierre Reverdy o de Hans Carossa,
casi desconocidos en el Perú, ensayos de Fernando Garibaldi, críticas literarias de Kart
Jaspers (1947: 86-95), extractos de novelas o de cuentos de Leonora Carrington, artículos
de filosofía,46 notas críticas de arte redactadas por Szyszlo o Paul Linder. Emilio A.
Westphalen se mantiene al tanto de todo, toma la iniciativa de conversar con los literatos
de calidad, defiende la difusión cultural, simpatiza con Sebastián Salazar Bondy, al que
conocía desde hacía tiempo, y le abre las columnas de la revista. En el primer número
contesta a un comentario crítico de José Jiménez Borja sobre la famosa antología Poesía
contemporánea del Perú y publica un análisis de la novela de Karel Capek, Guerra de las
salamandras, que compara con La metamorfosis de Franz Kafka.47
9 Exiliado en Buenos Aires, Sebastián Salazar Bondy mantiene una intensa correspondencia
con Westphalen y en 1948 le manda una larga carta con una corta obra de teatro, Los
novios.48 Así, la revista era como una antena y atraía reclutas que hicieron de ella el punto
de cruce de la época, una suerte de «rosa de los vientos» de la literatura. 49 Javier
Sologuren desde México, Sebastián Salazar Bondy de Buenos Aires, son sus
corresponsales. A su cargo está hacer conocer la revista, pero sobre todo tienen el papel
de agregados culturales que se relacionan con los intelectuales de las capitales de los
países latinoamericanos. Cumplen a maravilla con la tarea que Westphalen les había
confiado:
La tarea difícil y arriesgada no será llevada a bien, si no contamos con la ayuda
cálida de todos quienes han puesto su confianza en las expresiones libres del
espíritu, de quienes creen que toda obra de creación — en el pensamiento y en el
arte — solamente fructifica en un ambiente de desinterés completo por los halagos
y las vanidades, a donde no lleguen intransigencias dogmáticas e interferencias
egoístas. A ellos nuestro llamado para apoyarnos y alentarnos. 50
10 La década siguiente va a ver la expansión de las revistas, incluso si algunas tienen un
aspecto rudimentario. Esta evolución se explica en parte por la situación política del Perú,
que entre 1950 y 1955 está bajo la dictadura de Odría, y de hecho los debates políticos, la
circulación de ciertos libros, están prohibidos. Como la literatura, siendo uno de los pocos
ámbitos donde uno puede expresarse libremente, las publicaciones permiten un
intercambio de ideas y posiciones ideológicas. En este sentido la revista Tarea de
Romualdo juega un papel importante.
64
11 Así nace la revista Centauro, fundada por Alejandro Romualdo, Sara Larrabure de
Monterore y Carlos E. Zavaleta. ¿La revista está a punto de desaparecer? ¿Desaparece?
¡Qué importa! Sin quejarse de la situación, sin mirar hacia atrás, el autor de El Cristo
Víllenas se junta con Jorge Puccinelli para diseñar el proyecto de Lefras Peruanas en 1951.
Este último, con generosidad y tenacidad reúne a su alrededor a todas las cabezas
pensantes limeñas, sin olvidar a los jóvenes prometedores que había encontrado en San
Marcos, para luchar contra la complacencia periodística. La revista dedicará una amplia
parte a los artículos de fondo y a las creaciones nacionales: poesía, relatos, antologías. Se
agrupan en ella los intelectuales Alberto Escobar, Enrique González Dittoni, Walter
Peñaloza R., Miguel Reynel, Augusto Salazar Bondy, Alberto Sommaruga y Carlos E.
Zavaleta. En junio de 1951 aparece el primer número de Letras Peruanas, Revista de
Humanidades con un formato comparable al de Cultura Peruana, único rasgo en común con
la revista de José Flores Aráoz. La de Puccinelli no tiene carátula y se conforma con unos
folletos sueltos. La primera página presenta en dos columnas La Piedra y la Cruz de Ciro
Alegría. El éxito es inmediato, pero a medida que pasan los meses la publicación se va
debilitando, lo que hace decir al inefable Julio Julián:
«Letras Peruanas», «Documenta», «Boletín del Instituto Riva-Agüero», «Mar del
Sur» son como los trenes españoles: se sabe a qué hora parten, pero no cuándo
llegan. Estas publicaciones se cuentan entre las mejores en nuestro medio y es una
lástima que llegue al público con tanta demora. Tienen fecha sólo por saberse con
cuánto tiempo de retraso aparecen. (JULIÁN 1954)
12 Augusto Salazar Bondy escribe a su hermano Sebastián y le sugiere redactar unas notas de
Buenos Aires; la idea gusta y Sebastián Salazar Bondy mandará a «Puchitos» 51 una crónica
titulada «Correo del Sur», en alusión a Sur en la que colabora, y el primer artículo está
dedicado precisamente a la revista argentina. A partir del tercer número contribuye más
ampliamente con una crítica literaria sobre la obra de Luis Valle Goicochea. De regreso a
Lima dejará de participar a partir del número 8, por motivos desconocidos.
13 Mientras tanto Wáshington Delgado, Edgardo Pérez Luna, Abelardo Oquendo, unen sus
esfuerzos para que aparezca Jueves, que quiere ser una revista de «carácter artístico-
literario. Jueves llevará en su primer número las colaboraciones de algunos integrantes del
grupo, escogidos poemas de autores consagrados como Xammar, Valle, Florián, y
grabados de obras pertenecientes al pintor Sérvulo Gutiérrez y al escultor Filomeno
Melgarejo».52
14 Paralelamente Congrains publica La Novela Peruana:
Por otro lado se anuncia la aparición de «La Novela Peruana», publicación
financiada por el joven escritor A. Congrains. Aunque, según tenemos entendido,
esta publicación mensual no tendrá estrictamente la finalidad de presentar temas
auténticamente peruanos, significa un esfuerzo loable de parte de una juventud
dinámica y esperanzada. En la primera entrega de «La Novela Peruana» con prólogo
de Sebastián Salazar Bondy, aparecerán cuentos de Álvarez del Villar, J. Congrains,
Manuel Jesús Orbegozo, Eleodoro Vargas, L. Ribeiro y R. Galdós. 53
15 Siguen el mismo camino Epsylon, editada por el «Grupo Penta-Ultra»; Idea, que congrega
en la misma sección «Pistola de Señales», a Carlos G. Belli, Rodolfo Milla, Abelardo
Oquendo y Américo Ferrari.
16 A inicios de 1955 cinco amigos, Luis Loayza, Abelardo Oquendo, Alejandro Romualdo,
Mario Vargas Llosa y Salazar Bondy deciden publicar, a mitad de julio, una serie de
cuentos cortos escritos a partir de un tema común.54 La idea toma cuerpo y en agosto «Los
Talleres Gráficos P. L. Villanueva, S. A.» imprimen un delgado folleto de ocho páginas
65
sueltas, que parece ser un intermedio entre cuaderno y libreta, con carátula de cartón
ilustrada por Alejandro Romualdo; la publicación lleva el nombre de Cuaderno de
Composición. La contratapa incluye unas líneas límpidas redactadas por Oquendo, que
definen las intenciones de la revista: «Periódicamente aparecerán estos Cuadernos de
Composición. En ellos los prosistas del Perú escribirán sobre un tema fijado que irá
variando cada vez. En cada edición los escritos se ordenarán alfabéticamente por el
apellido de los autores».55
17 Bajo el título de La Estatua los tres amigos publican sus creaciones; 56 la revista tiene un
tiraje de 150 ejemplares, 50 de los cuales son numerados para lo suscriptores. Pese al
pequeño número de ejemplares, el éxito es grande y la revista existirá hasta 1957.
18 El sistema de composición a partir de un tema común no es novedoso, ya en el siglo XVIII
Manuel de Oms y Santa Pau, marqués de Castell-Dos Rius, acostumbraba reunir en su
palacio cada semana a los literatos del Perú para que leyeran sus poemas e improvisaran a
partir de temas elegidos previamente. Dejando de lado la gimnasia formal de sus
antecesores — el tema escogido tenía una importancia secundaria, sólo las reglas de la
métrica y del ritmo estimulaba a los émulos de Góngora —, los cuatro amigos optan por
un aspecto más literario, privilegiando la estética.
19 Luis Loayza crea en su cuento, gracias al uso de un estilo puro y rebuscado, un ambiente
esotérico. El lector se siente invadido por la extraña fatalidad que reina en el orden
inexorable de la descripción, donde los vínculos existentes entre la estatua, el templo y
las personas crean un sentimiento de frialdad irreal impregnada de un pesimismo lúcido.
20 Abelardo Oquendo toma el partido de la emoción y de la sensibilidad y la perfección de la
forma, la delicadeza de la construcción, la acumulación gradual de los protagonistas
hacen de su breve cuento, sin título, una obra maestra elogiada por la crítica:
El relato elaborado por Abelardo Oquendo es el que con mayor precisión y
excelencia literaria desarrolla el tema propuesto [...] y denuncia al escritor dueño
de una convicción y de un estilo que ha superado la ingenuidad y el desasosiego
indagatorio. (VARGAS LLOSA 1955: 9)
21 Por su parte, Alejandro Romualdo afirma su postura realista al escoger el tema de la
ceremonia oficial con la ofrenda floral depositada al pie de la estatua de «El Libertador»,
abandonando el aspecto puramente literario por la alusión política. Sebastián Salazar
Bondy cierra la revista con Visita a mi propia estatua, cuento que rompe totalmente con los
esquemas de los demás prosistas. La fluidez de su estilo, a veces natural, hace recordar sus
orígenes periodísticos.
22 Sucede lo mismo con Panorama, Revista Cultural Peruana que se propone consagrar sus
columnas al estudio de «diversos aspectos del Perú»,57 programa suficientemente amplio
para que se encuentren largos extractos de conferencias, mesas redondas, reportes,
anuncios de exposiciones, artículos de toda índole y de toda calidad. Dirigen la revista
César A. Ángeles Caballero —ya secretario de la revista Perú Indígena— y Luis E. Valcárcel,
Santiago Vallejo, Efraín Morote Best, Néstor Puertas Castro y Luis E. Barrón Soto.
23 Todas esas revistas tienen verdadera calidad, aunque su publicación se limite a veces a
unos pocos números: Las Moradas logrará alcanzar siete volúmenes — el último llevará el
número 7-8 — Literatura, tres y Proceso uno solo. Así desaparecerán Jueves, La Gaceta
Literaria o Gaceta de Lima. En realidad en este hormigueo de bazar, con sus múltiples
negocios, uno encuentra de todo, desde la poesía al deporte, del teatro a la medicina. La
profusión de publicaciones es reflejo de un mundo frágil y precario, y muestra la
66
26 Vargas Llosa habla de un proyecto de gran interés: crear una revista literaria. Esboza el
perfil de una revista ideal donde cada uno tendrá su papel en un espíritu de concordia
general. Todos coincidían en la necesidad de una publicación que llenara el vacío dejado
por Mar del Sur y empezaron a trabajar juntos, dejando de lado toda sospecha de celos
para que salga la revista lo más pronto posible. Y el 1 de febrero de 1958, gracias a los
esfuerzos emprendidos, la revista Literatura estuvo a la venta en las librerías. Su
contenido estaba a la altura de las intenciones. El título recuerda los temas de Vallejo: las
tres secciones «Literatura, Notas, Documentos» están precedidas por una fotografía de
César Moro, y se encuentran bajo una tapa de cartón gris, con el formato inhabitual de
24,6 x 17,3 cm. Firman los artículos literatos de renombre apreciados por el grupo: André
Coyné, Carlos Germán Belli, Javier Sologuren, José Durand. Sin embargo Literatura no
retiene la atención de la crítica y sólo Cultura Peruana saluda su publicación:
Tres jóvenes intelectuales: Abelardo Oquendo, Mario Vargas Llosa y Luis Loayza,
acaban de realizar un encomiable empeño cultural editando la revista «Literatura»
cuyo contenido, en líneas generales, responde al título de la publicación. Debemos
elogiar en mérito al esfuerzo de sus directores el nuevo hito fijado en nuestro
acaecer literario, y difundido a través de sus páginas; ojalá que esta espinosa y
arriesgada empresa cuente con el beneplácito, acogida y difusión de todos aquellos
que se dedican a los menesteres del espíritu, y también del público lector, cada vez
más amplio y anheloso de buscar nuevos horizontes culturales. 58
27 Pese al interés y la calidad que presentan El olor y la mirada — Oh furor el alba se desprende de
tus labios de César Moro, Nota sobre César Moro de Mario Vargas Llosa, Retrato de Garcilaso de
Luis Loayza, Idée de André Coyné, o Mao-Tse Tung entre la poesía y la revolución de Sebastián
Salazar Bondy, los artículos no tienen la fuerza suficiente para asombrar a muchos
67
lectores. El segundo número de junio de 1958, con un formato distinto, fue impreso por la
«Editorial Universitaria» y contiene cinco páginas de publicidad. ¿Tendría la revista
problemas financieros? Frente al desencanto, Sebastián Salazar Bondy decide reaccionar
y reanimar al grupo pidiendo a Vargas Llosa aumentar el número de artículos, y es así
como aparecerán colaboraciones de José María Arguedas, Carlos Germán Belli,
Wáshington Delgado, Rául Deustua, José Miguel Oviedo, Alberto Ratto, Javier Sologuren.
La parte administrativa estaba a cargo del joven poeta Javier Heraud.
28 A partir de agosto de 1959, la impresión del n.° 3 estuvo a cargo de «Minerva» y la
presentación cambió una vez más. La carátula blanca con título, sumario y número en
rojo, con el conjunto enmarcado por líneas negras y rojas, recuerda con nitidez la
presentación de Sur. El contenido es más sustancioso cuantitativa y cualitativamente.
Sebastián Salazar Bondy redacta un artículo — no lo había hecho en el caso de los
ejemplares anteriores— que aparece en El Comercio, donde recalca el interés y el contenido
de la revista:
El tercer número de «Literatura» [...] supera a los dos anteriores. Edición sobria y
limpia, sin alardes suntuarios [...] Ahí pueden aparecer la crítica penetrante, sin
compromisos, propiamente estética, y la creación literaria que generalmente
duerme en las carpetas y cajones de los escritores sin esperanza de impresión. Y ahí
puede estar la orientación que los lectores jóvenes necesitan para apreciar la obra
de los mayores. El augurio es correlato de la decisión de los directivos de
«Literatura» y sólo es preciso ayudarlos a mantenerla. (SALAZAR BONDY 1959d: 2)
29 Será en vano, pues esta tercera publicación fue la última de una revista prometedora, en
la que el brillante artículo de Vargas Llosa «¿Es útil el sacrificio de la poesía?», dedicado a
Alejandro Romualdo, ocupa un lugar privilegiado. Con cierta dureza Mario Vargas Llosa
se refiere a Edición extraordinaria, lamentando la elección de una poesía sociorrealista por
parte de Alejandro Romualdo: «El sacrificio de la poesía no favorece a ninguna causa.
Porque quien coge un libro de poemas espera antes que nada encontrar poesía» ( VARGAS
LLOSA 1959: 52).
30 Revista fugitiva, dirá uno, que desaparece en unas semanas porque no supo o no pudo
solicitar la atención del paseante, el interés del intelectual, marcar con su sello la
literatura de combate o, sencillamente, por falta de medios. Por entonces las
preocupaciones económicas afectaban incluso a las publicaciones más favorecidas, como
Mar del Sur, que aunque perteneciendo a los Miró Quesada, dueños de El Comercio, tendrá
que suspender su aparición.
31 Esta última había aparecido con el subtítulo de Revista Peruana de Cultura en septiembre-
octubre de 1948, bajo la dirección de Aurelio Miró Quesada, y reunió a Luis Jaime
Cisneros, Percy Gibson, Francisco Miró Quesada, Manuel Solari Swayne y Alberto Tauro.
Todos, miembros del comité de redacción, tienen la misma preocupación, las mismas
afinidades y una pasión común por la literatura, lejos de toda ideología oficial; todos
sueñan con interesar a un nuevo público entregando el análisis de géneros diferentes a
críticos diferentes.
32 En la carátula aparece un dibujo del pintor limeño Enrique Camino Brent que representa
una hacienda59 iluminada por la Cruz del Sur; la última plana lleva una reproducción de
una escena mítica de pesca.60 Los colores del conjunto varían en función de las épocas y de
los años. La meta de la revista es clara y el primer editorial dice así:
«Mar del Sur» Revista peruana de cultura, inicia su vida en este número con los
propósitos claros y concretos que su mismo subtítulo indica: un nuevo órgano para
68
39 Es que a los problemas financieros se juntan también los de los contenidos, pues ofrecer al
lector cultura y temas «serios» hace correr grandes riesgos a las revistas:
La vida de una revista constituye, en el Perú, la más grave aventura. Las revistas
nacen y mueren, sin haber llegado a su desarrollo. Causas políticas, causas
económicas, causas administrativas vienen a dar por tierra con los mejores
empeños editoriales. Y todo ello se agrava si la revista se aparta del escándalo: el
público la mata. El público quiere noticias picantes, campañas peligrosas, valentía,
decisión, arrojo. El director de una revista está frente al público como el torero
frente al toro. O lo coge el toro o lo apedrea el público. ( MORE 1954a)
40 Lefras Peruanas no tendrá tampoco suerte,63 pues para mantener en vida una revista hay
que luchar no sólo contra los mil y un problemas que encuentra cualquier redactor, como
evitar los escritos irrelevantes, las notas anodinas, terminar a tiempo para cerrar la
edición, etc., sino también hacer frente a los grupos de poder. Fanal constituye una
excepción al no tener problemas económicos, pues pertenece a la International Petroleum
Company.
41 Si las publicaciones no pueden rivalizar, y no tienen tampoco esa pretensión, con las
prestigiosas revistas extranjeras en cuanto a la calidad del papel y del grafismo, no tienen
nada que envidiarles en cuanto al contenido. No obstante Julio Julián señalaba ya en 1952:
Debo resaltar que el aspecto gráfico de las revistas peruanas ha mejorado
notablemente. Buenas fotografías, modernas, novedosas, periodísticas, son lo más
característico de todas ellas. La impresión también ha mejorado mucho,
especialmente con la llegada de técnicos españoles quienes han comenzado a
realizar trabajos de óptima calidad. En materia de grabados, «clisés», no hemos
adelantado gran cosa, mejor dicho, nada. Cabe anotar que falta una revista para
propaganda del Perú, un semanario popular, gráfico, en huecograbado, una revista
femenina menos intelectual que las existentes, para las amas de casa, y una buena
revista deportiva, pues las que hay son inferiores. (JULIÁN 1952)
42 Comentario sabroso pero que deja de lado el papel primordial de estas publicaciones, de
los suplementos dominicales de La Crónica, cuyas páginas literarias son dirigidas por
Antonio Olivas, las de El Comercio por Alejandro Miró Quesada, de La Prensa, diario que
después de suprimir el 29 de abril de 1951 su «Cuaderno de Letras y Artes» publicará unos
años más tarde «7 días del Perú», suplemento que reúne las firmas de los más prestigiosos
literatos. La influencia de estas publicaciones en la vida literaria de una de las más activas
épocas en el aspecto intelectual en el Perú ha sido perceptible, pues si se escribe bien
estando en lugar apartado se es más emprendedor cuando se sabe que la revista es leída, o
que podría serlo, y que se podría incluso ser comprendido. Y los suplementos ofrecen esa
promesa a los autores primero, a los lectores después, cuando encuentran en sus páginas
críticas interesantes, consejos para reflexionar, etc.
43 Tomando en cuenta los problemas editoriales y el número tremendamente reducido de
libros editados, los autores miran hacia las revistas y periódicos. Claro está que al publicar
un capítulo o un extracto de un cuento o novela, las obras no llaman la atención de la
crítica —cuando existe — sobre todo porque no es fácil juzgar y analizar fragmentos de
una obra literaria, además el autor al no poder dedicarse enteramente a su producción,
entrega muy a menudo escritos aún no definitivos. Sin embargo, Juan Ríos publica en sus
páginas Medea (1951), López Albújar un cuento inédito La huelga que faltaba (1951), José
María Arguedas Los viajes y El zumbayllu, capítulos dos y seis de Los ríos profundos, 64 novela
que será publicada siete años más tarde en Buenos Aires por la editorial Losada. Y así
sucede con Carlos E. Zavaleta, Congrains, Julio Ramón Ribeyro o Sebastián Salazar Bondy.
70
48 Un pequeño grupo de amigos decide durante una de sus reuniones semanales crear una
revista que difundirá sus ideas y colmará el vacío intelectual. Debería ser cultural,
literaria, comparable con Literatura, pero más comprometida. El Perú vive momentos de
agitación, de represión, de confusión también y pese a todo Sebastián Salazar Bondy,
Abelardo Oquendo y José Miguel Oviedo toman la decisión de actuar67 y crear una revista
que divulgará sus ideas y permitirá «valorar y revalorar lo que esta generación — la que
hoy merodea los cuarenta años — ha recibido del pasado, como tradición, y lo que ella
dejará encadenada a lo valioso de ayer, como eslabón para una continuidad histórica
auténtica».68
49 Las reuniones recuerdan las laboriosas discusiones del «Café Palermo» de la novela de
Julio Ramón Ribeyro (1983: 51-58), donde Ludo Tótem, sus amigos y el «doctor» Rostalínez
deciden fundar la revista literaria Prisma. En todo caso se resuelve tirarse al agua y la
revista será bimensual,69 cultural y prometedora. Falta encontrar un nombre.
50 En 1958 Oquendo, Loayza y Vargas Llosa habían creado Literatura, cuya publicación se
limitó a tres números (SALAZAR BONDY 1959d: 2). ¿Por qué no seguir el mismo camino,
mejorarla y ser más pugnaz? ¿Por qué no tomar como punto de referencia «El proceso de
la literatura» de Mariátegui (1968: 181)? La revista llevará un título rojo en letras itálicas y
se llamará Proceso. El autor de este juego de palabras sería Luis Loayza; habría que dar a la
palabra «Proceso» el mismo significado que tiene en la obra de Mariátegui, pero también
el de «desarrollo, de una parte, y juicio, de otra, porque contiene un principio dinámico,
activo».70
51 El editorial, que de manera extraña está en la página 7 y no en la primera, no deja
ninguna duda:
Hemos decidido compartir el riesgo común de una revista por cuanto ninguna de
las existentes se ajusta a nuestros intereses y propósitos. Proceso es un ensayo de
libertad crítica y trabajo intelectual alejado de toda receta y dogma; responde a un
estado de conciencia de quienes la editan, a una etapa del conflicto ideológico
peruano, a un instante del desarrollo histórico del pueblo a quien, sin desear adular
disminuyendo el rigor de sus páginas, quiere y ha de acercarse. Por lo tanto Proceso
acepta su condición de instrumento momentáneo, accidental. Nos corresponde
reflejar nuestra propia búsqueda de certidumbre, nuestro inconformismo ante la
realidad peruana, nuestra actitud de examen frente al pasado. En última instancia,
nuestro compromiso con la autenticidad. Sostenemos algunas ideas que caben en
fórmulas muy simples. Creemos en la necesidad de comunicación de los escritores
con su medio, y entre ellos mismos; por eso, a pesar de nuestras diferencias,
estamos unidos en esta revista. Creemos que el intelectual no es inútil ni traidor,
pero tampoco un ser superior. Creemos, a pesar de todo, en la necesidad de la tarea
de la cultura y la inteligencia en los países, como el Perú, alienados por la miseria y
el subdesarrollo. Y creemos que estas empresas de conocimiento de la realidad son
inseparables de la identificación con la causa popular. Es así como Proceso al afirmar
los valores de la cultura — que son en última instancia, los fundamentos del hombre
— se enfrenta a la actual situación económica y social del Perú y pretende
contribuir a que el país se oriente hacia la auténtica libertad y la efectiva justicia. 71
52 La idea directriz es clara: creación de una nueva revista cultural diferente, cuyo concepto
se basa en la libertad crítica alejada de toda demagogia y dogmatismo: «Proceso es un
ensayo de libertad crítica y trabajo intelectual alejado de toda receta y dogma». 72
53 No obstante, si la primera parte del editorial anunciaba una revista cultural — en realidad
se expone sobre todo principios políticos — el estudio de los campos semánticos enseña
que el léxico político predomina. De las 253 palabras que contiene el editorial, 14,22%
72
tienen una connotación política, mientras que el 5,53% se refieren a la cultura. A partir
del primer tercio se nota una ruptura de tono: aparecen siete verbos conjugados en la
primera persona del plural, seguidos por ocho pronombres personales o posesivos. Sin
embargo, a estos 15 deícticos no corresponde ningún elemento que manifieste la
presencia en el enunciado de un interlocutor individual o colectivo. El destinatario está
ausente, sólo subsisten los locutores. Sebastián Salazar Bondy va más lejos en su artículo
ya citado del 1 de marzo:
Tendrán los que hacen «Proceso», que estar en desacuerdo con mucho de la
herencia que les ha tocado recibir. Sin beaterías, someterán a la criba racional las
«idées reçues» [...] Sin iracundia, porque no es un grupo de «young angry men» a la
moda, pero así mismo, sin el cómodo conformismo que acepta a ciegas lo
consagrado tan sólo porque es consagrado, los que conducen «Proceso» no quieren
ídolos. Su iconoclastia, sin embargo, es la que proviene de la meditación, del
estudio, del juicio.
54 La impresión de que se trata de un texto polémico se confirma. Los enunciadores quieren
contestar a los ataques de la derecha que está en el poder, defender la posición del
intelectual, del escritor comprometido. En 1960, ya durante el «Primer Encuentro de
Escritores Americanos» de Concepción (Chile), Julio Cortázar, Ernesto Sábato y Sebastián
Salazar Bondy habían emitido esta idea: «El escritor no está solo, encerrado en su alto
placer de fantasías y esplendorosas apariencias, sino íntimamente unido a la suerte real
de su pueblo» (en SALAZAR BONDY 1960a: 5).
55 Unos días después añaden:
El deber de alistarse en la acción y el verbo al lado de las mayorías abandonadas al
hambre, a la ignorancia, a la miseria. Denunciar merced a una actitud de combate a
los responsables del subdesarrollo y testimoniar la injusticia del sistema con que
avasallan y humillan al hombre (en SALAZAR BONDY 1960b: 3).
56 La fórmula «creemos» repetida cuatro veces evidencia claramente que se trata de una
profesión de fe en contestación a los ataques apristas, marxistas y leninistas. El editorial
se percibe más como una justificación de la postura de los fundadores de la revista que
como un discurso susceptible de «reflejar el flujo de [su] cultura [...] que es vida espiritual
y destino de [su] pueblo». La conclusión en el mejor estilo lírico-político lo recalca,
empleando los términos de «libertad» y «justicia», cosa que recuerda la posición del
Movimiento Social Progresista que se quiere socialista, humanista, revolucionario y
peruano. Son términos parecidos a los que usa Augusto Salazar Bondy en una entrevista
que le hicieran Blanca Varela y Luis Rey de Castro.73 Si el editorial da la mejor parte a lo
político es porque lo exige el marco sociohistórico, pero también porque Proceso se
inscribe en la línea de los Siete ensayos... En efecto, la obra de José Carlos Mariátegui y
Proceso muestran numerosos puntos comunes que no son fruto del azar. Mariátegui trata
en la parte intitulada «Proceso de la Literatura» de temas como «Lima y la Colonia,
Ricardo Palma, las Corrientes de hoy, La Generación futurista, el Indigenismo». Si
Mariátegui hace el «Proceso de la Literatura» los colaboradores de la revista hacen el
«proceso de una Lima que se va». Mas la influencia de Mariátegui no se detiene aquí,
puesto que en una carta dirigida a Sebastián Salazar Bondy, Mario Vargas Llosa anuncia
su intención de redactar un artículo para el segundo número de la revista que tratará del
indigenismo:
Llegó Raúl Vargas con los ejemplares de Proceso que me parece de primera calidad;
estoy orgulloso de figurar en la redacción, excitadísimo al ver que mi hermano
Abelardo se lanzó a escribir, entusiasmado con el capítulo de José Miguel sobre
Palma, y con el artículo de Luis que ya conocía. Muy bueno lo de Oviedo,
73
libreros, críticos, periodistas y docentes. Al leer las revistas aparecidas entre 1950 y 1965
se percibe mejor la sucesión de modas, de escuelas, de discrepancias que apasionaron en
este período, los entusiasmos de la prensa y del público, los errores de los jurados en la
nominación de los premiados.
61 Algunos animadores culturales, entre otros tantos, como José María Arguedas, Jorge
Puccinelli, Emilio A. Westphalen, A. Romualdo, Abelardo Oquendo, Julio Julián, Miguel
Oviedo y Salazar Bondy, nos dieron pautas para juzgar la situación de los escritores,
permitiendo compararla con la de los inicios del 50, pero sólo Sebastián Salazar Bondy no
se limita a constatar, sino que propone soluciones concretas: reorganización de las
editoriales, reforma de la enseñanza, defensa de los derechos de autor para que el oficio
de escribir sea organizado, asegurando al escritor una relativa seguridad material. Sus
tentativas originales fueron mal recibidas, lo acusaron de ser comunista; sin embargo
muchos reconocen su abnegación y altruismo, y si escribe un gran número de artículos es
porque es consciente de que estas «pequeñas revistas» son susceptibles de jugar el mismo
papel que los cafés literarios, y permiten, independientemente del tiraje a que podían
pretender o llegar, ampliar su audiencia, presentando obras de calidad, acogiendo nuevos
talentos. Por otra parte las revistas son también órganos de información, y Sebastián
Salazar Bondy estará siempre preocupado por la calidad de los textos presentados, sean
de historia, geografía, política, ciencias, economía política, sin temer privilegiar un
género particular o una escuela específica. Poeos son los escritores que manifestaron
tanto interés en las obras ajenas, en lo cual se halla una de sus características que no se ha
estudiado en Sebastián Salazar Bondy. Atento a los escritores extranjeros y nacionales, no
ha dejado de preocuparse por las producciones de sus contemporáneos y de los nuevos
creadores; los ha siempre encontrado cuando era dable, ayudándoles en lo posible, pues
consideraba la literatura como su patria.
62 Si es exagerado decir que su acción hizo que se modificara la vida literaria, o que
revolucionó el mundo de la edición, contribuyó sí a dar el gusto por la lectura a sus
compatriotas, a movilizar las mentes. Tal fue su incansable labor de promotor cultural.
NOTAS
39. Título de un artículo de Salazar Bondy: «Heroicas revistas» (La Prensa, Lima, 7 de enero de
1953, p. 6) en que denuncia la situación de las revistas peruanas.
40. Proceso. Lima, enero-febrero 1964, año I, n.° 0.
41. Poeta cuya carrera llama la atención ya que era albañil. Sebastián Salazar Bondy le ha
dedicado varios artículos, el primero es «Víctor Mazzi: la creación natural» (La Prensa, 30 de mayo
de 1956, p. 10).
42. Esta clasificación no satisfactoria puesto que se encuentran mezclados autores como Solari
Swayne nacido en 1915, cuya obra Collacocha fue publicada en 1956. Es también el caso de Vargas
Llosa, nacido en 1936, quien funda con L. Loayza y A. Oquendo Literatura, revista abierta a los
poetas «puros», simultáneamente nacen grupos llamados sociorrealistas como aquel de
Romualdo, sin olvidar a Jorge Eduardo Eielson, Gustavo Valcárcel, Wáshington Delgado, Javier
Sologuren, Enrique Congrains, o Sebastián Salazar Bondy, entre otros.
75
es a partir de la búsqueda de las convergencias entre todos esos puntos que los críticos
procedieron. El interés está en referirse a un género ya existente para facilitar la lectura y
guiar al lector. Mas ¿para qué hacerse esa clase de preguntas si uno no tiene conciencia de
que el libro trae una novedad? Para objeto nuevo, se necesita un nuevo método. Pero uno
debe constatar la falta de clarividencia de los críticos, que no entienden los problemas de
estructura, de composición, y que se refieren únicamente a criterios de gusto, 79 y es sobre
esa sola base que enjuician las obras del espíritu.
12 La crítica de los años 50 se encuentra en incapacidad de acercarse a una obra literaria
innovadora porque se contenta con buscar datos biográficos sobre el escritor, ignorando
que un libro es producto de un Yo diferente del que manifestamos en nuestras
costumbres, en la sociedad. Ni un crítico piensa en comparar a los jóvenes autores con un
pintor o un músico; pero hay algo más preocupante: no es importante no pronunciarse
sobre una obra, o condenarla bajo el pretexto de que describe un mundo nuevo, una
mentalidad distinta, que pertenece a otra generación; peor es ignorarla:
Críticos y estudios padecen en nuestro país del mal de la pereza y de la indiferencia,
y sólo atienden a un suceso literario cuando lo comienza a rodear cierta fama
pública, legítima o fraguada. Entre nosotros es habitual que un grafómano use las
páginas de una revista o un periódico para evacuar contra cualquier artista un
veneno moral de penoso origen, pero no que los escritores limpios de prejuicios y
reticencia, se ocupen voluntariamente de un libro que no pertenece a un amigo, un
relacionado o un pariente. (SALAZAR BONDY 1955e: 10)
13 Desde este punto de vista hay pocos críticos literarios que de vez en cuando publican
artículos motivados por la aparición de un nuevo libro, con la intención de dar cuenta de
lo que pasa en la «República de las Letras». Hay que diferenciar la noticia periodística, la
crítica de un suplemento dominical, de las que se publican en una revista o en un tratado
especializado. Sólo algunas revistas cuentan con una sección «Revista de libro», o «Notas
de lectura». Tienen más importancia en la vida literaria que las secciones cotidianas de
los periódicos, tal vez porque la mayor parte de estos críticos profesionales son escritores.
Recordemos así que Raúl Porras Barrenechea y Jorge Basadre empezaron como críticos, y
que uno de los más brillantes ensayos sobre José María Eguren fue publicado en 1928 en
Equivocaciones, libro de Basadre.
14 En los años cincuenta empiezan a aparecer, con el desarrollo de las ciencias sociales, unas
corrientes críticas que quieren ver la literatura de otra manera que como sólo literatura.
Aunque José María Arguedas, Mario Vargas Llosa, Abelardo Oquendo y Sebastián Salazar
Bondy son producto de instituciones universitarias dedicadas al estudio de una literatura
culta y no de la popular, van a dirigir su atención a los aspectos más cercanos y
significativos de la sociología y antropología peruanas. Por eso las críticas literarias de
Sebastián Salazar Bondy tomarán otro rumbo a partir de 1960, cuando participe en las
actividades del Instituto de Estudios Peruanos.80
15 Preocupado por ser entendido por el mayor número posible de personas, Sebastián
Salazar Bondy intenta explicar desde 1951 que existe una estrecha relación entre
literatura y sociedad, que la literatura debe concebirse como un hecho social dentro de la
historia social, que una obra literaria no es algo definitivo que la crítica sitúa y valora de
una vez por todas. Claro que «la pregunta esencial no es hoy en día la del escritor y de la
obra sino la de la escritura y de la lectura» (Sollers 1965: 237). Sebastián Salazar Bondy
piensa sin embargo que toda crítica puede ser empírica, ingenua, inconsciente, «salvaje»
– una metacrítica –, pues sabe también que implica siempre cierta idea de la literatura.
«Confiesa» humildemente:
79
32 Hay una fuerte afirmación llena de candor, revelador de una juventud ávida; eco de
declaraciones similares en las cuales Sebastián Salazar Bondy, apenas salido de la
adolescencia, manifestaba once años antes la convicción naciente de la santidad de la
poesía, en estas líneas:
En «Página Blanca» desfilarán semanalmente selecciones poéticas de antología
americana y mundial. En estos momentos de crisis espiritual, el poeta es un apóstol;
nosotros creemos sinceramente en lo eterno de la poesía, porque poesía es religión
y es culto, es oración y es música. (SALAZAR BONDY 1942:13)
33 Profesión de fe en que se mezclan la estética sentimental y la aspiración más natural en
un hombre amante de belleza, para comunicar el sentimiento de religiosidad que existe
en cada uno, gracia que aparece bajo su aspecto más puro en la conciencia infinita que
fusiona con la espontaneidad y el lirismo del poeta. El verdadero poema desvela una
esencia, una sustancia sin fenómenos, y se abre entonces a una eternidad, pues es en el
sentido religioso de la palabra una «gloria» de unos instantes de nuestra vida, de los días
más bellos como de los más dolorosos. La poesía pertenece a un eterno presente, a esas
«actualidades eternas», pariente de la mística, encarnación del hombre en el hombre:
Tú, poeta envidiado, perteneces a un nuevo apostolado dentro del mundo, tú, como
Cristo y Prometeo, tienes ante ti el pórtico solemne de tu hora, la actitud firme y
encarada con la realidad putrefacta de el homo æconomicus, tú representas el
homo espiritual, que trae una doctrina inmortal y entre tus manos la antorcha
luminosa robada del Olimpo para clavarla entre el ruido de esta pugna estéril, y
entregarnos así una nueva Fe, la fe en los valores eternos de la Cultura, hoy tú
tienes el encargo solemne de salvar al Progreso, de conservar en tus manos – manos
blancas y puras de seda – la luminaria de los valores que nos entregaron todas las
edades – aún Edad Media para transportar prometeano un nuevo evangelio (sic). (
SALAZAR BONDY 1943:13)
40 El tono de sus artículos cambia cuando regresa al Perú en 1951, y da curso a una actividad
y una generosidad que no pudieron expresarse en la capital argentina. Viajando,
enseñando, presidiendo numerosas asociaciones, luchando sin cesar en favor de los
derechos de los autores, leyendo montañas de manuscritos, contribuye a crear un espíritu
de apertura que permite el renacimiento de la escena literaria peruana. Y deja ese cierto
estilo encomiástico, impresionista que se encontraba en sus escritos de la década pasada:
No creo que la crítica en el Perú deba ser de una indulgencia franciscana, porque
precisamente ha sido esa una postura blanda y despersonalizada que ha consagrado
a tantos falsos valores como hay entre nosotros. [...] La misión primordial de quien
hace de crítico es procurar orientación al lector, darle instrumentos para que
aprecie hondamente el objeto del arte que contemplará, y enseñarle, de paso, como
un pedagogo, dónde radica la falla y el acierto que haya intuido por su cuenta. (
SALAZAR BONDY 1954d: 10)
41 Sebastián Salazar Bondy empieza a tomar posición, a veces sin matices, pero por parcial
que sea su admiración hacia tal o cual autor, su análisis se hace más profundo, los títulos
de las secciones más rebuscados. Autodidacta de la crítica, ve con certeza sin aplicar
recetas conocidas, inventa, opta por un tono cordial, como en el prólogo de Nahuín:
«Usted sabe bien que no soy maestro sino aprendiz, y que el tono cordial del amigo es el
que me gusta adoptar con quienes, anhelosos de un derrotero, me entregan sus primeros
originales en pos de una consideración crítica orientadora» (en VARGAS VICUÑA 1953: 5).
42 Haciendo gala de una despiadada agudeza, de independencia, su estilo se acerca a partir
de esta época a la llamada crítica «académica», aunque nunca pierda de vista su meta,
esto es el acceso de las masas a la lectura. Sus críticas versan sobre poetas como Carlos
Drummond de Andrade, Vincent Benet o Nicolás Guillen. Ya no se trata más de
consideraciones de orden biográfico, y su reflexión se hace más profunda al tratar de los
problemas de la prosa y de la poesía y de su relación con la realidad. Toma de conciencia
de un mundo ignorado o que no había querido ver, por estar únicamente preocupado por
la literatura y el esteticismo:
Drummond, al igual que Vallejo y Neruda, hace poesía de la experiencia, de la vida.
[...] El drama de nuestra sociedad, la lucha por la consolidación de nuestra cultura,
las contradicciones de nuestra alma, de nuestra naturaleza primordial y heroica,
son en él fuentes de inspiración. (SALAZAR BONDY 1955f: 113; 1953b: 6)
43 Desde su estadía en Argentina sus ojos se han abierto, y admite ya su pertenencia a un
mundo mestizo. Los problemas económicos que azotan el Perú, y más específicamente a la
sierra, le son familiares. Ha dejado su torre de marfil para internarse en el mundo
tangible. El escritor ha nacido al mismo tiempo que el hombre de acción. Por eso su
postura es nítida, y cuando redacta el prólogo del primer y único número de la revista La
Novela Peruana, su propósito no deja ninguna duda:
La mayor parte de lo aquí narrado es verosímil. En todos los jóvenes cuentistas
reunidos en estas páginas ha prevalecido durante la creación el deseo de ser y
permanecer realistas o, lo que es lo mismo, la voluntad de no dejarse ganar por lo
maravilloso totalmente inventado. Parece, según estas páginas lo prueban, llegado
el tiempo de que nuestros escritores abandonen los ámbitos de la pura fantasía y
novelen la realidad de en torno penetrándola dramáticamente. Es preciso
conocernos, descubrirnos al fin, porque hasta hoy hemos andado a ciegas en
nuestro mundo, tontamente ajenos a él, avergonzados por exquisitez o
refinamiento que nos es propio. (SALAZAR BONDY 1953c: 1)
44 Sin vacilar Sebastián Salazar Bondy hace su autocrítica, puesto que pertenecía al ámbito
de los que usaban y abusaban de términos impresionistas relacionados con el gusto y el
85
favoritas: ¿qué es la poesía? y ¿se puede hablar de una poesía social oponiendo la poesía
joven española a la poesía latinoamericana? Después de lamentar la ausencia total de
novedades, la carencia de móviles profundos para poetizar, ataca con dureza las
contradicciones internas de Gabriel Celaya, José Hierro, Rafael Morales y Eugenio de Nora,
que quieren ser accesibles por todos al cantar la realidad social española, y que en sus
estrofas muestran:
[...] repetición opaca de antiguos brillos, de los reflejos mates de una luz remota. [...]
La habilidad técnica de algunos de estos artistas nos confirma en el criterio de que
se hallan aherrojados al pasado y de que el presente – su tiempo, su espacio, su
existencia – se les escapa, como un líquido, por entre sus dedos. ( SALAZAR BONDY
1953d: 6)
49 Al contrario, la poesía latinoamericana sigue los pasos de César Vallejo, Pablo Neruda y
Rubén Darío,
[...] arraigada en la dura experiencia que es vivir en este continente ahito de
interrogantes dramáticos, los contemporáneos americanos de esos poetas españoles
han abandonado la perniciosa certidumbre de que nos hallamos inevitablemente
uncidos al carro de la tradición poética de los creadores de la lengua. [...] desde
México hasta la Argentina, procurando que en sus palabras resuene una como
áspera y primitiva melodía, el latido del corazón misterioso, enigmático, del
hombre de estas latitudes, cuya vida es una esperanza y novísima aventura humana.
(SALAZAR BONDY 1953d: 6)89
50 Su reflexión va más allá en un artículo dedicado a su amigo Carlos Drummond de
Andrade. El poeta no sólo es el intérprete, el traductor de sentimientos actuales, sino
también el taumaturgo que transforma el presente en eternidad. Su obra es «un himno en
el que se expresa poéticamente la esencia de la soledad del hombre americano [... en su
poesía] se halla el semblante silencioso, hosco y todavía impreciso del pueblo al que
pertenece, en el cual él mismo se ve reflejado» (SALAZAR BONDY 1953b: 6).
51 Y va a seguir acertando a partir de conceptos expresados por Mariátegui y que afinará
unos meses más tarde en un artículo que le dedicará: los caracteres climatológicos y
geográficos tendrían influencia sobre la mente de los pueblos. Es interesante notar que
esta teoría está cerca de la de Montesquieu que ya la había estudiado90 en su Ensayo sobre
las causas susceptibles de afectar los espíritus y caracteres (L'Esprit des lois, libro XIV, 1). Allí
Montesquieu analizaba las influencias del medio físico donde el factor climático puede
influir únicamente sobre las almas si influye primero sobre los cuerpos y así determina
los temperamentos de los individuos y de los pueblos.
52 Es evidente que Sebastián Salazar Bondy va a matizar sus ideas, pero busca dar una visión
completa del hombre a través de su doble existencia como producto de cultura y parte de
la naturaleza:
[...] llanura y montaña determinan dos distintos modos de expresar tal concepción.
Borges y Molinari, por ejemplo, son poetas claros, transparentes [...] Vallejo y
Neruda son ásperos, densos, impetuosos. [...] La novela de Alegría en cambio relata
– canta, se podría decir – el problema de los hombres ante el espacio, ante la
naturaleza, ante los hechos físicos. (SALAZAR BONDY 1953e: 8)
53 Naturalmente sus referencias literarias van a ir a los autores latinoamericanos para
apoyar sus argumentos. Escoge con discernimiento a José Luis Borges, César Vallejo, Pablo
Neruda, Ciro Alegría, Alfonso Reyes, Nicolás Guillen, Rubén Darío, José Martí, Roberto
Arlt, Horacio Quiroga, pero sus preferidos son García Lorca, Charles Baudelaire, Arthur
Rimbaud, Paul Verlaine y Gérard de Nerval que cita de manera casi sistemática.
87
protagonistas poco profundizada, Sebastián Salazar Bondy pasa rápidamente sobre esas
debilidades para centrarse en la pintura de una realidad que Meneses conoce y siente:
[...] con plena sinceridad. La muerte y el amor están considerados como extremos
entre los cuales oscila, sin apuro, el ánimo de estos seres que fían en un largo plazo
su liberación material y espiritual. Cuando Meneses pinta estos ámbitos y estas
criaturas, su palabra se hace firme, su estilo se asienta, su propósito resulta factible.
(SALAZAR BONDY 1954e: 10)
60 Lo extraño es que Cultura Peruana que edita la obra, la presenta 14 meses más tarde, 93
volviendo a tomar los mismos términos que los empleados por Sebastián Salazar Bondy,
pero con diferencias notables: la «transparente realidad» se ha vuelto «aguafuerte»;
donde «El Flaco» ve el tradicional conflicto entre «eros y tanatos», Cultura Peruana ve un
simple «problema-sexo». Donde uno percibe la realidad campesina el otro nota una
relación conflictiva entre gente de «razas distintas en la sierra central peruana»:
Aparece el Don Juan criollo, mestizo o indígena avasallando sin arrepentimientos a
la indiecita, a la cholita, a la »blanca» o «Misti» – por excepción esta última – púber,
«maltona» o semi-madura y también madura. [...] Sexo y más sexo de primitiva
toma y primitiva entrega entre mordiscos «agrarios» y desenlaces demasiado
convencionales.94
61 Dos meses más tarde Sebastián Salazar Bondy prosigue su acción usando fórmulas
análogas. Con un título llamativo de «Descubrimiento de un narrador» analiza Chicha, sol y
sangre, serie de cuentos de Francisco Vegas Seminario editados por Mejía Baca,
lamentando las carencias de la editorial peruana que publica el libro ocho años después
de Desclée de Brouwer en París con un prólogo de García Calderón. La idea central de su
artículo gira alrededor del concepto del indigenismo, que lo opondrá a José María
Arguedas. Efectivamente Sebastián Salazar Bondy no quiere usar el término, pensando
que se trata de un falso problema puesto que «el indigenismo ha muerto, puesto que
todos somos indigenistas, y no hay dicotomía» (en ARGUEDAS 1969: 244). Hay que describir
el mundo peruano dejando de lado el aspecto folclórico, y por ello prefiere usar los
términos de «cuentos realistas y rurales», o «narración peruana», insistiendo sobre el
hecho de que surge en el libro una
[...] hirviente humanidad, [en que] se distingue el proceso de formación de nuestra
nacionalidad. [...] Estos cuentos y los demás, de menor valor, recogen y sintetizan
una serie de rasgos particulares de la existencia campesina del norte peruano, sin
caer en la descripción pintoresca de impertinente prolijidad. Lo folklórico o
costumbrista está desleído dentro del texto y es un ingrediente que, en ningún
instante, pesa sobre el tema o lo abruma, como es tan frecuente que suceda en la
literatura peruana que se inspira en nuestra vida rural. (SALAZAR BONDY 1954f: 12)
62 No se limita a anunciar la publicación de una obra, va más allá cuando piensa que el autor
es un auténtico novelista. Es el caso de Vegas Seminario; la editorial Mejía Baca publica
Montoneras, y Sebastián Salazar Bondy escribe enseguida la crítica correspondiente.
Después de un ajuste de cuentas con la crítica literaria en general, se entrega al estudio de
la novela. Reconoce el talento del autor, la calidad de la investigación del marco histórico,
de la técnica narrativa, del punto de vista del narrador, y admite que se trata de una
buena novela, sólida, escrita en la vena tradicional que merece alabarse; pero a pesar de
todo no se entusiasma. Hay que esperar un año más cuando se publica Taita Yoveraqué, que
representa exactamente la noción que tiene de «novela de fondo y formas realistas». Por
primera vez se atreve a formular las bases de una teoría literaria, en la que ya no se trata
de presentar y analizar un relato sino de utilizarlo para ilustrar lo que debe ser la
literatura nacional:
89
publicaciones tratando más o menos claramente las teorías que Carlos E. Zavaleta
expondrá detalladamente con una preocupación didáctica evidente (ZAVALETA 1987:
17-19). Nuestro autor escribe en el mismo período obras relacionadas con la temática
urbana, de la misma manera que se interesa en las novelas o cuentos que la tocan, con la
preocupación que corresponde a la visión del escritor que debe dedicarse a todas las
formas de escritura: del ensayo al drama, de la novela a la traducción. Pasa lo mismo con
el teatro, se encuentra con Pedro López Lagar, quien lo contrata como encargado de
relaciones públicas. Al crear participa en «la novela o cuento urbano» y al mismo tiempo
es observador exterior cuando analiza los puntos en los que reside su originalidad.
67 La barriada, los problemas sociales que encuentran las masas andinas recién llegadas a
Lima, los marginales, la presencia de los jóvenes reunidos en collera, la psicología
profundizada de los personajes, «el proletario interno» como dice Toynbee, son algunos
de los temas que atraen su pensamiento siempre vigilante, y del cual nunca está ausente
el factor humano: «las barriadas marginales de Lima son una humanidad formidable: su
drama es profundo, múltiple, terrible e incitante» (SALAZAR BONDY 1958d: 8).
68 Asimismo subraya en Los gallinazos sin plumas (SALAZAR BONDY 1955i: 8; 1955j: 8) y La Calle de
las mesas tendidas:
[...] el mercado, el mundo del joven provinciano en la capital, el aislamiento del
emigrante indígena en la costa, el basural y sus tristes trabajadores.[...] Bien
sabemos que en los ámbitos profundos de la ciudad existe una humanidad que
transcurre sin que las clases dirigentes o medias hayan todavía valorado en sus
múltiples posibilidades. (SALAZAR BONDY 1958e: 6)
69 Insiste también sobre el hecho de que el cuento, la novela corta y las novelas urbanas
tienen una función de creación social, puesto que al describir a los marginales, que hasta
entonces no tenían presencia en la literatura, los hacen reconocer. Viviendo sin existir,
existen ahora viviendo:
Ese proletario vive en un mundo aparte, y sólo su conocimiento puede disponer su
debida integración al cuerpo social. Bonilla ha comprendido que uno de los caminos
para conseguir la comprensión hacia tales masas es su presencia en la literatura. (
SALAZAR BONDY 1958e: 6)
NOTAS
78. Es lo que enseñó Armando Zubizarreta, citado por LAUER 1981:65.
79. Es la facultad de juzgar, de manera intuitiva, los valores estéticos en lo que tienen de correcto
o delicado. Esta noción, que se aplicó largo tiempo a la pintura, se utilizó también para enjuiciar
las obras de arte.
80. Ver capítulo 2, nota 22; cf. también IEP 1989: 28.
81. Recordemos las críticas de André Coyné (1949:107) sobre la obra de Georges Bernanos.
82. En el número 64 de octubre de 1953, Alfonso Junco, en un artículo de antología «El
hispanismo auténtico es el auténtico indigenismo», vuelve a tomar esta idea ya enunciada por
Ernesto More en «Perfiles del Tiempo, Isabel la Católica», Cultura Peruana, n.° 50, sept.-oct. de
1951.
83. Por razones evidentes de espacio no se puede publicar la lista de los libros que Sebastián
Salazar Bondy poseía. La mayor parte de las obras en prosa ha sido donada a la Universidad de
San Marcos, y las obras teatrales al Teatro Universitario de dicha universidad.
84. Ver en anexos «Publicación en revistas, periódicos y antologías».
85. Carta de Julio Cortázar a Javier Sologuren con fecha de diciembre de 1949.
86. Ver los siguientes artículos de Sebastián Salazar Bondy: «Eugenio Buona, Poeta Natural» (La
Prensa, 24 de mayo de 1955, p. 8), «Cuatro poetas populares» (La Prensa, 7 de agosto de 1956, p. 6),
«Los poetas obreros y su obra» (La Prensa, 5 de noviembre de 1957, p. 8), «Hernández, un
romántico de hoy» (La Prensa, 27 de enero de 1958, p. 8), «Cinco poetas de Loreto» (La Prensa, 26
de febrero de 1958, p. 8) y «Nicomedes Santa Cruz, poeta natural» (La Prensa, 5 de junio de 1958, p.
8).
87. Stephen Spender, poeta inglés, humanista de izquierda (1909-1995) es uno de sus poetas
preferidos; Sebastián Salazar elegirá dos versos suyos como dedicatoria a su poemario Los ojos del
pródigo (1951).
88. Hay únicamente en los títulos 27 ocurrencias.
89. Se trata de un artículo importante, por primera vez Sebastián Salazar Bondy expresa sus
ideas que volverá a formular en Concepción. Notemos que dedica El tacto de la araña a Carlos
Drummond de Andrade.
90. La idea no es nueva, se encuentra también en los escritos de Fontenelle y de Fénelon y del
abate Dubos. En realidad la «teoría de los climas» data de la antigüedad.
91. Carta a Mario Vargas Llosa del 20 de junio de 1963.
92. Carta a Mario Vargas Llosa del 5 de mayo de 1964.
93. «Revista de libros», Cultura Peruana, n.° 90, diciembre de 1955.
92
94. Ibid.
95. Intervención de Sebastián Salazar Bondy, Universidad de Concepción, 20 de enero de 1960. El
comercio publicó un resumen de la conferencia el 28 de febrero de 1960, Suplemento Dominical,
con el título «El deber del escritor en país subdesanollado».
96. Habrá que esperar veinte años para que los críticos se interesen en este aspecto: AUGUSTO
TAMAYO VARGAS («El proceso de la literatura» en Valcárcel, Luis y otros, Presencia y proyección de los
7 ensayos, Lima: Biblioteca Amauta, 1976, pp. 53-90); Wáshington DELGADO («El proceso de la
literatura peruana», El Comercio, Suplemento Dominical, 17 de diciembre de 1978, p. 17); LUIS
LOAYZA («Riva-Agüero en los 7 ensayo», Hueso Húmero, Lima n.° 2, julio-septiembre de 1979, pp.
58-73); Antonio GONZÁLEZ MONTES («Mariátegui y la literatura peruana», Marka, Lima, año 5, n.°
106, 31 de mayo de 1979, pp. 4-5); Tomás G ESCAJADILLO («Para leer a Mariátegui: 2 tesis de los 7
ensayos» en Emilio ROMERO y otros, 7 ensayos; 50 años en la historia, Lima: Biblioteca Amauta, 1979,
pp. 57-138) y Antonio CORNEJO POLAR («Apuntes sobre la literatura nacional en el pensamiento
crítico de Mariátegui» en Xavier ABRIL y otros, Mariátegui y la literatura, Lima: Biblioteca Amauta,
1980, pp. 49-60).
97. Para probar a sus detractores que no era sólo un teórico marxista, escribió La novela y la vida,
una novela inspirada de un pleito.
98. Los 15 cuentos que conforman el libro quieren reflejar las dificultades de la vida cotidiana,
pero como lo señala, Tomás G. Escajadillo (1985), «[...] en el libro de relatos Náufragos y
sobrevivientes más son los náufragos que los sobrevivientes».
99. Se trata en realidad de dos páginas «sociales» en el mejor estilo de los «chismes». Notemos
que C. E. Zavaleta tuvo un papel preponderante en este encuentro entre el autor norteamericano
y los intelectuales peruanos.
93
1 Sebastián Salazar Bondy sabía que el secreto del arte cotidiano del juicio inmediato no
estaba sólo en la cultura, la experiencia o el saber, sino también en la fuerza de convicción
que, por los canales del artículo de periódico, induce a ver una obra de teatro. Por más
que tuviese mil curiosidades, de la pintura a la escritura, de la música a la política, su vida
era ir al teatro y relatar lo que había visto en una serie de crónicas, de anotaciones
divertidas, de reflexiones inteligentes. Tenía a la vez una cortesía y una afabilidad
exquisitas, sabía poner en duda sin chocar, admitir la contradicción sin tratar con
aspereza. Supo proponer a toda una generación, aplastada por el yugo del poder absoluto,
el bálsamo del discurso no dogmático. Fue así un incansable descubridor de talentos, un
extraordinario crisol de pensamiento, dotado de una extrema movilidad, era escéptico
por benevolencia, pero también podía estallar en sanas cóleras durante un espectáculo,
pero jamás en sus artículos cuando pensaba que la obra, la escenografía o los actores eran
poco dignos de interés:
Esta escandalosa actitud, la protagonizó nada menos que el Sr. Sebastián Salazar
Bondy, que desdiciendo sus conocimientos alrededor del teatro y en contraste con
su profesión de autor y crítico teatral, se mostró irrespetuoso durante el transcurso
de la función en la noche del sábado 2 del pte., y a que sus comentarios y risas
burlonas, en tono subido, provocaron la protesta de los espectadores, llegando
algunos de ellos a verse precisados a buscar nuevas ubicaciones, para evitar de ese
modo ser molestados por la insistente malacrianza de este referido escritor, que
perjudicaba como es lógico, el normal desarrollo de la obra. 100
2 Desde el inicio de su labor periodística, Sebastián Salazar Bondy muestra su interés por la
crítica teatral, y expondrá sus comentarios al respecto en diversos diarios. De 208
artículos dedicados al teatro, y redactados entre el 19 de julio de 1940 en Jornada al 28 de
julio de 1965 en Últimas noticias, o sea a lo largo de 25 años de actividad ( SALAZAR BONDY
1940: 4; 1965b: 4), podemos notar características recurrentes.
3 La gran mayoría de artículos están firmados con su nombre, 21 con el seudónimo Juan Eye
en la sección «Teatro» y dos bajo el nombre de Diego Mexía, cuando se refiere a
acontecimientos políticos o relativos a instituciones a que pertenece, como la Escuela
Nacional de Arte Escénico, de la cual era director. El hecho de usar su verdadero apellido
puede considerarse — sabiendo que firma con seudónimos según los diarios, secciones,
objetivos, años — como un compromiso personal con el arte teatral y con la sociedad
peruana. Por otra parte, los artículos están redactados para un público acostumbrado a
94
leer La Prensa, El Comercio, Jornada, pero su punto de vista no varía en función del lector, al
contrario. Su intención es influir la visión que puede tener un lector potencial sobre el
teatro.
4 Además, Sebastián Salazar Bondy no se contenta con criticar el microcosmo artístico
limeño, sino que abre sus columnas al universo del teatro norteamericano, europeo y
asiático. En 1956 aprovecha su viaje a Francia como becado para estudiar la escenografía y
la dirección y mandará a La Prensa una serie de artículos dedicados a la vida teatral
parisiense, al Festival de Aviñón y a los espectáculos de nueva tendencia de la
dramaturgia española. En 1960 y 1963, durante su viaje a China y Japón, adonde la revista
Oiga lo había enviado para unos reportajes sobre la vida económica y social, insertará
largos párrafos describiendo la cultura ancestral, mostrando la continuidad de las
tradiciones en un país moderno. Está fascinado por el teatro japonés Kabuki, Bunraku o
Kobusaï, por su riqueza inventiva, su calidad estética, el profesionalismo de sus actores
que saben atraer a un público popular entusiasta.101
5 El estudio de los diferentes artículos permite poner de manifiesto tres grandes partes.
Una primera atañe a la prensa informativa que da cuenta de la actividad teatral: anuncio
de una representación, de una gira extranjera o elogio del trabajo de un actor. La segunda
categoría incluye comentarios sobre un autor clásico como Shakespeare o Beckett, pero al
mismo tiempo artículos de fondo en los cuales Sebastián Salazar Bondy argumenta sobre
los géneros, sobre la esencia misma del teatro, sobre la escritura. Una última categoría,
que crece con los años, plantea claramente las preocupaciones del periodista y del
ciudadano, puesto que se dedica a desarrollar el tema del teatro entendido como acción
sobre la sociedad: teatro y ciudad (la δïëßò, de los antiguos griegos) en el sentido amplio
del término; la libertad de expresión del teatro es ligada a la misión educativa dirigida a
una población analfabeta. Por otra parte vale la pena subrayar que casi nunca habla de
sus propios espectáculos para promoverlos o ponerlos de realce. Son otros críticos — que,
a veces, no son amigos suyos — los que se encargarán de comentar sus obras dramáticas;
aplica, pues, los principios de una deontología que exige a los demás, pero que a los que
también se sujeta él mismo.
6 La primera serie de artículos da cuenta de homenajes a la personalidad, al
profesionalismo, a la carrera de algunos artistas peruanos que si no alcanzan una
dimensión internacional — no por la calidad de su trabajo sino porque la producción
nacional es incapaz de pretender a una participación en el extranjero —, merecen un
homenaje por su abnegación y por su vocación que la sociedad no reconoce. Es el caso de
Elvira Travesí a quien Sebastián Salazar Bondy saluda como la más grande actriz nacional
de los años cincuenta: «Hay en esta actriz un poder creador que aún ella misma desconoce
en toda su magnitud y alcance [...] Elvira Travesí arriba a la depuración virtuosa del
prodigio teatral» (SALAZAR BONDY 1958f: 10).
7 En cuanto a Lucía Irurita,102 Sebastián Salazar Bondy reconoce sus calidades artísticas,
pero pone énfasis sobre su fuerza de carácter y recalca la valerosa carrera de una actriz
que siempre renunció a la facilidad y optó por la calidad, y que volvió a ser el ejemplo de
la mujer peruana. Efectivamente, la artista pertenecía a una familia burguesa, y bien
podría haberse contentado con la vida fácil que su alta alcurnia le permitía, pero escogió
cumplir con su vocación, con todos los sacrificios que ello supone: «Lucia Irurita encarna
una rebelión saludable contra los prejuicios aldeanos que todavía persisten en hogares y
familias peruanas» (SALAZAR BONDY 1958g: 12).
95
8 Es extraño que esos artículos se refieran únicamente a artistas mujeres, por lo cual, y
muchos críticos ironizaron al respecto,103 se podía considerar que actores como Carlos
Gassols, Carlos Velasquez, Enrique Iturriaga y Edmundo Barbero, no tenían el nivel de sus
compañeras, y que sobre todo los mejores de ellos eran extranjeros. Sin embargo,
numerosos artículos están dedicados a actores europeos, que Sebastián Salazar Bondy
considera como modelos que los peruanos deben descubrir: citemos a Jean-Louis Barrault
y su compañía, a Marcel Marceau, Jean Vilar y el famoso Teatro Nacional Popular (TNP) y
a Antonin Artaud,104 que lo fascinan porque no sólo son actores sino también directores,
escenógrafos, fundadores de grupos o escuelas.
9 Cada inicio de año Sebastián Salazar Bondy presenta el balance de las obras montadas, de
las dificultades encontradas y de la posible evolución del mundo del teatro. En los tres
artículos que abarcan los años 1953,1954 y 1955, el tono se torna virulento para afirmar
que si bien el país y Lima evolucionan hacia la modernidad, el teatro y la cultura en
general se quedan en el más completo marasmo: «Es todo un símbolo este de la situación
por la cual atraviesa en la actualidad la cultura peruana. En tanto la nación crece, sus
industrias prosperan, sus ciudades progresan y se aprecia un desarrollo material
indiscutible, la cultura es presa de una desconsoladora anemia» (SALAZAR BONDY 1954c: 6).
10 Por su parte, los teatros privados no se preocupan de la calidad artística de las obras sino
de los beneficios, por lo cual Sebastián Salazar Bondy reprocha al gobierno y a la
municipalidad la falta de subvenciones: «No obstante, la vida artística de nuestra ciudad
no ha alcanzado a una gran capital debido principalmente al hecho patético de que el
estímulo oficial al ejercicio de la inteligencia y el espíritu es escaso e, inclusive,
mezquino» (SALAZAR BONDY 1955d: 8).
11 Y, como siempre, cuando se refiere a un punto particular de información, busca las causas
profundas e intenta enfrentar a las autoridades municipales, al poder ejecutivo, con sus
responsabilidades. «Si el Estado, a través del Ministerio de Educación, no dedica mayor
celo a la vida artística del país, esta vida continuará desfalleciente [...] puesto que
gobernar es también educar, y educar es algo más que enseñar a leer y escribir» ( SALAZAR
BONDY 1954c: 6).
12 Pregona, pues, la coordinación esencial entre los animadores culturales y las empresas
privadas susceptibles de ayudar materialmente a los elencos nacionales, para así permitir
una más amplia difusión de las obras teatrales en los lugares de trabajo y en la ciudad. Los
resultados serán infructuosos. De la misma manera, le asombran la falta de público que
obliga una compañía de teatro a anular la programación de clásicos griegos, la pobreza
del decorado, de los vestidos, la falta de originalidad de las escenografías, e insiste en la
urgencia de ayudar a la Compañía Nacional de Comedia que propone la adaptación de
Crimen y castigo de Fedor Dostoievski en la versión del francés Copeau; a la Escuela
Nacional de Arte Escénico que tuvo la idea de convocar un público popular en el auditorio
del Campo de Marte para que descubriese las obras de Chéjov, Moliere, Merimée,
Tenessee Williams; y también a la Asociación de Artistas Aficionados, que hubo de
trabajar todo un año para presentar a un público escaso un espectáculo sobre Arthur
Miller Todos eran mis hijos (SALAZAR BONDY 1953f: 6).
13 Sebastián Salazar Bondy no vacila tampoco en dirigirse y a veces atacar al lector
calificándolo de de «perezoso y sin fe», para que tome conciencia de la importancia de la
cultura. Pero generalmente es condescendiente, sobre todo cuando hace el panegírico de
Lucía Irurita y de su talento:
96
Son bellas obras de teatro en las cuales Lucia Irurita, cuyo talento se manifiesta
cada vez con mayor seguridad y soltura y su conjunto constituido por actores
pertenecientes a las últimas promociones teatrales, nos muestran que el arte
dramático peruano puede florecer si el público — Usted, amigo lector— lo
acompaña en su cruzada por la cultura de la ciudad. (SALAZAR BONDY 1958g: 12)
14 Su tarea no se detiene aquí, múltiples son los artículos informativos referentes a un
dramaturgo, a una puesta en escena o al contenido de una obra, que lo llevan a expresar
un pensamiento humanista: el de un hombre que intenta trabajar en la construcción de
un mundo mejor, siendo el teatro uno de los medios de acceso a la formación del hombre
y del ciudadano. Así, saludando la escenografía de Reynaldo D'Amore105 y su actuación en
el Eterno marido, profundiza el estudio psicológico y moral del protagonista. Para él el
papel del crítico no se limita a informar, debe también explicar los movimientos del
pensamiento y preparar al lector a enfrentar una obra que puede ser de difícil acceso (
SALAZAR BONDY 1957c: 8). Es lo que hace cuando resalta la labor de la compañía Ars Nova,
que presenta una serie de dramas de Shakespeare bajo la dirección de Pedro Orthous,
notorio director chileno. El periodista considera que la representación de obras del siglo
XVI pertenecientes al repertorio inglés forma parte también de la literatura clásica de la
humanidad y no debe parecer poco atractiva; con tono lírico utiliza todos los medios de la
retórica para captar los espectadores, y afirma que lo clásico no es aburrido, y concluye
así:
Nadie que posea una mínima inquietud espiritual, nadie que tenga conciencia de la
necesidad que existe de que afirmemos entre nosotros el arte, nadie que, en suma,
ame el patrimonio literario de la humanidad, debe dejar de acudir a esta cita de Ars
Nova. (SALAZAR BONDY 1957d: 10)
15 Sucede lo mismo con el teatro ligero siempre y cuando sea de calidad y bien escenificado;
por eso cuando se festeja el centenario de Ña Catita de Manuel A. Segura, Sebastián Salazar
Bondy presenta la atmósfera de la última década del siglo XIX e insiste sobre ese mito que
puede ser útil para la creación nacional moderna:
Aunque el tiempo arrase definitivamente con este tipo de mujer, su imagen literaria
nos interesará. [...] Y en su medida, la Catita de Segura resulta un personaje cuya
savia, cuya autenticidad, cuyo encanto y cuya rotundidad moral [se] hacen
definitivo. (SALAZAR BONDY 1956h: 8)
16 El tono de sus artículos puede a veces tener algo de escolar, pero su entusiasmo personal
hace olvidar lo didáctico cuando da cuenta de un evento de interés, y más aún si es
presentado en provincia y si se trata de un personaje nacional, como Túpac Amaru. En
abril de 1961 una joven compañía, «El Teatro Popular del Cuzco», presenta una
adaptación de Túpac Amaru de Oswaldo Dragún, en que el dramaturgo argentino exalta la
figura del rebelde indio y la propone como el símbolo que la nación quechua espera desde
hace siglos. Sebastián Salazar Bondy desarrolla varios puntos que dan a su artículo
informativo un tono argumentativo como si fuese un editorial: primero la elección
simbólica del Cuzco, ciudad de provincia, pero capital del imperio incaico, corazón del
Perú que encuentra en el autor un eco favorable sobre todo porque desde hacía años
lucha por el reconocimiento de la identidad nacional, poniendo de relieve que se trata «de
la provincia que más hondamente encarna lo peruano, lo americano auténtico» ( SALAZAR
BONDY 1961a: 2). Después, el nombre escogido por el elenco, imitando lo que García Lorca
había propuesto con La barca, y la dirección de Emilio Gali, profesor de arte dramático,
siempre preocupado por las leyendas populares peruanas, por hacer trabajar la compañía
a partir de las técnicas del teatro total, usando máscaras, cantos, mimos y danzas
97
17 En fin, los objetivos de este joven elenco coinciden perfectamente con las consideraciones
de Sebastián Salazar Bondy sobre la acción teatral:
No se hace teatro con una finalidad simplemente lúdica [...] el Teatro Popular del
Cuzco ha demostrado, una vez más, que el teatro es un complemento de la
educación pública y que su fomento debiera ser asumido por el Estado, a quien le
toca, por mandato constitucional, ocuparse de ampliar los conocimientos y
enriquecer el espíritu del pueblo. (SALAZAR BONDY 1961a: 2)
18 Hay que reconocer que sus preocupaciones por el teatro van más lejos que sus ideas sobre
la educación cultural, puesto que propone dar al pueblo peruano la posibilidad de ir al
encuentro de sus raíces históricas, raciales y tomar conciencia de sus nobles orígenes, y, a
través del teatro épico, llegar al despertar político de las masas:
Enfatizando la esencia humana del cacique, contraponiendo sus ideales a los de sus
víctimas, la creación de Dragún se aproxima al teatro épico, al teatro que narra para
la razón y se empeña en clarificar la conciencia del público acerca de sus problemas
sociales, que Bertolt Brecht describió como perspectiva necesaria para el drama del
presente y del futuro. (SALAZAR BONDY 1961a: 2)
19 Desde su viaje a Europa, Sebastián Salazar Bondy se refiere siempre a la visión popular y
política del teatro. Así, en un artículo sobre La Celestina, describe por una parte la larga
tradición teatral de la cultura española y, por otra, con gran sutileza, sugiere las
dificultades y los sufrimientos de los comediantes españoles que no pueden expresarse
como lo desearían, cuando en la misma época, el teatro europeo está cambiando
totalmente. Escribe Salazar Bondy que el teatro español debe abrirse, ser más libre,
aunque sin aludir a la dictadura franquista, ni a la República, y tampoco la labor de García
Lorca sobre las actividades culturales como medios de cultura — los republicanos
españoles y el autor de Bodas de sangre pensaban que el espectáculo dramático podía
culturizar a las masas y habían empezado a trabajar en este sentido. Sin embargo como el
tema mismo del artículo es La Celestina, Sebastián Salazar Bondy precisa que existen
versiones como la de José Ricardo Morales presentada en Montevideo por Margarita
Xirgú, que es más adaptada a un público moderno, y cierra su artículo diciendo: «De este
modo, entre La Celestina y lo que hoy se escribe circulará el verdadero espíritu español que
ha sido y es pasión y libertad» (SALAZAR BONDY 1957e: 8).
20 Siempre atento al mundo cultural y a sus peripecias, el crítico dramático presenta a sus
lectores las experiencias principiadas en el extranjero, persuadido de que el ejemplo tiene
valor de motivación para los artistas y el público peruanos. De manera regular — los
artículos de los años 1953 a 1957 lo prueban — Sebastián Salazar Bondy pregonará que la
cultura es el medio adecuado que permite fundar una amistad profunda y constructiva
para poder ir más allá de los antagonismos nacionales y territoriales, aludiendo así a las
fricciones políticas y fronterizas entre Chile y Perú. Por este motivo enfatizará el
98
renacimiento del teatro chileno presentando las realizaciones del Teatro Experimental de
la Universidad de Chile, cuyas escenografías la Escuela Nacional de Arte Escénico de Lima
presentará a su público. Plantea así un buen ejemplo de intercambio cultural, pero
también el medio más seguro de acabar con el miedo y el resentimiento. El teatro chileno
se vuelve entonces un ejemplo del logro que podría transplantarse al Perú merced a
medidas razonables y progresivas, así como la creación de compañías universitarias de
teatro experimental que tendrían como objetivo proponer al público un repertorio clásico
y moderno de calidad literaria, sostenido por una escenografía resultado de
investigaciones universitarias cuyos costos serían bajos. De la misma manera se podría
crear pequeños teatros llamados «teatros de bolsillo», al estilo de los famosos libros de
bolsillo que ponen la lectura al alcance de todos.
La lección puede sernos útil [...] nada costaría, por ejemplo, que los arquitectos
destinaran el subsuelo de algunos de los muchos edificios que se construyen en
Lima a la escena, obteniendo del mismo modo una pequeña renta, a quienes hacen
teatro en nuestra capital. (SALAZAR BONDY 1953g: 8)
21 Aunque los lectores aprecien y esperen sus artículos, los consejos, propuestas y soluciones
que nuestro autor presenta para resolver la crisis cultural que afecta el país son vanos; sin
embargo, Sebastián Salazar Bondy sigue sus comparaciones con el caso de Chile, y en julio
de 1955 felicita a Pedro de la Barra, director del Teatro Experimental de la Universidad de
Chile, por su acción en general, por su proyecto de realizar un congreso latinoamericano
y llevar a cabo un festival de teatro: «Últimamente, descontento porque la fabulosa
misión que se impuso de rescatar al teatro de su marasmo está reducida a su país, ha
comenzado a obsederlo la idea de que es necesario que el prodigio se produzca en toda
América» (SALAZAR BONDY 1955k: 8).
22 Volviendo una vez más a tocar el tema del espacio teatral, el periodista dedica en
diciembre de 1957 sus columnas al proyecto de la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos, que desea transformar el cine Variedades, ubicado en la calle Sandia, en sala de
teatro, siguiendo así los ejemplos de la Universidad de Santiago de Chile y del Teatro de la
Sorbona de París, donde Salazar Bondy había apreciado una representación de los Persas
de Esquilo (SALAZAR BONDY 1957f: 12). La reflexión se amplía al papel esencial de la
universidad en la educación y la toma de conciencia de las masas que no han podido
efectuar estudios universitarios: el rol del estudiante es de «devolver» al pueblo lo que
este último le ha dado al permitirle el acceso a la cultura.
No es la Universidad un castillo cerrado, un laboratorio de teorías y conocimientos
reservados exclusivamente a los especialistas. Centro de irradiación cultural, su
misión rebasa, por ende, los límites de las cátedras y es el teatro una de las formas
como, en todas partes del mundo — en Europa y los Estados Unidos la campaña de
los teatros universitarios es considerada esencial para la difusión de la ilustración y
el buen gusto escénicos —, su obra pedagógica llega a las masas en planificada y
sistemática acción. (SALAZAR BONDY 1957f: 12)
23 Se entiende entonces por qué Sebastián Salazar Bondy, miembro activo del Movimiento
Social Progresista, redacta muy a menudo artículos de crítica teatral en que se
compromete como cronista y ciudadano defendiendo sus ideas de política cultural. Así, el
autor de Dos viejas van por la calle saluda el trabajo de A.M. Julien, que desde 1954 presentó
a un público entusiasmado compañías del mundo entero en una vieja sala del teatro Sarah
Bernhardt para obtener cuatro años después la ayuda de la Municipalidad de París y crear
un festival de teatro; igualmente lamentaba con amargura la política de Odría que se
oponía a la organización del festival de teatro latinoamericano previsto en Lima:
99
nacionalidad extranjera. Así Beckett, Adamov o Ionesco utilizan una lengua original,
poética cargada de ironía y de exageración, y los diálogos y personajes de sus obras
teatrales no dejan de desconcertar a los espectadores y los lectores. Pero cuando Salazar
Bondy evoca la carga provocadora de los protagonistas Godot, Paolo Paoli o Jacques, es
para comentar las reacciones sectarias y a veces injuriosas de A.B.C. de Madrid, «país en
donde la libertad creadora y expresiva está desde hace mucho tiempo tenazmente
amordazada» (SALAZAR BONDY 1958i: 8).
28 Al mismo tiempo dedica una parte importante a la Compañía Renaud-Barrault que
presenta en el Teatro Segura de Lima obras del repertorio clásico francés, como El
misántropo de Moliere, Las falsas confidencias de Marivaux, Hamlet de Shakespeare,
extractos de obras poéticas y dramáticas de Paul Claudel y un recital de poesía francesa.
En tres días la compañía muestra su alta calidad y transmite su pasión por el arte: «Es de
esperar que la presencia de esta compañía sea la iniciación de un más frecuente trato del
Perú con la cultura francesa» (SALAZAR BONDY 1956i: 10).
29 El entusiasmo llega a su máximo cuando en abril de 1957 Sebastián Salazar Bondy anuncia
la gira en América Latina del Teatro Nacional Popular. En efecto, él se encuentra en París
desde el otoño de 1956 como becado de la UNESCO y sigue los cursos del Conservatorio de
Arte Dramático y del TNP. Sigue las clases de Jean Yonnel y Jean Meyer, y tiene como
compañeros a Jean-Paul Belmondo, Michel Aumont y Henri Tisot (SUEUR 1986: 33). 106 Los
artículos enviados a La Prensa nos hacen vivir la emoción que este hombre de teatro, que
soñaba con ser actor, sintió al descubrir el Palais de Chaillot y la vida cotidiana de los
integrantes del TNP, «Teatro popular entendida esta última palabra como síntesis de un
pensamiento democrático [...] el teatro vuelve a ser así una obra social, un arte colectivo,
una ceremonia mítica y religiosa» (SALAZAR BONDY 1956j: 12).
30 Aplicando el mismo estilo usado para alabar el teatro chileno y la realización de festivales
internacionales, describe el Festival de Aviñón organizado por Jean Vilar y la presencia
del TNP en Asesinato en la catedral de Thomas S. Eliot y Las bodas de Fígaro de Beaumarchais.
Después de poner énfasis en el trabajo del elenco y su gran calidad profesional, su
cohesión, pero también en la libertad individual en la creación, y la dirección excepcional
de Jean Vilar, muestra la labor educativa de los actores que participan en conferencias,
mesas redondas, animaciones. Todos están presentes y se dirigen a los jóvenes, a los
turistas, a los habitantes de Aviñón a cualquier espectador, cualquiera que sea su origen
social (SALAZAR BONDY 1957j: 18).
31 Los objetivos enunciados y realizados por Jean Vilar y el TNP llaman la atención de
Salazar Bondy sobre todo desde 1951. Vilar había escrito en el Manifeste au programme de
Suresnes: «il nous faut remettre et réunir dans les travées de la communion dramatique le
petit boutiquier et le haut magistrat, l'ouvrier et l'agent de change, le facteur des pauvres
et le professeur agrégé» (SIMON 1987: 27).107
32 Y unos años más tarde: «c'est à Avignon que nous avons fait avec l'expérience d'un style
strict, clair, lisible à tous, l'expérience de l'organisation susceptible de provoquer,
d'accroître et d'associer le public de ce théâtre» (SIMON 1987: 233).108
33 Salazar Bondy vuelve a tomar lo esencial de este mensaje: «Jean Vilar ha hecho sinónimo
de empresa al servicio del pueblo, difusora del gran arte dramático de todos los tiempos
[...] la palabra popular para adquirir una dimensión más humana y universal» ( SALAZAR
BONDY 1957k: 8).
101
34 Jean Vilar representa el éxito por excelencia puesto que el Palacio de Chaillot acoge las
masas populares que se sienten en este teatro en casa y porque «este hombre ha llevado
el arte a la multitud y la multitud al arte» (SALAZAR BONDY 1957k: 8).
35 Una segunda serie de artículos está dedicada al teatro en su esencia, aunque no se pueda
hablar realmente de escritos teóricos. A partir de una cuestión general y clásica, Salazar
Bondy intenta, de manera didáctica, definir las características fundamentales de un
género para hacerlo conocer y apreciar por un público que tiene escasos conocimientos.
En la revista Cultura y Pueblo del Ministerio de Educación Pública editada por la Casa de la
Cultura de Perú, publica «¿Qué es el teatro?» (SALAZAR BONDY 1964c: 32-33) junto con un
artículo de José María Arguedas sobre el folclor (ARGUEDAS 1964: 10-11). 109 Para Salazar
Bondy se trata de vulgarizar la teoría del teatro catarsis para que el lector tenga
conciencia de la necesidad social de un arte producto de la sociedad que se presenta por y
para un grupo social. Oponiendo a los conservadores — jugando con el término político —
y los nombres jóvenes del teatro hispano, pide a sus lectores elegir la calidad y exigir la
creación de una sociedad de libre expresión (SALAZAR BONDY 1957L: 8).
36 Ello no le impide publicar cuatro artículos, entre 1950 y 1961, en periódicos de tendencia
opuesta, como La Nación de Buenos Aires, La Prensa o El Comercio de Lima, en los que
presenta el arte dramático fuertemente inspirado por los dramaturgos franceses.
Tomando el ejemplo, sin nombrarlo, del «Cartel» de 1927 que reunía a Charles Dullin,
Louis Jouvet, Gaston Baty y Georges Pitoëff en la búsqueda de un teatro contemporáneo.
Así, Salazar Bondy desarrolla la idea de que el teatro no puede contentarse con el texto y
de que los actores no pueden ser sólo voces: «el actor, dueño de la escena, encarna y
transmite [...]; por eso el escenario únicamente representa cuando se halla subordinado al
actor...» (SALAZAR BONDY 1950a: 1).
37 Por este motivo, Sebastián Salazar Bondy considera que aunque el teatro occidental esté
basado en la poesía de los textos, es un espacio mágico (SALAZAR BONDY 1953h: 8), y el actor
debe dedicarse a formar su voz pero también su cuerpo usando las técnicas del mimo, de
la pantomima, como lo subrayan Marcel Marceau y Jean-Louis Barrault:
De esta manera, la escena — como quería Artaud — vierte hacia el espectador
actitudes del espíritu, aspectos de la naturaleza, de una manera efectiva, concreta,
es decir, evocando siempre objetos y detalles naturales, como ese lenguaje oriental
que representa la noche por un árbol sobre el cual un pájaro que ha cerrado ya un
ojo comienza a cerrar el otro. (SALAZAR BONDY 1950b: 1)
38 El trabajo del actor no se disocia del conjunto escénico que pertenecía hasta entonces al
decorador, al escenógrafo, a los técnicos; el material, los gestos, los movimientos y las
palabras del actor forman parte íntegra de un teatro global, expresión de un arte total:
«La vida del decorado es la que el actor le infunde en el momento en que lo hace
penetrándolo de su significación, parte de su ser — vacío lo presiente, ocupado lo
completa» (SALAZAR BONDY 1950a: 1).
39 Y más aún, se hace el portavoz de las teorías de Meyerhold, quien iba hasta cortar el texto
y afirmaba la necesidad de provocar al actor hasta el conflicto, para que dé lo máximo de
sí, de Grotowsky también, quien, sin respectar al autor, invertía el orden de las réplicas o
de las escenas; de Gaston Baty que exigía una extrema fidelidad al texto, teorías que el
autor de Rabdomante promueve para provocar un debate sobre el teatro. Su preferencia va
sin embargo hacia los ejemplos desarrollados por Barrault y Vilar, y afirma con ellos que
el teatro no debe ser comercial ni demagógico, que es posible crear un verdadero teatro
popular, y que el teatro ni se escribe ni se pone en escena en función de una sola clase
102
social. Salazar Bondy considera, pues, que el autor dramático no es producto del público,
tampoco que el público sea producto de la obra dramática, sino que la obra dramática es
producto del encuentro del autor y del público.110 Salazar Bondy piensa que es el
momento para el Perú de realizar la convergencia entre dramaturgia y formación de
compañías de teatro, que existe un público ávido de teatro, y que el problema está en la
concepción política de la cultura.
40 Durante los meses de junio y julio de 1958 la compañía de teatro universitario de
Washington visitó en Lima. Salazar Bondy dio cuenta de las representaciones y, siguiendo
un esquema ya habitual, expuso los problemas que afligen a la capital, que cuenta con
más un millón de habitantes y no tiene una infraestructura que le permita presentar un
espectáculo de calidad internacional. El único teatro digno de este nombre es el Teatro
Municipal, y sus instalaciones son obsoletas. A pesar de numerosos edificios nuevos
construidos en una Lima que se estaba modernizando, ningún arquitecto, ningún
promotor, ninguna autoridad municipal o estatal pensaba en construir una sala de
espectáculos, aunque existiera un proyecto del Ministerio de Educación Pública: «Era un
hermoso plan elaborado prolijamente por el arquitecto Enrique Seoane Ros, uno de
nuestros buenos artistas de la edificación. El general Mendoza, dictador ministerial, tachó
esa parte del proyecto, y la sala no se hizo» (SALAZAR BONDY 1958j: 6).
41 Entonces Salazar Bondy llama solemnemente a todos los ciudadanos e interpela al alcalde
de Lima Héctor García Ribeyro para que actúe prontamente y sea el abanderado de esta
nueva cruzada. Esta incitación es letra muerta y nadie se toma la molestia de contestar;
en cuanto al calificativo de «dictador ministerial» que Salazar Bondy había usado varias
veces, no escandaliza a nadie y no cambiará nada. Pero nuestro autor no se siente
derrotado y sigue informando a sus lectores de los beneficios del teatro en un mundo
donde la política no se democratiza:
La democracia ha llegado también a los escenarios de los teatros donde la voracidad
peronista — el arte dramático es en Buenos Aires un buen negocio — encontró una
suculenta ración [...] ha desaparecido la censura [...] Durante los años oscuros
fueron los grupos experimentales los que mantuvieron en sus estrechos refugios la
libertad creadora. (SALAZAR BONDY 1956k: 10)
42 Cita después la diversidad y calidad de las obras presentadas por los dramaturgos y de su
interpretación por los actores argentinos: Alfredo Alcón, Francisco Petrone, Inda
Ledesma,111 Duilio Marzio en El gato en el tejado caliente de zinc de T. Williams, Las manos
sucias, La P... respectueuse de Jean-Paul Sartre, Le maître de Santiago de Montherlant,
olvidando en su argumentación que existe en Argentina una tradición teatral, que hubo
en este país una inmigración europea que favoreció el desarrollo de las artes escénicas. Y
pasa al problema de la censura y del proteccionismo de la Sociedad de Autores,
preocupados por proteger sus propias creaciones encerrándose en sí mismos, en
detrimento de obras nuevas o extranjeras:
La verdad es que en ningún país, el proteccionismo cultural ha dado buenos
resultados. Ahí están, entre nosotros, los ejemplos de la Argentina y México. El
talento no surge por decreto y sólo en la competencia — y en la competencia
internacional — la emulación provoca el esfuerzo, y del esfuerzo nacen los grandes
frutos. Hay un solo clima para el progreso: la libertad. Sino, que lo digan los pueblos
a los que las mordazas impiden expresarse. (SALAZAR BONDY 1957m: 6)
43 Cabe notar que gran parte de los artículos publicados entre 1946 y 1964, en que da un
panorama de las producciones teatrales, denuncian la incuria de las autoridades y de la
burocracia. Así escribe en 1946: «Hay algo que no se puede evitar de decir y que se
103
trasunta apenas uno consulta el plan a seguir por la Compañía Nacional de Comedias:
todo es producto de la improvisación» (SALAZAR BONDY 1946: 4).
44 Ocho años más tarde nada ha cambiado:
Las condiciones de trabajo son precarias, las remuneraciones insuficientes [...]
desde la fecha de su establecimiento, hace más de ocho años a los días que corren, la
Compañía Nacional de Comedias, conjunto dramático dependiente del Ministerio de
Educación Pública, ha realizado la labor que le fuera encomendada de una manera
irregular e incompleta. (SALAZAR BONDY 1954g: 8)
45 Salazar Bondy no se contenta con criticar, constatar o limitarse a unos juicios
perentorios, sino que propone soluciones concretas que a lo largo de los años repite sin
cesar; mas pese a su trabajo de «sembrador de inquietudes» nada evoluciona:
La ayuda estatal tendría en consideración primordial la habilitación de salas y su
dotación con los elementos indispensables para su conversión en pequeños teatros
(«théâtres de poches» como se llaman en Francia) donde si bien están ausentes las
comodidades y las instalaciones más eficaces, poseen en compensación los medios
fundamentales para montar obras de pocas exigencias de elenco y decoración.
Cuatro o cinco «teatros de bolsillo» en Lima — como los hay en Buenos Aires,
México, La Habana, Madrid y otras ciudades modernas — elevarían
extraordinariamente el nivel de la vida artística de nuestra capital. ( SALAZAR BONDY
1957n: 8)
46 Otra propuesta consiste a reorganizar el teatro nacional librándolo del yugo del
Ministerio de Educación Pública, inspirándose en las estructuras francesas de la Comédie
Française o del TNP. Hasta esa fecha las subvenciones que el ministerio había otorgado a
la Compañía Nacional de Comedias se habían quedado sin efecto, ya que no presentó
ningún espectáculo de calidad. No se trata, pues, de nombrar una dirección general y
artística, o a un hombre; hay que cambiar totalmente el conjunto, volver a pensar un
teatro nacional que, incluso dependiendo económica y jurídicamente de un ministerio,
debe ser autónomo, independiente y libre de actuar. La duración no debe pasar los dos o
tres años, y los directivos deben rendir cuentas, siendo un público satisfecho la mejor
garantía del éxito. Y Salazar Bondy concluye que la situación actual del Perú, en el ámbito
teatral, es la consecuencia lógica de una falta de profesionalismo en las autoridades y en
los hombres de teatro (SALAZAR BONDY 1957o: 8). El Ministerio de Educación Pública debe
reconocer el valor educativo del teatro y presentar un plan a mediano y largo plazo para
formar verdaderos profesionales en las escuelas nacionales (SALAZAR BONDY 1964d: 66) con
títulos universitarios, y presentar a los escolares espectáculos para educarlos y formarlos
(SALAZAR BONDY 1954g: 8; 1957n: 8).
47 Además sugiere la organización de congresos, de festivales y de concursos nacionales
anuales en la capital y en provincias, donde las compañías subvencionadas por el Estado y
las compañías independientes puedan competir frente a un jurado debidamente escogido.
Se deben otorgar premios de interpretación, de escenografía, decorado, luces, etc. (
SALAZAR BONDY 1957p: 8; 1953i: 8).Volviendo a tomar el ejemplo del TNP, preconiza que
actores y directores entablen un diálogo constructivo con el público, para que aquellos
acepten las críticas y puedan mejorar, y que los espectadores conozcan el mundo del
teatro. Descubrimos así otro aspecto de Salazar Bondy, el del intelectual que cree en el
valor de la comunicación y en la perfectibilidad del hombre.
48 Por otro lado insiste sobre una verdadera política cultural del Estado, en una justa
repartición de los fondos, en una gestión económica rigurosa que permita eliminar
numerosos funcionarios inútiles y reajustar así de manera más rentable los recursos del
104
Estado: «Es de esperar, sin embargo, que las autoridades que hoy tienen el poder en el
Perú no quieran que la historia, implacable en los juicios, las señale, como señala ya a la
camarilla odriista, calificándolas de enemigas de la cultura» (SALAZAR BONDY 1957p: 8).
49 Pero todo pasa por la educación del ciudadano, inseparable de la política cultural del país:
«Si se llegara a comprender intensamente la importancia educativa que tiene el teatro y
cuán profunda puede ser su acción en la formación espiritual de los ciudadanos...» (
SALAZAR BONDY 1954g: 8).
NOTAS
100. «Actores denuncian groserías de Sebastián Salazar Bondy», La Prensa, Lima, 4 de septiembre
de 1961, p. 8. Carta abierta firmada por Luisa Otero, Alfredo Bouroncle, Enrique Ventura, Hudson
Valdivia y Juan Moreno.
101. Así, Sebastián Salazar Bondy publica artículos como: «Mensaje de la ópera china» ( El
Comercio, Lima, 15 de junio de 1960, p. 2), «Cuando los cerezos son mecanizados» (Oiga, Lima, n.°
47, 31 de octubre de 1963, pp. 8-9), «Bunraku, la pura ilusión», (El Comercio, Lima, 3 de noviembre
de 1963, Suplemento Dominical, p. 7).
102. Salazar Bondy escribió Flora Tristán, pensando en Lucía Irurita como intérprete principal de
la obra.
106
103. Conversaciones con periodistas y escritores peruanos, cuyos nombres no citaremos por
razones evidentes de discreción.
104. Ver anexos: «Índice onomástico de los artículos de Sebastián Salazar Bondy».
105. Reynaldo D'Amore interpretó varios personajes de Dostoievski y, en esta obra, a
Veltchaninov.
106. Cabe señalar que el nombre de Salazar Bondy no aparece en los listados; los estudiantes
extranjeros becados no estaban inscritos.
107. «Hay que reunir y volver a colocar en las filas de la comunión dramática al pequeño tendero
y al magistrado de alto rango, al obrero y al cambista, al cartero de los pobres y al profesor
universitario» (traducción del autor).
108. «Es en Aviñón donde nos hicimos con la experiencia de un estilo estricto, claro, legible por
todos, la experiencia de la organización susceptible de provocar, acrecentar y asociar al público
de este teatro» (traducción del autor).
109. Arguedas publicó cinco artículos sobre el mismo tema en Cultura y Pueblo.
110. Se trata en realidad de las teorías de Salacrou, dramaturgo francés, que presenta, con su
obra La desconocida de Arras (1935), una nueva visión de! tiempo y de los espacios teatrales. El TNP
puso en práctica aquellas teorías.
111. Salazar Bondy estuvo casado con ella de 1947 a 1951.
112. La misma idea está mencionada en SALAZAR BONDY 1956L: 8.
113. Bertolt Brecht expresa esta idea en el drama Mann ist Mann.
107
que lo rodea, lo que constituye la función social del arte y su poder creador en la cultura
de un pueblo.
7 Así el ambiente en el cual se desarrollan los años iniciales de este siglo refleja el clima
social y económico del siglo XIX. La sociedad está todavía radicalmente dividida entre
clases sociales heredadas de la colonia. Una clase de propietarios ricos ha sucedido a la
aristocracia española, y más allá de una clase media aparece un proletariado que intenta
semejarse a ella. El artesano desaparece poco a poco y lo reemplaza el obrero. Las ideas
políticas vendrán rápidamente a agitarlo y nacerán los sindicatos, las huelgas y la
organización de fuerzas bajo nuevas banderas ideológicas. El indígena queda siempre al
margen de la historia, pero es él quien llena las calles, construye los muros de las casas,
cultiva la tierra. Es explotado, engañado o sencillamente ignorado.
8 La Escuela de Bellas Artes, fundada en 1918115 por el presidente José Pardo, y cuya
dirección en esos años estuvo a cargo del pintor Daniel Hernández, tiene en la historia de
la pintura peruana una importancia decisiva, tanto por el número elevado de artistas
egresados como por su influencia. Hernández, ferviente adepto de la pintura académica,
muestra sin embargo una libertad de espíritu y una verdadera preocupación pedagógica.
Sin pretender actuar en el ámbito de las ideas, atrae a numerosos alumnos, como Quíspez
Asin, Gutiérrez Infantas, Wenceslao Hinostroza, Julia Codesido, Bernardo Rivero, Teresa
Carvallo, Camilo Blas, Camino Brent, Vinatea Reinoso y Alicia Bustamante, quien
presentará a Sebastián Salazar Bondy sus compañeros de estudios.
9 Pero el gran maestro de entonces es sin duda José Sabogal.116 Reivindicando con fuerza
una pintura cuyos temas son nacionales y más específicamente indígenas, reagrupa a su
alrededor a muchos pintores en un movimiento que más tarde tomará el nombre de
«indigenismo», y que Mariátegui consideró como expresión revolucionaria de la pintura
peruana. En realidad, este movimiento coincide con las teorías socialistas y las ideas de
González Gamarra, defensor del indio y acusador de sus explotadores. Paralelamente nace
en el país una intensa actividad de parte de los sociólogos, antropólogos y arqueólogos,
que sacan a luz la extraordinaria riqueza del pasado prehispánico del Perú.
10 Dos grandes tendencias se enfrentan por intermedio de las pinturas y de los periodistas:
los «indigenistas» — término que ya no era percibido como peyorativo — y los defensores
de la pintura «europea» o llamada «a la francesa». El primer grupo está encabezado por
José Sabogal117 a quien Sebastián Salazar Bondy rendirá un fervoroso homenaje: «asumió
Sabogal una actitud de alto valor positiva: se acercó con fervor y ánimo bien dispuesto,
con interés y pasión, a los asuntos nacionales, al paisaje, al hombre y a la vida del Perú, y
buscó en ellos un sentido trascendental para su tarea creadora» (SALAZAR BONDY 1954h:
10).
11 Ricardo Grau118 es el heraldo del segundo grupo. La lucha empieza con la Segunda Guerra
Mundial, cuando los pintores radicados en París regresan al Perú. Encuentran un
movimiento plástico que defiende con ímpetu sus raíces andinas, y cuya temática
pictórica son las labores y escenas de la vida cotidiana: vendedores de frutas,
raspadilleros, lavanderas, casas, callejones serranos, paisajes costeños o andinos. Los
retratos muestran personajes con rasgos indios, que visten trajes típicos. Así son los
modelos de José Sabogal, Camilo Blas, Julia Codesido, Carlota Carvallo, Teresa Carvallo,
Enrique Camino Brent, Rene González Barúa, Wenceslao Hinostroza y Leonor Vinatea. Sin
olvidar el puntillismo de Ricardo Flores, la densidad de la selva amazónica de César Calvo
de Araujo o las montañas de Cajamarca de Mario Urteaga.
109
12 No olvidemos tampoco que hasta 1950 Francisco González Gamarra había también
dirigido la Escuela Nacional de Bellas Artes, y era entonces el maestro incontestado de la
pintura histórica, como La Fundación de Lima, La Fundación española del Cuzco, El Cabildo de la
Independencia.
13 Cuando llega Ricardo Grau con sus bodegones resplandecientes al estilo de los coloristas
de la Escuela de París, difunde entre los estudiantes una nueva manera de aprehender las
artes plásticas. A la técnica tradicional opone un espacio, un uso del colorido, de
materiales, de los que los jóvenes se apropian. Los tropiezos entre defensores de las
nuevas tendencias y los de las antiguas maneras de «hacer» y de «ver» la pintura se
multiplican. Dos pintores no participan de la polémica: Manuel Domingo Pantigoso y
Fernando de Szyszlo. El primero es ya conocido en el ámbito internacional, y explora
todos los recursos pictóricos: colores fuertes, temas figurativos al límite de la abstracción
que influirán en los cuadros de Sérvulo Gutiérrez.119
14 Fernando de Szyszlo expone en 1951 en los corredores del Colegio de Arquitectos de Lima.
Su pintura es impresionante y sorprendente; rompe totalmente con los dos movimientos
precedentes. Con él, llega a Lima el arte abstracto, y el pintor seguirá este camino sin
cesar, defendiéndolo con pasión, llegando a reñir con su amigo íntimo, Sebastián Salazar
Bondy.
15 Estas discrepancias tienen una ventaja: se libran a la vista y conocimiento de todos, y
permiten así a la mayoría estar en contacto con las producciones pictóricas de estos años.
Nuevas galerías nacen, otra generación de pintores expone, y los artículos críticos que no
existían o eran muy escasos, aparecen en las columnas de la prensa limeña. Sebastián
Salazar Bondy muestra su interés por la frescura de los cuadros de Aquiles Ralli, por la
fuerza telúrica de los paisajes de Pedro Azabache, por el expresionismo de Víctor
Humareda, por los mitos y leyendas de Zapata Orihuela, por los colores de Ángel Chávez,
las buganvillas de Julio Camino Sánchez...
16 Pero la Escuela de Bellas Artes ya no es el único lugar de enseñanza de la pintura. Existen
la Casa de la Cultura, ahora Instituto Nacional de Cultura, y otras escuelas regionales de
bellas artes; se abren también dos academias privadas que ocupan un lugar importante en
la cultura artística limeña: la de Germán Suárez Vértiz y Art Center de John Davis e Isabel
Benavides. Por su parte la Pontificia Universidad Católica crea su propia escuela dirigida
por Adolfo Winternitz,120 quien era «un modelo de disciplina pedagógica y libertad
fecunda para el acervo íntimo de sus alumnos» (SALAZAR BONDY 1959e: 12). Él da un nuevo
impulso a la Escuela de Artes Plásticas, privilegia la abstracción y las escuelas europeas o
norteamericanas. A partir de entonces, los objetivos plásticos de la Universidad Católica
cambian radicalmente y se dirigen hacia la pintura abstracta pero con referencia a lo
figurativo, marcado por las influencias andinas.
17 Fernando de Szyszlo y Adolfo Winternitz se vuelven los maestros de numerosos pintores:
Alberto Dávila con sus chinacholas, sus marinas y sus bodegones de sutil trazo que
recuerdan a veces a los cubistas; Ricardo Sánchez, Carlos Aitor Castillo, quien saca lo
mejor de sus colores fuertes y resplandecientes en los paisajes y retratos; Sabino
Springett, Carlos Quíspez Asín se dedican al mural, que estaba muy en boga con Teodoro
Núñez Ureta, cuyos frescos se pueden todavía admirar en el frontón del antiguo
Ministerio de Hacienda. Por su parte, Juan Manuel Ugarte Eléspuru adorna los muros del
Colegio Mercedes Cabello, de la Escuela de Ingenieros o de la Municipalidad de Miraflores;
110
18 Sabino Springett realiza el gran fresco del Ministerio de Educación bajo el título de «La
Educación Religiosa en el Perú», en la gran tradición de los muralistas mexicanos. Lejos de
alcanzar la fama de Siqueiros, Diego Rivera u Orozco, Springett insiste en la alegoría, La
Trinidad Peruana o Sagrada Familia Nuestra, símbolo del concepto cristiano de la
institución familiar como principio social, recordando así la tradicional representación de
Santo Domingo pisando al Inca vencido: lucha de la cristiandad contra la idolatría incaica.
Sin embargo Springett está más preocupado por la revolución estética que social ( SALAZAR
BONDY 1957q), mientras que en la artesanía popular, como por ejemplo con el cuzqueño
Mendívil, el tema toma toda su fuerza.
19 Simultáneamente se crea un «Concurso Nacional de Fomento a la Cultura» para premiar
las mejores creaciones. A inicios del año de 1951, la Universidad de San Marcos convoca a
un «Concurso de Pintura y Escultura Modernas del Perú entre los artistas nacionales». El
acontecimiento es de importancia. Se trata de promover las artes plásticas y de aumentar
el fondo del Museo de Bellas Artes, pobre en obras contemporáneas. Además de la fama y
del reconocimiento nacional, los ganadores recibirán un premio de 15 mil soles para los
dos primeros, de siete mil soles para los segundos y de tres mil soles para los terceros. Los
términos del concurso llaman la atención. ¿Qué significa pintura moderna? No se trata
evidentemente de una tendencia pictórica sino de noción cronológica. Pese a la agitación
generada por la elección de los miembros del jurado — la mayoría son artistas extranjeros
—, el concurso tiene por lo menos el mérito de permitir a los jóvenes artistas exponer sus
obras. Hasta entonces, sólo los talentos reconocidos podían encontrar galerías dispuestas
a montar una exposición con sus obras, los demás estaban en la obligación de presentar
sus cuadros o esculturas, en el mejor de los casos, en cuartos vacíos, en los corredores de
institutos, en las entradas de hoteles, hasta en los bares. Evidentemente la iluminación, el
montaje, dejaban mucho que desear. Se alineaban los cuadros de cualquier manera.
20 Si la crítica se hace preguntas sobre la noción de arte, sobre los problemas que plantean
figuración y abstracción, nadie habla del montaje, de la presentación, de la iluminación.
Sólo Sebastián Salazar Bondy, tal vez por vivir y estudiar en el extranjero, habla de las
presentaciones limitándose, en el mejor de los casos, a unas cuantas palabras.
21 Lamentablemente, los valores seguros como Ricardo Grau, Sabino Springett, Julia
Codesido, Cristina Gálvez, Teodoro Núñez Ureta, Camilo Blas no participan en el concurso.
Otros que ya habían recibido un premio exponen el mismo trabajo, lo que es contrario al
reglamento, como es el caso de Joaquín Roca Rey con su famosa Cabeza azul que había
ganado en 1948 el premio Baltasar Gavilán del «Concurso Nacional de Fomento a la
Cultura». Cosa más grave, los miembros del jurado parecen haber perdido la memoria, lo
que la prensa no vacila en señalar, pero en vano (FLORES ARÁOZ 1951). Sea lo que fuere este
«salón» ofrece la oportunidad de descubrir a artistas desconocidos o poco conocidos.
22 De doscientas obras presentadas, el jurado escoge 46, dejando de lado las pinturas
pomposas o manieristas. Surgen Fernando de Szyszlo, Juan Manuel Ugarte Eléspuru,
Alberto Dávila y Enrique Kleiser, pero ninguno obtendrá un primer premio — tercer lugar
para Szyszlo y una mención honrosa para Dávila —, respetando así la tradición que quiere
que jamás un jurado corone un verdadero talento, y apenas si la atención va hacia Ángel
Chávez o Ernesto Nieto Carbone.
23 A partir de 1950 un gran número de artistas pertenecientes a la llamada «Generación
Dorada» dejan la Escuela de Bellas Artes: Alfredo Ayzanoa, Enrique Galdós Rivas, Arturo
Kubota, José Milner Cajahuaringa, Alberto Quintanilla, Tilsa, Gerardo Chávez, Miguel
111
Nieri, Claudio Juárez, Oswaldo Sagástegui, Daniel Yaya, quienes toman la decisión de vivir,
trabajar o estudiar en el extranjero. Venancio Shinki, Enrique Galdós, Cajahuaringa,
Molina y Miguel Nieri regresarán y enseñarán en escuelas o academias. Cabe señalar
cuatro artistas egresados de la Universidad Católica: Teresa Alberti, cuya pintura
comprometida es digna de atención; Luz Negib con su gigantismo sarcástico y lírico;
Martha Vértiz y Eida Merel, expresionista. No faltan tampoco los autodidac-titas, como
por ejemplo Rene y Lucho Pereira, César Salvador, Les-lie Lee, alumno de Cristina Gálvez
y Garreaud.
24 Es notable que en esta abundancia de jóvenes pintores peruanos, no todos talentosos,
Sebastián Salazar Bondy sea capaz de distinguir los futuros maestros, y dedicará varios
artículos a los mejores de ellos, que la crítica internacional reconocerá varios años
después.121 No podemos citarlos a todos, pero dos casos parecen ejemplares, los de Tilsa y
de Dávila. Tilsa Tsuchiya, cuyo apellido Sebastián Salazar Bondy escribió «Tisushia»,
principia en 1959, exponiendo en un cafetín del jirón Trujillo, en el centro de Lima. Dice al
respecto Sebastián:
El espectador que llegue hasta el Café Marinello, que administra don Lino Roda, a
quien los negocios no han encallecido la sensibilidad, [...] no podrá dejar de tener la
misma impresión que el cronista. Esplende la muestra, que la modestia del local
complementa con su nota cotidiana y pintoresca de parroquianos populares que
consumen bebidas y alimentos o comparten la tenaz charla amical, una
autenticidad emocionante. (SALAZAR BONDY 1959f: 2)
25 Sin seguir las huellas de los pintores o críticos de salón que se echan flores mutuamente,
Sebastián Salazar Bondy no vacila en cruzar el Rímac para descubrir los jóvenes talentos.
Todo está dicho: sensibilidad, amor al arte, respeto a la juventud, descubrimiento de
talentos jóvenes, honestidad antes que nada: «Ahí es posible hallar un símbolo de la vida
que, tal vez vacilante, débil, trémula o demasiado fresca aún, se levanta como un sol desde
la tiniebla de la necesidad, la ignorancia, el interés y el desorden en que transcurrimos.
[...] Alguno de esos muchachos dará algún día, por supuesto, que hablar» ( SALAZAR BONDY
1959f: 2).
26 No se equivoca, tal vez porque ve primero con el corazón como decía Saint Exupéry. Tilsa
retiene su atención: «Los cuadros que firma Tilsa Tisushia encierran una honda expresión
plástica: es una versión de la humanidad, que ingresa en el mundo interior de la figura
rescatándolo del modelo o del recuerdo» (SALAZAR BONDY 1959f: 2).
27 Sucede lo mismo con Alberto Dávila a quien dedica varios artículos122 — lo que es poco
frecuente, con excepción de Szyszlo —, sobre todo para poner de realce el trabajo del
pintor más que los temas evocados:
La pintura peruana puede enorgullecerse de este artista y de su obra, en cuya
ejecución las dudas y las vacilaciones han sido vencidas con el quehacer vehemente
de obtener un modo de expresión propio de la pintura, ajeno en igual medida al frío
cálculo constructivo o al cálido sentimentalismo grandilocuente. ( SALAZAR BONDY
1959g: 2)
28 Gracias a pintores como Ricardo Grau, Emilio Goyburu, a los cuales se juntan artistas
extranjeros que viven en el Perú, Enrique Kleiser, Pedro Ostrowsky y Lajos D'Ebneth,
llegan al país todas las tendencias europeas, percibidas más bien como simples técnicas
nuevas. Uno de los problemas resuelto por Szyszlo y Dávila ha sido el llenar estos
esquemas importados con una vida propia del país en donde fueron introducidos. Es
característica de la pintura peruana de los años cincuenta ver al artista seguir en su
112
pintura dos, a veces tres tendencias, por ejemplo trabajar por un lado la abstracción y por
otro optar por el realismo descriptivo más comercial.
29 Siguiendo este movimiento se desarrollan toda clase de galerías: garajes antiguos cuyas
paredes son rápidamente pintarrajeadas sin rieles para colgar los cuadros. No importa,
pues lo que cuenta es exponer a cualquier precio, olvidando los criterios estéticos
elementales. Muchos lugares de exposición ya famosos se dejan ganar por esta fiebre,
como es el caso de ĺnsula, que existe en Miraflores desde 1938. Arreglado por Renée
González de Diez Canseco, este pequeño instituto cultural se vuelve en unas semanas el
rendez-vous de la buena sociedad limeña. Su papel sin embargo es importante, puesto que
no se limita a servir unas tazas de té a la gente elegante, sino que se llevan a cabo
conferencias, recitales de poesía, conciertos dominicales para niños, charlas, y
exposiciones de pintura con sus famosas «Noches de ĺnsula». La lista de los artistas y
escritores que se presentaron es larga, pero anotemos los nombres de Nicolás Guillén,
Pablo Neruda, Margarita Xirgú, Luis Fabio Xammar, Sabogal, Grau, Sebastián Salazar
Bondy, Estuardo Núñez, Camino Brent.
30 Simultáneamente se inauguran la Galería de San Marcos, la Galería Gésinus, la Galería de
Lima, la Asociación de Artistas Aficionados, fundada en 1938, la Asociación Nacional de
Escritores y Artistas (ANEA), la Sociedad Cultural Entre Nous, sin olvidar los institutos
culturales como la Alianza Francesa, el Instituto Cultural Peruano Norteamericano o el
Cultural Peruano Británico, a tal punto que Sebastián Salazar Bondy los fustiga:
[...] es necesario que prevalezca un criterio de exigencia. El prestigio de la
institución así lo pide. Es de esperar que en ningún momento la calidad esté ausente
y que se sepa impedir, a tiempo y con rigor, la solicitud de los aficionados, los
principiantes o los inmaduros. Que llegar a la sala de la ANEA constituya un
espaldarazo para la labor artística del expositor, debe ser el principio fundamental
que rija el funcionamiento de esta nueva galería. (SALAZAR BONDY 1954i: 8)
31 No hay que olvidar el Negro-Negro, donde se presentan varias manifestaciones culturales
y la muy conocida Odile Marley (SALAZAR BONDY 1955L: 10). El éxito es enorme, y esta boîte
atrae a toda la gente culta, o que se cree culta, a los estudiantes, ahí se encuentran hasta
jovencitas que llevan el hábito del Señor de los Milagros, señoritas que aprovechan la
proximidad de la procesión para entrar, cambiarse de ropa en los servicios y juntarse con
sus novios. Hay también colegiales, lo que escandaliza a Ernesto More: «que vayan allí
artistas y escritores de ambos sexos, nos parece excelente. Lo que no está bien es que
concurran a la taberna, so capa de ensayar un coro, niñas colegiales vestidas todavía con
sus uniformes» (MORE 1952).
32 Tiempo después se transforma la Galería de Lima en el Instituto de Arte Contemporáneo,
123
pero los medios no están a la altura de las ambiciones, y los organizadores deben hacer
un llamado a las empresas privadas para financiar las manifestaciones y a los
coleccionistas para que presten obras. Fue así que se pudieron exhibir un cuadro de Goya,
dos de Boudin, uno de Fantin-Latour, dos de Toulouse-Lautrec y uno de de Chirico. 124
Estuvieron encargados de la comisión de publicaciones Fernando Belaúnde Terry y
Sebastián Salazar Bondy, que poco después será nombrado director, así como José María
Arguedas, Manuel Checa S., Elvira Luza, Luis Miró Quesada y Carlos A. Seguín.
33 La experiencia no durará mucho. Salazar Bondy intenta dar un nuevo impulso a esta
«vieja señora»; rápidamente, la administración no aprecia su curiosidad insaciable,
devoradora, su deseo de compartir sus descubrimientos para que se conozcan mejor las
obras de los jóvenes espíritus, y unas semanas después tiene que renunciar. ¿Qué se le
113
NOTAS
114. Es en este sentido que Sebastián Salazar Bondy redacta su artículo «El sentido social y
popular de los museos» (El Comercio, Lima, 18 de octubre de 1959, Suplemento Dominical, p. 3).
115. Las fechas de la fundación varían. Mirko Lauer (1976: 65), da la fecha del 15 de abril de 1919.
116. Expone por primera vez en julio de 1919 en una tienda de artículos de música.
117. José Sabogal (1888-1956). Al fallecer Daniel Hernández, el pintor toma la dirección de la
Escuela de Bellas Artes. Impone una orientación indigenista: se trata de pintar el hombre y la
naturaleza peruanos. A partir de 1943 intenta revalorizar el arte popular en tres libros: Mates
burilados (1945); Pancho Fierro (1945) y El toro en las artes populares del Perú (1949).
118. Ricardo Grau (1907-1970). Nacido en Francia, estudió pintura bajo la dirección de Fernand
Léger y de André Lhote. Sus primeras exposiciones se llevaron a cabo en las Tullerías. A su
regreso a Lima en 1937 dirige la Escuela de Bellas Artes, oponiéndose vigorosamente a las
tendencias de su antecesor.
119. Esta influencia es evidente en el último período tachista del pintor.
120. En 1950 era director de la Academia de Arte, afiliada a la Pontificia Universidad Católica del
Perú.
121. Ver los siguientes artículos de Sebastián Salazar Bondy: «Un síntoma profundo» (mayo de
1964), «Artes plásticas» (agosto de 1953) «Hein Heckroth.- Alberto Dávila.- Primer salón de
pintura arequipeña» (septiembre de 1955), «Notas de un cuaderno secreto. Escultura ayer y hoy»
(junio de 1953), «Cinco pintores peruanos» (mayo de 1954), «Ángel Chávez» (septiembre de 1955),
«De Vinatea Reinoso a nuestros días.- Ernesto Nieto Carbone.- Micke Van der Berg» (septiembre
de 1955); para más detalles ver en anexos «Artículos publicados en revistas y periódicos».
122. «Artes plásticas» (junio de 1953), «Alberto Dávila. Pintura y escultura de artistas peruanos»
(junio 1954), «Hein Heckroth.- Alberto Dávila.- Primer salón de pintura arequipeña» (septiembre
de 1955), «Critica de arte» (noviembre de 1955), «La serena pintura de Dávila» (septiembre de
1959); para más detalles ver en anexos «Artículos publicados en revistas y periódicos».
123. Siguiendo el modelo de Chile, Brasil y Argentina. Su función «tendrá por objeto investigar,
presentar, exhibir, estudiar, divulgar y estimular el Arte en todos sus aspectos universales, y
especialmente, las artes plásticas peruanas y americanas, mediante la realización de estudios,
publicaciones, exposiciones, conferencias, institución de premios o estímulos, realización de
cursos, organización de foros, congresos o conmemoraciones, organización de museos en general
por cualquier otro medio cultural o de difusión adecuado a sus finalidades», «¿Qué es el Instituto
de Arte Contemporáneo?», Revista del Instituto de Arte Contemporáneo, Lima, julio 1955, n.° 1, p. 1.
124. Ver «Buena pintura, una necesidad», Revista del Instituto de Arte Contemporáneo, Lima, julio
1955, n.° 2, p. 1.
114
1 Ejercer la crítica de arte es para un escritor la máxima experiencia que permite someter a
prueba su lucidez sobre la época y la modernidad. Su honestidad también, porque muchos
evitan el tema, optan por hablar de sí mismos, y elogian al artista para lucirse mejor.
Sebastián Salazar Bondy forma parte de los pocos cuya obra crítica se lee y se vuelve a
leer.
2 125
A semejanza de Baudelaire, Zola o Apollinaire para Francia, de Emilio A. Westphalen,
de César Moro (1947: 31) o de Alejandro Romualdo en el Perú, Salazar Bondy pertenece al
grupo de los escritores que se han ocupado de las artes plásticas, y más específicamente
de la pintura, a pesar de tener un conocimiento sólo parcial de las técnicas, a diferencia
de Eielson, Szyszlo126 o Romualdo, quienes exponen, ilustran poemas o artículos.127
3 Afinidades, pasiones, necesidad íntima lo empujan hacia la pintura para admirarla
primero, y después para hacerla descubrir, y en fin para educar a los demás. El poeta
Alejandro Romualdo, amigo suyo, dirá: «La pintura fue para Sebastián otra de sus
pasiones. Sabía, como Baudelaire, que los poetas escuchan los sonidos del color y pintan
con palabras» (ROMUALDO 1990: VII).
4 No es difícil establecer una lista de los críticos de arte, pues no hay plétora de ellos; sólo
tres o cuatro personas firmaban periódicamente las columnas dedicadas a la crítica: «En
el Perú no hay críticos de oficio, es decir, cuya única y principal tarea es la de juzgar las
obras de arte. Desempeñan este papel los escritores, los propios pintores o los aficionados
con una preocupación específica en los problemas estéticos» (SALAZAR BONDY 1955m: 10).
5 Además, la mayor parte de las críticas de las manifestaciones culturales que se llevan a
cabo en Lima, rara vez en el resto del país, aparece en Cultura Peruana. Una revista que
dedica una columna «De Arte» a los artistas nacionales, y una doble página a los
extranjeros, a los artistas internacionales considerados como más prestigiosos que los
peruanos. La excepción la constituyen los artículos de Jorge A. Lira (1951) o de Pietro
Marchese (1953), dedicados a la escuela cuzqueña.128
6 Sebastián Salazar Bondy ha estudiado dibujo y ha ilustrado unos poemas, 129 pero se da
cuenta de que no tiene talento suficiente para seguir por este camino, mas conservará la
costumbre de bosquejar, con un trazo depurado, sin mayores pretensiones artísticas.
Considera sus esbozos utilizables, pero no una actividad seria. Se trata no de dibujar una
realidad, de calcarla, sino de ver en la imagen una palabra que podrá usarse más tarde en
115
pensar que el pintor, que no deja de experimentar, encontrará alguna vez una ruta
que lo convierta en lo que está destinado a ser: un intérprete cabal de nuestro
todavía incógnito espíritu. (SALAZAR BONDY 1955n: 10)
11 Frente a las obras de arte adopta una postura intuitiva, y su extrema exigencia lo lleva a
rechazar cualquier concesión, hasta usar términos a veces percibidos como chocantes, lo
que es poco usual en los demás críticos. Dice por ejemplo de Rafael Ramis:
Se trata de un impresionista demorado, lleno de pruritos académicos, cuya obra
muestra bastantes lugares comunes. La posta o la ilustración son el destino de esta
pintura simplemente correcta que escamotea todo rasgo exclusivo y hace
concesiones frecuentes al gusto sin personalidad. Habría que decir que Ramis sabe
lo que hace y no se engaña, pues parece tener conocimiento de ciertos recursos
consagrados por la pintura corriente, mas ello no constituye, en puridad de verdad,
un mérito notable. (SALAZAR BONDY 1954k: 8)
12 Fustiga igualmente al pintor francés Bernard Bouts, quien osa proponer una exposición
«peruana»: «Esa falta de profundidad alivia a sus trabajos de todo dramatismo y los
convierte en un halagüeño objeto decorativo. La identidad peruana o americana de sus
cuadros es exterior, lo que no impide que en algunos casos sean gratos y finos, dignos de
aprecio en una palabra» (SALAZAR BONDY 1954i: 8).
13 El hecho de reivindicar, en cualquier área, el ejercicio de una pintura esencialmente
peruana, lo lleva fatalmente a asimilar la actividad pictórica a una misión. Hay que
olvidar el mito del pintor bohemio viviendo en París, inscribiéndose en la línea del siglo
XIX, como genio incomprendido que, para crear más y mejor, se embriaga y se droga. La
evidencia de esta imagen lleva a un callejón sin salida. Sebastián Salazar Bondy percibe
intuitivamente en la pintura de Sérvulo Gutiérrez rasgos peruanos, y ahí está su talento y
es lo que el pintor debe desarrollar.
14 Y volviendo al tema del «ser peruano en el Perú», Sebastián se mantiene coherente al
defender no al pintor como persona, sino el sentido profundo de su obra:
Sérvulo sabía desconcertar como ciudadano y no quería hacerlo, si no
irregularmente, como artista, a tal punto que abundaban los admiradores de sus
peripecias novelescas —falsificador de cerámicas, boxeador, bohemio parisiense,
escandaloso y, por qué no decirlo, ebrio contumaz— y escaseaban los que
apreciaran debidamente su singularísima pintura. [...] El que esto firma se jacta de
no haber contribuido a la creación de este mito, porque siempre considera que
Sérvulo era, por sobre todo, uno de los artistas de más talento y posibilidades que se
había producido en el Perú, si no en América. (SALAZAR BONDY 1954L: 8)131
15 Célebre por sus calaveradas, este genial artista era capaz de trabajar la piedra, el bronce o
la cerámica, y su pintura, en constante evolución, pasó por varias etapas, pero su vigorosa
concepción, influenciada a su vez por Mantegna y Miguel Ángel, deja percibir, en las
fuerzas telúricas subyacentes, nítidas tradiciones andinas. El artista deja poco a poco los
tonos ocres, las formas voluminosas, para orientar su paleta hacia tonos luminosos,
traduciendo una cierta emoción: el retrato de su esposa Claudine y sus autorretratos son
de esta época. Mira entonces hacia un expresionismo apasionado: el color comanda las
formas, el trazo se vuelve impreciso, vibra y ondula al unísono de sus pinceladas rápidas y
precisas. Dibuja con el color y colorea con el dibujo.
16 Sebastián Salazar Bondy insiste en la necesidad de olvidar lo anecdótico, que desfigura el
acercamiento que uno puede tener al artista para ver en Sérvulo únicamente el ser
auténtico, singular y trágico, que se transparenta a través de la calidad de su arte. Una vez
más nuestro autor manifiesta, y con brillo, su capacidad crítica al tocar el tema
117
17 Es que el maestro José Sabogal había dejado de lado el folclor para tratar temas
«indigenistas» que oponía a «indios». Al insistir sobre la definición del término ‘indígena’,
entendido como autóctono, oriundo del país, denunciaba cierta realidad social peruana.
En sus cuadros es todavía perceptible la voluntad de luchar, de usar el pincel como florete
para mostrar las fuerzas esenciales del ser y el destino nacional. Entendemos, pues, por
qué su pintura atrae tanto a Sebastián Salazar Bondy.
18 Al recorrer su trayectoria crítica aparece una constante: el nacionalismo. No se trata de
un manifiesto escondido, sino de ideas sueltas, que surgen de vez en cuando al filo de los
numerosos artículos que iluminan la vida cultural limeña. ¿Es Sebastián Salazar Bondy
nacionalista por defender los que pintan la «peruanidad»? Se tendría que definir esta
vaga noción de «lo peruano». La noción de ser hispanoamericano varía enormemente en
esta parte de América, a la que Martí llamaba «nuestra» oponiéndola a América del Norte.
La dificultad para establecer parámetros específicamente peruanos nace del hecho de
que, tradicionalmente, el costeño ha despreciado lo andino, y se ha sentido más cercano
al europeo que descendiente de los indígenas peruanos. Y más aún cuando se trata del
arte, como señala Salazar Bondy:
Grave problema, aún sin resolver cabalmente, el de lo nacional en el arte. [...] Dos
tendencias se han distinguido: una que exige un carácter regional a la creación y
otra que niega tal elemento en vista de la universalidad propia de la belleza. [...]
sería una majadería sin nombre —y un tanto inculta— decir que en la obra de fulano
— sobre todo si es pintor o escultor, músico o poeta — no se aprecia su nacionalidad.
Si esta existe es un dato que no desvía, que no puede desviar, el sueño de
fraternidad universal que envuelve su espíritu, como envolvió el espíritu de todos
los que antes [...] trataron de penetrar en la esencia del ser, en la profundidad de su
existencia como soledad y como coral compañía. (SALAZAR BONDY 1959h: 2)
19 Sin embargo, a lo largo de los años se va formando la idea de una creación nacional, que
nuestro autor va a defender frente a los intrusos extranjeros, sin caer en la xenofobia
pueril, y hasta el punto de asombrarse de que un europeo pueda captar la naturaleza
misma de la costa peruana:
Me impresiona, en primer lugar, que un mundo tan poco pintoresco, tan brutal e
inerme, como es el de nuestra Costa, haya llegado hasta un europeo con tal poder, y
que ese europeo haya respondido a dicha excitación con una lealtad y una fe
excepcionales. [...] En la obra de Kleiser, que entra ahora en su etapa más
118
movimiento revolucionario en el sentido que le daba Mariátegui, o que los mexicanos dan
a su pintura: un arte de protesta con reivindicaciones sociales, para denunciar o exaltar
un pasado dramático o glorioso.
28 No hubo en el Perú como en Brasil o en México, un Manifiesto de los hartos publicado por el
«hintelectual» Mathias Gúritz, en una exposición organizada por la Galería Souza, donde
participaron el «hilustrador» José Luis Cuevas, el «harquitecto» Pedro Friedeberg
acompañado por una «hinstitutriz», un «hagricultor», un «hindustrial» y un «hobrero».
Durante la «hexposición» se tomó «hagua» fresca.
29 Salazar Bondy no pertenece al grupo de teóricos de conceptos estéticos. Sus opiniones
son, las más de las veces, de tipo «impresionista», en la medida en que no interviene su
voluntad sino sus emociones, tiene más bien un lado idealista que cree en el carácter
trascendental de la obra de arte. Las palabras más frecuentes que encontramos en sus
artículos son «sustancial», «trascendental», «inmutable». ¿Cómo explicarlo? Sebastián
cree en las ideas de «gusto»,136 concebido como crítica en proceso y no como resultado.
30 Desde este punto de vista hay que tomar en cuenta su trabajo didáctico. Muy joven había
enseñado en el Colegio Lord Cochrane, y más tarde estará encargado de cursos de teatro,
sobre todo. En todos sus artículos aparece una preocupación constante: ampliar, elevar la
sensibilidad del público limeño:
Asumir una actitud independiente y, al mismo tiempo, serena ante una obra de
arte, emitir el parecer sin disimulos o rodeos perifrásticos, es entre nosotros
cosechar inquinas y odios gratuitos [...] No creo que la crítica en el Perú deba ser de
una indulgencia franciscana [...] la misión primordial de quien hace de crítico es
procurar orientación al lector, darle instrumentos para que aprecie hondamente el
objeto de arte que contemplará, y enseñarle, de paso, como pedagogo, dónde radica
la falla y el acierto que haya intuido por su cuenta. (SALAZAR BONDY 1954d: 10)
31 Invita a una buena disposición de la mirada, pues en todos esos mundos pictóricos que se
enfrentan, se contradicen, se yuxtaponen, se alejan después de encontrarse, la verdad de
uno no es la del otro. Siendo muy diferentes, nos permiten entender la pluralidad de ser y
de admitir que son complementarios. Lo interesante es que encontramos una atención
análoga en su apreciación del arte abstracto o del teatro contemporáneo cuando comenta
obras de Ionesco o de Beckett. Considera que forman parte de un teatro «abstracto o no
teatro», sin embargo invita al público a acudir a las representaciones de sus piezas,
porque piensa que el debate sobre la cultura es esencial:
El que escribe estas líneas no cree que la línea adoptada por el teatro llamado de
vanguardia sea la puerta de escape del arte dramático contemporáneo. [...] Pero
discutir sobre el derecho que asiste a Beckett y a sus intérpretes peruanos de
difundir este nuevo y desgarrado grito de libertad que no inspira el capricho sino la
sed de descifrar, a su modo y por el arte, el enigma humano. ( SALAZAR BONDY 1958i:
8)
32 A partir de esta reflexión sobre la difusión de la cultura, Sebastián Salazar Bondy nos
entrega su «filosofía» de la cultura, en el sentido más fuerte y más personal de la
expresión. Una filosofía que se presenta con una meta evidente de proselitismo, se quiere
saber, el saber del ser que no se ha equivocado y que siempre dijo la verdad.
33 De hecho ¿qué partido toma? ¿El de la identidad o de la modernidad? Uno se quiere
moderno para sentirse parte del mundo, que considera civilizado, pero en el fondo queda
la verdadera pregunta: al optar por la modernidad, ¿en qué medida se expresa nuestra
realidad de mestizo cultural? Hay dos respuestas: hay artistas que optan por un
120
NOTAS
125. Sus amigos publicaron artículos suyos dedicados a la crítica de arte en un libro titulado: Una
voz libre en el caos. Ensayo y crítica de arte. Lima: Jaime Campodónico Editor, 1990, 296 p.
126. Fernando de Szyszlo expone por primera vez en 1947, antes había ilustrado varios
poemarios y había publicado un artículo crítico: «Picasso después de “Guernica”», Las Moradas, p.
83.
127. Ver sus rúbricas en Cultura Peruana. El talento de Xanno es conocido, «Hallmark Cards Inc.»
lo contratará como dibujante. Ejemplo que prueba, una vez más, la condición precaria del
escritor en el Perú.
128. Notemos que pocos son los peruanos que estudiaron esta escuela. Existe una muy bella
edición peruana del Banco Wiese. En realidad es una reedición cuyos autores son bolivianos: José
de Mesa y Teresa Gisbert (Historia de la pintura cuzqueña. Lima: Fundación Auguste N. Wiese, 1982,
2 tomos).
129. Los primeros poemas son ilustrados por bosquejos a lápiz o carboncillo; por motivos
desconocidos abandonará la experiencia y dejará que Oswaldo Guayasamín continúe.
121
Lamentablemente Peregrinaciones de las horas, con las ilustraciones del pintor ecuatoriano, nunca
será editado (ver detalles en anexos).
130. Es el término usado por André Breton para calificar la obra de Roger Caillois.
131. Encontramos ideas similares en IGARTUA 1995: 74-5.
132. Aspecto ya estudiado por Haya de la Torre, y sobre todo por José Carlos Mariátegui en 7
ensayos de interpretación de la realidad peruana (Lima: Amauta, ed. 1952, pp. 261-4).
133. Revista del Instituto de Arte Contemporáneo, Lima, n.° 2, septiembre de 1955, p. 5.
134. Aunque tenemos el artículo, no hemos podido encontrar la fecha exacta de su publicación en
La Crónica de Lima.
135. Sebastián Salazar Bondy tenía un temperamento fogoso. F. Igartua lo recuerda con mucho
humor: «Y no sólo no siempre coincidimos sino que en nuestras violentas disputas llegamos hasta
cruzar los puños». Y un poco más adelante añade: «Una sonora escaramuza de puñetes y patadas,
en la puerta de “Jornada” entre Sebastián y yo, no dio por concluidas nuestras diferencias. Más
tarde volvimos a tropezar en tono bélico con “No hay isla feliz”. Aunque sin llegar a las euforias
boxísticas, para las que no estábamos hechos ni él ni yo» ( IGARTUA 1965: 18-19).
136. Es probable que Sebastián Salazar Bondy haya leído, de Lionello VENTURI, Storia della critica d
‘arte (Einaudi, 1944, pp. 28-29) donde se encuentran las mismas ideas.
137. Régis Debray encontró a Oswaldo Guayasamín y a Sebastián Salazar Bondy en 1962. El pintor
ecuatoriano envió a Salazar Bondy una carta de recomendación a favor del joven escritor.
138. Sebastián Salazar Bondy publicará entre 1953 y 1965,36 artículos dedicados a pintores
procedentes de África, Alemania, Inglaterra, Argentina, Canadá, Chile, China, Ecuador, España,
Francia, Holanda, Italia, Japón, México, Nicaragua, Escandinava, Unión Soviética y Yugoslavia.
122
1 Un análisis apresurado de los artículos que Sebastián Salazar Bondy dedica al arte
abstracto podría hacer pensar que la etiqueta de «crítico de arte» se le adecua, y que le
hace falta agudeza en el caso del arte moderno. Además, en sus artículos de arte, su deseo
es orientar a sus lectores, pero no estudiar el problema estético en profundidad; de hecho
no encontraremos en dichos artículos lo que se espera realmente de un crítico de arte.
Igualmente, no se debe ignorar que lo esencial no es equivocarse nunca, sino mostrar la
misma buena fe frente a las obras más diversas. Sería también olvidar que la pasión de
Salazar Bondy por la pintura no se limita al ámbito académico, pues es un militante
intelectual, que ocupa el primer lugar del movimiento de la popularización de la cultura.
2 Su posición es tanto más clara y firme por cuanto que no es alguien que descubre por
casualidad el mundo del arte abstracto, ni alguien que corta deliberadamente con su
pasado. Y ya sea esa posición favorable u hostil a las manifestaciones de la pintura
moderna, él permanece siempre fiel a sí mismo en los debates que se suscitan. Su proceso
de adaptación frente a aquélla es lento, difícil, complejo, y nunca se sujetará al yugo de
una escuela, de una tendencia colectiva. Lejos de ser insensible a la duda y a la inquietud
fecunda, piensa en función de la ética. No desdeña, en sus escritos, la caricatura, y olvida
a veces que la crítica puede ser sutil.
3 Se opone, pues, a la crítica parcial,139 al diletantismo muy a menudo privado de sentido y
fundado en el elogio mutuo, y no teme en criticar a los intelectuales que no ponen en tela
de juicio un arte que, según él, no tiene sentido. Son impostores, y para disimularlo, se
engañan a sí mismos y tratan de persuadirse de que sienten grandes emociones al
contemplar determinadas obras. Por ello no vacila en criticar a su amigo Fernando de
Szyszlo hasta reñir con él:140
El pintor no debe hacer cuadros simplemente bellos, sino también necesarios (no
útiles, por supuesto, en el sentido práctico que sofísticamente sugiere como
refutación el defensor del arte por el arte), es decir, cuadros en cuya esencia y cuya
forma nos hallemos de algún modo vital, vigente, eterno. ( SALAZAR BONDY 1954m: 6)
4 Si bien admite que en pintura el tema ya no cuenta, si lucha por la democratización del
arte, ello no le impide fustigar con rigor en 1954 el arte abstracto:
123
Creo que el arte abstracto no solo escamotea los problemas espirituales de este
tiempo, sino que además prescinde de otros problemas, más inmediato y básicos.
Quiero un arte combativo, un arte con sentido y finalidad conocidas, no una
diversión de salón para escogidos o iniciados. [...] Quiero un arte que sea nacional, y
universal, no cosmopolita o babélico, en el cual mi sociedad y mi época se reflejen
con todas sus dichas y sus creencias y sus dudas. Por eso no creo en el llamado arte
abstracto, conspiración de silencio, adorno para ámbitos inciertos donde la
sensualidad y la indiferencia quieren ignorar que la existencia es una aventura
contra el odio, la destrucción y la muerte. (SALAZAR BONDY 1954m: 6)
5 Hay aquí una profesión de fe, un manifiesto virulento, pues habla en primera persona, y
apela a un tono apasionado que revela sentimientos y preocupaciones que van más allá de
lo que podría significar el arte abstracto. ¿Por qué motivo mostrarse tan violento con un
amigo que tiene ya fama internacional? Sin ambigüedad pide que el arte y el pintor estén
al servicio del Perú, que los temas sean inspirados por el país de origen. ¿No es lo que él
hace? Vive en el Perú, lucha para que los peruanos puedan acceder a la cultura, a la
educación, a la democracia, lucha por un mundo mejor. Su cólera se funda en el hecho de
que numerosos artistas se van para vivir en París o en otro lugar, y se alimentan de sus
raíces para crear. Tienen, entonces, una visión externa deformada por las influencias
europeas, y no cumplen con lo que se espera del artista, esto es que sea él mismo y en su
país, para poder aprehenderlo y mostrarlo desde dentro. Si admite que todo objeto y
situación se prestan a la percepción estética, define su posición sobre la creación artística
en estos términos:
Existen dos posiciones con respecto a la creación artística: una cosmopolita, que él
[Miró Quesada Garland] representa, y otra americanista, que yo traté
modestamente de expresar. [...] Yo espero a los artistas que nos habrán de decir,
con un lenguaje patente y masculino,141 con una fuerza viva y eterna, la belleza y el
horror de este país, la alegría y la tristeza de este Perú, de esta América, donde vivir
es una aventura creadora, heroica y naturalmente sobre natural. ( SALAZAR BONDY
1954n: 14)
6 Se trata evidentemente de una reacción viva, pero que muestra la admirable vivacidad
espiritual de Sebastián Salazar Bondy, que sigue su camino imperturbable. Deplora la
elección de una facilidad que hace de la creación artística un arte para una élite. Habrá
que esperar unos años más para que el autor de Lima la horrible abandone algunas
fórmulas exageradas que muchos de sus amigos pintores lamentaron. Los numerosos
artículos dedicados a esta arcdiente polémica ilustran este lento camino. 142
7 Discusiones y controversias acerca del concepto de abstracción oponen a los amigos en la
afirmación definitiva de su propia identidad. Szyszlo opina que, en vez de ir hacia el
objeto analizando la forma, hay que partir, al contrario, del comportamiento, y ahí tocar
la forma desde su interior, como una meta, en vez de mirarla como un resultado. En esta
facultad de formar un solo ser con la realidad se encuentra el poder creativo del hombre,
de ella puede el arte sacar su verdadero contenido, en la materia misma de la vida. Esta
noción se encuentra por ejemplo en el cuadro titulado Illa —palabra que significa piedra
mágica en quechua — , que forma parte de la serie de obras de inspiración precolombina.
8 Unos años más tarde, en 1959, Sebastián Salazar Bondy no tendrá nada que criticar,
porque entonces Szyszlo responderá a una concepción del arte como exteriorización del
vínculo entre el hombre y el mundo externo. Salazar admitirá que la incertidumbre de la
existencia puede sentirse como una amenaza que desvía al hombre de lo real, y que, al
verse la sensibilidad detenida por lo que está fuera de su alcance, el arte tenderá hacia la
abstracción o lo maravilloso, puesto que sólo la forma abstracta puede trascender lo real.
124
Así dejará de pensar que el arte contemporáneo es un conjunto unitario, una formación
única y cerrada, avanzando en un camino recto por pequeñas olas sucesivas, todas
mensurables, sobre el mismo eje. Por el momento, polemiza sobre la difusión de sus ideas
y olvida justicia, conciliación y pintura, para situarse rápidamente en un plano afectivo
cuando habla del Perú:
«En un país como el nuestro» —para usar tus palabras [las de Szyszlo (1954: 10)]—
las cosas, pues, no están tan descuidadas como desde tu mirador parisiense, cómodo
y sin duda absentista, te pueden parecer. Contra todos los obstáculos y las
dificultades, hay gentes que trabajan infatigablemente, libres de nostalgias
bizantinas y más atentas a la creación de su mundo que a la participación de ese
festín de exquisiteces que unos cuantos han elegido como finalidad. Y si lo que pasa
en el Perú te interesa, tal como lo declaras, debo decirte que día a día compruebo
que la inteligencia peruana posee el maravilloso poder de superar las miserias e
imponerse a la postre sobre las muchas desgracias que afectan aquí la existencia. (
SALAZAR BONDY 1954j: 6)
9 Más adelante, al notar que la pintura figurativa altera la distinción que existía antes,
entre la obra del artista y el objeto natural, Sebastián Salazar Bondy considera que sean
deformaciones expresivas o desórdenes ingeniosos, las artes plásticas eliminan poco a
poco las estructuras reconocibles, diluyen las formas y no representan ya nada
identificable, mientras que «la pintura debe hablar». Sin embargo, aunque su predilección
vaya hacia un arte más representativo, aunque defienda a pesar de todos sus ideas,
siempre será honesto con Szyszlo y los demás críticos con quienes no deja de romper
lanzas:
Nunca estuve con los mezquinos y los minoristas del elogio, esos que ante cualquier
manifestación del talento sienten hervir la bilis y echan espuma por la boca.
Abstracto y todo, te defenderé contra ellos, porque las críticas de esas gentes —de
las que yo mismo soy víctima— tienen un origen infame. ( SALAZAR BONDY 1954j: 6)
10 Y en sus respuestas a Luis Miró Quesada Garland dice así:
Polemicé hace menos de un mes con el arquitecto Luis Miró Quesada Garland, a
quien estimo como artista y amigo. No puedo olvidar que estuve junto a él en la
juvenil y ardorosa empresa de Espacio143 y que unidos alguna vez, combatimos lo que
no parecía nocivo para la cultura del país. (SALAZAR BONDY 1954n: 14)
11 A su manera, llama a los lectores a resistir intelectualmente — unos años más tarde
pasará a la acción — , luchando contra los censores analfabetos, los informados incultos,
los artífices de un unanimismo de gala. No se ha liberado todavía, aún falta mucho, de sus
ilusiones ideológicas, y mantiene con su época una relación inmediata, siendo testigo
irónico y rabioso de la realidad política limeña:
Para sarcasmo, de otra parte, cuando el Estado puso su voluntad en llevar a cabo
alguna labor relativa al arte o la inteligencia, eso fue con el propósito de proteger a
algún áulico —como en el caso de cierto pintor croata que, en los salones
municipales, hizo impúdica exhibición de una abrumadora cantidad de cuadros
infames. (SALAZAR BONDY 1956a: 10)
12 Les fue fácil, pues, a los críticos, reprochar a Sebastián su compromiso, y lo tacharon de
marxista: «Ahora Sebastián tiene más ideas políticas que otra cosa. [...] No hay críticos en
el Perú. Todos son improvisados. A todos les preocupan los problemas literarios o
políticos, y nada más» (ORBEGOSO 1955).
13 Se muestra aún más riguroso frente a los demás movimientos pictóricos «vanguardistas»
que ha conocido en la universidad o en Francia, y no se detiene en sutiles distinciones
para definir la inanidad de la abstracción:
125
Los juegos cromáticos, los esquemas del arte abstracto, adolecen precisamente de la
falla de no emanar de una «íntima necesidad espiritual». Son insinceros y por ende,
innecesarios. [...] La pintura abstracta elude todo juicio sobre el mundo, y por eso es
totalmente lúdica. (SALAZAR BONDY 1954d: 10)
14 Incluso manifiesta cierta terquedad cuando no busca ni se interesa en las posibilidades
que puede ofrecer esta otra dimensión artística: «En resumen, la muestra es buena, no
obstante su carácter más bien abstracto, es decir decorativo» (SALAZAR BONDY 1955q: 10).
15 Su posición no es única; varios intelectuales comprometidos asumen una actitud similar
al oponerse a la abstracción —lo que no es ninguna excusa — , como por ejemplo el poeta
Alejandro Romualdo, quien hace declaraciones similares:
¡Ay de los abstractos que solo saben de la forma sin amor, sin lucha, sin destino, sin
huesos, sin carne, sin dolor, sin sacrificio, sin deseos! Allá ellos. En Europa ha
comenzado a germinar calladamente la semilla del arte mexicano, del arte
americano, la lección de humanidad que por una herida enseña América a Europa
como el fruto más dulce del amor. (ROMUALDO 1954)
16 Sebastián Salazar Bondy desarrolla la idea de que un pintor no puede ser abstracto,
puesto que su trabajo forma parte del ámbito de los sentidos, e insiste en la idea de que el
artista es revelado por lo visible. El pintor debe orientarse hacia la búsqueda de la
realidad, y colocarse así, deliberadamente, fuera de la historia de las vanguardias,
apartado de las oposiciones entre lo abstracto y lo figurativo. Si el arte es un acto que se
vive en soledad, debe sin embargo, arraigarse en el entorno sociohistórico del Perú.
17 Por ello, Salazar Bondy, verdadera correa de transmisión cultural, quiere dar cuenta de lo
que ve, pero también trata de crear en el lector un espíritu crítico ante la pintura peruana
o «extranjera». Al redactar dos artículos sobre el arte esquimal,144 surge en él la idea de
profundizar su propuesta, y escribe un ensayo titulado Del hueso tallado al arte abstracto (
SALAZAR BONDY 1960d: 55). Al pasar revista a las tradiciones del pueblo esquimal, Salazar
Bondy hace una comparación implícita con el Perú, describiendo la lucha de los inuit para
conservar sus tradiciones, su cultura, para dominar los aspectos técnicos de su arte. La
posición del escritor se reafirma cuando estudia el aspecto social, al recordar la fuerza
constructiva del artista; y la referencia al Perú es tan clara, y se queja tan evidentemente
de la situación de la sociedad peruana, sin nombrarla, que se va a crear muchas
enemistades. No en el mundo de los artistas, sino en el de todos los que sienten o son
celosos guardianes de la gestión tranquila de las bellas artes.
18 Contra los incondicionales del arte abstracto vaciado de su contenido, contra los
integristas de la modernidad sujetos al catequismo de las vanguardias, recuerda con
sencillez que es totalmente absurdo hablar de vanguardia en un país donde la noción
misma de pintura queda por definirse. El problema será diferente en 1960, pero no
cambiará en el fondo, porque la noción de arte debe entenderse como subversión. Por el
momento, su meta es criticar vigorosamente los escritos rutinarios de sus colegas, y hacer
descubrir a los peruanos que el arte puede estar vinculado en forma directa con el siglo,
con la vida, con el sufrimiento, con el deseo.
19 Sebastián Salazar Bondy conoce bastante bien los movimientos literarios franceses, lee
fluidamente este idioma y lo habla con un inimitable «acento criollo» ( IGARTUA 1965:
18-19). Ha leído a Fourier y Proudhon, y sabe que las nociones de vanguardia y de
modernidad han nacido en Francia, en plena época del romanticismo. No ignora tampoco
que, en un medio político determinado, el socialismo utópico, que se apoya en la idea
romántica del artista-mago-adivino, que alumbra con su luz espiritual el camino de la
126
humanidad, abarca el ámbito político y estético hasta provocar una fractura entre el arte
supuestamente independiente y el arte académico. Por eso la vanguardia debe desvelar,
chocar, provocar, voltear las convicciones adquiridas, alterar las ideas preestablecidas. Y
como este valor de «choque» se ha embotado y ha sido reemplazado por el cinema, la
música o la danza, Sebastián Salazar Bondy no deja de repetir que toda creación artística
auspiciada por el Estado debe estar impregnada por una ideología positiva, optimista.
20 Evita, sin embargo, explicar la producción de un artista de talento o de un genio por el
reflejo de las infraestructuras, lo que significaría caer en la historiografía marxista; toma
el partido del consenso sobre el nombre de un pintor, sobre su obra, por parte de los que
conocen y quieren la pintura. Si una obra expuesta, desconocida, maravilla a todo el
mundo, lo escandaliza o lo asombra, pues estamos frente a un gran pintor.
21 De entrada reconoce que, a principios del siglo XX, la abstracción era poderosa,
transgresiva, que perturbaba y molestaba por su contenido, y se derivaba de la corriente
filosófica ocultista y espiritualista de fines del siglo XIX. Pero si la abstracción de Duchamp
o de Malevitch tiene un sentido, cuando se desarrolla y pretende ser únicamente la
prolongación de una forma, cuando se dice que «un cubo es un cubo» o «un trazo, un
trazo», y que no hay que poner sentido en lo que se ve, para Salazar Bondy hoy en el Perú
este formalismo ya es caduco.
22 A la inversa de los poetas o de los pintores, agrupados bajo la bandera negra del
surrealismo, que se jactaban de ser los «especialistas de la revuelta», y se juntaban para
protestar contra todos los abusos y privilegios intelectuales, Sebastián Salazar Bondy
quiere que el arte abstracto sea un arte esencialmente peruano, que la representación
pictórica sea perceptible por todos, no porque no la entienda, sino porque piensa que los
pintores abstractos hacen arte por el arte y que, en esos años de lucha por la democracia y
el desarrollo del Perú, lo esencial está en la educación.
23 Escribir, pintar, esculpir son las formas de una misma actividad al servicio de la cultura
popular, sin que nadie tenga que renunciar a su individualidad. La solución es sencilla:
enseñar verdaderamente una historia del arte, como la literatura, y enseñar a la gente a
leer lo visible. Así aprenderán a conocerse y reconocerse. Así nacerá la pasión del público
por las obras pictóricas, así las miradas se voltearán hacia los museos, primeros lugares
dedicados a su estudio.
NOTAS
139. La crítica fue siempre parcial, ya en 1914, Teófilo Castillo reprochaba a José Carlos
Mariátegui, quien por entonces firmaba sus artículos en La Prensa con el seudónimo de Juan
Croniqueur (sic), alabar de manera exagerada las obras pictóricas de Arias Solis, y le recomendaba
ser más discreto en sus elogios a un amigo cuyas obras ni siquiera había visto (Castillo 1914:2).
140. Volvieron a reanudar amistad años más tarde; cf. SALAZAR BONDY 1961b: 5. En este artículo,
Sebastián Salazar Bondy lamenta que el discurso de Szyszlo sobre la pintura latinoamericana no
haya tenido la difusión que merecía. Después de recordar los puntos esenciales del discurso,
rinde homenaje a su amigo y dice así: «Szyszlo —a quien aparte de su pintura, evidencia de un
127
talento y una facultad singulares, hay que reconocerle su inquietud reflexiva acerca del destino
de la pintura latinoamericana— afirma que nuestro arte se podría definir como la persecución de
cierto misterio, cierto espacio, cierta tragedia. Es verdad...»
141. Expresión poca afortunada; sin embargo, no hay que ver en ello machismo alguno, pues,
Sebastián Salazar Bondy apoyará siempre a los artistas sin distinción de sexo.
142. Ver en anexos («Artículos publicados en revistas y periódicos» o «Índice onomástico») los
detalles de los siguientes artículos de Salazar Bondy: «Exposición de Szyszlo» (febrero de 1952),
«Szyszlo y su pintura» (enero de 1953), «Respuesta a Szyszlo» (junio de 1954), «Pintores
peruanos» (junio de 1955), «Fernando de Szyszlo» (diciembre de 1955), «Una portada y las
pupilas» (abril de 1958), «Tres artistas en una bienal» (septiembre de 1959), «Szyszlo: una
aproximación» (enero-febrero de 1964) y «Szyszlo: pintura y revolución» (abril de 1964).
143. Szyszlo encabezaba el grupo que se reunía en la galería del Instituto de Arte
Contemporáneo.
144. Cf. los artículos de Sebastián Salazar Bondy: «Arte esquimal, arte primitivo y moderno» (La
Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo, Suplemento Dominical, Lima, 8 de febrero de 1959, pp. 10-11) y
«El esquimal, artista y obrero» (La Prensa, Lima, 18 de febrero de 1959). Y también: HOUSTON ,
James A.: «Esculturas Esquimales», Cultura Peruana, Lima, n.° 128. febrero de 1959.
128
3 Se perciben ya las ideas que nuestro autor desarrollará más tarde a lo largo de una serie
de textos relacionados con el arte. Si bien el Perú cuenta con numerosos coleccionistas
que reúnen, para su satisfacción personal, objetos de arte,147 existen en cambio pocos
museos dignos de este nombre, y menos conservadores o museógrafos. Aunque se sienta
la necesidad de crear un centro donde se conserve la herencia cultural del Perú, y donde
se muestren las creaciones contemporáneas, contribuyendo al mismo tiempo a la
educación de las masas, esta voluntad no se ve acompañada por una reflexión
museológica, y menos por avances museográficos susceptibles de responder a esos deseos.
Los dirigentes peruanos olvidan que, antes que ayudar a preservar en su diversidad y a
desarrollar en su originalidad las expresiones de las diferentes culturas que conforman el
129
Perú, hay que educar: «El propósito didáctico del museo es primordial. Piénsese en el fin
de las bibliotecas y se hará más claro este carácter educador de los museos» ( SALAZAR
BONDY 1959i: 3).
17 Mientras tanto, en 1954, bajo la iniciativa de Alejandro Miró Quesada, se crea el Patronato
de las Artes, una entidad privada que estará al principio de la creación de un Museo de
Bellas Artes, que todavía no existe en Lima. Un museo que tendrá como fin exponer obras
de arte procedentes de colecciones privadas y permitirá «al pueblo y a los visitantes
conocer obras artísticas de valor que ahora solo pueden ser apreciadas por un reducido
número de personas de determinada clase social» (MORE 1954b).
18 A principios de 1958, Arthur K. Watson, director de la compañía IBM, entrega a Carlos
Neuhaus Ugarteche, presidente del Patronato de las Artes, tres pinturas de la Escuela
Cuzqueña, del siglo XVII y XVIII, la Adoración de los Reyes Magos, los Desposorios de la Virgen
María y la Apoteosis de la Virgen María, para exponerse en el Museo de Arte. 151 Ello no
132
23 La lucha sigue, pues Sebastián Salazar Bondy no ha ganado la batalla y, por lo tanto, no
renuncia. Promover las artes no es su único objetivo, quiere que el Perú, después de años
de «barbarie» y de renunciación, vuelva a encontrar su memoria y su identidad, que
empiece una nueva conquista cultural, símbolo de resurrección de una nación en marcha
hacia la democracia.
24 Si antes de su salida a Argentina defendía el arte por el arte, ahora ha cambiado y se
compromete a que las masas tengan acceso a la literatura y al arte nacionales; por ello
defiende una patria pisoteada por un poder en mano de las clases privilegiadas.
NOTAS
145. Es la publicación de sus cursos de museología dictados entre 1970 y 1982.
146. El primer artículo dedicado a los museos es de 1953; ver SALAZAR BONDY 1953j:8.
147. La colección de Miguel Mujica Gallo se encuentra en el Museo de Oro del Perú. Las mantas,
piezas precolombinas y tejidos coleccionados por Yoshirato Amano están en una casa diseñada
por el mismo Amano. Los hermanos Larco Herrera, Víctor y Rafael, adaptaron las salas de su
hacienda para presentar las cerámicas prehispánicas que coleccionaban.
148. Se trata de El Museo Nacional, fundado en 1931 (en realidad comprende el Museo de
Arqueología Peruana de 1924, el Museo de Historia Nacional y el Museo Nacional de Antropología
y Arqueología fundado en 1945), del Museo de Arte Italiano y del Museo de la Cultura Peruana.
149. Profesor de historia del arte, apasionado por el teatro, había contribuido, en 1938, a la
fundación de la Asociación de Artistas Aficionados, y en 1943 a la creación la Escuela Libre de
Cultura Artística.
150. Ver también SALAZAR BONDY 1963b, p. 8; 1963c: 12; 1964e: 10, 16; 1959i: 3.
134
151. El Patronato del Arte tomará el nombre de Museo de Arte en octubre de 1959. Está ubicado
en el «Palacio de las Exposiciones», que Francia había restaurado para la Exposición-Francia de
diciembre de 1956.
152. Escritor y crítico francés.
153. En 1954, aplicando al pie de la letra el lema «el Museo va a la comunidad», se crea un
programa de exposiciones ambulantes para ofrecer al público la posibilidad de descubrir obras
pictóricas.
154. Catálogo de «Exposición Ambulante de Reproducciones Pictóricas, Panorama de la Pintura
Occidental», Cuzco-Arequipa, diciembre de 1954.
135
4 Así, con el constante crecimiento del público, después de la llegada del color, del relieve
que se podía admirar gracias a anteojos especiales repartidos a la entrada, y del
cinemascopio,157 las salas de cine se ven repletas, aunque Sebastián Salazar Bondy no
parece estar convencido por este nuevo progreso tecnológico:
Es curioso comprobar cómo este vuelco de la técnica cinematográfica se enfrenta
definitivamente a las corrientes de realismo patético y fantasía mágica que el cine
estaba adoptando últimamente. La imagen se entiende en el «cinemascope» tal
como se entiende en la postal: una reproducción amable y retocada de la
naturaleza. (SALAZAR BONDY 1953k: 6)
5 Frente a esta situación, parece evidente llegar a la conclusión de que el cinema peruano
está en declive, que no puede competir con la invasión de películas extranjeras que
muestran invención, diversidad, modernidad, y que, sobre todo, cuentan con el éxito de
«Peruvian Films», circuito de distribución obligado en esos años y dueño de muchas salas
en Lima y provincias, e importador de películas norteamericanas y europeas. Pero creer
que el cinema nacional no tiene esperanza, sería también simplificar el debate.
6 No se puede negar, no obstante, la apoteosis del espectáculo colectivo; en 1954, según la
UNESCO, existían 253 salas de cine abiertas en el Perú, y en los siguientes diez años
surgirán en Lima nuevas salas con material moderno que no tendrán nada que envidiar a
las existentes en Estados Unidos:
humildes y sinceras, que aceptan como una fatalidad la situación servil, recuerdan
vivamente nuestros pueblos y hombres serranos» (SALAZAR BONDY 1954o:10).
8 Este gusto pronunciado de los espectadores por lo que podemos calificar de «clásicos del
cine» o «películas de cine club» se debe a la abnegación de Andrés Ruszkowsky, fundador
en 1951 del «Cine Fórum». Miembro de la Oficina Católica Internacional del Cine,
Ruszkowsky fue el primero en presentar a los peruanos películas escogidas según
criterios no comerciales, como por ejemplo las dos primeras: «Dieu a besoin des hommes»
de Jean Delannoy o «Rope» de Alfred Hitchcock. Las proyecciones se llevaban a cabo en
varias salas de Lima bajo el auspicio de la Asociación de Exhibidores Cinematográficos,
que tendría problemas con la censura, a tal punto que Sebastián Salazar Bondy
denunciará a la «Junta de Censura»: «Hace poco se ha estado proyectando [...] una cinta
en la cual se había ejercido tan despiadada poda que resultaba totalmente incomprensible
para todo aquel cuya imaginación no fuera excepcional. [...] Un rollo íntegro fue
eliminado por la famosa Junta dedicada a vigilar la moralidad» ( SALAZAR BONDY 1953L: 8).
9 Aunque se trate de restringir la libertad de expresión, Salazar Bondy concederá, tres años
más tarde que, «si toda censura es odiosa», la influencia del cine puede ser nefasta en la
medida que puede corromper a la juventud, llevar a la delincuencia y hacer nacer
pulsiones mortíferas, al igual que la «subliteratura». Refiriéndose a varios estudios
sociológicos norteamericanos concluye así:
[...] contra la nefasta influencia del cine parece hoy imponerse [...] la idea de que es
urgente impedir que de los estudios salgan al mundo creaciones que son, a la
postre, demostraciones gratuitas de la falacia que sostiene que todos somos
asesinos. Todos, porque cuando alguien fríamente liquida a otro, debido a la
convicción que uria película, un libro o una consigna pública le inspiraron, es la
sociedad la que comete el delito y es ella la que debe purgarlo. ( SALAZAR BONDY
1956m: 8)
10 Parece entonces de primera importancia que el gobierno peruano proporcione más
medios a la educación para acelerar la entrada del hombre a la vida moderna; el Perú
debe mirar hacia el futuro, y por ello esta nueva forma de cultura debe preconizarse. Así,
los documentales juegan un papel importante, y al transformar la organización de los
saberes puede reemplazar el libro — pero, ¿quién lee en el Perú?— y serán también acceso
a un nuevo aprendizaje, a nuevos tipos de percepción, a nuevos modos de razonamiento,
a nuevas formas de pensar o imaginar. Prosigue Salazar Bondy: «El cine se torna [...] un
instrumento de educación e ilustración más directo y eficaz que el libro, pues gracias a su
poder de síntesis y a la fuerza persuasiva de las imágenes, testimonio indiscutible de la
realidad, llega más rápido y de modo más ameno al entendimiento de todo público» (
SALAZAR BONDY 1955s: 10).
23 La historia de «Kukulí» vale la pena contarse. Primero porque muestra que el cinema
peruano, aunque expuesto a dificultades económicas y culturales, no estaba en caída, lejos
de ello; segundo porque esta devaluación perniciosa, este exceso de relativismo que
consiste en compararlo con el resto del mundo, no tiene por qué ser, y, además, da ganas
de defenderlo. Claro que no hubo creaciones que, rompiendo las certezas y las leyes,
hubiesen cambiado la mirada del espectador. Pero la ausencia de visión revolucionaria de
la escritura cinematográfica, no debe hacernos olvidar que «Kukulí» es una obra maestra,
y sobre todo que Sebastián Salazar Bondy la defiende, como periodista, como promotor
cultural, como miembro del conjunto que elaboró la película. Su ficha técnica es la
siguiente (BEDOYA 1992: 320):
24 Dirección Eulogio Nishimaya, Luis Figueroa, César Villanueva
25 Guión y diálogos Herman Velarde
26 Producción Kero Film S.A., Enrique Valle, Enrique Meier, Luis Arnillas, Cine Club Cuzco
27 Interpretación Judith Figueroa, Víctor Chambi, Emilio Galli, Lizardo Pérez, Félix Valeriano
y la colaboración de los habitantes del pueblo de Paucartambo y de la hacienda
Mollomarca
28 Fotografía Eulogio Nishimaya, César Villanueva (color)
29 Utilería Museo Alberto Yábar
30 Música Armando Guevara
31 Narración Sebastián Salazar Bondy164
32 Duración 80 minutos
33 Más allá del aspecto técnico, uno se puede preguntar ¿por qué elegir a Sebastián Salazar
Bondy? ¿Por contribuir a la creación de «Kukulí»? ¿Por ser un artista de múltiple
inteligencia? Parece asombroso que la producción y/o los realizadores no hayan
contactado y contratado a Arguedas, quien había publicado, por esos años, una infinidad
de artículos dedicados al mundo indígena, que había llevado a cabo investigaciones
folclóricas, etnológicas, antropológicas, que se había dedicado a la difusión de la cultura
nacional, y al que todos los peruanos consideraban como el especialista de la región
andina. Tal vez porque no tiene el mismo interés por el cine que Salazar Bondy, tal vez
porque creía que el séptimo arte, al igual que la literatura, debía expresar fielmente la
realidad.165
34 Desde hacía años el autor de El tacto de la araña miraba con pasión el cine y no son sus
artículos de crítica cinematográfica166 lo que importa a los productores. Tocamos aquí un
fenómeno propio de Sebastián: hombre polifacético, tiene una fama literaria
incontestable, un espíritu exigente que lo lleva siempre a examinar todo sin tapujos, que
lo incita a explorar territorios de ficción, pintura, escultura, educación, temas sociales,
televisión. Su experiencia también, ya que en 1955 José María Rosellí había pensado en
contratarlo para «La muerte llega al segundo show» y había escrito el guión según un
cuento de Enrique López Albújar. De hecho, se hizo la película dos años más tarde, y el
guión estuvo a cargo de Emilio Herman según un argumento de Mario Castro Arenas. 167
35 Sebastián Salazar Bondy está encargado de escribir el guión en castellano —el filme está
en quechua168 — y Eduardo Navarro, locutor con voz radiogénica, dirá el texto. Armando
Guevara Ochoa, compositor cuzqueño, escribe una música original. La Orquesta Sinfónica
Nacional dirigida por Leopoldo La Rosa toca la parte de la música que acompaña los
sueños de «Kukulí» con los diablos y que se graba en Lima; la otra parte de la partitura se
141
graba en Pekín y está a cargo de la Orquesta Sinfónica de los Obreros de Pekín. 169 Luis
Figueroa lo cuenta en una entrevista:
La interpretación de los chinos era como si hubiera sido hecha por campesinos
peruanos porque hay un parentesco entre el mundo andino y oriental. En esta
época pronunciar la palabra socialista era pecado, o pronunciar indio afectivamente
era sospechoso, había que pronunciar «indio» despectivamente. ( CARBONE 1993:125)
36 Como lo hemos dicho, la película tuvo una enorme resonancia en Lima. Efraín Morote
Best redacta un prólogo de gran lucidez; Claudio Capasso, con un espléndido artículo
publicado en La Crónica, convence a sus lectores de la incomparable calidad estética de la
película, y Fernando Fernán contribuye a la notoriedad de «Kukulí» al presentar y
comentar la película en las columnas de La Prensa. Pero es, una vez más, Sebastián Salazar
Bondy el que se encargará de la difusión del filme, pues escribe cuatro artículos,
insistiendo en una forma nueva de pensar el Perú (SALAZAR BONDY 1961c: 2; 1961d: 2;
1961e: 5 y 1965c: 6).
37 ¿Acaso el éxito es resultado de la participación de Salazar Bondy en la realización de
«Kukulí»? No lo creo, sería olvidar su gran honestidad, que hizo que todos lo respetaran.
Además, se defendió diciendo que su participación fue modesta: «La vinculación del
columnista a la realización de Kukulí — en verdad es muy modesto concurso en la
redacción del texto incidental en español — no lo exime de comentar lo que en estas
fiestas patrias ha sido un promisorio suceso artístico» (SALAZAR BONDY 1961d: 2).
38 El contenido de sus artículos dedicados a «Kukulí» abarca esencialmente dos aspectos: el
nacimiento del cine peruano y la vida en los Andes, puro producto de una sociedad en
lucha contra sus propios conformismos. Encontramos dos de sus temas favoritos: la
cultura nacional y la noción de indigenismo que lo opondrá, muy a menudo, a Arguedas (
ARGUEDAS 1969; 1985). Para Salazar Bondy el indigenismo es un falso problema, y
considera que el mundo andino es fundamentalmente peruano, reconociendo no obstante
que los costeños le oponen los rostros coloniales y que «[...] Hay un prejuicio ciudadano
contra la representación de ese Perú quechua, real y profundo, que cuatro millones de
campesinos encarnan vivamente» (SALAZAR BONDY 1961c: 2).
39 Insistiendo sobre los prejuicios que impiden la difusión del Perú quechua, real y
profundo, se irrita contra los que quieren censurar la parte india del Perú — los criollos 170
— y reivindica su pertenencia a un pueblo «emplumado»:
A alguien hube de decirle, irritado contra esa especie tan disparatada censura, que
efectivamente el Perú era «un pueblo con pluma», volviendo la expresión
despectiva en elogio con plumas, si, en cuanto la definición significaba que
teníamos todavía, por encima de la estandarización, una fisonomía propia, a lo cual
solo necesitábamos desvelar sacando al nombre de su atraso, entregándole la
posibilidad de ser dueño de su tierra, poniendo a su disposición, juntamente con la
posibilidad del justo desarrollo económico, la salud, la educación, el bienestar, la
dignidad, la libertad. (SALAZAR BONDY 1961c: 2)
40 Por este motivo, se esfuerza en sus artículos en promover la película como uno de los
numerosos aspectos de la cultura nacional. Le interesa, antes que nada, la difusión de un
arte nacional, en el sentido propio de la palabra: «La sierra andina, el nombre indígena,
los restos de la vieja civilización autóctona, son los aspectos tal vez más característicos y
diferenciales del Perú» (SALAZAR BONDY 1961c: 2).
41 «Kukulí» es para él la prueba de que un nuevo Perú está a punto de nacer, de que con esta
realización empieza por fin el verdadero cine peruano, pues al hacernos entrar a una
142
realidad ficticia por la sola potencia del «hecho fílmico» vivimos un simulacro de
realidad. Nuestra participación es entonces más activa, se produce un fenómeno de
identificación y de toma de conciencia de una realidad social y cultural que el espectador
no puede negar aun cuando algunos pueden ofenderse: «[aunque] se oigan las
destempladas voces de quienes quieren que el rostro del Perú se ofrezca en el interior y
en el exterior como el de un país con el impersonal atuendo del cosmopolitismo urbano e
industrial, para estimular el engaño de los propios y la confesión de los ajenos» ( SALAZAR
BONDY 1961c: 2).
42 Esta profesión de fe con argumentos más impresionistas que filosóficos o estéticos, está
redactada en 1961, fecha en que el compromiso cultural de Sebastián Salazar Bondy se
vuelve político. El arte se quiere subversivo y no revolucionario, en el sentido de que la
revolución cultural consistiría en invertir el reloj de arena, la subversión en romperlo, en
eliminarlo. La revolución substituye un Estado por otro, y supone nuevas referencias a la
cultura, puesto que se compenetra con la institucionalización. De manera paradójica es el
mundo socialista que descubrirá «Kukulí» durante el Festival de Karlovy-Vary en 1964 (
SADOUL 1964:11). La película se presentará después, fuera de concurso, en el Festival de
Moscú, y su madrina será Tatiana Samóilova, actriz estrella de «Vuelan las grullas»,
ganadora de «La Palma de Oro» en el Festival Cinematográfico Internacional de Cannes,
en 1958. Tatiana Samóilova doblará el filme en ruso y será la voz de Kukulí, y Serguei
Bondartchuk doblará el actor peruano Víctor Chambi.171 El mérito de la película reside en
su tono verdadero, pues el argumento es sencillo, una joven pastora baja al valle para
asistir a una fiesta cristiana, durante la cual Okuko, el oso demonio, la secuestra. El
párroco se interpone en vano, intenta exorcizar al monstruo, al cual vencerán los indios
unidos. Sebastián Salazar Bondy admira la obra, reconociendo sin embargo, las
imperfecciones técnicas y las insuficiencias de la actuación de los actores, y subraya cómo
se van recreando los avatares de la imaginación: figuración, desfiguración, no-figuración
o realismo absoluto. En total oposición a las producciones fílmicas anteriores, «Kukulí es
un film dirigido a simular que nuestro medio era una prolongación de las grandes
metrópolis [...] inclusive un asunto policial fue elegido para dar de Lima una imagen de
inauténtico cosmopolitismo» (SALAZAR BONDY 1961d: 2). La película no admite falsificación,
no se trata tampoco de conservar con imágenes el folclor o las costumbres andinas, sino
de transfigurar por medio del cine «el alma, el carácter, el ʺtempoʺ, situación, la vida
profunda, en suma, de un pueblo» (SALAZAR BONDY 1961d: 2).
43 Esa fuerza disruptiva estalla aquí y da cuenta de la vida y de la muerte. No se trata
tampoco de proponerla como modelo para que sea imitada mil veces, sino de iniciar una
investigación que se dirija a la vez al espíritu y a la mirada. ¿Cómo no alegrarse de ello
con Salazar Bondy? Pero ¿cómo no preguntarse si las delicias del espíritu son los
ingredientes que hacen las grandes películas?
44 Si Sebastián Salazar Bondy no aspira a colmar, con su compromiso cinematográfico, el
vacío que intentó llenar con sus diatribas anteriores sin lograrlo completamente, nos
muestra en esta nueva obra una materia viva, compuesta de realidad, de observaciones,
de visiones, de mitos y de símbolos. Así, encuentra en el cine un medio de difusión
colectiva que supera de lejos la potencia de las palabras. Una herramienta cultural,
aunque a veces algunas películas suscitan su ironía o su desaprobación, pues es la única
que permite al mayor número de personas acceder a la cultura. Para ello conviene que el
hombre esté mejor armado, mejor educado y que pueda no sufrir lo que los demás
decidieron para él, sino escoger lo que mejor conviene a su enriquecimiento personal.
143
Esta transformación no puede hacerse sino en contra de la clase social dominante que
piensa, siente y actúa en función del utilitarismo, que reniega del individuo en su
humanidad y su unicidad.
45 El artista no desaparece nunca detrás del hombre de cóleras y de pasión que se
compromete en el ámbito político para levantarse contra el poder y todos aquellos que
enclaustran la inteligencia crítica, la razón, la naturaleza y las facultades humanas.
NOTAS
155. Éste es el noticiero nacional de 1950 a 1970, dirigido por Franklin Urteaga.
156. Ricardo Bedoya (1992) escribe que los años cincuenta eran un desierto.
157. El estreno de «The robe», de Henry Kloster se llevó a cabo en el cine Excelsior el 29 de
diciembre de 1953 en presencia de Manuel A. Odría.
158. Adaptada de la novela de Alan Paton, Cry, beloved country, la película cuenta la historia de un
pastor protestante negro en África del Sur.
159. Película del checo Marel Zeman, inspirada de la novela Viaje al centro de la tierra de Jules
Verne.
160. Revista fundada por Juan Bullitta, Isaac León Frías, Federico de Cárdenas y Carlos Rodríguez
Larraín. Sería injusto no mencionar la participación importante de Desiderio Blanco, quien puede
ser considerado como uno de sus dirigentes.
161. Cifra consecuente en 1955, tomando en cuenta la población del Cuzco en aquella época.
162. Salazar Bondy no era neófito, conocía el cortometraje, y no hay que olvidar que en 1953
proponía dividir el cine en categorías genéricas calcadas sobre las clasificaciones literarias: «Es
propio hablar de cine-poema, cine-novela, cinecuento, cine-teatro, cine-ensayo. [...] En el terreno
del llamado “documental cinematográfico” esa categoría poética y esa categoría ensayística se
dan con seguridad» (SALAZAR BONDY 1953n: 6).
163. Conversación con Desiderio Blanco, Lima, diciembre de 1994.
164. Ver anexos: «Obras inéditas -guiones».
165. Sobre este aspecto ver VARGAS LLOSA 1997: 263 ss. y Arguedas 1985.
166. Entre 1947 y 1965 redactará 29 artículos dedicados al cinema.
167. Aunque la redacción de este guión aparece en el curriculum vitae redactado de la mano de
Sebastián Salazar Bondy, no se pudo encontrar.
168. A la inversa de lo que se ha escrito a veces, Sebastián Salazar Bondy no grabó el texto de la
película, además no hablaba quechua. Sin embargo, le interesaban mucho el aspecto lingüístico y
la cultura andina, y a veces se le ocurría cantar huaynos, lo que cuenta con mucho cariño José
María Arguedas: «Aprendió a cantar en quechua y ganó amor con esas melodías en pueblos
extranjeros. Cantaba de manera igualmente indefinible, pero nadie que lo oyó en países lejanos
olvidó esos cantos: « Puchaka clavel huayta... ». Mal pronunciada la primera palabra ¡Pero todo
él, Sebastián, gozaba al entonarla, como una cuerda fina, con alma, acaso rarísimamente
contagiada de la ternura quechua!» (ARGUEDAS 1965:2).
169. Pocas son las personas al tanto de esta grabación. El gobierno de Prado no tenía relaciones
diplomáticas con el mundo socialista chino.
170. Desarrollará este aspecto en Lima, la horrible.
171. Aunque oriundo de Cuzco no hablaba quechua y Hernán Velarde fue quien lo dobló.
144
Conclusión
1 Sebastián Salazar Bondy ha intentado con sus escritos y su acción sacar al Perú del
profundo letargo cultural en que se hallaba desde hacía décadas, y gracias a él se abrió
una brecha en el marasmo. Para llevar a cabo esa labor, que le llevó quince años, Salazar
Bondy usó todos los medios de expresión que estaban a su disposición: periódicos,
revistas, ensayos, discursos, conferencias, tertulias, comentarios de obras de arte,
reportajes para la televisión, cursos para estudiantes. Dejando su torre de marfil, bajó a la
calle para estar con los viandantes, combatir en el palenque, dispuesto a abrir su país a las
corrientes más variadas y más avanzadas, sin renunciar a su peruanidad. Polígrafo con
notables dotes, escribió páginas claves sobre la cultura y la política del Perú, pues su
trayectoria vital no podía separarse de sus escritos.
2 Existen varios Sebastián Salazar Bondy que se suceden, pero el uno no suprime al otro. Al
leerlo, al mirarlo vivir, coexisten, se superponen de maneras distintas, dialogan, y es casi
imposible nombrarlos todos. Simplificando podríamos distinguir tres figuras principales.
3 El estudiante nutrido de literatura, periodista luchando contra una indigencia relativa
pero persistente, que busca su vía entre la poesía y el teatro, y cuyos escritos muestran
sin embargo una misma continuidad: el mundo interior de la poesía es el mismo que el de
la prosa narrativa. La aventura poética se desarrolla en la orilla del mundo visible, o en el
umbral de ese otro universo del que sólo los sueños dan testimonio. La intensidad onírica,
y lo que podemos llamar su rigor —en el sentido de los grandes soñadores del
romanticismo alemán— pueden dar cuerpo a lo invisible y transformarlo en historia,
relato.
4 Un segundo Sebastián cuyos aportes a la cultura peruana del siglo XX son innegables y que
dedicó gran parte de su vida, con una generosidad sin par, a estimular los jóvenes talentos
de esos años, revelando antes que nada lo que iban a ser con el correr del tiempo. Fue, por
sí solo, una constante incitación a leer, a escribir, a pensar, como parte de un aprendizaje
que nunca acaba, una verdadera universidad libre: «Sin embargo, con ser tantas sus dotes,
no se quedó ahí, pues su dedicación al periodismo cultural fue, sin duda alguna, una de
sus actividades más ricas, varias y señeras» (SOLOGUREN s/f).
5 El hombre político en fin, que lucha por la emancipación cultural y social del Perú,
incansable teórico de las certidumbres revolucionarias. Bien se podría decir de él lo que
comentaba Carlos Fuentes de Fernando Benítez:
145
13 Usando todos los recursos del lenguaje, apropiándose de ellos, violentándolos, 172 Salazar
Bondy muestra que si la escritura dice lo que está fuera del alcance de las artes visuales,
no es ni un paliativo ni una actividad secundaria. Aquí está su fuerza: mostrar las
contradicciones, las divisiones económicas, políticas, históricas. Muestra, pues,
concisiones fulgurantes. En unas pocas líneas, el texto retrata al pintor, resume el trabajo
dramático de un actor, pone al hombre político en la picota. Pero, el texto siempre es
doble: es acusado tanto como acusa, o mejor dicho estamos acusados como acusamos, al
ver al Perú al borde del abismo, el drama de los indios que son imagen de nuestra
vergüenza. Si el Perú es el reflejo de nuestra vergüenza ¿podemos hacer desaparecer la
vergüenza? Claro que no, dirá Sebastián Salazar Bondy a Mario Vargas Llosa y a Fernando
de Szyszlo.
14 Queda el otro mundo, no aquel de la muerte —Sebastián Salazar Bondy es un optimista—,
sino el del arte, en donde los lugares de nuestra vergüenza se exorcizan, se expulsan en
un nuevo idioma que nos dará una voz más fuerte. La cultura debe ser comprometida,
incluso rabiosa:
Quiero un arte combativo, un arte con sentido y finalidad conocidas, no una
diversión de salón para escogidos o iniciados. Quiero un arte grande que dé
esperanzas, que invite a vivir, que me arrastre a ser humanamente mejor y más
optimista. Quiero un arte que sea nacional, y universal, no cosmopolita o babélico,
en el cual mi sociedad y mi época se reflejen con todas sus dichas y sus creencias y
sus dudas. (SALAZAR BONDY 1954m: 5)
15 Sebastián Salazar Bondy nos ofrece una sabrosa galería de artistas, y forja un arte sin
concesiones, en que la anotación justa evoluciona hacia un sentido político o filosófico.
Sus artículos críticos, además del encanto y de la gran parte de ensoñación que nos
entregan, constituyen un vivo alegato a favor del individuo y del Perú.
16 Kafka decía que uno se vuelve escritor al pasar del «yo» al «él». Salazar Bondy toma esta
lección extremista. Mientras que Kafka nos libra su subjetividad en su correspondencia,
que forma parte de su obra, con una real transparencia psicológica sin excluir una
profunda complejidad, Salazar Bondy no deja de rechazar, hasta «inhibir» este «yo» que
pronuncia, pero siempre con una infinidad de reservas, como si un pudor metafísico y
casi sagrado le cerrara los labios. Esta prohibición de la imagen de sí mismo se traduce en
una conciencia y una lucidez literarias sin fallas, sobre todo en sus ensayos y artículos.
Esta discreción escapa a la tentativa romántica como obra y en este sentido Salazar Bondy
se define como ensayista, género que más le conviene en la concepción que tiene de la
crítica.
17 Sería artificial distinguir lo que, en sus escritos, depende de la ficción y lo que es
puramente periodístico. Sebastián Salazar Bondy pertenece a una clase de autores que ya
casi no se encuentra: el escritor comprometido. Cercano a la izquierda pacifista, pese a
sus llamados a la revolución, el periodista, el dramaturgo, el cuentista, el novelista,
soportan difícilmente la lengua oficial y convenida que los críticos peruanos se ven
forzados o quieren adoptar.
18 Tenía buen olfato con respeto a la cultura, proponía la disponibilidad de la mirada y del
oído a los múltiples lenguajes, y anunciaba, a contracorriente, varios temas que serán
mayores en las décadas siguientes, como el arte peruano, las escuelas de teatro, la
creación y la defensa de los derechos de los autores, un proyecto de editoriales, en suma
un mundo social y políticamente más justo para el artista, para el hombre.
147
NOTAS
172. Cf. Los artículos publicados en la sección Rocoto(s) relleno(s).
148
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3 El de la valija, juguete en un acto. Lima: Escuela de Arte Escénico. Servicio de Difusión. (Texte
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4 No hay isla feliz. Drama en tres actos, prólogo de Jorge Basadre. Lima: Ediciones Club de
Teatro, 1954,110 p.
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5 Algo que quiere morir. Drama en tres actos. Buenos Aires: Editorial Talía (Colección
Americana), 1956,35 p.
1958
6 Seis juguetes. Lima: Editorial Nuevos Rumbos (Escritores de Lima. 3), 1958, 102 p.
159
7 [Incluye: Los novios (farsa en un acto). El de la valija (juguete en un acto). En el cielo no hay
petróleo (juego optimista en un acto). Un cierto tic-tac (juguete en un acto). El espejo no hace
milagros (monólogo). La soltera y el ladrón (pantomima).
8 [La edición estuvo a cargo de José Bonilla Amado.]
1964
9 El fabricante de deudas. Flora Tristón. Lima: Ediciones Nuevo Mundo, 1964, 151 p.
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10 Ollantay, drama quechua anónimo. Resumen de Sebastián Salazar Bondy y dibujos de Raúl
Valencia. Lima: Litografía Unión Gráf. (Serie: Gráf. Infantil), 1965, 68 p.
1967
11 Comedias y Juguetes. Lima: Patronato para la publicación de las obras de Sebastián Salazar
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Llosa: S.S.B. y la vocación del escritor en el Perú. (Publicación póstuma) Incluye: Amor gran
laberinto.
12 Juguetes: La soltera y el ladrón, La oficina de Arlequín, Los novios, El de la valija, El espejo no hace
milagros, En el cielo no hay petróleo, Un cierto tic-tac, El trapecio de la vida, El beso del caimán.
Comedias: Dos viejas van por la calle, El fabricante de deudas, La escuela de los chismes, Ifigenia en
el mercado.]
13 Piezas dramáticas. Lima, Patronato para la publicación de las obras de Sebastián Salazar
Bondy, Francisco Moncloa Editores, S.A., 1967, tomo II, 303 p.
14 [Prólogo de José Miguel Oviedo: Sebastián Salazar Bondy en su teatro. (Publicación póstuma)
15 Incluye: Rodil, No hay isla feliz, Algo que quiere morir, Flora Tristán, El Rabdomante.]
16 Sólo una rosa. Drama en un acto publicado en CABALLERO, Juan. El teatro de Sebastián Salazar
Bondy. Santiago Valverde, S.A. 1975.
Poesía
1943
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24 Cuaderno de la persona oscura. Dibujos de Fernando de Szyszlo. Lima: Ed. Lumen, S.A.,
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1950
26 Tres confesiones. Con un dibujo del autor. Buenos Aires: Ediciones Cuarta Vigilia, 1950, 10 ff.
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27 Los ojos del pródigo. Buenos Aires: Ed. Botella al Mar, 1951, 43 p.
1960
1963
1965
32 El Tacto de la araña. Lima: Francisco Moncloa Editores S.A. (Colección Piedra Negra sobre
una Piedra Blanca). Con ilustraciones de Fernando de Szyszlo. 1965, [54] p.
33 [Publicación postuma.]
1966
34 El Tacto de la araña. Sombras como cosas sólidas. Poemas 1960-1965. Sebastián Salazar Bondy
por él mismo. Lima: Francisco Moncloa, Editores S. A., 1966, 68 p.
35 [Publicación postuma.]
1967
36 Poemas. Lima: Patronato para la publicación de las obras de Sebastián Salazar Bondy,
Francisco Moncloa Editores, S.A., 1967, tomo III, 259 p.
37 [Prólogo de Emilio A. Westphalen: La poesía en la vida y en la obra de Sebastián Salazar Bondy,
y una Nota sobre la poesía de Sebastián Salazar Bondy de Javier Sologuren.]
161
38 [Incluye: Voz desde la vigilia, Cuaderno de la persona oscura, Máscara del que duerme, Los ojos del
pródigo, Confidencia en alta voz, Vida de Ximena, Cuadernillo de Oriente, El tacto de la araña,
Sombras como cosas sólidas y Estancias poéticas de El tacto de la araña, de A. Escobar, p.
235-259.]
39 [Publicación póstuma.]
1974
40 Sombras como cosas sólidas y otros poemas. Prólogo de Luis Loayza. Barcelona: Ocnos, 1974.
41 [Publicación póstuma.]
Obra narrativa
1954
42 Náufragos y sobrevivientes. Cuentos. Lima: Ediciones del Club del Libro Peruano, 2.1954, 113
p.
43 [Incluye: Volver al pasado. Dos en la esquina. El matrimonio. Pájaros Soy sentimental. El amor no
es para Delfina. El último pasajero. La gotera. La mujer. El revés de la sonrisa.]
1958
44 Pobre gente de París. Lima: Librería Editorial Juan Mejía Baca (Ediciones Populares. 2. a
serie), 1958,127 p.
1961
45 El señor gallinazo vuelve a Lima. Miraflores: Ed. de la Pelota de Trapo, Lib. e Imp. Minerva,
1961,33 p.
46 [Cuento para niños.]
1964
47 Dios en el cafetín. Lima: Gráf. Panamericana S.A. Dpto. offset (Populibros Peruanos, 5. a
serie, 25), 1964,150 p.
48 [Incluye: Dios en el cafetín (único cuento inédito). Volver al pasado. El matrimonio. Pájaros. Soy
sentimental. Pobre gente de París.]
1969
49 Alférez Arce, Teniente Arce, Capitán Arce... Novela, Lima, Casa de la Cultura, 1969,97 p.
Edición y prólogo de Tomás G. Escajadillo.
50 [Publicación postuma, novela inconclusa.]
162
Ensayos
1962
1964
1976
Escritos de arte
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59 Arte milenario del Perú. Láminas y textos reunidos por Sebastián Salazar Bondy. Lima: Ed. del
Ministerio de Educación Pública. 74 p., 1958 (Biblioteca del estudiante peruano. Director
Luis Jaime Cisneros, t.II).
1960
60 Del hueso tallado al arte abstracto (Introducción al Arte). Lima, Ediciones Peruanas Simiente,
1960,55 p. (Textos Auxiliares de Cultura General, 3).
1964
1950
65 ROUILLON, Guillermo. Presencia y actitud de nuestros poetas. Lima: Editorial Iris, 1950, 70 p.
1951
1954
1955
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88 Los doce mejores artículos del premio Cabotín. 1957. Lima, Garcilaso, libros y ediciones,
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89 [Cómo una casa, toda la ciudad, firmado Sebastián Salazar, pp. (89)-93.]
90 Lecturas escolares peruanas. Prólogo, selección y notas de Sebastián Salazar Bondy. Lima,
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91 [Conocido por referencia, archivos Irma Lostaunau.]
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96 ESCOBAR, Alberto. La narración en el Perú. Estudio preliminar, antología y notas. Lima: Lib. Ed.
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97 [Incluye: Un chaleco color de rosa, pp. 424-427.]
98 DICCIONARIO LITERARIO «BOMPIANI» [ GONZÁLEZ PORTO BOMPIANI]. Barcelona: Edit. Montaner y
Simón S. A., 1960,12 tomos.
99 [Incluye numerosos artículos de Raúl Porras Barrenechea, Alberto Tauro del Pino,
Augusto Salazar Bondy, Augusto Tamayo Vargas, José Jiménez Borja, Jorge Puccinelli,
Aurelio Miró Quesada, Alberto Escobar, Estuardo Núñez. Sebastián Salazar Bondy ha
redactado dos artículos: Cuentos andinos, t. III, p. 681, y Lazarillo de ciegos caminantes, t. VI,
pp. 491-492.]
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100 RATTO, Luis Alberto. Poéticas peruanas del siglo XX. Lima: Antologías de La Rama Florida,
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101 [Incluye: El poeta conoce la poesía, pp. 107-110].
102 Teatro. Buenos Aires: Edición Losada, S. A. (Gran Teatro del Mundo), 1961, 217 p.
103 [Incluye: Rodil-No hay isla feliz. Algo que quiere morir. Flora Tristán.]
1963
104 Breve introducción al estudio de la realidad. Lima: Universidad Nacional Mayor de San
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105 [Incluye: Aspecto cultural, firmado S.S.B., pp. 194-211.]
165
106 LLOSA, Jorge Guillermo. Ensayos. Lima: Ediciones del Sol, 1963, XXIX + 309 + [1] p. (Biblioteca
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107 [Incluye: El deber del escritor en un país subdesarrollado.]
108 NÚÑEZ, Estuardo. Cuen tos. Lima: Ediciones del Sol, 1963,21., XXVII + 409 + [1] p. (Biblioteca
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110 SCORZA, Manuel. Poesía contemporánea del Perú. Antología. Selección y prólogo. Lima: Ediciones
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(Primera Serie de Cultura Popular, 2).
111 [Incluye diversos poemas pp. 59-71].
112 SOLOGUREN, Javier. Poesía, con prólogo de Luis A. Ratto. Lima: Ediciones del Sol, 1963, XVIII +
209 + [1] p. (Biblioteca de Cultura Peruana Contemporánea, VIII.)
113 [Selección de poemas de Sebastián Salazar Bondy.]
1964
114 La encrucijada del Perú. Sebastián Salazar Bondy, Augusto Salazar Bondy, Virgilio Roel
Pineda, José Matos Mar. Montevideo: Ed. Arca, 1964, 72 p.
115 [Incluye: La encrucijada del Perú, de Sebastián Salazar B., pp. 7-11.]
116 HIDALGO, Juan José. Voz nuclear (poemas). Lima: Eds. La Rama Florida, 1964. 53 p.
117 [Incluye: Dos cartas, firmadas por Sebastián Salazar Bondy y Antonio Maurial.]
118 Lima, su moneda y su ceca. Lima: Sociedad Numismática del Perú-Novagráfica, 1964,24 p.
119 SOLÓRZANO, Carlos. El teatro hispanoamericano. México: Fondo de Cultura Económica,
(Colección Popular, 61), [1964], 21.
120 [Incluye: El fabricante de deudas, t.1, pp. 197-259]
1965
121 ESCOBAR, Alberto. Antología de la poesía peruana. Prólogo, selección y notas de... Lima:
Ediciones Nuevo Mundo, [1965], 219 + [5] p. (Escritores Latinoamericanos).
122 [Incluye: una selección de poemas de Salazar Bondy con una nota crítica y datos
biográficos.]
1967
123 MOLINA, Alfonso. Antología del cuento revolucionario del Perú. Lima: Ediciones América Latina,
1967.194 p.
124 [Incluye: El último pasajero, pp. 123-126.]
125 Diez peruanos cuentan. Selección y prólogo de José Miguel Oviedo.
126 Montevideo: Arca Editorial S.R.L., 1967,148 p.
127 [Incluye: Soy sentimental, pp. 37-44.]
128 Lima en la narración peruana. Presentación y selección de Elias Taxa Cuádroz. Lima:
Editorial Continental, 1967,324 p.
166
1968
130 SAMANIEGO, Antenor. Poesía peruana contemporánea (El paisaje y el hombre). Lima: Ediciones
Arica, 1968, X, 254 + [10] p.
131 [Incluye en la parte titulada El existencialismo: neopuristas, neoexpresionistas, una selección
de poemas de Salazar Bondy con una nota crítica y datos biográficos.]
1973
132 ESCOBAR, Alberto. Antología de la poesía peruana. Prólogo, selección y notas de... Lima:
Ediciones Peisa, 1973,21., 205 + [3] p. (Biblioteca Peruana).
133 [El tomo I (1911-1960 incluye una selección de poemas de Salazar Bondy con una nota
crítica y datos biográficos.].
1974
134 Sombras como cosas sólidas y otros poemas. Sebastián Salazar Bondy. Selección y prólogo de
Luis Loayza. Barcelona: Ocnos-Editorial Libros de Sinera, S.A., 1974,108 p.
1980
135 SKIRIUS,
John. El ensayo hispanoamericano del siglo XX. México, Fondo de Cultura
Económica. 1980
136 [Incluye: La extraviada nostalgia, cap. I de Lima la horrible, p. 362-368.]
1981
137 SOLOGUREN, Javier. Antología general de la literatura peruana. México: Fondo de Cultura
Económica, 1981,535 p.
138 [Varios poemas de Sebastián Salazar Bondy: Mujer y perros, Confidencia en alta voz,
Testamento ológrafo, Patio interior, Sobre los héroes, pp. 416-420.]
139 VIDAL, Luis Fernando. Cuentos limeños. Lima: Ediciones Peisa (Biblioteca Peruana), 1981,226
p.
140 [Incluye: Volver al pasado, cuento de S. Salazar Bondy, pp. 30-35.]
1984
141 GONZÁLEZ VIGIL,Ricardo. Poesía peruana, antología general. De Vallejo a nuestros días. Prólogo,
selección y notas... Lima: Ediciones Edubanco Fundación del Banco Continental para el
Fomento de la Educación y la Cultura, 1984.3 t.
142 [El tomo III incluye Navidad del ausente y Testamento ológrafo, pp. 145-146.]
1987
144 [Incluye:
145 Comedias: Dos viejas van por la calle y El fabricante de deudas.
146 Juguetes: El de la valija y En el cielo no hay petróleo.]
147 Todo esto es mi país. México: Colección Tierra Firme-Fondo de Cultura Económica, 1987, 221
p.
148 [Prólogo de Jaime García Terrés, Hacia un autorretrato con una selección de poemas de S.
Salazar Bondy.]
1990
149 Una voz libre en el caos. Ensayo y crítica de arte. Lima: Jaime Campodónico / Editor, 1990, 296
p.
150 [Selección de artículos de Lucrecia Lostaunau de Garreaud, prólogo de Alejandro
Romualdo páginas VII-IX, biografía de Gérald Hirschhorn, pp. 285-291.]
1991
151 GONZÁLEZ VIGIL, Ricardo. El cuento peruano, 1942-1958. Prólogo, selección y notas.... Lima:
Ediciones Copé, 1991,593 + [3] p.
152 [Incluye Soy sentimental.]
153 La poesía contemporánea del Perú. Lima: Editorial Cultura Antartica S.A. Selección y estudio
de Jorge E. Eielson, Sebastián Salazar Bondy, Javier Sologuren, 1946,156 p.
154 [Incluye: La poesía nueva del Perú de Sebastián Salazar Bondy, pp. 8-13.]
1951
155 D’AMORE, Reynaldo. Plan para un centro de educación dramática para un S.H.A. (Sociedad
Hebraica Argentina). Buenos Aires: Botella al Mar, 1951.
156 [Prólogo de Sebastián Salazar Bondy.]
1952
157 SALAZAR, Sebastián. Recuerdos de la vida íntima y familiar de Ferreñafe, 1890-1950. 2. a edición
corregida y aumentada. Lima: Tipografía Peruana S.A., 1952,85 p.
158 [Prólogo de Sebastián Salazar Bondy, pp. [7-8], Lima, octubre 4 de 1951.]
1953
159 VARGAS VICUÑA, Eleodoro. Nahuín. Lima, Ed. Jueves, 1953,72 p. [Prólogo de Sebastián
Salazar Bondy.]
160 [Cuentos: La Muía Mañuca, El Velorio, En Tiempo de los Malignos, Esa Vez del Huaico, El Traslado,
Chajcra, Don Aguilar.]
168
1954
1955
170 Galería Gesinus. Ed. Fernando d’Ornellas; óleos y gouaches. Exposición desde el 17 de mayo
al 4 de junio de 1955. Lima. 1955,8 p.
171 [Prólogo de Sebastián Salazar Bondy.]
1957
172 Antología general de la poesía peruana. Selección, prólogo y notas de Alejandro Romualdo
Valle y Sebastián Salazar Bondy. Lima: Lib. Internacional del Perú, 1957,932 p.
173 Ollantay. Cantos y narraciones quechuas. Versiones de José María Arguedas, César Miró y
Sebastián Salazar Bondy. Lima: Patronato del Libro Peruano, 1957,122 p. (Segundo Festival
del Libro.)
1958
174 Cuentos infantiles peruanos. Selección, comentarios y notas de Sebastián Salazar Bondy.
Lima: Lib. Ed. J. Mejía Baca-Ed. Nuevos Rumbos (La Literatura Infantil, 2), 1958,95 p.
175 [«Prólogo para el niño», sin firma, y un «Epílogo para el maestro» de Sebastián Salazar
Bondy, pp. 89-93.]
176 ORBEGOSO HERNÁNDEZ, Jesús Manuel. Reportajes. Lima: Ed. Ausonia, 1958.198 p.
181 FERRANDO, José. Panorama hacia el alba. Lima: Ediciones Populares Juan Mejía Baca
(asesores: Luis J. Cisneros y S. Salazar Bondy), 1958, 195 p.
182 GARRIDO MALAVER, Julio. La guacha. Lima: Ediciones Populares Juan Mejía Baca (asesores:
Luis J. Cisneros y S. Salazar Bondy), 1958, 90 p.
183 GONZÁLEZ PRADA, Manuel. Ensayos escogidos. Lima: Editora Latinoamericana, 2.a edición,
1958.
184 [De Sebastián Salazar Bondy, pp. 9-15: Rebeldía de González Prada]
185 ROMERO, Fernando. Doce relatos de selva. Lima: Ediciones Populares Juan Mejía Baca
(asesores: Luis J. Cisneros y S. Salazar Bondy), 1958, 104 p.
186 VALDELOMAR, Abraham. La ciudad de los Lima: Ediciones Populares Juan Mejía Baca
(asesores: Luis J. Cisneros y S. Salazar Bondy), 1958,112 p.
187 VELARDE, Héctor. La perra en el satélite. Lima: Ediciones Populares Juan Mejía Baca
(asesores: Luis J. Cisneros y S. Salazar Bondy), 1958,135 p.
1959
188 MARIÁTEGUI, José Carlos. La novela y la vida, Lima: Amauta, 2.a ed., 1959.
1960
190 CARNERO CHECA, Genaro. El periodismo mundial estrecha sus manos; los encuentros
internacionales de Helsinki y Badén, Lima: Ed. Siglo XX. 1960, 59 p.
191 [Prólogo de Sebastián Salazar Bondy.]
192 MINO JOLAY, Carlos. Escoba al revés; relatos. Lima: Ed. Vida y Palabra, 1960, 129 p.
1963
194 IZQUIERDO RÍOS, Francisco. El árbol blanco; cuentos para niños. Lima: Offset Panamericana S.A.,
1963,137 p.
195 [Comentario de El árbol blanco y el pequeño lector, por S. Salazar Bondy.]
1964
196 Mil años de poesía peruana. Selección de Sebastián Salazar Bondy. Lima: Gráfica Panamericana
S.A. (Populibros Peruanos), 1964, 142 p.
197 [Nota de S.S.B., pp.5-9.]
198 Poesía quechua. Introducción, selección y notas de Sebastián Salazar Bondy. México: Universidad
Autónoma de México (Colección Poemas y Ensayos), 1964,94 p.
199 GARCILASO DE LA VEGA , Inca. Comentarios Reales de los Incas. Selección y presentación por
Sebastián Salazar Bondy. Buenos Aires: Ed. Universitaria (Serie del Nuevo Mundo), 1964, 124
p.
200 HERAUD, Javier. Poesías completas y homenaje. Lima: La Rama Florida, 1964, 242 p.
170
201 [Prólogo de Jorge A. Heraud Cricet y de S. Salazar Bondy Primera y última noticia de Javier
Heraud, pp. 9-13]
1965
202 «Las cumbres» poema lírico para coro mixto. Lima: Casa de la Cultura del Perú, [1965].
Programa de 14 p., el poema se encuentra en la página [4].
203 [Poema compuesto en 1953 y dedicado a Carlos Sánchez Málaga quien lo dirigió con una
música de E. Iturriaga en audición privada; el mismo poema se encuentra con varias
modificaciones en De conducta sentimental.]
204 VELARDE,Héctor. De París a Buenos Aires. Kikiff. Tumbos de lógica. Artículos, 1928-1932. Lima: F.
Moncloa Eds. S.A. [1965], 396 p.
205 [Edición a cargo de Sebastián Salazar Bondy.]
1966
206 VELARDE, Héctor. Yo quiero ser filósofo. El diablo y la técnica. El circo de Pitágoras. Artículos,
1932-1952. Lima: F. Moncloa Eds. S.A. [1966], 855 p.
207 [Edición a cargo de Sebastián Salazar Bondy.]
208 VELARDE, Héctor. La pirámide invertida. Vuelo entre cornisas. Artículos 1960-1966. Índice
cronológico de Héctor Velarde. Lima: F. Moncloa Ediciones S.A. [1966], 270 p.
209 [Edición a cargo de Sebastián Salazar Bondy.]
210 VELARDE, Héctor. Lima en picada. Lima: F. Moncloa Eds. S.A. [1966], 855 p.
1976
213 [De S. Salazar Bondy: Primera y última noticia de Javier Heraud, pp. 7-10.]
214 HERAUD, Javier. Poesías completas. Lima: Campodónico Ediciones, 1976.
215 [De S. Salazar Bondy: Primera y última noticia de Javier Heraud, pp. 9-13.]
216 «Canción antes de partir». Palabra n.° 7, época 2.a, octubre, 1937, p.9.
217 [Poema.]
1940
218 «Despedida». Mundo Agustino, Órgano de los alumnos del Colegio San Agustín, Lima, año
XXXI (sic), n.° 4, octubre-noviembre-diciembre de 1940, p. [14].
219 [Poema.]
171
1941
220 «Evocación». Mundo Agustino, Órgano de los alumnos del Colegio San Agustín, Lima, año
XXIX, n.° 1 (sic), abril-mayo de 1941, p. 43.
221 [Poema.]
1942
222 «El día de la madre». Mundo Agustino, Órgano de los alumnos del Colegio San Agustín,
Lima, año XXX, n.° 1, abril-julio de 1942, p. 23.
223 [Poema.]
224 «Ditirambo Quechua». Alpha, Revista Universitaria de San Marcos, Lima, año II, n.° 2,
agosto de 1942, pp. 27-28.
225 [Poema.]
226 «Romance de la jarana». Climax, Lima, n.° 12,12 de septiembre de 1942, p. 14.
227 [Poema.]
1943
228 «Mis dos yo» Climax, Lima, n.° 27,23 de enero de 1943, pp. 19 y 42.
229 [Cuento.]
230 «¡El bólido!» Climax, Lima, n.° 28,27 de febrero de 1943, p. 15.
231 [Cuento.]
232 «El hombre de la cara de muerto». Climax, Lima, n.° 29, 27 de marzo de 1943, pp. 15-16.
233 [Cuento.]
234 «Actitud». Alpha, Revista Universitaria de San Marcos, Lima, año III, n.°4, septiembre de
1943, pp. 50-51.
235 [Poema.]
236 «Noción de la muerte». Alpha, Revista Universitaria de San Marcos, Lima, año III, n.° 4,
septiembre de 1943, p. 52.
237 [Poema.]
238 «Afortunada noche». Superación, Revista de Crítica, Literatura y Ensayo, Lima, n.° 3,
octubre-noviembre de 1943, p. 24.
239 [Poema.]
240 «Metempsicosis». Climax, Lima, n.° 37,20 de noviembre de 1943, pp. 19-20.
241 [Cuento.]
1944
242 «El talismán de Senjirili». Climax, Lima, n.° 39, 29 de enero de 1944, pp. 8-9.
243 [Subtítulo: Esquema de un cuento fantástico.] «Deseada». La Prensa, Lima, 20 de febrero de
1944.
244 [Poema.]
172
245 «Un cuento descabellado». Climax, Lima, n.° 40,29 de febrero de 1944, pp. 8-9.
246 [Cuento.]
247 «El otro Fausto». Climax, Lima, n.° 41, 31 de marzo de 1944, pp. 15-16.
248 [Cuento.]
249 «Hogar». La Prensa, Lima, 7 de mayo de 1944.
250 [Poema.]
251 «Primer cántico». Jornada, Lima, 27 de mayo de 1944.
252 «Del retorno del tiempo». La Prensa, Lima, 9 de julio de 1944.
253 «Tiempo». Jornada, Lima, 22 de julio de 1944.
254 «Antonia». Palabra, en Defensa de la Cultura, Lima, n.° 6, julio de 1944, p. 6.
255 [Poema.]
256 «Dormida». Superación, Revista de Crítica, Literatura y Ensayo, Lima, n.° 4-5, agosto-
septiembre de 1944, p. 15.
257 [Poema.]
258 «Poema del amor natal». La Prensa, Lima, 2 de septiembre de 1944.
259 [Poema.]
260 «Canción antes de partir. Deseada. Hogar». Palabra, en Defensa de la Cultura, Lima, época
n, n.° 7, octubre de 1944, p. 9.
261 [Poemas.]
1945
1947
264 «Amor, gran laberinto». Mercurio Peruano, Revista de Ciencias Sociales y Letras, Lima, n.°
241, pp. 191-207, abril de 1947.
265 [Farsa.]
266 «Cantiga escrita en otoño». La Nación, Lima, 17 de mayo de 1947, p.4.
267 [Poema.]
268 «Peregrinación de las horas, vil». Correo de ínsula, Miraflores, Lima, año II, n.° 4, mayo de
1947, p. 11.
269 [Poemas.]
270 «Imagen perenne de Manuel Rodríguez». La Nación, Buenos Aires, 1 de septiembre de
1947, p. 4.
271 [Poema.]
272 «Al sueño». Social, la Revista para Todos, Lima, año XVII, n.° 333, 1947, p. 15.
273 [Poema.]
173
1948
274 «Los novios (mojiganga)». Las Moradas, Lima, vol. II, n.° 6, octubre de 1948, pp. 225-233.
275 [Mojiganga.]
1949
276 «La mano a ciegas». Mar del Sur, Lima, n.° 3, 1949, pp. [71]-74.
277 [Pequeños poemas en prosa: Aretes de la esposa impía, Piano en el revés de la noche, Baile,
Homenaje a la isla, Asalto a la joyería. Ilustraciones de Asalto a la joyería por José Bresciani.]
278 «Perfección.- Femia.- El ángel ángel». Mercurio Peruano, Revista de Ciencias Sociales y
Letras, Lima, n.° 264, pp. 115-117, marzo de 1949.
279 [Poemas.]
1950
280 «Máscara del que duerme». Idea, Arte y Letras, Lima, año 1, n.° 2, marzo de 1950, p. 4.
281 [Poema.]
282 «Llamas de la pintura». Mar del Sur, Lima, n.° 11, mayo-junio de 1950, p. [30].
283 [Poema.]
284 «Navidad del ausente». Sur, Buenos Aires, n.° 192-193-194, octubre-noviembre-diciembre
de 1950, p. 137.
285 [Poema.]
286 «Todo queda en casa». La Prensa, Lima, 1 de octubre de 1950, p. 9.
287 [Comedia.]
288 «Los puentes». Idea, Arte y Letras, Lima, año 1, n.° 8, diciembre de 1950, p. 5.
289 [Poema.]
1951
290 «Paseo». Sur, Buenos Aires, n.° 197, marzo de 1951, p. 22. «Los ojos del pródigo». Sur,
Buenos Aires, n.° 197, marzo de 1951, pp. 22-23.
291 [Poema]
292 «Tres confesiones». Centauro, Lima, n.° 12, p. 12, mayo-junio de 1951.
293 [Poema.]
294 «Los amigos». Mar del Sur, Lima, n.° 17, mayo-junio de 1951, p. [46].
295 [Poema.]
296 «No sabe lo que hace». Sur, Buenos Aires, n.° 203, septiembre de 1951, pp. 22-34.
297 [Cuento.]
298 «El convidado de espejos; antología». Letras Peruanas, Revista de Humanidades, Lima, n.° 3,
octubre de 1951, pp. 80-81.
299 [Poemas: América, Navidad del ausente, El amante, Disco de tristeza, Boite y melancolía, Tango
bar, Los amigos del suicida.]
174
1952
300 «Máscara del que duerme». Cultura Peruana, Revista Mensual Ilustrada, Lima, enero-
febrero de 1952, vol. XII, n.° 52.
301 [Sección: Página poética, ilustración de José Bracamonte Vera.]
302 «Los Pájaros». Sur, Buenos Aires, n.° 209-210, marzo-abril de 1952, pp. 83-84.
303 «Remordimiento en alguna calle». Poesía de América, México, año I, n.° 1, mayo-junio de
1952, p. 48.
304 [Poema.]
305 «Cómo maté a Olimpia». Caretas, Lima, mayo de 1952, n.° 20, p. 21.
306 [Cuento publicado en la sección «Confiese Ud. su crimen».]
307 «Palabras de Huésped». El Tiempo, Bogotá, 6 de julio de 1952, Suplemento Dominical, p. 2.
308 [Poema.]
309 «Rodil». Letras Peruanas, Revista de Humanidades, Lima, año II, n.° 7, agosto de 1952, pp.
95-98.
310 [2° acta del drama.]
311 «El corazón puesto a prueba». Poesía de América, México, año I, n. °3, septiembre-octubre
de 1952, p. 58.
312 [Poema.]
1953
313 «El Perdón del Inocente». Cultura Peruana, Revista Mensual Ilustrada, Lima, enero-febrero
de 1952, vol. XII, n.° 59.
314 [Sección: Las siete palabras, pequeño poema en prosa de seis párrafos. Poema no
reeditado.]
315 «La poesía de la experiencia». Idea, Arte y Letras, Lima, n.° 16, p. 8, mayo-junio de 1953.
316 [Poema.]
317 «El de la valija». Mar del Sur, Lima, n.° 28, julio-agosto de 1953, pp. [44]-55.
318 [Juguete.]
319 «No sabe lo que hace». La Prensa, Lima, 28 de julio de 1953, pp. 12 y 16.
320 [Cuento.]
1954
321 «El vendedor de pájaros». Generación, Lima, año 2, n.° 9, agosto-septiembre de 1954, p. 4.
322 [Cuento.]
1955
325 «El niño dormido». Sur, Buenos Aires, n.° 234, mayo-junio de 1955, pp. 86-89.
326 [Cuento.]
327 «Todo esto es mi país». La Prensa, Lima, 28 de julio de 1955, p. 10.
328 [Poema.]
329 «Visita a mi propia estatua». Cuaderno de Composición. Tema: La Estatua. Lima: Talleres
Gráficos P. L. Villanueva, agosto de 1955, [8 p.]
330 [Incluye textos de Luis Loayza, Abelardo Oquendo, Alejandro Romualdo y Sebastián
Salazar Bondy.]
331 «Manos finas y expresivas». Letras Peruanas, Revista de Humanidades, Lima, agosto de
1955, año 5, n.° 12, p. 65.
332 [Extracto del cuento Gente decente.]
1956
333 «El eucalipto, la llama, la cantuta». Fanal, Lima, vol. XII, n.° 46, 1956, pp. 12-13.
334 [Poemas en prosa.]
335 «El último pasajero». La Prensa, Lima, 19 de agosto de 1956, p. 8.
336 [Cuento.]
1957
337 «Poemas de Conducta Sentimental». Idea, Arte y Letras, Lima, n.° 33, septiembre-octubre de
1957, p. 3.
1959
1960
343 «Elogio de la carne». Boletín Cultural Peruano, Lima, año III, n.° 5, enero-marzo de 1960, p. 9.
344 [Poema.]
345 «El triunfo». Boletín Cultural Peruano, Lima, año III, n.° 5, enero-marzo de 1960, p. 9.
346 [Poema.]
347 «El matrimonio». El Comercio, Lima, 3,30 de enero et 1 de febrero de 1960, pp. 7-8.
348 [Cuento.]
349 «El sacón militar». El Comercio, Lima, 7, 8, 9 de marzo de 1960, pp.7-8.
350 [Cuento]
351 «Cuatro poemas». Revista de la Universidad de México, México, n.° 8, abril de 1960, pp. 16-17.
176
352 [Confidencia en alta voz, Recuerdos de cada rato, Cita en el bullicio, Carta sobre Valparaíso.]
353 «La Navidad en tres generaciones de poesía peruana». El Comercio, Lima, 25 de diciembre
de 1960, Suplemento Dominical, pp. 4-5.
354 [Poema.]
355 «Conducta sentimental» Zodiaco, Caracas, n.° 1, pp. 11-14, diciembre de 1960.
356 [Poema.]
357 «Un chaleco color rosa». El Comercio, Lima, 31 de marzo y 1 de abril de 1960, pp. 7-8.
358 [Cuento]
359 «Navidad del ausente». El Comercio, Lima, 25 de diciembre de 1960, Suplemento Dominical,
p. 3.
360 [Poema.]
1962
361 «Vida de Ximena» Revista de la Universidad de México, México, vol. 16, n.° 11, julio de 1962,
pp. 4-5.
362 [Poemas.]
363 «Reunión con Jorge Gaitán». Revista de la Universidad de México, México, vol. 16, n.° 11, julio
de 1962, p. 6.
364 [Poema.]
365 «The suitcase; a playting in one act». Odyssey Review, EE.UU., marzo de 1962, pp. 191-205.
366 [Juguete.]
1964
367 «Lima la horrible». Proceso, Revista Bimensual de Cultura, Lima, n.° 0, enero febrero de
1964, pp. 1 y 10-11.
368 [Capítulo 1 del ensayo.]
369 «Confidencia en alta voz». Sur, Buenos Aires, n.° 287, marzo-abril de 1964.
370 [Poema.]
371 «Poemas». Boletín Cultural Peruano, Lima, n. °3,1964, pp. 74-77. «Poemas». Revista de la
Universidad de México, México, vol. 18, n.° 11, julio de 1964, pp. 21- 22.
372 [Luz neón, Javier Heraud era el peligro, Mujer toda realidad, Recado al joven poeta.]
373 «Poemas». Revista Peruana de Cultura, Lima, n.° 3, octubre de 1964, pp. 74-77.
374 [Omsk, Rosa solo escrita, Interior, La libertad (tercer ejercicio tenaz).]
375 «En Playa Girón recuerdo el Perú. Poema». Casa de las Américas, La Habana, año 4, n.° 27,
diciembre de 1964.
1965
376 «La escuela de los chismes». El Comercio, Lima, 18 de abril de 1965, Suplemento Dominical,
p. 6.
377 [l.er acto de la comedia.]
177
378 «Poemas de Sebastián Salazar Bondy de El tacto de la araña». El Comercio, Lima, 23 de mayo
de 1965, Suplemento Dominical, p. 7.
379 «Vida de Ximena: las palabras». Cultura y Pueblo, Lima, año II, n.° 6, abril-julio de 1965, p.
37.
380 «El Rabdomante». Casa de las Américas, La Habana, n.° 31, julio-agosto de 1965, pp. 71-81.
381 [Drama.]
382 «Las palabras de Sebastián». Gestos, Lima, n.° 30, 8 de julio de 1965, p. 7.
383 [Poemas.]
384 «Testamento ológrafo. Mañana». El Comercio, Lima, 11 de julio de 1965, Suplemento
Dominical, p. 7.
385 [Poemas.]
386 «Dejo mi sombra». El Sol, Cusco, 28 de julio de 1965, p. 5.
387 [Poema.]
388 «Tres valses criollos». Revista de la Universidad de México, México, n.° 12, agosto de 1965, pp.
10-11.
389 [Poemas.]
390 «Testamento ológrafo». Sur, Buenos Aires, n.° 296, septiembre-octubre de 1965, p. 59.
[Poema.]
391 «Testamento ológrafo». Mercurio Peruano, Revista de Ciencias Sociales y Letras, Lima, n.°
457, septiembre-octubre de 1965, p. 267.
392 [Poema.]
393 «Todo esto es mi país». Pájaro Cascabel, México, n.° 17, mayo de 1965.
394 [Poema.]
1966
395 «El Rabdomante». Revista Peruana de Cultura, Lima, n.° 7-8, junio de 1966, pp.5-24.
396 [Drama.]
1969
397 «El último pasajero». Cultura y Pueblo, Lima, n.° 13-14, enero-junio de 1969, p. 31.
398 [Cuento.]
1982
1984
Teatro
420 Todo queda en casa. Comedia en tres actos [1950]. El Desplajo de Doña Abuba [1952].
[jitanjáfora.]
421 El amigo de las mariposas. Pieza para títeres, en un acto [s/f], 7 folios mecanografiados.
179
Guiones
422 Kukulí [1961], largometraje realizado por César Villanueva, Luis Figueroa, Eulogio
Nishiyama y Emilio Galli.
423 [En una carta dirigida a la sociedad de producción «Kero Film» Sebastián Salazar Bondy
afirma haber redactado el comentario de esta película y el texto del programa para su
estreno.]
424 Ciclo de ciegos [s/d], 4 folios mecanografiados. [Guión para un cortometraje.]
425 Esquema de un argumento cinematográfico [s/d], 20 folios mecanografiados.
426 [Guión para un cortometraje.]
427 Dios en el cafetín. Adaptación del cuento que lleva el mismo título [s/f], 10 folios
mecanografiados.
Traducciones
428 La Chocita. Comedia en tres actos de André Roussin. Traducción libre de Sebastián Salazar
Bondy [s/d], 24 folios mecanografiados. [Traducción de La petite hutte.]
429 Words of the Lodger, Coffee at midnight, Remorse in some street [s/f], 4 folios.
430 [Tres poemas de Darvin Flakoll traducidos al inglés por Sebastián Salazar Bondy.]
431 La rana-toro. Traducción de la obra de Armand Gatti Le crapaud-buffle.
432 [Conocido por referencia. La obra fue presentada en noviembre de 1965 durante el
homenaje a Sebastián Salazar Bondy por la Federación de Periodistas.]
433 El cántaro roto. Traducción de la obra de H. von Kleist Der zerbrochene Krug. [Conocido por
referencia.]
434 L’Impromptu de l’Alma. Traducción de la obra de Ionesco. [Conocido por referencia.]
435 [Adam (¿?, título ilegible)] Referencia a una obra o a un autor y a quien o a que Salazar
Bondy se refiere al llenar una solicitud de beca de la UNESCO para viajar a Francia.
Memorandos
1942
439 «Página blanca». Climax, Lima, n.° 3,11 de julio de 1942, p. 33.
440 [Presentación de dos poemas Implacable de Juana de Ibarbourou y ¡El fantasma soy yo! de
Amado Nervo.]
441 [1]
442 «Página blanca». Climax, Lima, n.° 5, 25 de julio de 1942, p. 38.
443 [Tres poemas de Carlos A. Salaverry: Vista de mi ventana, Variación, Ilusiones.]
444 [2]
445 «Página blanca». Climax, Lima, n.° 10, 29 de agosto de 1942, p. 23.
446 [Poemas de María Gonzáles, Yolanda Lleanari, Alfonsina Storni, Gabriela Mistral y María
Cristina Menares de Góngora.]
447 [3]
448 «Con el doctor José M. Valega, catedrático y director de la Biblioteca de la Universidad de
San Marcos». Climax, Lima, n.° 15,3 de octubre de 1942 p. 10.
449 [Sección: Reportajes.]
450 [4]
451 «Mañanita». Climax, Lima, n.° 15,3 de octubre de 1942, p. 12.
452 [Sección: Estampas limeñas]
453 «La fija». Climax, Lima, n.° 17,17 de octubre de 1942, p. 23.
454 [Sección: Estampas limeñas, dedicada a Jorge Moral Silva Santisteban.]
455 [5]
456 «Drama huachafo». Climax, Lima, n.° 18, 24 de octubre de 1942, p. 14.
457 [Sección: Estampas limeñas.]
458 «Epílogo de un amor común». Climax, Lima, n.° 19,31 de octubre de 1942, p. 24.
459 [Sección: Estampas limeñas, dedicada a Dany (?)]
460 [6]
461 «Matrimonio de prueba». Climax, Lima, n.° 20,7 de noviembre de 1942, pp. 20-22.
462 [Sección: Estampas limeñas.]
463 «La fiesta brava». Climax, Lima, n.° 21,14 de noviembre de 1942, p. 20.
464 [Sección: Estampas limeñas.]
465 «Fiesta por tarjeta». Climax, Lima, n.° 22, 22 de noviembre de 1942, pp. 9 y 14.
466 [Sección: Estampas limeñas, dedicada a Rosita Pérez D.]
467 [7]
468 «Jarana «bien de adentro"». Climax, Lima, n.° 23,28 de noviembre de 1942, p. 12.
469 [Sección: Estampas limeñas, dedicada a Leoncio A. Sánchez.]
470 [8]
471 «El «ʺperromuertoʺ»». Climax, Lima, n.° 25, 12 de diciembre de 1942, p. 28.
181
1943
1944
487 «Sacotto Arias con nosotros». Palabra en Defensa de la Cultura, Lima, época II, n.° 6, julio de
1944.
488 [11]
489 «Larra y Pardo». La Prensa, Lima, 28 de julio de 1944, p. 33 y en El Sol, Cusco, 16 de
septiembre de 1944, p. 3.
490 [12]
491 «Caviedes, cifra de Lima». La Prensa, Lima, 10 de diciembre de 1944, p. 8.
492 [13]
493 «Juan Parra del Riego». La Prensa, Lima, 31 de diciembre de 1944, pp.8-9.
494 [14]
1945
1946
526 «El Fondo justo de la Biblioteca Nacional». Turismo, Lima, año XI, n.° 115, enero de 1946,
pp. [30-33].
527 «Glosa de ʺEl embustero en su enredoʺ». Jornada, Lima, 9 de febrero de 1946, p. 4.
528 «Del Petrarca en el Perú». La Prensa, Lima, 5 de mayo de 1946, p. 7. «Notas a la poesía de
Stephen Vincent Benet». Mercurio Peruano, Revista de Ciencias Sociales y Letras, Lima, n.°
231, junio de 1946, pp. 321-32.
529 [26]
530 «Parra del Riego o la energía». Turismo, Lima, n.° 121-122, julio-agosto de 1946, pp. [59-60].
531 [27]
532 «El barquero y el Virrey. Ripio y alarido». Jomada, Lima, 7 de julio de 1946, p. 4.
183
1947
601 «Notas sobre teatro». La Nación, Lima, 21 de junio de 1947, p. 4. «A través de jardín cerrado»
. Las Moradas, Lima, vol. I, n.° 2, julio-agosto de 1947, pp. 199-204.
602 [Crítica de la obra del poeta español Emilio Prados. El sumario lleva otro título:
«Alrededor de Jardín cerrado».]
603 [42]
604 «Retrato impúdico de Martín Adán». San Marcos, Revista de la Universidad de San Marcos,
Lima, n.° 1, julio-agosto de 1947, pp. 169-171.
605 [Sección: Páginas irreverentes, retrato humorístico de Martín Adán que S. Salazar Bondy
compara a Manuel González Prada.]
606 [43]
1948
607 «Un libro de Héctor Velarde». Turismo, Lima, n.° 141, julio de 1948, p. [25].
608 [Publicado en Buenos Aires con el título: El hombre que perdió el tacto.]
609 [44]
610 «Imagen perenne de Manuel Rodríguez». Social, la Revista para Todos, Lima, año XVII, n.°
342, agosto de 1948, p. 8.
611 [Encabezamiento: En el primer aniversario de la muerte de Manuel Rodríguez Sánchez
«Manolete».]
612 [45]
1949
1950
624 «Alberto Girri: trece poemas». Sur, Buenos Aires, n.° 185, marzo de 1950, pp. 64-67.
625 [50]
626 «Teatro hablado y pantomima». La Nación, Buenos Aires, 25 de junio de 1950, p. [1]. [2. a
sección Arte-Letras.]
627 «La pintura de Ginés Parra». Espacio, Lima, n. °5, julio de 1950, p. 2. [Pintor español.]
628 [51]
629 «Teatro hablado y pantomima». El Comercio, Lima, 30 de julio de 1950, Suplemento
Dominical, p. 11.
630 «Teatro hablado y pantomima». Idea, Arte y Letras, Lima, año 1, n.° 5, octubre de 1950, p. 9.
631 «Desde un balcón. Plaza de Armas». La Prensa, Lima, 13 de agosto de 1950, p. 9.
632 «Poyas jóvenes de la Argentina». La Prensa, Lima, 17 de septiembre de 1950.
633 [Alberto Girri, Olga Orozco y Albano, Eduardo Lozano.]
634 [52]
635 «El escenario mágico». La Nación, Buenos Aires, 26 de noviembre de 1950, Suplemento
Dominical, p. 1.
636 [De los decorados y escenografías «expresionistas».]
637 «Esencia humana de César Vallejo». Cultura, Río de Janeiro, n.° 3, 1950, pp. 121-126.
638 [Brasil, Ministerio da Educacao e Saúde, Servico de Documentacao.]
639 [53]
1951
640 «Octavio Paz: El laberinto de la soledad». Sur, Buenos Aires, n.° 195-196, enero-febrero de
1951, pp. 64-67.
641 [54]
642 «Encuesta sobre «Norteamérica, la hermosa»». Sur, Buenos Aires, n.° 195-196, enero-
febrero de 1951, pp. 74-76.
643 «Guido Piovene: Piedad contra piedad». Sur, Buenos Aires, n. °197, marzo de 1951, pp.
35-36.
644 [Crítica de la obra del escritor italiano.]
645 [55]
646 «El compromiso del espectador». La Nación, Buenos Aires, 8 abril de 1951, Suplemento
Dominical, p. 1.
647 [Sobre teatro.]
648 «Antoine de Saint-Exupéry: Cindadela». Sur, Buenos Aires, n. °198, abril de 1951, pp. 59-60.
649 [56]
650 «Jorge Guillen: Cántico». Sur, Buenos Aires, n.° 199, mayo de 1951, pp. 56- 58.
651 [57]
187
1952
694 «El Barrault que yo VI». El Comercio, Lima, 1 de enero de 1952, p. XII.
695 [Sección: Teatro.]
696 [72]
697 «Medea de Juan Ríos. Espacio, Lima, enero de 1952.
698 [73]
699 «Papeles de Lima». Caretas, Lima, n.° 16, enero de 1952, p. [38].
700 [Subtítulo: Recuerdo de Pedro Salinas, pintor.]
701 [74]
702 «Exposición de Enrique Kleiser». Caretas, Lima, n.° 16, enero de 1952, p. [39].
703 [Firmado Diego Mexía.] [75]
704 «Papeles de Lima». Caretas, Lima, n.° 17, febrero de 1952, p. [40]. «Diálogo entre Juan Ríos
y un amigo desconocido». Caretas, Lima, n. °17,[pp. 34,36,42].
705 [76]
706 Exposición de Szyszlo». Caretas, Lima, n.° 17, febrero de 1952, p. [40]
707 [Firmado Diego Mexía.]
708 [77]
709 «Villafañe y maese trotamundos; el titiritero y su títere nos hablan de cómo viven, qué
hacen y dónde van». Caretas, Lima, n.° 17, febrero de 1952, pp. [28-29].
710 [Sección: Reportaje, relativo a Javier Villafañe.]
711 [78]
712 «Papeles de Lima». Caretas, Lima, n.° 18, marzo de 1952, p. [34]. «Papeles de Lima». Caretas,
Lima, n.° 19, abril de 1952, p. [42].
713 [Dedicado al actor López Lagar.]
714 [79]
189
715 «América, paraíso o infierno». La Nación, Buenos Aires, 2 de marzo de 1952, Suplemento
Dominical, p. 1.
716 [Comentarios de las obras de Antonio de León Pinelo El paraíso en el Nuevo Mundo, de
Cornelio de Pauw Recherches philosophiques sur les Américains, y de Antonello Gerbi, Viejas
polémicas sobre el Nuevo Mundo.]
717 [80]
718 «Poesía de América». Letras Peruanas, Revista de Humanidades, año II, n.° 7, agosto de
1952, p. 107.
719 [Sección: Entre Libros.]
720 «Del actor al público». La Prensa, Lima, 15 septiembre de 1952, p. 6.
721 [Sección: Reflexiones de un autor teatral]
722 «En busca del teatro nacional». La Prensa, Lima, 19 de septiembre de 1952, p. 6.
723 [Sección: Reflexiones de un autor teatral.]
724 «Los mil oficios del director». La Prensa, Lima, 28 de septiembre de 1952, p. 6.
725 [Sección: Reflexiones de un autor teatral.]
726 «El sábado y la casa: Tiempo y memoria». Letras Peruanas, Revista de Humanidades, Lima,
año II, octubre de 1952, n.° 8, p. 125.
727 [Dedicado a la obra de Luis Valle Goicochea, firmado S.S.B.]
728 [81]
729 «Graham Greene: el fin de la aventura». Letras Peruanas, Revista de Humanidades, Lima,
año II, n. °8, octubre de 1952, p. 131.
730 [Sección: Entre Libros.]
731 [82]
732 «El monólogo dramático». La Prensa, Lima, 3 de octubre de 1952, p.6.
733 [Sección: Reflexiones de un autor teatral.]
734 «El actor y la imaginación». La Prensa, Lima, 9 de octubre de 1952, p. 6.
735 [Sección: Reflexiones de un autor teatral.]
736 «El lenguaje del teatro». La Prensa, Lima, 20 de octubre de 1952, p. 6.
737 [Sección: Reflexiones de un autor teatral.]
738 «Camus, una palabra libre». La Prensa, Lima, 22 de octubre de 1952, p. 8.
739 [83]
740 «La conciencia del espectador». La Prensa, Lima, 25 de octubre de 1952, p. 5.
741 [Sección: Reflexiones de un autor teatral.]
742 «El actor y el escenario». La Prensa, Lima, 29 de octubre de 1952, p.8.
743 [Sección: Reflexiones de un autor teatral.]
744 «Teatro y cultura» La Prensa, Lima, 2 de noviembre de 1952, p. 6.
745 [Sección: Reflexiones de un autor teatral.]
746 «Sobre El diablo y Dios». La Prensa, Lima, 7 de noviembre de 1952, p.6.
747 [Comentario de la obra de Jean-Paul Sartre.]
190
748 [84]
749 «Kleiser y la Costa encantada». La Prensa, Lima, 14 de noviembre de 1952, p. 8.
750 [Crítica de la exposición de pintura de Enrique Kleiser.]
751 [85]
752 «Poesía y experiencia». La Prensa, Lima, 22 de noviembre de 1952, p.6.
753 «Tres y un escapulario». La Prensa, Lima, 26 de noviembre de 1952, p. 6.
754 [Firmado Diego Mexía.]
755 «Sobre un pintor abstracto». La Prensa, Lima, 29 de noviembre de 1952, p. 6.
756 [Crítica del pintor Emilio Rodríguez Larraín.]
757 [86]
758 «El otro lenguaje». La Prensa, Lima, 6 de diciembre de 1952, p. 6.
759 [Sobre la pantomima.]
760 «Roca Rey, escultor». La Prensa, Lima, 10 de diciembre de 1952, p. 8.
761 [Crítica sobre la escultura abstracta de Joaquín Roca Rey.]
762 [87]
763 «Ciudad de locos». La Prensa, Lima, 11 de diciembre de 1952, p. 6.
764 [Firmado Diego Mexía.]
765 «Rosadito local». La Prensa, Lima, 13 de diciembre de 1952, p. 6.
766 [Firmado Diego Mexía.]
767 «Delito o educación». La Prensa, Lima, 15 de diciembre de 1952, p.8.
768 [Firmado Diego Mexía.]
769 «Lepra tipográfica». La Prensa, Lima, 16 de diciembre de 1952, p. 6.
770 [Firmado Diego Mexía.]
771 «¿Paraíso o infierno?» La Prensa, Lima, 19 de diciembre de 1952, p.8.
772 [Crítica de Viejas polémicas sobre el Nuevo Mundo, de Antonello Gerbi.]
773 [88]
774 «Un teatrito». La Prensa, Lima, 20 de diciembre de 1952, p. 8.
775 [Firmado Diego Mexía.]
776 «Críalos». La Prensa, Lima, 21 de diciembre de 1952, p. 8.
777 [Firmado Diego Mexía.]
778 «Fútbol aquí». La Prensa, Lima, 23 de diciembre de 1952, p. 8.
779 [Firmado Diego Mexía.]
780 «Nacimiento». La Prensa, Lima, 24 de diciembre de 1952, p. 8.
781 [Firmado Diego Mexía.]
782 «El caso de Sérvulo». La Prensa, Lima, 26 de diciembre de 1952, p. 8.
783 [Crítica de la obra del pintor peruano Sérvulo Gutiérrez.]
784 [89]
785 «Chaplin». La Prensa, Lima, 27 de diciembre de 1952, p. 6.
191
1953
822 [95]
823 «El café». La Prensa, Lima, 24 de enero de 1953, p. 6.
824 [Firmado Diego Mexía.]
825 «Los mendigos». La Prensa, Lima, 26 de enero de 1953, p. 6.
826 [Firmado Diego Mexía.]
827 «Poyas, poemas y poéticas». La Prensa, Lima, 30 de enero de 1953, p.6.
828 [Crítica de Antología consultada de la joven poesía española.]
829 «Rabelaisianos». La Prensa, Lima, 1 de febrero de 1953, p. 6.
830 [Firmado Diego Mexía.]
831 «Qué es un congreso de teatro». La Prensa, Lima, 6 de febrero de 1953, p. 6.
832 [Lo que debería ser «El Congreso Latinoamericano de Teatro» previsto en Lima en 1953.]
833 «Cine y arte». La Prensa, Lima, 10 de febrero de 1953, p. 6.
834 [Firmado Diego Mexía.]
835 «Noticia de un poeta». La Prensa, Lima, 12 de febrero de 1953, p. 6.
836 [El poeta brasileño Carlos Drumond de Andrade.]
837 [96]
838 «Una novela perdurable». La Prensa, Lima, 19 de febrero de 1953, p.6.
839 [La Forja, novela del escritor español Arturo Barea.]
840 [97]
841 «Benet, poeta comprometido». La Prensa, Lima, 26 de febrero de 1953, p. 8.
842 [Vida y obra del poeta norteamericano, Stephen Vente.]
843 [98]
844 «Un poeta hacía su poesía». La Prensa, Lima, 5 de marzo de 1953, p.6.
845 [El poeta Alberto Girri.]
846 [99]
847 «El Cusco y un Palacio». La Prensa, Lima, 12 de marzo de 1953, p. 6.
848 [Acerca de la construcción del Palacio de Justicia.]
849 «La pintura de Mori». La Prensa, Lima, 21 de marzo de 1953, p. 6.
850 [Crítica de la exposición de Camilo Mori en la Galería de Lima.]
851 [100]
852 «Guillen: religión de vida». La Prensa, Lima, 31 de marzo de 1953, p.6.
853 [Comentario de Cántico de Jorge Guillen.]
854 [101]
855 «Un teatrito». Escena, Lima, n.° 1, abril de 1953, p. 10.
856 [La sala de la Escuela Nacional de Arte Escénico, firmado Diego Mexía.]
857 «La mentira de lo festivo». La Prensa, Lima, 5 de abril de 1953, p. 6. «Tradición o
revolución». La Prensa, Lima, 11 de abril de 1953, p. 6.
858 [Las influencias extranjeras en la literatura peruana.]
193
927 [121]
928 «Teatro». La Prensa, Lima, 7 de julio de 1953, p. 10.
929 [Crítica de Dos docenas de rosas rojas, de Aldo de Benedetti y de El aprendiz de Drácula, de
Lucho Córdova, firmado Juan Eye.]
930 [122]
931 «Artes Plásticas». La Prensa, Lima, 10 de julio de 1953, p. 10.
932 [Exposiciones de Elena Spampani Vaccari, firmado Juan Eye.]
933 [123]
934 «Traje, contrato social. El hombre y Babel. Indiferentes héroes. El todo y las partes». La
Prensa, Lima, 11 de julio de 1953, p. 8.
935 [Sección Del cuaderno secreto, firmado S.S.B.]
936 «Pintura Francesa Contemporánea en la Galería San Marcos».
937 La Prensa, Lima, 16 de julio de 1953, p. 12.
938 [Firmado Juan Eye.]
939 «Piura como recuerdo». La Prensa, Lima, 23 de julio de 1953, p. 8. «Arte y joyas. Academia
o Libertad. Sobre cocina. Hacia un museo». La Prensa, Lima, 29 de julio de 1953, p. 8.
940 [Sección Del cuaderno secreto, firmado S.S.B.]
941 «Exposición de pintura peruana en Piura». Cultura Peruana, Revista Mensual Ilustrada,
Lima, vol. XIII, n.° 61, julio de 1953. «Volver al circo La Prensa, Lima, 4 de agosto de 1953, p.
4.
942 [Firmado S.S.B.]
943 «Concurso Municipal de Pintura (Pinacoteca Merino) - XII Salón Nacional de Acuarelistas
(La Crónica) - Jacques Darcy (Galería de Lima)». La Prensa, Lima, 7 de agosto de 1953, p. 10.
944 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
945 [124]
946 «Literatura femenina y sinceridad. También Riva Agüero. Deporte e ʺInteligenciaʺ». La
Prensa, Lima, 8 de agosto de 1953, p. 8.
947 [Sección Del cuaderno secreto, firmado S.S.B.]
948 [125]
949 «Teatro». La Prensa, Lima, 9 de agosto de 1953, p. 12.
950 [Crítica de Blum, del argentino Enrique Santos Discépolo, firmado Juan Eye.]
951 [126]
952 «Artes Plásticas». La Prensa, Lima, 10 de agosto de 1953, p. 10.
953 [Exposición del pintor Ángel Chávez López, firmado Juan Eye.]
954 [127]
955 «Nacimiento y creación de una pantomima en el Negro-Negro». La Prensa, Lima, 11 de
agosto de 1953, p. 10.
956 [Sección Teatro, firmado Juan Eye.]
957 «Ginés Parra». La Prensa, Lima, 13 de agosto de 1953, p. 10.
958 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
196
959 [128]
960 «Tiempo y memoria en Valle Goicochea». La Prensa, Lima, 15 de agosto de 1953, p. 8.
961 [129]
962 «Nacimiento y creación del diálogo teatral en el Negro-Negro». La Prensa, Lima, 18 de
agosto de 1953, p. 11.
963 [Sección Teatro, firmado Juan Eye.]
964 «Sarah Bernhardt». La Prensa, Lima, 22 de agosto de 1953, p. 8.
965 [130]
966 «Hilda W. de Molí». La Prensa, Lima, 22 de agosto de 1953, p. 10.
967 [Sección Arfes Plásticas, firmado Juan Eye.]
968 [131]
969 «Crítica y crítica. Poesía de pintores. Un peligro del idioma». La Prensa, Lima, 23 de agosto
de 1953, p. 8.
970 [Sección Del cuaderno secreto, firmado S.S.B.]
971 «Teatro». La Prensa, Lima, 23 de agosto de 1953, p. 10.
972 [Crítica de La cigüeña dijo: sí, de Carlos Llopis, firmado Juan Eye.]
973 [132]
974 «Nuestros pobres libros». La Prensa, Lima, 28 de agosto de 1953, p.8.
975 [Sobre las encuademaciones de los libros en el Perú.]
976 «Mauricio Mayerlinck». La Prensa, Lima, 29 de agosto de 1953, p. 8.
977 [Vida y obra del escritor belga.]
978 [133]
979 «Un deportista de clase». La Prensa, Lima, 1 de septiembre de 1953, p. 8.
980 [El atleta Teodoro Fernández, firmado Diego Mexía.]
981 [134]
982 «Teatro». La Prensa, Lima, 1 de septiembre de 1953, p. 10.
983 [Crítica de El cinturón de castidad, de Jean Letraz, y de Dos pantomimas, de S. Salazar Bondy,
firmado Juan Eye.]
984 [135]
985 «Cine, censura y moral». La Prensa, Lima, 2 de septiembre de 1953, p. 8.
986 «Teatro». La Prensa, Lima, 4 de septiembre de 1953 p. 10.
987 [Crítica de Juegos dramáticos presentados por el Club de Teatro en el Negro-Negro, firmado
Juan Eye.]
988 «Anita B. de Roesch (Galería de Lima) - Lilly Cerpa Moral (Galería San Marcos)». La Prensa,
Lima, 5 de septiembre de 1953, p. 10.
989 [Sección Arfes Plásticas, firmado Juan Eye.]
990 [136]
991 «Al Sr. Miguel Dasso». La Prensa, Lima, 7 de septiembre de 1953, p.6.
197
992 [Carta abierta dirigida al alcalde de Lima, acerca de la entrada del público al Estadio
Nacional, firmado Diego Mexía.]
993 [137]
994 «Teatro». La Prensa, Lima, 11 de septiembre de 1953 p. 10.
995 [Crítica de En Familia, de Florencio Sánchez, firmado Juan Eye.]
996 [138]
997 «El desarraigo y la poesía. Ballet y pantomima». La Prensa, Lima, 13 de septiembre de 1953,
p. 8.
998 [Sección Del cuaderno secreto, firmado S.S.B.]
999 «Teatro». La Prensa, Lima, 13 de septiembre de 1953 p. 10.
1000 [Crítica de Antígona, de Sófocles, de Pon fe el bigote, Manolo, de Alfayate y Soriano de Andía,
firmado Juan Eye.]
1001 [139]
1002 «Teatro». La Prensa, Lima, 15 de septiembre de 1953 p. 10.
1003 [Acerca de Interpretación poética, en el Negro-Negro y de la presentación del programa del
Teatro Experimental de la Universidad de Chile en la ENAE, firmado Juan Eye.]
1004 «Teatro chileno en Lima». La Prensa, Lima, 17 de septiembre de 1953, p. 8.
1005 [A favor del desarrollo de los intercambios culturales con Chile, firmado S.S.B.]
1006 «Teatro». La Prensa, Lima, 18 de septiembre de 1953 p. 10.
1007 [Amorcillos, Martes, Jueves y Sábado, de Aurelio Díaz Mesa, firmado Juan Eye.]
1008 [140]
1009 «Aprenda a ver». La Prensa, Lima, 19 de septiembre de 1953, p. 6. «Medio siglo de
literatura peruana». La Prensa, Lima, 23 de septiembre de 1953, sección II, p. 7.
1010 «Periodista y periodismo». La Prensa, Lima, 23 de septiembre de 1953, p. 16.
1011 «Teatro». La Prensa, Lima, 23 de septiembre de 1953 p. 23.
1012 [Crítica de Demanda ante Dios, de Georges Neveux, firmado Juan Eye.]
1013 [141]
1014 «Teatro». La Prensa, Lima, 29 de septiembre de 1953 p. 10.
1015 [Crítica de Farsa del Cornudo Apaleado, de Alejandro Casona, firmado Juan Eye.]
1016 [142]
1017 «La Virgen de las Mercedes». La Prensa, Lima, 4 de octubre de 1953, p. 8.
1018 [Contra una mala restauración de una estatua de la Virgen.]
1019 «Ricardo Palma». La Prensa, Lima, 6 de octubre de 1953, p. 8.
1020 [Firmado Diego Mexía.]
1021 [143]
1022 «La Virgen y la imaginería española». La Prensa, Lima, 6 de octubre de 1953, p. 8.
1023 [La restauración de una estatua de la Virgen de las Mercedes.]
1024 «Luis Shimazaki (Galería San Marcos) - Nelly Martin de Rossi».
1025 La Prensa, Lima, 7 de octubre de 1953, p. 10.
198
1058 [Acerca de La America Latina e un continente povero del escritor italiano Lamberto
Sorrentino, firmado Diego Mexía.]
1059 [147]
1060 «Robles Godoy». La Prensa, Lima, 9 de noviembre de 1953, p. 6.
1061 [Firmado Diego Mexía.]
1062 [148]
1063 «Historia del Arte Peruano: De Gil de Castro a Vinatea Reinoso». La Prensa, Lima, 11 de
noviembre de 1953, p. 12.
1064 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1065 [149]
1066 «Los «caminos» de Von Hagen». La Prensa, Lima, 12 de noviembre de 1953, p. 8.
1067 [Los caminos incaicos, firmado Diego Mexía.]
1068 [150]
1069 «Sobre el concurso de cuentos». La Prensa, Lima, 13 de noviembre de 1953, p. 8.
1070 «Teatro». La Prensa, Lima, 16 de noviembre de 1953, p. 10.
1071 [Crítica de Los despachos de Napoleón, de Bernard Shaw en la ENAE, de En tímida Soledad, de
Irving Shaw y de Panoramas Olvidados, de Tennessee Williams, obras presentadas por el
Club de Teatro, firmado Juan Eye.]
1072 [151]
1073 «Bronca y justificación». La Prensa, Lima, 18 de noviembre de 1953, p. 8.
1074 [Corrida de toros en Acho, firmado Diego Mexía.]
1075 «Periodismo y cortesía». La Prensa, Lima, 20 de noviembre de 1953, p. 8.
1076 [Acerca de Von Hagen.]
1077 [152]
1078 «¿Radio censurada?» La Prensa, Lima, 21 de noviembre de 1953, p.8.
1079 [Malas emisiones radiales, firmado Diego Mexía.]
1080 «Los cuentos premiados». La Prensa, Lima, 21 de noviembre de 1953, p. 8.
1081 «Un libreto arbitrario». La Prensa, Lima, 22 de noviembre de 1953, p. 8.
1082 [«The University Society», firmado Diego Mexía.]
1083 «Una publicación joven». La Prensa, Lima, 24 de noviembre de 1953, p. 8.
1084 [Publicación del n.° 1 de la revista-antología de Enrique Congrains, La Novela Peruana,
firmado Diego Mexía.]
1085 [153]
1086 «Una avenida y la gratitud». La Prensa, Lima, 26 de noviembre de 1953, p. 8.
1087 [Una avenida de Lima llamada de John Davison Rockefeller, firmado Diego Mexía.]
1088 [154]
1089 «Arfes Plásticas». La Prensa, Lima, 26 de noviembre de 1953, p. 10.
1090 [Exposiciones de José Palmeiro en la Galería de Lima, de Eduardo Molí en la Galería San
Marcos y de William Mac Donald en la Asociación Peruano-Británica, firmado Juan Eye.]
200
1091 [155]
1092 «El libro argentino y el nuestro». La Prensa, Lima, 27 de noviembre de 1953, p. 8.
1093 [Firmado Diego Mexía.]
1094 «O’ Neill, trágico eterno». La Prensa, Lima, 29 de noviembre de 1953, p. 8.
1095 [156]
1096 «Un dislate sobre la selva». La Prensa, Lima, 1 de diciembre de 1953, p. 8.
1097 [Artículo publicado en Times, firmado Diego Mexía.]
1098 «El Club del disco». La Prensa, Lima, 2 de diciembre de 1953, p. 8.
1099 [Firmado Diego Mexía.]
1100 «Arfes Plásticas». La Prensa, Lima, 3 de diciembre de 1953, p. 10.
1101 [Firmado Juan Eye.]
1102 «Un festival de cine». La Prensa, Lima, 4 de diciembre de 1953, p. 8.
1103 [Películas en el cine-club de Lima ofrecidas por el Ministerio de Educación Pública de
Uruguay, firmado Diego Mexía.]
1104 «Una política cultural». La Prensa, Lima, 5 de diciembre de 1953, p. 8.
1105 [Acerca del Servicio Oficial de Difusión Radioeléctrica de Montevideo, firmado Diego
Mexía.]
1106 «Por la difusión de nuestro arte». La Prensa, Lima, 8 de diciembre de 1953, p. 8.
1107 [Llegada a Lima del Director del Museo de Arte Moderno de Nueva York y de la posibilidad
de montar una exposición «Arte Antiguo de los Andes».]
1108 «Exposiciones y dificultades». La Prensa, Lima, 11 de diciembre de 1953, p. 10.
1109 [Exposición de cerámicas preincaicas en los Estados Unidos.]
1110 «La higiene urbana». La Prensa, Lima, 12 de diciembre de 1953, p. 8.
1111 [Firmado Diego Mexía.]
1112 «Teatro». La Prensa, Lima, 13 de diciembre de 1953, p. 10.
1113 [Crítica de Ña Catita, de Manuel A. Segura, firmado Juan Eye.]
1114 [157]
1115 «Dalí y el cable». La Prensa, Lima, 15 de diciembre de 1953, p. 16.
1116 [Firmado Diego Mexía.]
1117 [158]
1118 «Una institución: la tarjetita». La Prensa, Lima, 16 de diciembre de 1953, p. 10.
1119 [Firmado Diego Mexía.]
1120 « ¿La misma imagen?» La Prensa, Lima, 17 de diciembre de 1953, p. 8.
1121 [Acerca de la Virgen de las Mercedes.]
1122 «Una galería de arte». La Prensa, Lima, 19 de diciembre de 1953, p. 8.
1123 [La Galería San Marcos, firmado Diego Mexía.]
1124 «Teatro». La Prensa, Lima, 22 de diciembre de 1953, p. 16.
1125 [Jinetes hacia el Mar, de J. M. Synge, de La Soga, de E. O’Neill, firmado Juan Eye.]
1126 [159]
201
1954
1138 «La vida artística en 1953». La Prensa, Lima, 1 de enero de 1954, p. 12.
1139 [Acerca de la ausencia de difusión cultural en el Perú.] «Playa: placer y tortura». La Prensa,
Lima, 4 de enero de 1954, p. 6.
1140 [Firmado Diego Mexía.]
1141 «Un monumento y la originalidad». La Prensa, Lima, 5 de enero de 1954, p. 8.
1142 [Firmado Diego Mexía.]
1143 «Vallejo y una polémica La Prensa, Lima, 6 de enero de 1954, p. 8.
1144 [Polémica entre Alejandro Romualdo Valle y dos profesores españoles durante una mesa
redonda en Trujillo, firmado S.S.B.]
1145 [161]
1146 «Mesianismo y fútbol». La Prensa, Lima, 7 de enero de 1954, p. 6.
1147 [Firmado Diego Mexía.]
1148 «Noticiarios y lenguaje». La Prensa, Lima, 8 de enero de 1954, p. 6.
1149 [Firmado Diego Mexía.]
1150 «OʹNeill trágico yerno». El Telégrafo, Guayaquil, 8 de enero de 1954.
1151 [Mismo artículo publicado en La Prensa, 29 de noviembre de 1953, p.8.]
1152 [162]
1153 «Un administrador y la ropa tendida». La Prensa, Lima, 9 de enero de 1954, p. 8.
1154 [Firmado Diego Mexía.]
1155 «El lugar de Castilla». La Prensa, Lima, 10 de enero de 1954, p. 8.
1156 [Firmado Diego Mexía.]
1157 [163]
1158 «Discusión y calma». La Prensa, Lima, 12 de enero de 1954, p. 8.
1159 [Firmado Diego Mexía.]
1160 «Imágenes e investigación». La Prensa, Lima, 13 de enero de 1954, p.8.
202
1196 [168]
1197 «Exposición en Nueva York». La Prensa, Lima, 15 de marzo de 1954, p. 6.
1198 «Quejas injustificadas». La Prensa, Lima, 16 de marzo de 1954, p. 8.
1199 [Firmado Diego Mexía.]
1200 «El Cusco todavía». La Prensa, Lima, 18 de marzo de 1954, p. 8. «Una audición selecta». La
Prensa, Lima, 19 de marzo de 1954, p. 8.
1201 [Firmado Diego Mexía.]
1202 «Teatro». La Prensa, Lima, 22 de marzo de 1954, p. 8.
1203 [«Marionetas de Salzburgo», Amor Maternal, de August Strind berg y Farsa del cornudo
apaleado, de Alejandro Casona, firmado Juan Eye.]
1204 [169]
1205 «Lima, hora cero». La Prensa, Lima, 23 de marzo de 1954, p. 8.
1206 [Crítica de la novela de Enrique Congrains.]
1207 [170]
1208 «Acuarelas y discusión». La Prensa, Lima, 26 de marzo de 1954, p. 8.
1209 [Las acuarelas de Pancho Fierro, firmado Diego Mexía.]
1210 [171]
1211 «El terrible mambo». La Prensa, Lima, 29 de marzo de 1954, p. 8.
1212 [Acerca de la censura del mambo, firmado Diego Mexía.]
1213 «Un «voto en contra» sobre la literatura peruana». Generación, Lima, año I, n.° 7, abril-
mayo de 1954, p. 3.
1214 «Amazonia revelada». La Prensa, Lima, 1 de abril de 1954, p. 8.
1215 [Crítica de la obra de Vitold de Szyszlo La naturaleza en la América ecuatorial, firmado Diego
Mexía.]
1216 [172]
1217 «Fuego». La Prensa, Lima, 2 de abril de 1954, p. 8.
1218 [Firmado Diego Mexía.]
1219 «Teatro nacional y fracaso». La Prensa, Lima, 4 de abril de 1954, p.8.
1220 «Éxodo de estudiantes». La Prensa, Lima, 6 de abril de 1954, p. 8.
1221 [Firmado Diego Mexía.]
1222 «Un texto ejemplar». La Prensa, Lima, 7 de abril de 1954, p. 8.
1223 [Historia de la literatura de Jorge Puccinelli, firmado Diego Mexía.]
1224 [173]
1225 ««Reforma» de plazas». La Prensa, Lima, 10 de abril de 1954, p. 8.
1226 [Firmado Diego Mexía.]
1227 «Matta y su pintura». La Prensa, Lima, 13 de abril de 1954, p. 8.
1228 [174]
1229 « ¿Asociación de escritores?» La Prensa, Lima, 14 de abril de 1954, p. 8.
1230 [Firmado Diego Mexía.]
204
1266 «Mario Arenas Rodríguez - Dámaso Casallo». La Prensa, Lima, 14 de mayo de 1954, p. 8.
1267 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1268 [180]
1269 «Teatro». La Prensa, Lima, 15 de mayo de 1954, p. 8.
1270 [Crítica de El Cíclope, de Eurípides, presentada por la Asociación de Artistas Aficionados,
firmado Juan Eye.]
1271 [181]
1272 «La selva y una novela». La Prensa, Lima, 16 de mayo de 1954, p. 8.
1273 [Selva trágica de Arturo Hernández, novelista peruano.]
1274 [182]
1275 «Pintores italianos contemporáneos». La Prensa, Lima, 20 de mayo de 1954, p. 8.
1276 [Sección Artes Plásticas, exposición en la Galería de Lima, firmado Juan Eye.]
1277 «Restauración de San Francisco». La Prensa, Lima, 23 de mayo de 1954, p. 8.
1278 [Firmado Diego Mexía.]
1279 «Sobre arte abstracto». La Prensa, Lima, 26 de mayo de 1954, p. 8.
1280 [Sección Arfes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1281 «Por la ciudad que habitamos». La Prensa, Lima, 27 de mayo de 1954, p. 8.
1282 «Arte abstracto». La Prensa, Lima, 28 de mayo de 1954, p. 8.
1283 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1284 «Sobre arte abstracto». La Prensa, Lima, 30 de mayo de 1954, p. 8.
1285 [Sección Arfes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1286 «Subsidios a un pintor». La Prensa, Lima, 3 de junio de 1954, p. 8.
1287 [La obra del pintor Kristian Krekovic, firmado Diego Mexía.]
1288 [183]
1289 «Teatro». La Prensa, Lima, 6 de junio de 1954, p. 6.
1290 [Obra de Juan Ríos, Ayar Manko, firmado Juan Eye.]
1291 [184]
1292 «Arte mexicano. José Luis Figueroa. Carlos Berger». La Prensa, Lima, 9 de junio de 1954, p.
6.
1293 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1294 [185]
1295 «Sérvulo de nuevo». La Prensa, Lima, 12 de junio de 1954, p. 8.
1296 [El pintor peruano Sérvulo Gutiérrez.]
1297 [186]
1298 «Teatro». La Prensa, Lima, 14 de junio de 1954, p. 6.
1299 [Crítica de Las Reinas de Francia, de Thornton Wilder, de Hay que purgar al niño, de Georges
Feydeau, y de Ña Catita, de Manuel A. Segura, firmado Juan Eye.]
1300 [187]
1301 «Sérvulo. - Hein Stolle». La Prensa, Lima, 16 de junio de 1954, p. 8.
206
1338 [196]
1339 «En torno al desarraigo». La Prensa, Lima, 13 de julio de 1954, p. 8.
1340 «Un retrato». La Prensa, Lima, 14 de julio de 1954, p. 8.
1341 [De Luis Fernán Cisneros pintado por Eusebio Roa, firmado Diego Mexía.]
1342 [197]
1343 «Pintura surrealista». La Prensa, Lima, 15 de julio de 1954, p. 8.
1344 [Sección Arfes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1345 «Benavente». La Prensa, Lima, 17 de julio de 1954, p. 8.
1346 [Acerca del dramaturgo español Jacinto Benavente, firmado Diego Mexía.]
1347 [198]
1348 «Un libro de García Calderón». La Prensa, Lima, 19 de julio de 1954, p. 6.
1349 [En torno al Perú y América de Francisco García Calderón, firmado Diego Mexía.]
1350 [199]
1351 «Arte alemán contemporáneo». La Prensa, Lima, 21 de julio de 1954, p. 8.
1352 «Luis Jaime». La Prensa, Lima, 22 de julio de 1954, p. 8.
1353 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1354 [200]
1355 «Noticiarios nacionales». La Prensa, Lima, 23 de julio de 1954, p. 8.
1356 [Firmado Diego Mexía.]
1357 «Punto final La Prensa, Lima, 26 de julio de 1954, p. 14.
1358 [Polémica sobre el arte abstracto con Luis Miró Quesada Garland.]
1359 [201]
1360 «Un crítico y el arte americano». La Prensa, Lima, 29 de julio de 1954, p. 8.
1361 [El crítico español Ramón D. Faraldo.]
1362 [202]
1363 «Saludo a un teatro». La Prensa, Lima, 30 de julio de 1954, p. 8.
1364 [Firmado Diego Mexía.]
1365 «Jorge Remy». La Prensa, Lima, 31 de julio de 1954, p. 6.
1366 [Homenaje postumo al literato peruano.]
1367 [203]
1368 «El alud y el escarbadientes». La Prensa, Lima, 3 de agosto de 1954, p. 10.
1369 [Acerca de la destrucción de «La casa de Pilatos».]
1370 «II Salón Municipal de Pintura». La Prensa, Lima, 4 de agosto de 1954, p. 10.
1371 [Sección Arfes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1372 «Sobre los parques». La Prensa, Lima, 5 de agosto de 1954, p. 10.
1373 [Firmado Diego Mexía.]
1374 «Atentado contra el arte». La Prensa, Lima, 6 de agosto de 1954, p. 10.
1375 [Escultura de Lajos D’Ebneth «La Gloria», firmado Diego Mexía.]
208
1376 [204]
1377 «Teatro en agonías». La Prensa, Lima, 9 de agosto de 1954, p. 8.
1378 [Renuncia del director de la «Sección del Teatro Nacional de la Dirección de Educación
Artística y Extensión Cultural del Ministerio de Educación Pública», firmado Diego Mexía.]
1379 «Teatro». La Prensa, Lima, 9 de agosto de 1954, p. 8.
1380 [Crítica de Vestir al desnudo, de Luigi Pirandello, firmado Juan Eye.]
1381 [205]
1382 ««Cangaceiro», una verdad». La Prensa, Lima, 10 de agosto de 1954, p. 8.
1383 [Crítica de la película del brasileño Lima Barrero.]
1384 [206]
1385 «Zavaleta y La Batalla». La Prensa, Lima, 12 de agosto de 1954, p. 10.
1386 [207]
1387 «Tomo desaparecido». La Prensa, Lima, 13 de agosto de 1954, p.10.
1388 [El tomo x del manuscrito de Historia del Perú de Cortegana comprado por la Biblioteca
Nacional (Colección Justo), firmado Diego Mexía.]
1389 [208]
1390 «Arboricidio en Puno». La Prensa, Lima, 17 de agosto de 1954, p. 10.
1391 [Firmado Diego Mexía.]
1392 «Historia del arte». La Prensa, Lima, 18 de agosto de 1954, p. 10.
1393 [Conferencia de H. Velarde en el «Congreso Nacional de Historia», firmado Diego Mexía.]
1394 [209]
1395 «Tapicería francesa.- Setter Ostrowski.- María Scholten.- Guido Strazza.- Carmen
Quiñones». La Prensa, Lima, 19 de agosto de 1954, p. 8.
1396 [Sección Arfes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1397 [210]
1398 «La historia de unos algarrobos». La Prensa, Lima, 21 de agosto de 1954, p. 10.
1399 [Firmado Diego Mexía.]
1400 «Cuentos de Meneses». La Prensa, Lima, 25 de agosto de 1954, p. 10.
1401 [Presentación de El hombrecillo oscuro de Porfirio Meneses.]
1402 [211]
1403 «Un mago preso». La Prensa, Lima, 26 de agosto de 1954, p. 10.
1404 [Firmado Diego Mexía.]
1405 «Ima Sumac Yanki». La Prensa, Lima, 28 de agosto de 1954, p. 16.
1406 [Firmado Diego Mejía (sic).]
1407 [212]
1408 «Saludo a Gabriela Mistral». La Prensa, Lima, 31 de agosto de 1954, p. 8.
1409 [Acerca de su visita a Lima.]
1410 [213]
1411 «Juan Ríos. Tierra de nadie». Caretas, Lima, 5 de septiembre de 1954, n.° 68, p. 33.
209
1412 [214]
1413 «¿Exposición en EE.UU.?» La Prensa, Lima, 8 de septiembre de 1954, p. 8.
1414 [Firmado Diego Mexía.]
1415 «Teatro». La Prensa, Lima, 13 de septiembre de 1954, p. 10.
1416 [Crítica de La Malquerida, de Jacinto Benavente, firmado Juan Eye.]
1417 [215]
1418 «Talento, ocio, voluntad». La Prensa, Lima, 15 de septiembre de 1954, p. 10.
1419 [Sobre la condición de los escritores peruanos.]
1420 «En este país...» La Prensa, Lima, 15 de septiembre de 1954, p. 10.
1421 [Firmado Diego Mexía.]
1422 «Poesía y gratitud». La Prensa, Lima, 16 de septiembre de 1954, p. 10.
1423 [Santiago de Chile recibe a Gabriela Mistral, firmado Diego Mexía.]
1424 [216]
1425 «Exposición vallejiana». La Prensa, Lima, 18 de septiembre de 1954, p. 10.
1426 [Firmado Diego Mexía.]
1427 [217]
1428 «Los críticos del crítico». La Prensa, Lima, 20 de septiembre de 1954, p. 10.
1429 «Vida y literatura». La Prensa, Lima, 25 de septiembre de 1954, p. 8.
1430 «Teatro». La Prensa, Lima, 27 de septiembre de 1954, p. 8.
1431 [Crítica de «Cartelera», la Versión de Browning, y de Arlequinada, de Terence Rattigan,
firmado Juan Eye.]
1432 [218]
1433 «Teatro». La Prensa, Lima, 28 de septiembre de 1954, p. 10.
1434 [Crítica de Un día de octubre, de Georg Kaiser, firmado Juan Eye.]
1435 [219]
1436 «Eugenio D’Ors». La Prensa, Lima, 29 de septiembre de 1954, p. 10.
1437 [El crítico español, firmado Diego Mexía.]
1438 [220]
1439 «La Alameda de los Descalzos». La Prensa, Lima, 1 de octubre de 1954, p. 10.
1440 [Firmado Diego Mexía.]
1441 «Una tesis sobre América». La Prensa, Lima, 2 de octubre de 1954, p. 10.
1442 [La de H. A. Murena titulada El pecado original de América.]
1443 [221]
1444 «Elegía a los ficus». La Prensa, Lima, 4 de octubre de 1954, p. 8.
1445 [Firmado Diego Mexía.]
1446 «Vestuario y teatro». La Prensa, Lima, 5 de octubre de 1954, p. 10.
1447 [Firmado Diego Mexía.]
1448 «Ginés Parra». La Prensa, Lima, 5 de octubre de 1954, p. 10.
210
1883 [299]
1884 «Carta de un turista». La Prensa, Lima, 22 de julio de 1955, p. 8. «Cine y educación». La
Prensa, Lima, 23 de julio de 1955, p. 10.
1885 [Walt Disney y las películas educativas.]
1886 [300]
1887 «Buen gusto y comercio». La Prensa, Lima, 25 de julio de 1955, p. 12.
1888 «Accidentes y ambulancias». La Prensa, Lima, 26 de julio de 1955, p. 8.
1889 «Del 25 a hoy». La Prensa, Lima, 27 de julio de 1955, p. 8.
1890 [El teatro visto por Mundial de 1925, firmado Diego Mexía.]
1891 «Concesión del Municipal». La Prensa, Lima, 1 de agosto de 1955, p. 8.
1892 [Firmado Diego Mexía.]
1893 « ¿Virginidad de la lengua?» La Prensa, Lima, 2 de agosto de 1955, p. 8.
1894 «Salón Municipal de Pintura». La Prensa, Lima, 3 de agosto de 1955, p. 8.
1895 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1896 «Ferias y ruidos». La Prensa, Lima, 4 de agosto de 1955, p. 8.
1897 [Firmado Diego Mexía.]
1898 «Cerámica y mujeres». La Prensa, Lima, 5 de agosto de 1955, p. 8.
1899 [Carmen Reyes y Mónica Felt, artistas peruanas, firmado Diego Mexía.]
1900 [301]
1901 «Llaman los críticos». La Prensa, Lima, 6 de agosto de 1955, p. 8. «Un premio y una
lección». La Prensa, Lima, 8 de agosto de 1955, p. 8.
1902 [Juan Pardo Zela y Joaquín Roca Rey premiados por el gobierno panameño por el
monumento a José Antonio Remón.]
1903 [302]
1904 «Contra una crisis». La Prensa, Lima, 10 de agosto de 1955, p. 8.
1905 [Firmado Diego Mexía.]
1906 «Palabras a El Tiempo». La Prensa, Lima, 11 de agosto de 1955, p. 8. «Un «telón de papel»«.
La Prensa, Lima, 12 de agosto de 1955, p. 8.
1907 [Firmado Diego Mexía.]
1908 «Chaplin: humor y amor». La Prensa, Lima, 15 de agosto de 1955, p. 8.
1909 [303]
1910 «Teléfonos y caos». La Prensa, Lima, 16 de agosto de 1955, p. 8.
1911 [Firmado Diego Mexía.]
1912 «Marciano Méndez.-Dibujos infantiles». La Prensa, Lima, 18 de agosto de 1955, p. 8.
1913 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1914 [304]
1915 «Juventud y pronóstico». La Prensa, Lima, 19 de agosto de 1955, p. 8.
1916 [Firmado Diego Mexía.]
1917 «Teatro». La Prensa, Lima, 20 de agosto de 1955, p. 8.
223
1918 [Crítica de Llegada de la noche, de Hans Rothe, una experiencia en el Club de Teatro,
firmado Juan Eye.]
1919 [305]
1920 «Pintores Modernos en las Colecciones Limeñas.- Aquiles Ralli». La Prensa Lima, 22 de
agosto de 1955, p. 8.
1921 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1922 [306]
1923 «Apoyo al arte». La Prensa, Lima, 23 de agosto de 1955, p. 8.
1924 [Mecenazgo de la Compañía Transportes Aéreos Nacionales de Honduras a favor del jefe
de orquesta mexicano Herrera de la Fuente.]
1925 [307]
1926 «Bases para un diálogo». La Prensa, Lima, 24 de agosto de 1955, p. 8.
1927 [Acerca del artículo de Jean Mazoyer, «Pretexto para un diálogo con América Latina»,
publicado en la revista francesa LʹEsprit des Lettres.]
1928 [308]
1929 «Dos mil años de pintura china». La Prensa, Lima, 25 de agosto de 1955, p. 8.
1930 [Sección Artes Plásticas, acerca de exposición itinerante de la UNESCO expuesta en los
locales de La Crónica, firmado Juan Eye.]
1931 «Delincuencia y juventud». La Prensa, Lima, 26 de agosto de 1955, p. 10.
1932 [Firmado Diego Mexía.]
1933 «Latinoamérica Espacial». La Prensa, Lima, 30 de agosto de 1955, p. 8.
1934 [Poesía y folclor latinoamericanos relacionados al artículo de Jean Mazoyer «Pretexto
para un diálogo con América Latina»]
1935 [309]
1936 «¿No hay escritores peruanos?» La Prensa, Lima, 31 de agosto de 1955, p. 8.
1937 «Perú y geografía de Colombia». La Prensa, Lima, 3 de septiembre de 1955, p. 8.
1938 [Acerca del artículo «Geografía colombiana» en Mando Hispánico, firmado Diego Mexía.]
1939 «Un profano y el teatro circular». La Prensa, Lima, 6 de septiembre de 1955, p. 8.
1940 [Llegada de noche obra de Hans Rothe en el Club de Teatro, firmado Diego Mexía.]
1941 [310]
1942 «Convención de escritores». La Prensa, Lima, 7 de septiembre de 1955, p. 8.
1943 [Firmado Diego Mexía.]
1944 «31 pinturas de Camino Sánchez». La Prensa, Lima, 8 de septiembre de 1955, p. 8.
1945 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1946 [311]
1947 «El escritor y el «otro oficio»«. La Prensa, Lima, 12 de septiembre de 1955, p. 8.
1948 «Carlos Baca Flor». La Prensa, Lima, 13 de septiembre de 1955, p. 8.
1949 [Sección Arfes Plásticas, firmado Juan Eye.]
1950 [312]
224
1983 [Se trata de artículos ya publicados en La Prensa: «Cristina Gálvez en la Galería Gesinus»,
«Salón Municipal de Pintura», «Pintores Peruanos a beneficio del Instituto de Arte
Contemporáneo».]
1984 [316]
1985 «Hallazgo de la realidad perdida: Siglo XX». La Prensa, Lima, 1 de octubre de 1955, p. 8.
1986 [Sección Cómo la pintura ha buscado al Perú III.]
1987 «Drummond de Andrade, entre Vallejo y Neruda». Conferencias, Lima, n.° 1, octubre de
1955, pp. 112-118.
1988 [Una breve biografía del autor se encuentra página 111.]
1989 [317]
1990 «Lo que promete una escuela». La Prensa, Lima, 4 de octubre de 1955, p. 8.
1991 [Firmado Diego Mexía.]
1992 «Teatro de ensayo: calidad y lección». La Prensa, Lima, 5 de octubre de 1955, p. 10.
1993 [Firmado Diego Mexía.]
1994 «Ica y una promesa nacional». La Prensa, Lima, 7 de octubre de 1955, p. 10.
1995 «Respuesta a tres discrepancias». La Prensa, Lima, 8 de octubre de 1955, p. 8.
1996 [Sección Cómo la pintura ha buscado al Perú IV, Salazar Bondy contesta a sus detractores:
Antonino Espinosa Laña y Jorge Méndez.]
1997 [318]
1998 «Una injusta generalización La Prensa, Lima, 12 de octubre de 1955, p. 8.
1999 [Firmado Diego Mexía.]
2000 «Teatro». La Prensa, Lima, 17 de octubre de 1955, p. 8.
2001 [Firmado Juan Eye.]
2002 «Un remedio llamado escenario». La Prensa, Lima, 18 de octubre de 1955, p. 8.
2003 [Firmado Diego Mexía.]
2004 «Teatro». La Prensa, Lima, 19 de octubre de 1955, p. 8.
2005 [Firmado Juan Eye.]
2006 «Juan Mejía Baca: un trabajador». La Prensa, Lima, 20 de octubre de 1955, p. 8.
2007 [319]
2008 «Dos respuestas y un punto final». La Prensa, Lima, 21 de octubre de 1955, p. 8.
2009 [Sección Cómo la pintura ha buscado al Perú v, repuesta a José Jaime Aicua y Antonino
Espinosa Laña.]
2010 [320]
2011 «Teatro». La Prensa, Lima, 24 de octubre de 1955, p. 8.
2012 [Firmado Juan Eye.]
2013 «El arte necesita del dinero». La Prensa, Lima, 26 de octubre de 1955, p. 8.
2014 «Deporte, violencia y moral». La Prensa, Lima, 28 de octubre de 1955, p. 8.
2015 [Firmado Diego Mexía.]
2016 «Alicia Bustamante». La Prensa, Lima, 29 de octubre de 1955, p. 8.
226
2048 «Leonardo Arriya. Dos casas y dos prohombres. Una vía originalmente reparada. Surtidos
de champán». La Prensa, Lima, 23 de noviembre de 1955, p. 8.
2049 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2050 [325]
2051 «Llevar el teatro a la calle para el pueblo». La Prensa, Lima, 24 de noviembre de 1955, p. 8.
2052 «Rectificación. Selección y Debate. Conferencia de educación artística. Jueves contra
viernes. Un libro peruano». La Prensa, Lima, 25 de noviembre de 1955, p. 10.
2053 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2054 «Impresionistas franceses.- Málaga Greny.- Oscar Corcuera». La Prensa, Lima, 26 de
noviembre de 1955, p. 8.
2055 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
2056 [326]
2057 «Teatro». La Prensa, Lima, 28 de noviembre de 1955, p. 8.
2058 [Crítica de Jezabel, de Jean Anouilh, firmado Juan Eye.]
2059 [327]
2060 «Tres años de labor. Árboles talados. Una manifestación de barbarie. Fútbol». La Prensa,
Lima, 29 de noviembre de 1955, p. 8.
2061 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2062 «Crítica de arte». Revista del Instituto de Arte Contemporáneo, Lima, noviembre de 1955, n.° 3,
pp. 10-11.
2063 [Artículos publicados por Juan Eye en La Prensa: «Carlos Baca Flor», «Exposición Urteaga»,
«Exposición Nieto Carbone», «Exposición Alberto Dávila», «Humareda».]
2064 [328]
2065 «ʺBohemioʺ es un término despectivo». Cultura Peruana, Revista mensual ilustrada, Lima,
vol. XV, n.° 90, p. [28], diciembre de 1955.
2066 «Teatro». La Prensa, Lima, 1 de diciembre de 1955, p. 8.
2067 [Crítica de La jaula de la leona, de Manuel Linares Rivas, firmado Juan Eye.]
2068 [329]
2069 «Un Goya. Música y variedad. Aniversario de una audición. Literatura y precocidad». La
Prensa, Lima, 2 de diciembre de 1955, p. 10.
2070 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2071 [330]
2072 «Cuando la realidad es hallada». La Prensa, Lima, 3 de diciembre de 1955, p. 8.
2073 [Sección Dos libros dos generaciones I, sobre Las caridades de la señora Tordoya, de Enrique
López Albújar, y Los gallinazos sin plumas, de Julio Ramón Ribeyro.]
2074 [331]
2075 «Los dos enfoques realistas». La Prensa, Lima, 5 de diciembre de 1955, p. 8.
2076 [Sección Dos libros dos generaciones II, sobre Las caridades de la señora Tordoya, de Enrique
López Albújar, y Los gallinazos sin plumas, de Julio Ramón Ribeyro.]
2077 [332]
228
2144 [347]
2145 «Educar en la democracia». La Prensa, Lima, 7 de enero de 1956, p. 10.
2146 [Acerca de un artículo de Hipólito Chiappo, sur Dewey.]
2147 [348]
2148 «La vocación, la carrera y el diploma». La Prensa, Lima, 9 de enero de 1956, p. 8.
2149 [Respuesta a una carta abierta de Lucio Castro Pineda.]
2150 [349]
2151 «Teatro». La Prensa, Lima, 9 de enero de 1956, p. 8.
2152 [Crítica de Lázaro, de André Obey, firmado Juan Eye.]
2153 [350]
2154 Mistinguette. Cojines y pulgas. Cuentos en el cerro. La pobre selección. Los ʺPiccoliʺ». La
Prensa, Lima, 10 de enero de 1956, p. 8.
2155 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2156 [351]
2157 «Bicicletas, herramientas decomisadas». La Prensa, Lima, 11 de enero de 1956, p. 8.
2158 [Firmado Diego Mexía.]
2159 «Un director iracundo». La Prensa, Lima, 12 de enero de 1956, p. 8.
2160 [Firmado Diego Mexía.]
2161 «Ha llegado la madurez». La Prensa, Lima, 13 de enero de 1956, p. 8. «Contrastes peruanos.
Una muerte que es noticia. Ladrones impunes. Dibujo animado y educación». La Prensa,
Lima, 14 de enero de 1956, p. 8.
2162 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2163 «Un ensayo de ciudadanía». La Prensa, Lima, 16 de enero de 1956, p. 8.
2164 «Teatro». La Prensa, Lima, 16 de enero de 1956, p. 8.
2165 [Crítica de cuatro obras breves de Josué Montello: El hermoso indiferente, El Canto del cisne,
Por la ventana y El verdugo, firmado Juan Eye.]
2166 [352]
2167 «Giro que no llega. Una antología arequipeña. Demasiada propaganda. Teatro al aire
libre». La Prensa, Lima, 17 de enero de 1956, p. 8.
2168 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2169 «Un cuadro de Goya en debate». La Prensa, Lima, 18 de enero de 1956, p. 10.
2170 [Un «Goya» atribuido al pintor Eugenio Lucas.]
2171 [353]
2172 «La burocracia contra el arte peruano». La Prensa, Lima, 19 de enero de 1956, p. 10.
2173 «Una escuela que progresa. El óvalo del caos. La revista política. Las precocidades. Es
verdad aunque Ud. no lo crea». La Prensa, Lima, 20 de enero de 1956, p. 10.
2174 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2175 «Nuevamente el drama del Cuzco». La Prensa, Lima, 21 de enero de 1956, p. 10.
2176 «En la realidad y sin mito». La Prensa, Lima, 23 de enero de 1956, p. 8.
231
2243 «Los frutos de una democracia». La Prensa, Lima, 27 de abril de 1956, p. 12.
2244 [Sección Crónica del Sur V, en Chile.]
2245 «El Perú fuera del Perú». La Prensa, Lima, 28 de abril de 1956, p. 8.
2246 [Sección Crónica del Sur VI, el Perú desde Chile.]
2247 «Los turistas a prueba. Más sobre lo mismo. ¿Y el Folklore? América y la Libertad». La
Prensa, Lima, 28 de abril de 1956, p. 8.
2248 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2249 «Fernando Romero en otro libro». La Prensa, Lima, 30 de abril de 1956, p. 8.
2250 [Cuentista peruano.]
2251 [362]
2252 «80 años de una actriz. Estacionamiento. Canciones y danzas peruanas». La Prensa, Lima, 1
de mayo de 1956, p. 8.
2253 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2254 «Una dura acusación». La Prensa, Lima, 3 de mayo de 1956, p. 10.
2255 [Oposición del gobierno al regreso de Gustavo Valcárcel.]
2256 [363]
2257 «Grabados internacionales.- Grabados de Eduardo Moll». La Prensa, Lima, 3 de mayo de
1956, p. 10.
2258 [Sección Arfes Plásticas, firmado Juan Eye.]
2259 [364]
2260 « ¿Permuta de restos ilustres? Los que pagan el pato. Pardo de Zela. Éxodo en Amantani.
Por encima de todas las Libertades». La Prensa, Lima, 5 de mayo de 1956, p. 8.
2261 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2262 [365]
2263 «Ray Bradbury: ciencia y ficción». La Prensa, Lima, 7 de mayo de 1956, p. 10.
2264 [366]
2265 «Teatro». La Prensa, Lima, 8 de mayo de 1956, p. 10.
2266 [Acerca del Misántropo de Molière y de la llegada a Lima de la Compañía Barrault-Renaud,
firmado Juan Eye.]
2267 [367]
2268 «Teatro». La Prensa, Lima, 9 de mayo de 1956, p. 8.
2269 [Homenaje a Paul Claudel con la actuación de J. L. Barrault y Madeleine Renaud, firmado
Juan Eye.]
2270 [368]
2271 «Vergüenza de un ʺMuseoʺ». La Prensa, Lima, 10 de mayo de 1956, p. 10.
2272 «Teatro». La Prensa, Lima, 10 de mayo de 1956, p. 8.
2273 [Crítica de Las falsas confidencias de Marivaux y El Impromptu de Versalles de Molière por la
Compañía Madeleine Renaud, Jean-Louis Barrault, firmado Juan Eye.]
2274 «Teatro». La Prensa, Lima, 11 de mayo de 1956, p. 10.
234
2275 [Hamlet de Shakespeare, traducido por André Gide, firmado Juan Eye.]
2276 [370]
2277 «Actores como embajadores». La Prensa, Lima, 14 de mayo de 1956, p. 10.
2278 [Éxito de la Compañía Barrault-Renaud.]
2279 [371]
2280 «Lima no es «bosque». Fiesta ʺexistencialistaʺ. Motocicletas y ruido. ¿Ni los monumentos?
Educación y gobierno». La Prensa, Lima, 15 de mayo de 1956, p. 14.
2281 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2282 «Elogio del temblor». La Prensa, Lima, 16 de mayo de 1956, p. 10. «Peruano en Colombia.
ʺCollacochaʺ. Temor, Responsabilidad, Libertad». La Prensa, Lima, 17 de mayo de 1956, p.
8.
2283 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2284 «Centenario de un personaje». La Prensa, Lima, 18 de mayo de 1956, p. 8.
2285 [Sobre la obra de Manuel Ascencio Segura, Ña Catita.]
2286 [372]
2287 «Un teatro, toda una historia». La Prensa, Lima, 21 de mayo de 1956, p. 8.
2288 [El TNP de París en Lima.]
2289 «Uno que quiere volver. Charros que aburrieron. Un auditor exigente. Coro polifónico.
Árboles y carbón. Amor y Libertad». La Prensa, Lima, 22 de mayo de 1956, p. 8.
2290 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2291 «El undécimo libro de Velarde». La Prensa, Lima, 24 de mayo de 1956, p. 8.
2292 [Oh los gringos, de Héctor Velarde.]
2293 [373]
2294 «Atrio de la cátedra. Dedicatoria. El aumento a veces no es. Toumanora de nuevo. Una
anécdota con la Libertad». La Prensa, Lima, 25 de mayo de 1956, p. 8.
2295 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2296 «Perseverancia en una obra. Carta y respuesta. Libertad y seguridad». La Prensa, Lima, 26
de mayo de 1956, p. 8.
2297 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2298 «ʺGigiʺ: cincuenta veces. Los altos también tienen corazón. Una «boitte» fuera de lugar.
Los derechos del hombre». La Prensa, Lima, 28 de mayo de 1956, p. 8.
2299 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2300 «Víctor Mazzi: la creación natural». La Prensa, Lima, 30 de mayo de 1956, p. 10.
2301 [Poeta y albañil peruano.]
2302 [374]
2303 «Impuestos que dan miedo. Periodistas, cuentos y premio. Concurso para calendario.
Chucho, prenda peruana. La Patria es de todos». La Prensa, Lima, 31 de mayo de 1956, p. 8.
2304 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2305 «El privilegio de leer y escribir». La Prensa, Lima, 1 de junio de 1956, p. 10.
235
2306 «Página sobre el tedio». La Prensa, Lima, 2 de junio de 1956, p. 8. «Concursos de bebedores.
Los niños ven una estrella. «Pancho Fierro». El mal, el bien, la verdad y la Libertad». La
Prensa, Lima, 4 de junio de 1956, p. 8.
2307 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2308 [375]
2309 «Derrumbe tras derrumbe. Un flamante peruanismo. Un ʺdefectoʺ de la democracia.
Casals, un héroe civil. Breve ideario de los Próceres». La Prensa, Lima, 6 de junio de 1956,
p. 8.
2310 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2311 [376]
2312 «Michel Perrin y el Perú». La Prensa, Lima, 7 de junio de 1956, p. 10.
2313 [El libro del explorador francés, La tragédie du Haut Amazone.]
2314 [377]
2315 «Artes Plásticas». La Prensa, Lima, 8 de junio de 1956, p. 8.
2316 [Firmado Juan Eye.]
2317 «Una calle para Palma. Tránsito interrumpido y retraso. Atrio de la catedral. Decálogo de
la Libertad». La Prensa, Lima, 9 de junio de 1956, p. 10.
2318 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2319 [378]
2320 «La psicosis del derrumbe. Un vals en Buenos Aires. Un sarcástico congreso. Libertad: uso y
abuso». La Prensa, Lima, 11 de junio de 1956, p. 8.
2321 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2322 «Un temor de la hora». La Prensa, Lima, 12 de junio de 1956, p. 10. «La mordaza sobre
Colombia». La Prensa, Lima, 13 de junio de 1956, p. 12.
2323 «La democracia no hace distingos. Les escatima el teatro. A los que buscan un altar. El
gobernante y las leyes». La Prensa, Lima, 14 de junio de 1956, p. 12.
2324 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2325 «Ante la ruma de libros». La Prensa, Lima, 15 de junio de 1956, p. 14.
2326 «Nacionalidad y trabajo. Ya hay un altar. Al fin teléfonos públicos. Alcalde en burro.
Universidad y Libertad». La Prensa, Lima, 16 de junio de 1956, p. 8.
2327 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2328 «La nochebuena de la Libertad». La Prensa, Lima, 18 de junio de 1956, p. 10.
2329 «Cultura cívica natural. Voto contra la imposición. ¿Por qué demoraron las mujeres?
Libertad y respeto». La Prensa, Lima, 19 de junio de 1956, p. 8.
2330 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2331 «Seis años de maduración». La Prensa, Lima, 20 de junio de 1956, p. 8.
2332 «Garrotes y libre opinión. Aviones a chorro y ruido. «Rafaelillo» y las banderillas. Una
compañía de teatro. La Libertad como conciencia». La Prensa, Lima, 21 de junio de 1956, p.
8.
2333 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
236
2334 [379]
2335 «Ganar la calle». La Prensa, Lima, 22 de junio de 1956, p. 8.
2336 [Sección Antología de la Anti-Democracia.]
2337 «Se viene el golpe». La Prensa, Lima, 23 de junio de 1956, p. 8.
2338 [Sección Antología de la Anti-Democracia.]
2339 «El país no está preparado». La Prensa, Lima, 25 de junio de 1956, p.8.
2340 [Sección Antología de la Anti-Democracia.]
2341 «Teatro». La Prensa, Lima, 25 de junio de 1956, p. 8.
2342 [Crítica de la obra Almas prisioneras, firmado Juan Eye.]
2343 «La desidia heredada. El zoológico de estiércol. Los niños desnutridos. El ʺseseoʺ
consagrado. El papel de los jueces». La Prensa, Lima, 26 de junio de 1956, p. 8.
2344 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2345 «Oleos y témperas de Rosario Moreno. - Oleos de Ana Ferrarone».
2346 La Prensa, Lima, 27 de junio de 1956, p. 8.
2347 [Sección Artes Plásticas, firmado Juan Eye.]
2348 [380]
2349 «Yoveraqué, realidad y símbolo». La Prensa, Lima, 29 de junio de 1956, p. 8.
2350 [Acerca de Taita Yoveraqué de Francisco Vegas Seminario.]
2351 [381]
2352 «El ʺBang supersónicoʺ. Una buena publicación. Un capellán a ʺEl Frontónʺ. Libros
peruanos en Brasil. La Libertad, un gigante». La Prensa, Lima, 30 de junio de 1956, p. 8.
2353 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2354 «Grandes maestros europeos». La Prensa, Lima, 4 de julio de 1956, p. 10.
2355 [Sección Arfes Plásticas, firmado Juan Eye.]
2356 «Médicos que usan pincel. Equipo y luminotecnia. ¿Cuándo devuelven la plata? Contra la
bárbara discriminación. Despotismo y patria». La Prensa, Lima, 5 de julio de 1956, p. 8.
2357 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2358 «Palabras para el maestro». La Prensa, Lima, 6 de julio de 1956, p. 8.
2359 [El «Día del maestro».]
2360 «El «Lector» de historietas». La Prensa, Lima, 7 de julio de 1956, p. 8.
2361 «Exposición de arte religioso». La Prensa, Lima, 7 de julio de 1956, p. 8.
2362 [Sección Arfes Plásticas, firmado Juan Eye.]
2363 «El idioma es de todos». La Prensa, Lima, 9 de julio de 1956, p. 8.
2364 «Señorita Perú y discordia. Boda con autenticidad. Sueños del poeta. Trujillo no brinda
asilo. La Libertad no necesita un centinela». La Prensa, Lima, 10 de julio de 1956, p. 8.
2365 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2366 «Pinturas de Zañartu». La Prensa, Lima, 11 de julio de 1956, p. 8.
2367 [Sección Arfes Plásticas, firmado Juan Eye.]
2368 [382]
237
2431 «Una urbanización sin agua. El drama del médico joven. El poeta ayuda al poeta. Ruido y
voz». La Prensa, Lima, 23 de agosto de 1956, p. 8.
2432 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2433 «El heroísmo que nos falta». La Prensa, Lima, 23 de agosto de 1956, p. 8.
2434 «Teatro infantil, un medio educativo». La Prensa, Lima, 25 de agosto de 1956, p. 8.
2435 «El cine mueve una mano». La Prensa, Lima, 27 de agosto de 1956, p. 8.
2436 «La penuria de un premiado. Un párvulo paga como adulto. Hace falta un centro de
investigación. El arte y el pueblo. La Libertad como salud La Prensa, Lima, 28 de agosto de
1956, p. 8.
2437 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2438 «Una consigna: Esto sí dura». La Prensa, Lima, 30 de agosto de 1956, p. 8.
2439 «Trampas en las aceras. ¿Les hacen pato a los patos? Un memorial que puede ser
inmemorial. Cinco teatros en función. La Libertad, un medio». La Prensa, Lima, 31 de
agosto de 1956, p. 8.
2440 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2441 «Un sórdido epistolario». La Prensa, Lima, 3 de septiembre de 1956, p. 8.
2442 «Un film sobre el Perú. ¿Por qué no acá? Que rija el estatuto. Palabras siempre actuales».
La Prensa, Lima, 4 de septiembre de 1956, p. 8.
2443 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2444 «Música para los colegios». La Prensa, Lima, 6 de septiembre de 1956, p. 8.
2445 «Un sueño faraónico». La Prensa, Lima, 6 de septiembre de 1956, p. 8.
2446 [Firmado Diego Mexía.]
2447 «Continúan ahí las trampas. Un avión para repatriar. «La urbanización que avanza».
Libros peruanos para Losada. Justicia para el labrador». La Prensa, Lima, 8 de septiembre
de 1956, p. 8.
2448 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2449 [392]
2450 «Un país que no lee». La Prensa, Lima, 10 de septiembre de 1956, p. 8.
2451 «Artes Plásticas». La Prensa, Lima, 10 de septiembre de 1956, p. 8.
2452 [Pinturas de Carlos Berger, firmado Juan Eye.]
2453 [393]
2454 «Poesía de América en Francia». La Prensa, Lima, 11 de septiembre de 1956, p. 8.
2455 [Antología de la poesía iberoamericana de Federico de Onis.]
2456 [394]
2457 «La calzada no es taller. La discriminación racial. ʺRestauradoraʺ. Alimentos que no
alimentan. El valor del hombre». La Prensa, Lima, 12 de septiembre de 1956, p. 8. Sección
La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2458 «Memoria de Vicente Barbieri». La Prensa, Lima, 13 de septiembre de 1956, p. 8.
2459 [Homenaje póstumo al poeta argentino.]
2460 [395]
240
2461 «Una voz libre en el caos». La Prensa, Lima, 15 de septiembre de 1956, p. 10.
2462 [«El otro rostro del peronismo», carta abierta de Ernesto Sábato a Mario Amadeo.]
2463 [396]
2464 «Hay, hermanos, muchísimo que hacer». La Prensa, Lima, 18 de septiembre de 1956, p. 8.
2465 [Un descubrimiento arqueológico cerca de Tantamayo por Bertrand Flornoy.]
2466 [397]
2467 «Sólo dos accesos. Picasso y su cerámica. Las banalidades de la radio. Al fin el Museo.
Conocerse a sí mismo». La Prensa, Lima, 19 de septiembre de 1956, p. 8.
2468 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2469 [398]
2470 «Entrevista con un adolescente». La Prensa, Lima, 20 de septiembre de 1956, p. 10.
2471 «Recuadro al amanecer». La Prensa, Lima, 22 de septiembre de 1956, p. 8.
2472 «Pintura y ornato urbano. El ʺBangʺ en el campo. ʺLuz y Sombraʺ. Una alternativa
trascendental. La catedral restaurada. Naturaleza y educación». La Prensa, Lima, 24 de
septiembre de 1956, p. 6.
2473 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2474 «¿Cómo se gana la batalla?» La Prensa, Lima, 25 de septiembre de 1956, p. 8.
2475 [La creación del Patronato del Libro y la difusión del libro.]
2476 «El parque abandonado. Otros lugares que reclaman reforma. Algodón por luz. ¿Qué es el
libro?» La Prensa, Lima, 26 de septiembre de 1956, p. 8.
2477 [Sección La Ventana Indiscreta, firmado Diego Mexía.]
2478 «Una alameda: pasado y futuro». La Prensa, Lima, 27 de septiembre de 1956, p. 8.
2479 [La Alameda de los Descalzos.]
2480 «Árboles en un óvalo. Feriado por cumpleaños. Niños y canciones. La cosecha de los
libros». La Prensa, Lima, 28 de septiembre de 1956, p. 8.
2481 [Firmado Diego Mexía.]
2482 «Una experiencia que debe continuar». La Prensa, Lima, 29 de septiembre de 1956, p. 8.
2483 [Las investigaciones antropológicas del Instituto Indigenista Peruano y de la Universidad
de Cornell en la comunidad Vicos.]
2484 «Artes Plásticas». La Prensa, Lima, 29 de septiembre de 1956, p. 8.
2485 [Pinturas de Macedonio de La Torre, firmado Juan Eye.]
2486 [399]
2487 «Teatro». La Prensa, Lima, 1 de octubre de 1956, p. 10.
2488 [Crítica de Frutos de la educación de Felipe Pardo y Aliaga, firmado Juan Eye.]
2489 [400]
2490 «Artes Plásticas». La Prensa, Lima, 1 de octubre de 1956, p. 8.
2491 [Firmado Juan Eye].
2492 «La batalla en los programas». La Prensa, Lima, 13 de octubre de 1956, p. 6.
2493 «El país de la travesía». La Prensa, Lima, 23 de octubre de 1956, p. 8.
241
2532 «Un laurel para un témpano». La Prensa, Lima, 18 de diciembre de 1956, p. 10.
2533 «El tesoro bajo la arena». La Prensa, Lima, 19 de diciembre de 1956, p. 10.
2534 «Se alquila una obra maestra». La Prensa, Lima, 24 de diciembre de 1956, p. 10.
2535 «La democracia sigue su marcha». La Prensa, Lima, 26 de diciembre de 1956, p. 8.
2536 «Las cadenas del Marqués de Sade». La Prensa, Lima, 30 de diciembre de 1956, p. 6.
2537 [409]
2538 1957
2539 «Navidad en Noruega». La Prensa, Lima, 1 de enero de 1957, p. 6. «Donde reina el pudor del
ruido». La Prensa, Lima, 4 de enero de 1957, p. 8.
2540 «Visión de Copenhague». La Prensa, Lima, 8 de enero de 1957, p. 8. «Sobre una
combatividad sin objeto». La Prensa, Lima, 14 de enero de 1957, p. 6.
2541 «Reencuentro con Javier Sologuren». La Prensa, Lima, 15 de enero de 1957, p. 8.
2542 [En Malmö, Suecia.]
2543 [410]
2544 «Reivindicación de Víctor Hugo». La Prensa, Lima, 17 de enero de 1957, p. 8.
2545 [La puesta en escena de Los Miserables.]
2546 [411]
2547 «Carteles electorales en el barrio latino». La Prensa, Lima, 19 de enero de 1957, p. 8.
2548 «Pasado y presente en la ciudad». La Prensa, Lima, 21 de enero de 1957, p. 6.
2549 «Los espectadores se asocian». La Prensa, Lima, 23 de enero de 1957, p. 8.
2550 «Termómetro del bienestar». La Prensa, Lima, 26 de enero de 1957, p. 8.
2551 «Aniversario del ʺLibro-Objetoʺ «. La Prensa, Lima, 29 de enero de 1957, p. 8.
2552 « ¿El crimen debe entretener?» La Prensa, Lima, 31 de enero de 1957, p. 8.
2553 «Poujade ante la ciencia social». La Prensa, Lima, 1 de febrero de 1957, p. 8.
2554 [Sobre el ensayo de Stanley Hoffman, Le mouvement Poujade.]
2555 [412]
2556 «Fatiga y desencanto de Aragón». La Prensa, Lima, 5 de febrero de 1957, p. 8.
2557 [Le Roman Inachevé del poeta Louis Aragón.]
2558 [413]
2559 «Van Gogh: locura y genio». La Prensa, Lima, 6 de febrero de 1957, p. 8. [Película de
Vincente Minnelli, «Lust for Life».]
2560 [414]
2561 «Paul Rivet pide solidaridad». La Prensa, Lima, 8 de febrero de 1957, p. 8.
2562 [Antropólogo y sociólogo francés.]
2563 [415]
2564 «Los libros en la voz de las cifras». La Prensa, Lima, 14 de febrero de 1957, p. 6.
2565 «Más libros y más cifras». La Prensa, Lima, 15 de febrero de 1957, p. 8.
2566 «El extraño Samuel Beckett». La Prensa, Lima, 18 de febrero de 1957, p. 8.
2567 [Su primera obra escrita en francés Esperando a Godot.]
243
2568 [416]
2569 «Lucha de los grafólogos». La Prensa, Lima, 19 de febrero de 1957, p. 6.
2570 «Un reino negro de ilusiones». La Prensa, Lima, 20 de febrero de 1957, p. 6.
2571 [Crítica de la obra de Franklin Frazier, La burguesía negra.]
2572 [417]
2573 «Secretos del ʺMundo del Silencioʺ». La Prensa, Lima, 21 de febrero de 1957, p. 8.
2574 «El asesino en la mesa». La Prensa, Lima, 26 de febrero de 1957, p. 8.
2575 [L’assassin est à votre table del cronista J. Courtine.]
2576 [418]
2577 «Un abate juzga al amor». La Prensa, Lima, 28 de febrero de 1957, p. 10.
2578 «Buffy: estafa o testimonio». La Prensa, Lima, 1 de marzo de 1957, p. 8.
2579 [La película «Mystère Picasso» de H.G. Clouzot dedicada a Bernard Buffet.]
2580 «Giraudoux, un eclipse literario». La Prensa, Lima, 7 de marzo de 1957, p. 8.
2581 [420]
2582 «La casa japonesa en París». La Prensa, Lima, 8 de marzo de 1957, p. 8.
2583 «La historia bajo el agua». La Prensa, Lima, 9 de marzo de 1957, p. 8.
2584 «Teatro: proteccionismo o Libertad». La Prensa, Lima, 11 de marzo de 1957, p. 6.
2585 «Las dosʺ Lola Montesʺ». La Prensa, Lima, 14 de marzo de 1957, p. 8.
2586 [Dos versiones de la película de Max Ophüls con M. Carol y P. Ustinov.]
2587 [421]
2588 «El hogar como obra de arte». La Prensa, Lima, 16 de marzo de 1957, p. 8.
2589 «Contra la tortura». La Prensa, Lima, 20 de marzo de 1957, p. 6.
2590 [El escritor Pierre-Henri Simón.]
2591 [422]
2592 «Deporte, tema del arte». La Prensa, Lima, 25 de marzo de 1957, p. 8. «Investigación
científica y bienestar». La Prensa, Lima, 26 de marzo de 1957, p. 8.
2593 «Comienza la guerra del hambre». La Prensa, Lima, 27 de marzo de 1957, p. 6.
2594 [La lucha del abate Pierre y de Josué de Castro contra la miseria.]
2595 [423]
2596 «A París llega una reina». La Prensa, Lima, 29 de marzo de 1957, p. 6.
2597 «Dadá, arqueología de ayer». La Prensa, Lima, 1 de abril de 1957, p. 8.
2598 [Acerca del libro La Aventura Dada de Georges Hugnet]
2599 [424]
2600 «Universidades y huelgas». La Prensa, Lima, 2 de abril de 1957, p. 6.
2601 «Mondrian y su elección». La Prensa, Lima, 3 de abril de 1957, p. 6.
2602 [Una exposición de las obras de Piet Mondrian en París.]
2603 [425]
2604 «El problema de las torturas». La Prensa, Lima, 6 de abril de 1957, p. 6.
244
2605 «Una época que trepida de miedo». La Prensa, Lima, 7 de abril de 1957, p. 8.
2606 «El caso de Doundintsev». La Prensa, Lima, 10 de abril de 1957, p. 8.
2607 [Crítica de la novela de Vladimir D. Doundintsev, No sólo de pan vive el hombre.]
2608 [426]
2609 «Crónica subjetiva de primavera». La Prensa, Lima, 12 de abril de 1957, p. 6.
2610 «Alojamiento, problema por resolver». La Prensa, Lima, 16 de abril de 1957, p. 8.
2611 ««Imperio del Sol»: El Perú en un film». La Prensa, Lima, 17 de abril de 1957, p. 6.
2612 [Acerca de la presentación de la película de Enrico Gras y Mario Craveri.]
2613 [427]
2614 «ʺEl TNPʺ en América». La Prensa, Lima, 18 de abril de 1957, p. 6. «La carta de un decano».
La Prensa, Lima, 20 de abril de 1957, p. 6.
2615 [Jacques Peyrega decano de la Facultad de Derecho de Argel y su carta abierta sobre el
papel del ejército francés durante la guerra de Argelia.]
2616 [428]
2617 «Lanza del Vasto y el espíritu». La Prensa, Lima, 23 de abril de 1957, p. 8.
2618 [Acerca de las obras Judas y Pélerinage aux sources.]
2619 [429]
2620 «La dictadura de las ʺVedettesʺ». La Prensa, Lima, 24 de abril de 1957, p. 6.
2621 «Política y estudiante». La Prensa, Lima, 27 de abril de 1957, p. 8. «La enseñanza de la
economía». La Prensa, Lima, 1 de mayo de 1957, p. 6.
2622 «Jean Genet y el drama El Balcón». La Prensa, Lima, 2 de mayo de 1957, p. 8.
2623 [Crítica de la obra presentada durante la guerra de Argelia.]
2624 [430]
2625 «Furor de vivir o furor de vender». La Prensa, Lima, 4 de mayo de 1957, p. 8.
2626 [Dos «ídolos» Françoise Sagan y James Dean.]
2627 [431]
2628 «Los estudiantes se dividen». La Prensa, Lima, 6 de mayo de 1957, p. 8.
2629 «Algunos contra la democracia peruana». La Prensa, Lima, 7 de mayo de 1957, p. 8.
2630 «Un falsificador y la fama». La Prensa, Lima, 9 de mayo de 1957, p. 10.
2631 [Jean de Sperati falsificador de estampillas.]
2632 [432]
2633 «La invasión de las palabras». La Prensa, Lima, 13 de mayo de 1957, p. 8.
2634 «De Carlomagno al Señor Coty». La Prensa, Lima, 15 de mayo de 1957, p. 14.
2635 [Visita del Presidente de la República Francesa al Vaticano.]
2636 [433]
2637 «Un libro de César Moro». La Prensa, Lima, 20 de mayo de 1957, p. 8.
2638 [Su poemario Amour à mort.]
2639 [434]
2640 «Los intelectuales y las empresas». La Prensa, Lima, 22 de mayo de 1957, p. 8.
245
2676 «El empuje catalán». La Prensa, Lima, 23 de julio de 1957, p. 8. «Un milagro en Avignon». La
Prensa, Lima, 25 de julio de 1957, p. 18.
2677 [Jean Vilary el TNP.]
2678 [439]
2679 «Fígaro en el palacio». La Prensa, Lima, 27 de julio de 1957, p. 8.
2680 [Representación de Noces de Figaro de Beaumarchais en Avignon.]
2681 [440]
2682 «Chaplin y su nuevo film». La Prensa, Lima, 1 de agosto de 1957, p. 8.
2683 [«Un rey en Nueva York»]
2684 [441]
2685 «Del super-pato al super-hombre». La Prensa, Lima, 5 de agosto de 1957, p. 8.
2686 «Un diluvio llamado sucesión». La Prensa, Lima, 30 de agosto de 1957, p. 8.
2687 [Sección España veinte años después I, el franquismo.]
2688 [442]
2689 «Sin partidos; sin opinión». La Prensa, Lima, 31 de agosto de 1957, p. 8.
2690 [Sección España veinte años después II, España y el partido único.]
2691 [443]
2692 «Los llamados liberales». La Prensa, Lima, 2 de septiembre de 1957, p. 8.
2693 [Sección España veinte años después III.]
2694 [444]
2695 «El senequismo vivo». La Prensa, Lima, 3 de septiembre de 1957, p. 8.
2696 [Sección España veinte años después IV, el general Franco.]
2697 [445]
2698 «Que todos piensen igual». La Prensa, Lima, 4 de septiembre de 1957, p. 8.
2699 [Sección España veinte años después V, España un Estado totalitario.]
2700 [446]
2701 «¿Son drogas los libros?» La Prensa, Lima, 24 de septiembre de 1957, p. 10.
2702 [Sección Notas de travesía, la interdicción de importar libros en el Perú.]
2703 «El cine redentor de la realidad». La Prensa, Lima, 25 de septiembre de 1957, p. 8.
2704 [Sección Notas de travesía, Jean d’Yvoire, teórico del cine.]
2705 [447]
2706 «Meditación de altamar». La Prensa, Lima, 26 de septiembre de 1957, p. 8.
2707 [Sección Notas de travesía.]
2708 «Pablo Guevara en un libro». La Prensa, Lima, 28 de septiembre de 1957, p. 8.
2709 [Poemario, Retorno a la creatura.]
2710 [448]
2711 «La armonía y la democracia». La Prensa, Lima, 30 de septiembre de 1957, p. 8.
2712 [Sección Notas de travesía.]
247
2713 «César Vallejo et les deux mondes». Les Lettres Nouvelles, París, n.° 53, octubre de 1957, pp.
376-381.
2714 [Artículo traducido al francés por P. X. Despilho; este mismo artículo está publicado con
un título ligeramente diferente «Vallejo entre dos mundos» en César Vallejo, edición de
Julio Ortega, Persiles 76, serie El escritor y la crítica, Taurus 1974, pp. 61-64.]
2715 [449]
2716 «Defunción de la epístola». La Prensa, Lima, 1 de octubre de 1957, p. 8.
2717 [Sección Notas de travesía.]
2718 «Otelo y el cine shakesperiano». La Prensa, Lima, 2 de octubre de 1957, p. 8.
2719 [Una película realizada por Serguiev Yutkevitch.]
2720 [450]
2721 «Por una deuda futura». La Prensa, Lima, 3 de octubre de 1957, p. 8. «Enrique Congrains,
embajador». La Prensa, Lima, 5 de octubre de 1957, p. 8.
2722 [Acerca de su antología: Embajada Cultural Peruana.]
2723 [451]
2724 «¿Qué llevaremos a París?» La Prensa, Lima, 7 de octubre de 1957, p.8.
2725 «Un delegado y su opinión». La Prensa, Lima, 9 de octubre de 1957, p. 8.
2726 [Alberto Jochamowitz, escritor y crítico peruano, firmado Diego Mexía.]
2727 [452]
2728 «Más sobre la misma exposición». La Prensa, Lima, 9 de octubre de 1957, p. 8.
2729 «Saludo a Guayasamín». La Prensa, Lima, 11 de octubre de 1957, p. 8.
2730 [Firmado Diego Mexía.]
2731 [453]
2732 «Flora Tristán y su pasión». La Prensa, Lima, 11 de octubre de 1957, p. 8. [Sección Un libro
cada semana, comentario del libro de Luis Alberto Sánchez Una mujer sola contra el mundo.]
2733 [454]
2734 «Una ley para los autores». La Prensa, Lima, 12 de octubre de 1957, p. 8.
2735 «Vilar, el teatro y las masas» La Prensa, Lima, 14 de octubre de 1957, p. 8.
2736 [Llegada a Lima del TNP y de Jean Vilar.]
2737 [455]
2738 «La beca como inversión». La Prensa, Lima, 15 de octubre de 1957, p. 10.
2739 [Firmado Diego Mexía.]
2740 «Lo que va a ser mito». La Prensa, Lima, 16 de octubre de 1957, p. 10.
2741 [Sección Un libro cada semana, sobre No se suicidan los muertos de Esteban Pavlyich.]
2742 [456]
2743 «Dado a manos llenas». La Prensa, Lima, 17 de octubre de 1957, p. 8.
2744 [Firmado Diego Mexía.]
2745 «Entre el pasado y el futuro». La Prensa, Lima, 18 de octubre de 1957, p. 10.
2746 [Acerca del artículo de George Beebe «El Perú visto por un periodista norteamericano».]
248
2747 [457]
2748 «Un teatro, toda una historia». La Prensa, Lima, 21 de octubre de 1957, p. 8.
2749 «Camus, una palabra libre». La Prensa, Lima, 22 de octubre de 1957, p. 8.
2750 [458]
2751 «Pelicaric, un ceramista original». La Prensa, Lima, 22 de octubre de 1957, p. 8.
2752 [Firmado Diego Mexía.]
2753 [459]
2754 «El yerno marido: un retrato humano». La Prensa, Lima, 23 de octubre de 1957, p. 8.
2755 [Acerca de Dostoievski-Mauclair por el Club de Teatro.]
2756 [460]
2757 «El paisaje, una trascendental conquista». La Prensa, Lima, 24 de octubre de 1957, p. 8.
2758 [Sección Un libro cada semana, sobre Huaraz Chavín de Herman Buse.]
2759 [461]
2760 «¿Cemento en Machu Picchu?» La Prensa, Lima, 25 de octubre de 1957, p. 10.
2761 «Un festival y sus enemigos». La Prensa, Lima, 26 de octubre de 1957, p. 8.
2762 [Firmado Diego Mexía.]
2763 «Poesía, amor y alegría». La Prensa, Lima, 28 de octubre de 1957, p. 8.
2764 [Sección Un libro cada semana, un poemario de Wáshington Delgado Días del corazón.]
2765 [462]
2766 «El Estado y el turismo en el Perú». La Prensa, Lima, 29 de octubre de 1957, p. 8.
2767 ««Ciudad-jardín», ¿Ironía o alucinación?» La Prensa, Lima, 30 de octubre de 1957, p. 10.
2768 «Machu Picchu y el cemento». La Prensa, Lima, 31 de octubre de 1957, p. 8.
2769 «Los estudiantes, el arte y el dinero». La Prensa, Lima, 1 de noviembre de 1957, p. 8.
2770 «Un ballet y su creadora». La Prensa, Lima, 2 de noviembre de 1957, p. 6.
2771 [Rosa Graña y la Asociación de Artistas Aficionados]
2772 [463]
2773 «Cuentos en edición popular». La Prensa, Lima, 4 de noviembre de 1957, p. 8.
2774 [Las ediciones «Vox Perú», firmado Diego Mexía.]
2775 «Los poetas obreros y su obra». La Prensa, Lima, 5 de noviembre de 1957, p. 8.
2776 [Sección Un libro cada semana, crítica de poemarios de Víctor Mazzi, Prólogo del alba, y de
Leoncio Bueno, Nacimiento del canto.]
2777 [464]
2778 «Un rasgo: hacer y deshacer mitos». La Prensa, Lima, 7 de noviembre de 1957, p. 10.
2779 «Turismo: las cifras crecen». La Prensa, Lima, 8 de noviembre de 1957, p. 10.
2780 «Una estatua, un derecho, un símbolo». La Prensa, Lima, 9 de noviembre de 1957, p. 8.
2781 [Polémica acerca de la estatua de Bolognesi por Querol.]
2782 [465]
2783 «Varios temas y una afirmación». La Prensa, Lima, 11 de noviembre de 1957, p. 8.
249
2784 [Sección Un libro cada semana, libro El desván de la imaginería peruana, de José Sabogal.]
2785 [466]
2786 «Una ruta urbana y el ornato». La Prensa, Lima, 12 de noviembre de 1957, p. 8.
2787 [Firmado Diego Mexía.]
2788 «Una cita con Shakespeare». La Prensa, Lima, 13 de noviembre de 1957, p. 8.
2789 [Sueño de una noche de verano, obra dirigida por Ricardo Roca Rey, Twelfth night y Noche de
los Reyes, por el chileno Pedro Orthous.]
2790 [467]
2791 «Para revivir la leyenda». La Prensa, Lima, 14 de noviembre de 1957, p. 10.
2792 «Maugham contra el comercio de la epístola». La Prensa, Lima, 15 de noviembre de 1957, p.
10.
2793 [Publicación de cartas de artistas y creadores.]
2794 [468]
2795 «Una ley por la imprenta y la cultura». La Prensa, Lima, 16 de noviembre de 1957, p. 8.
2796 «El Perú frente a Occidente». La Prensa, Lima, 18 de noviembre de 1957, p. 10.
2797 [Sección Un libro cada semana, sobre El Perú y la cultura occidental, de Jesús Vélez Lizárraga.]
2798 «¿Dónde está la crisis moral?» La Prensa, Lima, 19 de noviembre de 1957, p. 8.
2799 «Documentales que prometen un cine». La Prensa, Lima, 20 de noviembre de 1957, p. 10.
2800 « ¿Somos los inventores de la pólvora?» La Prensa, Lima, 21 de noviembre de 1957, p. 8.
2801 «César Vallejo y los dos mundos». La Prensa, Lima, 23 de noviembre de 1957, p. 8. [Extracto
de un artículo publicado en Les Lettres Nouvelles en octubre de 1957.]
2802 [470]
2803 «Un falso Perú en una mala pintura». La Prensa, Lima, 25 de noviembre de 1957, p. 8.
2804 [Cuadros de Kristian Krecovic expuestos en el Círculo de Bellas Artes.]
2805 [471]
2806 «Poesía de raíz en la vida». La Prensa, Lima, 26 de noviembre de 1957, p. 8.
2807 [Sección Un libro cada semana, sobre Cantos desde lejos de Gonzalo Rose, «firmado Pepe
Chacarilla desde lejos».]
2808 [472]
2809 «Diego Rivera, bárbaro y precursor». La Prensa, Lima, 27 de noviembre de 1957, p. 10.
2810 [473]
2811 «Ante una muestra, la falta de otra». La Prensa, Lima, 28 de noviembre de 1957, p. 8.
2812 «Los buenos frutos de un festival». La Prensa, Lima, 29 de noviembre de 1957, p. 10.
2813 [Festival Nacional de Teatro organizado por el Ministerio de Educación.]
2814 «El intelectual, la teoría y la vida». La Prensa, Lima, 2 de diciembre de 1957, p. 10.
2815 [Sección Un libro cada semana, sobre Acerca del intelectual y la vida teórica de Leopoldo
Chiappo]
2816 [474]
2817 «Una exposición y dos efectos». La Prensa, Lima, 3 de diciembre de 1957, p. 8.
250
2852 «La guerra en las jugueterías». La Prensa, Lima, 24 de diciembre de 1957, p. 10.
2853 «La navidad tiene una artífice». La Prensa, Lima, 25 de diciembre de 1957, p. 8.
2854 «El verde es para todos». La Prensa, Lima, 26 de diciembre de 1957, p. 6.
2855 «Un estudio sobre la jerga delictiva». La Prensa, Lima, 27 de diciembre de 1957, p. 8.
2856 [Sección Un libro cada semana, sobre Jerga del hampa, de José Bonilla Amado.]
2857 [485]
2858 «Un museo provinciano y la cultura». La Prensa, Lima, 28 de diciembre de 1957, p. 8.
2859 [Creación del Museo Regional de Arqueología de Ica.]
2860 «Un terreno central y el bienestar». La Prensa, Lima, 30 de diciembre de 1957, p. 8.
2861 [Subasta del terreno de la Penitenciaria.]
2862 «Henríquez Ureña, una obra y un ejemplo». La Prensa, Lima, 31 de diciembre de 1957, p. 8.
2863 [Sección Un libro cada semana, sobnre las Notas sobre Pedro Henríquez Ureña, de Luis Alberto
Sánchez.]
2864 [486]
1958
2865 «Palabras sobre el tiempo en año nuevo». La Prensa, Lima, 1 de enero de 1958, p. 6.
2866 «Los días feriados y el progreso». La Prensa, Lima, 3 de enero de 1958, p. 6.
2867 «Los extranjeros y el destino peruano». La Prensa, Lima, 4 de enero de 1958, p. 6.
2868 «El ocio, la rutina y la juventud». La Prensa, Lima, 7 de enero de 1958, p. 6.
2869 «Un poeta y los afectos humildes». La Prensa, Lima, 9 de enero de 1958, p. 6.
2870 [Sección Un libro cada semana sobre Poesía menor, de Óscar Acosta.]
2871 [487]
2872 «El instituto, el arte y el país». La Prensa, Lima, 11 de enero de 1958, p. 6.
2873 «El sol y el mar no tienen dueño». La Prensa, Lima, 14 de enero de 1958, p. 8.
2874 «Fútbol y discriminación racial». La Prensa, Lima, 15 de enero de 1958, p. 10.
2875 «Un médico joven y su drama». La Prensa, Lima, 17 de enero de 1958, p. 12.
2876 [Sección Un libro cada semana, crítica de Huellas perdidas y El diario de un médico, de Miguel
Lladó.]
2877 [488]
2878 «En torno a un film de muñecos». La Prensa, Lima, 18 de enero de 1958, p. 10.
2879 [Película del checo Jiri Trnka.]
2880 [489]
2881 «Una tesis y la pena capital». La Prensa, Lima, 20 de enero de 1958, p. 10.
2882 [Tesis de Derecho de Óscar Díaz Bravo.]
2883 [490]
2884 «Visita al salón de arte abstracto». La Prensa, Lima, 21 de enero de 1958, p. 8.
2885 «Estaciones repetidoras: una voz y el país». La Prensa, Lima, 23 de enero de 1958, p. 10.
252
2921 [Sección Un libro cada semana, V. R. Hidalgo, J. Dávila Durand, Germán Lequerica, Luis
Hernán Ramírez y L. Chávez Pastor.]
2922 [501]
2923 «El Perú presente en París». La Prensa, Lima, 27 de febrero de 1958, p. 8.
2924 «Incultura y propiedad intelectual». La Prensa, Lima, 1 de marzo de 1958, p. 8.
2925 [Acerca de «La flor de la canela» de Chabuca Granda.]
2926 [502]
2927 «Una palabra y el destino humano». La Prensa, Lima, 2 de abril de 1958, p. 10.
2928 «Seguín y la vocación médica». La Prensa, Lima, 3 de abril de 1958, p. 6.
2929 [Sección Un libro cada semana, sobre Tú y la medicina, de Carlos Alberto Seguín.]
2930 [503]
2931 «Judas está entre nosotros». La Prensa, Lima, 4 de abril de 1958, p. 8. «¿Son necesarios los
poetas?» La Prensa, Lima, 5 de abril de 1958, p. 8.
2932 [Artículos del poeta ingles Stephen Spencer.]
2933 [504]
2934 «Una portada y las pupilas». La Prensa, Lima, 7 de abril de 1958, p. 8.
2935 [Sección La Ventana Indiscreta, la entrada monumental del «Nuevo Cementerio», obra de
Fernando de Szyszlo y Joaquín Roca Rey.]
2936 [505]
2937 «Del paleolítico al siglo XX». La Prensa, Lima, 7 de abril de 1958, p. 9.
2938 [Sección Introducción a las artes.]
2939 «Elvira Travesí y la intuición creadora». La Prensa, Lima, 8 de abril de 1958, p. 10.
2940 [506]
2941 «Conocimiento y amistad». La Prensa, Lima, 9 de abril de 1958, p. 12.
2942 [Sección La Ventana Indiscreta, Les Lettres Nouvelles dedicada a César Vallejo.]
2943 [507]
2944 «Realismo y abstracción». La Prensa, Lima, 10 de abril de 1958, p. 11.
2945 [Sección Introducción a las artes.]
2946 «El libro va a las fábricas». La Prensa, Lima, 10 de abril de 1958, p. 10.
2947 «Un poeta y el compromiso que asume». La Prensa, Lima, 11 de abril de 1958, p. 12.
2948 [Sección Un libro cada semana, sobre Poemas, de Carlos Germán Belli.]
2949 [508]
2950 «El artista abandona las cavernas». La Prensa, Lima, 12 de abril de 1958, p. 11.
2951 [Sección Introducción a las arfes.]
2952 «Cosas de indios en Europa». La Prensa, Lima, 12 de abril de 1958, p. 10.
2953 [Sección La Ventana Indiscreta.]
2954 «¿Qué haremos en la era del ocio?» La Prensa, Lima, 14 de abril de 1958, p. 10.
2955 «La filiación de Vallejo: el amor». La Prensa, Lima, 15 de abril de 1958, p. 8.
2956 [509]
254
3030 [520]
3031 «Arquitectura y escultura». La Prensa, Lima, 21 de mayo de 1958, p. 9.
3032 [Sección Introducción a las artes.]
3033 «Ilustración técnica y cultura». La Prensa, Lima, 22 de mayo de 1958, p. 12.
3034 [Sección La Ventana Indiscreta.]
3035 «Li Carrillo, retorno y desagravio». La Prensa, Lima, 23 de mayo de 1958, p. 10.
3036 [El general Odría se opone al regreso del profesor de filosofía a la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos.]
3037 [521]
3038 «El Ecuador en el Perú». La Prensa, Lima, 24 de mayo de 1958, p. 10.
3039 [Sección La Ventana Indiscreta.]
3040 «Renacimiento en Holanda». La Prensa, Lima, 26 de mayo de 1958, p. 11.
3041 [Sección Introducción a las artes.]
3042 «El teatro en la escuela». La Prensa, Lima, 27 de mayo de 1958, p. 10.
3043 «La lectura, la vida y la muerte». La Prensa, Lima, 29 de mayo de 1958, p. 12.
3044 «Alemania y España». La Prensa, Lima, 29 de mayo de 1958, p. 13.
3045 [Sección Introducción a las artes.]
3046 «Tello, camino del mito». La Prensa, Lima, 30 de mayo de 1958, p. 10.
3047 [Sección Un libro cada semana, crítica de 50 anécdotas del sabio Tello, de Hernán Ponce
Sánchez.]
3048 [522]
3049 «El barroco». La Prensa, Lima, 31 de mayo de 1958, p. 11.
3050 [Sección Introducción a las artes.]
3051 «Juan Ramón Jiménez, España honda». La Prensa, Lima, 31 de mayo de 1958, p. 10.
3052 [523]
3053 «El maremagnum libresco». La Prensa, Lima, 2 de junio de 1958, p. 10.
3054 [Sección La Ventana Indiscreta.]
3055 «Formas y motivos de la lectura». La Prensa, Lima, 3 de junio de 1958, p. 10.
3056 «Una incógnita de este tiempo». La Prensa, Lima, 4 de junio de 1958, p. 10.
3057 «El arte de «El Greco»«. La Prensa, Lima, 4 de junio de 1958, p. 11.
3058 [Sección Introducción a las artes.]
3059 [524]
3060 «Nicomedes Santa Cruz, poeta natural». La Prensa, Lima, 5 de junio de 1958, p. 8.
3061 [525]
3062 «Un libro de cuentos y los niños». La Prensa, Lima, 6 de junio de 1958, p. 8.
3063 [Libros para niños de Carlotta Carvallo de Núñez.]
3064 [526]
3065 «Un maestro: Velásquez». La Prensa, Lima, 7 de junio de 1958, p. 11.
257
3140 [541]
3141 «Lingüistas en la selva». La Prensa, Lima, 16 de julio de 1958, p. 12.
3142 [Sección La Ventana Indiscreta.]
3143 «Balcones apolillados y tradición». La Prensa, Lima, 18 de julio de 1958, p. 12.
3144 «Otros pintores contemporáneos». La Prensa, Lima, 19 de julio de 1958, p. 13.
3145 [Sección Introducción a las artes.]
3146 «Solidaridad, base de la seguridad». La Prensa, Lima, 19 de julio de 1958, p. 12.
3147 «Hospital Schweitzer: obra ejemplar». La Prensa, Lima, 21 de julio de 1958, p. 12.
3148 [542]
3149 «El país convaleciente». La Prensa, Lima, 22 de julio de 1958, p. 12
3150 [Sección La Ventana Indiscreta.]
3151 «La pintura norteamericana». La Prensa, Lima, 23 de julio de 1958, p. 17.
3152 [Sección Introducción a las artes.]
3153 «Un espantable crecimiento». La Prensa, Lima, 23 de julio de 1958, p. 16.
3154 [Una conferencia de José Luis Bustamante.]
3155 [543]
3156 «El descubrimiento de un símbolo». La Prensa, Lima, 24 de julio de 1958, p. 16.
3157 [Descubrimiento del Machu Picchu por Hiram Bingham.]
3158 [544]
3159 «Los tesoros del Perú, revelación». La Prensa, Lima, 26 de julio de 1958, p. 8.
3160 «La pintura latinoamericana». La Prensa, Lima, 26 de julio de 1958, p. 9.
3161 «El pleno nombre del Perú». La Prensa, Lima, 28 de julio de 1958, p. 14.
3162 «Los cuarenta años del Mercurio Peruano». Mercurio Peruano, Revista de Ciencias Sociales
y Letras, Lima, agosto de 1958, n.° 376, pp. 466-467.
3163 «No más ʺsorbonas del crimenʺ». La Prensa, Lima, 5 de agosto de 1958, p. 8.
3164 «Un drama de V. García Calderón». La Prensa, Lima, 7 de agosto de 1958, p. 8.
3165 [545]
3166 «Perú y Ecuador: un destino». La Prensa, Lima, 10 de agosto de 1958, p. 8.
3167 «Una poesía que gobierna». La Prensa, Lima, 13 de agosto de 1958, pp. 8 y 10.
3168 «Del dragón al platillo volador». La Prensa, Lima, 14 de agosto de 1958, p. 10.
3169 «Un symposium y la vocación juvenil». La Prensa, Lima, 15 de agosto de 1958, p. 10.
3170 «Arte del Ecuador, belleza y unidad». La Prensa, Lima, 18 de agosto de 1958, p. 10.
3171 «Un bosque que no existirá». La Prensa, Lima, 19 de agosto de 1958, p. 12.
3172 «Basílica, arquitectura y tiempo». La Prensa, Lima, 20 de agosto de 1958, p. 14.
3173 «Marinera, escultura y premio». La Prensa, Lima, 21 de agosto de 1958, p. 12.
3174 [Roberto Guzmán García ganador del concurso «La Marinera».]
3175 [546]
3176 «América Latina y encrucijada». La Prensa, Lima, 23 de agosto de 1958, p. 8.
260
3212 «Un artículo y una carta de V. García Calderón». La Prensa, Lima, 24 de septiembre de
1958, p. 10.
3213 [Carta abierta a Salazar Bondy.]
3214 [555]
3215 «Don Quijote: el mito en el cine». La Prensa, Lima, 25 de septiembre de 1958, p. 10.
3216 [556]
3217 «Dore Hoyer: Derechos de la danza». La Prensa, Lima, 26 de septiembre de 1958, p. 12.
3218 [557]
3219 «Velarde, humorismo esperanzado». La Prensa, Lima, 29 de septiembre de 1958, p. 10.
3220 [La pirámide invertida.]
3221 [558]
3222 «Nace una bandera: Guinea». La Prensa, Lima, 1 de octubre de 1958, p. 12.
3223 «La etapa del dictador multiplicado». La Prensa, Lima, 2 de octubre de 1958, p. 12.
3224 «Televisión, tempestad en el hogar». La Prensa, Lima, 4 de octubre de 1958, p. 10.
3225 «Lo que no ha hecho el Patronato de las Artes». La Prensa, Lima, 6 de octubre de 1958, p.
10.
3226 «El Prestamista: madurez teatral». La Prensa, Lima, 7 de octubre de 1958, p. 10.
3227 [Obra de Fernando Josseau.]
3228 [559]
3229 «Una calificación absurda: la raza». La Prensa, Lima, 8 de octubre de 1958, p. 10.
3230 «Lucía Irurita: Vocación que triunfa». La Prensa, Lima, 10 de octubre de 1958, p. 12.
3231 [560]
3232 «Novela a partir de cero». La Prensa, Lima, 11 de octubre de 1958, p.8.
3233 [Los pasos perdidos de Alejo Carpentier.]
3234 [561]
3235 «Una revista, el país y la cultura». La Prensa, Lima, 13 de octubre de 1958, p. 8. [Publicación
de una nueva revista en Cusco: Tradición.]
3236 «Un testimonio sobre Vallejo humano». La Prensa, Lima, 14 de octubre de 1958, p. 12.
3237 [562]
3238 « ¿Y los padres «rocanroleros»?» La Prensa, Lima, 15 de octubre de 1958, p. 12.
3239 «Formación juvenil y falta de sentido». La Prensa, Lima, 18 de octubre de 1958, p. 8.
3240 «Dictadura científica y espíritu». La Prensa, Lima, 20 de octubre de 1958, p. 10.
3241 «La muerte y los límites de la información». La Prensa, Lima, 21 de octubre de 1958, p. 12.
3242 «El arte de José Luis Cuevas». La Prensa, Lima, 22 de octubre de 1958, p. 12.
3243 [563]
3244 «La masa, divinidad contemporánea». La Prensa, Lima, 23 de octubre de 1958, p. 14.
3245 «Boris Pasternak, un símbolo». La Prensa, Lima, 25 de octubre de 1958, p. 8.
3246 [564]
3247 «Un arte que vuelve a florecer». La Prensa, Lima, 28 de octubre de 1958, p. 10.
262
3248 «117 manzanas y la arquitectura de Lima». La Prensa, Lima, 29 de octubre de 1958, p. 14.
3249 «¿Para quién adquirir los Pancho Fierro?» La Prensa, Lima, 30 de octubre de 1958, p. 14.
3250 «Martín Adán y una obra maestra». La Prensa, Lima, 1 de noviembre de 1958, p. 8.
3251 [Reedición de La casa de cartón.]
3252 [565]
3253 «Por Juan Pérez o Boris Pasternak». La Prensa, Lima, 2 de noviembre de 1958, p. 8.
3254 [566]
3255 «Los cuarenta años de Mercurio». La Prensa, Lima, 5 de noviembre de 1958, p. 10, y en
Boletín Cultural Peruano, Lima, año I, n.° 1, diciembre de 1958, p. 14.
3256 «Cuentos del hombre y la selva». La Prensa, Lima, 7 de noviembre de 1958, p. 12.
3257 [Cuentos Amazónicos, de Humberto del Águila.]
3258 [567]
3259 «Una obra de Mecenas pobres». La Prensa, Lima, 11 de noviembre de 1958, p. 12.
3260 «Una ley, no homenajes póstumos». La Prensa, Lima, 12 de noviembre de 1958, p. 10.
3261 «Poda, tala y arboricidio». La Prensa, Lima, 13 de noviembre de 1958, p. 16.
3262 «Un canto al mar peruano». La Prensa, Lima, 15 de noviembre de 1958, p. 10.
3263 [Mar del Perú, de Herman Buse.]
3264 [568]
3265 «Un joven que busca editor». La Prensa, Lima, 16 de noviembre de 1958, p. 8.
3266 «Alguien que no predica en el desierto». La Prensa, Lima, 18 de noviembre de 1958, p. 12.
3267 [El padre Arnold Griffiths.]
3268 [569]
3269 «Cultura, producción y consumo». La Prensa, Lima, 19 de noviembre de 1958, p. 12.
3270 «La Lección, su público y el autor». La Prensa, Lima, 21 de noviembre de 1958, p. 12.
3271 [Obra de Eugène Ionesco.]
3272 [570]
3273 «Los arboricidas son refugiados». La Prensa, Lima, 23 de noviembre de 1958, p. 8.
3274 [Corrección de la mano del autor: «refutados» en vez de «refugiados».]
3275 «Una película prohibida». La Prensa, Lima, 25 de noviembre de 1958, p. 12.
3276 [«El acorazado Potemkin» de S.M. Eisenstein.]
3277 [571]
3278 «Georgina Hübner ha muerto». La Prensa, Lima, 26 de noviembre de 1958, p. 8.
3279 [Necrología de Juan Ramón Jiménez. Salazar Bondy recuerda la broma hecha por José
Gálvez, Ventura García Calderón y Adán Espinosa Saldaña que hicieron creer al poeta
español que Georgina Hübner, una admiradora limeña, se había enamorado de él. Los tres
amigos tomaron la decisión de hacerla fallecer cuando el poeta quiso casarse con ella.]
3280 [572]
3281 «El Municipal, sala de ʺVarietéʺ». La Prensa, Lima, 27 de noviembre de 1958, p. 8. [Sección
La Ventana Indiscreta.]
263
1959
3302 «Café a tiempo trata de lograr la O.E.A. en el Perú». The Americas, Washington, n.° 1, 1959,
pp. 2-4.
3303 «Una felicidad ante el año nuevo». La Prensa, Lima, 1 de enero de 1959, p. 10.
3304 «Un litigio y la falta de una ley». La Prensa, Lima, 4 de enero de 1959, p. 10.
3305 «El poco verde que nos han dejado». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo, Suplemento
Dominical, Lima, 4 de enero de 1959, p. 6. «Los festivales y una voz disonante». La Prensa,
Lima, 6 de enero de 1959, p. 8.
3306 «No existe el libro de lujo». La Prensa, Lima, 7 de enero de 1959, p. 10. «Un intento de
hacernos conocer». La Prensa, Lima, 9 de enero de 1959, p. 10.
3307 «La reja, resto arqueológico». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo, Suplemento Dominical,
Lima, 11 de enero de 1959, p. 6. «Reunión de los escritores del continente». La Prensa,
Lima, 12 de enero de 1959, p. 8.
3308 «Valdelomar, vuelco a sí mismo». La Prensa, Lima, 14 de enero de 1959, p. 8.
264
3309 [575]
3310 «Los criminales del tránsito». La Prensa, Lima, 16 de enero de 1959, p. 10.
3311 «Del jardín de Academo a la Academia Peruana». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo,
Suplemento Dominical, Lima, 18 de enero de 1959, pp. 8-9.
3312 [Sobre Martín Adán.]
3313 [576]
3314 «Premios nacionales: tarde, mal y o nunca». La Prensa, Lima, 19 de enero de 1959, p. 10.
3315 «Versos de mujer, revelación del ser». La Prensa, Lima, 20 de enero de 1959, p. 10.
3316 «Diez escultores, diez inventores». La Prensa, Lima, 22 de enero de 1959, p. 10.
3317 «Francisca Sánchez y el amor callado». La Prensa, Lima, 24 de enero de 1959, p. 10.
3318 [Sobre Rubén Darío.]
3319 [577]
3320 «Cómo mirar la escultura moderna». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo, Suplemento
Dominical, Lima, 25 de enero de 1959, pp. 10-11.
3321 «Las máquinas pensantes y el hombre». La Prensa, Lima, 26 de enero de 1959, p. 10.
3322 «Lima y lo limeño en una antología». La Prensa, Lima, 28 de enero de 1959, p. 14.
3323 «Un Instituto Internacional y nosotros». La Prensa, Lima, 29 de enero de 1959, p. 12.
3324 «Cinco títulos y una ciudad». La Prensa, Lima, 31 de enero de 1959, p. 10.
3325 [Las ediciones «Nuevos rumbos» publican las obras de Segura, Chocano, Palma, Romero y
Miró.]
3326 [578]
3327 «Nuestro Boletín». Boletín Cultural Peruano, Lima, año II, n.° 2, febrero-marzo de 1959, p.
16.
3328 «La juventud y los tragamonedas». La Prensa, Lima, 1 de febrero de 1959, p. 12.
3329 «El rostro de Pablo Picasso: ser o no ser del siglo XX». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo,
Suplemento Dominical, Lima, 1 de febrero de 1959, pp. 10-11.
3330 [Subtítulo: Hay en la faz y en el arte del gran pintor español una profunda angustia y una
incógnita que son también las de nuestra época.]
3331 [579]
3332 «Examen final, prueba necesaria». La Prensa, Lima, 3 de febrero de 1959, p. 12.
3333 «La delincuencia y tres estímulos». La Prensa, Lima, 4 de febrero de 1959, p. 12.
3334 «Veinte años de una Academia de Arte». La Prensa, Lima, 5 de febrero de 1959, p. 12.
3335 [Sobre la «Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Católica» dirigida por Adolfo
Winternitz.]
3336 [580]
3337 «Vicos, modelo de renovación social». La Prensa, Lima, 7 de febrero de 1959, p. 10.
3338 «Arte esquimal, arte primitivo y moderno». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo,
Suplemento Dominical, Lima, 8 de febrero de 1959, pp. 10-11.
3339 «Una ejemplar ley en Colombia». La Prensa, Lima, 9 de febrero de 1959, p. 8.
3340 «Carnavales, alegría y agresión». La Prensa, Lima, 10 de febrero de 1959, p. 10.
265
3341 «Turismo, barreras, planes y futuro». La Prensa, Lima, 11 de febrero de 1959, p. 10.
3342 «Un convenio, la cultura y la unidad». La Prensa, Lima, 14 de febrero de 1959, p. 10.
3343 «Vicos: democracia social en acción». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo, Suplemento
Dominical, Lima, 15 de febrero de 1959, p. 8-9.
3344 «Poesía y pragmatismo aquí y allá». La Prensa, Lima, 16 de febrero de 1959, p. 12.
3345 «El esquimal, artista y obrero». La Prensa, Lima, 18 de febrero de 1959, p. 12.
3346 «Un poeta de la democracia». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo, Suplemento Dominical,
Lima, 22 de febrero de 1959, p. 7.
3347 [Sobre Abraham Lincoln.]
3348 [581]
3349 «Vicos, la beneficencia y el campesino». La Prensa, Lima, 23 de febrero de 1959, p. 8.
3350 «Casals, su ejemplo y su mensaje». La Prensa, Lima, 25 de febrero de 1959, p. 12.
3351 [582]
3352 «El fin de La Náusea». La Prensa, Lima, 26 de febrero de 1959, p. 10.
3353 [Obra de Jean-Paul Sartre.]
3354 [583]
3355 «Bardem, su obra y sus opiniones». La Prensa, Lima, 27 de febrero de 1959, p. 10.
3356 [584]
3357 «El conflicto vital de Martín Adán». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo, Suplemento
Dominical, Lima, 1 de marzo de 1959, pp. 12-13.
3358 [Análisis de la obra de Martín Adán, Travesía de extramares.]
3359 [585]
3360 «Un Peruano que vivió en la caverna». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo, Suplemento
Dominical, Lima, 8 de marzo de 1959, pp. 8 y 9.
3361 [Subtítulo: La Prehistoria, ciencia fundamental, nace en el Perú gracias a una vocación y una obra
de carácter espontáneo y serio, acerca de Los Yacimientos de Lauricocha. Nuevas interpretaciones
de la Prehistoria Peruana, de Augusto Cardich.]
3362 [586]
3363 «En un tranvía llamado éxito». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo, Suplemento
Dominical, Lima, 29 de marzo de 1959, p. 8. «La universidad, inversión cultural». La Prensa,
Lima, 2 de abril de 1959, p. 8.
3364 «El fútbol, una armonía delicada» La Prensa, Lima, 3 de abril de 1959, p. 8.
3365 «Un eterno pequeño drama». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo, Suplemento Dominical,
Lima, 5 de abril de 1959, p. 8. «Un despojo de la propiedad particular». La Prensa, Lima, 6
de abril de 1959, p. 8.
3366 «Una época que trepida de miedo». La Prensa, Lima, 7 de abril de 1959, p. 8.
3367 «La mujer, los taxis y la lógica». La Prensa, Lima, 9 de abril de 1959, p. 12.
3368 «El torrente literario encauzado». La Prensa, Lima, 10 de abril de 1959, p. 10.
3369 [Acerca de Bibliografía de la literatura peruana de Alberto Tauro.]
3370 [587]
266
3371 «Una lucha antigua como el Perú». La Prensa, Lima, 11 de abril de 1959, p. 10.
3372 «Roca Rey y la materia vacía de materia». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo, Suplemento
Dominical, Lima, 12 de abril de 1959, p. 7.
3373 [588]
3374 «De los hombres a las realidades». La Prensa, Lima, 13 de abril de 1959, p. 12.
3375 «La ONU, el niño y sus derechos». La Prensa, Lima, 14 de abril de 1959, p. 10.
3376 «Vallejo en su ausencia». La Prensa, Lima, 15 de abril de 1959, p. 16.
3377 [589]
3378 «La ciudad en diez volúmenes». La Prensa, Lima, 16 de abril de 1959, p. 12.
3379 «Mariátegui y su destino intemporal». La Prensa, Lima, 18 de abril de 1959, p. 10.
3380 [590]
3381 «El hombre que hizo de la casa un órgano». La Prensa, 7 Días del Perú y del Mundo,
Suplemento Dominical, Lima, 19 de abril de 1959, p. 7.
3382 [El arquitecto Frank Lloyd Wright.]
3383 [591]
3384 «Lucha de clases, traición de élites». La Prensa, Lima, 21 de abril de 1959, p. 12.
3385 [Sección El pensamiento de Lebret I, padre dominico y economista francés, director del
movimiento «Economía y Humanismo».]
3386 [592]
3387 «Lebret ante la lucha de clases I». El Comercio, Lima, 4 de mayo de 1959, p. 6.
3388 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3389 [593]
3390 «Lebret ante los valores del espíritu II». El Comercio, Lima, 5 de mayo de 1959, p. 2.
3391 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3392 [594]
3393 «Lebret ante la economía y el hombre III». El Comercio, Lima, 6 de mayo de 1959, p. 2.
3394 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3395 [595]
3396 «Una ley contra Moisés Vivanco». La Voz de Huancayo, Huancayo, 9 de mayo de 1959.
3397 [596]
3398 «Arte, encargo y Libertad». El Comercio, Lima, 13 de mayo de 1959, p.2.
3399 [Sección El Laberinto y el Hilo, sobre la polémica entre la Asociación Nacional de Actores de
México y el pintor David Alfaro Siqueiros.]
3400 [597]
3401 «La intimidad fracturada». El Comercio, Lima, 17 de mayo de 1959, p. 2.
3402 [Sección El Laberinto y el Hilo, periodismo y vida privada.]
3403 «Alfonso Reyes, maestro americano». El Comercio, Lima, 17 de mayo de 1959, Suplemento
Dominical, p. 5.
3404 [Los 70 años del escritor mexicano.]
267
3405 [598]
3406 «Las «Murallas chinas» de América». El Comercio, Lima, 20 de mayo de 1959, p. 2.
3407 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3408 «Mendigos, un síntoma visible». El Comercio, Lima, 22 de mayo de 1959, p. 2.
3409 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3410 «Más médicos y más salud». La Voz de Huancayo, Huancayo, y El Pueblo, Arequipa, 22 de
mayo de 1959.
3411 «Una temporada y la ciudad». El Comercio, Lima, 24 de mayo de 1959, p. 2.
3412 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3413 «El Perú se pasea por el mundo». La Voz de Huancayo, Huancayo, 25 de mayo de 1959.
3414 «Eguren visto por Armaza». El Comercio, Lima, 26 de mayo de 1959, p. 2.
3415 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3416 [599]
3417 «Una artista y su ejemplo». El Pueblo, Arequipa, 28 de mayo de 1959.
3418 «Los profesionales se asocian». El Comercio, Lima, 29 de mayo de 1959, p. 2.
3419 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3420 «Periodismo para escolares». El Comercio, Lima, 2 de junio de 1959, p. 2.
3421 [Sección El Laberinto y el Hilo, una nueva revista, Perú Joven.]
3422 «Agitadores y agitados». El Comercio, Lima, 3 de junio de 1959, p. 2.
3423 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3424 «Con flores o con tarjetas». El Pueblo, Arequipa, 3 de junio de 1959 [s/p].
3425 «La ciencia conduce a la industria». El Comercio, Lima, 8 de junio de 1959, p. 2.
3426 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3427 «El municipio edita libros». La Voz de Huancayo, Huancayo, 8 de junio de 1959.
3428 «El hombre no es egoísta». El Comercio, Lima, 9 de junio de 1959, p.2.
3429 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3430 «Rechazar o comprender el arte». El Comercio, Lima, 11 de junio de 1959, p. 2.
3431 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3432 «Un teatro para la ciudad». La Voz de Huancayo, Huancayo, 12 de junio de 1959 y El Pueblo,
Arequipa, 14 de junio de 1959. «Arte escandinavo y cultura universal». El Comercio, Lima,
16 de junio de 1959, p. 2.
3433 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3434 «Patrimonio artístico y cultura». El Comercio, Lima, 21 de junio de 1959, p. 2.
3435 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3436 «Un pueblo construye un museo para el pueblo». El Comercio, Lima, 21 de junio de 1959,
Suplemento Dominical, p. 4. «La poltrona en el explosivo». El Comercio, Lima, 24 de junio
de 1959, p. 2.
3437 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3438 «El temor de saber». El Comercio, Lima, 25 de junio de 1959, p. 2.
268
3439 [Sección El Laberinto y el Hilo, relativo a un reporte de la misión Lebret sobre las
estructuras economico-sociales del Perú.]
3440 [600]
3441 « ¿No hay museos en Lima?» El Comercio, Lima, 29 de junio de 1959, p. 2.
3442 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3443 «Dalí, un hombre normal». El Comercio, Lima, 1 de julio de 1959, p.2.
3444 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3445 [601]
3446 «Cuzco, desorden arquitectónico». El Comercio, Lima, 6 de julio de 1959, p. 2 y El Comercio,
Cusco, 8 de julio de 1959, p. 2.
3447 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3448 «Tres siglos: Juventud y vida». El Comercio, Lima, 9 de julio de 1959, p. 2.
3449 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3450 «Mitos populares y futuro». El Comercio, Lima, 12 de julio de 1959, p. 2.
3451 [Sección El Laberinto y el Hilo, una película sobre Carlos Gardel.]
3452 [602]
3453 «Osborne, el amor detrás de la ira». El Comercio, Lima, 12 de julio de 1959, Suplemento
Dominical, p. 5.
3454 [Escritor británico cabeza del movimiento «Jóvenes iracundos».]
3455 [603]
3456 «La conciencia de una unidad El Comercio, Lima, 17 de julio de 1959, p. 2.
3457 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3458 «Dos autores con las manos sucias». El Comercio, Lima, 19 de julio de 1959, Suplemento
Dominical, p. 5.
3459 [Ilustración de poemas de Alberto Escobar por el pintor Alfredo Ruiz Rosas.]
3460 [604]
3461 «Conciencia de la humanidad». El Comercio, Cusco, 20 de julio de 1959, p. 2.
3462 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3463 «Los jóvenes se comprometen». El Comercio, Lima, 20 de julio de 1959, p. 2.
3464 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3465 «Un mercado común del saber». El Comercio, Lima, 23 de julio de 1959, p. 2.
3466 [Sección El Laberinto y el Hilo, la Escuela Internacional de Temporada de Tacna y de Arica.]
3467 «El poeta mueve una prensa». El Comercio, Lima, 27 de julio de 1959, p. 2.
3468 [Sección El Laberinto y el Hilo, sobre Javier Sologuren.]
3469 [605]
3470 «Un diccionario y la nacionalidad». El Comercio, Lima, 30 de julio de 1959, p. 2.
3471 [Sección El Laberinto y el Hilo, el diccionario quechua-español de César Guardia M]
3472 [606]
269
3473 «El conflicto vital de Martín Adán». Mercurio Peruano, Revista de Ciencias Sociales y Letras,
Lima, agosto de 1959, n.° 388, pp. 344-46.
3474 [Mismo artículo que: Martín Adán, Obra poética (1928-1971), Lima: Instituto Nacional de
Cultura, 1971, pp. 257-262.]
3475 [607]
3476 «Genet o el bien oculto en el mal». El Comercio, Lima, 2 de agosto de 1959, Suplemento
Dominical, p. 4.
3477 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3478 [608]
3479 «Un signo negativo y destructor». El Comercio, Lima, 4 de agosto de 1959, p. 2.
3480 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3481 «El hambre sobre la tierra». El Comercio, Lima, 5 de agosto de 1959, p. 2.
3482 [Sección El Laberinto y el Hilo, el abate Pierre y Josué de Castro.]
3483 [609]
3484 «Manuel Altolaguirre y su poesía adolescente». El Comercio, Lima, 9 de agosto de 1959,
Suplemento Dominical, p. 5.
3485 [610]
3486 «La reserva del espíritu». El Comercio, Lima, 11 de agosto de 1959, p. 2
3487 [Jóvenes pintores: Tilsa Tisushia (sic) en un café del Jirón Trujillo.]
3488 [611]
3489 «Matanza libre». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 13 de agosto de
1959, p. 5.
3490 [Sección Palo Dulce.]
3491 «Morales, tenacidad y revelación». El Comercio, Lima, 16 de agosto de 1959, Suplemento
Dominical, p. 5.
3492 [Exposición en el Instituto de Arte Contemporáneo de las obras del pintor nicaragüense
Armando Morales, firmado Juan Eye.]
3493 [612]
3494 «Un santo entre nosotros». El Comercio, Lima, 16 de agosto de 1959, p. 2.
3495 [Sección El Laberinto y el Hilo, el abate Pierre.]
3496 [613]
3497 «Hlasko, el hombre que dijo no». El Comercio, Lima, 16 de agosto de 1959, Suplemento
Dominical, p. 5.
3498 [Obras del escritor polaco cuyas obras fueron quemadas en Var-sovia.]
3499 [614]
3500 «Un posible ʺHarakiriʺ». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 18 de
agosto de 1959, p. 5.
3501 [Sección Palo Dulce.]
3502 «La comedia que representamos». El Comercio, Lima, 18 de agosto de 1959, p. 2.
3503 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
270
3533 [Sección Palo Dulce, los insultos de La Prensa para con Libertad.]
3534 «El niño y el milagro artístico». El Comercio, Lima, 4 de septiembre de 1959, p. 2. [Sección El
Laberinto y el Hilo, Minou Drouet, joven poetiza francesa.]
3535 [620]
3536 «Libros que son un bien común». El Comercio, Lima, 6 de septiembre de 1959, Suplemento
Dominical, p. 5.
3537 [Sección El Laberinto y el Hilo, aquellos del Fondo de Cultura Económica de México.]
3538 «10 mandamientos para el autor». El Comercio, Lima, 7 de septiembre de 1959, p. 2.[Sección
El Laberinto y el Hilo.]
3539 «Una Pequeña Orestiada». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 8 de
septiembre de 1959, p. 5.
3540 [Sección Palo Dulce, La Prensa y el diputado Orestes Saldarriaga.]
3541 [621]
3542 «Una revista y sus propósitos». El Comercio, Lima, 11 de septiembre de 1959, p. 2.
3543 [Sección El Laberinto y el Hilo, salió el n.° 3 de Literatura, revista fundada por Mario Vargas
Llosa, Abelardo Oquendo, Luis Loayza y José Miguel Oviedo.]
3544 [622]
3545 «Guzmán García tras el nuevo signo». El Comercio, Lima, 13 de septiembre de 1959,
Suplemento Dominical, p. 5.
3546 [Escultor peruano, alumno de Roca Rey.]
3547 [623]
3548 «Filosofía y Libertad». El Comercio, Lima, 15 de septiembre de 1959, p. 2.
3549 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3550 «El camino más difícil». El Comercio, Lima, 18 de septiembre de 1959, p. 2.
3551 [Sección El Laberinto y el Hilo, se subastan unas pinturas de Carlos Flor.]
3552 [624]
3553 «La serena pintura de Dávila». El Comercio, Lima, 20 de septiembre de 1959, Suplemento
Dominical, p. 2.
3554 [Firmado Juan Eye.]
3555 [625]
3556 «Un navio en el monte Ararat». El Comercio, Lima, 20 de septiembre de 1959, p. 2. [Sección
El Laberinto y el Hilo.]
3557 «Una vida melancólica». El Comercio, Lima, 20 de septiembre de 1959, Suplemento
Dominical, p. 2.
3558 [El escritor Boris Pasternak.]
3559 [626]
3560 «El verdadero problema n.° 1». El Comercio, Lima, 22 de septiembre de 1959, p. 2.
3561 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3562 «Tres artistas en una bienal». El Comercio, Lima, 30 de septiembre de 1959, p. 2.
272
3563 [Sección El Laberinto y el Hilo, los pintores José Luis Cuevas, Armando Morales y Fernando
de Szyszlo.]
3564 [627]
3565 «¿Oposición por la oposición?» El Comercio, Lima, 4 de octubre de 1959, p. 2.
3566 «Mario Vargas Llosa y un mundo de rebeldes». El Comercio, Lima, 4 de octubre de 1959,
Suplemento Dominical, p. 5.
3567 [Una nueva novela: Los jefes.]
3568 «Una semilla en buen terreno». El Sol, Cusco, 5 de octubre de 1959, p. 3.
3569 [El abate Pierre.]
3570 [629]
3571 «El arte y la feria del Pacífico El Sol, Cusco, 9 de octubre de 1959, p.3.
3572 «Byron, poeta comprometido». El Comercio, Lima, 11 de octubre de 1959, Suplemento
Dominical, p. 5.
3573 [Crítica de El verdadero Byron de Alfredo de La Guardia.]
3574 [630]
3575 «Una universidad y el pueblo». El Comercio, Lima, 13 de octubre de 1959, p. 2.
3576 [Sección El Laberinto y el Hilo, Julio Ramón Ribeyro y la creación de la Universidad San
Cristóbal de Huamanga.]
3577 [631]
3578 «La feria, tres hombres y la multitud». El Comercio, Lima, 15 de octubre de 1959, p. 18.
3579 [Gosta Lettersten, Emilio Maccagno y Ricardo Sarria.]
3580 [632]
3581 «Artistas juveniles en París». El Sol, Cusco, 16 de octubre de 1959, p.3.
3582 «El sentido social y popular de los museos». El Comercio, Lima, 18 de octubre de 1959,
Suplemento Dominical, p. 3.
3583 [Sección Ideología.]
3584 «Nueva conducta del intelectual». El Comercio, Lima, 20 de octubre de 1959, p. 2.
3585 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3586 «Redescubrimiento de un artista». El Sol, Cusco, 24 de octubre de 1959, p. 2.
3587 [Vida y obra de Pancho Fierro.]
3588 [633]
3589 «El combate del padre Lebret». El Comercio, Lima, 24 de octubre de 1959, p. 2.
3590 [634]
3591 «Un viaje, un libro, una actitud». El Comercio, Lima, 25 de octubre de 1959, Suplemento
Dominical, p. 5.
3592 [La otra mitad del mundo, de Francisco Miró Quesada.]
3593 [635]
3594 «Por fin un museo en Lima». El Sol, Cusco, 25 de octubre de 1959, p.2.
3595 [El Museo de Arte.]
273
3630 «Libros para leer y ver». El Sol, Cusco, 21 de noviembre de 1959, p. 2. «Dos libros ante el
Juez». El Comercio, Lima, 29 de noviembre de 1959, p. 2.
3631 [Sección El Laberinto y el Hilo, Lolita de Nabokov y El reposo del guerrero de Christiane
Rochefort.]
3632 [643]
3633 «Mathieu, calígrafo occidental». El Comercio, Lima, 29 de noviembre de 1959, Suplemento
Dominical, p. 4.
3634 [Exposición de obras de Georges Mathieu en la Galería Bonino de Buenos Aires.]
3635 [644]
3636 «Ventura García Calderón, distancia y soledad». Mercurio Peruano, Revista de Ciencias
Sociales y Letras, Lima, n.° 392, pp. 575-577, diciembre de 1959.
3637 [645]
3638 «Arte sagrado y renovación». El Comercio, Lima, 1 de diciembre de 1959, p. 2.
3639 [Sección El Laberinto y el Hilo, el «v° Salón de Arte Sagrado de Buenos Aires» organizado
por «Mediator Dei».]
3640 «George Mathieu, el pintor veloz». El Sol, Cusco, 5 de diciembre de 1959, pp. 2 y 8.
3641 [646]
3642 «Ruidos, disciplina y solidaridad». El Comercio, Lima, 6 de diciembre de 1959, p. 2.
3643 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3644 «Cruz para una capilla». El Comercio, Lima, 6 de diciembre de 1959, Suplemento Dominical,
p. 5.
3645 « ¿Un Ministerio para la cultura?» El Comercio, Lima, 10 de diciembre de 1959, p. 2.
[Sección El Laberinto y el Hilo.]
3646 « ¿Educación artística, escollo escolar?» El Comercio, Lima, 17 de diciembre de 1959, p. 2.
3647 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3648 «La autoridad contra la realidad». El Comercio, Lima, 20 de diciembre de 1959, p. 2.
3649 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3650 «Arte de hoy en un libro». El Comercio, Lima, 20 de diciembre de 1959, Suplemento
Dominical, p. 4.
3651 [Geocultura de la Europa de hoy de Gyula Kosice.]
3652 [647]
3653 «Sentido ejemplar de una donación». El Comercio, Lima, 23 de diciembre de 1959, p. 2.
3654 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3655 «El nacimiento del Nacimiento». El Comercio, Lima, 25 de diciembre de 1959, Suplemento
Dominical, p. 2.
3656 «Un piano, símbolo de la crisis». El Comercio, Lima, 27 de diciembre de 1959, p. 2.
3657 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3658 «Una broma y la responsabilidad». El Comercio, Lima, 29 de diciembre de 1959, p. 2.
3659 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
275
1960
3660 «1959: sigue el ʺDesarme culturalʺ». El Comercio, Lima, 1 de enero de 1960, Suplemento del
día viernes, p. 5.
3661 «Carlos Thorne. Los días fáciles (Lima, 1960)». Boletín Cultural Peruano, Lima, año III, n.° 5,
p. 22, enero-marzo de 1960.
3662 [Sección Libros.]
3663 [648]
3664 «El año de Lebret». El Comercio, Lima, 2 de enero de 1960, p. 2.
3665 [649]
3666 «La novela y los concursos». El Tiempo, Piura, 3 de enero de 1960, p.2.
3667 «Un hombre en Pucallpa». El Comercio, Lima, 5 de enero de 1960, p.2.
3668 [Sección El Laberinto y el Hilo, un médico alemán Teodoro Bindes.]
3669 [650]
3670 «Camus: riesgo, poesía y Libertad». El Comercio, Lima, 7 de enero de 1960, p. 2.
3671 [Sección El Laberinto y el Hilo, la muerte de Albert Camus.]
3672 [651]
3673 «Hombres literarios de 1959».EZ Sol, Cusco, 7 de enero de 1960, p. 2 «Permanencia de
Mariátegui». El Comercio, Lima, 10 de enero de 1960, Suplemento Dominical, p. 4.
3674 [652]
3675 «Una encuesta sobre la mujer que escribe». El Tiempo, Piura, 10 de enero de 1960, p. 3.
3676 «Un bosque falso y otro real». El Comercio, Lima, 11 de enero de 1960, p. 2.
3677 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3678 «Despedida a Felipe Yofré». El Comercio, Lima, 13 de enero de 1960, p. 2.
3679 [Sección El Laberinto y el Hilo, necrología del embajador de Argentina.]
3680 [653]
3681 «Diez volúmenes de Mariátegui». El Sol, Cusco, 16 de enero de 1960, p. 2 y El Tiempo, Piura,
24 de enero de 1960, p. 2.
3682 [654]
3683 «Malcolm Burke, un ʺno-novelistaʺ». El Comercio, Lima, 17 de enero de 1960, Suplemento
Dominical, p. 4.
3684 [Su última novela: Trece de suerte.]
3685 [655]
3686 «Sin parques y con 30 millones». El Comercio, Lima, 17 de enero de 1960, p. 2.
3687 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3688 «Parque para la masa popular». El Comercio, Lima, 18 de enero de 1960, p. 2.
3689 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3690 «Duelo por Felipe Yofré». El Tiempo, Piura, 19 de enero de 1960, p.2.
3691 [656]
276
3692 «Una encuesta sobre la mujer que escribe». El Sol, Cusco, 22 de enero de 1960, p. 2.
3693 «Los adivinos y el navegante libre». El Sol, Cusco, 23 de enero de 1960, p. 2.
3694 «Liberales a la criolla». Caretas, Lima, n.° 191, 25 de enero-10 de febrero de 1960, p. 11-14.
3695 [La Prensa y Pedro Beltrán.]
3696 [657]
3697 «El arte «otro»«. El Sol, Cusco, 29 de enero de 1960, p. 3. «Un encuentro para la
comprensión». El Comercio, Lima, 1 de febrero de 1960, p. 2.
3698 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3699 «Los ʺBeatniksʺ y la poesía». El Comercio, Lima, 4 de febrero de 1960, p. 2.
3700 [Sección El Laberinto y el Hilo, los poetas Lawrence Ferlinghetti y Alien Ginsberg.]
3701 [658]
3702 «Los adivinos y el navegante libre». El Tiempo, Piura, 4 de febrero de 1960, p. 2.
3703 «La novela y los concursos». El Sol, Cusco, 4 de febrero de 1960, pp. 2-3.
3704 «Encuentro de escritores en Chile». El Tiempo, Piura, 5 de febrero de 1960, p. 2.
3705 «La torre de marfil derribada». El Comercio, Lima, 7 de febrero de 1960, Suplemento
Dominical, pp. 4-5.
3706 «Contrabando artístico y legislación». El Comercio, Lima, 10 de febrero de 1960, p. 2.
3707 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3708 «Un poeta norteamericano en Lima». El Sol, Cusco, 10 de febrero de 1960, p. 2.
3709 [Lawrence Ferlinghetti, firmado S.S.B.]
3710 [659]
3711 «Una ola de historia en América». Caretas, Lima, n.° 192, 11 de febrero de 1960, pp. 17-18.
3712 «La vuelta de Alberto Hidalgo». El Sol, Cusco, 12 de febrero de 1960, p. 2.
3713 [660]
3714 «Respaldo para el que hace». El Comercio, Lima, 18 de febrero de 1960, p. 2.
3715 [Sección El Laberinto y el Hilo, Víctor Delfín, director de la Escuela Regional de Bellas-Artes
de Puno.]
3716 [661]
3717 «Ausentismo, signo de inmadurez». El Comercio, Lima, 22 de febrero de 1960, p. 2.
3718 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3719 «La educación artística en capilla». El Comercio, Lima, 24 de febrero de 1960, p. 2.
3720 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3721 «El deber del escritor en un país subdesarrollado». El Comercio, Lima, 28 de febrero de
1960, Suplemento Dominical, p. 3.
3722 «La universidad los hace temblar». Caretas, Lima, n.° 193,28 de febrero-14 de marzo de
1960, pp. 11-14.
3723 [La Prensa contra los estudiantes de San Marcos.]
3724 «El árbol caído». El Comercio, Lima, 1 de marzo de 1960, p. 2.
3725 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
277
3726 «Thorne, la infancia triste». El Comercio, Lima, 6 de marzo de 1960, Suplemento Dominical,
p. 4.
3727 [662]
3728 «Una verdadera economía para el hombre». El Comercio, Lima, 7 de marzo de 1960, p. 2.
3729 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3730 «Salazar Bondy rectifica a La Prensa». La Prensa, Lima, 9 de marzo de 1960, p. 2.
3731 [Carta abierta a La Prensa.]
3732 [663]
3733 «Comenzar a comprender». El Comercio, Lima, 10 de marzo de 1960, p. 2.
3734 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3735 «Nicomedes Santa Cruz». El Sol, Cusco, 12 de marzo de 1960, p. 2.
3736 [664]
3737 «Sonetos de Sofocleto». El Comercio, Lima, 13 de marzo de 1960, Suplemento Dominical, p.
4.
3738 [Sofonetos de Luis Felipe Angell.]
3739 [665]
3740 «Poesías, canciones y danzas negras». El Comercio, Lima, 16 de marzo de 1960, p. 2.
3741 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3742 «Las dos violencias». Caretas, Lima, n.° 194, 20-31 de marzo de 1960, pp. 22, 30.
3743 «Sin mesa y sin cultura». El Comercio, Lima, 22 de marzo de 1960, p.2.
3744 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3745 «Pueblo, milagro e historia». El Comercio, Lima, 24 de marzo de 1960, p. 2.
3746 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3747 «Un libro acerca de la misión Lebret». El Comercio, Lima, 27 de marzo de 1960, Suplemento
Dominical, p. 4.
3748 [666]
3749 «Esta generación y el gobierno». El Comercio, Lima, 28 de marzo de 1960, p. 2.
3750 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3751 «La película de un poeta». El Comercio, Lima, 30 de marzo de 1960, p. 2 y El Comercio, Cusco,
31 de marzo de 1960, p. 2.
3752 [Sección El Laberinto y el Hilo, crítica de la película «Hiroshima, mon amour» de Alain
Resnais, guión de Marguerite Duras.]
3753 [667]
3754 «Un film como poema de amor». El Sol, Cusco, 31 de marzo de 1960, p. 2.
3755 [Crítica de «Hiroshima, mon amour».]
3756 [668]
3757 «Periodismo, consecuencia e inconsecuencia». Caretas, Lima, n.° 195, 1-14 de abril de 1960,
pp. 16 y 50. «Poesía en debate». El Tiempo, Piura, 3 de abril de 1960, p. 2. «Los sueños
conscientes de Blanca Varela». El Comercio, Lima, 3 de abril de 1960, Suplemento
Dominical, p. 4.
278
3758 [669]
3759 «Contra el racismo y por la dignidad». El Comercio, Lima, 5 de abril de 1960, p. 2.
3760 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3761 «Poesía en debate». El Sol, Cusco, 6 de abril de 1960, p. 2.
3762 [Firmado S.S.B.]
3763 «Fórmulas contra el destino». El Comercio, Lima, 7 de abril de 1960, p. 2.
3764 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3765 «Rafael Alberti, mensaje solar». El Comercio, Lima, 10 de abril de 1960, Suplemento
Dominical, p. 9.
3766 [670]
3767 «Oteiza y el arte receptivo». El Comercio, Lima, 14 de abril de 1960, p. 2.
3768 [Sección El Laberinto y el Hilo, el escultor español Jorge de Oteiza.]
3769 [671]
3770 «La lucidez de los intelectuales». El Comercio, Lima, 17 de abril de 1960, p. 2.
3771 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3772 «Crepúsculo de la democracia liberal». Caretas, Lima, n.° 196, 19-30 de abril de 1960, p. 14.
3773 «El Perú y la UNESCO». El Comercio, Lima, 20 de abril de 1960, p. 2.
3774 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3775 «André Malraux». El Sol, Cusco, 20 de abril de 1960, p. 2.
3776 [Firmado S.S.B.]
3777 [672]
3778 «Akutagawa, novelista japonés». El Comercio, Lima, 24 de abril de 1960, Suplemento
Dominical, p. 8.
3779 [El biombo del infierno, novela de Ryunosuke Akutagawa.]
3780 [673]
3781 «Brasilia y la planificación». El Comercio, Lima, 27 de abril de 1960, p. 2.
3782 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3783 «Nueva actitud hacia una víctima». El Comercio, Lima, 29 de abril de 1960, p. 2.
3784 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3785 «Un viajero que pasa de largo». El Comercio, Lima, 1 de mayo de 1960, p. 2.
3786 [Sección El Laberinto y el Hilo, Igor Stravinsky.]
3787 [674]
3788 «América y un encuentro en París». El Comercio, Lima, 5 de mayo de 1960, p. 2.
3789 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3790 «Revolución y justicia». Caretas, Lima, n.° 197, 6-22 de mayo de 1960, pp. 19-23.
3791 «Ginsberg entre nosotros». El Comercio, Lima, 9 de mayo de 1960, p.2.
3792 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3793 [675]
279
3824 «Explosión demográfica y gobierno para mañana». Caretas, Lima, n.° 203,15-29 de agosto
de 1960, p. 15.
3825 «Dos libros, dos poetas». El Comercio, Lima, 28 de agosto de 1960, Suplemento Dominical, p.
9.
3826 [Simple Canción de Juan Gonzalo Rose y El Río de Javier Heraud.]
3827 [682]
3828 «Arte gráfica aplicada» El Comercio, Lima, 28 de agosto de 1960, Suplemento Dominical, pp.
6 y 7.
3829 «El nuevo cuento de la Zorra». Caretas, Lima, n.° 204, 1-14 de septiembre de 1960, pp. 15,
47.
3830 «Una ley contra el arte popular». El Comercio, Lima, 5 de septiembre de 1960, p. 2.
3831 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3832 «Recuperar el petróleo, deber moral». El Comercio, Lima, 8 de septiembre de 1960, p. 2.
3833 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3834 «Una ideología en estado salvaje». El Comercio, Lima, 12 de septiembre de 1960, p. 2.
3835 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3836 «Los dos caminos y el petróleo». El Comercio, Lima, 14 de septiembre de 1960, p. 2.
3837 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3838 «El entreguismo de un proyecto». El Comercio, Lima, 19 de septiembre de 1960, p. 2.
3839 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3840 «El libro en un festival continental». El Comercio, Lima, 26 de septiembre de 1960, p. 2.
3841 [Sección El Laberinto y el Hilo, Festival del Libro de Buenos Aires.]
3842 «¿A qué generación representan?» Caretas, Lima, n.° 205, 20-30 de septiembre de 1960, pp.
13 y 43. [Respuesta a La Prensa.]
3843 «Una antología nueva». El Comercio, Lima, 16 de octubre de 1960, Suplemento Dominical,
p. 5.
3844 [La del crítico y ensayista español José María Castellet]
3845 [683]
3846 «El orgullo de vivir ahora». El Comercio, Lima, 4 de noviembre de 1960, p. 2.
3847 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3848 «La cultura camina en dos piernas». El Comercio, Lima, 6 de noviembre de 1960,
Suplemento Dominical, pp. 3 y 9.
3849 [Sección Hombre y Arte de la China.]
3850 «La realidad y las prohibiciones». El Comercio, Lima, 11 de noviembre de 1960, p. 2.
3851 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3852 «El teatro, auxiliar de la educación». El Comercio, Lima, 13 de noviembre de 1960,
Suplemento Dominical, p. 2.
3853 [Sección Hombre y Arte de la China.]
3854 «¿Hay Libertad de expresión?» El Comercio, Lima, 14 de noviembre de 1960, p. 2.
3855 [Sección El Laberinto y el Hilo, detención en Sullana del periodista José Baca Ríos.]
281
3856 [684]
3857 «Un país con hambre». El Comercio, Lima, 18 de noviembre de 1960, p. 2.
3858 [Sección El Laberinto y el Hilo, el Perú.]
3859 «Dos óperas, dos épocas». El Comercio, Lima, 20 de noviembre de 1960, Suplemento
Dominical, pp. 3 y 8.
3860 [Sección Hombre y Arte de la China.]
3861 «El poeta joven y un premio». El Comercio, Lima, 22 de noviembre de 1960, p. 2.
3862 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3863 «Paseo por cinco mil siglos». El Comercio, Lima, 27 de noviembre de 1960, Suplemento
Dominical, p. 2.
3864 [Sección Hombre y Arte de la China.]
3865 «La otra demagogia». El Comercio, Lima, 28 de noviembre de 1960, p.2.
3866 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3867 «El «Boomerang» de un editorial». El Comercio, Lima, 30 de noviembre de 1960, p. 2.
3868 [Sección El Laberinto y el Hilo, sobre un artículo publicado en La Prensa.]
3869 «Artistas, cuadros y reproducciones». El Comercio, Lima, 4 de diciembre de 1960,
Suplemento Dominical, p. 3.
3870 [Sección Hombre y Arte de la China.]
3871 «Velarde, latinidad y universalidad». El Comercio, Lima, 6 de diciembre de 1960, p. 2.
3872 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3873 [685]
3874 «Un aguinaldo y el basural». El Comercio, Lima, 9 de diciembre de 1960, p. 2.
3875 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3876 «Sofocleto, humorista comprometido». El Comercio, Lima, 14 de diciembre de 1960, p. 2.
3877 [Sección El Laberinto y el Hilo, la obra de Luis Felipe Angelí de Lama.]
3878 [686]
3879 «La verdad contra la ʺZona rígidaʺ». El Comercio, Lima, 18 de diciembre de 1960, p. 2.
3880 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3881 «Lu Sin y el realismo». El Comercio, Lima, 18 de diciembre de 1960, Suplemento Dominical,
p. 3.
3882 [Sección Hombre y Arte de la China.]
3883 [687]
3884 «Juguetes para la paz». El Comercio, Lima, 21 de diciembre de 1960, p. 2.
3885 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3886 «El crimen y la información». El Comercio, Lima, 22 de diciembre de 1960, p. 2.
3887 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3888 «Más palabras sobre un viejo tema». El Comercio, Lima, 25 de diciembre de 1960, p. 2.
3889 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3890 «Nuestro déficit de lectura». El Comercio, Lima, 28 de diciembre de 1960, p. 2.
282
1961
3892 «Reflexión chestertoniana sobre Año Nuevo». El Comercio, Lima, 1 de enero de 1961, p. 4.
3893 «Pintura: la imagen perseguida». El Comercio, Lima, 1 de enero de 1961, Suplemento
Dominical, p. 5.
3894 [Un discurso de Fernando de Szyszlo.]
3895 [688]
3896 «Un Ministro y una ley». El Comercio, Lima, 8 de enero de 1961, p. 2.
3897 [Sección El Laberinto y el Hilo, el ministro Ricardo Elias Aparicio y su ley en contra del
comunismo.]
3898 [689]
3899 «Una reacción contra un crítico». El Comercio, Lima, 10 de enero de 1961, p. 2.
3900 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3901 «Un Embajador y una misión». El Comercio, Lima, 13 de enero de 1961, p. 2.
3902 [Sección El Laberinto y el Hilo, el embajador de México Moisés Sáenz.]
3903 [690]
3904 «Hernández, claro caballero de rocío». El Comercio, Lima, 15 de enero de 1961, Suplemento
Dominical, p. 9.
3905 [Miguel Hernández, poeta español.]
3906 [691]
3907 «Sociedad, delincuencia y castigo». El Comercio, Lima, 17 de enero de 1961, p. 2.
3908 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3909 «Lima y su destino». El Comercio, Lima, 18 de enero de 1961, p. 2.
3910 [Sección El Laberinto y el Hilo, Lima y el 425° aniversario de su fundación.]
3911 «Progreso y vida interior». El Comercio, Lima, 24 de enero de 1961, p. 2.
3912 [Sección El Laberinto y el Hilo».]
3913 «Un testimonio del horror». El Comercio, Lima, 30 de enero de 1961, p. 2.
3914 [Sección El Laberinto y el Hilo, El Tercer Reich y los judíos de León Poliakov y Josef Wulf.]
3915 [692]
3916 «Una vocación dictatorial». El Comercio, Lima, 3 de febrero de 1961, p. 2.
3917 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3918 «Viaje a través de la argolla». El Comercio, Lima, 6 de febrero de 1961, p. 2.
3919 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3920 «La industria ante el arte». El Comercio, Lima, 12 de febrero de 1961, p. 2.
3921 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3922 «Venezuela, vida y arte». El Comercio, Lima, 12 de febrero de 1961, Suplemento Dominical,
p. 2.
3923 «Sarmiento y los pueblos». El Comercio, Lima, 14 de febrero de 1961, p. 2.
283
3957 «César Vallejo entre dos mundos». Artes y Letras, Revista de la Universidad de Honduras,
n.° 26-27, abril de 1961, p. 20.
3958 [699]
3959 «Anécdotas y crisis». El Comercio, Lima, 2 de abril de 1961, p. 2.
3960 [Sección De Domingo a Domingo.]
3961 «Dos polos de la creación». El Comercio, Lima, 4 de abril de 1961, p.2.
3962 [Sección El Laberinto y el Hilo]
3963 «Salud y justicia en acción». El Comercio, Lima, 9 de abril de 1961, p. 2.
3964 [Sección De Domingo a Domingo, el «Hospital del Empleado».] «El Perú, recuerdos y
verdades». El Comercio, Lima, 11 de abril de 1961, p. 2.
3965 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3966 «No tanto Azorín». El Comercio, Lima, 16 de abril de 1961, Suplemento Dominical, p. 4.
3967 [Sobre un artículo de Sergio Vélez Raygada, «Azorín y los campesinos».]
3968 [700]
3969 «Una era que comienza». El Comercio, Lima, 16 de abril de 1961, p. 2.
3970 [Sección De Domingo a Domingo.]
3971 «La creación del cine peruano». El Comercio, Lima, 18 de abril de 1961, p. 2.
3972 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3973 «El gran manager». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 18 de abril de
1961, p. [2].
3974 «Kukulí: Obra de arte, creación de cine peruano». El Comercio, Cusco, 19 de abril de 1961, p.
2.
3975 [Primera película en quechua realizada por Luis Figueroa, César Villanueva y Eulogio
Nishimaya.]
3976 [701]
3977 «El conocimiento por la poesía». El Comercio, Lima, 23 de abril de 1961, Suplemento
Dominical, p. 4.
3978 «Las verdades de la misión Little». El Comercio, Lima, 23 de abril de 1961, p. 2.
3979 [Sección De Domingo a Domingo.]
3980 «80 alumnos por aula». El Comercio, Lima, 25 de abril de 1961, p. 2.
3981 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3982 «Cuba, victoria del pueblo». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 26 de
abril de 1961, p. 3. «Del marasmo al caos». El Comercio, Lima, 30 de abril de 1961,
Suplemento Dominical, p. 9.
3983 «Una incógnita por despejar». El Comercio, Lima, 30 de abril de 1961, p. 2.
3984 [Sección De Domingo a Domingo.]
3985 «Para aprender la lengua». El Comercio, Lima, 3 de mayo de 1961, p. 2.
3986 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3987 «Un aprendiz de Manchego Muñoz». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima,
4 de mayo de 1961, p. 2.
285
3988 [Sección Palo Dulce, sobre el senador de Huancavelica, Celestín Manchego Muñoz, firmado
Pepe Chacarilla.]
3989 [702]
3990 «Ciencia y poesía en Jean Rostand». El Comercio, Lima, 7 de mayo de 1961, Suplemento
Dominical, p. 5.
3991 [Publicación de El hombre y la vida.]
3992 [703]
3993 «El espacio y los humanos». El Comercio, Lima, 7 de mayo de 1961, p. 2.
3994 [Sección De Domingo a Domingo.]
3995 «Una biblioteca hace ciudadanos». El Comercio, Lima, 9 de mayo de 1961, p. 2.
3996 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
3997 «Desayuno y Libertad». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 10 de mayo de
1961, p. 2.
3998 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; acerca de los artículos de La Prensa en contra
de Cuba.]
3999 «Pinglo y nuestro pueblo». El Comercio, Lima, 14 de mayo de 1961, p. 2.
4000 [Sección De Domingo a Domingo.]
4001 [704]
4002 «Un Mal y un Remedio». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 17 de mayo
de 1961, p. 2. [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla.]
4003 «La prosperidad con mendigos». El Comercio, Lima, 17 de mayo de 1961, p. 2.
4004 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4005 «El demonio que juzga a un ángel». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima,
17 de mayo de 1961, p. 4.
4006 [Sobre un artículo de Juan Zegarra Russo.]
4007 [705]
4008 «Un poeta mexicano». El Comercio, Lima, 21 de mayo de 1961, Suplemento Dominical, p. 5.
4009 [Jaime García Terres y La fuente oscura.]
4010 [706]
4011 «Los arquitectos y el complejo del gobierno». El Comercio, Lima, 21 de mayo de 1961, p. 2.
4012 [Sección De Domingo a Domingo.]
4013 «Nuestro alcalde ¿De New Jersey?» Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima,
24 de mayo de 1961, p. 2.
4014 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; inauguración del puente Santa Rosa de la
avenida Tacna.]
4015 «El Dios tiempo». El Comercio, Lima, 28 de mayo de 1961, Suplemento Dominical, p. 5.
4016 «El perfume del desgobierno». El Comercio, Lima, 28 de mayo de 1961, p. 2.
4017 [Sección De Domingo a Domingo.]
4018 «Lectores, delincuencia, policía». El Comercio, Lima, 31 de mayo de 1961, p. 2.
4019 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
286
4049 [711]
4050 «Steiner, el intelectual puro». El Comercio, Lima, 25 de junio de 1961, p. 2.
4051 [Sección De Domingo a Domingo, Rudolf Steiner, filósofo austriaco.]
4052 [712]
4053 «Un método rabinaceo». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 28 de junio
de 1961, p. 2.
4054 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; sobre el editorial de La Prensa firmado
Eudocio Rabínez quien califica el social humanismo de innoble.]
4055 [713]
4056 «La educación, un explosivo». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 28 de
junio de 1961, p. 5. «Un tema y una conciencia». El Comercio, Lima, 30 de junio de 1961, p.
2.
4057 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4058 «Las palabras vacías». El Comercio, Lima, 2 de julio de 1961, p. 2.
4059 [Sección De Domingo a Domingo.]
4060 «Grupo chirimusculo y zegarrante». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima,
5 de julio de 1961, p. 2.
4061 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; respuesta a La Prensa que califica al MSP de
«grupo minúsculo y vociferante». Sebastián Salazar Bondy se dirige a Enrique Chirinos
Soto y Juan Zegarra Russo.]
4062 [714]
4063 «Un elegido de este siglo». El Comercio, Lima, 5 de julio de 1961, p.2.
4064 [Sobre Ernest Hemingway.]
4065 [715]
4066 «Nada de «un amiguito más»«. Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 12 de
julio de 1961, p. 2.
4067 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; respuesta a Manuel A. Odría.]
4068 [716]
4069 «Un clásico contemporáneo». El Comercio, Lima, 9 de julio de 1961, Suplemento Dominical,
p. 3.
4070 [Ernest Hemingway.]
4071 [717]
4072 «Los que eligieron la pobreza». El Comercio, Lima, 9 de julio de 1961, p. 2.
4073 [Sección De Domingo a Domingo.]
4074 «El capitalismo fabrica hambre». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 12
de julio de 1961, p. 5.
4075 [Sobre la obra de Josué de Castro, Geografía del hambre.]
4076 [718]
4077 «Vicos: acto de justicia». El Comercio, Lima, 13 de julio de 1961, p. 2.
4078 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
288
4111 «Una obra de todos los hombres». El Comercio, Lima, 14 de agosto de 1961, p. 2.
4112 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4113 «La repayasada moral». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 16 de agosto de
1961, p. 2.
4114 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; «Movimiento de Rearme Moral», secta
luterana.]
4115 «El Nacional de Caracas vence el boycot yanqui». Libertad, Órgano del Partido Social
Progresista, Lima, 16 de agosto de 1961, p. 8.
4116 [Encabezamiento: Fracasa campaña imperialista contra un diario.]
4117 «Una fuente de conocimiento». El Comercio, Lima, 20 de agosto de 1961, p. 2. [Sección De
Domingo a Domingo.]
4118 «Una experiencia creadora». El Comercio, Lima, 20 de agosto de 1961, Suplemento
Dominical, p. 4.
4119 «Los Amueshas piden justicia». El Comercio, Lima, 21 de agosto de 1961, p. 2.
4120 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4121 «No se acabó el jabón». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 23 de agosto
de 1961, p. 2.
4122 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla.]
4123 «La derecha y el resentimiento». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 23
de agosto de 1961, p. 5.
4124 «Un caricaturista y su destino». El Comercio, Lima, 27 de agosto de 1961, p. 2.
4125 [Sección De Domingo a Domingo.]
4126 «Hasta el Mero Perno». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 29 de agosto
de 1961, p. 2.
4127 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; el triunfo de Cheddi Jagan, líder de la Guyana
inglesa.]
4128 [727]
4129 «Noticias de Martín Adán y La mano desasida». Revista de la Universidad de México, vol. 16, n.°
1, septiembre de 1961, pp. 19-20.
4130 [728]
4131 «El retorno de Protain». El Comercio, Lima, 3 de septiembre de 1961, p. 2.
4132 [Sección De Domingo a Domingo, el padre Gérard Protain, fundador de los «Compañeros de
Emaús» en el Perú.]
4133 [729]
4134 «Un hambre insaciado». El Comercio, Lima, 4 de septiembre de 1961, p. 2.
4135 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4136 «Entre Mocos y Babas». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 6 de
septiembre de 1961, p. 2.
4137 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla.]
4138 «Sebastián Salazar Bondy desmiente una publicación». El Comercio, Lima, 6 de septiembre
de 1961, p. 12.
290
4139 [730]
4140 «Las cuentas de los cuentos». El Comercio, Lima, 10 de septiembre de 1961, p. 2.
4141 [Sección De Domingo a Domingo.]
4142 «Los héroes no fatigan». El Comercio, Lima, 10 de septiembre de 1961, Suplemento
Dominical, p. 4.
4143 «Un proyecto de fraternidad». El Comercio, Lima, 12 de septiembre de 1961, p. 2.
4144 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4145 «Pienso en Cuba». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 13 de septiembre
de 1961, p. 2.
4146 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; el discurso de Ernesto «Che» Guevara en
Punta del Este.]
4147 [731]
4148 «La política como un deber». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 13 de
septiembre de 1961, p. 5. «Tres sucesos, nada más...» El Comercio, Lima, 17 de septiembre
de 1961, p. 2.
4149 [Sección De Domingo a Domingo.]
4150 «Por do más pecado había». El Comercio, Lima, 19 de septiembre de 1961, p. 2.
4151 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4152 «El eterno retorno». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 20 de
septiembre de 1961, p. 2.
4153 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; Montesinos, senador de Arequipa.]
4154 [732]
4155 «Vicos, democracia social en acción». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista,
Lima, 20 de septiembre de 1961, pp. 6-7.
4156 [Sección Los Caminos de la Libertad.]
4157 «Odiseo y sus contemporáneos». El Comercio, Lima, 24 de septiembre de 1961, Suplemento
Dominical, p. 5.
4158 [El mundo de Odiseo, de M. I. Finley.]
4159 [733]
4160 «¿Cómo un maná?» El Comercio, Lima, 24 de septiembre de 1961, p.2.
4161 [Sección De Domingo a Domingo.]
4162 «Un modelito usado». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 27 de
septiembre de 1961, p. 2.
4163 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla.]
4164 «La intimidad violada». El Comercio, Lima, 28 de septiembre de 1961, p. 2.
4165 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4166 «Periodismo y literatura». El Comercio, Lima, 1 de octubre de 1961, p.2.
4167 [Sección De Domingo a Domingo.]
4168 «Una bella combinazione». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 4 de
octubre de 1961, p. 2.
291
4169 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; un supuesto presupuesto para canonizar a
Fray Martín de Porras.]
4170 [734]
4171 «Para que la calidad se imponga». El Comercio, Lima, 5 de octubre de 1961, p. 2.
4172 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4173 «La ausencia de Brecht en nuestra escena». El Comercio, Lima, 8 de octubre de 1961,
Suplemento Dominical, p. 8.
4174 [735]
4175 «Una promesa incumplida». El Comercio, Lima, 8 de octubre de 1961, p. 2.
4176 [Sección De Domingo a Domingo.]
4177 «La factura mural». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 11 de octubre de
1961, p. 2.
4178 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; después de fray Martín de Porras, falta un
presupuesto para Manco Cápac y Mama Ocllo.]
4179 [736]
4180 «Periodismo y politiquería». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 11 de
octubre de 1961, p. 5. «Feria e industria». El Comercio, Lima, 15 de octubre de 1961, p. 2.
4181 [Sección De Domingo a Domingo.]
4182 «Otra vez los árboles». El Comercio, Lima, 19 de octubre de 1961, p.2.
4183 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4184 «El juego sucio». El Comercio, Lima, 22 de octubre de 1961, p. 2.
4185 [Sección De Domingo a Domingo.]
4186 «Sérvulo en la maraña y tras un camino». El Comercio, Lima, 22 de octubre de 1961,
Suplemento Dominical, p. 2.
4187 [737]
4188 «Poesía en voz alta». El Comercio, Lima, 25 de octubre de 1961, p. 2.
4189 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4190 «Hacia una creación crítica, no mágica». El Comercio, Lima, 29 de octubre de 1961,
Suplemento Dominical, p. 8.
4191 [Sobre Bertold Brecht]
4192 [738]
4193 «Hojas de un carnet...» El Comercio, Lima, 29 de octubre de 1961, p.2.
4194 [Sección De Domingo a Domingo]
4195 «Cero puntos, cero balas». Libertad, Órgano del Partido Social
4196 Progresista, Lima, 31 de octubre de 1961, p. 2.
4197 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla.]
4198 «Pablo Armando Fernández: ʺToda la poesíaʺ». Casa de las Américas, La Habana, año 2, n.°
9, noviembre-diciembre de 1961, pp. 158-159.
4199 [739]
4200 «Sobre la música criolla». El Comercio, Lima, 1 de noviembre de 1961, p. 2.
292
1962
4272 «Única de cambio». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 3 de enero de
1962, p. 2.
4273 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla.]
4274 «No la toques ya más...» El Comercio, Lima, 4 de enero de 1962, p. 2.
4275 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4276 «Fénix no se acostará temprano». El Comercio, Lima, 7 de enero de 1962, p. 2.
4277 [Sección De Domingo a Domingo.]
4278 «ʺPhater Panchaliʺ y la realidad». El Comercio, Lima, 9 de enero de 1962, p. 2.
4279 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4280 «Carta del periodista Sebastián Salazar Bondy». El Comercio, Lima, 9 de enero de 1962.
4281 [Carta de renuncia al director de El Comercio.]
4282 [752]
4283 «Con Aco y sin Aco». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 10 de enero de
1962, p. 2.
4284 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; el presidente de la «Compañía Nacional de
Construcción», Manuel Elguera Mac Parlin.]
4285 [753]
4286 « ¿Cuba sola?» Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 10 de enero de 1962,
p. 5.
4287 «Vengo de Cuba». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 14 de febrero de
1962, p. 5.
4288 «La alternativa del burgués». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 28 de
febrero de 1962, p. 5.
4289 «Carta de Lima». Revista de la Universidad de México, vol. 16, n.° 7, marzo de 1962, pp. 25-26.
4290 [Ciro Alegría y José María Arguedas.]
295
4291 [754]
4292 «Carta del Perú». Gaceta del Fondo de Cultura Económica, México, año IX, n.° 91, marzo de
1962, p. [3]. [Crítica de Los inocentes de Oswaldo Reynoso, publicado por «La Rama
Florida», editorial de Javier Sologuren.]
4293 [755]
4294 «Na Zabradli». El Comercio, Lima, 4 de marzo de 1962, Suplemento Dominical, pp. 4 y 11.
4295 [Compañía de mimos checos dirigida por Ladislav Fialka, firmado Diego Miran.]
4296 [756]
4297 «La mentira de los teletipos». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 7 de
marzo de 1962, p. 5.
4298 «Parra, un camino de poesía». El Comercio, Lima, 11 de marzo de 1962, Suplemento
Dominical, pp. 4 y 11.
4299 [Firmado Diego Miran.]
4300 [757]
4301 «No creo en la ʺjettaʺ, pero...» Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 14 de
marzo de 1962, p. 2.
4302 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla.]
4303 «Los cimientos de lodo». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 14 de
marzo de 1962, p. 12.
4304 [Sección La Honda de David; fotos falsificadas por La Crónica afín de denunciar el gobierno
castrista.]
4305 [758]
4306 «Arte y trabajo colectivo». El Comercio, Lima, 18 de marzo de 1962, Suplemento Dominical,
pp. 4 y 11.
4307 [Firmado Diego Mirán.]
4308 «Jeremías Cornejo y su Yaraví». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 21
de marzo de 1962, p. 2.
4309 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; sobre Héctor Cornejo Chávez.]
4310 [759]
4311 «Pilatos vive entre nosotros». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 21 de
marzo de 1962, p. 12.
4312 [Sección La Honda de David.]
4313 «Arghezi la palabra en su sitio». El Comercio, Lima, 25 de marzo de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4314 [El poeta rumano Ion Arghezi, firmado Diego Mirán.]
4315 [760]
4316 «Cosecharás la tempestad». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 28 de
marzo de 1962, p. 12.
4317 [Sección La Honda de David.]
4318 «Ubu y la patafísica». El Comercio, Lima, 1 de abril de 1962, Suplemento Dominical, p. 4.
296
4347 «La insepulta de Paita». El Comercio, Lima, 6 de mayo de 1962, Suplemento Dominical, p. 4.
4348 [Firmado Diego Mirán.]
4349 «Paredes y buitre». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 9 de mayo de
1962, p. 2.
4350 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla.]
4351 «Donde se lee la revolución». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 9 de
mayo de 1962, p. 12. [Sección La Honda de David.]
4352 «Un narrador montevideano». El Comercio, Lima, 13 de mayo de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4353 [Carlos Martínez Moreno, firmado Diego Mirán.]
4354 [767]
4355 «Diagnóstico: cáncer». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 16 de mayo
de 1962, p. 2.
4356 [Sección Palo Dulce, firmado Pepe Chacarilla; la sociedad capitalista y los intelectuales
según Mario Villarán Rivera.]
4357 [768]
4358 «Usted la mató». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 16 de mayo de
1962, p. 12.
4359 [Sección La Honda de David.]
4360 «Mason y el descubrimiento del Perú». El Comercio, Lima, 20 de mayo de 1962, Suplemento
Dominical, pp. 4,10.
4361 [Alden Mason, arqueólogo norteamericano, firmado Diego Mirán.]
4362 [769]
4363 «Todo lo que queremos». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 23 de mayo
de 1962, p. 12.
4364 [Sección La Honda de David.]
4365 «Ideologías: nacionalidad y universalidad». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista,
Lima, 30 de mayo de 1962, p. 12.
4366 [Sección La Honda de David, acerca del partido de Belaúnde.]
4367 [770]
4368 «Sakai y su misión cultural». El Comercio, Lima, 3 de junio de 1962, Suplemento Dominical,
p. 5.
4369 [Crítica de la exposición del pintor japonés Kasuya Sakai, firmado Diego Miran.]
4370 [771]
4371 «Un destino irrevocable». Libertad, Órgano del Partido Social Progresista, Lima, 6 de junio
de 1962, p. 12.
4372 [Sección La Honda de David.]
4373 «Broch y el triunfo póstumo». El Comercio, Lima, 10 de junio de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4374 [La muerte de Virgilio del autor austriaco Hermann Broch, firmado Diego Mirán.]
298
4375 [772]
4376 «Ediciones que harán historia». El Comercio, Lima, 17 de junio de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4377 [Diario de Miguel de Unamuno y Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejía, firmado
Diego Mirán.]
4378 [773]
4379 «Creanga, rama del árbol latino». El Comercio, Lima, 24 de junio de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4380 [Sección Horizontes de la Cultura, Cuentos y relatos escogidos del escritor rumano Ion Creanga,
firmado Diego Mirán.]
4381 [774]
4382 «La comedia para un mundo informe». El Comercio, Lima, 1 de julio de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4383 [Sobre el dramaturgo suizo Friedrich Dürrenmatt, firmado Diego Mirán.]
4384 [775]
4385 «Crisis vanguardista y nuevo clasicismo». El Comercio, Lima, 8 de julio de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4386 [Firmado Diego Mirán.]
4387 «El testimonio de los vencidos». El Comercio, Lima, 15 de julio de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4388 [Firmado Diego Mirán.]
4389 «Del remordimiento al pacifismo». El Comercio, Lima, 22 de julio de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4390 [Sección Horizontes de la Cultura, la destrucción de Hiroshima, firmado Diego Mirán.]
4391 «Feraoum, un símbolo». El Comercio, Lima, 29 de julio de 1962, Suplemento Dominical, p. 8.
[Sección Horizontes de la Cultura, dedicado al escritor argentino, firmado Diego Mirán.]
4392 [776]
4393 «El retorno a sí mismo». Еl Comercio, Lima, 5 de agosto de 1962, Suplemento Dominical, p.
4.
4394 [Firmado Diego Mirán.]
4395 «Dos justos en escena». El Comercio, Lima, 12 de agosto de 1962, Suplemento Dominical, p.
4.
4396 [Firmado Diego Mirán.]
4397 «Bibliotecas y desarrollo». El Comercio, Lima, 19 de agosto de 1962, Suplemento Dominical,
p. 4.
4398 [Firmado Diego Mirán.]
4399 «Marta Brunet y el candor humano». El Comercio, Lima, 26 de agosto de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4400 [Escritora chilena, firmado Diego Mirán.]
4401 [777]
299
4402 «La incógnita del Perú». Revista de la Universidad de México, vol. 16, n.° 12, agosto de 1962,
pp. 17-18.
4403 «Fuentes, un nombre que crece». El Comercio, Lima, 2 de septiembre de 1962, p. 4.
4404 [Firmado Diego Mirán.]
4405 [778]
4406 «ʺPiedra y Cieloʺ en América». El Comercio, Lima, 9 de septiembre de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4407 [Firmado Diego Mirán.]
4408 «Ser o no ser modernos». El Comercio, Lima, 16 de septiembre de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4409 [Sección Horizontes de ¡a Cultura, firmado Diego Mirán.]
4410 «Cummings en el gran árbol». El Comercio, Lima, 23 de septiembre de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4411 [Firmado Diego Mirán.]
4412 [779]
4413 «Un policía editor». El Comercio, Lima, 30 de septiembre de 1962, Suplemento Dominical, p.
4.
4414 [Sección Horizontes de la Cultura, el chileno Luis Rivano, firmado Diego Mirán.]
4415 [780]
4416 «Carta del Perú». Gaceta del Fondo de Cultura Económica, México, año IX n.° 98, octubre de
1962, p. [3].
4417 «Nkrumah y su vida». El Comercio, Lima, 14 de octubre de 1962, Suplemento Dominical, p.
4.
4418 [Kwame Nkrumah, hombre político de Ghana, firmado Diego Mirán.]
4419 [781]
4420 «Cuidado con los piratas». El Comercio, Lima, 21 de octubre de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4421 [Firmado Diego Mirán.]
4422 «Nicolás Guillén 60 años y más». El Comercio, Lima, 28 de octubre de 1962, Suplemento
Dominical, p. 4.
4423 [Firmado Diego Mirán.]
4424 [782]
4425 «García Calderón distancia y soledad». Revista Nacional de Cultura, Caracas, n.° 154,
septiembre-octubre de 1962, pp. 44-47.
4426 [783]
4427 «ʺMartín Fierroʺ manantial que no cesa». El Comercio, Lima, 11 de noviembre de 1962,
Suplemento Dominical, p. 4.
4428 [Firmado Diego Mirán.]
4429 [784]
300
1963
4469 «Andes and Sierra Maestra». Monthly Review Press, Nueva York, 1963, p. 111.
4470 [Wither Latin America?]
4471 «Hubo un peruano hace diez mil años». Oiga, Lima, n.° 6, 2 de enero de 1963, p. 4.
4472 «Lima: infancia y adolescencia». Oiga, Lima, n.° 6, 2 de enero de 1963, pp. 8-9.
4473 [Firmado Diego Mexía.]
4474 «Borges». El Comercio, Lima, 6 de enero de 1963, Suplemento Dominical, p. 4.
4475 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4476 [795]
4477 «Planificar es vivir». Oiga, Lima, n.° 7, 9 de enero de 1963, pp. 4-5.
4478 [Sección El Perú y la planificación I.]
4479 «Renard, larga confesión». El Comercio, Lima, 13 de enero de 1963, Suplemento Dominical,
p. 4.
4480 [Sección Horizontes de la Cultura, vida y obra de J. Renard, firmado Diego Mirán.]
4481 [796]
4482 «Los enemigos del planeamiento». Oiga, Lima, n.° 8, 16 de enero de 1963, pp. 4 y 15.
4483 [Sección El Perú y la planificación II.]
4484 «Un manifiesto patafísico». El Comercio, Lima, 20 de enero de 1963, Suplemento Dominical,
p. 4.
4485 [Sección Horizontes de la Cultura, acerca de la teoría teatral del dramaturgo francés Alfred
Jarry, firmado Diego Mirán.]
4486 [797]
4487 « ¿Qué clase de planificación?» Oiga, Lima, n.° 9, 23 de enero de 1963, pp. 4, 14 y 15.
4488 [Sección El Perú y la planificación III.]
4489 «Un arte de existir». El Comercio, Lima, 27 de enero de 1963, Suplemento Dominical, p. 4.
4490 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4491 «El pensamiento de Tinbergen». Oiga, Lima, n.° 10, 30 de enero de 1963, pp. 4 y 15.
302
4522 [Sección Horizontes de la Cultura, conferencia de Ignacio Chávez, «La actitud de los
estudiantes universitarios frente al país», firmado Diego Mirán.]
4523 [805]
4524 «El arma la ponemos en la conciencia». Oiga, Lima, n.° 15, 20 de marzo de 1963, pp. 4, 14.
4525 [Entrevista a Francisco Juliao, líder de los campesinos brasileros, firmado Diego Mexía.]
4526 [806]
4527 « ¿Qué vamos a decir?» El Comercio, Lima, 24 de marzo de 1963, Suplemento Dominical, p.
4.
4528 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4529 «La Fedra de Miró». El Comercio, Lima, 31 de marzo de 1963, Suplemento Dominical, p. 4.
4530 [Sección Horizontes de la Cultura, Fedra entre los vascos de César Miró, firmado Diego Mirán.]
4531 [807]
4532 «Carta del Perú». Gaceta del Fondo de Cultura Económica, México, año x, n.° 104, abril de
1963, p. [3].
4533 [Los Jefes, Los Impostores de Mario Vargas Llosa, y David de Antonio Cisneros.]
4534 [808]
4535 «El chabuquismo se impuso». Oiga, Lima, n.° 17, 3 de abril de 1963, pp. 11 y 14.
4536 [«Festival Cristal de la Canción Criolla» con canciones de Felipe Pinglo y de Chabuca
Granda, firmado Diego Mexía.]
4537 [809]
4538 «Pastori y una elegía». El Comercio, Lima, 7 de abril de 1963, Suplemento Dominical, p. 4.
4539 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4540 [810]
4541 «Un arte que no necesita de palabras». Oiga, Lima, n.° 18, 10 de abril de 1963, p. 6.
4542 «Ser cultos para comprender». El Comercio, Lima, 14 de abril de 1963, Suplemento
Dominical, p. 4.
4543 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4544 «Vallejo y Mariátegui testigos». Oiga, Lima, n.° 19, 17 de abril de 1963, p. 9.
4545 [811]
4546 «Poesía, noche y realidad». El Comercio, Lima, 21 de abril de 1963, Suplemento Dominical,
p. 4.
4547 [Sección Horizontes de la Cultura, presentación crítica de Los elementos de la noche del poeta
José Emilio Pacheco, firmado Diego Mirán.]
4548 [812]
4549 «El ʺThresherʺ se quedó ciego a 2,500 metros de profundidad». Oiga, Lima, n.° 20, 24 de
abril de 1963, pp. 4-10.
4550 [Firmado Diego Mexía.]
4551 «Los Flakoll y las nuevas voces». El Comercio, Lima, 28 de abril de 1963, Suplemento
Dominical, p. 4.
304
4552 [Sección Horizontes de la Cultura, New voices of hispanic America de Darwin J. Flakoll y
Claribel Alegría, firmado Diego Mirán.]
4553 [813]
4554 «Esencia humana de César Vallejo». Cuadernos Peruanos Israelíes, Lima, año I, n.° 2, 29 de
abril de 1963, pp. 11-18.
4555 [814]
4556 «Picasso crea como si viviera sus primeros 82 años». Oiga, Lima, n.° 22, 8 de mayo de 1963,
p. 10.
4557 [Encabezamiento: La máquina para pintar.]
4558 [815]
4559 «Una fenomenología poética». El Comercio, Lima, 12 de mayo de 1963, Suplemento
Dominical, p. 4.
4560 [Sección Horizontes de la Cultura, crítica de Fenomenología de la creación poética de José
Armando Tamayo, firmado Diego Mirán.]
4561 [816]
4562 «Un libro diferente». El Comercio, Lima, 19 de mayo de 1963, Suplemento Dominical, p. 6.
4563 [Sección Horizontes de la Cultura, Cuando las sombras de Perla Rotzai, firmado Diego Mirán.]
4564 [817]
4565 «Arte de África». El Comercio, Lima, 26 de mayo de 1963, Suplemento Dominical, p. 4.
4566 [Las esculturas del África Negra de Denise Paulme, firmado Diego Mirán.]
4567 [818]
4568 «El deslumbrante Perú del lago». Oiga, Lima, n.° 26, 5 de junio de 1963, pp. 6, 7 y 11.
4569 [Subtítulo: El mundo debería conocer las danzas de Puno.]
4570 «Los intelectuales y el presente». El Comercio, Lima, 9 de junio de 1963, Suplemento
Dominical, p. 6.
4571 [Sección Horizontes de la Cultura, sobre Carlos M. Roma, firmado Diego Mexía.]
4572 [819]
4573 «Folklore y desidia». El Comercio, Lima, 16 de junio de 1963, Suplemento Dominical, p. 6.
4574 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4575 «El Perú busca su imagen». Oiga, Lima, n.° 28, 20 de junio de 1963, p. 9.
4576 «Municipios y democracia». Oiga, Lima, n.° 29, 27 de junio de 1963, p. 5.
4577 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4578 «Tres imágenes discontinuas de Luis Valle Goicochea». Revista Peruana de Cultura, Lima, n.°
1, marzo-junio de 1963, pp. 119-135.
4579 [Antología de Luis Valle Goicochea, notas y selección de S. Salazar Bondy.]
4580 [820]
4581 «La deteriorada moral pública». Oiga, Lima, n.° 30, 4 de julio de 1963, pp. 6 y 10.
4582 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4583 «La gran poesía menor». El Comercio, Lima, 7 de julio de 1963, Suplemento Dominical, p. 4.
305
4584 [Sección Horizontes de la Cultura, acerca de Max Aub, firmado Diego Mirán.]
4585 [821]
4586 «La reconquista patrimonial». Oiga, Lima, n.° 31, 11 de julio de 1963, pp. 4 y 10.
4587 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4588 «Un despojo y una ofensa». Oiga, Lima, n.° 32, 18 de julio de 1963, pp. 9 y 10.
4589 [Sección El Laberinto y el Hilo, destitución de Luis E. Valcárcel director del Museo Nacional.]
4590 [822]
4591 «El llamado a la juventud». Oiga, Lima, n.° 33, 25 de julio de 1963, pp. 4 y 12.
4592 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4593 «Carta del Perú: perspectiva de una nueva etapa política». Gaceta del Fondo de Cultura
Económica, México, año X, n.° 108, agosto de 1963, p. [3].
4594 [El Perú como doctrina de Fernando Belaúnde Terry.]
4595 [823]
4596 «El desarrollo y la cultura». Oiga, Lima, n.° 34, 1 de agosto de 1963, pp. 9 y 12.
4597 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4598 «Una guía de arte actual». El Comercio, Lima, 4 de agosto de 1963, Suplemento Dominical,
p. 4.
4599 [Sobre Marco Valsechi, firmado Diego Mirán.]
4600 [824]
4601 «Política, arte y vida». Oiga, Lima, n.° 35, 8 de agosto de 1963, p. 10.
4602 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4603 «Como el aire y el sol». El Comercio, Lima, 11 de agosto de 1963, Suplemento Dominical, p.
4.
4604 [Sección Horizontes de la Cultura, el escritor egipcio Taha Hussain, firmado Diego Mirán.]
4605 [825]
4606 «La otra invasión». Oiga, Lima, n.° 36, 16 de agosto de 1963, p. 5.
4607 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4608 «Balance martinfierrista». El Comercio, Lima, 18 de agosto de 1963, Suplemento Dominical,
p. 6.
4609 [Sección Horizontes de la Cultura, La revolución martinfierrista, de Córdova Iturburu, firmado
Diego Mirán.]
4610 [826]
4611 «Ex dictadores ya no son intocables». Oiga, Lima, n.° 37, 22 de agosto de 1963, p. 5.
4612 [Sección El Laberinto y el Hilo, la extradición del venezolano Pérez Jiménez bien podría
aplicarse a Odría y Prado.]
4613 [827]
4614 «Museo peruano y con barriada propia». Oiga, Lima, n.° 37, 22 de agosto de 1963, pp. 8 y
10.
4615 [El Museo Arqueológico de Magdalena, firmado Diego Mexía.]
306
4679 « ¿Son columnas o calumnias?» Oiga, Lima, n.° 48, 7 de noviembre de 1963, pp. 7 y 10.
[Sección Rocotos Rellenos, sin firma; sobre la «huachafería» de la sección La política y los
políticos de La Tribuna.]
4680 «El alma usa pantuflas, el cuerpo zapatos». Oiga, Lima, n.° 48, 7 de noviembre de 1963, pp.
10 y 14.
4681 «El descubrimiento de un gran pintor: J. Sosa». Oiga, Lima, n.° 48, 7 de noviembre de 1963,
p. 14.
4682 [Firmado Diego Mexía.]
4683 [843]
4684 «Corcuera: fabulación y poesía». El Comercio, Lima, 10 de noviembre de 1963, Suplemento
Dominical, p. 7.
4685 [Sección Horizontes de la Cultura, Noé delirante de Arturo Corcuera, firmado Diego Mirán.]
4686 [844]
4687 «La colección y la ley». Oiga, Lima, n.° 49, 14 de noviembre de 1963, p. 8.
4688 [Sección El Laberinto y el Hilo, la colección «Oro del Perú» de Miguel Mujica Gallo y el
tráfico de obras precolombinas.]
4689 [845]
4690 «Cernuda, clásico y lunar». El Comercio, Lima, 17 de noviembre de 1963, Suplemento
Dominical, p. 7.
4691 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4692 [846]
4693 «Más sobre la ley y la colección». Oiga, Lima, n.° 50, 21 de noviembre de 1963, p. 12.
4694 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4695 [847]
4696 «Los cangrejos serán homologados». Oiga, Lima, n.° 50, 21 de noviembre de 1963, pp. 12 y
14.
4697 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma.]
4698 [848]
4699 «La poesía quechua». Revista de la Universidad de México, n.° 3, noviembre de 1963, pp.
25-26.
4700 « ¡Cómo trabajan los honorables poncianos!». Oiga, Lima, n.°51, 28 de noviembre de 1963,
p. 4.
4701 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma.]
4702 «Una «puesta al día» editorial». El Comercio, Lima, 1 de diciembre de 1963, Suplemento
Dominical, p. 7.
4703 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4704 «Rocotos Rellenos». Oiga, Lima, n. °52,5 de diciembre de 1963, p. 4.
4705 [Sin firma.]
4706 «Los traficantes de un sueño». Oiga, Lima, n.° 52,5 de diciembre de 1963, p. 10.
4707 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
309
1964
4730 «Blanca Varela su último libro». El Comercio, Lima, 5 de enero de 1964, Suplemento
Dominical, p. 7.
4731 [Sección Horizontes de la Cultura, crítica de Luz de día, firmado Diego Mirán.]
4732 [852]
4733 «Del progreso al ocio». Oiga, Lima, n.° 56,9 de enero de 1964, p. 8.
4734 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4735 «Tristán Tzara y Dadá». El Comercio, Lima, 12 de enero de 1964, Suplemento Dominical, p.
7.
4736 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4737 [853]
4738 «Prado y el amargo champagne del destierro». Oiga, Lima, n.° 57, 16 de enero de 1964, p. 7.
310
4771 «Un congreso de poesía». El Comercio, Lima, 9 de febrero de 1964, Suplemento Dominical,
p. 7. [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.] «Los palomillas del congreso y
sus castigos». Oiga, Lima, n.° 61, 13 de febrero de 1964, p. 4.
4772 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma.]
4773 «Los libros no muerden». Oiga, Lima, n.° 61,13 de febrero de 1964, p. 10.
4774 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4775 «Teatro y escuela». El Comercio, Lima, 16 de febrero de 1964, Suplemento Dominical, p. 7.
4776 [Sección Horizontes de la Cultura, crítica de la obra de Sergio Arrau, El teatro y la educación,
firmado Diego Mirán.]
4777 [860]
4778 «Ministros y aprunos siempre balanceándose». Oiga, Lima, n.° 62,20 de febrero de 1964,
pp. 6-7.
4779 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma.]
4780 «Teatro, publicidad y dignidad». Oiga, Lima, n.° 62,20 de febrero de 1964, p. 7.
4781 [Sección El Laberinto y el Hilo, la utilización de enfermos mentales para promocionar la
presentación en Lima de Diario de un loco de Gogol.]
4782 [861]
4783 «Antepasados y novela». El Comercio, Lima, 23 de febrero de 1964, Suplemento Dominical,
p. 7.
4784 [Sección: Horizontes de la Cultura, sobre Los antepasados de Carlos Valdés, firmado Diego
Mirán.]
4785 [862]
4786 «El Cusco y el caos». Oiga, Lima, n.° 63,27 de febrero de 1964, p. 11.
4787 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4788 «ʺHappy Birthdayʺ y vasitos de leche». Oiga, Lima, n.° 63,27 de febrero de 1964, p. 11.
4789 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma.]
4790 «Proceso: número cero». El Comercio, Lima, 1 de marzo de 1964, Suplemento Dominical, p. 4.
4791 [Firmado Diego Mirán.]
4792 «¡Pobre general Odría!» Oiga, Lima, n.° 64,5 de marzo de 1964, p. 4.
4793 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma, Manuel A. Odría víctima de un atentado.]
4794 [863]
4795 «Los niños sin escuela, un drama que no es de este año». Oiga, Lima, n.° 64,5 de marzo de
1964, pp. 6-7.
4796 [Sección El Laberin to y el Hilo.]
4797 «Infancia y literatura». El Comercio, Lima, 8 de marzo de 1964, Suplemento Dominical, p. 7.
4798 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4799 «De la mujer en las antiguas tradiciones limeñas a «Miss Perú»«. México en la Cultura,
México, 8 de marzo de 1964, pp. 3 y 8. «La tribu, los búfalos y los bufalitos». Oiga, Lima, n.°
65,12 de marzo de 1964, pp. 6-7.
312
4800 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma; discrepancias internas entre Víctor R. Haya de la Torre
y unos apristas.]
4801 [864]
4802 «Por la puerta grande del idioma». Oiga, Lima, n.° 65,12 de marzo de 1964, p. 10.
4803 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4804 «Defensa de sí mismo». El Comercio, Lima, 15 de marzo de 1964, Suplemento Dominical, p.
8.
4805 [Sección Horizontes de la Cultura, acerca de Ernesto Sábato, firmado Diego Miran.]
4806 [865]
4807 «Melgarejo quiere un muertito». Oiga, Lima, n.° 66,19 de marzo de 1964, pp. 4-5 y 14.
4808 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma. Subtítulo: Novela policial por entregas y en capítulos que se
desarrolla en un país subdesarrollado.]
4809 [866]
4810 «La renovación en los museos». Oiga, Lima, n.° 66,19 de marzo de 1964, p. 11. [Sección El
Laberinto y el Hilo.]
4811 «La sociedad rocanrolera». El Comercio, Lima, 22 de marzo de 1964, Suplemento Dominical,
p. 8.
4812 [Sección Horizontes de la Cultura, sobre Lima en rock de Oswaldo Reynoso, firmado Diego
Mirán.]
4813 [867]
4814 «Baquíjano, Maccarthy and C°». Oiga, Lima, n.° 67,26 de marzo de 1964, pp. 6 y 7.
4815 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma.]
4816 [868]
4817 «El Perú, nación proletaria». Oiga, Lima, n.° 67,26 de marzo de 1964, p. 7.
4818 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4819 «A propósito del» Vaudeville»«. El Comercio, Lima, 29 de marzo de 1964, Suplemento
Dominical, p. 8. [Firmado Diego Mirán.]
4820 « ¿Qué es el teatro?» Cultura y Pueblo, Lima, año I, n.° 1, enero-marzo de 1964, pp. 32- 33.
4821 «La ley de la Estafa Agraria». Oiga, Lima, n.° 68, 2 de abril de 1964, pp. 6-7.
4822 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma.]
4823 «Por el buen juicio crítico». Oiga, Lima, n.° 68,2 de abril de 1964, p.7.
4824 [Sección El Laberinto y el Hilo, sobre Lima en rock de Reynoso.]
4825 [869]
4826 «Benedetti, liberación poética». El Comercio, Lima, 5 de abril de 1964, Suplemento
Dominical, p. 8.
4827 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4828 [870]
4829 «Szyszlo: pintura y revolución». México en la Cultura, México, 8 de abril de 1964,
Suplemento Dominical, p. 112.
313
4830 « ¡No le rompan el bautismo a Plebiscito Huamán!» Oiga, Lima, n.° 69,9 de abril de 1964,
pp. 4-5.
4831 [Sección Rocoto Relleno, sin firma; el diputado Echevarría Maúrtua propone una ley sobre
los nombres.]
4832 [872]
4833 «Un paso al vacío». Oiga, Lima, n.° 69,9 de abril de 1964, p. 6.
4834 [Sección El Laberinto y el Hilo, Eduardo Orrego censurado en el Congreso.]
4835 [873]
4836 «Aproximación a Ezra Pound». El Comercio, Lima, 12 de abril de 1964, Suplemento
Dominical, p. 8.
4837 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4838 [874]
4839 «Masacre, genealogía y constitución». Oiga, Lima, n.° 70,16 de abril de 1964, pp. 6-7.
4840 [Sección Rocoto Relleno, sin firma; sobre Luis Bedoya Reyes.]
4841 [875]
4842 «Historia, retrato espiritual». Oiga, Lima, n.° 70,16 de abril de 1964, p. 10.
4843 [Sección El Laberinto y el Hilo, de Luis E. Valcárcel, Historia del Perú antiguo a través de las
fuentes.]
4844 [876]
4845 «La crónica caleidoscópica». El Comercio, Lima, 19 de abril de 1964, Suplemento Dominical,
p. 8.
4846 [Sección Horizontes de la Cultura, firmado Diego Mirán.]
4847 «Esparadrapo para un apruno bocatán». Oiga, Lima, n.° 71, 23 de abril de 1964, pp. 6-7.
4848 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma.]
4849 «Prensa y verdad». Oiga, Lima, n.° 71,23 de abril de 1964, p. 7.
4850 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4851 «Chaplin íntimo». El Comercio, Lima, 26 de abril de 1964, Suplemento Dominical, p. 8.
4852 [Firmado Diego Mirán.]
4853 [877]
4854 «Politiquería y anti-patria». Oiga, Lima, n.° 72, 30 de abril de 1964, p. 6.
4855 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4856 «La mermelada para el amargo pan». Oiga, Lima, n.° 72, 30 de abril de 1964, pp. 6 y 7.
4857 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
4858 «Radiografía actual del teatro peruano». El Comercio, Lima, 4 de mayo de 1964, p. 66.
4859 «Yucas, payasos y terroristas». Oiga, Lima, n.° 73,7 de mayo de 1964, pp. 4-5.
4860 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
4861 «La nacionalidad no es esclavitud». Oiga, Lima, n.° 73,7 de mayo de 1964, p. 8.
4862 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
314
4863 «Nuevo cauce para la lengua». El Comercio, Lima, 10 de mayo de 1964, Suplemento
Dominical, p. 8.
4864 [Sección Distancias y aproximaciones, el poeta León Felipe.]
4865 [878]
4866 «Mitin apruno de chaperos y chaposos». Oiga, Lima, n.° 75 [sic 74], 14 de mayo de 1964, pp.
6-7.
4867 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma.]
4868 «El horror a la vuelta de la esquina». Oiga, Lima, n.° 75 [sic 74], 14 de mayo de 1964, p. 6.
4869 [Salazar Bondy frente la crítica de Lima la horrible.]
4870 [879]
4871 «Tres reportajes y un novelista. Una generación ante sí misma». Oiga, Lima, n.° 75 [sic 74],
14 de mayo de 1964, pp. 12-13 y 14.
4872 [Dedicado a Mario Vargas Llosa.]
4873 [880]
4874 «Belli: realidad en carne viva». El Comercio, Lima, 17 de mayo de 1964, Suplemento
Dominical, p. 8.
4875 [Sección Distancias y aproximaciones.]
4876 [881]
4877 «El infarto de un servicio público». Oiga, Lima, n.° 75,21 de mayo de 1964, p. 6.
4878 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4879 «Nicomedes ante su enigma». El Comercio, Lima, 24 de mayo de 1964, Suplemento
Dominical, p. 8.
4880 [Sección Distancias y aproximaciones.]
4881 [882]
4882 «Picnic escolar al hemiciclo». Oiga, Lima, n.° 76, 29 de mayo de 1964, p. 2.
4883 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma.]
4884 «Un síntoma profundo». Oiga, Lima, n.° 76,29 de mayo de 1964, p.ll.
4885 [Sección El Laberinto y el Hilo, controversia sobre la exposición del pintor Milner
Cajahuaringa presentada en la Galería Goya.]
4886 [883]
4887 «Ribeyro, nueva perspectiva». El Comercio, Lima, 31 de mayo de 1964, Suplemento
Dominical, p. 8.
4888 [Sección Distancias y aproximaciones.]
4889 [884]
4890 «Vuelve tu espada a su lugar». Oiga, Lima, n.° 77, 4 de junio de 1964, p. 6.
4891 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4892 «Condecoración superconviviente». Oiga, Lima, n.° 77,4 de junio de 1964, pp. 6-7.
4893 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma; carta a Víctor R. Haya de la Torre, firmado Manuel
Apolinario (se trata de Odría).]
4894 [885]
315
4895 «Heraud, amor y paz». El Comercio, Lima, 7 de junio de 1964, Suplemento Dominical, p. 8.
4896 [Sección Distancias y aproximaciones, Poesías completas y homenaje a Javier Heraud.]
4897 [886]
4898 «Novela y realidad». Oiga, Lima, n.° 78,11 de junio de 1964, p. 6.
4899 [Sección El Laberin to y el Hilo, mesa redonda sobre La ciudad y los perros de Mario Vargas
Llosa que tuvo lugar en la UNMSM.]
4900 [887]
4901 «Comerán a dos Carrillos Smith». Oiga, Lima, n.° 78,11 de junio de 1964, pp. 6 y 7.
4902 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma.]
4903 «La enorme y delicada carga shakesperiana». El Comercio, Lima, 14 de junio de 1964,
Suplemento Dominical, p. 8.
4904 [Sección Distancias y aproximaciones, la escenografía de «Romeo y Julieta» por la AAA.]
4905 [888]
4906 «Viaje morrocotudo de Fernando y Julio». Oiga, Lima, n.° 79,18 de junio de 64, pp. 4-5.
4907 [Sección Rocoto Relleno, sin firma; los viajes al extranjero de los congresistas Fernando
León de Vivero y Julio de La (Roca y Pomalca).]
4908 [889]
4909 «Universidad imagen del país». Oiga, Lima, n.° 79,18 de junio de 1964, p. 6.
4910 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4911 «Ensayos de un duro oficio». El Comercio, Lima, 21 de junio de 1964, Suplemento Dominical,
p. 8.
4912 [Sección Distancias y aproximaciones, libro de cuentos de Juan Morrillo Ganoza y Felipe
Sanguinetti.]
4913 [890]
4914 «El fiscal y el autor intelectual». Oiga, Lima, n.° 80,25 de junio de 1964, p. 10.
4915 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4916 «Nuestro Goldwaterclosistas». Oiga, Lima, n.° 80,25 de junio de 1964, p. 10.
4917 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma.]
4918 [891]
4919 «Mucha realidad por revelar». El Comercio, Lima, 28 de junio de 1964, Suplemento
Dominical, p. 8.
4920 [Sección Distancias y aproximaciones.]
4921 «Un cloacaligado no quiere ʺSuperʺ». Oiga, Lima, n.° 81, 2 de julio de 1964, pp. 6-7.
4922 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma; Odría viaja a Chulucanas.
4923 [892]
4924 «Hambre y literatura». Oiga, Lima, n.° 81,2 de julio de 1964, p. 7.
4925 [Sección El Laberinto y el Hilo, polémica sobre el papel de literatura entre Claude Simon y
Jean-Paul Sartre.]
4926 [893]
316
4927 «Una biblioteca para estudiantes». El Comercio, Lima, 5 de julio de 1964, Suplemento
Dominical, p. 8.
4928 [Sección Distancias y aproximaciones.]
4929 «Cohechos y no palabras». Oiga, Lima, n.° 82,9 de julio de 1964, pp.6-7.
4930 [Sección Rocoto Relleno, sin firma; acerca del viaje de Manuel A. Odría.]
4931 [894]
4932 «El otro rostro de Palma». Oiga, Lima, n.° 82,9 de julio de 1964, p.7.
4933 [Sección El Laberinto y el Hilo, en los archivos de Nicolás de Piérola se encontraron cartas y
expedientes de Ricardo Palma.]
4934 [895]
4935 «Un libro-reportaje». El Comercio, Lima, 12 de julio de 1964, Suplemento Dominical, p. 6.
4936 [Sección Distancias y aproximaciones, sobre Cusco, tierra y muerte, de Hugo Neira.]
4937 [896]
4938 «La imagen supersticiosa». Oiga, Lima, n.° 82 [sic 83], 16 de julio de 1964, p. 6.
4939 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4940 «No hay gallo para mi pollo». Oiga, Lima, n.° 82 [sic 83], 16 de julio de 1964, pp. 14-15.
4941 [Sección Rocotos Rellenos, sin firma; la International Petroleum Company y la UNO, partido
de Odría.]
4942 [897]
4943 «Neruda a los 60 años». El Comercio, Lima, 19 de julio de 1964, Suplemento Dominical, p. 6.
4944 [Sección Distancias y aproximaciones.]
4945 [898]
4946 «Países ricos y países pobres». Oiga, Lima, n.° 84, 23 de julio de 1964, p. 6.
4947 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4948 «La Prensa no se imprime con tinta sino con petróleo». Oiga, Lima, n.° 84, 23 de julio de
1964, pp. 6-7.
4949 [Sección: Rocotos Rellenos, sin firma.]
4950 «Otra buena antología latinoamericana». El Comercio, Lima, 26 de julio de 1964,
Suplemento Dominical, p. 6.
4951 [Sección Distancias y aproximaciones.]
4952 «Dos poetas, dos ensayos de existencia». Gaceta del Fondo de Cultura Económica, México, n.°
120, agosto de 1964, p. 4.
4953 [Sección Carta del Perú, crítica de Luz de día de Blanca Varela, y de El pie sobre el cuello de
Carlos Germán Belli.]
4954 [899]
4955 «Cómo se hizo un teatro». El Comercio, Lima, 2 de agosto de 1964, Suplemento Dominical,
p. 6.
4956 [Sección Distancias y aproximaciones, El teatro chileno moderno de Julio Duran Cerda.]
4957 [900]
4958 «Nueva naturaleza, nueva fe». Oiga, Lima, n.° 85-86,8 de agosto de 1964, p. 4.
317
4959 «No es lo mismo decadencia romana que aprista». Oiga, Lima, n.° 85-86,8 de agosto de
1964, pp. 4-5.
4960 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
4961 «Chile: una cuerda rebeldía». Oiga, Lima, n.° 87,14 de agosto de 1964, pp. 6-7.
4962 [Acerca de Frei y Allende.]
4963 [901]
4964 «El general y su salario de miedo». Oiga, Lima, n.° 87,14 de agosto de 1964, pp. 6-7.
4965 [Sección Rocoto Relleno, sin firma; sobre Manuel A. Odría.]
4966 [902]
4967 «ʺHistriónʺ misión cumplidaʺ». El Comercio, Lima, 16 de agosto de 1964, Suplemento
Dominical, p. 6.
4968 «Demolición, desnacionalización». Oiga, Lima, n. °88,21 de agosto de 1964, p. 7.
4969 [Sección El Laberinto y el Hilo, demolición de la casa de Necochea.]
4970 [903]
4971 «Agonía del libro de viajes». El Comercio, Lima, 23 de agosto de 1964, Suplemento
Dominical, p. 6.
4972 [Sección Distancias y aproximaciones.]
4973 «Cultura con mala ortografía». Oiga, Lima, n.° 89,28 de agosto de 1964, p. 6.
4974 [Sección Rocoto Relleno, sin firma; Arguedas y la Casa de la Cultura.]
4975 [904]
4976 «La prisión repite a la sociedad». Oiga, Lima, n.° 89,28 de agosto de 1964, p. 10.
4977 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4978 «El ʺfondoʺ una luz de saber». El Comercio, Lima, 30 de agosto de 1964, Suplemento
Dominical, p. 6.
4979 [Sección Distancias y aproximaciones, el Fondo de Cultura Económica de México.]
4980 «Pequeño informe sobre Paracas». Oiga, Lima, n.° 90,4 de septiembre de 1964, p. 11.
4981 [Sección El Laberinto y el Hilo, el «Museo de Sitio Julio C. Tello» de Paracas.]
4982 [905]
4983 «El Perú al borde del desconchinfle». Oiga, Lima, n.° 91,11 de septiembre de 1964, pp. 6-7.
4984 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
4985 «Réquiem para una plazuela remodelada». Oiga, Lima, n.° 91,11 de septiembre de 1964, p.
11.
4986 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
4987 «Una nueva situación para una obra». El Comercio, Lima, 13 de septiembre de 1964,
Suplemento Dominical, p. 6.
4988 «El periodismo como ʺscience-fictionʺ». Oiga, Lima, n.° 92,17 de septiembre de 1964, pp.
4-5.
4989 [Sección Rocoto Relleno, sin firma; La Prensa y su visión del periodismo.]
4990 «Ley, huacos y maniobra». Oiga, Lima, n.° 92,17 de septiembre de 1964, p. 10.
318
5023 «En vez de raza, cultura». Oiga, Lima, n.° 96,15 de octubre de 1964, p. 13.
5024 [Sección El Laberinto y el Hilo, el «Día de la Raza».]
5025 «Velarde: Otro buen libro». El Comercio, Lima, 18 de octubre de 1964, Suplemento
Dominical, p. 6.
5026 [Sección Distancias y aproximaciones, El mundo del supermarket, de Héctor Velarde.]
5027 [913]
5028 «Albee: la ceremonia trágica». El Comercio, Lima, 25 de octubre de 1964, Suplemento
Dominical, p. 6.
5029 [914]
5030 «Cuando la tabla de restar es de sumar». Oiga, Lima, n.° 97,23 de octubre de 1964, pp. 6-7.
5031 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
5032 «Selva Lereca al Emperador de la SIP». Oiga, Lima, n.° 98,29 de octubre de 1964, pp. 10-11.
5033 [Sección Rocoto Relleno, sin firma; el poeta aprista Fidel Zárate.]
5034 [915]
5035 «El libro, auge en peligro». Oiga, Lima, n.° 98, 29 de octubre de 1964, p. 12.
5036 [Sección El Laberinto y el Hilo; sobre La edición de libros en la Argentina de Raúl H. Bottaro y el
problema editorial en el Perú.]
5037 [916]
5038 «Cine nacional: nuevo impulso». El Comercio, Lima, 1 de noviembre de 1964, Suplemento
Dominical, p. 6.
5039 [Sección Distancias y aproximaciones.]
5040 «Son el segundo primer poder». Oiga, Lima, n.° 99,5 de noviembre de 1964, pp. 6 y 7.
[Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
5041 «Los dirigentes y el deporte». Oiga, Lima, n.° 99,5 de noviembre de 1964, p. 10.
5042 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
5043 «El Premio Nobel desmitificado». El Comercio, Lima, 8 de noviembre de 1964, Suplemento
Dominical, p. 6.
5044 [Sección Distancias y aproximaciones, Sartre rechaza el Premio Nobel.]
5045 [917]
5046 «Diez pases mágicos sobre el petróleo». Oiga, Lima, n.° 100,12 de noviembre de 1964, pp.
2-3.
5047 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
5048 «Libros de historia, bienes primordiales». Oiga, Lima, n.° 100,12 de noviembre de 1964, p.
14.
5049 [Sección El Laberinto y el Hilo, Historia del Perú antiguo de Luis E. Valcárcel e Historia de la
República del Perú de Jorge Basadre.]
5050 [918]
5051 «El primer cuaderno del IEP». El Comercio, Lima, 15 de noviembre de 1964, Suplemento
Dominical, p. 6.
5052 [Sección Distancias y aproximaciones.]
320
5084 [926]
5085 «La inmortalidad de Antonio Machado». El Comercio, Lima, 13 de diciembre de 1964,
Suplemento Dominical, p. 6.
5086 [Sección Distancias y aproximaciones.]
5087 [927]
5088 «Memoria de un mantel en la mesa golpista». Oiga, Lima, n.° 105, 17 de diciembre de 1964,
pp. 6-7.
5089 [Sección Rocoto Relleno, sin firma, acerca de las Reuniones Interamericanas y el encuentro
Haya de la Torre con León de Vivales.]
5090 [928]
5091 «América Latina tras un impulso moral». Oiga, Lima, n.° 105,17 de diciembre de 1964, pp.
12-13.
5092 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
5093 «Shakespeare traducido por Neruda». El Comercio, Lima, 20 de diciembre de 1964,
Suplemento Dominical, p. 6.
5094 [Sección Distancias y aproximaciones.]
5095 [929]
5096 «Pericotes, camaleones y otros coagulados». Oiga, Lima, n.° 106, 23 de diciembre de 1964,
pp. 4-5.
5097 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
5098 « ¿Educación para el suicidio?» Oiga, Lima, n.° 106,23 de diciembre de 1964, p. 8.
5099 [Sección El Laberinto y el Hilo.]
1965
5100 «Una vida, una obra, un espíritu». Revista Peruana de Cultura, Lima, n.° 4, enero de 1965, pp.
124-127.
5101 [Homenaje a Ezequiel Martínez Estrada.]
5102 [930]
5103 «José Gorostiza: viaje a la lucidez».
5104 El Comercio, Lima, 3 de enero de 1965, Suplemento Dominical, p. 6.
5105 [Sección Distancias y aproximaciones.]
5106 [931]
5107 «Lewis y la novela antropológica». El Comercio, Lima, 10 de enero de 1965, Suplemento
Dominical, p. 6.
5108 [Encabezamiento: «Los Hijos de Sánchez» de Óscar Lewis.]
5109 [932]
5110 «El país multipartido por el eje». Oiga, Lima, n.° 108,15 de enero de 1965, pp. 4 y 5.
5111 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
5112 «Una larga fecha: año del niño». Oiga, Lima, n.° 108,15 de enero de 1965, p. 10.
322
5113 «Poesía popular rumana». El Comercio, Lima, 17 de enero de 1965, Suplemento Dominical,
p. 6.
5114 [Sección Distancias y aproximaciones]
5115 «Amor, prohibición, moral». Oiga, Lima, n.° 109,21 de enero de 1965, p. 6.
5116 «Nuevo slogan aprista: Cholo regalado, azúcar desgravada». Oiga, Lima, n.° 109, 21 de
enero de 1965, pp. 6-7.
5117 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
5118 «La regla necesaria».
5119 El Comercio, Lima, 24 de enero de 1965, Suplemento Dominical, p. 6.
5120 [Sección Cuestiones de nuestro teatro.]
5121 «La otra parcela». El Comercio, Lima, 31 de enero de 1965, Suplemento Dominical, p. 6.
5122 «Por la boca muere el pez». Oiga, Lima, n.° 110, 28 de enero de 1965, pp. 6-7.
5123 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
5124 «El automóvil en su sitio». Oiga, Lima, n.° 111, 4 de febrero de 1965, p. 12.
5125 « ¿Y por qué no carne de león?» Oiga, Lima, n.° 111,4 de febrero de 1965, pp. 6-7.
5126 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
5127 «La máscara en el alma». El Comercio, Lima, 7 de febrero de 1965, Suplemento Dominical, p.
6.
5128 «Las ejemplares redadas del general». Oiga, Lima, n.° 112,11 de febrero de 1965, pp. 6-7.
5129 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
5130 «Nuevo descubrimiento de América». Oiga, Lima, n.° 112,11 de febrero de 1965, p. 10.
5131 «Ni adulación, ni desprecio».
5132 El Comercio, Lima, 14 de febrero de 1965, Suplemento Dominical, p. 6.
5133 [Sección Cuestiones de nuestro teatro.]
5134 «Los aprunos contra el vicio de comer». Oiga, Lima, n.° 113,18 de febrero de 1965, pp. 6-7.
5135 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
5136 «Un cine nuevo y nuestro». Oiga, Lima, n.° 113,18 de febrero de 1965, p. 11.
5137 [Mismo artículo en Oiga n.° 0, nueva era, marzo de 1965, p. 20.]
5138 «La poesía de Vasko Popa». El Comercio, Lima, 21 de febrero de 1965, Suplemento
Dominical, p. 6.
5139 [933]
5140 «Las violaciones de Melgarejo». Oiga, Lima, n.° 114,26 de febrero de 1965, pp. 4-5.
5141 [Sección Rocoto Relleno, sin firma.]
5142 [934]
5143 «Un lugar para la peña Pancho Fierro». Oiga, Lima, n.° 114,26 de febrero de 1965, pp. 14 y
15.
5144 «Los kipus de Eielson». El Comercio, Lima, 28 de febrero de 1965, Suplemento Dominical, p.
6.
5145 [935]
323
5146 «La evolución del llamado indigenismo». Sur, Buenos Aires, n.° 293, marzo-abril de 1965,
pp. 44-50.
5147 «Alberti y sus sonetos romanos». El Comercio, Lima, 7 de marzo de 1965, Suplemento
Dominical, p. 6.
5148 [936]
5149 «La plenitud de Carlos Fuentes». El Comercio, Lima, 14 de marzo de 1965, Suplemento
Dominical, p. 6.
5150 [937]
5151 «Otra vez el cine nacional». El Comercio, Lima, 21 de marzo de 1965, Suplemento
Dominical, p. 6.
5152 [«Kukulí» y la crítica de Sadoul en la revista Les Lettres Françaises.]
5153 [938]
5154 «Proceso a Los hijos de Sánchez». El Comercio, Lima, 28 de marzo de 1965, Suplemento
Dominical, p. 6.
5155 [Sobre Óscar Lewis.]
5156 [939]
5157 «Sebastián Salazar Bondy escribió estas líneas en el Suplemento de El Comercio, Lima,
Perú». Gaceta del Fondo de Cultura Económica, México, año XII, n.° 128, abril de 1965, p. [4].
5158 [Encabezamiento La Prensa extranjera y «Los hijos de Sánchez».]
5159 [940]
5160 «Artaud: una reconquista». El Comercio, Lima, 4 de abril de 1965, Suplemento Dominical, p.
6.
5161 [941]
5162 «Educación o ignorancia lucrativa». Oiga, Lima, n.° 119, abril de 1965, pp. 8 y 9.
5163 «Museos vivos». El Comercio, Lima, 11 de abril de 1965, Suplemento Dominical, p. 6.
5164 «Dos poetas y la eternidad». El Comercio, Lima, 18 de abril de 1965, Suplemento Dominical,
p. 6.
5165 [El chileno Gonzalo Rojas y el mexicano Jaime García Terrés, firmado S.S.B.]
5166 [942]
5167 «Roger Retes como precursor». El Comercio, Lima, 25 de abril de 1965, Suplemento
Dominical, p. 6.
5168 [El último Mutis, memorias.]
5169 [943]
5170 «Borges, invención de una metáfora». El Comercio, Lima, 2 de mayo de 1965, Suplemento
Dominical, p. 6.
5171 [944]
5172 «Los padres rocanroleros». Oiga, Lima, n.° 123, 7 de mayo de 1965, p. 23.
5173 «James Purdy, vida y desmedro». El Comercio, Lima, 9 de mayo de 1965, Suplemento
Dominical, p. 6.
5174 [945]
324
1981
5211 «La palabra y el hombre». Socialismo y Participación, Lima, n.° 16, 1981, pp. 107-108.
5212 [Carta a la asociación Espacio, 1951.]
1984
5213 «La arquitectura colonial cuzqueña». Cielo Abierto, Lima, vol. x, n.° 28, abril-junio 1984, pp.
17-26.
1987
5214 «Recordando 40 años del Instituto Lingüístico de Verano, 1946-1986». Voces siempre
presentes. Ed. Gráfica Pacífico Press S.A., marzo 1987, p. 34.
5215 [Contiene también un artículo de Arguedas y de Eguren.]
1989
5216 «Alfonso Reyes: maestro americano». Embajada de México en el Perú, 1989, p. 24.
5217 [956]
5218 «Alfonso Reyes y el tacto impertinente». Embajada de México en el Perú, 1989, p. 39.
5219 [Saludo del Perú para Alfonso Reyes.]
5220 [957]
5221 «El sentido social y popular de los museos». El Comercio, Lima, 7 de mayo de 1989,
Suplemento Dominical, p. 6.
5222 Índice onomástico de los artículos de Sebastián Salazar Bondy (Las cifras corresponden a
los nombres escritos en negritas entre corchetes en la parte anterior de este anexo.)
326
Ollantay: 110.
Olszewsky: 334.
Omiccioli: 323.
O'Neill, Eugène: 159.
Onis, Federico de: 394.
Ophüls, Max: 421.
Oquendo, Abelardo: 622.
Oquendo de Amat, Carlos: 20, 21.
Orozco, Olga: 52.
Orrego, Eduardo: 873.
Ortega, Julio: 449.
Orthous, Pedro: 467.
Osborne, Jean J.: 603.
Osorio, Guillermo: 340.
Ostrowski, Peter: 210.
Oteiza, Jorge de: 671.
Oviedo, José Miguel: 622, 636.
Pacheco, José Emilio: 872.
Palma, Ricardo: 143, 168, 378, 495, 578, 895.
Palmeiro, José: 155.
Pappenheim, Fritz: 947.
Pardo y Aliaga, Felipe: 12, 344, 400.
Pardo de Zela, Juan: 302, 365.
Parra, Ginés: 51, 119, 128, 222, 676.
Parra del Riego, Juan: 14, 16, 27, 757.
Pasternak, Boris: 564, 566, 626.
Pastori, Luis: 810.
Paton, Alan: 238.
Paul VI: 925.
Paulme, Denise: 878.
Pauw, Cornelio de: 80.
Paz, Octavio: 54.
Pelicaric: 459.
Peña, Enrique: 16, 25.
Pérez Fernández, Joaquín: 37.
Pérez, Rodulfo: 179.
Pérez D., Rosita: 7.
Pérez Jiménez, Marcos: 827.
Perón, Juan Domingo: 361.
Perrin, Michel: 377.
339