POLÍTICAS PÚBLICAS Y OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE
Antecedentes
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son consecuencia de la globalización, se
gestaron en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada
en Río de Janeiro en 2012. El propósito era crear un conjunto de objetivos mundiales
relacionados con los desafíos ambientales, políticos y económicos con que se enfrenta
nuestro mundo. Fueron aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015,
buscan aprovechar los ODM, aprobados en el 2000, y “completar lo que no lograron.” En
consecuencia, los ODS continuarán con el impulso generado por los ODM y buscarán aprender
de este compromiso internacional continuo - tanto con respecto a lo que funcionó como lo
que no. Sustituyen a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), con los que se
emprendió en 2000 una iniciativa mundial para abordar la indignidad de la pobreza. Los ODM
eran objetivos medibles, acordados universalmente para hacer frente a la pobreza extrema y
el hambre, prevenir las enfermedades mortales y ampliar la enseñanza primaria a todos los
niños, entre otras prioridades del desarrollo.
Durante 15 años los ODM impulsaron el progreso en varias esferas importantes: reducir la
pobreza económica, suministrar acceso al agua y el saneamiento tan necesarios, disminuir la
mortalidad infantil y mejorar de manera importante la salud materna. También iniciaron un
movimiento mundial destinado a la educación primaria universal, inspirando a los países a
invertir en sus generaciones futuras. Los ODM lograron enormes avances en la lucha contra
el VIH/SIDA y otras enfermedades tratables, como la malaria y la tuberculosis . Cada Objetivo
se divide en una serie de metas, un total de 28, cuantificables mediante 48 indicadores
concretos. Por primera vez, la agenda internacional del desarrollo pone una fecha para la
consecución de acuerdos concretos y medibles.
Los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio fueron:
• erradicar la pobreza extrema y el hambre;
• lograr la enseñanza primaria universal;
• promover la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer;
• reducir la mortalidad infantil;
• mejorar la salud materna;
• combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades;
• garantizar la sostenibilidad del medio ambiente; y
• fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
El legado y los logros de los ODM nos han brindado lecciones y experiencias valiosas para
comenzar a trabajar en pos de los nuevos Objetivos. No obstante, para millones de personas
de todo el mundo, la labor no ha concluido. Los ODS también son un llamado urgente para
que el mundo haga la transición a una senda más sostenible. Mientras que la mayoría de los
temas principales de los ODM continúan reflejándose en los ODS, los ODS son más amplios y
más ambicioso, constituyen un compromiso audaz para finalizar lo iniciado y abordar los
problemas más urgentes a los que hoy se enfrenta el mundo. Los 17 Objetivos están
interrelacionados, lo que significa que el éxito de uno afecta el de otros. Responder a la
amenaza del cambio climático repercute en la forma en que gestionamos nuestros frágiles
recursos naturales. Lograr la igualdad de género o mejorar la salud ayuda a erradicar la
pobreza; y fomentar la paz y sociedades inclusivas reducirá las desigualdades y contribuirá a
que prosperen las economías. En suma, es una oportunidad sin igual en beneficio de la vida
de las generaciones futuras. También se pretende hacer realidad los derechos humanos de
todas las personas y alcanzar la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de todas las
mujeres y niñas. Los Objetivos y las metas son de carácter integrado e indivisible y conjugan
las tres dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ambiental.
Los ODS coincidieron con otro acuerdo histórico celebrado en 2015, el Acuerdo de París
aprobado en la Conferencia sobre el Cambio Climático (COP21). Junto con el Marco de Sendai
para la Reducción del Riesgo de Desastres, firmado en el Japón en marzo de 2015, estos
acuerdos proveen un conjunto de normas comunes y metas viables para reducir las emisiones
de carbono, gestionar los riesgos del cambio climático y los desastres naturales, y reconstruir
después de una crisis.
Los ODS son especiales por cuanto abarcan las cuestiones que nos afectan a todos. Reafirman
el compromiso internacional de poner fin a la pobreza de forma permanente en todas partes.
Son ambiciosos, pues su meta es que nadie quede atrás. Lo que es más importante, nos
invitan a todos a crear un planeta más sostenible, seguro y próspero para la [Link]
hasta ahora se habían comprometido los líderes del mundo con una acción y un empeño
comunes en pro de una agenda de políticas tan amplia y universal.
Datos clave de los ODM:
● Más de 1.000 millones de personas han salido de la pobreza extrema (desde 1990).
● La mortalidad infantil se ha reducido en más de la mitad (desde 1990).
● El número de niños que no asisten a la escuela ha disminuido en más de la mitad
(desde 1990).
● Las infecciones por el VIH/SIDA se han reducido en casi el 40% (desde 2000).
Las diferencias claves entre ODM y ODS
Los ODS introducen el principio de universalidad, el cual no formaba parte de los ODM.
Si bien la evaluación de los ODM llevó a cabo evaluaciones independientes de cada uno de los
ocho ODM, los ODS reconocen la complementariedad entre los ODS individuales y que el
logro de cualquier ODS individual depende de la contribución de otros ODS. Por ejemplo, las
mejoras en salud o educación dependen de las tendencias económicas nacionales e
internacionales y de la situación de la reducción de la pobreza en un país determinado, y en
la disponibilidad de caminos, agua, energía y transporte, entre otros.
Hay varios ODS transversales, como la igualdad de género y la reducción de las desigualdades,
que se evalúan por derecho propio pero que también son determinantes clave del éxito de la
mayoría de los otros ODS.
En cuanto a abordar la igualdad de género, otra de las limitaciones de los ODM fue el enfoque
estrecho de las metas, lo que restó recursos y atención de las causas fundamentales de la
desigualdad de género tratadas en los acuerdos normativos más amplios sobre igualdad de
género, como la Convención para la Eliminación de todas las formas de discriminación contra
la mujer y la Plataforma de Acción de Beijing.
El proceso de desarrollo de los ODS se llevó a cabo de manera más participativa e inclusiva,
involucrando a muchos más grupos que los ODM.
ODM ODS
8 objetivos y 21 metas 17 Objetivos y 169 metas
Enfoque descendente, resultado de un Enfoque ascedente: emitido a partir de un
acuerdo intergubernamental y consultas de proceso de consulta sin precedentes (2012-
alto nivel. 2015)
Lucha contra la pobreza Desarrollo sostenible
Países en desarrollo Universal
Población más pobre y vulnerable Población mundial
Desafíos específicos Agenda integrada y completa, cubre las 3
dimensiones del DS
Gubernamental Inclusiva, participación de diferentes
actores (GLR, comunidades de base, OSC,
sector privado, academia)
La Agenda 2030
La Agenda 2030 es el resultado del proceso de consultas más amplio y participativo de la
historia de las Naciones Unidas y representa el consenso emergente multilateral entre
gobiernos y actores diversos, como la sociedad civil, el sector privado y la academia.
En la sede de las Naciones Unidas, Nueva York, se reunió la Cumbre Mundial sobre el
Desarrollo Sostenible, en septiembre de 2015. Los países miembros de dicha organización
aprobaron el documento llamado “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el
Desarrollo Sostenible”. El cual reúne 17 objetivos -ODS- y 169 metas, que se inspiran en los
Objetivos de Desarrollo del Milenio y asumen el desafío de lo que ha quedado pendiente y
amplían los horizontes planteados en aquélla oportunidad.
Presenta una oportunidad histórica para América Latina y el Caribe, ya que incluye temas
altamente prioritarios para la región, como la erradicación de la pobreza extrema, la
reducción de la desigualdad en todas sus dimensiones, un crecimiento económico inclusivo
con trabajo decente para todos, ciudades sostenibles y cambio climático, entre otros.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), son un llamado universal a la adopción de
medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas
gocen de paz y prosperidad.
Estos Objetivos abarcan todas las dimensiones del Desarrollo Sostenible: la económica, la
ambiental, la social y aunque menos nombrada, la dimensión cultural. Éstas se basan en un
enfoque de derechos con su carácter de integralidad. Naciones Unidas hizo un llamamiento
para que todos los sectores de la sociedad se movilicen en favor de una década de acción en
tres niveles:
● Acción a nivel mundial para garantizar un mayor liderazgo, más recursos y soluciones
más inteligentes con respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible;
● Acción a nivel local que incluya las transiciones necesarias en las políticas, los
presupuestos, las instituciones y los marcos reguladores de los gobiernos, las ciudades
y las autoridades locales;
● Acción por parte de las personas, incluidos la juventud, la sociedad civil, los medios de
comunicación, el sector privado, los sindicatos, los círculos académicos y otras partes
interesadas, para generar un movimiento imparable que impulse las transformaciones
necesarias.
Ejes de los ODS
La agenda 2030 gira en torno a cinco ejes centrales: PERSONAS, PLANETA, PROSPERIDAD,
PAZ Y ALIANZAS –denominadas en inglés, las 5 P: Planet, People, Prosperity, Peace,
Partnership–
• Personas: incluye los ODS 1, 2, 3, 4 y 5, que están directamente relacionados con las
Personas y los Derechos Humanos, proponen erradicar la pobreza extrema y el hambre, en
todas sus dimensiones, para que las personas puedan alcanzar su máximo potencial en un
marco de equidad y dignidad.
• Planeta: los ODS 6, 12, 13, 14 y 15 se vinculan a la protección del planeta: la
explotación y gestión sostenible de los recursos, la protección del medio ambiente y la lucha
contra el cambio climático son las principales apuestas incluidas en los Objetivos. El cambio
climático requiere de acciones urgentes para no comprometer las necesidades de las
generaciones futuras. Los gobiernos acordaron proteger al planeta de la degradación
ambiental, lograr un consumo y producción sostenibles, así como administrar mejor los
recursos naturales.
• Prosperidad: El progreso económico, social y tecnológico debe ser compatible y
realizarse en consonancia con el respeto a la naturaleza. Es el propósito de los ODS 7, 8, 9, 10
y 11. No es suficiente con erradicar la pobreza, la Agenda 2030 contempla no dejar a nadie
atrás en la senda del desarrollo, en pos de un mundo donde todos tengan acceso a vidas
productivas y satisfactorias, beneficiándose del progreso económico, tecnológico y social.
• Paz: La ausencia de violencia o la respuesta al terrorismo y a la búsqueda de
sociedades pacíficas es otro propósito. Eso es precisamente lo que plantea el ODS 16. La
promoción de la paz y la justicia es requisito indispensable para la dignidad humana. Ningún
nivel de desarrollo será sostenible si las naciones no viven en paz entre ellas y al interior de
sus territorios, comprometiéndose a construir sociedades justas e inclusivas.
• Alianzas: El ODS 17 propone el establecimiento de una red de lazos o alianzas que
permitan avanzar en la consecución de todos los Objetivos, con nuevos mecanismos de
gestión y de comunicación de las iniciativas y de sus logros
Metas e indicadores
Es importante mencionar que la agenda 2030 se compone de 17 objetivos,
multidimensionales, 169 metas y 230 indicadores. Estos objetivos tienen un carácter global,
abordan los retos globales mas apremiantes de nuestro tiempo y son medibles, la Agenda
pone un énfasis especial en la necesidad de medir el desempeño y los resultados a través de
un conjunto de indicadores para evaluar el logro de los ODS y extraer lecciones y
recomendaciones.
Las metas ODS no son jurídicamente obligatorias, pero se espera que los países adopten como
propias y establezcan marcos nacionales y asuman responsabilidades respecto al seguimiento
y examen de progresos.
Principio “No dejar a nadie atrás”
En la Resolución se refleja el consenso global de todos los Estados Miembros. El compromiso
del Estado como actor central y también la importancia de la articulación multisectorial
(sector privado, tercer sector, universidades) para un mejor resultado de las políticas públicas.
Asimismo, cobra protagonismo la intervención multinivel, trabajar la agenda a nivel nacional,
provincial y municipal.
El principio “no dejar a nadie atrás” reclama abordajes centrados fundamentalmente en tratar
la desigualdad y la no discriminación -en todas sus formas- y centrarse en la dignidad de las
personas esforzándose por llegar primero a los más rezagados. Se sustenta en los
compromisos de los Estados miembros de Naciones Unidas con los derechos humanos.
Esto significa diseñar políticas orientadas al desarrollo que incluya las diferenciaciones
requeridas para que aquellos grupos que han sido foco de discriminación histórica como las
mujeres, otras identidades de género, las personas con discapacidad, los pueblos indígenas y
los migrantes tengan garantizados sus derechos y se tomen las acciones necesarias para que
sean incluidos en las políticas públicas de manera equitativa, poniendo especial énfasis en el
ciclo de vida, el territorio, la etnia y el lenguaje. Por tanto, podemos señalar que el enfoque
de derechos es transversal a cada uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenibles, siendo
fundamental tenerlos en cuenta para el cumplimiento integral y efectivo de sus metas. Ello
implica también a los gobiernos locales que trabajen en el marco de la Agenda 2030, a realizar
un proceso de reflexión y análisis del conjunto de sus políticas locales, con el objetivo de
revisar que las mismas contemplen el enfoque de derechos y género.
Los ODS son una agenda de los territorios
Hoy urge como política prioritaria trabajar fuertemente en términos locales, para que la
agenda 2030 tenga impacto en términos locales. Esto no implica vincular las políticas públicas
con las metas y ODS, sino generar articulaciones concretas para que esos objetivos se
conformen en políticas públicas concretas.
Dimensión territorial de los ODS
Mirar la agenda desde una perspectiva local
La territorialización se refiere : cómo los gobiernos locales y regionales pueden apoyar el logro
de los ODS a nivel nacional mediante acciones realizadas de abajo hacia arriba y cómo los ODS
pueden proporcionar un marco para la política de desarrollo local.
Ayuda a trabajar de forma multidisciplinar, multiescalar.
La Agenda 2030 busca la implementación desde una mirada de articulación en las distintas
escalas, a nivel local, provincial y nacional y multiactoral, academia, sociedad civil, sector
privado, gobiernos locales y regionales porque si todos los actores no están plenamente
involucrados, la agenda no será exitosa.
Implica un compromiso político y técnico de integrar los ODS a los ejes estratégicos de la
política gubernamental local.
Claramente el inicio de la territorialización parte de una decisión política, un compromiso
político pero también técnico. Los ODS sólo serán exitosos si tienen un seguimiento efectivo
e implementación a nivel local, de manera que no se quede en el papel, no sea una ag enda o
un plan más de desarrollo y tenga impacto real.
Etapas de la territorialización de los ODS
1. Designación del punto focal local: área y equipo a cargo del proceso de localización,
es decir un equipo que tendrá la tarea de priorizar ODS, definir objetivos, indicadores y metas.
2. Sensibilización y Diagnóstico local: análisis del contexto, actores, capacidades
institucionales, políticas y recursos.
Realizar un diagnóstico, una revisión de las principales necesidades y prioridades del
municipio/ provincia, una caracterización de los actores locales y una lectura sobre las
capacidades institucionales existentes.
3. Plan de localización: priorización de los ODS y determinación de metas locales e
indicadores.
Será necesario priorizar y seleccionar los objetivos, elaborar metas que sean relevantes para
el territorio y factibles teniendo en cuenta las capacidades locales y en función de las
urgencias y prioridades.
Será necesario revisar todas las políticas preexistentes y adaptar los objetivos a las prioridades
de los ODS. Eso implicará identificar qué puede continuar haciéndose y ser mejorando. La
agenda ODS no debe superponerse a las agendas previas, sino que ha de ser una continuidad
transformadora de estas. De nuevo, la participación de todos los implicados es imprescindible
para que no sea vista como una imposición o una descalificación de las acciones previas.
4. Monitoreo: seguimiento del grado de cumplimiento de las metas locales.
Generar instancias de monitoreo y evaluación permitiendo reveer de qué manera estamos
haciendo la implementación de los ODS.
Dimensión multiactoral de los ODS
Generar un proceso inclusivo y participativo, generar conciencia hacia interior de las
comunidades no solo de lo que significan los ODS sino también involucrarlos en el proceso de
construcción de las políticas. Los gobiernos locales y sus diversas asociaciones son actores
clave en los procesos de implementación, seguimiento y examen de la Agenda 2030:
organizaciones de la sociedad civil, sector privado, universidades y organizaciones de la
sociedad civil.
Institucionalidad de la Agenda 2030 en nuestro país
En este marco, desde el año 2015, ha sido designado órgano rector en la coordinación y
priorización de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. Asimismo, realiza el seguimiento de
las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en función de las prioridades
establecidas por el Estado Nacional, a través de instancias interinstitucionales que involucran
a ministerios y organismos nacionales y orienta, además, los procesos de adaptación en los
niveles subnacionales: provincias y municipios.
Informes Nacionales Voluntarios (INV)
Como parte de sus mecanismos de seguimiento y revisión, la Agenda 2030 alienta a los
Estados miembros a realizar revisiones periódicas e inclusivas del progreso a nivel nacional y
subnacional, que son dirigidas por los países.
El objetivo de los INV es entonces facilitar el intercambio de experiencias entre pares,
incluidos los éxitos, los desafíos y las lecciones aprendidas, con miras a acelerar la
implementación de la Agenda 2030. Los INV también buscan fortalecer las políticas e
instituciones de los gobiernos y movilizar el apoyo de múltiples partes interesadas y fomentar
alianzas para la implementación de los ODS.
Además en la página web del consejo pueden encontrar material, documentos de
lineamientos generales que permiten orientar a los gobiernos provinciales y locales en los
procesos de adaptación de los ODS. Por ejemplo, el “Manual para la Adaptación Local de los
ODS”, donde se brindan lineamientos y sugerencias metodológicas a funcionarios y equipos
técnicos de gobiernos locales.
¿Qué nos aporta la Agenda 2030?
- Los ODS son el norte, la estrategia para articular, definir, implementar políticas
públicas desde una mirada integral. Nos ayuda a trabajar de forma multiactoral, multinivel y
busca que dejemos las formas que estamos acostumbrados a trabajar, de manera
compartimentada, segmentada y sectorializada.
- Es un proceso que nos permite reflexionar, revisar para implementar en qué medida
estamos contemplando las dimensiones del DS. La agenda nos propone un cambio de
paradigma, para una visión sistémica e integral de la gestión en los problemas y soluciones
que vamos encontrando en las ciudades. No dejar nadie atrás.
- Traducir en la gestión local los principios y acciones propuestas en la Agenda 2030 a
través de herramientas de gestión o de estrategias políticas. Nos ayuda a diseñar políticas
públicas con enfoque de derechos.
Principales problemas para la territorialización de los ODS
Se presentan numerosos problemas que dificultan la tarea de territorializar los ODS desde
una perspectiva multiactoral. Sin la pretensión de ser muy exhaustivos, podriamos decir que:
- En la esfera de los gobiernos se presentan problemas que tienen que ver con la falta
de planificación, la predominancia de la planificación normativa o centralizada y la
dificultad de sostener planes de gobierno a mediano y largo plazo ya que se
encuentran atados a los cambios de gobiernos e incluso de gestión aunque se trate de
un mismo espacio político.
- En la esfera de las empresas y las OSC, tiende a haber cierta desconfianza en el sector
público para generar articulaciones (es difícil que en esas articulaciones se separe lo
político de lo partidario). Asimismo, esa desconfianza está alineada a la discontinuidad
en los planes de gobierno, lo que hace que sea difícil crear y sostener rel aciones
sólidas, estables y a largo plazo y, con ello, la ejecución de proyectos en forma
conjunta.
De esta manera se observa que se presentan esfuerzos aislados sobre mismos problemas, de
distintos actores que podrían potenciar sus capacidades y multiplicar los impactos de darse
la articulación.
Bibliografía obligatoria:
● Asamblea General de Naciones Unidas (2015). Transformar nuestro mundo: la Agenda
2030 para el Desarrollo Sostenible.
● Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales. Segundo Informe Voluntario
Nacional Argentina 2020.
● Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales. Manual para la adaptación
local de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
● Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales. Guía para el proceso de
adaptación de los ODS al Gobierno Provincial.
● FUNDEPS (2020) El Impacto del Covid-19 en los ODS. Disponible en:
[Link]
● Naciones Unidas (2018). La Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible Una
oportunidad para América Latina y el Caribe.
● Naciones Unidas (2021) El Análisis conjunto del Sistema de Naciones Unidas 2021: Los
efectos de la pandemia por COVID-19 en la Argentina. Disponible en:
[Link]
2021-los-efectos-de-la-pandemia-por-covid
● ONU Mujeres (2020) Los efectos del Covid-19 sobre las mujeres y niñas. Disponible
en:
[Link]
QiA-K2MBhC-ARIsAMtLKRsF1-VAfAkCImoyg3AjJY8EIYIid-HlxShUld-
TaBHdSGtOiDTQK48aAhUnEALw_wcB
● Objetivos de Desarrollo Sostenible y Derechos Humanos. Naciones Unidas.