Genios de Las Matemáticas, Galois
Genios de Las Matemáticas, Galois
la teoría de grupos
Galois
La invención de
lateoria de grupos
Galois
RBA
Introducción
7
Sumario
INTRODUCCIÓN . ?
Realización: EDITEC
capítulo 3 La educación de un joven matemático . 65
Diseño cubierta: Lloreng Martí
Diseño interior: Luz de la Mora capítulo 4 Revolución, matemáticas y muerte . 93
Infografías: Joan Pejoan
Fotografías: Album: 18, 21b, 51, 71ad, 71b, 89,127ad, 149; capítulo 5 Origen, actualidad y aplicaciones
Archivo RBA: 21ai, 21ad, 24, 33,37, 53ad, 53bi, 53bd, 71ai, 74, de la teoría de Galois .121
76,83, 87,98,102,117ai, 117ad, 117b, 127bi, 127bd; istockphoto:
63ai; Getty Images: 59,100,127ai; Shutterstock: 105.
LECTURAS RECOMENDADAS . 153
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8 INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
En las siguientes páginas se recorrerá, de la mano de Évariste
Galois, una época en la que tuvo lugar una serie de empresas cien-
tíficas de primera magnitud, como la fijación de un sistema de
medidas adecuado para toda la humanidad el actuai sistema
métrico decimal— o ia reforma del calendano; una época en la que
se ensanchó el mundo europeo con expediciones a otros continen-
tes, como la de los franceses a Egipto; en la que los países suda- 1789 E114 de julio una multitud asalta la
1821 Carl Friedrich Gauss enuncia la teoría
mericanos jfueron iogrando su independencia respecto a las me- fortaleza de la BastiUa en París en el
del error y el método de los mínimos
inicio simbólico de la Revolución cuadrados.
trópolis europeas; en la que se alumbraron una astronomía más
francesa.
potente y una nueva teoría sobre la probabilidad; en la que resplan-
1823 Évariste Galois inicia sus estudios en el
deció la luz de una constelación de matemáticos franceses que, 1799 E124 de diciembre (año vm de la
liceo parisino de Louis-Ie-Grand, centro
además de relevancia científica, tuvo resonancia política y social. Revolución) se establece en FYancia famoso por la calidad de su enseñanza
el Consulado y Napoleón Bonaparte
A continuación desfilará una galaxia de sabios —algunos con- y el prestigio de sus alumnoa
consigue ser elegido Primer Cónsul, con
temporáneos de Galois— que a lo largo de los siglos y en diferen- poderes similares a los de un dictador. 1829 E1 matemático noruego Niels Henrik
tes países hicieron avanzar el algebra: a pesar de sus revoluciona-
Abel muere el 8 de abril. Galois publica
rias aportaciones y de su rebeldía hacia la tradición, como todos 1804 E128 de mayo Napoleón se proclama su primer artículo matemático:
los que han hecho avanzar la ciencia y el conocimiento se apoyaron emperador de los franceses. «Demonstration d’un théoréme sur les
en los resultados de los que le precedieron. Galois pensaba, sin fractions continues périodiques»
1811 EI25 de octubre nace Évariste Galois
embargo, que la tarea fundamental de los matemáticos debería ser («Demostración de un teorema relativo
en Bourg-la-Reine, a las afueras de
a fracciones continuas periódicas»).
la que él siguió, en un alarde de confianza en sí mismo, y de cierto París, en un ambienle propicio para su
desprecio hacia el resto de los matemáticos: «Saltar con los pies desarrollo intelectual: su padre es el 1830 Estalla la revolución contra la
juntos sobre los cálculos; agrupar las operaciones, clasificarlas director de una escuela y su madre, hija monarquía borbónica que acaba con
de una influyente familia parisina. Luis Felipe de Orleans en el trono
según sus dificultades y no según sus formas; tal es, según creo, la
francés. Galois publica tres artículos
misión de los geómetras [matemáticos] futuros; y esa es la vía en 1814 Derrota de los ejércitos franceses
en una prestigiosa revista matemática,
la que he entrado en esta obra». y ocupación de París por las fuerzas el Buüetin de Férussac. No consigue
Nos disponemos a asistir a una vida apasionante que discurrió de la Sexta Coalición. E1 tratado de entrar en la Escuela Politécnica, pero sí
Fontainebleau entre Napoleón y los lo hace en la Normal, de donde acaba
entre grandes tensiones científicas, sociales y políticas, de las que
representantes de Austria, Rusia y siendo expulsado.
brotaron nuevas ideas. Como escribió el matemático español Julio Prusia sienta las bases de la renuncia
Rey Pastor (1888-1962), «mucho más difícil que investigar en un del emperador francés y las 1831 Galois publica un artículo en La Gazette
punto concreto de la ciencia, acarreando nuevos materiales quizás condiciones de su exilio en la isla de des Écoles titulado «Sur l’enseignement
utilizables para la construcción del edificio, es alcanzar originalidad Elba. E1 6 de abril el rey borbón des sciences» («Sobre la enseñanza de
Luis XVIÜ accede al poder. las ciencias»). Es detenido y
en el método; esto es, trazar los planos del edificio mismo o modi-
encarcelado en dos ocasiones.
ficar con ventaja los ya trazados». Eso es lo que logró Évariste 1815 Napoleón vuelve de su exilio el 20 de
Galois. marzo y gobiema de nuevo durante los 1832 E131 de mayo Galois muere a causa de
llamados «Cien Días» antes de ser una peritonitis fmto de las heridas de
derrotado defirútivamente en Waterloo y bala provocadas en un duelo a pistola.
enviado al exilio a la isla de Santa Elena Aparece su testamento matemático.
INTRODUCCIÓN I INTRODUCCIÓN 11
CAPÍTULO 1
FOTO INScRtOR
En lo que hace referencia al álgebra, la aportación egipcia,
Fragmento del
hasta donde conocemos, fue bastante menor, puesto que los pro- «papiro de
Rhind», escrito
blemas que trataban eran de naturaleza aritmética (es decir, in- por el escriba
Ahmes hacla el
terveman números concretos). Sin embargo, sí que avanzaron en 1650 a.C. y hoy en
el simbolismo, e introdujeron los símbolos de las operaciones de ef Museo Británico
de Londres.
sumar y restar.
EL ÁLGEBRA DE LA INDIA
LA RESOLUCIÓN DE LA ECUACIÓN
DE SEGUNDO GRADO
ax¿+bx->cc=0,
E1 antes citado Omar Jayam resolvió algunas ecuaciones de
tercer grado por intersección de dos cónicas y creó las reglas donde a, b y c son números cualesquiera, positivos o negativos,
para tratar ciertas ecuaciones de cuarto grado, además de pro- y a*0, porque, si no, sería de primer grado.
poner una reforma del calendario extremadamente precisa que Para obtener la fórmula se utiliza la llamada «transfor-
no llegó a llevarse a la práctica. La celebridad de Jayam, además mación de Tschirnhausen», que, al realizarse en un polinomio
de a sus cualidades de algebrista y geómetra, se debe sobre todo P(x) = a{pcn+o,af'1 +... de grado n, permite pasar a otro en el que
a su talento como poeta. Sus famosos cuartetos (o rubaiyat) el coeficiente del término de grado (n-1) es igual a 0 haciendo el
son considerados parte del patrimonio de la literatura universal. cambio de variable y=x+(ax/nan).
Además, según relata el novelista libanés Amin Maalouf, Jayam Para hacer desaparecer el sumando bx se realiza lo siguiente:
fue el responsable de que a las incógnitas de las ecuaciones se
las represente en todo el mundo con una «x». La forma en que y=x+(b/2a),
lo cuenta, en su novela Samarcanda, biografía novelada del ma-
temático y poeta, es la siguiente: «Durante los meses siguientes y a continuación:
comienza la redacción de un libro muy importante consagrado a
las ecuaciones cúbicas. Para representar la incógnita, en ese tra- x=y-(b/2a).
tado de álgebra, Jayam utiliza el término árabe shay, que significa
“cosa”; esta palabra, escrita “xay” en las obras científicas españo- Por tanto, la ecuación de segundo grado quedaría así:
las, ha sido reemplazada progresivamente por su primera letra,
x, que se ha convertido en el símbolo universal de la incógnita». a(y-(b/ 2o))2+b(y-(b/ 2 a))+c=0,
Los matemáticos posteriores llegaron a resolver las ecua-
ciones de segundo grado y se interesaron por las de tercer gra- de donde se obtiene
do, e incluso por las de cuarto grado bicuadradas (que solo
tienen las potencias x4 y x2). Pero una extensión tan grande del ay2-(b2/4a)+c=0,
(
vida. Por el contrario, el vencedor tenía la oportunidad de realizar
giras por diversas ciudades, a la manera de los artistas. Esa es ia
razón de que los inventores o descubridores de nuevos métodos girolamo cardano
tuvieran buen cuidado en no divuigar sus hallazgos. Sin embargo,
Girolamo Cardano (1501-1576) fue un
se puede atribuir a Escipione del Ferro (1465-1526) la resolucióri personaje polifacético. Amigo personal . «»1^^
de la ecuación general de tercer grado, hacia 1515, encontrada de Leonardo Da Vinci. se dedicó a la as-
también de forma independiente por Niccoló Fontana, llamado trología, la medicina, la filosofía, entre
otras disciplinas. En el ámbito de las ma- /•'
Tartaglia («Tartamudo») (1499-1557). La fórmula correspondiente temáticas, fue autor del Liber de ludo
fue publicada por primera vez por Girolamo Cardano (1501-1576) ' aleae, primer libro relacionado con el /'
en un tratado titulado Ars Magna (1545), lo que provocó ia cólera mundo del azar, que redactó en la déca- > -i
da de 1560. Este fue publicado de forma JK)
de Tartaglia y desató una larga polémica sobre la autoría de la mis-
póstuma, quizá como una muestra de lo fj¡¿ 'jtfr
ma y la oportunidad de su publicación. E1 Ars Magna presentaba delicado del tema, que trataba de incer-
también el método de Ludovico Ferrari (1522-1565) para resolver tidumbres, en contraposición con el
la ecuación de cuarto grado. mundo de certezas de la sociedad de la
época. No en vano en vida tuvo proble- é~TZ*'1'' Jf f
mas con la Iglesia a causa de sus estudios jp
«Ten en cuenta también que es posible hacer ciertas de astrología. No fue una persona espe- &'i¿-
cialmente modesta, lo que le llevó a es-
concesiones a la amenidad, como es frecuente en los libros cribir una autobiografía, De propria vita, para dejar constancia de sus logros
de historia.» y sin obviar ningún detalle, ni siquiera su descripción física: «Mi estatura es
mediana [...] soy algo estrecho de pecho. de brazos muy delgados, [...] la
— Girolamo Cardano, De propr/a vita (1576). frente es ancha, [...] suelo llevar el cabello repelado y la barba corta [...]».
RESOLUCIÓN DE LAS ECUACIONES GENERALES ecuación que resolver para tener las soluciones de la ecuación
DE TERCER Y CUARTO GRADO general.
Tras un proceso trabajoso se llega a la fórmula que nos da la
Cuaiquier ecuación de tercer grado es equivalente a otra en la que solución de la ecuación de tercer grado, la llamada «fórmula de
el coeficiente del término de mayor grado es 1: basta dividir todos Tartaglia-Caiáano»:
los coeficientes por el del término oc3. Luego la ecuación general
de tercer grado es la siguiente:
ij+rnx1+7ix+p=§.
a?-^2-^4+l ;r-:-^— + l±^(3/2+ 3/4)1. «Puesto que este arte [el de las reglas algebraicas] sobrepasa
cualquier humana sutileza y la perspicacia del talento normal
y es un verdadero regaio celestial y una prueba clara de
la capacidad de las mentes humanas, cualquiera que se aplique
UNA FÓRMULA MUY POÉTICA a ella creerá que no hay nada que no pueda ser entendido.»
Tartaglia facilitó la solución de la ecuación xz+px=qer\ forma de tercetos: — Gibolamo Cardano, Aks magna (1545).
Ciencia, nnatemáticas
y revolución
nésima parte de esta longitud será la unidad corriente». También E, método de triangulación se basa en una idea no matemática muy sim-
se decidió que el nombre de la unidad sería «metro» (del griego ple y provechosa: es mucho más fácil medir ángulos que distancias
metron, medida), y se instauró el sistema decimal para los múlti- Y, ademós. en un resultado de tngonometría sencillo y fácil de aDlicar e¡
teorema de los senos: «En un triángulo cualquiera ABC de lados a b 'vc
plos y divisores de las unidades. se cumple pue
3 m b C
«Algún matemático díjo que el verdadero placer no reside en el senA senB " señc”'
descubrimiento de la verdad, sino en su búsqueda.»
— Lev Tolstói. Con él. conocido un lado del triángulo y los ángulos se puede calcular el res-
to de los lados.
51
CIENCIA. MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN
50 CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN
Una vez en territorio egipcio, llevaron a cabo una completa
descripción de la fauna y la flora de la region -incluidas alguna*
esoecies hasta entonces desconocidas para ellos, que pusieron
en la órbita europea-, así como de todos los monumentos de
la época faraónica, lo que fue el origen de una nueva ciencia: la
53
CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN
CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN
LAPLACE, LA MODERNA TEORÍA más jmportantes de la v,da constituyen en su mayor parte, en rea-
DE LAS PROBABILIDADES Y LA ASTRONOMÍA Jjdad, solamente problemas de probabüidad». Era un comentario
nrofético, ya que en la actuahdad no hay progreso en ninguna cien-
Napoleón tuvo una estrecha relación con la ciencia y las matemá- Cia ni actividad humana que se realice sin la intervención de Ia
ticas. Como consecuencia de sus hazañas en la campaña de Italia, probabüidad.
se le otorgaron los apelativos de «geómetra de las batallas» y «me_ La importancia de Laplace se ha reconocido también popular-
cánico de la victoria», y en ella se hizo acompañar de dos científi- mente: se liama «regla de Laplace» a la forma más conocida de
cos: el geómetra Gaspard Monge y el químico Claude-Louis Ber- asignar probabdidades: la proporción (o cociente) entre el númf-
thollet. E1 25 de diciembre de 1797 fue elegido miembro del ro de casos favorables y el número de casos posibles.
Instituto de Francia, cubriendo la vacante de Lazare Camot, y en Ocho años después de su Teoria analítica de las probabüi-
1801 fue nombrado presidente de la Academia de Ciencias. dades, Laplace explicó su conocidaprofesión de fe «determiiüsta»
en el Ensayo jüosójwo sobre las probabüidades, cuyo fin era dar
«E1 progreso y el perfeccionamiento de las matemáticas están a conocer los principios y aplicaciones contenidos en la Teoría
analítica, pero sin aparato matemático:
íntimamente ligados a la prosperidad del Estado.»
— Napoleón Bonapakte.
Debemos mirar el estado presente del universo como el efecto de su
estado anterior y como la causa del que seguirá Una inteUgencia que
Pierre-Simon de Laplace (1749-1827) es el responsable de al- en un instante dado conociera todas las fuerzas que animan la natu-
gunos de los mayores avances de la probabilidad, asunto sobre el raleza y la situación respectiva de los seres que la componen, si
que empezó a escribir siendo muy joven: no en vano, a los veinti- además fuera lo suficientemente vasta para someter todos esos datos
cuatro años ya había redactado su primera memoria sobre proba- a su análisis, resumiría en una misma fórmula los movimientos de
bilidad, centrándose en los aspectos matemáticos y obviando sus los cuerpos más grandes del universo y los del más ligero átomo:
fundamentos filosóficos, tan presentes en estudios anteriores. Pero nada sería incierto para ella y tanto el porvenir como el pasado serían
fue en su monumental libro de 1812 Teoría analüica de las pro- presente a sus ojos.
babilidades, publicado muy poco después del nacimiento de Éva-
riste Galois, donde expuso los principios y las aplicaciones de lo Laplace no trataba de afirmar que una inteligencia superior
que llamaba «geometría del azar», mediante la introducción del podría calcular todos los efectos de las leyes de la naturaleza, sino
análisis matemático en el estudio de los fenómenos aleatorios. que su objetivo era desarrollar la ciencia de las probabilidades para
Es conocida la forma en que Laplace expresa lo que significa ener un conocimiento más exacto de esas leyes de la naturaleza.
el cálculo de probabilidades: «La teoría de las probabilidades no a contribución de Laplace a la astronomía también fue de
es en el fondo más que el buen sentido (o sentido común) reduci- pniner orden y se concretó en dos obras: la Exposición del sistema
do al cálculo: hace apreciar con exactitud lo que los espíritus jus- ^ mun&° (1796) y el Tratado de mecánica celeste, libro
tos sienten por una especie de instinto, sin que puedan a menudo ^onumental en cinco volúmenes publicados entre 1799 y 1825. En
darse cuenta». Y también la manera en que destaca la importancia pnmera se realiza una historia de la astronomía resumida y se
de la teoría que trata: «Es notable que una ciencia que comenzó
tem UGStra ^ue *os m°vimientos planetarios son estables, siendo
con las consideraciones de juegos de azar había de llegar a ser el j0s . r es l^s perturbaciones producidas por la influencia entre
objeto más importante del conocimiento humano. Las cuestiones ^etas o por cuerpos extemos. La segunda culmina el trabqjo
60
CIENCtA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN CIENCIA. MATEMÁTICAS Y REVOLUOÓN
años una especial prosperidad: como consecuencia de la Rev0lu.
la^glesiacatólica,
ción se había destruido la estructura educativa tradicionai qUe'
estaba en manos de la Iglesia, pero lo s nuevos centros laicos qi
debían cubrir las necesidades existentes no estaban creandose Con
la rapidez requerida. ^volucionario, co— a extenderse. En todos los ZZ*
Ese período pujante continuó en la epoca de Napoleón, hasta de Francia se prendra la mecha del movimiento liberal cuvn2
después del nacimiento de Galois. Tanto su padre como el herma- “ g0 en Bourg-la-Reine lo asumiría el padre de Galois’
no de este, Théodore-Michel, eran decididos partidarios de Napo. E1 murmullo revolucionario llegó con rapidez a oídos de Na
león. E1 tío de Galois, de hecho, llegó a ser oficial de la Guardia poleón, quien, en febrero de 1815, emprendió su vuelta a Pranda
Imperial, cuerpo de élite del ejército napoleónico. Su padre, por donde fue recibido con entusiasmo y retomó el poder. Apesar deí
el contrario, continuó en la dirección del colegio y era una perso- apoyo de sus seguidores, el segundo período de mandato de Na
na amable y cortés que escribía poesía y teatro. poleón fue muy breve: solo duró cien días. Las potencias europeas
La madre de Galois era hija de un amigo y vecino del que sería aliadas le derrotaron en la batalla de Waterloo y le enviaron al
su futuro marido, Thomas-Franqois Demante, profesor de la Fa- deflnitivo exilio, esta vez a la remota isla de Santa Elena, donde
cultad de Derecho de la Sorbona y presidente del tribunal de la murió en 1821. Luis XVIII volvió a París.
localidad normanda de Louviers. Adelaide-Marie había recibido Mientras tanto, el padre de Galois fue nombrado alcalde de
una buena educación, basada en la cultura clásica, pero no en Bourg-la-Reine, un cargo que ocupó incluso después de la vuelta
conocimientos científicos, algo no muy importante entonces para al poder del rey, a pesar de la declarada oposición de Nicolas-
una mujer. Tenía un carácter fuerte y era bastante escéptica res- Gabriel Galois al monarca borbónico.
pecto a la religión institucional. Es decir, tanto la familia matema Durante su primera infancia, Évariste y sus hermanos no íue-
como la patema estaban interesadas en la cultura y eran progre- ron a ningún centro de enseñanza y fueron educados personalmen-
sistas, pero no parece que en ninguna de las dos hubiera nadie con te por su madre. De hecho, a los diez años, aunque fue admitido en
una especial predisposición o talento para las matemáticas. un colegio de la ciudad de Reims, Adelaide-Marie Demante decidió
E1 matrimonio de los padres de Galois se celebró en 1808, posponer el inicio de la escolarización reglada de Galois, ya que
cuando el padre tenía treinta y tres años y la madre, veinte, una consideraba que este era demasiado frágil y enfermizo como para
diferencia de edad muy común en la época A1 año siguiente de esa estudiar fuera de casa. No fue hasta 1823, cuando contaba doce
umón nació una niña, Nathalie-Théodore, y dos años después, en ^üos, cuando el pequeño Évariste inició una trayectoria académica
1811, el primer hijo varón, cuyo nombre fue Évariste por el santo que le llevó a descubrir y apasionarse por las matemáticas.
del día siguiente a su nacimiento, el 26 de octubre, fecha de su
mscripción en el registro. E1 tercer y último de los hijos, Alfred,
nació en 1814.
A1 poco del nacimiento del pequeño Évariste se inició el decli-
ve del Imperio napoleónico. Después del desastre del gran ejército
que invadió Rusia, Napoleón fue obligado a abdicar por las poten-
cias europeas en abril de 1814 y se retiró a la isla mediterránea de
i • S^U^ente’ ^rancia volvía a tener un rey borbón,
LUIS AVm, hermano del monarca guillotinado dos décadas antes-
62
CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN CIENCIA, MATEMÁTICAS V REVOLUCIÓN
similar a lo que para los ojos aotuales podría ser un centro ^ A jas dos comenzaba el horario lectivo de la tarrtp
habilitación o de castigo.
EÍdíadelosalumnosdelUceocomenzaba, atoquedecait),a nIonSaba haSta 135 SC1f ~C°n Una merienda a 1*8 cuan„qUe 86
Pr momentoen quelosextemosregresabanasco yme'
na, a las dnco y media de la mañana. En los dormitorios había diaTnos como era el caso de Galois, tenían todavia nn ' L°S
"uarenta camas, separadas entre eüas por un metro exacto,
Ínn más obligaciones. Comenzaban por dirigirse a la caDUTPUr
ninaún típo de calefacción, incluso durante el crudo mviento Pa JTr a los servicios religiosos. En ella los movimiem„ ^ Para
risino Después de un rápido aseo, teman que vestirse en sUencio ^e, levantarse, sentarse, etcétera- estabTTdoTT'
Todos iban con el unifomte de la escuela, un diseño personal 4
tóan hacerse al unísono con bastante de disciplina milito £
Napoleón que, a pesar de los cambios polihcos, seguía vigente
Lda la estancia en la Iglesia, a las siete y media se dirigían
Una vez vestidos y después de rezar las oraciones comunitari^
nuevo al comedor, donde tomaban la cena, Y sin un posterior
Ios estudiantes se dirigían a las aulas a estudiar antes de desayun*
período de recreo, y s.empre en s.lencio, inclusoenlashabitac”
—cosa que hacían en la propia aula— agua y pan, que había qUe
nes a las ocho y media deblan estar en la cama.
comer en silencio y con celeridad, en menos de un cuarto de hora
’ Un régimen cuyo cumplimiento era tan difícü para los cente-
En las aulas no había bancos ni mesas, solo unas gradas en las
nares de adolescentes y jóvenes que asistían al Uceo (unosquinien-
que los estudiantes se sentaban, apoyando en sus rodillas los libros
tos entonces), tan represor, tema que llevar anejas sanciones rigu-
o cuademos. Bran bastante oscuras porque la iluminación se limita-
rosas para los díscolos. Los infractores eran enviados a una de las
baauna vela para cada dos estudiantes, pero eran un poco menos
doce celdas de castigo del centro, cada uua de las cuales era una
glaciaies que las habitaciones, ya que había grandes estufas de leña
habitación minúscula, húmeda y sombría. E1 mobiliario estaba com-
en cada una, aunque con frecuencia estas daban más humo que calor.
puesto, tan solo, de un banco de madera y una jarra de agua Aquí
Las clases empezaban a las ocho, tras la llegada de Ios alum-
el castigado estaba aislado desde las diez y media de la mañana
nos extemos (aquelios que no dormían en el centro). E1 profesor
hasta las ocho de la tarde, sin siquiera una vela, incluso en inviemo.
se situaba en una especie de púlpito de madera, bastante por
La sanción mínima eran cuatro días. Como castigo añadido, el alum-
encima de los alumnos, desde el que podía vigilar con facilidad
no debía realizar una complicada traducción del griego o del latín
el comportamiento y la atención de los mismos. Por la mañana
que tenía que hacer cada uno de los días de estancia en las celdas.
las clases se prolongaban hasta mediodía. Después los niños se
La lista de faltas que aparejaban un castigo era largay variada,
dirigían al comedor para comer, de nuevo en silencio, aunque
y comprendía desde hablar en uno de los (múltiples) momentos
amenizados por la lectura de textos en voz alta que se conside-
en que no estaba permitido, hacer demasiado ruido o simplemen-
raban apropiados para su formación. Era conveniente estar aten-
te moverse en la cama, las aulas o la capiüa, comer demasiado o
tos a la lectura, porque podían ser objeto de alguna pregunta más
tarde. negarse a comer algo que no gustaba, y, en general, gastar cual-
quiera de las bromas tan habituales en todos los centros de ense-
Después de las clases, tras muchas horas en reglamentario
silencio, vem'a el umco momento del día en que los colegiales po- ñanza de todo el mundo en todas las épocas.
Las sombrías instalaciones del liceo Louis-le-Grand y las
an hablar entre ellos y pasearse por el patio. A pesar de todo,
severas normas de vida imperantes en el centro no impedían la
poco era posible un gran builicio ni una excesiva liberación de
energia, porque se consideraba indecoroso, luego prohibido, correr ^sistencia estudiantil y las revueltas de todo tipo, y más en un
Período en que se intentaba acabar con todas las conquistas
■ ° S^tenian más de Qtdnce años. No se fomentaban, pues, el
ejercicio fisico ni el deporte. 0 ciales de la Revolución y del período de Napoleón. Todas las
La educación de un joven
matemático
70
LA eOUCACiÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO
logía, cuyo prindpal mérito era su postura pohüca, fuertem Este alunmo. que trabEÚa bien la totaüdad de 8US debpr
reaccionaria En 1826-1827 Galms deb.a comenrar el curso de £ con a/do'- V g®1"' se desani™ e°n facUidad cuand , %m‘>s
tórica; pero solo tenía qulnce anos y, aunque sus notas eran mUv )e gusta. V entonces descuida el deber. Le pasa iguai 1, 7*teria »»
buenas, a los ojos del nuevo director no eran suficientes para s ¿ normalmente sabe bien, pero que a veces n. _ lecciones,
qiie nonurf— ” —’ » veces no aprendp h 7 ’
perar el escoüo de la juventud. Por eso escnbio a su padre Un Nunca sabe mai una lección: o no la ha apreudido Z t0tío-
carta en Ia que le comunicaba que Evanste debía repetir el segUll. bien. En cuanto a sus cuaUdades persondes son bien 1
do curso, que sin embargo acababa de superar. Sus argumeritos deflnir. No es malo pero es criticón, singuiar y habladof' 7 ^
eran que «la inteligencia y el talento se pueden suplir con el estu- Uevar la contraria y hacer rabiar a sus compañeros. gUSta
dio, pero no pueden sustituir el juicio que madura solo con la
edad». E1 mismo director debía pensar que no eran razones rtiuy
poderosas, porque añadía que «no crea que sus nuevos rivales le
harán fácü la victoria. Tendrá que formar parte de una de las nre- EL DESCUBRIMIENTO de las matemáticas
jores clases del instituto y sin ninguna duda su estudio tendrá qUe
ser constante si quiere mantenerse entre Ios primeros». Ni el profesor de matemáticas de Galois en el Uceo durante los dos
Esta carta enfadó mucho al padre de Évariste, y se opuso a la primeros cursos ni el libro de texto que seguía parecía que Uan\a-
decisión del director. Galois, por tanto, inició el curso con los es- ran su atención. Pero, a su vuelta a la clase de segundo, el nuevo
tudios de retórica. A1 final del primer trimestre, el profesor Des- profesor era Jean-Hippolyte Vernier, que no era muy bueno pero
forgues, encargado de la clase, juzgaba que Galois era «celoso» en utüizaba un libro de texto excelente, lo que despertó el interés de
el estudio —es decir, cuidadoso e interesado— y su condueta era Évariste hacia la materia. Se trataba de Éléments de géométrie
«buena». Eso sí, quizá con ánimo de apoyar las apreciaciones del (Elementos de geo'metría) de Adrien-Marie Legendre (1752-1833),
director, añadía que «tiene la mente muy joven para poder sacar pubücado en 1794, pero que en sucesivas ediciones francesas, así
un buen provecho de la clase de retórica». como en sus traducciones a diversos idiomas, fue un texto utiliza-
Pero cuando llegó enero la presión de la dirección venció a la do a lo largo del siglo xix en toda Europa.
familia y Galois retrocedió a la clase de segundo para repetir el cur- Fue entonces cuando se revelaron las extraordinarias facul-
so. Esta humillación a causa de la arbitraria decisión de la dirección tades matemáticas de Galois. Según el testimonio de sus condis-
del liceo fue, sin embargo, la causa de una afortunada coincidencia cípulos, el joven lo leyó de principio a fin en solo dos días, con una
gracias a la que Galois conocería las matemáticas. A partir de enton- avidez y una fascinación con la que cualquier otro hubiera leído Ia
ces, estas pasarían a ser la parte fundamental y casi única de sus mejor novela. Parecía como si no le costara esfuerzo. Gracias al
ocupaciones intelectuales y tendrían una importancia decisiva libro descübrió un mundo intelectual que le permitía evadirse de
En ese momento también empezó a manifestarse de forma la realidad que le rodeaba en el colegio, incómoda y con reglas
clara su carácter rebelde. Debía de ser un adolescente «difícü» que iíyustas. Con Ias matemáticas se adentraba en un maravüloso mun-
no conocía los términos medios: amaba u odiaba. Sus notas del do d°tado de la coherencia que le faltaba a su entomo y, además,
segundo trimestre del curso 1826-1827 lo atestiguan, ya que, mien- de enorme simplicidad, siempre que se supiera navegar por
tras que los deberes reügiosos, la conducta, el trabajo, la disposi- 6l. Las matemáticas se convirtieron en su único interés escolar y
ción y los progresos tenían juicios satisfactorios, su carácter era uno de los pilares fundamentales de su vida. Debido a esto,
calificado de «originaly extravagante». Las calificaciones, además, ^iois se desentendió del resto de las asignaturas, su comporta-
iban acompañadas de una crítica evaluación: mient0 en cl üceo empeoró y se aisló de sus compañeros. Solo ei
74
LA EDUCAC/ÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO
LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO
„ .¡técnica, que era el centro de enseñanza cienh'n.
la P^rtantó del país. CIent]flca francés
LA PERSONALIDAD DE 6ALOIS
Un gran avance fue el que supuso la solución que Galois dio La vía de ataque de Lagrange al problema de la resolución de
al viejo problema de qué ecuaciones son resolubles por radicales las ecuaciones de grado superior a cuatro es la siguiente- en vez
Fue una contribución realizada, además, en una temprana edad de buscar directamente las n raíces que existen de una ecuación
—puesto que murió antes de cumplir los veintiún años—, circuns- de grado n, su objetivo era obtener ecuaciones auxiliares, que Ua-
tancia que da más valor a su tarea y a su visión, porque no tuvo ma «resolventes», construidas a partir de las soluciones de laecua-
demasiado tiempo para reposar y concretar sus ideas. Estas no ción. Cualquier cambio en el orden de esas raíces, es decir, cual-
salieron de un desierto matemático, sino que estaban desarrolladas
quier permutación de estas, realizada en una función de esas
a partir de la lectura de textos matemáticos de sus coetáneos. Por
raíces, cambia su valor. Sin embargo, existen algunas de esas fun-
eso es interesante conocer cuáles fueron esas lecturas y cuáles de
ciones que presentan simetrías en las que algunas permutaciones
entre ellas le interesaron especialmente.
de las soluciones no cambian su valor: son, por tanto, funciones
Uno de los autores preferidos de Galois fue Joseph-Louis de
conpocos valores con las que se pueden construir ecuaciones
Lagrange. Y otro, Augustin-Louis Cauchy; este, curiosamente, ya
auxüiares fáciles de resolver, y, a partir de su resoiución, encontrar
que tuvo un papel destacado —y funesto— en la falta de recono-
as raíces de la ecuación original. Esas resolventes de las ecuacio-
cmuento en vida de la obra de Galois. También influyeron en su
nes de tercer y cuarto grado son de un grado menor, lo que con-
obra dos matemáticos que hicieron de puente entre Lagrange y
uce a una ecuación de segundo grado, fácilmente resoluble por
Cauchy: en concreto, el italiano Paolo Ruffini y el alemán Carl raoicales.
Friedrich Gauss.
Lagrange muestra con este procedimiento la forma en que se
de 60 a °btener las soluciones de las ecuaciones generales
los qT? y cuarto grado, sin tentativas del tipo de las que hicieron
§e ristas del Renacimiento italiano.
LAGRANGE Y LAS ECUACIONES DE QUINTO GRADO
ecua • razonamiento general de Lagrange era de este tipo: a cada
xtX 10n §eneral de grado n (a;n + fl1a;','1 + ...+ ®M = 0) de raíces
Joseph-Louis de Lagrange (1736-1813), en un intento de encontrar
co * Se pue(*e asociar una función racional í{xv x2,...,
vias para avanzar en la resolución de las ecuaciones de grado su
n permutaciones de las n raíces, tendrá como máximo
resultado. Como reconoció años más tarde en su Tratado de la lución francesa trabajó en la comisión
para el establecimiento de un nuevo sis- ■MaSslSIÍiaMBÍBMttaB
resolución de las ecuaciones numéricas de todos los grados: tema de pesos y medidas. Después de
la Revolución. fue profesor de la nueva Escuela Normal (en 1795) y más
Todas las tentativas que he hecho para llevar más lejos la resolución tarde de la Escuela Politécnica (1797), donde explicó y editó su teoría de las
funciones analíticas. Tres de sus obras, Resolución de ecuaciones numéricas,
de ecuaciones no han desembocado más que en encontrar nuevos
Teoria de las funciones analiticas y Lecciones sobre elcálculo de funciones
métodos para el tercero y cuarto grado, sin que haya podido afectar fueron las que en el curso 1827-1828 proporcionaron a Galois los conocimien-
los grados superiores, salvo para clases particulares de ecuaciones. tos algebraicos a partir de los cuales desarrolló sus teorías. A su muerte, en
1813, fue enterrado en el Panteón de los Hombres llustres de París. El encar-
gado de hacer su elogio fúnebre fue otro de los grandes matemáticos de la
Este fracaso en la búsqueda de soluciones de las ecuaciones
época, Pierre-Simon de Laplace, quien destacó que «entre aquellos que de
generales de grado cinco o mayor, después de los esfuerzos realiza- modo más activo han extendido las fronteras de nuestra ciencia, Newton y
dos por tantos matemáticos, sembró la duda acerca de su existencia Lagrange poseían en su grado más elevado ese venturoso arte de descubrir
los principios universales, aquellos que constituyen la verdadera esencia de
la ciencia. Este arte, unido a una singular elegancia en el desarrollo de las
teorías abstractas, es característico de Lagrange».
LAS PERMUTACIONES
P=n(n-l)(n-Z)...3 2l. ^es diferentes con las 3 lemas A (P, = 3! = 6). Esto ocurre
"alquier forma de ub.car las letras M, P, 0 y 4 luego e,
total de palabras sera.
A1 producto se le denomina «factorial de n» y se representa
como n!\
N=■ 5040
840.
6
TC/=w(7t-l)-(n-2)-...-3-21=Pn.
ciffas distintas que se pueden formar con ellos) serían: des matemáticos de la historia y clave para la evolución del álge-
bra --hasta el punto de ser conocido como «príncipe de los ma-
temáticos»—, también fue patente en la experíencia de Galois. Ya
1234 2134 3124 4123
en su óe 1799 demostró de forma rigurosa el teorema funda-
1243 2143 3142 4132 ^ental del álgebra, enunciado por D’Alembert, como ya se ha
1324 2314 3214 4213 ^t0 ^^riormente. En su forma más general dice: «Todo polino-
o no constante con coeficientes complejos de grado n tiene n
1342 2341 3241 4231 mices».
1423 2413 3412 4312
SolüG— expresó sus dudas sobre la posibilidad de hallar una
1432 2431 3421 4321 q0e 410n ^enera* de ins ecuaciones algebraicas de grado mayor
’ en el proceso, estudió y resolvió muchos tipos de ecua-
84
LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTlCO
ciones. En particuiar, probó que las ecuaciones del tiPo
son resolubles para cualquier número natural n. Como 50
carl friedrich GAUSS
momento dudaba entre ellas o las lenguas clásicas. Más adelante La fama de genio de Gauss se extendió rápidamente y con catorce años fue
probó los mismos resuitados para n = 257 y, más en general, para ci'ud6^8^0 Se convert'ria en su protector, el duque de Brunswick (su
u a de nacimiento), quien era conocedor de esa fama. A los dieciocho años,
todos los números n = 22? +1 que sean primos (en esa expresión ^emostró la posibilidad de inscribir un polígono regular de 17 lados en una
los casos 17 y 257 corresponden a p = 2 y p = 3). ^cunferencia utilizando solo la regla y el compás. La generalización de ese
Lo que liga a Gauss con el avance hacia los resultados de Ga- 9on° Particu*ar• dando la característica que debía cumplir n para que un polí-
jiir mt iwin—nr"-
Revolución, matemáticas
y muerte
97
REVOLUOÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE
o fue calificado en cuarto lugar, v rnm„ ,
/scar de ed ' • nftii i oao\ • " mo S^nador sp
AP^uguste Bravais (1811-1863), quien pasados unos cua„,!
NIELS HENRIK ABEL #
erig>° nü^ól33 ideaS de GíUOÍS 31 eStUdͰ de la ^talograffri
aÁ05 af, estancia de Galois en el liceo Louis-le-Grand ^ **
Niels Henrik Abel (1802-1829) nació en
Oslo y creció entre grandes estrecheces
aca»oiíl
económicas y problemas de salud. Tuvo
la suerte de encontrar en la escuela ep.s-
copal un profesor de matematicas que IjJBS*
advirtió sus excepcionales cualidades hpW&'*. # £UVERANo DE1829
matemáticas e hizo lo posible por desa- ' vfefl#
rrollarlas y darle la posibilidad de seguir SaCJl
nurante el verano de 1829 Galois tuvo que vivir dos sucesos des-
estudiando. Con su apoyo. Abel logró y
una beca para la Universidad de Oslo. ~Ljados. En el piano personal tuvo lugar el suicidio de su padre
Durante el transcurso de sus estudios. A „ en el profesional fracasó en su segundo intento (y fflttao posible)
Abel llegó a publicar trabajos en una re- i ■ Mk ie entrar en la Escuela Politécnica
vista científica noruega. De hecho. desde
la secundaria estaba buscando la solu- E1 padre de Galois era el alcalde de Bourg-la-Reine. A pesar
ción de la ecuación de quinto grado y WW. *'K de su ideología liberal, y gracias al respaldo de la población, con-
creyó haberla encontrado. Pero siguió , I
¥ tinuó en el cargo incluso después de la derrota de Napoleón y la
trabajando y al final del año 1823 se dio Jm m I
restauración de la monarquía en Francia. Para apartarlo de la al-
cuenta de un error que le llevó al resul- ¡ik ÉHh •
'■-* %
' jrt' ’ I
tado definitivo: la ecuación general de "■ M ' ■ caidía, sus enemigos distribuyeron unos epigramas satíricos y li-
quinto grado no era resoluble por radi- ■■■■■■■■■■■■■■I cenciosos falsamente firmados por él. Como consecuencia del
cales, ni de índice cinco ni de ningún
escándalo, el padre de Galois dejó el pueblo y se fue a París, don-
otro. Se cerraba la búsqueda de fórmulas de resolución, pero quedaba por
encontrar las condiciones que debían cumplir las ecuaciones particulares para de este episodio de calumnias acabó provocándole una depresión
poder resolverse. El resultado de Abel fue reconocido en el mundo científico profunda que le llevó al suicidio el 2 de julio de 1829.
noruego, poco relevante en la época, y le sirvió para conseguir una beca para
Como es de suponer, el suicidio de su padre provocó una gran
estudiar en países más avanzados. Primero fue a Berlín, donde le acogieron
diferentes matemáticos, como August Leopold Crelle, fundador de la impor- impresión en el joven Galois. E1 funeral estuvo, además, teñido de
tanteJournal für die Reine und Angewandte Mathematik (Revista de Mate- polémica. E1 cortejo fúnebre partió de una iglesia de París en di-
máticas Puras y Aplicadas), en la que publicó varios artículos, entre ellos
rección hacia Bourg-la-Reine y, antes de llegar al pueblo, sus ha-
«Demostración de la imposibilidad de la resolubilidad algebraica de las ecua-
ciones generales de grado superior al cuarto», que recogía el resultado antes bitantes salieron a recoger el cadáver para transportarlo a hom-
citado. Pero Abel no encontró un puesto de trabajo en Berlín y se trasladó a ros. E1 párroco, de ideología reaccionaria, se presentó a oficiar
París en 1826. Después de sus infructuosos intentos por obtener audiencia
e ftmeral y, entre el tumulto y los gritos, recibió una pedrada en
con Cauchy y tras ser ninguneado por la Academia de Ciencias, se quedó en
la cspital francesa hasta que se le acabó el dinero de la beca. En ese momen-
^ ente. Toda la población participó en una colecta para sufragar
to, volvió a Berlín, pero Crelle no pudo conseguirle trabajo. En Oslo tampoco en jm°numento fúnebre en honor a su antiguo alcalde. Aún hoy,
logró plaza para ejercer en la universidad, con lo que sus penurias continua-
cuerH af^a ayrmtamiento de Bourg-la-Reine, una lápida re-
ron. A ello se le añadió la tuberculosis, gravísima entonces, que, aunque no
e impidió seguir trabajando, le llevó finalmente a la muerte en abril de 1829. ^ a memoria del padre de Galois.
os dtas después Crelle le comunicaba, tarde ya, que tenía trabajo en Berlin. aalimVanSte conternPl° estos hechos, que sin duda contribuyeron
ta ^ su política y su espíritu rebelde contra la iiyus-
itientafa10n *n?Perante> un inconformismo que sería parte funda-
e su en adelante. Su tío, teniente coronel retirado de
inicio de otras demostraciones de la im- Ifl conocimiento de las cosas que no guston a ^ ™ el
posibilidad de resolver problemas clási-
cos. A lo largo del siglo xix se demostró
que no tenía solución ninguno de los tres
feflflÉ WH *
V|1 [BjU|■
■)
■*?■
—■;«ítSS cientiflcas, manías y httmor.»
problemas más famosos de la Grecia clá- B
sica: la cuadratura del círculo -«hallar el \ líttl ~ ÉVAS18TE Galois.
lado de un cuadrado cuya área sea la ■ ■%. 't V ^ |k f
misma que la de un círculo». precisando ■JJ\ V fJfcjjfES»
que las áreas deben ser iguales, no apro- ■>;$'; «L flVffc Mi X
Con un ánimo en no muy buen estado, Évariste tuvo que re-
ximadamente iguales—, la trisección de ■ti. %■ fl petir ese mes de julio de 1829 el trascendental examen de ingreso
un ángulo — «utilizando únicamente la ■-.|F Wir. , ■ en la Escuela Politécnica. Los dos examinadores que le tocaron
regla y el compás, dividir un ángulo en ■ • Jjf’ W Vj ■
en suerte no eran muy brillantes: de Charles-Louis Dinet solo se
tres partes iguales»- y la duplicación del \ l.rl
cubo —«hallar la arista de un cubo cuyo recuerda que formó parte del tribunal que juzgó a Galois; Louis
volumen sea doble que el de un cubo El matemático austríaco Kurt code| Lefébure de Fourcy, el segundo, era autor de anodinos libros de
dado»—. La razón está en el carácter de retratado por Alfred Eisenstaedt.
texto. Ambos, sin embargo, eran conscientes de su poder para
números irracionales de n, 72 o 72. En
1931 el austríaco Kurt Gódel (1906-1978) demostró que ningún lenguaje lógico decidir el porvenir de los candidatos, aunque no tanto del de des-
que incluyera el lenguaje de la aritmética era decidible. Un sistema es decidi- cubrir su capacidad. Era previsible el choque entre dos visiones
ble cuando puede saberse si son verdaderos o falsos todos los resultados que muy diferentes del mundo y de las matemáticas. Saltaron chispas
se escriben en él, s¡ puede decidirse sobre su verdad o falsedad. Luego para
y los hechos confirmaron esta disparidad de criterios: Évariste
cualquier conjunto de axiomas para la aritmética siempre habrá proposiciones
de las que no pueda decirse si son verdad o mentira. Con eso quedaba res- Galois fue suspendido de nuevo.
quebrajada la presunción de que el lenguaje matemático era verdadero por E1 examen ha pasado a ser legendario. Los miembros del tri-
sí mismo y el halo de seguridad que las matemáticas parecían conferir a todas
bunal pidieron a Galois que explicara la teoría de los logaritmos,
las ramas del conocimiento en cuanto pudieran traducirse a su lenguaje.
cosa que este hizo siguiendo una vía diferente de la expuesta en
El fin del optimismo lostextos escolares. Los examinadores le pusieron objeciones muy
Por entonces se establecieron otros resultados, como el «principio de incer- dementales. Évariste creía que unas preguntas tan sencillas eran
tidumbre» de Werner Heisenberg (1901-1976) sobre la imposibilidad de co-
nocer simultáneamente la posición y la velocidad de los electrones en el Para humiUarle y acabó tirando el borrador a la cabeza de uno de
átomo, que limitaban el optimismo reinante sobre la capacidad del ser hu- 0s Pr°fosores. Con ello firmaba la calificación de su examen y se
mano para conocer la naturaleza y actuar en ella. Más tarde se tomaría con- cerraba Ia posibilidad de acceder a la Escuela Poütécnica. Un co-
ciencia de que la interacción humana con el entorno puede ser conflictiva si
^entano escrito veinte años después en Nouvelles Annales Mathé-
no se tienen en cuenta las limitaciones de recursos, poniendo en peligro in-
cluso la supervivencia humana: la ecología aporta nuevas limitaciones a la 1° resumía de la siguiente forma: «Un candidato con
actividad humana. genc^enCÍa suPeri°r se pierde por un examinador de una inteli-
inferior. Barbarus hic ego sum quia iwn intelligor
0 s°y el bárbaro porque no me entíenden]».
101
REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE
situación económica de ia familia GaloiR
^Cna, Évariste necesiteba una beca paia prosesuiC
s¡si° bu L posible si entxaba en la Escueia Preparatl! T eStu‘
LOS LOGARITMOS
di^eia Normal), donde se formaban los fu Jos
Los logaritmos fueroo un avance importante en la historia del cálculo. PUest(K gua & secundaria a lo largo de dos cursos. No debía de
a punto por John Napier 0550-1617) en 16 4 se basan en un concepto sencfc
y siguen slendo actuales, porque las calculadoras y los ordenadores com*™ C3T«>ucho’ P°rqUeel^13eramuy£££
uhlizando los logaritmos para funconar. Elegido un numero -por ejemplq, ^ fCt Politécnica y. ademas, se trataba de un ambieute pro^
oue se toma como base de logaritmos, se llama logantmo de un número pL
sitlvo cualquiera al exponente al que hay que elevar la base para que dé el ítL reaccionano: en el eraobhgatono realizardiversas p^
número Asl. el logaritmo en base 10 de 100 será 2, porque W=100. lo que *
di l&oszs, como rezax ai uuco y fin de las clases y en
escribe como log,0100=2. También log,o1000=3. porque 10»=1000. En gene 1y confesarse al menos una vez al mes. Su incumplimiento
ral log N=a es equivalente a \0a-N. Dada una base. todo número positivo dos meses era sancionado con la expulsión inxnediata.
cuenta con su logaritmo, que casi siempre es un número decimal y bastante
d per0 incluso para entrar en la Escuela Preparatoria había
complicado de hallar. Pero una vez que se t.ene una lista de logaritmos de
números, operar es mucho más fácil. Es sabido que para multiplicar potencias •nronvenientes, ya que el plazo de presentación de solicitudes
de la misma bese hay que sumar los exponentes (A= para dividir Hbía íinalizado. Galois tuvo que redactar una carta solicitando
potencias hay que restarlos (Na:Nb=Na by, para elevar una potencia a otra p0- L admisión en la lista de aspirantes, que entregó junto con una
tencia hay que multiplicar los exponentes ((A/a)b = A/00), y para extraer una
raíz de una potencia hay que dividir el exponente por el índice de la raiz recomendación del profesor Richard. Esta carta tiene un tono
- /y/í). Por tanto, el logaritmo de un producto de dos números —que es el respetuoso y formal, y quizá fue escrita al dictado. Galois fue
exponente de una potencia— será la suma de los logaritmos de los factores; admiüdo a realizar los exámenes escritos, que tuvieron lugar del
el logaritmo del cociente será la diferencia de los logaritmos de dividendo y
divisor; el logaritmo de una potencia resulta de multiplicar el exponente por el 20 al 25 de agosto, y en ellos quedó segundo de los cinco candi-
logaritmo de la base, y en el caso de una raíz habrá que dividirlo por el índice. datos. Aprobado el ejercicio escrito, para que la admisión fuese
defmitiva era necesario conseguir los títulos de bachiller en cien-
5implificar operaciones
cias y en letras, y superar después todavía otro examen oral de
El invento de los logaritmos transforma la multiplicación en suma, la división
en resta, las potencias en productos y las raíces en divislones, simplificándose. control. Como a Évariste solo le interesaban las matemáticas y
pues, los cálculos. Más aún desde que Henry Briggs (1561-1630) elaborara las no tema muy claro el porvenir de la docencia, los exámenes se
tablas de logaritmos con suficiente le hicieron difíciles.
precisión. Y esta simplificación llegó ^____—
al extremo con la idea de un artefac- | n.'i i j E19 de diciembre suspendió el primer intento de obtener el
to mecánico que ponía al lado de \\ ■'HjÍjij 'Y’fjÍÜ! ‘i \‘Mi'!\ bachiller en letras. Lo consiguió una semana más tarde. E1 día 29
cada numero su logaritmo y que per- I '{•finíil'
) IW1»7¡ _1'* “íliíií|! tt.ÓV.'/.I de ese mismo mes consiguió también el título de bachiller en cien-
mitía la realización mecánica de ope- 4jo‘o«jj’¡ “ ** 'ríf:'T‘f 1 'l,;!.!<■!
raciones: fue la llamada «regla de ; j"**^*;*1.
* •*?;?,7^¡| ”
” 'V’HilÍÜj; cias. Para entrar en la Escuela Preparatoria solo faltaba el examen
cálculo», verdadero instrumento por- •bteiiij" rríHvHÍ- ’r’iv'.V¡*;*¡) \\
—~ oral, en el que se lució en matemáticas. Por una vez tuvo suerte y
tátil de cálculo aproximado que fue *j»«>“*;*j ,* •- {¿ilij e Pr°fesor encargado de la disciplina escribió sobre su examen:
un útil imprescindible para los inge- _!C'-üo¡ C "■"-iíi
nieros hasta la invención de la calcu- \\ lliifHÍj «Este alumno deja a veces algunos puntos oscuros en la exposición
ladora electrónica. -’-'nrlH e sus ideas, pero es inteligente y revela un espíritu de investiga-
eion notabilísimo. Me ha hecho conocer observaciones nuevas
EJempto de tas tablas de logaritmos ideadas ° re el análisis aplicado». Nada habitual, ni entonc.es ni ahora,
por Henry Briggs.
prof111 ^r°^esor confiese que ha aprendido algo de un alumno. E1
es°r física tenía otra opinión: «Es el único alumno que me
W5
REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE
1
había también artículos de grandes matemáticos, co „rios en la disputa del poder poh'üco. Eso supuso •
Chasles, Siméon Poisson y el mismo Cauchy, mientras ^cCí0ttTáe íormas, pero buena parte del pueblo se sintióT
era un estudiante de un centro de segundo orden. ^ois to <0 y continuó el combate contra la nueva monamufa0"*0
tra¡cl0^er que no les resolvla los problemas. y*
nü£fi estudiantes de la Escuela Normal se mostmron decididos
JCos de la revolucion de julro, pero el director de la i*£
la lucha política P^fTrecordó sus obligaciones como funcionarios del Estado
dÓÜ Ivitar su participación en los acontecimientos, prohibió a los
Desde sus tiempos en el ticeo Louis-le-Grand, Galois había m P ,nos salir a la caUe. A las rejas de las ventanas se sumaron las
trado un gran interés en la política. De hecho, sus ideas progre ^ cerradas con llave. Galots se tuvo que contentar con ob-
tas fueron una de sus motivaciones para entrar en la Escuekp^ ^rios sucesos revolucionanos desde la seguridad de las ven-
litécnica. Sin embargo, su compromiso explícito empezó en T Los alumnos de la Politécnica, por el contrario, parüciparon
Escuela Normal (de nuevo, el nombre de la Escuela Preparato/ Tforma entusiasta en las bamcadas parisienses que hacían ffen-
apartir de 1831), donde se hizo amigo de Auguste Chevaiier, estu .£ a la tiranía borbóriica.
diante de segundo año, cuyo hermano Michel estudiaba en la Po. Después de los sucesos revolucionarios, Galois se fue a su
litécnica Galois, influido por ambos, radicalizó sus posiciones. Los casa a pasar el período vacacional. A su vuelta a París, tuvo la
hermanos Chevalier eran sansimonianos, es decir, seguidores de oportunidad de contactax, gracias a los hermanos Chevalier, con
la ideologíade los seguidores de Henri de Saint-Simon (1760-1826), otros jóvenes repubticanos de izquierda, como el activistapolítico
precursor del sociatismo. Saint-Simon propugnaba la abolición de Louis-Auguste Blanqui y el científico Frangois-Vincent Raspail, con
la propiedad privada y era partidario de la propiedad pública de los que pasó a militar en la Societé des Amis du Peuple (Sociedad
las riquezas con el objetivo de acabar con las diferencias sociales, de Amigos del Pueblo), una organización muy activa que optaba
todo con un decidido pacifismo. Asimismo, propugnó la liberación por métodos violentos para lograr el cambio social. Tras su diso-
de las mujeres y la mejora de las durísimas condiciones de vida en lución por orden judicial, comenzó a actuar en la clandestinidad,
las prisiones y los manicomios. y sus miembros pasaron a ser considerados muy petigrosos por la
La situación política en Francia era cada vez más grave. Había prensa oficiatista. Contaba con una sección armada de miembros
grandes dificultades para encontrar trabajo y en 1827 tuvieron lu- de artillería de la Guardia Nacional, un cuerpo especial del ejérci-
gar diversas protestas callejeras por el aumento del precio del pan. to de tradición repubticana surgido en la Revolución de 1789 para
En las elecciones de 1827 triunfaron los monárquicos moderados, defender las conquistas del pueblo.
pero el rey continuó con su potitica ultraconservadora. E1 pueblo ínfiuido por este ambiente, Gaiois comenzó a ser más reivindi-
se sublevó en París y otras ciudades francesas en julio de 1830, en cativo en la Escuela Normal. Solicitó al director, entre otras cosas,
los tres días conocidos como «las Tres Gloriosas». La población Que los alumnos vistieran un uniforme de tipo militar parecido al de
levantó barrícadas y se enfrentó al ejército. Este no pudo contener Politécnica, que fiieran armados y que tuvieran formación militar.
ia rabia popular, que daba vivas a la república. E1 rey abdicó en su m embargo, no tuvo demasiado apoyo entre los compañeros.
nieto, pero ya era tarde: apoyado por los tiberales moderados, se El enfrentamiento con la dirección de la Escuela Normal cul-
impuso la candidatura de un rey menos reaccionario, Luis Felipe el 9 de diciembre, cuando Galois fue expulsado. La excusa
de Orleans. Llamado «rey ciudadano», este actuó como represen carta anónima aparecida en La Gazette des Écoles, perió-
tante de la gran burguesía piyante y enfrentada a los monárquicos Pfogresista dirigido a estudiantes, en la que se portía de ma-
Y también hay ecos de sus malas experiencias con los exá- esc^h^0 Cuen^a dUe había pasado con su memoria, en la que
menes: «¿Por qué los examinadores no hacen las preguntas a los ^úiet í * <<r^ene(^ a ríien, señor presidente, hacerme perder la in-
u irívitando a los señores Lacroix y Poisson a declarar si
no
REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MüERTE
/
FOTO SUPERIOR
y se les imponían duras condenas, pero no se atentaba físicamen- DERECHA:
Tumba de Galols
te contra ellos. Louis-Auguste Blanqui, por ejemplo, fue conde- en el cementerlo
nado a muerte y amnistiado, y Frangois-Vincent Raspail, por su parlsino de
Montparnasse.
parte, fue enviado al exilio. FOTOINFERIOR:
Hay dos testimonios sobre el suceso. E13 de jumo en LePw Imagen de flnales
del slgloxix, obra
curseur, periódico progresista de Lyon, se comenta lo siguiente. del fotógrafo
Eugéne Atget,
en la que puede
Eljoven Évariste Galois [...] se ha batido con un viejo amigosu^ verse el aspecto
de la cárcel
un hombre muy joven como él, como él miembro de la S°ciete^o donde fue
encarcelado
amis du peuple. [...] A boc^jarro cada uno de ellos estaba Évarlste Galois.
con una pistola y ha hecho fuego. Solo una de estas armas e ^ la prisión Sainto-
Pélagie.
cargada [...]. L D., su adversario, era un poco más joven Que
116
REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE
Quizá la falta de una preparación escolar más ortoda ese momento una grave epidemia de cólera
dió a Galois hacer una presentación convencional, l0 Si- fláo por t»da Francia. Fue tan aiamante que las* f*3 «-
excusa para que los académicos no la tomaran en considp e ^ tendl ravieron en cuenta a los intemos en las cám f tondade¡
También podría temerse que, tal vez, una mayor dedicacid S f^carcelar, por io menos, a los más jóvenes v aV 86 ^
¿uir los caminos marcados de la enseñanza paso a Paso a^ <1 de buenasalud. Gaiois cumplíaambaseonrif08q“eno
dose a seguir las rutas ya recorridas por otros, hubiera ^ Ae 1832 ^ trasladado a una casa de salud en pa ?"es-En
buenaparte de las iniciativas revolucionarias que propuso r ° niarZ° eció como detenido «b¿yo palabra». ^.ríonde
lución a los problemas que abordaba, por tanto, no habría ri P^la clínica trabsyaba el médico Jean-Louis Poterin i>, „
ningún fruto. No cabe duda de que este nuevo revés en el re de cuyas hjjas, Stéphanie, Galois se enamoró
cimiento académico de sus trab^jos matemáticos debió de
m golpe importante para Galois. Y que le llevaría a dedicar m
* Zm saber cuál ^su relación’si
J*rechazó desde el principio, pero de 1*8 dos cartas queTüafe
res energías a la lucha política. ^ ¿ribió y que Galots destruyo se concluye que rompió COn g g
Zo de la primera es claro: «Por favor, rompamos nuestras rela
Les. No tengo bastante ammo para seguir una correspondencri
de esta naturaleza, pero me esforzaré en reunir el suflciente para
SEGUNDA DETENCIÓN conversar contigo como lo hacfa antes de que nada sucediera».
Galois queda desolado por la ruptura, escribe las iniciales de ella
Poco después, y no hacía todavía un mes que estaba en libertad, mezclalasiniciales Sy Gde ambos... Su depresivoestadoaními-
llegó el 14 dejulio, el aniversario de la Revolución. Los republica- co queda claro en una carta a Auguste Chevaüer del día 25 de
nos convocaron una manifestación en la Bastilla para plantar allí mayo: «¿Cómo puedo consolarme cuando, en un mes, he agotado
el árbol de la libertad, pero la policía confiscó los carteles e inten- la más rica fuente de felicidad que puede tener el hombre, cuando
tó apresar a los responsables de la organización. Galois fue dete- la he agotado sin felicidad, sin esperanza, cuando estoy cierto de
nido al día siguiente, cuando estaba en compañía de su amigo haberla secado de por vida?».
Emest Duchátelet y vestido con el uniforme —ilegal— de artillería
de laGuardia Nacional. Además, se encontraba armado. Galoisfue
conducido de nuevo a la prisión de Sainte-Pélagie, y condenado
en octubre a seis meses de cárcel, que se sumaron a los tres que EL FINAL
ya Ilevaba en prisión preventiva.
A pesar de las penosas condiciones de vida en la cárcel, alli En la primavera de 1832 la situación política en Francia conti-
Galois contó con Ia solidaridad de sus compañeros y, sobre todo, nuaba agitada. Incluso se producían conllictos en el seno de la
con tiempo, que dedicó, entre otras cosas, a redactar un prólogo para facción monárquica, entre los partidarios de los borbones y los
su memoria, el «Préface á deux mémoires d’analyse pure» («Prefacio e rey Felipe de Orleans. La represión policial, empero, se
de dos memorias de análisis puro»), fuertemente crítico contra los
en C°n l0S rePu^canos- E1 partido de Galois se encontraba
poderes científicos establecidos, y una nota sobre Abel. En esta Ga- conl Clan(iestiruc*ac* e intentó forzar una sublevación popular,
lois reconoce haber cometido, a los dieciséis años, el mismo error fuer?35 masas en ^uctia por las calles de París, oponiéndose a las
que el matemático noruego: creer haber resuelto la ecuación gen q0 ?f rePresión, como ya habían hecho en el cercano 1830.
de quinto grado. Su moral, sin embargo, era muy baja. eraban que era necesaria una revolución a mano armada
más efectiva para poder decidir si una ecuación era resoluble por
radicales, porque, en realidad, lo que resolvía era un problema un
poco diferente: afirmaba qué propiedades de las raíces —no de los
coeficientes, y, por tanto, no visible directamente en la forma de la
ecuación— hacían que una ecuación fuera resoluble.
Con este cambio del punto de vista se inició la llamada «teoría
de Galois», desarrollada años después de la muerte del matemáfico
a de las estructuras de grupo y de cuerpo. Esta ha tenido
un largo recorrido desde la segunda mitad del siglo m hasta la
uctualidad, y ha mfluido en múltiples ramas de las matemáticas y
e a física. Incluso ha Uegado a colarse en nuestros bolsillos: hay
emas de encriptado de teléfonos móviles desarroüados apartir
^yeon'ade Galois.
cesari^ P°der Uegar a entender los resultados de Galois es ne-
mad^0 Comenzar por algunas ideas de las que siguen siendo lla-
de est <<mateináticas modemas», que tienen su inicio en las ideas
pero dmctum ^0 grupo —en principio asociado a una ecuación,
esPués aplicado a muchos otros temas—, la de los sub-
Origen, actualidad
y apücaciones de la teoría
de Galois
DE LA TEORfA DE GALOIS
ORIGEN, ACTUALIDAD Y APLICACIONES
poto superior
según el resto de dividir el número por 6:0 l 2 3 ,en se»scl,
S DERECHA:
FOTOINFERIOR
IZOUIERDA:
Arthur Cay|«y
apllcó la teoría
d« grupos a los
llamados
«cuaternlones»,
extenslón de los
números reales.
FOTOINFERIOR
DERECHA
Este coryunto resultante de 6 elementos, que representaremos La novedosa
concepclón de
mediante Z/» o Z6, tiene una estructura de grupo, con 0 comoele- Galols del álgebra
mento neutro, con todos los elementos con inverso —aquel que tuvo un Impulso
clave con la obra
da 0 como suma en su fila o columna, que puede verse que está en de la matemátlca
alemana Ernmy
todas ellas . Y además, como la tabla es simétrica, eso indicaque Noether.
es una operación conmutativa. Es, por tanto, un grupo abeliano
fimto de orden 6. Por el mismo procedimiento podemos construir
un grupo fimto de orden n, haciendo congruencias módulo n,
que se llama grupo cíclíco de orden n.
LOS SUBGRUPOS
!
tacan los normales. Si (G, •) es un grupo, ^
que con la operación • también sea grupo’se las seis permutaciones es un grupo, que se represe
Todos los grupos tienen al menos un subgrupo^ Sub&ijp S < dse simetnco- Como tíene 6 elementos>
elemento tiene la unidad. Además, en todos°ielqUe co^.H
es de 0rdeoSibles subgrupos de S(3) tendrán por órdenes W h- ■
contenida la unidad. Y otro subgrupo qUe extst°S SUbg^Po^
pos es el propio G. Los subgrupos contenidos e t* ***** < o 3- Y’ en efeCt°’ eXÍSten' E1 de ortíen 2 ¿ ¿ m
s0feS i deorden 3es A(3)-{123,231,312}. E1 índicedeB es6/2--Í
—es decir, que en G hay elementos que no están
2l1:c ciente entre los órdenes de S(3) y E- y el índice de 3*
se llaman subgrupos propios. en el I
-el10 2 si en vez de tres elementos parümos de cuatro, el a™
Si el grupo G es finito, el orden de todos s ^ !
fíá¿ permutaciones üene 4!=24 elementos. Y sipartimos de
divisor del orden del grupo. Y se Uama índice 0^ SUb§ruPos ^
wentos diferentes, el grupo sunetnco S(») üene «! elementos
cociente entre el orden del grupo y el del subgrup0^SUbgru!4
" En el gmpo simétnco S(») el subgrupo A(n) formado por to-
que para cada divisor del orden de un grupo existe demuesba .. Ias pemmtaciones de orden par —aquelias en que el número de
cuyo orden es ese divisor. Como ejemplos, en el cas ^ SUbgniPo ' versiones sobre la permutación inicial 123... (n- íyn es par- re-
ros (Z,+) un subgrupo es el coqjunto de todos los l0Se% * el nombre de «grupo altemado». Como hay el mismo nümero
en Z6 el subconjunto S = {0, 2, 4} es un subgrupo rmm Pares¡ I “ „ennutaciones de orden par que impar, el orden de A(») es la
la suma también es un grupo: ’ 10 que con ]
nuBd del orden de S(«). En particular, para S(3) el subgrupo A(3)
es |123,231,312|.
Un subgrupo S de un grupo (G, •) tal que para todo elemento
gdeGy todo elemento s de S se cumpla que g • s • g-1 pertenece a
Ssellama subgrupo «normal» (o «distinguido» o «invariante»). Un
grupo que no tenga subgrupos normales propios se Ilama «simple».
E1 concepto de subgrupo distinguido fue introducido por Ga-
Su orden es 3, divisor del orden de Ze. En cambio, si formamosZ, lois. En este tipo de subgrupos las clases aS por la derecha res-
como es de orden 5, que es primo, el único subgrupo puede ser pecto al subgrupo S (el conjunto de elementos de la formaa*s
de orden 1: es el formado únicamente por el elemento neutroO. cuando s recorre S) y las clases por la izquierda Sa (los elementos
Otro ejemplo finito de grupo que tiene relación con las teo de la forma s*a cuando s recorre S) coinciden para todo a de G.
rías de Galois es el de las permutaciones. En el caso de tenertres Si S es normal se puede definir una operación entre las clases aS
elementos, que representamos como 1, 2 y 3, esos tres elementos de la siguiente forma:
pueden escribirse de 3! = 6 formas distintas: 123,132,213,231,312,
321. Si se parte de 123, para pasar a la tercera, 213, se permutan (aS) • (bS) = (a • b)S
los elementos 1 y 2 —es decir, colocar el 2 en el lugar del 1 y
viceversa—. Si se realizan dos permutaciones de forma sucesiva ^cto a la cual tiene estructura de grupo: se llama grupo cocien-
(hacemos su producto •) se pasa a otra permutación: por ejemp y se representa por G/S.
213 seguida de 312 nos lleva a 321 —se pone en primer lug» un eS^^^Srupo de G, G/S esungruposi —ysolosi— Ses
número que está en el tercer lugar de 213; en segundo M> ^bgruponormalde G.
que está primero en 213, y, en tercer lugar, el que está segun ^ dos gruP° es conmutativo, todos los subgrupos son distingui-
Esto puede escribirse 213 • 312 = 321. Con esta operacion °r ejemplo, en el grupo (Z,+) que se ha considerado anterior-
GRUPOS GEOMETRICOS
131
ORIGEN. ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA TEORfA DE GALOIS
ORIGEN. ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA DE GALOlS
rotaciones, más la idéntíca, forman un subgrupo
gSOLUBLES
6ffüP°s RÉS-
un grupo G es resoluble cuando se puede formar una
Se QUL de
Seai LitA subgrupos de
de suDgrupu^ ^ G que
. empieza en el formado por el
^rSad.yacabaenG,
132
0RI6EN, ACTUAUOAD Y APUCACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS
ORIGEN, actualidad y aplicaciones de la teoría de galois 133
60/1 = 60 (no primo), y, por tanto, S(5) no
« «.presentamos por K* a todo el coiyunto K salvo e en
razonamiento similar se puede ver que S(?i) GS res°bible p
todo n mayor que 5. n° es res0iuh, °r % es tan\blÍn “ abeU®o (es decir'que
'Zos los elementos de K, salvo el neutro de la operación .
le‘{^
¿¿nen etemento inverso).
lopied*1 distributtva de o respecto a •: cualesquiera que
"sean». », c de K, se cumple queaO(i,.e) = (aOb).(aocl
ISOMORFISMOS
— (K, •) es grupo abeliano, en el que llamamos e al elen1 4ote;rS dOS cuerpos K y K’ tales que KcK y Kesun sub-
neutro. e > entonces se dice que K’ es una extensión de K.
ORIGEN, ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS ORIGEN. ACTUAUDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS *
TEORÍA DE GALOIS
orciona valiosa información sobre la simetría de la
po que Pr°Pue va asociada.
La aportación de Galois a la demostración d ¡2** ^1 uación se verá en el caso de las ecuaciones de cuarto
por radicales de la ecuación general de cuaá ** irres°lub i- 6 A c0ñt3Xl na ecuación con coeficientes racionales, por ejemplo
que cuatro se basa en una serie de ideas int^** gra<l0 ni ^do.SeoyRe\ cuerpo formado portodaslas expresiones
primer lugar, el matemático francés se dio cu' ^pX¿+QáepyV (coeficientes de la ecuaciónpero considerados
quier ecuación se le puede asociar un grupo de que a c ^ °bles) con coeficientes en el cueipo de los números ra-
que se obtiene una representación de las propi^^11^0^? c0° vatTise haUan las cuatro raices de esa ecuación, x¡, yxt
de la misma, que es lo que después se ha llam Su°et¿ ¿""“tótencia asegura el teorema de D’Alembert- hay algu-
Galois» de la ecuación. Imaginemos una ecuación Gl <<gruPo^ ^ e*Ls entre eUas, como xt + a:2 = 0 o x3+ar, = 0, que siguen
con coeficientes racionales, de la que puede aseg nas reIaCrdaderas aunque se realicen algunas permutaciones entre
teorema de D’Alembert, que afirma que todo polinom^ "Porel gjendo ve concreto para 8 de las 24 permutaciones de S(4>—.
tiene n raíces— que tiene tres raíces, qUe llamamo^° ^ ^^Tpermutaciones dejan invariantes todas las relaciones de
no sabemos si serán calculables utilizando radi l¡Vyw'^ ^luciones de la ecuación anterior y es por tanto el «grupo de
raíces pueden formarse distintas funciones polinT ^ las 135 cuación» o el «grupo de Galois», y que es una medida de la
v-w, uw o u + 2, que podemos transformar en 12 orancia que tenemos respecto a esas raíces, puesto que son
sin más que hacer permutaciones de las raíces. Con algunld'*** Sstinguibles por esas 8 permutaciones. E1 índice de este grupo
permutaciones las funciones no varían, como le sucede a66838 üiS(4) es 3 (24, orden de S(4), dividido por 8).
intercambiar u por w, pero otras sí que las cambian, como S Ahora puede ampliarse el cuerpo R con otras relaciones entre
permuta v por w que transforma v-w en w-v. E incl’uso hay 4^ loscoeficientes para obtener otro cuerpo R\ con lo que se tendrá
nas de esas funciones, como u+v + w o uvw, que no cambian en unaparte de las anteriores permutaciones que dejan invariantes to-
ninguna de las permutaciones de S(3): se dice que son invaiiantes das Ias relaciones de las raíces en R\ que serán también un grupo,
respecto a S(3). subgrupo del anterior. Se continúa con estas ampliaciones hasta
Se demuestra que la función u + v + w —la suma de las tres ilegaraun cuerpo en el que la única permutación que deja invarian-
raíces de la ecuación— es un número racional en toda ecuación testodas las relaciones entre las raíces es la unidad. En el caso de
de tercer grado con coeficientes racionales como la que se está laecuación bicuadrada de la que se ha partido se van encontrando
suponiendo. No sucede, sin embargo, lo mismo con todas las fun- subgrupos de órdenes 8,4,2 y 1, por lo que los índices de cada uno
ciones de las raíces, ya que hay otras que, según las ecuaciones, respecto al anterior son 3 (24/8), 2 (8/4), 2(4/2) y 2(2/1).
toman valores racionales o irracionales. Pero cuando el valor dela ^ esóozado la forma del grupo de Galois y la estructura
función es racional existe un grupo de las permutaciones de lasrai- para15 SUl)grui)os normales en dos casos sencillos, pero hallarlo
ces que deja invariante su valor. E1 mayor grupo de permutaciones concreta Puede llegar a ser muy complicado:
que cumple esta propiedad para todas las funciones racionales e
íue 4 h Con pocier asegurar que para grados n mayo-
las raíces es el grupo de Galois de la ecuación. Es decir, Permuta ■ & la siempre ecuaciones cuyo grupo era el grupo de
de Gaiois está formado por todas las permutaciones que n°^ien
d°s ideasf*^ U eiementos» S(n). La razón es que las otras
el valor de todas las funciones racionales de las raíces mal y grUpUri amentales que introdujo Galois —subgrupo nor-
un valor racional, lo que quiere decir que esas permutacio ^ ^ ^
normal—. ]e ,r.esolui)ie> Que necesita la definición de subgrupo
incapaces de diferenciar las raíces entre sí. Esto indica q evaron a poder demostrar su resultado cumbre:
136
ORIGEN, ACTUAÜDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS origen, ACTUALIDAD y APLICACIONES DE LA TEORiA DE GALOIS
los grupos y los cuerpos, eüo ha dado pie a
«La condición necesaria y suficiente para que un cas, c0Xtt° S°,n ombre de teoría de Galois a resultados que
resolubie por radicales es que el grupo de Galof P°r ^.^cimilares en otras estructuras algebraicas.
sea resoluble». s Ue ia ■wn*- cimaciones
Con esto Galois resolvía de forma negativa, meri •
sibilidad, el viejo problema de si era posible resolver^ SuimPo-
las ecuaciones generales de grado mayor que 4, pora^^^
como S(?i) para todo n mayor que 4 eran grupos nT coNocimientoDELAOBRADEGAL°,S
tal y como hemos visto, y por tanto no existía tal r“0l«bles,
RE obras matemáticas de Évariste Galois reco-
conclusión a la que llegó Abel de la imposibilidad de
de la ecuación de grado 5 se deducía como un „ resolución ícon¡unt°wr Sas por Émile Picard en 1897 son un total de
suresultado. '““Partcuhr* piladas y V¿C]aS que 23 son los artículos publicados en vida;
¡■0 págiras- de escrita la noche anterior a su duelo y dirigida a
En efecto, lo que pasaba en la ecuación que se ha c tari n-ñrfinaS. lU 0 _ i„ ..nvpmn Ho mamnrin niiA Hiricrió
gpáginas, L ^ chevaiier; la versión de la memoria que dirigió
tes QF +p¡F + q = 0) pasará en todas las ecuaciones de grad 4 7
guamigo Augus ^ maj entendieron los académicos ocupa 18
efecto, el orden de S(4) es 24, y nos lleva a una serie de subgru ^
jlaAcadenua u páginas están dedicadas a los fragmen-
de índices 3, 2, 2 y 2, como se ha mostrado anteriormente. ET\
caso de la ecuación general de grado n > 4, como S(n) tiene n! ^^Jmemoria Des équations primitives qui sont solubles
elementos, conduce a una serie de dos subgrupos de índices2y t0Srni<ticaux (Las ecuaeiones primitivas que son resolubles por
w!/2, y este último número nunca es primo —porque es el producto mdicales). Esa pequeña producción ha dado lugar a que en todas
3 • 4 •... • (n-1) • n—, luego la ecuación general de grado n no es lasfacultades de matemáticas se imparta la teoría de Galois. No
resoluble por radicales, ya que el grupo S(w) asociado a la misma cabeduda, por tanto, de la importancia de la contribución del ma-
no es resoluble. logrado Évariste Galois a las matemáticas, algo que no consiguió
La demostración rigurosa del teorema cumbre de Galois, que enabsoluto en vida
tiene un enunciado tan sencillo, no es sencilla ni corta En losmúl- Laincomprensión de los matemáticos de su época estaba, de
tiples manuales existentes sobre la teoría de GaJois, empezando alguna forma, justificada. Cuando Poisson rechaaó su memoria,
por el clásico de Emil Artin de 1942, o en el de Ian Stewart de 1972, lohizo porque el criterio para la solubilidad de ecuaciones por
se requieren decenas de páginas y muchos resultados previospara radicales que anuncia Galois no deja nada claro el procedimiento
poder llegar a esa demostración. Todo el discurso se realiza hoy en paraapücarlo a una ecuación concreta dada, porque para ello es
un plano mucho más abstracto, pero más corto y fácil de entender. necesano conocer previamente las raíces, y, en realidad, no hay
Actualmente, se expüca en las facultades de matemáticas, lo cual gwa fórmula para encontrarlas. Lo que se esperaba y se bus-
no deja de ser irónico, ya que en su época Galois no fue entendido
Con los sigios era una fórmula que relacionara las raíces
por sus eminentes colegas. Además, se otorga el nombre de teona
de Galois a generalizaciones para el caso de cuerpos que no son ^^^ríaera^^11^8 ^ ecuacion’ en cambio, lo que Galois
tación dem^^ COndición s°bre las raíces. Era, por tanto, una apor-
extensiones de los racionales, especialmente cuerpos ^
algo qUe p^a,d° nueva> ya que se trataba de otro punto de vista,
importantes hoy en día en criptografía y en la teoría de
correctores de errores. Incluso a los cuerpos firútos se eS ^ ^iltoente a °S matematicos coetáneos del joven francés era
mina «cuerpos de Galois» —Galois Field o, en forma abrecturaS ^ión sencilTPtable' habido ni se ha encontrado una
GF—. Puesto que la teoría de Galois relaciona dos estru ^ difícii; tOS coe^cientes y ias raíces. Galois hacía lo
a c°nstruyendo nuevos edificios matemáticos y
TEORlA DE galois
140 ORI6EN, ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA
^actuaudad Y APl|caciones de
LA TEORlA DE GALOtS
teoría de ftmciones trascendentes -aqueUas qUe nn des invariantes respecto a un grupo de transforma-
expresar conpolinomios, es decir, no algebraicas^ dp Pu^ ¡3¿ pr°pie pcando así que las diversas geometrías que se pueden
época. Resultó que no, excepto algunos fragmentos ciones.eXp ^.ggponden a considerar diferentes grupos. Y fue tam-
desordenados papeles, y desde luego nada referente a ¿T*** eticoUtrar C°ujen en 1884 presentó un ejemplo de dos gmpos iso-
biéu $ein q pos matemáticos muy alejados: el de las rotaciones
las funciones elípticas y abelianas. Alfred Galois sí que _ eotH
^orfos de ^ regdlai y el de la ecuación de quinto grado. A la vez
a Jacobi que su hermano «se había dedicado, pluma en
del icosae con grupos discontinuos, Lie extendió la teoría
profundo estudio de sus obras [las de Jacobi]». ^0- ^
que J las ecuacíones algebraicas al caso continuo de las
La demostración rigurosa de los resultados de Galok
deGal oisc diferenciales y en derivadas parciales, de forma que
a cabo el italiano Enrico Betti (1823-1892) mediante dos me ^
eCUaCÍOoeSSde lie desempeñan un papel esencial para el estudio
losgruposae^
publicadas en 1852. Y todos ios resultados de Galois l0s «£*
de las ecuaciones diferenciales.
por primera vez en Alemania Richard Dedekind (1831-l9l6Y¿,
de la ge°™ bién Lie el encargado por la Escuela Normal —que en
cursos 1856-1857 y 1857-1858. Incluso llegaron a España, país *
iemoraba su centenario— de redactar una nota sobre la
no estaba en la vanguardia de las matemáticas, donde José Ecw
1895 connl.a la i^fluencia de Galois en el desarrollo de las mate-
ray (1832-1914), matemático, profesor en la Universidad de Madrid
S^Enellaselee:
político y premio Nobel de Literatura en 1904, impartió un cur¿
sobre la teoría de Galois en el curso 1896-1897 y lo publicó al año
A los dos (Abel y Galois] se los llevó la muerte sin haber tenido
siguiente con el título Resoludén de ecuaciones y teoría de Ga/oj<¡.
üempo de poner a plena luz la extensión de sus descubrimientos; los
En la segunda mitad del siglo xix la teoría de grupos fue am- '
dos debieron dejar a sus sucesores el cuidado de profundizar sus
pliando su ámbito de acción y aplicándose a nuevas disciplinas.
teorías y desarroilar sus consecuencias. Y sin embargo, tan grande
Galois había sido el primero en desarrollar esta teoría de formage-
es en matemáticas la potencia de las ideas, que se juntará etema-
neral —aunque estaba de alguna manera implícita, sobre todo enlo
mente los nombres de Abel y Galois a Ios de los principales matemá-
referente al grupo de sustituciones, en algunos trabajos de Gauss,
ticos de todos los tiempos.
Ruffini, Abel y Cauchy—, e introdujo, además, los conceptos de
subgmpo y de isomorfismo. Hacia 1854, Arthur Cayley (1821-1895)
Resulta chocante este reconocimiento a pesar del poco tacto
la aplicó a los cuatemiones —extensión de los números reales,
con que la Escuela Normal trató a Évariste Galois en vida.
similar a la de los números complejos— y, dos años más tarde,
Otra muestra de la importancia que ya hacia finales del siglo xix
William Hamilton (1805-1865) lo hizo a los poliedros regulares. Fue
se reconocía al enfoque y los conceptos introducidos por Galois en
sobre todo Camille Jordan (1838-1922) quien, en su clásico de 1870,
todas las ramas de las matemáticas la atestigua la siguiente anéc-
Traüé des substitutions et des équations algébriques (Trato
dota. E1 científico y matemático francés Henri Poincaré, en una
de las sustituciones y de las ecuaciones algebraicas) puso
conversación con Sophus Lie, afirmó categóricamente que «todas
nianifiesto que la teoría de grupos servía para unificar conce^
matemáticas son una historia de grupos». No se trataba tan solo
y caiT,Pos uiatemáticos distintos. Dos de los discípulos de o »
debuenas palabras: el propio Poincaré dio ejemplo utilizando estas
^ atemán Peltx Klein (1849-1925) y el noruego Marius Sophus
^tructuras en sus trabajos sobre topología algebraica.
(1842-1899), se encargaron de utilizar esas características.
La nueva concepción de Galois de las matemátieas se fue im-
En su famoso Programa de JBriangen (1872), Klein reahwr
p°mendo y generalizando. Se puede decir, en cierto modo, que
d ° e g^upos y subgrupos una sistematización y jerarq ^
c°nsistió en reemplazar los cálculos por las ideas. Esa concepción
ias geometrías: el objeto de cada geometría era de
teor(a oe galois
144
i.actuaudadyapucaoonesdela
ORIGEN. ACTUALIDAD
Y aplicaciones DE LA TEOR/A DE GALOIS 147
ORIGEN. ACTUALIDAD Y APLtCAClONES DE LA TEORlA DE GALO»S
n Hpsorecio, como en el caso de Galois^
cerlomclusoc mecanlsmos para resolverlos a!0nlleva
laUtUlZaÍ pempectívas que servirán para resolver ot?‘ C°>»o jOHN FORBES NASH
abnr"elecirnmentecuandoestas técrtícasantesnovedos en
gl último ejemplo destacado de precoci-
^eserto y se hayan convertido en tradicionales. í>ued ■* ciad matemática es John Forbes Nash
JZni ndose nuevos resutodos utiüzando métodos clásiCOs (1928-2015), figura que se hizo muy po-
pular después del estreno de la película
h nue dar por sentado que son el uruco camino. ’Per»
jna mente maravillosa (2001), un biopic
n° Eljoven matemático francés pensaba que las verdades do, dirigido por el estadounidense Ron
Ciencia no debían presentarse como algo acabado e inmutae * Howard en el que el actor Russell Crowe
era el encargado de interpretar el papel
L0 más bien como algo inacabado y que está sqjeto a rectm ‘
del matemático. Nash, cuando tenía vein-
Ción En el prólogo a su memoria escnto en la cárcel denunció cn tiún años, se doctoró en la Universidad
acritud los artiflcios retóricos de las obras o manuales didáctico” de Princeton con una tesis sobre juegos
que muestran una ilusión de algo perfecto y ordenado y disinmu no cooperativos, en la que acuñó lo que
luego se ha llamado el «equllibrio de
las dificultades, los titubeos, las idas y venidas: «En vano los a,la Nash», que ha tenido una influencia per- M 0W'± M
üstas querrían disimular: no deducen, combinan, componen.. » manente en diversos campos científicos, M ■.1
Galois se enfrentó a los problemas matemáticos que le pre. políticos y económicos, por lo que le fue ■ ■
concedido el Premio Nobel de Economía K .y . ■ ■ M
ocupaban como un francotirador, criticando a los poderes esta-
en 1994. Muy joven, antes de los treinta I ^
blecidos con malos modos y sin crear a su alrededor un grupo de años, enfermó de esquizofrenia paranoi-
afines que hicieran la presión suficiente para abrir esas estructuras de severa, pero muchos años después
Lo cierto es que no consiguió grandes éxitos, aunque tampoco (en la década de 1990), contra todo pronóstico, consiguió superarla, y aunque
diría que «habia vuelto a pensar racionalmente como científico», ya su vida
hay que minusvalorar sus logros: publicar en revistas de prestigio personal y académica era una sombra de lo que fue. En el año 2015 le fue
y que la Academia se ocupara de sus trabajos, aunque fuera para concedido el premio Abel (instituido por el gobiemo noruego en 2002 en el
rechazarlos. bicentenario del nacimiento del matemático) y murió poco después, junto a
su esposa, en un trágico accidente de tráfico.
Y todo esoapesar de su extrema juventud, de su arroganciay
sus métodos no muy ortodoxos —tirar un borrador a un profesor o
molestar en las sesiones de la Academia serían ejemplos de ello—.
Lo cierto es que la pervivencia y el influjo posterior de sus ideas las más distintas creencias, profesiones y lugares de nacimiento,
se deben a la labor ejercida por sus próximos, que consiguieron, unas contribuyendo a su desarrollo y otras haciendo de puente
años después, una revisión de sus trabajos, cosa que él no había para el paso a las nuevas ideas. E1 álgebra, por tanto, es un formi-
logrado en vida. dable logro obra de toda la humanidad.
Es un lugar común, pero asumido y poco discutido, que to- Incluso personajes tan poco respetuosos con los poderes
os os grandes avances científicos se gestaron en Europa antes establecidos como Évariste Galois desarrollaron su trabajo ba-
sándose en los resultados de sus antecesores. Es sumamente raro
UniHn ^ ^Ue en esta centuria fue cuando se añadió Estados
que alguien elabore una teoría válida aislado del ámbito científico
iirtDulRn ^ embarg0’ en el caso del álgebra no fue así, ya que su
y a partir de la nada. Inclusive el matemático indio Srmivasa
conocimipnf ^1011^ se dio en el mundo árabe, que a su vez recogía
^anujan (1887-1920), que es la excepción de la que siempre
llegar a muw S an]eriores desarroUados en la India y China, y hasía
ros ías en su evolución han participado personas de se ^ahla, y que demostraba teoremas en la soledad de su India
rcsoiobdida
para la época,
^
KrlTde las ecuaciones como un trabíyo muy adelaa^
era düicil de entender para sus Con¡J
poráneos.
^Johnv^NsvmaNN.
151
Lecturas recomendadas
xJTSSTr b—. C.
Madrid, Editorial Complutease, 1993.
Jacobi, Carl Gustav Jakoh « Siméon 97,106,109,111, subgrupo
141, 142, 150 ^^140,150 útdice de un 128 129
Jayam, Oniar 16, 21, 28 137 ’ ’
106.107,141 Jordan, Camille 127,142 »bard, Louís 77-79,96,97,103,
normal 129,130,133,137
Joumal de Mathénlatique* n, 142,150 propio 128,133
factorial 84 tfíni paolo 65, 80, 88-91
FeanatP¡erxedel46 etAppliquéesUl ^res
Flbon8CCi, Leonardo, 3° Taylor, Richard 146
Klein, Felix 127, 142, 143 . te-pélagie 110-112, 117 teorema fundamental del álgebra
Ffelds, MedaUa 147
g^tema métrico decimal 10, 43, 44, 16,38,86
Fontana, Niccoló, Tartngh-a
156 157
ÍNOiCE
/Noice
índice
Ahel Niels Henrik 11, 13, 15, 16, Cayley, Arthur 127,142
39 90 91. 90-98, 104, 112, 125, Chevalier, Auguste 9,106,107,
126,133-135, 138, 141-143, 147, 113-116,139-141,145,147
150 Condorcet, marqués de 44, 53
Abei, Premio 149 congruencia 125,126,130
Acadenñade Ciencias 9, 44, 45, Crelle, August Leopold 98,125
54 59, 74, 90, 91, 96-98, 104, cuerpo 121,123,130,134,135,
105,109-111, 139, 140, 148, 137-139
150
álgebra8,10, 13, 16-39, 59, 74, 75, D’Alembert, Jean le Rond 16,21,
81, 83, 85, 86, 89-91, 95-98, 39,86,136, 137
108-110,116, 125, 127, 134, 139, Delambre, Jean-Baptiste 4648
142-149 Descartes, René 36,38,39
algoritmo 16,18 Dirichlet, Peter Gustav Lejeune 104
Al-Juarismi 16-19, 26, 27 Dumas, Alexandre 110,111,118
Annort WifnlaC