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Genios de Las Matemáticas, Galois

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La invención de

la teoría de grupos

Galois
La invención de
lateoria de grupos

Galois

RBA
Introducción

Évariste Galois vivió en una época en la que todo estaba cambian-


do y en la que se estaba formando nuestro presente. Cuando nació,
en 1811, estaba en toda su gloria el imperio de Napoleón que
donunaba media Europa. Todavía ardía Ia Ilama de la Revolución
de 1789 y sus consecuencias se iban a expandir por todo el conti-
nente. Se reorganizó el sistema de enseñanza y se le dio más im-
portancia a la educación científica y técnica, y toda una constela-
ción de científicos, y en particular de matemáticos, tuvo un
destacado papel social. A1 imperio napoleónico le siguió un inten-
to de vuelta al pasado a partir de 1814 que provocaría toda una
serie de revueltas populares para evitarla, en las que se implicó
con toda su energía juvenil el protagonista de estas páginas. Podría
decirse que vivió tiempos difíciles, pero no hay que olvidar que,
como afirmaba el escritor argentino Jorge Luis Borges, todos los
tiempos son difíciles.
En los menos de veintiún anos que vivió, Galois tuvo tiempo
de revolucionar las matemáticas, abordando un problema con fuer-
tes resonancias actuales. Todo estudiante, durante su vida escolar,
se ha enfrentado con la resolución de ecuaciones de primer y se-
gundo grado, y ha tenido que aprenderse y aplicar las fórmulas
correspondientes. Y es que durante siglos se habían buscado las
raíces de una ecuación (es decir, aquellos valores que hacen que
se cumpla dicha ecuación) por medio de operaciones con los

7
Sumario

INTRODUCCIÓN . ?

capítulo 1 E1 camino hacia una imposibilidad . 13

© 2016, Femando Corbalán por el texto


© 2017, RBA Coleccionables, S.A. capítulo 2 Ciencia, matemáticas y revolución .4i

Realización: EDITEC
capítulo 3 La educación de un joven matemático . 65
Diseño cubierta: Lloreng Martí
Diseño interior: Luz de la Mora capítulo 4 Revolución, matemáticas y muerte . 93
Infografías: Joan Pejoan
Fotografías: Album: 18, 21b, 51, 71ad, 71b, 89,127ad, 149; capítulo 5 Origen, actualidad y aplicaciones
Archivo RBA: 21ai, 21ad, 24, 33,37, 53ad, 53bi, 53bd, 71ai, 74, de la teoría de Galois .121
76,83, 87,98,102,117ai, 117ad, 117b, 127bi, 127bd; istockphoto:
63ai; Getty Images: 59,100,127ai; Shutterstock: 105.
LECTURAS RECOMENDADAS . 153
Reservados todos los derechos. Ninguna parte de
esta publicación puede ser reproducida, almacenada ÍNDICE . 155
o transmitida por ningún medio sin permiso del editor.

ISBN (Obra completa): 978-84-473-8775-5


ISBN: 978-84-473-9065-6
Depósito legal: B 17254-2017

Impreso y encuademado en Cayfosa (Impresia Ibérica)

Impreso en España - Printed in Spain


coeficientes de la misma, y se había logrado obtener fórmulas,
bastante complicadas, también para las ecuaciones de tercer y Munó sm haber visto reconocida su labor matemática, a pesar
cuarto grados. Pero no se podía lograr nada para grados mayores. de que, en plena juventud, publicó artículos en prestigiosas revis-
tas matemáticas, junto a reputados matemáticos, y una memoria
Antes de Galois ya se había probado que no había una solución
suya había sido discutida en la Academia de Ciencias de Francia,
general —una «fórmula»— para las de cuarto grado. Galois de-
la institución científica más importante del momento en su país y
mostró que no la habría para ningún grado mayor que este y que
quizás en todo el mundo. Aunque fue rechazado en varias ocasio-
el hecho de tener solución alguna ecuación en particular (que las
nes, GaJois siempre fue consciente de que el edificio matemático
hay y muchas) dependía de una estructura de esas raíces, no de
que había levantado era correcto, por lo que en su testamento solo
los coeficientes. Así que en algebra se dejó de poner el acento en
pidió a un amigo que hiciera llegar su legado a dos destacados
hacer operaciones numéricas y se pasó a buscar y definir estruc-
matemáticos para que dieran su opinión, no sobre su validez, sino
turas. Y el mismo camino se siguió en las décadas sucesivas en el sobre su importancia.
resto de las matemáticas, empezando por la geometría Pocas per-
Su trabajo se publicó póstumamente y no tuvo repercusión
sonas —o ninguna— con una existencia tan corta han tenido una
hasta quince años después, cuando un matemático de renombre
influencia tan decisiva en aJgún campo dei conocimiento. Sin em-
accedió a revisarlo gracias a la insistencia del hermano de Galois.
bargo, Galois no tuvo la fortuna de poder disfrutarlo en vida, sino
Después tuvo tal resonancia e influencia en la forma de pensar y
que hubo que esperar algunos decenios para que sus ideas fueran de hacer que hoy en todas las facultades de matemáticas del mun-
entendidas y ejercieran la infiuencia esperada.
do se imparte una materia con su nombre: es la «teoría de Galois».
Évariste Galois dedicó su corta vida a dos objetivos revolu- Su mflqjo es patente en todos los grandes estudiosos y en todas
cionarios: cambiar las matemáticas, en particular en el álgebra, y las corrientes matemáticas posteriores a su muerte.
transformar la sociedad en que vivía para hacerla más progresista. En el plano personal tuvo una vida poco afortunada. Sufrió
Sin embargo, a pesar de que puso gran determinación en ambos, dificultades económicas, sobre todo tras el suicidio de su padre
no recibió muchas alegrías en ninguno de los dos ámbitos. —víctima de maquinaciones políticas—, agudizadas tras su expul-
Como activista social y político estuvo afiliado y fue militante sión de la Escuela Normal. Persona de carácter difícil, molesto,
activo y bastante aventurero— de un grupo republicano extre- sin interés por nada que no fueran las matemáticas, era airado y
mista, la Société des Amis du Peuple (Sociedad de Amigos del despectivo con los poderes establecidos. Era un inadaptado, un
Pueblo), lo que le supuso ser expulsado del centro de enseñanza radical. Su única relación sentimental, además, duró poco y sufrió
en que estudiaba y padecer la represión policial y judicial del ré- un cruel desengaño amoroso.
gimen vigente. Acabó ante los tribunales y visitó la cárcel por dos Su vida, además, tuvo un final novelesco. En 1832, en plena
veces en menos de dos años. juventud, antes de cumplir veintiún años, Galois murió como con-
En el terreno de Ias matemáticas fue un francotirador que se secuencia de las heridas recibidas en el abdomen en un duelo a
enfrentó a las estructuras científicas oficiales. Tuvo una forma- pistola cuyos motivos no están todavía hoy nada claros. No alcan-
cion no muy ortodoxa, pero extremadamente apasionada y con zó a ser testigo, pues, de los cambios políticos que anhelaba.
un deseo febrü por la exploración y el aprendizíye, lo que junto Pero después de su desaparición brillaron la solidaridad y el
con suscualidades le hizo afrontar los problemas por caminos cariño de su hermano y de Auguste Chevalier, el amigo al que di-
cornpletamente diferentes a los explorados hasta entonces. Esto rigió su testamento, que lucharon sin descanso hasta conseguir el
reconocimiento de su aportación matemática. E1 porvenir le ha
ma“as SCUbrir “ ^ y Cambiar -mpletamente las
hecho lajusticia que no conoció en vida.

8 INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
En las siguientes páginas se recorrerá, de la mano de Évariste
Galois, una época en la que tuvo lugar una serie de empresas cien-
tíficas de primera magnitud, como la fijación de un sistema de
medidas adecuado para toda la humanidad el actuai sistema
métrico decimal— o ia reforma del calendano; una época en la que
se ensanchó el mundo europeo con expediciones a otros continen-
tes, como la de los franceses a Egipto; en la que los países suda- 1789 E114 de julio una multitud asalta la
1821 Carl Friedrich Gauss enuncia la teoría
mericanos jfueron iogrando su independencia respecto a las me- fortaleza de la BastiUa en París en el
del error y el método de los mínimos
inicio simbólico de la Revolución cuadrados.
trópolis europeas; en la que se alumbraron una astronomía más
francesa.
potente y una nueva teoría sobre la probabilidad; en la que resplan-
1823 Évariste Galois inicia sus estudios en el
deció la luz de una constelación de matemáticos franceses que, 1799 E124 de diciembre (año vm de la
liceo parisino de Louis-Ie-Grand, centro
además de relevancia científica, tuvo resonancia política y social. Revolución) se establece en FYancia famoso por la calidad de su enseñanza
el Consulado y Napoleón Bonaparte
A continuación desfilará una galaxia de sabios —algunos con- y el prestigio de sus alumnoa
consigue ser elegido Primer Cónsul, con
temporáneos de Galois— que a lo largo de los siglos y en diferen- poderes similares a los de un dictador. 1829 E1 matemático noruego Niels Henrik
tes países hicieron avanzar el algebra: a pesar de sus revoluciona-
Abel muere el 8 de abril. Galois publica
rias aportaciones y de su rebeldía hacia la tradición, como todos 1804 E128 de mayo Napoleón se proclama su primer artículo matemático:
los que han hecho avanzar la ciencia y el conocimiento se apoyaron emperador de los franceses. «Demonstration d’un théoréme sur les
en los resultados de los que le precedieron. Galois pensaba, sin fractions continues périodiques»
1811 EI25 de octubre nace Évariste Galois
embargo, que la tarea fundamental de los matemáticos debería ser («Demostración de un teorema relativo
en Bourg-la-Reine, a las afueras de
a fracciones continuas periódicas»).
la que él siguió, en un alarde de confianza en sí mismo, y de cierto París, en un ambienle propicio para su
desprecio hacia el resto de los matemáticos: «Saltar con los pies desarrollo intelectual: su padre es el 1830 Estalla la revolución contra la
juntos sobre los cálculos; agrupar las operaciones, clasificarlas director de una escuela y su madre, hija monarquía borbónica que acaba con
de una influyente familia parisina. Luis Felipe de Orleans en el trono
según sus dificultades y no según sus formas; tal es, según creo, la
francés. Galois publica tres artículos
misión de los geómetras [matemáticos] futuros; y esa es la vía en 1814 Derrota de los ejércitos franceses
en una prestigiosa revista matemática,
la que he entrado en esta obra». y ocupación de París por las fuerzas el Buüetin de Férussac. No consigue
Nos disponemos a asistir a una vida apasionante que discurrió de la Sexta Coalición. E1 tratado de entrar en la Escuela Politécnica, pero sí
Fontainebleau entre Napoleón y los lo hace en la Normal, de donde acaba
entre grandes tensiones científicas, sociales y políticas, de las que
representantes de Austria, Rusia y siendo expulsado.
brotaron nuevas ideas. Como escribió el matemático español Julio Prusia sienta las bases de la renuncia
Rey Pastor (1888-1962), «mucho más difícil que investigar en un del emperador francés y las 1831 Galois publica un artículo en La Gazette
punto concreto de la ciencia, acarreando nuevos materiales quizás condiciones de su exilio en la isla de des Écoles titulado «Sur l’enseignement
utilizables para la construcción del edificio, es alcanzar originalidad Elba. E1 6 de abril el rey borbón des sciences» («Sobre la enseñanza de
Luis XVIÜ accede al poder. las ciencias»). Es detenido y
en el método; esto es, trazar los planos del edificio mismo o modi-
encarcelado en dos ocasiones.
ficar con ventaja los ya trazados». Eso es lo que logró Évariste 1815 Napoleón vuelve de su exilio el 20 de
Galois. marzo y gobiema de nuevo durante los 1832 E131 de mayo Galois muere a causa de
llamados «Cien Días» antes de ser una peritonitis fmto de las heridas de
derrotado defirútivamente en Waterloo y bala provocadas en un duelo a pistola.
enviado al exilio a la isla de Santa Elena Aparece su testamento matemático.

INTRODUCCIÓN I INTRODUCCIÓN 11
CAPÍTULO 1

E1 camino hacia una


imposibilidad

La hlstoria de Évariste Galois no puede entenderse


sin conocer la historia del álgebra, es decir, del arte de
calcular del mismo modo que la aritmética, pero haciendo
abstracción de los números concretos. Con las aportaciones
del joven matemático francés y las del noruego Niels Henrik
Abel el álgebra se convirtió en la primera mitad del siglo xrx
en una disciplina modema dedicada no solo a resolver
ecuaciones, sino a estudiar estmcturas.
Évariste Galois cambió las matemátícas radicalmente. Y eso a pe-
sar de vivir tan solo veintiún años. Esta extrema precocidad no es
algo infrecuente en la historia de las matemáticas: basta recordar
a Carl Friedrich Gauss (1777-1855), que con dieciocho años de-
mostró que era posible inscribir un polígono regular de diecisiete
lados utihzando solo regla y compás —lo que le hizo decantarse
P°r las matemáticas—, o Niels Henrik Abel (1802-1829), que vivió
poco más que Galois, menos de veintisiete años, y demostró que
la ecuación general de quinto grado no era resoluble por radicales,
una conclusión que abrió el camino del matemático francés. Galois
tuvo, además, un exacerbado espíritu revolucionario: fue lo que
hoy se llamaría un extremista radical, dedicado como estuvo a la
lucha política contra el rey borbón Carlos X y, después, contra Luis
Felipe I de Orleans, el último monarca de Francia, elegido por los
überales para liderar la monarquía parlamentaria que, durante casi
dos décadas (1830-1848), precedió a la Segunda República. Para
Galois, quien pudo ver los primeros años de reinado de Luis Felipe,
este defraudaba el espíritu de la revolución de 1830 que lo había
aupado al poder. Fue, igualmente, un sagaz crítico de los métodos
de enseñanza, a pesar de ser entonces Francia avanzadilla docente.
La vida de Galois, además de breve, fue muy agitada. Tuvo ten-
dencia a la depresión y fue desafortunado en amores así como un
alumno conflictivo que se enfrentó con sus profesores y examina-

EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD 15


dores en diversas ocasiones. En un examen de ingreso a la Escuela
Politécnica —una de ias más prestigiosas de todo el país— acabó A principios de la década de 1830, fue el protagonista de esta
lanzando un borrador a la cabeza de uno de los miembros del tri- 1 histona, Evanste Galois, quien caracterizó las ecuaciones resolu-
bunal. Además, fue detenido y llegó a pisar la cárcel varias veces. bles P°r radicales, para lo que definió el «grupo de la ecuación»
Su final fue completamente novelesco, ya que murió en un y estudió los tipos de grupos. Para algunos de ellos tendrá soíu-
duelo a pistola por causas muy poco claras. En una carta enviada ción; para otros, no. E1 álgebra clásica acabó aquí como el arte de
a dos de sus amigos la noche anterior al enfrentamiento, Galois resolver ecuaciones: comenzaba el álgebra modema, el estudio
les anuncia su muerte como consecuencia de un duelo al que «ha de las estructuras. Y así se sigue estudiando hoy, con fecundos
resultados, la llamada «teoría de Galois».
sido imposible negarme». En otra misiva de esa misma noche,
dirigida «a todos los republicanos», les pide que no le reprochen
no haber muerto por su país, sino hacerlo «víctima de una infame
«Deflende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera
coqueta». Y todo eso en ima época de grandes cambios, testigo del
inicio de las máquinas de vapor y de los ferrocarriles, de la dinamo, errónea es mejor que no pensar.»
del cloroformo o de la vacuna de la viruela, entre muchos otros — Hípatia de Alejandsía.
avances tecnológicos y científicos. Fue la época en la que se fraguó
nuestro presente, la de personajes como Verdi, Marx, lord Byron,
Champollion, Goya o Danvin.
EL ORIGEN Y OBJETO DEL ÁLGEBRA
La historia de Galois es inseparable de la del álgebra. La histo-
ria «adulta» del álgebra comenzó cuando el matemático y astróno-
Cuando se realizan operaciones con números, el terreno pisado es
mo persa Al-Juarismi (quien vivió entre 780 y 850 y de cuyo nombre el de la aritmética, aunque si se trata de encontrar relaciones entre
procede el término «algoritmo») publicó su obra Compendio de cantidades desconocidas, pero de las que se saben algimas propie-
cáiculo por transposición y eliminadón en el siglo ix, que colocó dades, y se quiere por medio de su manipulación llegar a encontrar
Los cimientos de esta nueva rama de las matemáticas. E1 también dichas cantidades, entonces se estaría hablando de álgebra.
persa Omar Jayam (1048-1131) fue el que definió el álgebra como Su nombre procede, como se ha dicho, del título de un fa-
el estudio de la resolución de ecuaciones, que fue evolucionando moso libro del matemático y astrónomo Al-Juarismi. Su tratado
hasta que, en la Italia renacentista, Girolamo Cardano (1501-1576) y llevaba por título Al-jebr w ’al-muqabala, que quiere decir en cas-
Niccoló Fontana, Tartaglia (1499-1557), se encargaron de resolver tellano «transposición y eliminación». Por transposición (gl-jebr)
hasta la ecuación general de cuarto grado. Jean le Rond d’Alembert se entiende el cambio o la transferencia de términos de uno al
(1717-1783) enunció el teorema fundamental del álgebra en el si- otro miembro de una ecuación, y por eliminación (al-muqabala)
glo xvra, que Carl Friedrich Gauss demostró poco más tarde: toda la cancelación, la supresión de términos iguales en ambos miem-
ecuación de grado n tiene n soluciones. En ese punto parecía que bros de la misma.
la ecuación general de grado n se tendría que resolver por radica- La primera palabra árabe del título del libro, al-jebr, se trans-
les hasta de grado n. Sin embargo, para un valor de n mayor de formó en «álgebra» en su transcripción al latín, fruto de las tra-
4 todos los intentos de resolución acababan siendo estériles. Fue el ducciones de la obra. De aquí procede, precisamente, el término
también precoz como Galois— Niels Henrik Abel quien demostró modemo de la disciplina. E1 otro vocablo del título, al-muqabala,
en 1824 que la ecuación general de quinto grado no era resoluble fue finalmente abandonado, aunque diuante algún tiempo, en la
por radicales de grado 5, ni de ningún otro grado. Andalucía en que coexistían cristianos y musulmanes, siguió lla-

EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD 17


EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD
con niimeros con independencia de su valor, de ahí que se utilicen
UN NOMBRE MUY INFLUYENTE letras, en vez de números, para representar valores cualesquiera.
Sus problemas están relacionados con las reglas formales para la
El nombre de Mahommed ibn Musa Al- transformación de expresiones en otras más convenientes, para así
Juarismi (ca. 780-ca. 835) tiene el signi-
ficado de Mahommed, hijo de Musa, na-
Uegar a la solución de ecuaciones. Lo que hizo Al-Juarismi fue dar a
tivo de Khwarizm o Jwarizm (el actual su libro el nombre de dos de las reglas formales de transformación
jiva, en Uzbekistán). Al-Juarismi trabajó más generales, expresando así el espíritu profundo del álgebra.
de bibliotecario y astrónomo en Bagdad,
entonces una de las ciudades más impor-
tantes det mundo y gran foco de irradia-
ción cultural, en la corte del califa abasí
Abdullah al-Ma’mun (el mismo que apa- ANTES DEL ÁLGEBRA
rece en Las mil y una noches). Como
prueba de la extraordinaria importancia
de su libro Compendio de cálculo por Desde que se conocen textos de matemáticas, en ellos se intentan
transposición y elimlnaclón, el nombre de resolver problemas que se pueden abordar por medio del álgebra.
Al-Juarismi se utiliza ya como una pala- Así pasa en la matemática del Egipto de los antiguos faraones, de
bra autónoma: ha acabado siendo, en
la que han llegado restos hasta Ia actualidad en algunos papiros. EI
todos los idiomas, el término matemático
«algoritmo», que designa el método o texto matemático más antiguo que se conoce es el llamado «papi-
conjunto de reglas de cálculo para obte- Sello conmefnorati vo del 1200* anlversarlo ro de Rhind», conservado en el Museo Británico de Londres, cuyo
ner un resultado. Por ejemplo, el algorit- del nacimiento de Al-Juarismi, emitido en
nombre procede de la persona que lo donó, el abogado e historiador
mo de la división o el de Euclides para la antigua Unión Soviética.

dividir polinomios. Su ámbito ha acabado


escocés Alexander Hemy Rhind. Fue escrito por el escriba Ahmes
excediendo las matemáticas y se conoce como «algoritmo» un proceso ex- hacia el año 1650 a.C., aunque el autor reconoce en el texto que sus
plícito y efectivo para obtener un resultado cualquiera en la vida cotidiana, fuentes tienen más de trescientos años de antigüedad. E1 papiro con-
por ejemplo para poner en marcha un ordenador o hacer que una lavadora tiene 87 problemas matemáticos en los que se observan fiacciones,
deje limpio un determinado tipo de ropa. Su importancia es enorme en la
economía digital; esta funciona a golpe de algoritmos, cada vez más sofisti- reglas de tres, ecuaciones lineales, trigonometría, cálculo de áreas
cados, que ya gobiernan muchos aspectos de nuestra actividad y están lla- y volúmenes, progresiones, etcétera. En él, además, puede leerse
mados a hacerlo más en el futuro. este problema, que es abordable mediante métodos algebraicos:

Repartir 100 medidas de trigo entre cinco personas de la manera


siguiente: la segunda recibirá tanto más que la primera como la ter-
mándose «almucabala» al arte de la resolución de ecuaciones uti- cera recibirá más que la segunda, que la cuarta recibirá de más que
lizando los métodos que hoy se caliíicarían de algebraicos. Ia tercera y que la quinta recibirá de más que la cuarta. Además,
Aunque su origen haya sido casual, y el resultado del título de entre las dos primeras personas deben tener siete veces menos de
un libro famoso, lo cierto es que la palabra «álgebra» responde bien trigo que las otras tres. ¿Cuánto trigo hay que dar a cada persona?

al contenido real de la disciplina. E1 álgebra trataba del estudio de


las operaciones matemáticas consideradas, formalmente, desde E1 otro gran documento matemático del antiguo Egipto que
se conserva es el llamado «papiro de Moscú», depositado en el
un punto de vista general, haciendo abstracción de los números
Museo Pushkin de la capital rusa. Su comprador fue el egiptólogo
concretos; es decir, trataba de buscar reglas y formas de operar

EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD 19


18 EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD
Vladímir Golemshchev, y en él pueden verse dos problemas que
también son solucionables mediante álgebra. E1 primero dice lo
siguiente: «E1 área de un rectángulo es 12. La anchura mide los
3/4 de la longitud. ¿Cuáles son las dimensiones?». E1 segundo, por
su parte, plantea que «un lado de un triángulo rectángulo vale dos
veces y media la medida del otro y el área es 20. ¿Cuáles son las
dimensiones?».
También en Babilonia se planteaban problemas que pueden
afrontarse desde el áigebra, y que han llegado a la actualidad gra-
bados en escritura cuneiforme en tablillas de arcilla. Entre ellos el
que puede leerse a continuación: «Una superficie de medida 1000
está formada por la suma de dos cuadrados. E1 lado de uno de ellos
mide 10 menos que los 2/3 del lado del otro cuadrado. ¿Cuáles son
los lados de los dos cuadrados?».
En estos inicios de las matemáticas, parece que los babilonios
—asentados en el actual territorio de Iraq— llegaron a desarrollar
métodos para resolver problemas en los que intervenían lo que
ahora podrían llamarse ecuaciones de primer y segundo grado y
hasta, a veces, de tercer grado. Para ello se sirvieron de su buen
sistema de numeración posicional de base 60, que todavía hoy,
tres mil años después, se sigue utilizando en la medida del tiempo
FOTO SUPERIOR
y de los ángulos. irauieRDA
Busto del poeta y
Se cree que los razonamientos de los babilonios eran muy matemátlco persa
Omar Jayam
parecidos a los utilizados en la actualidad, salvo por el hecho de expuesto en la
jlj, j ' w.L'.áa ;
que no usaban ningún tipo de simbolismo. Por ello es rnuy difícU poblaclón iranl
de Nishapur.
seguir sus cálculos. S- £
FOTO SUPERIOR
OFRF.CHA
Un buen sistema simbólico permite representar las incógnitas
**¡rw1Lz~4}¿-^ 'I;r/'J' ■55 Retrato del
y la forma de las ecuaciones; sin embargo, los babilonios estaban matemátlco
«a; uy» «té. v. Jr - úrn/tyr- ■ r*iJ *• '■ francés Jean le
limitados en este sentido porque esto les impedía la generaliza- Rond d'Alembert,
obra de Maurlce
ción, la abstracción. De hecho, este ha sido un problema que a la Quentln de La
humanidad le ha costado largo tiempo resolver. Tour 0704-1788).

FOTO INScRtOR
En lo que hace referencia al álgebra, la aportación egipcia,
Fragmento del
hasta donde conocemos, fue bastante menor, puesto que los pro- «papiro de
Rhind», escrito
blemas que trataban eran de naturaleza aritmética (es decir, in- por el escriba
Ahmes hacla el
terveman números concretos). Sin embargo, sí que avanzaron en 1650 a.C. y hoy en
el simbolismo, e introdujeron los símbolos de las operaciones de ef Museo Británico
de Londres.
sumar y restar.

EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD


20 EL CAMINO HAOA UNA IMPOSIBILIDAO
También en la India se utilizaron por primera vez los núme-
DfOFANTO DE ALEJANDRÍA
ros negativos. Su pnmera aparición es en un libro del año 628
Poco se conoce de la vida de Diofanto, aunque se cree que nació alrededor escrito por un matemático llamado Brahmagupta (598-670), quien
del año 200 y murió en el último cuarto del siglo m. Debe su fama a la obra distinguió «los bienes», «las deudas» y «la nada», que son, res-
Arithmetica, donde realizó sus estudios pectivamente, los números positivos, los negativos y el cero. Los
de ecuaciones con variables de valor
DIOPHANTI números negativos se representaban mediante un punto encima de
racional mediante problemas. Estos AlEXANDKIMi
problemas matemáticos parece que Rcrum Ar«limetic»rum las cifras. Más tarde, otra de las grandes civilizaciones orientales,
IjI.i. fct.
monopolizaron su vida de tal forma qnotú piimi duoulitrhi hibcnr S ;wiU| la china, copió este método, pero distinguió los positivos de los
Mixim (Ul COBICtiUn cft,
que incluso su epitafio fue escrito en negativos representando a los primeros en negro y a los segundos
forma de problema, para cuya solución
podría aplicarse el álgebra: «Transeún-
en rojo. Fue una decisión afortunada que todavía hoy se utiliza,
te, esta es la tumba de Diofanto: los especialmente en el contexto empresarial. La utilización de los
números pueden mostrar, ioh maravi- números negativos permitió a los matemáticos indios encontrar
llal, la duración de su vida. Su niñez las raíces negativas de las ecuaciones de segundo grado. También
ocupó la sexta parte de su vida; des-
pués, durante la doceava parte, de ve- usaron, con menos escrúpulos lógicos que los griegos, los núme-
llo se cubrieron sus mejillas. Pasó aún ros irracionales. Todo ello dio lugar a avances significativos en la
una séptima parte de su vida antes de resolución de ecuaciones.
tomar esposa y, cinco años después, Uno de los más famosos matemáticos indios fue Bhaskara
tuvo un precioso niño que, una vez al-
canzada la mitad de la edad de su pa- (1114-1185). Su libro más conocido es el Lilawati, escrito en verso
dre, pereció de una muerte desgracia- y dedicado a su hjja, que consiste en una colección de ejercicios,
da. Su padre tuvo que sobrevivirle, Portada de una edición de 157S de la en parte destinada a la preparación de concursos públicos de re-
llorándole, durante cuatro años. Arithmetica de Diofanto, publicada en
solución de problemas, certámenes muy extendidos en la época.
De todo esto se deduce su edad». Basilea.
A continuación puede leerse la traducción de tres de eilos:

Los monos se divierten: de la ruidosa pandilla


un octavo al cuadrado brinca en el bosque,
doce gritan a la vez
en lo alto de una verde colina.
del vaior relativo, con base diez y con la introducción de una cifra
¿Cuántos había en total?
especiaJ: el cero. Fue la única civilización que lo utilizó y, aunque
no lo parezca, supone una gran complejidad conceptual, puesto ¿Cuál es, hombre sabio, el número que multiplicado por 112 y suma-
que por una parte es un número como los demás, con el que se do al cubo del número es igual a seis veces el cuadrado aumentado
opera de la misma forma que con el resto, pero, al contrario que en 35?
los otros, que representan la presencia de una cantidad, el cero
supone la ausencia, el vacío. Con todos esos elementos llegaron a De un erúambre de abejas, 1/5 de las abejas vinieron hacia una flor
un sistema de numeración tan útil que en nuestro tiempo consti- de loto, 1/34 hacia un banano. Un número igual a tres veces la dife-
tuye el úmco conjunto de signos utilizado en todos los países del rencia entre las dos cantidades precedentes, ¡oh bella de Los ojos de
mundo, por todas las civilizaciones e idiomas de la Tierra. gacela!, voló hacia un árbol Codaga [que tiene una corteza amarga

EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBIUDAD EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBIUDAD


LA GRECIA CLÁSICA
Y EL ESPLENDOR DE LA GEOMETRÍA algebraicas, que son ígualdades entre expresiones Uterales eiertas
para cualquier valor de las letras.
En la Grecia clásica se cultivó poco el cálculo, ya que considera- Pero a pesar de no utiUzar unos métodos muy apropiados, ya
ban que lo más importante de las matemáticas era la geometría, antes de Euchdes (que vivto aproximadamente entre los años 315 v
por lo que representaban los números y sus operaciones de forma 255 a.C.) y de su magna obraios elementos, se Uegaron a resolver
geométrica Por ejemplo, para representar el producto 4x6 dibuja- problemas como el siguiente: «Encontrar un rectángulo del que se
ban un rectángulo de lados 4 y 6, dividido en pequeños cuadraditos conoce la diferencia de los lados y cuya área sea equivalente a un
de lado 1. Así llegaron también al estudio y la representación de cuadrado dado». Hoy este problema se plantearía, simplemente
como la resolución de una ecuación de la forma
números irracionales, como el de la raíz cuadrada de 2.
Con esta utilización del razonamiento geométrico pueden ver-
x(x+a) = b2,
se algunas equivalencias algebraicas. Por ejemplo, mediante la figu-
ra 1 se prueba, por medio de cuadrados y rectángulos, lo siguiente:
siendo b el lado del cuadrado y a la diferencia entre el lado mayor
y el menor del rectángulo.
(a + b)2 = a2+b2 + 2 ab.
Sin embargo, el autor que desde la Grecia clásica más contribu-
yó a avanzar hacia la futura álgebra fue Diofanto (ca 200ca 286),
Y, de forma análoga, se prueba también la igualdad con la di- en cuyo honor a un tipo de ecuaciones, posteriormente, se le dio
ferencia, es decir, (a-b)2=a2 + b2-2ab, así como otras identidades el nombre de «diofánticas». Diofanto rompió la tendencia genera-
lizada del razonamiento geométrico y comenzó a tratar los valores
desconocidos como si fueran números y, por tanto, a operar con
ellos como si se conocieran. También introdqjo un formalismo para
la unidad, las primeras potencias y los inversos, todo lo cual le lle-
vó a resolver elegantemente diferentes problemas. Sin embargo, el
camino que comenzó no fue seguido por los tratadistas posteriores
y hubo que esperar a que los árabes, a partir de las traducciones de
los autores griegos, conocieran y apreciaran sus avances para que
se reemprendiera ese fecundo camino.

EL ÁLGEBRA DE LA INDIA

Los matemáticos del territorio de la actual India trabajaron a partir


del siglo v con un álgebra que, al contrario que la griega, estaba
desligada de forma absoluta de su representación geométrica y que
trataba solo con números. Fue en la India donde, de hecho, se puso
a punto el sistema de numeración decimal, basado en el principio

EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD


EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD
I
I
sucedáneo de la quinina]. Otra, por últámo, balanceándose, deambu-
la por aquí y por aUá en los aires, atraída a la vez por el delicioso '' sirve para las ecuaciones del tipo^+pa:=g, conpyq positivos
perfume del jazmín y del pandano. Dime querida mía, ¿cuántas son que son los urncos números admitidos en esa época y hasta mucho
estas abejas? tiempo después. Esto significa que, para él, eran muy diferentes
las ecuaciones de la forma a?=px+q.
Supongamos que se quiere resolver la ecuación a^+8a: = 48.
Utilizando el método gráfico, consistente en completar cuadrados*
EL ÁLGEBRA DE LOS ÁRABES que es utilizable para todas las ecuaciones del tipo x1 +px = q, se
construye en primer lugar un cuadrado de lado x, que será la sólu-
ción de la ecuación (figura 2). Se le añaden a continuación cuatro
Durante la época en que el álgebra avanzaba en la India tuvo lugar
cuadrados iguales, uno en cada uno de los vértices del anterior,
un fenómeno religioso-político de primera magnitud en la historia
de lados 8/4 = 2 (en general, de ladop/4), como puede verse en Ia
de la humanidad. Nos referimos a la propagación de la religión
figura 3, y se completa el cuadrado de lado (x+2) con los cuatro
islámica, originaria de la península de Arabia y basada en las en-
rectángulos de lados 2yx marcados en la figura 4. E1 cuadrado
señanzas de Mahoma (570-632). En poco tiempo se sumaron a esa
que resulta tiene por área
doctrina los habitantes de los territorios situados desde las fronte-
ras del actual territorio español (en el oeste) hasta la India (por el
5=#2 + 4(2a:)+4(22)=:r2 + 8a:+16.
este), a lo largo de todo el norte de África y buena parte de Asia,
dando lugar a una unidad política, social y religiosa gobemada por
Y puesto que x2 + 8a: = 48, sustituyendo en la expresión de S
un califa residente primero en Damasco (en la actual Siria) y lue-
tendremos 5=48+16 = 64, es decir, que el resultado del lado del
go en Bagdad (en territorio de Iraq). La utilización de una lengua cuadrado es 8 (porque 82 = 64), y, como ese Iado es x+2+2, resulta
común, el árabe, facilitó la transmisión de conocimientos en todo que a:=4, que es la solución positiva de la ecuación dada.
ese inmenso territorio.
AI ponerse en contacto con los matemáticos indios, y aprove-
chando también las traducciones de los griegos, los musulmanes
hicieron grandes avances en el álgebra. EI tratado más famoso so-
bre el tema, como ya se ha dicho, es el libro de Al-Juarismi, escrito
a principios del siglo ix, Compendio de cálculo por transposición
y eliminación, del que viene el nombre de «álgebra». En él hay
numerosos ejemplos numéricos, como sucede con los autores in-
dios, pero los procedimientos que utiliza son más rigurosos, a la
manera de los griegos. De Diofanto tomó los dos procedimientos
esenciales del álgebra: la transposición, que le permitió utilizar
solo coeficientes positivos en sus ecuaciones, y la cancelación.
De los matemáticos griegos anteriores a Diofanto Al-Juarismi
toma los procedinuentos geométricos de demostración, que hace
la búsqueda de soluciones sumamente complicada y muy traba-
josa. A continuación se muestra un ejemplo de Al-Juarismi que

EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD


26 EL CAM/NO HACIA UNA /MPOSIBILIDAD
campo del álgebra como era llegar a resolver ecuaciones gene-
rales de esos grados no estaba todavía a su alcance y habría
que esperar algunos siglos y cambiar de continente para poder
resolverlos.

LA RESOLUCIÓN DE LA ECUACIÓN
DE SEGUNDO GRADO

La ecuación general de segundo grado es, tras las agrupaciones


necesarias en el primer miembro,

ax¿+bx->cc=0,
E1 antes citado Omar Jayam resolvió algunas ecuaciones de
tercer grado por intersección de dos cónicas y creó las reglas donde a, b y c son números cualesquiera, positivos o negativos,
para tratar ciertas ecuaciones de cuarto grado, además de pro- y a*0, porque, si no, sería de primer grado.
poner una reforma del calendario extremadamente precisa que Para obtener la fórmula se utiliza la llamada «transfor-
no llegó a llevarse a la práctica. La celebridad de Jayam, además mación de Tschirnhausen», que, al realizarse en un polinomio
de a sus cualidades de algebrista y geómetra, se debe sobre todo P(x) = a{pcn+o,af'1 +... de grado n, permite pasar a otro en el que
a su talento como poeta. Sus famosos cuartetos (o rubaiyat) el coeficiente del término de grado (n-1) es igual a 0 haciendo el
son considerados parte del patrimonio de la literatura universal. cambio de variable y=x+(ax/nan).
Además, según relata el novelista libanés Amin Maalouf, Jayam Para hacer desaparecer el sumando bx se realiza lo siguiente:
fue el responsable de que a las incógnitas de las ecuaciones se
las represente en todo el mundo con una «x». La forma en que y=x+(b/2a),
lo cuenta, en su novela Samarcanda, biografía novelada del ma-
temático y poeta, es la siguiente: «Durante los meses siguientes y a continuación:
comienza la redacción de un libro muy importante consagrado a
las ecuaciones cúbicas. Para representar la incógnita, en ese tra- x=y-(b/2a).
tado de álgebra, Jayam utiliza el término árabe shay, que significa
“cosa”; esta palabra, escrita “xay” en las obras científicas españo- Por tanto, la ecuación de segundo grado quedaría así:
las, ha sido reemplazada progresivamente por su primera letra,
x, que se ha convertido en el símbolo universal de la incógnita». a(y-(b/ 2o))2+b(y-(b/ 2 a))+c=0,
Los matemáticos posteriores llegaron a resolver las ecua-
ciones de segundo grado y se interesaron por las de tercer gra- de donde se obtiene
do, e incluso por las de cuarto grado bicuadradas (que solo
tienen las potencias x4 y x2). Pero una extensión tan grande del ay2-(b2/4a)+c=0,

EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD 29


28 EL CAM/NO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD
que es una ecuación de segundo grado equivalente a la inicial, pero
sin término de primer grado. Ahora es fácil obtener y2 e y: La evolución del álgebra en Europa a partir de las traduc-
ciones árabes fue lenta. E1 obstáculo principal que tuvieron que
ayz={b2/4a)-c, superar fue la forma en que los primeros algebristas describieron
la formación de las ecuaciones y su solución: el lenguaje usual
Esto originó lo que se denomina «álgebra retórica». Después
y a continuación:
aparecieron algunas abreviaturas (álgebra sincopada) y, a conti-
y2 = (b2 / 4a2) - (c/a), nuación, de forma progresiva, la representación de los tamaños
y de las cantidades mediante letras, y de las operaciones median-
te símbolos (álgebra simbólica) se hicieron entre los siglos xv y
o bien, poniendo el mismo denominador en las dos fracciones,
xvn, acortando considerablemente la descripción de los cálculos.
Los principales artífices de estos lentos progresos fueron alema-
í/2=(¿)2 / 4a2) - (Áa-c / 4a2) = (b2-4ac)/ (4a2).
nes, ingleses, flamencos, franceses e italianos. La mayoría de sus
nombres ha caído en el olvido, pero podrían destacarse algunos.
Es por esto por Io que los dos valores de y serán las dos raíces
Los signos + y - los empleó por primera vez Johannes Widmann
cuadradas (positiva y negativa) de esta última expresión:
(ca. 1460-ca. 1498) en 1489; el signo = lo introdujo el inglés Robert
Recorde (ca. 1510-1558) en 1557, argumentando que en matemá-
b2 -4.a£ _ +jb2 -4ac ticas no había dos cosas más iguales que las rectas paralelas;
y los símbolos de desigualdad (< y >) los aportó el inglés Thomas
4 a2 ~ 2a
Harriot (1560-1621).
y=x+(b/2a). Pero el álgebra se desarrolló también de forma importante en
cuanto a los métodos, sobre todo en la Italia de la primera mitad
del siglo xvi, con el descubrimiento de fórmulas para la resolución
de ecuaciones de tercer y cuarto grado, en las que solo interveman
EL ÁLGEBRA EN LA EUROPA DEL RENACIMIENTO las operaciones de sumar, restar, multiplicar y dividir, además de la
extracción de raíces. EI nombre con que se conocía en Italia a
E1 álgebra árabe alcanzó su máximo desarrollo hacia el siglo xii la disciplina que trataba estos temas era o bien álgebra o álgebra
y después dejó de avanzar. A partir de ese momento, esos co- e muchabala, pero también arte maggiore o ars magna («arte
nocimientos comenzaron a expandirse por Europa, sobre todo mayor») y regla de la cosa, siendo la «cosa» el valor desconocido
de la mano de los comerciantes italianos que tenían relaciones que ha de hallarse, la «incógnita».
de negocios con los árabes. En el año 1202 Leonardo Fibonacci La forma en que se hacen los sucesivos descubrimientos es
(ca 1170-1250) publicó su Liber abaci, que es el primer libro euro- reflejo de las costumbres de los matemáticos de la época, que
peo en que aparece el sistema decimal de numeración, con las cifras habían superado el oficio de contable, es decir, el cálculo de in-
llamadas desde entonces «árabes» por su origen, aunque, como se tereses compuestos y la resolución de los problemas financieros
ha visto, en realidad son originarias de la India. A pesar de sus evi- que aparecían como consecuencia de la expansión económica de
dentes ventajas, no triunfaron con rapidez, sino que por diferentes la época. En cambio, disputaban duelos públicos en los que tenían
resistencias sociales e ínstitucionales tardaron bastante tiempo en que resolver problemas algebraicos. E1 que era vencido perdía par-
llegar a ser de uso común. En concreto, más de doscientos años. te de su fama y, con ello, a sus discípulos, que eran su medio de

EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD 31


30 EL CAMÍNO HACIA UNA IMPOS1BILIOAD

(
vida. Por el contrario, el vencedor tenía la oportunidad de realizar
giras por diversas ciudades, a la manera de los artistas. Esa es ia
razón de que los inventores o descubridores de nuevos métodos girolamo cardano
tuvieran buen cuidado en no divuigar sus hallazgos. Sin embargo,
Girolamo Cardano (1501-1576) fue un
se puede atribuir a Escipione del Ferro (1465-1526) la resolucióri personaje polifacético. Amigo personal . «»1^^
de la ecuación general de tercer grado, hacia 1515, encontrada de Leonardo Da Vinci. se dedicó a la as-
también de forma independiente por Niccoló Fontana, llamado trología, la medicina, la filosofía, entre
otras disciplinas. En el ámbito de las ma- /•'
Tartaglia («Tartamudo») (1499-1557). La fórmula correspondiente temáticas, fue autor del Liber de ludo
fue publicada por primera vez por Girolamo Cardano (1501-1576) ' aleae, primer libro relacionado con el /'

en un tratado titulado Ars Magna (1545), lo que provocó ia cólera mundo del azar, que redactó en la déca- > -i
da de 1560. Este fue publicado de forma JK)
de Tartaglia y desató una larga polémica sobre la autoría de la mis-
póstuma, quizá como una muestra de lo fj¡¿ 'jtfr
ma y la oportunidad de su publicación. E1 Ars Magna presentaba delicado del tema, que trataba de incer-
también el método de Ludovico Ferrari (1522-1565) para resolver tidumbres, en contraposición con el
la ecuación de cuarto grado. mundo de certezas de la sociedad de la
época. No en vano en vida tuvo proble- é~TZ*'1'' Jf f
mas con la Iglesia a causa de sus estudios jp
«Ten en cuenta también que es posible hacer ciertas de astrología. No fue una persona espe- &'i¿-
cialmente modesta, lo que le llevó a es-
concesiones a la amenidad, como es frecuente en los libros cribir una autobiografía, De propria vita, para dejar constancia de sus logros
de historia.» y sin obviar ningún detalle, ni siquiera su descripción física: «Mi estatura es
mediana [...] soy algo estrecho de pecho. de brazos muy delgados, [...] la
— Girolamo Cardano, De propr/a vita (1576). frente es ancha, [...] suelo llevar el cabello repelado y la barba corta [...]».

RESOLUCIÓN DE LAS ECUACIONES GENERALES ecuación que resolver para tener las soluciones de la ecuación
DE TERCER Y CUARTO GRADO general.
Tras un proceso trabajoso se llega a la fórmula que nos da la
Cuaiquier ecuación de tercer grado es equivalente a otra en la que solución de la ecuación de tercer grado, la llamada «fórmula de
el coeficiente del término de mayor grado es 1: basta dividir todos Tartaglia-Caiáano»:
los coeficientes por el del término oc3. Luego la ecuación general
de tercer grado es la siguiente:

ij+rnx1+7ix+p=§.

Aplicando Ia llamada «transformación de Tschirnhausen»,


x~y~ (w/3), y haciendo las operaciones necesarias llegamos a Tiene una forma complicada y su aplicación es difícil casi
siempre, salvo algunos casos. Es destacable la complejidad y so-
tf+ay+b^ 0, fisticación del método, encontrado hace más de cuatro siglos.

32 EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD


EC CAMtNO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD
r
Para resolver, por ejemplo, la ecuación x^-Soc2 + 9a:-5 = 0, se
Otro ejemplo es el de la ecuación típica que resuelve Cardano*
realiza en primer lugar el cambio de variable x=y+1, que transfor-
*3+&r= 20, o as»+te-20 = 0 (a=6, 6=-20). UtUizandolafórmulaeí
ma la ecuación en t/3+6y+2=0. Aplicando la fórmula de TartaglÍQ_
resultado es el siguiente, cuyo valor real esa;=2:
Cardano, el resultado es el siguiente:
x i- VÍ08 -n/iO-VTÓ8.
I ~ 1 1108 + 864 J " 1 (108 + 864 _/ 1
rínrT'ir»—v'1+2 En cuanto a la solución de la ecuación general de cuar-
to grado, el método utilizado es el de Ferrari. Se comienza con
-^/2+^4.
una ecuación sin término en x* (haciendo la transformación de
Tschimhausen) y con el coeficiente de ar4 igual a 1: una ecuación
Hay, pues, tres raíces, una real y dos imaginarias: de la forma o^ + aotf + bx+c = 0.

a?-^2-^4+l ;r-:-^— + l±^(3/2+ 3/4)1. «Puesto que este arte [el de las reglas algebraicas] sobrepasa
cualquier humana sutileza y la perspicacia del talento normal
y es un verdadero regaio celestial y una prueba clara de
la capacidad de las mentes humanas, cualquiera que se aplique
UNA FÓRMULA MUY POÉTICA a ella creerá que no hay nada que no pueda ser entendido.»
Tartaglia facilitó la solución de la ecuación xz+px=qer\ forma de tercetos: — Gibolamo Cardano, Aks magna (1545).

Quando che'l cubo con /e cose appresso


se agguaglia a qualche numero discreto: Teniendo en cuenta que si se desarrolla el cuadrado de
trovan dui altri, diferente in esso. (&+ aJ2 + 6), los dos primeros términos serían xi+aoc¿, por lo que,
Dapoi terrai, questo per consueto,
si igualamos la expresión con la ecuación cc* + ax2 + bx+c,
che’l loro produtto, sempre sia eguale
al terzo cubo della cose neto;
elresiduo poi suo generale, (x¿+a!2+ 6)2 = oct + aoP+bx+c.
delli lor lati cubi, ben sottratti
varra la tua cosa principale.
E1 resultado, por tanto, sería una ecuación de tercer grado,
Cuando el cubo está con las cosas que se resuelve por el método de Cardano. De esta manera, se
y se iguala a un número completo, llega a descomponer la ecuación de cuarto grado en dos trino-
encuentra otros dos números de los cuales sea diferencia.
mios de segundo grado, cuyas cuatro raíces (dos de cada uno
Después considerarás rutinario
que su producto sea siempre igual de ellos) son las soluciones de la ecuación original. La utilidad
al tercio del cubo de la cosa. practica del método es escasa, pero es importante señalar que
Entonces el resultado general
así se obtiene una expresión para las soluciones de la ecua-
de sus raíces cúbicas restadas
te dará el valor de la cosa principal. ción general de cuarto grado en las que solo intervienen los
coeficientes de la ecuación x4 + aoc¿ + bx+c = 0 y raíces hasta de
cuarto grado.

EL CAM/NO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD 35


EL ÁLGEBRA SIMBÓLICA

A finales del siglo xvi se produjo un gran avance, especialmente en


VIÉTE Y LOS CÓDIGOS SECRETOS
el momento en que el matemático francés Frangois Viéte (1540-
1603) introdqjo un simboiismo literal que codificó las notaciones El francés Francois Viete (1540-1603) fue un hombre de leyes. pero a la vez
y, además, demostró las reglas del cálculo fiteral, aplicándolas a un gran estuctoso de las matemátlcas, a las gue sa dedlcaba por afiddn !n
esa faceta tuvo un destacado papel como cnptógrafo del rey de Francla En
lá resolución general de las ecuaciones de segundo y tercer grado. rlcue IV. Algunas anecdotas hlstórlcas lo relaclonan con dlyersos sucesos
La solución elegida por Viéte era a la vez sencilla y eficaz. acaecidos en la corte de Fellpe II de Espaha, donde se habla desarrollado un
Las vocales representan las cantidades desconocidas mientras que método de cifrado, la «nueya cifra general.., que era utllizado en todas las
comunicaciones diplomáticas. Este método era juzgado de indescrfrable a
las consonantes simbolizan las cantidades conocidas, un método pesar de ser un simple cifrado de sustitución. En un momento dado una de
exactamente contrario al actual. Adopta además los símbolos, pero las cartas que el monarca español había dirigido a Alejandro Farnesio duque
le falta todavía una notación apropiada para las potencias. Es un de Parma. cayó en manos de Enrique IV de Francia. Este encargó a Viéte que
la descifrara. algo que logró tras varios meses de trabajos. No fue ajena a este
álgebra modema en algunos aspectos, pero a la vez antigua por la
conocimiento la victoria militar de Enrique IV en Ivry. Felipe II protestó ante
utifización de palabras o abreviaturas. Usaba in para la operación el Papa acusando al rey francés de usar la magia negra en su labor de crip-
de multipiicar, q (abreviatura de quadratus) para los cuadrados, c toanálisis, pero el Pontífice no le hizo ningún caso, entre otras muchas razones
porque también sus especialistas en criptoanálisis habfan descifrado mensajes
(abreviatura de cubus) para los cubos y aequatur para la igualdad. españoles desde hacía tiempo.
De esa forma, lo que hoy se representaría como la ecuación
3axi-2bx+oci=D, Viéte lo escribía así: la incógnita x la designa-
baporA\ losparámetrosayb eran ByF,ye\ términoD io llamaba
solido. Así quedaba B3inAq-F2¿nA+Ac aequatur D solido.
Ese avance en la formalización del álgebra continuó con René
Descartes (1596-1650), considerado el primer gran filósofo moder-
no, quien dedicó a las matemáticas una gran parte de su vida. Con-
vencido de que la reafidad entera respondía a un orden racional,
su propósito era crear un método que hiciera posible alcanzar en
todo el ámbito del conocimiento la misma certidumbre que pro-
porcionan en su campo la aritmética y la geometría. Su método,
expuesto en el Discurso del método, se compone de cuatro pre-
ceptos o procedimientos: no aceptar como verdadero nada de lo
que no se tenga absoluta certeza de que lo es, descomponer cada
problema en sus partes mínimas, ir de lo más comprensible a lo
más complejo y, por último, revisar por completo el proceso para
tener la seguridad de que no hay ninguna omisión. En uno de los
apéndices de la obra, llamado La geometria, Descartes expuso
dleo del plntor francés Théodore Chrétln (1797-1865) en el que puede verse a EnHque IV en la batalla
sus ideas sobre geometría de coordenadas y álgebra, ideas que de Ivry, expuesto en el Museo Nacional del Palacio de Versalles.
tendrían una enorme repercusión en el futuro de las matemáti-
cas. En esencia, su objetivo era la reconstrucción de todas las

EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD 37


36 EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIOAD
matemáticas desplazando el foco de la geometría (como había similares para las ecuaciones de cualquier grado. Pero ninguna de
sucedido desde Los elementos de Euclides) al álgebra, a partir ¡as tentativas resultó fructífera, por lo que diversos matemáticos
de la cual se podrían obtener los resultados geométricos: se ilega fueron buscando métodos para poder obtener las raíces de una
así a la geometría analítica. Además, utilizó la notación simbólica ecuación con una aproximación prefijada Encontraron diferentes
actual, y mostró que puede resultar cómodo poner las ecuaciones juétodos, que siguen vigentes en la actualidad, además de Des-
con todos los términos en un mismo miembro e igualadas a cero. cartes, Isaac Newton (1642-1727), Colin Maclaurin (1698-1746) o
Descartes introdujo también un sistema de coordenadas, en Joseph-Louis de Lagrange (1736-1813).
el que cada punto del plano queda representado por un par de nú- Poco a poco se fue abriendo paso otra vía, que iba a demostrar
meros (o tres, si el punto está en el espacio): son las coordenadas que los fracasos en la resolución de la ecuación general de cuarto
cartesianas. Una ecuación es entonces un lugar geométrico, una grado no eran casuales. Y es que la ecuación general de grado su-
curva en el plano o una superficie en el espacio. E1 ejemplo más perior a cuatro no se puede resolver por medio de radicales, una
sencillo es una ecuación de primer grado, como 2x + 3y = 7, que es imposibilidad que demostró primero Niels Henrik Abel y después
unarecta. Otras ecuaciones más complicadas representan circun- el protagonista de estas líneas, Évariste Galois.
ferencias, elipses, parábolas, esferas...
Estas ideas supusieron un cambio trascendental en las mate-
máücas hasta el punto de acabar con Ia supremacía de la geometría
a favor del álgebra.
A lo largo de los siglos xvn y xvm el áJgebra adquirió una forma
modema con la unificación y generalización del simbolismo, y la
clasificación y el desarrollo de los diferentes métodos. Pero el papel
fundamental que desempeñaba en las matemáticas se vio relegado
por los nuevos descubrimientos (el cáJculo infinitesimal y la geome-
tría analítica, sobre todo), aunque se fuera perfeccionando con la
extensión de sus aplicaciones. E1 álgebra, eso sí, se aprovechó de
la ventaja de tener las ecuaciones como expresiones igualadas a 0,
porque le permitió relacionarse con las propiedades de una fun-
ción con la misma expresión (puesto que una ecuación sería una
igualdad de la forma f(r) = 0).
Tras la introducción de los números complejos, supuso
un gran avance el Ilamado teorema fundamental del álgebra de
D’Alembert (1746), comentado anteriormente, demostrado por
Gauss a finales del siglo xvm.
Una vez que eran conocidos ya los procedimientos de reso-
lución de Ias ecuaciones generales hasta de grado cuatro, en las
que en todos los casos solo se utilizaban las cuatro operaciones
y radicales de orden como máximo igual al grado de la ecuación,
parecía lógico pensar que sería posible encontrar procedimientos

38 EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD EL CAMINO HACIA UNA IMPOSIBILIDAD


Si en la vida de todas las personas tiene una influencia decisiva la
sociedad en la que vive, esto es todavía más evidente en la época
en la que le tocó nacer a Évariste Galois. Francia, tras la Revolu-
ción iniciada en 1789 con los simbólicos episodios del juramento
del Juego de Pelota y la toma de la cárcel de la Bastilla, se hallaba
en un momento clave. La historia se había acelerado con el des-
moronamiento del Antiguo Régimen y el ascenso social de la bur-
guesía urbana. Cambiaron las instituciones y los métodos de en-
señanza, así como el papel de la ciencia y la influencia de los
matemáticos en la vida cotidiana.
En muchos de los avances de la época participó de forma
destacada toda una pléyade de científicos y matemáticos que, en
algunos casos, también tuvieron una importante presencia política.
Algunas son historias de éxito, como el diseño de un nuevo sistema
educativo acorde con los tiempos y las necesidades científicas
que influyó de forma directa en la corta vida de Galois—, o la
creación de un nuevo sistema métrico, que facilitaría los intercam-
bios, evitando los abusos de los poderosos, comunes en la época.
Otros, en cambio, no fueron tan exitosos, o incluso directamente
fracasaron, como la reforma del calendario, vigente solo entre 1792
y 1806. También tuvieron lugar en esta época la recopilación y el
avance de los conocimientos teóricos de astronomía y el inicio de
la teoría de la probabilidad de la mano de Pierre-Simon de Laplace.

CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN 43


LA MEDICIÓN DEL MERIDIANO
Y EL SISTEMA MÉTRICO DECIMAL - La longitud de un péndulo cuyo semiperíodo fuera de
segundo a 45 grados de latitud.
En una de las primeras sesiones de la Asamblea Francesa posterior . La cuarta parte del ecuador.
a la Revolución, la del 8 de mayo de 1790, se trató el tema de la . La cuarta parte de un meridiano.
creación de im nuevo sistema de pesos y medidas. Un poco más
tarde, el 12 de junio de ese mismo año, el marqués de Condorcet
(1743-1794) propuso en un discurso ante la Asamblea Nacional
crear una «unidad de longitud natural e invariable» y un sistema LA FORMA DE LA TIERRA
en el que «si se consideran ias medidas de un mismo tipo ordenadas
en orden decreciente, cada una sea diez veces menor que la que la Desde los tiempos de la Grecia clásica era conocida la esfericidad d» t-
precede inmediatamente y diez veces mayor que la que le sigue» y su tamaño aproximado. Hacia finales del siglo xv„ Chrlstlaan Huygens eíaac
Newton dedujeron que la Tierra, debldo a la fuerza centrlfuga, tenfe que estar
E1 objetivo era acabar con el descontrol y caos existentes en los
achatada por los polos, mientras que la oplnión mayorltaria en Franda sostenTa
sistemas de medidas, y que sirviera, dentro del espírltu de fratemi- en cambio, que el planeta se alargaba por los polos, a la manera de un balón
dad y unidad, a universalizar la Revolución a todos los países y a de rugby, Asf lo defendía el astrónomo Giovanni Casslnl (1625-1721) Paraart
ber con la controversia la Academla de Ciencias francesa acordómed“¿n
todas las personas. Las principales unidades que iban a imponerse
precsión la longitud del arco correspondlente a un grado de ángulc centra"
serían el litro, el gramo, el área y, por supuesto, el metro. sobre un mend.ano cercano al ecuador terrestre y en otro cercano al PoTo
En ese momento, las medidas eran, en muchos casos, no ya Norte, Para ello orgamzó dos expediciones: una a Laponia encabezada por los
nacionales, sino locales, y no poseían ninguna relación lógica en- astrónomos franceses Alexls-Claude Clairaut y Pierre-Louls Maupertuis en la
que participo tambien el fisico sueco Anders Celsius. y otra al virreinato del
tre eUas. Por este motivo las relaciones económicas eran dificul- Peru, coloma española entonces, en el territorio de lo que hoy es Ecuador (con
tosas. Las umdades de medida estaban relacionadas con las partes el matematico y geógrafo Charles-Marie de La Condamine y los astrónomos
del cuerpo humano. En la Francia de la época eran el pulgar (le Louis Godin y Pierre Bouguer). La primera tuvo lugar en los años 1736-1737 y
confirmó las teorías de Newton. La segunda comenzó en 1735 y logró medir
Pouce), el pie (le piecT), el paso (le pas), el palmo (l’empan), el tres grados de meridiano. confirmando las medidas laponas. La Tierra, pues,
codo (ía coudée) y el brazo (la brassé). Un codo eran dos palmos, tenia Ia forma de una gran naranja: una esfera achatada por los polos.
y un pie, doce pulgares. A partir de ahí se defiman otras como la
toesa (la toise), que eran doce pies; la vara de París (18 pies), la
vara ordinaria (20 pies) o la vara de aguas y bosques (22 pies).
Estas medidas estaban marcadas en Ia pared de las ciudades en
que se realizaban mercados importantes. E1 sistema era, pues,
muy complejo.
La Asamblea Nacional decidió pedir a la Academia de Ciencias
su autorizada opinión sobre el asunto, y con ese objetivo nombró
una conüsión (formada por los famosos científicos Jean-Charles de
Borda, Pierre-Simon de Laplace, Joseph-Louis de Lagrange, Gaspard
Monge y el marqués de Condorcet) que, el 19 de marzo de 1791,
presento tres altemativas para elegir una unidad de medida de lon-
Elipsoide de Cassini
gitud aceptable «para todos los tiempos, para todos los pueblos».

44 CIENCIA. MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN


CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN
CAPÍTULO 2

Ciencia, nnatemáticas
y revolución

Évariste Galois nació en un momento clave


de la historia de Francia: Napoleón continuaba en
el poder, dando forma de Imperio a los ideales de
una Revolución que había dado carpetazo al Antiguo
Régimen y facilitaba avances científicos tan importantes
como la creación de un nuevo sistema de pesos
y medidas o la formulación de una modema
teoría de las probabilidades, de manos del astrónomo,
físico y matemático Pierre-Simon de Laplace.
E1 día 26 de marzo de 1791 la Asamblea Nacional acordó qUe
la más adecuada era la tercera opción: «La cuarta parte de
TRiangulación de méchain y delambre
meridiano terrestre será la unidad real de medida y la diezmillo- la

nésima parte de esta longitud será la unidad corriente». También E, método de triangulación se basa en una idea no matemática muy sim-
se decidió que el nombre de la unidad sería «metro» (del griego ple y provechosa: es mucho más fácil medir ángulos que distancias
metron, medida), y se instauró el sistema decimal para los múlti- Y, ademós. en un resultado de tngonometría sencillo y fácil de aDlicar e¡
teorema de los senos: «En un triángulo cualquiera ABC de lados a b 'vc
plos y divisores de las unidades. se cumple pue

3 m b C
«Algún matemático díjo que el verdadero placer no reside en el senA senB " señc”'
descubrimiento de la verdad, sino en su búsqueda.»
— Lev Tolstói. Con él. conocido un lado del triángulo y los ángulos se puede calcular el res-
to de los lados.

Se tenía así una unidad de medida utilizable en cualquier lugar


de la Tierra y, además, un sistema que permitía con facilidad cam-
biar a múltiplos o divisores. La decisión implicaba que había que
medir con precisión la longitud del meridiano elegido, algo que
entrañaba bastantes dificultades (aunque no era la primera vez
que científicos franceses se proponían una tarea similar). La pri-
mera era la elección del meridiano que convenía medir: se optó
por el que pasa por Dunkerque (N 51°2’9,20”), por el canal de la
Mancha y Barcelona (N 41°2r44,95”), y que es también el meri-
diano de París.
Los trabajos comenzaron el 25 de junio de 1792. Fueron diri-
gidos por Ios astrónomos franceses Pierre Méchain (1744-1804)
y Jean-Baptiste Delambre (1749-1822), quienes definieron una red Basta con medir con gran precisión una longitud inicial, la base, y a partlr de
ahí ir haciendo cálculos. Se establece un triángulo con dos vértices en los
de puntos de triangulación situados en montañas cercanas al me- extremos de la base y el tercero en un punto elevado para que desde cada
ridiano, apartir de los que fueron tomando medidas de las distan- vértice puedan verse los otros dos y puedan medirse los tres ángulos.
cias entre ellos, con la máxima precisión posible (para la época). A Partir de ese triángulo inicial se construyen por el mismo procedimiento dos
cadenas de triángulos (con los otros dos lados), cuyos vértices, los llamados
La precisión del procedimiento descansaba en la determinación «vértices geodésicos». se toman en lugares elevados, como torres de castillos
matemática de la longitud de uno de los lados de un triángulo, y o iglesias o cimas de montañas, para verlos desde lejos (y medir los ángulos)
en la exactitud en la medida de los ángulos de todos los tríángulos. y estables (por s¡ hay que repetir la medición). La cadena de triángulos tenía
dos problemas: ni estaban en el mismo plano, ni los lados estaban exactamen-
Las medidas realizadas condujeron a la proclamación del te alineados con el meridiano. Por eso había que realizar dos tipos de proyec-
metro como unidad de medida por la ley del 19 de Frimario del ciones: una sobre un mismo plano de referencia y otra proyectando algunos
año vm (que equivale al 10 de diciembre de 1799), firmadapor de los lados en la dirección del meridiano para que lo recubrieran.
Napoleón, primer cónsul en ese momento. Previamente, el nuevo
sistema de pesos y medidas había sido presentado en el conside-

46 CIENCIA, MATEMATICAS Y REVOLUCIÓN CIENCIA, MATEMATICAS Y REVOLUCIÓN 47


rado primer congreso científico intemacional de la historia, ce- marse «republicano». Utilizando también un sistema decimal un
lebrado en París, donde Delambre y Méchain presentaron sns decreto del 5 de octubre de 1793 proclamaba lo siguiente: «El ’día,
éxitos ante los representantes de nueve países europeos. En la desde medianoche hasta la medianoche siguiente, se divide en diez
comisión francesa, además de los astrónomos, figuraban Josepñ- partes, cada parte a su vez se compone de diez partes, y así suce-
Louis de Lagrange, Adrien-Marie Legendre y Pierre-Simon de sivamente hastó la duración de tiempo más pequeña que se pueda
Laplace. medir». A cada una de esas partes se las llamaba horas (por lo cual
A pesar de su racionalidad y de las ventajas que conllevó, ia ei día tenía diez de las nuevas horas), y a su vez se subdividían de
aceptación dei nuevo sistema métrico decimal no fue rápida en la siguiente manera: «La centésima parte de una hora es denomi-
ningún país, ya que se oponía directamente a la fuerza de la cos- nada minuto decimal; la centésima parte de un minuto es denomi-
tumbre establecida. Poco a poco, sin embargo, se acabó exten- nada segundo decimal».
diendo por todo el mundo, hasta el punto de que hoy es el méto- Lo que no varió fue el número de meses. E1 año se dividía en
do de medida universal, salvo la pervivencia de algunas de las 12 meses de 30 días cada uno, más 5 días complementarios, aunque
medidas del sistema sajón (en ámbitos muy particulares, como el mes se dividja en tres décades o semanas de 10 días. Se comen-
la medida del petróleo en barriles o la de los televisores, en pul- zó a contar desde el año de su implantación (que fue el año i) y se
gadas). cambiaron los nombres de los meses, para relacionarlos con la
Después de la muerte de Méchain, Delambre publicó en 1806 situación meteorológica o de labores agrícolas en el campo fran-
el primer tomo del iibro Base du systéme métrique décimal {Fun- cés: vendimiario (del 22 de septiembre al 21 de octubre), brumario
damentos del sistema métrico decimal), o Mesure de L'arc du (del 22 de octubre al 20 de noviembre), ftimario (del 21 de noviem-
méridien compris entre les paralléles de Dunkerque et Barcelone bre al 20 de diciembre), nivoso (del 21 de diciembre al 19 de ene-
(Medición del arco del meridiano comprendido entre los parale- ro), pluvioso (del 20 de enero al 18 de febrero), ventoso (del 19 de
Los de Dunkerque y BarceLona), donde dio cuenta de las ideas febrero al 20 de marzo), germinal (del 21 de marzo al 19 de abril),
matemáticas que desarrollaron, las medidas realizadas y también floreal (del 20 de abril al 19 de mayo), pradial (del 20 de mayo al
los acontecimientos que vivieron en la misión. 18 de junio), mesidor (del 19 de junio al 18 de julio), termidor (del
19 de julio al 17 de agosto) y fructidor (del 18 de agosto al 21 de
septiembre).
Este calendario comenzó a utilizarse de forma oficial a co-
LA REFORMA DEL CALENDARIO mienzos del año republicano m, concretamente el 22 de septiembre
de 1794. Sin embargo, su uso obligatorio fue suspendido el 7 de
En un mundo en que las cantidades vienen regidas por un sistema abril de 1795 (18 germinal del año m), y rápidamente cayó en
de numeración decimal, y las magnitudes por un sistema métrico desuso. Hubo otro intento de «decimalizar», también en Francia
también decimal, no deja de ser raro que una hora tenga 60 minu- (1897), la medida del tiempo, a iniciativa del matemático Henri
tos que, a su vez, se dividen en 60 segundos, y que los días tengan oincaré (1854-1912), pero también gozó de poco éxito.
24 horas, divididas en dos grupos de 12. Este antiguo sistemaidea- j Como anécdota de la pervivencia del sistema, en el palacio de
do por los antiguos asirios (o babilonios) pervive todavía hoy, y Tullerías de París se mantuvo un reioj con el sistema republi-
también es patente en el hecho de que haya 12 meses. 1801 y el científico Pierre-Simon de Laplace se ordenó
En la misma época que se implantaba el sistema métrico se t ncar uno Para su uso personal, llegando a trabajar con él en
emprendió en Francia la reforma del calendario, que pasó a Ua- gunos de sus complicados cálculos.

48 CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN CIENOA. MATEMÁTICAS Y REVOUJCIÓN 49


LA EXPEDICIÓN A EGIPTO
tiempo vamos a estar alll nl con qué objeüvo. pero puedo asetm-
En el año 1798, nueve años después del estallido de la Revolución, raries que es un lugar para conquistar gloria y saber».
la situación política en Francia ya estaba más que consolidada, a En la expedición, además, estaban, entre otros Nicolas
Jacques Conté (1755-1805), inventor de la mina de lápiz’o el natu
pesar de los problemas intemos y extemos. E1 violento período
ralista Étienne-Geoffroy Saint-Hüaire (1772-1844), formulador de
del Terror (1793-1794) quedaba ya bastante atrás y el régimen del
la teoría de los análogos y el principio de las conexiones entre las
Directorio (iniciado el 4 de brumario del año iv, en otoño de 1795)
especies de animales. También se realizaron diferentes obras de
había dado un giro conservador a los turbulentos inicios revolu-
ingerúería e infraestructura e iniciaron los estudios de la construc-
cionarios. Fue en ese contexto donde comenzaría a despuntar una
ción de un canal que comunicara los mares Mediterráneo y Rojo
figura que iba a ser clave para el destino de Francia: Napoleón
partiendo de Suez.
Bonaparte (1769-1821), quien llegaría a ser primero cónsul (1799-
1804) y, más tarde, emperador de los franceses (1804-1814). Su
fulgurante carrera tuvo un punto de inflexión en 1796, cuando, con
tan solo veintiséis años, fue colocado al frente del ejército galo en
Italia y se hizo con el norte del país transalpino. LA INNOVADORA TECNOLOGÍA FRANCESA
E1 único gran enemigo exterior era Inglaterra, y el joven mi-
Además de las ventajas políticas, Napoleón era consciente de la importancia
litar corso fue nombrado jefe del ejército costero destinado a de las novedades tecnológicas para resolver los problemas de su ejército.
luchar contra ella. Como la superioridad naval inglesa le impedía A él estuvo unido. por ejemplo, el inicio de la industria moderna del empaque-
desembarcar en la isla británica, ideó una forma indirecta para tado con los métodos de preservación de alimentos. Al principio se usaba la
salazón y el ahumado, pero, en 1795, consciente de que «los ejércitos avanzan
debilitarla: una expedición a Egipto, clave en la mta hacia la India, con el estómago», Napoleón ofreció una recompensa a quien inventara un
que era labase del Imperio británico. La expedición fue un fraca- método de conservación. Fue un pastelero, Nicolas Appert (1749-1841), quien
so desde el punto de vista militar consiguió diversas victorias por ganó el premio, con un procedimiento que consistía en cocinar en cazuelas
normales y luego introducir los cocina-
tierra, pero sufrió una dura derrota por mar, por lo que quedó dos en botellas de cristal herméticas que
bloqueado en territorio egipcio y sin posibilidad de recibir refuer- se sellaban con alambres y se esterlliza-
zos. Esta circunstancia llevó, finalmente, a la rendición del ejér- ban metiéndolas en agua hirviendo. Más
tarde, a partir de 1810, se comenzaron a
cito francés. Culturalmente, sin embargo, la experiencia en Egip- utilizar envases de hojalata, en el Inicio
to fue todo un éxito: una «conquista científica», en palabras del de los modernos procesos de conserva-
propio Napoleón. ción de alimentos que continúan en
nuestros días. Existe también otra ver-
. De hecho, junto a la habitual maquinaria militar, embarcaron
sión no confirmada según la cual la po-
hacia Egipto 154 científicos en la llamada «Comisión de las Cien- pular baguette, el tipo de pan francés
cias y de las Artes del Éjército de Oriente». Fueron reclutados por más conocido y extendido por todo el
mundo, fue creado durante la campaña
el matemático Gaspard Monge (1746-1818), el químico Claude-
rusa, siendo el mismo Napoleón quien
Louis Berthollet (1748-1822), inventor de la lejía y profesor de la expuso las dimensiones (largo y ancho)
École normale (Escuela Normal), y el geólogo Déodat Gratet de que debía tener el pan para que, a pesar
del exceso de ropa vestida por los solda-
Dolomieu (1750-1801). Este último, para convencer a sus alumnos preservaciórt hermétlca de fos alimentos.
dos, pudieran llevarlo en los bolsillos.
de que se enrolaran, y dado que incluso el destino de la armada
__ ___
era secreto, les dijo: «No puedo decirles adónde vamos ni cuánto

51
CIENCIA. MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN
50 CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN
Una vez en territorio egipcio, llevaron a cabo una completa
descripción de la fauna y la flora de la region -incluidas alguna*
esoecies hasta entonces desconocidas para ellos, que pusieron
en la órbita europea-, así como de todos los monumentos de
la época faraónica, lo que fue el origen de una nueva ciencia: la

eglPEn°So2 Napoleón autorizó la publicación de los descubri-


mientos de la comisión en una obra monumental en varios tomos,
la Descripción de Egipto, que incluía 974 planchas, un atlas de
47 páginas, ensayos académicos y un índice detaUado. Las tareas
de preparación de unapublicación de tal magnitud hicieron que la
edición imperial original no comenzara hasta 1809. Pero resultó
tan popular que, incluso ya derrocado Napoleón, se publicó una
segunda edición durante la Restauración de Luis XVin.
Pero quizás el mayor descubrimiento que se realizó, por su
repercusión posterior, fue la piedra de Rosetta, que permitió años
más tarde a Jean-Frangois Champoilion (1790-1832), filólogo y pa-
dre de la egiptología, descifrar el lenguaje jeroglífico de los anti-
guos egipcios, hasta entonces un conjunto de símbolos sin sentido.
En julio de 1799 los soldados cavaban trincheras en tomo al fuer-
te de Rachid o Rosetta cuando uno de ellos topó con una gran FOTO SUPERIOR
IZOUIEROA
piedra de basalto oscuro en la que había inscripciones en tres len- Representación
artlstlca de la
guas: griego antiguo, demótico —escritura egipcia antigua utiliza- piedra de Rosetta,
da por la administración y en la literatura— y jeroglífico. Y todo hoy en el Museo
Brltánico.
parecía indicar era el mismo texto en las tres escrituras diferentes.
FOTO SUPERIOR
E1 oficial responsable hizo sacar copias de las inscripciones, que DERECHA
Representación
trataban de una sentencia del rey Ptolomeo y estaban fechadas del calendario
republicano obra
dos mil años antes, en el 196 a.C. Cuando se rindieron los franceses de Philibert-Louis
a las tropas inglesas en 1801, estos se quedaron con la piedra, Debucourt (1755-
1832).
junto con el resto del botín de guerra, y la mandaron a Londres,
FOTO INFERIOR
donde se conservay exhibe en el Museo Británico. Por suerte, las IZQUlERDA:
Retrato del
copias sí llegaron a Francia, y sobre ellas trabajó Champollion, marqués de
Condorcet.
quien, a partir del texto griego, y cotejándolas con otras inscrip-
FOTO INFF.RIOR
ciones en obeliscos, buscó las equivalencias en los jeroglíficos y DERECHA'
Grabado de 1800
estableció en 1822, después de un formidable logro intelectual, la que ilustra el uso
del nuevo sistema
manera de descifrarlos, lo que abrió la puerta a toda la informacion
de medidas.
del Antiguo Egipto.

53
CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN
CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN
LAPLACE, LA MODERNA TEORÍA más jmportantes de la v,da constituyen en su mayor parte, en rea-
DE LAS PROBABILIDADES Y LA ASTRONOMÍA Jjdad, solamente problemas de probabüidad». Era un comentario
nrofético, ya que en la actuahdad no hay progreso en ninguna cien-
Napoleón tuvo una estrecha relación con la ciencia y las matemá- Cia ni actividad humana que se realice sin la intervención de Ia
ticas. Como consecuencia de sus hazañas en la campaña de Italia, probabüidad.
se le otorgaron los apelativos de «geómetra de las batallas» y «me_ La importancia de Laplace se ha reconocido también popular-
cánico de la victoria», y en ella se hizo acompañar de dos científi- mente: se liama «regla de Laplace» a la forma más conocida de
cos: el geómetra Gaspard Monge y el químico Claude-Louis Ber- asignar probabdidades: la proporción (o cociente) entre el númf-
thollet. E1 25 de diciembre de 1797 fue elegido miembro del ro de casos favorables y el número de casos posibles.
Instituto de Francia, cubriendo la vacante de Lazare Camot, y en Ocho años después de su Teoria analítica de las probabüi-
1801 fue nombrado presidente de la Academia de Ciencias. dades, Laplace explicó su conocidaprofesión de fe «determiiüsta»
en el Ensayo jüosójwo sobre las probabüidades, cuyo fin era dar
«E1 progreso y el perfeccionamiento de las matemáticas están a conocer los principios y aplicaciones contenidos en la Teoría
analítica, pero sin aparato matemático:
íntimamente ligados a la prosperidad del Estado.»
— Napoleón Bonapakte.
Debemos mirar el estado presente del universo como el efecto de su
estado anterior y como la causa del que seguirá Una inteUgencia que
Pierre-Simon de Laplace (1749-1827) es el responsable de al- en un instante dado conociera todas las fuerzas que animan la natu-
gunos de los mayores avances de la probabilidad, asunto sobre el raleza y la situación respectiva de los seres que la componen, si
que empezó a escribir siendo muy joven: no en vano, a los veinti- además fuera lo suficientemente vasta para someter todos esos datos
cuatro años ya había redactado su primera memoria sobre proba- a su análisis, resumiría en una misma fórmula los movimientos de
bilidad, centrándose en los aspectos matemáticos y obviando sus los cuerpos más grandes del universo y los del más ligero átomo:
fundamentos filosóficos, tan presentes en estudios anteriores. Pero nada sería incierto para ella y tanto el porvenir como el pasado serían
fue en su monumental libro de 1812 Teoría analüica de las pro- presente a sus ojos.
babilidades, publicado muy poco después del nacimiento de Éva-
riste Galois, donde expuso los principios y las aplicaciones de lo Laplace no trataba de afirmar que una inteligencia superior
que llamaba «geometría del azar», mediante la introducción del podría calcular todos los efectos de las leyes de la naturaleza, sino
análisis matemático en el estudio de los fenómenos aleatorios. que su objetivo era desarrollar la ciencia de las probabilidades para
Es conocida la forma en que Laplace expresa lo que significa ener un conocimiento más exacto de esas leyes de la naturaleza.
el cálculo de probabilidades: «La teoría de las probabilidades no a contribución de Laplace a la astronomía también fue de
es en el fondo más que el buen sentido (o sentido común) reduci- pniner orden y se concretó en dos obras: la Exposición del sistema
do al cálculo: hace apreciar con exactitud lo que los espíritus jus- ^ mun&° (1796) y el Tratado de mecánica celeste, libro
tos sienten por una especie de instinto, sin que puedan a menudo ^onumental en cinco volúmenes publicados entre 1799 y 1825. En
darse cuenta». Y también la manera en que destaca la importancia pnmera se realiza una historia de la astronomía resumida y se
de la teoría que trata: «Es notable que una ciencia que comenzó
tem UGStra ^ue *os m°vimientos planetarios son estables, siendo
con las consideraciones de juegos de azar había de llegar a ser el j0s . r es l^s perturbaciones producidas por la influencia entre
objeto más importante del conocimiento humano. Las cuestiones ^etas o por cuerpos extemos. La segunda culmina el trabqjo

54 QENCIA. MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN


CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN
55
Es fatnosa la anécdota de que cuando Laplace estaba presen
do Exposiáón del sistema del mundo a Napoleón, este le co
EL TEOREMA DE NAPOLEÓN íentó displieente: «Monsieur Laplace, me cuentan que ha escrito
Uno de los científicos amigos de Napoleón, en este caso menos conocido que
asted este gran libro sobre el sistema del universo sin haber men-
Monge, Lagrange o Laplace, fue Lorenzo Mascheroni (1750-1800), qu.en enun- rionado ni una sola vez a su creador». A esto respondió Laplace:
ció lo siguiente: «Dado un triángulo plano cualquiera, d.bujamos triángulos Sire nunca he necesitado esa hipótesis». Es una muestra más de
equiláteros apoyados en cada uno de sus lados y representamos el baricentro
—punto de corte de las medianas- de cada uno de esos triangulos. Entonces
‘ e lá razón, por medio de las probabilidades, o la astronomía,
el triángulo que tiene como vértices a esos baricentros es un triángulo equi- eran suficientes para entender y explicar el mundo.
látero, sea cualquiera el triángulo inicial». Es el llamado «teorema de Napo-
léon», que se cumple tanto si los triángulos equiláteros que se dibujan sobre
los lados del triángulo inicial son hacia dentro como si lo son hacia fuera. En
las figuras puede verse el teorema de Napoleón sobre el triángulo ABC, con
triángulos equiláteros (izquierda) e interiores (derecha). Y hay algo más que I_A SOCIEDAD EN LA ÉPOCA DE GALOIS
relaciona las áreas de los triángulos: el área del triéngulo inicial es igual a la
diferencia entre las áreas del triángulo equilátero que se forma con los exte-
riores y del triángulo equilátero que se forma con los interiores. La sociedad en la que nació y vivió Évariste Galois no era un mundo
para jóvenes, a pesar de que la Revolución francesa y los cambios
posteriores habían provocado una mayor movilidad social. Además,
en ella, al contrario de lo que había pasado hasta entonces, algunos
jóvenes habían tenido un protagonismo destacado: por ejemplo,
Napoleón fue nombrado general a los treinta años; Robespierre y
su colaborador Saint-Just, personqjes clave de la época del Terror,
fueron guillotinados con treinta y seis y veintisiete años, respecti-
vamente. Pero pronto las cosas se ralentizaron. Lapreeminenciade
los mayores y de los ancianos volvió a convertirse en la norma.
E1 mundo era mucho más pequeño que el actual, incluso para
un joven culto e mformado, como era el caso de Galois: se limita-
ba a Europa, en la que incluso Rusia era un territorio lejano y algo
misterioso, y a un poco del resto de los continentes. Se conocía el
norte de Afnca, pero era todavía considerado un territorio exótico,
ya que, aunque la campaña de Egipto había despertado el interés
por todo lo de alli, en realidad seguía siendo un lugar desconocido.
resto del continente, excepto las costas, era terra incognita, un
S^n vacío en los mapas. América era un territorio colonizado, pero
y no d°C° ^0^a<^0’ ^on<^e s°lo era independiente Estados Unidos,
nás de un siglo en el que diferentes científlcos trataron de dar
Ing? eS^e much° tiempo: la guerra de independencia contra
explicación matemática de la teoría de la gravitación uruversal
los fterra ^a^la Analizado en 1783. Portugal y España se repartían
estuviera basada en los principios de Newton, sin otras
larg erptorios de Centroamérica y Sudamérica, colonias que a lo
e los años de vida de Galois se fueron independizando. Fue

CIENCIA. MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN


CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN 57
, de Venezuela (1811), Argentina (1816), Ctúle (l8lg,
colomla (1819), México y Pert (1821) Ecuador y BrasU (182^
BoSl825). Asia era todavía un contmente iejano y mlsten^ l_AS MUJERES Y LAS MATEMÁTICAS

compuesto por impenetrables impenos Soio Inglaterra ítae ase,,.


Hasta los inicios del siglo xix, la historia
“To durante estos años su donurno colomal en la Indta de las matemáticas registra los nom-
Era un nmndo en el que se hacian muy pocos viajes, como bres de muy pocas mujeres. A pesar de
consecuencia de la lentítud y la dificultad de los mismos. Por tierra, todo, de las trabas sociales, familiares e
¡deológicas, unas pocas destacaron, »
la forma habitual de transporte era la diligencia, tirada por cabaüos corno fueron los casos de Hipatia de
y por caminos en malas condiciones. Un viaje, por ejemplo, de Alejandría (370-415), la francesa Émilie IHv
París a MarseUa costaba cuatro días completos. Solo en el ecuador du Chátelet (1706-1749) o la italiana Ma- Mtgjg
ría Gaetana Agnesi (1718-1799). Sophie
de la vida de Galois, en la década de 1820, comenzaba a desarro-
Germain (1776-1831), contemporánea de
llarse el ferrocarril en Francia de hecho, la primera línea obtuvo Galois, ejemplifica muy bien las dificul- /
su concesión en 1823. Un poco más fácü y menos costoso (aunque tades de las mujeres para acceder al * Jnii • r
siempre caro) era el transporte por vía acuática (mar, ríos o cana- conocimiento matemático. Se la excluyó ' . ., jB
de los estudios académicos normales
les), una circunstancia que hacía que la mayoría de las grandes por ser mujer y fue autodidacta en ma-
ciudades crecieran junto a los puertos. Sin embargo, los vúyes tematicas, escondiéndose hasta de su D . . , ,
t , Busto de la matemática francesa Sophie
intercontinentales eran realmente peligrosos, largos e incómodos. familia. Llego a tener correspondenc.a Germain, contomPoránM de Gaio»
con Lagrange y con Gauss, a quienes
Las noticias, por tanto, circulaban con lentitud, incluso las impor-
comenzó a escribir utilizando el nombre de un amigo. En 1816 recibió un
tantes: tardaban semanas dentro de un mismo país o continente, y premio de la Academia de Ciencias por su trabajo Investigaciones sobre la
meses, o incluso años, si tenían que vigjar a América, Áfríca o Asia teoria de Jas superficies e/ásticas, que suponía su publicación y la autoriza-
Estas precarias comunicaciones dificultaban las relaciones ción para asistir a las sesiones de la Academia, lo que hizo con asiduidad.
Entre las matemáticas posteriores destacan Ada Lovelace (1815-1852), hija
personales. Las personas cultas —el 85% de la población era cam- del poeta lord Byron, quien tuvo una importancia destacada en los primeros
pesina y el analfabetismo era la norma— se comunicaban por car- balbuceos de la informática, la rusa Sofía Kovalevskaya (1850-1891) y la ale-
ta, y estas se mandaban mediante menssyeros personales. De he- mana Emmy Noether (1882-1935), cuya importante contribución a( desarro-
llo del álgebra se recuerda con un tipo de anillos llamados «noetherianos».
cho, no era raro que personas que no llegaban nunca a verse
establecieran estrechas relaciones, como fue el caso de Gauss y
la matemática francesa Sophie Germain (1776-1831).
E1 mundo en el que nació Galois estaba muy poco poblado y
las personas tenían una esperanza de vida mucho más corta que en E1 analfabetismo estaba generalizado. Solo pequeñas capas
la actualidad, a causa, sobre todo, de la fácil propagación de enfer- de la población sabían leer y tenían acceso a la cultura. Las mqje-
medades infecciosas, que circulaban a sus anchas por una sociedad res, también en las clases altas, estaban limitadas a ia esfera do-
en la que la falta de higiene y la alimentación deficiente eran las tuéstica y no contaban con posibilidades de estudiar ni de culti-
normas. La mortaiidad infantil era muy elevada. Las cifras de po- varse; tampoco tenían capacidad de decisión y pasaban de
blacion a comienzos del siglo xix eran las siguientes: África contaba depender del padre a hacerlo del marido. Las relaciones familiares
cwi 100 millones de habitantes; América, 31 millones; Asia, eran muy rígidas y distantes. La Revolución introdujo el divorcio
bUO mmones; Oceanía, 2 millones y, por último, Europa, 200 millO' y’poco después, el código civil de Napoleón abolió el derecho del
nes de habitantes.
Primogénito a heredar casi toda la herencia de los padres. La m-

CfENCiA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN CIENCIA,MATEMAT.CASYREVOLUCÍÓN


flnpnria de la Iglesia católica era muy importante en todos l0s
lectos de lavida, ysus dogmas, intocahies e mdtscutibies
Tvivía en unas casas fiías, con poco espacio vital y menos
comodidades. La mayoría no tenían agua comente, y las qUe ia
11815, en el Congreso de Viena que repartió Europa tras la de
tem'an las de los ricos, solo en la planta baja. E1 sistema de alcan-
rrota de Napoleón, se condenó la trata de esclavos a impulso de'
tarillado de las ciudades era rudimentario y básicamente se utüi-
los ingleses y, tres años mas tarde, las grandes potencias europeas
zaba para drenar el agua de la lluvia. Los desechos de las casas
abolieron la esclavitud.
Iban a fosos que después había que limpiar, y que se usaban como
cotizados abonos agrícolas. Hay que recordar, aunque parezca ob-
vio, que no había electricidad. La iluminación era muy deficiente
y caja, y se utilizaban velas, o bien lámparas o candües de aceite,
UNA FAMILIA REVOLUCIONARIA
como desde hacía miles de años.
Hacia finales del siglo xvm Aimé Argand había inventado la
Évariste Galois nació el 25 de octubre de 1811 en Bourg-la-Reine,
lámpara de aceite, formada por dos cilindros y una mecha hueca
y circular en contacto con el aceite, que generaba una Uama mucho un pueblo de los alrededores de París, a unos cuatro kilómetros
más brillante. Pero las guerras napoleónicas hicieron que fuera de una de las antiguas entradas a la ciudad, la puerta de Orleans,
muy difícil el aprovisionainiento de los aceites más utilizados (el en una casa que todavía está en pie en la actualidad ubicada en el
de ballena y el sebo ruso), por lo que se buscaron medios altema- número 20 de la Grand’Rue (actual avenida del general Leclerc).
tivos de iluminación. Surgió así el uso del gas, que en 1815 ya La gloria de Napoleón y de su Imperio estaban en su apogeo. To-
alumbraba bastantes calles de Londres, y que en 1829 comenzó a davía no había comenzado la campaña rusa (iniciada en 1812),
hacerlo en París. Para un estudiante como Galois, sin embargo, las comienzo del declive del Imperio napoleónico, y Francia era el
velas supoman un gran porcentaje de sus gastos. gran dominador del continente.
Las diferencias sociales eran enormes. Mientras a los nobles, La doctrina oficial seguía siendo la de la Revolución francesa
y a los ricos en general, les servía un auténtico ejército de perso- de 1789 de «Libertad, igualdad y fratemidad», pero lasituación
nas, la inmensa mayoría de los habitantes no tenía nada —ni si- social se había estabilizado, con la aparición de nuevas estructuras
quiera comida—, iba mal vestida, pasaba hambre, no llegaba a de dominación, en las que buena parte de los nuevos nobles y altos
tener las condiciones mínimas de higiene, vivía en ciudades y pue- dirigentes del Estado eran ahora antiguos revolucionarios, jefes
blos en habitáculos inmundos y estaba expuesta a todo tipo de nühtares o familiares de Napoieón, en sustitución de la antigua
arbitranedades por parte de los poderosos. Los alimentos básicos nobleza de sangre de la monarquía borbónica. Quedaba lejos la
eran escasos y, por tanto, caros, situación que era causa frecuente gran Revolución de 1789 que puso en cuestión tantas cosas, entre
de revueltas populares. E1 sector económico más importante era ofras los nombres de las localidades: Bourg-la-Reine («el Pueblo
el agrario, aunque se estaba gestando la Revolución industrial Que e ^eiua») pasó a ser entonces Bourg-Égalité («el Pueblo de la
cambiaría la economía, las relaciones sociales y las relaciones po- igualdad»).
líticas de dominación. Inglaterra fue el primer país en que se lega- 1Qn}°s Padres de Évariste eran Nicolas-Gabriel Galois (1775-
lizó un sindicato de obreros industriales (1824). La esclavitud se ) y su esposa Adelaide-Marie Demante (1788-1872). Des e
comenzaba a abolir, por lo menos en las declaraciones y las leyes- ediados del siglo xvrn, la famüia Galois era dueña de un colegio
La trata de esclavos, entre África y las colonias americanas prin- e enseñanza para jóvenes en la localidad, que conocía en esos

60
CIENCtA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN CIENCIA. MATEMÁTICAS Y REVOLUOÓN
años una especial prosperidad: como consecuencia de la Rev0lu.
la^glesiacatólica,
ción se había destruido la estructura educativa tradicionai qUe'
estaba en manos de la Iglesia, pero lo s nuevos centros laicos qi
debían cubrir las necesidades existentes no estaban creandose Con
la rapidez requerida. ^volucionario, co— a extenderse. En todos los ZZ*
Ese período pujante continuó en la epoca de Napoleón, hasta de Francia se prendra la mecha del movimiento liberal cuvn2
después del nacimiento de Galois. Tanto su padre como el herma- “ g0 en Bourg-la-Reine lo asumiría el padre de Galois’
no de este, Théodore-Michel, eran decididos partidarios de Napo. E1 murmullo revolucionario llegó con rapidez a oídos de Na
león. E1 tío de Galois, de hecho, llegó a ser oficial de la Guardia poleón, quien, en febrero de 1815, emprendió su vuelta a Pranda
Imperial, cuerpo de élite del ejército napoleónico. Su padre, por donde fue recibido con entusiasmo y retomó el poder. Apesar deí
el contrario, continuó en la dirección del colegio y era una perso- apoyo de sus seguidores, el segundo período de mandato de Na
na amable y cortés que escribía poesía y teatro. poleón fue muy breve: solo duró cien días. Las potencias europeas
La madre de Galois era hija de un amigo y vecino del que sería aliadas le derrotaron en la batalla de Waterloo y le enviaron al
su futuro marido, Thomas-Franqois Demante, profesor de la Fa- deflnitivo exilio, esta vez a la remota isla de Santa Elena, donde
cultad de Derecho de la Sorbona y presidente del tribunal de la murió en 1821. Luis XVIII volvió a París.
localidad normanda de Louviers. Adelaide-Marie había recibido Mientras tanto, el padre de Galois fue nombrado alcalde de
una buena educación, basada en la cultura clásica, pero no en Bourg-la-Reine, un cargo que ocupó incluso después de la vuelta
conocimientos científicos, algo no muy importante entonces para al poder del rey, a pesar de la declarada oposición de Nicolas-
una mujer. Tenía un carácter fuerte y era bastante escéptica res- Gabriel Galois al monarca borbónico.
pecto a la religión institucional. Es decir, tanto la familia matema Durante su primera infancia, Évariste y sus hermanos no íue-
como la patema estaban interesadas en la cultura y eran progre- ron a ningún centro de enseñanza y fueron educados personalmen-
sistas, pero no parece que en ninguna de las dos hubiera nadie con te por su madre. De hecho, a los diez años, aunque fue admitido en
una especial predisposición o talento para las matemáticas. un colegio de la ciudad de Reims, Adelaide-Marie Demante decidió
E1 matrimonio de los padres de Galois se celebró en 1808, posponer el inicio de la escolarización reglada de Galois, ya que
cuando el padre tenía treinta y tres años y la madre, veinte, una consideraba que este era demasiado frágil y enfermizo como para
diferencia de edad muy común en la época A1 año siguiente de esa estudiar fuera de casa. No fue hasta 1823, cuando contaba doce
umón nació una niña, Nathalie-Théodore, y dos años después, en ^üos, cuando el pequeño Évariste inició una trayectoria académica
1811, el primer hijo varón, cuyo nombre fue Évariste por el santo que le llevó a descubrir y apasionarse por las matemáticas.
del día siguiente a su nacimiento, el 26 de octubre, fecha de su
mscripción en el registro. E1 tercer y último de los hijos, Alfred,
nació en 1814.
A1 poco del nacimiento del pequeño Évariste se inició el decli-
ve del Imperio napoleónico. Después del desastre del gran ejército
que invadió Rusia, Napoleón fue obligado a abdicar por las poten-
cias europeas en abril de 1814 y se retiró a la isla mediterránea de
i • S^U^ente’ ^rancia volvía a tener un rey borbón,
LUIS AVm, hermano del monarca guillotinado dos décadas antes-

62
CIENCIA, MATEMÁTICAS Y REVOLUCIÓN CIENCIA, MATEMÁTICAS V REVOLUCIÓN
similar a lo que para los ojos aotuales podría ser un centro ^ A jas dos comenzaba el horario lectivo de la tarrtp
habilitación o de castigo.
EÍdíadelosalumnosdelUceocomenzaba, atoquedecait),a nIonSaba haSta 135 SC1f ~C°n Una merienda a 1*8 cuan„qUe 86
Pr momentoen quelosextemosregresabanasco yme'
na, a las dnco y media de la mañana. En los dormitorios había diaTnos como era el caso de Galois, tenían todavia nn ' L°S
"uarenta camas, separadas entre eüas por un metro exacto,
Ínn más obligaciones. Comenzaban por dirigirse a la caDUTPUr
ninaún típo de calefacción, incluso durante el crudo mviento Pa JTr a los servicios religiosos. En ella los movimiem„ ^ Para
risino Después de un rápido aseo, teman que vestirse en sUencio ^e, levantarse, sentarse, etcétera- estabTTdoTT'
Todos iban con el unifomte de la escuela, un diseño personal 4
tóan hacerse al unísono con bastante de disciplina milito £
Napoleón que, a pesar de los cambios polihcos, seguía vigente
Lda la estancia en la Iglesia, a las siete y media se dirigían
Una vez vestidos y después de rezar las oraciones comunitari^
nuevo al comedor, donde tomaban la cena, Y sin un posterior
Ios estudiantes se dirigían a las aulas a estudiar antes de desayun*
período de recreo, y s.empre en s.lencio, inclusoenlashabitac”
—cosa que hacían en la propia aula— agua y pan, que había qUe
nes a las ocho y media deblan estar en la cama.
comer en silencio y con celeridad, en menos de un cuarto de hora
’ Un régimen cuyo cumplimiento era tan difícü para los cente-
En las aulas no había bancos ni mesas, solo unas gradas en las
nares de adolescentes y jóvenes que asistían al Uceo (unosquinien-
que los estudiantes se sentaban, apoyando en sus rodillas los libros
tos entonces), tan represor, tema que llevar anejas sanciones rigu-
o cuademos. Bran bastante oscuras porque la iluminación se limita-
rosas para los díscolos. Los infractores eran enviados a una de las
baauna vela para cada dos estudiantes, pero eran un poco menos
doce celdas de castigo del centro, cada uua de las cuales era una
glaciaies que las habitaciones, ya que había grandes estufas de leña
habitación minúscula, húmeda y sombría. E1 mobiliario estaba com-
en cada una, aunque con frecuencia estas daban más humo que calor.
puesto, tan solo, de un banco de madera y una jarra de agua Aquí
Las clases empezaban a las ocho, tras la llegada de Ios alum-
el castigado estaba aislado desde las diez y media de la mañana
nos extemos (aquelios que no dormían en el centro). E1 profesor
hasta las ocho de la tarde, sin siquiera una vela, incluso en inviemo.
se situaba en una especie de púlpito de madera, bastante por
La sanción mínima eran cuatro días. Como castigo añadido, el alum-
encima de los alumnos, desde el que podía vigilar con facilidad
no debía realizar una complicada traducción del griego o del latín
el comportamiento y la atención de los mismos. Por la mañana
que tenía que hacer cada uno de los días de estancia en las celdas.
las clases se prolongaban hasta mediodía. Después los niños se
La lista de faltas que aparejaban un castigo era largay variada,
dirigían al comedor para comer, de nuevo en silencio, aunque
y comprendía desde hablar en uno de los (múltiples) momentos
amenizados por la lectura de textos en voz alta que se conside-
en que no estaba permitido, hacer demasiado ruido o simplemen-
raban apropiados para su formación. Era conveniente estar aten-
te moverse en la cama, las aulas o la capiüa, comer demasiado o
tos a la lectura, porque podían ser objeto de alguna pregunta más
tarde. negarse a comer algo que no gustaba, y, en general, gastar cual-
quiera de las bromas tan habituales en todos los centros de ense-
Después de las clases, tras muchas horas en reglamentario
silencio, vem'a el umco momento del día en que los colegiales po- ñanza de todo el mundo en todas las épocas.
Las sombrías instalaciones del liceo Louis-le-Grand y las
an hablar entre ellos y pasearse por el patio. A pesar de todo,
severas normas de vida imperantes en el centro no impedían la
poco era posible un gran builicio ni una excesiva liberación de
energia, porque se consideraba indecoroso, luego prohibido, correr ^sistencia estudiantil y las revueltas de todo tipo, y más en un
Período en que se intentaba acabar con todas las conquistas
■ ° S^tenian más de Qtdnce años. No se fomentaban, pues, el
ejercicio fisico ni el deporte. 0 ciales de la Revolución y del período de Napoleón. Todas las

lni°nes Políticas estaban presentes en el alumnado y se pro-

LA EDUCACtÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO

LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTtCO


CAPÍTULO 3

La educación de un joven
matemático

Galois descubrió las matemáticas cuando se hallaba


estudiando en el prestigioso liceo de Louis-le-Grand,
en París, de la mano del libro Elementos de geometría
de Adrien-Marie Legendre, y profundizó en ellas gracias
a los textos de los franceses Joseph-Louis de Lagrange
y Augustin-Louis Cauchy, así como del alemán
Carl Friedrich Gauss y del italiano Paolo Ruffini.
Évariste Galois comenzó sus estudios a los doce años en el liceo
parisino de Louis-le-Grand, un prestigioso centro que había
abierto sus puertas en 1563 y por el que habían pasado ya bri-
llantes alumnos como Voltaire, Moliére o Géricault, entre mu-
chos otros. Fue el único colegio de París que permaiíeció abier-
to durante todo el período revolucionario y, a pesar de que Ios
importantes cambios políticos habían influido de formaimpor-
tante en la vida académica, seguía siendo el centro más reputa-
do de toda Francia. Los liceos habían sido instituidos por la Ley
Fourcroy de 1802 (también conocida como la Ley del 11 floreal
del año x), una normativa de carácter conservador que signifi-
caba la vuelta a las instituciones del Antiguo Régimen. La Ley
ourcroy obligaba a los niños a ingresar en los liceos a los diez
anos de edad, momento en que comenzaban los estudios en la
sexta clase y se continuaban en los cursos siguientes con una
numeración correlativa descendente (quinta, cuarta, tercera,
segunda, primera). Galois, que tenía doce años cuando ingresó
jGn e* ^ceo> fue admitido en la clase correspondiente a su edad,
a cuarta, puesto que se incorporó dos cursos tarde a la ense-
uanzareglada.
d A pesar del prestigio del Louis-le-Grand, las instalaciones eran
ch menos excelentes: las paredes se hallaban medio descon-
a todas las ventanas tenían rejas y el régimen de vida era

LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTlCO


ducían grandes discusiones entre las diferentes tendencias en
los patios en las horas de los recreos.
Cuando Évariste Galois ya estaba íntemo en el hceo, el 28 de
enero de 1824 se celebró en todos los centros de FYancia un ban-
quete en honor de Carlomagno en el aiuversano de su muerte. Lqs
franceses consideraban al emperador de los carolingios como m-
troductor de la escuela en Francia. A este banquete asistían l0s Av-r'

profesores y 75 alumnos elegidos entre los más destacados de cada


uno de los cursos. Cuando, después de las lecturas y los discursos
de rigor, llegó el momento en que el entonces recién nombrado
director del Louis-le-Grand, Nicolas Berthot, hizo el tradicional js. At
brindis, ninguno de los estudiantes respondió. De hecho, todos
permanecieron sentados y estallaron ruidosas carcajadas. Berthot,
un profundo reaccionario de personalidad represora — de quien
se rumoreaba que quería devolver la gestión del colegio a los je-
suitas—, expulsó del centro de forma inmediata a esos 75 rebeldes.
E1 üceo, por tanto, se quedó sin sus mejores alumnos.

«ORIGINAL Y EXTRAVAGANTE» FOTOS SUPEHIOR


IZQUIEROA 6
INFERI09-
El lk»o Louis-le-
Aunque Galois entró en el liceo cuando sus compañeros de clase
Grand. prestlgloso
ya llevaban alh dos años (1823-1824), no tuvo problemas para se- centro fundado en
1563 por la
guir las enseñanzas del cuarto curso. La sólida foraiación grecola- CompaNa d«
Jesús, está
tina que había adquirido en casa fue uno de los motivos por los ubicado en el
que, a final de su segundo año en el centro, ganara un premio y tres centro de Paria,
junto a otros
menciones honoríficas. A1 inicio del curso siguiente participó en emblemáticos
ediflcios, como el
el corwours général, una especie de Olimpiada anual entre los me- Collége de France,
jores alumnos de París. En ella obtuvo una mención honorífica por la histórlca
Universidad de la
su traducción del griego. Asimismo, al final del curso 1825-1826, a Sorbona o el
Panteón.
pesar de haber tenido problemas de salud, con persistentes dolores
FOTO SUPERlOR
de oído (debidos o agudizados por el frío y a la humedad del liceo), DER6CHA;
Retrato de
también obtuvo cuatro menciones honoríficas. Sin embargo, apa- Évariste Galols a
recieron los primeros síntomas de disgusto por el trabajo escolar- la edad de qulnca
aftos, realirado
En el verano de 1826 se produjo un cambio en la dirección del por un artfsta
anónlmo.
ceo. E1 cargo iba a ser ocupado por un antiguo profesor de teo-

70
LA eOUCACiÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO
logía, cuyo prindpal mérito era su postura pohüca, fuertem Este alunmo. que trabEÚa bien la totaüdad de 8US debpr
reaccionaria En 1826-1827 Galms deb.a comenrar el curso de £ con a/do'- V g®1"' se desani™ e°n facUidad cuand , %m‘>s
tórica; pero solo tenía qulnce anos y, aunque sus notas eran mUv )e gusta. V entonces descuida el deber. Le pasa iguai 1, 7*teria »»
buenas, a los ojos del nuevo director no eran suficientes para s ¿ normalmente sabe bien, pero que a veces n. _ lecciones,
qiie nonurf— ” —’ » veces no aprendp h 7 ’
perar el escoüo de la juventud. Por eso escnbio a su padre Un Nunca sabe mai una lección: o no la ha apreudido Z t0tío-
carta en Ia que le comunicaba que Evanste debía repetir el segUll. bien. En cuanto a sus cuaUdades persondes son bien 1
do curso, que sin embargo acababa de superar. Sus argumeritos deflnir. No es malo pero es criticón, singuiar y habladof' 7 ^
eran que «la inteligencia y el talento se pueden suplir con el estu- Uevar la contraria y hacer rabiar a sus compañeros. gUSta
dio, pero no pueden sustituir el juicio que madura solo con la
edad». E1 mismo director debía pensar que no eran razones rtiuy
poderosas, porque añadía que «no crea que sus nuevos rivales le
harán fácü la victoria. Tendrá que formar parte de una de las nre- EL DESCUBRIMIENTO de las matemáticas
jores clases del instituto y sin ninguna duda su estudio tendrá qUe
ser constante si quiere mantenerse entre Ios primeros». Ni el profesor de matemáticas de Galois en el Uceo durante los dos
Esta carta enfadó mucho al padre de Évariste, y se opuso a la primeros cursos ni el libro de texto que seguía parecía que Uan\a-
decisión del director. Galois, por tanto, inició el curso con los es- ran su atención. Pero, a su vuelta a la clase de segundo, el nuevo
tudios de retórica. A1 final del primer trimestre, el profesor Des- profesor era Jean-Hippolyte Vernier, que no era muy bueno pero
forgues, encargado de la clase, juzgaba que Galois era «celoso» en utüizaba un libro de texto excelente, lo que despertó el interés de
el estudio —es decir, cuidadoso e interesado— y su condueta era Évariste hacia la materia. Se trataba de Éléments de géométrie
«buena». Eso sí, quizá con ánimo de apoyar las apreciaciones del (Elementos de geo'metría) de Adrien-Marie Legendre (1752-1833),
director, añadía que «tiene la mente muy joven para poder sacar pubücado en 1794, pero que en sucesivas ediciones francesas, así
un buen provecho de la clase de retórica». como en sus traducciones a diversos idiomas, fue un texto utiliza-
Pero cuando llegó enero la presión de la dirección venció a la do a lo largo del siglo xix en toda Europa.
familia y Galois retrocedió a la clase de segundo para repetir el cur- Fue entonces cuando se revelaron las extraordinarias facul-
so. Esta humillación a causa de la arbitraria decisión de la dirección tades matemáticas de Galois. Según el testimonio de sus condis-
del liceo fue, sin embargo, la causa de una afortunada coincidencia cípulos, el joven lo leyó de principio a fin en solo dos días, con una
gracias a la que Galois conocería las matemáticas. A partir de enton- avidez y una fascinación con la que cualquier otro hubiera leído Ia
ces, estas pasarían a ser la parte fundamental y casi única de sus mejor novela. Parecía como si no le costara esfuerzo. Gracias al
ocupaciones intelectuales y tendrían una importancia decisiva libro descübrió un mundo intelectual que le permitía evadirse de
En ese momento también empezó a manifestarse de forma la realidad que le rodeaba en el colegio, incómoda y con reglas
clara su carácter rebelde. Debía de ser un adolescente «difícü» que iíyustas. Con Ias matemáticas se adentraba en un maravüloso mun-
no conocía los términos medios: amaba u odiaba. Sus notas del do d°tado de la coherencia que le faltaba a su entomo y, además,
segundo trimestre del curso 1826-1827 lo atestiguan, ya que, mien- de enorme simplicidad, siempre que se supiera navegar por
tras que los deberes reügiosos, la conducta, el trabajo, la disposi- 6l. Las matemáticas se convirtieron en su único interés escolar y
ción y los progresos tenían juicios satisfactorios, su carácter era uno de los pilares fundamentales de su vida. Debido a esto,
calificado de «originaly extravagante». Las calificaciones, además, ^iois se desentendió del resto de las asignaturas, su comporta-
iban acompañadas de una crítica evaluación: mient0 en cl üceo empeoró y se aisló de sus compañeros. Solo ei

72 LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO . EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO


^ -on/a ortoaoxa, * ^ mmutoaaseguir de fnrm. a
enSen de Legendre, achacaba a Galois el hecho de n mecanica
No supo ver que no era Z *
*eth°
ho 0 esa falta de método a la larga le hizo tener problem
problema ‘ ^"
hech L0íos matemáticos
matemáticos oficiales
oficiales con
con los
los aue
que se , con
se relacionó después
desprecio por
V el desprecio po, el .. ™ asrgnaturas
resto de las ■ le supuso no^
aiflcultades
Igcultades en el centro,
centro lo que sin
srn duda contribuyó a fomento
^^(aoofiticaysocial.
^beldía política y soaal.

«Todas las verdades de las matemáticas


volver má$ adelante o por indicación del 9^/ *
profesor a esas partes mas compltcadas j están vinculadas entre sí.»
o más recientes. En cada nueva edición
Legendre iba añadiendo las novedades. • Adkiíin-Maiib Legendbe.

Por ejemplo, en la de 1802, en una nota


al pie, daba cuenta de un resultado publicado el año anterior: la demostración Galois se dedicó en solitario, sin la ayuda de su profesor, a
de qiie se podía inscribir en una circunferencia un polígono de 17 lados con la
ayuda de la regla y el compás. En otra de las notas reprodujo la primera de-
buscar demostraciones diferentes de las que había en el libro
mostraclón -que Lambert publicó en 1761, cuya autoría señala- de la irracio- de Legendre, y así tratar de resolver los problemas propuestos
nalidad del número * y añadió lo siguiente: «Es probable que el nümero k no en el mismo o los que le iban surgiendo con el estudio. Pronto
esté ni siquiera incluido en los irracionales algebraicos, es decir, que no pueda
el joven se dio cuenta de que su capacidad matemática era muy
ser la raíz de una ecuación algebraica con un número finito de términos con
coeficientes racionales. Pero parece muy difícil demostrar esta proposición». superior a lo normal y buscó ampliar su horizonte. Según el
Y no se equivocaba Legendre, porque su conjetura era cierta: n es un número testimonio de otro compañero suyo, a Galois nunca le gustaron
trascendente, pero hubo que esperar hasta 1882, décadas después de la muer-
los libros elementales de álgebra porque no era palpable el tra-
te de Legendre, para que dicha conjetura fuera fue demostrada por el mate-
mático alemán Carl Louis Ferdinand von Lindemann (1852-1939). Sin duda, un bajo de los investigadores. Esa fue ia causa por la que quiso
libro de este tipo era ideal para una persona como Galois, apasionado por las estudiar los textos originales de los grandes matemáticos de la
matemáticas, porque le proponía retos aunque, como era su caso, no tuviera
época, entre los que estaban las memorias de Lagrange. Gracias
a su lado ningún profesor que le estimulara.
a ellos, Galois se introdujo en la teoría de ecuaciones, en la que
La figura de Legendre trabajó e hizo contribuciones decisivas durante los años si-
Además de su labor pedagógica, Legendre destacó por su desarrollo del guientes.
analisis, en particular de los desarrollos en serie, y por participar de forma
destacada en las instituciones científicas de su época. Desde 1795 fue miem- Como señalaba su profesor, Galois estudiaba sin el método
bro de la Agencia Temporal de Pesos y Medidas, que puso en marcha el sis- abitual: repetición de ejercicios y aprendizaje en el orden pre-
tema métrico decimal, y de la Sección de Matemáticas del Instituto Nacional
P°r un libro de texto. Y así lo indicaba en sus notas. Esa
de C'encias y Artes, que sustituyó a la Academia de Ciencias. Fue profesor
encargado del examen de graduación de la Escuela Politécnica desde 1799 y a ta de método fue un lastre para el buen desempeño en los
miembro de la Oficina de Medidas desde 1812, entre otros importantes cargos. ^xarneries, pero a la vez permitió a Évariste abordar sin prejui-

todox^UnOS ^roi:,iemas> en cuya resolución se apartó de la or-

74
LA EDUCAC/ÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO
LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO
„ .¡técnica, que era el centro de enseñanza cienh'n.
la P^rtantó del país. CIent]flca francés
LA PERSONALIDAD DE 6ALOIS

Las califtcaciones de Galois en el Itceo Vr


Louis-)e-Grand durante el segundo tn- _ ñ i -
¡nestre del curso 1826-1827 son un refle- M I** jfl*
EL iNTENTO DE ACCESO A LA POLITÉCNICA
jo de su rebelde personalidad y dificil
encaje en el conservador centro. ¿''f'i
— Nota de estudio: conducta muy mala, y
Con «n a,t0 concepto de Sí nÜsml°’ sin creer necesario hacer nin
carácter poco abierto. Ambioona la £|J| J
originalidad. Sus aptitudes son rele- ¡¡¿5i íi! „ tl
1 curs° de preparacion -e mcluso sin decir nada a su fan^
vantes, pero no quiere utilizarlas en la
retórica. No hace absolutamente nada
por la clase. Ledomina el furor por las
- j :
m
M| || | 1j Jgj
V-
y apesar de tener un ano menos de lo que erahabitua] eiTtos
Lpirantes, Evariste Galois se presento a los exámenes de in^
Jla Escuela Politécnica en junio de 1828. E1 esperado suspeZ
matemáticas; pienso que sería mejor *YIi 1
para él que sus padres permitieran f||* jLH iJTTSVMi §■ foe una desilusión para el aspirante, pero, a la vez, sirvió para
que no se ocupara más que de ese es- ji t ^Jji motívarlo a prepararse mejor, y por eso volvió al Uceo dispuesto
tudio; pierde su tiempo aqui y no hace
a cursar unas matemáticas mas profundas para poder presentaree
más que atormentar a sus profesores I^ÍÍS
y hacerse abrumar de castigos. No se ÉH
con más posibilidades de éxito al año siguiente. Por eso se matri-
muestra desprovisto de sentimientos Aspecto dei patlo
Aspecto del patio del
det liceo
iiceo culó en la asignatura «Matemáticas especiales», impartida por el
religiosos, SU salud parece frágil. Louis-Ie-Grand en la actualidad. profesor Louis Richard.
— Retórica. Nota del profesor M. Pierrot:
trabaja algunos deberes. Aparte de eso, hablar como siempre.
Richard era un profesional entusiasta que estaba atento a las
— Nota del profesor M. Desforgues: disipado, hablador. Pienso que pone em- nuevas tendencias e investigaciones, y tema un cariño especial a
peño en cansarme, y sería muy mal ejempio si tuviera alguna influencia las matemáticas que, además, sabía transmitir a sus alumnos. De-
sobre sus compañeros.
tectó rápidamente la habilidad de Galois para alegría de este, que
— Matemáticas preparatorias. Nota del profesor M. Vernier: inteligencia, pro-
gresos sobresalientes. Insuficiencia de método. por fin encontraba a alguien con quien compartir su entusiasmo y
pasión por la materia. Las relaciones matemáticas entre Richard
y Galois fueron muy fructíferas para el desarrollo del joven, quien
ideaba soluciones originales a los problemas que planteaba el pro-
Galois se dedicó de forma intensiva a las matemáticas, con
fesor a toda la clase. Este se percató pronto del valor de Ias apor-
una gran confianza en sus capacidades y dejando a un lado a pro-
taciones de Galois y guardó durante toda su vida los manuscritos
fesores y compañeros, Uno de sus profesores afirmó; «Le domina
del joven, dejándoselos a su muerte a otro gran matemático,
el furor por las matemáticas; pienso que sería mejor para él que
Charles Hermite (1822-1901). Hoy se conservan en la Biblioteca
sus padres perrmtieran que no se ocupara más que de ese estudio;
del Instituto de Francia,
pierde su tiempo aquí y no hace más que atormentar a sus profe-
Puede observarse el aprecio que Richard tenía a Galois en sus
sores y hacerse abrumar de castigos.».
^otaciones durante el curso: «Este alumno tiene una destacada
Pero las notas y las descalificaciones de todo el profesorado
uperioridad sobre todos sus compañeros», y también «este alum-
no e ibart a hacer desistir de su interés por las matemáticas. Bus-
g° no trabuja más que las partes superiores de las matemáticas».
co entonces una salida pedagógica en ia que las matemáticas fue-
ran ímportantes y por ello decidió intentar su ingreso en la Escue- e^s ^^taaciones contrastaban con el parecer general del liceo,
resado en la siguiente nota de estudio:

LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO

LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTtCO


U>s temas que ocupaban a Richard y GaJois eran
asuntos de investrgacion de laépoca, los “""«i-
ban a los matemáticos más brillantes ripi m°S quePfe-
LA ESCUELA POLITÉCNICA

* a la enseñanza de la ingeniería y dependiente del Ministerio de


P n hecho concreto: la prestigiosa revLsta^l, , ^apor-
Sef 1 Escuela Politécnica fue creada en 1794 como una escuela prepa-
Defensa. la tscu eSpecialidades de la ingeniería civil y militar. Fue Zitiqnes, dedicada a la publicación de mvesügacTn^ti^T'
únodeíoTresultados del proceso de creaclón de organismos de formación de matemáticos profesionales de reconocido prestígio^S
oara los futuros cuadros del Estado. puesto en marcha una vez transcurrido en el número del 1 de marzo de 1829 un artículo de Gato” ™
el oe todo «agudo» de la Revolución. La comis.on que diseno la estructura
1,Z Escuela Politécnica estuvo presidida por el matematico Gaspard Mon- e, siguiente título: «Demonstration d’un théoréme sur les’C
Z aue fue su primer director y reclutó a cientificos de primera fila, entre tions continues penodiques» («Demostración de un teorema Z
los aue se hallaban Joseph-Louis de Lagrange, Pierre-Simon de Laplace, lativo a fracciones contmuas periódicas»), Galois no habíacum
Adrien-Marie Legendre y Sylvestre-Franpois Lacroix. Sus planes de estudio
plido todavía los dieciocho años, algo bien poco frecuente en un
combinaban aportaciones teóricas con aplicaciones practicas, y las mate-
máticas eran una materia fundamental. Pronto se convirtió en el centro de autor. No cabe duda de que el artículo tenía calidad, pero estaba
enseñanza técnica más importante de Francia y de toda Europa, y su orga- en la ltaea de las ideas de Legendre y en él no aparecen todavía
nización se erigió en un modelo aplicado en otros paises. Cuando Évariste
grandes ideas imagmativas que más adelante generará el joven
Galois era estudiante tenia una merecida fama, y todos los alumnos aventa-
jados intentaban entrar en ella, para lo que había que superar unas dificiles
matemático.
pruebas de acceso. Estas se preparaban de forma específica y los aspirantes Para Galois fue todo un orgullo la publicación de este artículo,
tenían que invertiral menos un año en una preparación matemática especial. pero también para Richard, quien confirmaba que tenía como alunv
El ambiente político de los estudiantes de la Politécnica solía ser progresis-
ta, y muchos estuvieron en primera línea en las diferentes revueltas que se
no a alguien con un brillante porvenir matemático, puesto que una
sucedieron en París en las primeras décadas del siglo xix. revista seria —con lo que conlleva de revisión previa de los origi-
nales antes de su publicación— había aceptado un artículo suyo.
De esa relación entre profesor y alumno se podían esperar cosas
importantes.

Se comporta generalmente bien; sin embargo, a veces su conducta


es reprensible. Trab^ya mucho y está dotado de grandes aptitudesy
de una facilidad sorprendente. Sus progresos responden a su traba- LAS LECTURAS (O LAS FUENTES) MATEMÁTICAS
jo y a su facilidad. Tiene un carácter extravagante, es a veces poco DE GALOIS
serio pero a menudo también parece razonable. Se porta bastante
bien durante los servicios religiosos. Su salud es buena. La historia de las matemáticas muestra que de vez en cuando apa-
recen ^úeas brillantes que suponen avances súbitos en problemas
Y todavía peor era lo que expresaba el profesor de física y cuya resolución ha permanecido encallada durante mucho tiempo.
química, Jean-Baptiste-Antoine Thiilaye: «Conducta pasable, tra- ja ^^tes casos, además, estas ideas geniales han significado
bajo nulo». Thiliaye era un profesor que solía mantener una estre- apertura de nuevas vías que no solo han resuelto ios problemas,
cha relación con sus aiumnos y Galois no le hacía ningún caso, m hiate^Ue tamkién han abierto nuevos campos de desarrollo de las
a el ni a sus asignaturas, justamente al contrario de lo que le Pasa' decir^1^038’ ^0^311^0 nuevos desafíos. Pero sonraros—porno
ba con las matemáticas y el profesor Richard. mexistentes— los casos en que esas aportaciones han surgi-

LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO , EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO


do sin un sustrato matemátíco basado en las ideas de los cultfe
retomó el tema en 1770 en su artí
dores anteriores de ese problema. Es decir, antes de poder apoJ*' i algébrique des équations» -
nuevos puntos de vista, de ampliar el honzonte, de dar una nUev sUf >ución algebraica de las ecuaciom
perspectiva, conviene conocer a aquellos que han pasado apj Academia de Ciencias de Berlín:
por allí. Hay que estar, como aflrmaba Isaac Newton, «subid0s S
hombros de gigantes». Este examen tendrá una doble ventqja; por una parte ^.
porcionar mayor claridad sobre las conocidas resohict
«Las matemáticas parecen constituir una facultad de la mente cero y cuarto grado. Se conocían desde hace mucho tiJT,
humana destinada a compensar la brevedad de la vida xnulas de resolución; por otra será útil a los que quieran q

y ia imperfección de los sentidos.» la resolución de grados superiores, proporcionándoles 0


¿ °**
puntos de vista para ello, ahorrándoles, sobre todo i,n ^
— Jean-Ba?tiste Joseph Foubier. de tentativas inútiles. > ^ g^n numen,

Un gran avance fue el que supuso la solución que Galois dio La vía de ataque de Lagrange al problema de la resolución de
al viejo problema de qué ecuaciones son resolubles por radicales las ecuaciones de grado superior a cuatro es la siguiente- en vez
Fue una contribución realizada, además, en una temprana edad de buscar directamente las n raíces que existen de una ecuación
—puesto que murió antes de cumplir los veintiún años—, circuns- de grado n, su objetivo era obtener ecuaciones auxiliares, que Ua-
tancia que da más valor a su tarea y a su visión, porque no tuvo ma «resolventes», construidas a partir de las soluciones de laecua-
demasiado tiempo para reposar y concretar sus ideas. Estas no ción. Cualquier cambio en el orden de esas raíces, es decir, cual-
salieron de un desierto matemático, sino que estaban desarrolladas
quier permutación de estas, realizada en una función de esas
a partir de la lectura de textos matemáticos de sus coetáneos. Por
raíces, cambia su valor. Sin embargo, existen algunas de esas fun-
eso es interesante conocer cuáles fueron esas lecturas y cuáles de
ciones que presentan simetrías en las que algunas permutaciones
entre ellas le interesaron especialmente.
de las soluciones no cambian su valor: son, por tanto, funciones
Uno de los autores preferidos de Galois fue Joseph-Louis de
conpocos valores con las que se pueden construir ecuaciones
Lagrange. Y otro, Augustin-Louis Cauchy; este, curiosamente, ya
auxüiares fáciles de resolver, y, a partir de su resoiución, encontrar
que tuvo un papel destacado —y funesto— en la falta de recono-
as raíces de la ecuación original. Esas resolventes de las ecuacio-
cmuento en vida de la obra de Galois. También influyeron en su
nes de tercer y cuarto grado son de un grado menor, lo que con-
obra dos matemáticos que hicieron de puente entre Lagrange y
uce a una ecuación de segundo grado, fácilmente resoluble por
Cauchy: en concreto, el italiano Paolo Ruffini y el alemán Carl raoicales.
Friedrich Gauss.
Lagrange muestra con este procedimiento la forma en que se
de 60 a °btener las soluciones de las ecuaciones generales
los qT? y cuarto grado, sin tentativas del tipo de las que hicieron
§e ristas del Renacimiento italiano.
LAGRANGE Y LAS ECUACIONES DE QUINTO GRADO
ecua • razonamiento general de Lagrange era de este tipo: a cada
xtX 10n §eneral de grado n (a;n + fl1a;','1 + ...+ ®M = 0) de raíces
Joseph-Louis de Lagrange (1736-1813), en un intento de encontrar
co * Se pue(*e asociar una función racional í{xv x2,...,
vias para avanzar en la resolución de las ecuaciones de grado su
n permutaciones de las n raíces, tendrá como máximo

U EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO


LA EDUCACIÓN DE UN JOVEH MATEMÁTICO
tantos valores como número de permutaciones: 1-2*3...
^os vaiores distintos son las soluciones de la resolvente h

[.agrange: (lf&d . A jOSEPH'LOU,S DE LAGRANGE


Las raíces de la ecuacion ongrnal son funciones racionales rt
eph-L°uís de Lagrange 0736-1813),
las de la resolvente. E1 grado de esta resolvente es como má* nque de origen francés, nació en Turín
mo «/, es decir, 6 en el caso de la cúbica, y 24 en la ecuación hp ntalia). en cuya universidad esmdió. Fue /
cuarto grado. Si se encuentran funciones que por permutaci0ne! nombrado profesor de geometría en la W
Academia Militar de su ciudad natal a los
tomen un numero de vaiores menor de n!, se reduce hasta ese Hiecinueve años, donde se convirtió en
número el grado de la resolvente. Lagrange demostró un teorema ofesor de los futuros oficiales del rei- ^ l **
según el cual ese grado tiene que ser un divisor de nJ. no de Saboya, la mayoría de los cuales v y
eran mayores que él. En 1758 fundó una JPÉ & f
En el caso de la cúbica, el divisor de 3! = 6 que se utili2a es2
sociedad que acabaría siendo la Acade- C wL
(siendo al resolvente de segundo grado); en el de la cuártiCa mia de Ciencias de Turín, y en 1766 fue % 11 ^
es 3 (que divide a 3!=24), como ya se había visto. Pero, al pretender nombrado director de la Academia de V. ■
continuar con grados mayores, empezando por la de quinto grado Ciencias de Berlín, a propuesta del an-
terior director, Leonhard Euler. puesto A
(en que la resolvente tema que ser un divisor de 5! = 120), Lagrange
que desempeñó durante veinte años,
no logró rebajarlo de 6, cosa que no facilitaba el problema, sino que hasta su traslado a la capital francesa.
lo complicaba. Y lo mismo pasaba con otros: no obtuvo ningún Durante el período posterior a la Revo- ¿V

resultado. Como reconoció años más tarde en su Tratado de la lución francesa trabajó en la comisión
para el establecimiento de un nuevo sis- ■MaSslSIÍiaMBÍBMttaB
resolución de las ecuaciones numéricas de todos los grados: tema de pesos y medidas. Después de
la Revolución. fue profesor de la nueva Escuela Normal (en 1795) y más
Todas las tentativas que he hecho para llevar más lejos la resolución tarde de la Escuela Politécnica (1797), donde explicó y editó su teoría de las
funciones analíticas. Tres de sus obras, Resolución de ecuaciones numéricas,
de ecuaciones no han desembocado más que en encontrar nuevos
Teoria de las funciones analiticas y Lecciones sobre elcálculo de funciones
métodos para el tercero y cuarto grado, sin que haya podido afectar fueron las que en el curso 1827-1828 proporcionaron a Galois los conocimien-
los grados superiores, salvo para clases particulares de ecuaciones. tos algebraicos a partir de los cuales desarrolló sus teorías. A su muerte, en
1813, fue enterrado en el Panteón de los Hombres llustres de París. El encar-
gado de hacer su elogio fúnebre fue otro de los grandes matemáticos de la
Este fracaso en la búsqueda de soluciones de las ecuaciones
época, Pierre-Simon de Laplace, quien destacó que «entre aquellos que de
generales de grado cinco o mayor, después de los esfuerzos realiza- modo más activo han extendido las fronteras de nuestra ciencia, Newton y
dos por tantos matemáticos, sembró la duda acerca de su existencia Lagrange poseían en su grado más elevado ese venturoso arte de descubrir
los principios universales, aquellos que constituyen la verdadera esencia de
la ciencia. Este arte, unido a una singular elegancia en el desarrollo de las
teorías abstractas, es característico de Lagrange».

LAS PERMUTACIONES

Lagrange utilizó en sus deducciones la herramienta de las permu-


har una serie de objetos, y permutaciones son las distintas formas
taciones. Ya los matemáticos hindúes se habían maravillado de la
. e 0r^enar los n elementos de un coryunto. E1 número de permu-
magrutud gigantesca de las posibilidades diferentes de reordenar
^ciones de n objetos, que se representa por Pn, es el numero de
una pequeña cantidad de objetos: permutar consiste en reorde-
distintas en que pueden ordenarse.

LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO


83
JOVEN MATEMÁTICO
LA EDUCACIÓN DE UN
RUFfini y su regla

Aunque en general no se reconozcala importancia de Pao)o pAOLO rüffini


(1765-1822), a casi todos los estudiantes les suena su nortibre n
olo Ruffini (1765-1822) nació en Valen-
en los tratados de matemáticas de secundaria aparece la íano (Italia) y era hijo de médico. Estudió,
«regla de Ruffini», utilizada para obtener el cociente y ei restr^ !,tre otras materias, matemáticas y me-
división de un polinomio P(x) por el binomio (x~a). üel* dicina en la Universidad de Módena. Las
ndes transformaciones políticas de su
Ruffini avanzó un paso más, pues estaba convencido de n. ■noca le afectaron de forma directa, por-
todos los intentos anteriores —incluido el de Lagrange-. de 81 nue al negarse a prestar juramento de
trar unafórmulapor radicales para la resolución de laecuae-' adhesión a la RepOblica Cisalpina -crea-
da en 1797 por Napoleón y cedida, como
general de quinto grado o mayor habían fracasado, esto debíTtlü
reino, a Austria en 1815- le fue prohibido
marse como prueba empírica razonable de que no existía, y que °" enseñar, por lo que se dedicó a la medí-
consiguiente, la tarea era demostxar esa imposibiUdad, aunqu’e no cina como profesión y, como afición, a
sus intentos de demostrar la imposibili-
fuera esa la opinión generalizada: seguía intentándose encontr^
dad de la resolución de la ecuación de
la fórmula que iba a garantizar la fama a aquel que la consiguiera. quinto grado. Volvió a la docencia des-
Para demostrar la imposibilidad de la resolución de la ecua- pués de la caída de Napoleón, en 1814.
Murió como consecuencia de un tifus
ción de quinto grado, Ruffini tomó de Lagrange las ideas sobre la
adquirido en la epidemia de 1817.
reordenación de las soluciones de una ecuación y profundizó en
el camino de la abstracción. Para ello se ocupó no tanto de las
reordenaciones de Lagrange, sino de las transformaciones que De-
vaban de una a otra de esas ordenaciones, a las que llamó permu- anciano entonces, quien no le contestó. Siguió refinando lademos-
tazioni. Esto le condqjo al estudio de un conjunto cuyos elemen- tración, y de nuevo se la envió a Lagrange, quien continuó sin con-
tos eran las pérmutazioni, en ei que combinando de forma testar, a la vez que le llegaban noticias de rumores sobre los errores
sucesiva dos de estas se logra otra nueva permutazione. La pecu- en su demostración. Eso le llevó a abandonar las matemáticas y
liaridad estriba en que no se obtiene siempre la misma si se varía dedicarse a su otra profesión: la medicina. Poco antes de morir se
el orden en que se haga la composición, al contrario de lo que enteró de que alguien poco dado a cumplidos como Augustin-Louis
sueede con la mayoría de las operaciones, como ia suma o la mul- Cauchy sí que había aceptado como válida su demostración y le
tiplicación de números, en las que el orden de los elementos no babía dedicado sus alabanzas. Lo sorprendente del caso es que
altera el resultado: cumplen la propiedad conmutativa. Y sobreel Cauchy esta vez estaba equivocado porque, aunque el resultado
estudio del álgebra de las permutaciones intentó Ruffim demostrar propuesto por Ruffini era cierto, la demostración tema un error.
la imposibilidad de la resolución de la ecuación de quinto grado.
Con las cinco soluciones de la ecuación de quinto grado se
obtienen 120 (5! = 120) posibilidades de ordenamiento, de las Que
solo unaparte serán válidas. Ruffini, partiendo de esta estructuia cAUCHY y las permutaciones
intentó demostrar la imposibilidad de la resolución de la ecuaci^
de quinto grado desde la imposibilidad de la estructura. f ,na deltSth CauchY (1789-1857) no se ocupó de forma directa
consideró que tenía la demostración, se la envió a Lagrange> r° lema de la resolución general de las ecuaciones, pero sí

LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO


rn situación se complica cuando algunos de los elemenj
Para discemir cuál es ese número se procede de la Sig(li„ni
£ por ejemplo, conocer las formas diferentes de m S°1'
forma: se puede elegir el primer elemento entre los n dispow^
de la palabra AMAPOLA, que tiene 7 letras pero c "”;138
nara el segundo se üenen n-1 posibüidades; para el tercero n ,
|etr ■ 3 veces. E1 número no es P7 = 7! = 7-6.5.4.3 0 w’* A
y así sucesivamente. En deflnitiva, el numero de permutaciones ¿
cambiar entre sí las A, se obtiene la misma '3'¿-l=5040,
4
n elementos distintos será
^¿ndo fljas las letras M, P, O y L, potie^

P=n(n-l)(n-Z)...3 2l. ^es diferentes con las 3 lemas A (P, = 3! = 6). Esto ocurre
"alquier forma de ub.car las letras M, P, 0 y 4 luego e,
total de palabras sera.
A1 producto se le denomina «factorial de n» y se representa
como n!\
N=■ 5040
840.
6
TC/=w(7t-l)-(n-2)-...-3-21=Pn.

Con permutaciones con repetición, si tenemos unacolección


A1 ir aumentando n, el valor de n! crece de una manera mu-
de n objetos, de los cuales hay a ejemplares del objeto A, b ejem-
cho más rápida de lo esperable. Con la calculadora se puede
plares del B,z ejemplares del Z (a + b + ...+z=n), el numero
comprobar. Si 5! = 120 y 10! =3628800, son cantidades asequibles,
total de permutaciones con repetición que se pueden foimar es
ya 201=2432902008176 640 000 (aproximadamente 2,4xl018), tie-
ne 19 cifras y 50! (aproximadamente 3,04x 1064) tiene nada menos
n\
que 65 cifras. Para facilitar el cálculo, a pesar de no tener sentido,
alb\...z\
por definición se toma 0! = 1.
Para formar todas las permutaciones se utiliza la misma es-
trategia que para calcular el número: se toma el primer elemento
y se analizan las distintas posibilidades que se tienen para el se-
gundo. Para cada una de ellas se consideran todas las posibilidades GAUSS Y LAS ECUACIONES CICLOTÓMICAS

de elegir el tercer elemento, y así sucesivamente. Las permutacio-


nes posibles con 1,2,3 y 4 (todos los números diferentes de cuatro Lainfluencia de Carl Friedrich Gauss (1777-1855), uno de los gran-

ciffas distintas que se pueden formar con ellos) serían: des matemáticos de la historia y clave para la evolución del álge-
bra --hasta el punto de ser conocido como «príncipe de los ma-
temáticos»—, también fue patente en la experíencia de Galois. Ya
1234 2134 3124 4123
en su óe 1799 demostró de forma rigurosa el teorema funda-
1243 2143 3142 4132 ^ental del álgebra, enunciado por D’Alembert, como ya se ha
1324 2314 3214 4213 ^t0 ^^riormente. En su forma más general dice: «Todo polino-
o no constante con coeficientes complejos de grado n tiene n
1342 2341 3241 4231 mices».
1423 2413 3412 4312
SolüG— expresó sus dudas sobre la posibilidad de hallar una
1432 2431 3421 4321 q0e 410n ^enera* de ins ecuaciones algebraicas de grado mayor
’ en el proceso, estudió y resolvió muchos tipos de ecua-

84
LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTlCO
ciones. En particuiar, probó que las ecuaciones del tiPo
son resolubles para cualquier número natural n. Como 50
carl friedrich GAUSS

x*-1 = (cc- IX&* + x"-2 +... + x+1).


n siendo las matemáticas un territorio
e no solo cuenta con un gran número
Las soluciones de af1-1 = 0 son 1 y las raíces de genios precoces, sino que además es j
pronocido socialmente como tal, quizá
Carl Friedrich Gauss (1777-1855) es el
(xB'1 + £f,'2+...+#+l), caS0 más conocido de talento precoz, W 'V-ILH
tanto que él mismo solía decir que había : II
aprendido a contar antes que a hablar. ■' “ T*> J ■
que es la Uamada ecuación ciclotómica, Uamada así porqUe tiene
De hecho, antes de cumplir tres años, m. / V I
relación con la división de la circunferencia en n partes igual^ ^¡raba con atención unas operaciones E I
se relacionan con uno de los problemas clásicos de las matemáti- que estaba haciendo su padre para ob- ,£m I
cas: la construcción de polígonos regulares con regla y compás tener el sueldo semanal de unos trabaja- jH
dores a su cargo; al acabar, el pequeno F
Carl Friedrich le dljo a su padre que la \ \ J
«Los eneantos de esta ciencia sublime, las matemáticas, solo se cuenta estaba mal hecha y, cuando este
la repasó, constató con gran sorpresa m
revelan a aquellos que tienen el valor de profundizar en ella.» que el resultado correcto era el que de- «tí I
— Cabl FniEDaicH Gaüss. cía su hijo. Un poco más mayor, con nue- —-iOI
ve años, su maestro propuso en clase
sumar todos los números desde 1 hasta 100, con la seguridad de que los niños
Gauss estudió con detenimiento las condiciones en las que estarían un buen rato con las operaciones y le dejarían tranquilo. Sin embargo
1=0 es resoluble algebraicamente, lo que lleva a que lo sea la a los P°cos segundos, Gauss dijo Ligget se! («¡Ahí está!»): había escrito en la
p.zarra el resultado correcto, 5050. al que había llegado con un sencillo pro-
ecuación ciclotómica Demostró que lo era para diferentes valores
cedimiento (que, en realidad, era la fórmula de la suma de los términos de una
de n, el primero de los cuales fue n =17, lo que implica que el progresión aritmética); se había dado cuenta de que la primera cifra (1) y la
polígono regular de 17 lados se puede inscribir en una circunfe- última (100) sumaban 101, y que lo mismo sucedía con la segunda (2) y la
penultima (99), con la tercera (3) y la antepenúltima (98) y así sucesivamen-
rencia mediante la regla y el compás. Esta demostración la anotó
te. Lo único que hizo, pues, fue multiplicar 50 -101.
en su diario el 30 de marzo de 1796, y fue la que le inclinó de
forma definitiva a dedicarse a las matemáticas, ya que hasta ese Una vida repleta de logros

momento dudaba entre ellas o las lenguas clásicas. Más adelante La fama de genio de Gauss se extendió rápidamente y con catorce años fue

probó los mismos resuitados para n = 257 y, más en general, para ci'ud6^8^0 Se convert'ria en su protector, el duque de Brunswick (su
u a de nacimiento), quien era conocedor de esa fama. A los dieciocho años,
todos los números n = 22? +1 que sean primos (en esa expresión ^emostró la posibilidad de inscribir un polígono regular de 17 lados en una
los casos 17 y 257 corresponden a p = 2 y p = 3). ^cunferencia utilizando solo la regla y el compás. La generalización de ese

Lo que liga a Gauss con el avance hacia los resultados de Ga- 9on° Particu*ar• dando la característica que debía cumplir n para que un polí-

ois es el hecho de que las soluciones de la ecuación ciclotómica


orman un grupo cíclico (todos los elementos son potencias de
j ° e e *os}’ ^ aunque no llegó a hacer un estudio complet0
S35 So uc^ones sí que dio esbozos de la misma.
L
Probl re^u*ar de n ^dos pudiera construirse con regla y compás, resolvía un
v¡da err)a pendierUe desde hacía casi veinte siglos. Gauss continuó toda su
norT..rea '2and° aportaciones fundamentales en geometría, estadística, astro-
"omia y
Got-ir.9 V f'S,Ca y desde 1807 lo hizo desde una cátedra en la Universidad de
G°tinga,
9a’ Cludad en >a que murió en 1855.

jiir mt iwin—nr"-

U EOUCAC,ón oe un JOVEN matematico


87
LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁ.TICO
Que lo hizo de las permutóciones, estudiándolas de forma ¡n, sigue utüáando en la actualidad, y fljó ia teoría
diente lo que contribuyó ai desarrollo posterior de los trabaj Pert ^fforno rama independtónte en las matemáticaa. EnTsm
AbelyGalois. 0sde 18 °lceM — otras partes de las matemátícas JZ
rocediO como en las
Cauchy fue uno de los grandes matematicos de Ia ép0ca 3 PHó poniendo a punto los ¡momas y construyenrin a Z ™
damental para el desarrollo de la disciplina tanto en el
^Só,P°™end°aP^
“Ue^unaSÓUdaeStrUT
^iódarunestatusde
cálculo infinitesimal, al que dio el impulso definitivo, como Z, 1
deesiLó dar un estatus de senedadalateoríadepermuiacioni
ecuaciones diferenciales, la teoría de funciones de variable J* todo a
conTtaba ya todo a punto
punt para abordar la imposibilidad deTa
pleja, el álgebra y la física teórica Junto con Gauss constituv!T solución por radicales de las ecuaciones de grado mayor que 4
pareja fundamental de las matemáticas de la primera mitadd fZ momento fue cuando apareaeron primero Abel y después
sigio xix. Nació en París el 21 de agosto de 1789, poco más de /¡
ralois -—c°n los que Cauchy tuvo varios en«>ntronazos- que
mes después de la caída de la Bastilla. Ingresó de forma brUiajT ^uaron definitivamente el problema. E1 álgebra adqmríaun’nue-
en la Escuela Politécnica (fue el segundo de los 105 adrnitidos
vorumbo.
su promoción) y cursó estudios de ingeniería civil, que acabó antes
de cumplir los veintiún años como el tercero de su promoción
comenzó a ejercer su profesión en la construceión de un pueno *

Pero entonces se despertó su interés por las matemáticas, siguiem


do, a1 parecer, los consejos de Lagrange, y a partir de 1811 empezó
a presentar de manera regular diferentes memorias de temas ma-
temáticos a la Academia de Ciencias, en la que intentó ingresar
para poder dedicarse de forma profesional a las matemáticas. Sin
embargo, fracasó hasta tres veces.
Tras la caída definitiva de Napoleón y la restauración borbóni-
ca (1815), se oficializó el revanchismo contra todo lo que olía a re-
publicano y napoleónico. Científicos reaccionarios sustituyerona
los progresistas en sus cargos, como sucedió con Monge o el físico
Sadi Camot en la Academia, a quienes relevó el propio Cauchy, de
familia catófica y conservadora y de mentalidad ultramonárquica.
Justamente ese mismo año de 1815 publicó en el Joumal de
VÉcole Polytechnique su «Mémoire sur le nombre des valeurs
qu’une fonction peut acquérír lorsqu’on y permute de toutes les
maniéres possibles les quantités qu’elle renferme» («Memoriaso-
bre el número de valores que una función puede adquirir cuando
sustituimos de todas las formas posibles las cantidades que con
tiene»). En esta memoria reconoció que los primeros que trataron
sobre estos temas fueron Lagrange y el químico Alexandre-Theo-
phile Vandermonde (1735-1796), cuyas aportaciones
pliadas por Ruffini. Cauchy mejoró la notación, proponien 0

LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMÁTICO


91
LA EDUCACIÓN DE UN JOVEN MATEMATICO
CAPÍTULO 4

Revolución, matemáticas
y muerte

Galois murió muy joven, antes de cumplirlos


veintiún años, a causa de una peritonitis provocada
por las heridas que le prodqjeron en un misterioso duelo a
pistola en mayo de 1831. A pesar de su juventud, destacó en
su momento por su activismo en la lucha política y dejó
para la posteridad un testamento matemático de gran
importancia en el tema al que más se dedicó: las
condiciones de resolubilidad de las ecuaciones.
Después de publicar su primer artículo, Évariste Galois se in-
trodujo de lleno en el tema en el que haría sus principales apor-
taciones: las condiciones para que una ecuación sea resoluble.
Con este propósito desarrolló la teoría de grupos, lapuso en eí
candelero de la actividad matemática y dio un paso definitivo
hacia el cambio de paradigma del álgebra, que pasaría a ser el
estudio de las estructuras. Sin embargo, como en todos los cam-
bios revolucionarios, los de Galois tuvieron que luchar contra
las resistencias de los poderes científicos establecidos y la in-
comprensión de ios principales matemáticos.
En el plano político tuvo lugar la revolución de 1830, que,
en realidad, solo cambió la apariencia de la situación. En este
contexto Galois se fue radicalizando y acabó siendo detenido.
e hecho, pasó por la cárcel dos veces, y a la salida de esta tuvo
tola eSenlace fatal: acabó malherido a causa de un duelo a pis-
cuyos motivos no están muy claros— y murió al día si-
ejjiente. Previendo el fatal desenlace, la noche anterior plasmó

desrT^'^ t0(los sus avances matemáticos, los mismos que años


^ate1168 -6 otor&aron un lugar imperecedero en la historia de las
,mie7ÍCas- ^omo afirmó el matemático francés Jules Tannery,
$erá ijüraS haya matemáticos en la tierra, el nombre de Galois

REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE


grandes avances

°, rnis de Ciencias para que emitieran un inform 1


Hacia la primavera de 1829, Galois comenzó a atacar ei n AC3dCfóta le fue entregada a Legendre y a Cauchy^lSObre su
pendiente en la resolución de ecuaciones con la ayuda vPr°blefna va)°r' „bre eUa. Legendre concluyó que eramuvH^,®*opi‘
del profesor Louis Richard: en concreto, buscaron caract ^ Le füe Cauchy el único encargado dejuzgárla.S ,e‘eer'
ecuaciones en particular son las que pueden resolverse^^ vp°rl°«cay,v sorpituucri^rL.v.x.^,pttiuio,
sorprendentemente, laperdió, aeser
desentenrii • j “ Uevó
cales. Para dichatarea, Galois utilizó ideas nuevas, asoc^^ aSU ccasa y,’rio que nadie
asU nadie contestó
contestó nunca
nunca a
a Abel.
Ahni endose de la
estructura a los coeficientes de la ecuación (el «grupo ^ ^
ción») y estudiando las características de los tipos que * ^
aparecer (según cuáles sean habrá o no solución). Pue ,Enlasciencias;
revolución, ya que el álgebra dejaba de tener como objet n o tendrían que ser la recompensa de una u
resolución de ecuaciones y comenzaba a ocuparse de caractT0 **
pensar en política o en religión.»
las distintas estructuras. En definitiva, constituyó el pasQeriZaí
matemáticas modemas. Tanto Galois como Richard eran co^ ^ — ÉVAKISTE GALOtó.
tes del valor de las ideas que iban surgiendo. Por eso el prof *
opinaba que ei joven Évariste debía ser admitido en la Escu^ En realidad, Cauchy, desde que fuera elegido académico en
Politécnica directamente y sin examen, para tener el ambientí 1816, solo había presentado un trabajo que no fuera suyo. Pero
adecuado en el que desarrollar y profundizar sus teorías. esta vez entregó las dos memorias de Galois a la consideración
Mientras tanto, alumno y profesor redactaron dos impoitantes de la Academia. Concretamente la primera en la sesión del 25 de
memorias que enviaron a la Academia de Ciencias. Los matemáíi- mayo de 1829, titulada Recherches algébriques (Investigationes
cos de esta eran, según Richard, los más competentes parajuzgar- aigebraicas). Se solicitó a Jean-Baptiste Joseph Fourier y Claude-
las. Para que el dictamen fuera rápido y se reconociera la valíade Louis Navier que la estudiaran y enjuiciaran. E11 de junio, en la
los resultados conseguidos, el profesor Richard se dirigió directa- siguiente sesión, se presentó Recherches sur les équatims algé-
mente a Cauchy, a quien creía la persona apropiada para valorar briques de degré premier (Investigaciones sobre las ecuaciones
las memorias. A pesar de ser poco dado a utilizar procedimientos algebraicas de grado primo), y serían Siméon Poisson y Cauchy
no convencionales, Richard estaba convencido de la importanda los encargados de emitir el dictamen. Sin embargo, todos los aca-
de los trabajos de su discípulo. démicos delegaron la responsabilidad en Cauchy, que era el que
había aportado las memorias. Este se llevó a su casa los dos ma-
nuscritos con el consentimiento de sus colegas, con lo que se
convirtió en el único garante de los mismos. Nunca los presentó
EL RECHAZO DE CAUCHY en la Academia. Galois, además, jamás pudo recuperar lo que ha-
bía entregado.
Seguro que el profesor de GaJois no conocía lo que había sucedidc E1 curso escolar finalizó y Richard concedió a Galois el primer
entre Cauchy y NieJs Henrik Abel tres años antes. E1 joven mate Premio como mejor estudiante de su curso y como tal se presentó
mático noruego había intentado reunirse con Cauchy P313 eX^ c COncurs° general de todos los centros de París. Este certamen
neríe sus estudios sobre la imposibilidad de la resolución algebra^ en un problema que Galois resolvió haciendo una gene-
ca de las ecuaciones generales de grado superior al cuarto, Pe Clón óel mismo, algo no habitual en estudiantes de esaedad.

97
REVOLUOÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE
o fue calificado en cuarto lugar, v rnm„ ,
/scar de ed ' • nftii i oao\ • " mo S^nador sp
AP^uguste Bravais (1811-1863), quien pasados unos cua„,!
NIELS HENRIK ABEL #
erig>° nü^ól33 ideaS de GíUOÍS 31 eStUdͰ de la ^talograffri
aÁ05 af, estancia de Galois en el liceo Louis-le-Grand ^ **
Niels Henrik Abel (1802-1829) nació en
Oslo y creció entre grandes estrecheces
aca»oiíl
económicas y problemas de salud. Tuvo
la suerte de encontrar en la escuela ep.s-
copal un profesor de matematicas que IjJBS*
advirtió sus excepcionales cualidades hpW&'*. # £UVERANo DE1829
matemáticas e hizo lo posible por desa- ' vfefl#
rrollarlas y darle la posibilidad de seguir SaCJl
nurante el verano de 1829 Galois tuvo que vivir dos sucesos des-
estudiando. Con su apoyo. Abel logró y
una beca para la Universidad de Oslo. ~Ljados. En el piano personal tuvo lugar el suicidio de su padre
Durante el transcurso de sus estudios. A „ en el profesional fracasó en su segundo intento (y fflttao posible)
Abel llegó a publicar trabajos en una re- i ■ Mk ie entrar en la Escuela Politécnica
vista científica noruega. De hecho. desde
la secundaria estaba buscando la solu- E1 padre de Galois era el alcalde de Bourg-la-Reine. A pesar
ción de la ecuación de quinto grado y WW. *'K de su ideología liberal, y gracias al respaldo de la población, con-
creyó haberla encontrado. Pero siguió , I
¥ tinuó en el cargo incluso después de la derrota de Napoleón y la
trabajando y al final del año 1823 se dio Jm m I
restauración de la monarquía en Francia. Para apartarlo de la al-
cuenta de un error que le llevó al resul- ¡ik ÉHh •
'■-* %
' jrt' ’ I
tado definitivo: la ecuación general de "■ M ' ■ caidía, sus enemigos distribuyeron unos epigramas satíricos y li-
quinto grado no era resoluble por radi- ■■■■■■■■■■■■■■I cenciosos falsamente firmados por él. Como consecuencia del
cales, ni de índice cinco ni de ningún
escándalo, el padre de Galois dejó el pueblo y se fue a París, don-
otro. Se cerraba la búsqueda de fórmulas de resolución, pero quedaba por
encontrar las condiciones que debían cumplir las ecuaciones particulares para de este episodio de calumnias acabó provocándole una depresión
poder resolverse. El resultado de Abel fue reconocido en el mundo científico profunda que le llevó al suicidio el 2 de julio de 1829.
noruego, poco relevante en la época, y le sirvió para conseguir una beca para
Como es de suponer, el suicidio de su padre provocó una gran
estudiar en países más avanzados. Primero fue a Berlín, donde le acogieron
diferentes matemáticos, como August Leopold Crelle, fundador de la impor- impresión en el joven Galois. E1 funeral estuvo, además, teñido de
tanteJournal für die Reine und Angewandte Mathematik (Revista de Mate- polémica. E1 cortejo fúnebre partió de una iglesia de París en di-
máticas Puras y Aplicadas), en la que publicó varios artículos, entre ellos
rección hacia Bourg-la-Reine y, antes de llegar al pueblo, sus ha-
«Demostración de la imposibilidad de la resolubilidad algebraica de las ecua-
ciones generales de grado superior al cuarto», que recogía el resultado antes bitantes salieron a recoger el cadáver para transportarlo a hom-
citado. Pero Abel no encontró un puesto de trabajo en Berlín y se trasladó a ros. E1 párroco, de ideología reaccionaria, se presentó a oficiar
París en 1826. Después de sus infructuosos intentos por obtener audiencia
e ftmeral y, entre el tumulto y los gritos, recibió una pedrada en
con Cauchy y tras ser ninguneado por la Academia de Ciencias, se quedó en
la cspital francesa hasta que se le acabó el dinero de la beca. En ese momen-
^ ente. Toda la población participó en una colecta para sufragar
to, volvió a Berlín, pero Crelle no pudo conseguirle trabajo. En Oslo tampoco en jm°numento fúnebre en honor a su antiguo alcalde. Aún hoy,
logró plaza para ejercer en la universidad, con lo que sus penurias continua-
cuerH af^a ayrmtamiento de Bourg-la-Reine, una lápida re-
ron. A ello se le añadió la tuberculosis, gravísima entonces, que, aunque no
e impidió seguir trabajando, le llevó finalmente a la muerte en abril de 1829. ^ a memoria del padre de Galois.
os dtas después Crelle le comunicaba, tarde ya, que tenía trabajo en Berlin. aalimVanSte conternPl° estos hechos, que sin duda contribuyeron
ta ^ su política y su espíritu rebelde contra la iiyus-
itientafa10n *n?Perante> un inconformismo que sería parte funda-
e su en adelante. Su tío, teniente coronel retirado de

REVOLüCIÓN. MATEMATtCAS Y MUERTE 99


REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS V MUERTE
rdia napoleónioa, pasó a ser el tutor de los hennanos Gaioi,
ja^(~^oS aún menores de edad. ^018-
LA IMPOSIBILIDAD
tv¿°s
Con la ecuaclón general de quinto grado. WgT W
por primera vez un problema matemáti- W&:
co se resolvía con la demostración de su fekflfl \\ «yTl
imposibilidad. Constituyó, además, el U| w'WIB L-- ... QIIPO^ • j

inicio de otras demostraciones de la im- Ifl conocimiento de las cosas que no guston a ^ ™ el
posibilidad de resolver problemas clási-
cos. A lo largo del siglo xix se demostró
que no tenía solución ninguno de los tres
feflflÉ WH *
V|1 [BjU|■
■)
■*?■
—■;«ítSS cientiflcas, manías y httmor.»
problemas más famosos de la Grecia clá- B
sica: la cuadratura del círculo -«hallar el \ líttl ~ ÉVAS18TE Galois.
lado de un cuadrado cuya área sea la ■ ■%. 't V ^ |k f
misma que la de un círculo». precisando ■JJ\ V fJfcjjfES»
que las áreas deben ser iguales, no apro- ■>;$'; «L flVffc Mi X
Con un ánimo en no muy buen estado, Évariste tuvo que re-
ximadamente iguales—, la trisección de ■ti. %■ fl petir ese mes de julio de 1829 el trascendental examen de ingreso
un ángulo — «utilizando únicamente la ■-.|F Wir. , ■ en la Escuela Politécnica. Los dos examinadores que le tocaron
regla y el compás, dividir un ángulo en ■ • Jjf’ W Vj ■
en suerte no eran muy brillantes: de Charles-Louis Dinet solo se
tres partes iguales»- y la duplicación del \ l.rl
cubo —«hallar la arista de un cubo cuyo recuerda que formó parte del tribunal que juzgó a Galois; Louis
volumen sea doble que el de un cubo El matemático austríaco Kurt code| Lefébure de Fourcy, el segundo, era autor de anodinos libros de
dado»—. La razón está en el carácter de retratado por Alfred Eisenstaedt.
texto. Ambos, sin embargo, eran conscientes de su poder para
números irracionales de n, 72 o 72. En
1931 el austríaco Kurt Gódel (1906-1978) demostró que ningún lenguaje lógico decidir el porvenir de los candidatos, aunque no tanto del de des-
que incluyera el lenguaje de la aritmética era decidible. Un sistema es decidi- cubrir su capacidad. Era previsible el choque entre dos visiones
ble cuando puede saberse si son verdaderos o falsos todos los resultados que muy diferentes del mundo y de las matemáticas. Saltaron chispas
se escriben en él, s¡ puede decidirse sobre su verdad o falsedad. Luego para
y los hechos confirmaron esta disparidad de criterios: Évariste
cualquier conjunto de axiomas para la aritmética siempre habrá proposiciones
de las que no pueda decirse si son verdad o mentira. Con eso quedaba res- Galois fue suspendido de nuevo.
quebrajada la presunción de que el lenguaje matemático era verdadero por E1 examen ha pasado a ser legendario. Los miembros del tri-
sí mismo y el halo de seguridad que las matemáticas parecían conferir a todas
bunal pidieron a Galois que explicara la teoría de los logaritmos,
las ramas del conocimiento en cuanto pudieran traducirse a su lenguaje.
cosa que este hizo siguiendo una vía diferente de la expuesta en
El fin del optimismo lostextos escolares. Los examinadores le pusieron objeciones muy
Por entonces se establecieron otros resultados, como el «principio de incer- dementales. Évariste creía que unas preguntas tan sencillas eran
tidumbre» de Werner Heisenberg (1901-1976) sobre la imposibilidad de co-
nocer simultáneamente la posición y la velocidad de los electrones en el Para humiUarle y acabó tirando el borrador a la cabeza de uno de
átomo, que limitaban el optimismo reinante sobre la capacidad del ser hu- 0s Pr°fosores. Con ello firmaba la calificación de su examen y se
mano para conocer la naturaleza y actuar en ella. Más tarde se tomaría con- cerraba Ia posibilidad de acceder a la Escuela Poütécnica. Un co-
ciencia de que la interacción humana con el entorno puede ser conflictiva si
^entano escrito veinte años después en Nouvelles Annales Mathé-
no se tienen en cuenta las limitaciones de recursos, poniendo en peligro in-
cluso la supervivencia humana: la ecología aporta nuevas limitaciones a la 1° resumía de la siguiente forma: «Un candidato con
actividad humana. genc^enCÍa suPeri°r se pierde por un examinador de una inteli-
inferior. Barbarus hic ego sum quia iwn intelligor
0 s°y el bárbaro porque no me entíenden]».

101
REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE
situación económica de ia familia GaloiR
^Cna, Évariste necesiteba una beca paia prosesuiC
s¡si° bu L posible si entxaba en la Escueia Preparatl! T eStu‘
LOS LOGARITMOS
di^eia Normal), donde se formaban los fu Jos
Los logaritmos fueroo un avance importante en la historia del cálculo. PUest(K gua & secundaria a lo largo de dos cursos. No debía de
a punto por John Napier 0550-1617) en 16 4 se basan en un concepto sencfc
y siguen slendo actuales, porque las calculadoras y los ordenadores com*™ C3T«>ucho’ P°rqUeel^13eramuy£££
uhlizando los logaritmos para funconar. Elegido un numero -por ejemplq, ^ fCt Politécnica y. ademas, se trataba de un ambieute pro^
oue se toma como base de logaritmos, se llama logantmo de un número pL
sitlvo cualquiera al exponente al que hay que elevar la base para que dé el ítL reaccionano: en el eraobhgatono realizardiversas p^
número Asl. el logaritmo en base 10 de 100 será 2, porque W=100. lo que *
di l&oszs, como rezax ai uuco y fin de las clases y en
escribe como log,0100=2. También log,o1000=3. porque 10»=1000. En gene 1y confesarse al menos una vez al mes. Su incumplimiento
ral log N=a es equivalente a \0a-N. Dada una base. todo número positivo dos meses era sancionado con la expulsión inxnediata.
cuenta con su logaritmo, que casi siempre es un número decimal y bastante
d per0 incluso para entrar en la Escuela Preparatoria había
complicado de hallar. Pero una vez que se t.ene una lista de logaritmos de
números, operar es mucho más fácil. Es sabido que para multiplicar potencias •nronvenientes, ya que el plazo de presentación de solicitudes
de la misma bese hay que sumar los exponentes (A= para dividir Hbía íinalizado. Galois tuvo que redactar una carta solicitando
potencias hay que restarlos (Na:Nb=Na by, para elevar una potencia a otra p0- L admisión en la lista de aspirantes, que entregó junto con una
tencia hay que multiplicar los exponentes ((A/a)b = A/00), y para extraer una
raíz de una potencia hay que dividir el exponente por el índice de la raiz recomendación del profesor Richard. Esta carta tiene un tono
- /y/í). Por tanto, el logaritmo de un producto de dos números —que es el respetuoso y formal, y quizá fue escrita al dictado. Galois fue
exponente de una potencia— será la suma de los logaritmos de los factores; admiüdo a realizar los exámenes escritos, que tuvieron lugar del
el logaritmo del cociente será la diferencia de los logaritmos de dividendo y
divisor; el logaritmo de una potencia resulta de multiplicar el exponente por el 20 al 25 de agosto, y en ellos quedó segundo de los cinco candi-
logaritmo de la base, y en el caso de una raíz habrá que dividirlo por el índice. datos. Aprobado el ejercicio escrito, para que la admisión fuese
defmitiva era necesario conseguir los títulos de bachiller en cien-
5implificar operaciones
cias y en letras, y superar después todavía otro examen oral de
El invento de los logaritmos transforma la multiplicación en suma, la división
en resta, las potencias en productos y las raíces en divislones, simplificándose. control. Como a Évariste solo le interesaban las matemáticas y
pues, los cálculos. Más aún desde que Henry Briggs (1561-1630) elaborara las no tema muy claro el porvenir de la docencia, los exámenes se
tablas de logaritmos con suficiente le hicieron difíciles.
precisión. Y esta simplificación llegó ^____—
al extremo con la idea de un artefac- | n.'i i j E19 de diciembre suspendió el primer intento de obtener el
to mecánico que ponía al lado de \\ ■'HjÍjij 'Y’fjÍÜ! ‘i \‘Mi'!\ bachiller en letras. Lo consiguió una semana más tarde. E1 día 29
cada numero su logaritmo y que per- I '{•finíil'
) IW1»7¡ _1'* “íliíií|! tt.ÓV.'/.I de ese mismo mes consiguió también el título de bachiller en cien-
mitía la realización mecánica de ope- 4jo‘o«jj’¡ “ ** 'ríf:'T‘f 1 'l,;!.!<■!
raciones: fue la llamada «regla de ; j"**^*;*1.
* •*?;?,7^¡| ”
” 'V’HilÍÜj; cias. Para entrar en la Escuela Preparatoria solo faltaba el examen
cálculo», verdadero instrumento por- •bteiiij" rríHvHÍ- ’r’iv'.V¡*;*¡) \\
—~ oral, en el que se lució en matemáticas. Por una vez tuvo suerte y
tátil de cálculo aproximado que fue *j»«>“*;*j ,* •- {¿ilij e Pr°fesor encargado de la disciplina escribió sobre su examen:
un útil imprescindible para los inge- _!C'-üo¡ C "■"-iíi
nieros hasta la invención de la calcu- \\ lliifHÍj «Este alumno deja a veces algunos puntos oscuros en la exposición
ladora electrónica. -’-'nrlH e sus ideas, pero es inteligente y revela un espíritu de investiga-
eion notabilísimo. Me ha hecho conocer observaciones nuevas
EJempto de tas tablas de logaritmos ideadas ° re el análisis aplicado». Nada habitual, ni entonc.es ni ahora,
por Henry Briggs.
prof111 ^r°^esor confiese que ha aprendido algo de un alumno. E1
es°r física tenía otra opinión: «Es el único alumno que me

102 REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE


REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE
ha contestado mal: no sabe absolutamente nada. Me han d-
este alumno es destacado en matemáticas, lo qUe me e ^
cho porque, ajuzgar por el examen, lo creo poco intelig ¿c6MO SER RECONOCIDO POR LA ACADEMlA?
lo menos su inteligencia está tan escondida qUe me ha° por
La Academia de Ciencias de Francia fue creada por Luk \
sibledescubrirla;siesrealmentecomomehaparecido d°^
¿e5pués de la pnmera gran sociedad europea, la Rovaf’
cho que pueda ser un buen enseñante». A1 final fue adrn ^^0 pre fue una institucion de alto nnrel. Ya su prime, direc o
20 de febrero de 1830 firmó su compromiso de dedicarsed^ y eI % científico, Chnstiaan Huygens (1629-1695). mate “ °'yafueunprestig*
diez años a la enseñanza pública landés. y constructor del pnmer reloj preciso (COn^y^trónomonir-
, segundo por hora). La Convención republicana decidió ^
error menor de
época del Terror no fue muy propicia para el desarrollc supnmirla en 1793- la
después, se creó un Instituto de las Ciencias y
la organización de la Instrucción pública de 1795, Su fin <
ciencias y las artes por investigaciones c "
MÁS OPORTUNIDADES PERDIDAS descubrimientos, por la correspondencia
continuadas por laVub^^00^,as

■ jeras». De él formaban parte 144 miembros,


y estaba dividido en tres secciones
Galois superó el primer curso en junio con un examen sob una de ellas de ciencias físicas y matemáticas.
Academia de Ciencias de nuevo por orden del 3 P3rte setransformóen
culo diferencial e integral, precisamente ante un tribunal del nuevo rey en marzo de 1816. En
la época de Galois, cuando se quería que
formaba parte Cauchy. Entretanto, le surgió una nueva oportun^ un trabaio matemático fuera tomado
en consideración por la Academia, el procedimiento
dad de someter a consideración pública la valía de sus resultados' secretaria, que le daba el registro de entrada y lo colocaba en Ja |¡sta
trabajos pendientes de estudiar. Se encomendaba a algunos de los académic™
la Academia de Ciencias convocó en enero de 1830 el Gran Premio
especialistas en el tema que lo examinaran y dieran su opinión al resto en una
de Matemáticas, destinado a premiar trabajos importantes publi- de las sesiones plenanas. Tomando como base ese informe tenía lugar la dis-
cados desde enero de 1828, con un plazo de presentación hasta cusión sobre la memoria
presentada. A veces se _ ,
el 1 de marzo. Galois presentó una de las memorias que había
seguía un camino más di- F‘ ^^
«extraviado» Cauchy, a ia que realizó algunas modificaciones. Si ¡ recto: se hacía llegar el |t‘
él era brillante, sus competidores no lo eran menos. Jóvenes en- trabajo a alguno de los /ítfíKk
tonces, ahora son bien conocidos: Carl Gustav Jakob Jacobi, Jean- académicos y era él quien, V||||Ék * • ,,
directamente, dando ya I M
Victor Poncelet, Joseph Liouville, Jacques Charles Fran^ois Sturm un pnmer reconocimiento
o Peter Gustav Lejeune Dirichlet, entre otros. Además, la Acade-
mia de Ciencias aprovechó para saldar una deuda pendiente con
Abel, que había muerto hacía unos meses y al que había ningunea-
do poco antes. Se otorgó el Gran Premio a Jacobi y, a título pós-
tumo, a Abel. EI trabajo de Galois, continuando con su mala suer-
te con las instituciones, no fue examinado por el jurado del premio
porque el original se lo llevó a su casa Fourier, quien murió al
poco tiempo.
Con las revistas Galois tenía más reconocimiento, y eíl ^ 8u *! ^^e^ratca do lss ecuaciones») en el número de abril, «Note
aparecieron artículos suyos en otra prestigiosa publicación, u luc a r°S°^utaon ^es équations numériques» («Nota sobre Ia reso-
Uetin de Fénissav: «Analyse d’un mémoire sur la résolution 2 bre °n ecuaciones numéricas») y «Sur la théorie des nom-
brique des equations» («Análisis de una memoria sobre la reso («Sobre la teoría de los números») en junio. En esa revista

W5
REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE

1
había también artículos de grandes matemáticos, co „rios en la disputa del poder poh'üco. Eso supuso •
Chasles, Siméon Poisson y el mismo Cauchy, mientras ^cCí0ttTáe íormas, pero buena parte del pueblo se sintióT
era un estudiante de un centro de segundo orden. ^ois to <0 y continuó el combate contra la nueva monamufa0"*0
tra¡cl0^er que no les resolvla los problemas. y*
nü£fi estudiantes de la Escuela Normal se mostmron decididos
JCos de la revolucion de julro, pero el director de la i*£
la lucha política P^fTrecordó sus obligaciones como funcionarios del Estado
dÓÜ Ivitar su participación en los acontecimientos, prohibió a los
Desde sus tiempos en el ticeo Louis-le-Grand, Galois había m P ,nos salir a la caUe. A las rejas de las ventanas se sumaron las
trado un gran interés en la política. De hecho, sus ideas progre ^ cerradas con llave. Galots se tuvo que contentar con ob-
tas fueron una de sus motivaciones para entrar en la Escuekp^ ^rios sucesos revolucionanos desde la seguridad de las ven-
litécnica. Sin embargo, su compromiso explícito empezó en T Los alumnos de la Politécnica, por el contrario, parüciparon
Escuela Normal (de nuevo, el nombre de la Escuela Preparato/ Tforma entusiasta en las bamcadas parisienses que hacían ffen-
apartir de 1831), donde se hizo amigo de Auguste Chevaiier, estu .£ a la tiranía borbóriica.
diante de segundo año, cuyo hermano Michel estudiaba en la Po. Después de los sucesos revolucionarios, Galois se fue a su
litécnica Galois, influido por ambos, radicalizó sus posiciones. Los casa a pasar el período vacacional. A su vuelta a París, tuvo la
hermanos Chevalier eran sansimonianos, es decir, seguidores de oportunidad de contactax, gracias a los hermanos Chevalier, con
la ideologíade los seguidores de Henri de Saint-Simon (1760-1826), otros jóvenes repubticanos de izquierda, como el activistapolítico
precursor del sociatismo. Saint-Simon propugnaba la abolición de Louis-Auguste Blanqui y el científico Frangois-Vincent Raspail, con
la propiedad privada y era partidario de la propiedad pública de los que pasó a militar en la Societé des Amis du Peuple (Sociedad
las riquezas con el objetivo de acabar con las diferencias sociales, de Amigos del Pueblo), una organización muy activa que optaba
todo con un decidido pacifismo. Asimismo, propugnó la liberación por métodos violentos para lograr el cambio social. Tras su diso-
de las mujeres y la mejora de las durísimas condiciones de vida en lución por orden judicial, comenzó a actuar en la clandestinidad,
las prisiones y los manicomios. y sus miembros pasaron a ser considerados muy petigrosos por la
La situación política en Francia era cada vez más grave. Había prensa oficiatista. Contaba con una sección armada de miembros
grandes dificultades para encontrar trabajo y en 1827 tuvieron lu- de artillería de la Guardia Nacional, un cuerpo especial del ejérci-
gar diversas protestas callejeras por el aumento del precio del pan. to de tradición repubticana surgido en la Revolución de 1789 para
En las elecciones de 1827 triunfaron los monárquicos moderados, defender las conquistas del pueblo.
pero el rey continuó con su potitica ultraconservadora. E1 pueblo ínfiuido por este ambiente, Gaiois comenzó a ser más reivindi-
se sublevó en París y otras ciudades francesas en julio de 1830, en cativo en la Escuela Normal. Solicitó al director, entre otras cosas,
los tres días conocidos como «las Tres Gloriosas». La población Que los alumnos vistieran un uniforme de tipo militar parecido al de
levantó barrícadas y se enfrentó al ejército. Este no pudo contener Politécnica, que fiieran armados y que tuvieran formación militar.
ia rabia popular, que daba vivas a la república. E1 rey abdicó en su m embargo, no tuvo demasiado apoyo entre los compañeros.
nieto, pero ya era tarde: apoyado por los tiberales moderados, se El enfrentamiento con la dirección de la Escuela Normal cul-
impuso la candidatura de un rey menos reaccionario, Luis Felipe el 9 de diciembre, cuando Galois fue expulsado. La excusa
de Orleans. Llamado «rey ciudadano», este actuó como represen carta anónima aparecida en La Gazette des Écoles, perió-
tante de la gran burguesía piyante y enfrentada a los monárquicos Pfogresista dirigido a estudiantes, en la que se portía de ma-

RHVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS 107


Y MUERTE REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE
nifiesto la actitud del director en la revolución de jul
■idat0S más que de una manera enredadora? Parpo .
desmintió ser el autor de la misiva, pero aun así a
cand ran ser entendidos sobre lo que preguntan» rfa que
ello. Estalló una gran polémica. Otros aJumnos de la escilU?ado de
te<n'e¿exputóióndeGaloisdelaEscuelaNonnalimpiic6la .
taron defenderlo e incluso un periódico no escolar, ie ^
beca, por lo que el joven matemático tuvo queh! Pfdi-
tionel, publicó una nota pidiendo al ministro de Educ - ^
da * supervivencia económica. Para eUo pubUcó un fren-
reconsiderara la expulsión de Galois, considerada
jette que decía lo siguiente
autoridad de la dirección sobre uno «de ios mejores aiuin °
la Escuela Normal. A pesar de todo ello, el ministerio cTfi°S>> de
CUR0 de álgebra dingido a los estudiantes que deseen emore.e
expulsión del joven matemático el 4 de enero de 1831 k
un estudio más profundo del álgebra, puesto que en ]os co**
Antes, en el mes de diciembre, Galois se había enrolad
dc 1» matemáüca no se trata de forma completa. E1 culr
artillería de la Guardia Nacional, pero en ella duró pOCo- 1 ° e.n ^
orá de lecciones teóricas, aigunas de las cutües son nuevas N“f
día del año, el rey Luis Felipe destituyó al jefe de la orfóm-^^0
na ha sido pubUcada o desarrollada en conferencias púbücas N
y la disolvió. Los miembros de la Guardia que no aceoito^
júnitamos a recordar una nueva teoria de los números imagmartj
decreto fueron detenidos y procesados, lo cual fue otro ^
la teoría de las ecuaciones resolubles por radicales y la teoría de las
oposición al rey. Cuando comenzaba el nuevo año, por tanto
funciones elípticas tratadas como álgebra pura.
lois ya no era ni estudiante ni miembro de la Guardia Nacional&
Paralelamente, el 2 de enero Galois publicó una cartaV
Las lecciones tenían lugar en una conocida Ubrería, pero a
crítíca en La Gazette des Écoles titulada «Sur l’enseignement
pesar del éxito inicial (40 asistentes), poco a poco los alumnos se
sciences» («Sobre la enseñanza de las ciencias»), en la que el joven
fueron descolgando y Galois tuvo que recurrir a ofrecer clases
matemático exporna el margen de mejora de la educación cientf
particulares.
fica en Francia, considerada puntera en esos momentos.
Ese inicio del año 1831 no solo trajo malas noticias para
Galois, sino que también se produjo un hecho esperanzador: Si-
¿Hasta cuándo los pobres jóvenes estarán obligados a escucharo
méon Poisson le invitó a enviar a la Academia de Ciencias una
repetir todo el día? ¿Cuándo se les dejará tiempo para meditarsobre
nueva versión de su memoria sobre las ecuaciones algebraicas.
ese montón de conocimientos, para coordinar esa multitud de pro-
Así lo hizo: el 16 de enero el joven matemático entregó su traba-
posiciones sin continuación, de cálculos sin relación? ¿No tendría
jo en la secretaría de la Academia y fue presentado en la sesión
alguna ventaja el exigir a los alumnos los mismos métodos, los mis-
del día siguiente, bajo el título Les conditions de résolubilité des
mos cálculos, las mismas formas de razonamiento, si eran a la vez
équations par radicaux (Las condiciones de resolubilidad de
los más simples y los más fecundos? Pero no, se enseñan minucio-
las ecuaciones por radicales), citando mal el nombre de su au-
samente teorías truncadas y cargadas de reflexiones inútiies, mien-
tras que se omiten las proposiciones más simples y más brillantes
J°r’a ^en se presentaba como «Le Gallois». En ese momento se
,es encargó al propio Poisson y a Sylvestre-Fran^ois Lacroix que
del álgebra; en lugar de eso, se demuestran con gran coste de cálcu-
lcieran un informe sobre el mismo. Había que esperar, y no
los y con razonamientos siempre largos, y a veces falsos, corolarios
^os d°s meses (concretamente el 31 de marzo), Galois
cuya demostración se hace por sí sola.
una carta bastante desabrida al presidente de la Academia

Y también hay ecos de sus malas experiencias con los exá- esc^h^0 Cuen^a dUe había pasado con su memoria, en la que
menes: «¿Por qué los examinadores no hacen las preguntas a los ^úiet í * <<r^ene(^ a ríien, señor presidente, hacerme perder la in-
u irívitando a los señores Lacroix y Poisson a declarar si

REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE


REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MVJERTE
han “perdido” mi memoria o si tienen la intención de rend’ W**lacelebración deljuicio. Fueunaestancúrde -
ta de ella a la Academia». ^ cueil. pe va que el proceso no comenzó hasta el 1 í? de más de
Se sabe que Galois asistía a las sesiones públicas de UI'nlEneljuicio Galois confesó laspalabrasquehahejUnÍ0-
miaporque en abril de 1831 la matemática Sophie Germai^ n gu hostil brindis a la salud de Luis Feüpe- « ^ *)ronimcia-
carta al italiano Guglielmo Libri (1803-1869), á°* paiabras que no se oyeron por el tumulto,
diciendo que «ha mantemdo su costumbre de insultar ^ G^0ls los asistentes. Al final fue declarado no culpabte
yas pruebas la ha dado en tu mejor conferencia en lá A & ^CU' íelaw de D«mas' Galois fue puesto en libertad inme«¿Í 6*
[en la que Libri presentó una memoria sobre la resoluciórTd *^
evadirectoalamesasobrelaqueestebaelcuchiUoabie^®!y
clase de ecuaciones algebraicas]». Parece evidente que G * ^ pieza de conviccion, lo coge, lo cterra, se lo mete en elTo2>°
cualquier cosa menos simpático, por lo menos en sus rel °1S ^ ¡áluda al tribunal y se va». D°tsillo,
con los matemáticos establecidos, y que aprovechaba cu ?°neS
oportunidad para importunarlos y contestarles airadamente^O ^
zá por eso los académicos no pusieron ninguna dili ennnii
tir su parecer sobre su memona. Y no lo harían hasta que pres ELINFORME de la academia
exteriores les forzaron a hacerlo. nes
De las noticias que en los periódicos aparecieron el día del juicio
a Galois, destaca una nota sin firma en el periódico de tendencia
sansimoniana Le Globe, en la que se calificaba a Galois de «desta-
PEPRESIÓN Y CÁRCEL cado matemático» y preguntaba por el estado de su memoria pre-
sentada a la Academia. Tal vez fue esta la causa directa de que los
A1 poco se produjo un acontecimiento capital en la vida del joven académicos Lacroix y Poisson se apresuraran para presentarsu
Galois: diecinueve oficiales de artillería fueron detenidos y acusa- informe en la sesión del 4 de julio. Este, sin embargo, no fue posi-
dos de conspiración contra el Estado. E1 proceso tuvo un gran eco tivo, en absoluto. Ninguno de los dos entendió el contenido:
en París y, ante el temor de altercados por el veredicto, todos ellos
fueron absueltos. La Societé des Amis du Peuple organizó un ban- Comoquiera que sea, hemos hecho todos los esfuerzos por compren-
quete en honor de los encausados donde se juntó lo más granado der la demostración del Sr. Galois. Sus razonamientos no son ni
de la oposición al rey: el novelista Alexandre Dumas, que asistió bastante claros ni bastante desarrollados para que hayamos podido
al acontecimiento, escribió en sus memorias que «habría sido di- juzgar su exactitud y no estaríamos incluso en disposición de dar
fícil encontrar en todo París doscientos comensales más hostiles una *^ea de elíos en este Informe. E1 autor anuncia que la proposición
al gobiemo». Galois se convirtió en uno de los protagonistas de la que es el objeto especial de su memoria es una parte de una teoría
celebración cuando levantó su copa e hizo un brindis a la salud del generai susceptible de muchas otras aplicaciones. A menudo sucede
monarca Luis Felipe míentras sostenía un cuchillo con la otra Que las diferentes partes de una teoría, iluminándose mutuamente,
mano. Algunos asistentes siguieron su ejemplo, pero otros sefue- SOn fáciles de entender en su conjunto que aisladamente. Se
ron a toda prisa, e incluso hubo quien saltó por la ventana hacia el Puede pues esperai' que el autor haya publicado su trabajo completo
jardúi, por miedo a la policía política. En efecto, al día siguien^ formarse una opinión definitiva; pero en el estado en que está
alois fue detenido en su casa, acusado de incitar al atenta 0 a Parte que ha sometido a la Academia, no podemos proponeros de
contra la vida del rey, y conducido a la cárcel parisina de Sainte- e '^stra aprobación.

no
REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MüERTE
/

tres mil repubUcanos reunidos para rendirle un último home„


en un dima de tensión y vigilado a distancia por la poUcía
se mezclaban las palabras de elogio de los correUgion^;^
gritos revolucionarios. 08
U muerte de Galois aparecio en todos los periódicos de P
aunque sin un espacio destacado, La carta de Evariste a Cheva^'
del 29 de roayo, junto con una nota necrológica, se pubucó „
número de septiembre de la Revue Encyclopédiiw. Esta ^ ^
pertó un interés especial.

hipótesis sobre la muerte de galois

Las oscuras circunstancias de la muerte de Évariste Galois tiñen


de misterio las últimas horas de vida del matemático. Como en e)
álgebra —que tanto avanzó gracias a él—, las incógnitas por des-
pejar sobre el caso son muchas. ¿Quién fue su adversario en el
duelo? ¿Cuáles fueron las razones del mismo? Si Galois tenía tan
claro el desenlace, ¿era im duelo o una encerrona? En este segun-
do caso, ¿por qué no pidió ayuda o incluso huyó?
Foro SUPERIOR
Sobre el adversario, a pesar de que el propio Galois le dice IZQUIEROA:
Retrato de
a su hermano que se trató de un policía, esta hipótesis no parece Évarlste Galols
realizado en 1848
probable, puesto que no era habitual que se utilizara un pistolero por su hermano
profesional para matar republicanos: simplemente se les juzgaba Alfred.

FOTO SUPERIOR
y se les imponían duras condenas, pero no se atentaba físicamen- DERECHA:
Tumba de Galols
te contra ellos. Louis-Auguste Blanqui, por ejemplo, fue conde- en el cementerlo
nado a muerte y amnistiado, y Frangois-Vincent Raspail, por su parlsino de
Montparnasse.
parte, fue enviado al exilio. FOTOINFERIOR:
Hay dos testimonios sobre el suceso. E13 de jumo en LePw Imagen de flnales
del slgloxix, obra
curseur, periódico progresista de Lyon, se comenta lo siguiente. del fotógrafo
Eugéne Atget,
en la que puede
Eljoven Évariste Galois [...] se ha batido con un viejo amigosu^ verse el aspecto
de la cárcel
un hombre muy joven como él, como él miembro de la S°ciete^o donde fue
encarcelado
amis du peuple. [...] A boc^jarro cada uno de ellos estaba Évarlste Galois.
con una pistola y ha hecho fuego. Solo una de estas armas e ^ la prisión Sainto-
Pélagie.
cargada [...]. L D., su adversario, era un poco más joven Que

116
REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE
Quizá la falta de una preparación escolar más ortoda ese momento una grave epidemia de cólera
dió a Galois hacer una presentación convencional, l0 Si- fláo por t»da Francia. Fue tan aiamante que las* f*3 «-
excusa para que los académicos no la tomaran en considp e ^ tendl ravieron en cuenta a los intemos en las cám f tondade¡
También podría temerse que, tal vez, una mayor dedicacid S f^carcelar, por io menos, a los más jóvenes v aV 86 ^
¿uir los caminos marcados de la enseñanza paso a Paso a^ <1 de buenasalud. Gaiois cumplíaambaseonrif08q“eno
dose a seguir las rutas ya recorridas por otros, hubiera ^ Ae 1832 ^ trasladado a una casa de salud en pa ?"es-En
buenaparte de las iniciativas revolucionarias que propuso r ° niarZ° eció como detenido «b¿yo palabra». ^.ríonde
lución a los problemas que abordaba, por tanto, no habría ri P^la clínica trabsyaba el médico Jean-Louis Poterin i>, „
ningún fruto. No cabe duda de que este nuevo revés en el re de cuyas hjjas, Stéphanie, Galois se enamoró
cimiento académico de sus trab^jos matemáticos debió de
m golpe importante para Galois. Y que le llevaría a dedicar m
* Zm saber cuál ^su relación’si
J*rechazó desde el principio, pero de 1*8 dos cartas queTüafe
res energías a la lucha política. ^ ¿ribió y que Galots destruyo se concluye que rompió COn g g
Zo de la primera es claro: «Por favor, rompamos nuestras rela
Les. No tengo bastante ammo para seguir una correspondencri
de esta naturaleza, pero me esforzaré en reunir el suflciente para
SEGUNDA DETENCIÓN conversar contigo como lo hacfa antes de que nada sucediera».
Galois queda desolado por la ruptura, escribe las iniciales de ella
Poco después, y no hacía todavía un mes que estaba en libertad, mezclalasiniciales Sy Gde ambos... Su depresivoestadoaními-
llegó el 14 dejulio, el aniversario de la Revolución. Los republica- co queda claro en una carta a Auguste Chevaüer del día 25 de
nos convocaron una manifestación en la Bastilla para plantar allí mayo: «¿Cómo puedo consolarme cuando, en un mes, he agotado
el árbol de la libertad, pero la policía confiscó los carteles e inten- la más rica fuente de felicidad que puede tener el hombre, cuando
tó apresar a los responsables de la organización. Galois fue dete- la he agotado sin felicidad, sin esperanza, cuando estoy cierto de
nido al día siguiente, cuando estaba en compañía de su amigo haberla secado de por vida?».
Emest Duchátelet y vestido con el uniforme —ilegal— de artillería
de laGuardia Nacional. Además, se encontraba armado. Galoisfue
conducido de nuevo a la prisión de Sainte-Pélagie, y condenado
en octubre a seis meses de cárcel, que se sumaron a los tres que EL FINAL
ya Ilevaba en prisión preventiva.
A pesar de las penosas condiciones de vida en la cárcel, alli En la primavera de 1832 la situación política en Francia conti-
Galois contó con Ia solidaridad de sus compañeros y, sobre todo, nuaba agitada. Incluso se producían conllictos en el seno de la
con tiempo, que dedicó, entre otras cosas, a redactar un prólogo para facción monárquica, entre los partidarios de los borbones y los
su memoria, el «Préface á deux mémoires d’analyse pure» («Prefacio e rey Felipe de Orleans. La represión policial, empero, se
de dos memorias de análisis puro»), fuertemente crítico contra los
en C°n l0S rePu^canos- E1 partido de Galois se encontraba
poderes científicos establecidos, y una nota sobre Abel. En esta Ga- conl Clan(iestiruc*ac* e intentó forzar una sublevación popular,
lois reconoce haber cometido, a los dieciséis años, el mismo error fuer?35 masas en ^uctia por las calles de París, oponiéndose a las
que el matemático noruego: creer haber resuelto la ecuación gen q0 ?f rePresión, como ya habían hecho en el cercano 1830.
de quinto grado. Su moral, sin embargo, era muy baja. eraban que era necesaria una revolución a mano armada

REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE


Vquisieron encender la chispa que acelerase los aconto^,
, ,/ciis buenos amigos» N. L. y V. D. (quizá >
esa pequefia gota que desbordara elvaso de la mdigna^S
Cfi bi0 L pelaunay, este detenido junto a Galois el u 1°" ^011
lax y en la que convergieran todas las posiciones descont Pu' y«"Suncia su muerte ai díasiguiente a,
de la sociedad. Se sugirió que lo ideal sería un cadáver
en ÜL «ido imposible negarme», y ruega; «Guardad mT ¿ °^
cano que hubiera muerto a manos de la poUcía. Y qUe) si Pub^
qUe L ia suerte no me ha dado bastante vida para au/?CUerCÍ0’
tía, se podía «fabricar», siempre que hubiera alguien dispu^
y3 nombre». ^terCera carta la oavi6 a AuZfo!
inmolarse. a recopüación de sus descubrinüentos matemáticos.
Es obvio que no existen las actas de las discusiones ni Co yeribiólosiguiente:
tarios contemporáneos sobre las diferentes posiciones, pe^'
razonabie suponer que Évariste se posicionaba entre los más *
Querido airügo, he heeho en anáiisis muchas cosas nuevas Unas tie-
tremistas, tanto por su historia pasada —dos estancias en la cár^Í
nen relaeión con la teoría de las ecuaciones; Ias otras, con las iuncio-
enelúltimo año—, como por su carácter arisco e introvertidoyt
nes integrales [.. .|. Pediras púbUcamente a Jacobi o Gauss que den
falta de motivaciones en la vida: escasos amigos, peleas familiares
su parecer, no sobre la validez, sino sobre la importancia de estos
poco dinero, falta de reconocimiento de su labor matemáticav
teoremas. [... ] Después de esto habrá, espero, gentes que encontraran
finalmente, un reciente desengaño amoroso que le debió de suirür
provechoso descifrar todo este lío. Te abrazo efusivamente.
un poco más en la depresión.
E1 día 25 de mayo Galois dirigió una carta a Chevalier en la
En esa carta puede verse una nota en el margen que indica Io
que no muestra mucho ánimo, pues le dice lo siguiente:
siguiente: «Falta algo para completar la demostración. No tengo
tiempo», lo que ha contribuido a la leyenda de que Galois pasó toda
Hay seres destinados quizás a hacer el bien, pero a no disfrutarlo
esa noche anterior recopilando sus descubrimientos y en particu-
nunca Creo ser imo de esos [...]. Me dices que los que me quieren
larsus avances sobre la teoría de grupos.
deben ayudarme a superar las dificultades que me pone el mundo.
A la mañana siguiente, como pronosticaban las cartas, Galois
Los que me quieren son escasos, como sabes. Eso quiere decir, por
resultó herido grave de bala en el abdomen por unapistola dispa-
tu parte, que te crees obligado a hacer lo mejor que sabes para con-
rada a unos veinticinco pasos que le atravesó el intestino en varíos
vencerme. Pero es mi deber prevenirte, como he hecho cien veces,
sitios. Su adversario y los padrinos del duelo le dejaron malherido
de la inutilidad de tus esfuerzos.
(quizás acudieron a buscar auxilio) y fue un antiguo oficial quien
lo encontró en la calle y lo trasladó ai hospital. A su hermano Al-
Y añade en la posdata: «Estoy desencantado de todo, incluso
ed, que iieg5 ^i ser avjsaci0j ie djj0 que su COntrincante era un
del amor a la gloria». Y se refiere a la necesidad de la violenciaen
Po cía. A primeras horas del día siguiente, como consecuenciade
las revueltas —a la que se opone Chevalier como sansimoniano--
a enda, Évariste sufrió una peritonitis aguda, infección de pro-
al decirle que «cuando la violencia no sea una necesidad en mi
convicción, lo será en mi corazón. No quiero haber sufrido sin Po n° mortab quiso ni hablar con el sacerdote que apareció
me, ‘ ^118 óltimas palabras las dirigió a su hermano: «No llores,
vengarme. Aparte de eso seré de los vuestros».
E1 día 29 de mayo Galois escribió tres cartas. La primera a rió a iCe toc*° e* úninio para morir a los veinte años». Y falle-
dingió «atodos los republicanos», sus correligionarios, en la£lue EU ?eZ *a mañana del 31 de mayo de 1832.
les solicitó que no le reprocharan no haber muerto por sU Pal^ de e jum° tuvo lugar el entierro en el cementerio parisino
sino hacerlo «víctima de una infaine coqueta». La segunda lae enlafo donde los restos de Galois fueron depositados
sa común. El cortejo lo formaba una concentración de unos

REvolución, matemAticas Y muerte


WS
REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE
Y Dumas, en cambio, en sus m0n,
[...] fue [...] muerto en duelo por
era uno de los dlecinueve oflciales de la r, ina pistola y ha hecho fuego. Solo una de estas arma, pa k
tos en eljuicio de la primavera de 1831 v n ^ N^on c0tl Pv>ede Pensarse que era 1111 duel° flcücio ortmesta S
de Galois. No era un policía pofltico Íit^ JgC ^teflgi°uarios para hacer pasar a uno por vícZlTt ^
doS C „ También se puede elucubrar que Galois pretendf6 *
la revolucion de 1848 que acabó con Luis p Por<»>e ¿S
pre herido. lo Que provocaría los mismos efectoS, y qut
lista de agentes secretos y él no estaba Se
^fh ¿jera lugar a una henda que resultó fatal 4 1 la
En cuanto a las causas del duelo ex,T ',li
SComo puede verse, incluso después de una investigación
primeray más sencilla-porque es iaque”1? ‘res W, ^inúnal, no matemahca-no pueden sacame conclusions Z
parece mas lógica es que fuera una disputa t,? eScribe-íú? ^ sobre las causas del duelo de Galois. En cualquier caso “l
de su ruptura sentimental con StéphLie * C0r«4t lemático murio a una temprana edad y los probables avance
cartas, sin embargo, habla de «una infame coT? SUs®C tíflcos que hubiera podtdo Uevar a cabo se desvanecieron- fue
que no parece apropiado a la hora de referirse a 1 ’ gran pérdida para las matemáücas y para la humanidad.
Si no es Stéphanie, sino otra infame coqueta, ^P^'Jnaatna^
hay otra noticia de ninguna mqjer en su entomo?e^TIla’si,0
sus relaciones y los graves motivos que le llevaron' , :f"e""
posible marcha atrás? ¿Y cómo es que no tuvo otrafclS4
las asperezas con el correligionario rival? Y a pesar de su txZ*
cia con las armas, ¿por qué no tenia dudas de que saldriateT
doenelduelo?
Una segunda hipótesis aíirma que la policíapolíticalecondu-
jo a una encerrona con forma de duelo amoroso. A favorestála
confesión a su hermano antes de morir y el hecho de que fuerauii
molesto opositor al régimen. Pero no parece una versiónmuyve-
rosímil: Galois acudió al duelo de forma voluntaria
Hay una tercera hipótesis: el suicidio disfrazado deduelocon
un policía con la esperanza de provocar una insurrecciónporase-
sinato político. Un entierro multitudinario de un republicano»
sinado por el aparato represivo del régimen podía ser
desencadenante revolucionario. Y se podía prever si a ia ^
dispuesto a morir, al suicidio. Si fue un suicidio se^.? uen0se
teza de Galois de que iba a morir en el duelo, y
dijera nombre del contrincante del duelo, porque er ^
necesario para la puesta en escena. En apoyo ^ depreSiónM
estarían la mala situación personal de G 01S gg ¿es00^.
nota de Le Précurseur se refiere a la formaen
duelo narrando que «a bocajarro cada uno

REVOLUCIÓN, MATEMÁTICAS Y MUERTE

REVOLUCIÓN. MATEMÁTICAS Y MUERTE


Las ideas aportadas por GaJois para poder decidir en qué casos una
ecuación es resoluble no fueron entendidas en vida del joven mate-
mático. Eran demasiado avanzadas y trataban cuestiones diferentes
de las habituales hasta entonces, por lo que tal reacción era espera-
Ulc. LAJzy

más efectiva para poder decidir si una ecuación era resoluble por
radicales, porque, en realidad, lo que resolvía era un problema un
poco diferente: afirmaba qué propiedades de las raíces —no de los
coeficientes, y, por tanto, no visible directamente en la forma de la
ecuación— hacían que una ecuación fuera resoluble.
Con este cambio del punto de vista se inició la llamada «teoría
de Galois», desarrollada años después de la muerte del matemáfico
a de las estructuras de grupo y de cuerpo. Esta ha tenido
un largo recorrido desde la segunda mitad del siglo m hasta la
uctualidad, y ha mfluido en múltiples ramas de las matemáticas y
e a física. Incluso ha Uegado a colarse en nuestros bolsillos: hay
emas de encriptado de teléfonos móviles desarroüados apartir
^yeon'ade Galois.
cesari^ P°der Uegar a entender los resultados de Galois es ne-
mad^0 Comenzar por algunas ideas de las que siguen siendo lla-
de est <<mateináticas modemas», que tienen su inicio en las ideas
pero dmctum ^0 grupo —en principio asociado a una ecuación,
esPués aplicado a muchos otros temas—, la de los sub-

ORIGEN. ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA TEORfA DE 6AL0IS


CAPfTULO 5

Origen, actualidad
y apücaciones de la teoría
de Galois

Las revolucionaxias ideas de Évariste Galois


no fueron entendidas en su tiempo, ya que, además
de tratar temas diferentes de los habituales, eran
demasiado avanzadas para su época. Sin embargo, apartir
de la segunda mitad del siglo xix y de las estructuras
de grupo y de cueipo, se desarrolló la que iba
a ser conocida como «teoría de Galois»,
cuyas aplicaciones van mucho más ailá
de las matemáticas.
coruuntos de los grupos que también lo son
«subgrupos», y la de cuerpo. ’ y que qi además posee una cuarta propiedad, la conmutativa
, doS elementos cualesqmera a y b, el resultado de op ^
^ L el mismo en cualqmer orden: a • b = b. a~, el
^conmutativo» o «abeliano», enhonordeNielsHenrikL,
EL CONCEPTO DE GRUPO UíUn nubUcó en 1829 en el JourmlfiIr die Beive und A^andl
de August Leopold Crelle un artcnlo ütulad0 ,M*
una clase particular de ecuaciones algebraicamente
Objetos tan distintos como las permutaciones co
hies,. Bn este el matematico noruego presentaba un resultado
riormente, los números enteros, los racionaleso ^entadas ante.
80 l aue se establecía la resolubilidad algebraica de aqueüas ecua-
formaciones geométricas tienen en común una m^erentesu% en 1 aue —er» la terminología acuñada a partir de Galois- üenen
respecto a una operación en ellos. Esto se evidencT C1CpodeGaIoisconmutotivo.
estudio de la asociación realizada por Galois entre im° gfaciasal ^ gj ^ grupo tiene un número finito de elementos, a ese número
y la ecuación que determina su resolubilidad. 3 estruclüía le nama «orden del grupo». En otro caso, el grupo es infinito.
Una operación, representada con el símbolo •, en un ** Ejemplos conocidos de grupos son los números enteros
G es una ley que asocia de forma única a dos elementos 7 = {0, ±b ±2> ±3»-) con la °Peracion suina habitual. También lo
ayfedeG otro elemento de G, que se representa por a. &. es el coqjunto de los números racionales
finición es equivalente a decir que es una aplicación de GxGenG
que asocia a cada elemento de G x G —que es una pareja ordenada ,bEZ,b*Q
de elementos de G (a,b)— otro elemento que se representapora*6
Diremos que un coqjunto G en el que se ha definido unaopera-
ción • tiene una estructura de grupo —o que (G, •) es unaestmc- excepto el 0, con la multiplicación
tura de grupos— cuando se cumplen Ias siguientes propiedades
(a c _a c\
— Asociativa Dados tres elementos cualesquieraa, óycdeG, \b d ~~blir
podemos operarlos asociándolos como se quiera, porque
donde el elemento neutro es el 1, y el inverso de un racional a/b
el resultado es el mismo: a • (b • c) = (a • b) *c.
— Elemento neutro. Existe un elemento en el cor\junto Gqoe, es 6/o. Ambos son grupos infinitos.
Pueden formarse grupos finitos del orden que se quiera, como
operado con todos los de G, no los cambia, sino que se obáene
se ve a continuación. Para ello se define en Z la relación de congruen-
el elemento de partida Si ese elemento se representacone,
cia módulo 6, que es generalizable a cualquier entero positivo n.
se cumple que e*a = a, para todos los elementosa e
iremos que dos enteros a y b son congruentes móduio 6 cuando
A ese elemento a veces se le llama «unidad». ^^
Su á^erencia es múltiplo de 6, y los escribiremos:
— Elemento inverso. Cada uno de los elementos
asociado de forma única otro elemento, con e Qu^ ^ ^
a a b (mod 6)-*-* a-b es muLtiplo de 6.
el resultado es la unidad. Cualquier element°^vers0sele
un «inverso» único b tal que a*b = e(& este rpl_ tacil ver que esta relación tiene las propiedades de una
suele representar por a1, con lo que la expre eiacion de equivalencia;

DE LA TEORfA DE GALOIS
ORIGEN, ACTUALIDAD Y APLICACIONES

ORIGEN. ACTUAUDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS


I
— Reflexiva: a = a (_mod 6), para tod0 eritero

— Simétrica: Si a = b (mod 6), tainbién h sasr»


El matem4tlco
*aO¡od alemán Felix Klein
reai¡z6 por medlo
— Transitiva: Si a*b(mod 6) y 6*ar de grupos y

amc(mod 6). (Mod 6)^ en ^bgrupos una


slstematízaclón
V Ierarqu¡zacl6n
de todas las
Esta relación conduce a una partición de 2 geomatrlas.

poto superior
según el resto de dividir el número por 6:0 l 2 3 ,en se»scl,
S DERECHA:

sentaremos por 0, 1, 2, 3, 4 y 5. Si se constnly¿ il4/®’ Camllie JorcJan


«vldenció que |a
el resultado será el siguiente: J teorla de grupos
wrvla para
uniflcar conceptos
ycampos
matemático*
dijtlntos.

FOTOINFERIOR
IZOUIERDA:
Arthur Cay|«y
apllcó la teoría
d« grupos a los
llamados
«cuaternlones»,
extenslón de los
números reales.

FOTOINFERIOR
DERECHA
Este coryunto resultante de 6 elementos, que representaremos La novedosa
concepclón de
mediante Z/» o Z6, tiene una estructura de grupo, con 0 comoele- Galols del álgebra
mento neutro, con todos los elementos con inverso —aquel que tuvo un Impulso
clave con la obra
da 0 como suma en su fila o columna, que puede verse que está en de la matemátlca
alemana Ernmy
todas ellas . Y además, como la tabla es simétrica, eso indicaque Noether.
es una operación conmutativa. Es, por tanto, un grupo abeliano
fimto de orden 6. Por el mismo procedimiento podemos construir
un grupo fimto de orden n, haciendo congruencias módulo n,
que se llama grupo cíclíco de orden n.

LOS SUBGRUPOS

Algunos tipos de subconjuntos de un grupo que conservan


toictura tienen un importante papel en las teorías que des3ir0
ois. Son las diferentes clases de subgrupos, entre las Que

EN, ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA D6 GALOIS 127


ORIGEN, ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS

!
tacan los normales. Si (G, •) es un grupo, ^
que con la operación • también sea grupo’se las seis permutaciones es un grupo, que se represe
Todos los grupos tienen al menos un subgrupo^ Sub&ijp S < dse simetnco- Como tíene 6 elementos>
elemento tiene la unidad. Además, en todos°ielqUe co^.H
es de 0rdeoSibles subgrupos de S(3) tendrán por órdenes W h- ■
contenida la unidad. Y otro subgrupo qUe extst°S SUbg^Po^
pos es el propio G. Los subgrupos contenidos e t* ***** < o 3- Y’ en efeCt°’ eXÍSten' E1 de ortíen 2 ¿ ¿ m
s0feS i deorden 3es A(3)-{123,231,312}. E1 índicedeB es6/2--Í
—es decir, que en G hay elementos que no están
2l1:c ciente entre los órdenes de S(3) y E- y el índice de 3*
se llaman subgrupos propios. en el I
-el10 2 si en vez de tres elementos parümos de cuatro, el a™
Si el grupo G es finito, el orden de todos s ^ !
fíá¿ permutaciones üene 4!=24 elementos. Y sipartimos de
divisor del orden del grupo. Y se Uama índice 0^ SUb§ruPos ^
wentos diferentes, el grupo sunetnco S(») üene «! elementos
cociente entre el orden del grupo y el del subgrup0^SUbgru!4
" En el gmpo simétnco S(») el subgrupo A(n) formado por to-
que para cada divisor del orden de un grupo existe demuesba .. Ias pemmtaciones de orden par —aquelias en que el número de
cuyo orden es ese divisor. Como ejemplos, en el cas ^ SUbgniPo ' versiones sobre la permutación inicial 123... (n- íyn es par- re-
ros (Z,+) un subgrupo es el coqjunto de todos los l0Se% * el nombre de «grupo altemado». Como hay el mismo nümero
en Z6 el subconjunto S = {0, 2, 4} es un subgrupo rmm Pares¡ I “ „ennutaciones de orden par que impar, el orden de A(») es la
la suma también es un grupo: ’ 10 que con ]
nuBd del orden de S(«). En particular, para S(3) el subgrupo A(3)
es |123,231,312|.
Un subgrupo S de un grupo (G, •) tal que para todo elemento
gdeGy todo elemento s de S se cumpla que g • s • g-1 pertenece a
Ssellama subgrupo «normal» (o «distinguido» o «invariante»). Un
grupo que no tenga subgrupos normales propios se Ilama «simple».
E1 concepto de subgrupo distinguido fue introducido por Ga-
Su orden es 3, divisor del orden de Ze. En cambio, si formamosZ, lois. En este tipo de subgrupos las clases aS por la derecha res-
como es de orden 5, que es primo, el único subgrupo puede ser pecto al subgrupo S (el conjunto de elementos de la formaa*s
de orden 1: es el formado únicamente por el elemento neutroO. cuando s recorre S) y las clases por la izquierda Sa (los elementos
Otro ejemplo finito de grupo que tiene relación con las teo de la forma s*a cuando s recorre S) coinciden para todo a de G.
rías de Galois es el de las permutaciones. En el caso de tenertres Si S es normal se puede definir una operación entre las clases aS
elementos, que representamos como 1, 2 y 3, esos tres elementos de la siguiente forma:
pueden escribirse de 3! = 6 formas distintas: 123,132,213,231,312,
321. Si se parte de 123, para pasar a la tercera, 213, se permutan (aS) • (bS) = (a • b)S
los elementos 1 y 2 —es decir, colocar el 2 en el lugar del 1 y
viceversa—. Si se realizan dos permutaciones de forma sucesiva ^cto a la cual tiene estructura de grupo: se llama grupo cocien-
(hacemos su producto •) se pasa a otra permutación: por ejemp y se representa por G/S.
213 seguida de 312 nos lleva a 321 —se pone en primer lug» un eS^^^Srupo de G, G/S esungruposi —ysolosi— Ses
número que está en el tercer lugar de 213; en segundo M> ^bgruponormalde G.
que está primero en 213, y, en tercer lugar, el que está segun ^ dos gruP° es conmutativo, todos los subgrupos son distingui-
Esto puede escribirse 213 • 312 = 321. Con esta operacion °r ejemplo, en el grupo (Z,+) que se ha considerado anterior-

ORIGEN, ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA TEORfA DE GALdS


ORIGEN, ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS
mente, si se toma el subgrupo mZ de los múltinl
cociente Z/rnZ es el grupo de las clases de con°* ^ el ^
m, el que antes hemos llamado Zm. ^^cia ni. ^
En el grupo simétrico S(n) efsubgrupo K(n\ ^
das las permutaciones de orden par —aqueUas e
de inversiones sobre la permutación inicial 123 f ^ el ^ ^
que se llama «grupo altemado», es un subgrupo rto' ^ 68 par^

GRUPOS GEOMETRICOS

Aunque los grupos empezaron como medida del descon •


de las raíces de una ecuación, su estructura también ofr°ClmÍento
mación sobre la simetría de la misma. Están relacionados^rí^
con las simetrías geométricas. ’ etnás-
Consideremos un triángulo equilátero y busquemos todas
simetrías: los movimientos de este triángulo dejan al final un
gulo que coincide con el original. Son tres rotaciones decentro
en el centro del triángulo (primera línea de triángulos quepuede
verse en la figura 1) y ángulos 0°, 120° y 240°, y tres reflexionesde
ejes las rectas que pasan por un vértice y el punto medio del lado
opuesto (segunda línea de triángulos). Cada uno de estos movi-
mientos se puede componer con cualquier otro haciendoprimero
uno y a continuación el otro. Con esta operación es un grupode
seis elementos, isomorfo al grupo S(3) de las permutaciones
de tres elementos.
Si en vez de un triángulo equilátero de lo que se parte esde
una «hélice» con ángulos entre las «aspas» de 120° (figura 2), los
movimientos que no varían la posición de las mismas son ahora
solo los tres giros, porque las reflexiones respecto a los ejes n
funcionan. Pero esos tres giros también son un grupo. un
cíclico subgrupo de S(3) . . elcub0,el
Si ahora consideramos un cuerpo más complejo,
conjunto de rotaciones respecto a ejes que lo dejan gon
más extenso, un total de 24, que también forman un ^
las que pueden verse en la figura 3, siendo O el centro

131
ORIGEN. ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA TEORfA DE GALOIS
ORIGEN. ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA DE GALOlS
rotaciones, más la idéntíca, forman un subgrupo

gSOLUBLES
6ffüP°s RÉS-
un grupo G es resoluble cuando se puede formar una
Se QUL de
Seai LitA subgrupos de
de suDgrupu^ ^ G que
. empieza en el formado por el
^rSad.yacabaenG,

(e| = G1cG2cGac,..cG =G,

ada uno de los subgrupos es normal en el siguiente (G.


^qUe, Cnr
nornial en jvcuyosgruposcocientesintermedios(G.i+i,/G)son

^Unadefinición equivalente es la siguiente: cuando un grupo


finito tiene algún subgrupo normal propio, hay alguno H tal que
entre H y G no hay otro subgrupo nonnal de G; se le llama sub-
— Las rotaciones de 180° cuyo eje es la recta que une Oconel gmpo normal maximal de G. Lo mismo le pasa a H con respecto a
punto medio de una de las aristas. Como hay doce aristas sus subgmpos normales (que pueden no serlo respecto a G pero
y cada eje une los puntos medios de dos de ellas, sonseis quesíloson respecto aH): sea I subgrupo normal maximal. Asíse
rotaciones.
puedecontinuar la cadena G, H, I, J... hasta llegar al mínimo sub-
— Las rotaciones de ángulos 120° y 240° de eje de una diagonal grupo nomial posible, y se pueden definir los índices de cada gru-
del cubo. Como hay cuatro diagonales, son ocho rotacio- porespectoalsiguiente: orden(G)/orden(H); orden(H)/orden(I);
nes.
orden(I)/orden(J)... Entonces, el grupo G es resoluble si cada uno
— Las rotaciones de ángulos 90°, 180° y 270° de eje de cada deloscocientes anteriores es primo.
una de las rectas perpendiculares a las caras que pasan
Como ejemplo tenemos S(3). Su subgrupo normal maximal
por O. Como hay tres de estas rectas, serán nueve rota-
A(3), de orden 3. En A(3) el subgrupo normal maximal es el
ciones.
ormado por la unidad {(123)}, de orden 1. Luego los cocientes de
trríí68 resPectivos s°n 6/3 = 2y3/l=3, ambos primos, y por
En total, si añadimos la rotación idéntica que deja el cubo en b(3) es resoluble.
laposición inicial, que es el elemento neutro, tenemos un grupo e
normal ^ S^’ que tiene 5! = 120 elementos, el subgrupo
orden 1 + 6 + 8 + 9 = 24. Este tiene varios subgrupos. En el gruP0^
las pernT^**1-1^ GS con elementos (recordemos que son
cada una de ellas con la rotación idéntica forma un subgrupo
orden 2. En el grupo 2, para cada diagonal, las dos rotaciones, 'nnximal^A01168 Pares’la mitad dei total); el subgrupo normal
0fden 1 r ^ ^ GS el ^ormacio soi° P°r la unidad {(12345)}, de
la idéntica, forman un subgrupo de orden 3. Y en el grupo
Ueg0 los co°ientes de los órdenes son 120/60 = 2 (primo);

132
0RI6EN, ACTUAUOAD Y APUCACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS
ORIGEN, actualidad y aplicaciones de la teoría de galois 133
60/1 = 60 (no primo), y, por tanto, S(5) no
« «.presentamos por K* a todo el coiyunto K salvo e en
razonamiento similar se puede ver que S(?i) GS res°bible p
todo n mayor que 5. n° es res0iuh, °r % es tan\blÍn “ abeU®o (es decir'que
'Zos los elementos de K, salvo el neutro de la operación .
le‘{^
¿¿nen etemento inverso).
lopied*1 distributtva de o respecto a •: cualesquiera que
"sean». », c de K, se cumple queaO(i,.e) = (aOb).(aocl
ISOMORFISMOS

0 pfjjner ejemplo de cuerpo es el coiyunto de los números


La posible existencia de estructuras en difere
pecto a sus respectivas operaciones nos lleva^^ ^^sres.
cuáles serán equivalentes, porque si se obtienen Pre8Unt^os
rarse que determinadas propiedades que se CUmDlPUede -¡Va,beZ,b*0 .
ellas también se cumplen en la otra. Esto se reali ^ ^
de aplicaciones entre ellos que conservan la fonn'23 P°ritle^
morfismos. a' son l°s iso-
Se ha visto anteriormente queQ-0 era un grupo abeliano
Sea • una operación en G y o una operación en M .. ^spectoalamultiplicación
«homomorfismo» de (G, •) en (M, o) a una aplicación f <Lf
tal que para todo par de elementos a y b de G se cumpla que^^ a £ _a-c'
b d b d/
°Ab).
donde el elemento neutro es el 1, y el inverso de un racional a/b
Si además la aplicación / cumple que si a * b, entonces es b/a. Además, Q con Ia suma habitual de fracciones
Aa) *f[b) y todos Ios elementos de M son imagen de algunodeG,
entonces el homomorfismo se llama «isomorfismo». La existen-
a c _ a d+c b\
cia de un isomorfismo entre dos estructuras aJgebraicas permite
b d bd )
asegurar que son estructuras equivalentes, es decir, que tienenlas
mismas propiedades.
es también un grupo conmutativo, cuyo elemento neutro es el 0.
Y se cumple la propiedad distributiva de la multiplicación respecto
3 a surna- eb como en todos los cueipos, un producto solo es
CUERPOS "° CUand° uno de los dos factores lo es. También es un cuerpo Z5,
la 0 0 es en cambio Zfi, porque no existen inversos respecto a
Sea un cor\junto K en el que se han definido dos operaciones, y > un JP cación. En generai, Zp es un cuerpo siempre que p sea
que cumplen las siguientes propiedades: 1111 cuerpo° PrUtl°’y s*c es nn número compuesto, Zc no es nunca

— (K, •) es grupo abeliano, en el que llamamos e al elen1 4ote;rS dOS cuerpos K y K’ tales que KcK y Kesun sub-
neutro. e > entonces se dice que K’ es una extensión de K.

ORIGEN, ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS ORIGEN. ACTUAUDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS *
TEORÍA DE GALOIS
orciona valiosa información sobre la simetría de la
po que Pr°Pue va asociada.
La aportación de Galois a la demostración d ¡2** ^1 uación se verá en el caso de las ecuaciones de cuarto
por radicales de la ecuación general de cuaá ** irres°lub i- 6 A c0ñt3Xl na ecuación con coeficientes racionales, por ejemplo
que cuatro se basa en una serie de ideas int^** gra<l0 ni ^do.SeoyRe\ cuerpo formado portodaslas expresiones
primer lugar, el matemático francés se dio cu' ^pX¿+QáepyV (coeficientes de la ecuaciónpero considerados
quier ecuación se le puede asociar un grupo de que a c ^ °bles) con coeficientes en el cueipo de los números ra-
que se obtiene una representación de las propi^^11^0^? c0° vatTise haUan las cuatro raices de esa ecuación, x¡, yxt
de la misma, que es lo que después se ha llam Su°et¿ ¿""“tótencia asegura el teorema de D’Alembert- hay algu-
Galois» de la ecuación. Imaginemos una ecuación Gl <<gruPo^ ^ e*Ls entre eUas, como xt + a:2 = 0 o x3+ar, = 0, que siguen
con coeficientes racionales, de la que puede aseg nas reIaCrdaderas aunque se realicen algunas permutaciones entre
teorema de D’Alembert, que afirma que todo polinom^ "Porel gjendo ve concreto para 8 de las 24 permutaciones de S(4>—.
tiene n raíces— que tiene tres raíces, qUe llamamo^° ^ ^^Tpermutaciones dejan invariantes todas las relaciones de
no sabemos si serán calculables utilizando radi l¡Vyw'^ ^luciones de la ecuación anterior y es por tanto el «grupo de
raíces pueden formarse distintas funciones polinT ^ las 135 cuación» o el «grupo de Galois», y que es una medida de la
v-w, uw o u + 2, que podemos transformar en 12 orancia que tenemos respecto a esas raíces, puesto que son
sin más que hacer permutaciones de las raíces. Con algunld'*** Sstinguibles por esas 8 permutaciones. E1 índice de este grupo

permutaciones las funciones no varían, como le sucede a66838 üiS(4) es 3 (24, orden de S(4), dividido por 8).
intercambiar u por w, pero otras sí que las cambian, como S Ahora puede ampliarse el cuerpo R con otras relaciones entre
permuta v por w que transforma v-w en w-v. E incl’uso hay 4^ loscoeficientes para obtener otro cuerpo R\ con lo que se tendrá
nas de esas funciones, como u+v + w o uvw, que no cambian en unaparte de las anteriores permutaciones que dejan invariantes to-
ninguna de las permutaciones de S(3): se dice que son invaiiantes das Ias relaciones de las raíces en R\ que serán también un grupo,
respecto a S(3). subgrupo del anterior. Se continúa con estas ampliaciones hasta
Se demuestra que la función u + v + w —la suma de las tres ilegaraun cuerpo en el que la única permutación que deja invarian-
raíces de la ecuación— es un número racional en toda ecuación testodas las relaciones entre las raíces es la unidad. En el caso de
de tercer grado con coeficientes racionales como la que se está laecuación bicuadrada de la que se ha partido se van encontrando
suponiendo. No sucede, sin embargo, lo mismo con todas las fun- subgrupos de órdenes 8,4,2 y 1, por lo que los índices de cada uno
ciones de las raíces, ya que hay otras que, según las ecuaciones, respecto al anterior son 3 (24/8), 2 (8/4), 2(4/2) y 2(2/1).
toman valores racionales o irracionales. Pero cuando el valor dela ^ esóozado la forma del grupo de Galois y la estructura
función es racional existe un grupo de las permutaciones de lasrai- para15 SUl)grui)os normales en dos casos sencillos, pero hallarlo
ces que deja invariante su valor. E1 mayor grupo de permutaciones concreta Puede llegar a ser muy complicado:
que cumple esta propiedad para todas las funciones racionales e
íue 4 h Con pocier asegurar que para grados n mayo-
las raíces es el grupo de Galois de la ecuación. Es decir, Permuta ■ & la siempre ecuaciones cuyo grupo era el grupo de
de Gaiois está formado por todas las permutaciones que n°^ien
d°s ideasf*^ U eiementos» S(n). La razón es que las otras
el valor de todas las funciones racionales de las raíces mal y grUpUri amentales que introdujo Galois —subgrupo nor-
un valor racional, lo que quiere decir que esas permutacio ^ ^ ^
normal—. ]e ,r.esolui)ie> Que necesita la definición de subgrupo
incapaces de diferenciar las raíces entre sí. Esto indica q evaron a poder demostrar su resultado cumbre:

136
ORIGEN, ACTUAÜDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS origen, ACTUALIDAD y APLICACIONES DE LA TEORiA DE GALOIS
los grupos y los cuerpos, eüo ha dado pie a
«La condición necesaria y suficiente para que un cas, c0Xtt° S°,n ombre de teoría de Galois a resultados que
resolubie por radicales es que el grupo de Galof P°r ^.^cimilares en otras estructuras algebraicas.
sea resoluble». s Ue ia ■wn*- cimaciones
Con esto Galois resolvía de forma negativa, meri •
sibilidad, el viejo problema de si era posible resolver^ SuimPo-
las ecuaciones generales de grado mayor que 4, pora^^^
como S(?i) para todo n mayor que 4 eran grupos nT coNocimientoDELAOBRADEGAL°,S
tal y como hemos visto, y por tanto no existía tal r“0l«bles,
RE obras matemáticas de Évariste Galois reco-
conclusión a la que llegó Abel de la imposibilidad de
de la ecuación de grado 5 se deducía como un „ resolución ícon¡unt°wr Sas por Émile Picard en 1897 son un total de
suresultado. '““Partcuhr* piladas y V¿C]aS que 23 son los artículos publicados en vida;
¡■0 págiras- de escrita la noche anterior a su duelo y dirigida a
En efecto, lo que pasaba en la ecuación que se ha c tari n-ñrfinaS. lU 0 _ i„ ..nvpmn Ho mamnrin niiA Hiricrió
gpáginas, L ^ chevaiier; la versión de la memoria que dirigió
tes QF +p¡F + q = 0) pasará en todas las ecuaciones de grad 4 7
guamigo Augus ^ maj entendieron los académicos ocupa 18
efecto, el orden de S(4) es 24, y nos lleva a una serie de subgru ^
jlaAcadenua u páginas están dedicadas a los fragmen-
de índices 3, 2, 2 y 2, como se ha mostrado anteriormente. ET\
caso de la ecuación general de grado n > 4, como S(n) tiene n! ^^Jmemoria Des équations primitives qui sont solubles
elementos, conduce a una serie de dos subgrupos de índices2y t0Srni<ticaux (Las ecuaeiones primitivas que son resolubles por
w!/2, y este último número nunca es primo —porque es el producto mdicales). Esa pequeña producción ha dado lugar a que en todas

3 • 4 •... • (n-1) • n—, luego la ecuación general de grado n no es lasfacultades de matemáticas se imparta la teoría de Galois. No
resoluble por radicales, ya que el grupo S(w) asociado a la misma cabeduda, por tanto, de la importancia de la contribución del ma-
no es resoluble. logrado Évariste Galois a las matemáticas, algo que no consiguió
La demostración rigurosa del teorema cumbre de Galois, que enabsoluto en vida
tiene un enunciado tan sencillo, no es sencilla ni corta En losmúl- Laincomprensión de los matemáticos de su época estaba, de
tiples manuales existentes sobre la teoría de GaJois, empezando alguna forma, justificada. Cuando Poisson rechaaó su memoria,
por el clásico de Emil Artin de 1942, o en el de Ian Stewart de 1972, lohizo porque el criterio para la solubilidad de ecuaciones por
se requieren decenas de páginas y muchos resultados previospara radicales que anuncia Galois no deja nada claro el procedimiento
poder llegar a esa demostración. Todo el discurso se realiza hoy en paraapücarlo a una ecuación concreta dada, porque para ello es
un plano mucho más abstracto, pero más corto y fácil de entender. necesano conocer previamente las raíces, y, en realidad, no hay
Actualmente, se expüca en las facultades de matemáticas, lo cual gwa fórmula para encontrarlas. Lo que se esperaba y se bus-
no deja de ser irónico, ya que en su época Galois no fue entendido
Con los sigios era una fórmula que relacionara las raíces
por sus eminentes colegas. Además, se otorga el nombre de teona
de Galois a generalizaciones para el caso de cuerpos que no son ^^^ríaera^^11^8 ^ ecuacion’ en cambio, lo que Galois
tación dem^^ COndición s°bre las raíces. Era, por tanto, una apor-
extensiones de los racionales, especialmente cuerpos ^
algo qUe p^a,d° nueva> ya que se trataba de otro punto de vista,
importantes hoy en día en criptografía y en la teoría de
correctores de errores. Incluso a los cuerpos firútos se eS ^ ^iltoente a °S matematicos coetáneos del joven francés era
mina «cuerpos de Galois» —Galois Field o, en forma abrecturaS ^ión sencilTPtable' habido ni se ha encontrado una
GF—. Puesto que la teoría de Galois relaciona dos estru ^ difícii; tOS coe^cientes y ias raíces. Galois hacía lo
a c°nstruyendo nuevos edificios matemáticos y

ORIGEN, ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS


0R|GEN, ACTUALIDAD
Y APLICACIONES DE LA TEOR/A DE GALdS
nrofunda de este bello teorema:

solo se esperaba de él que rematara su labor


„ gxacta com° * 2rado primo, decidir si es o no
^ “^memoria de Gaiois estó mdac-
riales conocidos de forma ligeramente diferente^0 1qs m eC"^da deradicales»- h Me propongo com-
E1 reconocimiento posterior a la obra de Gm ^
rápida ni fácilmente. En septiembre de 1832 n 0ÍS n° ^ Profj
después de su muerte, su amigo Chevalier’cW*,*!*8 de 1111 afiü
Évariste expresado en su testamento y publicó^10 ^ d*seo
Revue Encydopédique, acompañado de una nota trab^° en ¿
nadie en el mundillo matemático se dio por ente . „ vpr la luz y, paralelamente, su
En 1835 Sylvestre-Frangois Lacroix, que jv^t° de Galo*5 come^ea años más tarde, en octubre
Poisson había rechazado el trabajo de Galois Se ° °°n Simó°n
una nota final en uno de sus hbros: ’ G refirió a él en ^“^^re^eíAppíi^m'^^Chevalier
^^^odetaloisaCari Gustav Jalcob Jaeobi
En 1831 [...] Galois [...] anunció, en unamemoriapresentari en contacto con lafamüia del malogra-
Academia de Ciencias, que «para que una ecuación ineduciM entre sus papeles había algo sobre la
grado primo sea resoluble por radicales es condición necesari^
¡tííiemáW0I>ara
suficiente que, conocidas dos raíces cualesquiera, las otras se ded3y
can de ellas racionalmente»; pero esta memoria pareció casi ininte^
ligible a los comisarios encargados de examinarla.
JOSEPH LIOUVILLE
E1 empeño y la dedicación tanto de Chevalier como de Alfred r vnntpmooráneo a Galois, y al contrario que este, Joseph Liouville (1809-
Galois, el hermano de Évariste, consiguieron que su obra no cayera TOestudió en la Escuela Politécnica, donde se graduó en 1827^En 1838 se
en el olvido. Ambos enviaron toda su producción al matemáüco convirtió en profesor de esta institución y más tarde del College de France y
Joseph Liouville (1809-1882), quien confesó en 1846: dela Facultad de Ciendas de París. En 1836 fundó la revista Journal deMathé-
natiques Pures et Appliquées, conocida tamblén como Journal de Liouvllle.
Fueunmatemático notable e incluso su nombre es recordado en lo que hoy
Cuando, cediendo al deseo de los amigos de Évariste, me dediqué, sellama«teoríade Sturm-Liouville», usada en la resolución de las ecuaciones
por así decir, bajo la mirada de su hermano, al estudio detenidode dlerenciales, con grandes aplicaciones en la física matemática. También cons-
los artículos impresos o los manuscritos que dejó, he creído deber truyóei primer número trascendente —que no es solución de ninguna ecuación
concoeficientesracionales—, que forma parte de una familia conocida como
proponerme como objetivo único investigar, desenmarañar, para
«numeros de Liouville». Es el siguiente:
sacarlo lo mejor posible, qué hay de nuevo en su producción. c^

ha sido pronto recompensado, y he disfrutado de un gran p ac ^


^00010000000000000000001...
el momentoen que, después de haber Uenado pequenxs ^
reconocido la completa exactitud del método por el cu
resPonsabie de'mtri-'9aCͰneS' Liouville es más conocido por haber sido el
muestra, en particular, este bello teorema.
^fadedicado tip Car 60 SU reV‘Sta los trabaj°s de Galois. Si Liouville no
^eran perdido y aupmp° y estuerzos a desentrañarlos es posible que se hu-
Esta constatación llevó a Liouville, el 4 de se^^J^fitesa^r' 9rubos habría tenido nnJ6 más '°S hublese conocido, y la fecunda teoría de
a comunicar a la Academia—esperando que es s esperar para ser descubierta tiempo más tarde.
que había encontrado entre los papeles de G ois

TEORlA DE galois
140 ORI6EN, ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE LA
^actuaudad Y APl|caciones de
LA TEORlA DE GALOtS
teoría de ftmciones trascendentes -aqueUas qUe nn des invariantes respecto a un grupo de transforma-
expresar conpolinomios, es decir, no algebraicas^ dp Pu^ ¡3¿ pr°pie pcando así que las diversas geometrías que se pueden
época. Resultó que no, excepto algunos fragmentos ciones.eXp ^.ggponden a considerar diferentes grupos. Y fue tam-
desordenados papeles, y desde luego nada referente a ¿T*** eticoUtrar C°ujen en 1884 presentó un ejemplo de dos gmpos iso-
biéu $ein q pos matemáticos muy alejados: el de las rotaciones
las funciones elípticas y abelianas. Alfred Galois sí que _ eotH
^orfos de ^ regdlai y el de la ecuación de quinto grado. A la vez
a Jacobi que su hermano «se había dedicado, pluma en
del icosae con grupos discontinuos, Lie extendió la teoría
profundo estudio de sus obras [las de Jacobi]». ^0- ^
que J las ecuacíones algebraicas al caso continuo de las
La demostración rigurosa de los resultados de Galok
deGal oisc diferenciales y en derivadas parciales, de forma que
a cabo el italiano Enrico Betti (1823-1892) mediante dos me ^
eCUaCÍOoeSSde lie desempeñan un papel esencial para el estudio
losgruposae^
publicadas en 1852. Y todos ios resultados de Galois l0s «£*
de las ecuaciones diferenciales.
por primera vez en Alemania Richard Dedekind (1831-l9l6Y¿,
de la ge°™ bién Lie el encargado por la Escuela Normal —que en
cursos 1856-1857 y 1857-1858. Incluso llegaron a España, país *
iemoraba su centenario— de redactar una nota sobre la
no estaba en la vanguardia de las matemáticas, donde José Ecw
1895 connl.a la i^fluencia de Galois en el desarrollo de las mate-
ray (1832-1914), matemático, profesor en la Universidad de Madrid
S^Enellaselee:
político y premio Nobel de Literatura en 1904, impartió un cur¿
sobre la teoría de Galois en el curso 1896-1897 y lo publicó al año
A los dos (Abel y Galois] se los llevó la muerte sin haber tenido
siguiente con el título Resoludén de ecuaciones y teoría de Ga/oj<¡.
üempo de poner a plena luz la extensión de sus descubrimientos; los
En la segunda mitad del siglo xix la teoría de grupos fue am- '
dos debieron dejar a sus sucesores el cuidado de profundizar sus
pliando su ámbito de acción y aplicándose a nuevas disciplinas.
teorías y desarroilar sus consecuencias. Y sin embargo, tan grande
Galois había sido el primero en desarrollar esta teoría de formage-
es en matemáticas la potencia de las ideas, que se juntará etema-
neral —aunque estaba de alguna manera implícita, sobre todo enlo
mente los nombres de Abel y Galois a Ios de los principales matemá-
referente al grupo de sustituciones, en algunos trabajos de Gauss,
ticos de todos los tiempos.
Ruffini, Abel y Cauchy—, e introdujo, además, los conceptos de
subgmpo y de isomorfismo. Hacia 1854, Arthur Cayley (1821-1895)
Resulta chocante este reconocimiento a pesar del poco tacto
la aplicó a los cuatemiones —extensión de los números reales,
con que la Escuela Normal trató a Évariste Galois en vida.
similar a la de los números complejos— y, dos años más tarde,
Otra muestra de la importancia que ya hacia finales del siglo xix
William Hamilton (1805-1865) lo hizo a los poliedros regulares. Fue
se reconocía al enfoque y los conceptos introducidos por Galois en
sobre todo Camille Jordan (1838-1922) quien, en su clásico de 1870,
todas las ramas de las matemáticas la atestigua la siguiente anéc-
Traüé des substitutions et des équations algébriques (Trato
dota. E1 científico y matemático francés Henri Poincaré, en una
de las sustituciones y de las ecuaciones algebraicas) puso
conversación con Sophus Lie, afirmó categóricamente que «todas
nianifiesto que la teoría de grupos servía para unificar conce^
matemáticas son una historia de grupos». No se trataba tan solo
y caiT,Pos uiatemáticos distintos. Dos de los discípulos de o »
debuenas palabras: el propio Poincaré dio ejemplo utilizando estas
^ atemán Peltx Klein (1849-1925) y el noruego Marius Sophus
^tructuras en sus trabajos sobre topología algebraica.
(1842-1899), se encargaron de utilizar esas características.
La nueva concepción de Galois de las matemátieas se fue im-
En su famoso Programa de JBriangen (1872), Klein reahwr
p°mendo y generalizando. Se puede decir, en cierto modo, que
d ° e g^upos y subgrupos una sistematización y jerarq ^
c°nsistió en reemplazar los cálculos por las ideas. Esa concepción
ias geometrías: el objeto de cada geometría era de

ORIGEN. ACTUALIDAD Y APLICACIONES OE LA TEORÍA DE GALOIS


AüDAD y apl,caciones de la teoría de galois
u A a la creación del álgebra modema con el ¡mDll, de esl* Bscuela Normal en la que entró con pesar y donde no fue
contnbuyó a ^ Emmy Noether (1882-1935) y con,prendid°; fue expulsado de la nusma y ha sido, a pesar de todo
ás bríllantes glorias.
de sus más
'a matprfandés Bartel l^endert van der Waerden (190^l996)O^
d , ITres del colectivo de matematicos franceses Bojw®
de °n dHonne (1906-1992), ya a finales del siglo xx afim,^
Jean D‘t mente cuando no se entiende bien alguna cosa
en la actualidad
SK, es útil y fecundo hacer intervenir la teoría de grup *a' galois

I fecundo campo de la teoría de grupos, el resultado más im-


, no estudian objetos, sino las relaciones En * te de las últimas décadas ha sido completar la clasiíicación
«Los matematicob
P01 .rupos finitos simples —aquellos que no tienen subgrupos
entre objetos.» ^ °iales propios—, que constituyen los bloques fundamentales a
__ Hevki Poincaíé. n°!tir cte los cuales se puede construir cualquier grupo.
paOtra contribución de Galois que resulta imprescindible para
Pero no hay que pensar que la teoría de grupos se Umitaa
der Ias matemáticas actuales, y en particular su aplicación a
las matemáticas puras. Los grupos de Lie tienen una importancia
entcampo tan importante hoy y con tantas perspectivas de futuro
fundamental también en la física de las partículas elementales, en
0 es el tratamiento y la transmisión de la información, son los
la que permiten construir, por ejemplo, las ecuaciones dei modelo
^ueipos finitos. De hecho, en informáticay en los campos de las ma-
estándar. La teoría de la relatividad restringida descansa funda- temáticas más cercanos a la misma, es habituaJ Uamar «cuerpos de
mentalmente sobre dos grupos: el de Lorentz —por el físico neer-
Galois» a los cuerpos finitos. Galois introdqjo dichos cuerpos como
landés Hendrik Antoon Lorentz (1853-1928)— y el de Poincaré. una aplicación de su idea principal de extender un cuerpo -como
También Hermann Weyl (1885-1955) fue importante para mostrar es Z cuando p es un número primo— con raíces «imaginanas» de
la importancia de la teoría de grupos en Ia mecánica cuántica. polinomios irreductibles. Hoy en día, los cueipos finitos se utilizan
En cuanto al conocimiento de la corta vida de Galois, en julio para diseñar sistemas de codificación y encriptado de senales di-
de 1848 apareció en la revista francesa Magasin Pittoresque una gitales, de tal forma que el sistema operativo de cualquier telefono
biografía suya. En 1896 el entonces supervisor general de la Escue- móvil trabaja con cuerpos finitos para proteger la comumcacion
la Normal, Paul Dupuy, publicó el libro La vie d’Évariste Ga w tanto de interferencias como de potenciales intrusos.
(La vi4a de Évariste Gaiois). Su pueblo natal, Bourg-la-Rewe^® La teoría de números es el campo principal de aPllcacl01\
homenajeó unos años después al colocar en 1909 una placa c la teoría de Galois. Una filosofía general para tratar pro
memorativa en el lugar de su casa natal. E1 entonces director^ aritméticos —ecuaciones en números enteros, o e or
Ia Escuela Normal, Jules Tannery, fue el encargado de ace general, racionales— es eonsiderar Ias soluciones en u g
discurso en el que pronunció lo siguiente:
sura algebraica fijacia de Q. y sobre este COAÍUytn conodmiento
hacer actuar el grupo de Galois absoluto Q. acsolucio-
Desde la publicación de Láouviiie, de año en año, la bnporí n^coS suficientemente bueno de Ga Ilevaría a poder estudiar ^^
la obra de Galois se ve cada vez más claraniente; l°s lliat ^
°es del problema origirial. Pero, a pesar de COTls egte g^po
más importantes han reconocido la considerable ínfluenc ^.oJ. áreas de investigación más activas, el conocuruen
tenido en el progreso de las matemáticas. Gs agradeZ
es niuy ümitado.
^Palde, permitirme hacer las paces con el genio de Galois erv

teor(a oe galois
144
i.actuaudadyapucaoonesdela

EN' ACTUALIDAD v APLICAOONES DE LA TEORÍA DE GALOIS


^ .eornetría algebraica aparecen ideas heredadas de las de
CLASIFICACIÓN DE LOS GRUPOS FINITOS SIMPLES
\ diferentes ámbltOS’ como las superficies de Riemann
G¿oiS * oigebraicas definidas sobre los números complejos, cuvo
Se ha visto que hay grupos infinitos, como Z, y grupos f¡n t
^“oroviene del alemán Bemhard Riemann (1826-1866)-
cuaiquier entero positivo n, que tiene justamente n element’ COrn° 2 d
comentado que hay grupos finitos que tienen subgrupos d°f ‘ TarY1b¡én 'J?,ía den estudiarse como recubrimientos de la esfera A sú
mismos y del formado por el elemento neutro (por ejemDlo » ntes de eih quc P^»s recubrimientos permiten trasladar el estudio geométrico
no los tienen (como Z5). Estos últimos son los llamados «o ' ^ y otr°s qu vez> eSmenSiones de cuerpos de funciones. También la teoría de
ples»: son los bloques o ladrillos básicos a partir de los cuafc^055 f‘nit°s sirtf
aJde e reCubridores en topología puede verse como una versión
truir cualquier otro grupo, por lo que es de capital importS 56 PUede conS-
clasificación de todos ellos. Esa es una tarea a la que se han ded°CÍa t6ner °na espam° a de la teoría de Galois, donde se sustituyen extensiones
esfuerzos y ha habido que esperar a los inicios del sig|0 XXi °d,Cdd° ^últipies hrScas por recubrimientos y el grupo de Galois absoluto por
pletada, con el teorema de clasificación de grupos finitos sim tener,a com- Meb „ fundamental del espacio topológico.
finito simple es isomorfo, es decir, tiene la misma estructura al eSKT°do 9ruPo gigrupo
de los siguientes grupos: 9ebraica, a

— Un grupo cfclico cuyo orden es un número primo.


— Un grupo alternado de grado mayor o igual que 5.
CONCLUSIONES DE UNA VIDA BREVE
— Un grupo de Lie simple, que puede ser:
• Los grupos de Lie clásicos
• Los grupos de Chevalley y los grupos de Steinber. parece que la resolución de problemas matemáticos importantes
— Uno de los 26 grupos esporádicos. escosa de jóvenes. No solo Galois logró desentrañar problemas
complejos en su juventud, sino que hay otros muchos ejemplos en
Los dos primeros grupos ya han sido comentados. así como los grupos de i ¡a
La caracterización del resto ha supuesto un esfuerzo coordinado que ha la historia no solo de matemáticos que murieron jóvenes —como
lugar a una demostración de miles de páginas. Para hacerse una idea de la también le sucedió a Abel—, sino de otros muchos que, aunque su
dificultad, uno de los 26 grupos esporádicos, apodado «el Monstruo», tiene carrera siguió, obtuvieron resultados apreciábles de formaprecoz:
por orden (numero de elementos) nada menos que:
son los casos de Gauss, Kurt Gódel o John Forbes Nash (1928-
808,017,424,794,512,875,886,459,904,961,710.757,005,754,368.000,000,000.
2015). Tanto es así que el máximo reconocimiento matemático,
la Medalla Fields —el equivalente al Nobel de las matemáticas—,
tiene como únicos candidatos a investigadores menores de cua-
renta años.
Uno de los resultados en teoría de números de la teoría de Galois rechazó el método habitual de aprendizaje de las ma-
Galois, conocido como la conjetura de Ia modularidad, o conjetura temáticas, ya que lo consideraba cerrado, repetitivo y con poca
e Shimura-Tamyama-Weil, fue demostrado a finales del siglo xx libertad para la imaginación. Es probable que haber llegado a un
por los británicos Andrew Wiles y Richard Taylor, culminando el
conocimiento tan profundo de las matemáticas sin asumir plena-
trabajo de una ingente cantidad de matemáticos. Como consecuen-
mente la ortodoxia metodológica le permitiera poder experimentar
cia, obtuvieron una demostración afirmativa de una de las más
c°n otras formas de hacer que resultaron ser más potentes que las
amosas conjeturas, formulada en 1637 por Pierre de Fermat, el ya conocidas.
amado «último teorema de Fermat»: «Para n > 2 no hay ninguna
Dedicarse de forma concienzuda al dominio de ias técnicas
xní+ynenteros positivosxy y, z que cumplan la ecuación uso en cualquier ámbito puede impedir pensar en abrir nuevos
los- ^or el contrario, alejarse de los caminos trillados —y ha-

ORIGEN. ACTUALIDAD
Y aplicaciones DE LA TEOR/A DE GALOIS 147
ORIGEN. ACTUALIDAD Y APLtCAClONES DE LA TEORlA DE GALO»S
n Hpsorecio, como en el caso de Galois^
cerlomclusoc mecanlsmos para resolverlos a!0nlleva
laUtUlZaÍ pempectívas que servirán para resolver ot?‘ C°>»o jOHN FORBES NASH
abnr"elecirnmentecuandoestas técrtícasantesnovedos en
gl último ejemplo destacado de precoci-
^eserto y se hayan convertido en tradicionales. í>ued ■* ciad matemática es John Forbes Nash
JZni ndose nuevos resutodos utiüzando métodos clásiCOs (1928-2015), figura que se hizo muy po-
pular después del estreno de la película
h nue dar por sentado que son el uruco camino. ’Per»
jna mente maravillosa (2001), un biopic
n° Eljoven matemático francés pensaba que las verdades do, dirigido por el estadounidense Ron
Ciencia no debían presentarse como algo acabado e inmutae * Howard en el que el actor Russell Crowe
era el encargado de interpretar el papel
L0 más bien como algo inacabado y que está sqjeto a rectm ‘
del matemático. Nash, cuando tenía vein-
Ción En el prólogo a su memoria escnto en la cárcel denunció cn tiún años, se doctoró en la Universidad
acritud los artiflcios retóricos de las obras o manuales didáctico” de Princeton con una tesis sobre juegos
que muestran una ilusión de algo perfecto y ordenado y disinmu no cooperativos, en la que acuñó lo que
luego se ha llamado el «equllibrio de
las dificultades, los titubeos, las idas y venidas: «En vano los a,la Nash», que ha tenido una influencia per- M 0W'± M
üstas querrían disimular: no deducen, combinan, componen.. » manente en diversos campos científicos, M ■.1
Galois se enfrentó a los problemas matemáticos que le pre. políticos y económicos, por lo que le fue ■ ■
concedido el Premio Nobel de Economía K .y . ■ ■ M
ocupaban como un francotirador, criticando a los poderes esta-
en 1994. Muy joven, antes de los treinta I ^
blecidos con malos modos y sin crear a su alrededor un grupo de años, enfermó de esquizofrenia paranoi-
afines que hicieran la presión suficiente para abrir esas estructuras de severa, pero muchos años después
Lo cierto es que no consiguió grandes éxitos, aunque tampoco (en la década de 1990), contra todo pronóstico, consiguió superarla, y aunque
diría que «habia vuelto a pensar racionalmente como científico», ya su vida
hay que minusvalorar sus logros: publicar en revistas de prestigio personal y académica era una sombra de lo que fue. En el año 2015 le fue
y que la Academia se ocupara de sus trabajos, aunque fuera para concedido el premio Abel (instituido por el gobiemo noruego en 2002 en el
rechazarlos. bicentenario del nacimiento del matemático) y murió poco después, junto a
su esposa, en un trágico accidente de tráfico.
Y todo esoapesar de su extrema juventud, de su arroganciay
sus métodos no muy ortodoxos —tirar un borrador a un profesor o
molestar en las sesiones de la Academia serían ejemplos de ello—.
Lo cierto es que la pervivencia y el influjo posterior de sus ideas las más distintas creencias, profesiones y lugares de nacimiento,
se deben a la labor ejercida por sus próximos, que consiguieron, unas contribuyendo a su desarrollo y otras haciendo de puente
años después, una revisión de sus trabajos, cosa que él no había para el paso a las nuevas ideas. E1 álgebra, por tanto, es un formi-
logrado en vida. dable logro obra de toda la humanidad.
Es un lugar común, pero asumido y poco discutido, que to- Incluso personajes tan poco respetuosos con los poderes
os os grandes avances científicos se gestaron en Europa antes establecidos como Évariste Galois desarrollaron su trabajo ba-
sándose en los resultados de sus antecesores. Es sumamente raro
UniHn ^ ^Ue en esta centuria fue cuando se añadió Estados
que alguien elabore una teoría válida aislado del ámbito científico
iirtDulRn ^ embarg0’ en el caso del álgebra no fue así, ya que su
y a partir de la nada. Inclusive el matemático indio Srmivasa
conocimipnf ^1011^ se dio en el mundo árabe, que a su vez recogía
^anujan (1887-1920), que es la excepción de la que siempre
llegar a muw S an]eriores desarroUados en la India y China, y hasía
ros ías en su evolución han participado personas de se ^ahla, y que demostraba teoremas en la soledad de su India

°^'SEN, ACTUAUDAD ' LA TEORÍA DE GALOIS 149


APLICACIONES I ORIGEN. ACTUALIDAD Y APLICACIONES DE
LA TEORÍA DE GALOIS
natal, lo hizo a un manual -no muy adecua*^ ^

cayÓ en TTde°Galois, se presenta a menudo su txab^jo sobrp,

rcsoiobdida
para la época,
^
KrlTde las ecuaciones como un trabíyo muy adelaa^
era düicil de entender para sus Con¡J
poráneos.

rpp QUe las matemáticas son simples, es porqUe

^Johnv^NsvmaNN.

Lo cierto es que el trab^jo de Galois abría canünos que mucho


después se habrían de recorrer, pero no lo hacía alzándose sobre
la nada, sino que se apoyaba en saberes ya consolidados, muchos
de ellos bien recientes. En los artículos que publicó, Galois cita
varias veces a Gauss, a Lagrange, a Legendre y a Guglielmo Libri;
y en sus manuscritos, además, a John Landen, Ruffini, Cauchy,
Abel y Jacobi. No solo conocía el estado de la cuestión, sino que
también estaba familiarizado con los avances recientes.
Incluso a pesar de su juventud, que nunca fue un matemáti-
co «tprofesional» y que no debía de ser una persona con muchas
habilidades sociales, tuvo contacto con algunos de los ya reco-
nocidos como grandes matemáticos de su época: con Cauchy,
que al parecer le persuadió para que hiciera una nueva versión
de su memoria y la presentara al Gran Premio de Matemáticas
—que no ganó—, y con Poisson, que, a pesar de formar parte
del Consejo Real que le expulsó de la Escuela Normal, le animó
a redactar de nuevo sus hallazgos y mandarlos a la Academia,
cosa que hizo.
En cuanto matemáticos de edad similar, estableció una rela-
ción persona) con Jacques Charles Frangois Sturm y Guglielmo
Libñ, con quien, según Sophie Germain, Galois tuvo un encon-
tronazo.
Su memoria seguía en el desarrollo y el modo de hacer de
La^ange y, como pasó unos años más tarde, en realidad po
er sido entendida por sus conteniporáneos. Sin einbargo, cs

151

ACTUAUOAO Y APUCACIONES DE LA TEORÍA DE GALOIS


\

Lecturas recomendadas

Cobbaijvn. F., Galois. Revolución y matemáticas, Madrid, Nivola,


2004.
idonne, j., En honor del espíntu humano. Las matemáticas
lELhoy, Madrid, Alianza Editorial, 1989.
Hormigón, M., Las matemáticas en el siglo xix, Madrid, Akal, 1991.

Maktin Casai.derrey, F., Cardano y Tartaglia. Las matemáticas

en el Renacimiento italiano, Madrid, Nivola, 2000.


Navarro, J., Al otro lado del espejo. La simetría. en matemáticas,

Barcelona, RBA, 2010. . 9


Rey Pastok, J., y Babini, J., Historia d£ la matematica. Volumen¿
del Renacimiento a la actualidad, Barcelona, Gedisa, 1985.
Sánchez Fernández, C., y Nogueira Sánchez, T,,Abel. El romantico
nórdico, Madrid, Nivola, 2005.
Stewart, L, BeUeza y verdad, Barcelona, Críüca, 200».
Wussing, H. y Arnold, W„ Biografias de grandes matematicos,

xJTSSTr b—. C.
Madrid, Editorial Complutease, 1993.
Jacobi, Carl Gustav Jakoh « Siméon 97,106,109,111, subgrupo
141, 142, 150 ^^140,150 útdice de un 128 129
Jayam, Oniar 16, 21, 28 137 ’ ’
106.107,141 Jordan, Camille 127,142 »bard, Louís 77-79,96,97,103,
normal 129,130,133,137
Joumal de Mathénlatique* n, 142,150 propio 128,133
factorial 84 tfíni paolo 65, 80, 88-91
FeanatP¡erxedel46 etAppliquéesUl ^res
Flbon8CCi, Leonardo, 3° Taylor, Richard 146
Klein, Felix 127, 142, 143 . te-pélagie 110-112, 117 teorema fundamental del álgebra
Ffelds, MedaUa 147
g^tema métrico decimal 10, 43, 44, 16,38,86
Fontana, Niccoló, Tartngh-a

16,32-34 Laoroix,Sylvestre-Franíois78 m 48, 74


Fourier, Jean-Baptiste Joseph 111,140 ,I09. gocieté des Amis du Peuple 8, 107, Viéte, Frangois 36,37
80,97,104 Lagrange, Joseph-Louis de 39 aa 110, U6
fimdones polinómicas 136 48, 56, 59, 65, 75, 78,80-84 rr’ subcuerpo 135 Wiles, Andrew 146
89, 91, 150 ’
Galois, Laplace, Herre-Sinion de4I 43 44
Alfred 62,115,117,140,142 48,49,54,55-57,78,83 ’ ’
Nathalie-Théodore 62 Legendre, Adiien-Marie 48, 65
Nicolas-Gabriel 9,11,61-63, 73-75, 78, 79, 97, 150 ’ ’
72,99 Lie, Marius Sophus 142-144,146
teoría de 9,10,17,121-151 LiouviUe, Joseph 104, 140, 141,144
Gauss, Car) Friedrich 11, 15, 16, 38, logaritmo 101, 102
58, 59,65,80, 85-88, 90,115, 142, Louis-le-Grand, liceb 11, 65,67-73
147,150 76, 77, 99, 106
Germain, Sophie 58, 59,110,150 Lovelace, Ada 59
Gódel, Kurt 100,147 Luis Felipe de Orleans 11,15,106,
grupo 108, 110, 111, 113, 118
abeliano 125,126, 133-135 LuisXVUI 11,52,62,63
a)temado 129,130, 146
cíclico 88,126,130,146 Méchain, Pierre 46-48
de Galois 125,136-138, 145, 147 Monge, Gaspard 44, 50, 54, 56,78,90
geométrico 130-133
de permutaciones 128-130, 133, Napoleón Bonaparte 7,11,41,46,
136,137 50-52, 54, 56, 57, 59, 61-63, 68,
finito 125,126, 128, 133,145, 146 69, 89, 90, 99, 115
simétrico 129,130 Nash, John Forbes 147, 149
simple 129,146 Newton, Isaac 39, 45, 56, 80, 83
resoluble 133,134, 137, 138 Nobel, Premio 142,147, 149
Noether, Enuny59, 127, 144
Hamilton, William 142
Hermiie, Charles 77
permutación 81, 82, 84, 85, 89-91,
124, 128-130,133,136, 137
isomorfismo 134,142
Poincaré, Henri 49, 143, 144

156 157
ÍNOiCE
/Noice
índice

Ahel Niels Henrik 11, 13, 15, 16, Cayley, Arthur 127,142
39 90 91. 90-98, 104, 112, 125, Chevalier, Auguste 9,106,107,
126,133-135, 138, 141-143, 147, 113-116,139-141,145,147
150 Condorcet, marqués de 44, 53
Abei, Premio 149 congruencia 125,126,130
Acadenñade Ciencias 9, 44, 45, Crelle, August Leopold 98,125
54 59, 74, 90, 91, 96-98, 104, cuerpo 121,123,130,134,135,
105,109-111, 139, 140, 148, 137-139
150
álgebra8,10, 13, 16-39, 59, 74, 75, D’Alembert, Jean le Rond 16,21,
81, 83, 85, 86, 89-91, 95-98, 39,86,136, 137
108-110,116, 125, 127, 134, 139, Delambre, Jean-Baptiste 4648
142-149 Descartes, René 36,38,39
algoritmo 16,18 Dirichlet, Peter Gustav Lejeune 104
Al-Juarismi 16-19, 26, 27 Dumas, Alexandre 110,111,118
Annort WifnlaC

Echegaray, José 142


Bourg-la-Reine 11, 61, 63, 99, 144 ecuación
Brahmagupta 25 ciclotímica 85,86,88
Bravais, Auguste 99 diofántica 23,24,26
Briggs, Henry 102 general 15,16, 29, 32-39
BuUetin de Férussac 11,104 resoluble por radicales 15-17,
38, 39, 80, 81,88, 91,96,98,
109,123,136,138-141
Cardano, Girolamo 16, 32-35
Escuela Normal 9,11,50,83,103,
Cauchy, Augustin-Louis 65, 80, 90,
106-109,143-145,150
91, 96-98,104, 106, 142, 150
canihalismo galáctico 24
61 Cygni (estrelte) 88,98
cefeidas 100-102,125
aberración
colimador 109
cromática 44,45
constelaciones 36,77-79,86, 91
estelar 36
contaminación lumínica 53,54
agiúero negro 7,9 ,11,15, 56,69, 73,107,
cresta 57-59,62,146
122,124,131
CTA 11,151,152
Alfa Centauri (estrella) 21,38,89, 91,98,
cuerpo negro, radiación de 70,71,110,
104
117,132,144
Algol (estrella) 78, 100
Andrónieda, galaxia de 8, 22, 24, 25, Curtis, Heber 125
curvadeluz 100,102,104-106,119
32-34,39
Antares (estrella) 86, 98
Descartes, René 55
antropocónt rico 34
diagrama color-magmtud 97-99
años-luz 38,84, 86,89, 148
difracción 60, 61,107-109,136
apertura 39,93,136,144
dualidad onda-corpúsculo 9,30,56
Arquímedes 29
aslrometría 81,88, 90,117
átomos 7,63,67,112-115, 132,
,pler 12,76,115-119,121
152
,pler-Fizeau 116,116
aumentos 42-44, 68,136
MíJéctrico 61, 62,69,114,132
n, Albert 18,55,61,63
baricentro 86
estrella
Bessel, Friedrich 88
Betelgeuse (estrella) 92,98
binaria eclipsante 105,119
Bradley, James 36
cósmicas 90,103 Hw al-Haytham (Alhacén) kr 7 30,SWM.®M1M1M36, sistemasolar 7,8,12,15,16,1821 51
üidice de retraccióu 40, 9’ 75,79,86,131,137
espec*»0 ^üco 1812,30,65-69, infranxyo U,66JJ8,70 7, ’A07 150 11 11 66-69,86,129-134, Snell, leyde 41,42,44
. 133,134,137,138,1^0$‘K % Sol 7-9,12,16-21,24,30,32,34-38 42-45
mfrasorudos 64 ^ ^»52,137
138-140,144,148 52,56,64,69,76,7887,89-91,95 98 ’
mterferometría 107,144 1(J6 103,104,106,107,109,112 114 m’
, ^««,86,96,89,90,10!, 140 132,137,139,148,152
deabsorc*00 lU’11 Janssen, Pierre 114
deemisión 111 140 ^«4 86.88,90.91 -njdo 31,32,35,57,61,64,81,115, U6,
Júpiter 8,18-20,35-37,76 ^de’interferencia 60
Supercúmulo de Virgo 22,23
Kepler, Johannes 35,79 supemova 9,11,69,102,104,126,131
^nd»S7,68 .
leyes de 35,84,85
telescopio 812,20,29,33,34,39,40,
Leavitt, Henrietta 100,125 42-54,65,75,78,79,8885,87,88 90
^^MoblerendUa 61,62 lente de cántara 109 kVtex®.62,63
^¿antede 58,60,63 92,93,104,106,108,119,125,129
ley del invereo del cuadrado de e, 130,132-143,148153
Sde 70,71,97,110
distancia 79,80 espacial James Webb 12,140,143
plasma 94,97,118
STttTÍ^-^W 139 líneas espectrales
pAjjson, Norman 7o teoría de la relatívidad 9,31
Fteeau,Hippolyte 36,37,115 de absorción 111,117 Thomson, Joseph J. 62,63
Polaris (estrella polar) 98,102
foco 42,43,46,108 deenúsión lll tránsito 86,105,106
Lockyer, Joseph 114 nrmcip'0 de Huygens 60
fotometría 12,76,78,81,99,104,106,
109,119 kmgitud de onda 11,12,55,57-59 64-7, ultrasonidos 64
fotón 8-10,29,30,33,38,39,51,55,56, 76, 107-111,114,116-120, ultravioleta 11,6658, 70,71,110,114,
60 03 66,69,70,76,80,107-110,112, 131-134,137,139,144,146 129,131-134,140,149
114,117,119,127,130,134,135,139, lucky imaffing 53 unidad astronómica (UA) 17,8486,91
radiación ionizante 11,65, 66, 133,148
150 luz, velocidad de la 9,2832,3438,40 radiotelescopio 11,132,134,144-146,
fotosfera 117 41, 44, 54-59, 62,66,68,132,146,150 valle 57-59,62
148
Foucault, Léon 37,62 rayos variabüidad 78,99,100,103
Fraunhofer, Josephvon 108,117 magnitud variables, estrellas
calóricos (IR) 66
frecuencia 67-60,63,64,66-69,116 absoluta 91,95,97,100-104 ganvnta 11,6869,129-135,149,150, extrínsecas 100,103
Fresnel, Augustin-Jean 55 aparente 78,79,91,101,106 162 intrínsecas 100
Marte 18-20,76,85 X 11,66-69,129-131,133-136,149 Vega (estreUa) 21,79,98
Galileo 8,35,39,49,65,135,137 materia oscura 7,123,124,126,138,152 red de difracción 107-109 velocidad
geocéntrico 34 Maxwell, Jaines Clerk 55,68 mfracción 4ÍM2,44,45, 50, 56, 60, 62, delsistema 121
Goodricke, John 100 medio transparente 40,44,51,53,56,57, 107,124 radial 12,118118,140
Gran Telescopio Canarias (GTC) 46-48, 62,65 resolución 8,49,51, 52, 75,104,136,137, tangencial 89,117
138,142 Mereurio 1820,76 139,140,144-146,148 Venus 8,1820,76,84,85,87
Grupo Local de galaxias 22,32,33 Miehelson, Albert 37 Richer, Jean 85 Vía Láctea 7,8,11,13,15,2822,24,26,
microondas 11,31, 66-70,129,131,133, Rigel (estrella) 91 32,33,69,90,125,131,132,140,144
Halley, Edmund 84,85 134, 148,150 Ritter, Johann W. 68 visible (Inz) 10,11,30,31,6471,92,96,
heliocéntrico, modelo 8,34 minutos-luz 38,84 Roget, Juan 29,39 109,110,114,128131,133,134,138
Herschel, WiUiam 65 movimiento propio 12,8891 Romer, Ole 35, 37 140,144,148150
Hertz, Heinrich Rudolf 62 VLA (Very Large Array) 145
Hiparco de Nicea 78 Newton, Isaac 49,55,62,107
niveles de energía 113,114 Saíumo 1820,76,79 Wein, leyde 71
hipergigantes, estrellas 91
Nubes de Magallanes 8,22, 52,137
Hooke, Robert 55
^gundos-luz 38,84 Young, Thomas 55,61,62
Hubble, Edwin 102,125
~haPley, Harlow 125
Huggins, William 117 objetivo 42-44, 50,93
^(estreUa) 21,79,91,98,104,117 Zwicky, Fritz 123,124
Huygens, Christiaan 36,55,61 ocular 42-44, 49,50

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