Los gatos
El gato doméstico (Felis silvestris catus), llamado más
comúnmente gato, y de forma coloquial minino, michino,
michi, micho, mizo, miz, morroño o morrongo, y algunos
nombres más, es un mamífero carnívoro de
la familia Felidae. Es una subespecie domesticada por la
convivencia con el ser humano.
El nombre actual en muchas lenguas proviene del latín
vulgar catus. Irónicamente, catus aludía a los gatos
salvajes, mientras que los gatos domésticos, en latín, eran llamados felis.
Como resultado de mutaciones genéticas, cruzamiento y selección artificial, hay
numerosas razas. Algunas, como la raza sphynx o la peterbald están desprovistas
de pelo; otras carecen de cola, como los gatos de la raza manx, y algunas tienen
coloraciones atípicas, como los llamados gatos azules.
Gato acostado al revés
El gato se comunica a través de vocalizaciones. Las más
populares son su característico maullido y el ronroneo, pero
puede aullar, gemir, gruñir y bufar.11Los Gatos desarrollaron
el maullido con la única finalidad de poder comunicarse con
el ser humano. Además, adopta poses o expresiones que
informan, a sus congéneres, sus enemigos o sus
cuidadores, de su ánimo o sus intenciones.
Junto con el perro, es el animal doméstico más popular, como mascota, como
ayuda en la lucha contra roedores o ambas cosas.
Por su amplio abanico de presas potenciales, por su alta eficiencia como
depredador, y por su elevado éxito reproductivo —especialmente si se suministra
artificialmente alimento a las colonias sin tomar medidas adicionales para limitar
su fertilidad— el gato doméstico está incluido en la lista de las diez especies
exóticas invasoras más dañinas del mundo12 de la Unión Internacional para la
Conservación de la Naturaleza.
Por qué los gatos son mascotas fabulosas
Los gatos son la mascota más popular en los Estados
Unidos (¡y en Internet!). Los gatos ofrecen compañía,
amor incondicional, entretenimiento, cariño, muchos
ronroneos, silencios cómodos, ¡y se los puede entrenar!
Los gatos…
Son felices viviendo adentro.
Son limpios: se acicalan con frecuencia.
Usan una caja de arena sin estar entrenados, la caja se puede limpiar fácilmente.
Cazan plagas.
Les encanta jugar (solos o con usted), ¡y lo harán reír!
Viven felices con niños, gatos y perros.
Además, lo convierten en una persona más feliz y saludable. Pueden ayudarlo a
reducir su presión arterial, reducen los riesgos de ataques cardíacos y accidentes
cerebrovasculares, mejoran su humor y ayudan a combatir la depresión.
Datos curiosos sobre los gatos
Sus oídos son increíblemente sensibles. Pueden detectar
sonidos tan elevados como de 65 kilohercios, una habilidad
que puede ser aún mayor que la de un perro y supera
ampliamente a la del humano. Además, las orejas de los
gatos siempre están alertas, incluso mientras duermen.
¿Lo asombra el increíble sentido del equilibrio de los
gatos? Bueno, de hecho, tienen un órgano llamado
aparato vestibular en cada oreja, y funciona junto con los ojos para darles una
habilidad de equilibrio
magnífica.
¿No hay que enseñarles dónde deben hacer del baño? ¡Así es! Los gatos no
necesitan entrenamiento para
usar la caja de arena. Es un hábito natural que viene de sus ancestros, los gatos
salvajes.
La limpieza es casi sagrada para un gato. Pasan más de un tercio del tiempo que
están despiertos
acicalándose.
Los gatos pueden dormir hasta 18 horas por día, por lo general, en siestas breves.
Y tienen sueños:
mientras están dormidos, algunos se crispan un poquito, hacen ruido o agitan la
cola.
Un gato que hace masajes es la cima de la felicidad. El comportamiento se inicia
en el nacimiento y, en
la mayor parte de los casos, continúa durante toda la vida del gato, en particular,
durante los
momentos de relajación y felicidad.
A todos nos encanta el sonido de un gato que ronronea. Se origina en el cerebro
del gato, y lo
ocasionan músculos vibratorios que rodean la laringe. El ronroneo es uno de los
primeros sonidos que
hace un gatito recién nacido.
Las etapas de la vida del gato
Los gatos son una de las mascotas más populares del
hogar en varios países, y para sus dueños son grandes
compañeros. Sin embargo, a veces los dueños
desconocen los cambios que suceden en la salud del gato
a medida que pasan sus años.
Las necesidades médicas de los gatos van cambiando a
medida que pasan sus años. Podemos reconocer 6 distintas etapas durante la
vida del gato: gatito, joven, adulto, maduro, adulto mayor y geronte. En cada etapa
se presentan distintos desafíos de salud. Al conocerlos podemos ayudar a que los
gatos lleven una vida más sana, feliz y prolongada.
En esta etapa de su vida se debe verificar si el gatito padece enfermedades
congénitas, como paladar hendido o hernia. También es el momento indicado para
considerar su estilo de vida, dieta, castración, vacunación y control de parásitos.
Es importante asegurarse de que el ambiente físico y social del hogar cumple con
las necesidades del gatito para prevenir el desarrollo de problemas de
comportamiento.
Los problemas de salud más comunes en los gatos jóvenes o junior pueden ser
las enfermedades infecciosas (es importante mantener su vacunación al día) y los
problemas relacionados con peleas, caza y traumatismos –¡los gatos jóvenes son
exploradores y muy activos! Además, a medida que el gato madura física y
emocionalmente, es importante prestar atención permanente al ambiente dónde
vive y al exterior también (si es que se le permite tener acceso al exterior). Se
debe controlar su dieta y su peso, especialmente prestar atención a que no
engorde luego de la castración.
Durante la adultez, muchos gatos que tienen acceso al exterior continúan siendo
activos cazadores, por eso es importante controlar su vacunación y control de
parásitos. La mayoría de los gatos adultos tiene problemas dentales o de encías,
que pueden causarle dolor y pérdida de piezas dentales. Es importante consultar
al veterinario sobre la limpieza dental de los gatos. Otros problemas habituales en
esta etapa pueden ser obesidad, cistitis (inflamación de la vejiga), enfermedades
intestinales, problemas cardíacos y también problemas de comportamiento.
A partir de los 7 años, si bien muchos gatos se ven jóvenes y se mantienen
activos, aumentan los riesgos de desarrollar problemas de salud relacionados con
la edad. Los ejemplos típicos incluyen diabetes, problemas renales, presión
arterial elevada, hipertiroidismo y cáncer. Es importante controlar su salud,
prestando especial atención a los síntomas comunes de enfermedad en gatos
mayores que pueden ser: mal estado del pelo, letargia, pérdida de peso, vómitos,
diarrea, constipación, cambios en sus hábitos de comida o bebida, problemas
urinarios y falta de actividad. El riesgo de obesidad es mayor en esta etapa, por
eso es necesario controlar su alimentación. El control de su condición física
general y su peso es fundamental.
En esta etapa, los cambios a veces pasan desapercibidos, como por ejemplo que
duerman más de lo habitual o disminuyan su actividad. No se deben atribuir todos
los cambios a que “está viejo”, ignorándolos. A medida que envejecen, los gatos
se vuelven propensos a sufrir problemas como hiperactividad de las glándulas
tiroideas, presión arterial elevada, trastornos renales, artritis, diabetes y cáncer.
Los gatos mayores pasan menos tiempo acicalándose, lo cual puede generar
problemas en la piel y el pelaje. Sus uñas pueden crecer demasiado y causarles
molestias. Es posible que su sentido del olfato ya no sea tan bueno o que tengan
problemas en sus dientes o encías y por esas razones dejen de comer bien. Se
puede aprender a brindarles una buena calidad de vida, tratando adecuadamente
estos cambios y problemas de salud.
Cuando el gato es un geronte puede sufrir varios problemas de salud al mismo
tiempo. Aumenta su riesgo de padecer enfermedades relacionadas con la edad,
como cáncer, trastornos renales, enfermedades cardíacas, hiperactividad de las
glándulas tiroideas, presión arterial elevada, pérdida de peso por problemas
digestivos y artritis. Sin embargo, muchas de estas enfermedades son tratables,
aún en esta etapa de su vida, por esa razón no deben ser atribuidas a la edad y
ser desatendidas. Es importante prestarle atención, los gatos pueden manifestar
signos del equivalente felino de la demencia senil, mostrándose confundidos,
retraídos, vagando sin rumbo y maullando sin parar. Sin embargo, muchos de
estos cambios y enfermedades siguen siendo tratables muy efectivamente,
mejorando su calidad de vida, a pesar de la edad.
Beneficios de tener un gato
No hay duda de ello, los gatos son grandes
mascotas. Después de todo, ¿qué hay mejor que
volver a casa al final de un duro día y escuchar el
ronroneo de satisfacción de una adorable bola de
pelo?
Los estudios demuestran que las personas con animales de compañía
suelen estar más sanas y felices que aquellas que no los tienen, pero
recuerda que tener un gato es una gran responsabilidad y un
compromiso de por vida. Cuando estés listo para asumir este
compromiso, comprobarás que tener un gato ofrece ventajas como las
siguientes:
Se ha comprobado que tener un gato reduce el estrés.
Normalmente los dueños de gatos tienen una tensión arterial más baja que las
personas sin mascotas.
Puedes beneficiarte de un sistema inmunológico más fuerte y recuperarte de las
enfermedades antes que las personas que no tienen animales de compañía.
Por lo general, los niños que crecen con gatos tienen menos días de enfermedad
que aquellos que no tienen mascotas.
Los gatos son muy cariñosos y tienen un gran carácter, pero también valoramos
su independencia, es decir, necesitan menos cuidados que otras mascotas.
Los gatos pueden ayudar a las personas a recuperarse más rápido de un trauma
emocional, como el fallecimiento de un ser querido.
Tener un gato es muy beneficioso, pero es importante elegirlo
detenidamente para estar seguro de que te adaptarás bien a tu
esponjoso amigo. Tu gato ideal dependerá de tu estilo de vida y de tus
preferencias personales. Por ejemplo, es posible que quieras un gato
adulto al que poder acariciar en tu regazo o que tengas en mente un
gatito de una raza especial.