Violencia de Genero A Traves de La Esi
Violencia de Genero A Traves de La Esi
UNIDAD TEMÁTICA 4
Violencia de género
Introducción
A nivel global la violencia de género aumenta sin límites, a nivel local, según un informe del
INDEC, durante el 2018, se produjeron 273 femicidios en La República Argentina, este dato
arroja la conclusión de que una mujer fue asesinada cada 32 horas. En el mes de abril del
corriente año, la organización Ahora sí que nos ven publicó un informe, donde se indica que en
lo trascurrido del 2019 se han producido 87 femicidios, esto quiere decir que una mujer fue ase-
sinada cada 24 horas.
Hace no mucho tiempo, un crimen de pareja era considerado un crimen pasional que invisibili-
zaba a la violencia de género, lo que ocurría dentro de la pareja era un tema privado.
De acuerdo con lo expresado por, González Pagés, Julio César (2010) la visualización de la
violencia de género no es una tarea sencilla, dado que, en algún sentido, las relaciones humanas
se encuentran atravesadas por la violencia, y es utilizada como medio para la obtención y el sos-
tenimiento del poder.
Hoy por hoy, gracias a la difusión de niunamenos, se han podido visibilizar las situaciones de
violencia que viven las mujeres, es gracias a este reclamo que se han podido reconocer en
forma masiva los distintos tipos de violencia y esto ha permitido el acceso a la denuncia de
mujeres en esta situación, pudiéndose generar así estadísticas más cercanas a la realidad.
La línea telefónica 144, está destinada a recibir denuncias de mujeres que se encuentran en
situación de vulnerabilidad, por estar atravesando la problemática de violencia de género. Es
por ello, que se ha habilitado el 144 para que de la dignificada, familiares, amigos y vecinos,
puedan llamar y denunciar lo que acontece. Esta posibilidad, ha acompañado la visibilización
de distintas manifestaciones de violencia de género y eso se evidencia en el incremento sus-
tancial de las llamadas a ésta línea telefónica.
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1. Violencia de género
En el análisis sobre violencia de género realizado por González Pagés (2010) se sostiene que la
misma se sustenta en la asimetría de poder entre hombres y mujeres. En la Declaración sobre
la eliminación de la violencia contra la mujer, también conocida como CEDAW, de la Organiza-
ción de Naciones Unidas (ONU), del año 1993, se la define de la siguiente manera:
“Por violencia contra la mujer se entiende todo acto de violencia de género que tenga o pueda tener
como resultado, un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, incluidas las amenazas
de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se produce en la vida pública
como en la privada” (González Pagés, 2010, p.37).
Según el mismo autor, existen dos causas básicas que producen la violencia de género:
De esta manera, la violencia se convierte en el medio por el cual los hombres sostienen su posi-
ción de privilegio en desmedro de la posición de las mujeres.
La Ley Nacional Nº 26.485 de Protección Integral de las Mujeres, sancionada en el año 2009,
define en su articulado las diferentes manifestaciones de la violencia de género y los ámbitos
donde se produce, siendo los mismos los siguientes:
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ARTÍCULO 6º — Modalidades. A los efectos de esta ley se entiende por modalidades las formas
en que se manifiestan los distintos tipos de violencia contra las mujeres en los diferentes ámbi-
tos, quedando especialmente comprendidas las siguientes:
a) Violencia doméstica contra las mujeres: aquella ejercida contra las mujeres por un integran-
te del grupo familiar, independientemente del espacio físico donde ésta ocurra, que dañe la
dignidad, el bienestar, la integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, la liber-
tad, comprendiendo la libertad reproductiva y el derecho al pleno desarrollo de las mujeres. Se
entiende por grupo familiar el originado en el parentesco sea por consanguinidad o por afinidad,
el matrimonio, las uniones de hecho y las parejas o noviazgos. Incluye las relaciones vigentes o
finalizadas, no siendo requisito la convivencia;
b) Violencia institucional contra las mujeres: aquella realizada por las/los funcionarias/os,
profesionales, personal y agentes pertenecientes a cualquier órgano, ente o institución pública,
que tenga como fin retardar, obstaculizar o impedir que las mujeres tengan acceso a las políti-
cas públicas y ejerzan los derechos previstos en esta ley. Quedan comprendidas, además, las
que se ejercen en los partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, deportivas y
de la sociedad civil;
c) Violencia laboral contra las mujeres: aquella que discrimina a las mujeres en los ámbitos de
trabajo públicos o privados y que obstaculiza su acceso al empleo, contratación, ascenso, esta-
bilidad o permanencia en el mismo, exigiendo requisitos sobre estado civil, maternidad, edad,
apariencia física o la realización de test de embarazo. Constituye también violencia contra las
mujeres en el ámbito laboral quebrantar el derecho de igual remuneración por igual tarea o
función. Asimismo, incluye el hostigamiento psicológico en forma sistemática sobre una deter-
minada trabajadora con el fin de lograr su exclusión laboral;
d) Violencia contra la libertad reproductiva: aquella que vulnere el derecho de las mujeres a
decidir libre y responsablemente el número de embarazos o el intervalo entre los nacimientos,
de conformidad con la Ley 25.673 de Creación del Programa Nacional de Salud Sexual y
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Procreación Responsable;
e) Violencia obstétrica: aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos
reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicaliza-
ción y patologización de los procesos naturales, de conformidad con la Ley 25.929.
f) Violencia mediática contra las mujeres: aquella publicación o difusión de mensajes e imáge-
nes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera direc-
ta o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine,
deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, como así también la utilización de
mujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la desigual-
dad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la
Desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres.”
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Mediante la lectura de la nota periodística que podrá acceder siguiendo el enlace, podrá
reflexionar sobre el hito que permitió el cambio de paradigma en cuanto a la violencia contra la
mujer de crimen pasional a femicidio.
ELOBSERVADOR / DEL CASO MONZON A LA ACTUALIDAD
Sábado 24 febrero, 2018
Hasta hace treinta años, el crimen de una mujer no era femicidio. Era crimen pasional. La violen-
cia no era violencia, era un “tema de pareja”. Los asesinatos o abusos dentro del hogar queda-
ban puertas adentro, en “la vida doméstica”. Eran los tiempos de las cosas no dichas, del oculta-
miento y la negación. Con el asesinato de Alicia Muñiz el asunto reventó. (..)
(…) En este artículo, tres expertas en género, lingüística y medios hablan de los hitos en la
problemática de femicidios y su impacto en el enfoque sobre temas de género.
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2. Micromachismos
Bonino Mendez, Luiz (1991) ha denominado a las estrategias de los varones para mantener y
reafirmar el poder sobre las mujeres, además de limitar el aumento de poder de ellas como
micromachismos. Estas estrategias, microabusos, se hacen presentes en la existencia de lo
casi imperceptible, incluye innumerables maniobras, altamente efectivas, que utlizan los varo-
nes.
El autor mencionado, en el párrafo precedente, establece que los micromachismos se clasifican
en tres categorías: micromachismos coercitivos (o directos), los encubiertos (de control oculto
o indirectos) y los de crisis. A continuación se los describe.
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El sujeto desde pequeño incorpora, construye lo denominado bagaje cognitivo, siendo éste:
…”El conjunto de creencias que guía su vida y que utiliza para organizar y manejar su mundo interno y
externo. Dentro de ese conjunto, también habitan los conceptos erróneos, los supuestos falsos, las
ideas fijas y las creencias irracionales provenientes de la cultura adquirida. Éstos se ponen en marcha
instantáneamente frente a un suceso e intervienen en la reacción emocional o en la conducta de un
sujeto.” (Ferreira, Graciela, 1992, p. 69)
Lo descripto en el párrafo anterior, se ajusta al ideario que actúa en el caso de las mujeres vícti-
mas de violencia y de esta manera se puede entender el motivo por el cual se someten a juicios
personales que son funcionales a los mitos y a las creencias sociales.
A estas alturas, el lector, seguramente se pregunta, cómo se detectan estas situaciones de
vulneración, tan naturalizadas e invisibilizadas. Algunas pautas, que se pueden sugerir, para
poder comenzar a visibilizar estas situaciones, de acuerdo con lo postulado licenciada
Aumann, Verónica (2006) son las siguientes:
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• Microsistema: Este es el primer nivel, donde se encuentra la persona y los contextos donde
está inmersa. Se encuentra conformado por tres elementos: la actividad, las relaciones inter-
personales y el rol. En referencia a las relaciones interpersonales se tienen en cuenta otros tres
aspectos, a saber: reciprocidad, equilibrio de poderes y relación afectiva. Los elementos del
microsistema, es decir el tipo de actividad y sus características, la estructura de las relaciones
personales en un entorno, en función de un momento histórico particular, están reguladas por la
ideología y los valores (macrosistema, que circulan a través de las instituciones, las cuales los
transmiten a las personas (entornos del microsistema).
• Mesosistema: Es la relación de dos o más entornos donde la persona participa, los compo-
nentes son los mismos que se describieron en el microsistema.
• Exosistema: Aquí se habla de distintos entornos, pero donde la persona no tiene participación
activa, sin embargo, los mismos influyen en ella.
• Macrosistema: Está formado por el conjunto de creencias que comparte un grupo cultural,
actúa ofreciendo estabilidad y/o cambio. Cuando ofrece estabilidad, ésta se traslada a los nive-
les que incluye y a las personas en ellas, mediante mandatos, estereotipos, prejuicios rígidos;
pero cuando procura cualidades de cambio, permite la movilidad de todas las estructuras que
lo conforman, pasando por los niveles intermedios hasta llegar al nivel individual (microsiste-
ma), como consecuencia surgen modificaciones en aspectos intelectuales, emocionales y
sociales.
El rol es una forma muy poderosa para estructurar las actividades, este concepto refleja aque-
llo que la sociedad espera en función de una actividad, que se define en cada cultura. El rol es
un elemento del microsistema, pero con su origen en el macrosistema, en la ideología y en la
conformación de las estructuras que se asocian a él. Al estar incluidos en ese contexto abarca-
tivo le da la capacidad de influir en el modo de actuar de las personas.
El modelo ecológico, se puede utilizar para analizar los factores que influyen en aquellos casos
en los cuales las mujeres maltratadas continúan viviendo con su agresor. Se parte de la idea,
que cuando las mujeres viven una situación de violencia doméstica, actúan de forma activa o
pasiva, con el objetivo de evitar dichas situaciones. Es preciso señalar, que visto desde el
entorno, se pude percibir, como si la mujer aceptara esa situación.
Las mujeres maltratadas, se encuentran con barreras, que les impiden desvincularse de la
situación, las mismas pueden ser tanto externas y/o internas.
Las barreras externas, pueden actuar en dos sentidos, uno disuadiendo a la mujer para impedir
la separación, otra reforzando el sostenimiento de la situación. La presión social, familiar y
marital que se ejerce sobre las mujeres para que ocupen el lugar que socialmente les correspon-
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de, actúa sobre ellas; pero las mujeres deben convocarse a producir el cambio que las favorez-
ca, ya que los hombres no lo harán, debido a que gozan de los beneficios que les aportan este
tipo de relaciones. Como ya se dijo, los factores externos, la cultura, y la sociedad conforman
el conjunto de normas, bajo la cuales los individuos configuran su identidad, una vez que el
sujeto las ha internalizado, actúan en él como factores coactivos y de recompensas. De esta
manera, en el caso de una mujer en situación de violencia, sus cogniciones actúan como casti-
go y recompensa frente a las opciones que tiene en esta situación.
Las barreras internas, refieren a las características personales que constituyen su subjetividad
y que determinarán el accionar de la mujer en cada situación, en coherencia con sus expectati-
vas y valoración de los factores externos y de toda su situación particular. Ante situaciones de
violencia, aquello que la mujer realice para ponerle fin al problema, depende de su conformación
psíquica, pero el éxito o el fracaso dependen del entorno.
El principal obstáculo, para que la mujer pueda salir de la situación de violencia, es el marido,
en la misma, el hombre presenta una gran dependencia hacia la mujer que permite la reafirma-
ción de su masculinidad. Éste niega su responsabilidad, y para no perder a su pareja, desarrolla
diferentes estrategias para someterla, entre ellas la minimización, de las acciones violentas. Si
la mujer se empodera y toma la decisión de finalizar la relación, recrudecen las acciones del
ciclo de la violencia masculina, tanto en el acortamiento de las manifestaciones de “luna de
miel”, como en la intensidad de la violencia que la convenza de lo contrario.
El macroecosistema, - como se expresó anteriormente- se establece el lugar que ocupa cada
persona y las características en cada posición. En la sociedad patriarcal, la posición viene dada
por la pertenencia a un sexo u otro, desde esta condición, se realiza la construcción de género
y se asignan los estereotipos que condicionan a las personas y son transmitidos de generación
en generación.
Si el sistema establecido es cuestionado, entonces se accionan mecanismos de control. En el
caso de la violencia conyugal, lo primero que ocurre es el ocultamiento; la permanencia de la
mujer en esta situación de violencia, adquiere reconocimiento desde el estereotipo femenino
del cumplimiento de los deberes de esposa y madre. Pero, si la mujer da a conocer los hechos
y busca apoyo, será víctima de los mitos y de la presión para que cumpla el rol de esposa y
madre. Este tipo de control se denomina “control público difuso”, se encuentra en manos de
todos y de nadie, es universal y anónimo.
En el ecosistema se encuentran las instituciones que actúan por medio de las normas ejecuta-
das por las personas, cuando una mujer en situación de violencia concurre a médicos, psicólo-
gos, jueces, policías, etc., en no pocas oportunidades, ellos actúan acorde al macrosistema, se
muestran indiferentes, de este modo se refuerzan los mensajes que legitiman la violencia.
Asimismo, las decisiones de una mujer maltratada se ven afectadas por las condiciones socia-
les y económicas (exositema), es decir la situación económica familiar, o la escasez de recur-
sos, porque la mujer es privada de los mismos, funcionan como una barrera para finalizar la
relación.
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ACUMULACIÓN
DE LA TENSIÓN
EXPLOSIÓN
RECONCILIACIÓN
DISTANCIAMIENTO
Imagen tomada del Manual de Lecturas para Cursos en Violencia Doméstica de la Academia de Policía. ILANUD, San José, 1996.
En la sección citas textuales, que se encuentra la final de la unidad temática, hallará un texto reali-
zado producto de la investigación y del trabajo de recuperación de mujeres en situación de violen-
cia, el mismo permite visibilizar los mitos en torno a la violencia de género y se puede analizar
desde la perspectiva ecológica.
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Cuando se habla de violencia de género, los datos que más conmocionan estan dados por el
asesinato de las mujeres. Es ahí, donde acontece el femicidio, este término fue acuñado por
feministas anglosajonas en los años 90, para referirse al asesinato de mujeres por el solo hecho
de serlo, posrterioemente el concepto evolucionó al asesinato de mujeres en mano de hombres
motivados por el desprecio, odio o sentido de propiedad que poseen por las mujeres.
En función de esta definición se considera femicidio el asesinato producido por una pareja, ex
pareja o un desconocido. Otro término en cuestion es el feminicidio, el cual hace referencia al
asesinato de una mujer por su sola pertenencia al sexo femenino, pero en este caso se presenta
una impronta política, ya que se habla de complicidad del Estado debido a la falta de respuesta
eficiente y/o incumplimiento de obligaciones de intervención, investigación, y prevención de
actos de violencia.
Extraido de:
https://www.gob.mx/mujeressinviolencia/articulos/-
cual-es-el-origen-del-concepto-de-feminicidio-y-por-que-hay-que-distinguirlo-de-homicidio
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SINTESIS
AUTOEVALUACIÓN
1. Los varones también sufren la violencia que ejercen las mujeres hacía ellos, entonces ¿Por
qué se habla de violencia de género sólo cuando ésta se ejerce de los varones hacía las muje-
res? Elabore un artículo periodístico.
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CITAS TEXTUALES
”- No hace tanto que nos casamos, pero mi marido va directamente al sexo y ya no hay caricias,
ni charlas, ni juegos. A veces me siento violada.
- Yo no soy una nena, en mi cuerpo se notan las huellas de las maternidades y los trabajos. Pero
en la televisón la propaganda muestra que las amas de casa parecen recién salidas del salón de
belleza y de la modista y el marido las trata con cariño y respeto. Mi marido me critica las arru-
gas y me compara con mujeres más jóvenes. Y si le pido dinero para arreglarme o comprarme
ropa, me acusa de derrochona y me hiere diciéndome que con eso no voy a mejorar nada. Pero
él está gordo y pelado y no lo ofendo por eso.
- A veces mi marido logra convencerme de que soy una inútil. Se burla de mis opiniones, las
compras que realizo, cómo cuido a los chicos o atiendo la casa. Si alguien elogia algo que yo
hice me dice con ironía que lo hace por lástima. Si sigue así va a conseguir que me olvide de que
fui muy buena estudiante y que me desempeñé eficientemente en mis trabajos antes de casar-
me.
- Psicólogo – 27 años – clase media: El problema es que la mujer ocupa cada vez más este
lugar de hombre y lleva a una degradación de la vida social, de la vida amorosa entre los sexos.
Hay problemas en la pareja. Yo creo que pegar es un delito, pero hay distintos grados, es delito
pegarle a quien no se puede defender; pero si se deja pegar, ¿el delito de quién es? En las viola-
ciones 90% son cuestiones de cierta apropiación del hombre hacia la mujer, pero habría que
saber si en ese 90% la mujer se mete donde no debe ir, o se viste de determinada manera o se
ve con un tipo muy denso. Yo ayudo a mi pareja, colaboro, pero no lo veo muy bien; que yo me
tenga que hacer cargo de las cosas domésticas no lo veo para nada.
- Estudiante universitario – 19 años – clase media: Muchas mujeres pueden hacer un trabajo
mejor que yo, pero no lo hacen, porque llegado el momento, si una mujer quiere, puede vivir a
costa de un hombre. Pero ningún hombre nace con la idea de que un día, cuando crezca va a
vivir a costa de una mujer.
- Más vale que mi mujer sea una buena esposa. Quiero tener una que me espere en casa. Para
ellas es realmente fácil. Para una chica es realmente fácil. Me siento mejor cuando sé que soy
yo quien mantiene a la mujer, porque quiero que ella se vea totalmente indefensa. No quiero una
de esas perras dominantes que pueden mantenerse solas, ser ejecutivas y ganar más dinero
que yo. Eso me pondría furioso, me divorciaría enseguida si ella ganara más dinero que yo.”
(Ferreira, Graciela – 1992- P.99)
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mujer busque justificar la conducta del marido, éste ahora es una figura temible. (…)
Vecino A: ¡Uy! Son los de arriba otra vez. Cerrá las ventanas que no aguanto escucharlos. A cada
rato hay lío. Son unos enfermos.
Vecina B: Sí, pero pobre, ¡Qué desgracia tiene esa mujer encima!
Vecino A: Anda a saber lo que pasa ahí adentro. ¡Hay cada una! Capaz que lo hincha al marido
y lo provoca todo el tiempo hasta que explota. (…)
Relator: La sociedad tolera pasivamente la violencia justificándola con los mitos. No hay con-
ciencia de que los golpes representan un delito y una respuesta equivocada a cualquier situa-
ción. Entonces la mujer es doblemente víctima: por un lado de su compañero y por el otro de los
que no intervienen, contribuyendo a su deterioro y al aumento del riesgo en que se encuentra. El
abuso se hace crónico y el golpeador descubre su impunidad.
Hombre: En realidad yo no quería pegarle. Pero qué sé yo, después de la primera cachetada se
hace todo más fácil y viene la otra y la otra. No se puede parar. Es una sensación rara ver que
me tiene miedo, pero me gusta que haga las cosas como yo quiero. Tiene que saber quién es el
hombre de la casa y respetarme. Después de todo a las mujeres les gusta así, que uno sea un
hombre fuerte, un macho. Siempre escuché que las mujeres necesitan mano dura. Una paliza a
tiempo y se calman. De chico mi viejo me enseñaba: “(…)
Relator: El hombre probó la violencia y ya no encuentra otra forma de respuesta. Respalda su
conducta justificándola con los argumentos que le ofrecen los mitos aprendidos a lo largo de la
vida. Por su parte, la mujer se topa con los mitos que ha incorporado, pero ahora vueltos en su
contra y utilizados como respuesta por aquellos a quienes recurre para que la ayuden. En su
desesperación, busca apoyo de amigas íntimas.
Amiga I: ¡Pero qué barbaridad! No puedo creerte. ¡Si es un hombre tan simpático, tan correcto!
¿Estás segura de que las cosas son como vos me las contas? ¿No estarás exagerando? Porque
él parece quererte muchísimo. Si te tiene como a una reina…
Mujer: Él me trata bien delante de los demás. Pero, en casa…¿Por qué no me crees? (..)
Policía: Mire, señora, acá le podemos tomar la denuncia, pero después no me venga con que se
arrepintió como las otras que nos llenan de trabajo inútil. De estos casos hay mil. Estamos para
otras cosas, ¿Por qué no lo piensa? Permítame darle un consejo: Trate de arreglar las cosas de
otro modo. ¿Pensó en qué van a decir sus hijos, su familia, los vecinos, cuando se enteren que
denunció a su marido? Si lo demoramos no va al trabajo. ¿Y si lo pierde? Vaya a su casa y haga
las paces. Prepárele una buena comida y hable con él. Trate de no darle motivos. Nadie se enoja
porque sí. Tan malo no debe ser si hace tanto que están casados. Vaya, vaya…
Mujer: Me va a matar…
Relator: El miedo y el desamparo confunden a la mujer cada vez más. Comienza a dudar de sus
pensamientos, de sus percepciones y de sus sentimientos. Decide consultar a un profesional de
la salud mental.
Profesional: Así que usted dice que su marido la golpea. Bueno, tiene que hablar con su marido
y venir los dos juntos. Estos son problemas de pareja y no puedo atenderla a usted sola. La tera-
pia debe ser conjunta.
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Mujer: Pero, ¿Cómo hago para traerlo? Él dice que la loca soy yo…(…)
Relator: A pesar de la desesperación, la mujer aún confía en encontrar a alguien que la asesore.
Sabe que los abogados se ocupan de cuestiones de familia y se entrevista con un profesional
del derecho.
Testigo: Sí, claro, yo escuché, algo vi, pero de ahí a tener que salir de testigo y contarlo es muy
comprometido. Mire discúlpeme, pero salir de testigo es muy embromado. Si la pudiera ayudar
de otra forma, bueno, pero hablar de esas cosas de matrimonio, no sé…Ésos son asuntos priva-
dos.
Relator: El ciclo de la violencia matrimonial se ha ido acelerando y los episodios ponen en
riesgo a la mujer. Forzada por el peligro, se retira del hogar con sus hijos y busca protección. Se
dirige a su familia para que le den refugio.
Familia: Pero, nena. ¿Qué estás diciendo? Tenes que volver a tu casa. Pensa en esas criaturas.
No puede ser. ¿Cómo las vas a dejar sin padre? Todos tenemos problemas y momentos de
nervios, pero no por eso se separa la gente. Tenés que ser más responsable. Estar en tu casa
con tu marido y tus hijos. Ése es tu lugar. Vas a destruir a tu familia y, yo sé lo que te digo, des-
pués te vas a arrepentir. Mira, cuando hay amor siempre hay sufrimiento. Vos elegiste a tu novio.
¿Acaso nosotros nos metimos? Ahora tampoco. ¿Qué va a pensar de nosotros?. Es lógico que
quiera arreglar esto a solas con vos. Tenés que componer esta situación, no te olvides de que
sos la responsable de tu familia. ¿O acaso pensás hacer una locura?
Relator: Las puertas se han ido cerrando una atrás de la otra. Cada uno expresó su creencia y
su opinión, pero nadie comprendió ni ayudó efectivamente. La mujer ha quedado sola y asilada
con su problema, tras la barrera de los mitos que la sociedad opuso a sus demandas de auxilio.”
(Ferreira, Graciela. 1992. p.61)
EVALUACIÓN PARCIAL
• Seleccione los conceptos más relevantes abordados en la unidad temática y realice un mapa
conceptual, para ello utilice la herramienta cmaptools, luego comparta la producción en el
entorno virtual.
BIBLIOGRAFÍA
Aumann, Verónica (2006) Las mujeres y la violencia doméstica: Un círculo cerrado. En Encrucija-
das Nº 36. Universidad de Buenos Aires. Recuperado de:
http://repositoriouba.sisbi.uba.ar/gsdl/collect/encruci/index/assoc/HWA_473.dir/473.PDF
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Bonfenbrenner, Urie (2003) Maltrato y abuso en el ámbito doméstico. Modelo ecológico. Buenos
Aires Compilación Ed. Paidós.
Bonino Mendez, Luís (1991) Micromachismos, la violencia invisible. Madrid, Cecom.
Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.
(CEDAW)
Ferreira, Graciela (1992) Hombres violentos mujeres maltratadas. Buenos Aires. Editorial Suda-
mericana.
González Pages, Julio César. (2010) Macho, Varón, Masculino. Estudios de masculinidades en
Cuba. Cuba. Ed. De la Mujer.
Ley Nacional Nº 26.485
Montalvo, Cecilia (2019) En tres décadas el crimen pasional se convirtió en feticidio. Diario el
Perfil. Recuperado de:
https://www.perfil.com/noticias/elobservador/en-tres-deca-
das-el-crimen-pasional-se-volvio-femicidio.phtml
BIBLIOGRAFÍA AMPLIATORIA
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