INCAPACIDAD
Hablando de pensiones y de Seguridad Social, la palabra incapacidad adquiere
un significado propio de suma importancia. En general, se trata de no tener
capacidad para trabajar, y claro, el reconocimiento oficial o legal de que no se
tiene. Pero se puede estar incapacitado de muchas maneras, y con muy
distintos efectos.
Incapacidad es no ser capaz de desempeñar un trabajo, y que esa
imposibilidad se reconozca por quien corresponda en cada caso.
Hay varios tipos de incapacidad en la esfera de la Seguridad Social, con
efectos muy diversos, con requisitos distintos y con sus propios tiempos.
TIPOS DE INCAPACIDAD
Incapacidad temporal: Se produce mientras el trabajador recibe asistencia
sanitaria de la Seguridad Social y está impedido temporalmente para trabajar.
El trabajador recibe la baja médica y si la situación se prolonga, sucesivos
partes de confirmación de la baja. Cuando desaparece la causa, recibe el alta
médica y se reincorpora.
Hay dos posibilidades: que la baja sea por enfermedad común (o un accidente
no laboral); o que sea por accidente de trabajo o enfermedad profesional.
Si la baja es por enfermedad común, debe tener 180 días cotizados a la
Seguridad Social en los cinco años previos para acceder a la prestación. Esta
es un 60% de (aproximadamente) su base de cotización habitual entre el cuarto
día de baja hasta el vigésimo inclusive, y del 75% en adelante.
En el caso del accidente de trabajo se elimina el requisito de la cotización
previa y la prestación es del 75% de la base reguladora desde el día siguiente
al de la baja en el trabajo.
Si la situación de incapacidad temporal se prolonga hasta 365 días se abre la
vía a la posibilidad de que la incapacidad se convierta en permanente. Es el
Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) el encargado de valorar si da
el alta médica o si abre un procedimiento de incapacidad permanente .
Incapacidad permanente: El INSS acuerda que la dolencia es susceptible de
afectar definitivamente a la capacidad laboral de un trabajador.
Clasificación
Incapacidad Permanente Parcial (IPP): Cuando las secuelas producen una
disminución en el rendimiento normal para su profesión habitual (la que venía
desempeñando) que no sea inferior al 33% y al tiempo no le inhabilite
completamente para realizarla.
Incapacidad Permanente Total (IPT): Inhabilita al trabajador para la
realización de todas o de las fundamentales tareas de su profesión habitual,
siempre que pueda dedicarse a otra distinta.
Incapacidad Permanente Absoluta (IPA): Inhabilita por completo al
trabajador para toda profesión u oficio.
Gran Invalidez (GI). El trabajador afectado por una incapacidad permanente y
que necesite la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la
vida. Esta situación añade un complemento económico a la prestación por
incapacidad que tuviese reconocida para costearse esa asistencia.
Todas estas situaciones son los llamados grados de la Incapacidad
Permanente. Son revisables, y es posible, en función de la evolución de la
dolencia, pasar de uno a otro.
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