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Conductas Violentas en Jóvenes: Análisis

El documento analiza las conductas violentas en los jóvenes. Describe varios tipos de violencia juvenil como la racista, xenófoba y nacionalista. También examina dos enfoques para interpretar la violencia juvenil: como un rito iniciático simbólico donde la violencia es justificada socialmente para la transición a la adultez, y como una búsqueda de atención y reconocimiento de los adultos para definir su identidad.

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Conductas Violentas en Jóvenes: Análisis

El documento analiza las conductas violentas en los jóvenes. Describe varios tipos de violencia juvenil como la racista, xenófoba y nacionalista. También examina dos enfoques para interpretar la violencia juvenil: como un rito iniciático simbólico donde la violencia es justificada socialmente para la transición a la adultez, y como una búsqueda de atención y reconocimiento de los adultos para definir su identidad.

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Conductas Violentas en los Jóvenes

No es difícil comprobar el enorme interés y


preocupación que despierta en la sociedad
actual el fenómeno de la violencia, tanto
ejercida como sufrida por los jóvenes,
llegando al extremo de establecer una unión
casi indiscutible entre éstos y la violencia,
como si se tratara de un binomio inexorable.
Prueba de ello son las continuas
publicaciones en revistas y periódicos,
emisiones de radio y televisión acerca del tema
en
los que predomina más el análisis sociológico,
antropológico, psicológico o incluso
cotidiano, pero no es fácil encontrar en España
trabajos empíricos de investigación
centrados exclusivamente en el fenómeno de
las conductas violentas de algunos jóvenes,
afirmándose que “(...) existen trabajos
empíricos donde se trata de medir la actitud y
grado de just~flcación ante determinados
actos violentos, pero no parece existir nada
sobre el grado de implicación en este tipo de
comportamientos, las circunstancias que
motivan el comportamiento violento, ni las
características sociológicas de los agresores y
las víctimas” (Laespada y Salazar, 1999,
pI38). Además, en diferentes investigaciones
internacionales se suele utilizar el termino
violencia” para hacer referencia a la
“violencia escolar”, sinónimo también de
“bullying”, conductas agresivas en el ámbito
escolar e incluso de “conductas delictivas
juveniles” (Mooj, 1994, 1997; Funk, 1995b;
Debarbieux, 1997; Schubarth, 1993;
Hurrelmann, 1990, entre otros).
En esta investigación en concreto,
conceptualizamos la violencia en los jóvenes
como conductas agresivas diferentes del
bullying (analizado en el apartado anterior) y
de
las conductas delictivas, aunque puede estar
contemplada como delito en el código penal.
Es decir, las conductas violentas en los jóvenes
deben ser analizadas como fenómenos
complejos tanto en sus causas que son
múltiples como en sus manifestaciones que
son
variadas y que en conjunto deben ser
comprendidas dentro del marco sociohistórico
donde se producen.
10.4.1 Manifestaciones más comunes
Para delimitar las conductas violentas que
suelen protagonizar algunos jóvenes en
la cultura occidental en general, y en la cultura
española en particular, es de gran utilidad
la clasificación realizada por Javier FIzo
(1999) que nos permitirá diferenciar “los
modos de violencia juvenil” de otros
comportamientos agresivos. Son los
siguientes:
• Violencia de carácter racista: Hace
referencia a los movimientos de orientación
neonazi
como los skin heads, muy cercanos a la
extrema derecha.
• Violencia de carácter xenófobo: Es la que
percibe a los extranjeros como una amenaza o
peligro para su bienestar y calidad de vida. Es
semejante a la violencia puramente racista.
• Violencia nacionalista con carga
fundamentalmente étnica: Ejemplo serían los
casos de
Irlanda y todo lo referente a la ex Yugoslavia.
• Violencia de signo revolucionario-
nacionalista: Ejemplo la desarrollada en el
País Vasco
por el autodenominado Movimiento de
Liberación Nacional Vasco (M.L.N.V.),
algunos
de cuyos grupos protagonizan la llamada “kale
Borroka” o violencia callejera.
• Violencia Antisocial: Se relaciona con una
especie de revuelta social protagonizada por
jóvenes marginados de la sociedad y excluidos
de los beneficios de la “sociedad del
bienestar”.
• Violencia gratuita: Se aplica este término a
la violencia que en principio no parece
responder ni a objetivos estratégicos (como la
violencia de corte revolucionario o
nacionalista o racista) ni obedece a situaciones
de marginación o desarraigo social,
cuestionándose el vocablo “gratuita” porque
“no hay violencia que no responda a una
insatisJácci¿n, necesidad o falta “, por lo
tanto, se diferencian varias causalidades o
motivaciones (Elzo, 1999, p.13 88):
- Violencia Ládica: Se realiza como forma de
romper con la rutina y monotonía
cotidiana, presentes en la vida de muchos
jóvenes que entonces la ejercitan
como si se tratase de un juego.
Violencia Identitaria: Cuando está
relacionada con la búsqueda de identidad,
adquiriendo un valor como modelo de
identificación.
- Violencia como producto de la dfticultad
para manejar las frustraciones y
d¿ferir en el tiempo lo deseado en el presente,
incluyendo la no aceptación de
limites, ni lo relacionado con la autoridad
exterior a la de su grupo de
compañeros.
• Violencia en los espectáculos deportivos: 1-
lace referencia a la aparición de un
determinado número de grupos juveniles, más
o menos organizados que se sitúan al fondo
de los estadios de fútbol especialmente, y
aprovechan los eventos deportivos para
protagonizar peleas entre ellos, contra los
seguidores del equipo contrario y/o contra el
mobiliario urbano.
10.4.2 Enfoques Interpretativos del Fenómeno
Las manifestaciones de conducta juvenil
mencionadas anteriormente tienen una
enorme repercusión en la actualidad, no sólo
por los actos violentos en sí, muchas veces
carentes de justificación ante los ojos de los
adultos, sino por la carga de “descomposición
socia]” que otras veces se le atribuye, a partir
de la cual los jóvenes se convierten en una
especie de “amenaza” para el bienestar y
tranquilidad general, siendo los “chivos
expiatorios” de todos los comportamientos
negativos, insolidarios y/o antisociales de una
sociedad que, a nuestro parecer, prefiere
señalar “culpables” (en este caso concreto los
jóvenes) que realizar un profundo análisis de
las pautas de socialización en las que está
educando a las nuevas generaciones, pautas
caracterizadas precisamente por
comportamientos agresivos, por actitudes
xenófobas y racistas, por abusos y malos
tratos,
etc., presentes en los diferentes entomos
(familiares, escolares y sociales) en los que
crecen y se desarrollan los chicos y chicas.
Aceptando entonces que los comportamientos
violentos en los jóvenes son reales y
que están presentes en nuestra vida cotidiana,
es interesante aproximarnos a dos enfoques
interpretativos o explicativos de dicho
fenómeno. El primero lo explica como un “rito
iniciático simbólico” (Martín Serrano, 1998) y
el segundo como una búsqueda de
atención y reconocimiento por parte de los
espectadores adultos en un intento frenético de
los jóvenes por configurar sus identidades, aún
inestables y desdibujadas (Gil
Calvo, 1996).
10.4.2.1 Violencia en los jóvenes como Rito
Iniciático Simbólico
Siguiendo los planteamientos del profesor
Martín Serrano (1998) los siguientes
son los elementos que consideramos más
importantes de su explicación del vínculo
violencia-juventud como un rito de iniciación:
• Existe una relación ancestral entre los
jóvenes y la violencia, ya sea recibida o
ejercida
por ellos, enmarcada en los “ritos de pasaje” o
“ritos de iniciación” que convierten a los
menores en personas adultas.
• Este tipo de violencia es justificada por toda
la comunidad y recibe el significado de
“violencia buena
• Desde ese planteamiento, todas las
representaciones colectivas de ese tipo de
violencia
juvenil comparten la creencia según la cual
infringir o soportar actos violentos
contribuye a desarrollar y fortalecer el coraje,
la lealtad y otras actitudes solidarias.
• Aún en las sociedades modernas, se apela a
esta legitimación cuando es necesario
movilizar a los jóvenes contra algún enemigo
“real o potencial”, utilizándolos como
entonces, tanto en el papel de agresores como
de víctimas, al ser más fuertes, decididos,
más dóciles y mejor preparados que los
adultos, transmitiéndoles como elemento de
socialización la valoración de la conducta
agresiva y violenta como un comportamiento
necesario, eficaz y aceptado socialmente.
• El problema que se plantea en la actualidad
es que las manifestaciones de violencia
juvenil no son “reconocidas” por la
colectividad como comportamientos que
preparan al
joven para ingresar en la vida adulta, sino lo
contrario, se entienden como conductas de
ninatos” q:[e se resisten a salir de la
adolescencia y en consecuencia sus
manifestaciones violentas son percibidas por el
imaginario colectivo como
amenazantes para el propio grupo.
Es decir, aunque se reconozca como un ritual
esta modalidad de violencia protagonizada
por jóvenes, su rasgo distintivo en relación con
la anterior es que, en lugar de servir para
la integración social y para la defensa del
grupo, esta nueva violencia juvenil se percibe
como violencia mala” y “no justificable”
porque sirve para la desintegración social y es
una amenaza para el grupo
• Lo anterior permite afirmar que en nuestra
sociedad se realizan dos presentaciones de la
violencia de los jóvenes dependiendo de la
función que dicha violencia desempeñe en el
mantenimiento de la organización social. Así,
hay una “violencia buena” que contribuye a
la reproducción social y por tanto hay que
defenderla y legitimarla y hay una “violencia
mala” que pone en peligro la reproducción
social y por tanto hay que erradicaría.
• Esta dualidad en la conceptualización de la
violencia genera confusión en los jóvenes que
no disponen de criterios generales de rechazo
que sean válidos para todos los casos y
situaciones. “Así pues, la distinción entre la
violencia “aceptada” y la “no aceptada” no
está basada ni puede estarlo, en normas de
conducta universales. En consecuencia,
existen contradicciones y ambiguedades muy
características de esta sociedad y de nuestro
tiempo, a la hora de manejar la
representación pública de la violencia
juvenil” (Martin
Serrano, 1998, p.l%.
10.4.2.2 Violencia en los jóvenes como
Búsqueda de Atención y Reconocimiento
Siguiendo los planteamientos del profesor Gil
Calvo (1996) los siguientes son los
elementos que consideramos más importantes
en la explicación de la violencia en los
jóvenes como forma de captar la atención por
parte de los adultos:
• Parte del análisis de las actividades
realizadas por lo jóvenes de forma colectiva
durante
el fin de semana como elementos
fundamentales en la consolidación y refuerzo
de la
pertenencia a grupos de iguales, generando en
su interior complejas redes de
interacciones sociales y de afectos que
contribuyen a la construcción de la propia
identidad.
• Estas actividades de fin de semana tienen
peculiaridades que las diferencian de las
actividades realizadas durante la semana; es
decir, se plantea una oposición entre tiempo
DARLEY Y LA TANÉ
(1968)
Estudiaron la intervención en emergencias:
con la gran aportación del concepto de efecto
del espectador ..
PillA VIN, RODlN,
y PIllA VIN (1969)
COKE, BATSON,
y McDA VIS (1978)
SNYDER E ICKES
(1985)
BATSON (1987)
BATSON ET AL. (1986)
Investigación sobre el comportamiento de ayuda, fuera del laboratorio.
aplicándola al contexto de la vida cotidiana. Proponen un modelo
explicativo basado en una matriz de costos-recompensas.

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