Instrucción
Después de la guerra restauradora y la desocupación española del
territorio nacional, José María Cabral se proclama desde Santo Domingo
como jefe supremo y protector de la nación. Cabral era de carácter
conservador. Su gobierno tiene fin cuando Cabral, forzado por las presiones de
los BAECISTAS, renuncia a la presidencia el 15 de
noviembre de 1865. Luego de la renuncia de Cabral, Buenaventura Báez
asume la presidencia el 8 de diciembre de 1865.
Con la salida de las tropas españolas, el 10 de junio de 1865, al
redactar el pacto del Carmelo, se marca el inicio de la 2da. República, aunque
fortalecida por los sentimientos nacionalistas, se presenta llena de una
gran debilidad económica y problemas de orden sociales. 50 años de vida
republicana van a conformar la realidad política, social y económica de los
dominicanos a través de su historia
El Partido Azul, liderado por el general Gregorio Luperón, emergió como
una gran fuerza política varios años después de haberse realizado la Guerra de
la Restauración (1863-1865)
El rojo estuvo encabezado por Buenaventura Báez, quien era de carácter
conservador y tenía una tendencia antinacional y sin amor a la soberanía
nacional.
Luego de la restauración se formaron varios partidos o bandos que
se acoplaban a la forma de pensar de los dirigentes de dicho partido. En
este periodo se formaron dos partidos fundamentales que fueron: el Rojo y el
Azul.
Consultar la bibliografía señalada y otras fuentes de interés científico para
el temático objeto de estudio.
La anexión de la República Dominicana a España en 1861 significó para muchos,
inclusive para la misma España, el cierre de las puertas a la participación
comercial en la isla, objetivo que, a pesar de sus esfuerzos, España no consiguió
del todo, pues no obstante el control político, económico y religioso ejercido por los
españoles, los Estados Unidos continuaron fomentando las inversiones en la isla
de manera bastante estable, e incluso las aumentaron después de la Restauración.
Aun cuando la isla se convirtió en colonia de España, los Estados Unidos
continuaron sus operaciones mediante sus agentes especiales, JOSEPH FABENS y WILLIAM
CAZNEAU. Durante el dominio español no sería tan fácil como en años anteriores,
pero estos agentes no limitarían sus actuaciones ni se dejarían intimidar; aunque es
obvio que se afectó de alguna forma la libertad con que se movían los estadounidenses.
De igual forma quedó la situación política caracterizada por la fragmentación. La
revolución consiguió que pequeños grupos regionales se unieran para expulsar a
los españoles. Muchos de ellos tenían diferencias entre sí, las cuales continuaron
luego de la Restauración. La guerra fue ganada en forma de guerrillas que dio inicio
a la presencia de caudillos en diversos sectores del país.
Las primeras negociaciones que los Estados Unidos realizaron en relación con la bahía
de Samaná fueron con el presidente Báez. La opinión consular sobre los gobernantes
dominicanos cambiaba con el transcurso del tiempo.
La división económica regional se reflejó en el aspecto político. Los grupos del sur
respaldaban al general Cabral; los de Cibao, por el contrario, daban su voto a Pedro
Antonio Pimentel; sin embargo, este último no contaba con el apoyo de Santiago y
mucho menos del sur, por ser éste del Cibao. Luego, los del este apoyaban a
Pedro Guillermo, quien deseaba el retorno de Báez al poder, lo que hizo que
Pimentel renunciara.
Cabral negoció en 1866 el arrendamiento de la bahía de Samaná a los Estados Unidos a
cambio de ayuda militar y financiera para mantenerse en el poder, pero a
principios de 1867 el ministro de Finanzas Pablo Domingo Pujol comenzó a
negociar con Smith la adquisición de Samaná por los [Link].
A partir de 1868, la isla sufrirá otro revés con el retorno de Báez al poder, quien,
dada su anterior actuación como gobernante, no gozaba de la simpatía de muchos
habitantes. Había quienes pensaban que Báez no podía establecer un gobierno, otros
pensaban en el general José Hungría o en el regreso del general Pimentel al poder
Una de las formas que utilizó el gobierno de Báez para agilizar la anexión
consistía en señalar lo débil que se encontraba su gobierno ante el movimiento
revolucionario que lo amenazaba. Otra táctica que empleó a comienzos de
1869 fue la de dar la noticia de que múltiples provincias del país habían izado la bandera
de los Estados Unidos
Pero las necesidades financieras del gobierno de Báez estaban llegando a un extremo
en donde no podía esperar por las decisiones del gobierno estadounidense.
La falta de fondos que padecía lo incapacitaba para seguir lanzando tropas en
contra de los revolucionarios, por lo que decidió buscar en otro lugar la ayuda económica
que necesitaba para mantenerse al mando del país. Es así que se firmó el famoso y
conocido empréstito HARTMONT (de la Rosa, 1969, 31-48) financiado por el
empresario Edward HARTMONT, de Londres, por la cantidad de 400 000 libras
esterlinas. El 18 de mayo de 1869, el agente Smith informó al secretario de Estado cómo
este negocio podría afectar a Estados Unidos. Según Smith, la compañía de
HARTMONT gozaría de la exención de una parte del impuesto de la aduana,
además de varias concesiones importantes en el país.
Confeccionar una línea de tiempo con los hechos más
importantes de la Segunda República Dominicana.
La Segunda República EL gobierno de Cabral, La sociedad dominicana
de la los partidos de de entonces
República Dominicana colores se hicieron era predominantemente
está representada dueños del escenario pre capitalista
en Sociales. Empezó político siendo estos: y prácticamente
con la restauración del Rojo y Azul, siendo el analfabeta. Solo
país rojo al una
en 1865 y culminó mando minoría de intelectuales
con de
En el periodo de
la Luego durante los años
Segunda siguientes hubo una
sucesión de gobiernos
República sigue
hasta 1887,
la pugna política,
cuando comienza la
ahora entre el último
dictadura de Lilís que
gobierno restaurado por
duró hasta
Antonio Pimentel,
1889. En este período
quien se negaba
existieron más de
a gobernar desde
20 gobiernos de
Santo Domingo, como
distintos matices y
lo mandaba el
tendencias.
congreso, y José
Elaborar una tabla informativa sobre los gobiernos Rojos y
Azules, teniendo en cuenta sus períodos de gobierno,
líderes, medidas adoptadas y otros aspectos de interés.
Gobiernos Rojos Gobiernos Azules
El rojo estuvo encabezado por El Partido Azul, liderado por
Buenaventura Báez, quien era el general Gregorio Luperón,
de carácter conservador y tenía emergió como una gran fuerza
una tendencia antinacional y sin amor política varios años después de
a la soberanía nacional. La haberse realizado la Guerra de la
figura intelectual más destacada Restauración (1963-
de este partido fue Félix María 1865), la cual puso fin al
DELMONTE. acto ignominioso de la Anexión a
España llevada a cabo por el
ANTECEDENTES 1838
general Pedro Santana en 1861.
A juicio de Julio Genaro
Sin embargo, las raíces del Partido
Campillo Pérez “La fundación de la
Azul se encuentran en la
sociedad patriótica “La Trinitaria” el
Revolución de 1857, en la que los
16 de julio de 1838, es sin lugar
pueblos del Cibao organizaron una
a dudas el germen del cual
insurrección en contra del
surgió el primer grupo político”
gobierno de Buenaventura Báez
que podría denominarse
con el propósito de establecer un
dominicano.
sistema político basado en las
Laborando en la misma dirección que doctrinas liberales y democráticas,
los trinitarios, surgieron que eran las más avanzadas de
“los afrancesados” que, al aquellos tiempos.
buscar la anexión a Francia,
Miembros de una nueva
bregaban también por la
generación, los integrantes del
separación de Haití 1844
Partido Azul eran los herederos
PARTIDO SANTANISTA
legítimos del Movimiento de La
Fue formado por los partidarios del Trinitaria y de Juan Pablo Duarte.
general Pedro Santana y Sus fuentes de inspiración la
quien, temiendo una incapacidad encontraban en las ideas y el
de la pensamiento de figuras tan
naciente república para enfrentar al ilustres como Pedro Francisco
ejército haitiano, dispuso la anexión a Bono, Ulises Francisco Espaillat y
España el 18 de marzo de 1861. Benigno Filomeno de Rojas.
1865 PARTIDO ROJO Se basó en el Esa nueva generación llegó al
carisma de Buenaventura Báez, poder en 1879, cuando el general
y tuvo un carácter reaccionario. Luperón, junto a otras
Los colores “rojo” y “azul” surgieron destacadas figuras militares de
la época, luego de haberse
porque, al momento de lanzarse al
levantado en armas en contra
combate en la llamada Revolución de
del gobierno del general
1857, para
Cesáreo Guillermo, instaló
un gobierno provisional en Puerto
Plata.
A partir de ese momento, el
Partido Azul se convertiría en la
organización política más exitosa
que había conocido el país durante
el siglo XIX, el cual gobernaría
durante 20 años consecutivos,
pasando por distintas etapas,
hasta 1899, cuando se produjo
la muerte del general Ulises
HEUREUX, conocido como LILÍS.
Inmediatamente, tras llegar al
poder, lo primero que hizo el
general Gregorio Luperón fue
convocar una Convención
Nacional con la finalidad de
aprobar una nueva Constitución,
la cual consignó que el
ejercicio de la Presidencia de la
República estaría limitada a tan solo
dos años.
Gobiernos Azules Al instalar
su gobierno provisional en Puerto
Plata, con el apoyo entusiasta
de la mayoría de la población, el
general Gregorio Luperón designó
como delegado suyo en la Capital, el
Sur y el Este, así como Ministro de
Guerra y Marina, a su lugarteniente y
amigo, el general Ulises HEUREAUX.
Al concluir su mandato, el
padre Fernando Arturo de MERIÑO
inició su ejercicio presidencial, el
cual se extendió por dos años,
desde 1880 a
1882.
Al igual que el general Luperón, el
padre MERIÑO también empezó
a ejecutar su mandato con una
actitud democrática, de respeto
a las libertades públicas, y liberal.
Redactar un artículo de opinión sobre la
injerencia norteamericana en la República Dominicana, en la
segunda mitad del siglo XIX y primeros años del siguiente.
La ocupación en 1916 nace a raíz de grandes transformaciones fundamentales
en la organización económica y social del país. La primera medida
implementada fue el desarme de la población, a la que siguieron una ley
de censura y la reorganización de los cuerpos militares en una guardia
nacional, las nuevas rutas no sólo agregaron valor a la tierra, sino
que también fomentaron las inversiones y permitieron la formación de
un verdadero mercado nacional. En materia social, se pusieron en
marcha políticas educacionales que priorizaron la educación primaria, y se
realizaron programas de salud preventiva, como vacunaciones y campañas
contra la malaria y los parásitos.
Los cambios más significativos fueron los que sucedieron en la propiedad de
las tierras, un aspecto que fue vital para los integrantes estadounidenses en
nuestro país, toda la intervención que ocurrió durante la primera guerra
mundial, la cual había afectado la producción de los principales países
azucareros. Y como los Estados Unidos necesitaban crear nuevos mercados
abastecedores, la República Dominicana, que desde finales del siglo XIX
atravesaba por un momento de creciente desarrollo azucarero, desempeñó
ese rol. No obstante, para aumentar la producción y la rentabilidad había
que superar ciertos obstáculos. Uno de ellos era la falta de rutas y
caminos, y otro la existencia de un sistema de propiedad de la tierra.
Sustentado en los Terrenos Comuneros, compartidos por varios dueños, y en
las pequeñas propiedades agrícolas. Para enfrentar esa situación se
estableció el así llamado Sistema Torrens, con el que se reordenó la división de
los Terrenos Comuneros, mediante reglas para la medición y la división
de los terrenos. Además de eso, se promulgó una ley de impuestos
sobre la propiedad. Por su parte, los Estados Unidos dieron un
tratamiento preferencial al azúcar dominicana.
Con todas esas medidas y la entrada masiva de capitales, la
industria azucarera duplicó su producción y se convirtió en un factor
determinante para el desarrollo capitalista dominicano. Debido a los
excelentes precios internacionales del azúcar y a las grandes riquezas
acumuladas, ese período
es recordado como la “Danza de los millones”. La fabricación de azúcar
fue monopolizada por empresas extranjeras, en detrimento de los
productores nacionales. Las disposiciones en torno a la propiedad del
suelo hicieron que muchos campesinos perdieran sus tierras, porque
no podían afrontar los impuestos y el pago de profesionales
agrimensores para la medición y separación de sus terrenos, además
de que se había vuelto común la falsificación de títulos de propiedad. De
esta manera, se facilitó la formación de latifundios azucareros, que ocuparon el
este del país. Y no por casualidad, allí surgió la principal fuerza de resistencia
armada a la intervención.
Los movimientos armados contra la ocupación recibieron la denominación
despectiva Están en su mayoría integrados por campesinos que habían
sido víctimas de la transformación agresiva de sus medios de subsistencia o
habían perdido tierras. Los gavilleros se concentraban en las zonas
rurales y no podían ser sometidos totalmente; al fin, lo que ocurrió fue
una paulatina disolución de esos movimientos, debido a la reducción de los
niveles represivos ante la perspectiva de una posible desocupación.
A partir de 1920, los Estados Unidos comenzaron a estudiar la
posibilidad de desocupar el país, ya que el conflicto mundial había terminado y
los precios del azúcar habían decrecido considerablemente, poniendo un
punto final a la Danza de los millones.
CONCLUSIÓN
En el periodo de la Segunda República sigue la punga política, ahora entre el
último gobierno restaurado por Antonio Pimentel, quien se negaba a gobernar
desde Santo Domingo, como lo mandaba el congreso, y José María
Cabral quien tuvo que comandar desde Santo Domingo, respondiendo
a la no diputación de Pimentel. Cabral logró quedarse con el poder y
remodeló la constitución.
En el gobierno de Cabral, los partidos de colores se hicieron dueños del
escenario político siendo estos: Rojo y Azul, siendo el rojo al mando de
Buenaventura Báez, y el partido más poderoso quien gobernó por seis años.
Miembros de una nueva generación, los integrantes del Partido Azul eran
los herederos legítimos del Movimiento de La Trinitaria y de Juan Pablo
Duarte. Sus fuentes de inspiración la encontraban en las ideas y el
pensamiento de figuras tan ilustres como Pedro Francisco Binó, Ulises
Francisco Espaillat y Benigno Filomeno de Rojas.