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Habilidades Motrices Básicas

Este documento describe las habilidades motrices básicas, incluyendo la coordinación y el equilibrio. Define habilidades motrices, destrezas y tareas, y explica las características y evolución de las habilidades motrices básicas en niños. También cubre conceptos como la coordinación dinámica general, coordinación óculo-manual y control postural.

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Habilidades Motrices Básicas

Este documento describe las habilidades motrices básicas, incluyendo la coordinación y el equilibrio. Define habilidades motrices, destrezas y tareas, y explica las características y evolución de las habilidades motrices básicas en niños. También cubre conceptos como la coordinación dinámica general, coordinación óculo-manual y control postural.

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Las habilidades motrices básicas

    El concepto de Habilidad Motriz Básica en Educación Física viene a considerar toda una serie de
acciones motrices que aparecen de modo filogenético en la evolución humana, tales como marchar,
correr, girar, saltar, lanzar, recepcionar. Estas habilidades básicas encuentran un soporte para su
desarrollo en las habilidades perceptivas, las cuales están presentes desde el momento del
nacimiento al mismo tiempo que evolucionan conjunta y yuxtapuestamente.

1.1.     Habilidades motrices

    Por habilidades motrices básicas entendemos aquellos actos motores que se, llevan a cabo de
forma natural y que constituyen la estructura sensomotora básica, soporte del resto de las acciones
motrices que el ser humano desarrolle.

    Para Guthrie la habilidad motriz es definida como “la capacidad, adquirida por aprendizaje, de
producir resultados previstos con el máximo de certeza y, frecuentemente, con el mínimo dispendio
de tiempo, de energía o de ambas”

    Se trata, por consiguiente, de la capacidad de movimiento humana adquirida por aprendizaje,
entendiendo el desarrollo de la habilidad motriz como producto de un proceso de aprendizaje
motor. Estas habilidades básicas, base en el aprendizaje de posteriores acciones motrices más
complejas, son los desplazamientos, saltos, equilibrios, lanzamientos y recepciones.

1.2.     Destrezas motrices

    Como hemos dicho anteriormente, el término destreza motriz está muy relacionado con el de
habilidad, llegando numerosos autores a identificarlos y a emplear como norma el de habilidades y
destrezas

    Podríamos decir que la destreza es parte de la habilidad motriz en cuanto que ésta se constituye
en un concepto más generalizado, restringiéndose aquella a las actividades motrices en que se
precisa la manipulación o el manejo de objetos.

1.3.     Tareas motrices

    De acuerdo Sánchez Bañuelos, entendemos por tarea motriz “el acto específico que se va a
realizar para desarrollar y poner de manifiesto determinada habilidad, ya sea perceptiva o
motórica”.

    Así pues, al hablar de tarea motriz nos estamos refiriendo a una actividad motriz determinada
que de forma obligada ha de realizarse. El conjunto de tareas motrices a enseñar constituyen los
contenidos a desarrollar por la Educación Física en el ámbito escolar.
    Según el modelo de Marteniuk, tal y como vimos en el apartado anterior, la ejecución motriz
está basada fundamentalmente en tres mecanismos, los cuales han de ser tenidos en cuenta por
parte del profesor en el tratamiento didáctico de la enseñanza de las tareas motrices:

 Mecanismo perceptivo.

 Mecanismo de decisión.

 Mecanismo efector o de ejecución.

1.4.     Características de las habilidades motrices básicas

    Las características particulares que hacen que una habilidad motriz sea básica son:

 Ser comunes a todos los individuos.

 Haber facilitado/permitido la supervivencia del ser humano.

 Ser fundamento de posteriores aprendizajes motrices (deportivos o no).

    Siguiendo a Godfrey y Kephart podemos agrupar los movimientos básicos en dos categorías
(Sánchez Bañuelos, 1.986):

 Movimientos que implican fundamental mente el manejo del propio cuerpo. Se encuentran
presentes en tareas de locomoción (andar, correr, etc.) tareas relacionadas con el equilibrio
postural básico (estar de pie o sentado).

 Movimientos en los que la acción fundamental se centra en el manejo de objetos, como


sucede en las tareas manipulativas (lanzar, recepcionar, golpear, etc.).

    Algunos autores coinciden en considerar las Habilidades Motrices Básicas, englobando todas las
acciones posibles en tres apartados o áreas concretas (Ruíz Pérez, 1987):

 Locomotrices. Su característica principal es la locomoción. Entre ellas tenemos: andar,


correr, saltar, galopar, deslizarse, rodar, trepar, etc.

 No locomotrices. Su característica principal es el manejo y dominio del cuerpo en el


espacio. Ejemplos de estas habilidades son: balancearse, girar, retroceder, colgarse, etc.

 Proyección/percepción. Caracterizadas por la proyección, manipulación y recepción de


móviles y objetos. Están presentes en tareas tales como lanzar, recepcionar, batear,
atrapar, etc.

1.5.     Evolución de las habilidades motrices


    Según Sánchez Bañuelos, el desarrollo de las habilidades motrices se lleva a cabo en los niños
siguiendo las siguientes fases: 

1ª fase (4-6 años)

 Desarrollo de las habilidades perceptivas a través de tareas motrices habituales.

 Desarrollo de capacidades perceptivas tanto del propio cuerpo como a nivel espacial y
temporal.

 Las tareas habituales incluyen: caminar, tirar, empujar, correr, saltar...

 Se utilizan estrategias de exploración y descubrimiento.

 Se emplean juegos libres o de baja organización.

 Para el desarrollo de la lateralidad se emplean segmentos de uno y otro lado para que el
alumno descubra y afirme su parte dominante.

2ª fase (7-9 años)

 Desarrollo de las habilidades y destrezas básicas mediante movimientos básicos que


impliquen el dominio del propio cuerpo y el manejo de objetos.

 Estos movimientos básicos están referidos a desplazamientos, saltos, giros, lanzamientos y


recepciones.

 En la actividad física se utiliza el componente lúdico-competitivo.

 Se busca el perfeccionamiento y una mayor complejidad de los movimientos de la etapa


anterior.

 Se siguen estrategias de búsqueda fundamentalmente pero a veces será necesaria la


instrucción directa por parte del profesor para enseñar algunos movimientos complejos.

3ª fase (10-13 años)

 Se da una iniciación a las habilidades y tareas específicas que tienen un carácter lúdico-
deportivo y se refieren a actividades deportivas o actividades expresivas.

 Se trabajan habilidades genéricas comunes a muchos deportes.

 Se inician habilidades específicas de cada deporte y técnicas para mejorar los gestos.

4ª fase (14-17)
 Esta fase se sale de nuestro campo de Primaria, e incluye:

 Desarrollo de habilidades motrices específicas.

 Iniciación a la especialización deportiva.

 Trabajo de técnica y táctica con aplicación real.

2.     La coordinación y el equilibrio como capacidades perceptivo motrices

    Si analizamos todas las habilidades y destrezas motrices vemos que en todas ellas están
presentes la Coordinación, en sus diferentes aspectos, así como el Equilibrio; por lo que podemos
establecer la siguiente clasificación de habilidades motrices básicas:

 Coordinación Dinámica General: sirve de base a todos los movimientos. Se manifiesta


sobre todo en desplazamientos, giros y salto.

 Coordinación Óculo-manual. Interviene el mecanismo perceptivo. Presente en los


lanzamientos y recepciones fundamentalmente.

 Coordinación Segmentaria. Intervienen ciertas partes del cuerpo, trabajándose


fundamentalmente las conexiones nerviosas. Se manifiesta principalmente en la motricidad
fina y el afianzamiento de la lateralidad.

 Control Postural y Equilibrios. Mantenimiento de una determinada postura, ya sea en


posición estática o dinámica.

    Todos ellos constituyen aspectos a ser desarrollados entre los 6 y los 12 años, período
comprendido entre la adquisición y desarrollo en el alumnado de las habilidades perceptivo-motoras
y el desarrollo pleno del esquema corporal. Será labor del profesor ir introduciendo dichas
habilidades y sus combinaciones (modalidades de desplazamientos con saltos o giros, etc.) en un
orden jerárquicamente lógico de adaptación física del niño.

2.1.     La coordinación. Concepto

    Como hemos visto la coordinación se nos presenta como un concepto complejo, multifactorial,
implicado de manera constante en el movimiento humano, puesto que, por sencillo que
funcionalmente y estructuralmente éste sea, siempre entramos en el dominio de las coordinaciones.

    Niks y Fleisman (1960) sugieren que la esencia de la coordinación es la capacidad de integrar


capacidades separadas en una más compleja. Estos mismos autores opinan que la buena
coordinación depende del buen funcionamiento del sistema nervioso principalmente de la corteza
encefálica.
    Podemos definir la coordinación como la capacidad de regular de forma precisa la intervención
del propio cuerpo en la ejecución de la acción justa y necesaria según la idea motriz prefijada.

Características propias de la Coordinación son:

 La precisión en la ejecución.

 Su realización con el mínimo gasto.

 La facilidad y seguridad de ejecución.

 Grado o nivel de automatismo.

    A través de los distintos ejercicios de coordinación se consiguen el logro y desarrollo de


diferentes habilidades y destrezas corporales en relación con el movimiento (Pila Teleña, 1984)

    Desplazamientos, saltos, giros, lanzamientos y recepciones constituyen las habilidades motrices
básicas en el área de la Coordinación Dinámica (General y Específica).

2.2.     El equilibrio. Concepto

    Factor de la motricidad infantil estrechamente ligado al sistema nervioso central y que
evoluciona con la edad, cuya maduración precisa la integración de la información proveniente del
oído, vista y sistema cinestésico (propioceptivo).

    Aproximadamente hacia el primer año de edad el niño es capaz de mantenerse de pie; hacia
los 2 años aumenta progresivamente la posibilidad de mantenerse brevemente sobre un apoyo,
pudiendo permanecer hacia el tercer año sobre un pie entre 3 y 4 segundos y marchar sobre una
línea recta pintada en el suelo. El equilibrio, tanto estático como dinámico, alcanza una gran
madurez hacia los 5 años, pero no será hasta la edad de 7 años en que ya se completa con la
posibilidad de permanecer en equilibrio con los ojos cerrados (Cratty, 1982).

    Su desarrollo está relacionado, por un lado, con factores de tipo psicomotor tales como la
coordinación, fuerza, flexibilidad, etc.; y por otro, con aspectos funcionales tales como la base, la
altura del centro de gravedad, el número de apoyos, la elevación sobre el suelo, dinamismo del
ejercicio, etc., presentes a la hora de la de las tareas físicas.

    Podemos hablar de dos tipos de equilibrios:

 Dinámico. Equilibrio durante el movimiento. Se trata de un tipo de equilibrio propio para


cada tipo de movimiento (Ej.: en la carrera). Una variante suya es la reequilibración o
búsqueda del equilibrio perdido; se puede buscar por sí misma o trabajando
coordinadamente en combinación (Ej.: salto).
 Estático. Consiste en asumir una postura (Ej.: hacer el pino, yoga, etc.) y mantenerla
durante cierto tiempo.

    La regulación del equilibrio viene establecida por tres tipos de mecanismos:

 Cinestésico. Relacionado con los propios receptores del músculo. Ayuda en la regulación del
tono y percepción de la fuerza. presión, etc.

 Laberíntico. Relacionado con el oído medio. Da información de nuestra posición en el


espacio.

 Visual. Información recibida a través de la vista.

    En Educación Física, en casos de problemas en la equilibración del alumno, el profesor ha de


intentar ver cuál de los tres mecanismos es el que está funcionando mal para poder abordar su
trabajo recuperador.

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