Alfarería
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Alfarera modelando una vasija con el torno eléctrico.
Vasija del período Jōmon (Japón) considerada de las más antiguas del mundo
Alfarería (en árabe: alfaharería)1 es el arte de elaborar objetos de barro o arcilla y,
por extensión, el oficio que ha permitido al ser humano crear toda clase de
enseres y artilugios domésticos a lo largo de la historia. En el Occidente
culturalmente tecnológico la alfarería popular, cacharrería ruda y evocadora obra
de artesanos barreros ha pasado en gran medida a convertirse en artículo
decorativo y de coleccionismo y en materia de interés etnográfico, sumado a su
valor arqueológico.2
La industria alfarera, además de la vajilla y la cacharrería, abarca
la azulejería sencilla, la tejería, la ladrillería y la fabricación
de baldosas sin esmaltar.
Popularmente, alfarería es sinónimo de cerámica, si bien suele denominarse y
aplicarse el término cerámica a un conjunto de técnicas más depuradas en que
intervienen varias cocciones de la pieza, esmaltados más sofisticados y
decoración más fina.3 Otras técnicas cuyos términos se asocian a la alfarería y la
cerámica son la loza y la terracota.
Índice
1Los términos alfarería y cerámica
2Definiciones
o 2.1Citas técnicas
o 2.2Citas imaginativas
o 2.3Citas bíblicas
3Tipos cualitativos
4Historia y origen
o 4.1Península ibérica
o 4.2Tartessos
o 4.3Cultura talayótica
o 4.4Cerámica griega
o 4.5Cerámica ibérica
o 4.6Hispania romana
5Técnicas de modelado
6Técnicas de terminación y decoración
7Fases de elaboración
o 7.1Preparación
o 7.2Composición o modelado
o 7.3Secado y pulido
o 7.4Horneados
8Morfología
9Terminología
10Museos
11Véase también
12Notas
13Referencias
14Bibliografía
15Enlaces externos
Los términos alfarería y cerámica[editar]
Alfarería y cerámica son dos términos en permanente
conflicto semántico (véase semántica lógica). Ambos se usan para definir el
conjunto de actividades artesanales, artísticas e industriales a partir del barro
cocido, así como el producto o los productos de las mismas y su cultura. nota 1
En general, en los diccionarios (ideológicos y de sinónimos) y los manuales léxicos
"alfarería" aparece redirigida o referida a "cerámica", dándosele así a esta última
mayor valor [Link] 2
La palabra alfarería, como alfar, proviene del árabe hispánico alfaj jár, ‘barro’, y
este del árabe clásico en árabe, َف َّخار, romanizado: faj jar, lit. 'alfarería', y a su vez del
hebreo hhafar (tierra, barro).4 En 1789 se documenta «alfaharería» y en 1866,
«alfarería», finalmente. Por su parte, apoyándose en el Diccionario de
Autoridades, el Diccionario de la lengua española conserva el término «alcaller»
(para «alfar» y «alfarero») y «alcallería» (conjunto de vasijas de barro). 56
Por otro lado, «cerámica» procede del griego antiguo κεραμική (keramiké),
femenino de κεραμικός (keramikós, hecho de arcilla), "cerámico",7 que designaba
originalmente al barrio de los alfareros de la antigua Atenas, Kerameikos, al
noroeste de la Acró[Link] 3
Panorámica del sitio arqueológico del Cerámico (Kerameikos, en griego desde el sureste.
Si bien Nebrija, en el umbral del siglo XVI, ya utilizó el término griego ceramion, se
le atribuye al arqueólogo Giovanni Battista Passeri la responsabilidad de incluir la
voz cerámica en el contexto lingüístico moderno en una obra impresa
en Venecia en 1768.8 Joan Corominas anota de que dicho vocablo llegó a España
en 1869, un siglo después.9
Emilio Sempere hace una distinción de cantidad y calidad, proponiendo que "la
alfarería es la cerámica popular, la más corriente, la que se hacía en los pueblos
para uso popular. Después vino la cerámica, todo aquello que es decorado, con
carácter suntuario, artístico."10
Definiciones[editar]
Descripción del oficio alfarero en un panel de azulejos de Talavera de la Reina en una calle de Madrid.
En conjunto, las definiciones con más peso oficial, luego de coincidir en que
ambos términos se refieren al arte de elaborar objetos de barro, relacionan la
"alfarería" con los espacios de fabricación y venta, y a la "cerámica" con el
conjunto de objetos y sus vertientes científicas asociadas a la arqueologí[Link] 4
En un manual clásico de términos de arte,11 ambos términos se relacionan con el
"arte y técnicas del barro y la arcilla"; dándole preferencia a la "alfarería" en esta
acepción y reservando a "cerámica" la definición de los objetos fabricados con
dichas características y haciéndolo extensivo a otros términos más concretos
como: loza, porcelana, mayólica y [Link] 5 [cita requerida]
Citas técnicas[editar]
"La alfarería es la cerámica popular, la más corriente, la que se hacía en
los pueblos para uso popular. Después vino la cerámica, todo aquello
que es decorado, con carácter suntuario, artístico." Emili Francés
Sempere.12
"La cerámica ocupa un lugar importante en las artes decorativas, ya que
participa a la vez de la arquitectura, la escultura y la pintura. Esta
palabra se emplea también no sólo para designar lo que Bernard
Palissy llamaba el arte del barro, sino sus mismos productos."13
Citas imaginativas[editar]
«Para intentar resolver el problema, procederemos por etapas. Nos
preguntaremos en primer lugar si existe algún vínculo entre la alfarería y
los celos (cuestión a la cual se ha pretendido dar ya un principio de
respuesta). A continuación nos interrogaremos acerca del vínculo entre
los celos y el chotacabras. Si, en ambos casos, se obtiene un resultado
positivo, seguiremos por lo que no hace mucho he llamado una
deducción transcendental, que existe asimismo un vínculo entre la
alfarería y el chotacabras». La alfarera celosa. Escrito por Claude Lévi-
Strauss.14
Citas bíblicas[editar]
El campo del alfarero, novela de la serie que el siciliano Andrea
Camilleri dedica al comisario Montalbano, fue titulada así recogiendo
una cita bíblica atribuida a Mateo el Evangelista. La presencia del
término "alfarero" en un documento de probada antigüedad como
los Evangelios —siglo I d. C.—, quedaría no obstante sujeta a una
exhaustiva revisión léxica de ediciones y traducciones, desde el
supuesto texto original escrito o dictado por el apóstol Mateo.
Por otra parte, parece que la audiencia a la que se dirige Mateo está
familiarizada con hechos que describe el Evangelio y al autor le interesa
relacionar el pasado (vida de Jesús) con el momento en el que se escribió
su relato, utilizando en dos ocasiones la expresión «hasta el día de hoy».
Así, el autor dice que los sacerdotes, con las 30 monedas de plata que
arrojó Judas Iscariote en el templo, «compraron con ellas el Campo del
Alfarero como lugar de sepultura para los forasteros. Por esta razón ese
campo se llamó «Campo de Sangre», hasta hoy». En este texto se da a
entender que la audiencia conoce el lugar en cuestión y su nombre, por lo
que es razonable pensar que pudo haber sido escrito antes de la
destrucción de Jerusalén y la gran despoblación que trajo consigo. 15
Sea como fuere, la síntesis a la que parecen llegar algunas líneas de tesis
es que literatura religiosa y de ficción coinciden en aceptar la antigüedad
natural del término alfarería, escapando del uso mucho más extendido que
del término cerámica se hace en los manuales científicos, desde los de
arqueología a las publicaciones dedicadas a la divulgación o estudio de la
propia alfarería.16
Tipos cualitativos[editar]
Alfarería de basto, generalmente referida al obrador donde se producen
piezas sin vidriar de escasa calidad.
Alfarería de fino, referido a los alfares con producción más cuidada,
aunque no necesariamente vidriada.
Alfarería popular, también llamada tradicional, enmarcada en lo rural
preindustrial. Engloba todo tipo de cacharrería utilitaria, funcional y barata.
Su entorno, originalmente, era local: arcillas y combustibles del lugar,
obradores anexos o incluso dentro de la vivienda, técnicas elementales;
pero con el tiempo ha incluido también la fabricada con recursos modernos
pero respetando el espíritu tradicional de las piezas y su simbolismo.
Historia y origen[editar]
Los primeros objetos de alfarería se remontan al
período Gravetiense (Paleolítico Superior) y se trata de pequeñas
representaciones de divinidades maternales y de culto a la fertilidad como
la llamada Venus de Dolní Věstonice datada cerca de 29 000-25 000 a. C.17
Una de las piezas más antigua que se conoce es una vasija del período
Jōmon de la época de la prehistoria del Japón (10 000-8000 a. C.), pieza
que actualmente se expone en el Museo Nacional de Tokio. Su nombre se
le da por las marcas de cuerda con el que está decorada. 18Se han
encontrado otras evidencias en la cuenca del río Amur en Rusia que han
revelado rastros de cerámica que datan del 14 000-13 000 a. C.1920 Existen
trozos de alfarería encontrados en el sur de China que fueron datados por
carbono 14 a finales de 1990 y que se fecharon entre el 9000 y el 14 000 a.
C., en nuevas excavaciones realizadas en la cueva Xianrendong en
la Jiangxi los nuevos encuentros se remontan hacia el 20 000 a. C.21
Véase también: cerámica china
Una de las técnicas que caracterizan las culturas neolíticas, y que se
considera una prueba para la ordenación cronológica, es la cerámica o
arcilla modelada. Las pequeñas figuras de arcilla cocida ya se encontraban
en el Paleolítico Superior,22 aunque es en el Neolítico cuando aparece el
vacío a partir del trabajo con arcilla y, por tanto, se encuentra una utilidad
en las vasijas, que se usan para la elaboración de los alimentos cocinados
al fuego. En el Próximo Oriente, se ha encontrado cerámica de uno o dos
milenios anteriores a la aparición del cultivo de los cereales, por lo que esta
asociación del nacimiento de la alfarería con la práctica agrícola y culinaria
se encuentra aún dentro de una cierta confusión. 23
Los primeros artesanos especializados aparecieron en Mesopotamia, que
inventaron las herramientas para trabajar mejor la arcilla, como el torno de
alfarero y el horno para cocerla hacia el 3400 a. C.2425 Igualmente
en Grecia como en los Balcanes la influencia de la cultura de Anatolia se
aprecia en las vasijas con forma de tulipa y con engobe, rojo y blanco. En
Grecia empezaron a decorarse las piezas con motivos geométricos, que
eran los detalles más habituales junto con reproducciones de plantas y
escenas cotidianas, que se hacían imitando el arte de la escultura. 26
Estrabón y Plinio el Viejo atribuyeron la invención de la rueda del alfarero al
escita Anacarsis que murió cerca de 550 a. C. Sin embargo, Homero habla
ya de ella en sus obras y se sabe que el padre de la poesía griega precedió
en varios siglos al discípulo de Solón. Los toscanos, en tiempo de Porsena,
trabajaban tan bien en este arte que sus artefactos se pagaban a un precio
más elevado en tiempos de Augusto que los mismos de plata y oro.27
En Europa mediterránea las piezas más antiguas son, probablemente, las
encontradas en el yacimiento de Camprafaud (Lenguadoc) y Verdelpino
(Cuenca), piezas datadas en el VI milenio a. C.; no presentan ningún tipo
de decoración. También hay piezas del III milenio a. C. encontradas
en Cataluña, Provenza, Córcega y Dalmacia; en este caso, su decoración
se basa en la impresión con conchas característica de la cerámica
cardial (también llamada «montserratina» por su gran abundancia en
el macizo de Montserrat.28
Cerámica egipcia de la cultura Naqada I, circa 3700 a. C.
Los hallazgos arqueológicos en el Alto Egipto, en la fase Naqada I, hacen
suponer que desde el 4500 al 3500 a. C. se practicaba la agricultura.
También se enterraban los muertos en tumbas, donde era frecuente el uso
de ajuares funerarios entre los que era normal encontrar vasijas de
terracota roja con motivos pintados en blanco; las decoraciones que
predominaban eran las de tipo geométrico, como por
ejemplo triángulos, semicírculos y espigas.29Hacia el 4000 a. C. en el
pueblo de Badari se fabricaban vasijas de alfarería de paredes finas y
pulidas y del aproximadamente 3600 a. C. se han encontrado grandes
cantidades de objetos pintados, con figuras de animales y también con
escenas de barcos de remos.30
Véase también: Cerámica egipcia
Durante el Neolítico medio, la cultura Dímini, en Grecia, produjo una
cerámica con una gran variedad de formas y con una
ornamentación policroma, sobre todo de espirales y grecas. Al final de este
periodo y a principios del Neolítico final se utilizó una alfarería negra
bruñida, de influencia anatólica. El llamado Neolítico danubiano del centro
de Europa, que existió a comienzos del V milenio, producía una cerámica
que estaba caracterizada por la decoración de «bandas», con unas formas
que eran extremadamente sencillas de vasos sin asas y de cuello ancho.
Las líneas de la decoración estaban realizadas a base de incisiones
paralelas y puntuados.31
Cerámica cardial de la cueva de La Sarsa, Valencia.
En el mismo periodo Neolítico, la alfarería doméstica apareció en pequeñas
poblaciones como en el yacimiento de Hacilar (oeste de Turquía), estas
piezas se reducían en vasijas cocidas a baja temperatura y decoradas con
franjas lisas pintadas con arcilla blanca no ferrosa. Del IV milenio son los
grupos de alfarería encontrados en los yacimientos
de Gumelnitsa, Salcutsa en Rumanía y Tripole y Cucuteni en Ucrania de
formas con perfil convexo en la parte superior y cóncavo en la inferior, la
decoración era geométrica.32
La influencia de dicho tipo de alfarería se aprecia en zonas del Adriático y
de Italia con características propias, como las realizadas
en Venecia y Lombardía durante el IV milenio. Entre sus peculiaridades,
cabe destacar, que son vasos con boca cuadrada. La llegada e influencia
de gente de dichas zonas que se establecieron en Cataluña significó la
producción de piezas de cerámica similares, como son los vasos de boca
cuadrada, que se han encontrado en algunas sepulturas de la
llamada cultura de los sepulcros de fosa que hay especialmente por la
zona del Solsonés.33
En el periodo inicial de la Edad del bronce la mayor parte de las vasijas
están realizadas, en la civilización micénica, a mano sin la ayuda de
ninguna rueda de alfarero, que fue introducida al final de esta época,
consiguiendo con ello una mejor regularidad en la producción. Casi todos
las piezas están pulidas con una herramienta que deja unas marcas, la
pintura primitiva se hacía con arcilla líquida y las líneas grabadas se
llenaban con otra arcilla blanca. En Creta se produjo una técnica de
horneado que producía un acabado de las piezas con salpicaduras en rojo
y negro. Las jarras con pitorro son comunes durante el estilo cicládico y
normalmente realizadas con una pintura mate. 34
Véanse también: Cerámica micénica, Cerámica cicládica y Cerámica
campaniense.
Aríbalo incaico. Museo de Arte Precolombino, Cuzco, Perú.
En la antigüedad americana la mayoría de sus pueblos eran agrícolas y,
por tanto, sedentarios, lo que hizo que se produjeran grandes cantidades
de utensilios domésticos para su uso culinario o de almacenaje. Aunque se
utilizaron distintas arcillas según el territorio donde se fabricaban, el horno
abierto era el único conocido en toda la América indígena. La técnica de la
realización era, en general, a mano, sin ayuda de torno, y se utilizó el
molde según la época y la cultura. Las formas son similares, aunque con
ciertas particularidades, en las de México, por ejemplo, donde también se
utilizaban los cuencos pequeños éstos tenían patas y el fondo rallado con
incisiones que servían para moler el chile y otros condimentos. También se
realizaron urnas funerarias, sobre todo en el territorio sudamericano.35
El origen de la cerámica se produce en la costa de la Ecuador hacia el
3200 a. C. Se hicieron unos estudios por arqueólogos norteamericanos y
ecuatorianos, donde se trató de demostrar las semejanzas de esta
cerámica con la de la cultura japonesa de período Jōmon. En ambos
países, las formas y técnicas tenían relación con sus economías,
preferentemente marítimas.36 En Colombia se encuentran hallazgos de
cerámica datadas en el año 2925 a. C. con utensilios muy toscos de
cuencos semiesféricos. Ollas de color rojizo y negro aparecen en Perú ya
en el período un poco más tardío, hacia el 2000 a. C. La cultura Huari, fue
una civilización andina que floreció en el centro de
los Andes aproximadamente desde el siglo VII hasta el XIII, entre las
piezas que destacan se hallan los huacos. Una de las formas más
característica de los incas peruanos fue el aríbalo incaico, utilizado
principalmente para el transporte del agua. 37
Véase también: Cerámica incaica
En los Estados Unidos, destaca la cultura existente en la parte este del
país, llamada «del bosque», aparece hacia el 2000 a. C. y es una cerámica
con impresiones a base de cuerdas o tejidos, técnica que se realizaba
palmeando la superficie de los utensilios con paletas de madera donde se
habían enrollado, previamente, cuerdas o tejidos. 38
Península ibérica[editar]
Utensilio de Cogotas II, en el Museo Arqueológico de Valladolid.
Enterramiento de la cultura de El Argar dentro de una tinaja.
Las técnicas se fueron transmitiendo lentamente desde el Oriente
Próximo hacia Europa occidental, y también a la península ibérica, con un
desfase de unos dos mil años aproximadamente.39 Este proceso evolucionó
de acuerdo con una serie de factores:
El entorno natural y climático propio del lugar: el
factor geológico como base de la materia prima era necesario
para obtener el material primario, la arcilla, y también era
necesaria la existencia de árboles para conseguir la leña que se
usaba en la posterior cocción en hornos. El clima fue un factor
importante, ya que, por ejemplo, en lugares
como Siberia o Patagonia no se llegó a producir cerámica.
También en la península ibérica hay grandes desfases entre
regiones de la costa con las de la Meseta, el Cantábrico o
las Islas Baleares y Canarias. En unas zonas el progreso y
evolución era constante y en otras el mismo sistema y técnica
perduraba durante más años. Así mismo, se sabe que durante
los meses de invierno no se llegaba a trabajar a causa del frío. 40
La dinámica cultural: otro factor para que la tecnología
evolucione, son las circunstancias sociales y culturales. Una
concentración de poder como la que sucedió en las grandes
civilizaciones de la antigüedad, impulsa la necesidad de elaborar
objetos suntuarios para palacios y cultos religiosos, así como
vajillas, utensilios para guardar alimentos y bebidas. El influjo de
otros pueblos más poderosos como
los fenicios, griegos, árabes y romanos, introdujo su estilo y las
formas de las vasijas a pueblos que quedaban bajo su dominio. 41
El aumento de la demografía y sus necesidades: es natural
que cuando se produce un incremento demográfico más
acelerado, las necesidades funcionales aumenten, es necesario
que los productos se transporten y almacenen, como está
demostrado que sucedió en una época como el Neolítico. 41
Según las últimas dataciones, se considera que las cerámicas más
primitivas de este ámbito fueron las del tipo cardial, como las de los
yacimientos de la Cova de l'Or (4770 a. C.) en Beniarrés, y las de Las
Cenizas (4670-4160 a. C.) en Aitana de la Comunidad Valenciana. Otras
dataciones obtenidas se remontan al VI milenio, como las halladas en la
Cueva Fosca de Ares del Maestrazgo en Castellón, el Abrigo Grande de
los Grajos de Cieza en Murcia, la Cueva de los Murciélagos de Albuñol y
del Nacimiento de Pontones en Granada.42
Vaso campaniforme encontrado en Ciempozuelos, fue realizado con arcilla negra, pulido
con una capa de barro fino y decorado con motivos geométricos de pasta blanca.
Hacia el 2000 a. C., grupos de emigrantes orientales se esparcieron por la
península ibérica de las costas del sur hacia el interior, desarrollándose
la cultura almeriense, que dio origen a la cultura del vaso
campaniforme que más tarde se extendería hacia Francia y Alemania.43 Un
poco más tarde, hacia el 1700 a. C., apareció la cultura de El Argar, al sur
de la península ibérica, donde se han encontrado sepulturas realizadas
en tinajas ubicadas en el propio subsuelo de las viviendas, con gran
cantidad de objetos, entre ellos, gran cantidad de cerámica. Las tinajas son
para personajes individuales, sin ninguna clase de ornamentación, en
muchos casos bruñidas y con unas dimensiones de un metro de altura por
70-80 cm de diámetro, las mayores fueron encontradas en la región de
Murcia. Se observa que cuando el difunto, como consecuencia de su
tamaño, no cabía, se utilizaban dos jarras opuestas por ambas bocas. En
estos ajuares funerarios se encuentran diversos tipos de vasijas: las de
«tulipa», con base semiesférica y la parte superior cónica, y las «copas»,
con el pie bajo aunque algunas son de pie alto, con el receptáculo de forma
esférica.44
Entre el 1300 y el 750 a. C. se produce la llamada cultura de los campos de
urnas. El rito de la incineración se introduce en la península a través de
los Pirineos en dirección hacia el noreste, en los valles leridanos de los
ríos Segre y Cinca; los objetos guardan una gran similitud con los del
bajo Aragón y el valle del Ebro. Las cerámicas de referencia son las
«acanaladas».45
Una de las necrópolis más estudiadas es la de La Punta del Pi en el Puerto
de la Selva que contiene unos setenta enterramientos; en la necrópolis
de Espolla se han encontrado más de doscientas urnas. Las urnas se
colocaban en el centro de la fosa y tienen una dimensión de 25 a 30
centímetros, la mayoría con una tapadera también de cerámica y
decoradas con franjas de surcos estriados, de ahí el nombre de
acanaladas. La incineración se extendió por el resto de la península, como
se puede ver en las necrópolis de la Peña Negra de Crevillente, o en
la Meseta Central los hallazgos de Las Cogotas de Cardeñosa en Ávila y
de La Osera de Chamartín en Ávila, con más de dos mil enterramientos,
donde muchas de sus vasijas se encuentran con incrustaciones de arcilla
blanca que forman decoraciones. En Andalucía occidental el tipo de urnas
presenta una decoración punteada mientras que en la parte oriental son
lisas y bruñidas. En toda la península se encuentra la cerámica negra. 46
Tartessos[editar]
Artículo principal: Tartessos
A comienzos de la Edad del Hierro, a la cerámica se añaden pinturas
policromas, barnices y se utilizan hornos de doble cámara. La vajilla
presenta toda una variedad de formas y decoraciones que han ido
adoptando los artesanos del lugar, a partir de las aportaciones realizadas
por los fenicios, griegos y cartagineses.47 La cultura de los Tartessos se
sitúa entre las ciudades de Huelva, Cádiz y Sevilla y toda la región
suroeste de Andalucía; abarca un período que va desde el año 1000 a. C.
hasta el 535 a. C., año de la Batalla de Alalia. La señal más evidente en
cuanto a la cerámica es el modelado del alfarero y el horno de doble
cámara. La decoración es la del tipo Carambolo, o sea, con la influencia
geométrica de imitación fenicia y griega y los acabados de las piezas con
asas, bordes hacia el exterior y de base plana, detalles que caracterizan la
producción de Andalucía occidental. En Carmona se encontraron vasijas
decoradas con influencias orientales, probablemente iban destinadas como
ofrendas a los dioses y aparecen figuras realistas de grifos, bueyes y
pájaros fantásticos.48
Cultura talayótica[editar]
Artículo principal: Cultura talayótica
Cerámica griega de la necrópolis del Puig des Molins (Ibiza).
Las Islas Baleares acompañando a la arquitectura ciclópea de
los talayots, navetas y taulas, presentan una cultura determinada donde se
encuentran restos de cerámica, que se divide en dos fases: la primera
entre el 1400 a. C. y el 700 a. C., y la segunda entre el 700 y el 123 a. C.
ya en la época de la invasión romana. La cerámica talayótica proviene
principalmente de los yacimientos funerarios donde se han encontrado
varios tipos de vasijas, en su mayoría pequeñas, que tienen una forma
cónica, con mango, copas, cazoletas, ollas y jarrones con dos asas. La
realización es tosca, con el sistema de urdimbre y una textura rústica, que
es una consecuencia de la arcilla empleada que contiene una gran
cantidad de cuarzo. Esta cultura talayótica solamente se dio en las islas
de Mallorca y Menorca. Más tarde, la cerámica imita las formas púnico-
cartaginesas que se produjeron a partir del siglo III a. C. y hasta el siglo I a.
C. Se encuentran muestras de este tipo de cerámica en la necrópolis del
Puig des Molins de la isla de Ibiza.49
Cerámica griega[editar]
Artículo principal: Cerámica griega
Utensilios de mesa iberos y griegos en Castellet de Bernabé de (Valencia).
Los griegos establecieron su comercio con la población ibérica entre el
600-550 a. C., sobre todo con vajillas seriadas. En general, estas piezas
eran producidas para el gran consumo, y presentaban una decoración
sencilla, lo que demuestra que la economía de la península no era muy
buena en comparación con la de los etruscos que si compraban
verdaderas obras de arte en cuanto a la cerámica griega. En esta
importación peninsular destacan los Kílix, de un tamaño entre 10-15
centímetros de diámetro y con una base de unos 10 centímetros, la
mayoría de estas piezas se han encontrado en Valencia y al sureste de la
península. Esta vasija, junto con las cráteras, son las piezas más
reproducidas por los alfareros ibéricos junto con pequeños cántaros del
tipo askos.50 Los vasos griegos encontrados en Ampurias representan más
del setenta y cinco por ciento del total de los vasos encontrados en
España.51
Durante más de cinco siglos, los griegos, celtas, iberos y cartagineses se
yuxtaponen por toda la península. Las diferencias entre las diversas
regiones son evidentes y se conservan hasta la Edad Contemporánea. La
cerámica evoluciona a partir de la llegada de los recién llegados que se
establecen en el territorio y que enseñan nuevas técnicas artesanales, así
como nuevos hábitos en la agricultura y en la cultura culinaria. 52
Cerámica ibérica[editar]
Artículo principal: Cerámica ibérica
Cerámica ibérica en el Museo Arqueológico de Alicante
Los griegos fueron los que denominaron con la palabra Iberia las costas
occidentales del Mediterráneo y, por tanto, los íberos eran sus habitantes.
Según las excavaciones arqueológicas la zona comprendía
desde Narbona hasta el valle alto del Guadalquivir. La arqueología agrupa
la producción de cerámica en cinco
áreas: Murcia, Valencia, Aragón, Cataluña (con el sur de Francia), y una
gran parte de Andalucía y de Castilla-La Mancha.53
Entre los siglos VI a. C. y V a. C. se produce una concentración de
poblamientos. Se crean nuevas pinturas para la decoración de las vasijas,
obras en las que se aplican tierras naturales a base de óxidos minerales, la
presencia de hierro proporciona colores anaranjados y rojizos a las piezas.
El material de los pinceles es pelo animal, especialmente de la barba de
la cabra. Las decoraciones van desde simples bandas geométricas a
motivos florales, hasta figuras zoomórficas de caballos, toros, peces o
perros, y antropomórficas, con damas y guerreros como personajes. En las
alfarerías ibéricas, el mismo autor de la vasija era quien también pintaba la
pieza, al contrario de los alfareros griegos que disponían de pintores para
realizar las decoraciones de las piezas de artesanía. 54
Hispania romana[editar]
Artículo principal: Conquista de Hispania
Cuenco de terra sigillata del siglo I procedente de Linares, Jaén.
Cuando Hispania cae bajo la potestad de Roma, el oficio de alfarero
experimenta un gran desarrollo. No solo llegan a la península grandes
cantidades de cerámica, sino también operarios que traen e implantan su
técnica y su saber. A partir del siglo I a. C., procedente de la Magna Grecia,
se introduce en todo el territorio las primeras vajillas finas y los vasos de
colores vivos, piezas que son copiadas en todos los talleres artesanos.
Destacan las obras de barniz negro y barniz rojo, con paredes finas y la
cubierta vidriada, y los tipos más abundantes son
las ánforas, lucernas y vajillas. Las vajillas se realizan en diversas
modalidades pero la de terra sigillata es la preferida y se solía realizar con
una decoración en relieve, con galba de color rojo. Los centros de
producción en la península se encontraban
en Teruel, Granada, Andújar, Linares Solsona, Mérida y La Rioja.55
Otra aplicación de la alfarería es la producción de tuberías para la
conducción del agua:
Las tuberías de cerámica tienen las siguientes ventajas: primero, en cuanto al
trabajo, porque si ocurre algún desperfecto, cualquiera puede repararlas, y
segundo, porque el agua resulta mucho más sana conducida por tuberías de
cerámica que de plomo (...) Y por otro lado, es mejor el sabor de lo que ha pasado
por tubería de cerámica: para que todos, a pesar de tener sus mesas bien provistas
de vajilla de plata, sin embargo, adoptan vajillas de cerámica para beber agua,
porque ellas dan mejor sabor.
Vitrubio56
Técnicas de modelado[editar]
Véase también: Torno de alfarero
Alfarera chilena modelando a mano (urdiendo) una vasija.
Proceso de modelado con torno eléctrico.
Modelado de cerámica en torno.
Existen cuatro categorías básicas:
Modelado a mano: las técnicas manuales son las más
primitivas, donde las piezas son construidas mediante el estirado
de la pasta en rollos, placas o bolas de arcilla, generalmente
unidas mediante la preparación de arcilla líquida
llamada barbotina. Una vez acabada la pieza, la superficie se
alisa con la misma mano humedecida.23 Nunca dos piezas de
cerámica trabajadas manualmente serán exactamente iguales,
por lo que estas técnicas no son las más apropiadas para hacer
juegos de piezas idénticas, como por ejemplo vajillas de cocina,
juegos de café, de licor, etc. Esta técnica permiten al ceramista
usar su imaginación y crear diferentes piezas artísticas. El
modelado a mano era una técnica utilizada por los pueblos
primitivos y aún se encuentran numerosos artesanos que
trabajan maravillosamente, tales como los alfareros de los
indios Pueblo, las tribus de África central y del sur, los
aborígenes australianos, Japón y toda el Asia oriental. En
España podemos encontrar zonas donde se elaboran este tipo
de vasijas del modo tradicional, como en Galicia, Asturias y el
alto Aragón.57
Modelado a torneta: llamado también «torno lento», es un
artefacto formado por un pivote y una rueda, que impulsado por
la mano produce un movimiento de rotación discontinuo, con lo
cual se facilita el trabajo manual, ya que actúa como mesa
giratoria, muchos autores están de acuerdo que este tratamiento
se puede considerar un trabajo de «modelado a mano», ya que
el movimiento giratorio siempre es intermitente y se tiene que ir
modelado manualmente, salvo que tenga la colaboración de un
ayudante que impulse la rotación a la torneta, 58 —en este caso
es cuando se denomina «torno bajo»—.59
Modelado a torno: llamado también «torno rápido», es muy
común que las piezas hechas en torno sean terminadas
manualmente. El torno de alfarero es la técnica más utilizada
para la creación de piezas en serie. En la actualidad también es
empleado para hacer piezas singulares o artísticas. Este método
es empleado desde el año 5000 a. C. en el Antiguo
Egipto, Oriente Próximo y Asia. En la península ibérica llegó
hacia el siglo VIII a. C., de mano de los fenicios, si bien existen
cerámicas a torno más antiguas importadas de otras zonas del
Mediterráneo. Para trabajar con él, se coloca una bola o pella de
arcilla en la rueda del torno, el cual es impulsado por el pie del
alfarero que lo hace girar. La rueda gira velozmente mientras la
arcilla es presionada de una manera determinada para que
adquiera la forma deseada. El trabajo con torno requiere una
gran habilidad técnica, pero un alfarero habilidoso puede
producir muchas piezas casi idénticas en poco tiempo.
Actualmente se utiliza más el torno eléctrico que requiere menos
esfuerzo.60 Debido a su naturaleza, los trabajos mediante el
empleo de torno son casi exclusivamente piezas con simetría
radial respecto de un eje vertical. Estas piezas pueden ser
decoradas mediante la creación de diferentes texturas sobre su
superficie al objeto de hacerlas visualmente más interesantes.
Muchas veces, las piezas creadas en el torno son modificadas
manualmente, agregándole asas, tapas, pies, picos y otros
aspectos funcionales.61
Modelado al vaciado o con el uso de molde: la técnica de
vaciado o a molde, es probablemente la más apropiada para la
producción en serie (industrial). La arcilla líquida es vertida en un
molde de yeso lo que permite un ligero endurecimiento. Una vez
que el molde absorbe la mayor parte del agua de la capa de
arcilla que queda en contacto con el molde, la arcilla remanente
es volcada fuera del molde y se deja secar la pieza. Finalmente
la pieza es sacada del molde, se le corrigen las imperfecciones
que pueda tener y se la deja secar al aire libre. Según el tipo de
obra a reproducir se puede hacer con un molde de una sola
pieza, cuando el modelo es más complicado los moldes se
hacen de piezas que se pueden ir quitando independientemente
y sin romperlas para su posterior utilización, hay que hacer un
entalle a las piezas del molde para que una vez retirado el
modelo se puedan ensamblar.62
Técnicas de terminación y decoración[editar]
Lucerna romana con engobe, del siglo I encontrada en Huesca.
Antiguamente decoraban las vasijas mediante trabajos adicionales
practicados en su superficie; un gran avance fue la decoración con caña,
después el pulimento y finalmente el vidriado.
Pueden usarse aditivos cerámicos para darle color a la arcilla, previo a su
modelado. También pueden agregarse varios aditivos para darle un
aspecto más rústico. El uso de arena y otros materiales le dan al producto
final un acabado con variadas texturas. Así mismo, pueden mezclarse
partículas combustibles junto con la arcilla, o presionar la superficie, para
obtener diferentes texturas.
Pueden crearse efectos visuales interesantes mediante el uso de arcillas
de diferente color. Las arcillas de pigmentación distinta son ligeramente
amasadas en una misma bola, antes de comenzar el modelado de la pieza.
Aunque generalmente cualquier arcilla puede ser utilizada en este proceso,
las diferentes velocidades de secado y expansión durante la cocción hacen
que sea usual la utilización de solo una pasta cerámica clara, añadiéndole
colorante a una parte de ella. También se puede hacer una analogía con
la marquetería, presionando pequeños bloques de arcilla coloreada
conjuntamente.
El bruñido, al igual que la técnica del mismo nombre con la que se trabaja
el metal, requiere frotar la superficie de la pieza contra otra superficie
pulida (generalmente se utiliza acero o piedras) hasta alisar, pulir y sacar
brillo a la arcilla. Las arcillas más finas quedan más pulidas y brillantes que
las ásperas, y también permiten un mejor secado de la pieza antes de
bruñirla, aunque esto aumenta el riesgo de quebraduras. Para conseguir
una superficie más acabada, puede aplicarse una fina capa
de barbotina sobre la arcilla semiseca.63
Finalmente, la arcilla puede pintarse con distintas clases de esmaltes.
Los engobes generalmente son aplicados cuando la pieza se encuentra
cruda, en estado de «cuero». Es usual que las piezas decoradas con
engobe tan solo pasen por el horno cerámico una vez. Tanto los esmaltes
cerámicos como las calcinas que dan un acabado vítreo necesitan que las
piezas hayan pasado una vez por el horno antes de ser aplicados, y una
segunda vez para fijarlos a la cerámica, aunque algunos ceramistas hacen
tres o más horneadas, dependiendo de los resultados que busquen. 63
Fases de elaboración[editar]
Arcilla del cuaternario en Estonia.
Todas las piezas cerámicas pasan por varias fases durante su elaboración:
preparación del barro, modelado, secado, primera cocción u horneado
(alfarería tradicional) y cocciones de aplicación de técnicas cerámicas.
Preparación[editar]
Primero, la arcilla es amasada para que la humedad y demás partículas se
distribuyan homogéneamente y para sacar cualquier burbuja de aire que
tenga en su interior (lo que puede provocar explosiones durante el
horneado o quema).
Composición o modelado[editar]
Luego, es modelada manualmente o mediante diversas herramientas. El
agua es utilizada para mantener la plasticidad de la arcilla durante el
modelado, sin que aparezcan rajaduras. Los trabajos realizados en torno
generalmente necesitan ser desbastados o retorneados para hacer que el
espesor de la pared sea uniforme en toda la pieza o para modelar el pie de
la pieza. Este proceso es llevado a cabo cuando la pieza se ha secado lo
suficiente como para resistir este tipo de manipulación.
Secado y pulido[editar]
La pieza se deja al aire hasta que se seca y endurece lo suficiente. Esta
fase es denominada «estado de cuero». Las piezas que se encuentran así
son muy quebradizas, por lo que deben ser manipuladas cuidadosamente.
Una vez que la pieza se termina, se deja secar nuevamente para que
pierda el resto de la humedad que aún contiene, quedando con un aspecto
similar al hueso. Cuando la pieza está totalmente seca, su color es más
claro, y adquiere mayor dureza. En este momento es cuando se le suele
pasar una lija fina y una esponja húmeda con el fin de pulirla.
Horneados[editar]
Véase también: Hornos de alfarería y cerámica en España
Posteriormente es llevada al horno, en donde pierde la humedad química y
adquiere una mayor resistencia y sonoridad. Puede ser que con esta
cocción la pieza ya se dé por acabada, como es el caso de la alfarería, o
que aún requiera de horneados posteriores, como sucede en la cerámica. 64
Pueden requerirse varias sesiones de horno para lograr efectos
decorativos especiales, como por ejemplo para obtener la llamada
decoración negativa, utilizada en varias culturas ancestrales, como
la Vicús. El efecto de decoración negativa se logra al cubrir con arcilla
algunas partes de la vasija en la fase final de su cocción, de este modo, las
partes cubiertas conservan su color original, mientras que las partes
descubiertas se tornan oscuras o negras mediante la reducción. 65
Morfología[editar]
Museo de Ávila. Diversas formas.
Tradicionalmente, en alfarería se encuentran cuatro modalidades:
Obra hueca: son las obras que tienen un cuerpo alto y abiertas
por la parte superior, que se las puede tapar, suelen llevar algún
tipo de asas para su transporte o para abocar su contenido, por
ejemplo las ánforas, la alcarraza, el cántaro o las botijas.
Obra abierta: son las piezas con la boca más ancha que la
base, como los platos, fuentes y tapaderas para otras obras.
Entran en esta categoría las que tienen unas paredes cortas (3-
5 cm), como pueden ser las cazuelas o los lebrillos y algunas
con la base plana de fondo cóncavo y paredes un poco mayores
como los morteros, ollas o soperas.
Obra cerrada: son las que tienen los cuerpos totalmente
cerrados, que se debe terminar con el bochado (bochar en
alfarería es cerrar una pieza), como las huchas, las alcuzas, las
cantimploras y el botijo.
Obra plana de molde: son las piezas dedicadas especialmente
a la construcción y se realizan con el molde plano, es decir un
cajón sin fondo que se coloca sobre el suelo, se rellena con la
arcilla, se saca el molde y se deja secar, por ejemplo los ladrillos,
baldosas y tejas. Hay también el «molde de apretón» que
consiste en un molde abierto, normalmente de yeso, en el cual
se presiona la arcilla con las manos y queda grabado el dibujo
correspondiente en la pieza.66
Obra hueca:Ánfora con dos asas de Mallorca.
Obra abierta: Olla de los Castellares (Herrera de los Navarros, Zaragoza)
Siglo II.
Obra cerrada:Botijo actual de La Bisbal del Ampurdán (Gerona).
Terminología[editar]
El vocabulario alfarero abarca una gran variedad de formas con la
consecuente riqueza de léxico, ya que, según las regiones o comarcas, un
mismo objeto tiene distinto nombre. Hay vasijas que han ido
desapareciendo y otras que, a pesar del paso de los siglos, siguen
haciéndose con la misma forma y en ocasiones similar proceso de
elaboración. No obstante, desde la segunda mitad del siglo XX, las piezas
de alfarería, aunque no cumplen con su primitiva función, son apreciadas
como elementos decorativos.67
Alfar: Denomina el obrador o taller en el que trabaja el alfarero y
también, de un modo más general, la localidad que ha producido
o produce cerámica.68
Vasijas para beber: En el argot ceramista llamadas alfarería de
agua, incluyen, desde el sencillo y antiquísimo cuenco o las
ánforas, al 'sofisticado' botijo, que sustituyó a
jarros, cantimploras o porrones.
Vasijas de cocina: principalmente servían para guardar y
almacenar alimentos: tinajas para el vino y el aceite, orzas para
la matanza del cerdo, tarros para conservas en
dulce, cazuelas, ollas, pucheros, morteros, mieleras y parras de
varios tamaños. La jarra —la más común— tiene una medida
como máximo de 45-50 centímetros. Las mayores vasijas son las
tinajas que llegaban a alcanzar los cinco metros de altura.
Vasijas de mesa: antiguamente no se acostumbraba a fabricar
la vajilla completa como en la actualidad y solo se consideraba
vajilla de mesa lo más elemental: platos,
cuencos, escudillas, vasos y copas.
Vasijas para los animales: curiosos y muy variados recipientes
para ordeñar, bebederos y comederos para gallinas, palomas,
etc.
Existen también juguetes, con diferente grado de antigüedad: siurells, pitos,
flautas, zambombas y figuras de belén, además de miniaturas de casi toda
la vajilla. Otra pieza muy típica en barro es la hucha. Los instrumentos
musicales también tienen su representación en la alfarería, como todo tipo
de flautas populares, el cuerno, la ocarina —la más completa suele tener
ocho agujeros y la más sencilla uno o dos—, que también se utilizan como
reclamo de caza.6970
Museos[editar]
Ánforas romanas en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena
(España).
En Madrid, el Museo Arqueológico Nacional de España, que
dispone de colecciones de cerámica desde los orígenes más
antiguos hasta el siglo XIX. Destacan las prehistóricas, griegas y
árabes.
En la Comunidad Valenciana, hay algunos museos dedicados a
la actividad cerámica, sobre todo en Valencia y alrededores, pero
están más centrados en la producción de vajillas y utensilios de
lujo. En cacharrería popular destaca el Museo de Alfarería
de Agost, en la comarca del Campo de Alicante.
En Cataluña: el Museo de Arqueología de Cataluña (Barcelona),
que cuenta con una interesante colección de cerámica árgarica,
púnica de Ibiza y romana, además del material prehistórico.
El Museo de Arqueología de Cataluña (Gerona) en el monasterio
de San Pedro de Galligans. El museo de la Terracotta, en La
Bisbal del Ampurdán. El Museo de Cerámica Popular en La
Ametlla de Mar. Y, entre otras instituciones menores, el Centro
de interpretación de la Terrissa Terracota (La Galera) 71 o
el Museo del Càntir de Argentona.
En la comunidad de Castilla y León: el Museo Arqueológico de
Valladolid con una buena colección de cerámica popular
española y propia de Valladolid y el Museo Etnográfico de
Castilla y León con sede en Zamora, muestra objetos
correspondientes a la alfarería y cerámica popular de las
distintas provincias de la Comunidad Autónoma. En dicho museo
se ha llevado a cabo entre otras una investigación sobre las
alfarerías femeninas.72
Otros museos de la península ibérica con grandes exposiciones
de
cerámica: Alcoy, Cartagena, Córdoba, Cádiz, Cuenca, Denia, Ibi
za, Elche, Granada, Jaén, Las Palmas de Gran
Canaria, Linares, Lorca, Murcia, Palma de
Mallorca, Reus, Sevilla, Talavera de la
Reina, Tarragona, Úbeda, Zaragoza y Muelas del Pan.
En Portugal hay que destacar el Museo Nacional de Arte
Antigua, los palacios de Pena, de Ayuda, el Sintra y la fábrica de
Vista Alegre.
En Grecia: Museo Arqueológico Nacional de Atenas.73
En Francia: Musée de Prehistoire Bélesta, Bélesta (Perpiñán);74
Musée des Potiers Gallo-romaines Amphoralis. Salles-d'Aude.
En Japón el Museo Nacional de Tokio Muestra una gran
cantidad de cerámica de todos las épocas.
En Estados Unidos: Hispanic Society of America, Nueva York.75
En la Ciudad de México: el Museo de Arte Popular, cuenta con
una interesante colección de cerámica de cada estado de
la República Mexicana.
Véase también[editar]
Alfarería y mitos creadores
Alfarería de corral, campo y ribera
Cerámica
Ceramología
Rehidroxilación
Sinterización
Terracota
Notas[editar]
1. ↑ No existe acuerdo entre los ceramólogos –ni entre los académicos– sobre
«qué fue antes: el huevo o la gallina» (alfarería o cerámica, o viceversa); lo
que por el momento hace irresoluble dicha interferencia semántica,
convertida en una discusión bizantina.
2. ↑ Julio Casares, en su Diccionario ideológico (1959) abre llave en cerámica
con cinco voces: cerámica, plástica, alfarería, alfaharería y
pichelería. Fernando Corripio, en su Diccionario de ideas afines (1985),
enumera como sinónimos: alfarería, objetos de barro, loza, porcelana, arcilla
cocida..., además de: arte, industria, taller, nave, obrador,
artesanía, pichelería, cocimiento, fabricación y elaboración.
3. ↑ Según Heródoto, su nombre provenía del griego κέραμος, (kéramos, barro o
arcilla). Para Pausanias, el origen del término era el héroe Céramo, hijo
de Ariadna y de Dioniso.
4. ↑ Abierta contradicción, pues como ya se ha referido, la raíz original de
alfarería es el barro, la tierra, en tanto que cerámica hace referencia al barrio
ateniense donde trabajaban los artesanos del barro. También se observa una
tendencia general en Occidente por evitar la palabra alfarería y en su lugar
usar cerámica. Así, por ejemplo, el tomo XLII de la obra Summa Artis -
Historia General del Arte. Espasa-Calpe: séptima edición 1982; primera
edición 1948- se titula «Cerámica española», sin más. Las cien primeras
páginas están dedicadas a cacharros de barro primitivos.
5. ↑ Consiguiendo progresivamente que estos términos más precisos y antiguos
tiendan a desaparecer en aras de un genérico "cerámica".
Referencias[editar]
1. ↑ Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua
Española. «alfarería». Diccionario de la lengua española (23.ª edición).
2. ↑ La Etnografía es el estudio descriptivo de las culturas, de su religión,
creencias, mitos, etc. Su relación con la Antropología es precisamente
porque es la base de la investigación antropológica. No es posible la
Antropología sin la colaboración de la Etnografía. Bronislaw Malinowski (Los
argonautas del Pacífico Occidental, 1922).
3. ↑ Corredor-Matheos, J. Cerámica popular catalana. Edicions 62, Barcelona
(1978) pp. 28-31. ISBN 84-297-1391-3
4. ↑ Corominas, J. Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana.
Madrid, Gredos (1954).
5. ↑ Natacha Seseña, Cacharrería popular, p. 26.
6. ↑ Alfarería en el DRAE
7. ↑ Cerámico en el DRAE
8. ↑ Díaz de Santos 2005 (ed.). [[1] «Tecnología de los materiales cerámicos»].
Consultado el 25 de agosto de 2012.
9. ↑ Caro Bellido, Diccionario de términos cerámicos y de alfarería, p. 70.
10. ↑ «La alfarería está condenada a desaparecer; los jóvenes no saben lo que
es un botijo». La Nueva España.
11. ↑ Guillermo Fatás, Diccionario de términos de arte, pp. 18/75.
12. ↑ La alfarería está condenada a desaparecer; los jóvenes no saben lo que es
un botijo.
13. ↑ Diccionario Enciclopédico Abreviado Espasa-Calpe, tomo II, Madrid, 1957;
p. 737.
14. ↑ En la red.
15. ↑ Piñero, Antonio (2009). Todos los evangelios. Madrid: Editorial Edaf. ISBN
978-84-414-2116-5.
16. ↑ Terminología cerámica. Consultado el 18 de octubre de 2012.
17. ↑ Sureda (1988) p. 94.
18. ↑ Monreal y Tejada (1988) p. 370.
19. ↑ Derevianko, A. P., Kuzmin, Y. V., Burr, G. S., Jull, A. J. T., Kim, J. C. «AMS
14C Age of the Earliest Pottery from the Russian Far East; 1996-
2002.» Nuclear Instruments and Methods in Physics Research. B223-224
(2004) pp. 735-739.
20. ↑ Boaretto, E., Wu, X., Yuan, J., Bar-Yosef, O., Chu, V., Pan, Y., Liu, K.,
Cohen, D., Jiao, T., Li, S., Gu, H., Goldberg, P., Weiner, S. «Radiocarbon
Dating of Charcoal and Bone Collagen Associated with Early Pottery at
Yuchanyan Cave, Hunan Province, China». Proceedings of the National
Academy of Science USA, junio de 2009. 16;106(24):9595-600.
21. ↑ Pallab Gohsh (29 de junio de 2012). «.La cerámica más antigua del
mundo». BBC Mundo. Consultado el 2 de julio de 2012.
22. ↑ Sureda (1988) p. 86.
23. ↑ Saltar a:a b Sureda (1988) p. 87.
24. ↑ Honour / Fleming (1987) p. 17.
25. ↑ Midgley (1993) p. 33.
26. ↑ Sureda (1988) p. 88.
27. ↑ Diccionario enciclopédico popular ilustrado Salvat (1906-1914)-
28. ↑ Sureda (1988) p. 89.
29. ↑ Sureda (1988) pp. 126-127.
30. ↑ Historia Universal del Arte (1984) p. 32.
31. ↑ Sureda (1988) p. 90.
32. ↑ Historia Universal del Arte (1984) p. 26.
33. ↑ Sureda (1988) pp. 91-92.
34. ↑ Historia Universal del Arte (1984) pp. 113-115.
35. ↑ Sánchez Montañés (1988) pp. 8-25.
36. ↑ Sánchez Montañés (1988) p. 27.
37. ↑ Sánchez Montañés (1988) p. 86.
38. ↑ Sánchez Montañés (1988) pp. 117-118.
39. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) p. 38.
40. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) p.39
41. ↑ Saltar a:a b Sempere Ferrándiz (2006) p. 40.
42. ↑ Sempere Ferrándiz (2006) p. 41.
43. ↑ Historia Universal del Arte (1984) p. 23.
44. ↑ Sempere Ferrándiz (2006) pp. 85-87.
45. ↑ Sempere Ferrándiz (2006) p. 84.
46. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) pp. 91-96.
47. ↑ Sureda (1989 ) pp. 22-23.
48. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) pp. 129.
49. ↑ Gómez Bellard (1990).
50. ↑ Sempere Ferrándiz (2006) p. 152.
51. ↑ Barberá, Josep y Enric Sanmartí (1978). Hallazgos griegos en Iberia
anteriores al siglo V a. C., Barcelona, Ed. Irnuht Polígrafa.
52. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) pp. 163-164.
53. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) p. 165.
54. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) pp. 166-185.
55. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) pp. 223-231.
56. ↑ Vitrubio. Los diez libros de arquitectura. Libro VIII, capítulo VII. Roma.
57. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) p. 111.
58. ↑ Gutiérrez Lloret (1996) p.46
59. ↑ Matesanz Vera(1987) p. 254.
60. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) p. 211.
61. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) p. 212.
62. ↑ Midgley (1982) p.48
63. ↑ Saltar a:a b Sempere Ferràndiz (2006) p. 216.
64. ↑ Fuga, Antonella, Técnicas y materiales de arte, Editorial Electa, Barcelona
(2004) ISBN 84-8156-377-3
65. ↑ Makowski, K., Donnan, C. B. et al. Vicús. Colección Arte y Tesoros del
Perú. Editado por el Banco de Crédito del Perú. Lima, diciembre de 1994.
66. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) p. 406.
67. ↑ Sempere (1984) p. 4.
68. ↑ Álvaro Zamora (1981) p. 21.
69. ↑ Sempere (1984) p. 59.
70. ↑ Sempere Ferràndiz (2006) pp. 259-260.
71. ↑ Ralda, Olga. «Terracota, el Centre d'Interpretació de la Terrissa de la
Galera (Montsià)». Revista Etnología. Consultado el 17 de diciembre de 2009.
72. ↑ «Museo etnográfico». Consultado el 4 de julio de 2012.
73. ↑ «National Archaeological Museum» (en inglés). Ministerio de Cultura de
Grècia. Consultado el 16 de diciembre de 2009.
74. ↑ «Museu de Bélesta» (en francés). [Link]. Archivado desde el
original el 5 de mayo de 2010. Consultado el 16 de diciembre de 2009.
75. ↑ «Museum The Hispanic Society of America» (en inglés). Museum.
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Bibliografía[editar]
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Enlaces externos[editar]
Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia
sobre alfarería.
Wikisource contiene obras originales de o sobre Alfarería.
Wikcionario tiene definiciones y otra información
sobre alfarería.
Wikcionario tiene definiciones y otra información sobre alfar.
Sitio del Museo de Alfarería de Agost.
Sitio del Museo del Càntir de Argentona.
Sitio del Museo de cerámica de Chinchilla de Montearagón.
Sitio del Museo del Cántaro de Valoria la Buena.
Centro Cerámica Triana en Sevilla.