Charla Cuidado con el CO2
Salud
Charlas de Seguridad Industrial
Por: Andres Giraldo G.
Bien sea que se realicen actividades de buceo por recreación o por trabajo, hay que
considerar que ésta es una actividad peligrosa en sí misma y de alto riesgo para la salud
y la vida.
El buceo combina riesgos de muchas otras actividades, por asimilarse a un espacio
confinado, requiere de buen estado físico y el equipo de protección requiere pruebas y
conocimiento previo en todos los casos.
Como toda actividad de alto riesgo, el buceo debe realizarse por personas entrenadas y
con habilidades comprobadas entre ellas las más importantes son:
Manejo de la respiración
Control de pánico
El CO2
El proceso de producción de energía del cuerpo libera dióxido de carbono como
producto de desecho. Este CO2 se elimina a través de la respiración.
En términos generales, por cada litro de oxígeno que consume el cuerpo, se produce casi
un litro de CO2, aunque esta cantidad varía de acuerdo con cada persona, su dieta, y en
el caso de los buzos, la carga de ejercicio.
La hiperventilación
La respiración que está por encima de la necesidad del cuerpo es lo que se llama
hiperventilación. Y se emplean para esto, técnicas como tomar grandes bocanadas de
aire una o varias veces.
El CO2 y la hiperventilación
Es importante tener en cuenta que el CO2 sirve también como estímulo para la
respiración y que una hiperventilación excesiva antes de sumergirse es peligrosa, pues
la hiperventilación reduce los niveles normales de CO2 y por lo tanto, el impulso de
respirar permitiendo que el buzo aumente su tiempo sin tomar aire. Varios campeones
de buceo han sido víctimas de este fenómeno y por esto se recomienda evitar técnicas
excesivas de hiperventilación.
La retención de CO2
El CO2 es tóxico por sí mismo, por tanto, hay que regular adecuadamente la presión
parcial de éste, para evitar entre otras cosas, posibles narcosis por nitrógeno.
La sensibilidad al CO2 varía de una persona a otra, pero algunas son más sensibles al
incremento de éste. A ellos se les llama “retenedores de CO2”. La retención de CO2
puede resultar por equipos en mal estado y mala ventilación de los pulmones que puede
ocurrir por dejar de respirar por tiempos más largos de lo normal. Las buenas prácticas
recomiendan a los “retenedores de CO2” no realizar actividades de buceo.
Los síntomas del incremento del CO2 incluyen:
Dolor de cabeza
Debilidad
Respiración forzada
Necesidad de aire
Naúseas
Mareo
Confusión
Pérdida de la conciencia cuando el nivel es muy alto
Para manejar estos riesgos es indispensable conocer las necesidades respiratorias de
cada buzo y contar con un equipo que cumpla esas necesidades adecuadamente y
asegurarse solicitando los resultados de las pruebas realizadas a el.
Tan importante como todo lo anterior, es seguir reglas básicas de buceo:
Nunca se sumerja sin entrenamiento previo
Practique las técnicas de respiración regularmente
Nunca se sumerja sin un acompañante
Conozca en detalle cómo actuar en caso de emergencia y hágalo con calma. El
pánico puede llevar a peores consecuencias.