CONTRATACIÓN MERCANTIL
PROF. FCO.CARLOS LOPEZ RUEDA
TEMA 3. PAGARÉ Y CHEQUE. LAS CRISIS
CAMBIARIAS
3.1. RÉGIMEN JURÍDICO DEL PAGARÉ.
CONCEPTO
Un Pagaré es un título o documento de crédito por el que
una persona (librador o firmante) se obliga a pagar a otra
(tenedor), o a su orden, una cantidad en fecha y lugar
determinados.
A diferencia de la letra de cambio, en el pagaré coinciden
las figuras del librador y el librado.
No existe un modelo oficial para él, aunque sí existe un
modelo normalizado de pagaré de cuenta corriente que se utiliza
en el ámbito bancario.
CARACTERÍSTICAS
El pagaré viene regulado en los artículos 94 al 97 de la Ley
19/1985, de 16 de julio, Cambiaria y del Cheque ( LCCH), y debe
contener:
La denominación de pagaré inserta en el texto mismo del
título.
La promesa pura y simple de pagar una cantidad
determinada en euros o moneda extranjera convertible
admitida a cotización oficial.
La indicación del vencimiento.
El lugar en que el pago haya de efectuarse.
El nombre de la persona a quien haya de hacerse el pago o a
cuya orden se haya de efectuar.
La fecha y el lugar en que se firme el pagaré.
La firma del que emite el título, denominado firmante, el
cual es el obligado principal.
El título que carezca de alguno de los elementos anteriores
no se considera pagaré, salvo en los siguientes casos:
El pagaré cuyo vencimiento no esté indicado se considera
pagadero a la vista (es decir, en el momento de su
presentación).
A falta de una indicación especial sobre el lugar de pago, se
considerará pagadero en el “lugar de emisión”.
El pagaré que no indica el lugar de su emisión se considera
firmado en el lugar que figure junto al nombre del firmante.
Según el artículo 96 de la LCCH “serán aplicables al
pagaré, mientras ello no sea incompatible con la naturaleza de
este título, las disposiciones relativas a la letra.
PAGO
Si el pagaré es pagadero a un “plazo desde la vista”, debe
presentarse en el año siguiente a su fecha. Para determinar la
fecha desde la cual debe iniciarse el cómputo del plazo, en el caso
del pagaré se toma la del “visto” o expresión equivalente suscrito
por el firmante del mismo. En caso de negativa del firmante a
poner su visto, se deberá hacer constar mediante protesto, cuya
fecha servirá de punto de partida en el plazo a contar desde la
vista.
MODELO DE PAGARE
PAGARE Nº. __________
Yo, __________ (Deudor), mayor de edad, identificado/a
como aparece al pie de mi firma, actuando en nombre propio, por
medio del presente escrito manifiesto, lo siguiente:
PRIMERO: Que debo y pagaré, incondicional y
solidariamente a la orden de __________ (Nombre del Acreedor)
o a la persona natural o jurídica a quien el mencionado acreedor
ceda o endose sus derechos sobre este pagare, la suma cierta de
__________ EUROS. (_____).
SEGUNDO: Que el pago total de la mencionada obligación
se efectuara en un solo contado, el día ______ de ______ del año
______ en el domicilio de _______ (Nombre del Acreedor)
ubicado en ______, o en su cuenta bancaria No. ______ del
Banco ______.
TERCERO: Que en caso de mora pagaré intereses de mora
al tipo más alto permitido por la Ley, desde el día siguiente a la
fecha de exigibilidad del presente pagare, y hasta cuando su pago
total se efectúe.
CUARTO: Expresamente declaro excusado el protesto del
presente pagaré y los requerimientos judiciales o extrajudiciales
para la constitución en mora.
En constancia de lo anterior firmamos la presente
autorización, a los ______ días del mes de ______ del año
______.
DEUDOR
ACREEDOR
FIRMA FIRMA
3.2. RÉGIMEN JURÍDICO DEL CHEQUE.
CONCEPTO:
Un cheque es un documento utilizado como medio de pago
por el cual una persona (el librador) ordena a una entidad bancaria
(el librado) que pague una determinada cantidad de dinero a otra
persona o empresa (el beneficiario o tenedor). El librador puede
ser también el beneficiario, como ocurre cuando uno utiliza un
cheque para sacar dinero de su propia cuenta.
ELEMENTOS PERSONALES:
-El librador: es la persona o empresa que emite y firma el
cheque.
-El librado: es la entidad bancaria que paga el importe del
cheque.
-El tenedor o beneficiario: es la persona o empresa que
puede cobrar el cheque. En ciertas ocasiones también puede
existir un endosante y/o un avalista.
TIPOS:
1. Cheque personal: es aquel emitido contra la cuenta corriente
de una persona física o jurídica (empresa). A los titulares de
cuentas corrientes se les entrega un talonario personalizado con
cheques impresos que pueden utilizar como medio de pago, y en
los que figuran el número de cheque y código (CCC) que
identifica la cuenta.
El uso ha disminuido con la aparición de otros medios más
cómodos, como las tarjetas de crédito y la banca online, pero
sobre todo debido a los inconvenientes para el cobro.
Para hacer efectivo el pago de un cheque personal, es
necesario que el librador disponga de los fondos necesarios en la
entidad que figura como librado. Si el librador no tiene dinero
suficiente en su cuenta, el banco no lo abonará. Además, si el
cobro se pretende en distinta entidad, el beneficiario tendrá que
pagar una comisión.
2. Cheque conformado: es una modalidad de cheque personal en
la que la entidad bancaria que ha de pagar (el librado) asegura que
hay fondos y que por tanto se pagará. Para garantizar la
operación, la entidad bancaria retiene ese importe de la cuenta del
librador, además de la comisión que habitualmente se cobre por
ese servicio. La entidad anota en el cheque la palabra
conformado, certificado u otro término similar y lo firma, con lo
que se garantiza el cobro por el tenedor.
FORMAS DE EMISIÓN:
Al portador: Cualquier persona que presenta este tipo de
cheque tiene derecho a cobrarlo. Tenga mucho cuidado: si
usted lo pierde y cualquiera lo cobra, no podrá reclamar
nada.
Nominativo: En este caso, sólo la persona o empresa cuyo
nombre figura en el cheque lo podrá cobrar.
Existe la posibilidad de transferir el derecho de cobro a
un tercero mediante “endoso”. Para endosar un cheque, el
beneficiario escribe en el documento el nombre de otra
persona, quien pasa a ser el nuevo beneficiario, y lo firma.
Los cheques nominativos pueden incluir la cláusula “a la
orden”, que permite expresamente su endoso o la cláusula
“no a la orden” que impide su transmisión mediante endoso.
Cheque cruzado: Se dibujan dos líneas diagonales paralelas
en su anverso. De este modo sólo puede ser cobrado en una
determinada entidad bancaria, para que ésta a su vez lo
cobre en la entidad librada. Los cheques pueden “cruzarse”,
bien por el librador, bien por el tenedor.
Cheque “para abonar en cuenta”: Si un cheque lleva
escrita la expresión “abonar en cuenta” significa que el
dinero no se podrá retirar en efectivo, sino que tendrá que
ser ingresado en una cuenta bancaria. Esto se hace para
reducir el riesgo en caso de pérdida o robo.
3.3. LAS CRISIS CAMBIARIAS.
El pago de la letra puede ser voluntario o forzoso. Para ejercitar
este último la ley prevé determinadas acciones cambiarias.
Presentada la letra al cobro, impagada y protestada notarialmente
o formuladas las declaraciones equivalentes por falta de pago del
librado, el tenedor acredita que no se ha efectuado el pago
voluntario de la letra, quedando legitimado para exigir
judicialmente su reembolso.
Dispone de 2 acciones distintas:
a) ACCIÓN DIRECTA: contra el aceptante o su avalista. No
requiere protesto.
b) ACCIÓN DE REGRESO: contra el librador, endosantes o sus
avalistas. Requiere levantar protesto por falta de pago o de
aceptación, a menos que la letra contenga la cláusula “sin gastos”.
Además, antes del vencimiento, hay circunstancias que hacen
pensar que la letra no será pagada al vencimiento, como la falta de
aceptación o el concurso del librado. En tales casos, para proteger
al acreedor cambiario se le concede la posibilidad de ejercicio
anticipado de la acción de regreso.
3.4. RECLAMACIONES EXTRAJUDICIALES.
EL GIRO DE LA LETRA DE RESACA.
Presentada una letra, impagada y protestada, el tenedor puede
reclamar el pago por vía EXTRAJUDICIAL mediante el
libramiento de una “Letra de Resaca” dirigida a uno de los
obligados en “vía de regreso”.
Es una letra en la que el acreedor figura como librador y como
librado alguno de los obligados en vía de regreso (librador,
endosantes, avalistas).
Su importe será el de la letra impagada más intereses, gastos del
protesto y el timbre de la letra.
Lleva como fecha la de su libramiento, no la de la letra impagada.
Debe girarse A LA VISTA.
3.5. LA ACCIÓN CAMBIARIA.
ACCIONES CAMBIARIAS.
Las acciones directa o de regreso pueden ejercitarse por:
-Vía Ordinaria: declarativo verbal u ordinario, en función de la
cuantía. Normalmente cuando no puede acceder a la vía ejecutiva,
porque la letra no tenga el timbre correcto.
- Vía Ejecutiva: art. 66 LCch., por el cauce del especial juicio
cambiario, sin necesidad de previo reconocimiento judicial de
firmas (arts. 819 y ss LEC).
La acción cambiaria prescribe a los 3 años (contra el librado
aceptante, 1 año contra el librador y endosantes y 6 meses entre
endosantes).
LAS EXCEPCIONES CAMBIARIAS.
El deudor cambiario demandado puede oponer al demandante
determinados hechos o circunstancias (EXCEPCIONES) que
permiten enervar la acción ejercitada.
Se distinguen:
1. Las excepciones cambiarias (derivan de la propia obligación
cambiaria y pueden ser de naturaleza personal o real).
Son las siguientes (art. 67.2 LCch):
a) Inexistencia o falsedad de la firma del deudor.
b) Falta de legitimación del tenedor (falta de una cadena regular
de endosos).
c) Falta de los requisitos esenciales de la letra.
d) Extinción del crédito cambiario (pago, condonación, falta de
levantamiento de protesto cuando se trata de una acción en vía de
regreso...).
Estas excepciones son aplicables tanto a la acción ejecutiva
como la ordinaria.
2. Las excepciones extracambiarias (se basan en las relaciones
personales con el demandado).
Según art. 67.1. LCch) el deudor cambiario sólo puede
oponer al acreedor las excepciones personales que tenga contra él,
pero no las que tenga contra el librador o los tenedores anteriores,
salvo que el tenedor hubiera adquirido la letra a sabiendas en
perjuicio del deudor, como robo.
3.6. LAS ACCIONES CAUSALES.
Son acciones extracambiarias:
1. La acción causal.
2. La acción de enriquecimiento.
Impagada una letra el acreedor puede elegir entre:
1. Ejercitar contra cualquier firmante de la letra las acciones
cambiarias (ejecutiva u ordinaria) con base en la letra, o
3. Ejercitar la acción Causal exclusivamente contra aquel de quién
recibió la letra y con el que se encontraba vinculado por la
concreta relación causal de que se trate (crédito, compraventa,
etc). Su fundamento no se encuentra en la letra, sino en el negocio
causal subyacente.
Ejemplo:
Es el caso de una letra girada a la propia orden, donde el librado
aceptante es comprador de una mercancía y el librador/tenedor es
el vendedor. El librador puede dirigirse contra el librado en base a
las acciones cambiarias o derivadas del contrato de compraventa.
No podrá ejercitar simultáneamente las acciones causales
(extracambiarias) y cambiarias, pero sí plantearlas de forma
subsidiaria.
Requisitos para el ejercicio de la acción causal:
1- Que la letra sea impagada.
2- Que deudor y acreedor sean parte de la relación causal
subyacente o se produjera una “cesión de la provisión”.
3- Que la letra haya sido presentada al cobro y protestada en
tiempo y forma (excepto fuerza mayor o cl. sin gastos).
Plazo de prescripción: 15 años (frente al plazo inferior al
previsto para las acciones cambiarias: 6 meses entre endosantes y
frente al librador; 1 año entre el tenedor y los endosantes o 3 años
frente al aceptante).
3.7. LA ACCIÓN DE ENRIQUECIMIENTO.
El tenedor puede perder las acciones cambiarias (directa y
de regreso) y la causal si la letra se perjudica.
El perjuicio se produce frente a los obligados en vía de regreso si
el tenedor no presenta la letra a la aceptación o al cobro en plazo
o si no la protesta en tiempo y forma en defecto de aceptación o
de pago. La acción directa contra el aceptante no depende del
protesto.
Para evitar un perjuicio excesivo se le concede la acción de
enriquecimiento injusto, en casos de letra perjudicada o prescrita.
La acción se ejercitará contra el deudor que se haya enriquecido
injustamente.
Se trata de una acción extracambiaria ligada a una letra
perjudicada o prescrita.
Prescribe a los 3 años desde el momento en que se extingue la
acción cambiaria por perjuicio o prescripción (art. 65.2 LCch.)