0% encontró este documento útil (0 votos)
331 vistas19 páginas

El Uso de Las Letras

Este documento trata sobre el alfabeto español y las reglas ortográficas. Explica que el alfabeto español está compuesto de 27 letras tomadas del alfabeto latino, y describe las tres bases de la ortografía española: la pronunciación, la etimología y el uso culto. También enumera algunas de las "reglas de oro" más importantes de la ortografía española, como el uso de c e i en lugar de z, el uso de rr solo entre vocales, y el uso de b, m o
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
331 vistas19 páginas

El Uso de Las Letras

Este documento trata sobre el alfabeto español y las reglas ortográficas. Explica que el alfabeto español está compuesto de 27 letras tomadas del alfabeto latino, y describe las tres bases de la ortografía española: la pronunciación, la etimología y el uso culto. También enumera algunas de las "reglas de oro" más importantes de la ortografía española, como el uso de c e i en lugar de z, el uso de rr solo entre vocales, y el uso de b, m o
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

EL USO DE LAS LETRAS

1. EL ALFABETO ESPAÑOL

La lengua española usa el alfabeto latino,1 con algunas adiciones. Teniendo en cuenta éstas, podemos
decir entonces que existe un alfabeto español.
El alfabeto español contemporáneo está compuesto de las siguientes letras (mayúsculas y minúsculas):

AB CD EF G HI J K LM N ÑO P Q RS T U V WX Y Z
a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t u v w x y z

Observaciones:
• Desde 1803 hasta 1994 figuraron como letras independientes la ch y la ll. Hoy, en los diccionarios,
están integradas a la c y a la l, respectivamente.
• Los grupos ch, gu (+ e, i), ll, qu (+ e, i) y rr, compuestos de dos letras cuya combinación representa
un único sonido, reciben el nombre técnico de dígrafos o digramas. Ejemplos: chino, guerra, lluvia,
quiso, carro.
• La ñ, a pesar de las propuestas de algunos, sigue contando como letra independiente.
• La v tiene varios nombres: ve corta, ve baja, ve chica, uve, y en el español, desde hace varios siglos,
se pronuncia exactamente igual que la b, llamada be larga, be alta, be grande o simplemente be. Por
tanto, el nombre de ve labiodental para la v es totalmente inadecuado: ambas, la v y la b, son
labiales,2 y cualquier intento de diferenciarlas en la pronunciación del español moderno debe
considerarse afectación o pedantería.3
• La y tiene por nombres i griega y ye, ambos correctos.
• La w, llamada doble ve, ve doble o uve doble, se incorporó al alfabeto español oficialmente a
mediados del siglo pasado. Sólo se emplea para escribir nombres extranjeros que lleven esta letra, o
las palabras derivadas de éstos: Washington, washingtoniano, wolframio, darwinismo.

2. LAS BASES DE LA ORTOGRAFÍA ESPAÑOLA

Son tres las bases sobre las cuales se funda la ortografía del español: la pronunciación, la etimología y el
uso culto.

• La pronunciación: En principio, las palabras españolas se escriben como se pronuncian. Cuando


esto no ocurre, se debe a la etimología o a la imposición del uso culto.
• La etimología: La ortografía de muchos vocablos se explica por su origen etimológico. Por ejemplo,
hombre se escribe con h porque deriva de la palabra latina homo, que también se escribe con h.

1
El alfabeto latino, llamado así porque fue creado y usado por los hablantes del latín (Roma y el Imperio romano), es el
que se usa en la mayoría de las lenguas de Europa occidental (español, portugués, francés, italiano, inglés, alemán…), y su
empleo se ha extendido a gran parte de las lenguas del mundo, especialmente aquellas que no contaban con un sistema
propio de escritura. El alfabeto latino que usaron los romanos de la Antigüedad se escribía solo con mayúsculas, carecía
de la j y la w, tenía sólo el signo V para las dos que distinguimos hoy en día: u y v; e incorporó la y y la z sólo para escribir
palabras de origen extranjero, principalmente de origen griego.
2
Véase Seco (1986), y el Diccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española (2005).
3
Por supuesto, la pronunciación labiodental de la v sí es correcta en otras lenguas, como el francés, el italiano y el inglés.
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

• El uso culto: La ortografía de ciertas palabras no se corresponde con su origen etimológico, pero el
uso constante de la gente instruida ha autorizado esas formas, al principio aberrantes, pero que hoy
en día son las que se consideran correctas. Ejemplo: la palabra invierno, según la etimología, debería
escribirse con h inicial y con b, “himbierno”, pues deriva del vocablo latino hibernum; sin embargo,
el uso culto ha impuesto la forma sin h y con v, y esta es hoy en día la forma que se tiene por
acertada.4

3. LAS “REGLAS DE ORO” DE LA ORTOGRAFÍA ESPAÑOLA

Aquí damos el nombre de “Reglas de Oro” a aquellas normas ortográficas cuya aplicación es tan segura y
constante, que resuelven la mayor parte de las dudas. Puesto que no tienen excepciones o tienen muy pocas de
uso frecuente, son estas las reglas que realmente vale la pena memorizar.

Atención:
 a > b significa “la palabra a da origen a la palabra b”.
 a < b significa “la palabra a deriva o proviene de la palabra b”.
 El asterisco (*) puesto delante de una palabra o frase indica que ésta es incorrecta, inusitada o
meramente supuesta.
 Entre comillas sencillas (‘ ’) se da el significado o equivalencia de una palabra o expresión.

1. Regla general: Las palabras derivadas o compuestas generalmente conservan la ortografía de las
primitivas o simples; dicho de otro modo, las palabras de una misma familia (cognados) por lo común
conservan una misma ortografía. Ejemplos: pereza > perezoso; confuso > confusión; tragedia >
trágico; haber > había, hubo, habrá, he, ha; hacer > deshacer; vaina > envainar; raíz voc- ‘voz,
llamado’ > vocal, vocalizar, convocar, invocar, revocar, provocar, avocar (≠ abocar < boca).
2. En español, en vez de ze y zi, se escribe casi siempre ce y ci. Ejemplos: pez > peces; luz > lucero,
lucecita, lucir; lápiz > lápices, lapicero, lapicito; veloz > veloces, velocidad; diez > dieciocho,
decena; alzar > alcé, alcemos. Excepciones notables: zepelín, Zenón, Zea, zeta, eczema (también
eccema), zinc (también cinc), zigzag, enzima (también encima “catalizador orgánico”).
3. Se puede escribir rr solamente entre dos vocales: perro, correr, zorra, carro. Por tanto, son
incorrectas las siguientes grafías: *Isrrael, *enrredar, *honrrar, *sonrreír, *alrrededor, pues la rr no
es intervocálica. Corolario: La r inicial se convierte en rr cuando ha de quedar entre dos vocales en
los compuestos: hazmerreír (haz + me + reír), antirreligioso (anti + religioso).
4. Se escribe m y no n delante de b y p: campo, cambio, trombón, trompeta. Corolario: En las palabras
compuestas, la n final del primer componente se convierte en m delante de la b o p inicial del segundo
componente: compartir (con + partir), imposible (in + posible), embromar (en + broma).
5. Se escribe n y no m delante de v: envolver, invariable, conversar, enviar.
6. En la conjugación, la g de las terminaciones -ger y -gir se sustituye por j delante de a o de o, a fin de
conservar el fonema o sonido original. Ejemplos: coger > coges, cogemos (se aplica normalmente la
regla general), pero cojo, cojamos; dirigir > dirige, dirigen (se aplica normalmente la regla general),
pero dirijo, dirijan.
7. En español se escribe bl y br, nunca vl ni vr: blanco, blusa, brinco, broma. Excepción: Vladimir o
Vladimiro, pero es un nombre de origen eslavo.

4
La institución que establece las formas escritas consideradas correctas (y aceptadas como tales en los países de habla
española o castellana), es la Real Academia Española (RAE), la cual publica el célebre Diccionario de la lengua
española, llamado corrientemente “Diccionario de la Real Academia (Española)” (DRAE).

2
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

8. Se escriben con y y no con i las siguientes terminaciones tónicas,5 que forman diptongos o triptongos:
-ay (-uay), -ey (-uey), -oy y -uy. Ejemplos: ay, hay, estay, Paraguay, ley, rey, buey, soy, doy,
estoy, muy, cocuy. Excepciones: Adonái (también Adonay), samurái, bonsái, pero estas palabras son
de origen extranjero (la primera es de origen hebreo; las otras dos, de origen japonés).
9. Generalmente, los diptongos iniciales de palabra que comienzan con i-/u- se escriben con h (hia-,
hie-, hua-, hue-, hui-). Ejemplos: hiato, hialino, hierro, hierba, huaca, hueco, huella, huida.
Atención: Varias de estas haches se explican también por etimología, o por un fenómeno de fonética
histórica.6

4. LETRAS CUYO USO PRODUCE DUDAS FRECUENTES

Puede ocurrir que dos o más letras tengan un mismo valor fonético (o como se dice popularmente, “un
mismo sonido”). Por esta razón es fácil equivocarse escribiendo la una por la otra. Así pues, dominar la
ortografía de las letras consiste básicamente en evitar esa equivocación.7
Lo más práctico para alcanzar tal dominio es practicar la lectura de modo constante y variado, y ejercitar
la memoria visual. Sin embargo, no está de más conocer ciertas reglas, que, a pesar de las excepciones que
puedan tener, siempre ofrecen alguna orientación.
A continuación, ofrecemos las reglas que nos parecen más útiles.

Uso de la B

Se escribe b:

1. Después de m: cambio, tumbar.


2. En los verbos cuyo infinitivo termina en -bir: recibir, concebir, escribir. Excepciones: hervir, servir
y vivir, y sus compuestos o derivados (llevan v por etimología).
3. En las terminaciones del copretérito (= pretérito imperfecto)8 de la primera conjugación: amaba,
sacaba, volaba, caminaba..., y en el copretérito del verbo ir: iba, ibas, íbamos...9
4. En los sustantivos10 terminados en -bilidad (derivados de adjetivos que terminan en -able o -ible):
amabilidad, estabilidad, sensibilidad. Atención: movilidad (< móvil) y civilidad (< civil) se escriben
con v.

5
El adjetivo tónico, tónica quiere decir ‘que lleva el acento’, sea fonético (= prosódico) o gráfico.
6
Este fenómeno de fonética histórica es la transformación regular de la f- inicial en h-, en la evolución del latín al
español, p. ej. lat. farina > esp. harina; lat. ferrum > esp. hierro; lat. fugire > esp. huir.
7
La igualdad de valor fonético de dos o más letras se debe principalmente a las transformaciones que ha sufrido la
pronunciación de la lengua española. En efecto, nuestro idioma, a lo largo de su historia, no se ha pronunciado siempre del
mismo modo. Muchas veces ha ocurrido el fenómeno siguiente: dos letras que en el castellano antiguo tenían valor
fonético diferente, han llegado a coincidir en una misma pronunciación en la lengua moderna, debido a una evolución
fonética paralela que desembocó en ese resultado coincidente. Tal es el caso de la confusión de b y v, y particularmente en
Hispanoamérica, el caso de la confusión de s y z. Quien esté interesado en saber más sobre cómo ocurrieron estas y otras
evoluciones fonéticas desde castellano antiguo hasta el español moderno (muchas de las cuales han llegado a ocasionar
dificultades ortográficas en la escritura actual), debe consultar un libro sobre la historia de la lengua española, como el
Manual de gramática histórica española, de R. Menéndez Pidal, y Biografía de una lengua, de Enrique Obediente.
8
Sobre la nomenclatura de los tiempos de la conjugación, véase el capítulo Generalidades sobre los verbos.
9
No es raro encontrar estas formas escritas incorrectamente con v: *iva, *ivas, *ívamos… Ello parece deberse, en muchos
casos, a una confusión con la sigla IVA ‘impuesto al valor agregado (o añadido)’.
10
Sobre la clasificación de las palabras (sustantivos, adjetivos, verbos, etc.), véase el capítulo Las palabras y sus
funciones.

3
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

Uso de la V

Se escribe v:

1. Después de n: enviar, invierno.


2. Después de los prefijos latinos ad-, ob-, sub-: advertencia, adverbio, obvio, subversión.
3. En los adjetivos y sustantivos de origen latino terminados en -avo, -ave, -eve, -evo e -ivo (y sus
respectivos femeninos y plurales): octavo, octava, octavos, grave, leve, longevo, pasivo, adjetivo,
sustantivo. Atención: árabe, y los derivados de sílaba (monosílabo, disílabo, trisílabo...) se escriben
con b.
4. El pretérito simple (y los tiempos derivados de este)11 de los verbos andar, estar y tener: anduve,
estuviste, tuvieron, anduviera, estuvieses, tuviere. Nótese la diferencia de significado, además de la
ortográfica, entre tuvo y tubo.12
5. En el sufijo -voro/-vora ‘que come o devora’ (< vorare ‘engullir’): carnívoro, carnívora, omnívoro,
herbívoro (< lat. herba, ‘hierba’). Atención: víbora (< lat. vipera) se escribe con b.

Uso de la C (ante E , I)

Se escriben con c:

1. Las combinaciones ce y ci que, en la ortografía española, casi siempre sustituyen a ze y zi. Por lo
tanto, se escriben con c, en vez de z, los derivados de palabras cuyo radical termina en -z, para que
esta letra no quede delante de una e o una i: empezar > empezó, pero empecé, empecemos; rapaz >
rapaces, rapacidad.
2. Los verbos en -ciar derivados de sustantivos terminados en -cia o -cio: diferenciar (< diferencia),
distanciar (< distancia), espaciar (< espacio). Atención: ansiar, lisiar, extasiar, anestesiar se
escriben con s, pues provienen respectivamente de ansia, lesión, éxtasis, anestesia.
3. Los verbos en -cer: conocer, cocer, ennegrecer, envejecer, merecer, nacer, parecer… Excepciones:
coser (≠ cocer), toser.
4. Los sustantivos con el sufijo -ción que, por lo común, pueden relacionarse etimológicamente con
palabras castellanas que llevan una d o una t en la terminación después de la raíz verbal (más
concretamente, palabras que terminan en -do, -dor, -to, -tor, -tivo): estación (estado), gobernación
(gobernador), canción (canto), invención (invento, inventor), educación (educador, educativo),
acción (acto, actor, activo).
5. Los sufijos diminutivos -cito, -ecito, -cecito (-cillo, -ecillo, -cecillo) y sus formas femeninas:
amorcito, panecito, pececito (de pez), piecito o piececito (de pie), florecita, cancioncita. Atención:
En palabras como vasito, traviesito, Tomasito y Jesusito, la s pertenece a la raíz, no al sufijo.13
Análogamente, en palabras como pedacito (< pedazo), tacita (< taza), pancita (< panza), la c
pertenece a la raíz, no al sufijo.

11
Véase el capítulo Los verbos irregulares.
12
Véase el capítulo Homónimos y parónimos.
13
Para la correcta formación de los diminutivos en español, consúltese: Real Academia Española, Diccionario de la
lengua española (1992, 21.a ed.), última página del tomo II.

4
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

6. Las siguientes terminaciones con diptongo final:14


• -ancia, -encia: constancia, arrogancia, diligencia, prudencia (excepciones: ansia, hortensia);
• -acia, -acio: farmacia, democracia, reacio (excepciones de uso frecuente: afasia, eutanasia,
idiosincrasia, antonomasia, paronomasia, hemostasia, displasia, hiperplasia);
• -icia, -icio: caricia, codicia, milicia, pericia, juicio, oficio, ficticio;15
• -icie: calvicie, molicie, planicie, superficie;
• -ucia, -ucio: minucia, argucia, astucia, lucio, rucio, sucio.

Uso de la Z

Se escriben con z:

1. Los adjetivos de origen latino terminados en -az y -oz, cuyos plurales acaban en -ces: capaz (pl.
capaces), rapaz, veraz, atroz, feroz.
2. Los verbos con el sufijo -izar (derivados de adjetivos o sustantivos):16 agilizar (< ágil), esterilizar (<
estéril), castellanizar (< castellano), organizar (< órgano).17 Sin embargo, notemos que en los verbos
enraizar (< en + raíz), rizar (< rizo) e izar (‘elevar’) la z pertenece a la raíz. Atención: alisar (<
liso), decomisar (< decomiso), guisar (< guiso), avisar (< aviso), visar, revisar, divisar (< raíz latina
vis- ‘vista, visión; distinción, separación’) se escriben con s, porque esta letra pertenece a la raíz.
3. La primera persona de presente de indicativo y todo el presente de subjuntivo18 de la mayoría de los
verbos irregulares cuyo infinitivo termina en las sílabas -cer o -cir precedidas de vocal: complazco
(complacer), merezco (merecer), conozco (conocer), conduzco (conducir), complazca, merezcamos,
conozcas, conduzca, conduzcan… Excepciones: mecer, cocer (‘cocinar’, ≠ coser ‘unir con hilo’) y
escocer, que forman en indicativo mezo, cuezo y escuezo, y en subjuntivo meza, mezas…, cueza,
cuezas…, escueza, escuezas… (véase el punto siguiente); y hacer y decir, que tienen sus propias
irregularidades (hago, digo, haga, hagas…, diga, digas…).
4. Las primera persona de presente de indicativo y todo el presente de subjuntivo de los verbos
terminados en las sílabas -cer o -cir precedidas de consonante (vencer, torcer, esparcir, resarcir,
uncir, zurcir), y de los verbos mecer, cocer y escocer (que no forman parte del grupo mencionado en
el número anterior), todos los cuales toman z en reemplazo de la c final de la raíz (venc-, torc-,
esparc-, resarc-, unc-, zurc-, mec-, coc-, escoc-), cada vez que esta c pudiera quedar delante de una a
o una o: vencer, vencen, vencimos, vencieras, vencido, pero venzo, venzas, venza…; esparcir,
esparcen, esparcimos, esparcieras, esparcido, pero esparzo, esparza, esparzas…
5. Los sufijos: 19

14
Algunas de estas terminaciones son sufijos, otras no lo son. Los sufijos se distinguen de las simples terminaciones
porque son portadores de un significado. Una explicación más pormenorizada se hallará en el capítulo Elementos de
morfología.
15
Hay algunas excepciones, pero ninguna es de uso frecuente: anafrodisia, misio(-a), dionisia, artemisia, frisio(-a)…
16
Significa ‘hacer o convertir algo en lo significado por la palabra de la cual deriva el verbo’; p. ej., esterilizar deriva de
estéril, y por tanto significa literalmente ‘hacer estéril, volver estéril’; enfatizar, ‘hacer énfasis’.
17
El verbo bautizar (antiguamente, baptizar) lleva, etimológicamente, este mismo sufijo -izar. Su raíz es la del vocablo
griego baptós, que significa ‘sumergido, hundido’. En cambio, los verbos analizar, catalizar, paralizar, dializar (<
análisis, catálisis, parálisis, diálisis), aunque parezcan llevar ese sufijo, no lo llevan en realidad. La z, probablemente, es
el producto de una confusión, pero ya establecida por el uso y la autoridad académica. Véase la explicación en el capítulo
Utilidad ortográfica de la etimología.
18
Sobre la nomenclatura de los tiempos, véase el capítulo Generalidades sobre los verbos, y sobre las irregularidades de
las formas verbales, véase Los verbos irregulares.
19
Reiteramos: sobre la noción de sufijo (un tipo de morfema) véase el capítulo Elementos de morfología. Aunque
dejamos la explicación más amplia del tema en el capítulo mencionado, debemos recordar aquí que la coincidencia en la

5
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

• -anza, -azón de sustantivos femeninos,20 generalmente derivados de verbos (denotan acción,


efecto, cualidad, facultad): bonanza, confianza, crianza, esperanza, razón, hinchazón, picazón,
quemazón, salazón, armazón;21
• -azo (aumentativo, o cuando significa ‘golpe’): carrazo, mujeraza, portazo, pelotazo;
• -azgo (denota condición, dignidad): mayorazgo, mecenazgo, almirantazgo;
• -ez, -eza (denotan condición, cualidad): vejez, pesadez, tristeza, vileza;
• -triz de adjetivos o sustantivos femeninos (denota agente femenino, ‘la que hace’): actriz,
directriz, emperatriz, institutriz, motriz (la forma masculina termina en -dor o -tor);22
• -izo (denota propensión, condición, cualidad): corredizo, salidizo, enfermizo, calizo, pasadizo;
• -zuelo (diminutivo o despectivo): pañizuelo, piecezuelo, escritorzuelo, mujerzuela (atención:
en palabras como pozuelo [< pozo], cazuela [< cazo] y Venezuela [< Venecia], la z pertenece a
la raíz, no a la terminación);
• -az, -ez, -iz, -oz de los patronímicos: Pérez (‘hijo de Pero o Pedro’), Rodríguez (‘hijo de
Rodrigo’), González (‘hijo de Gonzalo’), Díaz, Ruiz, Muñoz.
6. Las siguientes palabras, que, contrariamente a la regla general, llevan z delante de e y de i: zéjel,
zelota o zelote,23 zendo (‘lengua sagrada de la Persia antigua’), zenit (también cenit, más frecuente),24
zepelín, zeta o zeda (también ceda, raro), zen (‘una secta del budismo’), zeugma (también ceugma),
zinc (también cinc), zigoto (también cigoto), zigurat, zigzag o ziszás, zigzaguear, zíngaro (también
cíngaro), zipizape, zircón y zirconio (también circón y circonio), azeuxis (también aceuxis), eczema
(también eccema), enzima (también encima25 ‘catalizador orgánico’), y varios nombres propios y sus
derivados: Zea, Zebedeo, Zendavesta (‘libro sagrado del zoroastrismo’), Zenobio(-a), Zenón, Zeus,
Zimbabwe o Zimbabue, zimbabuense, Zelanda o Zelandia, zelandés.26 Hoy en día ya no se escribe
zebra (la forma original), sino cebra. En resumen, cada vez que en español se vea una palabra escrita
con z seguida de e o i (ze, zi), se trata de una excepción de la regla general. Y estas excepciones son, a
menudo, voces tomadas de otros idiomas, en que las combinaciones ze, zi son más frecuentes.

Uso de la S

Se escriben con s:

1. Los sustantivos en -sión que, muchas veces, pueden relacionarse etimológicamente con palabras
castellanas terminadas en -so, -sor, -sar: versión (verso), ilusión (iluso), tensión (tenso), confesión

terminación de dos o más palabras no significa necesariamente que lleven el mismo sufijo, o que siquiera haya un sufijo.
Por ejemplo, las palabras gentileza y cerveza llevan la misma terminación, pero sólo es sufijo en la primera. Las palabras
bonanza y panza terminan en las mismas cuatro letras, pero éstas forman un sufijo sólo en la primera. En efecto, sólo
puede llamarse sufijo a una terminación a la cual pueda asociarse un significado determinado. Por tanto, aclaramos que,
cuando una regla ortográfica establezca específicamente que se aplica a determinados sufijos, sólo debe considerarse
válida para éstos, y no para cualquier terminación igual o parecida a los sufijos de que se trate.
20
Las palabras cazón, corazón, caparazón son masculinas y no tienen ese sufijo.
21
Con el significado de ‘esqueleto’ puede usarse como masculino: el armazón.
22
Por lo tanto, la palabra automotriz es de género femenino, y no es correcto decir, por ejemplo, mecánico *automotriz.
23
Ocasionalmente se ven escritas las formas celota o celote, aunque la RAE no las ha aceptado. Sin embargo, sólo autoriza
las formas celo, celoso, que tienen la misma etimología que zelota.
24
Se escribe zenit (cenit), no *zénit (*cénit), puesto que es palabra aguda, no grave.
25
Pero cuando significa ‘en el lugar superior, en la parte de arriba’, solo puede escribirse con c.
26
El nombre del país más grande de Sudamérica se escribe con s en español y en portugués: Brasil, y con z en inglés:
Brazil.

6
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

(confesar, confesor), posesión (poseso), visión (visor), expresión (expreso, expresar), conclusión
(inconcluso). Esta s es etimológica; por tanto, si no se puede relacionar un sustantivo en -sión con al
menos un cognado fácilmente reconocible en español que termine en -so, -sor, -sar (lo cual sucede,
p. ej., con la palabra pasión), más vale despejar la duda ortográfica con un diccionario, o conocer un
poco de latín. Para una consulta rápida, ofrecemos, además de las dadas más arriba, las palabras
siguientes: fusión, confusión, difusión, infusión, profusión (< radical fus- ‘derramar, fundir’);
disuasión, persuasión (< radical suas- ‘aconsejar, convencer’); concisión, decisión, incisión,
precisión (< radical cis- ‘cortar’); discusión, percusión (> radical cus- ‘sacudir, agitar’); conversión,
inversión, reversión (< radical vers- ‘volver, dar la vuelta’); inclusión, exclusión, reclusión (< radical
clus- ‘cerrar’); misión, dimisión, remisión, transmisión (< radical mis- ‘enviar’); división, revisión (<
radical vis- ‘separar, distinguir, ver’); presión, compresión, impresión, opresión, represión (< radical
pres- ‘apretar’); prisión, comprensión, reprensión (< radical pri(n)s-/prens- ‘coger, tomar’), lesión,
elisión, colisión (< radical les-/lis- ‘herir, golpear’); concesión, intercesión, procesión, recesión (<
radical ces- ‘ir, moverse’); pulsión, compulsión, expulsión, repulsión (< radical puls- ‘empujar’);
evasión, invasión (radical vas- ‘ir, pasar’); alusión, elusión (< radical lus- ‘jugar, juguetear,
bromear’); profesión (< radical fes- ‘manifestar’); compasión (< radical pas- ‘padecer’); contusión (<
radical tus- ‘golpear’); convulsión (< radical vuls- ‘tirar de, halar’); dimensión (< radical mens-
‘medir’).
2. Los adjetivos en -sible, -sivo y -sional que están relacionados etimológicamente con los sustantivos
en -sión: visible, posesivo, expresivo, conclusivo, profesional.
3. El pronombre se (3.a persona) que aparece como sílaba añadida al final de un verbo, generalmente en
infinitivo o gerundio: quedarse, despertarse, arrepintiéndose, quejándose. Atención: En formas
verbales como ejerce, esfuerce, converse, disperse, etc., la c o la s pertenecen a la raíz, pues no
llevan ningún pronombre.
4. Las terminaciones del pretérito de subjuntivo: amase, amases, amásemos (de amar); temiese,
temieses, temiésemos; partiese, partieses, partiésemos.
5. Las terminaciones -sco, -sca de sustantivos y adjetivos:27 peñasco, borrasca, burlesco, quijotesco,
levantisco, obelisco, hosco, tosco, pardusco (también parduzco), verdusco (también verduzco, forma
recientemente aceptada). Excepciones: bizco, pellizco, pizca,28 blanquizco o blancuzco, negrizco o
negruzco, blanduzco.29 Atención: Las formas verbales llevan siempre z (complazco, merezco,
conduzca, etc.).
6. Los sufijos:
• -ense (para formar gentilicios): canadiense, costarricense, nicaragüense, parisiense, emeritense,
sancristobalense (excepción: vascuence, pues proviene del vocablo latino vasconice ‘a la
manera vasca’);
• -ésimo (para formar numerales ordinales): vigésimo, trigésimo, cuadragésimo... (excepción:
décimo, pues proviene del numeral latino decem ‘diez’);
• -esa, -isa (denotan cargo, oficio o dignidad): princesa, alcaldesa, poetisa, sacerdotisa;

27
En unos casos son sufijos; en otros, no.
28
Pisco(-a) ‘pavo doméstico’ se escribe con s.
29
No se sabe a ciencia cierta por qué, llevando el mismo sufijo, negruzco, blancuzco y blanduzco se escriben con z,
mientras que verdusco y pardusco con s. La forma original del sufijo -sco(-a) (que forma adjetivos y significa
‘pertenencia, relación’, a veces con matiz despectivo) lleva s, y así aparece en la mayoría de los adjetivos que forma:
verdusco, pardusco, burlesco, quijotesco, arabesco, cancilleresco, caricaturesco, dantesco, gigantesco, libresco,
simiesco, arenisco, levantisco, morisco, marisco… Lo que sí se sabe es que las formas con z no se hallan escritas antes del
s. XVIII (v. Corominas), por lo cual puede presumirse que estas variantes se debieron quizás al influjo de los verbos con
infinitivo en -ucir (conduzco, reduzco), cuyas grafías se hallaban más establecidas y normadas para la época. Un ejemplo
más de las arbitrariedades que se hallan de tanto en tanto en la ortografía.

7
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

• -oso (para formar adjetivos que expresan la idea ‘lleno de’, ‘abundante en’): gracioso, hermoso,
perezoso (< pereza + suf. -oso), silencioso.

Uso de la X

Se escriben con x:

1. El prefijo ex- (de origen latino y griego). Aparece ex-, generalmente, ante -cr-, -pla-, -ple-, -pli-,
-plo-, -pre-, -pri-, -pro-. Ejemplos: exacerbar, exacto, exagerar, exaltar, examen, exclamar, excluir,
exculpar, excursión, excusar, execrar, exento, exequias, exiguo, exilio, eximio, eximir, existir, éxito,
éxodo, exorbitante (atención: sin h), exorcismo, exótico, expandir, expedir, expeler, expender,
expensas, experiencia, expiar (distíngase de espiar), expiación, expirar (distíngase de espirar),
explayar, explicar, explorar, explotar, exponer, exportar, expresar, exprimir, expropiar, expulsar,
exquisito, éxtasis, extemporáneo, extender, extenuar, exterior, externo, exterminar, extinguir,
extirpar, extraer, extremo, exuberante (atención: sin h), exultar, inexorable... Nótense las palabras
siguientes, que llevan x seguida de la sílaba ce o ci: exceder, excelente, excelso, excéntrico,
excepción, excepto, exceso, excitar; y las siguientes, que llevan x seguida de h: exhalar, exhausto,
exhibir, exhortar, exhumar. Atención: Palabras como esplendor, espléndido, espiral, espontáneo,
etc., no llevan el prefijo ex-, y por tanto, no llevan x. Tampoco se escriben con x las palabras eczema
(o eccema), facsímil(e), fucsia, flác(c)ido.
2. El prefijo extra (de origen latino) y sus derivados: extraordinario, extravagante, extraño.
Busquemos en un diccionario otros vocablos compuestos con el prefijo extra-. Atención: Las
palabras extraer, extracción, extracto, extractor, extractar no llevan el prefijo extra-, sino ex-: ex +
traer, ex + tracción, etc. Tampoco llevan el prefijo extra- ni ex- palabras como estrafalario,
estratosfera, estrago, y otras que pueden hallarse en un buen diccionario.

Uso de la G (ante E, I)

Se escriben con g:

1. Los verbos en -ger y -gir (llevan g por etimología): coger, escoger, dirigir, exigir, sumergir, y todas
sus formas que llevan una e o una i después de esa g: coges, coge, cogemos, escogí, escogieron,
dirigiré, dirigirás, exigiera, exigiéramos, sumergido, sumergiendo. Atención: tejer, crujir brujir,
grujir se escriben con j.
2. Las terminaciones:30
• -ge, en vocablos de origen griego: enálage, esfinge, faringe, laringe, meninge;
• -géneo, -génico, -geno, -genio, -(í)gena, -(í)geno (< raíz griega y latina gen- ‘género, raza, clase,
origen, nacimiento’): homogéneo, transgénico, hidrógeno; primigenio, ingenio, indígena,
alienígeno;
• -gésimo, -gesimal, -genario (de numerales latinos): vigésimo, trigésimo, sexagésimo,
sexagesimal, sexagenario;
• -gia, -gio, -ginal, -gión, -gional, -ginoso (en vocablos de origen latino que llevan g en su raíz):
magia (< mago < lat. magus), colegio (< lat. collegium), elogio (< lat. elogium), virginal
(<virgen < lat. virgo), original (< origen < lat. origo), región (< lat. regio), regional, oleaginoso
(< lat. oleaginus), cartilaginoso (< cartílago)... (excepción: aguajinoso);

30
Como podrá notarse, algunas de estas terminaciones son sufijos, otras no.

8
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

• -(í)gero, -gerante (< verbo latino gerere ‘llevar, hacer’): alígero, armígero, beligerante;
• -logía, -lógico(-a), -logético, -logismo (< gr. lógos ‘palabra, discurso’): etimología, biológico,
ilógico, lógica, apologético, silogismo.

Uso de la J (ante E, I)

Se escriben con j:

1. Las palabras derivadas de otras que llevan j: caja > cajita; tarja > tarjeta; dejar > dejé.
2. La terminación -aje (de origen francés y provenzal):31 garaje, pasaje, pelaje, plumaje, ramaje,
salvaje. Excepciones: ambages (de origen latino) y enálage (de origen griego).
3. Las palabras terminadas en -jero, -jería: extranjero, cerrajería, conserjería. Excepciones: ligero, y
los vocablos que llevan el sufijo de origen latino -gero ‘que lleva’ (< gerere ‘llevar, hacer’): alígero,
flamígero (véase Uso de la G, punto 2).
4. El pretérito simple (y tiempos derivados) de traer y decir: traje, trajiste, trajeran, dije, dijimos,
dijese.
5. El pretérito simple (y tiempos derivados) de los verbos en -ducir: conduje, dedujiste, tradujeron.
6. En sustitución de la g que llevan los verbos terminados en -ger o -gir, cuando esta letra pudiera
quedar ante la a o la o de ciertas desinencias verbales: coger, cogemos, cogí, cogeré, pero cojo,
cojamos, cojan; corregir, corregimos, corregiste, corrigiese, pero corrijo, corrijamos, corrijan.

Uso de la Y

Se escribe y:

1. Cuando es conjunción copulativa: profesores y alumnos, amigos y enemigos.


2. En vez de i cuando es final de palabra, siguiendo a una vocal con la cual forma diptongo o triptongo
tónico: estay, hay, ley, rey, buey, doy, estoy, Uruguay. Excepciones: samurái, bonsái, Adonái
(aunque a vece se ve escrito también Adonay).
3. En las siguientes palabras que tienen homófonos: arroyo (distinta de arrollo), baya (distinta de vaya
[forma del verbo ir], y de valla), cayó (de caer; distinta de calló, forma del verbo callar), gayo
(distinto de gallo), haya (de haber; distinto de de halla, forma del verbo hallar), haya (cierta especie
de árbol), hoya (distinto de olla), poyo (distinto de pollo), rayar (distinto de rallar), rayo (distinto de
rallo), vaya (de ir; distinto de baya y de valla).32

Uso de la LL

Se escriben con ll:

1. El sufijo diminutivo -illo/-illa: chiquillo, cigarrillo, zorrillo, camilla, cartilla, cucharilla, esterilla,
Francisquillo.

31
Sin embargo, en estas lenguas, el sufijo respectivo se escribe con g: fr. garage, prov. salvatge.
32
Papagayo no deriva de gallo, sino del vocablo occitano babagai o papagai, que a su vez proviene, probablemente, del
árabe.

9
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

2. Diversos verbos terminados en -llar, -llir: fallar, hallar, bullir, mullir. Excepción: puyar.
3. Varios vocablos originados de palabras latinas que comenzaban con cl-, fl- o pl-: llave (< lat. clavis),
llama (< lat. flamma), lluvia (< lat. pluvia). Esto puede saberse buscando cognados de esos vocablos:
de llave encontramos los cognados clave, clavícula; de llama,33 los cognados flama, flamante,
flamear; de lluvia tenemos pluvial, pluvioso.

Uso de la H

Se escriben con h:

1. La mayoría de las palabras que la llevaban en su origen (h etimológica). Ejemplos: haber, hábil,
hebreo, historia, hombre, horror, hostia, humilde, humano (< lat. habere, habilis, hebraeus, historia,
homo, horror, hostia, humilis, humanus). Excepciones notables: España (< lat. Hispania), asta
(‘lanza’ o ‘cuerno’, < lat. hasta), invierno (< lat. hibernum), arpa (< francés harpe, del germánico
harpa ‘rastrillo’, pero aún se considera también correcta la forma con h), armonía (< gr. harmonía,
pero aún se considera también correcta la forma con h).34
2. Los diptongos iniciales hia-, hie-, hua-, hue-, hui-. Ejemplos: hiato, hierro, huaca, hueso, huida.
Como hemos dicho más atrás, varias de estas haches se explican también por etimología o por un
fenómeno de fonética histórica.35
3. Muchas palabras que tenían f inicial en su origen: hablar, hacer, halcón, harina, hierro, hijo, hilo,
hoja, humo36 (< castellano medieval fablar, fazer, falcón, farina, fierro, fijo, filo, foja, fumo; a su vez
< latín fabulari, facere, falco, farina, ferrum, filius, filum, folia, fumus).37 Esto puede saberse
buscando cognados de esas palabras, que conserven la f inicial de la raíz: fábula, satisfacer, factible,
factor, farináceo, férreo, ferrocarril, filial, filiación, afiliar, folio, follaje, filo, filiforme, fumar,
fumarola.
4. Diversos prefijos y raíces prefijales de origen griego: hagio-, hecto-, helio-, hemo o hemato-,
hepato-, hetero-, hexa-, hepta-, hidro-, hiero-, higro-, hipo- (< híppos ‘caballo’, y < hypó ‘debajo
de’), hiper-, hipno-, histo- (< gr. histós ‘tejido’),38 holo-, homeo-, homo-,39 horo-. Busquemos en un
buen diccionario los significados de estas raíces y prefijos, y varios vocablos españoles formados
con ellas.
5. El sufijo diminutivo -uelo, -uela, si la raíz a la que se junta termina en vocal: aldea > aldehuela;
azotea > azotehuela. Esta h sirve para indicar que la u forma diptongo con la vocal siguiente, no con
la anterior. Sucede lo mismo con las palabras alcahuete, cacahuate, arahuaco.
6. Las siguientes palabras con la llamada “h intermedia”, y sus derivados (generalmente, con h
etimológica, y muchas llevan prefijo): adherir, adherente, adhesión, inherente, coherente,

33
La palabra llama ‘mamífero rumiante de los Andes, criado por su lana y su carne’, aunque se escribe y se pronuncia del
mismo modo, tiene un origen totalmente distinto: deriva del quechua. La semejanza de estas dos palabras es, por tanto,
puramente casual.
34
En cambio, la h de húmedo y de humor es antietimológica: es un error ortográfico del latín medieval (lat. med.
humidus, humor < lat. clásico umidus, umor), pero subsistió en la escritura española, y hoy en día las formas con h son las
únicas (lamentablemente) que se consideran correctas en español y otras lenguas europeas modernas.
35
Este fenómeno es el que se menciona en el punto siguiente.
36
Esta h se pronunciaba antiguamente, y todavía puede oírse, auque cada vez menos, en el lenguaje rústico o rural: humo
(como si fuese jumo, con el sonido de la j como se pronuncia en Venezuela), humear (jumear), hediondo (jediondo).
37
Los nombres propios Hernando (Hernán), Hernández, derivan de Fernando (Fernán), Fernández.
38
La palabra historia y sus derivados no llevan esta raíz, sino la del sustantivo griego hístor ‘conocedor, sabio’, que a su
vez deriva de la raíz hid- o id- ‘ver, saber’.
39
Las palabras homicidio, homínido provienen de la palabra latina homo ‘hombre, persona’, que no tiene ninguna relación
con la raíz griega mencionada arriba.

10
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

coherencia, cohesión, ahínco, ahíto, ahogar, ahora, ahorcar, ahorro, ahorrar, ahumar, alcahuete,
alcohol, alhaja, almohada, azahar (≠ azar), anhidro, anhídrido, clorhídrico, sulfhídrico, bahareque,
bahía, búho, cacahuate o cacahuete, bonhomía, cohorte, cohibir, exhibir, inhibir, prohibir,
deshacer, deshecho (≠ desecho), cohecho, bienhechor, malhechor, milhojas, desahuciar (no
*deshauciar, como a veces se ve escrito), deshilachar, desheredar, deshidratar, deshojar,
deshonesto, cohonestar, deshuesar, enhebrar, enhiesto, exhausto, exhortar, exhortación, anhelar,
exhalar, inhalar, inhábil, exhumar, inhumar, inhumano, inhóspito, ahijar, ahijado, prohijar,
prohombre, sahumerio, vahído, vaho, vehemente, vehículo, zaherir, zanahoria, y muchas otras.
Investiguemos en un diccionario con etimologías (como el DRAE) por qué llevan h estas palabras.

ATENCIÓN: Si aún nos quedan dudas ortográficas después de consultar las reglas anteriores u otras que
aparecen en las obras sobre el tema (mencionaremos varias en la bibliografía recomendada), tengamos en
cuenta que el recurso más expedito para resolver gran parte de las dudas de ortografía es CONSULTAR UN
40
BUEN DICCIONARIO.

5. GRAFÍAS ERRÓNEAS QUE SE VEN CON FRECUENCIA

Muchos escriben erradamente: Debe escribirse:

dever, devido, etc. deber, debido, etc.


absorver, absorvido, etc. absorber, absorbido, etc.41
amava, estudiava, etc. amaba, estudiaba, etc.
iva, ivas, ívamos, etc. iba, ibas, íbamos, etc.42
provar probar
hervíboro, hervívoro, herbíboro herbívoro (< lat. herba + vorare)
cojer, escojer, recojer coger, escoger, recoger
cogo, coga, cogamos, etc. (de coger) cojo, coja, cojamos, etc.
dirijir, dirije, dirijí, etc. dirigir, dirige, dirigí, etc.
dirigo, diriga, dirigamos dirijo, dirija, dirijamos
garage garaje
cónyugue cónyuge
alrrededor, enrredar, sonrrisa alrededor, enredar, sonrisa
organize, analize, etc. organice, analice, etc.
pecesito, lucesita pececito, lucecita
Jesucito Jesusito
peresozo perezoso

40
Sin duda, el que goza de mayor autoridad en todo el ámbito hispanohablante es el celebérrimo Diccionario de la lengua
española de la Real Academia Española, cuya última edición (la 22.ª) se publicó en 2001.
41
Pero absolver sí lleva v.
42
Como hemos aclarado más arriba, estas formas verbales no tienen nada que ver con la sigla IVA, la cual sí lleva v por
derivar de la frase “impuesto al valor agregado”.

11
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

lechoza (‘papaya’) lechosa


tizana (en Venezuela, ‘bebida con varias frutas’) tisana (< gr. ptisánē ‘especie de infusión de granos
machacados’, < verbo gr. ptísso ‘machacar’)
quizo (de querer) quiso
atrabez, atravez, a travéz a través (dos palabras)
atravezar atravesar (< a + través)
quedarce, quedándoce quedarse, quedándose
estuviece, estuviécemos estuviese, estuviésemos
paresco, conosco, meresco, etc. parezco, conozco, merezco, etc.
condusco, dedusco, redusco, etc. conduzco, deduzco, reduzco, etc.
escazes escasez (< escaso)
escencia esencia (< lat. esse ‘ser’)
picina, pisina, picsina, pixsina piscina (< lat. piscis ‘pez’)
pezcar pescar (< lat. piscis)43
iendo (gerundio de ir) yendo
proibir, proibido prohibir, prohibido
espectativa expectativa
esquisito exquisito
expontáneo espontáneo
exhuberante exuberante
exhorbitante exorbitante
exelente excelente
exepto, exepción. excepto, excepción.

6. UNA AFIRMACIÓN ERRADA Y FRECUENTE: “LOS NOMBRES PROPIOS NO TIENEN ORTOGRAFÍA”

Con cierta frecuencia, no pocas personas, a fin de justificar la grafía extraña de un nombre propio
(especialmente, nombre propio de persona), aseguran que “los nombres propios no tienen ortografía”, con lo
cual quieren dar a entender que se pueden escribir como a uno le dé la gana. Esta afirmación, con la que a
veces se busca ocultar la ignorancia de la escritura correcta de tal o cual nombre propio, es ciertamente
errónea, pues toda palabra registrada por escrito tiene al menos una forma correcta de escribirse, es decir, una
forma autorizada y sancionada, sea por una institución oficial como la RAE, sea por el mero uso aceptado
colectivamente. Sin embargo, si se considera con atención las razones que parecen apoyarla, podemos hallar
varios hechos que explican la aparición y propagación de esa opinión errada.
El primero es la existencia de las alografías o variantes ortográficas,44 es decir, las formas diferentes,
pero igualmente correctas, con que pueden escribirse ciertas palabras, como psicología/sicología. En casos

43
Sobre la diferencia ortográfica aparentemente arbitraria e inexplicable entre pez y pescar, véase el capítulo Utilidad
ortográfica de la etimología.
44
Véase el capítulo Las alografías o variantes ortográficas.

12
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

como estos, no se dice que la palabra psicología/sicología “no tiene ortografía”, sino que tiene dos formas
aceptadas y correctas de escribirse. Esto mismo sucede con algunos nombres propios. Así, Velasco, Velazco y
Belasco, o Velásquez y Velázquez, o Bohórquez y Bórquez, o Mojica y Mujica, no son apellidos que “no
tienen ortografía”, sino variantes ortográficas de apellidos que tienen un mismo origen. Las causas de esta
diversidad deben encontrarse en la historia de la lengua,45 o incluso en la historia particular de cada familia
que lleva por apellido cada una de las variantes mencionadas. Sea como fuere, es la existencia de la
ortografía, y no precisamente su ausencia, lo que queda atestiguado por este simple hecho: quienes firman
Velázquez no firman Velásquez, y viceversa. Así pues, si bien tienen el mismo origen, deben considerarse,
prácticamente y en la actualidad, dos apellidos distintos, cada uno con su forma correcta de escribirse en
relación con la familia que lo usa.46
Otra explicación, estrechamente vinculada a la anterior, es que, como sucede en todas las lenguas, los
nombres propios tienden a mantenerse, por razones de conservación de la identidad personal, nacional,
etc., en sus formas antiguas u originales, incluso cuando las normas ortográficas o de pronunciación ya han
cambiado. Esto es lo que explica la supervivencia de formas como México, cuya x se justificaba en su
momento (siglo XVI) porque representaba, según la ortografía vigente en aquella época, el sonido con que
originalmente se pronunciaba el nombre, semejante a la combinación sh del inglés (en efecto, se pronunciaba
méshiko). Entre los siglos XVI y XVII la pronunciación representada por esa x cambió, pero la letra se
mantuvo, y los mejicanos, empeñosamente, como marca de su identidad nacional, han decidido seguir
escribiendo México con x, aunque pronuncian méjico, y aunque desde hace mucho tiempo está igualmente
autorizada la forma con j. Lo mismo ha sucedido con los nombres de pila Ximena o Jimena, Xavier o Javier, y
con el apellido Xuárez o Juárez: entre quienes llevan estos nombres, unos han decidido optar por la forma
moderna o modernizada, y otros, por la forma antigua y original. E igualmente sucede como hemos señalado
más arriba: quienes firman Ximena no firman Jimena, y viceversa.
El tercer hecho es uno muy corriente y cotidiano: el mero error ortográfico, producto del descuido, de la
confusión, o más a menudo, de la mera ignorancia.47 Ocurre especialmente en dos casos: con nombres
extranjeros, y con nombres de forma semejante a otros pero de origen diferente. Así, es muy probable que
quien haya bautizado a su hijo con el nombre de Jhon, por ejemplo, sepa que, en efecto, este nombre tan
“fashion” (por ser de origen inglés, ¡y hay que ver cómo nos fascinan a los hispanoamericanos los nombres
anglosajones!)48 lleva una h, pero no recordaba dónde, así que la puso donde le pareció que iba mejor. Desde
luego, cometió un error que cualquier hablante del inglés calificaría más bien de horror, pues la h, como bien
saben los entendidos, debe ir después de la o, porque John deriva de Johan, y ésta forma, de Iohannes (nótese
bien la posición de la h), forma latina de un nombre de origen hebreo. No hace falta decir que el funcionario
del registro civil, quizás igualmente ignorante, no tenía el conocimiento para advertir a los padres del niño de
que Jhon es un disparate ortográfico, y así, sin cambio alguno, lo asentó en el libro.
Algo semejante ocurre en el caso de quien haya bautizado a su hijo como Atanacio y a su hija como
Senovia. La forma correcta del primer nombre es, por supuesto, Atanasio, pues deriva del griego athanásios
‘inmortal’, de athanasía ‘inmortalidad’.49 Atanacio se debe claramente a la confusión de la terminación -asio,
propia de varios nombres de origen griego (Gelasio, Anastasio, Eufrasio…), con -acio, que aparece en varios
nombres de origen latino (Ignacio, Horacio, Bonifacio…). Y Senovia parece no tener más explicación lógica

45
Una causa es que varias de esas formas fueron apareciendo en un tiempo en que las normas ortográficas actualmente
vigentes no estaban establecidas por una autoridad central y reconocida. Recordemos que la Real Academia Española se
fundó en 1713 (compárese con la fecha de la primera edición del Quijote: 1605), y que su primer tratado de ortografía no
se publicó sino varias décadas después.
46
La diferencia ortográfica entre, p. ej., Fernández y Fernandes tiene, además, otra explicación: el primer apellido es
español, y el segundo, portugués.
47
Con el término ignorancia no pretendemos ser ofensivos ni despectivos. Sin embargo, debemos reconocer que, así
como hay una ignorancia disculpable, producto de la falta de recursos u oportunidades, también hay otra, reprobable,
producto de la pereza y de la falta de iniciativa incluso con recursos y oportunidades a disposición.
48
La pasión por los nombres extranjeros, especialmente ingleses, llega a extremos realmente cómicos: hay quienes se
llaman, redundantemente, William Guillermo, John Juan o Catherine Catalina. Y es de sospechar que Wolfgang Amadeus
Pérez, nombre de uno de los personajes del escritor humorista venezolano Otrova Gomas, no existe sólo como ficción
chistosa en una de sus novelas (por si no se ha notado, el nombre del escritor, en realidad un pseudónimo, es otro chiste).
49
A su vez, compuesto del prefijo a- ‘no, in-’ y del sustantivo thánatos ‘muerte’.

13
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

que el puro y simple desconocimiento: quien creó esa forma, ignoraba seguramente que el nombre se escribe
Zenobia, pues deriva del griego Zenobía, de Zên ‘el dios Zeus’, y bíos ‘vida’.50 Y en este punto uno podría
preguntarse: ¿Costaba mucho consultar una obra de referencia, una enciclopedia, al menos un santoral, o
solicitar la opinión de un conocedor, para no cometer un disparate ortográfico? En todo caso, lo que debe
advertirse aquí, respecto del tema que estamos tratando, es que, una vez asentado un nombre como Jhon o
Senovia en el registro civil, pasa a tener pleno carácter legal, y desde entonces esa debe considerarse la forma
correcta de escribir el nombre de esa persona en particular, con “error” y todo, aunque parezca contradictorio.
Así pues, tampoco en este caso, como hemos visto, puede decirse que tales nombres “no tienen ortografía”.51
La cuarta razón tiene que ver con el universal deseo humano de destacarse o ser especial, aunque sea
solo por el nombre que uno lleva. Y es entonces cuando se desata toda la inventiva de la que somos capaces
para crear esos nombres especiales y únicos, a veces casi impronunciables y de grafías imposibles de
reproducir fielmente al primer intento. Son los llamados nombres comenticios, o sea, “inventados” o “de
fantasía”, si bien a menudo se basan en nombres ya existentes, pero con adiciones, modificaciones y
“adornos”, puestos con toda la intención de producir algo original, usando el alfabeto como la sal o el azúcar
en algunas recetas de cocina: “al gusto”. Así, se producen nombres tales como Yorkleidys, Jondéyber,
Yakxmyn (aquí logra entreverse el posible origen: Jazmín), Wuylians (aquí también logra entreverse el posible
origen: el apellido inglés Williams), Dayannah (que reproduce, poco más o menos, la pronunciación inglesa
del nombre Diana);52 y los muy socorridos nombres acronímicos, o sea, los compuestos, por ejemplo, de las
primeras letras del nombre del padre y las últimas del nombre de la madre; p. ej., Franbel, de Francisco e
Isabel. Este nombre tiene, justo es reconocerlo, el mérito de la sencillez, tanto en su pronunciación como en
su grafía, pero no faltará quien se entusiasme y empiece a exornar el resultado: Frannbel, Franbell,
Franbelys, Frankbellys… No olvidemos, finalmente, entre los nombres comenticios, los nombres invertidos
o por inversión, es decir, los obtenidos al colocarse al revés el orden de las letras de un nombre ya existente,
como el aparentemente exótico Adnaloy, que no es otra cosa que la forma invertida de Yolanda.
Ciertamente, cuando vemos escrito Yakxmyn (o cualquiera de sus variantes posibles, a cual más inventiva:
Yhaksmin, Yaksmynn, Jacksmin, Jhaczmim…), podemos llegar a pensar que un nombre como ese “no tiene
ortografía”. Sin embargo, recordemos lo dicho más arriba: si tal nombre, así compuesto, queda asentado en el
registro civil, o cuando menos aceptado en el círculo de los parientes y conocidos de la “afectada”, no queda
más remedio que considerarlo correcto en su desconcertante “originalidad”. En efecto, la dama favorecida con
ese “maravilloso regalo” de la creatividad de sus padres, deberá firmar siempre Yakxmyn, y dirá, con toda
razón, que esa es la ortografía de su nombre, con todas las letras que lleva, ni una más ni una menos, a
despecho de todas las comunes y corrientes Jazmines (así, en simple castellano) que haya en el mundo.
Entonces, para resumir todo lo expuesto, no es cierto que los nombres propios no tengan ortografía. Lo
que ocurre en realidad es que muchos de ellos, por diversas razones, tienen formas o grafías que se apartan de
las normas ortográficas generales y vigentes. Por decirlo así, tienen su “ortografía particular”. Y esas formas,
por muy disparatadas que sean o puedan parecer, han de considerarse correctas una vez que ya han sido
aceptadas por una comunidad (incluso una tan pequeña como sólo los parientes), o una vez que ya han sido
legalmente asentadas en el registro civil o en cualquier nomenclatura oficial.53

50
O sea, el nombre significa ‘quien vive por (o gracias a) Zeus’.
51
Podemos decir, teniendo en cuenta las particularidades gráficas de ciertos nombres propios, que las normas ortográficas
son como las reglas de un juego o deporte: no es ningún delito modificarlas a nuestro gusto o no cumplirlas, pero, si sólo
las aplicamos a nuestro gusto o no las cumplimos, no podemos esperar que los demás jugadores nos tomen en serio o nos
dejen jugar en la misma partida.
52
Nótese que en los nombres comenticios creados hoy en día, abundan las letras h, k, w, x, y, las letras duplicadas o
geminadas, y otras combinaciones gráficas inusitadas en el español.
53
Por supuesto, lo ideal y lo deseable es que los padres, o cualquier persona encargada de imponer un nombre, pensase un
poco más seriamente en las consecuencias de cometer un error por inadvertencia o ignorancia, o las de dar rienda suelta
(demasiado suelta, a veces) a la imaginación. Ciertamente, sería deseable que pensasen un poco más en el futuro de ese
niño o esa niña que estarán condenados de por vida a las burlas de sus compañeros de clase o de trabajo, a repetir diez
veces su nombre cada vez que se lo soliciten para un trámite, a sufrir que más de un documento personal quede invalidado
debido a la dificultad de reproducir fielmente semejante grafía, o a padecer el bochorno de tener que justificar, a cada
paso, los errores gráficos que originaron la curiosa forma de su curioso apelativo. Finalmente, sería bueno que también
considerasen que ese niño o esa niña, si gozan de suficiente salud y cariño, podrán llegar a una edad avanzada, y que un

14
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

PARA SABER MÁS

ÁVILA, Fernando (1997). Español correcto para dummies. Bogotá: Norma. Véanse especialmente “Capítulo
3: El diccionario”, “Capítulo 2: Esto tiene sus normas”, y “Capítulo 21: Los dieces de la gramática y el
estilo”.
COROMINAS, Joan (1973, reimpr. 2006). Breve diccionario etimológico de la lengua castellana. 3.ª ed., 13.ª
reimpr. Madrid: Gredos. (Biblioteca Románica Hispánica.)
Diccionario Enciclopédico Quillet (1976). Buenos Aires: Editorial Argentina Arístides Quillet. Véase el
artículo “Gramática”, sección “Ortografía”, apartado “I. Uso de algunas letras de sonido igual o parecido”.
ESTRADA, Martha (1996). Ortografía esencial. 2.a ed. Mérida (Venezuela): Universidad de Los Andes,
Consejo de Publicaciones. Véase “Tema I, Parte II: Uso de letras de ortografía dudosa”.
LINARES RIVAS, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San Cristóbal (Venezuela):
Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investigaciones Lingüísticas. Véase “Capítulo tercero:
La competencia ortografémica”.
MARSÁ, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. Véase “Primera
Parte”, capítulo “5. El alfabeto español”, capítulo “6. Ortografía española”; y “Segunda Parte: Normas
ortográficas”.
MARTÍNEZ DE SOUSA, José (2001). Libro de estilo de la lengua española. 2.ª ed. Gijón: Ediciones Trea.
MESANZA, Jesús (1995). Cómo escribir bien: ortografía y temas afines. 2.a ed. Madrid: Editorial Escuela
Española. Véase el capítulo “I. Ortografía”, sección “1.3. Reglas de letras”.
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa
Calpe. Véase: “Primera parte: Fonología”, capítulos “1.1 Generalidades”, y “1.8. Ortografía”.
— (1992). Diccionario de la lengua española. 21.a ed. Madrid: Espasa Calpe. Véase especialmente
“Observaciones sobre la formación de los diminutivos en ico, illo, ito”; “de los aumentativos en ón y azo,
y de los superlativos en ísimo”, en la última página del tomo II.
— (1998). Diccionario de la lengua española. 21.ª ed. (edición electrónica en CD-ROM). Madrid: Espasa
Calpe.
— (2001). Diccionario de la lengua española. 22.ª ed. Madrid: Espasa Calpe.
— (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase “Capítulo I: Elementos y
principios generales de la ortografía española”; y “Capítulo II: Uso de varias letras en particular”.
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA y ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA (2005). Diccionario
panhispánico de dudas. Madrid: Santillana.
— (2010). Ortografía de la lengua española. Bogotá: Espasa y Editorial Planeta Colombiana.
— (2012). Ortografía básica de la lengua española. Bogotá: Espasa y Editorial Planeta Colombiana.
SECO, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe.

nombre comenticio que le puede quedar bien a una muchacha posiblemente resulte ridículo si se le aplica a una mujer
hecha y derecha, y aun más a una octogenaria.

15
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

EJERCICIOS

I. LAS “REGLAS DE ORO”

Respecto de cada palabra que se ofrece en la lista:


a) diga si está bien o mal escrita (si está mal escrita, dé la forma correcta),
b) explique, según la “regla de oro” correspondiente, por qué la palabra está bien o mal escrita.

1. verción (cognados: reversible, converso) 13. desilachado (cognados: hilo, hilacha, hilar)
2. isrraelita 14. pecera
3. embiar (cognados: vía, viable, vial) 15. infrarrojo
4. uelo (de oler) 16. autoretrato
5. sumérjanse 17. enpezemos
6. contrarevolucionario 18. araguaney
7. inperdonable 19. estoi
8. almorcé 20. enrredar
9. morrocoi 21. recojimos (cognados: coger, escoger)
10. analizemos 22. recójalo
11. corrigamos 23. huérfano
12. dirijimos 24. tención (cognado: tenso).

II. LAS LETRAS QUE PRODUCEN DUDAS FRECUENTES

(Para hacer esta parte de los ejercicios, puede ser útil leer el capítulo Homónimos y parónimos.)

A. ¿Con b, con v o con bv?

1. a__sor__er, 11. a__ocar (= ‘reclamar para 21. a tra__és,


sí’),
2. a__sol__er, 22. atra__esar,
12. ad__er__io,
3. ha__er, 23. a__usi__o,
13. ad__ertir,
4. hu__o, 24. discurso __re__e,
14. __isible,
5. __ucal, 25. __e__ía,
15. tu__o (= ‘conducto’),
6. __ocal, 26. de__ía,
16. tu__o (de tener),
7. o__ser__ar, 27. ca__ía,
17. tu__e,
8. o_ _io, 28. sa__ía,
18. estu__e,
9. o_ _ iamente, 29. mujer sa__ia,
19. andu__e,
10. a__ocar (= ‘acercar, 30. la sa__ia de los
reunir’), 20. andu__iste, ár__oles,

16
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

31. ama__a, 42. ama__ilidad, 53. in__ierno,


32. canta__a, 43. sensi__ilidad, 54. octa__o,
33. esta__a, 44. ci__ilidad, 55. gra__e,
34. i__a (de ir), 45. mo__ilidad, 56. comprensi__o,
35. conce__ir, 46. ha__ilidad, 57. hier__a un poco de
agua,
36. reci__ir, 47. cam__io,
58. hier__a aromática,
37. perci__ir, 48. com__inar,
59. su_ _ertir,
38. con__i__ir, 49. con__ersar,
60. carní__oro,
39. ser__ir, 50. con__ertir,
61. her__í__oro,
40. her__ir, 51. con__eniente,
62. __í__ora.
41. __aga__undo, 52. in__ertir,

B. ¿Con j o con g?

1. an__elical, 11. diri__amos, 21. de__emos,


2. sexa__esimal, 12. ele__ir, 22. pasa__e,
3. vi__ésimo, 13. eli__o, 23. olea__e,
4. tri__ésimo, 14. eli__es, 24. gara__e,
5. re__ión, 15. eli__ e, 25. farin__e,
6. biolo__ía, 16. ele__imos, 26. extran__ero,
7. pedago__ía, 17. eli__en, 27. li__ero,
8. ló__ico, 18. co_iste, 28. di__imos,
9. indí__ena, 19. co_an, 29. condu__e,
10. diri__ir, 20. tar_eta, 30. tradu__iste.

C. ¿Con h o sin h? (Si no va h, escribamos el símbolo de ‘vacío’: ∅)

1. __ábil, 10. __a comido, 19. __izo (de hacer),


2. __umilde, 11. __e escrito, 20. __aremos,
3. __istoria, 12. __e dicho, 21. __ablar,
4. __asta aquí, 13. voy __a Mérida, 22. __alcón,
5. las __astas del toro, 14. saludé __a mi amigo, 23. __arina,
6. __ay muchos alumnos, 15. Juan __e Ignacio, 24. __oróscopo,
7. ¡__ay, me duele!, 16. __uevo, 25. pro__ibir,
8. a__í está el libro, 17. __ueco, 26. in__ibir,
9. __a acabado, 18. __ierro, 27. zana__oria,

17
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

28. almo__ada, 33. desa__uciar, 38. ad__esivo,


29. alco__ol, 34. a__umado, 39. ex__austo,
30. to__alla, 35. a__ijado, 40. ex__orbitante,
31. des__acer, 36. des__ilachado, 41. ex__uberante,
32. va__o (= ‘vapor’), 37. in__erente, 42. ex__ortar.

D. ¿Con y o con ll?

1. quien busca, al final 5. o__a sin tapa, 13. va__a usted a mi casa,
ha__a (= ‘encuentra’), 6. ho__a hidrográfica, 14. la va__a del jardín,
2. ojalá que ha__a 7. cón__uge, 15. las moras son ba__as,
ga__etas re__enas, 8. ra__ar un papel, 16. el profesor se ha__a
3. está muy ca__ada 9. ra__ar queso, a__á,
desde que se ca__ó de 10. __anto, 17. ca__ó (= ‘no dijo’) el
la si__a, 11. __orar, nombre del
4. ad__acente, 12. __amar, cabeci__a.

E. ¿Con s, con c, con z , con x, con sc o con xc?

1. ca__ar a una pareja, 17. lápi__es, 32. inver__ión,


2. ca__ar un ratón, 18. quiero que nos 33. inten__ión
3. ca__ería, ca__emos, (= ‘propósito’)
4. pan ca__ero, 19. ca__emos esos ratones; 34. inten__ión
5. co__er un vestido, 20. lu_, (= ‘intensidad’)
6. co__er el almuer__o, 21. lu__e__ita, 35. poeti__a,
7. vegetales co__idos, 22. lu__ir, 36. sacerdoti__a,
8. medias co__idas, 23. pe__, 37. enfermi__a,
9. ne__e__idad, 24. pe__e__illo, 38. corredi__o,
10. ne__e__ario, 25. pie__e__ito, 39. diferen__iar,
11. reali__ar, 26. Jesu__ito, 40. distan__iar,
12. reali__emos, 27. ilu__ión, 41. an__iar,
13. reali__é, 28. confe__ión, 42. li__iar,
14. reali__aste, 29. po__e__ión, 43. e__ta__iar__e con la
15. reali__ó, 30. de__i__ión, bella música,
16. lápi__, 31. de__idir, 44. porta__o,

18
Francisco Morales Ardaya MANUAL DE LENGUAJE

45. escritor__uelo, 63. estar e__ento de culpa, 80. ane__ión,


46. lidera__go, 64. el dinero es e__ca__o, 81. cone__ión,
47. ra__go, 65. hay e__ca__e__ de 82. fle__ión,
48. capa__, arro__, 83. ac__ión,
49. capa__idad, 66. redonde__, 84. comple__ión,
50. Gon__alo, 67. idiote__, 85. dic__ión,
51. Gon__ále__, 68. monté__, 86. e__qui__ito,
52. compla__co, 69. pobre__a, 87. e__qui__ite__,
53. mere__co, 70. triste__a, 88. e__qui__ite__es,
54. condu__co, 71. sorpre__a, 89. pi_ _ ina,
55. verdu__co, 72. e__plendor, 90. e_ _enario,
56. pardu__ co, 73. e__pléndido, 91. caer__e,
57. blancu__co, 74. e__tranjero, 92. morir__e de la ri__a,
58. negru__co, 75. e__plicar, 93. trope__ar__e,
59. atrave__ar, 76. e__clarecer, 94. la espina dorsal humana
60. e_ _e__ivo, 77. e__traordinario, termina en el có_ _i__,
61. e_ _eder, 78. e__presar, que también se escribe
62. e_ _elente, 79. te__to, co__i__.

19

También podría gustarte