Definición: Integridad es honradez y rectitud en la forma de actuar.
Fraude es un engaño con el que se
perjudica a otro para beneficiarse uno mismo.
Proverbios 10:9 El que camina en integridad anda confiado; mas el que pervierte sus caminos
será quebrantado. ( DESCUBIERTO)
LA INTEGRIDAD SE COMIENZA CON LAS COSAS PEQUEÑAS
Cada día de nuestras vidas tenemos que tomar todo tipo de decisiones. Algunas nos beneficiarán, otras
nos perjudicarán, algunas serán tomadas entre lo que queremos hacer y otras entre lo que debemos
hacer
. La integridad se manifiesta empezando por las pequeñas cosas, tomando decisiones de acuerdo a lo
que realmente somos y no lo que aparentamos ser. Ejemplos:.
Cambiar precios de artículos en las tiendas para que salga más barato.
Afirmar que se han leído los tres capítulos diarios de la Biblia sin haberlo hecho.
. Sacar ventaja del negocio propio y aprovecharse de los clientes.
Cuando logramos controlar las pequeñas cosas en integridad, cuando se presentan las situaciones más
difíciles y tentadoras, las decisiones que prevalecerán serán las basadas en integridad y rectitud.
Ejemplo: José estaba determinado a no fallarle a su amo y no se acostó con su esposa.
La Biblia habla de la vida de José, mencionándole como un hombre íntegro ¡José
era realmente íntegro y ejemplar!
Por mencionar algunos ejemplos solamente: cuando la esposa de su amo Potifar
le pidió que tuviera sexo con ella no se justificó diciendo: “soy esclavo y tengo que
obedecer” sino que se negó tajantemente aún y cuando su paga fue la cárcel,
cuando fue puesto en libertad por el faraón no se vengó de sus hermanos sino que
les perdono y proveyó para ellos la ración justa según la cantidad de familia, aun
en esta condición fue integro no usando el favoritismo hacia los suyos.
La persona íntegra lo es simplemente porque ha decidido agradar a Dios ante
todo
Acaso José era más integro que otros cristianos, ¿era un hombre perfecto? ¡En
ninguna manera! La Biblia dice que no hay una sola persona completamente justa
que haga lo bueno siempre. La integridad no tiene como fin el que uno sienta que
es “mejor” creyente que otros, pues quien así lo hiciera dejaría que el orgullo y la
soberbia ¡echaran abajo su integridad!
Somos íntegros porque queremos tener un corazón que agrade a Dios, porque
queremos corresponder a su amor viviendo de acuerdo a su voluntad, porque
queremos ser usados por Él. Somos íntegros con nuestra vida ejemplar para
permitir que otros quieran conocerle y tener una relación personal con Él. Nuestro
testimonio hablara más que todas las porciones de la palabra que seamos
capaces de predicar.
El íntegro es el que sabe que si confiesa sus pecados serán perdonados y cuando
lo hace ¡acepta este perdón!, es el íntegro el que puede caminar confiado de que
el Señor cuida de Él.
La integridad está a la raíz de toda virtud. No podremos pensar adquirir otras
virtudes si nuestro cimiento no es de granito puro.
La integridad no es hacer solamente lo que es lícito, sino aquello que sea moral o
vaya de acuerdo con las enseñanzas de Cristo.
El apóstol Pablo expresaba Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es
lícito, pero no todo edifica. En días que tanto se tergiversa las cosas no resulta
difícil que a un gran número de cosas se les llame licitas pero debemos usar un
filtro aún más potente la palabra de Dios.
Vivimos en tiempos donde la legalidad no está identificada por completo con los
patrones morales de Dios. La integridad debe basarse más que en un código legal
en el código moral establecido por Dios. La adherencia a un código moral más
elevado es el sello distintivo de un hombre o de una mujer de integridad.
La integridad es dar a conocer toda la verdad y nada más que la verdad.
El Señor desea perdonar nuestros errores, nuestras debilidades, siempre que
mostremos un deseo genuino de arrepentimiento es dar a conocer toda la verdad,
una verdad a medias no es nada más que una mentira disfrazada.
“y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” Juan 8:32
La verdad es una característica distintiva que denota integridad es mostrar quienes
somos en cualquier lugar y situación es decir siempre la verdad por dura que esta
pueda ser.
En la integridad no hay pretextos ni excusas.
Existe un nivel alto de nobleza en la persona que es capaz de reconocer sus
errores y admitir que no perfecto, vivimos en una sociedad que se encarga de
descargar sus culpas sobre los demás pero para la persona íntegra no hay
pretextos ni excusas.
El admitir nuestros errores no nos hace menos confiables por el contrario permite
que nos vean como aquella persona que se equivoca pero está decidido a
aprender de sus errores solo para agradar a nuestro Dios.
LOS BENEFICIOS DE LA INTEGRIDAD
La Integridad nos da confianza con otras personas: los que nos rodean confiaran en nosotros cuando no tratamos
de ocultar nuestros errores, sino que los reconócenos.
A la gente no le importa que tengamos defectos; le interesa que no aparentemos y que mostremos lo que
realmente somos.
La integridad nos hace andar confiados: no hay temor del qué dirán o me descubrirán. La integridad nos hace
habitar en la presencia de Dios y nos impide resbalar. Salmos 15:1-5,
1. La integridad es una cualidad que establece una clara distinción
entre los justos y los impíos.
Salmo 15:1-2 Señor, ¿quién habitará en Tu tabernáculo? ¿Quién morará en Tu monte santo? 2 El
que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón.
Salmo 36:1,3 La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus
ojos. […] 3 Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; ha dejado de ser cuerdo y de hacer el
bien.
Proverbios 12:5 Los pensamientos de los justos son rectitud; más los consejos de los impíos,
engaño.
ES UN REQUISITO INDISPENSABLE
Tito 1:7a Es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios.
Proverbios 16:2,11 Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; pero el Señor pesa
los espíritus
6. Tarde o temprano, el engaño se descubre.
Números 32:23 Sabed que vuestro pecado os alcanzará.
Proverbios 15:3 Los ojos del Señor están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos.
Proverbios 20:17 Sabroso es al hombre el pan de mentira; pero después su boca será llena de
cascajo.
Jeremías 7:9-11 Hurtando, [y] jurando en falso, […] 10 ¿vendréis y os pondréis delante de Mí en esta
casa sobre la cual es invocado Mi nombre, y diréis: Librados somos; para seguir haciendo todas
estas abominaciones? 11 ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es
invocado Mi nombre? He aquí que también Yo lo veo, dice el Señor. [V. también Jeremías 9:4-9;
Ezequiel 22:29-31.]
Lucas 12:2 Nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse.
1 Corintios 4:5b El Señor […] aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las
intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.
7. El Señor nos juzgará y retribuirá según nuestras obras. Tomará
en cuenta si hemos obrado con engaño y falsedad, o con justicia.
Salmo 24:3-5 ¿Quién subirá al monte del Señor? ¿Y quién estará en Su lugar santo? 4 El limpio de
manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas, ni jurado con engaño. 5 Él
recibirá bendición del Señor, y justicia del Dios de salvación.
Salmo 125:4,5a Haz bien, oh Señor, a los buenos, y a los que son rectos en su corazón. 5a Mas a los
que se apartan tras sus perversidades, el Señor los llevará con los que hacen iniquidad.
Proverbios 11:18 El impío hace obra falsa; mas el que siembra justicia tendrá galardón firme.
Proverbios 24:12 Si dijeres: Ciertamente no lo supimos, ¿acaso no lo entenderá el que pesa los
corazones? El que mira por tu alma, Él lo conocerá, y dará al hombre según sus obras.
Jeremías 17:10 Yo el Señor, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno
según su camino, según el fruto de sus obras.
Jeremías 32:19 Grande en consejo, y magnífico en hechos; porque Tus ojos están abiertos sobre
todos los caminos de los hijos de los hombres, para dar a cada uno según sus caminos, y según el
fruto de sus obras.
Dios en su palabra nos enseña a ser hombres y mujeres íntegras por eso
para ello debes ser:
1) Ser ejemplo a los demás: en obras, en palabras, en conducta etc, ser ejemplo
en tu familia, ser ejemplo a tu hogar, ser ejemplo a tus hijos, ser ejemplo en tu
trabajo. Recuerda los ojos de los hombres nos miran y ven con más facilidad
aquello en lo cual fallamos que las cosas agradables que somos capaces de
hacer.
2) Ser Justo, esta palabra significa: ser ecuánime, imparcial, objetivo, neutro,
equitativo es aquel que no busca ganancias deshonestas.
3) Para ser una persona íntegra necesitas ser: Temeroso de Dios, si esta
característica no está en nosotros nos será indiferente desarrollar una serie de
valores indispensables para poder transitar esta carrera por la vida. Debemos
llevar una vida donde procuremos a toda costa cuidar nuestra mente y corazón
para no pecar contra Dios
La persona íntegra desarrolla la confianza de los que le rodean, es poderosa
pues ejerce un liderazgo adquirido por la propia confianza de aquellos que le
siguen, es valiente pues no teme a lo que le pueda pasar porque su confianza está
en Dios.
Dios quiere bendecir nuestra vida, quiere que seamos parte de sus propósitos y
quiere usarte para que seas un canal a través del cual fluyan su amor, su perdón y
su misericordia. ¡Quiere que seas un representante de Él aquí en la tierra! En
nuestros hogares, en la iglesia, en tu trabajo, mientras estas en dificultades y aún
cuando estás a solas.
Tú has sido escogido para vivir de la manera en que lo haría Jesús en tu lugar.
Para ello nos costará morir a nuestros intereses y placeres una y otra vez pero al
hacerlo estaremos escogiendo ¡su vida y sus bendiciones! “Dios bendice a los que
tienen corazón puro, porque ellos verán a Dios.“, un mensaje muy similar se
menciona en el Salmo 24: “¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en
su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su
alma a cosas vanas, ni jurado con engaño.”
¿CÓMO SER UNA PERSONA INTEGRA? Comprométase a ser honesto, formal y confiable: No espere a que llegue el
momento crítico para decidir. Establezca prioridades en la vida y determine cuáles valores prevalecerán; determine
quién y cómo responderá ante cualquier situación de conflicto. Decida por anticipado que usted no tiene precio:
Para muchos ha sido muy fácil pasar una carga de droga por una cantidad fuerte de dinero sin medir las
consecuencias de ser encarcelado muchos años. Protéjase hoy decidiendo que no venderá su integridad: ni por
poder, venganza, orgullo o dinero, sin importar la cantidad. Comience con las cosas pequeñas: Todos tenemos
pequeñas zorras que hay que sacar; para algunos será en la vida sexual, para otros las finanzas, para otros el
matrimonio; con los padres e hijos, el trabajo, el diezmo, etc.