“MAX WEBER Y SU PRODUCCION SOCIOLOGICA”
JUAN BRAVO ZAMUDIO
1.-Vida y obra de Weber.- Max Weber es el primogénito del matrimonio
formado por Hellene Fallenstein y Max Weber y nació el 21 de abril de 1864. En
1877 escribió sus primeros textos académicos; en 1882 termino la educación
secundaria e ingresa a la universidad de Heideelberg para estudiar derecho. En
1889 obtiene el grado de doctor en derecho, magna cum laude. En 1892 inició su
carrera académica como dicente en la universidad de Berlín y el año siguiente se
casó con Marianne Schnitger. Entre 1898 y 1890 sufre “un estado de postración
nerviosa” que le obliga a renunciar a las cátedras. Incluso continuamente viaja por
Europa-incluso Estados Unidos- para impartir conferencias o participar en eventos
académicos. En 1903 dirigió las publicaciones archiv fur sozialwissenchaft und
socialpolitik y en 1909 grundiss der sozialokonomik.
2.-Campo objetual: acciones sociales.- Max Weber sostiene a lo largo de
toda su obra científica que una característica constante de la ciencia es que se
propone a explicar la realidad con arreglo a las causas.
Ante determinados fines el actor, elegir racional o razonablemente o no, los
medios para acceder a aquello que se propone, obrando en esa dirección para
obtener un determinado resultado. Para Weber el status lógico de las ciencias de
la cultura es similar al de las ciencias naturales porque ambas buscan la
explicación causal. Si bien por las características típicas del “objeto” cambian el
contenido del termina “causa” y el alcance de la imputabilidad.
Por lo que hace a los hechos en las ciencias naturales, en tanto “exteriores
a la subjetividad”, carecen de sentido aunque no de significación, pues, la
significación está dada por la importancia que le confiere el investigador que l
reviste en un momento determinado. La cuestión con respecto a esta significación
puede ser considerada una diferencia sustancial o no, proviene del planteamiento
del mismo Weber.
Extendiendo este punto de vista, entonces, no hay realidad; puesto que, lo
real es producido por el estudioso en el momento que lo observa y análisis para
explicarlo comprensivamente.
Weber comenta que no son conexiones de hechos entre cosas; si no
conexiones conceptuales entre problemas las que estañen la base de la actividad
de las distintas ciencias. Una nueva ciencia surge cuando se abordan nuevos
problemas con métodos nuevos y, pero esta vía, se descubren verdades que
inauguran nuevos puntos de vista significativos. Su “generalidad”, en efecto,
consiste precisamente en su carácter determinado. Cuando se lo toma en su
significación general, no proporciona ningún punto de vista específico desde el
cual se puede iluminar la significación de determinado elementos en la cultura.
Ahora bien, ‘el género más comprensible’ directamente típico de la
estructura provista de todo sentido de toda acción y, en especial, de la acción
social; es, por cierto, la acción orientada-en lo subjetivo-de manera estrictamente
racional, siguiendo medios a los que considera (subjetivamente) como
unívocamente adecuados para el logro de fines aprehendidos como
(subjetivamente) unívocos y claros.
Por ellos, entre más unívocamente este orientada una acción, como se ha
definido, de acuerdo con el tipo de racionalidad con relación a regular tanto menos
será posible comprender con sentido su curso a través de cualesquier
consideración psicológica.
En la teoría weberiana de la acción social se enfatiza el aspecto subjetivo
de la conducta humana. En consecu4ncia, la explicación subjetivo-causal de las
acciones sociales requieres de una metodología apropiada como lo plantea
Weber.
Sumando algunos elementos de la filosofía kantiana, Weber incorpora el
problema de la relación a los valores que están presentes en el mundo de la
política, y también, en todo proceso de indagación. Dentro de los tipos de acción
que Weber propone destaca dos de ellos.
Debido a ello, el objeto cognoscitivo lo constituye la acción social. Esta
acción provista de sentido que será estudiada por medio de la comprensión no
solo para conocer como sucede con un esquema causa-efecto; si no también
porque sucede (mecanismo medio-fin).
En congruencia con el interés cognoscitivo, la esfera de lo interpretable,
típica de las ciencias de la acción social, además del trabajo con base de
regularidades empíricas las conduce al imperativo de comprender las razones que
orientaron u orientan a la acción “a ser así y no de otra manera” lo que lleva a
realizar mayores operaciones que la simple constatación.
Asimismo, términos o conceptos como capitalismo, estado, corporación,
inglesa, religión, entre otros, designan, según la ciencia socio histórico, categorías
que se refieren a tipos determinados del obrar humano en sociedad.
Claro está que actuar en sociedad significa 1) un comportamiento
históricamente observado, o bien 2) un comportamiento construido teóricamente,
como objetivamente posible o probable, realizados por individuos en relación con
comportamientos reales, o representados como potencias, de otros individuos.
Este capítulo tiene una primera definición de estos conceptos generales que se
refieren a una clasificación de fenómenos; esto es, una definición por diferencia
especifica acerca de cuáles del universo de las conductas humanas pueden ser
caracterizadas como acciones sociales y, a partir de ello, realizar una aplicación
particular de la lógica predictiva.
También es cierto, que en ese mismo capítulo desarrolla como dispositivo
peculiar de las ciencias sociales el “tipo real” como media para producir
explicaciones. En síntesis, Weber construye su propuesta teórica y metodológica
con respecto al status lógico y el método de la ciencia de lo social en un contexto
de debate y polémica; enfrentando, y al mismo tiempo, deslindándose de
corrientes como la concepción kantiana, la postura romántica, la construcción
marxista y el enfoque positivista.
3.- el campo de producción: la sociología.- un punto de partida es aquel que
señala ningún análisis científico de lo social o cultural está alejado de las miradas
unilaterales, de acuerdo con Weber, las miradas son seleccionada, analizadas y
organizadas como objeto de indagación.
La ciencia social que este autor clásico estimulo fue una “ciencia de
realidad” cuya orientación lleva a comprender la realidad de la vida que nos
circunda; en el que todo mundo está inmerso en su especificidad.
En esta perspectiva, cuando se reflexiona sobre la vida, la vida misma
ofrece una infinita multiplicidad de procesos que surgen y desaparecen –
simultánea y sucesivamente-en el exterior e interior del ser humano. De igual
forma la infinidad subsiste con mayor evidencia al intentar comprenderlo en su
condicionamiento causal. Por ende, cualquier conocimiento conceptual de la
realidad que es infinita por la mente humana que es finita descansa en el principio
básico de que solo una parte de esa realidad constituye el objeto de la
investigación científica.
Esto en virtud de las ciencias que conciernen a lo social las cosmovisiones
personales se filtran a la hora de la argumentación distorsionan y dejan sentir su
gravitación de distinta forma. Ambas situaciones se establecen en ámbitos
absolutamente heterogéneos de la problemática.
Con respecto a los valores, en suma, siempre y en todo momento se trata,
en definitiva, no solo de alternativas, sino de una contienda a muerte;
irreconciliable entre ‘dios’ y ‘demonio’, por así decirlo.
La conveniencia de distinguir entre conocer y juzgar, por un lado; y el
acatamiento, tanto del proceder del científico de mirar la verdad de los hechos,
como del práctico de adherir a los propios ideales por el otro son la doble fase del
problema que enfrente continuamente el científico social para no confundir ambas
esferas.
La ciencia social también ilustra que toda acción o, en su caso, la no
acción-según las condiciones-implica, de acuerdo a sus repercusiones, una toma
de postura favorable respecto a cierto tipo de valores y, por tal motivo, en contra
de otros. En consecuencia, una de las operaciones primordiales de la ciencia
social es poner de manifiesto, para la comprensión, las ideas por las que se ha
luchado y se lucha real o inefectivamente.
Con todos estos presupuestos Weber afirma, que en el trasfondo del
esquema de la acción social como unidad básica de análisis, está la pretensión de
la sociología comprensiva para captar las conexiones de sentido de las acciones
sociales siempre hipotéticamente y de su sentido especifico. Este distinción y
definición se vuelve decisiva, en oposición a la historia, para la sociología
comprensiva dado que la sociología comprensiva se interesa por las conexiones
en desarrollo; por las acciones repetidas por los mismos agentes o extendida a
muchos (en ocasiones se dan ambos casos a la vez) cuyo sentido típicamente
homogéneo hace suponer a Weber la existencia de regularidades de hechos en la
acción social.
A partir de estos supuestos, Weber articula las acciones de comprensión y
explicación (en el sentido de imputación e indagación de causas, como se dijo en
el apartado anterior) para determinar el adjetivo de comprensiva que se le confiere
a su sociología, al postular que tato su comprensión explicativa como, a su vez,
una explicación comprensiva son parte de un mismo procedimiento.
En definitiva, con su propuesta de una sociología comprensiva Weber
completa el proceso de la constitución de la sociología como ciencia e inaugura
una tradición que marca de manera importante el campo sociológico, por lo
menos, desde entonces hasta nuestros días.
“Max Weber y su producción sociológica ” (2007) “El legado de los
clásicos: naturaleza, objeto y método de la sociología”, México, UNAM.
“LAS FIESTAS”
Comentario:
Las fiestas populares tradicionales, son una muestra característica de la
cultura y por ende de la identidad cultural. Las fiestas expresan huellas del tejido
social que representan cuyos intereses simbolizan y constituyen reflejo de la
identidad cultural de un pueblo según su tradición.
Las fiestas populares tradicionales, enmarcadas dentro de las tradiciones,
son una muestra característica de la cultura y por ende de la identidad, por tanto,
sigue siendo un objeto de estudio candente, a pesar de vivir en una sociedad
secularizada.
México es un país hermoso, lleno de cultura, historia y tradiciones que es
imposible no rescatar. La gastronomía de este gran país es excelente y ha servido
para inspirar a varias otras culturas.
Las fiestas patrias son todo un suceso que nos deja nuestro legado patriota,
son todo un orgullo para la soberanía del país que dota de identidad a nuestras
nuevas generaciones y dotan de un aprecio y apego de la sociedad por nuestras
tierras.
Las fiestas tradicionales son las que se rigen por el calendario católico,
aunque conserven aspectos de origen netamente prehispánicas. Esto se debe a
que los valores religiosos cristianos fueron impuestos por la conquista a sangre y
fuego. Como una manera de preservar sus costumbres religiosas, los indígenas
hicieron su propia interpretación de la religión adaptándola a sus creencias
ancestrales, provocando una síntesis muy particular.