Tamales Base de Soya
Tamales Base de Soya
DEPARTAMENTO DE BIOQUÍMICA-ALIMENTOS
TESIS
PRESENTA:
PQ.F.B. PASTOR MELENDEZ MARIA FERNANDA
PQ.F.B. TORIBIO GALLARDO YESENIA
DIRECTORA DE TESIS
D.C. Addi Rhode Navarro-Cruz
CODIRECTOR DE TESIS
D.C. Raúl Ávila Sosa-Sánchez
H. PUEBLA DE ZARAGOZA
Noviembre, 2018
ÍNDICE
RESUMEN
1. INTRODUCCIÓN……………………………………………………………………...…..1
2. MARCO TEÓRICO………………………………………………………………………..2
2.1 Gastronomía mexicana……………………………………………………………………...2
2.2 Obesidad y Sobrepeso en México………………………………………………………...4
2.3 Alimentos funcionales……………………………………………………………………….6
2.3.1 Prebióticos…………………………………………………………………………………..8
2.3.2 Fibra dietética……………………………………………………………………………..10
2.3.3 Saciedad asociada al consumo de fibra dietética………………………………….11
2.3.4 Inulina……………………………………………………………………………………....11
2.3.5 Beneficios de la inulina………………………………………………………………….12
2.4 La soya (Glycine max) …………………………………………………………………….15
2.4.1 Historia de la soya en México………………………………………………………….15
2.4.2 Composición de la soya………………………………………………………………...16
2.4.3 Beneficios de la soya…………………………………………………………………….16
2.4.4 Proteínas…………………………………………………………………………………...17
2.4.5 Beneficios asociados a la ingestión de proteínas………………………………….17
2.4.6 Proteínas y su papel en la saciedad…………………………………………………..18
2.4.7 Isoflavonas………………………………………………………………………………...19
2.4.8 Beneficios asociados con la ingestión de isoflavonas……………………………19
3. JUSTIFICACIÓN………………………………………………………….……………...21
4. OBJETIVOS………………………………………………………………….…………...22
5. DIAGRAMA DE TRABAJO………………………………………………….…………..23
6. MATERIAL Y METODOS……………………………………………………………….24
7. DESARROLLO EXPERIMENTAL……………………………………………………...26
8. RESULTADOS Y DISCUSIONES……………………………………………………...29
9. CONCLUSIÓN……………………………………………………………………………39
10. BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………………………...40
ANEXOS
INDICE DE TABLAS
INDICE DE FIGURAS
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1. Estrategias para la elaboración de alimentos funcionales…………………9
Tabla 8. Formulación final tamal de harina de soya 80% y harina de maíz 20%...31
Una de las estrategias que se trata de introducir para mejorar la dieta, es consumir
alimentos que, con independencia de aportar nutrientes, han demostrado
científicamente que afectan beneficiosamente a una o varias funciones del
organismo, de manera que proporcionan un mejor estado de salud y bienestar.
Estos alimentos, además, ejercen un papel preventivo ya que reducen los factores
de riesgo que provocan la aparición de enfermedades (Aranceta y col., 2003).
1
2. MARCO TEÓRICO
2.1 Gastronomía mexicana
Históricamente la cocina mexicana se comienza a gestar con la cocina prehispánica;
posteriormente, con la llegada de los españoles arriban también los esclavos
africanos, de manera que la cocina se transforma debido a la introducción de nuevas
técnicas e ingredientes provenientes de ambas culturas. A nivel nacional hay
ingredientes que se han empleado y compartido por centurias, del mismo modo se
han cohesionado a la gastronomía mexicana, como el uso del chile, frijol y maíz;
pero también hay condiciones climáticas, de altitud y suelo que originan recursos
naturales (ingredientes), que aunados a los efectos culturales, distinguen la
alimentación de cada región para crear cocinas regionales dentro del territorio
nacional (Guerrero, 2017; Viesca, 2012).
El maíz es el eje vertical por donde trepa el frijol que fija el nitrógeno al suelo por
acción de las bacterias del género Rhizobium. En el plano horizontal se encuentran
las calabazas y los quelites, útiles como alimento así como para controlar, por
distracción, a las plagas que azotan los cultivos. En las orillas crecen los chiles,
tomates, jitomates y otras plantas. El maíz mexicano tuvo su origen a partir del
teocintle, pariente silvestre que fue seleccionado y mejorado por la mano de los
prehispánicos asimismo conservado por los campesinos modernos para dar lugar a
no menos de 60 variedades de maíz en un lapso de 7,000 años (Román, 2013).
2
importantes para la humanidad, gracias a los cuales se han desarrollado
prácticamente todas las civilizaciones.
Por otro lado, desde la milpa hasta el plato, el frijol o ayocotl es el compañero fiel
por su sabor en muchos platillos a base de maíz. El frijol aporta proteína vegetal,
cuyos aminoácidos esenciales complementarios al maíz son la lisina y triptófano,
promoviendo así una adecuada síntesis de proteínas con alto valor nutricional.
También es fuente de hidratos de carbono complejos y su consumo regular
beneficia la salud del intestino al generar un almidón resistente, similar al que brinda
el maíz (Vela, 2010).
3
tiempos en los que se consumía de distintas formas, que toman su nombre de los
distintos tipos de relleno con los que cuenta (Oliva, 1977).
4
Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en
metros (kg/m2).
Un aumento en la ingesta de alimentos con alto contenido calórico que son ricos en
grasa, un descenso en actividad física debido a la naturaleza cada vez más
sedentaria de muchas formas de trabajo, nuevos modos de transporte y una
creciente urbanización.
A menudo los cambios en hábitos alimentarios y actividad física son consecuencia
de cambios ambientales, sociales asociados al desarrollo al igual que la falta de
políticas de apoyo en sectores como la salud, agricultura, transporte, planificación
urbana, medio ambiente, educación así como el procesamiento, distribución y
comercialización de alimentos (FAO, 2012).
5
2) Se presenta un aumento en el consumo de comida rápida y preparada fuera
de casa para un sector creciente de la población.
6
que contiene” (Thomas, 1994). Sin embargo, actualmente se definen como
“aquellos que contienen componentes biológicamente activos que ejercen efectos
beneficiosos y nutricionales básicos en una o varias funciones del organismo y que
se traducen en una mejora de la salud o en una disminución del riesgo de sufrir
enfermedades” (Olagnero y Cols., 2007).
7
un efecto fisiológico positivo o incluso sustitución parcial de un componente con
efecto negativo por otro con efecto positivo (Cadaval, 2005).
2.3.1 Prebióticos
Los alimentos funcionales más relevantes sobre los que recae la más sólida
evidencia científica son los probióticos, microorganismos vivos representados
fundamentalmente por los derivados lácteos fermentados sin embargo necesitan de
alimento para subsistir ahí es donde los prebióticos juegan un papel importante
siendo el sustrato trófico del probiótico, potenciales selectores de la flora colónica.
La asociación de un prebiótico y un probiótico se denomina simbiótico una relación
que se vuelve de suma importancia para lograr un efecto positivo en la salud
(Hernández y cols., 2015).
Los prebióticos son sustancias no digeribles por el hombre que forman parte de los
alimentos. Benefician al huésped estimulando de forma selectiva el crecimiento y/o
actividad de una o un número limitado de bacterias intestinales (Roberfroid, 2000).
También favorecen la absorción de minerales tales como el calcio, magnesio, zinc
y el hierro debido a la capacidad de unirse a ellos impidiendo, de este modo, su
absorción en el intestino delgado alcanzando el colon donde son liberados y
posteriormente absorbidos.
8
Tabla 1. Estrategias para la elaboración de alimentos funcionales
A. Reducción de la densidad – Disminuyendo el contenido de grasas.
energética del alimento
– Sustituyendo azúcares simples por edulcorantes
sin valor energético
– Incrementando el contenido de fibra.
– Incrementando el contenido de agua.
B. Modificación tecnológica- – Modificando la textura.
sensorial
– Disminuyendo la densidad (incrementando el
contenido de aire).
C. Modificación del contenido de – Aumentando el contenido de proteínas.
macronutrientes para producir
saciedad
D. Modificación del índice – Incorporando fibras o ingredientes que retrasen la
glicémico del alimento absorción de hidratos de carbono en el intestino
delgado.
E. Incorporación de ingredientes – Inhibiendo la sensación de apetito (bloqueando
funcionales señales orexigénicas o potenciando señales
anorexigénicas).
– Limitando la biodisponibilidad de nutrientes,
utilizando inhibidores de la acción de enzimas
digestivas.
– Estimulación del gasto energético (termogénesis).
– Haciendo modificaciones en la composición de la
microbiota colónica.
F. Dietas completas – Elaboración de alimentos/platos nutricionalmente
equilibrados y completos que puedan sustituir algún
tiempo de comida y que combinen varios
ingredientes funcionales que favorezcan un mejor
control de la ingesta de energía y nutrientes, así
como del gasto metabólico.
9
Algunos estudios sugieren que los prebióticos podrían ejercer efectos fisiológicos
beneficiosos para la salud y el bienestar del organismo, en relación con su
capacidad para modular la microbiota intestinal. Estos efectos pueden ser ejercidos
no sólo en el colon, sino también en todo el organismo contribuyendo, de esta forma,
a reducir el riesgo de padecer ciertas enfermedades intestinales o sistémicas
(Corzo, 2015).
Los alimentos más ricos en fibra son los cereales enteros, seguidos de las
legumbres y frutos secos. Poseen abundante fibra soluble gran parte de las frutas,
legumbres, avena y cebada. Los vegetales y los granos de cereales especialmente
trigo y maíz son ricos en fibra insoluble; esta fibra tiene la capacidad de retener agua
e incrementar el volumen fecal, regulando el movimiento intestinal. Del total de fibra
ingerida en la dieta, aproximadamente el 20% es soluble y el 80% insoluble. Ambas
son importantes para la salud, pero es la soluble la que más se ha asociado a la
disminución de los factores de riesgo cardiovascular, y a un menor riesgo de
enfermedad aterosclerótica (Fernández ,2010).
10
2.3.3 Saciedad asociada al consumo de fibra dietética
Los alimentos ricos en fibra dietética tienden a dar una sensación de plenitud y
tienen una densidad energética baja. Por lo tanto, se sostiene que la fibra dietética
podría promover una sensación de satisfacción además de saciedad (retraso en la
necesidad de volver a comer), jugando un papel importante en el control del balance
energético y en el peso corporal. Esto está apoyado por datos prospectivos
observacionales que muestran una asociación negativa entre el consumo de fibra
dietética, índice de masa corporal, porcentaje de grasa corporal y peso corporal.
Hay indicaciones de que los granos integrales también pueden ayudar en la
regulación del peso corporal. Además, se sugiere que los alimentos con un índice
glicémico (IG) bajo sacian más que los alimentos con IG alto (Ruiz, 2008).
2.3.4 Inulina
La inulina es un prebiótico, es decir, “un ingrediente alimenticio no digerible que
produce un efecto beneficioso en el hospedador al estimular el crecimiento selectivo
y/o la actividad metabólica de un número limitado de bacterias en el colon”
(Villanueva, 2015).
11
La inulina está constituida por moléculas de fructosa unidas por enlaces β-(2-1)
fructosilfructosa, utilizando el término "fructanos" para denominar este tipo de
compuestos (Fig. 2).
Dada su configuración química, los fructanos no pueden ser hidrolizados por las
enzimas digestivas humanas, por lo que permanecen intactos en su recorrido por la
parte superior del tracto gastrointestinal; no obstante, son hidrolizados y
fermentados en su totalidad por las bacterias de la parte inferior del tracto
gastrointestinal (intestino grueso, colón). De esta manera, este tipo de compuestos
se comportan como fibra dietética. Los fructanos aportan un valor calórico reducido
(1,5 kcal/g) si se comparan con los carbohidratos digeribles (4 kcal/g) (Madrigal y
Sangronis, 2007).
12
Entre las terapias farmacológicas y no farmacológicas se encuentra la ingesta de
fibra dietética, debido a que el consumo de fibra, principalmente soluble, disminuye
los triglicéridos séricos, y las concentraciones de colesterol LDL, lo que contribuye
a la protección contra enfermedades cardiovasculares esto de acuerdo con un
estudio realizado por el Instituto de Endocrinología y Nutrición de la Universidad de
Valladolid, en el que se demostró que el aumento en la ingesta de 3 gramos de
inulina proveniente de una galleta enriquecida reduce los niveles de colesterol LDL
en pacientes obesos (De Luis, 2010).
Por otro lado, la diabetes se encuentra en el segundo lugar entre las causas de
mortalidad en México. Se ha visto que un incremento en el aporte de fibra soluble
(hasta 50 g/día), a partir de alimentos naturales y no en forma de suplementos,
mejora aún más los niveles postprandiales glucémicos. Sin embargo, en cuanto al
efecto de la inulina en la disminución de las concentraciones plasmáticas de glucosa
existe controversia (Ruiz, y Cols., 2002).
13
industria alimentaria como sustitutos de azúcares y grasas. También suelen aportar
a los alimentos textura, estabilizar la formación de espuma, mejorar cualidades
sensoriales de los productos lácteos fermentados, galletas, mermeladas, pan y
leche (Betancur, 2003).
14
la inulina como sustituto del azúcar permite obtener una masa más blanda (Trejo y
Cols., 2016).
En el decenio de 1970, México fue uno de los primeros países latinoamericanos que
desarrolló diferentes productos con soya y donde se ha utilizado la proteína de soya
(PS) en un porcentaje de 20 a 30% para enriquecer o sustituir a la proteína de origen
animal de varios productos y hacerlos de esta manera más económicos (Torres,
2009).
15
2.4.2 Composición de la soya
EL grano de soya contiene diversos macronutrientes y micronutrientes necesarios
para la nutrición humana. En la Tabla 2 se muestran las características nutricionales
del frijol de soya.
Histidina 26
Isoleucina 49
Leucina 82
Proteínas 36 Metionina + Cisteína 26
Fenilalanina +Tirosina 90
Treonina 38
Triptófano 13
Valina 50
15% Ac grasos saturados
Lípidos 19 24% Ac grasos monoinsaturados
60% Ac grasos poliinsaturados
70% Carbohidratos complejos (almidón)
Carbohidratos 30
30% Carbohidratos simples
7 g fibra soluble
Fibra dietaría 17
10 g fibra insoluble
16
salud, con el potencial de reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles
(Martino, y cols, 2011).
2.4.4 Proteínas
La concentración proteica de la soja es la mayor de todas las legumbres. Pero no
sólo es importante por la cantidad, sino que también lo es por su calidad (De Luna,
2006). Según la OMS estableció que la proteína de soja contiene todos los
aminoácidos esenciales y en cantidades suficientes para alcanzar los
requerimientos de ingesta de proteínas acordes a las necesidades de edad y
situación biológica.
Una taza de frijoles de soya cocidos proporciona 16.6 g de proteína, que equivale
a 30% de la ingesta dietética recomendada (IDR) de proteína para un adulto de 70
kg (Torres, 2009).
Además de su valor nutricional, los alimentos a base de soya proveen una serie de
beneficios para la salud (Newman, y cols, 2007).
17
La menor incidencia de estas enfermedades en las sociedades orientales, donde el
consumo de soja es considerablemente alto, resalta la importancia de la dieta y
resalta las propiedades beneficiosas de la soja. Muchos de los beneficios de la soja
se han atribuido a la aparición de varios compuestos bioactivos parecen
proporcionar un efecto preventivo al reducir o incluso inhibir los mecanismos del
desarrollo de la enfermedad. Por lo tanto, algunas de sus propiedades más
importantes, por ejemplo, actividades antioxidantes, antiinflamatorias o
estrogénicas, pueden estar involucradas en la prevención de enfermedades (Hany,
2011)
18
energía. El efecto sacietógeno de las proteínas alimentarias se ha observado tanto
para una sola comida como para períodos mayores de 24 horas (Paddon-Jones,
2008).
2.4.7 Isoflavonas
Las isoflavonas tienen una estructura química similar a la del Estrógeno Hormonal,
por lo tanto, se les suele llamar Fitoestrógenos. Los fitoestrógenos se pueden unir
a los receptores de estrógenos en el cuerpo, aunque con baja afinidad y tienen
actividades biológicas en el cuerpo que muchas veces imitan a las del estrógeno
(Howes, y Cols., 2006).
Los tres fitoestrógenos más comunes en los productos de soja son daidzeína,
genisteína, gliciteína. Además de sus actividades fitoestrogénicas, daidzein y
genistein también son conocidos por tener poderosos efectos antioxidantes invivo
que pueden ser fisiológicamente importantes (Williamson, y Cols., 2006).
19
(Kusuma, 2015), además la genisteína, sería el principal anticancerígeno, por sus
propiedades antioxidantes y como inhibidor de las proteínas tirosina-quinasas. Esta
característica, es la que se vincula con la prevención y tratamiento del cáncer
(Newman, y Cols, 2007).
20
1. JUSTIFICACIÓN
La obesidad infantil y adulta se ha convertido en un serio problema de Salud Pública
mundial, el cual tiene a México en el primer lugar, a pesar de ello, la oferta de
alimentos que aportan poco valor nutricional pero que son ricos en grasas sobre
todo saturadas y carbohidratos refinados sigue siendo muy alta y las opciones
equiparables, pero más saludables en el mercado son escasas.
21
2. OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
22
5. DIAGRAMA DE TRABAJO
A cada formulación se le
La formulación final será la que hará un análisis sensorial Hasta tener el número
tenga la mayor cantidad posible de con escala hedónica de 5 de formulaciones que
soya e inulina y que sea aceptada puntos sea necesario
sensorialmente
✓ Determinación de ✓ Textura
proteínas ✓ Color
✓ Determinación de ✓ Olor
Selección final de la formulación y
humedad ✓ Sabor
comparación de análisis proximal
✓ Determinación de y sensorial del tamal de receta
cenizas tradicional y el tamal
✓ Determinación de nutricionalmente modificado
Extracto etéreo
✓ Determinación de
fibra cruda
✓ Textura
✓ Color
✓ Olor
✓ Sabor
23
6. MATERIAL Y METODOS
MATERIAL:
Materia prima Harina de soya, harina de maíz, aceite vegetal, agua, bicarbonato
de sodio, inulina, hojas para tamal, relleno (jarocho o alguna versión de alta
aceptación).
REACTIVOS: De grado analítico: Los necesarios para cada determinación.
EQUIPO: El que se indica a continuación:
Tabla 3. Equipo requerido para las determinaciones
Equipo Marca
Báscula Tor Rey PCR-20
Balanza analítica OHAUS E01140
Estufa Coriat PC-6
Horno Felisa S/N
Mufla SIB LINDBERG 51848
Potenciómetro CONDUCTRONIC PH1
Autoclave Cisa-AS-26
Estufa de incubación BG-E41
Campana de flujo laminar SEV-CLFV-102
MÉTODOS
ANALISIS SENSORIAL
Tabla 4. Método para análisis sensorial.
DETERMINACIÓN METODO REFERENCIA
ANÁLISIS SENSORIAL ESCALA ANZALDÚA, 1994
HEDÓNICA
24
ANALISIS QUÍMICOS
25
7. DESARROLLO EXPERIMENTAL
Para la elaboración del tamal, se realizó la determinación del porcentaje adecuado
de harina de soya e inulina, entendiéndose como adecuado al de mayor aceptación
sensorial y mayor porcentaje posible de harina de soya. Para el primero se partió
de una formulación tradicional de tamal, el cual contenía 100% harina de maíz como
se muestra en la tabla 7, a partir de esa formulación base se fue sustituyendo 5%
harina de soya por 5 % de harina de maíz contenida, obteniéndose un total de 20
formulaciones principales las cuales se muestran en el anexo 1, para determinar el
contenido de inulina se recurrió a revisar bibliografía referente.
Tabla 7. Formulación base (para 4 piezas de 100g de tamal).
Harina de Maíz 164 g
Manteca de cerdo 55 g
Sal 5g
Bicarbonato 0.2 g
Agua 250 ml
Para que el tamal fuese más saludable se decidió hacer una sustitución de manteca
de cerdo por aceite vegetal de soya de manera proporcional. Por otro lado, para la
cocción se optó inicialmente por una envoltura en hoja de mazorca ya que es la más
tradicional sin embargo se probaron diferentes envolturas, las cuales son: hoja de
plátano, papel aluminio y película plástica adherible, esto para comprobar si existían
diferencias favorables en las características sensoriales.
• Apariencia
• Sabor
• Color
• Olor
• Textura
26
Las cuales se califican en una escala de 1 a 5 en donde:
1: Me disgusta mucho
2: Me disgusta
3: Ni me gusta ni me disgusta
4: Me gusta
5: Me gusta mucho
Después se eligieron los rellenos en el caso del tamal salado se probó mole poblano
con pollo, salsa verde con pollo, rajas con queso y adobo con pollo, estas se
evaluaron de la forma antes mencionada, para identificar el relleno que va mejor
con la formulación final. En el caso de los tamales dulces para ambas versiones fue
crema pastelera con el propósito de mejorar la aceptación al asemejarse más a los
tamales dulces tradicionales.
27
Posteriormente se realizó un análisis gráfico y estadístico (Análisis de varianza)
pada establecer una comparación entre productos resultantes, asimismo analizar sí
había alguna diferencia estadísticamente significativa.
28
8. ESULTADOS Y DISCUSIONES
En base al anexo 1, cada formulación se evaluó el comportamiento de la harina de
soya, harina de maíz e inulina, la primera observación fue que la textura no se
asemejaba a la de un tamal convencional en las formulaciones del 50% al 100% de
soya, esto atribuido a la gran cantidad de proteínas así, que se agregó harina de
arroz a la formulación debido a sus propiedades de suavidad que proporciona, sin
embargo, esta adicción no favoreció la textura de la masa optándose por eliminarla.
Por otro lado, se probaron diferentes envolturas antes mencionadas, para verificar
si había alguna diferencia, observándose que la textura se favorecía más cuando el
tamal era envuelto en hoja de plátano y cubierto por aluminio que cuando era
envuelto en el resto de las envolturas, la apariencia y textura que presentaba se
asemejaba a un tamal tipo jarocho, además para mantener mejor el calor se le
añadió una envoltura de papel aluminio. La elección de envoltura se realizó con las
formulaciones que contenía mayor porcentaje de soya debido a que la textura se ve
modificada por ésta.
Las formulaciones más aceptadas, fueron las de 50%, 60%, 70% y 80% de harina
de soya todas con 10 g de inulina, las cuales se muestran en el anexo 2:
29
Figura 5. Formulación 12. Figura 6. Formulación 14.
Figura 7. Formulación 16
En la Figura 3, se muestra la apariencia de un tamal convencional tipo jarocho sin
relleno.
30
Para seleccionar la formulación final, la cual se muestra en la tabla 8, se realizó un
segundo análisis sensorial a estas 5 formulaciones, resultando con mayor
aceptación la formulación 80% harina de soya 20% harina de maíz, después de la
formulación 100% maíz.
31
compacta y con formación de costras resultado no favorable para un tamal
tradicional.
32
Figura 12. % de Aceptaciónde las distintas
versiones de tamal dulce.
100%
100%
76%
80% 65%
59%
Aceptación
60%
40%
20%
0%
Versión 1 Versión 2 Versión 3 Versión 4
Tamales dulces
Se evaluó cada versión con el análisis sensorial antes utilizado, los datos resultantes
se graficaron de forma porcentual con ayuda de una gráfica de barras para hacer
más visibles los resultados obtenidos, los cuales se muestran en la figura 12.
En las figuras 10 y 11 se observan los tamales de fresa con y sin saborizante, ambos
tienen colorante para darle una apariencia más convencional. A pesar de que
aparentemente se ven iguales, los panelistas fueron capaces de distinguir el olor y
sabor a fresa en aquella versión que contiene el saborizante, otorgándole una mayor
puntuación quedando con un 100% de aceptación mientras que el que no poseía
saborizante tuvo un 76 %.
Las versiones más aceptadas sensorialmente son las de fresa sin embargo se eligió
las de mayor aceptación para ambos sabores, dando como resultado las siguientes
formulaciones finales:
33
Tabla 9. Formulación de tamal de chocolate con harina de soya 80%
y harina de maíz 20%.
Harina de soya 98.4 g
Harina de maíz 24.6 g
Cocoa 41 g
Inulina 10 g
Bicarbonato 0.1 g
Aceite vegetal 55 ml
Agua 300 ml
Stevia 4g
34
En la figura 13, se muestran los resultados de los rellenos que se probaron para la
versión salada, la cual se hizo con un total de 30 panelistas no entrenados que
evaluaron cada tamal por medio de una escala hedónica de 5 puntos ya antes
mencionada, observándose que el relleno con mayor aceptación es el de adobo con
pollo el cual tuvo un promedio de 4.8 puntos, esto debido a la semejanza de la
textura de la formulación final salada con la de una tamal jarocho, seguido con 3.6
puntos el tamal de rajas con pollo, después el de mole con pollo con 2.8 puntos y el
de salsa verde con 2.2 puntos. Eligiéndose así el adobo con pollo como relleno
(Véase figura 14 y 15).
Figura 14. Tamal con relleno. Figura 15. Relleno adobo con pollo.
Figura 16. Tamal de fresa con saborizante y relleno Figura 17. Tamal de chocolate sin saborizante y
de crema. relleno de crema.
35
Una vez obtenidas las distintas formulaciones con sus respectivos rellenos se
realizaron las respectivas evaluaciones (análisis sensorial con escala hedónica), en
la primera se comparó un tamal 100% maíz y la reformulación final obtenida, ambas
preparadas con la misma metodología, la misma cantidad y tipo de relleno, en la
segunda se compararon las dos versiones dulces elegidas, ambas con la misma
cantidad y tipo de relleno.
Figura 18. Tamal 100% maíz Figura [Link] 80% soya- 20%
Apariencia maíz
4.8
Apariencia
4.7
Textura Sabor
4.4 4.4 Textura Sabor
4.2 4.3
4.5
4.3
4.6
4.5
Olor Color Olor Color
3.9
Textura Sabor
Textura Sabor
3.4 3.2
3.8 3.8
4.0
4.0 4.0 4.1
Olor Color Olor Color
36
En las figuras 18 y 19, se muestra los resultados obtenidos de dicha evaluación
donde se aprecia que, a pesar de existir diferencias aparentes entre las gráficas, el
nivel de aceptación del tamal salado reformulado con relleno es buena en
comparación al tamal con relleno 100% maíz.
Sin embargo, para comprobar si la diferencia entre los dos tamales es significativa
se realizó un análisis estadístico para cada aspecto evaluado. En el anexo 4 se
observa los resultados del análisis antes mencionado, demostrando que la
diferencia entre ambos tamales no es estadísticamente significativa debido a que la
probabilidad resultante para cada aspecto es mayor a 0.05.
En las figuras 20 y 21, se muestra los resultados obtenidos de la evaluación
comparativa hecha a los tamales dulces con su respectivo relleno, donde se aprecia
una mayor aceptación del tamal de chocolate con respecto al de fresa.
37
ligeramente menor al reportado por Bautista y Cols. 2008 (Véase anexo 5), en su
estudio Valor Nutritivo de Alimentos Típicos Guanajuatenses. De igual manera es
menor a los valores establecidos por el Instituto de Nutrición de Centro América y
Panamá-INCAP, en el 2012 (Véase anexo 6), esto es importante en la industria de
alimento ya que el contenido de humedad de las matrices influye directamente en
el mantenimiento de este y sobre los métodos de conservación a utilizar.
Por otro lado, el porcentaje de proteína cruda de la formulación final del tamal de
soya es de casi el doble que en los tamales reportados en el estudio de Bautista
(2008) y del triple reportado en los valores establecidos por el (INCAP) (2012), con
lo cual se demuestra que la formulación final del tamal de soya tiene un buen
porcentaje de proteína lo que mejora nutricionalmente al alimento.
En cuanto al extracto etéreo el porcentaje de este no varía mucho que al reportado
en el estudio antes mencionado. Además, el porcentaje de cenizas fue ligeramente
menor al reportado por Bautista y Cols. (2008), sin embargo, mayor a los valores
reportados por (INCAP) (2012), lo cual hace referencia a la cantidad de minerales
en el tamal de soya que, si bien no aumenta, permanece en un rango normal para
un tamal. Respecto a la fibra cruda es ligeramente mayor al del estudio de Bautista
(2008). Sin embargo referente a la fibra dietética se observa que en el tamal de soya
se obtuvo un porcentaje de 17.61% y en lo reportado no contiene fibra cruda según
la (INCAP, 2012), aunque de acuerdo con el departamento de agricultura de
Estados Unidos (USDA por sus siglas en inglés) un tamal tradicional posee un total
de 3.1% por lo cual se puede decir que la nueva formulación aumento de una forma
positiva la cantidad de esta, este beneficio atribuido a la adicción de inulina como
fuente importante de fibra.
38
9. CONCLUSIÓN
En esta investigación se logró desarrollar un tamal nutricionalmente modificado a
base de soya (Glycine Max) e inulina.
Un producto que aporta una gran cantidad de nutrientes, pero sobre todo con
buenos atributos sensoriales es importante ya que determina la aceptación de un
producto alimenticio, las reformulaciones desarrolladas tanto la versión dulce como
la salada, presenta una buena aceptación por consumidores de prueba en una
evaluación sensorial por escala hedónica.
39
10. BIBLIOGRAFÍA
Astrup, A. (2005) The satiating power of protein—a key to obesity prevention. The
American Journal of Clinical Nutrition, 82 (1): 1–2.
Badui, S. (2006). Química de los alimentos (4a edición) México: Pearson Addison Wesley.
Barrera A., Rodríguez A., Molina M. (2013). Escenario actual de la obesidad en México.
febrero 18, 2017, de Revista Médica Instituto Mexicano del Seguro Social
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44
Anexo 1. Formulaciones con porcentaje de harina de maíz y harina de soya.
Formulación base 100% harina de maíz
Formulación 1 95% harina de maíz/ 5% harina de soya
Formulación 2 90% harina de maíz/ 10% harina de soya
Formulación 3 85% harina de maíz/ 15% harina de soya
Formulación 4 80% harina de maíz/ 20% harina de soya
Formulación 5 75% harina de maíz/ 25% harina de soya
Formulación 6 70% harina de maíz/ 30% harina de soya
Formulación 7 65% harina de maíz/ 35% harina de soya
Formulación 8 60% harina de maíz/ 40% harina de soya
Formulación 9 55% harina de maíz/ 45% harina de soya
Formulación 10 50% harina de maíz/ 50% harina de soya
Formulación 11 45% harina de maíz/ 55% harina de soya
Formulación 12 40% harina de maíz/ 60% harina de soya
Formulación 13 35% harina de maíz/ 65% harina de soya
Formulación 14 30% harina de maíz/ 70% harina de soya
Formulación 15 25% harina de maíz/ 75% harina de soya
Formulación 16 20% harina de maíz/ 80% harina de soya
Formulación 17 15% harina de maíz/ 85% harina de soya
Formulación 18 10% harina de maíz/ 90% harina de soya
Formulación 19 5% harina de maíz/ 95% harina de soya
Formulación 20 100% harina de soya
45
Anexo 2. Formulaciones con mayor porcentaje de aceptación.
Formulación 10 Inulina 10g
Harina de soya 50%
Harina de maíz 50%
Aceite vegetal de soya 55 ml
Formulación 12 Inulina 10g
Harina de soya 60%
Harina de maíz 40%
Aceite vegetal de soya 55 ml
Formulación 14 Inulina 10g
Harina de soya 70%
Harina de maíz 30%
Aceite vegetal de soya 55 ml
Formulación 16 Inulina 10g
Harina de soya 80%
Harina de maíz 20%
Aceite vegetal de soya 55 ml
46
Anexo 3. Formulaciones dulces (fresa y chocolate)
Harina de soya 98.4 g
Harina de maíz 24.6 g
Versión 1 Cocoa 41 g
Chocolate Inulina 10 g
Bicarbonato 0.1 g
Cocoa Aceite vegetal 55 ml
Con saborizante Agua 300 ml
Stevia 4g
Saborizante 3 ml
Harina de soya 98.4 g
Versión 2 Harina de maíz 24.6 g
Chocolate Cocoa 41 g
Inulina 10 g
Cocoa Bicarbonato 0.1 g
Aceite vegetal 55 ml
Agua 300 ml
Stevia 4g
Harina de soya 131.2 g
Versión 3 Harina de maíz 32.8 g
Fresa Inulina 10 g
Bicarbonato 0.1 g
Con colorante y saborizante Aceite vegetal 55 ml
Agua 235 ml
Stevia 3g
Saborizante de fresa 3 ml
Colorante 1gota
Harina de soya 131.2 g
Versión 4 Harina de maíz 32.8 g
Fresa Inulina 10 g
Bicarbonato 0.1 g
Con colorante Aceite vegetal 55 ml
Agua 235 ml
Stevia 3g
Colorante 1gota
47
Anexo 4. Medias del tamal tradicional y del tamal reformulado.
Media P < (0.05)
APARIENCIA
Tamal 100% maíz 4.83
Tamal 80% soya- 20% 0.4092
4.69
maíz
SABOR
Tamal 100% maíz 4.45
Tamal 80%soya- 20% 0.238
4.27
maíz
OLOR
Tamal 100% maíz 4.52
Tamal 80%soya- 20% 0.3182
4.34
maíz
COLOR
Tamal 100% maíz 4.59
Tamal 80%soya- 20% 0.4458
4.45
maíz
TEXTURA
Tamal 100% maíz 4.41
Tamal 80%soya- 20% 0.2319
4.21
maíz
Se considera diferencia significativa si P< 0.05
48
Anexo 5. Bautista (2008) Composición química de tamales (g/ 100 g de muestra
original).
49
Anexo 6. INCAP (2012) Composición de alimentos en 100g de porción comestible.
50