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Legado literario de José B. Adolph

La entrevista discute la obra del escritor peruano José B. Adolph y por qué es importante estudiarla desde la academia literaria. Adolph desarrolló una narrativa introspectiva y humanista utilizando diferentes géneros como la ciencia ficción y la novela histórica. Algunas de sus obras como "La ronda de los generales" y "La verdad sobre Dios y JBA" contienen elementos autorreferenciales aunque de forma irónica.
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Legado literario de José B. Adolph

La entrevista discute la obra del escritor peruano José B. Adolph y por qué es importante estudiarla desde la academia literaria. Adolph desarrolló una narrativa introspectiva y humanista utilizando diferentes géneros como la ciencia ficción y la novela histórica. Algunas de sus obras como "La ronda de los generales" y "La verdad sobre Dios y JBA" contienen elementos autorreferenciales aunque de forma irónica.
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Daniel Salvo: “Adolph desarrolla

RED una novelística y cuentística


LITERARIA
PERUANA
introspectiva y humanista”
DICIEMBRE 9, 2020 ⁄ REDLITPERU
Organización cultural y
literaria

Carmen Alvarez Cucho

Universidad Nacional Federico Villarreal

Inicio La narrativa de José B. Adolph (1933-2008) sigue vigente hasta el día de

Artículos hoy. Sus obras, especialmente sus cuentos, son una muestra de una
lúcida re exión losó ca y una aguda inteligencia por revelar la
Eventos
naturaleza humana en clave ciencia cción. Sin embargo, Adolph fue
Diálogos y entrevistas
más que esto. En palabras de Daniel Salvo, fue un escritor lúcido y
Reseñas
multifacético para su tiempo (los años 60, 70 y 80), ya que utilizó
Cátedra virtual
diferentes registros para expresar su “peculiar” y “contestataria” manera
Bibliografía esencial de pensar. Daniel Salvo (1967) es un reconocido escritor peruano de
Creación ciencia cción, fantasía y terror y un importante investigador sobre la
Noticias ciencia cción en Latinoamérica. Además, mantuvo una amistad con el
Guía para publicación “escritor de culto” hasta su muerte. En esta entrevista, nos señala el
Nosotros aporte de la obra de José B. Adolph para la literatura peruana, algunas

Contacto temáticas de la cuentística adolphiana y anécdotas detrás del tintero.

¿Por qué es importante estudiar a José B. Adolph desde la academia


literaria?

D.S: Para empezar, no formo parte de la academia porque no he


Buscar …
 estudiado Literatura. Sin embargo, a raíz de tu pregunta, encuentro la
respuesta. Lo usual para la academia es estudiar temas como el
indigenismo, la violencia urbana, entre otros. En contraste, la narrativa
de Adolph es muy peculiar y no se ajusta a los tópicos más predecibles.
¿QUÉ ES LA RED LITERARIA Es más, se sale de los lineamientos establecidos y rompe esquemas
PERUANA?
preconcebidos en el panorama literario de nuestro país. En ese sentido,
estudiar a Adolph me parece una práctica rupturista, pues su gura se
ubica por fuera del canon literario.

SÍGUENOS
Carmen Alvarez: En relación a la biografía de Adolph, ¿consideras
que algunas de sus obras son autorreferenciales? Creo que un
ejemplo podría hallarse en La verdad sobre Dios y JBA…

Daniel Salvo: De todas las obras que he leído de Adolph, hay una novela
que me llama la atención respecto al tema que mencionas: La ronda de
los generales (1973).En ella,hace referencias a sí mismo como escritor de
ciencia cción, un género que asume como un conjunto de historias
sobre marcianos y naves espaciales. Otro libro, como ya lo has
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señalado, es La verdad sobre Dios y JBA, que aparenta ser una alusión
Introduce tu dirección de correo directa al propio Adolph por el título ( JBA = José B. Adolph). Es una
electrónico para seguir esta novela delirante de ciencia cción que mezcla tópicos sobre
página y recibir las noti caciones
inteligencias arti ciales y sectas religiosas. Todo eso trabajado desde los
de las nuevas publicaciones en tu
buzón de correo electrónico. códigos de la ironía. Sin embargo, es necesario aclarar que la referencia
sobre Adolph es una broma para el autor que aparece en la cción. No
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existe una relación directa con el escritor real.
Introduce tu dirección de corr
CA: ¿Desde qué otra perspectiva se puede estudiar la narrativa de
Seguir Adolph?

DS: Además de escribir literatura de ciencia cción y literatura


fantástica, él era un narrador multifacético debido a los diferentes
registros que manejaba. Prueba de eso es que destacó también en el
realismo y la novela histórica. En esta última, por ejemplo, resalta una
obra titulada Dora (1989) que cuenta la historia de Dora Mayer. La vida
de este personaje despertó muchos comentarios en su tiempo, pues
Mayer fue una reconocida lósofa de la asociación proindigenista. De
repente, empieza a llamarse a sí misma como Dora Mayer de Zulen, ya
que a rmaba ser la esposa del lósofo Pedro Zulen. Este episodio resulta
ser un enigma y nadie sabe si ese matrimonio existió realmente o no. La
solución a todo ese asunto lo brinda Adolph en la novela. Adolph recrea
la gura de una persona que fue aparentemente lúcida en temas sociales,
pero al mismo tiempo obsesionada por el amor de un hombre. En pocas
palabras, la obsesión pasional la llevó a crear una cción. Por cierto, ese
lado intenso y psicológico sería interesante de analizar en la escritura de
Adolph. De otro lado, Dora se asemeja a Conversación en La Catedral
porque te hace vivir en los años 50 de Lima. Te transporta a ese tiempo,
sobre todo al panorama de las turbas sociales. Ese contexto ciertamente
también in uyó en la alteración de la propia Dora.

CA: ¿Llegaste a conocer a José B. Adolph? Y si lo conociste, ¿hay alguna


anécdota que quieras contarnos?

D.S: Cierto día del 2002, navegando en internet, encontré una página
llamada Ciberayllu. En ella, Adolph publicaba sus cuentos y cada texto
estaba acompañado de su correo electrónico. Entonces decidí escribirle
con la intención de invitarlo a tomar un café e iniciar una conversación.
Yo me esperaba que se diera ese diálogo y después un “hasta nunca”. Por
supuesto, no fue así. Después de ese encuentro, me volví asiduo en
visitarlo a su departamento de la calle Charango en Mira ores. Quiero
creer que se inició una amistad con él a partir de ese día. Mensualmente
teníamos un encuentro en el cual conversábamos y nos prestábamos
libros al margen de la literatura. Cuando falleció en el 2008, yo lamenté
mucho su muerte. Me sentí un poco depresivo porque una semana antes
fuimos a caminar. Fue la única vez que lo hicimos, pues siempre nos
reuníamos solamente en su apartamento. Y aquel día fue la última vez
que nos vimos. 

Una anécdota jocosa que recuerdo es que Adolph criticaba mucho a


Luis Alberto Sánchez por su libro de literatura peruana. Él decía que
Sánchez inventaba y exageraba las cosas de lo que realmente había
ocurrido: “Sobre mí dice que yo primero pienso en alemán y que, al
escribirlo, lo traduzco en español, pero jamás he hecho algo así”,
comentaba. Otra anécdota graciosa es que Adolph amaba a los gatos.
Tenía una gata llamada Misha. Aparece con ella en una foto de Caretas
simulando a Dalí, es decir, saltando con la gata mientras abría los ojos de
manera desorbitada y sacaba la lengua. Era bastante irreverente. No le
gustaban las formalidades. Generalmente lo encontraba en bividí o con
ropa súper cómoda.

CA: ¿Cuáles son las referencias literarias, tanto extranjeras como


peruanas, de José B. Adolph?

D.S: Cuando conversábamos sobre ciencia cción, yo notaba en su


biblioteca que tenía varios libros del escritor británico H. G. Wells, a
quién admiraba. Ciertamente, Wells desarrollaba una narrativa de
ciencia cción de 15 minutos en el futuro. Vale decir, no escribía sobre
imperios galácticos o historias similares sino lo que podría ocurrir en 15
minutos. Otra temática que le llamaba la atención es cómo algunos
escritores convertían situaciones completamente cotidianas en
universos extraterrestres. Pienso en la novela Rascacielos (1975)de J.G
Ballard. Esta novela nos cuenta la historia de cómo un rascacielos
autónomo se convierte en un territorio liberado. Esto se debe a que
empiezan a surgir rencillas entre los inquilinos, pero en vez de ir a
solucionarlo con la policía se apartan del mundo. Así, poco a poco
empiezan a ocurrir asesinatos y desapariciones, y el rascacielos se
convierte en un espacio autónomo. Esta manera fría y ácida de narrar le
llamaba la atención a Adolph. Otro autor que le gustaba era Theodore
Sturgeon, quien fue un escritor norteamericano de formación
psicológica. Algunas de sus obras desarrollan temas sobre la
trascendencia humana. Por ejemplo, en su novela Más que humano
(1953)aparece una mutación que con ere a los seres humanos poderes
con la nalidad de formar una unidad para que luego se dé paso a la
evolución. Ese es el tipo de ciencia cción que a Adolph le gustaba. No
obstante, no diría que fuese su referente porque incluso en Sudamérica
es un poco difícil hablar de este género. En ese entonces, no había la
gran cantidad de colecciones de ciencia cción que existen ahora. A esto
último ha contribuido mucho el avance de internet. Incluso, hasta
medidos del 2000, la ciencia cción que uno podía leer era solo lo que
se encontraba en una librería o en un puesto de libros usados.

CA: ¿Por qué el libro Mañana, las ratas fue publicado en 1984 si Adolph
ya lo había terminado de escribir en 1975?

D.S: Es un tema de políticas editoriales. En su tiempo, habían


considerado que publicar su obra era “no factible”, ya que el “negocio
editorial” estaba dedicado a publicar otro  tipo de novelas. Recordemos
que en el año 1978 aún seguíamos con la in uencia del boom
latinoamericano. En Argentina, tenemos a Cortázar por el lado de lo
fantástico; en Colombia, el realismo mágico de García Márquez; y en el
Perú estaba Vargas Llosa con su realismo radical y excluyente. Sin duda,
la academia y el público estaban enfocados en ese tipo de literaturas.
Entonces, publicar una novela del futuro donde no existe el gobierno
gracias a una corporación que maneja todo desde un satélite en órbita
era extraño. Creo que incluso ahora nadie se atrevería a publicar una
obra de esa índole. No es por una política de censura, sino por su
rentabilidad editorial. Me parece que los escritores latinoamericanos
que ahora publican ciencia cción, quieran o no darle ese nombre, van a
tener que luchar por ese espacio. El mundo, a nivel general, sigue
manteniendo la imagen de la literatura latinoamericana de los años 60 y
70. Todavía se siguen escribiendo novelas de dictadores y de guerrillas,
pero ¿cómo vivimos ahora? De nitivamente ya no vivimos de esa
manera sino de otra. Entonces, lo ideal es que los escritores
latinoamericanos no debamos seguir asumiendo el rol de aquellos
tiempos.      

CA: ¿Qué tópicos consideras recurrentes en la cuentística de este


autor?

D.S: Los temas se relacionan directamente con las etapas en las que
fueron escritos sus cuentos. Por ejemplo, cuando publica en los años
setenta Hasta que la muerte (1971), explora las posibilidades de la ciencia
cción: los viajes en el tiempo, los encuentros con extraterrestres, entre
otros. Incluso propone una reformulación de la historia peruana a
partir de la ciencia cción. Por otra parte, la Ponti cia Universidad
Católica del Perú, en el 2007, publicó un volumen de cuentos
denominado Los nes del mundo que comprendía doce textos. En ellos,
predominan una gran cantidad de cciones catastro stas, es decir,
tragedias y desastres que surgen dentro un mundo vulnerable. Esos
relatos, quizá, se asociaban con el estado de Adolph en sus últimos años,
pues cuando lo conocí padecía una serie de dolencias. Supongo que ese
problema lo in uenció en sus temáticas y en su manera de escribir. Y,
por cierto, Adolph también escribió sobre la clonación pensado en el
futuro, aunque no era un creyente en eso. Francamente, no tenía
grandes esperanzas hacia el futuro.

CA: La muerte es un tópico recurrente en la narrativa de Adolph. ¿Se


puede considerar como un tema que le obsesiona? Su perspectiva
sobre la muerte es muy losó ca.

D.S: Esta “obsesión” puede deberse a su experiencia de vida y a los


sucesos históricos que le tocó presenciar. En los años 60 las personas
tenían grandes expectativas, pero Adolph siempre fue más allá. Era muy
lúcido. Yo diría que Adolph no era una persona desencantada de la vida,
pero sí estaba forzado a tener una visión más crítica del mundo. Y es
que le tocó comprender cómo muchos de los objetivos sociales que se
soñaron no se llegaron a cumplir. Él fue testigo de los proyectos que se
fueron quedando en el camino, aquellos que dieron n a las ilusiones y
las expectativas. En efecto, hablamos de alguien que fue testigo de la
Revolución cubana, la caída del Muro de Berlín y el declive de la Unión
Soviética. En el Perú, le tocó vivir el estallido de una fuerte crisis
económica, social y política. Estos hechos demostraron que todo se
desmantela por sí mismo y, si eso se une a una visión más losó ca de la
vida, no resulta difícil imaginar la manera en que Adolph adquirió
consciencia de todo n. Él era completamente lúcido al reconocer que
era un ser nito: hagas lo que hagas tu recuerdo, en algunos años, va a
desaparecer. Una vez que mueres es poco probable que las personas se
acuerden de ti. No se sentía devastado al saber esto, sino que
simplemente era muy consciente que todo tiene un nal.

CA: En relación con la ciencia cción, José Adolph también aborda la


distopía en sus cuentos, ¿cómo la podríamos interpretar?

D.S: Me causa gracia tu pregunta porque en algún momento se le hizo


también a Adolph. Ten en cuenta que está de moda ese término, de
manera que todo parece ser ahora una “distopía”. Además se le
considera como si fuera el único tópico de la ciencia cción. Bueno, así
somos los humanos: la novela de Adolph describe un mundo futuro
donde las cosas no salen bien y eso es ya una distopía. En su momento,
se le quiso preguntar a Adolph qué opinaba sobre la distopía que había
escrito y respondió “¿Qué es distopía?”. Él prácticamente desconocía ese
término. Ahora la palabra distopía todos la repiten, pero en ese tiempo el
autor peruano de una de las distopías más famosas desconocía o no le
gustaba el término. En otra ocasión, le preguntaron a Adolph cómo se le
ocurrió escribir sus cuentos y novelas. Él contestó: “Se me ocurrió
nomás”. El mismo Adolph algunas veces ironizaba y se burlaba sobre el
tema. Él decía: “Yo no entiendo cómo hacen esos escritores cuando les
formulan estas preguntas y se pasan horas hablando sobre su obra y su
proceso de escritura. Yo no podría hacer eso”. Se burlaba de este asunto
porque no tenía una formación académica de escritor, sino de
autodidacta. Regresando a la pregunta inicial, en su tiempo lo que
signi caba una distopía para Adolph era una catástrofe; por ejemplo, un
terremoto en donde todo el mundo se muere. Eso no es una distopía,
sino una catástrofe. El término distopía lo estamos reservando para una
temática en la que existe el control de una entidad poderosa (un
gobierno) que restringe libertades y la manera en que la gente, en
respuesta a este control, se enfrenta a ella. Tarde o temprano se va a
agotar este modelo si empezamos a identi car todo como una distopía.

En este momento Mañana, las ratas, merece ser leída por su vigencia y
por imaginar un futuro distópico. No obstante, hay que decir las cosas
como son. En su momento, el autor no dijo “voy a escribir una novela
de distopía como cualquier escritor contemporáneo”. No, simplemente
la escribió. Y asombra su tremenda lucidez para anticipar un futuro tan
decadente. En el año 1978 quién iba a pensar que existiría tanta
degradación como ocurre en la novela (no solo por el contexto mundial
en el que caen los gobiernos, sino por la misma cotidianidad de las
revueltas populares y los grupos excluidos). Ahora, en lo personal, me
hubiese gustado que el argumento de Mañana, las ratas fuera más
extenso. Especialmente creo que pudo explotarse más la historia de los
protagonistas, Tony Tréveris y Linda King, y su relación con otros
personajes signi cativos. Como fuere, la verdad es que después de una
lectura completa de la novela uno se pregunta por la cotidianidad de esa
sociedad y su supervivencia. Sin embargo, esa realidad es tan diferente
de la sociedad en la que vivimos. Por ejemplo, el 80% del empleo es
informal. No parece que fuera cierto, pero aquí estamos.

CA :Sé que publicaste en el 2010 un artículo titulado “José Adolph y


la Edad de oro de la ciencia cción peruana”. Mi pregunta: ¿por qué
motivos insertaste a José B. Adolph en la “Edad de oro de la ciencia
cción peruana”?

D.S: Estamos en el año 2020 ¿no? Los medios se han abaratado en las
maneras de editar, publicar y digitalizar los libros. Ahora es más fácil y
factible. Incluso tenemos antologías de ciencia cción y de terror.
Ahora, imagínate en los años 60, 70 y 80. Nuestro medio parece haber
sido bastante exiguo. En esos tiempos no contábamos con editoriales
dedicadas al género ni con un aparato crítico favorable para este tipo de
literaturas. De repente, en medio de este problema surge no solamente
José Adolph, sino otras guras como Juan Rivera Saavedra, José
Estremadoyro y Héctor Velarde. En el caso de mujeres, por ejemplos,
tenemos a María Tellería del Solar. En la revista Lo Insólito ella publicaba
algunos cuentos humorísticos y relatos breves de ciencia cción. Para
mí, aquellos tiempos son importantes porque la gente imagina y no
puede contener su imaginación, pese a que no había medios que les
faciliten la publicación. No había una revista Locus comoen Estados
Unidos o revistas dedicadas al género. Por otra parte, si lees el libro
Fantasmas del futuro: teoría de la ciencia cción (1821-1980) (2018) de Elton
Honores, el investigador recopila información en diarios como El
Comercio para su investigación. En uno de estos datos, descubre un
concurso de ciencia cción realizado en Lima en los años 78 o 79, en el
que participa un número considerable de narradores. Entonces, si te he
podido mencionar a estos cuatro autores, incluyendo a Tellería del
Solar, imagínate cuántos escritores/as inéditos hay dentro de la
literatura peruana. Lamentablemente, este tema no generó tendencia
hasta llegar en los años 70 y 80 con Adolph, quien continuó publicando
y escribiendo.

CA: Otro tema que me llama la atención es la representación del


personaje femenino en sus cuentos. ¿Cuál es la relevancia de esta
gura dentro de su narrativa?

D.S: Las mujeres que aparecen en sus novelas son sorprendentes e


intervienen constantemente para movilizar la historia. A veces pienso
que los personajes masculinos son un pretexto para darles voz a los
personajes femeninos. Este es un aspecto muy destacable.

De otro lado, a mí me parece que Adolph valoraba mucho a la mujer y


eso se puede evidenciar en las columnas culturales que escribió cuando
fue periodista. Él era consciente de que varias feministas peruanas y
extranjeras luchaban por sus libertades. Por ejemplo, no estaba de
acuerdo con el gobierno de Israel, ya que lo señalaba como un estado
laico donde las mujeres podían usar shorts, pero que al mismo tiempo
obligaba a sus estados enemigos a que las mujeres usaran velos. Para esta
situación, él tenía una frase muy aguda: “Mis amigas feministas están
más a favor del velo musulmán que los shorts de las judías”. Adolph, en
resumidas cuentas, estaba a favor de una visión liberal de las mujeres en
el ejercicio de su feminidad.

CA: La ironía es otro de los tópicos recurrentes en su narrativa. ¿Por


qué crees que la utiliza?

D.S: En principio, muchos autores de ciencia cción han señalado que


su género les permite hacer losofía sin la necesidad de escribir ensayos
o tratados sobre ella. En ese sentido, la ironía te permite desarmar y ver,
de una manera re exiva, la realidad. Es una forma muy elegante de
escribir. En mi caso, como escritor no domino el arte de la ironía (de la
sutileza) porque escribo de un modo muy directo. En mis narraciones
expreso directamente todo lo que pasa. Adolph, en cambio, no. Él
desarrolla una novelística y cuentística más introspectiva y humanista,
pues se da cuenta de todas las contradicciones que vivimos los seres
humanos. Tienes dos opciones: ser muy crítico o muy exible, esto es,
ser realista o indulgente. La ironía se presta para los grandes efectos.

CA: La mayoría de los personajes de Adolph asumen una postura


revolucionaria. ¿A qué crees que se deba esta característica? ¿Tendrá
relación con que Adolph mantenía una postura de izquierda? Un dato
adicional es que Adolph ha sido unos de los principales intelectuales
difusores del gobierno de Velasco.

D.S: Dentro de los temas que conversamos Adolph y yo, casi nunca
hablamos de eso. De hecho a mí me sorprendió, después que falleció,
enterarme que había trabajado en el Sinamos. Generalmente,
hablábamos de literatura. Sin embargo, tengo entendido que en alguna
entrevista o conversación manifestó que era trotskista. A veces me
encuentro con un artículo sobre él diciendo que fue funcionario (de tal
institución y en tal año) y me sigue sorprendiendo. Nosotros, en cambio,
solíamos a comentar las reseñas de sus libros. Te repito: al menos
conmigo nunca trató estos temas.

Ahora bien, si tú lees la novela La ronda de los generales, te darás cuenta


de quees una obra muy crítica hacia la izquierda. Esta novela habla de
un país donde ocurren revoluciones y tomas de poder, pero no es
apologética al gobierno militar. En relación con sus personajes, estos
son contestatarios. El mismo Adolph hizo una actuación, regresando a
las anécdotas, en una de las primeras marchas del feminismo en el Perú.
Adolph participó, pero fue caricaturizado por algunos medios. Lo
sacaron vestido de mujer o algo así. En sus columnas en Caretas o en La
República, él era un librepensador en temas muy polémicos como el
aborto. Él estaba a favor y, por eso, fue muy criticado en su tiempo.

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Un comentario sobre “Daniel Salvo:


“Adolph desarrolla una novelística y
cuentística introspectiva y humanista””

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