ASIGNACION DE TRABAJO.
GRUPO No. 1 DICTAMEN DE EXPERTOS
FECHA PARA PRESENTAR EL TRABAJO 8 DE ABRIL DE 2022
ENTREGA DEL PRONTUARIO Y TRABAJO PRACTICO SABADO 7 DE MAYO DE 2022
EL TRABAJO LLEVARÁ
CARÁTULA
INTRODUCCION
INDICE
DESARROLLO DEL TRABAJO
CONCLUSIONES mínimo 2 máximo 4
3 fases
Libros
Egrafias
Domingo 20 a las 23:59 entrega
Tesis el Dictamen de expertos como prueba en
el proceso civil. usac
Jesus Montenegro Palma
Guatemala, noviembre 2011
Análisis comparativo de los tres cuerpos legales en materia procesal civil, sobre la regulación de
la prueba o dictamen de expertos en Guatemala,
1 código de Procedimientos civiles, decreto gubernativo 176.
Denominación
Se denominaba, como la prueba al juicio de expertos, abarcaba 28 artículos del 736 al 764
El artículo 736 indicaba cuando tendría lugar el juicio de expertos, expresando que sería en lo s
negocios relativos a alguna ciencia o arte y en los casos que expresamente lo prevengan las leyes.
2 Código de enjuiciamiento civil y Mercantil, Decreto Legislativo 2009.
Denominación.
Se le llamaba prueba de expertos. Se regulaba desde el artículo 375 al 385.
Ofrecimiento.
A diferencia del cuerpo legal anteriormente analizado, en este también se faculta a las partes para
proponer sus expertos, pero también se faculta al juez para que nombre de oficio sus expertos, es
decir que ya no es necesario que las partes lo soliciten, esto quiere decir que de su propia
iniciativa puede promover su diligenciamiento.
3 Código Procesal Civil y Mercantil Decreto Ley 107.
Denominación
En este cuerpo legal es llamado al medio de prueba Dictamen de Expertos. Se encuentra regulado
de los artículos 164 al 171, de dicho cuerpo legal.
Ofrecimiento
Este cuerpo legal señala que únicamente las partes pueden proponer la prueba de expertos, y el
juez no puede proponerla de oficio, ya que solo puede hacerlo en el caso de que una de las partes
se niegue, y también está a su cargo el nombramiento de un tercero en discordia, el artículo 164
La parte a quien interese rendir prueba de expertos, expresará en su solicitud con claridad y
precisión los puntos sobre los cuales debe versar el dictamen. El juez oirá por dos días a la otra
parte, pudiendo ésta adherirse a la solicitud, agregando nuevos puntos o impugnando los
propuestos.
En comparación, varía y facilitó a los expertos la realización de su encargo, según lo dispuesto en el
artículo 169, que indica que deben entregar su dictamen por escrito con su firma legalizada o
concurriendo al tribunal a ratificarlo. Los expertos que estén conformes extenderán su dictamen
en una sola declaración y los no conformes separadamente, pudiendo el juez de oficio o a petición
de parte, pedirlo a los expertos verbalmente o por escrito, con las observaciones que el experto
estime pertinentes.
FASES DEL PROCEDIMIENTO PROBATORIO DICTAMEN DE
EXPERTOS
Ofrecimiento:
1. Demanda,
2. contestación de demanda,
3. reconvención,
4. contestación de la reconvención.
Petitorio de admisión (memorial)
-Debe incluir:
-La expresión con claridad y precisión los puntos sobre los cuales debe versar el dictamen. Para la
elaboración de los puntos es recomendable auxiliarse del experto, pues el abogado carece de los
conocimientos técnicos sobre cuales se debe pronunciar el experto. Art. 164 cpcym
-Designación del experto. Puede incluirse la dirección para notificarle al experto. Art. 165 cpcy
-El juez dicta resolución admitiendo la prueba y dando audiencia por dos días a la contraparte. Art.
164 cpcym.
DILIGENCIAMIENTO
-Contestación de audiencia: la contraparte puede adherirse a la solicitud, agregando nuevos
puntos o impugnando los propuestos. Art. 164 cpcym. Y debe además proponer al experto. Art.
165 cpcym.
-Nombramiento de oficio de los expertos si no lo hacen las partes.
-Resolución teniendo por nombrados a los expertos designados por las partes y, a su vez,
nombramiento al que haya de actuar como tercero.
-Dentro de cinco días de notificados los expertos deben aceptar el cargo y el juez debe discernirlo.
Art. 166 cpcym.
-Si dentro de cinco días de notificados los expertos, no comparecieren o no aceptaren, juez dicta
resolución fijándole a la parte plazo para que proponga por una sola vez nuevo experto bajo
apercibimiento de hacer la designación de oficio. Art. 166 cpcym
-RECUSACIÓN DE EXPERTOS: dentro de cuarenta y ocho horas de notificado EL NOMBRAMIENTO.
Procedimiento incidental.
AUTO RECEPCIÓN DE PRUEBA: -Confirmación del nombramiento de los expertos. Fijación de los
puntos sobre los que deberá versar el dictamen y Determinación del plazo dentro del cual deberán
rendir los expertos su dictamen, pudiendo exceder del término ordinario de prueba.
VECIMIENTO DEL PLAZO: -no se entrega dictamen, resolución declarando caducado el cargo y
nombrando de oficio a quien deba sustituir fijándole plazo prudencial. Salvo que las partes de
común acuerdo solicitaren el señalamiento de nuevo plazo que no podrá exceder de la mitad del
anterior.
ENTREGA DE DICTAMEN: -por escrito con firma legalizada o concurriendo al tribunal a ratificarlo.
ACLARACIONES: el juez o las partes pueden pedir las aclaraciones que estimen pertinentes. Contra
lo que resuelva no cabe ningún recurso. Art. 169 cpcym
VALORACIÓN: Sana crítica en sentencia. Pero, aunque sea concorde no obliga al juez quien
formará su convicción teniendo presentes todos los hechos cuya certeza se haya establecido en el
proceso. Art. 170 cpcym.
SUMARIO:
I. NECESIDAD DE LA PRUEBA PERICIAL.
II. CONCEPTO DEL PERITO: requisitos para ser perito*
III. OBJETO DE LA PERICIA.
IV. DESIGNACION DE LOS PERITOS.
V. FACULTADES DE LOS PERITOS.
VI. RESPONSABILIDADES DE LOS PERITOS.
VII. DICTAMEN. VIII. FUERZA PROBATORIA.
VIII. HONORARIOS DE LOS EXPERTOS.
I. NECESIDAD DE LA PRUEBA PERICIAL: Al juez debe exigírsele el conocimiento de las normas
jurídicas que maneja, puesto que se supone versado en ellas, pero, en determinadas
circunstancias puede encontrarse ante situaciones cuya apreciación requiera del auxilio de
personas que posean conocimientos especiales, sin los cuales la comprobación de los hechos o la
fijación de sus causas y efectos resulta imposible. En relación con las normas jurídicas del derecho
extranjero no conocido por el órgano jurisdiccional, y en consecuencia, en imposibilidad de
aplicarlo e interpretarlo, también se suele ocurrir a informes o dictámenes de juristas, en algunos
sistemas. Alsina1 expresa que los peritos pueden ser llamados con dos propósitos: para la
comprobación de un hecho, en el cual no es necesario que emitan opinión; y para la
determinación de las causas y efectos de un hecho aceptado por las partes pero con respecto al
cual controvierten. Aclara que normalmente los peritos desempeñan ambas funciones para
auxiliar al juez, o sea que no sólo comprueban el hecho, sino que también contribuyen a su
apreciación. Mas, indica que en todo caso, se trata de simples colaboradores del juez que salvan
una imposibilidad física o suplen una insuficiencia técnica del Tribunal. Eliminan esa imposibilidad
física, porque de hecho el juez en ciertas circunstancias podría llevar a cabo la comprobación
requerida, por ejemplo, si se tratara de la medición de un fundo; pero, por razones materiales y
prácticas, como serían las del desplazamiento al lugar donde tenga que llevarse a cabo la
diligencia, resulta más apropiado encargar su ejecución a un perito agrimensor. En otras
situaciones, la imposibilidad es de orden técnico, como sucede en el evento de quérer establecer
el estado mental de una persona, en el cual el juez debe acudir al auxilio de médicos
especializados en esa clase de exámenes.
Entre nosotros esta materia está regulada en el Código Procesal como uno de los medios de
prueba. También había algunas disposiciones en la LCOJ que ahora ya no están en vigor pues la
LOJ no los incluyó. Esto obedece al criterio de que todo lo relacionado con esta prueba debe
figurar en el Código respectivo (Art. I, Disposiciones Transitorias y Finales, LOJJ“. El artículo 185
LCOJ establecía que los jueces nombrarán expertos para el esclarecimiento de las cuestiones que
requieren conocimientos especiales; para la traducción de idiomas extranjeros y dialectos; para la
inteligencia de los documentos escritos en caracteres anticuados, inusitados o desconocidos; y
para interpretar a los sordomudos y a los mudos que no puedan escribir. De esta disposición
puede notarse la forma amplia en que se contemplaba por la LCOJ la función de los expertos. En el
Código Procesal no se menciona el alcance que pueda tener la actividad de los expertos, ya que se
consideró que en este punto la aceptación debe ser amplia y no restrictiva.
CONCEPTO DEL PERITO: REQUISITOS PARA SER PERITO 'De acuerdo con lo que se ha expuesto de
la posición de Alsina, la definición que trae este autor, es la siguiente: “ perito es un técnico que
auxilia al juez en la constatación de los hechos y en la determinación de sus causas y efectos,
cuando media una imposibilidad física o se requieran conocimientos especiales en la materia” .
Guasp expresa el concepto de perito diciendo que e3 “ la persona que, sin ser parte, emite con la
finalidad de-provocar la convicción judicial en un determinado sentido, declaraciones sobre datos
que habían adquirido ya índole procesal en el momento de su captación” .3 En este concepto de
Guasp se destaca a la pericia como uno de los medios de prueba personales, en los que el
instrumento productor de la convicción judicial es una persona, que en este caso, es un tercero,
sin otra relación con el litigio que el encargo procesal que recibe del juez para percibir o enjuiciar
ciertos datos ya incorporados al proceso en el momento de recibir el encargo.
Tratando de delimitar el concepto del perito se piensa en otras figuras semejantes con las cuales
no debe confundirse la institución que estudiamos. Las diferencias, sin embargo, son claras en
relación al testigo, porque éste conoce los hechos antes del proceso y declara sobre ellos por el
conocimiento anterior que tuvo de los mismos; en cambio, el perito, conoce los hechos cuando el
proceso ya está iniciado y por encargo judicial. Cabe, desde luego, pensár en la figura del testigo
perito o sea en aquella persona que poseyendo ciertos conocimientos técnicos declara sobre
hechos que presenció cuando ocurrieron. Pero esta figura especial debe ser analizada y valorada
conforme a las reglas que rigen la prueba testimonial. Los autores usan algunas otras frases más o
menos objetivas para poner de manifiesto las diferencias entre testigo y perito. Así dice Alsina4
que al testigo se le examina respecto del conocimiento que tiene de un hecho, mientras que el
perito examina el hecho para ponerlo en conocimiento del juez. Él testigo usa su memoria; el
perito aplica su ciencia o arte. Ambos emiten un juicio lógico, pero para el testigo constituye la
base de su conocimiento, en cambio el del perito tiene por objeto ilustrar al juez.
No creemos necesario insistir en otras figuras con las cuales también se establecen algunas
diferencias, como son las de los árbitros y los mandatarios, puesto que son instituciones de
naturaleza y función diferentes. Sin embargo, en el caso de los intérpretes la consideración es
especial. Para Alsina hay diferencia porque el intérprete no aplica conocimientos técnicos, sino
que.se limita a traducir lo que oye, sin emitir opinión personal, pero indica que deben aplicarse las
reglas que regulan la actividad de los peritos por ser un auxiliar del Tribunal.5 En el sistema
guatemalteco, por la norma a que ya nos referimos (Art. 185 LCOJ) la solución también era la
misma, porque los traductores e intérpretes estaban equiparados a los expertos.
Aun cuando esta norma ya no está vigente, entiendo que la solución sugerida por Alsina es
aceptable en nuestro medio. En el aspecto relativo a los requisitos que deben reunir los expertos
para poder desempeñar su cometido, nuestra ley era bastante amplia. En la disposición del Art.
185 LCOJ, que se refería al nombramiento de expertos por parte del juez, esa disposición
expresaba que el nombramiento debía recaer preferencia entre los que tuvieran título en la
materia de que se tratara, lo cual hacía suponer que lá idoneidad del experto, en lo que a sus
aptitudes técnicas se refiere, se determinaba por la posesión del título, mas, la ley no prohibía que
se acudiera al criterio de personas que tuvieran conocimientos especiales en el asunto de que se
tratara, aun cuando no poseyeran título. En el Código Procesal no se exigen determinados
requisitos, por lo que a falta de norma y de prohibiciones expresas debe resolverse esta situación
con amplitud. En el Código sí se regula la materia relativa a la recusación de los expertos, a la que
aludiremos más adelante.
OBJETO DE. LA PERICIA El examen pericial versa sobre los datos procesales con respecto a los
cuales el juez necesita cierta apreciación o enjuiciamiento. Este examen debe ser producido, ya
sea a instancia del propio juez o bien a petición de la parte a quien interese que se lleve a cabo,
pero en uno y otro caso es el juez quien encarga a los peritos llevar adelante el examen. Toda
pericia extraprocesal no tiene ningún valor de prueba. Por eso Guasp recalca que lo esencial para
el concepto de la pericia es el carácter procesal jjue tienen los datos sobre los que recae la
actividad del perito. Indica Guasp: “ En principio, nada importa que se trate de datos comunes o
de datos técnicos, de datos fácticos o de datos normativos, de datos pasados o presentes,
instantáneos o continuados, casuales o causales. Lo único que hace falta es el encargo judicial de
operar sobre ellos, operación que puede consistir tanto en un mero conocimiento o aprehensión :
perito percipiendi, caso del intérprete, como en una verdadera apreciación o enjuiciamiento;
perito deducendi, aunque esta segunda hipótesis será mucho más frecuente que la primera;
traduciéndose siempre una y otra en la emisión ante el Juez de auténticas declaraciones de
ciencia, no declaraciones de voluntad”
En algunos supuestos el encargo judicial se produce a petición de las partes, en cuyo caso se habla
de prueba pericial voluntaria. En otras circunstancias, la diligencia pericial viene determinada por
la propia ley, denominándosele entonces necesaria.
Podemos citar algunos ejemplos de prueba pericial necesaria tomados del Código Civil. El artículo
372 establece: “ Cuando no sea posible fija r la fecha del nacimiento de una persona, el juez le
atribuirá la edad que fijaren expertos, compatible con el desarrollo y aspecto físico del individuo” .
En los casos de accesión, cuando se emplea materia ajena y el mérito artístico de la obra es
inferior en precio a la materia, el dueño de ésta hace suya la nueva especie y tiene derecho,
además, a una indemnización de daños y perjuicios, descontándose del monto de éstos el valor de
la obra, a tasación de expertos (Art. 699). En la determinación del lugar en que debe constituirse la
servidumbre legal de paso, el juez debe oír el dictamen de expertos (Art. 789). Igualmente debe el
juez recabar el informe de peritos para establecer la dimensión y dirección del conducto en las
servidumbres legales de desagüe (Art. 798). La insuficiencia de la garantía hipotecaria debe
comprobarse por expertos. Así lo dispone el artículo 845 del Código Civil (Art. 40 del Dto. Ley N9 2
1 8 ): “ Si la garantía ya no fuere suficiente por haber disminuido el valor de la finca hipotecada, el
acreedor podrá exigir que se mejore la garantía hasta hacerla suficiente para responder de la
obligación. Si quedare comprobada, mediante prueba pericial la insuficiencia de la garantía y el
deudor no la mejorare dentro del término que señalare el juez, el plazo se dará por vencido y
procederá el cobro del crédito” .
La declaratoria de incapacidad de una persona también requiere el examen médico por expertos,
según lo preceptúa el artículo 407 del Código Procesal. Para proponer la prueba, establece el
artículo 164 del Código Procesal que la parte a quien interese rendirla, expresará en su solicitud
con claridad y precisión los puntos sobre los cuales debe versar el dictamen. Ante dicha solicitud el
juez oirá por dos días a la otra parte, pudiendo ésta adherirse a la solicitud, agregando nuevos
puntos o impugnando los propuestos. Se entiende que la disposición anterior se refiere a la
petición de admisión específica de la prueba, porque la proposición genérica de la prueba pericial
debe hacerse en el memorial de demanda o en el de contestación, en su caso. * Como puede
observarse también, es posible que el objeto de la prueba pericial pueda convertirse en común,
mediante la adhesión de la otra parte a la solicitud, en cuyo caso deberá proponer los puntos que
a juicio de ésta ameriten el examen pericial.
Debemos aclarar que el artículo original del Proyecto de Código, cuyo número corresponde al del
texto vigente (A rt.'1 6 4 ), tenía a nuestro parecer la redacción correcta en el segundo párrafo, el
cual decía: “ El Juez oirá por dos días a la otra parte, pudiendo ésta adherir a la solicitud,
agregando nuevos puntos” . Es decir, que en el caso de que la otra parte se adhiriera a la solicitud,
debería agregar nuevos puntos. En el texto definitivo del Código quedó: “ El Juez oirá por dos días
a la otra parte, pudiendo ésta adherirse a la solicitud, agregando nuevos puntos o impugnando los
propuestos” . Es obvio que el agregado “ O impugnando los propuestos” es incongruente con la
circunstancia de “ adherirse a la solicitud” . Por ello el agregado es innecesario.7
DESIGNACION DE LOS PERITOS
Es muy difícil encontrar un sistema de organización de la prueba pericial que conduzca a llenar las
exigencias técnicas y prácticas de un adecuado dictamen pericial. La atención se ha proyectado
especialmente en lo que toca a la designación de los peritos, porque se piensa que si cada litigante
nombra el experto que le corresponde, generalmente el experto designado actuará de acuerdo
con la posición que interese defender a la parte que lo ha propuesto, y de esa manera, los
dictámenes periciales de antemano se sabe que serán opuestos y contradictorios. Que en ese
evento, toca decir la última palabra al llamado “ tercero para el caso de discordia” , quien a su vez
asume funciones de tercero dirimente de la antagónica situación de los expertos de las respectivas
partes contendientes.
Por ello se ha dicho que lo mejor sería el nombramiento directo, por parte del Juez, de un solo
experto, para evitar la estéril discusión sobre los dictámenes opuestos de los expertos nombrados
por los litigantes. Este sistema del nombramiento de expertos por parte del Juez estuvo en vigor
en nuestro medio forense en el procedimiento de trabajo (Art. 352 del Código de Trabajo anterior)
pero en la práctica no dio resultado y se volvió a la designación de expertos por cada parte (Art.
352 del Dto. 1441 del Congreso de la República) .
En el CECYM la regulación de esta materia también aceptaba la designación de expertos por cada
parte y el nombramiento de un tercero para el caso de discordia.
El nuevo Código recogió lo que la práctica ha vuelto ya una costumbre difícil de cambiar, pero con
algunos controles. La idea fue facilitar la prueba hasta donde es posible; pero dejar la apreciación
final al libre criterio del Juez. El artículo 165 del nuevo Código establece : “ Cada parte designará
un experto y él Juez un tercero para el caso de discordia, a no ser que los interesados se pusieren
de acuerdo respecto al nombramiento de uno solo. La designación de expertos por cada parte
deberá hacerse al proponer la prueba y al contestar la audiencia a que se refiere el párrafo
segundo del artículo anterior. En caso contrario, el Juez hará los nombramientos de oficio. El Juez
dictará resolución teniendo por nombrados a los expertos designados por las partes y, a su vez,
nombrará al que haya de actuar como tercero” .
En consecuencia, si las partes lo prefieren, pueden, de común acuerdo, nombrar un sólo experto,
en cuyo caso no habrá más que un dictamen pericial. Si no lo hicieren así, tienen derecho a
proponer un experto cada uno. El nombramiento del tercero siempre lo hace el Juez. Se dirá que
este sistema recoge los vicios que ya se han' apuntado cuando las partes nombran a su respectivo
experto. Sin embargo, no debe olvidarse, como ya se dijo, que la apreciación final la tiene el Juez, y
que, por virtud del último párrafo del artículo 169 del Código Procesal, el juez, a solicitud de parte
o de oficio, podrá pedir a los expertos, verbaímente o por escrito, las aclaraciones que estime
pertinentes sobre el dictamen y contra lo que resuelva no cabe ningún recurso.8
Obsérvese también que de acuerdo con el párrafo segundo del artículo 165 del Código Procesal, la
designación de los expertos debe hacerse al mismo tiempo que se propone la prueba, esto con el
objeto de evitar la pérdida de tiempo que entraña la proposición separada de los puntos objeto
del expertaje y de los peritos. El trámite en esta forma se unifica en un sólo incidente.
Dispone el artículo 166 del Código Procesal: “ Dentro de cinco días, de notificados, los expertos
aceptarán personalmente el cargó, en cuya oportunidad el juez se los discernirá. Si ño
comparecieren o no aceptaren dentro del mencionado término, la parte interesada deberá
proponer por una sola vez nuevo experto dentro del término que le fije el juez bajo
apercibimiento de hacer la designación de oficio. Los expertos podrán ser recusados por las partes
dentro de cuarenta y ocho horas de notificado el nombramiento, por los mismos motivos de
recusación de los jueces. Las partes sólo podrán recusar a los expertos que hubieren designado,
por causas posteriores al nombramiento. Las resoluciones que se dicten en los incidentes de
recusación de expertos no son apelables” .
El propósito de esta disposición es hacer viable la diligencia pericial, ya que sabido es que en la
práctica esta prueba es una de las más difíciles de rendir, porque a menudo se sujeta al bloqueo
de la otra parte, a fin de evitar que se produzca el examen pericial contrario a sus intereses. Por
ello se establece que dentro de cinco días de notificados los expertos, éstos aceptarán
personalmente el cargo. Si bien.se dice en la disposición que el juez les discernirá el cargo, debe
recordarse que el juez puede, a instancia de parte, encomendar a los notarios los actos de
discernimiento de cargos, según lo faculta el artículo 33 del Código Procesal. En el caso de que los
expertos no comparezcan o no acepten dentro del término indicado, la parte a quien corresponde
el nombramiento, puede, por una sola vez, proponer nuevo experto, y si no lo hace, la designación
corresponde de oficio al juez. En cuanto a incompatibilidades, disppñe la norma que los expertos
pueden ser recusados por las partes, dentro de cuarenta y ocho horas de notificado el
nombramiento y que, tal recusación, debe basarse en los mismos motivos de recusación de los
jueces. Estos motivos son los que recoge la LOJ en sus artículos 129 y 1 3 0 .
nombramiento se explica por sí sola, ya que la parte debe tener buen cuidado de hacer la
selección de su experto antes de proponerlo., Pero si con posterioridad a la designación ocurrieren
hechos que ameritaren su recusación, la parte puede hacer valer esta incompatibilidad. La norma
estableció que las resoluciones que se dicten en los incidentes de recusación de expertos no son
apelables, con la finalidad ya indicada de que esta diligencia no se vea obstaculizada en su
desarrollo. Luego que se hubieren designado los expertos y eliminado las incompatibilidades que
pudieran existir, el juez dicta una resolución que debe contener:
l 9 Confirmación del nombramiento de los expertos; 2? Fijación de los puntos sobre los que deberá
versar el dictamen; y 39 Determinación del plazo dentro del cual deberán rendir su dictamen,
pudiendo exceder del término ordinario de prueba.
Estas disposiciones aparecen en el artículo 167 del Código Procesal y tienen mucha importancia,
porque en la práctica se había observado que conforme a las normas anteriores del CECYM, era
casi imposible rendir la prueba de expertos durante el término ordinario de prueba, incluyendo su
prórroga. Por ello, de conformidad con lo dispuesto en el inciso 39 del artículo 167, el Juez puede
prudencialmente fijar el término para que los expertos rindan su dictamen, no importando que el
término fijado exceda al ordinario de prueba. Como la duración del plazo es facultad del juez, nada
impide que, en caso de que las circunstancias así lo ameriten y sea posible, el juez pida a los
expertos que den su dictamen en un momento temporalmente próximo o inmediato
FACULTADES^ DE LOS PERITOS No hay ninguna disposición especial en el Código que establezca
hasta donde llegan las facultades de los expertos, lo cual en cierta forma es lógico, porque se trata
de apreciaciones de tipo técnico que quedan fuera del control de las normas jurídicas.
Sin embargo, sí puede plantearse el problema en relación a los puntos que son objeto de la prueba
pericial. Aquí si tiene importancia la consideración de las facultades de los peritos, porque éstos,
en su dictamen no pueden salirse de los puntos determinados por el juez en su resolución.
Es también indudable que los expertos pueden desenvolverse con entera independencia, y en ese
sentido, pueden recabar privadamente las informaciones que les parezcan oportunas en lo que
toca a los hechos que se discutan, aunque es obvio que esas informaciones si provienen de
personas a quienes les consten los hechos no tendrán ninguna fuerza probatoria como prueba
testimonial. Sin embargo, sí creemos que los expertos po pueden valerse de medios de prueba
que no figuren en el proceso y que no hayan sido aportados por las partes o llevados a la causa por
el juez en el caso de las diligencias para mejor proveer. De otra manera, podrían incorporarse al
proceso, a través de la diligencia pericial elementos de prueba que las partes no han propuesto y
sobre los cuales no se ha ejercido el debido control en su recepción.1
RESPONSABILIDADES DE LOS PERITOS La situación que origina responsabilidad para los expertos
puede ser de índole civil o de naturaleza penal. En el primer caso, puede suceder que el experto
nombrado, que haya aceptado el cargo y a quien se le hubiere discernido éste, no cumpla su
cometido dentro del término fijado por el juez. A esta posibilidad se refiere el artículo 168 del
Código Procesal: “ Si al vencimiento del plazo señalado a los expertos no fuese presentado el
dictamen, el Juez declarará caducado el encargo, salvo que las partes, de común acuerdo,
solicitaren el otorgamiento de un nuevo plazo, que no podrá exceder de la mitad del anterior y
que se contará a partir del vencimiento del mismo. En caso de caducar el encargo, el experto
perderá todo derecho a honorarios por los trabajos realizados, sin perjuicio de las demás
responsabilidades legales. Acto continuo, el juez designará de oficio al experto que deba sustituir
al que hubiere incumplido el encargo, fijándole nuevo término prudencial” . De modo que, de
acuerdo con la norma transcrita, al caducar el encargo, el experto pierde todo derecho a los
honorarios causados y además queda sujeto a las demás responsabilidades legales a^jue hubiere
lugar. Estas responsabilidades, en lo que al ámbito civil se refiere estaban previstas en la LCOJ así:
una multa de veinticinco quetzales, por una parte; y además responsabilidad por los daños y
perjuicios a los que con su actitud diera lugar. Estas responsabilidades estaban determinadas en
los artículos 194 y 195. La primera de estas disposiciones se refería a los expertos nombrados de
oficio por el juez y decía: “ Los expertos nombrados de ofició por el juez, están obligados, salvo
causa legítima, a aceptar el cargo y a desempeñarlo dentro del término que se les haya señalado.
Si así no lo hicieren, el Juez, de oficio, nombrará el substituto que corresponda, e impondrá al
primer nombrado una multa de veinticinco quetzales, quedando éste responsable, de los daños y
perjuicios” .
El artículo 195 disponía: “ Si los expertos nombrados por las partes, no aceptaren, el juez, de
oficio, hará el nombramiento; y si después de aceptar el cargo, no lo desempeñaren en el término
y forma debidos, el juez, inmediatamente, de oficio, nombrará al substituto y el primer nombrado
incurrirá en la multa y responsabilidades a que se refiere el artículo anterior” . Esta disposición
quedó modificada al entrar en vigor el CPCYM, puesto que el artículo 166 reguló los casos en que
los expertos no comparecieren o no aceptaren dentro del término de cinco días de notificados, en
cuyo supuesto la parte interesada deberá proponer por una sola vez nuevo experto, dentro del
término que le fije el juez bajo apercibimiento de hacer la designación de oficio. La parte relativa a
la multa y a las responsabilidades por daños y perjuicios, ya no se encuentra en vigor, porque no
fue incluida en la LOJ, pero ello no quiere decir en lo que a daños.y perjuicios respecta, que los
expertos no queden sujetos a los mismos, si dieren lugar a ello.
En el Código Penal existen disposiciones en el párrafo que se refiere al falso testimonio, las cuales
son aplicables a los expertos que asuman actitudes delictivas. Así, de conformidad con lo que
establece el artículo 216 (Reformado por el De creto Ley N" 146) del Código penal, serán
castigados con la pena de dos años de prisión correccional los expertos que en su declaración o
dictamen ante Notario o autoridad competente, afirmaren una falsedad, se negaren a declarar
estando obligados a ello u ocultaren la verdad. Según el artículo 211 del mismo Código, siempre
que la declaración del experto sea dada mediante cohecho, la pena mencionada se aumentará en
una cuarta parte, sin perjuicio de decomisarse el valor de la promesa o dádiva cuando hubiere
llegado a entregarse al sobornado.
DICTAMEN La preparación del dictamen envuelve una serie de actividades de los peritos que
dependen de la diligencia que pongan en el cumplimiento del encargo. En la preparatoria, los
peritos tienen amplia libertad para su trabajo de investigación y aunque la función del perito es
indelegable, en parte de su labor sí puede encomendar a otras personas la realización de ciertos
actos. Así dice Alsina “nada impide por ejemplo, que el químico practique los análisis que estime
convenientes para determinar la existencia de un cuerpo y, por el contrario, ello lé facilitará el
examen con el otro perito, descartando los procedimientos que hubieran dado resultado negativo
y utilizando directamente el que considere adecuado según la experiencia” .1
Aunque lo deseable sería que en la siguiente fase, o sea la del examen propiamente dicho, los
expertos estuvieran reunidos para llevarlo a eabo, nuestro Código no exige que dicho examen se
practique por todos los expertos reunidos. No impide, desde luego, que los expertos de las partes
trabajen conjuntamente, puesto que esto evita pérdida de tiempo y garantiza más el resultado de
la diligencia. Fpr ello, precisamente, el párrafo segundo del artículo 169 establece que “ los
expertos que estén conformes extenderán su dictamen en una sola declaración; en caso contrario,
la extenderán separadamente” . Ahora bien el tercero, únicamente emite dictamen en el caso de
discordia, y por eso recibe esta denominación (artículo 165, párrafo prim ero). Podría haberse
adoptado el sistema de que tanto los expertos de las partes como el llamado tercero llevaran a
cabo juntos la diligencia pericial, pero como ya se dijo anteriormente, el Código siguió el
procedimiento aceptado en'la práctica.
Desde luego, consideramos recomendable, como lo sugiere la buena doctrina, que el tercero no se
limite a una función di rímente en relación a lo que han dicho los expertos de las partes. Si la labor
de estos expertos es realmente consciente y técnica, el tercero puede aprovechar las conclusiones
de ellos e incluso puede adherir a lo que alguno de ellos haya sostenido. Por último, una vez
realizada la fase preparatoria y la del examen propiamente dicho, viene dictamen que resume los
trabajos y conclusiones de los expertos. En esta fase final, los expertos harán el relato de las
actividades desarrolladas para arribar a las conclusiones que el dictamen tiene que expresar, a fin
de que el juez esté en capacidad de percibir claramente cuáles son los antecedentes del dictamen.
El dictamen deberá ser muy preciso en cuanto a los puntos que han sido objeto del mismo.13
El problema que puede presentarse en relación al dictamen pericial estriba en que, las
consideraciones o conclusiones del mismo pueden contemplar puntos no pedidos por la
resolución judicial que determina las bases de la pericia. En esta situación la doctrina se pregunta
qué actitud debe asumir el Juez. Se considera excesivo estimar nulo en su totalidad el dictamen, si
hay otros puntos que son pertinentes a la materia discutida en el proceso. Igualmente, se
considera peligroso, reservar para el criterio final del juez, la calificación y aceptación en su caso,
de lo pertinente del dictamen, y el rechazo de las consideraciones o conclusiones que
constituyeran extralimitación en el cometido de los expertos. Se considera peligroso, porque,
everitualmente, las apreciaciones de los,expertos o sus conclusiones, aunque no sean pertinentes,
pueden influir en el ánimo del juez y perjudicar a una de las partes.
La solución que le parece adecuada a Alsina es ordenar la devolución del informe o del dictamen,
para que se ajuste a las cuestiones propuestas.14 Entre nosotros, en la LCOJ, existía una
disposición especial que parecía concordar con el criterio de Alsiná. Dicha disposición estaba
contenida en el artículo 191 que decía: “ Si el dictamen adolece de error esencial, probado éste, en
un término que no pase de ocho días, deberá el juez ordenar que se rehaga por los mismos o por
otros, y si apareciere falsedad, se testimoniará lo conducente en el acto, para que se siga el
proceso corresponddiente” . La solución sería la aconsejada por AIsina, en el caso de error
esencial, pero esta disposición difícilmente podía aplicarse al caso de extralimitación, no siempre
constitutivo de un error esencial. El artículo 19Í LCOJ ya no está vigente, y por ello, en esta materia
conforme el nuevo código la apreciación del dictamen pericial queda librada al criterio del Juez en
la forma que se dirá en seguida.
Finalmente, en lo que se refiere a la entrega del dictamen, el artículo 169 del Código Procesal
dispone: “ Los expertos entregarán su dictamen por escrito, con legalización de firmas o
concurriendo al Tribunal a ratificarlo. Los expertos que estén conformes extenderán su dictamen
en una sola declaración; en caso contrario, la extenderán separadamente. El juez, a solicitud de
parte o de oficio, podrá pedir a los expertos, verbalmente o por escrito, las aclaraciones que
estime pertinentes sobre el dictamen y contra lo que resuelva no cabé ningún recurso” . En el
párrafo primero de esta disposición se contempla una situación que en la práctica resulta
ventajosa para los litigantes. En efecto, la. posibilidad de que el dictamen pericial pueda
presentarse con legalización de firmas por Notario, facilita la entrega del dictamen, ya que la
comparecencia del experto al Tribunal para ratificarlo no siempre es factible con la oportunidad
que se desea. De todas maneras, como lo dide el artículo citado en su último párrafo, el juez, a
solicitud de parte o de oficio, puede perdirles a los expertos las aclaraciones que estime
pertinentes, las que podrán darse verbalmente o por escrito,
FUERZA PROBATORIA
Debemos hacer aquí alusión a las normas del CECYM, ya derogadas, que se referían al valor
probatorio del dictamen de los expertos. El artículo 378 CECYM contenía una disposición general: “
La fuerza probatoria del dictamen pericial, será estimada por el juez, teniendo en consideración la
competencia de les peritos, la uniformidad o disconformidad de sus opiniones, los principios
científicos en que se fundan, la concordancia de su aplicación con las leyes de la sana crítica y
demás pruebas y elementos de convicción que la causa ofrezca” . Esta norma era bastante general
y permitía una aplicación de los principios de la sana crítica. No obstante'la amplitud de la norma
referida, la duda se presentaba por lo dispuesto en el artículo 384 CECYM que decía: “ El dictamen
asertivo y conforme de dos expertos hace plena fe en juicio. Si hubiere discrepancia en el
dictamen de los expertos, no concordando, por lo menos, dos de ellos, el juez apreciará en la
sentencia el resultado de esa prueba, tomando en consideración las demás que se hubieren
rendido sobre el mismo punto” .16 Como se ve, en esta norma se regulaba en forma tasada el
valor del dictamen pericial cuando dos expertos se manifestaban de manera conforme y asertiva.
Según mi modo de pensar esto contrariaba la norma general del artículo 378 CECYM.
Precisamente por ello, la Corte Suprema de Justicia al conocer este problema hacía esfuerzos por
relacionar ambas disposiciones, a fin de que el resultado final fuera la estimación libre de la
prueba pericial. Obsérvese cómo razona la Corte en Sentencia de 9 de junio de 1955: “ De lo
expuesto se deduce: que el Tribunal sentenciador admite sólo parcialmente y para ciertos efectos
la prueba de expertos, sin dar razones suficientes para no tomarla en cuenta, que se derivaran de
la competencia de los peritos, de la uniformidad o disconformidad de-sus opiniones, de los
principios científicos en que se funden y de la concordancia de su aplicación con las reglas de la
sana crítica. O dicho en otra forma : que no siendo la prueba pericial de estimación libre, sino
sujeta a las reglas de la sana crítica, el Tribunal sentenciador debióhaber expuesto las razones o
máximas de experiencia para no estimarla en su totalidad, tanto más que dicha prueba pericial
tiene por objeto proporcionar aquellas máximas o reglas de experiencia que no están al alcance
del juez, par requerir conocimientos especiales” .17 También venía a fundamentar esta posición
correcta de la Corte Suprema de Justicia la disposición del artículo 385 CECYM: “ El Juez no está
obligado a aceptar el dictamen de los expertos contrario a lo que él mismo percibió por sus
sentidos, en el caso de inspección ocular, o si resultare en oposición con las demás pruebas o fuere
notoriamente ilógico e incongruente con los hechos comprobados” . Resulta evidente de esta
norma, que aun cuando hubiera dictamen asertivo y conforme de dos expertos, el juez no podía
aceptarlo si se oponía a lo que él directamente había percibido o a la prueba rendida o a los
hechos comprobados. . Por estos antecedentes y dificultades de interpretación, fue que en el
nuevo Código se dispuso incluir una norma amplia que permitiera la libre apreciación del juez
conforme a los hechos demostrados en el proceso. Esta norma se recogió en el artículo 170, que
dice: “ El dictamen de los expertos, aun cuando sea concorde, no obliga al juez, quien debe formar
su convicción teniendo presentes todos los hechos cuya certeza se haya establecido en el proceso”
.
HONORARIOS DE LOS EXPERTOS:
Nos falta referirnos a los honorarios a que tienen derecho los expertos. El artículo 171 del Código
Procesal dice: “ Los honorarios de cada experto serán pagados por la parte que lo nombró, o en
cuyo nombre lo hubiere designado de oficio el Tribunal, y los del tercero, por ambas partes en
igual proporción. El juez prevendrá a cada parte que deposite los honorarios correspondientes, así
como la suma necesaria para gastos, los cuales calculará el juez prudencialmente, según la
naturaleza del dictamen y trabajo que exija. En cuanto al tercero, la parte a quien interese la
diligencia deberá hacer el respectivo depósito.
Lo dispuesto en este artículo se entiende sin perjuicio de lo que se resuelva definitivamente sobre
condenación en costas” . Esta norma no tiene ningún precedente en el CECYM y se estimó
necesario incluirla en el nuevo Código, para evitar que se pidan expertajes injustificados y con el
sólo ánimo de entorpecer la marcha del proceso. También se consideró justo que así como se deja
afectos a los expertos a sanciones de tipo pecuniario y a responsabilidades civiles y penales, se les
garantice en forma adecuada el derecho a percibir una remuneración oportuna. Contempla
asimismo la norma, lo relativo a los gastos que pueda ocasionar la práctica de la diligencia pericial.