TUBERCULOSIS
DEFINICION: La tuberculosis (TB) es una infección bacteriana causada por un
gérmen llamado Mycobacterium tuberculosis. La bacteria suele atacar los
pulmones, pero puede también dañar otras partes del cuerpo. La TB se disemina a
través del aire, cuando una persona con TB pulmonar tose, estornuda o habla. Si
ha estado expuesto debería consultar a un médico para someterse a los
exámenes. Hay más probabilidades de que usted se contagie con TB si tiene un
sistema inmunitario debilitado.
Es una infección bacteriana contagiosa que compromete los pulmones y que se
puede propagarse a otros órganos.
QUE BACILOS CAUSAN LA TUBERCULOSIS
Es causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis (M tuberculosis). La
tuberculosis pulmonar (TB) es contagiosa. Esto quiere decir que la bacteria puede
propagarse fácilmente de una persona infectada a otra no infectada. Se puede
adquirir por la inhalación de gotitas de agua provenientes de la tos o el estornudo
de una persona infectada. La infección pulmonar resultante se denomina TB
primaria.
La mayoría de las personas se recupera de la infección de TB primaria sin
manifestación mayor de la enfermedad. La infección puede permanecer inactiva
(latente) por años. En algunas personas, se activa de nuevo (reactivación).
La mayoría de las personas que presentan síntomas de una infección de TB
resultaron primero infectadas en el pasado. En algunos casos, la enfermedad
puede reactivarse en cuestión de semanas después de la infección primaria.
Las siguientes personas están en riesgo de TB activa o reactivación de TB:
Las personas mayores
Los bebés.
Las personas con sistemas inmunitarios debilitados, por ejemplo, debido
a VIH/sida, quimioterapia, diabetes o medicamentos que debilitan el sistema
inmunitario.
El riesgo de contraer TB aumenta si usted:
Está entorno a personas que padecen TB
Vive en condiciones de vida insalubres o de hacinamiento
Padece desnutrición
Los siguientes factores pueden incrementar la tasa de infección tuberculosa en
una población:
Aumento de las infecciones por VIH
Aumento del número de personas sin hogar (ambiente de pobreza y desnutrición)
Cepas de TB resistentes a los medicamentos
Factores de riesgo de la tuberculosis
English (US)
Algunas personas presentan enfermedad de tuberculosis poco después de
contraer la infección (en las semanas siguientes), antes de que su sistema
inmunitario pueda combatir a las bacterias de la tuberculosis. Otras personas se
pueden enfermar años después, cuando su sistema inmunitario se debilita por otra
razón.
En general, aproximadamente del 5 al 10 % de las personas infectadas que no
reciben tratamiento para la infección de tuberculosis latente presentará la
enfermedad en algún momento de su vida. En las personas cuyo sistema
inmunitario es débil, especialmente las que tienen la infección por el VIH, el riesgo
de presentar enfermedad de tuberculosis es mucho más alto que para las
personas con el sistema inmunitario normal.
Generalmente, las personas con alto riesgo de tener la enfermedad de
tuberculosis pertenecen a estas dos categorías:
Personas que han sido infectadas recientemente por las bacterias de la
tuberculosis.
Personas con afecciones que debilitan el sistema inmunitario.
Personas que han sido infectadas recientemente por las bacterias de la
tuberculosis
Entre estas se incluyen las siguientes personas:
Contactos cercanos de una persona con enfermedad de tuberculosis
infecciosa.
Personas que han inmigrado desde regiones del mundo con altas tasas de
tuberculosis.
Niños menores de 5 años de edad que tienen un resultado positivo en la
prueba de la tuberculosis.
Grupos con altas tasas de transmisión de tuberculosis, tales como personas
que viven en la calle, usuarios de drogas inyectables y personas con
infección por el VIH.
Quienes trabajan o residen con personas que tienen alto riesgo de contraer
tuberculosis en establecimientos o instituciones como hospitales, albergues
para desamparados, centros correccionales, asilos de ancianos y
residencias para personas con el VIH.
Personas con afecciones que debilitan el sistema inmunitario
Los bebés y los niños pequeños a menudo tienen el sistema inmunitario débil. Hay
otras personas que también pueden tener el sistema inmunitario débil,
especialmente si presentan alguna de las siguientes afecciones:
Infección por el VIH (el virus que causa el sida).
Abuso de sustancias nocivas.
Silicosis.
Diabetes mellitus.
Enfermedad renal grave
Bajo peso corporal.
Trasplante de órganos.
Cáncer de cabeza y cuello.
Tratamientos médicos como corticosteroides o trasplante de órganos.
Tratamientos especializados para la artritis reumatoide o la enfermedad de
Crohn.
Hay tres formas importantes de describir las etapas de la TB. Estas son:
Exposición. Esto ocurre cuando una persona ha estado en contacto con, o
expuesta a, otra persona que se cree tiene TB. La persona expuesta tendrá una
prueba de piel negativa, una radiografía de pecho normal, y ningún síntoma de la
enfermedad.
Infección de TB latente. Esto ocurre cuando una persona tiene la bacteria de la
TB en su cuerpo, pero no tiene síntomas de la enfermedad. El sistema
inmunológico de la persona infectada levanta un muro contra los organismos de la
TB y los mantiene inactivos durante toda la vida en la mayoría de personas que
están infectadas. Esta persona tendría una prueba de piel positiva pero una
radiografía de pecho normal.
Enfermedad TB. Esta describe la persona que tiene signos y síntomas de una
infección activa. Esta persona tendría una prueba de piel positiva y una radiografía
de pecho positiva.
La bacteria predominante de la TB es la Mycobacterium tuberculosis (M.
tuberculosis). Muchas personas infectadas con la M. tuberculosis nunca
desarrollan la TB activa y permanecen en la etapa de TB latente. Sin embargo, en
personas con sistemas inmunológicos debilitados, incluyendo las que tienen VIH
(virus de inmunodeficiencia humana) o diabetes, y quienes son tratados con
medicamentos que pueden debilitar el sistema inmunológico, como los
corticosteroides y quimioterapia, los organismos de la TB pueden debilitar las
defensas del cuerpo, multiplicarse y causar una enfermedad activa. Los niños muy
pequeños tienen más probabilidades que los niños mayores y adultos de que se
propague la TB a través de su torrente sanguíneo y causar complicaciones, como
la meningitis.
¿Quién está bajo riesgo de desarrollar la TB?
La TB afecta a todas las edades, razas, niveles de ingreso y ambos géneros.
Quienes están a un mayor riesgo son:
Personas que viven o trabajan con otras personas que tienen TB
Poblaciones no atendidas medicamente
Personas sin hogar
Personas de otros países donde la TB es prevalente
Personas en entornos grupales, como en residencias de ancianos
Personas que abusan del alcohol
Personas que usan drogas intravenosas
Personas con sistemas inmunológicos deteriorados
Los ancianos
Los trabajadores de la atención médica que entran en contacto con poblaciones
en alto riesgo
FISIOPATOLOGIA
Un paciente con tuberculosis pulmonar elimina por día un promedio de 7,2
millones de bacilos de Koch en la expectoración.
Una cavidad pulmonar de 2 cm de diámetro tiene 100 millones de M. tuberculosis
en sus paredes.
Si la reproducción del bacilo es cada 13 a 18 horas y no habiendo factores que se
opongan a su multiplicación, en tres semanas esta población seria superior a 4
billones.
Un ataque de tos produce hasta 3,500 partículas con capacidad infectante, que
equivale a 5 minutos de conversación, mientras que en un estornudo se dispersan
hasta un millón de partículas.
Las partículas mayores a 10μm quedan retenidas en la barrera mucosa de las
VRS y son eliminadas por los mecanismos de defesa local, como la tos y el
sistema mucociliar.
Las partículas entre 1 y 5 μm pueden llegar potencialmente hasta los alveolos y
desencadenar una primo infección.
Para que ocurra la infección deben llegar al menos entre 10 y 200 partículas.
Se requieren entre 5mil y 10mil bacilos de Koch por ml de esputo para obtener un
examen directo positivo.
Para que se produzca una infección es necesario tener presente la relación
existente entre el número de gérmenes, la virulencia, la manifestación de
hipersensibilidad y la resistencia natural y adquirida, esto se conoce como Ley de
Rich.
Pruebas
Hay dos tipos de pruebas que se usan para detectar las bacterias de la
tuberculosis en el cuerpo: la prueba cutánea de la tuberculina y pruebas de
sangre. Un resultado positivo en la prueba cutánea de la tuberculina o en una
prueba de sangre solo indica que la persona ha sido infectada con bacterias de la
tuberculosis. No indica si la persona tiene infección de tuberculosis latente (LTBI,
por sus siglas en inglés) o si ha evolucionado a enfermedad de tuberculosis. Para
determinar si la persona tiene enfermedad de tuberculosis, es necesario hacer
otras pruebas, como una radiografía de tórax o tomar una muestra de esputo.
DIAGNÓSTICO
Si se encuentra que una persona está infectada con bacterias de la tuberculosis,
se deberán hacer más pruebas para ver si tiene infección de tuberculosis latente o
enfermedad de tuberculosis.
TRATAMIENTO
Es muy importante que las personas con enfermedad de tuberculosis reciban
tratamiento, terminen todos sus medicamentos y los tomen exactamente como se
les haya indicado. Si dejan de tomar los medicamentos antes de lo previsto,
pueden volver a enfermarse. Si no los toman en la forma correcta, las bacterias de
la tuberculosis que todavía estén vivas pueden volverse resistentes a esos
medicamentos. La tuberculosis resistente a los medicamentos es más difícil y más
costosa de tratar.
La enfermedad de tuberculosis se puede tratar tomando varios medicamentos
durante un periodo de 6 a 9 meses. En la actualidad hay 10 medicamentos
aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU.
(FDA, por sus siglas en inglés) para el tratamiento de la tuberculosis. Entre los
medicamentos aprobados, los fármacos de primera línea contra la tuberculosis,
que componen los principales esquemas posológicos de tratamiento, incluyen los
siguientes:
Isoniazida (INH)
Rifampina (RIF)
Etambutol (EMB)
Pirazinamida (PZA)
CUIDADOS DE ENFERMERIA
Se valora el conocimiento que la madre tiene de la enfermedad.
Se indaga los contactos que el niño haya tenido con otra persona para prevenir
riesgo de infección.
Demostrar apoyo para su curación.
Promover una nutrición y una ingesta de líquido adecuada e instruyendo a la
madre sobre la forma correcta del régimen terapéutico
La atención de enfermería también es prevenir el contagio de la infección.
Como el tratamiento es a largo plazo, el personal de enfermería establecerá
calendario de consultas de seguimiento y revisión prevista hasta el alta definitiva y
valorara en ellas la respuesta a los antibióticos y los posibles efectos adversos de
los mismos.
Identificar problemas de salud y factores condicionales, para brindar apoyo
educativo en busca de solución.
Garantizar la administración de tratamiento supervisado el personal de
enfermería en los servicios de salud
CASO CLINICO
Ficha patronímica.
Paciente de 36 años, sexo masculino, procedente del
interior del país, que vivió en Brasil durante 3 años,
negando factores de riesgo para adquirir infección por
VIH.
Antecedentes personales.
Antecedentes de diarrea crónica en el último año, no
acompañada de fiebre ni de repercusión general,
aislándose luego de múltiples estudios Giardia lamblia.
Curó con metronidazol.
Antecedentes ambientales.
Nada a destacar.
Motivo de consulta.
Fiebre, tos y disnea
Enfermedad actual.
En febrero de 1989 ingresó
en un centro de terapia
intermedia (CTI) por fiebre de
39º C, sudoración nocturna,
tos seca, adelgazamiento de
10 kilos en 1 mes e intensa
disnea. En la radiografía de
tórax se observaron infiltrados
pumonares bilaterales y el
estudio bacteriológico directo
de esputo fue positivo para
BAAR en 2 muestras. Se le
indicó triple plan
antituberculoso y 12 días
después fue enviado al
Servicio de Enfermedades
Infecto-contagiosas (SEIC)
para contimuar tratamiento y
estudios.
Examen físico.
Paciente lúcido, apirético. Regular estado de nutrición,
polipnea de 32 pm, herpes simple en región glútea,
escasos estertores subcrepitantes finos bilaterales. El
resto del examen fue normal.
Examenes paraclínicos.
Serología para VIH positiva.
VDRL negativo
Hematocrito 46%, GB 4.400/mm3, N 68%, L 30%.
VES 70 mm
Glucemia, azoemia, ionograma, funcional hepático
y examen de orina: normales
Linfocitos CD4 138/mm3 (15%)
Ecografía abdominal: normal
Ecocardiograma: prolapso de la válvula mitral
ECG: normal
Cultivo de expectoración: identificó M. tuberculosis
Evolución.
Se continuó el plan antituberculoso como lo establece la
CHLA durante 9 meses obteniendo la curación de su
enfermedad tuberculosa.
Un año y medio después consultó por herpes zoster de
cara y disminución de la visión haciéndose diagnóstico de
coriorretinitis seguramente por virus varicela-zoster.
Tratado con aciclovir a la dosis de 10 mg/quilo c/8 horas
i/v durante 10 días curó el herpes zoster facial quedando
con amaurosis.
Pocos meses después falleció a consecuencia de una
complicación neurológica interpretada como encefalitis
viral.