0% encontró este documento útil (0 votos)
39 vistas14 páginas

Ensayo Arg.

Este documento presenta un ensayo argumentativo sobre el juicio arbitral en materia civil. Explica que el arbitraje se basa en el acuerdo de las partes de someter un litigio a la decisión de un árbitro privado en lugar de acudir a los tribunales estatales. También describe la historia del arbitraje, su importancia en el derecho internacional y mercantil, y las instituciones que administran procedimientos arbitrales a nivel internacional y en México. Finalmente, distingue entre los acuerdos de arbitraje y cl
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
39 vistas14 páginas

Ensayo Arg.

Este documento presenta un ensayo argumentativo sobre el juicio arbitral en materia civil. Explica que el arbitraje se basa en el acuerdo de las partes de someter un litigio a la decisión de un árbitro privado en lugar de acudir a los tribunales estatales. También describe la historia del arbitraje, su importancia en el derecho internacional y mercantil, y las instituciones que administran procedimientos arbitrales a nivel internacional y en México. Finalmente, distingue entre los acuerdos de arbitraje y cl
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

“Actualización constante como patrimonio personal”

CENTRO MEXICANO DE ESTUDIOS DE POSGRADO

TEMA:

Ensayo Argumentativo sobre el Juicio Arbitral.

QUE PARA APROBAR LA ASIGNATURA


Derecho Procesal Civil.

De la Maestría en:

DERECHO PROCESAL
Presenta:
Lic. Arnulfo Cabrera García.

CATEDRATICO:
Dra. Maribel Luna Martínez.

Xalapa, Ver., 19 de enero del 2022.

0
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

ENSAYO ARGUMENTATIVO SOBRE EL JUICIO ARBITRAL.

INTRODUCCION.

El proceso jurisdiccional y el arbitraje tienen como característica común el ser soluciones hetero-
compositivas del litigio, es decir, soluciones provenientes de un tercero ajeno a la relación sustancial.
Pero mientras que la obligatorie dad de la solución que implica el proceso jurisdiccional deriva de la
ley y de la autoridad misma del Estado, la obligatoriedad del arbitraje sólo puede tener como
fundamento el acuerdo de las partes de someter determinado litigio a la solución arbitral. Asimismo,
mientras la resolución final que se dicte con motivo del proceso —la sentencia— posee fuerza
ejecutiva por sí misma y, por tanto, podrá ser ejecutada por el juez que la haya dictado, en cambio, la
resolución final dictada con motivo del arbitraje —el laudo— no posee fuerza ejecutiva por sí misma,
por lo cual su ejecución sólo podrá lograrse acudiendo a un juez que la ordene.

“Se entiende por arbitraje —expresa Jean Robert— la institución de una justicia privada gracias a la
cual los litigios son sustraídos a las jurisdicciones de derecho común, para ser resueltas por
individuos revestidos, circunstancial mente, de la misión de juzgarlos.” (Robert., 1961).

De este modo, en tanto que los órganos del Estado encargados de manera permanente de conocer y
resolver los procesos jurisdiccionales tienen delimitada su competencia en la ley, los árbitros no son
órganos de autoridad del Estado y sólo conocen del litigio o los litigios que las partes acuerdan
expresamente someterles.

Aun en el caso de que las partes nombren como árbitro a una persona que tenga un cargo público
o a una institución pública, ésta no podrá, en el desempeño de su función arbitral, hacer uso de la
autoridad propia que posea; para ejecutar el laudo o las medidas que dicte con motivo del arbitraje,
dicha persona deberá recurrir a la autoridad del juez competente.

Con antecedentes que se remontan a las civilizaciones más antiguas, (Humberto, Sergio, &
Eduardo., 1963; 1975; 1966, págs. 19-21; 95-98), el arbitraje ha ido adquiriendo cada vez mayor
importancia en nuestra época, particularmente en el Derecho Internacional y en el Derecho Mercantil.

1
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

En el derecho internacional público suele utilizarse como uno de los medios más adecuados para
solucionar pacíficamente las controversias entre los Estados. Con este objeto se han creado
organismos internacionales con funciones arbitrales, como la Corte Permanente de Arbitraje, fundada
en 1899 (con sede en La Haya, Holanda) y las diversas comisiones arbitrales surgidas con motivo de
los tratados de paz. Para un estudio detallado del arbitraje internacional se puede consultar la
publicación del autor (Modesto., 2000, págs. PP., 321-325).

En el comercio internacional el arbitraje ha tenido su mayor desarrollo. Por un lado, la Comisión de


las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (CNUDMI), órgano creado por la
Asamblea General en 1966 para promover la progresiva armonización y unificación del derecho
mercantil internacional, elaboró la Ley Modelo sobre Arbitraje Comercial Internacional, la cual fue
aprobada por la Asamblea General por resolución 40/72 del 11 de diciembre de 1985, y sus reformas
que también fueron aprobadas por dicho órgano por resolución 61/33 del 4 de diciembre de 2006.

La Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional es también conocida
por sus siglas en inglés como UNCITRAL (United Nations Commission for the Unification of
International Trade Law). Esta Ley Modelo ha ejercido una considerable influencia en las leyes sobre
la materia aprobadas por los Estados miembros de la ONU. (Ximena & Rueda., 2011; 2009, págs.
43-67).

Por otro lado, también se han creado y consolidado instituciones privadas internacionales que
administran el arbitraje comercial, entre los que destaca la Corte Internacional de Arbitraje de la
Cámara de Comercio Internacio nal.

La Cámara de Comercio Internacional (CCI) se constituyó en París en 1919, que es donde tiene
actualmente su sede. Sus miembros son empresas que realizan comercio internacional y
organizaciones empresariales, como las cámaras de comercio.

La Corte Internacional de Arbitraje fue creada en 1923 y ha tenido un papel fundamental en el


desarrollo del arbitraje comercial internacional. Ha expedido su propio Reglamento de Arbitraje, que
es utilizado en numerosos procedimientos arbitrales, y su función no es actuar como un tribunal

2
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

arbitral sino como un órgano administrador del arbitraje, pues nombra a los árbitros o confirma a
los

que designen las partes, se pronuncia sobre la recusación de los árbitros, revisa y aprueba los laudos
arbitrales y determina los honorarios de los árbitros.

La Corte está compuesta por miembros de más de 80 países y es apoyada por un Secretario, que tiene
también su sede en París. (Fernando, Etcharren, & Rueda., 1992; 2006;, pág. 12 y 13; 139 a 168).
En México existen diversas instituciones administradoras de arbitraje, tales como la Comisión de
Mediación y Arbitraje de la Cámara Nacional de Comercio de la Ciudad de México, el Centro de
Arbitraje de México (CAM) y el Centro de Arbitraje de la Industria de la Construcción (CAIC).
Hay también algunos organismos internos que tienen entre sus funciones la de fungir como
árbitros en aquellos conflictos que las partes interesadas acuerden expresamente someterles. Entre tales
organismos se pueden mencionar la Pro curaduría Federal del Consumidor, la Comisión Nacional para
la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros, el Instituto Nacional del
Derecho de Autor, etc.
Todos estos organismos actúan sólo cuando las partes acuerdan someterles su conflicto; los laudos
que —en su caso— dicten sólo pueden ser ejecutados por los jueces competentes y no por los
organismos arbitrales.
El título octavo del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, que regula el
juicio arbitral, fue reformado por el decreto publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el 10
de septiembre de 2009. Si bien se advierte que la reforma intentó adoptar, así sea parcialmente, la
Ley Modelo sobre Arbitraje Comercial Internacional de la CNUDMI (o UNCITRAL, por sus siglas
en inglés) el texto reformado parece demasiado breve y, por tanto, insuficiente. (Enriquez, pág.
101).

El arbitraje es un medio jurídico para resolver litigios basado en la vo luntad de las partes que
eligen a particulares a quienes les confían la toma de una decisión de suyo obligatoria, con lo que
buscan rapidez, economía e imparcialidad; asimismo, como negocio jurídico, en gran medida
sustituye a la jurisdicción civil del Estado, por lo que el auténtico arbitraje participa de la
voluntad de los sujetos obligados, quienes acuden a él para evitar un procedimiento
jurisdiccional que podría resultar lento, complicado, costoso, demasiado formal y sin la

3
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

especialización que las partes esperarían de un tribunal.

Por su parte, el laudo arbitral constituye la decisión tomada por el árbitro o por el tribunal arbitral
encaminada a resolver un conflicto de intereses, sin que sea propiamente una sentencia, sino una
resolución que pone fin a un procedimiento arbitral, llevado a cabo con motivo de un compromiso
inter-partes, quienes previamente convinieron someterse a ese procedimiento y a esa decisión que,
una vez tomada, les es obligatoria. (SCJN, 2007, pág. 15).

DESARROLLO.

Como ha quedado señalado, el arbitraje, a diferencia del proceso jurisdiccio nal, tiene como
fundamento de obligatoriedad el acuerdo celebrado entre las partes para someter un determinado
litigio a la decisión del o de los árbitros.
Este acuerdo de voluntades, al que se denomina genéricamente acuerdo de arbitraje, puede asumir la
forma específica de un compromiso arbitral o la de una cláusula compromisoria. La distinción entre
ambas clases de acuerdos atiende tanto al tiempo de su celebración como a su forma.
Cuando ya ha sur gido el conflicto entre las partes, el acuerdo que celebran para someter dicho
conflicto al conocimiento y la resolución de un árbitro recibe el nombre de compromiso arbitral o
compromiso en árbitros.
En cambio, cuando al celebrar algún contrato principal (compraventa, permuta, etc.) las partes
manifiestan su voluntad de que, en caso de llegar a presentarse algún conflicto sobre la
interpretación o aplicación de dicho contrato, tal conflicto —todavía no presente— será conocido
y resuelto por un árbitro; entonces ese acuerdo acce sorio al contrato principal recibe el nombre de
cláusula compromisoria.
De esta manera, por regla, el compromiso arbitral suele celebrarse después de que ha surgido el
conflicto; la cláusula compromisoria, en cambio, suele estipularse antes de que aquél se manifieste.
En cuanto a la forma, el compromiso arbitral es un verdadero convenio, al paso que la cláusula
compromisoria es sólo una parte, precisamente una cláusula, dentro de otro contrato principal.
(Rueda., 1963, págs. 42-60).

El artículo 611 del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal regula tanto el
acuerdo de arbitraje, como el compromiso arbitral y la cláusula compromisoria, en los siguientes

4
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

términos:

El acuerdo de arbitraje es un convenio por el que las partes deciden so meter a arbitraje todas las
controversias o ciertas controversias que hayan surgido o puedan surgir entre ellas respecto de
una determinada relación jurídica, contractual o no contractual.

El acuerdo de arbitraje podrá adoptar la forma de una cláusula compromisoria incluida en un


contrato o la forma de un acuerdo independiente.

El acuerdo de arbitraje puede celebrarse antes de que haya juicio, durante éste y después de
pronunciada la sentencia. El acuerdo celebrado después de que la sentencia haya adquirido firmeza
sólo es válido si los interesados la conocieren (artículo 610).

En principio, todo el que esté en pleno ejercicio de sus derechos civiles puede comprometer en
árbitros sus negocios (artículo 612). Sin embargo, la ley excluye expresamente de la posibilidad de
someter a arbitraje las siguientes cuestiones:
a) El derecho de recibir alimentos; b) El divorcio, excepto en lo concerniente a la separación de
bienes y a las demás cuestiones puramente pecuniarias; c) La nulidad de matrimonio, y d) El
estado civil de las personas (artículo 615). Como puede observarse, las cuestiones excluidas del
arbitraje pertenecen al derecho familiar y al estado civil de las personas.

Por otra parte, los tutores no pueden comprometer los negocios de los incapacitados ni
nombrar árbitros, sino con aprobación judicial, salvo el caso en que dichos incapacitados fueren
herederos de quien celebró el acuerdo de arbitraje (artículo 612, párr. segundo).

Los albaceas necesitan del consentimiento unánime de los herederos para comprometer en árbitros
los negocios de la herencia y para nombrar árbitros, salvo el caso en que se tratara de
cumplimentar los acuerdos de arbitraje pactados por el autor (artículo 613).

En el acuerdo de arbitraje se debe precisar el asunto o los asuntos que se someten a juicio
arbitral, requisito cuya omisión produce la nulidad del acuerdo o la inejecución de laudo (arts.

5
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

611 y 635, frac. I, inciso c).

En el acuerdo de arbitraje se deben señalar las Reglas de Arbitraje (de la CNUDMI o UNCITRAL,
de la CCI, etc.), conforme a las cuales se llevará a cabo la integración y designación del tribunal
arbitral, o bien la institución administradora del arbitraje que hará esa designación, o directamente
cuál institución o personas desempeñarán la función arbitral.

La falta de estas estipulaciones puede subsanarse a través del procedimiento de preparación del juicio
arbitral (artículo 612, párr. segundo). En este caso, presentado el documento en el que conste el
acuerdo de arbitraje, el juez debe citar a los interesados a una junta —prevista para dentro de los
tres días siguientes— en la cual los exhortará a que designen de común acuerdo al árbitro y, en el
caso de que no lo hagan, les nombrará uno de los que se incluyen en las listas que anualmente da a
conocer el Consejo de la Judicatura del Distrito Federal (arts. 220 a 223).

La persona a quien se comunique su posible nombramiento como ár bitro deberá revelar todas
las circunstancias que puedan dar lugar a dudas justificadas acerca de su imparcialidad o
independencia.
El árbitro, desde el momento de su nombramiento y durante todas las actuaciones arbitrales,
revelará sin demora tales circunstancias a las partes, a menos que ya les haya informado de ellas. Un
árbitro sólo podrá ser recusado si existen circunstancias que den lugar a dudas justificadas respecto de
su imparcialidad o independencia, o si no posee las cualidades convenidas por las partes.

Una parte sólo podrá recusar al árbitro nombrado por ella o en cuyo nombramiento haya
participado, por causas de las que haya tenido conocimiento después de efectuada la designación
(artículo 618).

Una vez celebrado el acuerdo de arbitraje, y durante la tramitación del juicio arbitral, las partes
no podrán llevar el litigio a los tribunales. En el caso de que una de las partes intente plantear
el litigio ante los tribunales estando vigente el acuerdo de arbitraje, la otra podrá oponer las
excepciones de incompetencia y litispendencia (artículo 620).

6
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

Habría resultado más adecuado que el Código de Procedimientos Civiles para el Distrito
Federal regulara directamente la excepción de compromiso arbitral, como excepción previa, en
términos similares a los previstos en el derecho español. (Montes., 1975, pág. 413 a 449).

Por último, conviene advertir que, aparte del acuerdo entre las partes —ya sea compromiso arbitral o
cláusula compromisoria—, se requiere realizar otro acuerdo entre ellas y el árbitro —el contrato de
arbitraje—, en el cual este último acepte el nombramiento de árbitro y se definan los derechos y
las obligaciones tanto de éste como de las partes en litigio. (Bautista., 1990, pág. 408 y 409).

Y de acuerdo a su procedimiento se considera que, el decreto de reformas del 10 de septiembre de


2009 suprimió prácticamente las pocas reglas sobre el procedimiento arbitral que contenía el
Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal. Una regla mínima que debió ser
conservada es que en el arbitraje se deben respetar las formalidades esen ciales del procedimiento
(emplazamiento, derecho a la prueba y expresión de alegatos).

El artículo 619 prevé que “deberá tratarse a las partes con igualdad y darse a cada una de ellas
plena oportunidad de hacer valer sus derechos”; faculta a las partes para convenir el
procedimiento al que se debe ajustar el tribunal arbitral en sus actuaciones.
El convenio que celebren las partes puede precisar cada una de las etapas del procedimiento arbitral o
bien estipular que el procedimiento arbitral se sujetará al reglamento de arbitraje de alguna de
entidades que se ocupan de este tema: la Cámara de Comercio Internacional (CCI); la Comisión de
las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil In ternacional (CNUDMI o UNCITRAL, por sus
siglas en inglés); del Centro de Arbitraje de México (CAM); de la Cámara Nacional de Comercio
de la Ciudad de México (CANACO); del Centro de Arbitraje de la Industria de la Construcción
(CAIC), etcétera.

El mismo artículo 619 establece que, a falta de acuerdo, se aplicarán las disposiciones del
Reglamento de Arbitraje de la UNCITRAL. Además, señala que “en ausencia de acuerdo y de
disposición y expresa en el Reglamento a que se refiere este párrafo, se aplicará lo dispuesto en el
presente Título”.

Por último, faculta al tribunal arbitral para “dirigir el arbitraje del modo que considere

7
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

apropiado. Esta facultad conferida al tribunal arbitral incluye la de determinar la admisibilidad, la


pertinencia y el valor de las pruebas”.

En virtud de que los árbitros carecen de autoridad para imponer sus determinaciones, para la
ejecución de las medidas cautelares, los medios de apremio y demás resoluciones, debe ocurrir al
juez competente, que es de primera instancia en turno (arts. 631, 632 y 633).
Los jueces ordinarios están obligados a impartir el auxilio de su jurisdicción a los árbitros (artí
culo 634).

CONCLUSION.

Al final se da el laudo, que es la decisión definitiva dictada por el árbitro para resolver el conflicto
sometido a arbitraje. Equivale a la sentencia definitiva pronunciada por el juez en el proceso
jurisdiccional.

Los árbitros deben decidir el litigio conforme a las normas de derecho que las partes hayan
convenido. Si las partes no hubieren estipulado la ley que debe regir el fondo del litigio, el
tribunal arbitral, tomando en cuenta las características y conexiones del caso, determinará el derecho
aplicable.
En ambos casos se trata de un arbitraje de derecho. En cambio, cuando el tribunal arbitral es
facultado para decidir ya no conforme a derecho sino como “amigable componedor o en conciencia”,
el arbitraje será de equidad (artículo 628).

De acuerdo con el artículo 632 del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal,
una vez notificado el laudo cualquiera de las partes podrá presentarlo “al juez ordinario para su
ejecución, a no ser que las partes pidieren su aclaración.” Debe recordarse, a este respecto, que el
laudo es uno de los supuestos de la vía de apremio.
Contra el laudo arbitral no procede recurso alguno (artículo 635).

I. Este precepto prevé, sin embargo, que contra la ejecución del laudo la parte afectada podrá
pedir que se deniegue la ejecución, para lo cual deberá probar alguno de los siguientes

8
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

supuestos:

a) Que una de las partes en el acuerdo de arbitraje estaba afectada por alguna
incapacidad, o que dicho acuerdo no es válido en virtud de la ley a que las partes
lo han sometido, o si nada se hubiere indicado a este respecto, en virtud de las
disposiciones del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal;

b) No fue debidamente notificada de la designación de un árbitro o de las actuaciones


arbitrales, o no hubiere podido, por cualquier otra razón, hacer valer sus derechos;

c) El laudo se refiera a una controversia no prevista en el acuerdo de arbitraje o contiene


decisiones que exceden los términos del acuerdo de arbitraje. No obstante, si las
disposiciones del laudo que se refieren a las cuestiones sometidas al arbitraje pueden
separarse de las que no lo están, se podrá dar reconocimiento y ejecución a las
primeras;

d) La composición del tribunal arbitral o el procedimiento arbitral no se ajustaron al


e) acuerdo celebrado entre las partes o, en defecto de tal acuerdo, que no se ajustaron a
la ley del país donde se efectuó el arbitraje; o

f) El laudo no sea aún obligatorio para las partes o hubiere sido anulado o
suspendido por el juez del país en que, o conforme a cuyo derecho, hubiere sido
dictado ese laudo.

II. También podrá denegarse la ejecución del laudo cuando el juez com pruebe que, el objeto
de la controversia no es susceptible de arbitraje; o que el reconocimiento o la ejecución del
laudo son contrarios al orden público.

9
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

Las causas para denegar la ejecución del laudo que enuncia el artículo 635 del Código de
Procedimientos Civiles para el Distrito Federal fueron tomadas de la Ley Modelo sobre
Arbitraje Comercial Internacional (artículo 36) y ya habían sido recogidas desde 1993 en el
artículo 1462 del Código de Comercio.

Si bien es cierto que, de acuerdo con lo que dispone el artículo 635 del Código de

Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, en contra el laudo arbitral no podrá


interponer el recurso de apelación ni ningún otro recurso, la parte que se considere
afectada por el auto que ordene la ejecución del laudo, podrá interponer demanda de
amparo indirecto en contra de tal resolución, una vez que haya agotado el incidente de

oposición por las causas previstas en el citado artículo 635. (Nación., 1993).

Contra la resolución que niegue la ejecución del laudo, también se puede interponer
demanda de amparo indirecto (Nación., Tesis de Jurisprudencia 1a./J.146/2007, Laudo
arbitral contra la interlocutoria que declara su nulidad procede el juicio de amaparo
indirecto., 2008, pág. 268).

Por último, conviene recordar, en relación con la ejecución de los laudos extranjeros, que
el gobierno de México suscribió la Convención sobre Reconocimiento y Ejecución de las

Sentencias Arbitrales Extranjeras de 1958 y la Convención Interamericana sobre Eficacia


Extraterritorial de las Sentencias y Laudos Arbitrales Extranjeros, de 1969.

10
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

Bautista., J. B. (1990). El proceso civil en México. (13a ed., ed.). México, México, México:
Porrúa. Recuperado el 18 de Febrero de 2022.

Enriquez, X. S. (s.f.). Op. Cita. Nota 4. En X. S. Enriquez, Op. Cita. Nota 4 (pág. 101). Mexico,
Mexico, Mexico. Recuperado el 18 de Febrero de 2022.

Fernando, M. S., Etcharren, Z., & Rueda., M. y. (1992; 2006;). La corte Internacional de
Arbitrajede la CCI; El aumentodel arbitraje CCIen Mexico y Reglamento de Arbitrajede la CCI.
Mexico, Mexico, Mexico. Recuperado el 18 de Febrero de 2022.

Humberto, B. S., Sergio, G. R., & Eduardo., P. (1963; 1975; 1966). El arbitraje en el derecho
privado; Derecho Mixto y Derecho Procesal; Diccionario Procesal Civil. (15a ed.). Mexico,
Mexico, Mexico: Porrua. Recuperado el 18 de Febrero de 2022.

Modesto., S. V. (2000). Derecho Internacional Publico. (18a. ed.). Mexico, Mexico, Mexico:
Porrua. Recuperado el 18 de Febrero de 2022.

Montes., J. L. (1975). La Excepción de Compromiso. Revista de Derecho Procesal


Iberoamericana, nums. 2 y 3, pp. 413 a 449. Recuperado el 18 de Febrero de 2022.

Nación., S. C. (1993). Tesis de Jurisprudencia 3a./J. 32/93, Laudo arbitral, acuerdos de


homologación y ejecución del que procede en su contra el juicio de amparo indirecto, en
terminos del articulo 114, frac. III, de la LA. México, México, México. Recuperado el 18 de
Febrero de 2022.

Nación., S. C. (2008). Tesis de Jurisprudencia 1a./J.146/2007, Laudo arbitral contra la


interlocutoria que declara su nulidad procede el juicio de amaparo indirecto. (Novena Epoca.
ed., Vol. XXVII). México, México, México. Recuperado el 18 de Febrero de 2022.

11
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

Robert., J. (1961). Arbitrage civil et commercial (Droit interne), (3a. ed.). Sirey Paris., Sirey
Paris., Sirey Paris. Recuperado el Febrero de 18 de 2022.

Rueda., H. B. (1963). El Arbitraje en el Derecho Privado. En H. B. Rueda., El Arbitraje en el


Derecho Privado (pág. 31). Mexico, Mexico, Mexico: UNAM. Recuperado el 18 de Febrero de
2022.

12
EL jUICIO ARBITRAL EN MATERIA CIvIL

Ximena, S. E., & Rueda., C. J. (2011; 2009). La Adopción de la Ley Modelo de Uncitral como
ley arbitralcivil para el Distrito Federal. Mexico, Mexico, Mexico: Themis. Recuperado el 18
de Febrero de 2022.

SCJN. (2007). Tesis Aislada P. XIX/2007, Laudo Arbitral, no constituye una sentencia definitiva
para efectos de la procedencia del juicio de amparo. (Novena Epoca. ed.). Mexico DF., Mexico
DF., Mexico DF.: Semanario Judicial de la Federacion y su Gaceta. Recuperado el 19 de Febrero
de 20222

13

También podría gustarte