Primera guerra de los Balcanes
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Primera Guerra de los Balcanes
Parte de las Guerras de los Balcanes
Balkanskata voina Photobox.jpg
En el sentido de las agujas del reloj desde la parte superior derecha: tropas
otomanas en la batalla de Kumanovo; las fuerzas serbias entran en la ciudad de
Mitrovica; el rey griego y el zar búlgaro en Tesalónica; artillería pesada búlgara.
Fecha 8 de octubre de 1912-30 de mayo de 1913
Lugar Península de los Balcanes y mar Egeo
Resultado Victoria de la Liga Balcánica
Cambios territoriales Tratado de Londres (1913): Albania se independiza, el
Imperio otomano pierde todos sus territorios europeos salvo Constantinopla.
Beligerantes
Liga Balcánica:
Bandera de Bulgaria Reino de Bulgaria
State Flag of Serbia (1882-1918).svg Reino de Serbia
Flag of Greece (1822-1978).svg Reino de Grecia
Bandera de Montenegro Reino de Montenegro Bandera otomana Imperio otomano
Comandantes
Bandera de Montenegro Nicolás I
Bandera de Serbia Radomir Putnik
Bandera de Serbia Petar Bojović
Bandera de Serbia Stepa Stepanović
Bandera de Bulgaria Vladimir Vazov
Bandera de Grecia Constantino I
Bandera de Grecia Panagiotis Danglis
Bandera de Grecia Pavlos Kunturiotis Bandera otomana Nazim Bajá
Bandera otomana Essad Bajá
Bandera otomana Ali Rizah Bajá
Fuerzas en combate
Bandera de Montenegro 35 000
Bandera de Serbia 230 000,1
Bandera de Bulgaria 300 000
Bandera de Grecia 115 000 Bandera otomana 250 0002
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Primera Guerra de los Balcanes
1912-1913
Sarantaporo · Kardzhali · Pente Pigadia · Sorovich · Kumanovo · Kirk Kilisse ·
Scutari · Lule-Burgas · Yenidje · Adrianópolis · Prilep · Monastir · Çatalca ·
Kaliakra · Merhamli · Elli · Korytsa · Lemnos · Bulair · Şarköy · Bizani
La primera guerra balcánica fue un enfrentamiento bélico que tuvo lugar en los años
1912 y 1913 entre las naciones reunidas en la Liga Balcánica (Bulgaria, Grecia,
Montenegro y Serbia) y el Imperio otomano. El objetivo de la Liga era expulsar de
Europa al imperio y repartirse sus territorios balcánicos. La guerra acabó con la
derrota del imperio, inferior militarmente a los coligados, pero las desavenencias
entre estos desencadenaron inmediatamente un nuevo conflicto militar, la segunda
guerra balcánica. La contienda comenzó oficialmente el 8 de octubre de 1912 y
finalizó el 30 de mayo de 1913 con el Tratado de Londres.
Serbia, apoyada por Rusia, forjó una serie de alianzas con las demás naciones
balcánicas en 1912 para arrebatar al Imperio otomano sus territorios de la
península.2 Firmó una alianza militar con Bulgaria el 13 de marzo; esta se coligó
con Grecia el 29 de mayo y Montenegro se unió a la liga entre septiembre y
octubre.2 La guerra de la Liga Balcánica contra el desprevenido Imperio otomano,
que estaba centrado en la guerra ítalo-turca, comenzó el 8 de octubre, con una
acometida montenegrina contra Novi Pazar, a la que siguió una ofensiva búlgara en
Tracia.2 Las fuerzas búlgaras derrotaron a los otomanos en Lule-Burgas a finales de
mes y sitiaron Adrianópolis, al tiempo que marchaban contra la capital del imperio,
Constantinopla.2 Se detuvieron ante la línea defensiva de Çatalca, a treinta
kilómetros al oeste de la ciudad.2 Mientras, los serbios penetraron en Macedonia y
Kosovo y se unieron a las unidades montenegrinas que avanzaban a su vez desde el
oeste.3 El 2.º Ejército otomano, derrotado, se retiró hacia Albania a principios de
noviembre; los griegos avanzaron hacia el norte el 8 del mes y se adueñaron de
Salónica.4 Los coligados vencieron a los dos ejércitos otomanos destinados en
Europa en menos de dos meses y despojaron al imperio de sus territorios
balcánicos.4 En diciembre, se firmó el armisticio que puso fin temporalmente a los
combates.5
Las negociaciones de paz comenzaron en Londres a mediados de diciembre de 1912.4 La
determinación de conservar Adrianópolis que tenía el nuevo Gobierno otomano,
impuesto por los Jóvenes Turcos en enero de 1913, las frustró.4 En consecuencia,
las hostilidades se reanudaron en febrero.4 Los búlgaros trataron en vano de abrir
brecha en las defensas de Constantinopla en marzo.4 Por su parte, los intentos
otomanos de socorrer a la cercada Adrianópolis fracasaron y la ciudad capituló el
28 de marzo.4 Se reanudaron entonces las negociaciones de paz, que concluyeron con
la firma del Tratado de Londres el 10 de junio.4 En virtud de este, los otomanos
perdieron los territorios europeos que habían regido desde el siglo xv, a excepción
de Constantinopla y sus alrededores.4 Sin embargo, las desavenencias entre los
miembros de la Liga Balcánica por el reparto de las conquistas originaron la
segunda guerra balcánica a finales de mes.4
Índice
1 Antecedentes
1.1 Situación balcánica
1.1.1 Nacionalismos en expansión
1.1.2 Pérdida de influencia de las grandes potencias
1.1.3 Violencia regional
1.2 Crisis otomana, oportunidad balcánica
1.3 Objetivos y debilidad de la alianza balcánica
1.4 Negociaciones búlgaro-serbias
1.5 Negociaciones búlgaro-griegas
1.6 Otros pactos
1.7 Últimos preparativos
2 Desarrollo
2.1 Rápida derrota otomana
2.1.1 Desencadenamiento de la contienda
2.1.2 El plan y la situación militar otomanos
2.1.3 Victorias búlgaras en Tracia
2.1.4 Victorias serbias en Macedonia y Albania
2.1.5 Acciones montenegrinas
2.1.6 Conquistas griegas en Macedonia
2.1.7 Avance hacia Constantinopla
2.2 Armisticio y fallidas negociaciones de paz
2.2.1 Preocupación de las potencias
2.2.2 Primer armisticio
2.2.3 Negociaciones de paz en Londres
2.3 Cambio de gobierno en Constantinopla y fracaso de las conversaciones de paz
2.4 Reanudación de los combates
2.4.1 Caída de Adrianópolis y combates en Tracia oriental
2.4.2 Epiro y Macedonia
2.4.3 Asedio de Escútari y cuestión albanesa
2.4.4 Tensión entre los aliados
3 Paz y nueva guerra
3.1 Paz efímera con los otomanos
3.2 Víctimas del conflicto: violencia contra la población civil
3.3 Tensión en la liga balcánica y nueva guerra
3.4 Últimas disposiciones de las potencias
4 Véase también
5 Notas
6 Referencias
7 Bibliografía
8 Enlaces externos
Antecedentes
Situación balcánica
Nacionalismos en expansión
Los Balcanes tras el Tratado de Berlín de 1878, que supuso la pérdida otomana del
norte de la región y el surgimiento de varios Estados-nación que se disputaban
territorios.
Desde el siglo XV, el Imperio otomano había dominado los Balcanes, pero, en el
siglo XIX, algunos pueblos eslavos que antes de la conquista turca habían sido
independientes lograron la independencia del Imperio otomano apoyados por Rusia.
Además de Grecia, que obtuvo la independencia en 1830, los nuevos Estados de
Bulgaria, Montenegro y Serbia ansiaban aumentar sus territorios a costa de las
posesiones otomanas en Europa. Los territorios balcánicos trazaron planes para
extenderse por el territorio otomano desde mediados del siglo xix.6 Los diversos
nacionalismos ansiaban, empero, expandirse por territorios que los hacían
incompatibles: los griegos buscaban apoderarse de los antiguos dominios bizantinos;
los serbios, los del Imperio serbio; y los búlgaros, los del zar Simeón.6 Un hito
en la extensión de los Estados-nación balcánicos fue el Congreso de Berlín, en el
que las grandes potencias reconocieron la independencia de la mayoría de ellos
(salvo de Bulgaria).7 Los nuevos Estados concentraron sus esfuerzos en el ideal
nacionalista de la «unión nacional», la «liberación» de aquellos considerados parte
de la nación y, por ende, en la expansión territorial en una zona especialmente
heterogénea de Europa.8 El ideal nacionalista buscaba la formación de una nación
homogénea y necesitaba para lograrlo de fuerzas armadas modernas, capaces de
implantarla por la fuerza.9 La búsqueda de la homogeneidad en un entorno
heterogéneo originó violencia, discriminación y intercambios forzosos de población
en la región.9
Con el nacionalismo se extendió un nuevo tipo de violencia: la étnica o nacional,
chocante para un territorio multinacional como el otomano.10 Pese a los repetidos
intentos de los distintos nacionalismos (serbio, búlgaro, griego o macedonio) por
hacer que la población cristiana optase por uno de ellos, esta fue en general
reacia a hacerlo.11 La mayoría de la población de la región seguía empleando las
categorías tradicionales de clasificación a comienzos del siglo xx: la religión, la
calidad o el pueblo o región que habitaba.1213 Los grupos balcánicos trataron de
emplear también la religión en la disputa nacionalista: tras la independencia
griega el nacionalismo griego utilizó su dominio del millet ortodoxo; las quejas de
la población eslava llevó a la creación de una unidad religiosa separada en 1870,
el millet búlgaro, instrumento a su vez del nacionalismo búlgaro.14
Además de la población cristiana, la disputada Macedonia contaba también con una
copiosa minoría musulmana: un 40 % de los 2-2,5 millones de habitantes de la
región.15 Aunque seguían ocupando los principales puestos administrativos,
militares, policiales y eran mayoría entre los terratenientes, los musulmanes eran,
como sus paisanos cristianos, mayoritariamente campesinos, artesanos y obreros
pobres.15
El nacionalismo búlgaro se intensificó en la década de 1870.16 En 1876 se produjo
un alzamiento, sofocado por los otomanos, pero que originó la intervención de
Rusia.16 La derrota otomana se tradujo en la efímera creación de un gran Estado
búlgaro en el Tratado de San Stefano de marzo de 1878, luego desbaratado por las
grandes potencias en el Congreso de Berlín, pero que sirvió de ideal para los
nacionalistas búlgaros.17 La Bulgaria de San Stefano fue el equivalente búlgaro a
la Megali idea de los nacionalistas griegos.18 A estos les alarmó la anexión
búlgara de Rumelia Oriental en 1885, que interpretaron como una expansión eslava en
una zona que consideraban culturalmente griega del Imperio otomano.18 Para frenar
el «avance eslavo» en Macedonia, el Gobierno griego colaboraba con el Patriarcado
de Constantinopla contra el exarcado búlgaro.18
Las fronteras balcánicas a comienzos de 1912, antes del estallido de la guerra.
El interés serbio por Macedonia fue más tardío: se redobló tras la anexión
austrohúngara de Bosnia, donde los serbios eran mayoría, pero que Serbia no había
podido impedir y que tuvo que aceptar forzosamente por exigencia austrohúngara el
31 de marzo de 1909.1920 El principal objetivo serbio para entrar en guerra contra
los otomanos era, sin embargo, apoderarse de Kosovo (la «antigua Serbia») y del
norte de Albania —ambos territorios con población mayoritariamente albanesa—, para
obtener una salida al mar, lo que pondría fin a la dependencia comercial y
económica serbia de Austria-Hungría.21
Los tres nacionalismos, serbio, griego y búlgaro, formaron organizaciones para
fomentar sus ideales en Macedonia, con la colaboración de los respectivos
Gobiernos.19 Además, crearon bandas armadas que operaban en territorio otomano.2223
La proclamación del gobierno constitucional de los Jóvenes Turcos tras la revuelta
militar de julio de 1908 trajo un efímero entusiasmo entre la población europea del
imperio, que pronto se desvaneció.24 Las diferencias entre los contrarios al
gobierno autoritario del sultán pronto quedaron claras.25 El Comité de Unión y
Progreso, que se hizo con el poder, propugnaba el centralismo y un nacionalismo
turco musulmán homogeneizante, distinto de las aspiraciones de igualdad y autonomía
defendidos por otros grupos, con más simpatizantes entre la población cristiana.26
Al contrario de lo esperado, la violencia política se agudizó tras una corta tregua
y la perpetrada por las autoridades y las bandas musulmanas contra la población
cristiana empezó a superar a la de los grupos cristianos, que había predominado
entre 1904 y 1908.27 Entre la población cristiana, se extendió la desilusión con la
autoridad imperial, incapaz de asegurarle igualdad política, libertad y
estabilidad.28 Este desencanto favoreció al comienzo a los ejércitos de la liga,
bien recibidos en general por los cristianos otomanos al principio de la guerra.29
Pérdida de influencia de las grandes potencias
Caricatura francesa de la independencia búlgara y la anexión austrohúngara de
Bosnia, acontecimientos de 1908. Esta última agudizó la hostilidad entre Austria-
Hungría y Serbia y perjudicó las relaciones austro-rusas. La concordia austro-rusa
era una de las principales garantías de paz en la península balcánica.
En la primera década del siglo xx, Austria-Hungría vio frustrados sus intentos de
someter a Serbia y devolverla a su posición de satélite del imperio que había
tenido en ciertos periodos del siglo anterior.30 Los medios económicos habían
fracasado en la «guerra del Cerdo» —Serbia encontró otros mercados y acabó con la
dependencia económica con el imperio vecino—31 y Viena carecía ya de influencia
financiera para influir en el reino colindante.30 El intento austrohúngaro de que
Serbia comprase su nueva artillería al imperio (a Škoda) tampoco fructificó: los
serbios acudieron al mercado francés, que financió la compra a la firma Schneider-
Creusot.30 El imperio perdió con la operación una nueva oportunidad de ganar
influencia en el país vecino mediante el control del armamento.30 Para el imperio,
la pujanza de Serbia y de los demás Estados-nación balcánicos suponía una amenaza
para su estructura multinacional y, en tanto que competencia en la península
balcánica, un peligro a su posición como gran potencia, que dependía de su
influencia en la región.32 Las relaciones austro-serbias se habían deteriorado
definitivamente por la anexión imperial de Bosnia en 1908.33
Algo similar había sucedido con Bulgaria. El zar Fernando I de Bulgaria, que
dominaba la política exterior del país, sufrió una afrenta del emperador Guillermo
II cuando se hallaba de visita en Alemania en 1909 para firmar un contrato de
suministros militares con Krupp.30 El zar abandonó el palacio de inmediato y, a los
pocos meses, Bulgaria firmó el contrato armamentístico con la francesa Schneider-
Creusot.34 La hostilidad de Fernando hacia los monarcas alemán y austrohúngaro y la
escasa dependencia económica búlgara de los dos imperios reducían la posibilidad de
estos de influir en Sofía.34
Bulgaria proclamó la independencia inmediatamente después de la revuelta en
Salónica y Austria-Hungría se anexionó formalmente Bosnia y Herzegovina, ocupadas
desde 1878.3536nota 1 La crisis bosnia marcó el comienzo de un distanciamiento
entre las potencias, cada vez más agrupadas en dos coaliciones rivales, lo que
acabó con el concierto que había evitado hasta entonces cambios de importancia en
los Balcanes desde el Congreso de Berlín de 1878; las desavenencias de las
potencias favorecían las ambiciones expansionistas de los Estados balcánicos.3833
En especial, la crisis acabó39 con la colaboración entre Rusia y Austria-Hungría
que había permitido el mantenimiento de cierto equilibrio en la región y agudizó la
competición de estas dos grandes potencias por dominar la península.40 Rusia
impulsó la formación de una liga de Estados de la zona para frenar la expansión
austrohúngara en los Balcanes.4133 La anexión truncó además toda posibilidad de
entendimiento entre Austria-Hungría y Serbia.4033 Si ya Rusia sopesaba a finales de
1908 la conveniencia de crear una alianza balcánica y Serbia se mostraba asimismo
favorable, esta no llegó a formarse hasta 1912, principalmente por las
desavenencias sobre el futuro de Macedonia.42 Las primeras negociaciones serbo-
búlgaras tras la crisis, que acontecieron en 1909, fracasaron precisamente por las
diferencias en torno a Macedonia.42
Violencia regional
La debilidad del Estado otomano en el siglo xviii y xix facilitó el surgimiento de
las bandas armadas en los Balcanes,43 que operaban tanto como bandoleros como, en
ocasiones, de fuerzas auxiliares gubernamentales.8 Aunque vivían del saqueo y la
extorsión de la población, los nacionalismos peninsulares los presentaban como
luchadores por la libertad de sus grupos respectivos.8 Los Estados-nación
balcánicos empleaban las bandas como instrumento de debilitamiento del Imperio
otomano,43 incapaz de acabar con ellas.8 El objetivo de las bandas armadas era
precipitar la intervención de las grandes potencias para lograr la autonomía de la
región o la anexión a uno de los Estados balcánicos.44
Las reformas impuestas por las potencias a los otomanos tras el aplastamiento de la
Revuelta de Ilinden de 1903 no acabaron con la violencia en Macedonia.45 Si entre
1903 y 1908 la violencia se dio especialmente entre bandas cristianas rivales —el
grueso de la población solía abstenerse de participar y era en la mayor parte de
los casos la víctima de los grupos armados—,46 partidarios de distintos Estados y
sostenidos por ellos,47 a partir de 1908 el patrón cambió: predominó la que
enfrentó a cristianos con musulmanes.48 El punto de inflexión fue el fallido golpe
de Estado de la primavera de 1909, en la que la Sociedad de Mahoma, organización
opuesta al CUP que temía la pérdida de los privilegios musulmanes, trató de
arrebatar a este el poder.48 El CUP, escéptico sobre la lealtad de los cristianos
al imperio, fue acentuando la desconfianza por los acontecimientos de la época
(independencia búlgara y alzamiento en Creta) y entregó armas a la población
musulmana.49nota 2 Por su parte, Grecia estaba enviando armas de contrabando a sus
partidarios en el imperio.50 En 1911 y 1912 surgió un nuevo tipo de violencia: los
nacionalistas balcánicos llevaron a cabo una serie de asesinatos de destacadas
figuras imperiales, con el propósito de provocar a las autoridades a responder con
represalias indiscriminadas contra los cristianos, como así sucedió.51 La meta era
desestabilizar la zona y precipitar la intervención extranjera en la región.51 La
violencia interreligiosa desvaneció las ilusiones suscitadas por la Constitución de
1908.52 Si en 1909 gran cantidad de cristianos se habían unido a las filas del
ejército que desbarató el golpe contra los Jóvenes Turcos, en 1911, cuando estalló
la guerra ítalo-turca, el entusiasmo se había esfumado y los voluntarios fueron
escasos.52
Crisis otomana, oportunidad balcánica
La actitud centralista y nacionalista de los Jóvenes Turcos también propició el
surgimiento de la coalición balcánica, junto con la actividad diplomática rusa.42
Los Jóvenes Turcos eran contrarios a los nacionalismos balcánicos y trataron de
imponer la «turquización» del imperio, lo que enconó el rechazo de los
nacionalistas de la península al imperio.42 Una contrarrevolución conservadora
estalló en Estambul en la primavera de 1909, acaudillada por el propio sultán,
elementos conservadores musulmanes y la guarnición de la capital.53 Esta
contrarrevolución fue sofocada por el ejército otomano de Macedonia (leal a los
Jóvenes Turcos), que depuso al sultán y lo reemplazó por su hermano menor Mehmed V
el 27 de abril.53 El fallido golpe reforzó temporalmente a los Jóvenes Turcos que,
sin embargo, pronto defraudaron las expectativas de los cristianos otomanos.54
Una insurrección albanesa55 estalló en Kosovo y el norte de Albania en marzo de
1910.53 Los albaneses exigían la creación de una unidad autónoma albanesa que los
protegiese de quedar repartidos por los Estados balcánicos si estos conquistaban
sus tierras y se oponían al intenso centralismo53 y al sistema impositivo
propugnados por el CUP.55 Por motivos oportunistas, Serbia y Montenegro dieron
ayuda a los rebeldes, que con el mismo espíritu la aceptaron.55 A las autoridades
otomanas les costó sofocar el levantamiento; hubieron de enviar cincuenta mil
soldados a hacerlo, pero la revuelta resurgió en abril de 1911.5556 Por su parte,
Montenegro siguió el precedente de Bulgaria y se transformó en reino en octubre de
1910.57
Serbia ansiaba expandirse por Kosovo y el sur, los oficiales griegos se habían
asegurado la formación de Gobiernos dispuestos a resolver el problema de Creta en
favor de Grecia y revertir su derrota de 1897.58 Bulgaria, que había logrado el
reconocimiento otomano de su independencia en abril de 1909 y gozaba de la amistad
de Rusia, ambicionaba también los distritos de la Tracia otomana y Macedonia.5960
Todos los Estados balcánicos habían reforzado sus ejércitos; Grecia lo hizo con la
colaboración de dos misiones militares: una británica encargada de mejorar el
estado de la Armada, y otra francesa, que participaba en la reorganización de las
unidades terrestres.38 Convencidas de la necesidad de coligarse para defenderse de
Austria-Hungría y para atacar al Imperio otomano, las naciones balcánicas
decidieron pactar entre sí pese a sus rencillas por Macedonia.38
El Gobierno búlgaro de Geshov —prorruso—61 entabló conversaciones con los serbios
en el verano de 1911 para alcanzar una alianza entre los dos países.626063 Su
propuesta inicial para lograr la autonomía de Macedonia, sin embargo, fue rechazada
al sospechar Serbia que esta sería un mero paso previo a su unión con Bulgaria; los
representantes serbios insistieron, por lo tanto, en repartir del territorio.6431
Una nueva guerra entre Italia y el imperio estalló en septiembre de 1911, que animó
a los Estados balcánicos a plantearse el ataque contra este.65425666 Italia había
enviado armas a los rebeldes albaneses meses antes para propiciar el desorden en el
imperio y facilitar su inminente campaña en África.56 Varios de los Estados
balcánicos se ofrecieron a colaborar con Italia, que rechazó estas ofertas, pues no
deseaba extender el conflicto a los Balcanes, actitud compartida por las demás
potencias.63 Desde entonces el Gobierno búlgaro de Ivan Evstratiev Geshov decidió
que solamente mediante un conflicto con los otomanos podría obtener Macedonia.59 El
1 de noviembre de 1911, Montenegro propuso una liga militar a Austria-Hungría, para
apoderarse más fácilmente del norte de Albania.63 Viena, que no deseaba alentar el
expansionismo montenegrino, no aceptó la propuesta.67
La debilidad otomana era manifiesta a principios de 1912.68 A la contienda que
libraba con Italia se unió una nueva revuelta albanesa en mayo, originada por los
abusos de los Jóvenes Turcos durante las elecciones del mes anterior.68 Serbia
entregó armamento a los rebeldes.69 Estos se apoderaron fácilmente de Skopie en
agosto.70 El Gobierno del CUP, incapaz de sofocar la rebelión, tuvo que dimitir.68
La crisis política perjudicó al ejército, desanimado por las luchas partidistas en
un momento tan grave: la purga en las Fuerzas Armadas que acometió el nuevo
Gobierno contra los opositores dejó cincuenta mil reclutas sin oficiales que los
adiestrasen.68 Ante la posible marcha de los rebeldes albaneses contra Salónica, el
Gobierno decidió enviar cien mil reservistas a Tracia, medida que precipitó la
movilización de los ejércitos de la liga el 30 de septiembre y 1 de octubre.70
La oposición austrohúngara al desmembramiento de la Europa otomana no bastó esta
vez para evitarlo, dada la lentitud de las potencias para actuar.68 El sistema de
alianzas entre las potencias, que conllevaba una serie de largas consultas
multilaterales, impidió que se pudiese aplicar el programa de reformas en el
imperio que propugnó Austria-Hungría a partir del 13 de agosto.68 Las potencias no
lo presentaron —junto con una advertencia a los Estados balcánicos sobre la
inutilidad de atacar a los otomanos, pues no se les permitiría apoderarse de
territorio alguno— hasta el 7 y 8 de octubre, cuando los coligados emprendieron el
asalto al territorio otomano.6871
Objetivos y debilidad de la alianza balcánica
Retrato de los monarcas de las naciones de la Liga Balcánica.
Las alianzas entre las naciones balcánicas y el objetivo de la guerra era la
expansión territorial y la expulsión de los otomanos de la península.72 Serbia
deseaba extenderse hacia Macedonia, Albania y el Adriático, y obtener una salida a
este para asegurar su independencia.7374 Bulgaria, por su parte, deseaba apoderarse
de territorios del sur y del suroeste (también de Macedonia) y garantizarse la
salida al mar Egeo.73 Rusia, que fomentaba la liga de los países balcánicos,
deseaba con ella bloquear la expansión austrohúngara en la península,40 atraer a
los coligados a su órbita y asegurarse un resultado favorable en la que creía
probable disgregación del Imperio otomano.75 Francia temía que la liga precipitaría
la guerra en la región, pero Rusia creía que coadyuvaría a posponerla.75 Finalmente
Rusia perdió el control de la liga, que se dedicó a perseguir sus propios objetivos
expansionistas contra los otomanos.76
Para los Estados balcánicos, la alianza parecía conveniente.55 Por sí sola, Serbia
no había podido impedir la anexión austrohúngara de Bosnia-Herzegovina en 1908 y
Grecia tampoco había podido apoderarse de la Creta otomana.55
El principal problema consistía en que, pese a las alianzas que se firmaron,
fundamentalmente bilaterales y vagas,77 el reparto de territorios no quedó
claramente definido y los coligados en realidad competían78 por ciertas regiones.73
7980 Una vez derrotados los otomanos, objetivo común a todos los coligados, existía
un gran riesgo de enfrentamiento entre ellos por la división de las tierras que les
arrebatasen.73798081 La endeble coalición tampoco tenía en cuenta los intereses de
Albania, cuyas tierras esperaba repartirse.79 La suerte de los territorios
albaneses, de la que dependía el acceso de Serbia al mar Adriático y con ello el
reparto acordado con Bulgaria del norte de Macedonia, era crucial para que se
mantuviese la concordia entre serbios y búlgaros, pero dependía en gran medida de
la actitud de Italia y Austria-Hungría.79
Negociaciones búlgaro-serbias
La Macedonia en disputa entre Serbia y Bulgaria, según el acuerdo de alianza. La
pérdida de la posibilidad de acceso al mar Adriático de Serbia por la oposición de
las potencias (principalmente del Imperio austrohúngaro) y de la Dobruya meridional
por Bulgaria hizo que ambas deseasen obtener mayor territorio macedonio.
El principal escollo en las conversaciones entre Bulgaria y Serbia eran sus
desavenencias sobre el futuro de Macedonia.824278 Bulgaria defendía la autonomía de
la región, pero Serbia la rechazaba, temiendo que se repitiese el precedente de
Rumelia Oriental, que pasó de provincia autónoma del imperio a ser anexionada por
Bulgaria.8283 Las negociaciones se retomaron con mayor intensidad en octubre de
1911, tras el estallido de la guerra entre otomanos e italianos el mes anterior.42
61 Las conversaciones continuaban a finales de año, pero apenas avanzaban, por la
notable diferencia entre las posiciones de cada nación.8478 Nuevamente, el escollo
principal era Macedonia, aunque los dos países disentían sobre quien sería el
enemigo común, Austria-Hungría o el Imperio otomano.85 El zar ruso, empero, trataba
de mediar para llevarlas a buen puerto.8478 Finalmente, el acuerdo preliminar se
firmó el día 7 de marzo.86
La alianza serbo-búlgara en la que se estipulaba aproximadamente la división de
Macedonia entre los dos países se firmó87 el 13 de marzo de 1912,86858861 con la
mediación89 de Rusia.906491603892 La mayoría del territorio debía quedar bajo
control búlgaro en caso de victoria sobre los otomanos.90 El territorio al norte de
los montes Šar quedaba asignado a Serbia; el situado al este de los montes Ródope y
el río Struma, a Bulgaria.93859294 Una tercera porción de la región al sur de una
línea que unía el monte Golem (en la frontera búlgara) con el lago Ocrida también
debía reservarse para Bulgaria en caso de que Macedonia no quedase como provincia
autónoma unida.9385 Por fin, una cuarta zona de Macedonia, la llamada «zona en
disputa», quedó sin asignar, a la espera de un futuro arbitraje del zar ruso.829560
93859694 Los territorios conquistados debían ser administrados conjuntamente por
los dos países hasta el reparto final, que debía hacerse en los tres meses que
siguiesen a la firma de la paz.8561 En el tratado, secreto, se estipulaba también
que Bulgaria se comprometía a acudir en auxilio de Serbia en caso de que esta fuese
atacada por Austria-Hungría.829575 Bulgaria aceptó esta cláusula a regañadientes,
para asegurarse la alianza serbia que, en todo caso, desde su punto de vista se
dirigía fundamentalmente contra el Imperio otomano.8297
Rusia, que seguía considerando la alianza como un instrumento contra la expansión
de la influencia austro-germana en los Balcanes y no un acuerdo contra
Constantinopla, había facilitado el pacto.829895 No se oponía en realidad al
enfrentamiento de los aliados con Constantinopla, sino que disentía sobre lo
oportuno del momento elegido por estos: estaba convencida que se vería abocada a
participar en la guerra y no se consideraba aún preparada.99100 Tampoco aceptaba la
expansión búlgara hacia Constantinopla, que deseaba para sí.100 Como consecuencia
de la actitud rusa, serbios y búlgaros mantuvieron en secreto los planes militares
que llevaron a cabo conjuntamente durante el verano.100
Negociaciones búlgaro-griegas
Los primeros contactos entre Grecia y Bulgaria tuvieron lugar en la primavera de
1911, por iniciativa del primer ministro griego Eleftherios Venizelos.3810185
Bulgaria, temerosa de que cualquier pacto con Grecia la arrastrase a una guerra
prematura con el Imperio otomano, con el que Grecia se disputaba por entonces el
dominio de Creta, rehusó concertarse con ella inmediatamente.102101 Luego las
negociaciones con Serbia retrasaron aún más el pacto.102 El Gobierno de Sofía se
avino por fin a tratar con el de Atenas en febrero de 1912.102 Las negociaciones se
dilataron por el desacuerdo entre las dos partes sobre el futuro de Macedonia y
Tracia: Bulgaria deseaba que obtuviesen la autonomía para, a continuación,
anexárselas, posibilidad que precisamente Grecia deseaba evitar.102 Griegos y
búlgaros tuvieron que excluir de las conversaciones la autonomía macedonia y el
reparto exacto de los territorios que esperaban arrebatar a los otomanos para
alcanzar un entendimiento.10285 Las dos naciones deseaban apoderarse de Salónica.85
En consecuencia, el tratado entre Bulgaria y Grecia, firmado87 el 30 de mayo,103 no
contenía cláusulas territoriales que dispusiesen el reparto de las zonas tomadas a
los otomanos.10464601051068594 Cada parte se reservó privadamente y sin acuerdo con
la otra el control de Salónica102 y Constantinopla.104 Bulgaria estaba dispuesta a
reconocer a Grecia, a lo sumo, la posesión de Creta y de las islas del Egeo.106 El
corresponsal del Times de Londres, James Bouchier, tuvo un relevante papel en las
conversaciones entre los Gobiernos búlgaro y griego.104107
El acuerdo político se alcanzó en mayo64108 y el 24 de septiembrejul./ 7 de octubre
de 1912greg., representantes griegos y búlgaros firmaron una convención militar en
Sofía, sin que se aclarase la delimitación de territorios que quedarían en manos de
ambas naciones en caso de victoria.5910910694 Los intentos griegos de principios de
octubre para trazar la frontera mutua fracasaron, ante la negativa búlgara a
hacerlo.106110
Otros pactos
La Liga se completó con los acuerdos, menos formales, entre Montenegro y
Bulgaria,1046485 alcanzados el 26 de agosto en la capital búlgara.111108112113nota
3 La parte más relevante del pacto era la que disponía que debía ser Montenegro el
país que desencadenase el enfrentamiento de la Liga con los otomanos.10411511685
Bulgaria se comprometía asimismo a conceder un subsidio a Montenegro.111114 Los
búlgaros estaban dispuestos a que los montenegrinos se quedasen con todas las
tierras que pudiesen arrebatar a los otomanos.114 Los tratos búlgaro-montenegrinos
habían comenzado en Viena en junio, donde se hallaban el monarca búlgaro y varios
de sus ministros y adonde acudió Nicolás con su presidente del Gobierno para
negociar un acuerdo.6781 Montenegro fue el último país balcánico en sumarse a la
liga, fundamentalmente por la rivalidad con Serbia, y antes de hacerlo había
tratado inútilmente de pactar con Italia y Austria-Hungría en 1911.94
Montenegro concretó otra alianza con Serbia el 21 de septiembre,88 que quedó
rubricada en Suiza el 6 de octubre a través de un tratado formal.1151081178581 El
pacto no estaba únicamente dirigido contra los otomanos, sino también, en caso
necesario, contra Austria-Hungría.118119
Grecia, por su parte, sólo tenía una alianza formal con Bulgaria —la liga con
Serbia se acordó mucho después, en junio de 1913—.11812087 El centro de la
coalición general era Bulgaria, y esta favorecía el enfrentamiento con
Constantinopla.118121
Últimos preparativos
Bulgaria se convirtió en el centro de la nueva alianza, la Liga Balcánica.104 En el
verano de 1912 ya se había decidido a entrar en guerra contra los otomanos.122
Sofía debía de evitar posibles suspicacias en Constantinopla, evitar la paz entre
esta y Roma y dar la impresión de verse forzada a enfrentarse al Imperio hasta el
momento en que los preparativos militares estuviesen listos.122123 Una nueva
matanza de ciento cincuenta cristianos en Kočani en agosto sirvió para agitar a la
opinión pública en favor de la guerra.122
En el oeste, continuaban los desacuerdos fronterizos entre el Imperio y Montenegro,
que habían resurgido en la primavera.124 La tercera comisión fronteriza en cuatro
años trazó unas nuevas fronteras que el imperio se negó a aceptar por temor a
disgustar a los albaneses.124 Varios territorios poblados por estos quedaban
asignados a Montenegro, lo que podía llevarles a una nueva revuelta contra las
autoridades como la de 1911,125 atizada por el propio Montenegro.124 Un serio
enfrentamiento entre montenegrinos y otomanos tuvo lugar a comienzos de agosto y la
crisis fronteriza se agudizó.125 Las autoridades otomanas hicieron concesiones que
prácticamente equivalían a la autonomía de diversos valiatos para recobrar el favor
de los albaneses,126 mientras el Gobierno comenzaba a purgar el Ejército de tropas
desafectas para que estas medidas no pudiesen ser aprovechadas por la oposición
para ganarse a las fuerzas armadas.127 Los cambios de altos mandos y la licencia de
tropas veteranas, aunque en ocasiones verdaderamente sediciosas, debilitó las
unidades.127
La preparación diplomática y militar para el ataque contra los otomanos se había
completado en septiembre de 1912.59 Los choques fronterizos se multiplicaron.128 El
22 de septiembre, los otomanos anunciaron próximas maniobras128 en Tracia para
reforzar sus débiles unidades en la zona a la vez que prometían un nuevo programa
de reformas en Macedonia.129 Dos días más tarde detenían un envío de material
militar a Serbia, que finalmente fue entregado tras una protesta de Belgrado.129
Sofía, junto con el resto de aliados de la Liga,129 anunció la movilización general
el 17 de septiembrejul./ 30 de septiembre de 1912greg..59 A pesar del gran apoyo de
la opinión pública búlgara, ciertos sectores y personalidades, como el dirigente
agrario Alejandro Stamboliski, se opusieron a la guerra.5964 La liga presentó un
ultimátum a los otomanos para justificar su movilización en el que exigía una
inmediata concesión de autonomía a los territorios cristianos del imperio,
exigencia diseñada para ser rechazada —infringía la soberanía del imperio— y servir
de pretexto para la guerra.70
Rusia mantuvo una postura confusa: mientras que el zar aceptó su papel de árbitro
en el reparto de la zona de Macedonia disputada por Bulgaria y Serbia, aconsejó que
los coligados no se enfrentasen al Imperio otomano y su Gobierno parecía seguir
considerando la alianza como antiaustrohúngara cuando su carácter contrario a los
otomanos era claro.130
Los serbios movilizaron 335 000 hombres frente a los 110 000 griegos, 50 000
montenegrinos y 599 879 búlgaros.59nota 4 El Imperio contaba, según cálculos
búlgaros, con unos 807 000 hombres, de los que únicamente 160 000 se hallaban
acantonados en Europa.59 Otros observadores calculaban que los otomanos contaban
con 350 000 soldados en Europa, principalmente en Tracia.59nota 5 El tamaño del
Ejército otomano imponía a la Liga una rápida victoria antes de que las unidades en
Europa pudiesen ser reforzadas, y realzaba la importancia de la Armada griega, que
debía impedirlo.59 En un primer momento, empero, la liga contaba con una amplia
ventaja en hombres frente al enemigo y podía estorbar la llegada de refuerzos
otomanos desde Asia merced a la flota griega, que dominaba el mar.80