Tejido muscular cardiaco
El músculo cardíaco es un tipo de músculo estriado que comprende la capa muscular del corazón
conocida como miocardio. Es capaz de realizar contracciones fuertes, continuas y rítmicas que se
generan automáticamente.
Las contracciones del miocardio (músculo del corazón) son reguladas por nervios autónomos y por
el sistema de conducción del corazón, lo que significa que está más allá del control de nuestra
voluntad. La contractilidad puede ser alterada por el sistema nervioso autónomo y por hormonas.
Además, este tipo de tejido tiene altas demandas metabólicas, energéticas y vasculares. La función
principal del músculo cardíaco es permitir al corazón bombear sangre de forma rítmica para
proveer de oxígeno y nutrientes a los tejidos del cuerpo.
Sobre su estructura se tiene a las fibras musculares cardíacas, estas son células largas y
ramificadas, con forma de cilindro unidos de extremo a extremo, con uno o en ocasiones dos
núcleos ubicados centralmente. Las fibras están separadas por tejido de colágeno que dan soporte
a la red capilar del tejido cardíaco.
Los miofilamentos del músculo cardíaco están dispuestos en un patrón similar al del músculo
esquelético, resultando en estriaciones transversales. Las fibras están atravesadas por bandas
lineales llamadas discos intercalares. Estas estructuras tienen dos roles importantes. Primero,
proporcionan puntos de unión que le dan al tejido un patrón ramificado característico. Segundo, le
permiten al tejido muscular cardíaco funcionar como un sincitio funcional. Esencialmente, el
estímulo contráctil es propagado de una célula a la siguiente, resultando en la contracción
sincronizada de todo el segmento tisular.
Las células musculares cardíacas, también conocidas como cardiomiocitos, generalmente
contienen un núcleo alargado que se ubica en el centro, lo que la diferencia del músculo
esquelético.
Discos intercalares: Los miocitos cardíacos están unidos por medio de discos intercalares, Los
discos también contienen dos compartimientos que están orientados transversal y lateralmente
(en paralelo) en relación a las miofibrillas.
Tejidos especializados en la excitación y conducción
El sistema excito-conductor del corazón comprende un conjunto de células especializadas que
inician y transmiten la actividad eléctrica responsable de las contracciones coordinadas de las
cámaras cardíacas.
Sobre el sistema de conducción se menciona que los impulsos eléctricos generados por el músculo
cardíaco (el miocardio) estimulan el latido (contracción) del corazón. Esta señal eléctrica se origina
en el nódulo sinoauricular (SA) ubicado en la parte superior de la aurícula derecha. El nódulo SA
también se denomina el «marcapasos natural» del corazón. Cuando este marcapasos natural
genera un impulso eléctrico, estimula la contracción de las aurículas. A continuación, la señal pasa
por el nódulo auriculoventricular (AV). El nódulo AV detiene la señal un breve instante y la envía
por las fibras musculares de los ventrículos, estimulando su contracción. Aunque el nódulo SA
envía impulsos eléctricos a una velocidad determinada, la frecuencia cardíaca podría variar según
las demandas físicas o el nivel de estrés o debido a factores hormonales.