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La Décima

El documento describe la forma poética de la décima octosílaba. Se originó en España en el siglo XVI y fue popularizada por Vicente Espinel. Posteriormente, autores como Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca la utilizaron con frecuencia. La décima se difundió entre los campesinos puertorriqueños y sigue siendo una forma poética popular en la isla. El documento presenta ejemplos de décimas escritas por los poetas puertorriqueños Llorens Torres y Juan Antonio Corretjer

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La Décima

El documento describe la forma poética de la décima octosílaba. Se originó en España en el siglo XVI y fue popularizada por Vicente Espinel. Posteriormente, autores como Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca la utilizaron con frecuencia. La décima se difundió entre los campesinos puertorriqueños y sigue siendo una forma poética popular en la isla. El documento presenta ejemplos de décimas escritas por los poetas puertorriqueños Llorens Torres y Juan Antonio Corretjer

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LA FORMA: las décimas (Selección e introducción del Dr.

Carmelo Santana
Mojica)

La estrofa octosílaba que alcanzó más éxito en el Siglo de Oro (XVI-XVII) fue la
décima. Su invención se le atribuye a Vicente Espinel en su libro Diversas rimas, 1591.
No obstante, ya había sido empleada 20 años antes, pero es de Espinel que Lope de
Vega la toma y la incorpora en su teatro (Navarro Tomás 1986, p. 268). Tirso de
Molina y Calderón de la Barca la llevan a su más alto nivel en durante el XVII.

De acuerdo a Navarro Tomás, Espinel la llamaba “redondilla de diez versos” ya que su


estructura figuran “dos redondillas de tipo abba enlazadas por dos versos intermedios
que repiten la última rima de la redondilla inicial y la primera de la final, abba-ac-cddc”
(pp. 268-269). De ordinario –continúa el especialista citado- el tema de la estrofa se
presenta en la primera redondilla, los versos de enlace permiten una transición y la
segunda redondilla completa el pensamiento. Se le ha atribuido a la décima octosílaba
carácter semejante al del soneto endecasílabo (Loc. Cit. p. 269).

Esta estrofa se difunde entre los campesinos puertorriqueños permaneciendo hasta


nuestros días en sus composiciones. A continuación dos ejemplos de décimas
puertorriqueñas de poetas reconocidos y una selección de improvisaciones de tipo
comercial.

Llorés Torres, L. (s/f) “Valle de Collores”, Recuperado en marzo 2018 de


http://www.elboricua.com/Poems_Llorens_ValleDeCollores.html
Valle de Collores

Cuando salí de collores


fue en una jaquita baya,
por un sendero entre mayas
arropás de cundiamores.
Adiós, malezas y flores
de la barranca del río,
y mis noches del bohío,
y aquella apacible calma,
y los viejos de mi alma,
y los hermanitos míos.

¡Qué pena la que sentía,


cuando hacia atrás yo miraba,
y una casa se alejaba,
y esa casa era la mía!
La última vez que volvía
los ojos, vi el blanco vuelo
de aquel maternal pañuelo
empapado con el zumo
del dolor. Más allá, humo
esfumándose en el cielo.

La campestre floración
era triste, opaca, mustia.
Y todo, como una angustia,
me apretaba el corazón.
La jaca a su discreción,
iba a paso perezoso.
Zumbaba el viento, oloroso
a madreselvas y a pinos.
Y las ceibas del camino
parecían sauces llorosos.

No recuerdo como fue


(aquí la memoria pierdo)
Más en mi oro de recuerdos,
recuerdo que al fin llegué,
la urbe, el teatro, el café,
la plaza, el parque, a la acera...
Y en una novia hechicera,
hallé el ramaje encendido,
donde colgué el primer nido
de mi primera quimera.

Después, en pos de ideales.


Entonces, me hirió la envidia.
Y la calumnia y la insidia
y el odio de los mortales.
Y urdiendo sueños triunfales,
vi otra vez el blanco vuelo
de aquel maternal pañuelo
empapado con el zumo
del dolor. Lo demás, humo
esfumándose en el cielo.
Ay, la gloria es sueño vano.
Y el placer, tan sólo viento.
Y la riqueza, tormento.
Y el poder, hosco gusano.
Ay, si estuviera en mis manos
borrar mis triunfos mayores,
y a mi bohío de Collores
volver en la jaca baya
por el sendero entre mayas
arropás de cundiamores.

Juan Antonio Corretjer (1908-1985), Puerto Rico


“En la vida todo es ir”, Yerba bruja (1957)

"En la vida todo es ir"


En la vida todo es ir
a lo que el tiempo deshace.
Sabe el hombre donde nace
y no dónde va a morir.

El hombre que en la montaña


—por la cruz de algún camino—
oye la voz del destino,
se aleja de su cabaña.
Y prosiguiendo su hazaña
se dirige al porvenir
una esperanza a seguir.
Mas no ha de volver la cara,
pues la vida es senda rara:
en la vida todo es ir.

Miro esa palma que airosa


su corona al sol ostenta
y miro lo que aparenta
la esplendidez de la rosa.
Contemplo la niña hermosa
riendo a lo que le place,
y lo que el viento le hace
a la hoja seca del jobo:
es la vida como un robo
de lo que el tiempo deshace.

Tuve un hermano que dijo:


—“Cuando salí de Collores...”
Así cantó sus amores
al Valle del que fue hijo.
Una y otra vez maldijo
la gloria que en letras yace,
(y en que su nombre renace)
pues que llegó a comprender
lo poco que es el saber:
sabe el hombre donde nace.

No hay más que un solo camino


que se quisiera tomar,
mas la suerte del andar
maltrata y confunde el tino.
Nadie niegue su destino.
Es que ser hombre es seguir
—y un ideal perseguir—
por la vida hacia adelante,
sabiendo lo que fue enante
y no dónde va a morir.
Las décimas de la verde

Transcripción personal de la letra de los


anuncios televisivos de “la verde”.

I
Un six-pack no es un six-pack
si le falta una cerveza,
pero usaste la cabeza
pa’ poderlo completar.
Si me quieres conquistar
escucha pa’ que te acuerdes:
el que inventa nunca pierde.
Quedaste muy elegante:
tu flor me gustó bastante,
pero más me gustó mi verde.

II
Yo me metí en la bañera
y al sentir la ducha fría
me acordé que tenía
una verde en la nevera.
Bajé loco la escalera,
me entró un desespero, una fobia,
pues la solución era obvia:
abrí la nevera rapidito
y allí estaba yo desnudito
y ella vestida de novia.

III
Una tarde estaba yo
con mi novia conservando
cuando pasó un perro guiando
por enfrente de los dos.
No sé cómo sucedió
esto que me pasó a mí,
pero poco importa aquí
si ese perro guía o muerde.
Yo me quedo con mi verde
y no como más maní.

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