ciencia y revoluciÓN
Homenaje a oscar Varsavsky
E diciones M inisterio del P oder P opul ar
para l a C iencia y T ecnología
Ministerio del Poder Popular
para la Ciencia y Tecnología
Ministra
Nuris Orihuela
Viceministro de Planificación en Ciencia y Tecnología
Luis F. Marcano González
Viceministra de Desarrollo para Ciencia y Tecnología
Gladys Maggi Villarroel
Director General de Despacho
Wadim Briceño González
CIENCIA Y REVOLUCiÓn
Homenaje a oscar varsavsky
Resultado del II Encuentro Internacional sobre el Desarrollo
Científico Tecnológico y sus Perspectivas para América Latina y
El Caribe, realizado en Caracas entre los días 14 y 16 de octubre
de 2005, y del III Coloquio Internacional Ciencia y Revolución:
Homenaje a Oscar Varsavsky, realizado en Caracas entre los días
19 y 21 de noviembre de 2007
Coordinación editorial
María Riera
Asistencia editorial
Luis Ernesto Navas
Colaboradores
Rigoberto Lanz
Franco Díaz
Jhimy Arrieta
Diseño y diagramación
Eva Godoy C.
Corrección
Magdalena Contreras H.
Impresión
Switt Print
Depósito Legal: lf7462008320224
ISBN: 978-980-6889-23-1
PRESENTACIÓN
Las ciencias a debate
El lector tiene en sus manos un libro que refleja los debates
acontecidos en dos coloquios internacionales especialmente
diseñados para avivar la polémica teórico-política en torno a las
diversas concepciones de las ciencias y de las técnicas.
Uno de estos eventos fue diseñado bajo la referencia de
un homenaje a Oscar Varsavsky. La agenda fue básicamente la
misma, sólo que el peso político-intelectual de Varsavsky obligó a
una suerte de hermenéutica de su obra, amenizada además por la
presencia de colegas latinoamericanos que vivieron muy de cerca
el itinerario de este pensamiento.
El otro eventos fue pensado como un espacio de discusión
entre colegas de distintos países y con diferentes trayectorias
intelectuales e institucionales alrededor de una agenda común:
¿Cuál ciencia para cuál revolución? Con este trasfondo se
entiende de inmediato la carga de problemas que emergen
inevitablemente.
El libro se ordena de ese modo en dos grandes partes
que expresan sintéticamente lo medular de ambos debates. No se
trata de una “memoria” de esos coloquios sino de un condensado
de las líneas maestras de una agenda que sigue abierta en distintas
direcciones, que ha alimentado muy de cerca la formulación de
políticas públicas en este ámbito y que concita la convergencia de
enfoques y tesis que son cruciales en la coyuntura socio-política
de Venezuela y América Latina.
No estamos entregando un “manual” con recetas y
fórmulas amigables para públicos distraídos. Estamos rindiendo
cuentas del estado del arte de un intrincado debate epistemológico
que tiene profundas consecuencias en el terreno político. Con la
peculiaridad de un espacio de discusión que no se instrumenta
3
desde los predios académicos tradicionales. Se trata de poner en
movimiento una amplia plataforma de diálogo con una expresa
intencionalidad de derivar efectos prácticos. Es esa la cualidad
más relevante de este texto: voluntad de discusión/voluntad
política de extraer todas las consecuencias. El lector notará de
inmediato el tono polémico de la mayoría de los textos aquí
reunidos. ¿Por qué? Precisamente porque todos los temas y
problemas que están en esta controversial agenda de las ciencias
y las técnicas tocan sensiblemente el fondo mismo de visiones
del mundo, de mentalidades, de creencias y aspiraciones que no
pueden ser “neutras”.
No hay una línea recta entre las concepciones de la
política y las visiones epistemológicas sobre el quehacer científico
y tecnológico. Justamente por la opacidad reinante en estas
relaciones es por lo que las confusiones y malentendidos están a
la orden del día. El debate que está presente en esta publicación—
al igual que en toda la política editorial—es la expresión de
una búsqueda colectiva, es la puesta a punto de una constante
adaptación a los cambios que están en curso, es el intento por
responder a la pregunta crucial: ¿Cuál es la diferencia?
La configuración de una política pública en el terreno
científico-técnico pasa necesariamente por un alineamiento
estratégico con el modelo de desarrollo socio-económico que
está en juego, con el nuevo paradigma cultural que emerge del
proceso revolucionario, con las visiones alternativas en el campo
educativo, en fin, pasa por una articulación coherente con el
nuevo tipo de sociedad que está gestándose. Esta agenda—
por su envergadura y complejidad—suscita interpretaciones
diversas, promueve visiones divergentes y obliga a una constante
investigación por parte de las instancias de toma de decisiones.
Allí la discusión teórico-política es esencial. Por ello el empeño
en promover por todos los medios este debate. En la convicción
de que es la única manera de hacer avanzar el conocimiento en
cada campo, generar condiciones para los acuerdos estratégicos y
fomentar activamente una cultura democrática donde el diálogo
intelectual sea su vehículo.
El esfuerzo colectivo por producir los espacios de debate
a través de eventos de distinta naturaleza, la profusión de las ideas
a través de una política editorial consistente y el diálogo directo
con las comunidades de base a partir de diversas modalidades
de relacionamiento entre las política científico-técnica y la
organización del poder popular, son todos mecanismos pensados
4
para asegurar la más amplia democratización de los saberes. El
libro que presentamos es parte de ese prolongado esfuerzo. La
multiplicidad de miradas que en él encontramos es la expresión
viva de la complejidad del campo que nos ocupa. En todos los
casos, con el firme compromiso de pensar el presente a la luz de
las exigencias de una transformación profunda de la sociedad.
Rigoberto Lanz
Caracas, agosto de 2008
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CONTENIDO
3 PRESENTACIÓN
9 Parte I
III Coloquio Internacional Ciencia y Revolución: Homenaje a Oscar Varsavsky
(2007). De la ciencia colonizada a la ciencia revolucionaria
1 Palabras de Apertura
11 Héctor Augusto Navarro Díaz
13 Rigoberto Lanz
15 GLADYS MAGGI
19 Sara Rietti
2 Foro I Ideología y Ciencia
33 Máximo García Sucre
37 Carlos Lanz
45 Enrique Vila
51 ERIC CALCAGNO
3 Conferencias Ciencia y Compromiso
67 JESÚS PEÑA CEDILLO
85 PEDRO Sáinz
95 Carlos Senna Figueiredo
125 Héctor Augusto Navarro Díaz
4 Foro II Ciencia y Universidad
135 María Egilda Castellano A.
149 HEBE VESSURI
153 MISAEL MEDINA
159 MORELA BARRETO
163 5 Anexos
187 Parte II
II Encuentro Internacional sobre el Desarrollo Científico Tecnológico
y sus Perspectivas para América Latina y el Caribe (2005)
189 Nuris Orihuela
195 Edgardo Lander
199 Eddy Córdova
205 Germán Yépez
209 Heinz Dieterich
211 Francisco Mieres
215 Marcelo Larrea
219 Rigoberto Lanz
7
221 Edgardo Lander
223 Yadira Córdova
227 Michel Mujica
229 Rigoberto Lanz
237 Juan Carlos Monedero
241 Máximo Hernández
243 Iraida Vargas
245 José Manuel Díaz
249 Alberto Müller Rojas
257 Mario Sanoja
261 Eddy CórdoVa
263 Máximo García Sucre
267 Robinson Salazar
273 Camilo Arcaya
275 José Manuel Díaz
279 Marcelo Larrea
283 Luis FErnando Damiani
285 Alina Domínguez
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PARTE I
III Coloquio Internacional
Ciencia y Revolución
Homenaje a Oscar Varsavsky.
De la ciencia colonizada a la ciencia
revolucionaria
Caracas, 19, 20 y 21 de noviembre de 2007
Ministro
Héctor Augusto Navarro Díaz
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PALABRAS
DE APERTURA
Héctor Augusto Navarro Díaz
Ministro del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología (2007 – 2008)
Muy buenos días amigos y amigas. El Dr. Giordani no nos
acompañará por motivos de duelo por la muerte de su esposa. Nuestras
palabras de condolencia al amigo Jorge Giordani.
En este espacio, hay mucha gente que conoce a Jorge Giordani
y hay una persona que trabajó con Oscar Varsavsky, de modo que
Oscar está presente aquí, como lo está Jorge con todos nosotros y con
el pensamiento que estamos tratando de impulsar.
Reciban mi agradecimiento los presidentes de los organismos
adscritos, de los Ministerios del Poder Popular de la República
Bolivariana de Venezuela, los presidentes de Fundacite, Directores
Generales de los Ministerios, también aquí presentes: Administración
y Desarrollo, Industrias Ligeras y Comercio, Ciencia y Tecnología,
Economía Popular, las esposas que siempre nos acompañan, los
invitados nacionales e internacionales y los medios de comunicación.
Gracias por estar aquí.
Me enseñó el Dr. Jorge Giordani que es mejor hacer los
discursos escritos, así que voy a hacer lectura de unas palabras que
quiero que queden como testimonio de estas jornadas.
Los procesos universitarios de los años 60, produjeron
una gran atracción para muchos jóvenes, aun para quienes todavía
estudiábamos el bachillerato. Fue especialmente muy fuerte, en plena
efervescencia de la renovación académica de la Facultad de Ciencias
de la UCV, una charla a la cual asistimos, casi por pura casualidad, y
que nos puso en contacto con ese extraño profesor, que hablaba de
política y de ciencia al mismo tiempo. Ese extraño profesor concedía
sentido a esa doble pasión de quienes estudiaban o aspirábamos
estudiar carreras de las llamadas ciencias duras.
Los profesores identificados con el hermoso movimiento de
renovación académica no abundaban, de manera que no fuimos pocos
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los jóvenes que nos identificamos rápidamente con Oscar.
Transcurrían las primeros años de la década de los 90,
y aquellos jóvenes éramos ya profesores y académicos maduros
que debíamos enfrentar la tarea de presentar, comisionados por el
Rectorado de la Universidad Central de Venezuela, una propuesta
alternativa para el país. Esta propuesta estaba concebida como una
respuesta que enfrentaba el planteamiento neoliberal en boga para
aquellos tiempos, que expresara el Presidente Pérez, después de
aquel famoso Caracazo, en términos muy conocidos como “no hay
alternativa”, traducido al inglés there is not alternative.
La propuesta alternativa de la UCV al país, que así se llamó
y que a la postre constituiría el embrión de un programa de gobierno,
era en lo fundamental la propuesta para un proyecto nacional propio
y soberano. La búsqueda de referencias académicas acerca del tema,
o de los temas que debían ser incluidos entre paréntesis, cosa para
nada extraña en el medio académico, pero sí en el medio político, nos
llevó a toparnos de nuevo con ese nombre particular y de obligada
recordación, Oscar Varsavski. De esa manera, Varsavsky fue una
materia obligada, que llegó a convertirse en objeto de estudio casi
permanente en las discusiones con el Comandante Chávez, a partir
del año 1992.
Las tareas que hoy se le presentan a la Revolución Bolivariana
en materia de estilos tecnológicos y en materia de política científica
y tecnológica y en materia de formulación de un proyecto nacional
de tipo socialista, nos llaman a retomar el hilo de Varsavsky. De allí
la importancia que estamos dando a este evento que calificamos de
trascendental.
Hoy, con esta actividad de búsqueda en el pensamiento de
Varsavsky no dudamos en afirmar que ustedes, participantes en las
discusiones y deliberaciones, contribuirán también en la construcción
del nuevo pensamiento socialista bolivariano y latinoamericano.
Nuestro agradecimiento, otra vez, a todos los asistentes y
en particular a nuestros amigos invitados que nos visitan desde otras
tierras, que preservan el pensamiento de Varsavsky y que a partir
de él construyen el pensamiento latinoamericano, el pensamiento
del Socialismo del Siglo XXI, pensamiento que hace realidad la
construcción de un nuevo proyecto, un verdadero proyecto nacional,
en el cual entendemos la nación de acuerdo al pensamiento de Bolívar
y de Martí: La patria es América.
Muchas gracias.
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Rigoberto Lanz
Profesor de la Universidad Central de Venezuela
No cometeré el pecado de tomar la palabra en un evento
donde somos anfitriones y donde hemos venido a escucharlos,
así que me voy a limitar apenas a ambientar un poco lo que
va a ser esta tarde y mañana, en relación con el asunto al que
vinimos, justamente poner en conexión con el hoy y el aquí el
legado de un autor de esta envergadura, en relación con los más
apremiantes desafíos que tiene la revolución en la que estamos
empeñados, empeñados en profundizar un proceso de revolución
de la sociedad y del ámbito científico técnico,imprescindible para
que esta revolución ocurra. Justamente es allí donde existe mayor
dificultad para entender bien en qué consiste una revolución: en
el seno de la ciencia y la tecnología.
No por casualidad es este lado de la obra de Varsavsky
el que nos interesa más, es decir, cómo superar los dogmas, las
creencias, los estereotipos, las costumbres intelectuales que hacen
de la ciencia y la tecnología un espacio aparentemente neutro,
aparentemente universal, aparentemente más allá de la política,
de la ideología, aparentemente sólo allí para ser usadas, sólo allí
para su correcta aplicación.
Mitos como éste son los que impiden hoy en el mundo
entero, pero sobre manera en un país como Venezuela, profundizar
las transformaciones en todos los campos, incluido el campo de la
ciencia y la tecnología. Allí sus desafíos son mayores que en otros
campos donde este tema apenas sirve para vaivenes académicos o
para seminarios, para tesis doctorales, sin ninguna consecuencia
en políticas públicas directas.
Entonces, en una realidad como la nuestra, urgida de la
formulación de políticas públicas de contenido revolucionario,
en un espacio como éste, estamos deseosos de darle contenido
sustantivo al carácter transformador de todas las políticas
públicas. La política pública de todos los días no puede escapar
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a esta exigencia, exigencia que no se decreta, no se resuelve
con puro voluntarismo, no depende de la buena mirada del alto
gobierno, de los ministerios, depende sobremanera de nuestra
capacidad de hacer ese doble movimiento que está cruzado en
la propia obra de Varsavsky, el doble movimiento de pensar por
dentro epistemológicamente el escenario de la ciencia y traducirlo
en política pública en una realidad específica, por ejemplo
Venezuela.
Ese doble movimiento complejísimo, es un desafío
que queremos asumir con la mayor humildad y con la mayor
responsabilidad en ese doble terreno, en el terreno del debate
epistemológico más de fondo y en el de formación de política
pública más radical posible. Es donde este seminario, este
coloquio, quiere hacer un punto de convergencia, porque no
tenemos la claridad mágica para saber por dónde van los tiros,
allí oteamos un poco con experiencias como la de Varsavsky,
que por allí es el horizonte que debemos transitar. No hay una
agenda prefabricada que sólo queremos aquí confirmar, estamos
permanentemente tanteando y haciendo laboratorio para encontrar
juntos respuestas tanto de orden epistemológico, como de política
pública, y encarar el desafío de una revolución de la envergadura
de la revolución bolivariana.
Estos dos días me tocará hacer un poco de anfitrión y
para ayudar a que el debate se desarrolle de la mejor manera, lo
que hemos querido como organizadores de esta experiencia de
nuestro ministerio, es condensar el máximo posible esta suerte
de masa crítica de pensamiento y de experiencia, que le pueda
servir a nuestro gobierno y a nuestro proceso como combustible,
alimento, energía para asumir los desafíos que nos vienen y que
son, como ustedes saben, desafíos de profundización, desafíos de
radicalización, desafíos de ir más lejos de lo que las coyunturas
del pasado nos dejaron ir. Justamente por eso es que estamos
muy esperanzados de que el día miércoles tengamos en agenda
(quiero decir grabado, quiero decir en carpeta, quiero decir en
cualquier espíritu) el máximo posible, la mira más lejana posible
de pensamiento, de argumento, de buenas razones, para ver cómo
la traducimos luego en política pública, en acción de calle, en
acción de gobierno, en asuntos de la gente.
A eso apostamos todos, queremos que nuestro brindis de
clausura el día miércoles, esté presidido de este espíritu logrado,
que es justamente misión cumplida. Muchísimas gracias.
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Gladys Maggi
Viceministra de Desarrollo para la Ciencia y Tecnología
Buenas noches a todos. Reciban un caluroso saludo
bolivariano y revolucionario de nuestras autoridades, tanto del
Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología,
como del Ministerio del Poder Popular para la Planificación y el
Desarrollo.
Igualmente, quiero darles la bienvenida a todos nuestros
invitados internacionales que nos honran con su visita. Aquí
tenemos representantes de Argentina, de Brasil, de Cuba, de Chile
y de Inglaterra. Bienvenidos todos a ésta su casa.
Me voy a permitir leerles unas palabras que resumen
todo el esfuerzo que se ha hecho para la realización del Proyecto
Internacional de Ciencia y Revolución dedicado al Dr. Oscar
Varsavsky.
En el Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y
Tecnología creemos firmemente que el conocimiento de la ciencia,
la tecnología y la innovación son herramientas fundamentales para
la construcción del plan revolucionario que Venezuela demanda.
Una de nuestras más importantes funciones es servir de rectores
del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, actor
principal del proceso de desarrollo nacional. Por tal motivo,
entendemos la necesidad de estimular la apropiación colectiva del
conocimiento tanto científico como tecnológico y, obviamente,
impulsar la actitud innovadora del ciudadano, para generar una
dinámica de cambio constante que facilite el logro de las metas
cada vez mayores que nos hemos impuesto a través de soluciones
sustentables a los problemas que nos aquejan.
En este tema, la gestión del Ministerio del Poder Popular
para la Ciencia y Tecnología se inspira en el pensamiento de
Oscar Varsavsky, cuya importancia trasciende los límites de su
trabajo como investigador para llegar hasta nosotros sin perder
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vigencia, gracias a la agudeza con la que definió las características
del medio académico de su tiempo, a su capacidad para analizar
y establecer la importancia de la investigación científica y
tecnológica en la construcción de una sociedad revolucionaria y
libre del imperialismo.
Varsavsky fue uno de los más destacados especialistas en
la elaboración de modelos matemáticos aplicados a las ciencias
sociales de su tiempo. Gracias a su enorme sensibilidad pudo
analizar procesos propios de los sistemas sociales valiéndose
de los procedimientos metodológicos de las ciencias físicas
naturales. Este análisis lo hizo establecer que la investigación
científica, y las actividades humanas en general, deben pensarse
en función de su aporte a la construcción efectiva de una sociedad,
cuyas características deben obedecer a una visión constructiva y
compartida que atienda a las posibilidades reales de su tiempo y
de su espacio.
En sus escritos, Varsavsky estimuló la creatividad y el
espíritu nacional y propició los estudios de materias de especial
interés para cada país, junto con la eliminación de los trabajos
individuales de investigación que se planteaban como el único fin
satisfacer las necesidades y los intereses de una élite mundial. Es
por ello que sus propuestas se caracterizan por buscar en forma
transparente la participación y de manera exhaustiva realizar el
análisis, el proceso y la búsqueda de soluciones.
Al reflexionar sobre la participación en el proceso de
renovación de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Buenos
Aires, en el período comprendido entre los años 55 y 56 del siglo
pasado, Varsavsky comprendió que en un país con una visión
política insuficiente e inadecuada, las acciones orientadas a la
formación de profesionales y científicos, a pesar de utilizar todos
los instrumentos que la ciencia y la técnica ofrecen, concluyen
por generar y reproducir un modelo de dependencia de los centros
dominantes del capitalismo.
Con el pensamiento de Varsavsky como uno de nuestros
referentes conceptuales en esta gestión del gobierno bolivariano,
entendemos con claridad que el conocimiento, la ciencia y la
tecnología, no pueden ser el patrimonio de unos pocos ni que
esos pocos utilicen el conocimiento como mecanismo para el
control social. El conocimiento debe ser una herramienta para
la liberación y el cambio, no para el dominio; es por ello que
es necesario garantizar que éste fluya en todos los actores de la
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sociedad mediante la investigación y el desarrollo permanentes
que incidan de una manera positiva en la construcción de una
nueva realidad.
En ese sentido, en el Ministerio del Poder Popular para
la Ciencia y Tecnología, trabajamos para minimizar la brecha
tecnológica y asegurar el acceso de todos los ciudadanos a la
información. Al mismo tiempo, propiciamos la masificación de
la formación de alto nivel, ampliando la cantidad de beneficiarios
atendidos y modificando los parámetros de selección que
garantizan no sólo la excelencia, sino la inclusión, la equidad y la
justicia social de nuestro pueblo.
A partir de nuestra historia, nuestras vocaciones,
nuestros recursos y nuestras capacidades, procuramos articular el
conocimiento científico con los saberes populares, estimular el
desarrollo de tecnologías apropiadas y apropiables por medio del
apoyo a la inventiva popular en consonancia con las necesidades
de nuestra ciudadanía y todo ello con la vocación por generar un
modelo de desarrollo endógeno que nos pertenezca.
Así mismo, apoyamos el desarrollo de proyectos
de investigaciones en red, que se construyen de manera
multidisciplinaria e interinstitucional, los cuales se caracterizan
por el uso racional de recursos, de la calidad, de la identidad
de los procesos de investigación, de un proceso permanente de
transferencia, de información y, sobre todo, con una visión de
pertinencia que debe atender los problemas del país, nuestros
objetivos nacionales a corto, mediano y largo plazo.
El estímulo y el apoyo oficial a proyectos individuales
desvinculados de nuestra realidad que sólo fortalecen las
capacidades de una élite dominante son historia del pasado. Hay
resistencia al cambio y mucha incomprensión en torno a los
procesos que día a día construimos, pero la voluntad política por
desarrollar un sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación
en el cual se formen y participen todos los ciudadanos, creemos
que es inquebrantable. Ese es el rumbo que nos hemos trazado con
la construcción del socialismo del Siglo XXI; las fortalezas que
tengamos en el proceso y en la tarea que nos hemos planteado, es
lo que nos permitirá llegar a los objetivos y al logro de esa meta.
Para quienes luchamos por capitalizar el cambio y
convertirlo en reivindicaciones favorables para toda la ciudadanía,
el conocimiento es el verdadero poder, es la verdadera fuerza y
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la clave del éxito. Es por este motivo que el Ministerio del Poder
Popular para la Ciencia y Tecnología, conjuntamente con el
Ministerio del Poder Popular de Planificación y Desarrollo, nos
sentimos muy orgullosos de que este evento se esté desarrollando,
no sólo para conmemorar el pensamiento de Varsavsky, sino que
se celebre desde la posición política que manejamos actualmente
en nuestro proceso.
Se trata de reflexionar sobre nuestra situación actual y
sobre nuestras líneas de acción futuras a la luz de las reflexiones
de este pensador latinoamericano que tuvo la virtud de percibir
con claridad los problemas de nuestras universidades y de nuestra
gestión científica-tecnológica, con gran autocrítica desde su
tiempo.
Consideramos que la experiencia, la visión del
conocimiento que nos ha dejado como legado Varsavsky, es lo
que nos ha entusiasmado a reunirnos para construir, reflexionar
y analizar nuestros procesos y lo que aún debe construirse para
reforzar el socialismo bolivariano.
Tenemos la convicción de que estos días de reflexiones
darán el fruto que estamos esperando. Honrados con la presencia
de todos los asistentes y agradecidos de nuestros invitados
internacionales que en conjunto serán elementos de fortaleza
para hacer intercambio de experiencias, de visiones, en suma, de
poder plantearnos firmes elementos para la formación de nuestro
futuro.
Muchas gracias y éxito.
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Sara Rietti
Universidad de Buenos Aires, Argentina
Ante todo un saludo agradecido para todos los que han
hecho po