Universidad de San Carlos de Guatemala
Centro Universitario de Nor-Occidente
RELACIONES HUMANAS
SALUD MENTAL
Es, en términos generales, el estado de equilibrio entre una persona y su entorno
socio-cultural que garantiza su participación laboral, intelectual y de relaciones
para alcanzar un bienestar y calidad de vida. Comúnmente, se utiliza el término
“salud mental” de manera análoga al de “salud o estado físico”, pero lo mental
alcanza dimensiones más complejas que el funcionamiento meramente orgánico
del individuo.
La salud mental ha sido definida de múltiples formas por autores de diferentes
culturas. Los conceptos de salud mental incluyen el bienestar subjetivo, la
autonomía y potencial emocional, entre otros.
Sin embargo, las precisiones de la Organización Mundial de la Salud establecen
que no existe una definición “oficial” sobre lo que es salud mental y que cualquier
definición estará siempre influenciada por diferencias culturales, suposiciones,
disputas entre teorías profesionales, la forma en que las personas relacionan su
entorno con la realidad.
En cambio, un punto en común en el cual coinciden los teóricos es que “salud
mental” y “enfermedad mental” no son dos conceptos simplemente opuestos, es
decir, la ausencia de un desorden mental reconocido no indica necesariamente
que se goce de salud mental y, al revés, sufrir un determinado trastorno mental no
constituye siempre y necesariamente un impedimento para disfrutar de una salud
mental razonablemente buena.
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Dado que es la observación del comportamiento de una persona en su vida diaria
el principal modo de conocer el estado de su salud mental en aspectos como el
manejo de sus conflictos, temores y capacidades, sus competencias y
responsabilidades, la manutención de sus propias necesidades, la forma en que
afronta sus propias tensiones, sus relaciones interpersonales y la manera en que
dirige una vida independiente, el concepto es necesariamente subjetivo y
culturalmente determinado.
Importancia de la salud mental
La salud mental se relaciona con el raciocinio, las emociones y el comportamiento
frente a diferentes situaciones de la vida cotidiana. También ayuda a determinar
cómo manejar el estrés, convivir con otras personas y tomar decisiones
importantes. Al igual que otras formas de salud, la salud mental es importante en
todas las etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia hasta la edad adulta.
El déficit en la salud mental contribuiría a muchas enfermedades somáticas y
afectivas como la depresión o la ansiedad.
El tema de la salud mental, además, no concierne sólo a los aspectos de atención
posterior al surgimiento de desordenes mentales evidentes, sino que corresponde
además al terreno de la prevención de los mismos con la promoción de un
ambiente sociocultural determinado por aspectos como la autoestima, las
relaciones interpersonales y otros elementos que deben venir ya desde la
educación más primaria de la niñez y de la juventud. Esta preocupación no sólo
concierne a los expertos, sino que forma parte de las responsabilidades de
gobierno de una nación, de la formación en el núcleo familiar, de un ambiente de
convivencia sana en el vecindario, de la responsabilidad asumida por los medios
de comunicación y de la consciente guía hacia una salud mental en la escuela y
en los espacios de trabajo y estudio en general.
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Aspectos psicológicos sanos:
Desde las teorías psicodinámicas se postula que la salud mental así como los
aspectos patológicos son partes constitutivas de todo individuo. La constitución
personal de cada sujeto implica capacidades o aspectos sanos y otros
patológicos, siendo la proporción de los mismos variable entre personas. Así pues,
según Wilfred Bion, la capacidad para tolerar la frustración sería una primera
capacidad sana que permitiría al individuo en desarrollo el inicio del proceso de
pensamiento y comprensión del mundo y de sí mismo. La función del pensamiento
sería la base de la salud mental.
Esta se ve favorecida por un ambiente de contención (función materna o
cuidadora) que permite tolerar la frustración e iniciar el desarrollo del aparato
mental, la base de la salud mental, algunas veces hay niños o adolescentes que
tienen problemas mentales y se recomienda llevar a un psicólogo o hablar muy
claro con él.
La salud mental ha sido definida como un estado de bienestar en el cual el
individuo es consciente de sus propias capacidades, contando con la capacidad
de afrontar las tensiones de la vida cotidiana y trabajar de forma productiva. En la
mayoría de los países, los servicios de salud mental adolecen de una grave
escasez de recursos, tanto humanos como económicos. La mayoría de los
recursos de atención sanitaria disponibles se destinan actualmente a la atención y
el tratamiento especializados de los enfermos mentales y, en menor medida, a un
sistema integrado de salud mental.
En lugar de proporcionar atención en grandes hospitales psiquiátricos, los países
deberían integrar la salud mental en la asistencia primaria, ofrecer atención de
salud mental en los hospitales generales y crear servicios comunitarios de salud
mental.
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La promoción de la salud mental requiere implementar programas médicos,
sociales y sobre todo gubernamentales con un mismo fin, promover la salud
mental durante todo el ciclo vital, para garantizar niños mentalmente sanos y evitar
trastornos mentales en la edad adulta o la vejez.
La salud mental es un estado de bienestar psicológico y emocional que permite al
sujeto emplear sus habilidades mentales, sociales y sentimentales para
desempeñarse con éxito en las interacciones cotidianas.
Aspectos dimensionales de la anormalidad mental
David Rosenhan y Martin Seligman en 1989 expusieron algunos elementos que
caracterizan la anormalidad psicológica. Por su sentido común y lo parsimonioso
de su explicación, algunos de estos elementos se describen, con la finalidad de
hacer explicita la complejidad de la salud mental y enfermedad.
Sufrimiento: Es el “dolor del alma”, la falta de confort, el malestar que es
consecuente, en algunos casos es consecuencia de elementos biológicos,
hay una causa física y una disfunción corporal; en otros, el dolor y el
sufrimiento psicológico son derivados de ideas, eventos existenciales,
recuerdos y otros aspectos que no son tangibles y referidos a aspectos
actuales.
Conducta mal adaptativa: Es un aspecto efectivo y negativo que siente el
individuo, la conducta se refiere a la parte conductual, es decir, a lo que
hace. La adaptación describe la capacidad del individuo de interactuar con
su medio ambiente, de afrontar los problemas de manera exitosa y de
ajustarse y funcionar ante todo cambio dentro de las exigencias del entorno,
si el cambio no es posible, se llega a un problema de adaptación teniendo
conflictos con el entorno en el que se encuentra, entrando en un estado de
frustración.
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Pérdida de control: El control, en la salud mental, se refiere a la
predectibilidad que a través del tiempo muestra una persona con respecto a
su conducta. Connota la capacidad para anticipar la reacción de una
persona conocida ante un evento determinado. Una persona con control de
sí misma es muy predecible: pero para que exista control debe de actuar de
una manera racional y con un propósito.
La pérdida es característica de la persona con carácter explosivo como se
les conoce coloquialmente, se asocia con episodios de agresión que
pueden llegar a la pérdida del empleo.
Interacción salud mental - salud física
Es necesario no separar la realidad de la salud mental de la salud física. La
relación que existe entre las enfermedades biológicas y las enfermedades
mentales tienen una evidente conexión, como lo señala Benedetto Saraceno en el
Simposio “Salud mental y física durante toda la vida” de la Organización
Panamericana de la Salud (OPS):
“Los desafíos complejos que presenta la comorbilidad de las enfermedades
mentales y físicas estarían mucho mejor atendidos en todo el mundo con
estrategias de atención integral dirigidas al paciente y a la comunidad. Los
expertos tienen que comunicarse porque es evidente que la comorbilidad entre lo
físico y lo mental exige una intervención vertical, no horizontal.
Concepto de higiene mental
Un antecedente del concepto de salud mental es el de higiene mental, descrito por
el psiquiatra estadounidense Clifford Whittingham Beers en 1908, quien fundó el
Comité Nacional de Higiene Mental en 1909 y adelantó la campaña por los
derechos de los enfermos mentales. Otro psiquiatra, William Glasser, describió la
“higiene mental” en su libro “Salud mental o enfermedad mental”, siguiendo el
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diccionario de definiciones de higiene como “prevención y mantenimiento de la
salud”.
Sin embargo es necesario establecer un punto de diferenciación entre “salud
mental” y “condiciones de salud mental“. La salud mental es lo que se trata de
establecer en este estudio, mientras que las condiciones de salud mental se
refieren al estudio de enfermedades mentales y al tratamiento médico posible y
consecuente. Para esto último, “condiciones de salud mental”, los psiquiatras se
basan con frecuencia en lo que se denomina el Manual diagnóstico y estadístico
de los trastornos mentales (DSM) (de la Asociación Americana de Psiquiatría) o en
la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) (de la Organización Mundial
de la Salud). Para diagnosticar y descubrir enfermedades y desórdenes mentales.
Por lo tanto, la mayoría de los servicios prestados a la salud mental en general se
encuentran normalmente asociados a la psiquiatría y no existen otras alternativas,
lo que conlleva a un cierto límite, puesto que se asocia la salud mental con
problemas psiquiátricos y se reduce con ello el concepto de las condiciones de
salud mental y psicológicas.
Consideraciones culturales y religiosas
El concepto de salud mental es, una construcción social y cultural, aunque pueden
definirse o determinarse algunos elementos comunes. Por esta razón, diferentes
profesiones, comunidades, sociedades y culturas tiene modos diferentes de
conceptualizar su naturaleza y sus causas, determinando qué es salud mental y
decidiendo cuáles son las intervenciones que consideran apropiadas. Sin
embargo, los estudiosos tienen a su vez diferentes contextos culturales y
religiosos y diferentes experiencias que pueden determinar las metodologías
aplicadas durante los tratamientos.
El modelo holístico de salud mental en general incluye conceptos basados en
perspectivas de antropología, educación, psicología, religión y sociología, así
como en conceptos teoréticos como el de psicología de la persona, sociología,
psicología clínica, psicología de la salud y la psicología del desarrollo.
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Numerosos profesionales de la salud mental han comenzado a entender la
importancia de la diversidad religiosa y espiritual en lo que compete a la salud
mental. La Asociación Estadounidense de Psicología explícitamente expresa que
la religión debe ser respetada, mientras que la Asociación Estadounidense de
Psiquiatría dice que la educación en asuntos religiosos y espirituales es también
una necesidad.
Un ejemplo de modelo del bienestar fue desarrollado por Myers, Sweeny y Witmer
y en el mismo se incluían las siguientes cinco áreas vitales:
1. Esencia o espiritualidad.
2. Trabajo y ocio.
3. Amistad.
4. Amor.
5. Autodominio.
Además doce sub-áreas:
1. Sentido del valor.
2. Sentido del control.
3. Sentido realista.
4. Conciencia emocional.
5. Capacidad de lucha.
6. Solución de problemas y creatividad.
7. Sentido del humor.
8. Nutrición.
9. Ejercicio.
10. Sentido de autoprotección.
11. Control de las propias tensiones.
12. Identidad sexual e identidad cultural.
Todos estos puntos son identificados como las principales características de una
funcionalidad sana y los principales componentes del bienestar mental. Los
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componentes proveen un medio de respuesta a las circunstancias de la vida en
una manera que proporciona un funcionamiento saludable.
Promoción de la salud mental
La promoción de la salud mental parte del principio de que todas las personas
tienen necesidades de salud mental y no sólo aquéllas a las que han sido
diagnosticadas condiciones de salud mental. La promoción de la salud mental
concierne esencialmente a la realidad social en la que todos se sientan
comprometidos con el bienestar mental.
La psicología positiva se interesa también por la salud mental e incluso está más
cercana a ella que los tratamientos psiquiátricos. La “promoción de salud mental”
es un término que cubre una variedad de estrategias. Estas estrategias pueden
ser vistas desde tres niveles:
Nivel individual - Motivar los recursos propios de la persona por medio de
estímulos en la auto-estima, la resolución de los propios conflictos, la
asertividad en áreas como la paternidad, el trabajo o las relaciones
interpersonales.
Nivel comunitario - Una creciente y cohesionada inclusión social,
desarrollando las estructuras de ayuda que promueven la salud mental en
los lugares de trabajo, estudio y en la ciudad.
Nivel oficial - El estado de cada nación comprometido en planes que
reduzcan las barreras socio-económicas promoviendo oportunidades en
igualdad de acceso a los servicios de salud pública por parte de los
ciudadanos más vulnerables a este desorden.
Cuando hablamos de salud mental lo primero que pensamos es en las
enfermedades mentales, pero lo cierto es que va mucho más allá de eso.
Quizás parezca difícil definir este termino, pero en realidad la salud mental
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es la paz y la felicidad interior que puede sentir una persona al tener la
capacidad de pensar, actuar y sentir correctamente durante su vida diaria.
Se necesita de una correcta salud mental en cada etapa de nuestras vidas,
tanto en la niñez, como en la adolescencia, en la adultez y así también en la
vejez, ya que en toda nuestra vida tenemos áreas en las que debemos
desarrollarnos y sin una buena salud mental se hace muy difícil.
Es que cada día de nuestras vidas tenemos que tomar decisiones y solo
estando saludables mentalmente podemos dar con las decisiones más
acertadas para evitar angustias, depresiones y tristezas.
Factores que influyen en la salud mental
El mundo exterior influye mucho en nuestra salud mental ya que cada día y
en todo lugar debemos aprender a relacionarnos con otras personas de la
mejor manera. Lo ideal es que puedas sentirte bien con otras personas,
sean de tu entorno o no, ya que el no adaptarse a una sociedad traer
muchos trastornos.
Por otro lado, nos encontramos frente a las obligaciones de la vida, lo que
también causa muchos problemas en la salud mental cuando no se puede
lidiar con ellas. Quizás el trabajo, el cuidado de la familia, el pago de las
deudas, y muchas otras obligaciones más que tenemos día a día, causan
conflictos interiores que debemos arreglar para poder sentirnos saludable y
no caer en un estado estrés profundo a causa de la preocupación y la sobre
exigencia.
La salud mental es algo interior de cada ser, por lo que también tienes que
equilibrar tus emociones y sentimientos para evitar que sufran alteraciones
que puedan causarte algún tipo de desorden o confusión
En fin, la salud mental encierra muchos aspectos, pero en pocas palabras
podríamos definirla como el bienestar interior de una persona.