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Civilización Maya: Historia y Cultura

La civilización maya se desarrolló en Mesoamérica entre el 2000 a.C. y el 1697 d.C. Los mayas crearon una de las escrituras más avanzadas de América, construyeron grandes ciudades con arquitectura monumental y templos piramidales, y desarrollaron sofisticados sistemas de calendario, matemáticas y astronomía. Su economía se basaba principalmente en la agricultura de maíz, frijoles y calabaza, así como la caza, pesca y comercio de productos entre sus ciud
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Civilización Maya: Historia y Cultura

La civilización maya se desarrolló en Mesoamérica entre el 2000 a.C. y el 1697 d.C. Los mayas crearon una de las escrituras más avanzadas de América, construyeron grandes ciudades con arquitectura monumental y templos piramidales, y desarrollaron sofisticados sistemas de calendario, matemáticas y astronomía. Su economía se basaba principalmente en la agricultura de maíz, frijoles y calabaza, así como la caza, pesca y comercio de productos entre sus ciud
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Mayas

 fue una civilización mesoamericana que se
desarrolló principalmente en México (en los
estados de Yucatán, Campeche, Quintana
Roo, Chiapas y Tabasco),
en Guatemala, Belice y la parte occidental
de Honduras y El Salvador, abarcando más de
300 000 km². Destacó a lo largo de más de dos
milenios en numerosos aspectos socioculturales
como su escritura, uno de los pocos sistemas de
escritura plenamente desarrollados del
continente americano precolombino, su arte,
la arquitectura, su mitología y sus notables
sistemas de numeración, así como
en astronomía y matemáticas.
Durante el periodo formativo, antes de
2000 a. C., se inició el desarrollo de
la agricultura y la población se
hizo sedentaria estableciéndose en las primeras
aldeas. En el período Preclásico (c. 2000 a. C.
hasta 250 d. C.) se desarrollaron las primeras
sociedades complejas y se cultivaron los
alimentos básicos de la dieta maya: el maíz,
el frijol, la calabaza y el chile. Las primeras
ciudades mayas se desarrollaron en torno a
750 a. C. Alrededor de 500 a. C. estas ciudades
poseían una arquitectura monumental,
incluyendo grandes templos con fachadas
de estuco. La escritura glífica se utilizó desde el
siglo III a. C. En el preclásico tardío se
desarrollaron grandes ciudades en la Cuenca del
Petén, y Kaminaljuyú alcanzó prominencia en el
altiplano guatemalteco. Desde alrededor de
250 d. C., el período clásico se define en gran
medida por el levantamiento de monumentos
esculpidos empleando las fechas de Cuenta
Larga. En este período se desarrolló un gran
número de ciudades-Estado vinculadas entre sí
por una compleja red de comercio. En las tierras
bajas mayas surgieron dos grandes poderes
rivales, Tikal y Calakmul. Se vio también la
intervención extranjera en la política dinástica
maya de la ciudad de Teotihuacan del centro de
México. En el siglo IX, se produjo un colapso
político general en la región central maya, que
originó guerras internas, el abandono de las
ciudades, y un desplazamiento poblacional hacia
el norte. Durante el período Posclásico
surgió Chichén Itzá en el norte, y se produjo la
expansión del reino quiché en el altiplano de
Guatemala. En el siglo XVI el Imperio
español conquistó la región mesoamericana, y
tras una larga serie de campañas militares la
última ciudad maya cayó en 1697.
El poder político durante el periodo clásico se
centró en el concepto del «rey divino», que
actuaba como mediador entre los mortales y el
ámbito sobrenatural. La monarquía era
usualmente hereditaria y patrilineal, y el
poder pasaba al hijo mayor, aunque en más de
un caso mujeres ostentaron el poder como
regentes de sus hijos menores de edad o por
derecho propio. La política maya estaba
dominada por un sistema de patrocinio, aunque
la exacta composición política de un reino
variaba de una ciudad-Estado a otra.
Generalmente cada aldea tenía un líder tribal,
que respondía a un señor regional (Ajaw)
supereditado por un señor divino (Kuhul Ajaw) y
en algunos casos como el de Tikal, había un
gobernante superior (rey de reyes) denominado
Kalomté. Hacia el Clásico Tardío, la aristocracia
había aumentado considerablemente y se había
reducido el poder exclusivo del rey divino.
La civilización maya desarrolló formas de arte
sofisticadas utilizando tanto materiales
perecederos como durables, incluyendo
madera, jade, obsidiana, cerámica, monumentos
de piedra tallada, estucos y murales finamente
pintados.
En las ciudades mayas el centro de la ciudad era
ocupado por complejos ceremoniales y
administrativos, rodeado por una irregular
expansión de barrios residenciales. A menudo las
diferentes partes de una ciudad eran conectadas
por calzadas. La arquitectura principal de la
ciudad se componía de palacios, templos
piramidales, juegos de pelota ceremoniales, y
estructuras alineadas para la observación
astronómica. La élite maya sabía leer y escribir, y
desarrolló un complejo sistema de escritura
glífica, una de las más avanzadas en América
precolombina. Los mayas grabaron su historia y
conocimiento ritual en libros en forma de biombo,
de los que solo permanecieron tres ejemplares
con incuestionable autenticidad, el resto fue
destruido por los conquistadores españoles.
También existe un gran número de ejemplos de
inscripciones mayas en las estelas y la cerámica.
Los mayas desarrollaron una compleja serie de
calendarios rituales entrelazados, emplearon la
matemática y fueron uno de los primeros pueblos
en utilizar el cero explícito en el mundo. Los
mayas practicaban el sacrificio humano como
parte de su religión.
Organización Politica
La organización política de los
mayas concentró el mandato en un solo
gobernante, cuyo poder procedía directamente
de los dioses a través de los mensajes que
enviaba el cosmos.  De esta manera, la facultad
casi divina de los monarcas estaba entre el
mundo material o el espiritual, y
necesitando mantener ese vínculo místico, se
valían de rituales como sacrificios, danzas e
incluso trances con sustancias alucinógenas.
Bajo un complejo panorama, la organización
política de los mayas nunca se configuró como
un imperio, sino como una serie de ciudades-
estados cuyas relaciones variaban por lapsos de
tiempo, entre alianzas y enfrentamientos.
Como suprema autoridad de cada ciudad-
estado estaba el Halach Uinic, quien
gobernaba con el asesoramiento del Gran
Consejo, compuesto por los jefes de aldeas y
sacerdotes. El máximo dirigente vivía en un
palacio, encargándose de dictar las leyes,
organizar el comercio y ser el intermediario entre
los dioses y el resto de la
población. Adicionalmente contaba
con funcionarios designados por él mismo.
Dentro de esta jerarquía de poder también
estaban los gobernadores de ciudades
pequeñas o Bataboob, y los jefes de los
poblados aledaños a las ciudades o Ah Cuch
Caboob.
Entre los años 300 y 900 D.C., cada ciudad-
estado de la cultura maya era independiente, y
tenía un gobernante o Kinich. Sin embargo, hacia
el año 990, se conformó la llamada Liga de
Mayapán, integrada por las ciudades Mayapán,
Chichen-Itzá y Uxmal, pasando el estado a
estar integrado por una confederación de los
gobernantes de estas tres ciudades, conocido
como Multepal. Posteriormente se anexaron los
señoríos de Izamal, Ichpaatún y
Tulum. Finalmente, éste se desintegró en el
año 1451, quedando territorialmente
la organización política de los mayas dividida
en 16 reinos independientes o Kuchkabal, que
compartían las mismas creencias religiosas y
manifestaciones artísticas.

En base a lo anterior, el mundo maya quedó


integrado por Ah Canul, Ah Kin Chel, Ceh
Pech, Can
Pech, Chactemal, Chakán, Chakán Putum, Chiki
nchel, Cochuah, Cupul, Ekab, Hocabá-Homún, S
otuta, Tases, Tutul Xiúes y Uaymil. No todos
los Kuchkabal eran gobernados por un Halach
Uinic, sino por varios Bataboob, ello variaba de
acuerdo a los intereses y negociaciones
regionales.

Contextualmente la estructura organizativa de


la cultura maya, deja entrever que más que una
ideología dominante, buscó el control del
medio ambiente y la economía, a través de
un sistema político descentralizado.

Organización Economica

La economía maya se desarrolló


aproximadamente entre el año 2000 a.C y el
1697 en la zona de Mesoamérica. Los mayas en
sus inicios empezaron siendo únicamente
recolectores de lo que producía la naturaleza,
especialmente frutas. Posteriormente empezaron
a dedicarse a la caza, luego a la pesca y
terminaron siendo agricultores de
varios productos. Su cultivo principal fue el
maíz.
No obstante, cuando ya su actividad
de producción estaba bien consolidada para
sostenerse, se empezó a desarrollar la
actividad comercial. Los artículos que se
comerciaban eran los productos que obtenían de
su producción agrícola, de lo que podían cazar y
pescar. También de lo que obtenían de la
explotación de los recursos minerales.
Sin duda, el factor de producción que mejor
aprovecharon fue la tierra, aunque la tierra
pertenecía a las clases privilegiadas o de las
élites. Al momento de trabajarlas, eran repartidas
entre la clase trabajadora y todo lo que se
producía era para el gobernante de esas tierras.
El gobernante recibía el nombre de Halach Uinic.
Tras lo obtenido de la producción, una parte se
dedicaba para el consumo del pueblo y todo lo
demás era usado para poder ser comercializado
con otras ciudades.
Por otra parte, para realizar sus cultivos lo
primero que hacían era deforestar una parte de
selva, a esta técnica de cultivo se le conoció
como la técnica de la milpa. La deforestación se
realizaba por medio de la roza o la quema de
todo lo que estaba dentro del terreno que sería
utilizado para cultivar.
De esta forma los recursos del suelo terminaban
agotándose, por lo tanto, si querían seguir
cultivando tenían que trasladarse a otro lugar,
donde hacían exactamente lo mismo.
Además, el principal cultivo de los mayas fue el
maíz, que se constituyó como un elemento
esencial en la base de su dieta alimentaria y de
sus creencias. También cultivaron frijol, calabaza,
yuca, tomate, aguacate y cacao.
Mientras que, en menor escala cultivaron
algodón, caucho, copal, tabaco y palma. De
estos cultivos hacían artesanías que luego
comerciaban con otras tribus. Con el algodón
hacía textiles como prendas de vestir y con las
semillas aceite de cocina.
Por consiguiente, cazaban animales propios de la
región como venados, tortugas, ardillas y
conejos; asimismo se dedicaron a la pesca en los
ríos del lugar.
Del mismo modo, entre la domesticación de
animales, se tiene noticia que criaron abejas y de
ellas obtenían miel y cera. La miel se consumía
como alimento. Por su parte, la cera la usaban
para producir velas, edulcorantes y
medicamentos usados como antibiótico y
desinflamatorio.
Asimismo, los metales más importantes que
explotaron y en algunos casos trabajaron
encontramos el jade, la obsidiana, el pedernal, la
pirita, el hierro y la arcilla.
Sobre todo, con los metales lograron fabricar
herramientas, armas, objetos ornamentales y
joyas. Las joyas de jade fueron muy reconocidas
y representativas de los mayas.
En efecto, la actividad comercial fue utilizada por
los mayas para lograr obtener los productos que
no tenían la capacidad de producir. La mayoría
de los intercambios fueron realizados por
trueque, pero también hicieron intercambios
con dinero utilizando más frecuentemente
granos de cacao.
Finalmente podemos afirmar que para lograr el
sostenimiento y el gran esplendor que alcanzó la
civilización maya, su estructura económica jugó
un papel muy importante. Una economía que se
fundamentó específicamente en las actividades
primarias de la agricultura, la caza, la pesca y la
explotación de minerales.
De las actividades anteriores, la agricultura fue la
más importante. También su actividad comercial
desempeñó un papel determinante, este se
realizaba en su mayoría por trueque y en algunas
ocasiones se intercambiaba con dinero usando
granos de café o de cacao.
Organización Social
Como todas las culturas precolombinas,
la organización social de los mayas no escapó
de una jerarquización piramidal de clases con
funciones políticas, religiosas y económicas,
encabezada por una élite privilegiada sobre los
estratos más bajos. También la sociedad de
la cultura maya había avanzado en
una estructura basada en un sistema de
castas, que se relacionaba con
el parentesco. En base a esto, todos los
miembros de una casta o clan debían poseer el
mismo linaje, y cuanto más cercana era su
consanguinidad con un ancestro fundador, mayor
era el privilegio.
La clase élite o llamados almenehoob era
el grupo privilegiado que tenía una
consanguinidad directa con los fundadores
de la cultura maya. De esta manera, dentro de
la organización social de los mayas se
encargaron de monopolizar el poder y la
autoridad, ostentando los puestos políticos o
religiosos. Estando compuesta de la siguiente
manera:
 Gobernante o Halach Uinic, quien
conservaba el poder absoluto sobre los
asuntos terrenales o espirituales, siendo
siempre su cargo heredado por el hijo mayor.
 Sacerdotes o Ahau Kan, poseían

los conocimientos relativos a
la astronomía maya, fundamental para el
desarrollo de la economía basada en la
agricultura. Igualmente dominaban los
secretos del calendario maya, escribían los
códices y organizaban los rituales religiosos
en los templos.
 Nobles y guerreros, siendo el tercer sector

de importancia, los primeros hacían


las funciones administrativas de la ciudad-
estado, y los segundos se ocupaban de
la defensa y expansión del territorio.
Cabe destacar que los
comerciantes tenían estrecha relación con la
clase élite maya, compartiendo algunos
privilegios y costumbres.

La clase élite o llamados almenehoob era


el grupo privilegiado que tenía una
consanguinidad directa con los fundadores
de la cultura maya. De esta manera, dentro de
la organización social de los mayas se
encargaron de monopolizar el poder y la
autoridad, ostentando los puestos políticos o
religiosos. Estando compuesta de la siguiente
manera:

 Gobernante o Halach Uinic, quien


conservaba el poder absoluto sobre los
asuntos terrenales o espirituales, siendo
siempre su cargo heredado por el hijo mayor.
 Sacerdotes o Ahau Kan, poseían
los conocimientos relativos a
la astronomía maya, fundamental para el
desarrollo de la economía basada en la
agricultura. Igualmente dominaban los
secretos del calendario maya, escribían los
códices y organizaban los rituales religiosos
en los templos.
 Nobles y guerreros, siendo el tercer sector

de importancia, los primeros hacían


las funciones administrativas de la ciudad-
estado, y los segundos se ocupaban de
la defensa y expansión del territorio.
Cabe destacar que los
comerciantes tenían estrecha relación con la
clase élite maya, compartiendo algunos
privilegios y costumbres.

Elementos Culturales
Los mayas han vivido en América Central por
muchos siglos. Son uno de los muchos pueblos
nativos precolombinos de Mesoamérica. En el
pasado y hoy ocupan Guatemala, porciones
adyacentes de Chiapas y Tabasco, la totalidad
de la Península de Yucatán, Belice y los bordes
occidentales de Honduras y Salvador. Los mayas
hablan muchos idiomas diferentes, como, por
ejemplo, quiché y cakchiquel de las tierras altas,
y chol, choirti y yucateco de las tierras bajas, por
nombrar sólo algunos. En general, poseen un
tipo físico común, y comparten muchas
características culturales, como deidades nativas
comunes, creencias cosmológicas similares y el
mismo calendario. Hay una gran parte de los
pueblos de herencia Maya que ha ocupado
Guatemala y los territorios de los alrededores
durante los últimos cuatro mil años.

Su historia durante estos cuatro milenios es una


de notable avance y logro. Tradicionalmente
cazadores y recolectores de alimentos, alrededor
de 2000 a.C. Estos antiguos guatemaltecos
nativos comenzaron a depender principalmente
de la agricultura. El maíz era el
principal alimento de los mayas,
complementado con frijoles nativos y otros
cultivos. Las primeras comunidades aldeanas
sedentarias eran pequeñas, y consistían en
aproximadamente una docena de casas. El arte
de la alfarería era conocido, aunque los
productos eran relativamente simples. Algodón y
otras fibras fueron tejidas. Las herramientas y las
armas eran de piedra. La parafernalia religiosa o
ritual era simple: figurillas de cerámica e
incensarios simples. Los arqueólogos encuentran
los primeros ejemplos
de arquitectura especializada en estos pueblos.
Al principio, las plataformas o los edificios eran
relativamente pequeños, pero más tarde algunos
de ellos fueron de un tamaño que sugiere que
eran construcciones de mano de obra colectiva.
Después de 1000 a.C., la sociedad maya
comenzó a evolucionar de un orden igualitario
simple a uno más complejo y no igualitario. Se
construyeron grandes y elaboradas pirámides y
plataformas. Éstas muestran operaciones de
trabajo masivo bajo dirección centralizada. Las
características arquitectónicas sofisticadas
aparecieron por primera vez: escaleras con
balaustradas, zócalos y molduras de plataforma
en terrazas y la bóveda en voladizo. Los
principales edificios, los palacios y templos de
una clase dominante aristocrática, aparecieron
en los principales centros, los llamados “centros
ceremoniales”, “centros político-religiosos”
o ciudades de los mayas. Los centros
principales estaban tan espaciados
geográficamente que es razonable creer que
eran las “capitales” de las entidades políticas
territoriales. Dentro de sus respectivos territorios
había pequeñas aldeas donde, presumiblemente,
residía gran parte de la población campesina de
apoyo. Con este aumento de asentamientos y la
inferida complejidad sociopolítica surgieron otros
cambios culturales significativos. La cerámica se
hizo más compleja. Los entierros de élite o de la
clase alta se diferenciaron por los bienes
funerarios valiosos, así como por la construcción
de tumbas especiales. Entre los bienes
funerarios de élite, así como en otros contextos
de élite, se introdujeron elementos exóticos en
estos centros desde las localidades costeras o,
en el caso de los sitios de tierras bajas, desde las
tierras altas distantes. El comercio, organizado
por y en manos de la élite, se convirtió en una
institución importante.
La actividad intelectual maya incluye un largo y
antiguo registro de logros literarios, como lo
demuestra el Códice de Dresde y algunos otros
manuscritos precolombinos mayas. Estos libros
nativos americanos, en los que se registra la
única escritura verdadera del mundo
precolombino, se prepararon en papel de corteza
y se escribieron en pinceladas que presentan
textos jeroglíficos que tratan historias,
observaciones astronómicas y profecías
astrológicas. Textos jeroglíficos, también, se
encuentran tallados en piedra en los edificios
principales y en las estelas de piedra o
marcadores dedicatorios establecidos para
conmemorar a los gobernantes mayas y los
eventos de sus reinados. Los expertos ahora nos
pueden decir de nacimientos, accesiones a
tronos, guerras y muertes de gobernantes y sus
familias. Calendarios, astronomía y matemáticas
estaban altamente desarrolladas. Varios
calendarios, incluido el conocimiento de un año
de 365 días (mas una fracción), un año de
Venus, de un período de 260 días y un recuento
de días que comienza en un mítico punto de
partida en 3114 a.C. fueron mantenidos. Las
observaciones astronómicas se llevaron a cabo
durante largos períodos de tiempo, lo que
permitió a los mayas predecir eventos como los
eclipses solares. Para citar solo un ejemplo de
sofisticación matemática, el maya clásico había
desarrollado el concepto de cero y poseía un
signo para éste que está grabado en sus
calendarios.
En el siglo IV d.C. los mayas, tanto en su ciudad
más grande o en el centro de las tierras bajas,
Tikal, en el Petén guatemalteco, como en
Kaminaljuyu en las tierras altas de Guatemala, de
alguna manera fueron profundamente
influenciados por Teotihuacan y su civilización,
basados en la tierras altas de México los mayas
asimilaron nuevas ideas, nuevos rasgos y, tal vez
por un tiempo, nuevos gobernantes, pero
reafirmaron su propia integridad cultural después
de que la ola de influencia teotihuacana había
pasado.
Entre el año 600 d.C. y el 800 d.C., la civilización
maya clásica alcanzó su cenit, en número de
población, número de centros ceremoniales y
elaboración arquitectónica y artística en general.
Prácticamente todos los centros o ciudades que
alguna vez florecieron continuaron en uso y,
además, se crearon muchos centros nuevos.

Vemos en la herencia maya una notable unidad e


integridad cultural que se ha mantenido en un
territorio considerable (el actual estado nacional
de Guatemala y porciones de estados
fronterizos) durante casi 4,000 años. Durante ese
tiempo, los mayas construyeron una de las
civilizaciones precolombinas más brillantes de las
Américas. Eran personas notablemente
independientes y no expansionistas. A diferencia
de algunos de los vecinos mesoamericanos, no
estaban interesados en los imperios. A menudo
fueron golpeados por otros: los teotihuacanos y
los toltecas, los imperialistas aztecas y los
españoles. Pero, a su manera, resistieron a todos
estos imperialismos, rechazando por completo
algunas cosas, absorbiendo otras e incluso
reformulando otros rasgos e ideologías de sus
invasores para ajustarlas a sus propias
tradiciones mayas. Como sus hombres sabios
escribieron en los libros del Chilam Balam,
consideraron a todos estos extranjeros como
vulgares bárbaros, como plagas que soportar,
pero siempre fueron firmes en su convicción de
que, a pesar de los males extranjeros, ellos, los
mayas, persistirían.
Escritura Maya
La escritura maya se compone de un complejo
conjunto de glifos que laboriosamente se
pintaban en cerámica, muros, o códices; se
tallaban en madera o piedra (en los que destacan
los trabajos en las estelas e interiores de ciertas
pirámides); o se moldeaban en estuco.
Los glifos tallados y moldeados también se
pintaban, aunque con frecuencia la pintura se
deterioraba hasta perderse. La escritura maya
era un sistema logosilábico cuyo significado es
discutido. Los símbolos individuales ("glifos")
podían representar bien una palabra
(normalmente un morfema) o una sílaba; a decir
verdad, el mismo glifo con frecuencia podía
usarse de las dos formas.
Por ejemplo, el glifo calendárico MANIK’ se
usaba asimismo para representar la sílaba chi.
(Por convención se escriben las lecturas
logográficas en mayúsculas y las lecturas
fonéticas en cursiva (itálica). Es posible, pero no
está comprobado, que estas lecturas conflictivas
se originaran al ser adaptada esta escritura a
nuevos idiomas, como sucedió con los caracteres
Han para el japonés (kanji). Igualmente hubo
ambigüedad en sentido contrario: glifos
diferentes se podían leer de la misma manera.
Por ejemplo, media docena de glifos sin relación
aparente se empleaban para escribir el nombre
de tercera persona u-, de uso muy común. La
escritura maya se escribía usualmente en
bloques organizados en columnas de dos
bloques de ancho, y se leían de la siguiente
forma:
Dentro de cada bloque, los glifos eran dispuestos
de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha,
aparentemente casi como los bloques silábicos
de la escritura coreana Hangul. No obstante, en
el caso del maya, cada bloque tendía a
corresponderse con una frase nominal o verbal
tal como 'su tocado verde'. Además, los glifos a
veces eran abreviados o condensados, en donde
un elemento de un glifo sustituiría parte de otro.
El condensamiento aparece en otras escrituras:
Por ejemplo, en los manuscritos españoles
medievales la palabra de a veces se escribía Ð
(una D con el trazo central de una E). Un ejemplo
en inglés es la "y comercial" (en
inglés ampersand) o et (&) que es
una ligadura de la palabra "et" en francés
normando. A veces, en lugar de la configuración
usual de los bloques, se escribían los glifos
mayas en renglones o columnas sencillas, o en
forma de 'L' o 'T'. Estas variaciones aparecían
más frecuentemente cuando se adaptaban mejor
al área disponible para escribir.
Los glifos mayas eran básicamente logográficos,
es decir, cada símbolo representaba un ente o
concepto, como "pescado" o "jaguar". En
general, los glifos utilizados como elementos
fonéticos fueron en su origen logogramas
correspondientes a palabras que en lenguaje
hablado eran monosílabos, monosílabos que o
bien terminaban en una vocal, o bien en una
consonante débil como y, w, h o (sonido parecido
al de la h en las interjecciones ¡uh!, ¡ah!, ¡eh! del
castellano).
Un ejemplo es la evolución a glifo fonético del
logograma 'aleta de pescado' (en maya: Kah).
Este glifo, que puede aparecer en dos
representaciones: podía ser el dibujo de una
aleta de pescado, o también el de un pescado
con aletas prominentes, se convirtió en la
representación de la sílaba "ka".
Estos glifos fonéticos silábicos que surgieron de
esta forma tenían dos funciones básicas: por un
lado, servían como complementos fonéticos para
desambiguar logogramas con más de un
significado (esto ocurrió también en la escritura
egipcia), y, por otro, se usaban para escribir
elementos gramaticales que carecían de
logograma, tales como inflexiones de los verbos
(en analogía con el japonés moderno). Por
ejemplo, la voz bálam, jaguar, podía escribirse
como un solo logograma (lo representaremos
como BALAM en lo que sigue, por comodidad), o
podía matizarse añadiéndole logogramas
fonéticos, según contexto (ba—BALAM, o
también BALAM-—ma, o ba—BALAM—ma,
donde ba y ma son glifos fonéticos), o incluso
podía escribirse de forma totalmente fonética,
con tres glifos (ba—la—ma)
Los glifos fonéticos representaban sílabas
simples abiertas (formadas por
consonante+vocal o únicamente vocal). Sin
embargo la fonotáctica maya es un poco más
complicada. La mayoría de palabras mayas
finalizan en consonante, no en vocal, y también
pueden encontrarse secuencias de dos
consonantes en medio de la palabra, como
en xolte’ [ʃolteʔ] 'cetro', que es CVCCVC. Cuando
estas consonantes finales eran sonantes (l, m, n)
o glotales (h, ’) a veces se omitían en la escritura,
pero más frecuentemente las consonantes finales
se escribían, lo que significa que también
aparecía una vocal extra. Esta era típicamente
una vocal "imitativa" que repetía la de la sílaba
anterior. Así, la palabra [kah] 'aleta de pescado'
se escribiría ka-ha. Sin embargo hay muchos
otros casos donde se usaba otra vocal final, y
sus reglas ortográficas solo se han comprendido
parcialmente. He aquí lo que se comprende
actualmente:
 Una sílaba CVC se escribía CV-CV con las dos

vocales iguales: yo-po [yop] 'hoja'.


 Una sílaba con vocal larga (CVVC) se

escribía CV-Ci, a menos que la vocal larga


fuera [i], en cuyo caso se escribía Ci-Ca: ba-
ki [baak] 'cautivo', yi-tzi-na [yitziin] 'hermano
menor'.
 Una sílaba con vocal glotalizada (CV’C o

CV’VC) se escribía con una a final si la vocal


era [e, o, u], o con una u final si la vocal era [a]
o [i]: hu-na [hu’n] 'papel', ba-tz'u [ba’tz’] 'mono
aullador'.
Una forma escrita más compleja es ha-o-bo ko-
ko-no-ma para [ha’o’b kokno’m] 'ellos son los
guardianes'. (La duración y la glotalización de las
vocales no siempre estaban indicadas en
palabras comunes como 'ellos son'). Un conjunto
mínimo, sin traducción completa, es el siguiente:
ba-ku [bak]
ba-ki [baak]
ba-ku [ba’k] o [ba’ak]
ba-ke [baakel] (omitiendo la l)

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