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Agotamiento Espiritual - Malcolm Smith

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“Inca {Mri Der alaba a Ydhoua”” Malcolm Smith Ei Aelesca Remanady, YA Cesta Wea es Le CRiste RRA Cavvayal’ Samdrer e Vida pni Bow aaa a Met ‘Aggtamieto Malcolm Smith ‘spit Nelesia Remaneke BA Cota Rea es Le CRiste. Fahad Conveyal Studer & Vida ISBN 08297.0928-1 Categoria: Discipulado / Madurez cristiana, Este Iibro fue publicado en inglés con el titulo Spiritual Burnout por Honor Books Copyright © 1988 por Maleolin Smith ‘Tradueido por Luis Bernal Lumpuy Edicién en idioma espaol Copyright © 1990 por Editorial Vida Deerfield, Florida 83442-8134 Segunda impresién 9/93 5M BA Reservados todos los derechos Cubjerta disefinda por John Coté A imi esposa Ginger por las muchas horas invertidas en la preparacién del manuscrito, ‘as como por su perspectica eapiritual objetioa 1 Sit constante estimulo, por lo cual considero ue su. nombre debta aparecer en la portada con el mo, Indice 1, Pruebas del agotamiento espiritual . 2. El nocivo efecto del legalismo 3. Una nueva clase de amor 4, Esclavos versus hijos 5. Pastores falsos ... 6. La vida zoe « 7. 8 . Viviendo la vida de Cristo . Fe genuina . 9. El reposo de la fe 10. Venciendo la tentacion 11. Un caso tipico de agotamiento 12. Fe: el goo del Sefior 13. Fe: la paz de Dios ..... 14. Viviendo en el Espiritu 15. Agotamiento sabito : 16. Solucién al agotamiento espiritual . 17. El problema del no perdonar .. 18. La fe que perdona 19. El ministerio del perdén Capitulo 1 Pruebas del agotamiento espiritual Nos sentamos en un restaurante de la zona londi- nense de Mayfair. Afuera la niebla eclipsaba la tarde de fines de noviembre. La penumbra exterior igualaba Ja sombria desesperanza que reflejaba el rostro de mi amigo que estaba al otro lado de la mesa. Me habia sentado con Jack, absorto en todo lo que habfa estado sucediendo en nuestro reciente trabajo en Africa. . Pero pronto dejé de hablar de ese tema cuando me di cuenta de su absoluto desinterés y abatimiento, “QPor qué predicas el amor, Malcolm?” Me mir6 sobre su taza de fe, y su rostro mostraba el enojo que expresaba su voz. “'{Por qué no predicas sobre la doc- trina? (Si asi lo hicieras, pudiéramos hacer lo que ha- cen mejor todos los cristianos: discutir, dividir y decir que Dios nos dijo que fundéramos otra iglesia!” Me sorprendieron el arranque repentino de enojo y el tono sarcéstico de sus palabras. No habia visto a Jack por muchos meses. EI habia sido pastor de una rospera iglesia de Escocia y era un predicador muy conocido, no sélo en el Reitio Unido sino también en fos Estados Unidos y Australia. Me sorprendic la noticia cuando algunos meses an- 8 Agotamientoespiritual te5 Jack me llamé para decirme que habla renunciado ATiminiteroyahera ea vendedor de ceyuros. -Djo due favo que abardnar el pastoado para oe le oso y el padre que habia dejado de ser. “Un dia Hesperté a'la realidad de que mis hijos estaban cre- zasi no los conocia.” aan ‘estar de paso por Londres en camino desde Jo- hannesburg hacia Nueva York, fui a vistarlo; pero no eslaba preparado para ver la nube sombria que se ceria sobre él. Este no era el hombre que yo habia ‘conocido por muchos afios. . . Un hombre entusiasta Y visionario, que siempre estaba presentando nuevos programas para el crecimiento de la iglesia o algo que hubiera descubierto en las Sagradas Bscrituras. En las ttimas dos horas él habia introducido su punto de vista negative en todos Tos temas que ha- biamos tratado. Cualquier cosa que yo dijera, acerca de la obra de Dios y el ministerio, sdlo provocaba sus dbservaciones earcisticas. Su cltimo comentario fue EL noche anterior yo habia hablado en una iglesia Jocal sobre el mandamiento de amor de Jesucristo. Bra evidente que Jack habia estado pensando en eso todo el dia. Me miré desde el oto lado de la mesa, con un rostro que enviaba una mezcolanza de sefales:hasto, enojo, excusa y, sobre todo, desesperanza. "Aparte del sonido del té que caia en su taza vacia, habia silencio. ““Lo digo en serio, Malcolm. jPredicas el amor, pero sabes qagnadieardjmdstoqueta dices Las observ anoche. Estaban de acuerdo contigo, movian la cabeza fn serial de aprobacién y gritaban alabanzas al Seftor; se pusieron en fila para estrechar tu mano y decirte que habian recibido bendiciones. Pero antes de que Tlegaran a su casa est: ban chismeando y rifendo, y Prucbas del agotartiento espiritual 9 traicionando a sus amigos. ;Pero gracias a Dios, no fuman ni beben vino!” Dijo las ultimas palabras con rencor. Baj6 por un instante la vista. Alevantarla otra vez, vi a un hombre cansado, fatigado con la vida y en desesperacion profunda. Calmadamente dijo: “Por eso renuncié, Malcolm. Pudiera haber reor- ganizado mi programa de trabajo para dedicar mas tiempo a mi familia. Eso fue sélo‘una excusa. La ver- dadera razon es. . . — se detuvo y malhumorado fj6 Ja vista en Ta densa neblina de afuera —. La verdadera azn es que eso no surte efecto. {No es verdad, Mal- ‘colt? ;Todo se vuelve hablar y llevar a cabo resolu- iones religiosas, pero nadie cambia! “"Hubo veces en que me sentf como un narcotrafi- cante, jLos miembros de la congregacién me pagaban para que es diera su dosis regular a fin de conven- cerlos de que debian procurar ser buenos cristianos Por otra semana! Se iban del templo creyendo que esa vez todo serfa mejor. jPero sabemos que nada cam- biard porque eso no surte efecto!” Ahora hablaba: con voz ronca y casi sollozando, pero todavia con enojo. “Por eso tuve que afrontar el asunto el aio pasado: Yo era un ministro y predicaba el evangelio; pero la ‘mayor parte del Nuevo Testamento, cuando se trataba de vivir conforme a sus enseftanzas, estaba fuera de mi alcance. Sélo seguia predicando y esperaba que nadie notara que mi vida estaba tan Vacia como la de ellos. ““Tenfas razén anoche, Malcolm. Jestis nos dejé un mandamiento: ‘Que os améis unos a otros’ Juan 15:17). Estoy de acuerdo en que El nos llam6 a vivir en esta vida con el amor divino; pero llegué a la con- clusién de que no podia seguir predicando mientras no viera prueba de que eso surte efecto en realidad. 10 Agotamiento espiritual "Hace casi un afio comprendi cudn aburrido estaba de la vida religiosa sin sentido de mi congregacion, harto de las mascaras que todos Ievamos. . incluso ‘yo mismo. Es que lo que yo decia lo decfa en serio. ‘Si se va a permanecer en la iglesia, hay que predicar Jadoctrina y alimentar la razén para que esas personas permanezcan en ella. “Quiero decir, jpor lo menos, disfrutemos de algo interesante! Predica la doctrina, ataca a todo el que no esté de acuerdo con lo que tt crees, y la gente simpatizaré contigo. Busca todo Jo sucio que puedas en la vida de otros guias religiosos que no comparten | tus ideas y haz que se entere todo el mundo; asf la gente creerd que eres tan santo que debes de tener toda la verdad. Todos pensarén que eres un apéstol con una nueva revelacion, iy podras fundar otra igle- sia!” Se volvi6 y contempl6, a través de la ventana em- patiada del restaurante, la calle que ya estaba en total oscuridad. Jack es uno més que se ha unido al cada vez més ‘reciente ntimero de victimas que han cafdo exhaustas ala orilla del camino, agotadas espiritualmente. Norman es un joven administrador de una tienda de viveres en el Medio Oeste. Siempre que hablamos de las cosas de Dios, sus ojos brillantes se empafian y él vuelve la cabeza. A veces su voz tlene un tono sollozante. Después de graduarse en un instituto biblico, fue pastor de un pequeno grupo de creyentes que desea~ ban tener todo lo que Dios tenia para ellos. Dios ben- dijo su trabajo y el grupo crecié rapidamente. Luego se produjeron amargas discusiones entre él y algunos de los didconos; hubo rumores de que su ayudante se ria con la mitad de la congregacién, Una manana, Pruebas del agotamiento espiritual 11 ‘Nonnan hizo sus maletas y se fue de la ciudad, Mientras conversébamos junto a los articulos para animales domésticos, él me habl6 con franqueza. Dijo que habia comprendido que no tenfa de donde sacar fuerza espirtual: sus recurso estaban agotados y no podifa vivir con la presién que sentia al Iglesia en continuo crecimiento, Pestorsruna En ese estado de agotamiento, se lleg6 a sentir h tiado de las murmureciones maliiosas de la iglesia igue él mismo habia formada! Movi tstemente la cabeza: “Malcolm, en una cantina hay ma cabean: Mak y mas amor que Me encuentro con Felipe cada vez que Houston. Es un agente de sopuros ce nlediana edad con cabello plateado en las sienes. Después de invertir Ja mayor parte dest vida pastoreando una pela en est procura it Galfomsa, et procurando tener éxito eno negoo Sus mejores tiempos los haba dedicado a formar una iglesia muy prospera y a hablar sobre Ja vida espiritual en grandes convenciones por todo el pais, Al pasar los aftos perdi6 contacto con su familia; st esposa se volvié indiferente y reservada. Al creer que ios y la iglesia le habian robado a su esposo, se sintio ofendida por ellos. Un dia él mismo se enredo en una aventura apasionada con su joven secretaria. Me dijo con tristeza: “Me agots el trabajo que hice para Dios. Cuando lleg6 la tentacién, ino tenia fuerza ‘para resistir! Con toda sinceridad, yo no podia creerlo ‘cuando comprendf que me habia enredado con otra ‘mujer. El ministerio se habfa convertido en un ne- oci0, y Dios estaba muy distante.”” ‘Cuando su esposa supo de la aventura amorosa, Io abandoné y se divorcié de él. z En su pequena oficina, con lagrimas en los ojos, me 12 Agotamients espiritual ima de su escritorio y me dijo: - mohtas cosas hubieran sido diferentes! Lo més ate- rrador de todo es que, si se ha de tener éxito en el ministerio en el mundo actual, ino conozco ninguna otra manera de tenerlo! Cualquier ministro con éxito que yo haya conocido esté casi abandonando a su familia. La mayoria de ellos estén vacios por dentro, jsdlo esperando que nadie lo averigite! Lo sé porque he hablado con ellos.” Elagotamiento espiritual anda paralelo alo que esta susuatendo en el teundo secular, El termino agot- ‘miento ha sido acuniado para describir el estado de una que se ha agotado mental y emocionalmente en el Jogro del éxito en su esfera de trabajo: Bl doctor Herbert Freudenberger describe a la per- sona que se ha agotado como “alguien en un estado de fatiga y frustracién causada por la devocién a una ‘causa, una manera de vivir o una relacién, que no logra producir la satisfaccién deseada’’." El hombre 0 Jamujer que nose esfuerza por llegar ala cma nunca sufriré de agotamiento. ;S6lo aparece entre aquellos 1¢ quieren Io mejor! i ngotamiento ‘epiritual no es algo que sélo les sucede a los ministros. Cuando se agotan los minis- tos, consiguen publicidad no deseada y, a veces, hasia titulares del periGdico. Pero vemos una epide- mia de deserciones de la lista de miembros de la igle~ sia; no de los que van al templo en Navidad y Semana Santa, sino de obreros cristianos ejemplares y entu- siastas. Por lo general, se van debido a una disputa con otro creyente o por sentirse ofendidos o enojados Porque no se les dio el reconocimiento que crefan f. i racperepente desaparecen dela congregacién. Seque- dan en su casa los domingos, amargados y resentidos Pruebas del agotamiento espiritual 13 con cualquiera que haya causado el trastomno. Algu- nos han considerado lo que sucedis. Han compren- dido que todo to que habfan creido sobre el poder para vivirla vida cristiana habfa fracasado cuando més lo necesitaban, De una manera increible, su fe habia sido frustrada por otro ser humano que no hacia las ‘cosas de la manera que ellos querian, No todos se van de la iglesia cuando se agotan. Hace unos meses entrevisté a algunos miembros de una iglesia pentecostal de las afueras de Chicago. To- dos convenian en que la vida cristiana no es como habfa sido, y me contaban de inmediato la manera en que se habia movido el Espiritu en el salén alquilado donde habia comenzado Ia iglesia quince arios antes, AL pasar los afios, se han ido varios miembros, y me dijeron que “el Seftor los estaba podando, libe- randolos de la gente inditil’. La congregacién parece ser el guardian de un recuerdo, procurando cada do- mingo por la mafiana, semana tras semana, poner de relieve el pasado mediante el monétono canto de los mismos viejos himnos. Hubo una época en que es0s himnos expresaron el fuego interior, pero hoy me parecen cantos Iigubres que se cantan en el funeral de una iglesia que no quiere que se le sepulte. Los miembros no dejaron su iglesia, sino que se conformaron con algo mucho menor que la visién que Dios habfa puesto en el corazén de ellos cuando se entregaron por primera vez a Cristo. Uno de los dias més tristes de mi ministerio fue en 1963 en un recorrido evangelistico por el sur de Gales. Visité las iglesias que habian surgido del desperta- miento espititual de Gales en 1904. Pero estén ago- tadas actualmente. Son como las frias cenizas de una chimenea, residuos del fuego de una noche pasada. La mis triste de toda era la iglesia donde Evan Roberts habia orado la noche que comenzé ef gran 14 Agotaaento espirttuat avivamiento. Sobre la pared de la pequefia capilla h una placa que le cuenta al mundo que en ese si Evan Roberts or6 y llev6 el despertamiento espiritual al mundo. Si no hubiera estado all la placa, nunca yo habria sabido que ese era el lugar de donde habfan irrumpido en el mundo los rios de vida en 1904. . . porque la temperatura espiritual del edificio estaba casi bajo cero. “Aquella noche milagrosa, algunos de los miembros hhabjan estado arrodillados junto a Evan Roberts y me contaron en detalles los sucesos que habjan aconte~ cido. jAquellas personas amadas eran nuestros guias furisticos en un museo espiritual! Lo que les habia impartido energia sesenta afios atris era solo un re~ cuerdo; lo ‘nico que habia quedado era un monu- mento y aquella placa en Ia pared. Me fui de allf preguntando: “Por qué, Seftor Jestis? ‘Por qué una congregacién, bendecida con uno de los nds grandes movimientos del Espiritu en esta ge- neraci6n, se agoto en menos de sesenta afios?” Desde entonces, cada vez. que viajo por cualquier parte del mundo, he tenido que hacer esa misma pregunta mu chas veces. ‘Torios hemos ofdo de los millares que se han en tregado a Cristo. ;Pero no todos sabemos que en mu- has ocasiones al transcurrir algunos meses hay poca evidencia de que algo haya sucedido. :Por qué? Decir que el evangelista no echd un buen cimiento es evitar deliberadamente la realidad desconcertante. Conozco a algunos de esos evangelistas. . . Sepredicé la Palabra y las sefiales siguieron a la proclamacién del evangelio. Pero algo les sucedié — 0 les dejé de suceder — a los nuevos convertidos. Hoy se sientan fen sus casas y recuerdan las semanas en que Dios fue ‘una realidad, Pruebas del agotamiento espiritual 13 Como Cleofas y su amigo en el camino de Em: habian ofdo a Jess, habfan visto sus obras y ese, dispuestos a entregar la vida por El. Ahora El estaba muerto hasta donde ellos sablan, y parecia que lite- yalmente hubieran dado la vida pOF un sueto sin sen- Algunos mueven la cabeza y dicen que s n i el diablo ¢gané la victoria. Si esa es la respuesta, S610 origina més preguntas. jJesuctisto ascendid victorioso sobre todos los poderes del infierno! El dijo que edificaria ou Iplesa y que las puerta del infiema no cerian contra ella. Algo anda mal si creed ton tans aia Cabo Puede éPor qué hoy las personas se agotan, deserts acostumbran al aburrimiento de lo que se ama “la iglesia”? zAdsnde acudiremos para detener el aro- Iador mmero de ereyentes que son barsdos de nies Algunos dicen que debemos orar mas. No’ ; d . No dese timo la oracin, jpero he descubierto que muchos de los que oran son excelentes candidatos para el ago- tamiento espiritual! Cualquiera que sea la causa, ese agotamiento es algo més profundo que la falta de ‘Otros dicen que nos falta la fe. “Debemos fortal ; ; lecer la fe, alimentar nuestro espiritu con la Palabra. . . y seremos invencibles.” Estoy de acuerdo en que tis- temente la Iglesia tiene una fe insuficiente y hay una desesperada necesidad de volver a la vida que esté en la Palabra de Dios. Sin embargo, algunos de los casos més trégicos de agotamiento que he conocido han surgido de entre los que proclaman entender la Janet fue a verme después de una reunién, n » y se le saliaban las liguimas. Ente sollozas me cont como 16 Agotariento espirituat habia estado creyendo que Dios sanaria a su hijita. Cada hora que estaba despierta, ella repetia los pa- sajes biblicos relativos a la sanidad; si despertaba en Ja noche, de inmediato continuaba recitando las pro- mesas de Dios. Ella temia que, de olvidar o dejar de confesar la sanidad, su hija seguirfa enferma. Incluso pens6 en dejar de dormir a fin de tener una vigilia de veinti- ‘cuatro horas. Cuando fue a verme, estaba destruida spiritual, emocional, nerviosa y fisicamente. Estaba agotada en todos los sentidos. ‘Creo en la sanidad, y también creo que a fe es el canal mediante el cual fluyen todas las bendiciones de Dios. Pero lo que se le haba ensettado a Janet, Jo que ella habfa interpretado, contenia la semilla mox- tal que impide las grandes obras de Dios en la vida de un creyente. Neil y yo nos habiamos conocido cuando yo mi- nistré én la iglesia a la que él asistia. En cada visita comparti con él y con su esposa, Melissa. Quedé sor- prendido cuando me escribié y me dijo que los mé- dicos habjan diagnosticado que Melissa tenia leuce- mia. Me pidié que me uniera a él ya muchos otros en oracién por la sanidad de su esposa. Pocas semanas después ella habja muerto y, como yo me encontraba en las inmediaciones, asisti al fu- neral. De pie junto al féretro escuché horrorizado a Neil que decia de manera solemne: “Yo maté a Me- lissa. . . ,Todos nosotros la matamos! Si yo hubiera tenido més fe, ella habria sido sanada. Si todos us- tedes hubieran ejercido més fe, hoy ella estarfa viva.” Finalmente Neil abandoné la iglesia, amargado y re~ sentido. Un caso extremo? Tal vez. . . Pero supe una vez mas que yo habia descubierto el tinico elemento que Pruebas del agotamtiento espiritual 17 est presente cada vez que encuentro. - tamiento espitual, balled Dificilmente termina una reuniGn sin que alguien se acerque a mi para expresarme sus preocupaciones € interrogantes. . . muchos de los cuales mantienen ‘ocultos de sus amigos de la iglesia. Como yo estoy de paso en la ciudad, parece que es mas seguro com- pattirlos conmigo. Jackie me acompanio durante el desayuno mientras yo celebraba una serie de reuniones en una ciudad del Medio Oeste. Ella y su esposo habian sido miem- bros de una iglesia de una denominacién influyente desde que se habian mudado a la ciudad hacia algunos afios. Habian sentido hambre de Dios en su corazén ¥ fueron a la iglesia donde se estaban celebrando huestras reuniones. lla sonreta nerviosamente mientras hablaba. _“Supongo que estoy siendo desagradecida aces eeI 07 See eens misma sobre la vida cristiana. Quiero decir, ges ésta? dEsto es todo lo que hay? No me interprete mal. .. Esto es mucho mejor de lo que hemos tenido antes. “Dios es verdadero para mi; pero sinceramente, Mal- colm, Jo que llamamos iglesia no es mucho més que un club religioso, y supongo que eso sea correcto.”” Eile tubes antés de continua. veces me siento muy frustrada, ¢Murié y re- sucitéJesuctisto para ser el fundador de un club en el que todos tratamos de ser como El. . . de cantar en el coro, de levar a nuestros hijos a los conciertos, de mandarlos a la Escuela Dominical, de escuchar ser- mones estimulantes los domingos y decir ‘amén’ en el momento oportuno y de ir con la gente de la iglesia @ patinar o a jugar bolos? Malcolm, si de eso se trata 1 cristianismo, jes algo muy aburridot” 18 Agotamiento espiritual Cuando se recosté en su asiento, con el rostro en rojecido, sabfa que alli habia otra victima potencial del agotamiento a menos que obtuviera algunas respues- tas. Ella era la voz de muchos que sienten lo mismo pero que nunca se atreverian a expresarlo abierta~ mente. 2Cual es el veneno mortal que esté regéndose en la Iglesia? Hemos evitado enfrentarnos al problema, he- mos aparentado que no existe o hemos culpado al diablo; y entonces, desconcertados, hemos esquivado a esos creyentes agotados y postrados que hemos se- parado de Ia Iglesia. Pero el problema esta presente ¥ no va a desaparecer. En realidad, se esta convir- Hiendo en epidemia. ‘Una mafana, mientras yo caminaba por las mon- tafias Catskill de Nueva York, contemplé una vista inolvidable. Estaba descansando, sentado en una roca junto a una fuente cubierta de algas. Mientras los ‘mosquitos danzaban en la superficie, me entretuve observando las libétulas que volaban entre Jas carias. ‘Una rana se asoleaba en una roca parcialmente su- mergida en el centro de la fuente. Me despabilé de repente, Algole estaba sucediendo alla rana. Se desvanecia ante mis ojos, no cayéndose sino desinflandose lentamente como un globo con tuna salida de aire. Por tiltimo, qued6 convertida en un montoncito arrugado de piel. ;Su interior habfa desaparecido completamente! ‘Sélo entonces pude ver al matador. Una gigantesca chinche de agua habia mordidoa la rana, inyectindole tuna sustancia que le desintegr6 las entranas. Luego habia procedido a chupar el interior de Ja rana, de- jandole el pellejo como una bolsa vacia sobre la roca. ‘Muchos creyentes son como Ja rana. .. Hay algo ‘que les saca la vida y la vitalidad. Estan espiritual- Pruebas del agotamiento espiritual 19 mente vacios; sus pensamientos se han vuelto ne- gativos y cinicos. Como se sienten amargados y re~ sentidos, Dios parece estar muy lejos. Estén espiri- tualmente agotados. ‘Hates Peay Gelabe Reto, Ber Ot The Hi Hig Acheson ‘vada costo de sos logos Nav 1 Sipe ah sn in tse Sad Capitulo 2 EI nocivo efecto del legalismo Cuando el profeta Eliseo estuvo en Gilgal con al- gunos de los estudiantes de las Escrituras, hubo ham- bre en la tierra de Israel. Liegé Ja hora de comer y, mientras hervia la olla, uno de los estudiantes salié a buscar algunas verduras para hacer un guisado. Como no habia campos cul- fivados donde pudieran obtenerse las verduras, el estudiante tuvo que buscar entre los arbustos que circundaban el lugar. Encontré lo que pens6 que eran calabazas silves- tres. En realidad, probablemente era lo que se conoce como “cohombrillo amargo” que, aunque se parece a Ia calabaza silvestre, es venenoso. El estudiante regres6 y, alborozado por haber en- contrado con tanta rapidez comida suficiente para to- dos, comenz6 de inmediato a preparar el guisado. Todos vieron sobre la mesa la olla de rebanadas her- vidas y pensaron que estaban viendo calabazas. El potaje hervia mientras Eliseo ensenaba. No habia ningtin olor que sugiriera que el caldo era mortffero. Por supuesto, nadie estaba buscando ningtin siptoma que indicara que algo andaba mal. gPor qué iban a 22 Agotamiento espiritual hacerlo? Uno del grupo habia buscado y cocinado la comida, iy hasta el cocinero mismo iba a comer! No fue hasta que tenfan la comida en la boca que alguien reconocié el sabor del veneno mortifero, y grit6: “Hay muerte en esa olla!” La reaccidn de Eliseo fue tomar un poco de harina y tirarla en el caldo. De manera milagrosa, el potaje se pudo comer porque dejo de ser venenoso. Vivimos tiempos de hambre espisitual; el alimento espiritual no esté listo donde esperamos encontrarlo. Los hambrientos espirituales tienen que salir al campo sin cultivar para buscar cualquier cosa que puedan dondequiera que la puedan conseguir. Ensu mayor parte, cuando comienzan la bésqueda, no tienen ningin conocimiento de las Escrituras, sino sélo un ardiente deseo de saber més de Dios, Se asom- bran al descubrir cuanto parece crecer en las tierras cultivadas de las librerias cristianas y del casi inter- minable suministro de “calabazas” que crecen en las, laderas de las montafias de la radio y la television cristiana. jLa verdadera cosecha est en las cintas grabadas ‘que al parecer se cultivan en todas partes! Ademds, siempre hay un predicador especial en las reuniones carismaticas de la Localidad. En esa biisqueda, hay poco o ningtin andlisis deo que se dice o de la manera en que se interpretan las Escrituras. Si el predicador o el escritor menciona el nombre de Jesucristo 0 usa la Biblia como el funda- mento de lo que dice, entonces se acepta el mensaje. {Nadie se da cuenta de que muchas veces los pre- dicadores se contradicen unos a otros! Como cuando hay hambre, se toma cualquier cosa que parezca ali- ‘mento para el espfritu. Si el pastor dice haber nacido de nuevo y estar Ileno del Espiritu, entonces no hay duda de que cualquier cosa que se diga desde el pak El nocivo efecto det legalismo 23 ppito debe ser correcto. jSi se vende el libro en una libreria cristiana, tiene que ser de Dios! ‘Muchos pastores consideran dificil el estudio de la Biblia. Por lo tanto, les cuesta mucho trabajo preparar tun sermén semanal que contenga alimento espiritual. Estén en una biisqueda constante, recogiendo cual- quier cosa que pueda servir para alimentar a sus oyen- tes. Los domingos se aparecen con sus mensajes, yy tal vez leven también un poco de cohombrillo amargo! Sus oyentes no se darn cuenta de que se esta di- ciendo algo daftino. Por qué se han de dar cuenta? Confian en st pastor y suponen con bastante segu- Ridod que l se aplcaté a si mismo lo que ests ense- fando. Una vez, mientras predicabamos en un pueblo de Connecticut, preguntamos en una estacién de gaso- lina donde estaba el mejor restaurante. Tenfamos hambre y querfamos comer antes de la reunién. Nos recdmendaron “La Cocina de José”. En circunstancias normales, nunca hubiéramos co- mido alli, pero tergamos hambre y poco tiempo. Esa noche la pasé dando vueltas en la cama con fuertes dolores de estémago, y por la mafiana me sentia de- masiado débil para levantarme. i Hemos vuelto a star aquel pueblo muchas veces, ero preferiria morime de hambre antes que cruzar el bral de “La Cocina de Jose"! Comprendo que aquella comida fue la causa de mi et bilitamiento total eee ‘Cuando las personas estén espiritualmente enfer- mas y agotadas, debemos preguntar por su dieta es- piritual. Por lo general, la muerte comienza en la olla dela cual comen. . en el alimento que habitualmente Prepara un pastor o evangelista sincero que come lo mismo, por lo cual se enferman y se agotan juntos. 24 Agotamiento espiritual Los problemas de la Iglesia actual no son primor- dialmente falta de oraciGn, estudio biblico, fe © con- sagracién. Nuestzo problema es mucho més pro- fundo. Algo nos ha debilitado tanto que no queremos orar ni leer Ia Biblia. Algo nos ha sacado todo entu- siasmo por las cosas de Dios. ae {Qué convierte en una lucha el efercicio de la fe cuando, en realidad, es una puerta al reposo eterno de Dios? {Por qué se ha enfriado nuestra consagracion ‘entusiasta hasta el punto de aburrirnos? gPor qué mu- chos creyentes se han cansado de leer la Biblia? Por qué nos faltan las palabras de victoria cuando més las necesitamos? ‘ Los creyentes se cansatiy se alejan agotados debido al alimento espiritual que han estado recibiendo. jHay muerte en la ollal Es un hecho irrefutable que las Buenas Nuevas de Jestctisto no agotan ni pueden agotar espiritualmente a la persona que las cree. Se le lama al evangelio “todas las palabras de esta vida” (Hechos 5:20), las palabras de “vida eterna” (Juan 6:68) que nos ase- guran que “hemos pasado de muerte a vida” (1 Juan 3:14), 1 evangtio nos trae “la paz de Dios, que sobre~ pasa todo entendimiento [humano]” (Filipenses 47) yel“gozo inefable” (1 Pedro 1:8), y “el amor de Dios hha sido derramado en nuestros corazones por el Es~ pirita Santo” (Romanos 5:5). No son expresiones que describan a una persona agotada, cinica, debilitada y fatigada. El creyente sufre la tentacién y a veces cae. Expe- rimenta tiempos de tristeza que sélo pueden com- pararse al valle de sombra de muerte. Hay ocasiones fen que se encuentra casi desesperado y pudiera, en realidad, sentirse a punto de darse por vencido. ;Pero no se rinde! El nocivo efecto dl legalismo 25 Pablo deseribic la vida de los creyentes “como mo- ribundos, mas he aqui vivimos; como castigados, ‘mas no muertos; como entristecidos, mas siempre ‘g0z080s” (2 Corintios 6:9, 10). iMientras una persona viva por las verdades del evangelio, no puede agotarse! El que ha caido agotado es porque ha creido una falsificaciGn del evangelio (lo ‘cual no es evangelio!), 0 porque ha olvidado elespiritu del evangelio que una vez. crey6, y se ha desviado. Siendo ese el caso, podemos decir que lo mejor para esa persona es caer cansada junto al camino de la vida. Silo que estd creyendo no es la verdad, cuanto antes se manifieste su incapacidad para darle vida y salud spiritual, tanto mejor. Al estudiar el ministerio de Jestis, es significative que El no solo ensené la verdad, sino que también ataco el error, y lo hizo cada vez que se le presents 1a oportunidad. Debido a que el error estaba matando a la gente, El vino a liberarla de lo que habia estado creyendo. Al principio de su ministerio, Jess anuncié lo que EI habia venido a hacer: El Espfritu del Seftor esté sobre mf, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazén; a pregonar libertad alos cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el afio agradable del Senior. Lucas 4:18, 19 Por lo general, se interpretan esas declaraciones como que El vino a liberar a la humanidad de los resultados de Ia cafda, del pecado, de la enfermedad y de la esclavitud de los poderes de las tinieblas. Su ministerio fue el cumplimiento de aquel anuncio, y 2v Agotamiento espiritual su muerte, resurreccién y ascensién quebré el poder de todo 10 que mantenia en esdlavitud a la huma- nidad. Lo que se pasa por alto es que, al cumplir esa de- dlaracién pablica en su ministerio terrenal, El co- menz6 a liberar a las personas de un determinado sistema religioso. Seria correcto decir que Jestis estaba librando una guerra constante contra un sistema de ‘ereencias que sostenian los religiosos Uamados fari- 5208. Es importante que Jess nunca hizo una campatia contra las prostitutas, los ladrones, los borrachos 0 los recaudadores de impuesto (lo que mas se parecia en Israel al crimen organizado). En realidad, El los hizo sus amigos. Todo su ministerio fue una campaiia contra la enseftanza de los fariseos. Cuall era ese sistema religioso que provocé las pa- labras més fuertes y airadas de Jests? El mensaje de Jos fariseos era que Dios nos acepta mediante nuestras buenas obras. Ese es el mensaje en el fondo de toda religion, y e50 es lo que deja agotadas a las personas en sus esfuerzos por desempenarse de una manera aceptable para Dios. : : La palabra religion significa “pledad, rectitud, es- crupulosidad; y se deriva de religare, volver a unir”. Es un estado mental o manera de vivir que expresa el amor a Dios y confianza en El, y la disposicion y €1 esfuerzo de tino para actuar segiin la voluntad de Dios, sobre todo dentro de una orden monéstica 0 comunidad religiosa. La olgiin es comprometerse ala obediencia de los preceptos que rigen la conducta, los rituales y las f6rmulas por las cuales acercarse a Dios. Requiere el ejercicio de la voluntad del devoto para la total obe- diencia a sus preceptos. La raz6n para comprometerse es agradar a Dids y ser aceptado por El. El nocivo efecto del legalismo 27 La religion comenz6 en el huerto del Edén en el momento de la caida del hombre. La primera expre- si6n del estado perdido del hombre fue huir de la presencia de Dios y esconderse de El entre los érboles. Desde entonces en adelante, el hombre sin Cristo ha tenido miedo de Dios. Expresa ese miedo en el atefsmo, que es la esperanza de que Dios no exista; yen el materialismo, que es la manera de esconderse de El en las cosas materiales de la vida, jesperando que El se alejet La religién es la expresién elemental del miedo mismo. Ella ve a Dios como si estuviera enojado con Ja bumanidad, y procura apaciguarlo y obtener su atencion. Toda religién del mundo es el resultado de las especulaciones de la mente del hombre caido sobre el sentido de la vida, sus origenes y su propésito, el cardcter de la deidad segdin cada uno ve a Dios, y qué debe hacerse para ser aceptado por El. Es interesante que, en su base, todas las religiones del mundo son iguales: ven a Dios como st estuviera distante, no fuera amigable y se tratara del dador de leyes mediante las cuales se puede llegar a El. Se le confian esas leyes a la élite religiosa, por lo general en forma impresa, que las interpreta para los adora- dores. Toda religién, dondequiera que se encuentre, es la aspiraci6n equivocada del hombre de buscar una manera de agradar al Dios que tanto teme. Los griegos definieron el amor humano con la pa- labra eros, que expresa el concepto de “desear para si Jo més elevado, lo mejor y lo mas hermoso”. Eros es el vientre donde se conciben todas las as- piraciones del hombre para llegar a Dios. Alli nacen todas las reglas y formulas ceremoniales que él con- sidera que agradarén a Dios. Es también el funda mento de la creencia del hombre con respecto a la naturaleza de Dios. 28 Agotamiento espiritual Eros es la més elevada y hermosa emocién en el hombre, que aspira tinicamente a lo mejor, alejéndolo de lo més bajo y llevandolo alo mas elevado. Cuando la mente del hombre cafdo define a Dios, es natural que diga: "Dios es el sumo Eres.” Hay entonces silo un paso més para decir que Dios inicamente desea a las personas més hermosas — lo ‘is selecto de la humanidad —, Jas que han llegado a alcanzar el nivel de vida més elevado posible para un ser humano. La religién se circunscribe a una escalera que ga- rantiza la aceptacién por Dios cuando se haya ascen- dido al iltimo peldafto. Se proclama como la revela~ ion de la senda que conduce a la montafia hasta las alturas vertiginosas de la perfeccién, y como el co- nocimiento de la deidad que la acompana. Es orgullo basarse en ese sistema de creencias. EL que sube la escalera cree que tiene el tinico conjunto de normas que finalmente agrada a Dios, y contempla a los demas como individuos que valen menos que él mismo. También considera su deber destruir a todos Tos que no tienen Jas normas y que no las reciban de a. Eros es el fundamento de todas las guerras religio- sas, Ifprense en Ios campos de batalla o en las aulas de los seminarios teolégicos. Eros siempre traza cft- culos alrededor de si, excluyendo a los demas excepto a quienes se hayan comprometido a la obediencia de Jos preceptos revelados. La expresidn religiosa de los fariseos fue la mas malvada de todas debido a su astucia. En sus orige- nes, el movimiento se basaba en la Palabra de Dios, por lo cual, al escuchar sus objetivos, es dificil en- contrarle defectos. Un fariseo era alguien que se habia consagrado a guardar la ley de Moisés, llamada fora en el idioma EL nocioo efecto del legatismo 29 hebreo, y lo que ahora llamamos el Pentateuco (los primeros cinco libros de la Biblia). Se le llamaba al juramento dedicatorio “el tomar el yugo del tora’. Desde ese dia, se vefan como apartados para Dios, para la ley de Dios y para cada uno de los que per- fenecfan a ese grupo. Formaban un circulo cerrado en el que s6lo el devoto era bien recibido, un circulo en el que se separaban del mundo de los pecadores que quedaban afuera. En realidad, los requisitos de la ley eran sencillos: amar a Dios y al pr6jimo. Pero la religion no se siente satisfecha con Ja sencillez. En lugar de preguntar como debia guardarse la ley de Dios, ellos pregun- taban: “Cémo hacer para no quebrantarla?” A partir de esa pregunta, se originaron debates e interrogantes ‘que concluyeron en las leyes de los fariseos que fenfan el propésito de impedir que un hombre siquiera lle- gara a estar a punto de quebrantar la ley de Dios. No comprendian que, si hubieran practicado el amor, habrian guardado la ley y mucho més. En su lugar, se hundieron en la confusién de preceptos in- terminables y sin sentido. Esas leyes, llamadas “tradicién de los hombres” por Jestis mismo en Marcos 7:8, abarcaban cada esfera de lh vida. Habia reglas sobre oémo vestirse, qué podia comerse y beberse, los lugares adonde se podia o no se podia ir, qué podia hacerse y — més importante — qué no podia hacerse el sabado, con qué personas se podia tener relaciones y. . . cientos de formulas ce- remoniales insignificantes que debian observarse | cuando se comia, se oraba o se ayunaba. Incluso al israelita secular se le recordaba constan- temente esas leyes y sentia regulares remordimientos de conciencia porque no estaba viviendo segin la norma de santidad que los fariseos habian declarado como la verdad tltima. 30 Agotamuento espirituat ‘Lo nocivo del sistema no estaba en Io que Ja ley prohibia y ordenaba (aunque en su mayor parte era ‘un absurdo e inatil ejercicio), sino en su ratz eros. Los fariseos guardaban la ley para ser aceptados por Dios; el grado de su obediencia a la ley era un indicador del peldafio en que estaban de la escalera que tra- bajosamente subjan para egar a Dios. Sin que im- porte cudn justa sea la meta, no se puede llegar a Dios guardando los mandamientos y cumpliendo con las leyes ceremoniales. ‘Fue contra esa forma de religion que Jestis pronun- i6 sus més airadas palabras. Cuando EI vio lo que ese sistema religioso hacia a los hombres, tuvo com- pasi6n de ellos. Y al ver las multitudes, tuvo compasién de ellas; porque estaban desamparadas y dis- ‘persas como ovejas que no tienen pastor. Mateo 9:36 ‘A esas ovejas, cansadas y agotadas por las cargas constantes que la religiGn ponia sobre ellas, Jestis les dijo: Venid a mi todos los que estéis trabajados y cargados, y yo 0s haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazén; y ha- llaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es facil, y ligera mi carga. ‘Mateo [Link] La expresién trabajados y cargados significa “agota- dos; haber trabajado hasta que no queda fuerza al- guna”. En el contexto en el que Jestis hablaba, pu- digramos traducirla como “agotamiento espiritual, vacios de toda fortaleza interior, cansados en los in- tentos de agradar a Dios”. Esas personas estaban car- EL nocivo efecto del legalismo 31 sgadas, agobiadas penosamente con todos los precep- foe y noms que la reign habia impuesto sobre Jests las Mamé a que fueran a El y, al ha salig-ala religion, Elempled la expesion ‘tieved yugo sobre vosotros” (v. 23), frase que describia el juramento de lealtad ala religion y a todas sus leyes. Jests estaba diciendo que El era el nuevo fort, la nueva ley que no es una lista de mandamientos sino tua Persona vviente,y que da reposo el estar unido La religiOn trajo agotamiento espiritual mets que elira Hl daria como resulta la eaeadon, el descanso, . . una vida en la que uno seria incesan- ftemente renovado y recreado en su relacion con EL Elagotamiento espiritual s6lo puede ocurrir cuando hay un concepto erréneo del espiritu del evangelio o cuando no se aplica a nuestra vida y ministerio. Un creyente espiritualmente agotado revela sintomas de un problema mucho més profundo.

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